Gobernanza Y La Gestión Pública
Presentado por
Hilary Vanessa Araujo Gómez
Código: 49.673.357
Curso
Geopolítica, Gobernanza Y Analisis De Problemas Sociales
Tutora
Lucia Margarita Salgado González
Universidad Nacional Abierta y A Distancia UNAD
2020
ENSAYO GOBERNANZA Y LA GESTION PUBLICA
Con esta temática se busca identificar la relación entre gobernanza y gestión pública teniendo
claridad del significado y campo de acción que abarca estos dos importantes temas para una
sociedad cambiante en temas políticos y de gobernabilidad, la política pública representa un
conjunto de acciones/actividades enmarcadas en normas y procedimientos regulatorios cuya
orientación está dada a satisfacer necesidades colectivas, promovidas por el Estado y por la
presión social.
El tema sobre la gobernanza ha sido muy variada, con múltiples definiciones, variadas
posturas y diferentes contextos, se puede entender que la gobernanza es una estrategia de
acercamiento que permite incorporar diversos actores sociales e instituciones gubernamentales o
no, en la construcción de modelos autóctonos que permiten visualizar lo local desde la base
social, partiendo del consenso/acuerdo, lo que conlleva, en términos estratégicos, vinculados a
políticas públicas sustentables y de servicios públicos pensados en la ciudadanía, así como
también el de propiciar el cuidado o rescate del sentido de identidad de una localidad con
ventajas competitivas.
Para muchos el proponer políticas públicas basadas en la realidad local significaría algo
natural cuando la descentralización político-administrativa funciona sin ningún tipo de
inconvenientes en sociedades responsables de su destino y de alto compromiso en la gestión de
lo público. Sin embargo, para otros, esta algo lejos el implementar políticas públicas que surjan
de las bases del diálogo representativo producto del acercamiento ente las instituciones de poder
y la ciudadanía organizada.
Por otro lado, la gobernanza “puede verse como la pauta o estructura que emerge en un
sistema sociopolítico como el resultado conjunto de los esfuerzos de interacción de todos los
actores intervinientes”, esta definición puede ser confundida con la gobernabilidad, aunque
ambas se interrelacionan, se les debe saber separar en cuanto a su origen y finalidad; donde la
gobernanza se caracteriza por ser producto de los acuerdos entre la sociedad y el poder,
utilizando métodos que garanticen reglas donde todos ganan.
Los retos de la tarea de gobernar obligan a emplear, cada vez con mayor frecuencia, modelos
de gestión novedosos, innovadores y atingentes, que permitan imprimir mayor racionalidad y
eficacia a las políticas públicas. Entre este tipo de modelos se encuentra la gestión de calidad, un
modelo que se retomó del sector privado hace más de dos décadas y que actualmente se enfrenta
al reto de alcanzar su institucionalización y adopción plena en las administraciones públicas. En
este marco y desde el punto de vista metodológico, la presente investigación se enfoca a analizar
la aplicación de los modelos de calidad en la gestión publica, con el fin de proponer un marco
general de interpretación que involucre un posicionamiento sobre las transformaciones del
Estado, la gestión pública y la gobernanza, que se producen en los últimos tiempos junto a la
identificación de la principal causa. Por tanto, haciendo uso también de la perspectiva
deconstructivista (Derrida, 1998), en este trabajo se intenta de construir la añeja visión de la
administración pública y sus conceptos, para construir un enfoque ocuparían nuevos conceptos
como la calidad, en una nueva visión sobre el Estado, la gobernanza y la nueva gestión pública.
La nueva gestión pública busca facilitar el logro de objetivos socioeconómicos y la inclusión
de los ciudadanos en procesos de gestión gubernamental, con miras a consolidar una buena
gobernanza a partir de la participación de actores públicos y privados en la gestión pública.
La administración pública tradicional le ha dado más peso al rígido control legal que al logro de
resultados, lo cual se evidencia en aspectos tales como la alta desconfianza frente a las iniciativas
innovadoras, la falta de conocimiento sobre las necesidades de los ciudadanos y la prevalencia
del control jerárquico normativo, la reglamentación y el procedimiento funcional desligado de la
preocupación por la calidad y la generación de valor público.
Dados los constantes cambios en el entorno social se ha vuelto una necesidad generar
transformaciones en los métodos de gobernabilidad, en los que es necesario tener en cuenta la
participación ciudadana para la toma de decisiones, pues de esta manera será posible garantizar
la ética y eficiencia de la administración pública, apoyándose en métodos democráticos de
participación ciudadana.
Uno de los principales factores de la gobernanza está dada por la organización del espacio
público basados en diferentes formas o procedimientos en los que se tenga en cuenta la
participación ciudadana con el fin de resolver diferentes situaciones complejas que requieren de
interactuar y aprender de los diferentes resultados obtenidos.
Pero, pareciera que hoy la ciudadanía está más preocupada por conocer los resultados de las
administraciones públicas que ellas mismas. El énfasis de estas últimas sigue siendo la medición
de su desempeño en términos de cumplimientos reglamentarios y procedimentales.
