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Mayordomia

Este documento presenta las orientaciones para un estudio bíblico sobre la mayordomía cristiana dividido en tres sesiones. La primera sesión define la mayordomía cristiana como la administración correcta de todo lo que Dios nos ha dado, incluyendo la vida, el tiempo, los talentos y los recursos. Explora principios bíblicos sobre el tema. La segunda sesión discute áreas específicas de la vida donde somos mayordomos y las razones por las cuales las personas se aferran a las cosas materiales. La tercera sesi
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Mayordomia

Este documento presenta las orientaciones para un estudio bíblico sobre la mayordomía cristiana dividido en tres sesiones. La primera sesión define la mayordomía cristiana como la administración correcta de todo lo que Dios nos ha dado, incluyendo la vida, el tiempo, los talentos y los recursos. Explora principios bíblicos sobre el tema. La segunda sesión discute áreas específicas de la vida donde somos mayordomos y las razones por las cuales las personas se aferran a las cosas materiales. La tercera sesi
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Estudios Bíblicos para Grupos Pequeños

Iglesia Bautista Westland


Julio-Agosto 2012
¿Qué es la Mayordomía Cristiana? - Sesión I

Orientaciones para el Líder del Grupo Pequeño: Estos estudios no están preparados para ser presentados como
“clases” sino para compartir experiencias y generar interacción entre los participantes. Sugerimos que den
participación a los asistentes haciendo preguntas, compartiendo lecturas bíblicas y conceptos, y aplicando a las
vidas de ellos cada enseñanza. Sean creyentes o no, los que asisten a los estudios bíblicos anhelan conocer lo que
la Biblia dice acerca de cualquier tema actual. No olvide simplificar lo complicado para aquellos que no dominan
las Escrituras, y provea una Biblia o Nuevo Testamento a los que no tienen. Pueden iniciar o terminar las
reuniones con las peticiones de oración del grupo y las que aparecen en los insertos de los boletines del domingo.
Canten, oren y compartan experiencias.

Definiendo conceptos:
► La mayordomía cristiana es la sabia administración de la vida, es ser responsable. Es la
forma correcta de administrar las posesiones de Dios como hijos suyos.
► Un mayordomo es quien administra “casas y cosas” y rinde cuentas al dueño de esas
posesiones.
► La palabra mayordomía ha sido definida como “cargo de mayordomo” y la palabra
mayordomo como “el criado principal a cuyo cargo está el gobierno de una casa o hacienda”.
► Mayordomía cristiana es la inversión del tiempo, talentos y tesoros para glorificar el
nombre de Dios. Es un estilo de vida que reconoce y acepta el señorío de Cristo y trabaja en
sociedad con Dios. Es la responsabilidad de administrar, guardar, velar y usar de forma sabia
y abnegada todo lo que Dios ha confiado a sus hijos. La práctica de la mayordomía está
relacionada con la vida total del cristiano.

La mayordomía cristiana se puede definir como:


“La administración correcta y completa de todo cuanto Dios nos ha
concedido al darnos la vida, el tiempo de nuestra existencia en la tierra,
los talentos y los recursos económicos”.

► Los que somos miembros del cuerpo de Jesucristo reconocemos a Dios como Creador y
Sustentador del universo y como el único propietario de todo.
► Como hijos de Dios, redimidos por la sangre de Cristo, tenemos que practicar una
mayordomía que refleje la forma integral en que concebimos la vida.

Estudiando la Palabra:
La Biblia es nuestro manual de instrucciones y nuestra regla de fe y práctica. En ella
encontramos los principios de la mayordomía cristiana:
• Dios es el Creador y el único propietario de todo. (● Leer Génesis 1 y 2; Salmos 24:1;
Apocalipsis 4:11).
• El hombre, creado a imagen y semejanza de Dios, fue puesto como mayordomo de la
creación. (● Leer Génesis 2:7-20).
• Toda persona redimida, ha sido comprada con la sangre de Jesús y le pertenece por
derecho de creación y redención. (● Leer Efesios 1:3-10; 1 Corintios 6:20; Apocalipsis 4:11)
• La mayordomía que Dios ordena para sus hijos es hacer Su voluntad en todas las
áreas de la vida, para que el reino de Dios se establezca dondequiera que Él envía a sus
embajadores. (● Leer 1 Tesalonicenses 5:23-24; Colosenses 3:17; 1 Pedro 4:10).

Aprendiendo de memoria: 1 Corintios 4.1-2


¿Qué Debemos Comprender como Mayordomos? – Sesión II

Orientaciones para el Líder del Grupo Pequeño: Comience la Sesión II repasando rápidamente lo que estudiaron
en la Sesión I. Pregunte a los participantes si tienen alguna duda o pregunta que hacer en cuanto al concepto de la
Mayordomía Cristiana. Oren para iniciar el estudio y hábleles de la importancia de reconocer el señorío de Cristo
y el hacer la voluntad de Dios para sus vidas. Pregunte: ¿Qué es lo más importante que debemos comprender
como mayordomos de las posesiones de Dios? ¿Cuál es la razón porque muchas personas se aferran a las cosas
materiales? ¿Qué es lo más importante para un mayordomo de los bienes de Dios? Permítales que respondan
ellos y al final de la sesión termine usted con las respuestas escritas abajo.

