1995
Proceso 8000. Se investigó y condenó a prisión a congresistas, candidatos y ministros
en el mandato de Ernesto Samper. Este proceso se abrió cuando se descubrió el
financiamiento del Cartel de Cali a la campaña del entonces candidato presidencial
Ernesto Samper; al ser el presidente en ejercicio, no podía ser investigado ni juzgado por
la justicia ordinaria sino por el Congreso, a través de la Comisión de Acusaciones de la
Cámara de Representantes. Luego de 4 años de su periodo presidencial y con todas las
pruebas y testimonios para ser inhabilitado de su cargo, la comisión absuelve de manera
polémica al presidente Samper, archivando el proceso
1999
Escándalo de Dragacol. Suscitado por el pago de $1.2 billones de pesos
colombianos (casi USD$600 millones de dólares en 1999) de un contrato firmado entre
entidades del estado y la empresa Sociedad de Dragados y Construcciones de Colombia
y del Caribe S.A (Dragacol), en marzo de 1999. Dragacol no cumplió con el contrato para
la ejecución de dragados en el canal de acceso al puerto de Barranquilla, al río
Magdalena y al canal de acceso del puerto de Buenaventura. En la conciliación laboral
entre Dragacol y el Ministerio del Trabajo por incumplimiento del contratista, se llegó a un
acuerdo económico por cerca de $26 mil millones de pesos colombianos (casi USD$13
millones de dólares) a favor del estado, firmado el 6 de noviembre de 1998, haciendo
evidente una falla en las exigencias económicas al contratista. Fue denunciado en el
Congreso de Colombia por el entonces senador Javier Cáceres Leal (condenado años
después por el escándalo de la parapolítica). Más de 30 funcionarios fueron investigados
a raíz de estos hechos.
Escándalo de Foncolpuertos. En el que un gran número de personas, entre
empleados públicos y del común, fueron condenadas por falsificar documentos públicos,
prevaricato, peculado por apropiación y concierto para delinquir, ya que cobraban de
forma fraudulenta pensiones de la liquidada empresa del estado "Puertos de Colombia" a
través de su fondo de pensiones (Foncolpuertos). Un saqueo a la nación calculado en
más de $11 mil millones de pesos (cerca de USD$5 millones 500 mil dólares de la época).
El caso fue discutido ampliamente en el Congreso de Colombia, en el que se destacaron
las palabras de la entonces senadora Íngrid Betancourt, acusando directamente a los
expresidentes Ernesto Samper y César Gaviria.
Escándalo de Chambacú. Descubierto durante el gobierno de Andrés Pastrana, pero
que afectó también a funcionarios de las administraciones de César Gaviria y Ernesto
Samper, en el que se acusó principalmente a los exministros de Desarrollo, Fernando
Araújo Perdomo y Luis Alberto Moreno de, supuestamente, haberse aprovechado de sus
cargos, según denuncias públicas hechas contra ellos, para negociar en términos
favorables a la entonces entidad estatal encargada de los proyectos de Vivienda de
Interés Social en el país (Instituto Nacional de Vivienda de Interés Social y Reforma
Urbana, INURBE), y al Consorcio Chambacú de Indias S.A., del cual eran socios, un lote
para desarrollar un proyecto de construcción llamado "Chambacú" en la ciudad
de Cartagena de Indias, cuyo objetivo era presentar una "imagen más amable" a los
turistas de este sector (conocido también como Chambacú), desalojando a la población
que estaba en el lugar, formando asentamientos irregulares de extrema pobreza. El sector
era codiciado desde hace años por su estratégica ubicación entre los principales
atractivos turísticos de Cartagena, el Castillo de San Felipe y la Ciudad Amurrallada o
Centro Histórico. El periodista Ignacio Gómez publicó un artículo denunciando el drama de
35 familias afrocolombianas que, a través del Estado, habían sido desalojadas de los
terrenos de Chambacú trasladándolas a otro sector conocido como Papayal, del cual no
apareció registro catastral en el Instituto Geográfico Agustín Codazzi (entidad del estado
que maneja el inventario nacional de inmuebles públicos y privados del país). El 1 de
marzo, el entonces Fiscal General de la Nación, Alfonso Gómez Méndez, y Procurador
General, Jaime Bernal Cuellar, anunciaron que se abrirían indagaciones penales y
disciplinarias por irregularidades y conflicto de intereses a todos los funcionarios
involucrados en el escándalo, entre ellos, Araújo y Moreno. Durante su secuestro de 7
años a manos de las FARC, los cargos contra Fernando Araújo precluyeron, igual que los
existentes contra Luis Alberto Moreno.
2004
Escándalo de Invercolsa. Estalló durante el período de Fernando
Londoño como Ministro del Interior y de Justicia, en el período presidencial de Álvaro
Uribe. La Superintendencia de Sociedades le impuso una sanción a Londoño por adquirir
de manera indebida 145 millones de acciones de la firma Invercolsa por un monto de
$9.000 millones de pesos en mayo de 1997 (casi USD$7 millones de dólares en ese año),
obligándolo a presentar su renuncia al cargo de ministro en 2004.279 Invercolsa era una
empresa de la petrolera estatal Ecopetrol que manejaba inversiones en campos
petroleros. En febrero de 2007, una sentencia judicial ordenó a Londoño restituir las
acciones de Invercolsa adquiridas, al ratificar que el exministro presentó una certificación
falsa que lo acreditaba como propietario de esas acciones. El Juzgado determinó que
Fernando Londoño Hoyos no adquirió ni fue poseedor de buena fe de los 145 millones de
acciones de Invercolsa S.A. y ordenó que, en término de 5 días, el exministro Londoño
debía restituir a Ecopetrol los dividendos recibidos de Invercolsa por cada uno de los
períodos en que los percibió.280 Decisión que fue inmediatamente apelada por el
exministro y en 2005, una sala de conjueces del Consejo de Estado dejó sin efecto la
sentencia, ante lo cual Ecopetrol y la Procuraduría siguieron insistiendo. Finalmente, la
Corte Constitucional les dio la razón a ambas entidades, aunque al día de hoy (2016) las
acciones no han sido devueltas.
2006
Destitución del Alcalde de Cali. En diciembre, la Procuraduría General de la
Nación destituyó e inhabilitó de ejercer cargos públicos por 16 años al alcalde en ejercicio
de la ciudad de Cali, Apolinar Salcedo, por irregularidades en la celebración de un
contrato que entregó a particulares el recaudo de los impuestos de la capital del Valle del
Cauca. El ente de control confirmó que el contrato se firmó por fuera de los tiempos
autorizados, que el contratista no ofrecía las suficientes garantías y que el Alcalde
desconoció abiertamente los principios de transparencia y objetividad. No obstante, el
Concejo de la ciudad, la División de Apoyo Fiscal del Ministerio de Hacienda, la
Procuraduría Regional y las veedurías ciudadanas le habían advertido de la
inconveniencia de realizar este contrato; aun así, el alcalde lo firmó el año anterior. Por
este hecho, su Secretaria de Hacienda, María del Rosario Peña, también fue destituida e
inhabilitada por 10 años para ejercer cargos públicos.269 En 2013, el exalcalde Salcedo
demandó a la Procuraduría ante el Consejo de Estado para retirar la sanción interpuesta
por el ente de control, reclamando además los sueldos que dejó de devengar.
La Parapolítica. Escándalo de corrupción política en el que se descubrieron vínculos
de políticos con paramilitares posterior al proceso de desmovilización que adelantaron
las Autodefensas Unidas de Colombia, mediante un documento firmado por los implicados
y conocido por la opinión pública como el Pacto de Ralito. Se descubrió, entre otras cosas,
que el exdirector del DAS, Jorge Noguera, habría puesto el organismo de seguridad a
disposición del paramilitar Jorge 40; por este hecho, fue privado de la libertad y
condenado por concierto para delinquir y homicidio agravado. Adicionalmente, por este
hecho han sido condenados más de 50 congresistas, entre senadores y representantes a
la cámara, del periodo de Álvaro Uribe; además de funcionarios del gobierno,
departamentales y municipales.
Desfalcos a Cajanal. Los abogados Armando Cabrera Polanco y Jeiner Guilombo
Gutiérrez, mediante tutelas y otros documentos irregulares, utilizaban a particulares para
que cobraran pensiones de la liquidada entidad estatal Caja Nacional de Previsión Social
(Cajanal), tramitando además de manera irregular ante la justicia estas pensiones de
gracia para supuestos docentes que no lo eran realmente, apropiándose de más de $50
mil millones de pesos, sin contar el dinero que salió de las arcas de Cajanal para el pago
de dichas mesadas durante varios años (en total el desfalco podría sumar unos $600.000
millones de pesos colombianos, más de USD$ 220 millones en 2006). Los beneficiarios
recibían el 50% del pago y los penalistas guardaban el resto del dinero en cajas fuertes.
Aunque las investigaciones comenzaron en 2006, los 2 implicados fueron condenados en
2013 por el Tribunal Superior de Bogotá a 8 años y 6 meses de prisión a Cabrera Polanco
y a 7 años y 6 meses a Guilombo Gutiérrez, además del pago de una multa a los dos de
$269 mil 622 millones de pesos (más de USD$ 102 millones a la tasa de 2006). Uno de
los implicados, Armando Cabrera, ya había sido condenado por hechos similares a la
misma entidad en 1989, esta vez junto a su hermano Omar Cabrera Polanco, quienes a
través de falsificaciones de fallos judiciales y con la complicidad de algunos jueces,
lograron desfalcar en más de $5.000 millones de pesos a la desaparecida Cajanal (más
de USD$ 11 millones de la época), a través de cobros ilegítimos de acreencias laborales.
Este escándalo incluso logró salpicar al entonces senador Hernán Andrade, por lo que la
Corte Suprema de Justicia lo investigó en 2008, absolviéndolo en 2014 por falta de
pruebas.277 En 2016 se abrió investigación por parte de la Fiscalía contra otro abogado
que participó en otro desfalco a Cajanal en Cartagena de Indias, Manlio Aristio Barrios
Buelvas, por la presunta comisión de los delitos de prevaricato por acción, peculado por
apropiación en calidad de interviniente y fraude procesal en calidad de autor, como
supuesto responsable de un desfalco a Cajanal por cerca $9 mil millones de pesos en
2006 (USD$ 3.679.000 de ese año). Según el ente acusador, Barrios Buelvas presentó
ante el Juzgado 7 Laboral del Circuito de Cartagena una acción de tutela por la que fueron
favorecidos 21 docentes del orden nacional que él representaba; estos docentes les fue
otorgada una pensión de gracia por parte de Cajanal a la que; por ley, solo tienen derecho
profesores que dependen salarialmente de gobernaciones y alcaldías. Según la Fiscalía,
aunque el fraude a Cajanal fue de $9 mil millones de pesos, la cifra ha aumentado con el
pasar de los años y se calcula que se incrementó a 2016 en alrededor de 40 mil millones
de pesos (más de USD$ 13.700.000 a diciembre de 2016)
2007
Escándalo de Commsa. Pleito iniciado por el estado en los años 1990 con la firma
colombo-española Commsa (que tiene entre sus accionistas a Florentino Pérez,
Presidente del Real Madrid), debido a la no construcción de una carretera clave para el
país (la Troncal del Magdalena), del cual Commsa ofreció pagar una indemnización de
$119 mil 987 millones de pesos (más de USD$ 53 millones de dólares en ese año) para
acabar el pleito, por lo cual los organismos de control del estado denunciaban que este
podría perder dinero, y en consecuencia haber detrimento patrimonial, si se aceptaba este
pago de la firma constructora. Al final, se concretó el acuerdo y las investigaciones por el
supuesto detrimento patrimonial se archivaron
2008
Condena a exgobernador de Santander. En febrero, fue capturado por la Fiscalía
General de la Nación en Bogotá el exgobernador del departamento de Santander, Mario
Camacho Prada, condenado por la Corte Suprema de Justicia a 7 años y 6 meses de
prisión por los delitos de peculado por aplicación oficial diferente, celebración indebida de
contratos y prevaricato por acción. La investigación comenzó después de la denuncia que
instauró en la Fiscalía Óscar Poveda Velandia, exfuncionario de la Gobernación de
Santander, que llevó a cabo el 2 de octubre de 1998. Poveda denunció que en la compra
del Hotel Bella Isla del municipio de San Gil (Santander), por parte del departamento,
hubo irregularidades: No contaba con disponibilidad presupuestal el departamento para
una inversión de esta naturaleza, no estaba previsto en el presupuesto aprobado para
1995 ni era parte del programa de gobierno de Camacho Prada para el departamento.
Poveda denunció que Camacho Prada dispuso de recursos departamentales por $1.404
millones de pesos (USD$713.777 a la tasa de 2008) para la compra del hotel y después lo
adicionó al presupuesto, sin contar con la autorización del entonces Contralor
Departamental para pedir un crédito adicional; y en octubre de 1995 negoció con el Banco
de Occidente un crédito para la Tesorería departamental por la suma de $700 millones de
pesos (USD$355.871 dólares en 2008), dinero que giró directamente a Inversiones Bella
Isla, como pago del primer anticipo en la compra del hotel. En 2001, Camacho Prada
había sido condenado a 52 meses de prisión por violar el régimen de inhabilidad, al
comprobarse que respaldó un contrato departamental para una empresa propiedad de
familiares de su secretaría privada.
La Yidispolítica. La Corte Suprema de Justicia determinó que la representante a la
Cámara Yidis Medina dio su voto a cambio de prebendas a su ciudad de
origen, Barrancabermeja, para aprobar el proyecto de reforma constitucional que
permitiría a Álvaro Uribe y a futuros presidentes, aspirar a un segundo mandato de
manera inmediata. Yidis Medina fue sentenciada a 47 meses de detención domiciliaria por
el delito de cohecho. Además de la congresista, fueron condenados por este caso altos
funcionarios del gobierno de Álvaro Uribe (los exministros Sabas Pretelt de la Vega, Diego
Palacio y el exsecretario de la Presidencia Alberto Velásquez). Por este caso, también
fueron condenados los congresistas Teodolindo Avendaño e Iván Díaz Mateus.
La Farcpolítica. En el marco de la Operación Fénix, que terminó con la muerte del
miembro del Secretariado de las FARC, alias Raúl Reyes, en el mismo lugar donde fue
abatido se hallaron computadores portátiles que pertenecían al líder guerrillero, donde
existía supuesta información que involucraba líderes políticos nacionales e internacionales
con el grupo subversivo, entre estos líderes se encontraba supuestamente la entonces
senadora Piedad Córdoba con el seudónimo de «Teodora de Bolívar»,y el entonces
presidente de Venezuela, Hugo Chávez, con el seudónimo de «Ángel». El investigador del
grupo antiterrorista de la DIJIN, Ronald Hayden Coy Ortiz, aceptó ante
un juezespecializado y en audiencia pública que se rompió la cadena de custodia en los
computadores de Raúl Reyes; es decir, en un determinado tiempo, los computadores
estuvieron expuestos a posibles manipulaciones.241 Esto hace que cualquier información
que se quiera tomar de los computadores no se pueda tomar como evidencia para un
caso judicial, ya que no existen las certificaciones necesarias de la cadena de custodia,
las cuales certifiquen que no se produjeron manipulaciones a los equipos incautados. Sin
embargo, este material fue suficiente para que el entonces jefe de la Procuraduría General
de la Nación, Alejandro Ordóñez, destituyera e inhabilitara de ejercer cárgos públicos a la
senadora Córdoba por 18 años, fallo anulado en 2016 por el Consejo de Estado.
Escándalo de los falsos positivos. Estalló a raíz de unas revelaciones hechas sobre
el involucramiento de miembros del Ejército de Colombia en el asesinato de civiles
inocentes haciéndolos pasar como guerrilleros muertos en combate, en el marco de la
lucha contra grupos armados irregulares promovida por el presidente Álvaro Uribe y
conocida como Política de Seguridad Democrática (PSD). Estos asesinatos tenían como
objetivo presentar resultados al gobierno por parte de las brigadas de combate. A estos
casos se les conoce en el Derecho Internacional Humanitario como ejecuciones
extrajudiciales y en el Derecho Penal Colombiano como Homicidio en Persona Protegida.
Por dicha denuncia han sido destituidos e investigados disciplinaria y penalmente muchos
oficiales y suboficiales del Ejército. Por este escándalo, el Comandante del Ejército,
General Mario Montoya, pidió la baja del servicio activo y renunció a su cargo; ya como
civil, fue nombrado por el entonces presidente Uribe Embajador en República Dominicana.