Es importante hacer un recorrido de la realidad de la administración pública y su entorno frente a
la implementación de la gestión para resultados en el desarrollo. El propósito es desarrollar
modelos más acordes y eficaces para el logro de políticas de buena gobernanza basadas en
lógicas de transparencia y rendición de cuentas. Estas últimas deben establecer marcos
institucionales para el diseño de buenas organizaciones públicas que, más allá del discurso
unidireccional de eficiencia centrado en el Estado, busquen desarrollar estrategias dialógicas de
participación público privadas que incidan de manera directa y activa en la gestión de intereses
compartidos. Lo anterior, a su vez, implica el desarrollo de una cultura de lo público fundada en
la solidaridad social, intersectorial y multinivel (nación-departamentos-municipios). Por lo
anterior, se requiere consolidar nuevos conocimientos, valores, normas, actitudes y
comportamientos incluyentes, coherentes con el sentido de lo público, la garantía de los derechos
humanos y la potenciación de las diferencias etno culturales y regionales, desde la creación de
instituciones inclusivas.
La gran demanda de la sociedad contemporánea es una gestión pública garante y promotora de
derechos, de cara al desarrollo humano, que se enmarca en la existencia de nuevas dinámicas,
como:
La existencia de sistemas de administración pública supranacionales que no tienen como
referente primario al Estado-nación, donde los organismos supranacionales (Naciones Unidas,
Banco Mundial, Banco Interamericano de Desarrollo, Fondo Monetario Internacional, Mercosur,
Unión Europea, entre otros) se consolidan como unidades reguladoras, promotoras e
interventoras
Los problemas de gobernanza hoy se tramitan desde lógicas que traspasan las fronteras
nacionales y se configuran desde nuevas agendas sociales, culturales, políticas y económicas
globales, que no tienen necesariamente como referente a los Estados. Hoy, los Estados son los
que tienden cada vez más a supeditar sus agendas de política pública a las agendas de la sociedad
civil.
Los medios masivos de comunicación, las redes sociales (Facebook, Twitter, Instagram,
YouTube, Google , etc.) y las aplicaciones (WhatsApp, Skype, , etc.), soportadas en el uso de las
tecnologías de la información y la comunicación (tic), son espacios privilegiados para la
construcción de opinión pública y de reclamos públicos, que trastocan las formas tradicionales de
representación política y debate público, tradicionalmente centradas en los partidos políticos, los
parlamentos y demás corporaciones públicas. Estas últimas atraviesan una crisis de legitimidad,
“sobre todo en sus funciones de agregación de demandas e intereses”.
Parte o toda la cadena de producción de bienes y servicios públicos estratégicos (servicios
públicos domiciliarios, sistemas de transporte masivos y comunicacionales, salud, educación,
etc.), tradicionalmente administrados por monopolios estales, en la actualidad son producidos y /
o prestados por actores de mercado o por actores mixtos (empresas-Estado-ciudadanos). Tal es el
caso de los contratos de las asociaciones público-privadas (app).
Frente a estas transformaciones del entorno, la gestión pública, más que transformase, tiene el
reto de reinventarse. Por lo tanto, la innovación en la gestión pública se constituye en uno de los
retos más relevantes de la disciplina.
El proceso de toma de decisiones, solución de conflictos, establecimiento de estrategias debe ser
inclusivo, ya que cada participante aporta diferentes cualidades, habilidades y recursos
importantes para la comunidad. En donde es de vital importancia la confianza y el compromiso
junto con el poder de negociación. Es importante destacar que se busca el fortalecimiento de la
sociedad civil, la evolución de la cultura política, orientación y comportamiento de la economía e
integración de otros sectores que son de gran influencia para el desarrollo de la sociedad.
Es claro que hoy por hoy la economía mundial y el avance de la globalización generan procesos
complejos y con cambios constantes que generan desconfianza sobre la gestión pública y la
gobernabilidad por lo que es importante el trabajo eficiente y efectivo con la comunidad en todas
las instancias que implican las acciones del gobierno en donde siempre se estará orientado a la
gestión por resultados.
La Gestión pública debe buscar la satisfacción de las necesidades de la ciudadanía a través de
procesos eficientes y eficaces, lo que se podrá lograr por medio de servicios de mayor calidad
enfocados en sistemas de control que garanticen la transparencia de los procesos seleccionados y
con la suficiente participación ciudadana. Prima la participación colectiva y la innovación por la
búsqueda del bien común. Las políticas de desarrollo están encaminadas a la eliminación de la
burocracia, el desarrollo de las instituciones y el dimensionamiento adecuado del Estado, todo
ello encaminado a la obtención de la equidad social, teniendo la capacidad de rendir cuentas y
presupuestos frente a los procesos seleccionados y establecidos; convirtiéndose de esta manera
en un gobierno facilitador y armonizador que adicionalmente active y fusione procesos con
entidades privadas, comunitarias y otro tipo de entidades en la búsqueda de la solución a los
problemas de la sociedad; todo ello basado en la transparencia, en la ejecución de procesos libres
de fraude, corrupción y todos aquellos delitos que pueden ver empañada la gestión apropiada y
justa de todos las aristas que comprende el gobierno dentro del Estado, ejecutando negociaciones
coherentes, respetuosas de los derechos y que busque en todo momento sin excepción el
bienestar de la sociedad.
A la luz de un buen proceso de gobernabilidad y gestión pública se identifican métodos
legítimos, con análisis razonables que permitan tener una gestión política óptima que actúe con
autoridad de proponer políticas públicas que sean puestas en marcha luego de realizar todas las
evaluaciones tendientes a establecer la eficiencia de cualquier decisión sé que tome sin perder de
vista que debe ser de interés general.