UNIVERSIDAD DE GUANAJUATO
CAMPUS LEÓN
DIVISÓN DE CIENCIAS DE LA SALUD
DEPARTAMENTO DE ENFERMERÍA Y OBSTETRICIA SEDE LEÓN
Unidad de Aprendizaje.
Práctica de Enfermería Gineco- Obstetricia.
Unidad de Atención Médica Primaria.
U.M.A.P.S San José de Cementos.
PROCESO ENFERMERO A MUJER EMBARAZA DE 32
SDG CON RIESGO DE GLUCEMIA INESTABLE
PRESENTA
Zafiro Carolina Nieto Flores
DOCENTE
Abraham Rodríguez González
4°B
León, Gto., 14 Febrero de 2020
CONTENIDO.
1. Introducción.
2. Justificación.
3. Objetivo.
4. Marco teórico.
a) Concepto.
b) Etiología.
c) Incidencia.
d) Fisiopatología.
e) Historia natural de la enfermedad.
f) Cuadro clínico.
g) Clasificación.
h) Diagnostico.
i) Tratamiento.
j) Complicaciones.
k) Actividades de promoción y prevención.
5. Proceso enfermero.
6. Conclusión.
7. Anexos.
8. Referencias.
1. INTRODUCCION.
En el siguiente trabajo se presentara un proceso enfermero de una paciente mujer
embarazada con 32 SDG, con riesgo de glucemia inestable.
El proceso enfermero es una serie de pasos o etapas, que representa la manera
de trabajar de un enfermero fundamentada científicamente.
Permite prestar cuidados de una forma racional, lógica y sistemática.
Este tiene como objetivo cubrir las necesidades del paciente, la familia, comunidad
y grupos.
Está conformado por 5 etapas que dentro de este documento se desarrollan. La
valoración, diagnostico, planeación, ejecución y evaluación.
Nuestro proceso enfermero en particular se basa en una filosofía que es la “teoría
del cuidado humano” de Jean Watson, su teoría va muy enfocada a lo espiritual,
brindar un cuidado a la persona tanto físico, como de su espíritu, ya que en su
filosofía se considera a la persona una conformación de 4 aspectos: mente,
cuerpo, espíritu y naturaleza.
2. JUSTIFICACION.
Se le realizo este proceso enfermero a una paciente embarazada de 32 SDG, de
25 años de edad, ya que tiene un riesgo de Glucemia inestable, sus madre es
diabética, y la mujer no lleva una dieta adecuada, ni tiene la más mínima actividad
física.
Se abordó este caso, por el hecho de los riesgos que se corren cuando una mujer
gestante cursa con diabetes gestacional y esta no tiene las precauciones
necesarias para evitar esta patología.
La diabetes gestacional puede tener varias complicaciones, para la madre, como
preeclampsia, tanto para el feto, como es prematurez, macrosomia,
malformaciones o muerte fetal.
A pesar de no ser un diagnostico real, este caso se le considera embarazo de alto
riesgo y ya que está identificado, entonces debe de tenerle más atención y
proporcionar la vigilancia adecuada.
En México la prevalencia de diabetes gestacional se reporta entre el 8.7 – 17.7 %,
y la mujer mexicana está en mayor posibilidad de desarrollar diabetes gestacional
porque pertenece a una étnica considerada de “alto riesgo”.
Más del 90% de los casos de diabetes que complican a un embarazo son casos
de diabetes gestacional. En la última década se ha visto un aumento significativo
en mujeres de edad fértil. (1)
3. OBJETIVO.
General:
Desarrollar e implementar el proceso de atención de enfermería (PAE),
para brindar una mejor atencion, individualizada e integral al paciente,
preservando, agilizando y dirigiendo lo relevante de mantener una vigilancia
continua y rigurosa de la salud y el bienestar, en base a los problemas
primordiales y necesidades que presente.
Específicos:
Brindar orientación al paciente sobre los cuidados que se deben llevar a
cabo para mejorar su estado de salud, adecuándose a las limitaciones que
presente.