Dichas revelaciones han puesto en tela de juicio, según los críticos del expresidente Uribe,
algunos procedimientos de la PSD emprendida desde el gobierno nacional. La Fiscalía
General de la Nación tenía bajo investigación 946 casos relacionados con posibles "falsos
positivos" y la Procuraduría 1043. Para abril de 2015, la Fiscalía adelantaba 3.430
investigaciones por estos hechos. Sin embargo a pesar de todo el escándalo provocado,
en febrero de 2010 por lo menos 40 de los militares involucrados en estos homicidios
habían sido liberados por vencimientos de términos. En abril de 2017, un juez
de Cundinamarca condenó a 21 militares que estaban involucrados en la desaparición y
muerte de 5 jóvenes de Soacha, entre ellos un coronel retirado que fue condenado a 46
años de prisión; a los demás militares, sus condenas oscilaron entre los 37 y 52 años de
cárcel. El mismo juez declaró estos crímenes relacionados a los falsos positivos
como delitos de lesa humanidad, al encontrar que fue un ataque generalizado y
sistemático en contra de la población civil, población que además era vulnerable y que de
alguna manera era considerada de poca importancia para los victimarios.
Crisis de las pirámides en Colombia. En esta ocasión el estado tuvo que intervenir
drásticamente, declarando el estado de emergencia social en el país, debido a una serie
de acontecimientos ocurridos a raíz de la quiebra de varias empresas que, bajo diferentes
figuras, ofrecían grandes retornos de inversión a sus clientes y que han sido acusadas por
las autoridades colombianas de actividades ilegales como esquemas piramidales,
captación masiva e ilegal de dinero y lavado de activos (las más importantes y
protagonistas de este escándalo; Proyecciones D.R.F.E. y D.M.G. Grupo Holding S.A.). La
sospecha de inversiones en pirámide ha hecho que los medios de comunicación se
refieran originalmente a todas estas empresas como Pirámides, aunque se sospecha que
algunas de ellas escondían otro tipo de delitos como lavado de dinero, producto de otras
actividades ilegales como el narcotráfico. Estas empresas no solo lograron afectar la
economía de varios departamentos
como Putumayo, Nariño, Cauca, Valle, Cundinamarca, Antioquia y las regiones del Tolima
Grande, el Eje Cafetero y la Costa Caribe, sino que a su vez logró afectar la economía del
país. Se estima que el dinero invertido por los afectados en estas empresas oscila en los
$2.16 billones de pesos (más de USD$900 millones a la tasa de 2008).
La DMGpolítica. Suscitada a raíz de la intervención, por parte del Estado, de la
empresa de esquema piramidal D.M.G. Grupo Holding S.A., luego de la crisis económica,
social y de orden público generada por esta clase de empresas en Colombia.261 La W,
emisora radial del país, dio a conocer unas grabaciones en las que David Murcia Guzmán,
gerente de D.M.G., conversa con su cuñado William Suárez (ambos capturados por la
justicia), dejando en evidencia la presunta entrega de $400 millones de pesos (USD$
167.000 a la tasa monetaria de 2008) como contribución a la campaña política del
excandidato a la gobernación de Boyacá y luego Magistrado del Consejo Superior de la
Judicatura, Pedro Alonso Sanabria Buitrago (a quien nunca se le abrió investigación por
estos hechos).262 En dicha grabación, Murcia Guzmán manifestó haber apoyado a 10
políticos ganadores en las elecciones de 2007.262 Asimismo, la Fiscalía advirtió que
también existirían nexos entre D.M.G. y algunos congresistas para favorecer, mediante
leyes, intereses comerciales de la compañía.262 El entonces Procurador General de la
Nación, Edgardo Maya, anunció investigación disciplinaria contra gobernadores, diputados
y alcaldes que estuvieran vinculados a este escándalo y anuncio también que le pedirá
al Consejo Nacional Electoral los resultados financieros de los campañas para
gobernaciones, alcaldías, asambleas y concejos, con el propósito de establecer si estas
campañas recibieron dineros de D.M.G.263264 De estas investigaciones, sólo una dio frutos
al destituir e inhabilitar para ejercer cargos públicos al expersonero de Bogotá; Francisco
Rojas Birry, además de ser enviado a prisión por 8 años.265 De igual manera, la Fiscalía
abrió investigación contra los entonces gobernadores de Bolívar, Joaco Berrío,
y Magdalena, Omar Díazgranados, por sus presuntos vínculos con D.M.G.266
2009
Escándalo de Agro Ingreso Seguro. Estalló por irregularidades en el diseño e
implementación del programa que debía ser destinado a familias campesinas de escasos
recursos, el cual terminó asignando subsidios rurales por más de $200.000 millones
de pesos colombianos (unos $77 millones de dólares, a la tasa de 2009) a
narcotraficantes y prestantes familias del Magdalena y del Valle del Cauca, entre ellas la
exseñorita Colombia Valerie Domínguez, su entonces novio, cuñada y suegros. Por este
caso, fue condenado por la Corte Suprema de Justicia el exministro de Agricultura Andres
Felipe Arias, hallándolo culpable de los delitos de celebración de contratos sin
cumplimiento de requisitos legales y peculado a favor de terceros, por lo cual fue
condenado a 17 años y 4 meses de prisión. Después de haberle sido concedida casa por
cárcel, el exministro Arias escapó a Estados Unidos, siendo capturado por la Policía
migratoria de ese país y dejado en libertad bajo fianza pero con vigilancia judicial,
mientras se estudia la viabilidad o no de su extradición a Colombia.
Escándalo de las chuzadas. El 21 de febrero de 2009, la revista Semana publicó un
informe en el que se detallaba cómo funcionarios del DAS (antigua agencia de inteligencia
del Estado colombiano) grababan de manera ilegal conversaciones telefónicas a líderes
de oposición, magistrados, periodistas y funcionarios del Estado.233 Una vez presentadas
las pruebas por la Fiscalía, la situación fue calificada de una «empresa criminal» dirigida
por Álvaro Uribe Vélez desde la Casa de Nariño, por parte de representantes de la Corte
Suprema de Justicia. Por este caso, fueron capturados importantes funcionarios del
gobierno de Uribe, entre otros, la exdirectora del DAS, María del Pilar Hurtado. Este
escándalo fue determinante para que el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos,
decretara en 2011 la desaparición del DAS.
2010
Escándalo de la Dirección Nacional de Estupefacientes. Escándalo que se destapó
por una investigación hecha sobre dos bienes incautados al capo del extinto Cartel de
Medellín; Roberto Escobar Gaviria, alias "El Osito", hermano del fallecido jefe del
cartel, Pablo Escobar. Se descubrió que alias "El Osito" habría retomado el control de
esos bienes a través de los depositarios de los inmuebles e intermediarios, quienes
firmaron entre sí contratos de arriendo por 50 años para diferentes proyectos productivos
y sociales en esos terrenos; todo esto, con la complicidad y beneplácito de servidores
públicos. Se descubrió también que ese mismo "modus operandi" fue utilizado por otros
narcotraficantes y jefes del crimen organizado en más bienes incautados por la Fiscalía
General de la Nación a través de la extinción de dominio, y entregados en custodia a la
Dirección Nacional de Estupefacientes (DNE), un órgano estatal. Este escándalo llevó al
gobierno nacional a intervenir de manera directa la DNE,214 ordenando la liquidación de la
entidad que concluyó en el año 2014; al mismo tiempo, la Fiscalía investigó penalmente, a
junio de 2014, a 41 personas involucradas en el escándalo, entre directores, subdirectores
y asesores de la DNE, así como congresistas (los cuales, por su cargo, debían ser
investigados por la Corte Suprema de Justicia) y particulares que actuaban
como testaferros e intermediarios, de los cuales ya existen condenas contra varios de los
implicados. Se descubrió que el sistema F.A.R.O (Fácil Acceso, Rápido y Oportuno), que
era el sistema de seguridad de información usado por la DNE para los bienes incautados
por la Fiscalía, era tan vulnerable que se podrían alterar fácilmente datos como los
nombres de los propietarios, quien los custodia y el avalúo de los mismos. Todos los
bienes incautados que estaban en manos de la DNE, calculados en 70.000 propiedades,
pasaron a manos de la Sociedad de Activos Especiales S.A.S. (SAE), una filial de la
empresa de economía mixta Central de Inversiones S.A. (CISA), encargada de negociar
activos de y para el Estado. A 2016, aún continua la investigación en busca de más
implicados.
Carrusel de la Contratación en Bogotá. Estalló en junio debido al descubrimiento de
asignaciones fraudulentas de millonarios contratos para la construcción de la tercera fase
del sistema de transporte público TransMilenio de Bogotá, entre otros contratos para la
ciudad. Por este caso, están condenados el exalcalde de la ciudad Samuel Moreno y su
hermano, el excongresista Iván Moreno Rojas, igual que el excongresista Germán Olano y
otros antiguos altos funcionarios distritales y empresarios colombianos (el Grupo Nule,
conformado por los primos Manuel, Miguel y Guido Nule). El detrimento patrimonial se
estima en $2,2 billones de pesos colombianos (USD$1.100 millones de dólaresa 2011).
Gobernadores y exgobernadores de Colombia destituidos e inhabilitados para
ejercer cargos públicos. A continuación se relaciona una lista de
gobernadores departamentales en ejercicio y exgobernadores destituidos e inhabilitados
en los últimos 2 años por la Procuraduría General de la Nación para ejercer cargos
públicos, debido a irregularidades cometidas en sus mandatos que involucran violación del
régimen de inhabilidades de la ley colombiana para cargos de elección popular, contratos
suscritos de manera indebida, delitos electorales y vínculos con bandas criminales y
personas y empresas de dudosa reputación (en los 3 últimos casos, los mandatarios y
exmandatarios respondieron también penalmente en la Fiscalía). Gobernadores en
ejercicio: Juan Carlos Abadía, gobernador del Valle del Cauca; Oscar Raúl Flórez,
gobernador del Casanare; Joaco Berrío, gobernador de Bolívar; Felipe Alonso Guzmán,
gobernador del Putumayo; Fredy Forero Renquiva, gobernador de Arauca; Guillermo
Alberto González, gobernador del Cauca; Blas Arvelio Ortiz, gobernador del Vichada;
Oscar López, gobernador del Guaviare; Patrocinio Sánchez Montes de Oca, gobernador
del Chocó. Exgobernadores: Jorge Eduardo Londoño, exgobernador de Boyacá; Efrén de
Jesús Ramírez exgobernador de Guainía; Luis Carlos Torres Rueda, exgobernador
del Meta; William Pérez Espinel, exgobernador del Casanare.219 Cabe destacar que, en el
periodo de Alejandro Ordóñez como Procurador General de la Nación (2009-2016), se
han sancionado por irregularidades cometidas en sus mandatos e inhabilidades para
ejercer cargos públicos a 2.806 funcionarios, entre gobernadores, alcaldes, concejales,
diputados y congresistas; mientras que en el periodo de Edgardo Maya (2004-2008) se
destituyeron e inhabilitaron de ejercer cargos públicos a 460 funcionarios de elección
popular por las mismas razones de su sucesor.
2011
Condena a exalcaldes de Barranquilla. En octubre, los exalcaldes
de Barranquilla Bernardo Hoyos Montoya y Guillermo Hoenisberg, fueron condenados por
la justicia a 4 años de prisión cada uno por los delitos de peculado y celebración indebida
de contratos, debido a presuntas anomalías en la compra, el 20 de agosto de 1998, de
dos lotes que iban a ser utilizados para Vivienda de Interés Social (VIS) en la capital
del Atlántico y el municipio de Galapa. La Fiscalía comprobó que el Distrito le adelantó
$1.120 millones de pesos (USD$ 606.388 a la tasa de 2011) del total de $4.500 millones
(USD$ 2.436.383 en 2011) a Juan Cure Vilaró, dueño de los predios a comprar; los cuales
se comprobaron, posteriormente, que no eran idóneos para la realización del proyecto
porque presentaban problemas de inundaciones. Aunque el proyecto no se ejecutó, el
anticipo no fue devuelto por parte del vendedor ni se hicieron los trámites por parte del
Distrito para recuperar esos dineros. Para la época de los hechos, Hoyos era alcalde de la
ciudad y Hoenisberg era su Secretario de Hacienda. Los dos exalcaldes también fueron
procesados penalmente en 2006 por irregularidades en la remodelación del edificio de la
alcaldía de Barranquilla en 1993, calculado inicialmente en $1.500 millones de pesos
(USD$ 812.127 a 2011), y que terminó con sobrecostos por el orden de los $4 mil millones
de pesos (USD$ 2.165.674 en 2011); igual que con el proceso de los lotes, Hoyos era en
ese momento alcalde de la ciudad y Hoenisberg Secretario de Hacienda.
Destitución del Alcalde de Bucaramanga. En julio, la Procuraduría General de la
Nación destituyó e inhabilitó de ejercer cargos públicos por 10 años al alcalde en ejercicio
de Bucaramanga, Fernando Vargas Mendoza, por irregularidades cometidas en la firma
de un convenio con el Instituto Universitario para la Paz (Unipaz), al no haber realizado
una licitación pública en la celebración del contrato, el cual lo hizo pasar como convenio
para no licitarlo, por la suma de $900 millones de pesos (USD$487.300 dólares a la tasa
de 2011), que tenía como fin brindar capacitaciones a docentes y mejorar las condiciones
tecnológicas del municipio. Por hechos similares, la Procuraduría también destituyó e
inhabilitó de ejercer cargos públicos a funcionarios de alto rango del entonces alcalde
Vargas; la más drástica, contra la exsecretaria de Desarrollo Social del municipio, Paola
Andrea Carvajal, inhabilitada por 12 años al dividir un contrato de gran cuantía en varios
contratos de pequeña cuantía, los cuales no se requieren de procesos licitatorios por la ley
colombiana. En enero de 2015, el exalcalde Vargas recibió otra sanción, por parte de la
Procuraduría, para ejercer cargos públicos por 11 años, debido a irregularidades
contractuales presentadas en la construcción de la Fase I del Parque Integral
Metropolitano de Bucaramanga. Según el ente de control "El exalcalde intervino en la
celebración del citado contrato de obra pública sin contar previamente con estudios
técnicos y económicos precisos, serios y completos, teniendo en cuenta que los estudios
geotécnicos no tuvieron el alcance necesario y de cubrimiento de gran parte del área
donde se concibió construir el parque". Por este hecho, también fue sancionado su
exsecretario de Infraestructura, Álvaro Ramírez Herrera, con 12 años sin ejercer cargos
públicos.
Escándalo de la DIAN. Estalló por el descubrimiento de operaciones fraudulentas de
funcionarios de la DIAN con las que se apropiaban de recursos del Estado
enmascarándolos, por medio de cifras infladas, como devolución de IVA. Incluso,
involucró el soborno a los investigadores iniciales por $1.400 millones de pesos (USD$
350.000 dólares en 2016). Se estima que los perjuicios totales a la nación llegaban a más
de $400.000 millones de pesos (más de $133 millones de dólares a la tasa de diciembre
de 2016). Por estos hechos, fueron detenidos 12 funcionarios de la DIAN que podrían
afrontar penas de hasta 18 años de cárcel.
Escándalo de la Salud en Colombia. En el mes de mayo, el presidente Juan Manuel
Santos anunció el descubrimiento de un desfalco a los dineros de la salud, gestado desde
hace varios años que podrían superar no millones, sino billones de pesos en el Ministerio
de la Protección Social. A través de un trabajo conjunto entre la Fiscalía, la Procuraduría,
la Policía y la Presidencia, se logró detectar a un grupo de funcionarios del Ministerio de la
Protección Social que organizaron un verdadero grupo delictivo mediante el cual
presentaban reclamaciones fraudulentas al Fondo de Solidaridad y Garantía (Fosyga), con
el que se financia la salud de los más pobres en Colombia. Una de las modalidades de
fraude consistía en “autorizarles los pagos a las Entidades Promotoras de Salud (EPS)
que habrían sido retenidos”; esto significa que, la ‘‘organización delictiva’’ negaba el
derecho de los pacientes a acceder a los medicamentos y tratamientos a través del Plan
Obligatorio de Salud (POS), y con esto desviaban el servicio obligando a un reembolso de
la prestación de los servicios por el NO-POS (por el que responde directamente el
Gobierno), lo que obligaba al Fosyga a disponer de los recursos y generar un doble cobro.
