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Tipos y Clasificación de Fobias

Este documento describe diferentes tipos de fobias según la Asociación Americana de Psiquiatría. Explica que las fobias son trastornos psicológicos caracterizados por miedos intensos e irracionales hacia objetos o situaciones específicas. Describe las fobias específicas, la fobia social, y la agorafobia, y explica sus características principales. También resume las perspectivas de Freud sobre las fobias y cómo clasificó diferentes tipos.

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Tipos y Clasificación de Fobias

Este documento describe diferentes tipos de fobias según la Asociación Americana de Psiquiatría. Explica que las fobias son trastornos psicológicos caracterizados por miedos intensos e irracionales hacia objetos o situaciones específicas. Describe las fobias específicas, la fobia social, y la agorafobia, y explica sus características principales. También resume las perspectivas de Freud sobre las fobias y cómo clasificó diferentes tipos.

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FOBIAS

Fobia (derivada de la
palabra Phobos (en griego
antiguo, “pánico”, por el dios del
mismo nombre que provocaba
pánico a sus enemigos que era la
personificación del miedo en
la mitología griega, hijo de
Ares y Afrodita)
Según la Asociación
Americana de Psiquiatría
(American Psychiatric
Asociación), es un trastorno psicológico de salud emocional que se caracteriza por tener
un intenso y excesivo miedo ante situaciones u objetos concretos.
La fobia se cataloga frecuentemente como un sentimiento de odio o rechazo
hacia algo que, si bien no es un trastorno de salud emocional, sí genera muchos
problemas emocionales, sociales y políticos.
Las fobias son un trastorno psicológico que tiene una amplia incidencia en la
población mundial. Una de cada veinte personas, aproximadamente, padece una fobia
de uno u otro tipo.
Diferenciando edad y género, se encontró que las fobias es la enfermedad mental
más común entre mujeres en todos los grupos etarios y la segunda más común psicopatía
en hombres mayores de 25.
Hay factores genéticos que influyen en las fobias, puede ser también por influencia
familiar y cultural. Algunos familiares del paciente suelen tener el mismo temor; y en las
fobias, como parte de nuestra cultura, también hay tendencias (ej.: fobia a la gripe
porcina). El enfrentar estos miedos con una persona de confianza, que nos proteja y
tranquilice, (por ejemplo, si tengo miedo a salir a la calle y solo lo hago con un familiar o
un amigo), esto no lleva a la curación de la fobia si no se acompaña del tratamiento
adecuado, sino que de alguna manera se apoyan los temores del paciente, y lo que se
consigue es que en la próxima ocasión se repita esta conducta porque ha conseguido
disminuir el grado de ansiedad que padecía.
FOBIAS SEGÚN FREUD

Para Freud el concepto de las


fobias, así como la de la angustia,
siempre constituyó un problema. Si
bien con la segunda teoría de la
angustia recapituló y puso al día
estos dos temas, nunca dejó
completamente de lado su anterior
concepción sobre la angustia, y de
alguna manera mantuvo también el
lugar de las fobias en su obra.

En los años 1894-95 Freud se interesó en diferenciar las neurosis de defensa


(histeria, neurosis obsesiva y algunas formas de paranoia) de las neurosis actuales
(neurastenia y neurosis de angustia). El contenido de las neurosis de defensa tenía que
ver con ideas inaceptables a la conciencia y que por lo tanto eran reprimidas, o se
efectuaba una "transposición de afectos". En las neurosis actuales la característica más
importante era la angustia.

El problema se presentaba con las fobias. Estas ocurrían en ambos tipos de


neurosis y en todos los subgrupos.

Fue entonces cuando Freud describió cuatro tipos de fobias:

a) Fobias típicas o primarias, las consideraba como miedos heredados de la humanidad


en general (no constituían necesariamente una perturbación).

b) Fobias histéricas, constituían miedos de estímulo relacionados con recuerdos de


situaciones traumáticas reprimidas.

c) Fobias obsesivas, que eran miedos que se basaban en el mecanismo de la


"transposición de afectos" de la neurosis obsesiva.

d) Agorafobia y otras fobias contingentes, que surgían de las crisis de angustia, sin
mecanismo psicológico definido, crisis que a su vez eran elaboradas psíquicamente de
manera secundaria. Además, en las agorafobias habría una regresión a etapas
anteriores, pero no aclaró acerca de cuáles eran las etapas anteriores a las que se refería.

