EXPERIENCIA
Se anuncia a los participantes, que se va a hablar acerca de una
de las necesidades básicas de todo hombre: ser amado. Para
comenzar, se les propone la siguiente actividad:
Elabora una lista con las cinco personas que más te aman
¿Cómo sabes que te aman? ¿Por qué te das cuenta de ello?
¿Es importante para ti sentirte amado? ¿Por qué?
En grupos de tres, contestar: ¿Qué significa amar?
Luego de compartir en plenario lo trabajado anteriormente, se
invita a los participantes a avanzar un poquito más en el concepto
que tenemos de "amor".
Profundización de la experiencia
Para profundizar en el concepto de amor, se propone dividir a los
participantes en tres grupos, en donde se leerá el siguiente
cuento:
El sol ha dejado de existir
Había una vez un hermoso rosal que crecía en medio de una
pradera, junto a una planta de cadillos, fea y sin gracia. A pesar de
ser tan hermoso, el rosal no era feliz, y veía con envidia al cadillo,
que siempre sonreía e irradiaba una alegría especial. Un día, el
rosal no aguantó más y le preguntó al cadillo la razón de su
permanente alegría, a lo que éste respondió:
-Soy feliz porque me siento profundamente amado.
-¿Amado? ¿Y puede saberse quién te ama? Que yo sepa, todos los
que pasan por aquí, se detienen absortos ante la belleza de mis
flores, y se extasían con mi perfume. En cambio, a ti nadie te mira.
No sé cómo nadie te ha arrancado todavía.
-¿Y quién habla de la gente que pasa por aquí?- exclamó el cadillo,
-Yo me refiero al sol. Él nos ama a ti y a mí, y eso me hace
inmensamente feliz.
-¿Amarnos? ¿El sol?- preguntó sorprendido el rosal. -Pero si está
allá, lejanísimo. Jamás se nos ha acercado, nunca nos ha dirigido
siquiera la palabra. Jamás ha acariciado mis flores, ni se ha
deleitado con su perfume. ¿Cómo va a amarnos? Me parece mi
amigo, que estás un poco loco.
-No lo creas- replicó el cadillo -Te aseguro que sin él ni tú ni yo
podríamos vivir.
-¿Y quién lo necesita?- exclamó molesto el rosal. Y se propuso
deshacerse del sol.
Armado de paciencia, consiguió cuatro ramas largas y fuertes, las
clavó a su alrededor, y con ramas más pequeñas y paja, construyó
sobre él un pequeño techo, para no ver al sol. ¡Así estaba mejor!
Ahora viviría feliz sin ese molesto sol encima suyo. Pronto se dio
cuenta que, aunque no veía al sol, aún sentía su calor, por lo que
decidió juntar más ramas y construir paredes a su alrededor.
¡Ahora sí! ¡Qué fresco se sentía! Pero pronto notó que todavía
quedaban rastros de ese molesto sol: su luz se filtraba a través de
las ramas, así que decidió juntar mucho barro, y sellar las paredes
y el techo. Una vez concluida la obra, el rosal se sintió satisfecho.
¡Al fin! Ya no quedaba ningún rastro de ese sol intruso. Ni sus
rayos, ni su calor, ni su luz... ¡Por fin! ¡El sol había dejado de
existir! Y nuestro rosal, en pocos días se pudrió y murió.
Y afuera, el sol seguía calentando e iluminando al cadillo, que
crecía sano y feliz...
Una vez leído el cuento, en cada grupo discutirán las siguientes
preguntas:
¿Qué piensas del rosal?
¿En qué consistía el "amor" del sol hacia las dos plantas?
¿Qué características encuentras en el "amor" del sol del
cuento?
¿Por qué el rosal no se sentía amado por el sol?
¿Qué hace diferentes al rosal y el cadillo del cuento?
Al trabajar las respuestas a las preguntas anteriores, deberá
guiarse la discusión a arribar a las tres siguientes características
del "amor" del sol:
Efectivo: el "amor" del sol no consistía en caricias, besos ni
palabras bonitas, sino en luz y calor que, en definitiva son las
fuentes de vida para las plantas.
Gratuito: el sol daba luz y calor a ambos, sin importarle ni la
belleza, ni la bondad, ni el agradecimiento o no de ninguna
de ellas. Tampoco les pedía nada a cambio y a ambas
iluminaba por igual.
Personal: Si bien el sol calentaba e iluminaba a ambas por
igual, la luz y el calor llegaban a cada una de ellas
personalmente sin descuidar a ninguna de las dos.