Definiendo conceptos:
► Administrar lo que Dios nos ha concedido es un privilegio, una oportunidad que nos da
para servirle. Dios no necesita de nosotros. ¡Somos nosotros los que necesitamos de Él!
► Es un llamado, una vocación. Se debe servir a Dios de forma voluntaria y con gozo, no por
obligación. Todo lo que poseemos en esta tierra es prestado. ¡Hasta nuestra vida le pertenece a
Dios!
► Es servir a Dios en un acto de adoración. La iglesia adora a Dios con los cantos, las
oraciones, las ofrendas, los dones, los talentos y sus vidas diariamente.
► Es mostrar nuestra gratitud a Dios por lo que ha hecho en nosotros y a Jesús por la
salvación que nos ha regalado con su muerte en la cruz.

Estudiando la Palabra:
Repasemos las áreas que ocupa la Mayordomía. Ya somos conscientes de que la mayordomía
ocupa toda nuestra vida, pero mencionemos algunas generales y muy particulares en la vida
del cristiano: (distribuya los pasajes bíblicos entre los participantes y permítales comentar
sobre ellos)
a) – Leer Efesios 5.15-16. Tiempo: aprovechándolo y usándolo bien.
b) – Leer Romanos 12.1. Cuerpo: presentado a Dios como culto racional.
c) – Leer Efesios 5.21-24 y 6.1-4 Familia: velar y ministrarla.
d) – Leer 2 Tesalonicenses 3.10 Trabajo: íntegros en el trabajo.
e) – Leer Efesios 5.27 Iglesia: radiante, santa y sin mancha.
f) – Leer 1 Crónicas 29.14 Dinero: diezmos y ofrendas voluntarias.
g) – Leer Romanos 12.6-8 Dones y talentos: ofrecidos a Dios para beneficio de otros.
h) – Leer Marcos 132.30 Mente: ama a Dios con tu corazón, alma, mente y fuerza.
i) – Leer Génesis 1.27-30 Creación: cuidar la creación de Dios.
j) – Otras: (Descubran y mencionen otras áreas donde somos mayordomos)

(Ahora responda usted las preguntas que están al principio del estudio)
● ¿Qué es lo más importante que debemos comprender como mayordomos de las posesiones
de Dios? Que no somos dueños de nada, pero somos responsables de administrar bien lo que
Dios nos ha concedido.
● ¿Cuál es la razón porque muchas personas se aferran a las cosas materiales? Porque no les
dan valor a las cosas espirituales ni se preocupan por agradar a Dios.
● ¿Qué es lo más importante para un mayordomo de los bienes de Dios? Amar y obedecer a
Dios, y aprender a usar con gozo, abnegación y de acuerdo con Su Palabra, lo que Dios le ha
prestado y designado mientras esté en la tierra.

Aprendiendo de memoria: 1 Crónicas 29.11


¿Por qué Practicar la Mayordomía? - Sesión III
Orientaciones para el Líder del Grupo Pequeño: Pida a dos o tres participantes que repitan los dos versículos
para memorizar de estas últimas dos sesiones. Recuerde que Dios no hace nada por casualidad ni sin propósito.
Hay razones bíblicas por las cuales debemos practicar la mayordomía como un estilo de vida. Hoy estudiaremos
algunas de esas razones. Pregunte: ¿Por qué creen ustedes que debemos practicar la mayordomía? ¿Quién se
beneficia de que practiquemos una buena mayordomía? No se conforme con la simple respuesta de que Dios lo
manda y que somos nosotros los que nos beneficiamos. Explique que hay muchas personas que no hacen lo que
Dios manda, incluyendo a algunos creyentes. Profundicen en las respuestas buscando lo que dice Dios. Canten y
oren, especialmente por aquellos que no tienen trabajo. Oren también dando gracias por los que tienen trabajo.

Definiendo Conceptos:
► Ya aprendimos que la mayordomía cristiana es un privilegio. Dios nos concede lo que
necesitamos para vivir en esta tierra y nos pide que lo administremos bien, usándolo con
sabiduría y compartiéndolo con otros. Ese comportamiento contribuye a nuestro crecimiento
espiritual, a demostrar nuestro amor a Dios y a los demás, y al mismo tiempo nos ayuda a
vencer el egoísmo y la codicia.
► El mayordomo se regocija en las bendiciones que ha recibido y en las que otros reciben
como resultado de su fidelidad. El mayordomo disfruta de lo mucho o lo poco que Dios le ha
dado porque comprende que nada ha traído a esta tierra y nada podrá sacar.
► Practicar la mayordomía cristiana es mucho más que diezmar o dar ofrendas, es someter la
vida por completo al Dador de la vida.

Estudiando la Palabra:
Estudiemos por qué debemos practicar la Mayordomía:
1. El ser humano ha sido creado a imagen de Dios. (●Leer Génesis 1:26-27)
a. Cabeza de la creación = raciocinio, creatividad, poder de comunicación
b. Corona de la creación = autodeterminación
c. Representante de Dios en la creación = reflejo del carácter de Dios
d. El hombre es agente de Dios en la tierra = muestra Su amor, perdón y fidelidad
2. El ser humano recibe las bendiciones de Dios. (●Leer Génesis 1.28-30)
a. Señorear = ejercer autoridad y control (relativo, porque Dios controla la historia)
b. Multiplíquense = procreación biológica
c. Llenen la tierra = esparcirse en toda la tierra
d. Sojuzguen = hacer uso y administrar la tierra
3. El ser humano tiene una responsabilidad ante Dios. (●Leer Génesis 2.15-17)
Dios nos hizo socios en el cuidado de la creación. Dios puso al hombre a custodiar la tierra.
El hombre ejerció la mayordomía en el Edén al actuar bajo las instrucciones de Dios.