Realizar la valoración del paciente (observación- entrevista): basada en la
recolección de datos de las respuestas tanto del mismo paciente como de
la exploración física.
Identificar y jerarquizar los problemas y/o necesidades para comenzar a
establecer las estrategias y las intervenciones adecuadas para llegar a los
resultados esperados.
Elaborar diagnósticos de enfermería reales y de riesgo para cubrir todas las
necesidades o complicaciones que el paciente llegara a presentar.
Planificar y efectuar planes de cuidado e intervenciones de enfermería
acorde a los indicadores y a los resultados a los que se planea llegar con el
paciente.
Ayudar al paciente a facilitar su autocuidado
4. MARCO TEORICO.
a) Concepto.
La diabetes mellitus gestacional (DMG) es un padecimiento caracterizado por la
intolerancia a los carbohidratos con diversos grados de severidad que se reconoce
por primera vez durante el embarazo y que puede o no resolverse después de
este.
También tenemos la diabetes pregestacional o preexistente, que es cuando
hablamos de todas aquellas pacientes con diagnóstico previo a la patología que se
embarazan o se diagnostican durante el primer trimestre. (2)
b) Etiología.
La etiología de la DMG no se puede definir como una sola o como causas
específicas y puntuales; sino que se debe a la suma de varios factores
desencadenantes que se originan como parte de los cambios fisiológicos del
embarazo y a la predisposición genético- metabólico de la gestante. Dentro de los
factores de riesgo que se encuentran están los siguientes: (3)
Mayor de 25 años.
IMC mayor o igual a 25.
Raza mestiza, afroamericana o asiática.
Tener familiar con DM1 o DM2.
Tener hipertensión arterial crónica.
Intolerancia a la glucosa previa.
Síndrome de ovario poliquistico.
Multiparidad.
DMG previa.
Polihidramnios previo.
Óbito previo.
Macrosomia fetal previa.
Malformaciones fetales previas.
Abortos a repetición.
c) Incidencia.
La prevalencia de diabetes gestacional a nivel mundial se ha estimado en 7% de
todos los embarazos, resultando en más de 200 mil casos anuales.
En México, la prevalencia de diabetes gestacional se reporte entre el 8.7% a
17.7%.
Más de 90% de los casos de diabetes que complican a un embarazo son casos de
diabetes gestacional.
De todas las mujeres embarazadas, entre el 1 y 3% presentan intolerancia a la
glucosa, aunque en la última década se ha visto un aumento significativo en
mujeres en edad fértil. (1)
d) Fisiopatología.
Las modificaciones fisiológicas del metabolismo de la glucosa materna inducida
por el embarazo, garantizan el mantenimiento de un continuo y constante aporte
de glucosa al feto a través de intercambios a nivel placentario.
Hay un aumento progresivo de la concentración de insulina materna durante toda
la gestación, que trae como resultado modificaciones metabólicas de tipo
anabólico, pues la hormona determina una mayor utilización de la glucosa con un
acumulo del glucógeno a nivel del hígado y los tejidos. (1)
e) Historia natural de la enfermedad.
f) Cuadro clínico.
En las mujeres embarazadas que padecen este trastorno los síntomas pueden ser
inapreciables o leves, o manifestarse con la aparición de molestias típicas de la
enfermedad. En los análisis rutinarios pueden detectarse niveles anormalmente
elevados de azúcar en sangre y no hallarse ninguna otra evidencia de la
enfermedad. Otras pacientes, en cambio notan alguno de los siguientes síntomas
asociados a la diabetes: (4)
Visión borrosa.
Fatiga.
Sed y polipsia.
Poliuria.
Náuseas y vómitos.
Pérdida de peso.
Infecciones urinarias, candidiasis vaginal.
g) Clasificación.
La diabetes en el embarazo ha sido clasificada en dos grupos: (5)
1. Diabetes pre gestacional: aquella diabetes conocida y diagnosticada en una
paciente no embarazada, hay dos entidades:
a. TIPO 1 (insulino dependiente o juvenil).
b. TIPO 2 (estable del adulto, obesos).