Mensaje
El Amor de Dios tiene las mismas características del amor del sol
del cuento. Para ver con mayor detalle su significado, a cada grupo
se le entrega las siguientes citas bíblicas correspondientes a una
de las características, con la consigna de descubrir, a partir de
ellas, el significado de la característica que les tocó:
Efectivo
Sólo Él ha hecho grandes maravillas, porque es eterno su amor. El
hizo los cielos con sabiduría, porque es eterno su amor. El afirmó
la tierra sobre las aguas, porque es eterno su amor. El hizo los
grandes astros, porque es eterno su amor. El sol para presidir el
día, porque es eterno su amor. La luna y las estrellas para presidir
la noche, porque es eterno su amor. (Sal 136,4-9)
Porque Tú formaste mis entrañas, tú me tejiste en el vientre de mi
madre. Confieso que soy una obra prodigiosa, pues todas tus obras
son maravillosas, de eso estoy bien convencido. (Sal 139,13)
"Tú amas todo lo que existe y no aborreces nada de lo que has
hecho, porque si hubieras odiado algo, no lo habrías creado.
¿Cómo podría subsistir una cosa si tú no quisieras? ¿Cómo se
conservaría si no la hubieras llamado? Pero tú eres indulgente con
todos, ya que todo es tuyo, Señor que amas la vida" (Sab 11,24-
26)
Los ojos de todos esperan en ti, y tú les das la comida a su tiempo,
Abres tu mano y colmas de favores a todos los vivientes (Sal
145,15-16)
Gratuito
Y este amor no consiste en que nosotros hayamos amado a Dios,
sino en que Él nos amó primero (1Jn 4,10a)
"Los montes se correrán y las colinas se moverán, pero mi amor
por ti no se apartará" (Is 54,10)
"Yo te amé con amor eterno, por eso te atraje con fidelidad" (Is
31,3)
"Él hace salir el sol sobre malos y buenos y hace caer la lluvia
sobre justos e injustos" (Mt 5,45)
Personal
"No temas, porque yo te he rescatado, te he llamado por tu
nombre. Tú me perteneces". (Is 43,1b)
"Tú eres precioso a mis ojos, porque eres valioso y yo te amo" (Is
43,4)
"Señor, Tú me sondeas y me conoces, tú sabes si me siento o me
levanto, de lejos percibes lo que pienso, te das cuenta si camino o
si descanso, y todos mi pasos te son familiares… Te doy gracias
porque fui formado de manera tan admirable. (…) Tú conocías
hasta el fondo de mi alma y nada de mi ser se te ocultaba cuando
yo era formado en lo secreto, cuando era tejido en lo profundo de
la tierra"
(Sal 139,1-3.14-15)
Efectivo
Él creó todo lo que existe por amor: Sal 136,4-9
También nos creó a cada uno de nosotros por amor: Sal
139,13
Él nos sostiene día a día porque nos ama: Sab 11,24-26
Él nos da todo lo que necesitamos: Sal 145,15-16
Gratuito
Él nos amó primero sin esperar nada a cambio: 1Jn 4,10a
Nos amó eternamente: Is 31,3
Nos amará por siempre pase lo que pase: Is 54,10
Nos ama a todos por igual: Mt 5,45
Personal
Nos llama por nuestro nombre: Is 43,1b
Somos valiosos para El: Is 43,4
Nos conoce hasta lo más íntimo: Sal 139,1-3.14-15
El Amor de Dios es efectivo, no afectivo. No es un amor de
"sentimientos" únicamente, sino que es un amor que actúa,
que crea, que da vida, que sostiene. Es un Amor que se
traduce en hechos concretos.
El Amor de Dios es gratuito. Él nos Ama no porque nosotros
seamos buenos, sino porque Él es bueno. Nos ama sin
esperar nada a cambio y a todos por igual. Dios lo da a
buenos y malos, sin que nadie lo merezca, y sin pedir nada a
cambio. No hay que hacer nada para recibir ese amor,
simplemente darse cuenta de él y dejarse amar.
El Amor de Dios es personal. Él nos ama a cada uno con
nombre y apellido. Cada uno de nosotros somos valiosos para
él con nuestras cosas buenas y malas, porque nos conoce
hasta lo más íntimo.
Compromiso
Una vez que se han comprendido las características del Amor de
Dios, se propone a los participantes descubrir ese amor efectivo,
gratuito y personal en sus vidas. Para ello se propone la siguiente
Reflexión personal.
Voy a detenerme a reflexionar acerca del amor que Dios me
tiene. Voy a descubrir el Amor efectivo, gratuito y
personal de Dios en mi vida.
1) Analizar mi vida, intentando descubrir todas aquellas
cosas concretas que Dios me regala a mí, gratuitamente,
sin que yo lo merezca, aquello que no me he ganado, y sin
embargo lo tengo.
2) Dibujar en una hoja, en la parte inferior, una planta, que
soy yo, y en lo alto al sol, que representa a Dios. En cada
rayo del sol voy a escribir un regalo de amor de Dios.
3) Dibujarle a esa planta unos frutos, donde cada fruto que
haga va a ser una respuesta a ese amor que Dios me da,
una “retribución” o un don que quiera darle al Señor para
transmitir a otros su mensaje de amor.
Oración final
Se propone a los
participantes realizar una
oración de acción de
gracias, agradeciendo a
Dios por todos los dones
recibidos por su amor.
Cada uno eleva los brazos al
cielo, sosteniendo en las
manos el dibujo donde
descubrió el Amor de Dios
en su vida, y agradece en
voz alta.