Otra modalidad era colocar "personas fallecidas que recibieran los beneficios de
sobrecostos monumentales o personas que interponían una tutela para que les pagaran
por los tratamientos, ganaban la tutela, les pagaban y resulta que esas personas nunca
recibían la plata, sino que eran personas que esta mafia ponían a cobrar sin que las
beneficiarias se enteraran". Por estas acciones fueron capturadas siete (7) personas,
entre funcionarios del Ministerio, particulares y trabajadores de EPS´s. Este hecho
provocó, con el pasar de los años, que muchas EPS´s en Colombia se encuentren en
grave crisis económica, ya que ellas dependen para sus gastos de funcionamiento y pago
a sus proveedores de los recobros al FOSYGA que, debido al escándalo, ahora tardan
mucho tiempo para hacerse efectivo, mientras se estudia el cumplimiento de los requisitos
para el desembolso. Mientras tanto, las EPS´s incumplen las respectivas obligaciones con
sus acreedores y, en consecuencia, se genera la suspensión de sus servicios en las
clínicas y hospitales públicos y privados. En algunas EPS´s la crisis es tan grave que la
Superintendencia Nacional de Salud (Supersalud) ha debido intervenirlas para, o
reestructurar sus deudas o liquidarlas, como los casos de Caprecom y Saludcoop (que
eran en su momento las más grandes de país). Las deudas de las EPS´s a las clínicas y
hospitales del país suman, a finales de 2015, unos $4 billones de pesos (cerca de
USD$1.200 millones a la tasa de 2015).
2012
Caso Santoyo. El General Retirado de la Policía Nacional, Mauricio Santoyo, Jefe de
Seguridad del entonces Presidente de Colombia Álvaro Uribe Vélez, quien estaba siendo
investigado por narcotráfico en Estados Unidos, admitió en agosto en una corte del Distrito
de Virginia haber ayudado a las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC). Debido a la
controversia, Uribe indicó que desconocía las "andanzas" de su exfuncionario y que
estaba "decepcionado" de este, además de que no había influido en la elección de
Santoyo como su Jefe de Seguridad ni en su promoción de coronel a general. Sin
embargo, sectores políticos de izquierda y algunos periodistas manifestaron que Uribe si
había intervenido en la promoción de Santoyo y que éste contribuyó en el establecimiento
de la relación del entonces presidente con el narcoparamilitarismo. Añadieron que, aparte
de Uribe, el actual presidente del país, Juan Manuel Santos (para entonces era Ministro
de Defensa), Luis Carlos Restrepo (Comisionado de Paz de Uribe, prófugo de la justicia
desde 2012) y el exdirector de la Policía, Óscar Naranjo (futuro Vicepresidente de la
República), también sabían de lo que hizo Santoyo en su momento. El sindicado llegó a
un acuerdo con la justicia estadounidense, por el cual solo pagaría de 10 a 15 años de
cárcel y la posibilidad del otorgarle libertad bajo fianza, además de protección para su
familia en territorio norteamericano. Mientras tanto, la Fiscalía de Colombia ejecutó el
proceso de extinción de dominio184 a todas las propiedades de Santoyo y su familia.
Escándalo de Interbolsa. Estalló el escándalo por el descubrimiento del desvío de
millonarias sumas de dinero por parte de la directiva de Interbolsa (principal corredor de
bolsa del mercado bursátil colombiano) de su "Fondo Premium" para su uso personal. Se
estima que los perjuicios ascienden a más de $340.000 millones de pesos (unos $170
millones de dólares a la tasa de 2012), perjudicando a más de 1.200 inversionistas,
originando también su intervención por parte de la Superfinanciera y posterior quiebra.
Por este hecho fueron enviados a la cárcel los miembros de la Junta Directiva de
Interbolsa Tomás Jaramillo y Juan Carlos Ortiz, además de otras personas vinculadas con
la entidad. También por este hecho fue condenado a prisión el expresidente de Interbolsa;
Rodrigo Jaramillo, además del pago de una multa de $7.000 millones de pesos
(USD$3.600.000 de 2012), pese a la inconformidad de las víctimas de esta estafa, porque
el condenado tendría prisión domiciliaria debido a su avanzada edad. Jaramillo y Ortiz
fueron condenados a 5 años de cárcel el 31 de marzo de 2017 con beneficio de detención
domiciliaria, condena que los afectados consideran "muy baja".
Escándalo de Termorrío. Debido a un laudo arbitral del Tribunal Internacional de
Arbitramento, emitido el 22 de diciembre, que condena a la Nación a pagar la suma
de USD$60.3 millones, por concepto de indemnización al Consorcio Termorío S.A. E.S.P.,
por el presunto incumplimiento de un contrato por parte de Electranta, empresa subsidiaria
de Corelca, una generadora de energía de propiedad del estado. Esa suma equivale al
monto del presupuesto anual para el programa de vivienda de interés social (VIS) del
Gobierno Nacional. Por este escándalo, la justicia condenó a 134 meses de prisión al
exsuperintendente de Servicios Públicos, Enrique Ramírez Yáñez, al abogado Marino
Zuluaga y a la señora Marlén Valderrama, por los delitos de peculado por apropiación e
interés ilícito en la celebración de contratos, además de una multa de $111 millones de
pesos a cada uno (USD$57.000 de la época).
Carrusel de pensiones del Consejo Superior de la Judicatura. Escándalo
destapado por la entonces Magistrada del Consejo Superior de la Judicatura, María
Mercedes López Mora, al descubrir que magistrados colegas de ella en esta corporación
nombraron, supuestamente, a personas allegadas a ellos para que, en períodos cortos, se
hicieran acreedores a pensiones que podían triplicar el salario que devengaban antes de
llegar a la Judicatura. En manos de la Comisión de Acusaciones de la Cámara de
Representantes (cuestionada desde la absolución del entonces presidente Ernesto
Samper en el caso del llamado "Proceso 8000") estaba la misión de investigar a los
magistrados de la Judicatura que habrían promovido este ‘chanchullo’. Sin embargo, en
2013 la Comisión decidió archivar el proceso. Pese a ello, la Contraloría General de la
República abrió investigación fiscal en 2012 a los magistrados implicados por detrimento
patrimonial al estado en más de $3.421 millones de pesos (USD$17.600.000 dólares de
ese año), investigación que fue anulada por la Corte Suprema de Justicia, al considerar
que la Contraloría no tiene la jurisdicción para investigar a los magistrados de las altas
cortes (en Colombia, el fiscal de estos magistrados, al igual que el del Presidente y el
Vicepresidente de la República, es la Comisión de Acusaciones de la Cámara de
Representantes, y quien los destituye de sus cargos es el Congreso de la República para
que luego sean investigados, ya sin investidura, por parte de los respectivos entes de
control).
Cartel del Cemento. Los grandes productores de cemento en el país
(Argos, Cemex y Holcim) fueron sentenciados por parte de la Superintendencia de
Industria y Comercio de Colombia (SIC) al haber acordado manipular, a través de un
pacto secreto, el precio del material entre 2010 y 2012 para eliminar a los pequeños
productores y, posteriormente, acomodar el precio del concreto a sus intereses; estas tres
empresas producen y comercializan el 96% del concreto en el país. Por esta conducta
indebida, la SIC les impuso en diciembre de 2017 una sanción de $200.000 millones de
pesos (USD$66 millones de dólares a 2017).
2013
Escándalo de la Gobernación del Casanare. El gobernador de Casanare, en el
periodo comprendido de septiembre de 2006 y diciembre de 2007, Witman Herney Porras,
fue condenado en marzo por la Corte Suprema de Justicia a 18 años de cárcel e
inhabilitado para ejercer cargos en el sector público de por vida, debido a la pérdida
injustificada de $63.000 millones de pesos (más de USD$34 millones 700 mil dólares de la
época) correspondientes a las regalías petroleras del departamento en fiduciarias.
Acusado por peculado por apropiación y celebración indebida de contratos, Witman
Porras autorizó el traslado de $38.000 millones de pesos (USD$20.967.000 dólares) del
departamento a cinco patrimonios autónomos constituidos en Fiduagraria; además de otra
operación ilegal en septiembre de 2007 por $25.000 millones de pesos (USD$13.794.000
dólares) al patrimonio de Fidupetrol (posteriormente condenada por la Corte a reembolsar
este dinero al departamento, provocando su quiebra) y UT Carbones Likuen. El agravante
en las acciones de Porras consistió en que entregó estos dineros "sin contar con la más
mínima garantía" a favor del departamento. De esos $63.000 millones, siguen perdidos
$46.000 millones (USD$25.381.000 dólares).
2014
Casos Andrómeda y Andrés Sepúlveda. El 5 de mayo, miembros del Cuerpo
Técnico de Investigación de la Fiscalía General de la Nación allanaron un local en un
sector residencial de Bogotá con el nombre de "Restaurante Andrómeda", que resultó ser
una fachada de una central de inteligencia de la Fuerza Pública, que realizaba
interceptaciones de manera ilegal a teléfonos celulares y correos electrónicos de
diferentes personalidades, entre ellos, los miembros del equipo negociador del gobierno
con la FARC en el marco de los diálogos de paz de La Habana; en este lugar se hallaron
videocámaras, cajas fuertes, memorias USD, planos de diagramas para crear páginas
electrónicas, agendas y cientos de documentos, entre otras cosas. En el allanamiento, el
CTI capturó al hacker Andrés Sepúlveda, quien supuestamente compró información de
manera ilícita a Andrómeda sobre el proceso de paz, para utilizarla en favor de la
campaña presidencial del entonces candidato del Centro Democrático Oscar Iván
Zuluaga.167 Un colaborador de Sepúlveda, el ecuatoriano Daniel Bajaña Barragán, fue
capturado en junio por interceptar ilegalmente al exvicepresidente Francisco Santos. En el
caso de Andrómeda, la Fiscalía capturó en octubre a 3 miembros de la Fuerza Pública por
los seguimientos irregulares y por sus nexos con Andrés Sepúlveda, además de anunciar
la captura de 4 miembros más.169170 Finalmente un informe de una comisión especial
creada por el Ministerio de Defensa concluyó que no se cumplieron con los protocolos de
seguridad, hubo desorden en el manejo de la información y no hubo control que permitiera
a civiles tener acceso a la fachada Andromeda, por lo que se determinó separar de
labores de inteligencia a 20 uniformados relacionados con la central de espionaje, de los
cuales, a 5 se le solicitó su retiro de la Fuerza Pública. A pesar de estos hallazgos, la
comisión ratificó que Andrómeda era una operación legal de inteligencia.
Carrusel de contratos en Bucaramanga. En octubre, la Fiscalía capturó al exalcalde
de Bucaramanga, Héctor Moreno Galvis, imputándole cargos de falsedad en documento
público y privado, falsedad por ocultamiento, peculado por apropiación y celebración
indebida de contratos, ya que en el tiempo que estuvo a cargo de la administración de la
ciudad luego de la destitución del alcalde titular por parte de la Procuraduría General de la
Nación, Fernando Vargas Mendoza (de octubre a diciembre de 2011), firmó contratos por
más de $2.000 millones de pesos (más de USD$800.000 dólares de la época) sin haber
pasado por el proceso de licitación respectivo. Además, se descubrió que muchos de los
objetos contractuales firmados nunca se realizaron y, aun así, se entregaron
certificaciones de cumplimiento por parte de los supervisores o interventores para el cobro
de los mismos. También se descubrieron contratos donde el contratista no cumplía con los
requisitos mínimos o la experiencia requerida para el objeto del contrato. El exalcalde
Moreno Galvis firmó en 2016 un preacuerdo con la Fiscalía, aceptando la mayoría de los
delitos imputados, recibiendo beneficio de detención domiciliaria; en el mismo año 2016,
también fueron condenados dos de los supervisores o interventores de los contratos
cuestionados, Libardo Jaramillo y Ulises Dueñas, a 5 y 6 años de prisión respectivamente.
Caso Villarraga. Caso ocurrido en octubre de 2013, cuando unas grabaciones fueron
reveladas a la opinión pública. En una de ellas, hay una conversación entre el entonces
magistrado del Consejo Superior de la Judicatura, Henry Villarraga, y el coronel (r)
Róbinson González del Río (posteriormente condenado en julio de 2014 por nexos
con bandas criminales), donde el magistrado ofrece ayudarlo con un proceso en su contra
a cambio de $400 millones de pesos (USD$163.000 dólares en 2014); del Río tenía dos
investigaciones en su contra, una por "falsos positivos" (asesinato de civiles haciéndolos
pasar por guerrilleros) y otra por presuntas irregularidades en contratación. En las
grabaciones hablan sobre un almuerzo al que, supuestamente, iban a asistir los
magistrados Angelino Lizcano Rivera, Pedro Alonso Sanabria y Julia Emma Garzón y la
posibilidad de lograr, al parecer, con la ayuda de estos altos funcionarios judiciales, que el
proceso en contra del oficial retirado por falsos positivos quedara en manos de la Justicia
Penal Militar, donde las penas son menos severas que en la justicia ordinaria. Al respecto,
los magistrados mencionados han dicho en reiteradas ocasiones que tal encuentro nunca
tuvo lugar y que no actuaron de forma ilegal. La investigación quedó en manos de la
Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes, llamando a indagatoria en
2014 a los magistrados implicados en este caso, provocando la renuncia, tiempo después,
del magistrado Villarraga ante el Senado de la República, renuncia aceptada por
el Congreso en pleno.
2015
Desfalco a Colpensiones. En noviembre fueron capturadas en Armenia por la
Fiscalía 15 personas sospechosas de integrar una red que cometió un
millonario desfalco a la Administradora Colombiana de Pensiones, Colpensiones, a
quienes se les imputaron los delitos de fraude procesal, falsedad en documento y estafa.
Según las autoridades, los detenidos hacían parte de una banda integrada por 25
personas, quienes habrían conspirado para apropiarse de unos $1.400 millones de pesos
(USD$593.200 dólares) de Colpensiones,148 aunque la cifra podría llegar a los $75.000
millones (cerca de USD$31.800.000 dólares), debido a que la entidad fue defraudada
durante varios años por esta "empresa criminal" encabezada por un abogado. Este
buscaba a personas mayores que fueran pensionadas o estuvieran tramitando ese
derecho argumentándoles que podía conseguir una reliquidación de su pensión y,
además, obtener un dinero adicional argumentando una discapacidad o invalidez. El
sujeto y sus cómplices conseguían historias clínicas falsas de los reclamantes, en las
cuales se incluían dictámenes ficticios que servían de soporte para sustentar una presunta
pérdida de capacidad laboral. En muchos casos presentaban diagnósticos de
enfermedades graves, crónicas o incluso terminales. Con estos documentos, el acusado y
sus secuaces realizaban los trámites ante la división correspondiente de Colpensiones en
donde, tras estudiar el caso, se autorizaba el pago de mesadas retroactivas. Cuando esto
no funcionaba y la entidad negaba la solicitud, el abogado acudía a juzgados y con estos
documentos falsos engañaba a los jueces para que dictaran fallos que obligaba a
Colpensiones a pagar estas pretensiones.
Captura del alcalde de San Gil (Santander). En noviembre fue capturado el alcalde
en ejercicio del municipio de San Gil; Álvaro Agón Martínez, por los delitos de fraude al
sufragante, concierto para delinquir, estafa agravada, urbanización ilegal, captación
masiva e ilegal de dinero, no devolución de lo captado y prevaricato por acción. La
Fiscalía comprobó que Álvaro Agón, junto a su hermano el exalcalde de San Gil; Javier
Agón (condenado por celebración indebida de contratos durante su administración)
estafaron a más de 500 personas por el orden de los $1.800 millones de pesos (USD$
536.362 dólares de la época) con un proyecto de vivienda llamado "Asociación de
Vivienda Brisas del Porvenir" (Asovibrisas). Los estafados pagaron por la administración
de un lote destinado a este proyecto de vivienda, el cual está declarado como reserva
forestal, por lo que no se podía desarrollar construcción alguna en este lugar. Sabiendo
esto, los hermanos Agón convencieron a las familias para el desarrollo del proyecto de
vivienda y aprovechándose de su cargo como alcalde, Álvaro Agón autorizó la
conformación de la asociación para que los afectados empezaran a invertir en pagos
mensuales al supuesto proyecto habitacional que nunca se desarrolló; en su lugar, el
dinero recogido fue utilizado para beneficio personal de los Agón. En abril de 2017, Javier
Agón fue condenado a 12 años de prisión, condena apelada por los afectados quienes la
consideran "muy baja" por el daño ocasionado a quienes invirtieron.