2. Diabetes gestacional: es la diabetes que se inicia por primera vez durante el
embarazo. En este grupo se distinguen dos categorías clínicas de diferente
severidad, pronostico y tratamiento:
a. DIABETES GESTACIONAL PROPIAMENTE TAL CLASE A DE
WHITE: se manifiesta en el segundo o tercer trimestre por una prueba
de tolerancia a la glucosa alterada. Es metabólicamente estable y de
mejor pronóstico perinatal. En este grupo se definen dos situaciones
clínicas: intolerancia a la glucosa y diabetes gestacional propiamente.
b. PRE GESTACIONAL NO DIAGNOSTICADA PREVIAMENTE: se
manifiesta en el embarazo en el primer o segundo trimestres. Presenta
hiperglucemia en ayuno. Es metabólicamente inestable y es de mayor
riesgo perinatal.
h) Diagnostico.
El diagnóstico de diabetes gestacional se confirma en las siguientes situaciones:
(5)
Dos glicemias en ayunas mayor o igual a 105 mg/dl.
Glicemia mayor igual a 140 mg/dl a las dos horas, en una prueba de
tolerancia a la glucosa oral efectuada con 75 gramos de glucosa.
Para ello, se debe realizar en todo primer control de embarazo una glicemia de
ayunas. Si ésta es mayor o igual a 105 mg/dl, se repetirá para su confirmación.
Si la segunda determinación es mayor o igual a 105 mg/dl se hace el diagnóstico
de diabetes gestacional.
Si la glicemia de ayunas es menor a 105 mg/dl se realizará una prueba de
tolerancia a la glucosa oral (PTGO) entre las 24 y 28 semanas de embarazo. Esta
debe realizarse bajo las siguientes condiciones:
Alimentación sin restricción de hidratos de carbono al menos tres días antes
de la prueba. Realizar la prueba a primera hora de la mañana después de
10-14 horas de ayuno
Durante la prueba permanecer en reposo, sentada, sin fumar, beber ni
ingerir alimentos
Se debe tomar una primera muestra de sangre venosa en ayunas. Luego
administrar vía oral 75 gramos de glucosa disuelta en 250-300 ml de agua
(se recomienda agregar 5 -10 ml de jugo de limón), ingiriéndola en 5
minutos.
Tomar una segunda muestra a los 120 minutos de la ingesta.
Si la glicemia postcarga es igual o mayor a 140 mg/dl se confirma el diagnóstico
de Diabetes Gestacional.
Si es posible, se debe repetir la PTGO a todas las embarazadas con factores de
riesgo, y, si durante el embarazo aparece polihidroamnios o macrosomía, ésta se
deberá repetir entre las 32 y 34 semanas.
Este diagnóstico comprende dos categorías:
Disminución de la tolerancia a la glucosa o intolerancia los hidratos de
carbono si las glicemias postcarga se encuentran entre 140 y 199 mg/dl
Diabetes gestacional propiamente tal si la glicemia es mayor o igual a 200
mg/dl a las dos horas postcarga.
Si la PTGO es normal, se debe continuar con los controles habituales del
embarazo. Si al repetir la PTGO ésta es mayor a 140 mg/dl se confirma una
Diabetes Gestacional.
i) Tratamiento.
El tratamiento de la Diabetes Gestacional está dirigido a evitar las complicaciones
maternas y fetales propias de esta patología. Las bases generales del tratamiento
son: (5)
Alimentación (control de peso, obesidad)
Actividad física.
Autocontrol y educación
Control obstétrico especializado (estudio bienestar fetal)
Insulinoterapia
Alimentación y Actividad Fisica.
- Toda paciente con diabetes preconcepcional o gestacional debe de
ofrecerse terapia médica nutricional, con fines de reducir resultados
adversos.
- La terapia médica nutricional debe ser proporcionada por un nutriólogo o
dietista certificado, con experiencia en el manejo de diabetes y embarazo.
- Se recomienda que el plan nutricional de la mujer embarazada con diabetes
incluya tres comidas y 2 a 3 colaciones, debiendo ajustarse individualmente
de acuerdo a los niveles de glucosa postprandiales.