Este pensamiento bíblico implica que el hombre, como cabeza de la creación, administra y
maneja lo que es de Dios; por lo tanto, debemos hacerlo conforme a su divina voluntad.
Dios puso al hombre a administrar sus obras: Que labrara y cuidara la tierra, que pusiera
nombre a los animales, y esta mayordomía continúa hasta el día de hoy y llegará el día que
rendiremos cuenta de todo lo que Él nos ha dado para administrar: Sea mucho o sea poco.

No elegimos ser o no ser mayordomos, hemos nacido para administrar lo que es de Dios.

Aprendiendo de Memoria: 1 Timoteo 6.7


¿Cómo Practicar la Mayordomía del Tiempo? - Sesión IV
Orientaciones para el Líder del Grupo Pequeño: Cada uno de los estudios siguientes se refiere a un elemento
diferente de la mayordomía cristiana. Estos no son estudios exhaustivos de todos los elementos incluidos en la
mayordomía cristiana, sino una selección de los más comunes. Todos son importantes y prácticos. Hoy
estudiaremos la mayordomía del tiempo. No podemos cambiar el tiempo, pero Dios nos enseña a usarlo
sabiamente y a no desperdiciarlo. Eso forma parte de nuestra responsabilidad como mayordomos. Pregunte: ¿A
qué nos referimos cuando hablamos de la mayordomía del tiempo? ¿Cuál es la mejor manera de usar nuestro
tiempo? ¿Por qué Dios nos insta a manejar bien el tiempo? Dios es el dueño del tiempo. Nosotros no sabemos
cuándo terminará nuestro tiempo en la tierra. Dios sí lo sabe. Canten y oren pidiendo a Dios que les ayude a
dedicarle más tiempo a Él.

Definiendo Conceptos:
► El tiempo permite ordenar los sucesos en secuencia: El pasado, el presente y el futuro.
► Es la magnitud física con la que se mide la duración o separación de los acontecimientos,
sujetos a cambio, de los sistemas sujetos a observación. Un período que transcurre. Un flujo
sucesivo de micro-sucesos. Se utilizan otras unidades más prácticas como el segundo, el
minuto, la hora, el día, el mes, el año, el siglo, etc. El tiempo es en sí mismo “cambio”,
medición de movimiento. El tiempo comenzó con la creación del universo. Dios no cambia,
pero todo lo creado cambia.
► En mecánica relativista el concepto de tiempo es más complejo: los hechos simultáneos
("presente") son relativos. No existe una noción de simultaneidad independiente del
observador. No podemos evitar el paso del tiempo. No podemos detenerlo.
► El mover del tiempo es uno de los grandes misterios que enfrenta la humanidad. El tiempo
avanza sin prisa pero sin pausa. El ayer ya es inalcanzable y el futuro, aunque cercano, todavía
no se ha alcanzado. Relativamente lo único que nos queda es el presente.

Estudiando la Palabra:
La Biblia nos habla del tiempo. (● Leer Eclesiastés 3.1-8) Todas las experiencias enumeradas en
estos versículos son oportunas en su momento. El secreto de estar en paz con Dios es
descubrir, aceptar y apreciar el tiempo de Dios. Es peligroso poner en duda la efectividad del
poder de Dios porque no lo comprobemos “según nuestro tiempo”. (● Leer Eclesiastés 3.10-
13). No entender lo que Dios quiere que hagamos con el tiempo nos puede conducir a
desesperarnos, a rebelarnos o a seguir adelante sin esperar el tiempo de Dios.
Respuestas fáciles a preguntas difíciles: ¿Cuándo es tiempo de ”matar” y de “aborrecer”? – Dios tiene un
propósito para todos, sin embargo, no todos siguen Su plan. Salomón no dice que debemos matar, sino que hay
tiempo en que la gente mata. Sin embargo, podemos “matar” el tiempo haciendo cosas inútiles e irrelevantes. No
podemos “aborrecer” a la gente, pero sí lo que hace la gente. Sin Dios los problemas de la vida no ofrecen
soluciones duraderas. Este pasaje no es un llamado a hacer lo que se dice allí, sino a reconocer que todo eso
sucede. Los versículos 10 al 13 aclaran lo que Dios ha hecho y lo que espera que hagamos nosotros.

● Leer Efesios 5.15-17 ¿Cómo usas tu tiempo? - La Biblia nos enseña que el tiempo es
un precioso regalo de Dios: 1) - Demos prioridad a las cosas importantes: Dios, familia, iglesia,
trabajo o estudios, descanso. Dios desea que aprovechemos bien el tiempo, usando nuestra
vida para servirle a Él y a los demás. 2) - La vida dura un tiempo determinado que debemos
emplear de la mejor manera posible. Planifica y organiza. Evita la tensión y las actividades sin
sentido: conoce los límites de tu tiempo, descansa lo suficiente, aprende a decir “no” a las
exigencias de otros. 3) - Si Dios es lo último en tu vida estás administrando mal el tiempo que
te ha dado. Debemos mantener nuestras normas en alto, actuar sabiamente y hacer lo bueno.

