OJO Consultar el artículo donde se habla de que las ofiolitas de forearc son
las más favorables al emplazamiento sobre el margen continental.
DEL COMPENDIO DE ITURRALDE-VINENT
El problema más importante referido a los mantos de Mariel-Holguín, aunque está
establecido que provienen del S-SW, es la posición original de sus raíces. Según
Iturralde-Vinent (1981, 1986, 1988b, 1989), Bush y Sherbacova (1988), y
Pushcharovsky et al. (1989), las raíces de los mantos están situadas entre los límites
del territorio cubano, al sur del cinturón septentrional de rocas máfico-ultramáficas,
coincidentes con la Falla Cubana Axial, que según Bush y Sherbakova 1986 tiene una
inclinación de 65 grados al SW, y alcanza la profundidad de 55 kilómetros. En la
actualidad parece más aceptable que las raíces de los mantos estaban situadas al sur
de Cuba, en la cuenca de antearco (forearc) del arco volcánico cretácico (Wassall
1956, Shaposhnikova 1974; Somin 1977; Somin y Millán 1979, 1981; García-Casco et
al. 2007, 2008).
El término “mélange” en Cuba se ha aplicado con cierta liberalidad, tanto para
describir cuerpos geológicos caóticos formados por mezclas tectónicas, como mezclas
sedimentarias (i.e. olistostromas). En esta obra se designan como mélanges solamente
aquellos cuerpos rocosos que hayan sufrido deformaciones tectónicas intensas, cuyas
fábricas dominantes son foliar y trituracional; y las cuales transformaron complejos
geológicos dispares en mezclas caóticas de bloques tectónicos (a menudo de rocas
metamórficas) embebidos en una matriz serpentinítica. La mélange en su conjunto
puede o no estar metamorfizada, y generalmente se presentan como una masa
deformada, que contiene bloques de diversas dimensiones. La deformación abarca
tanto la matriz como los bloques, que pueden estar alargados y budinados. En muchos
lugares de Cuba se encuentran masas caóticas de naturaleza sedimentaria (algunos le
llamaron wildflysch), que tenían originalmente una matriz clástica de grano fino, con
clastos que pueden alcanzar grandes dimensiones. En este caso se trata de
olistostromas, que pueden sufrir fuertes deformaciones, como ejemplifica la
Formación Manacas en Guaniguanico, de manera que se pueden confundir como una
mélange tectónica, pero realmente no lo es pues, en este caso, el protolito es un
olistostroma. Estas formaciones es mejor denominarles olistostromas deformados y
preservar el térmico mélange sólo para las formaciones de origen tectónico.
En Cuba, las mélanges de origen tectónico puro son de tipo serpentinítico. Se
componen de una matriz de serpentinitas muy deformadas, generalmente con fábrica
foliar y trituracional, que engloba bloques de distintas magnitudes, incluidos
tectónicamente y constituidos principalmente por metamorfitas de alta presión,
metamorfitas de baja presión, y rocas ígneas de origen cortical y mantélico,
dominando los de procedencia oceánica, en ocasiones mezcladas con rocas
sedimentarias. Esta mélange serpentínitica, como unidad geólogo-genética
independiente, sólo se ha reconocido en la última decada, razón por la cual no fue
objeto de cartografía durante los trabajos del levantamiento geológico de Cuba escala
1:250 000.
Estas mélanges pueden formarse en el margen convergente durante decenas de
millones de años, si bien es común que se formen, o adquieran su forma geológica
definitiva, durante los procesos colisionales arco-margen continental, que marcan el
fin de las zonas de subducción. Esta es la razón por la que pueden contener
fragmentos de cuerpos de rocas formados a largas distancias del margen convergente,
como fragmentos de arcos volcánicos (localizados a 100-150 km de la trinchera) y
porciones del margen pasivo (i.e., el basamento y/o la cobertura de la margen
continental) que finalmente colisiona.