Escándalo en los Juegos Nacionales. El escándalo estalló por el incumplimiento del
municipio de Ibague, capital del departamento del Tolima, en la construcción de algunos
escenarios deportivos requeridos para la realización de los XX Juegos Nacionales y IV
Juegos Paranacionales, en los cuales el Gobierno Nacional, a través de la entidad
reguladora del deporte en el país (Coldeportes), invirtió $258.910 millones de pesos
(USD$ 94.389.355 dólares); de los cuales, según una investigación hecha por
la Contraloría General de la República, se habrían perdido unos $66.000 millones
(USD$24.061.247 dólares), dejando inconclusos los escenarios para las justas deportivas.
Luego que la Fiscalía asumiera la investigación, se comprobaron irregularidades en los
diseños de los escenarios deportivos y sobrecostos injustificados en su construcción.152
Hasta el momento se ha ordenado la captura de 7 personas por el desfalco, entre
contratistas de las obras y exfuncionarios de la alcaldía de Ibague; de estas personas, hay
dos que ya están condenadas, la condena más severa cayó sobre el llamado "cerebro" de
esta defraudación: El abogado Orlando Arciniegas Lagos, exasesor externo de la
Secretaría de Hacienda de la Alcaldía de Ibagué, quien fue condenado por la justicia en
marzo de 2017 a 36 años y 4 meses de prisión por los delitos de enriquecimiento
ilícito, peculado por apropiación, interés indebido en la celebración de contratos,
celebración indebida de contratos y concusión, al defraudar al estado en más de $11.500
millones de pesos (USD$4.192.490 dólares), condenado además a pagar una multa de
$22.000 millones de pesos (USD$8.020.416 dólares). Las investigaciones a 2017 siguen
en curso buscando más responsables. En Mayo del mismo año, se le imputo una nueva
condena al exgerente del Instituto Municipal de Deporte y Recreación de Ibagué (Imdri)
Carlos Ángel, por 5 años y 5 meses en prisión, además de una multa de $61 millones de
pesos (USD$22.238 dólares), que se suma a la condena ya impuesta de 12 años y $855
millones de pesos (USD$ 311.702 dólares) en multa.
Escándalo en el sistema judicial de Barranquilla. En agosto fueron capturados 11
miembros de la Rama Judicial de Barranquilla, entre jueces, fiscales, comisarios de familia
y abogados litigantes, todos por los delitos de concierto para delinquir, prevaricato por
acción agravada y falsedad ideológica en documento público. La Fiscalía descubrió,
luego de pesquisas a procesos judiciales, que los funcionarios dictaban fallos que
favorecían a peligrosos delincuentes de la ciudad a cambio de dinero, conformando una
auténtica "empresa criminal" en el interior del poder judicial de Barranquilla.
Carrusel de las alcaldías locales de Bogotá. Estalló debido a irregularidades
halladas por la contratación "a dedo" de fundaciones "de papel" y de "objeto social amplio"
de parte de las alcaldías locales o menores de Bogotá, para realizar todo clase de
servicios sin pasar por los procesos regulares de licitación establecidos por la ley. Por
estos hechos, la Fiscalía ordenó la captura de las entonces alcaldesas locales
de Usaquén, Julieta Naranjo; de Bosa, Diana Calderón Robles; de Suba, Marisol Perilla
Gómez, y los exalcaldes locales de Kennedy, Jesús Antonio Mateus y de Los Mártires,
Ernesto Rincón; a todos se les imputó el delito de celebración indebida de contratos. Las
20 alcaldías locales o menores de Bogotá, adscritas a la Alcaldía Mayor, manejan en
conjunto un presupuesto anual aproximado de $300.000 millones de pesos
(USD$98.880.000 dólares) a razón de $15.000 millones por localidad (USD$4.944.000
dólares), de los cuales se busca determinar cuanto dinero terminó en manos de las
fundaciones "de papel" por contratos "a dedo".
Carrusel de la educación en Córdoba. Funcionarios de la Fiscalía General de la
Nación capturaron en octubre a 17 personas que estaban involucradas en una red que
tramitaba pagos irregulares de pensiones a educadores en el departamento de Córdoba,
los cuales habrían llegado a los $164 mil millones de pesos colombianos (más de
USD$48.800.000 dólares en 2015). Estos casos ocurrieron entre 2010 y 2012, donde
varios abogados, con la complicidad de jueces y funcionarios del departamento,
falsificaron poderes y documentos de la Secretaría de Educación de Córdoba y del
municipio de Lorica, con los que tramitaban el pago o aumento de mesadas pensionales.
Esta operación afectó las finanzas de la Entidad Administradora de Recursos del
Ministerio de Educación (Fiduprevisora). Entre los involucrados está el senador Armando
Benedetti, por lo cual la Corte Suprema de Justicia de Colombia abrió indagación
preliminar en su contra.
Escándalo de la salud en el Huila. En junio la Fiscalía capturó a 9 personas, entre
funcionarios de Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud (IPS), funcionarios
de Entidades Promotoras de Salud (EPS) y exalcaldes de municipios del departamento
del Huila, imputándoles cargos de celebración indebida de contatos, interés indebido en la
celebración de contratos, falsedad ideológica en documento público y enriquecimiento
ilícito con la respectiva detención en establecimiento carcelario. Esto debido a unas
irregularidades halladas en contratos entre la Caja de Compensación Familiar del Huila
(Comfamiliar) y Medilaser, una IPS del departamento que no contaba con personal médico
suficiente para atender la población de este departamento; estos contratos estaban por un
valor aproximado a los $25.000 millones de pesos (USD$96.600.000 dólares), dineros
públicos que debian ser destinados a la atención de personas inscritas en el Sisben (un
sistema estatal de atención en salud para personas de escasos recursos a través del
Régimen Subsidiado). La Fiscalía señaló que los capturados se asociaron para "quedarse
con el dinero de las personas más pobres que dependen del Sisbén para acceder a los
servicios de salud". Además de ello, se descubrió que Comfamiliar realizó contratos con
hospitales, clínicas y centros de salud de los municipios de Garzón y La Plata por valor de
$6.000 millones de pesos (USD$2.320.000 dólares) bajo la modalidad de "eventos
controlados", limitando los servicios de salud a los usuarios del Régimen Subsidiado. En
julio se capturaron 2 personas más involucradas en el escándalo, representantes legales
de otra IPS que no cumplía con las facultades legales ni con la infraestructura necesaria
para la atención de usuarios (Revivir IPS Clínica Valle de Laboyos), firmando contratos
con Comfamiliar por valor de $3.000 millones de pesos (USD$1.160.000 dólares)
2016
Escándalo en la Contraloría de Bogotá. A finales de diciembre, la Fiscalía General
de la Nación expidió tres órdenes de captura, haciéndolas efectivas de manera inmediata,
contra tres funcionarios de la Contraloría Distrital de Bogotá, debido a unas grabaciones
dadas a conocer por la periodista Darcy Quinn de Caracol Radio, donde se expone a una
de las capturadas, Hermelina Angulo, exigiendo $60 millones de pesos
colombianos (USD$20.000 dólares a esa fecha) a un interventor de obras en la capital,
para archivarle una investigación por presuntas irregularidades encontradas en auditorías
hechas por el ente fiscalizador. La Fiscalía descubrió además una "red de sobornos" que
operaban en varias localidades de la capital del país, en cabeza de estos funcionarios.
Escándalo en la Secretaría de Hacienda de Medellín. A mediados de diciembre
fueron capturados y enviados a prisión seis funcionarios de la Secretaría de Hacienda
de Medellín por los delitos de concierto para delinquir, cohecho propio e impropio,
cohecho por dar u ofrecer, falsedad en documento público y peculado por apropiación.
Las investigaciones llevadas a cabo por la Fiscalía señalan que, desde el año 2014, este
grupo de personas habría cometido actividades ilícitas que causaron un detrimento
patrimonial a la Alcaldía de Medellín por una cuantía superior a los $1.800 millones de
pesos (USD$607.300 dólares). El modus operandi consistía en contactar y convencer a
determinados contribuyentes para disminuir sus pagos por concepto de Impuesto Predial
(uso de suelo) e Industria y Comercio (para establecimientos comerciales e industriales) a
cambio de considerables sumas de dinero. Otro método utilizado era dejar prescribir las
cuentas con el fin de contactar ciudadanos y ofrecerles la citada prescripción. Además, se
evidenció la realización de ajustes indebidos, ya que accedían al sistema interno y
disminuían los saldos a pagar por los deudores morosos.
Escándalo en la CAS. A finales de diciembre, la Fiscalía General de la Nación
capturó y envió a la cárcel, después de la audiencia de imputación de cargos, a cuatro (4)
funcionarios y exfuncionarios de la Corporación Autónoma Regional de Santander, CAS
(entidad estatal encargada de ejercer la autoridad ambiental en el departamento
de Santander); entre ellos, la entonces directora del la entidad, Flor María Rangel, por los
delitos de peculado por apropiación y falsedaden documento público, debido a
irregularidades encontradas en un contrato por un valor de $3.400 millones de pesos (más
de USD$ 1.130.000 a la tasa de 2016), donde se le entregó casi la totalidad de la plata
al contratista (Unión Temporal Barrancabermeja) sin que este hubiese ejecutado ni el 50%
del objeto del contrato que era la "reforestación e intervención de zonas estratégicas para
el medio ambiente". La Fiscalía descubrió también que se habrían presentado
irregularidades en la suscripción del contrato, pues al momento de celebrarlo, la CAS no
habría pedido al contratista que certificara su experiencia en el sector. Además, no se
realizaron los estudios previos de manera adecuada y no hubo supervisión o interventoría
que verificara la ejecución de las obras.
Escándalo en el Hospital Universitario del Valle. A mediados de diciembre, fueron
capturadas por el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Físcalia General de la
Nación, siete (7) extrabajadores del Hospital Universitario del Valle de Cali, por presunta
celebración indebida de contratos en el centro asistencial, lo que originó un detrimento
patrimonial en esta entidad del estado que la obligó a entrar a la Ley de Quiebras de la
nación (Ley 550) para reestructurarla. En julio pasado, la Contraloría General de la
República había alertado sobre un posible detrimento patrimonial en el Hospital
Universitario del Valle por $123.783 millones de pesos (más de USD$41.700.000 dólares
a la tasa de 2016). Tras una auditoría que duró 40 días, se encontraron pruebas del
detrimento a las arcas del centro médico y se declararon los estados contables de la
institución como negativos. Entre los capturados se encuentra el exdirector de la
institución, Jaime Rubiano.
Escándalo en la Policía de Barranquilla. En noviembre fueron capturados, en un
operativo conjunto entre Policía Nacional y Fiscalía General de la Nación, 19 policías
activos que eran parte de la Policía Metropolitana de Barranquilla y 2 personas civiles que
habrían cometido delitos en la ciudad: 15 que utilizaban la base de datos del Registro
Único Nacional de Tránsito (RUNT), aprovechando su condición de autoridad de tránsito,
para chantajear a aquellos que no tuvieran documentación al día a cambio de dádivas o
sobornos, utilizando personal civil como operadores de radio, 3 que permitían
el microtráfico a una banda delincuencial en dos barrios y 1 que había asaltado unos días
atrás, en compañía de un exagente de la institución, una tienda de barrio.
Caso Pretelt. En febrero de 2015, el entonces magistrado de la Corte Constitucional,
Mauricio González Cuervo, radicó una acusación ante la Comisión de Acusaciones de
la Cámara de Representantes contra su colega magistrado y entonces presidente de la
misma corte, Jorge Pretelt, quien supuestamente habría pedido $500 millones de pesos
(más de USD$200.000 dólares a la tasa de febrero de 2015) al abogado Victor Pacheco,
para fallar una tutela que debía resolver la Corte a favor de la firma Fidupetrol. Pretelt
negó rotundamente estas acusaciones, pese a que se comprobó posteriormente que el
abogado Pacheco, condenado por este hecho, entregó el dinero al magistrado para que
este influyera entre sus colegas y, de esta manera, en consenso aceptaran y fallaran a su
favor un acción de tutela de Fidupetrol, que hubiera revertido una decisión judicial que le
imponía a la desaparecida firma fiduciaria pagar una suma de $22.500 millones de pesos
(USD$9.000.000 de dólares de la época) al departamento del Casanare, por manejos
irregulares del dinero departamental (por este hecho, fue condenado en 2013 el
exgobernador de Casanare, Whitman Porras). Luego de meses de interrogatorios a los
involucrados y deliberaciones, la Comisión de Acusaciones formuló cargos contra el
magistrado Pretelt y el Senado de la República en pleno lo suspendió de su cargo,
perdiendo de esta manera su investidura como magistrado. En consecuencia, el ya
exmagistrado Pretelt pasó a juicio por cohecho en la Corte Suprema de Justicia. Por estos
hechos, también fueron acusados por la Fiscalía el exmagistrado Rodrigo Escobar Gil, el
presidente de Fidupetrol, Abel Guillermo Caballero Lozano100 y el máximo accionista de la
fiducia, Hélbert Otero; a los tres se les imputó el cargo de tráfico de influencias. Pese a la
comprobación en la participación de Jorge Pretelt del delito por parte de la Fiscalía, se
habla de un trasfondo político en el caso, debido a la amistad del exmagistrado Pretelt con
el expresidente de la república y Senador Álvaro Uribe Vélez, rival político del presidente
en ejercicio Juan Manuel Santos. El 16 de septiembre de 2017, un juez absolvió al
exmagistrado Escobar al considerar que no existía material probatorio contundente, de
parte de la Fiscalía, para vincularlo al caso.
Escándalo de Reficar. Estalló luego de la investigación hecha por la Contraloría
General de la República, en cabeza de Edgardo Maya Villazón, la cual
detectó sobrecostos injustificados por cerca de $8.5 billones de pesos colombianos (unos
USD$2.879 millones de dólares) en la construcción de la Refinería de Cartagena (Reficar).
Es posiblemente el escándalo de corrupción más grande en la historia de Colombia, con
un detrimento patrimonial equivalente a un 5% del presupuesto nacional del país en 2016,
que se terminaría de pagar en el año 2046, según datos de la entidad fiscalizadora.
Aunque la Contraloría sacó a la luz pública el escándalo, un año atrás, la Procuraduría
General de la Nación había iniciado investigaciones disciplinarias contra 12 directivos y
exdirectivos de Reficar, por su presunta responsabilidad en el detrimento patrimonial; de
los cuales, a 9 ya les abrió investigación formal en junio de 2017 por sobrecostos en el
orden de los $8.000 millones de pesos (cerca de USD$2.800.000 dólares). Por su parte,
la Fiscalía General de la Nación inició en enero la investigación penal sobre el desfalco,
realizando pesquisas a los archivos de Reficar y de los contratistas de la obra, así como
copia de la investigación hecha por la Contraloría, buscando comprobar si hubo un posible
peculado por apropiación; en diciembre comunicó que quedaban exentos de
responsabilidades penales los entonces Ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, y
Presidente de Ecopetrol, Juan Carlos Echeverry. A finales de abril de 2017, el Fiscal
General, Néstor Humberto Martínez, anunció la imputación de cargos contra 8 altos
ejecutivos de Reficar: 2 expresidentes, 1 Vicepresidente Jurídico, 1 Revisor Fiscal y 6
representantes de los contratistas (Downstream Ecopetrol 2008, Grupo Legal Reficar y
CB&I); todos ellos por los delitos de interés indebido en la celebración de contratos,
peculado por apropiación, enriquecimiento ilícito y falsedad en documentos. Según
Martínez, el costo del peculado esta en el orden de $610.000 millones de pesos (casi
USD$207 millones de dólares a la fecha), cifra que difiere de la presentada por la
Contraloría. Así mismo, Martínez anunció el llamado a indagatoria de 8 personas más,
entre ellos 2 expresidentes de Ecopetrol, y 13 a declaración jurada, búscando más
responsables.
Cartel de la Hemofilia. Escándalo que estalló en julio luego de una investigación
hecha por la Contraloría General de la Nación, donde descubrió nombres de personas
vinculadas al Régimen Subsidiado del sistema de salud que las hacían pasar como
enfermos de hemofilia, para luego cobrar millonarios recursos al gobierno en tratamientos
NO-POS (Plan Obligatorio de Salud). Luego que la Fiscalía asumiera la investigación,
concluyó que se trataba de una "empresa criminal" gestada en los departamentos
de Córdoba (donde más se presentaron casos), Sucre, Bolívar y La Guajira, donde, a
través de falsas Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud (IPS), falsificaban listas
de enfermos, evitando que verdaderos pacientes afectados con esta enfermedad fueran
atendidos. Por este hecho, la Fiscalía ha capturado, hasta el momento, a tres (3) personas
que trabajaron en la gobernación de Córdoba para la época de los hechos (2013 a 2015).