- Se recomienda la realización de actividad física aeróbica por periodos
mínimos de 30 minutos en la mujer embarazada con diabetes
- Es recomendable mantener las metas terapéuticas de glucosa sanguínea
en pacientes embarazadas con diabetes gestacional, y pre gestacional
durante el embarazo
Insulinoterapia.
- El tratamiento farmacológico se debe considerar cuando la dieta y el
ejercicio no logran las cifras meta
- En pacientes que no logran cumplir las metas de control glucémico con
cambios de estilo de vida y terapia medica nutricional, se recomienda el
inicio de terapia con insulina NPH ( Insulina de acción intermedia).
- La dosis de insulina varia en diferentes individuos a causa de:
Variaciones del peso.
Características étnicas.
Grado de hiperglucemia.
- Es aconsejable combinar insulina intermedia con insulina de acción rápida a
fin de evitar la hiperglucemia postprandial y simular la secreción de insulina
fisiológica durante todo el día.
Metformina.
- El uso de metformina en mujeres con diabetes gestacional con embarazo
mayor de 20 semanas podría considerarse como opción de tratamiento
médico cuando la paciente rechace la terapia con insulina, mientras no
presente descontrol metabólico y bajo el consentimiento informado
- El uso de metformina en la paciente embarazada con diabetes está
contraindicado si presenta:
Deterioro de la función renal
Deterioro de la función hepática
Pacientes con afecciones o circunstancias que pudieran cursar con hipoxia,
ya que esto incrementa el riesgo de desarrollar acidosis láctica.
j) Complicaciones.
1. COMPLICACIONES EN EL FETO. (5)
Macrosomia: recién nacido más grande que el promedio, un bebe para ser
diagnosticado con macrosomia tiene que pesar más de 4 kg al momento de
nacer, independientemente de la edad gestacional.
Restricción del crecimiento intrauterino: es cuando el feto no está creciendo
a la velocidad normal dentro del útero. Estos bebes generalmente tienen
bajo peos al nacer.
Malformaciones congénitas: malformaciones que afectan el sistema
nervioso central, el sistema cardiovascular, el genitourinario y el
gastrointestinal.
Muerte fetal in útero.
Alteraciones metabólicas neonatales: síndrome de dificultad respiratoria,
hipoglicemia neonatal, hiperbilirrubinemia, policitemia e hipocalcemia.
Aborto espontaneo.
Efectos tardíos: se cree que los hijos de madres diabéticas se tardarían
más en alcanzar su desarrollo físico y psicomotor en la edad preescolar.
2. COMPLICACIONES EN LA MADRE. (5)
Pre eclampsia: complicación del embarazo, caracterizada por presión
arterial alta y signos de daños en otro sistema de órganos, más
frecuentemente en hígado y riñones.
Infecciones: corioamnionitis, endometritis pos parto, bacteriuria
asintomática y pielonefritis aguda.
Otros: hemorragias postparto, cesárea, polihidroamnios, accidentes
vasculares, cetoacidosis diabética y coma hiperglicemico.
k) Prevención.
Las claves para prevenir la diabetes gestacional, que parten de «atacar los
factores de riesgo y modificarlo:
Evitar el exceso de peso antes del embarazo: Un índice de masa corporal por
encima de 30 aumenta las probabilidades de la aparición de la diabetes. Además,
cuanto más elevado sea este, menor es el rango de fertilidad que puede tener una
mujer.
Mantener una vida activa: Incluir un plan de ejercicio ayudará a controlar el peso.
Aumentará tu energía diaria, al mismo tiempo que disminuirá los dolores de
espalda comunes en esta etapa. Además, te ayudará a reducir el estreñimiento e
hinchazón abdominal, provocado por el enlentecimiento del tránsito intestinal
propios de esta etapa.
Procurar que la ganancia de peso sea gradual: El margen que existe en la
ganancia de peso durante el embarazo es amplio, lo más importante es que sea
de manera progresiva y que no haya una subida exagerada, pero tampoco
escasa.