Aprendiendo de memoria: Salmo 90.12


¿Cómo Practicar la Mayordomía de las Posesiones? - Sesión V

Orientaciones para el Líder del Grupo Pequeño: Haga un breve repaso de las Sesiones anteriores. Pregunte si
tienen alguna duda o desean aclarar algo que han encontrado en la Biblia. Diga que en los tiempos difíciles que
estamos atravesando muchos han perdido o han tenido que deshacerse de sus posesiones, incluyendo sus
negocios y viviendas. Aclare que de ninguna manera queremos juzgar a nadie con este estudio. La catástrofe
financiera es a nivel mundial, y muchos han sido víctimas de las circunstancias. Hoy hablaremos de cómo
manejar las posesiones en tiempos normales. Lo más importante son los conceptos de valores morales,
espirituales y los preceptos bíblicos que se expondrán. Pregunte: ¿Qué entienden ustedes por posesiones?

Definiendo Conceptos:
► Según el diccionario la posesión es el acto de poseer o tener una cosa corporal. Posesión es
tener una propiedad, disfrutarla y gozarse, tenerla a su disposición y poder beneficiarse,
adquirir y tener el usufructo o el dominio útil de ella.
► Todo lo que tenemos, desde un vaso de agua, hasta una propiedad son de Dios y nosotros
debemos administrarlos con sabiduría, poniéndolas a disposición del Señor y de los demás.
► Entre nuestras posesiones (que sabemos no son nuestras, sino de Dios) están nuestros hijos,
la familia, y todos los disfrutes que Dios nos concede y que sabemos que no merecemos.

Estudiando la Palabra: Leer Lucas 12.13-21. La parábola del rico insensato habla también
sobre la administración del tiempo, pero ese hombre tenía muchos bienes, y aparentemente
sabía administrar sus negocios. Su primer error fue posponer la decisión de reconciliarse con
Dios; su segundo error fue no pensar en los demás, sino en acumular sus riquezas; su tercer
error fue pensar que tendría tiempo suficiente para disfrutar de sus riquezas. La vida es
mucho más que bienes materiales, nuestra relación con Dios es lo más importante. Jesús
enseña que la vida no tiene nada que ver con ser rico, es exactamente lo opuesto a lo que dice
el mundo en que vivimos. Vivir en comunión con Dios y hacer su obra es mucho mejor que
dejarse seducir por el consumismo.
● Leer Juan 6.12. Jesús enseñó cómo economizar. “Recojan lo que sobró”.
● Leer Santiago 2.15-17. La Biblia enseña que debemos compartir nuestra abundancia.
● Leer Isaías 58.7-10. Debemos ayudar a los pobres.
● Leer Marcos 14.3-7. Jesús no está en contra de que se usen cosas costosas, ni tampoco está en
contra de los pobres. Hay pobres que siempre serán pobres, porque gastan todo y luego piden
prestado. El problema no es pobreza sino disciplina para vivir dentro de nuestras
posibilidades o de un presupuesto. Hay personas que son pobres y están dispuestos a ofrecer
cosas valiosas para la obra de Dios. Hay personas que son ricas en posesiones y pobres en dar.
● Leer Proverbios 10.22. Dios dota a algunas personas con capacidad financiera para
responder a las necesidades de los demás. La riqueza es una bendición solo si la usamos de
acuerdo al propósito de Dios.
● Leer Job.1:1-3. El progreso material debe ir acompañado del espiritual.
● Leer Proverbios 23.4. No desperdicie su vida en busca de tesoros terrenales efímeros.
● Leer Mateo 16.26. La forma en que vivimos determina nuestro estado eterno. ¿Con qué
dinero podremos comprar la vida?
• Leer Proverbios 22:4. Dios tiene mejores caminos. Dios quiere honestidad en nuestras
ganancias. El asunto no es si tenemos posesiones o no, sino cómo las obtuvimos y cómo las
usamos. El que vive de acuerdo a lo que Dios manda no se afana ni se enfoca en sus
posesiones, sino en vivir según Su voluntad.
Aprendiendo de memoria: Mateo 6.33
¿Cómo Practicar la Mayordomía del Dinero? (I) - Sesión VI
Orientaciones para el Líder del Grupo Pequeño: Las Sesiones VI y VII hablan de cómo poner en práctica la
mayordomía del dinero. Hay muchas personas que cuando escuchan la palabra “mayordomía” creen que solo se
refiere al dinero. En estos estudios comprobamos que no es así. Aunque el dinero es muy importante en la
actualidad, no es la bendición más grande que hemos recibido de Dios. En esta Sesión definiremos el concepto y
en la siguiente estudiaremos varias formas prácticas de usar el dinero de acuerdo a lo que Dios determina en Su
Palabra. Pregunte: ¿Qué han aprendido en estas últimas sesiones? ¿Pueden aplicar a sus vidas lo que han
aprendido? Compartan experiencias.

Definiendo Conceptos:
El dinero es la expresión de los bienes. Todo capital o bien se traduce en dinero. El dinero
expresa el capital poseído, el valor de los bienes. Moneda, caudal, fortuna. “De dinero y
calidad, la mitad de la mitad”. Se exagera con frecuencia la riqueza y el linaje de las personas.
Trabajamos una cantidad de horas por día, gastando tiempo y vida para recibir un sueldo, un
salario o jornal. Es parte de nuestra vida. Invertimos tiempo y energías para recibir dinero.
El dinero representa vida. Cuando damos dinero, damos parte de nuestro tiempo y vida. ¡Dar
dinero bien ganado es dar parte de nuestra vida! El dinero está bien puesto en la billetera, pero
mal puesto en el corazón.