El desfalco a la salud por este caso de corrupción estaría, según cálculos de la Fiscalía,
en $80 mil millones de pesos (más de USD$26 millones 600 mil dólares a la tasa de
2016). En enero de 2018, la Procuraduría suspendió, de manera provisional y por 3
meses de su cargo, al gobernador en ejercicio del departamento del Córdoba Edwin
Besayle, para evitar un posible entorpecimiento de parte de este en la investigación
disciplinaria.
Cartel del Síndrome de Down. Otro escándalo que involucra al departamento de
Córdoba en el sector salud, al ser detectadas irregularidades por parte de la Contraloría
General de la Nación en el pago, por parte de la gobernación departamental, a 4
Instituciones Prestadoras del Servicio de Salud (IPS) por $10.000 millones de pesos (más
de USD$3.500.000 dólares a la época) en la atención a niños con síndrome de
Down o autismo. La Contraloría descubrió que los tratamientos a estos pacientes nunca
se realizaron, pero aun así, se pagaron dado que se facturaron por paquetes y no de
manera individual, además que la mitad de estos recursos debieron ser costeados por el
Plan Obligatorio de Salud (POS) en lugar del departamento; adicional a esto, nunca fueron
autorizados por las respectivas Entidades Promotoras de Salud (EPS). Solo una de estas
IPS´s recibió cerca de $7.000 millones de pesos (USD$2.470.000 dólares) sin tener un
contrato formal con el departamento.
Escándalo de las libranzas en Colombia. Miles de inversionistas fueran estafados al
invertir en el mercado secundario de libranzas, a través de empresas como Estraval y
Elite, aliadas con ciertas cooperativas de libranzas. Los pagarés-libranza ofrecidos por
Estraval y Elite resultaron no estar respaldados por los montos establecidos. Según la
Fiscalía General de la Nación, esto no fue por omisión, sino que estas empresas
modificaron el mercado secundario, para introducirse y hacer captación masiva e ilegal de
fondos; básicamente, un esquema de pirámide. Este desfalco llevó al cese de pagos a los
inversionistas y la perdida de sus ahorros. Se estima que las perdidas pueden ascender a
más de $1.5 billones de pesos colombianos115 (aprox $436 millones 681 mil dólares a la
tasa de 2016) de más de 10.000 pequeños ahorradores o personas naturales, así como
de grandes instituciones y fondos de pensiones. Por este hecho, la Superintendencia de
Sociedades (Supersociedades) inició acciones contra Estraval y Élite desde agosto de
2015. La Superintendencia de Economía Solidaria, Supersolidaria, ha liquidado a 6
cooperativas de libranzas, y ha abierto investigaciones a más de 12 cooperativas por el
caso Estraval, y 12 por el caso Elite. En cuanto a las dos sociedades, la Supersociedades
ordenó la liquidación de sus bienes en agosto de 2016 para Élite y septiembre del mismo
año para Estraval, con el objetivo de restituir el dinero a sus víctimas. La Físcalia imputó
cargos contra miembros de Estraval y Elite por captación masiva e ilegal de dinero.
Escándalo de la Gobernación de la Guajira. Estalló luego de la destitución
de Oneida Pinto, por parte del Consejo de Estado de Colombia, como gobernadora del
departamento a solo cinco meses de haber comenzado su mandato por una inhabilidad
para ser candidata a la gobernación. En su lugar, el gobernador encargado Jorge Enrique
Vélez,132 ha destapado numerosas irregularidades que involucran miles de millones de
pesos perdidos por el departamento, por las cuales ha recibido amenazas de muerte.133
Este escándalo resulta aún más aberrante, cuando se sabe de las altas sumas de dinero
perdido por la corrupción, mientras el departamento sufre una crisis humanitaria por
desnutrición y muerte generalizada de niños, entre otros problemas. En octubre, la
Fiscalía General de la Nación capturó a 20 personas involucradas en el escándalo, entre
ellos, un exalcalde de Riohacha (Rafael Ceballos Sierra) y un exgobernador
departamental (Jorge Pérez Bernier), además de involucrar en la investigación a 21
personas más, entre funcionarios y exfuncionarios nacionales, departamentales y
contratistas.135 Además, la Fiscalía imputó cargos en enero de 2017 a Oneida Pinto por
celebración indebida de contratos y falsedad en documento público y privado, al conocer
las irregularidades en el trámite, celebración y ejecución del contrato que tenía como
objetivo reducir la mortalidad infantil en el municipio de Albania (La Guajira), cuando ella
se desempeñaba como alcaldesa. También se le imputó cargos en enero de 2017 al
gobernador en ejercicio, Wilmer González Brito, por presuntas irregularidades en su
elección luego de la destitución de Oneida Pinto, por los delitos de cohecho propio y
corrupción al sufragante (convencer, mediante coimas, a los electores para que voten por
determinada persona; en este caso, por él mismo) y en febrero de ese año, fue enviado a
prisión, como medida necesaria para garantizar las investigaciones de la Fiscalia.
Igualmente, en enero de 2017 la Fiscalía capturó al alcalde en ejercicio de Riohacha,
Fabio Velásquez, por irregularidades en el Programa de Alimentación Escolar (PAE) del
municipio por valor de $5.713 millones de pesos (USD$1.899.900 dólares en 2016), al
comprobarse que a los niños beneficiados no les estaba llegando la respectiva
alimentación del programa de manera real, generando rechazo e indignación.
La Comunidad del Anillo. En febrero se denunció en la emisora radial La FM, por
parte de la periodista Vicky Dávila, una "red de prostitución homosexual masculina" que
funcionaba en la Policía Nacional desde la Escuela de Cadetes General Santander, a
cargo del entonces director de la escuela, coronel Jerson Castellanos, donde algunos
cadetes víctimas de esta red denunciaron haber sido abusados por el Coronel
Castellanos, además de ser obligados a brindar servicios sexuales a altos oficiales de
policía, congresistas y funcionarios enquistados en altos cargos del gobierno. La
periodista dio a conocer en su programa de radio una grabación del año 2008, donde se
ve al entonces senador, Carlos Ferro, sosteniendo una conversación de
tipo homosexual con el entonces subteniente y miembro de su escolta, Ányelo Palacios.
Por este hecho, Vicky Dávila fue obligada a presentar su renuncia como directora de La
FM y también como presentadora de Noticias RCN, denunciando una "persecución" y un
"atentando a la libertad de prensa" desde el gobierno. No obstante, las declaraciones de
las víctimas sirvieron como base a la Procuraduría General de la Nación para iniciar
investigaciones disciplinarias contra los involucrados en este escándalo, entre ellos, el
entonces Director de la Policía Nacional, General Rodolfo Palomino, quien se vio obligado
a pedir la baja del servicio activo y renunciar a su cargo, dejando a la institución en el
momento más crítico de su historia. El protagonista del vídeo, Carlos Ferro, quien se
venía desempeñando como Viceministro de Relaciones Públicas del Ministerio del Interior,
presentó su renuncia al conocerse el mismo; además que la Procuraduría le abrió
investigación disciplinaria por proxenetismo, inducción a la prostitución y trata de
personas. El autor del vídeo y denunciante de esta red de prostitución, capitán Ányelo
Palacios, fue destituido e inhabilitado por parte de la Inspección General de la Policía
Nacional debido a supuestas acciones irregulares cuando ejercía como Comandante de
Policía en Florencia, Caquetá, llevándolo a un estado depresivo que casi termina
en suicidio del oficial.
Cartel de los Cuadernos. Las tres grandes empresas de la industria del cuaderno en
Colombia (Carvajal, Scribe y Kimberly) fueron sancionadas en febrero por parte de la
Superintendencia de Industria y Comercio (SIC), debido a una alianza descubierta entre
ellas para eliminar la competencia e inflar los precios de estos útiles escolares a sus
intereses, perjudicando a los padres de familia consumidores de estos productos para sus
hijos en etapa escolar, pactos hechos en 2011 y 2014. Por esta conducta indebida, las
empresas papeleras fueron sancionadas con una multa de $60.000 millones
de pesos (cerca de USD$17.500.000 dólares).
2017
Caso Manantial de Amor. Comenzó con una investigación periodística hecha por el
periódico Vanguardia Liberal de Bucaramanga en junio de 2016, donde denunció una red
de corrupción hecha por varias personas en la administración municipal; entre ellas, el
entonces alcalde de la ciudad Luis Francisco Bohórquez. El plan de corrupción terminó en
la concesión de contratos para un solo proponente: La Iglesia Manantial de Amor, a la cual
asistía Bohórquez como feligrés al igual que varios miembros de su familia, por valores
superiores a los $15 mil millones de pesos (más de USD$5.200.000 dólares a diciembre
de 2017) para cosas mínimas como podar árboles, modernizar alumbrados o hacerle la
interventoría o supervisión a la construcción de un muro por medio de empresas
constituidas por miembros de la iglesia, quienes cobraron valores alrededor del 30% por
encima del valor del mercado. Luego de esta investigación el pastor de la iglesia, Óscar
Leonardo Rodríguez, fue asesinado el 22 de junio de 2016 en la sede de la iglesia
ubicada en el norte de la ciudad; su esposa, Rocío Méndez, recibió un atentado contra su
vida un año después; los dos recibieron contratos, según la investigación, por cerca de $7
mi millones de pesos (más de USD$2.330.000 dólares a diciembre de 2017). Por estos
hechos, la Fiscalía General de la Nación ha capturado y enviado a la cárcel, a noviembre
de 2017, a 8 personas implicadas en los hechos; entre ellas el exalcalde Bohórquez, su
Secretario de Infraestructura, Clemente León Ayala, y varios contratistas pertenecientes
a Manantial de Amor por los delitos de peculado por apropiación, celebración indebida de
contratos, interés indebido en la celebración de contratos,falsedad ideológica en
documento público y falsedad en documento privado, aunque dos de ellas fueron dejadas
en libertad por falta de pruebas pero siguen vinculadas al proceso. En enero de 2018 se
realizó una nueva captura, la de Gerson Andres González, quien en el momento de su
captura ejercía como Secretario de Infraestructura en la ciudad de Barrancabermeja.38
Pese a los resultados, aún no hay capturas o implicados por el asesinato del pastor y el
atentado contra su viuda.
Capturas de los alcaldes de Pamplona y Curillo. El 24 de octubre, funcionarios
del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía General de la Nación capturaron
al alcalde en ejercicio del municipio nortesantandereano de Pamplona, Ronald Mauricio
Contreras Flórez, y a su Secretario de Gobierno, Yeiver Yesid Acero Basto, además de la
representante legal de la ONG Corporación Vida y Progreso, por los delitos de peculado
por apropiación y celebración indebida de contratos. Las irregularidades tienen que ver
con un contrato que fue suscrito entre el municipio y la corporación el 24 de octubre de
2016 por un monto de $169 millones de pesos (USD$57.550 dólares), que tenía como
objeto fomentar entre las víctimas del conflicto armado la creación de proyectos
productivos sostenibles. El día anterior, habían capturado en el municipio
de Curillo(Caqueta) al alcalde de este municipio, José Ferrín Realpe, al igual que dos
funcionarios de su administración por los delitos de peculado, interés indebido en la
celebración de contratos, celebración indebida de contratos y falsedaden documento
público, al hallarse irregularidades en contratos firmados por Realpe donde los recursos
públicos terminaron en manos de terceros.
Captura del alcalde de Barichara. El 5 de septiembre la Fiscalía General de la
Nación capturó en Barichara (Santander) a Israel Agón, actual alcalde municipal, por las
presuntas inconsistencias en un proyecto de Vivienda de Interés Social (VIS) en el año
2010, cuando ejerció por primera vez el cargo. Junto al mandatario, y por el mismo caso,
también fueron detenidos el gerente de las Empresas Públicas de Barichara y un
exsecretario de Planeación del municipio. Según las investigaciones, el entonces
mandatario local (reelegido para el periodo 2016-2020) habría acordado con los
concejales de la época la compra de un lote de 7 hectáreas para realizar el proyecto de
vivienda La Primavera para familias de escasos recursos del municipio. Se presume que,
en desarrollo de dicho trámite en el concejo, el alcalde solicitó la suma de ocho millones
de pesos (USD$2.725 dólares) a cada una de las 280 familias que saldrían favorecidas en
el proyecto, el cual a la fecha no se ha ejecutado. Por estos hechos, el ente investigador
le imputará a los capturados los delitos de celebración indebida de contratos, interés
indebido en la celebración de contratos, peculado, urbanización ilegal y falsedad en
documento público.
Desfalco a Ecopetrol. El juez cuarto laboral de Cúcuta, Samuel Darío Rodríguez
Duarte, luego de una investigación hecha por la Fiscalía General de la Nación, fue
condenado en juicio por el delito de prevaricato por acción en concurso homogéneo y
sucesivo con medida de aseguramiento en prisión, luego de decidir varios fallos
de tutela que no estaban conformes a la ley como el de algunos extrabajadores de la
estatal petrolera Ecopetrol, participantes de una huelga en 2004 que buscaban su
reintegro y liquidación de derechos laborales. Igual caso con el expresidente de la Unión
Sindical Obrera (USO), Hernando Hernández, el cual buscaba liquidar sus prestaciones
sociales, pensión de jubilación y otros beneficios laborales de un periodo en que estuvo
privado de la libertad. La Fiscalía calculó perdidas por $134.000 millones de pesos
(USD$45.560.000 dólares), además que los procesos de los reclamantes no eran de la
jurisdicción del juez Rodríguez. Por estos hechos se encuentra en prisión
el magistrado Félix Maria Galvis y próximamente se hará la imputación de cargos al
magistrado Fernando Castañeda, el cual esta prófugo de la justicia.
Captura del alcalde de Cartagena. El 3 de agosto fueron capturados por integrantes
del CTI de la Fiscalía General de la Nación el alcalde del Distrito de Cartagena de Indias;
Manuel Vicente Duque, junto a su hermano de crianza; Jose Julián Vasquez y la
contralora de la ciudad; Nubia Fontalvo, por los delitos de cohecho y tráfico de influencias,
debido a irregularidades presentadas en la elección de Fontalvo, por parte de los
concejales de la ciudad, como Contralora Distrital. Unos días atrás, se había entregado a
la justicia uno de los concejales que eligió a Fontalvo; Jorge Useche. Por esta misma
acción, fueron investigados y sancionados disciplinariamente por la Procuraduría General
de la Nación todos los concejales de la ciudad que eligieron a Fontalvo, luego que ella
obtuviera el menor puntaje de una terna propuesta al Concejo Distrital para elegir la
persona encargada del control fiscal a la administración pública en Cartagena, siendo
Jorge Useche quien convenció a los demás concejales para que no eligieran al ganador
de la convocatoria; el abogado Ivan Sierra Porto, y en su lugar eligieran a Nubia Fontalvo,
cercana al alcalde.
Carrusel de las Cirugías Plásticas. A comienzos de Julio fueron capturados por la
Fiscalía General de la Nación el Contralor Departamental de Antioquia, Sergio Zuluaga
Peña, el gerente de la E.S.E. (Empresa Social del Estado) Hospital La María de la ciudad
de Medellín; Willian Marulanda, y tres hermanas del contralor Zuluaga. El gerente
Marulanda habría autorizado realizar cirugías plásticas sin realizar el respectivo cobro a
los beneficiarios de las mismas, incluyendo el Contralor y sus hermanas; en su lugar, se
hacían las facturas y posteriormente se anulaban realizando cobros con valores menores
a los reales, a veces, ni se cobraban los servicios de quirófano, anestesiólogos y
medicamentos, afectando la parte financiera de ente de salud público. En otros casos, el
gerente las hizo pasar por otros procedimientos para que las cobijara el Plan Obligatorio
de Salud colombiano. A los detenidos se les imputaron los delitos de peculado por
apropiación y prevaricato por omisión. Según una auditoría hecha, se habrían hallado
desde el año anterior, cuando se solicitó la investigación a la Fiscalía de este caso por
parte de concejales de Medellín y diputados de Antioquia, un total de 102 procedimientos
médicos irregulares por valor de $[Link] (USD$[Link]). Pese a las pruebas
recopiladas por la Fiscalía, el juez del caso les concedió libertad a los imputados al
considerar que no había suficiente material probatorio; aun así, el proceso sigue su
marcha.