Freud consideró entonces las fobias como manifestaciones de desórdenes mentales, sin
constituir una entidad diagnóstica. Con el análisis de Juanito, Freud (1905) describió la
histeria de angustia como entidad nosográfica que incluía todos los síndromes fóbicos
predominantes y la angustia conectada a estas fobias era independiente de la angustia
difusa.
Al explicar el caso, Freud consideró que la crisis de angustia y la consiguiente fobia era
el resultado del exagerado amor hacia la madre y del consecuente y reprimido conflicto
con el padre. Fue la represión el origen de la angustia y la fobia (proyección en el caballo)
el resultado de su problemática edípica.

CLASIFICACIÓN DE FOBIAS
Las fobias se pueden clasificar en función de las características del objeto o
situación que las produce, lo que implica la denominación de la fobia en función del
nombre de dicho objeto o situación. Se denominan con el prefijo latino del objeto que se
teme seguida del sufijo latino "fobia" que significa miedo.

Fobia Específicas o simple


Se caracteriza por un temor persistente excesivo e irracional, desencadenado por
la presencia o anticipación de un objeto o situación específica como por ejemplo a
animales, y a la cual se tiende a evitar. En este tipo de fobias las personas tienden a
conocer que es irracional el miedo. La prevalencia es mayor en mujeres que en hombre.
Los individuos que padecen fobias específicas saben perfectamente que su temor
es exagerado, pero son incapaces de dominar la emoción que los embarga.
Se diagnostica una fobia sólo cuando el temor específico interfiere con las
actividades cotidianas en la escuela, el trabajo o el hogar.
Si el objeto que provoca temor es fácil de evitar, quienes padecen la fobia tal vez
no sientan necesidad de buscar tratamiento. A veces, sin embargo, adoptan decisiones
importantes para su carrera o su vida personal para evitar la situación que genera su
fobia.
Generalmente, las fobias específicas se van a mantener toda la vida sino se realiza
un adecuado abordaje psicológico. En la mayoría de los casos la persona va a vivir con
el miedo tratando de evitar el objeto o situación temida cuando sea posible. Si lo que
teme es algo poco frecuente como serpientes o ratones, probablemente la persona no
tendrá dificultades en convivir con su fobia sin apenas molestias. Sin embargo, en otras
ocasiones, cuando el objeto o la situación temida son frecuentes y necesarios para la
vida de la persona la fobia puede ser un importante obstáculo y generar graves
consecuencias para la persona (pensemos en una persona con miedo a los ascensores
que trabaja en un décimo piso o
en una persona que vive en un
pueblo aislado y tiene miedo a los
coches). Incluso, en los casos
más graves, la fobia se puede
agravar con la presencia de crisis
de ansiedad o ataques de pánico
ante la presencia del objeto o
situación fóbica.
Las clasificaciones de los tipos más frecuentes de las fobias simples son:

 Tipo animal: miedo a animales.

 Tipo sangre e inyecciones: miedo a ver sangre, recibir inyecciones o un


procedimiento quirúrgico. Suele ser parte de incidencia familiar.

 Tipo ambiental: o de la naturaleza tales como inundaciones, tormentas, temblores.


Suelen iniciar en la infancia.

 Tipo situacional: Situaciones particulares como quedarse encerrado en un


elevador o a puentes, suele aparecer en la niñez o alrededor de los 30 años.

 Otros tipos: En niños puede presentarse miedo a personajes tales como payasos
o ruidos; en adultos miedo a vomitar o atragantarse.

La Fobia Social

Una característica fundamental de esta fobia es


que el miedo intenso, excesivo y poco racional que aparece en todas las fobias se
presenta en este caso cuando la persona está en presencia de otras personas, es decir,
en situaciones sociales.

En algunos casos este miedo va a ser específico de ciertas situaciones sociales


concretas. Las más frecuentes son:

 Miedo a hablar en público


 Miedo a pololear
 Miedo a mantener una conversación con un superior, etc.