Estudiando la Palabra:
● Leer 1 Crónicas 29.11-14. Cuando somos agradecidos somos generosos. Nuestra actitud
puede inspirar a otros.
● Leer Génesis 26.12-14. Dios quiere bendecirnos y nos da las habilidades para prosperar. No
debemos recurrir a tácticas inadecuadas para hacer más dinero. Al Señor no le agrada la
ofrenda producto de robo, de estafa, de juegos ilícitos, o de venta de drogas.
● Leer Hageo 2.8. Todo le pertenece a Dios. Un buen mayordomo pide sabiduría a Dios para
gastar su dinero.
● Leer 2 Corintios 8.1-7. ¡Dar es una gracia! Generalmente lo que son pobres financieramente
contribuyen con más generosidad para las obras de caridad.
● Leer 2 Corintios 9.7. Nuestra actitud al dar es más importante que la cantidad que damos.
Dios quiere bendecir al dador y a su dádiva.
● Leer Marcos 12.41-44. A los ojos de Jesús la viuda dio más que los demás que daban de lo
que les sobraba. El valor de una ofrenda no lo determina la cantidad, sino el espíritu con que
se da.
• Leer Mateo 13.22 y Lucas 18.22-24. El hombre necesita dar porque dando escapa de la codicia
y de la avaricia.
● Leer Hechos 20.35. Aunque estas palabras de Jesús no aparecen en los Evangelios, su
enseñanza está implícita en ellas. (Es obvio que todas las palabras de Jesús no se escribieron
● Leer Juan 21.25. Este dicho tal vez lo transmitieron los apóstoles oralmente). El amor nos
impulsa a dar. Nadie nos tiene que forzar ni obligar. Cuando alguien lo piensa dos veces para
dar para la obra de Dios demuestra que no tiene fe ni confianza en el Dador de todas las cosas.
Cuando alguien se queja de su condición de pobre o de su escasez para no contribuir a la obra
de Dios, es que no lo tiene en primer lugar en su vida. Quienes creen en Dios saben que Dios
bendice cuando damos por amor a Él y no por lo que los demás puedan pensar. Muchos dan
limosna sin amar al limosnero, pero el que ama a Dios sabe que no es un limosnero. Dan lo
que tienen porque lo aman. Es posible dar sin amar, pero es imposible amar sin dar.

Aprendiendo de memoria: Proverbios 19.17


¿Cómo Practicar la Mayordomía del Dinero? (II) - Sesión VII
Orientaciones para el Líder del Grupo Pequeño: Esta es la continuación de la Sesión VI. Recuerden iniciar su
reunión recordando lo aprendido anteriormente. Haga una explicación breve – resumida - del diezmo en las
diferentes épocas, o invite a cuatro participantes que cada uno explique una época. Enfaticen – entre varias
personas – la sección “Estudiando la Palabra”.

Definiendo Conceptos:
Dios quiere mayordomos honrados. Reconocemos nuestra mayordomía dando al dueño lo que
le pertenece al dueño. No somos buenos mayordomos porque lo decimos o lo pensamos, sino
porque cumplimos.
Toda persona que toma un mayordomo hace un contrato con él. Este contrato puede ser 50% y
50% ó 70% y 30%. ¿Existe algún contrato entre nosotros y Dios? ¡Sí! Dios hizo un convenio en
épocas pasadas con el hombre, exactamente en la época patriarcal. Luego lo afirmó en la ley y
en la gracia nos dejó el mismo ejemplo. Veamos:
► A - Época Patriarcal (● Leer Génesis 14.18-20 y Hebreos 7.1 y 4)
Primeramente los hombres se acercaban a Dios a través de ofrendas, Dios enseñó a
Adán, y luego su hijo Abel agradó a Dios. Abram le dio a Dios una porción definida. Dios
inculcó en su siervo un convenio o contrato de dueño a mayordomo: “El 90% para ti como
mayordomo y el 10% para mí como dueño y Señor de todo”. Dios pone todo y lleva el mínimo.
Nosotros no ponemos nada y llevamos el máximo. ¡El 90% bien administrado es una
barbaridad! Dios grabó en el corazón de su siervo esta porción definida, llamada diezmo, sin
dar muchas explicaciones y sin hacer una gran introducción. En Génesis 28 Jacob, nieto de
Abram, promete a Dios la misma porción. Los mandamientos o pactos eran una sucesión de
padres a hijos.
► B - Época de la ley (● Leer Levítico 27.30-32)
La ley apareció 430 años después de Abram, por causa de los que no cumplían los pactos de
Dios. (● Leer Gálatas 3.17-19). Cada uno hacía como bien le parecía. La ley hizo cumplir los
diezmos. Por desobedientes y avaros, Dios le exigió mucho más al pueblo judío: daban más o
menos un 33% de sus ingresos. Además, si alguien quería usar por algún tiempo el diezmo
que era de Dios (por una emergencia) al devolverlo, tendría que agregar la 5ta parte es decir,
un 20% de intereses. ¿Cobrará Dios intereses hoy? Si no nos gusta pagar interés no debemos
pedir prestado y mucho menos a Dios. Algunos piensan que el diezmo es cosa de la ley. Si los
hombres hubieran sido fieles como Abram, la ley nunca hubiese aparecido. La ley no inventó
los diezmos, solo los hizo obligatorios. Nosotros somos mayordomos de Dios. Antes, durante
y después de la ley, todo sigue siendo de Dios.
► C - Época de la gracia
Jesús pagó los diezmos. De otra manera hubiese sido acusado por los religiosos de su época,
quienes lo perseguían para criticarle si infringía la ley. Los fariseos eran fanáticos en dar el
diezmo. ● Leer Mateo 23.23 y Lucas 20.25. En los días de Jesús no se habló mucho del diezmo
porque lo daban con jactancia. Cristo vino a cumplir con la ley y los profetas, pero también a
superarlos, por medio del amor y la misericordia.
► D - Época de la iglesia primitiva.
Los nuevos creyentes eran mayordomos honrados, no sólo el diezmo, daban hasta el 100% a
Dios. Vendían sus propiedades y la ponían a los pies de los apóstoles. Bernabé dio el 100% a la
obra del Señor. Daban más allá de sus fuerzas y no había necesitados en medio de ellos. Otros
le pedían al Apóstol Pablo que les concediera el privilegio de ofrendar. (● Leer 2 Corintios 8.4).
• El diezmo es lo aconsejable por ser bíblico. • Es razonable porque cumplimos con lo que
Dios manda. • Es equitativo porque coloca a los creyentes a la misma altura. El que gana poco
o mucho, todos dan de la misma manera. • Es deseable porque estabiliza el programa de la
iglesia. • Es lo que Dios dice: Traed los diezmos (no es una ofrenda). • Los diezmos deben ser
llevados al alfolí, la iglesia, no donde queramos, pues son de Dios y así le agrada a Él. • La
contribución es dar menos del diezmo. El diezmo es el 10% de las entradas. La ofrenda es lo
que se da además del diezmo. Este cuadro marca la diferencia entre estas tres formas de dar.

