Cese tabaquico
5ª
1ª A: AVERIGUAR sobre el consumo de tabaco en cada visita
a) ¿Usted fuma?
b) ¿Cuánto fuma?
c) ¿Cuánto tarda desde que se levanta hasta que fuma su primer cigarrillo?
d) ¿Quiere dejar de fumar?
e) ¿Ha intentado alguna vez dejar de fumar?. ¿Qué pasó?
2ª A: ACONSEJAR a todos los pacientes que dejen de fumar o se mantengan sin fumar
a) Aconsejar claramente, por ejemplo: “Como su médico – enfermera – otro, considero importante que
usted deje de fumar lo antes posible”. “Yo necesito que usted sepa y entienda que dejar de fumar es lo más
importante que puede hacer para proteger su salud ahora y en el futuro”. La evidencia científica sobre la
importancia de no fumar es inexcusable y el mensaje debe transmitirse claramente y sin ambigüedades.
b) Personalizar el mensaje: Tenga en cuenta la condición clínica, la historia de consumo de tabaco, los
intereses personales o los roles sociales. En Atención Primaria se conocen muchos detalles de la vida de los
pacientes y de su familia que pueden asociarse al porqué una persona está fumando y qué le puede motivar
a dejarlo.
c) El consejo siempre debe ser positivo, ya que se está intentando que una persona tome una decisión
positiva de cambiar una conducta poco saludable, por ejemplo, se le puede decir que si deja de fumar su
expectativa de vida aumenta y, lo que es más importante, aumenta la posibilidad de vivir sin enfermedades
o sin
discapacidad.
d) Dar un mensaje específico. A los adolescentes no les motiva hablar de salud y
menos a largo plazo, ya que en la mayoría de los casos se le considera un bien
absoluto cuya posibilidad de perderlo se ve muy lejana en el tiempo. A las personas jóvenes en general les
preocupan más los aspectos estéticos; en estos casos, se puede insistir en que el olor del aliento o de la ropa
desaparecerá, o los
dientes amarillos, o el aspecto de la piel.También puede tener efecto la posibilidad
de tener una vida con discapacidad
e) Adecuarse al momento del proceso de cambio en que está el individuo. La persona que ya quiere dejar
de fumar, pero no se siente capaz, necesita que se le
recuerde que cada día mucha gente deja de fumar y que por lo tanto es posible
hacerlo; también puede beneficiarse de que se le den consejos y trucos concretos
para afrontar los primeros días después de dejar de fumar.
3ª A: ACORDAR, con el paciente, el plan de intervención y las actividades para lograr dejar de fumar.
Asegúrese de que el paciente desea dejar de fumar y la etapa del proceso de cambio en que se encuentra
a) Si el paciente está en etapa de preparación (quiere dejar de fumar dentro de un
mes)
b) Si no está listo para dejar de fumar, acordar acciones y tareas.
c) Determinar modalidad de intervención de acuerdo a sus características personales y las disponibilidades
locales.
4ª A: AYUDAR al paciente a dejar de fumar
a) Elaborar plan de acción según la etapa de cambio en que se encuentra el paciente y lo acordado con él.
b) Firmar contrato de Día D, Anexo 2.1
c) Analizar situaciones de riesgo, temores, obstáculos
d) practicar estrategias de enfrentamiento de situaciones problemas
e) Estimular el diálogo interno, planificar ejercicios, tareas.
f) Estimular la constitución redes de apoyo
5ª A: ACOMPAÑAR al paciente en todo el proceso hasta que logre dejar de fumar
De acuerdo a las posibilidades, ofrecer conversar y aclarar dudas según la necesidad.
a) Repetir la intervención en todas las oportunidades posible
b) Evaluar las posibilidades y formas de comunicación: llamadas telefónicas, reuniones
de grupo, consultas individuales, controles de rutina, etc.
c) Controles después del día D: 3 días, 15 días, 1 mes, 2 meses.