Debido a los intensos síntomas de ansiedad que sufren las personas con fobia
social en las situaciones temidas, suelen evitar estas situaciones. Es frecuente que se
nieguen a hablar en público, salir a una fiesta e incluso eviten entablar conversaciones
con otras personas, sobre todo, si están en grupo. Si se ven obligados a permanecer en
estas situaciones las soportan con un importante grado de ansiedad y temor y sienten un
fuerte alivio cuando pueden “escapar”.
La característica más frecuente es que los temores sociales se inicien en la
adolescencia, época donde adquiere gran importancia el grupo social y cómo nos
desenvolvamos en él. En muchos casos encontramos historias de timidez desde la
infancia que se han ido agravando con el paso del tiempo. Generalmente el trastorno
fóbico social se va desarrollando de forma gradual en el tiempo y la persona puede ser
incapaz de determinar cuándo comenzaron los primeros síntomas. En menos casos, se
identifica un acontecimiento traumático como el origen claro de la fobia.

Agorafobia

Es el trastorno fóbico que peores consecuencias tiene para la vida de la persona


que lo sufre, debido a las limitaciones que esta implica.

La característica fundamental de la agorafobia es el miedo intenso e irracional


hacia los lugares públicos de los que puede ser difícil escapar a un lugar seguro u obtener
ayuda en caso de sufrir una situación embarazosa como una crisis de ansiedad.

Generalmente, la persona teme salir a la calle especialmente si no va


acompañada. Este temor a los espacios públicos se va a traducir en un intenso miedo a
cosas como utilizar el transporte público, estar en un parque, acudir a cines, iglesias o
conciertos. Este temor suele estar acompañado de una desproporcionada preocupación
por las sensaciones corporales de ansiedad (palpitaciones, sudoración, sensación de
ahogo, etc.).

Debido al padecimiento por el que suelen pasar las personas con agorafobia, es
frecuente que traten de afrontarlo consumiendo ansiolíticos o alcohol, agravando en
muchos casos la situación. En los casos más graves se puede complicar seriamente
derivando en estados depresivos que van a significar aún más sufrimiento para la
persona.
TIPOS DE FOBIAS

TIPOS DE
FOBIAS

FOBIA
ESPECíFICA O FOBIA SOCIAL AGORAFOBIA
SIMPLE

Fobia a aspectos Sociofobia


Fobía a los Fobias Miedo a estar
de Ambiente (miedo a la
Animales Situacionales solo
Natural sociedad)

Aracnofobia Brontofobia Aerofobia Alodoxofobia Miedo a estar en


(fobia a las (miedo a las (miedo a volar en (miedo a emitir lugares
arañas) tormentas) avión) opiniones) concurridos

Claustrofobia
Ornithofobia Scriptofobia Miedo a los
Hidrofobia (miedo a los
(fobia a los (mideo a escribir centro
(miedo al agua) espacios
pájaros) en público) comerciales
cerrados)

Canofobia Acrofobia Necrofobia


Hablar o comer Miedo a los
(fobia a los (miedo a las (miedo a la
en público estadios
perros) altura) muerte)

Teatrofobia
Ailurofobia
Dictar clases (miedo a los
(fobia a los gatos)
teatros)

Insectofobia Katagelofobia
(fobia a los Dar exposiciones (miedo al
insectos) riidículo)

Aparecer en
televisión
Los tipos de fobias se clasifican
según el objeto/circunstancia/experiencia
temida, de forma que cada una que
existe tiene su nombre. Algunas no son
muy raras, debido a que la mayoría de
personas no suelen tener miedo al objeto
que teme la persona con fobia.

El término fobia específica


significa que el miedo no es general, sino
específico a un objeto particular. Por
ejemplo, una persona puede tener fobia
a las alturas, pero no fobia a los perros.

Las personas que sufren de alguna clase de trastorno fóbico tienen taquicardia,
sudoración, falta de aire, temblores y un fuerte deseo de huir, cuando se enfrentan a la
situación o el objeto de su fobia.

Hay varias explicaciones de por qué se desarrollan las fobias, incluidas las teorías
evolutivas y conductuales. Cualquiera que sea la causa, las fobias son condiciones
tratables que pueden minimizarse e incluso eliminarse con técnicas de terapia cognitiva
y conductual.

Lista de clases de fobias específicas frecuentes

Glosofobia

La glosofobia es el miedo a hablar en público y es muy común. Se


cree que la gente teme más a hablar en público que a la propia muerte.