Escándalo en la Justicia del Meta. Una redada llevada a cabo a finales de junio en la
ciudad de Villavicencio, Meta, por parte de agentes de la DIJIN (división de la policía
colombiana que realiza labores de policía judicial), concluyó con la captura de dos fiscales
Seccionales, dos jueces, un exjuez, un médico del Instituto Nacional de Medicina
Legal (entidad estatal encargada de la actividad forense en el país), un asesor jurídico de
la cárcel de Villavicencio, dos investigadores del CTI (policía judicial de la fiscalía
colombiana), y un exfuncionario de la Fiscalía; todos ellos, supuestamente, estarían
realizando maniobras dilatorias para entorpecer investigaciones que, en teoría, debieron
llevar a la cárcel hace tiempo a integrantes de Bandas Criminales (BACRIM) de esta zona
del país. Al mismo tiempo, la Fiscalía realizó 24 capturas a miembros de la rama judicial,
entre ellos, tres magistados del Tribunal Superior de Justicia en el departamento del Meta,
funcionarios del INPEC (entidad estatal que vigila y regula las cárceles del país),
abogados y particulares; a todos ellos, se les imputaron los delitos de concierto para
delinquir, falsedad material e ideológica en documento público, cohecho por dar y ofrecer
y prevaricato por acción en concurso homogéneo, al comprobarse que estos funcionarios
conformaban desde 2013 una "empresa criminal" que otorgaba de manera irregular, a
cambio de sobornos, redenciones de pena, sustituciones de medida de detención privativa
de la libertad por domiciliaria y suspensiones condicionadas en la ejecución de las
sentencias a autores de delitos como homicidio, concierto para delinquir y narcotráfico.
Escándalo en la Fiscalía y en la Corte Suprema de Justicia, este último llamado
"El Cartel de la toga". El 27 de junio fue capturado por agentes del CTI de la Fiscalía
General de la Nación, en su propia oficina y frente a sus empleados, el que fuera hasta
ese día el Jefe de la Unidad Anticorrupción del ente acusador; Luis Gustavo Moreno,
acusado, junto a un abogado llamado Leonardo Pinilla, de pedirle dinero al exgobernador
de Córdoba, Alejandro Lyons, a cambio de desviar indagaciones que cursan en su contra
por posible malversación de recursos que superan los $10.000 millones
de pesos (USD$3.322.260 dólares), de lo cual sería investigado formalmente por delitos
como concierto para delinquir, interés indebido en la celebración de contratos
y peculado por apropiación. Lyons, quien pasó a ser cooperante del Departamento de
Justicia de Estados Unidos, denunció que Pinilla y el Jefe Anticorrupción Moreno (quien
apenas llevaba un mes en el cargo) se le habían acercado para pedirle $100 millones
(USD$33.200 dólares) a cambio de entregarle copias de declaraciones juradas de testigos
que habían hablado en la Fiscalía en su contra. La DEA le preparó una trampa a Moreno
en Miami, donde le dió a Lyons USD$10.000 dólares con billetes marcados para que le
entregara a Moreno con el objetivo de rastrearlos. La Fiscalía de Colombia, sabiendo de
antemano la operación de la DEA, envía a Moreno para entrevistarse con Lyons; luego, el
dinero marcado es descubierto en manos del Jefe Anticorrupción y sus familiares en el
vuelo de regreso a Colombia. El Departamento de Justicia estadounidense descubrió que
Pinilla y Moreno, este último aprovechándose de su cargo, inundarían a sus fiscales con
trabajo para que no pudieran concentrarse en el expediente del cooperante Lyons a
cambio de $400 millones (USD$132.890 dólares) y una “adición” de USD$30.000 dólares
que aspiraba recibir antes de irse de Estados Unidos. Por estos hechos, la Corte del
Distrito Sur de la Florida le va a endilgar a Moreno y a Pinilla los cargos de conspiración
para lavar dinero con la intención de promover un soborno, haciendo formal la solicitud de
extradición a Colombia, además de la investigación que se les abrió en el país por el delito
de concusión. Luego de este suceso, la Fiscalía ha procedido a capturar más de 50 de
sus funcionarios a nivel nacional por hechos similares, varios de ellos podrían ser
solicitados en extradición por Estados Unidos. Luis Gustavo Moreno, luego de confesar su
delito, atestiguo en la Fiscalía contra dos exmagistrados de la Corte Suprema de Justicia;
José Leonidas Bustos y Francisco Javier Ricaurte (a los cuales Estados Unidos les
canceló la visa para ingresar a este país), manifestando que estos absolvieron a los
entonces senadores Luis Alfredo Ramos, Hernán Andrade y Musa Besayle de
investigaciones en su contra y que, por gestiones de Moreno y Pinilla, fallaron a favor de
los congresistas a cambio de coimas; la investigación contra los exmagistrados esta en
curso en la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes. Por su parte, el
senador Besayle admitió ante la Corte Suprema de Justicia que, en efecto, pagó dos mil
millones de pesos (USD$681.663 dólares) al exfiscal Moreno y al exmagistrado Bustos
para beneficiarle en un proceso en su contra por parapolítica, de una cantidad inicial de
seis mil millones (USD$2`044.990 dólares) solicitada por estos. La Comisión de
Acusaciones esta investigando además al actual magistrado de la corte Gustavo Malo,
quien también estaría salpicado en el escándalo de sobornos del alto tribunal; la Sala
Plena de la Corte Suprema de Justicia le pidió al magistrado implicado apartarse del cargo
mientras continúe la investigación en su contra, petición rechazada por este afirmando
que es inocente. Su hija, Yara Malo, será imputada por la Fiscalía por los delitos
de extorsión agravada, al amenazar a una fiscal de Bogotá con "mover sus influencias"
para hacerla despedir del cargo o trasladarla a un sector con problemas de orden público
si no accedía a pagarle cierta cantidad de dinero por haberla ayudado a ingresar a
trabajar en el ente acusador. La Comisión de Acusaciones confirmó que el caso del
exmagistrado Ricaurte queda bajo jurisdicción de la Fiscalía, la cual le emitió orden de
captura con detención en establecimiento carcelario por parte de un juez. Por su parte, la
Corte Suprema emitió el 25 de septiembre una orden de captura contra Musa Besayle por
los delitos de cohecho y peculado, quien se entregó al CTI de la Fiscalía en Montería a
comienzos de octubre. Otros implicados en el escándalo del Cartel de la Toga son: El
exmagistrado de la Corte Suprema, Camilo Tarquino, y el senador Álvaro Ashton.
Escándalo en Colpensiones. A comienzos de junio, una juez especializada de
control de garantías envió a prisión a 8 de 11 personas capturadas por la Fiscalía General
de la Nación (las otras 3 se les dio detención domiciliaria) por los delitos de concierto para
delinquir, estafa, acceso abusivo, violación de datos personales y fraude procesal, debido
a un desfalco cometido por estas personas, quienes laboraban como contratistas en la
parte de sistemas de la entidad estatal encargada del Régimen de Prima Media para las
pensiones en Colombia (Colpensiones). La investigación comenzó el 8 de mayo de 2014,
momento en el cual uno de los directivos de la entidad denunció presuntas irregularidades
en el sistema informático de la empresa de pensiones. Se presume que los contratistas
crearon una red delincuencial que cobraba por la modificación de los historiales laborales
entre $10 y $100 millones de pesos (entre USD$3.000 y USD$33.000 dólares), según la
complejidad del trabajo y el ingreso que representara. Los contratistas crearon dos
modalidades de delinquir: la primera, consistía en inventar desde cero el historial laboral
de una persona que nunca hubiese estado afiliada al Seguro Social (antigua entidad
encargada del sistema pensional) ni a Colpensiones; la segunda, consistía en modificar el
número de semanas cotizadas por trabajadores reales para que pudieran pensionarse
antes de lo estipulado. La Fiscalía continúa la investigación.
Cartel de los Enfermos Mentales. Una auditoria hecha en mayo por la Controlaría
General de la República en el departamento de Sucre dejó al descubierto un desfalco
hecho por cuatro funcionarios y exfuncionarios departamentales así como por dos
representantes legales de clínicas en Sucre (uno de ellos aceptó los cargos), quienes
entre 2014 y 2015 se apropiaron de recursos públicos de la seguridad social
departamental por $5.094 millones de pesos (USD$ 1.726.200 dolares) a través de
servicios de hospitalización y tratamientos a supuestos enfermos mentales. La Fiscalía
General de la Nación descubrió que esos pagos estaban fundamentados en documentos
falsos y diagnóstico de personas que no estaban enfermas, por lo que les imputaron a
estas 6 personas el delito de concierto para delinquir solicitando medida de aseguramiento
ante un juez. La Fiscalía agregó que bastaba leer los soportes presentados por la IPS o
clínicas que prestaron el supuesto servicio para conocer que muchos de esos supuestos
tratamientos debían ser pagados por la EPS a la que estaban afiliados los supuestos
enfermos y no por la Secretaría de Salud del departamento. Además, a las historias
clínicas para diagnosticar el cuadro clínico no les realizaron la verificación para comprobar
que a los pacientes los estaban atendiendo, lo que era una obligación legal, descubriendo
además que en los años en que se presentó el delito nunca existió un contrato entre el
departamento y las clínicas implicadas en el caso.
Escándalo de Llanopetrol. El 19 de mayo se realizó la imputación de cargos a 4
detenidos por el desfalco en la Refinería del Meta, a través de la empresa estatal
Llanopetrol. Se les acuso de apropiarse ilicitamente de más de $18.000 millones de pesos
(USD$6.138.825 dólares) durante el mandato del gobernador Alan Jara entre los
años 2012 y 2015, quien sería responsable de revivir el proyecto. El caso se descubrió en
la Jornada Anticorrupción en Meta realizada el 5 de mayo, la Fiscalía dijo que los
detenidos seguían órdenes de altos cargos y que esperaba emitir más órdenes de captura
a más responsables. Ninguno de los implicados aceptó los cargos. A pesar de 3 plazos de
adición presupuestal, donde la empresa incumplió, la gobernación del departamento giro
los recursos considerados injustificados.
Cartel de los Abuelos. El 18 de mayo se realizó la audiencia de legalización de
captura e imputación de cargos a ocho implicados en irregularidades en los Centros de
Bienestar del Adulto Mayor en Pereira, donde se atienden 93 personas, el caso fue
denunciado por la Personería de la ciudad con ayuda de la Fiscalía Seccional
de Risaralda. Hasta el momento, la Fiscalía ha investigado 4 de 13 contratos en el
Programa del Adulto Mayor, pero las irregularidades superan los $700 millones de pesos
(USD$238.732 dólares). Entre los imputados están el exsecretario de Desarrollo Social y
Político de la Alcaldía; John Lemus, quien dice no tener responsabilidad en los cargos
imputados. De los 8 implicados, el fiscal solicito la medida de aseguramiento para 7 de
ellos; uno de ellos que aceptó cargos podría tener rebaja de pena del 50% y detención
domiciliaria.
Caso Judy Pinzón. El 17 de mayo, la Secretaría de Gobierno de Bogotá pidió a la
Personería Distrital realizar indagaciones correspondientes por presuntas irregularidades
en la contratación con 5 alcaldías locales de la ciudad por parte de la Fundación para el
Desarrollo Sociocultural Deportivo y Comunitario (Fundesco), dirigida por la exconcejal
Judy Pinzón. La fundación logró contratos superiores a los $4.300 millones de pesos
(USD$1.466.497 dólares); en un documento se pone en conocimiento que la fundación
contrato con las alcaldías para la instalación de equipos de computo, campañas de
prevención contra la violencia e incluso la celebración del bicentenerio de una localidad;
en estos contratos tan similares se cree que pudo beneficiarse alguien. Pinzón (Directora
de la fundación) ya fue condenada, junto a 2 exconcejales más, a 6 años de prisión
en 2004, además de 20 años de inhabilidad para ocupar cargos públicos por haber
recibido coimas de $100 millones de pesos (USD$34.806 dólares) para modificar el
Código de Policía permitiendo las ventas ambulantes.
Captura del alcalde de Moñitos. A comienzos de mayo fueron capturados por la
DIJIN de la Policía Nacional el alcalde del municipio cordobés de Moñitos; Álvaro
Casseres Matoza junto a su padre; Álvaro Casseres Brieva y tres funcionarios de su
administración con su respetiva medida de aseguramiento en establecimiento carcelario
por los delitos de concierto para delinquir, corrupción al sufragante, constreñimiento o
amenaza a los electores y fraude en la inscripción de documentos de identidad;
descubriéndose estas irregularidades en el proceso de elección de Casseres Matoza
como alcalde de este municipio.
Caso Sandra Bonilla. A principios de mayo, fue condenada a 90 meses de prisión por
peculado por apropiación, además de una multa de más de $400 millones de pesos
(USD$134.816 dólares), a la extesorera de la Agencia Logística de las Fuerzas Militares
Regional Suroccidente; Sandra Bonilla, por una transferencia de más de $800 millones de
pesos (USD$269.632 dólares) a cuentas de sus familiares entre 2009 y 2014. Además,
fueron condenadas también otras 4 personas que deben pagar penas de 35 a 50 meses
de prisión y multas de $20 a $160 millones pesos (de USD$6.750 a USD$53.900 dólares)
por complicidad en el delito.
Escándalo de Corpourabá. Luego de 2 días de audiencia, en el mes de mayo, tres
exempleados del área financiera de la Corporación Autónoma para el Desarrollo
Sostenible de Urabá, Corpouraba (entidad estatal que ejerce como autoridad ambiental de
la región), aceptaron los cargos de peculado por apropiación en provecho propio
y falsedadideológica en documento público imputados por la Fiscalía. Presuntamente, se
habrían apropiado de $2.648 millones de pesos en dineros públicos (USD$903.089
dólares) entre 2010 y 2016. Esta investigación comenzó en mayo del año anterior, luego
de una denuncia por los malos manejos dentro de la institución; además, hay una orden
de captura vigente a la extesorera de la entidad.
Escándalo en Coljuegos. A finales de marzo, en desarrollo de una operación
conjunta entre la Policía Nacional y la Fiscalía General de la Nación en varias ciudades
del eje cafetero y luego de una investigación de 1 año, se hicieron efectivas 31 órdenes de
captura, de ellas 8 en flagrancia, contra funcionarios y exfuncionarios de Coljuegos
(entidad del estado encargada de regular los juegos de azar en el país); de estas
capturas, 3 fueron contra exdirectores de la entidad. Se descubrió que, a través de
empresas de papel, funcionarios de Coljuegos engañaron al Estado generando detrimento
patrimonial superior a los $2.000 millones de pesos colombianos (USD$ 686.464 dólares)
entregando contratos "a dedo" para activar unas máquinas tragamonedas que habían sido
dadas de baja después de haber sido incautadas por Etesa (entidad predecesora de
Coljuegos). Por alguna razón que se desconoce, las máquinas decomisadas no fueron
destruidas como lo exige el protocolo de seguridad de la entidad cuando no están
registradas, en su lugar habrían sido habilitadas y puestas de nuevo en circulación
en casinos a través de concesiones. A los capturados se les imputaran los delitos de
interés indebido en la celebración de contratos, celebración indebida de contratos,
falsedad ideológica en documento público y concierto para delinquir con fines
de enriquecimiento ilícito.
Escándalo en Secretaría de Movilidad de Medellín. El 1 de marzo, la Fiscalía
General de la Nación capturó en Medellín a 17 personas: 15 tramitadores privados y 2
inspectores de tránsito de la Secretaría de Movilidad de la capital antioqueña, que se
dedicaban a falsificar o alterar infracciones de tránsito de la ciudad, así como documentos
propios de la entidad, licencias de conducir y seguros para accidentes de tránsito (SOAT)
a cambio de dinero. A los detenidos, quienes se les venia haciendo seguimiento de sus
actividades desde el 2014, se les imputaron los delitos de concierto para delinquir y
falsedad ideológica en documento público y privado, con penas que van entre los 8 y 12
años de prisión.
Captura de alcaldesa de Ocaña. En febrero fueron capturados por la Fiscalía
General de la Nación la alcaldesa en ejercicio del municipio de Ocaña (Norte de
Santander), Miriam Prado Carrascal, junto a sus Secretarios de Gobierno, Juan Pablo
Bacca, y de Movilidad, Albert Urquijo, por los delitos de violación del régimen de
inhabilidades y celebración indebida de contratos, con la respectiva medida de
aseguramiento en establecimiento carcelario a cada uno por parte de un juez. Según la
investigación, hecha a raíz de una denuncia instaurada por un habitante del municipio, la
alcaldesa firmó un contrato por $80 millones de pesos (USD$27.557 dólares) con un
contratista que habría financiado su campaña electoral para la alcaldía. El denunciante
aseguró que, con este accionar, la mandataria municipal vulneró una ley colombiana del
año 2011, que fija prohibiciones para la entrega de contratos a financiadores de
campañas electorales. Por estas mismas acciones, se radicó una queja disciplinaria ante
la Procuraduría General de la Nación. En mayo fue revocada la medida de
aseguramiento, al no encontrar una posible obstrucción de la justicia por parte de Prado
Carrascal.