5R: poner de manifiesto…
1ª R: La Relevancia del problema para este paciente: incentivar al paciente a que
defina por qué es tan relevante para él dejar de fumar, siendo tan específico como
sea posible. La información motivacional tiene mayor impacto si es relevante para el estado o riesgo de
salud específico del paciente, de su familia o de su situación
social (ejemplo: tener niños en la casa, edad, género, intentos de abandono previo, resistencias personales
al abandono del hábito).
2ª R: Los Riesgos de este paciente: el clínico debería conducirlo a identificar las
posibles consecuencias negativas del uso del tabaco. Debería sugerir y remarcar
aquellas que parecen ser más relevantes para el paciente. Se debería enfatizar que el consumo de cigarrillo
de bajos índices o el uso de otras formas de tabaco (puros o pipas) no elimina ni reduce los riesgos.
• Riesgos agudos: falta de aire, exacerbación del asma, daños en el embarazo,
impotencia, infertilidad
• Riesgos a largo plazo: infarto, accidente vascular encefálico, cáncer de pulmón y
muchos otros, EPOC, discapacidad
• Riesgos ambientales: mayor riesgo de cáncer de pulmón de su pareja, mayores
probabilidades que sus hijos fumen, asma, otitis, infecciones respiratorias en niños.
3ª R: Las Recompensas o beneficios personales de dejar de fumar: el clínico debería ayudar al paciente a
identificar beneficios potenciales del abandono del fumar, sugiriendo y remarcando los beneficios más
relevantes para el paciente.
4ª R: Las Resistencias u obstáculos personales para dejar de fumar: el clínico debería ayudar al paciente a
identificar las barreras o impedimentos que tiene en contra del abandono de fumar y hacer notar los
elementos de tratamiento que podrían atacar esas barreras. Ejemplos de barreras típicas son: subir de peso,
estrés, perder capacidad intelectual, nerviosismo, etc.
5ª R: La Repetición del mensaje motivacional en cada encuentro: esta intervención motivacional debería ser
repetida cada vez que un paciente no motivado concurre a algún servicio de salud. Los fumadores que han
fallado en los intentos anteriores de abandono deben saber que la mayoría de las personas tienen que hacer
repetidos intentos antes de lograr éxito.
Consejerías
Estas modalidades de intervención se aplican de acuerdo a una lógica. Cuando el
fumador quiere dejar de fumar puede bastar la Consejería Breve para que lo haga o se le puede ofrecer la
posibilidad de integrarse a un Grupo de Cesación en el cual se encontrará con otras personas que quieren
dejar de fumar.
En el caso de que el fumador haya intentado dejar de fumar con el grupo de cesación y no lo haya logrado,
se le puede ofrecer la posibilidad de una Intervención Integral, que es una intervención de mayor intensidad.
Una vez que se interviene, el paciente puede ser derivado nuevamente a un grupo de cesación. Si presenta
urgencia de dejar de fumar existe la terapia especializada que se realiza a nivel secundario y terciario.
La Consejería Breve
¿Qué es?
Es una intervención simple y corta, de carácter individual, personalizada, de 2 a 3
minutos de duración que se realiza durante las prestaciones del establecimiento,
independiente del motivo y tipo de éstas.
Objetivo: Motivar a los fumadores a dejar de fumar y prevenir las recaídas y el inicio del consumo de tabaco.
¿En qué consiste?
En averiguar primero si el paciente fuma o no y luego su grado de motivación para
dejar de fumar. Según estos datos se aplican las estrategias recomendadas.
¿A quién está dirigida?
A todas las personas que concurren a solicitar o recibir alguna prestación en los
establecimientos de atención primaria, en calidad de paciente o acompañante, independiente del motivo o
carácter de la prestación.
¿Quién la realiza?
Todos los funcionarios de los establecimientos de salud: profesionales, no profesionales, clínicos y
administrativos. Los estudios demuestran que tiene un mayor impacto cuando es realizada por un
profesional, especialmente médico y si es acompañada de la entrega de material de autoayuda. La
participación de todo el personal tiene un efecto reforzador y acumulativo, aumentando la intensidad de la
intervención y mejorando sus resultados.
Intervención Integral
¿Qué es?