Control médico durante la gestación: Se debe comenzar el cuidado prenatal
temprano, teniendo visitas ginecológicas regularmente. También es recomendable
seguir un control de la glucemia en sangre y que los niveles de glucosa se
mantengan normales. Además, se debe controlar los lípidos plasmáticos, tanto de
colesterol como de triglicéridos.
La alimentación, seguir una dieta saludable es fundamental para evitar la diabetes
gestacional. Lo recomendable es seguir unas pautas alimentarias adecuadas y
adaptadas a la situación fisiológica en la que se encuentra la gestante, pero, sobre
todo, la base de la alimentación debe ser variada (para conseguir todo el aporte de
nutrientes), equilibrada (en energía y nutrientes), suficiente (en cuanto a cantidad
de macro y micronutrientes) y adaptada (a los gustos, cultura, etc.). Se
recomienda prestar atención a los siguientes puntos para controlar los niveles de
glucosa:
Hacer cinco o seis comidas a lo largo del día. De esta manera se consigue
un metabolismo energético mucho más eficiente y un reparto más equilibrado
a lo largo del día. En casos de tratamiento con insulina, las ingestas deben ir
ajustadas a las inyecciones para conseguir un mayor control de la glucosa en
sangre, evitando tanto hiperglucemias como hipoglucemias.
Cuidar la ingesta de hidratos de carbono, puesto que son los nutrientes que
más influencia ejercen en los valores de glucemia. Sin embargo, deben estar
ampliamente representados en la dieta aportando entre un 40% y un 50% de
las calorías totales.
Es aconsejable evitar el consumo de hidratos de carbono de fácil absorción
conocidos como ‘hidratos de carbono simples’, donde encontramos los
pasteles, bollos, golosinas o el propio azúcar y, aumentar el consumo de los
carbohidratos de absorción más lenta o complejos como las pasta, el arroz o
las legumbres, puestos que estos últimos elevan de forma más gradual los
niveles de glucosa en la sangre con respecto a los primeros.
Aumentar el aporte de fibra, porque ralentiza la digestión y la absorción de
los alimentos y, por lo tanto, de la glucosa. Lo ideal es tomar unos 30 gramos
de fibra al día, por eso no deben faltar en nuestra alimentación las ensaladas,
las legumbres, los cereales integrales, las frutas con cascar, etc. (6)
7. ANEXOS.
Ácido Fólico.
El ácido fólico, también conocido como vitamina B9 o folato, es una vitamina
hidrosoluble (puede disolverse en el agua) que está presente en plantas y en tejidos
animales como el hígado, el buey, las legumbres, las verduras de hoja y los cereales
de grano.
Ayuda al organismo en el mantenimiento y en la creación de células nuevas. Esta
función es imprescindible en los periodos de división y crecimiento celular rápido,
especialmente en la infancia y durante el embarazo. Las mujeres en edad fértil sí
disponen de la suficiente cantidad de ácido fólico antes y durante el embarazo, pueden
prevenir posibles defectos congénitos medulares y cerebrales del bebé, como la espina
bífida.
El folato es además necesario para la replicación del ADN y la deficiencia de esta
vitamina puede dificultar la síntesis y la división celular repercutiendo principalmente en
la médula ósea, donde se forman las células sanguíneas. Interviene en el desarrollo del
sistema nervioso.
Esta vitamina desempeña un papel fundamental con la vitamina B12 para la producción
de los glóbulos rojos, consiguiendo así la prevención de enfermedades como diversos
tipos de anemia.
Riesgos: El riesgo de que haya un exceso de ácido fólico que sea tóxico es bastante
bajo. Aunque en muchas ocasiones se usa el suplemento de ácido fólico para prevenir
la deficiencia de la vitamina B12, no existen indicios de que cause graves problemas
para la salud puesto que el exceso de esta vitamina se elimina a través de la orina.
Sin embargo, los especialistas señalan que el exceso puede tener repercusiones en las
personas que estén en tratamiento con fármacos contra la malaria.
La OMS recomienda consumir diariamente 600 a 800 microgramos de ácido fólico
Alimentos ricos en ácido fólico:
Vegetales de hoja verde como las espinacas o las acelgas
Hortalizas como el brócoli
Futas
Legumbres como lentejas o judías pintas
Cereales integrales
Frutos secos
Ácido Acetilsalico.
