Coca Cola (Ecuador)
Esta marca mundialmente conocida sí que sabe adaptarse a cada
contexto en el que se encuentra, sin importarle las barreras regionales.
En el 2014, en Ecuador, un país internacionalmente conocido por su
geografía y cuyo principal atractivo turístico, científico y de distintos tipos
de estudio son las islas Galápagos, Coca Cola organizó una campaña de
responsabilidad social que supo aprovechar muy bien como marketing
social.
Para disminuir el impacto negativo en el planeta del material PET
utilizado en las botellas de Coca Cola, esta empresa creó la acción
“Botella a Botella” enfocada en las mejoras ecológicas y la reducción del
impacto de la contaminación. Pero la gran genialidad no fue solo esa,
sino que crearon un centro de voluntariado para integrar los esfuerzos de
sus trabajadores y además crearon un centro de atención al público,
donde respondían en poco tiempo todas las dudas sobre sostenibilidad
de la empresa.
De esta forma, Coca Cola nos demuestra que una buena campaña de
responsabilidad social no está compuesta de una sola acción, sino de
una actuación conjunta y bien visible.
DHL (México)
Esta empresa de origen alemán organizó una campaña llamada “Vivir
con responsabilidad”.
Esta iniciativa fue una alianza con Aldeas Infantiles SOS, una
organización que atiende a niños y jóvenes en situación de
vulnerabilidad.
Además de una ayuda económica para mantener este importante trabajo
social y ayudar a los jóvenes en la transición entre el mundo educativo y
el mundo laboral, la empresa vinculó a sus trabajadores y los colocó
como ejemplo de estos jóvenes.
Los trabajadores de manera voluntaria organizaban cursos y talleres de
profesionalización, escritura y habilidades para el trabajo, con vistas a
ofrecerles a los jóvenes una mejor formación y preparación para el
mundo laboral.