Puede manifestarse en la infancia, y se estima que hasta el 75 por


ciento de las personas tienen este miedo en cierto grado.

Aracnofobia

La aracnofobia es un tipo muy común de miedo. Se cree que esta fobia afecta a las
mujeres más que a los hombres. La visión de una araña puede desencadenar una
respuesta de miedo, pero en algunos casos, simplemente una imagen de un arácnido o
el pensamiento de una araña puede conducir a sentimientos de temor abrumador y
pánico.
Tripofobia

La tripofobia es el miedo a los huecos u hoyos en la piel u otros objetos. La


repulsión biológica y los miedos culturalmente aprendidos son las causas principales.

Si bien este miedo puede parecer irracional para las personas «normales», la mera
visión o el pensamiento de los agujeros puede desencadenar un ataque de pánico para
la persona que lo sufre.

Fobia a la sangre o hematofobia

Muchas personas padecen este tipo de miedos, relacionados con los inyectables,
las heridas, extracciones de sangre, etc.

Esta fobia suele estar asociada a una importante respuesta vasovagal, con
descenso de la presión arterial y desmayos cuando la persona ve sangre o debe ser
sometida a un procedimiento médico.

Misofobia

La misofobia es el excesivo miedo a los gérmenes y la suciedad puede conducir a


la gente a la limpieza extrema o al lavado de manos compulsivo.

En algunos casos, esta fobia puede estar relacionada con el trastorno obsesivo-
compulsivo.

Ofidiofobia

El miedo a las serpientes es bastante común y se atribuye a causas evolutivas,


experiencias personales o influencias culturales.

Algunos sugieren que como las serpientes son a veces venenosas, nuestros
antepasados que evitaron tales peligros eran más propensos a sobrevivir.
Fobia a las alturas o acrofobia

Se llama acrofobia, y no se trata de un simple vértigo, sino de un intenso miedo y


ansiedad que se pueden presentar en situaciones tan cotidianas como asomarse a un
balcón, observar el paisaje desde un mirador elevado o simplemente sentarse cerca del
borde de la terraza.

Cinofobia o fobia a los perros

La cinofobia se asocia con experiencias personales específicas, como ser mordido


por un perro durante la infancia. Tales eventos pueden ser bastante traumáticos y pueden
dar lugar a respuestas de miedo que duran hasta la edad adulta.

Nictofobia

La nictofobia es el miedo a la oscuridad y es uno de los miedos más comunes de


la infancia. Esta fobia es provocada por la percepción del cerebro de lo que podría
suceder en la oscuridad.
Emetofobia

La emetofobia es el miedo de vomitar. La fobia del vómito puede ser una condición
incapacitante que limita severamente las vidas de aquellos que luchan con ella.

Esta fobia específica también puede incluir subcategorías de lo que causa la ansiedad,
incluyendo el miedo a vomitar en público, miedo a ver vómito, a ver la acción de vomitar
o el miedo de tener náuseas.

Aicmofobia

La aicmofobia es el miedo de cosas punzantes como lápices, agujas, cuchillos…

Atelofobia

La atelofobia es el temor de no hacer algo bien o el miedo de no ser lo


suficientemente bueno. En pocas palabras, es un miedo a la imperfección. Las personas
que sufren de este trastorno psicológico pueden estar a menudo deprimidas cuando sus
expectativas percibidas no coinciden con la realidad.

Filofobia

La filofobia es el miedo a enamorarse o al apego emocional. Se desarrolla


generalmente cuando una persona ha enfrentado cualquier agitación emocional
relacionada con el amor en el pasado.

Afecta la calidad de vida y aleja a las personas del compromiso. El peor aspecto
del miedo a estar enamorado es que mantiene a la persona en la soledad.

Entomofobia

La entomofobia es una fobia específica caracterizada por un miedo excesivo o


poco realista de una o más clases de insectos y clasificada como una fobia por el DSM-
5.

Claustrofobia

Si duda, la claustrofobia se trata de una de las fobias más conocidas. Quienes la padecen
sienten terror cuando se encuentran en espacios cerrados, como un ascensor, el metro
o un túnel, por ejemplo. Se calcula que entre un 2% y un 5% de la población sufre esta
fobia.
Aerofobia

¿Siente un nudo en el estómago cuando tienes que subir a un avión, pero aun así
lo hace? Entonces no tiene aerofobia, aunque también es una de las fobias más
comunes. Las personas con aerofobia no pueden ni si quiera pensar en un viaje en avión
sin que comiencen a presentar síntomas de ansiedad.