La contribución es dar menos del diezmo.


La ofrenda es la que sale de nuestras 9 partes, el diezmo es la décima de Dios.
Si contribuyes o das ofrenda como diezmo no has aprendido mayordomía.
Si quieres dar ofrenda no la saques del diezmo, sino de la parte que Dios te dejó a ti.
• Diezmo es la prueba de mayordomía. • Ofrenda es la prueba de amor.
• Diezmo es lo que uno debe dar. • Ofrenda es lo que uno siente dar.
• Los diezmos se deben colocar en el alfolí. • Las ofrendas se pueden dar para los necesitados.

Estudiando la Palabra:

Consejos de Dios Acerca del Dinero


Proverbios da algunas instrucciones prácticas acerca del uso del dinero.
Son consejos que nos ayudan a aprender a cómo usar el dinero con más sabiduría.

1. Dé con generosidad – ● Proverbios 11.24-25


2. Comparta lo que tiene con los necesitados – ● Proverbios 22.9
3. Sea cauteloso al asumir la deuda de otro – ● Proverbios. 17.18 y 22.26-27
4. No acepte sobornos – ● Proverbios 17.23
5. Ayude al pobre - ● Proverbios 19.17 y 21.13
6. Haga buen uso de lo que tiene – ● Proverbios 21.20
7. Tenga cuidado cuando pida prestado – ● Proverbios 22.7

Cinco Principios Prácticos para Alcanzar la Libertad Financiera


1. Confeccione un presupuesto familiar (el diezmo debe estar en la primera línea).
2. Identifique cuáles son las cosas esenciales para la vida y cuáles no.
3. Piénselo bien antes de gastar (use cupones y aproveche las ventas especiales)
4. Deje de comprar a crédito (que sus gastos no sean más que sus ingresos)
5. Aprenda a ahorrar (no toque el dinero de la cuenta de ahorros, sea mucho o sea poco)

Aprendiendo de memoria: Proverbios 10.4


¿Cómo Practicar la Mayordomía de la Personalidad? - Sesión VIII
Orientaciones para el Líder del Grupo Pequeño: Cuando una persona recibe a Jesucristo como Salvador y Señor
de su vida todo cambia. Todos somos diferentes, pero desde que nacemos se despunta lo que será nuestra
personalidad. Los pensamientos, sentimientos, actitudes y hábitos reflejan la conducta de cada individuo. Es
nuestra responsabilidad parecernos cada día más al Señor, por lo tanto los elementos que constituyen nuestra
personalidad, dada por Dios, deben ser la manifestación del buen uso y desarrollo de nuestro carácter. Lo único
que nos llevaremos al cielo será nuestro carácter.

Definiendo Conceptos:
La personalidad es un conjunto de características o patrones que definen a una persona, es
decir, los pensamientos, sentimientos, actitudes y hábitos y la conducta de cada individuo, que
de manera muy particular, hacen que las personas sean diferentes a las demás. La manera en
que cada ser pensante actúa sobre situaciones diversas nos dice algo sobre su personalidad, en
otras palabras es el modo habitual por el cual cada ser piensa, habla, siente y lleva a cabo
alguna acción para satisfacer sus necesidades en su medio físico y social.
El carácter es la tendencia hacia un tipo de comportamiento que manifiesta la persona.
Los elementos que integran el carácter se organizan en una unidad que se conoce con
estabilidad y proporciona al carácter coherencia y cierto grado de uniformidad en nuestras
manifestaciones hacia los cambios que ocurren en nuestro alrededor. En el carácter intervienen
principalmente las funciones psíquicas, así como la acción del ambiente. A partir de esos
elementos se desarrollan los factores individuales, que conforman el modo particular de
reaccionar y enfrentar la vida que presenta una persona.