Es una intervención de consejería breve de mayor intensidad, de carácter individual, personalizada, con una
duración total de 30 minutos (mínimo 10 minutos), divididos en 2 o 3 sesiones. Debe ser complementada
con Grupo de Cesación o intervención de apoyo individual realizado por personal auxiliar o voluntario
Objetivo
Ayudar a las personas motivadas a dejar de fumar, pero con graves problemas para hacerlo, a efectivamente
abandonar el hábito tabáquico (identificar las causas que dificultan el logro de la cesación; indicar
tratamiento o derivar a los pacientes según proceda).
¿En qué consiste?
• Averiguar
- ¿Cuál es el grado de adicción? Test de Fagërstrom, Anexo 2.4 a.
- ¿Por qué fuma? : Test ¿Por qué fuma Ud.?, Anexo 2.4 b.
- ¿Por qué no se atreve a intentar dejar de fumar?:obstaculos y resistencias
para dejar de fumar
• Aconsejar
Reforzar la decisión correcta: dejar de fumar
• Ayudar
- Analizar intentos anteriores
- Enfrentar inquietudes personal y analizar estrategias o prescribir terapias
farmacológicas de apoyo a la cesación en aquellos pacientes que evidencien
alto grado de motivación con alto nivel de adicción. La literatura recomienda
que se le de tratamiento farmacológico a todos los pacientes que están tratando
de dejar de fumar; sin embargo, esto debe ser ajustado a nuestra realidad
local y sólo se indicará fármacos a pacientes que evidencien un alto
grado de motivación y que hayan tenido un intento de abandono fallido durante
los últimos 12 meses con una puntuación de Test de Fagërstrom de
más de 8 puntos.
• Acordar
- Crear redes de apoyo
• Acompañar en el proceso de dejar de fumar.
• Derivar, según corresponda, a los pacientes que requieren solucionar otras
patologías previas a una intervención de cesación.
• Complementar con grupos de cesación o intervenciones individuales de otros
• miembros del equipo
¿A quién está dirigida?
Está dirigida a pacientes fumadores motivados al abandono del consumo que han
intentado dejar de fumar al menos en una oportunidad durante los últimos 12 meses, sin lograrlo.
¿Quién la ejecuta?
Debe ser ejecutada por un profesional clínico, capacitado en el uso de los instrumentos de apoyo
diagnóstico, con manejo de la terapia farmacológica específica disponible.
Grupos de Cesación
Objetivo
Desarrollo de habilidades y destrezas para lograr y mantener la cesación y generar redes de apoyo social
intra y extra-terapia.
¿Qué es?
Es una intervención de mayor intensidad, de carácter grupal, con componentes de
autoayuda. Considera una duración mínima de 8 sesiones de 60 a 90 minutos cada una.
¿En qué consiste?
• Se conforman grupos de 10 a 15 personas
• Reuniones al menos 1 vez por semana.
• Dinámica y estructura general del grupo con un diseño establecido.
• Con activa participación de los integrantes del grupo
• El grupo selecciona los temas a aprender, pero existen temas que están establecidos como base, ej.
manejo de estrés, resolución de conflictos, autoestima.
• El grupo, dentro de lo posible, elabora sus reglas de funcionamiento.
• Desarrollar las confianzas y capacidades que necesitan para lograr dejarlo y
mantenerse sin fumar.
¿A quién está dirigido?
A personas fumadoras que están contemplando la posibilidad y/o preparándose para dejar de fumar, que
expresan o solicitan ayuda para intentarlo. Para mejorar los resultados se puede seleccionar a personas
fumadoras con algunas condiciones en común, por ejemplo: mujeres embarazadas, adolescentes, mujeres
de un determinado nivel socioeconómico o trabajo, funcionarios del sector salud, etc.
¿Quién la ejecuta?
La intervención es ejecutada por todo el grupo, conducido por un facilitador, con o
sin co-facilitadores, previamente capacitado en conducción de grupo, siguiendo un
esquema establecido. Es deseable que el facilitador o al menos un co-facilitador sea un ex-fumador.