Analgésico y antipirético. Inhibe la síntesis de prostaglandinas, lo que impide la
estimulación de los receptores del dolor por bradiquinina y otras sustancias. Efecto
antiagregante plaquetario irreversible.
Riesgos en embarazadas: Riesgo de abortos y malformaciones cardiacas y
gastrosquisis. 1º y 2º trimestre usar en caso estricto a dosis baja.
Contraindicado en el 3 er trimestre por contribuir a sangrado maternal y neonatal y
al cierre prematuro del ductus arterial.
Efectos secundarios: Aumento del riesgo de hemorragia, hemorragias
perioperatorias, hematomas, epistaxis, sangrado urogenital y/o gingival,
hipoprotrombinemia, rinitis, espasmo bronquial paroxístico, disnea grave, asma,
congestión nasal; hemorragia gastrointestinal, dolor abdominal y gastrointestinal,
náuseas, dispepsia, vómitos, úlcera gástrica/duodenal, urticaria, erupción,
angioedema, prurito. Interrumpir tto. si aparece sordera, tinnitus o mareos.
Calcio.
La suplementación con calcio reduce el riesgo de hipertensión y preeclampsia
durante el embarazo. Como el calcio inhibe la absorción de hierro, la
suplementación con calcio no debe administrarse junto con la dosis diaria
recomendada de hierro y ácido fólico durante el día.
La reducción en el riesgo de hipertensión y preeclampsia durante la gestación es
mayor en mujeres con alto riesgo de hipertensión y en aquellas con una ingesta
inicial de calcio baja. También en mujeres con alto riesgo de hipertensión
disminuyen los partos prematuros. Además, se observan menos recién nacidos
con peso al nacer.
Ademas, el feto necesita calcio para tener huesos y dientes fuertes, ya que
aumenta su densidad ósea, así como para un corazón, sistemas de coagulación y
músculos sanos. Si el feto no recibe calcio suficiente, lo "coge" de las reservas de
la madre. Y este mineral es una parte esencial de los huesos y los dientes también
para ella.
Se recomienda 1300 mg de calcio diario para gestantes menores de 18 años, y 1 000
mg para mayores de 18 años.
Durante el embarazo la madre provee entre 25 a 30 g para el desarrollo del esqueleto
fetal, llegando a alcanzar un pico de depósito de 350 mg por día en el tercer trimestre.
El consumo de calcio debe aumentar, sobre todo en los 2 últimos trimestres del
embarazo y en el periodo de lactancia, ya que, si el bebé no recibe la aportación
requerida entonces lo toma de la masa ósea de la madre, aumentando el riesgo de
presentar osteoporosis en un futuro.
8. REFERENCIAS.
(1) Karla P., Sophie J.,( Junio 2016), Diabetes y embarazo, Consultado en
Febrero 03, 2020, Recuperado de:
[Link]
(2) IMSS Guía de referencia rápida,(2016), Diagnóstico y tratamiento de la
diabetes en el embarazo, consultado en Febrero 03, 2020, Recuperado
de:
[Link]
MSS_10_Diabetes_embarazo/GRR_IMSS_320_10.pdf
(3) Andrea Castillo C.. (2011). Diabetes Mellitus Gestacional:
generalidades.. Revista Medica de Costa Rica y Centroamerica, LXVIII,
596. Sitio Web: [Link]
2011/[Link]
(4) Natalia C.. (2020). Diabetes gestacional. Febrero, 03, 2020, de revista
de salud y bienestar. Sitio web:
[Link]
embarazo/sintomas-de-la-diabetes-gestacional
(5) Dr. Hugo Salinas P. (2005). Diabetes y embarazo. En Obstetricia.(520).
Chile: Departamento de Obstetricia y Ginecologia, Hospital clinico,
Universidad de Chile.
(6) Vanessa B.. (2016). Diabetes gestacional y su prevencion.. Febrero 04,
2020, de Federacion Mexicana de Diabete, A.C Sitio web:
[Link]