Si por alguna circunstancia se ven obligados a volar, los temores y la ansiedad


pueden comenzar a presentarse meses antes del viaje, y para algunas personas,
directamente es imposible realizar un viaje en avión, pues el miedo los paraliza por
completo.

Brontofonía

Es la fobia está relacionada con fenómenos naturales, como relámpagos,


tormentas, vientos, precipicios o aguas profundas.

En algunas personas, la brontofobia es tan marcada que no salen de casa ni para


ir a trabajar si el pronóstico del tiempo no es el que esperaban.

Es una afección que suele comenzar en la infancia y que puede tratarse con
medicación y psicoterapia, al igual que las demás fobias.

Coulrofobia

La coulrofobia es el miedo de los payasos. Muchas personas desarrollan este


temor en la infancia, aunque también se puede en la edad adulta. Los payasos son a
menudo retratados en los medios de comunicación como malos, como en la película «It»,
o en la vida real como fue el caso del asesino en serie John Wayne Gacy.

Tanatofobia

La tanatofobia es el miedo a la muerte, el cuál es natural e instintivo en nuestra


especie, sin embargo, también existe un miedo irracional a los muertos, a la muerte y
todo lo relacionado con ella.

Necrofobia

La necrofobia es el miedo a la muerte o cosas muertas. Es un miedo muy común,


especialmente después de la pérdida de un ser querido. Se trata de una especie de
mecanismo de defensa de la mente. Puede ser una fobia muy difícil de superar debido a
la incertidumbre que rodea a la muerte y el gran componente de fe asociado.
Fobia escolar

La fobia escolar tiene una gran relevancia por su relación con el rendimiento
escolar. Algunos niños sienten una gran ansiedad al momento de concurrir al colegio por
algún aspecto específico del contexto escolar y por eso se dice que sufren este tipo de
fobia.

Puede aparecer debido a problemas de relación con los maestros, con otros niños,
o problemas con la propia apariencia, temor al rechazo, etc.

El niño se viste muy lentamente o no come en el momento de prepararse para ir a


la escuela, se niega rotundamente a concurrir, grita y llora, o en algunos casos, concurre,
pero no ingresa al salón. Desde el punto de vista físico, puede haber sudoración profusa,
dolores de estómago, dolor de cabeza, tensión muscular elevada y mareos o desmayos.

De no recibir tratamiento, las fobias permanecerán durante toda la vida, pues se


trata de trastornos crónicos. La mayoría de las personas mejoran con medicación
adecuada, psicoterapia o ambas.

Existen algunos miedos raros como la fobia al número 666, la talasofobia o la fobia
a las palabras largas- debido a que afectan a menos personas o que, incluso, quienes la
sufren no saben que la padecen.
Lista de fobias no frecuentes
Nomofobia: miedo a dejarse el móvil
Este miedo es relativamente nuevo y en poco tiempo ha pasado de estar en las
listas de fobias raras a ser una de las más habituales entre la población, especialmente
los jóvenes. La nomofobia es el miedo a dejarse el teléfono móvil en casa y a estar un
periodo de tiempo desconectado. En este caso, la palabra proviene del inglés “no-mobile-
phone-phobia”.

Fagofobia: miedo a tragar

Quizá sea esta la menos extraña de todas las fobias que vienen después. La
fagofobia es el temor que tienen algunas personas a tragar y a atragantarse con comida
o bebida para acabar asfixiándose.

Hexakosioihexekontahexafobia: fobia al 666

Basada en el libro del Apocalipsis en el que se afirma que el 666 es el número del
mal, esta fobia rara rehúye de cualquier representación de esta cifra. Y no es que
el miedo al 666 afecte solo a la gente de fe cristiana, sino que se ha popularizado entre
personas de diferentes religiones debido a su apología y generalización en las películas
de terror. Una de las fobias raras más sorprendentes.

Araquibutirofobia: miedo a los cacahuetes y derivados

Tras esta palabra se esconde el temor irracional a los cacahuetes. Este miedo está
entre las fobias más raras ya que incluye no solo consumir estos frutos secos, sino más
concretamente sus derivados como la mantequilla de cacahuete. Es el terror a que nos
dé reacción alérgica o a que la mantequilla se nos quede pegada al paladar.