Estudiando la Palabra:
● Leer 1 Timoteo 6.6-12. Debemos honrar a Dios y centrar nuestros deseos en Él, y estar
contentos y agradecidos con lo que está haciendo en nuestras vidas. ¿Qué significa “gran
ganancia es la piedad acompañada de contentamiento…”? Aún hay cristianos que nunca están
contentos con lo que Dios les ha dado. Tal parece que no agradecen nada al Señor.
● Leer Filipenses 4.-11-13. Cuando uno mira la vida desde la perspectiva de Dios hasta su
personalidad cambia. Los pensamientos, sentimientos y actitudes están completamente
controlados por Dios. Nuestra unión con Cristo es suficiente para enfrentar los desafíos que
nos pueda presentar la vida.
Podemos decidir estar contentos sin tener todo lo que deseamos o ser esclavos de
nuestros deseos. El pensar que el dinero y las posesiones nos traen la felicidad y que son lo
más importante en nuestras vidas, nos roba la oportunidad de disfrutar de nuestros beneficios.
El dinero no es malo, el dinero no tiene moral, es amoral, nosotros le damos la moralidad con
el uso que le damos y el lugar que le damos en nuestro corazón. Dios debe ser primero.
Debemos practicar una fe activa (● Leer 1 Timoteo 6.11-12). Debemos obedecer a Dios,
ser valientes y hacer lo correcto. Nuestra personalidad debe reflejar el carácter de Cristo.
● Leer Filipenses 4.8. Lo que dejamos entrar en nuestra mente es lo que determinará lo que
sentimos, cómo nos expresamos y cómo actuamos. Nunca permita que otros pensamientos,
que no sean sanos, entren en su mente y le distraigan. Pídale a Dios que le permita
concentrarse en lo que es bueno y puro. Lea la Palabra de Dios, ore, reúnase con personas que
muestren un estilo de vida digno de imitar. Trate de encontrar lo positivo de cada situación y
de cada persona. Es un ejercicio que requiere práctica, pero merece la pena. Es bueno para
nuestra salud física y espiritual, y fortalece nuestra relación con Dios y con los demás.

Aprendiendo de memoria: Lucas 16.13


¿Cómo Practicar la Mayordomía de los Talentos y Dones? – Sesión IX

Orientaciones para el Líder del Grupo Pequeño: Recuerde hacer un repaso breve de lo que ya han estudiado si
es necesario. Pregunte a los participantes si tienen dudas o preguntas. Compartan experiencias personales.
Pregunte: ¿Han puesto en práctica algunas de las sugerencias estudiadas? Comenten, canten y oren.

Definiendo Conceptos:
Existen similitudes y diferencias entre talentos y dones espirituales. Ambos son regalos de
Dios. Ambos incrementan su efectividad con el uso. Ambos son para ser usados en beneficio
de otros, no para propósitos egoístas. Pero los talentos y dones espirituales difieren en a quién
fueron dados y cuándo: 1) - Talentos: A una persona (sin importar su creencia en Dios), le es
dado un talento natural como resultado de una combinación genética (algunos tienen una
habilidad natural para la música, arte, o matemáticas), por su medio ambiente (crecer en una
familia musical lo ayudará a uno a desarrollar un talento por la música), o porque Dios deseó
dotar a ciertos individuos con ciertos talentos. 2) Dones: Los dones espirituales son dados a los
creyentes por el Espíritu Santo al momento de poner su fe en Cristo. En ese momento el
Espíritu Santo le otorga al nuevo creyente el o los dones espirituales que Él desea que tenga.

Estudiando la Palabra:
• Leer Éxodo 31.1-6. Bezaleel tenía habilidades (talentos) dados por Dios para realizar distintas
labores. El trabajo de la iglesia se realiza a través de ministerios. Debemos tomar nota de las
habilidades que Dios nos ha dado como su pueblo y usarlas para servir a Dios.
● Leer Mateo 25.14-30. El amo distribuyó los talentos a sus siervos de acuerdo a su capacidad.
Nadie recibió ni más ni menos de lo que podía usar. Esto representa cualquier recurso que
Dios nos confía. Ni aún nuestros talentos o habilidades son nuestras. Pertenecen a Dios.
● Leer 1 Corintios 12.4-7 y 11. Hay diferentes dones en el cuerpo de Cristo, otorgados por Dios
para edificar a otros, no a uno mismo. Hay tres listas principales de dones espirituales:
Lista #1 - ● Leer Romanos 12.3-8. Para Dios somos valiosos y capaces de un servicio digno,
pero Pablo nos advierte que debemos evaluar nuestra autoestima, y reconocer nuestra nueva
identidad en Cristo. Enlista los dones espirituales como sigue: profecía, servicio (en un sentido
general), enseñanza, exhortación, generosidad, liderazgo y mostrar misericordia.
Lista # 2 - ● Leer 1 Corintios 12:8-11 enlista los dones como: palabra de sabiduría (habilidad
de comunicar sabiduría espiritual), palabra de ciencia (habilidad de comunicar la verdad
práctica), fe (dependencia de Dios), dones de sanidades, de milagros, de profecía, de
discernimiento de espíritus, de lenguas y la interpretación de lenguas (habilidad de hablar
y/o interpretar un lenguaje o idioma). No trate de imitar el don de otro, use el suyo.
Lista # 3 - ● Leer Efesios 4:10-16 habla de Dios concediendo a Su iglesia apóstoles, profetas,
evangelistas, pastores y maestros. Dios nos llama a edificarnos, unos a otros, en amor.
Algunos se preguntan cuántos dones espirituales hay. Es posible que las listas bíblicas no los
abarquen todos, y que haya dones espirituales adicionales tras los mencionados en la Biblia.
Los dones espirituales fueron dados por el Espíritu Santo para edificar a la iglesia de Cristo.