Cartel de la Chatarrización. La Fiscalía General de la Nación ordenó, a mediados de
febrero, la captura de 28 personas, entre policías, funcionarios y exfuncionarios
del Ministerio de Transporte, tramitadores privados y líderes sindicales del sector
camionero, por hacer parte de una "organización criminal" dedicada a defraudar al estado
en el proceso de desintegración de vehículos de carga. El Gobierno Nacional, para
controlar el crecimiento del parque automotor de carga en el país, implementó la Política
de Chatarrización a vehículos de carga en el año 2008: Si el propietario de un camión o
empresa quería comprar un vehículo, debía chatarrizar o desmantelar otro de más de 20
años; si no regresa al negocio, se paga un incentivo de $89 millones de pesos
(USD$30.945 dólares) por vehículo; si se chatarriza, pero compran otro camión, reciben
un estímulo monetario menor y el cupo de su nuevo camión. Según fuentes de la Fiscalía,
el Cartel de la Chatarrización aplicó varios métodos para evadir la normativa: La
chatarrización virtual, que implicaba que funcionarios dentro del Ministerio y de otras
dependencias manipulaban la información de un vehículo en la base de datos para
hacerlo aparecer apto para reposición; la chatarrización de camiones inexistentes,
armando vehículos por partes para este fin y la desintegración usando carpetas de
vehículos legales y activos cuyos propietarios, en muchas ocasiones, ni sabían de la
manipulación que era objeto la información de sus vehículos. Se estima que esta
organización chatarrizó de manera fraudulenta, desde hace varios años, un total de
12.000 camiones, lo que ocasionó pérdidas al estado en más de $600 mil millones de
pesos (más de USD$208 millones 680 mil dólares), a razón de $50 millones de pesos
(USD$17.385 dólares) por camión. A los capturados se les imputaron los delitos de
concierto para delinquir en concurso heterogéneo con fraude procesal y en concurso con
el de uso de documento falso, además del delito de supresión u ocultamiento de
documento público.
Captura del alcalde de Mogotes. La Fiscalía General de la Nación ordenó la captura
en enero, con la respectiva medida de aseguramiento en prisión por parte de un Juez, del
alcalde en ejercicio del municipio santandereano de Mogotes, Doryam Jovanny Rodríguez
Avellaneda, por los delitos de peculado por apropiación, celebración indebida de contratos
y prevaricato por omisión. La Fiscalía se basó en la investigación fiscal hecha por
la Contraloría General de la Nación, donde se comprobaron irregularidades en dos
contratos firmados en los años 2008-2011 por el alcalde, que para la época se
desempeñaba como Secretario de Gobierno del municipio de Onzaga (Santander). En el
primero, se hallaron irregularidades en la etapa precontractual, ya que el Informe de
Conveniencia y Oportunidad (documento exigido por la ley colombiana para la realización
de un contrato) no indicaba el valor a contratar y se tomó como base el valor del único
proponente ($18 millones de pesos, USD$6.142 dólares) sin existir análisis o estudio de
otras propuestas, además de no cumplir con su labor como supervisor de vigilar y
controlar la ejecución del mencionado contrato. El otro contrato, por valor de $31 millones
de pesos (USD$10.580 dólares), firmado con una cooperativa llamada Gente Líder, cuyo
objeto era la "Realización de la capacitación y asesoría en el proceso financiero
relacionado con el marco fiscal de mediano plazo, su relación con el presupuesto y el
fortalecimiento de la capacidad técnica de la Secretaría", se descubrió que en 2008 ya se
había realizado otro contrato con el mismo objeto, lo cual no está permitido por la ley
colombiana; se descubrió, además, que el objeto del contrato debía ser realizado
directamente por personal de la secretaría contratante y no por particulares. En marzo es
dejado libre retornando a su cargo, aunque el juicio seguirá su marcha.
Cartél de las Regalías. En enero fue capturado por la Fiscalía el actual Secretario de
Planeación del departamento de Córdoba y exdirector del Fondo de Ciencia y Tecnología
de Regalías; Manuel Benjumea quien, según el ente acusador, desvió $150.000 millones
de pesos (USD$51.156.874 dólares) producto de regalías departamentales a favor del
también detenido contratista Jesús Henao Sarmiento quien, a través de fundaciones
dirigidas por sus socios, obtuvo contratos con el objeto de desarrollar proyectos
agropecuarios para, supuestamente, enfrentar los retos del Tratado de Libre Comercio
con Estados Unidos, proyectos que no se ejecutaron completamente, según denuncia del
gobernador en ejercicio; Edwin Besaile, causando detrimento patrimonial al departamento
por haber sido girados la casi totalidad de los recursos por el anterior gobernador
Alejandro Lyons. Los detenidos, además de los socios de Henao, fueron acusados
de peculado por apropiación y en concurso heterogéneo además de celebración indebida
de contratos. Maximiliano García, funcionario departamental que trabajó con el director de
regalías Jairo Zapa, asesinado al descubrir las irregularidades, también está vinculado al
proceso, además de estar investigado por el crimen de su jefe, igual que Henao.
Caso Odebrecht. A finales de diciembre de 2016, el Departamento de Justicia de los
Estados Unidos publicó una investigación sobre la constructora brasileña Odebrecht, en la
que se detalla que la misma habría realizado sobornos a funcionarios públicos de los
gobiernos de 12 países para obtener beneficios en contrataciones públicas, entre ellos,
Colombia.83 Luego del anuncio, el entonces Fiscal General de la Nación, Néstor Humberto
Martínez, anunció el comienzo de la investigación y luego de revisar la información dada a
conocer por Estados Unidos, junto al trabajo hecho por fiscales e investigadores del país,
a comienzos de enero se produjo la primera captura de este caso, la del exviceministro de
Transporte en el período de Álvaro Uribe, Gabriel García Morales, imputándole cargos
de enriquecimiento ilícito, cohecho y celebración indebida de contratos. La Fiscalía
comprobó que García Morales exigió la suma de USD$6.5 millones de dólares a
Odebrecht para garantizar que fuera la firma adjudicataria de la Ruta del Sol Tramo Dos,
excluyendo a otros competidores. Según el Departamento de Justicia estadounidense, el
monto total de los sobornos pagados por Odebrecht en Colombia rodea los USD$11
millones de dólares entre los años 2009 y 2014.84 La segunda captura por este caso fue
realizada a mediados de enero en contra del exsenador Otto Nicolás Bula; según
investigación de la Fiscalía, Bula fue contratado por la sucursal de Odebrecht en Colombia
el 5 de agosto de 2013, con el fin de que el exsenador obtuviera el contrato para hacer la
vía Ocaña-Gamarra en favor de la Concesión Ruta del Sol S.A.S., del cual Odebrecht era
parte. Para lograr que Odebrecht obtuviera este contrato, Bula habría materializado el
segundo soborno de la firma por valor de USD$4.6 millones de dólares para que el
proyecto no fuese sometido a una licitación como estipula la ley, sino que se realizara en
forma directa a través de un convenio que se logró el 14 de marzo de 2014. La Fiscalía
General de la Nación le imputó cargos al exsenador Bula por los delitos de cohecho por
dar u ofrecer y enriquecimiento ilícito. El proceso sigue su investigación, dando como
resultado la captura de más de 5 personas que están implicadas en el escándalo, entre
ellas, los entonces senadores Bernardo "El Ñoño" Elías y Plinio Olano. La gravedad de
este escándalo es tal que la Fiscalía está investigando si Odebrecht financió la campaña
electoral de 2014 en segunda vuelta a favor de los candidatos que la disputaban: Juan
Manuel Santos (presidente electo) y Oscar Ivan Zuluaga. En mayo de 2017, se le
imputaron nuevos cargos a Bula por cohecho y asociación para cometer delitos contra la
administración pública, al supuestamente entregar un apartamento en el norte
de Bogotá al fiscal anticorrupción, Rodrigo Aldana (quien en abril le fueron imputados los
cargos de cohecho propio, prevaricato por omisión y concertación para cometer delitos
contra la administración pública), para que emitiera una resolución de extinción de dominio
a tres haciendas en el departamento de Córdoba. Bula no aceptó los cargos y se declaró
inocente.
2018
Capturas de los alcaldes de Envigado y Barbosa. En noviembre fue capturado por
la Fiscalía General de la Nación el acalde del municipio antioqueño de Envigado, Raúl
Cardona González, junto a 5 funcionarios más de su administración por los delitos
de peculado y concusión. Según la investigación, los funcionarios habrían tejido una serie
de irregularidades para apropiarsen, de manera indebida, de millonarias sumas de dinero
del erario municipal con contratos amañados; el más importante, la compra por parte del
municipio de un lote que un particular había comprado previamente por $50 millones
de pesos (USD$[Link] dolares), el cual se lo vendió a la alcaldía de Envigado por
$1.300 millones de pesos (USD$409.706 dolares); también se les acusa de
exigir sobornos a funcionarios de libre nombramiento y remoción de la alcaldía a cambio
de mantenerlos en sus puestos.1213 El mes anterior, había sido capturado por el ente
acusador el alcalde de Barbosa, Edison García Restrepo, junto a 8 funcionarios más de su
administración por presunta contratación ilegal afectando las finanzas de este municipio
antioqueño.
Escándalo de las Chuzadas. En agosto, la Fiscalía General de la Nación destapó un
nuevo escándalo de "chuzadas" o interceptaciones ilegales desde dos empresas de
seguridad fachadas establecidas en la ciudad de Cali, con centro de operaciones en la
ciudad de Ipiales (Nariño), donde se habrían copiado información de inteligencia sobre
movimientos, ubicación y operaciones de objetivos militares, políticos y sus familiares,
además de otras personalidades nacionales e internacionales. Las empresas de
seguridad partícipes de estas actividades ilícitas eran propiedad de tres oficiales de alto
rango que estaban retirados de la Fuerza Pública de Colombia (dos coroneles
del Ejército y un general de la Policía), quienes lideraron estas acciones ilegales en contra
de personas naturales y jurídicas al mejor postor. Los clientes de esta red criminal, que
serían 167 aproximadamente, pagaban entre $3 y 4 millones de pesos (entre USD$1.000
y 1.300 dólares) por intervenir IMEI´s, mensajes de whatsapp y cuentas de Facebookde
sus víctimas, además de realizarles seguimiento a sus direcciones IP. Entre los clientes
de estas empresas estaría el senador Armando Benedetti, quien habría solicitado hacerle
seguimiento al Fiscal General Néstor Humberto Martínez y a su esposa; así mismo,
solicitó "chuzar" a tres prestigiosos abogados del país, acusaciones negadas por el mismo
Benedetti quien solicitó a la Corte Suprema de Justicia, como juez natural de los
congresistas colombianos, investigarlo sobre su participación en el escándalo. En el
desarrollo de este caso, la Fiscalía capturó a los tres propietarios de las empresas de
seguridad, además de un mayor retirado del ejército y varios civiles; entre ellos, una
exfuncionaria del MinTIC. Otros clientes de esta red criminal serían PepsiCo, Sevientrega
y Avianca; además, se cree que habrían vendido información de inteligencia a Grupos
Armados Organizados (GAO) como el Clan del Golfo y el Frente Oliver Sinisterra de
alias Guacho.
Escándalo en la Federación Colombiana de Fútbol. El año anterior, la
Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) inició una investigación contra
la Federación Colombiana de Fútbol (FCF) y las empresas de venta de boleteria por
internet Ticketshop y Tu [Link], además de a algunos empresarios deportivos, por
presunta reventa ilegal y masiva de entradas para ver los partidos en condición de local de
la Selección Colombia, durante su etapa en las eliminatorias para el mundial Rusia 2018.
Luego de casi un año de investigaciones, la SIC anunció un pliego de cargos contra la
FCF, Ticketshop y Tu [Link], además de otras personas. La acusación de la
superintendencia dice que las empresas y personas implicadas planearon y diseñaron,
junto a la Federación, una “estrategia” para desviar entradas de los partidos en los que la
selección colombiana ofició de local y revenderlas a precios superiores. Durante la
investigación, en la que se recolectó material probatorio
de Barranquilla, Bogotá y Cartagena, la SIC estableció que el entramado se desarrolló por
fases: La primera fase, direccionada a adjudicar el “contrato de operación” de las entradas
desde la FCF a Ticketshop y su asociada Tu [Link]; la segunda fase, la desviación
de más de 42.000 entradas durante la ejecución del contrato y, la tercera fase, la reventa
de las mismas “a precios superiores a los de taquilla”. Menciona la SIC que se desviaron
un total de 42.221 boletas por un valor nominal de $8.700 millones de pesos (unos USD$3
millones de dólares); en un escenario conservador de reventa, esas boletas hubiesen
podido generar ingresos por $21.800 millones de pesos (USD$7.5 millones de dólares),
con utilidades para los implicados por más de $13.000 millones (USD$4.5 millones). Entre
la lista de investigados se encuentran los representantes legales de Ticketshop y Tu
[Link], además de directivos y exdirectivos de la FCF, entre ellos, el actual
presidente Ramón Jesurún, el expresidente Luis Bedoya (detenido en Estados Unidos por
el caso Fifagate), el expresidente de la Dimayor, Jorge Perdomo, y el presidente de
la Difútbol, Álvaro González Alzate. La SIC reveló que la Fiscalía General de la Nación
tiene en sus manos el expediente con su investigación y avanza en una investigación
paralela para definir la existencia de conductas penales en los hechos.1920 En agosto, la
SIC sancionó a Ticketshop con una multa de $740.000 millones de pesos (más de
USD$246.600.000 dólares) por desviar para reventa 6.000 entradas del partido entre
Colombia y Brasil, disputado el 5 de septiembre de 2017.
Escándalo de Fonade o de la "Mermelada Tóxica". El 19 de julio, la Fiscalía
General de la Nación capturó a 7 personas, entre funcionarios y contratistas de
Fonade, imputándoles los delitos de interés indebido en la celebración de
contratos, cohecho propio y concierto para delinquir, todo a raíz de un hallazgo hecho en
un contrato de interventoría por más de $16.000 millones de pesos (USD$5.517.200
dólares) de esta entidad. El Fondo Financiero de Proyectos de Desarrollo (Fonade) es una
entidad del gobierno colombiano, creada para financiar proyectos de desarrollo en
los departamentos de país con un presupuesto anual de $2.2 billones de pesos (más de
USD$7.586 millones de dólares). El contrato que originó el escándalo tenía como objeto
supervisar la construcción de Vivienda de Interés Social (VIS) en los departamentos
de Boyacá, Tolima, Santander, Norte de Santander, Caldas, Antioquia, Quindío y Huila,
adjudicado este al Consorcio Interviviendas con intervención directa de los entonces
congresistas Musa Besayle (detenido por parapolítica y por el caso del Cartel de la toga)
y Eduardo Tous de la Ossa (detenido por el Caso Odebrecht). A cambio de adjudicarles
este contrato, el consorcio debía desembolsar un 25% del valor del contrato a los
senadores y un 10% para un sujeto, aún sin identificar, al cual le llamaban "Torre Negra"
(presumiblemente, un alto cargo directivo de la entidad estatal ya que ese 10%, según la
Fiscalía, iba a ser repartido entre funcionarios de la entidad partícipes de la adjudicación).
Según la información recopilada por la Fiscalía luego de interceptaciones telefónicas
hechas, el consorcio habría falsificado los documentos que certificaban su idoneidad para
adjudicarse el contrato; también habría pagado $200 millones de pesos (USD$69.000
dólares) a uno de sus competidores para que presentara una propuesta inviable. Los
detenidos aceptaron los cargos que les imputaron; aun así, podrían enfrentar una
condena de 14 años de prisión.
Escándalo de las elecciones legislativas de 2018. El Fiscal General de la
Nación, Néstor Humberto Martínez, dio a conocer en junio, a través de una rueda de
prensa, una serie de pruebas sobre diferentes tipo de delitos electorales ocurridos en
las elecciones del Congreso de este año, anunciando que le pidió a la Corte Suprema de
Justicia abrir investigación contra los congresistas electos Fabián Castillo (Senador de la
República) y Margarita Restrepo (Representante a la Cámara). También anunció la
ratificación de compulsar copias de la investigación a la Corte contra la senadora
electa Aída Merlano, quien fue detenida en Barranquilla el día de las elecciones luego de
ser allanada su sede política (detención ratificada por la Corte), incautando vídeos donde
se observa a la electa senadora repartiendo dinero a líderes que se encargaban de pagar
a los electores, por su voto a favor de ella, como si se tratara de mercancía,
identificándose dos fuentes de financiación para este fin: Una del sector público (a través
de contratistas del Concejo de Barranquilla) y otra del sector privado (cobrando cheques
de particulares que, sumados, excedían el valor límite establecido por ley para las
campañas políticas). Esta empresa criminal operó desde las elecciones regionales y
locales del 2015 y, ahora en las del 2018, para el Congreso de la República (en Colombia,
solo la Corte Suprema de Justicia está facultada para investigar a congresistas electos y
posesionados). También involucró a la candidata a la Cámara de Representantes por
el departamento del Atlántico, Lilibeth Llinás, quien no alcanzó a ser elegida; aun así, la
Fiscalía le imputará cargos por los delitos de concierto para delinquir y corrupción al
sufragante, al igual que a dos diputados del Atlántico, dos concejales y dos exconcejales
de Barranquilla. En los casos de Fabián Castillo y Margarita Restrepo, las actuaciones son
similares que en las de Aída Merlano, pero en el departamento de Antioquia y las
ciudades de Medellín y Caucasia donde, en esta última, hasta el subdirector del SENA de
este municipio está salpicado. También anunció investigaciones por hechos similares en
otras regiones del país. El fiscal Martínez mencionó, además, que un contratista del
Distrito de Bogotáamenazó a trabajadores de jardines infantiles en la capital con no
renovar sus contratos si no votaban a la Cámara de Representantes por Diego Caro y al
Senado por María Fernanda Cabal, ambos del Centro Democrático, por lo que se le
imputará a esta persona los delitos de constreñimiento o amenaza y corrupción al
sufragante. Cabal negó ser parte de esta red criminal reprochando las acusaciones del
fiscal, al mencionar que sus votos fueron "limpios" y "transparentes", pero también
manifestó su disposición a colaborar con la justicia para esclarecer estos hechos.
Caso Hyundai. Comenzó en 2015 cuando la compañía automotriz Hyundai Motor
Company, de Corea del Sur, le anunció a su representante en Colombia, Hyundai
Colombia Automotriz, empresa presidida por el señor Carlos Mattos, que no renovarían
con ellos el contrato de representación de su marca en el país luego de 25 años de
trabajo ininterrumpido, entregando la representación de su marca a la empresa Neocorp,
del grupo ecuatoriano Eljuri. Mattos demandó en febrero de 2016 a Neocorp por más de
$770 mil millones de pesos (USD$224.163.000 dólares en 2016) argumentando
competencia desleal, inducción a ruptura de contrato y uso indebido de la
marca Hyundai en Colombia. En abril de ese año, el juez Reinaldo Huertas estableció que
Mattos era el único autorizado en Colombia para hacer negocios con Hyundai Motor
Company hasta que se resolviera la demanda. Como consecuencia, más de 20 mil
automóviles Hyundai se dejaron de comercializar porque Neocorp no podía hacerlo, solo
se vendían los carros que estaban en el inventario de los concesionarios de Mattos. En
noviembre de 2016, Mattos y Neocorp firmaron un acuerdo en el que se estableció que
Neocorp sería el encargado de la distribución de Hyundai para Colombia y, a cambio,
Mattos recibiría una millonaria indemnización por daños y perjuicios ocasionados. En
enero de 2018, la Fiscalía General de la Nación anunció una investigación por presunta
manipulación al sistema de reparto de procesos, con el fin que la demanda presentada
por Mattos llegase a un juzgado específico. El ente acusador comprobó que Mattos y
su abogado habrían acordado un pago al juez Huertas por aproximadamente $2.000
millones de pesos (más de USD$580.000 dólares) para fallar a su favor. Por estos
hechos, hay 9 personas capturadas, entre funcionarios y exfuncionarios del juzgado
donde se falló la demanda, entre ellos, el juez Huertas, Carlos Mattos y su abogado. Los
capturados deberán responder por los delitos de utilización ilícita de redes informáticas,
acceso abusivo a sistema informático, daño informático agravado, cohecho impropio,
cohecho por dar u ofrecer y cohecho propio.
Cartel de los Alimentos en las Fuerzas Militares. El 22 de mayo, la
Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) formuló pliego de cargos contra 9
empresas privadas, entre ellas, 2 comisionistas de la Bolsa Mercantil Agropecuaria
(encargada del mercado bursátil de los productos agropecuarios en Colombia), además
de 11 personas naturales. La investigación esta encausada por un desfalco que estas le
han venido haciendo a la Agencia Logística de las Fuerzas Militares (entidad estatal
encargada de proveer las raciones de víveres a soldados, marinos, infantes de marina y
pilotos). Estas empresas y personas se pusieron de acuerdo para repartir contratos y
alterar los precios de las raciones alimenticias, que eran acordados previamente con los
proveedores, para hacerse con una parte del dinero destinado a la alimentación de los
uniformados, constituyendo una presunta colusión en licitación pública. Esta práctica ilícita
se desarrolló de manera ininterrumpida durante 2011 y 2018 en, por lo menos, 10
procesos de selección adelantados para elegir a los proveedores de los alimentos, por un
valor total de $60 mil millones de pesos (más de USD$20.060.000 dólares). La SIC aclaró
que no hay miembros de las Fuerzas Militares involucrados en esta práctica, todo fue
gestado desde las empresas privadas. Además, las empresas y personas involucradas
habrían acordado repartir contratos con presupuestos oficiales que ascenderían a un valor
superior a los $47 mil millones de pesos (USB$16.200.000 dólares).
Captura del alcalde de Armenia. El 30 de abril, fue capturado por el Cuerpo Técnico
de Investigación (CTI) de la Fiscalía General de la Nación el alcalde en ejercicio de la
ciudad de Armenia, Carlos Mario Álvarez, por su presunta participación en un caso
de corrupción relacionado con irregularidades en obras viales de la capital del
departamento del Quindío. Estos hechos ya habían llevado a la cárcel a la exalcaldesa de
la ciudad, Luz Piedad Valencia, y a su esposo, Francisco Javier Valencia, a quienes les
imputaron los delitos de peculado, falsedad ideológica en documento público, concierto
para delinquir, celebración indebida de contratos e interés indebido en celebración de
contratos. El ente investigador averiguó que, después de ser autorizado un recaudo por
$100.000 millones de pesos (más de USD$35.100.000 dólares a 2018) para ejecutar
obras en la ciudad a través de un cobro por valorización (impuesto sobre bienes raíces
que se beneficien con la ejecución de obras de interés público), Valencia y su esposo
recibieron el 10% de los contratos de obra pública y de supervisión o interventoría de
estas para la ciudad y el 100% de los convenios de consultoría y estudio de diseños de las
obras, cifras que rondarían los $22.000 millones de pesos (más de USD$7.700.000
dólares). Por su parte, el alcalde Álvarez habría financiado su campaña con recursos de la
misma ciudad que aspiraba administrar por valor de $6.000 millones de pesos (más de
USD$2.100.000 dólares), a través de contratos de obras por valorización del contratista
Fernando Diez Cardona, dinero que debía ser restituido a este por medio de otros
contratos que deberían ser otorgados por la nueva administración en cabeza de Álvarez.
Hasta ahora, van 12 personas involucradas en este episodio de posible corrupción. Los
delitos por los que será imputado formalmente Álvarez son: Lavado de activos, peculado
por apropiación, interés indebido en la celebración de contratos y concierto para delinquir.
Escándalo en Triple A y Operación Acordeón. El 17 de marzo fue capturado por la
Fiscalía General de la Nación Ramón Navarro Pereira, exgerente de la empresa
de servicios públicos de Barranquilla Triple A, por los delitos de enriquecimiento ilícito de
particulares en concurso heterogéneo con administración desleal y falsedad en
documento privado, quien habría defraudado a la entidad en más de $27.000 millones
de pesos (casi USD$10 millones de dólares a 2018). A través de labores investigativas
descubrieron que el exgerente, junto a los entonces representantes de la empresa
española Inassa S.A. (esta última propietaria de Triple A) y de la firma Recaudos y
Tributos S. A., aprobó y firmó 54 órdenes de pedido de bienes y servicios que no fueron
adquiridos y 4 contratos de consultoría que pretendían justificar solicitudes de tarifas de
acueducto y alcantarillado ante la Comisión Reguladora de Agua Potable. Según la
Fiscalía, estos gastos fueron registrados en la contabilidad y en las declaraciones de renta
como operaciones normales de la Triple A y se usaron para calcular los dividendos de los
accionistas (Inassa S.A., socios particulares y el Distrito de Barranquilla) para así realizar
los cobros correspondientes por regalías; debido a estos hechos irregulares, se
le imputaron los mismos cargos a Julia Serrano Monsalve, exgerente financiera de Triple
A. El ente acusador también abrió una investigación formal y citó a indagatoria a directivos
y exdirectivos de las empresas vinculadas a la primera fase de la denominada "Operación
Acordeón", cumpliendo lo establecido en el antiguo Sistema Penal colombiano ya que el
presunto ilícito se presentó el 4 de septiembre del año 2000, a través de un contrato
suscrito entre Inassa y Triple A S.A. de esa misma fecha, donde se pacta un pago
mensual a Inassa del 4.5% del recaudo total de los servicios de acueducto, alcantarillado
y aseo (brindados por Triple A) a cambio de prestar servicios en gestión comercial,
operativa, administrativa y técnica a la entidad. Los fiscales anticorrupción calculan que,
en 17 años de vigencia del contrato, se habrían pagado más de $237.000 millones de
pesos (cerca de USD$88 millones de dólares de 2018); adicionalmente, se presume que
el contrato no se ejecutó y, por el contrario, se presentó una supuesta desviación irregular
de estos dineros para beneficiar a terceros; entre ellos, las sociedades Canal Extensia
S.A. -empresa del Grupo Español Canal Isabel II, propietaria de Inassa – y Slasa. Por
estos hechos, fueron llamados a indagatoria 11 exdirectivos y actuales directivos de las
empresas implicadas en el caso por los delitos de concierto para delinquir con fines de
enriquecimiento ilícito y enriquecimiento ilícito de particulares.
Captura del alcalde de Barrancabermeja. El 6 de febrero, la Fiscalía General de la
Nación capturó al alcalde en ejercicio del municipio santandereano de Barrancabermeja,
Darío Echeverri, por utilizar medios indebidos para impedir el desarrollo normal del
proceso de revocatoria de su mandato, realizado a mediados del año anterior. El ente
investigador afirmó que "luego de diversas labores de policía judicial y verificaciones, la
Fiscalía constató una denuncia interpuesta por la Misión de Observación Electoral (MOE)
de la OEA, que puso en conocimiento maniobras ilícitas para frenar la revocatoria del
mandato al actual alcalde de Barrancabermeja". Entre las irregularidades encontradas por
la Fiscalía estarían "maniobras engañosas para evitar que los votantes fueran a las urnas,
pago de dinero en efectivo, intimidación a empleados y funcionarios de la administración
municipal, utilización de planes de gobierno para comprar a la ciudadanía y retención de
cédulas", con el objetivo de impedir que el mecanismo de participación ciudadana
alcanzara el umbral (cantidad de votos necesaria para validar un plebiscito o revocatoria
de mandato), como efectivamente sucedió. Ante estas evidencias, la Fiscalía le imputó
cargos al alcalde por constreñimiento o amenaza al sufragante, obstrucción al certamen
electoral, peculado y concierto para delinquir. Además del alcalde, se capturaron 4
personas más que eran parte del comité en contra de la revocatoria de alcalde, entre
ellos, un funcionario de la administración municipal. En abril, los capturados quedaron
libres en decisión judicial de segunda instancia por supuestos vacíos jurídicos en la
decisión tomada por el juez de primera instancia; sin embargo, siguen vinculados a la
investigación.
Cartel del Sida. La Procuraduría General de la Nación, a través de su entonces
titular, Fernando Carrillo, reveló a finales de enero un nuevo escándalo de corrupción en el
departamento de Córdoba. El jefe del Ministerio Público explicó que se habrían cobrado
tratamientos para la enfermedad del sida por parte de pacientes inexistentes o incluso
muertos. Según la denuncia de Carrillo "los pagos realizados por el llamado Cartel del
Sida obedecen a pagos que no correspondían al Plan Obligatorio de Salud (POS) del
estado o a fallos de tutela que favorecían falsos pacientes de la enfermedad; estos
supuestos falsos pacientes eran parte del régimen subsidiado de salud colombiano. En
algunos casos, las Entidades Promotoras de Salud (EPS) pagaban a la Caja de
Compensación Familiar del departamento (Comfacor) y este, al mismo tiempo, le giraba
también recursos a la caja, provocando el desangre de los recursos públicos". El
funcionario calcula que más de 800 pacientes falsos serían parte de este escándalo,
perjudicando la salud y calidad de vida de los pacientes de Córdoba que realmente son
portadores del VIH. Según cálculos de la Procuraduría, el desfalco de recursos públicos
estaría por el orden de $210.000 millones de pesos (casi USD$75.500.000 dólares).
Suspensión del gobernador de Córdoba. La Procuraduria suspende por tres meses
a Edwin Besaile, gobernador del departamento de Córdoba, mientras lo investiga por el
pago irregular de $1.500 millones de pesos (casi USD$525.000 dólares) a falsos
pacientes de hemofilia, en el escándalo del llamado Cartel de la Hemofilia.
2019
Escándalo de corrupción de la DIAN. En abril, por solicitud de la Fiscalía General de
la Nación, un juez de Cali envió a la cárcel a Omar Ambuila, funcionario de la Dirección de
Impuestos y Aduanas Nacionales, DIAN (entidad encargada de la recaudación de
impuestos en el país y de control al contrabando de productos y bienes del exterior),
capturado por hacer parte de un esquema de corrupción al interior de la entidad
gubernamental que permitía el ingreso sin control de contrabando al país, entre otras
irregularidades, a través del puerto de Buenaventura. Dentro de la investigación de la
Fiscalía se hallaron vehículos deportivos de gama alta, millonarias transacciones en
dólares a Estados Unidos, compra de costosos accesorios, viajes y fiestas que hacían
parte de las múltiples actividades que realizaba la familia de Omar Ambuila, por lo cual su
esposa y su hija también fueron detenidas en el marco de la investigación.
Captura de Fiscal de la JEP. En marzo fue capturado en flagrancia Carlos Bermeo,
funcionario de la Fiscalía General de la República, fiscal de la Jurisdicción Especial de
Paz, JEP (tribunal creado en el marco de los Acuerdos de La Habana para juzgar a los
miembros de la antigua guerrilla de las FARC, así como a los miembros de la Fuerza
Pública y a aquellos implicados en el conflicto armado colombiano), quien recibiera de
manos del exsenador Luis Alberto Gil un sobre con
USD$[Link] dolares ($[Link] pesos colombianos) para incidir en la
extradicción a Estados Unidos del exguerrillero de las FARC, alias Jesús Santrich, quien
se habría reunido con carteles mexicanos para conspirar en el envío de cocaína al
exterior, acto ilícito que habría ocurrido, presuntamente, luego de la firma de los acuerdos
de paz entre el gobierno y las FARC el 1 de diciembre de 2017. Por estos hechos también
fue capturado el exsenador Gil y 4 personas más que hacían parte del tribunal especial,
además de ser detenido por más de 1 año en la cárcel alias Jesús Santrich. Debido a este
escándalo, junto a otras presuntas irregularidades ocurridas en el alto tribunal, se han
escuchado voces desde el Congreso de Colombia para disolver esta corte; no obstante,
como nunca se pudo comprobar si el delito cometido por Santrich fue cometido antes o
después de la firma de los Acuerdos de La Habana, la Jurisdicción Especial de Paz
ordenó la liberación de alias Jesús Santrich y ordenó su no extradicción al país
norteamericano, provocando la renuncia del entonces Fiscal General de la Nación, Néstor
Humberto Martínez (la única prueba existente es un vídeo de una reunión de Santrich y
Marlon Marín, sobrino de alias Iván Márquez, con presuntos delegados del Cartel de
Sinaloa, el cual la Fiscalía no dio a conocer en su momento a la JEP ni del cual se sabe
su fecha exacta).