Aprendiendo de memoria: Romanos 12.3


¿Cómo practicar la Mayordomía del Cuerpo? – Sesión X

Orientaciones para el Líder del Grupo Pequeño: Hemos llegado al final de estos estudios sobre la Mayordomía
Integral de la Vida. Por supuesto que no hemos tratado con todo lo relacionado a la mayordomía, pero hemos
llegado a la conclusión más importante: todo lo que tenemos y lo que somos se lo debemos a Dios. Hagan una
revisión de todos los temas tratados y aclaren las dudas que puedan tener. Pregunte: ¿Cómo piensan que
podemos demostrar lo que hemos aprendido? ¿Cuántos están dispuestos a poner en práctica los consejos? En lo
que debemos hacer y en lo que no debemos hacer ¿Cuál es la lista más larga? Dios no se impone, solamente nos
enseña lo que debemos hacer, y es nuestra responsabilidad continuar como estábamos u obedecerle.

Definiendo Conceptos:
El cuerpo humano está organizado en diferentes niveles jerarquizados. Así, está compuesto de
aparatos; éstos los integran sistemas, que a su vez están compuestos por órganos conformados por
tejidos, que están formados por células compuestas por moléculas. El cuerpo humano posee más de
cincuenta billones de células. Éstas se agrupan en tejidos, los cuales se organizan en órganos, y éstos en
ocho aparatos o sistemas: locomotor (muscular y óseo), respiratorio, digestivo, excretor, circulatorio,
endocrino, nervioso y reproductor.
Esta es una simple explicación de “la caja” donde está guardada nuestra alma y el sitio donde vivirá
mientras estemos en la tierra. Dios es su Creador, nosotros somos Sus siervos, y nos ha dado la
responsabilidad de cuidar del cuerpo que nos ha dado.

Estudiando la Palabra:
● Leer Romanos 12.1. Dios tiene planes buenos, agradables y perfectos para sus hijos. Nuestro cuerpo
obedece a nuestros pensamientos. Si honramos a Dios con nuestros pensamientos lo haremos también
con el cuerpo. Nuestro cuerpo es una de las mayores posesiones que Dios nos ha dado para mostrar
nuestra fidelidad, es mi herramienta más útil para agradar a Dios.
● Leer 2 Corintios 10.1-6. Somos simples y frágiles seres humanos, pero no necesitamos usar nuestros
instintos carnales para ganar las batallas de la vida ni para ser victoriosos.
● Leer Romanos 6. 13,16 y 19. Todas las personas eligen un “maestro” que los moldea. Nuestro
Maestro es Cristo a quien tenemos que imitar. Somos aprendices de Él. Ya el pecado no es más nuestro
estilo de vida. Los que somos de Cristo sabemos que ofendemos a Dios si usamos para iniquidades el
cuerpo que Él nos ha dado. Las virtudes de Dios aplicadas a nuestra vida nos hacen diferentes.
● Leer 1 Pedro 1.14-15. Dios determina las normas de la moralidad. Debemos ser justos,
misericordiosos y santos en cada cosa que hacemos, apartados del pecado y de su influencia.
Cuida tus ojos: evita la segunda mirada. Cuida tus manos: no toques lo que no es tuyo.
Cuida tus pies: no vuelvas a los viejos caminos. Cuida tu mente: elimina los malos pensamientos.
Cuida tu corazón: no ames lo que Dios no ama.
● Leer Daniel 1. 1-8, 12-16. Somos lo que comemos. Lo que ingerimos afecta nuestro cuerpo para bien o
para mal. La dieta de Daniel es un ejemplo de buen comer: legumbres y agua. Ingerir comidas ligeras,
reducir la cafeína, comer más frutas y vegetales y tomar agua en lugar de sodas. Otros alimentos
saludables: granos enteros, semillas, hierbas y especias. Otras comidas a evitar o ingerir en cantidades
menores: carnes y productos animales, productos lácteos, comidas fritas, grasas sólidas, ingredientes
escondidos en las etiquetas de los alimentos. ¡Honra a Dios con un cuerpo sano!.
Cuatro elementos de una vida balanceada: 1) – Tu compromiso con Dios; 2) – Tu decisión de
obedecerle. 3) – Tu esfuerzo por complacerle. 4) – Tu determinación de dedicarle tiempo.

Pide a Dios que dirija tu vida – Evita las distracciones – Sé un ministro de Jesucristo
Enfócate en tu fe – Llena tus días con oraciones de gratitud – Reserva tiempo con Dios
Estudia tu Biblia diariamente – Busca las respuestas del Señor con diligencia. Amén.

Aprendiendo de memoria: Romanos 14. 8

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