Macrofobia: miedo a esperar

La macrofobia es el desasosiego que sienten algunas personas en las esperas


durante un tiempo prolongado en cualquier ambiente, ya sea en la cola del cine, en la
caja del súper, en el banco… Se trata de una de esas fobias más raras que afectan a un
número determinado de población.
Genufobia: miedo a las rodillas

Las personas que padecen genufobia se niegan a tocar o ver tanto las rodillas
propias como las de los demás. Incluso evitan hablar de ellas. Es otro de los miedos
extraños que recogemos en esta lista de fobias raras.

Cacofobia: miedo a la fealdad

Esta extraña fobia específica es altamente subjetiva y provoca un terror


completamente irracional a la fealdad, ya sean objetos o personas que sean
consideradas por quien lo padece como menos agraciadas.

Caliginefobia, Complejo de Licea o Venustrofobia: miedo a la belleza

Se trata del miedo raro contrario al anterior. Tras estas tres palabras se esconde
la fobia a la belleza, sobre todo femenina. Se puede producir por contacto personal con
mujeres bellas, pero también mediante recuerdos, películas y fotografías.

Optofobia: miedo a abrir los ojos

Hay personas que cuando cierran los ojos temen abrirlos nuevamente. Esas
personas sufren optofobia. Otra de las fobias raras relacionadas con los ojos es
la omatofobia, que afecta al mirar de cerca los ojos o a no poder ni siquiera observar
fotografías en las que aparezcan ojos en primer plano.

Crometofobia: miedo al dinero

Aunque no lo parezca, hay personas que tienen miedo al dinero, quizá por los
riesgos que entraña tener demasiado o por tener malas experiencias con él en el pasado.
La fobia al dinero es rara pero también existe.

Eisoptrofobia o catoptrofobia: miedo al espejo

Otra de las fobias raras consiste en el temor a


mirarse en el espejo. Las personas que padecen eisoptrofobia evitan pasar por delante
de cualquier superficie que refleje su imagen, hasta el punto de que pueden sufrir ataques
de pánico cuando se sorprenden al verse en un espejo o reflejo por casualidad.
Ostraconofobia: miedo al marisco

El temor a comer marisco también existe. Al margen de las intolerancias o alergias,


esta afección se manifiesta al estar junto a este alimento. En algunos casos esta fobia
rara a los crustáceos afecta incluso cuando los ven.

Lacanofobia: miedo a los vegetales

También es extraña, como la anterior, y en este caso se trata del miedo irracional
a los vegetales, ya sean verduras o frutas. Las personas que la sufren no solo evitan
comerlas a toda costa, sino que no pueden ni tocarlas ni estar cerca de ellas. Padecer
lacanofobia supone pertenecer a ese pequeño grupo de personas que sufren fobias raras
en su vida diaria.

Catisofobia: miedo a sentarse

El temor extraño en este caso se manifiesta a estar sentado o a sentarse. Se trata


de una de las fobias raras que limitan mucho los actos en sociedad y los quehaceres
habituales de la persona. Además, hay quienes van más allá y sufren ansiedad incluso
cuando se tumban, lo que suele acarrear problemas físicos, además de los psicológicos.

Escriptofobia: miedo a escribir en público

Quizá pueda estar relacionado con problemas de inseguridad o estar asociada a


otra fobia. Las personas que padecen escriptofobia tienen miedo a escribir delante de
otra persona, aunque solo se trate de estampar una simple firma.

Rabdofobia: miedo a las varitas mágicas

Aunque pueda parecer impensable, hay quien siente verdadero temor cuando ve
una varita mágica, les genera ansiedad ver un hada con su varita o una imagen que la
represente. Otro de los miedos sorprendentes en esta lista de fobias raras.

Eufobia: miedo a las buenas noticias

El terror a recibir malas noticias puede ser comprensible, pero lo que parece
irracional e injustificado es sentirlo a las buenas noticias. Hay personas que tienen miedo
a recibir buenas noticias lo que puede llegar a ser un problema.
Penterafobia: miedo a las suegras

Aunque pueda parecer cómica, la mala relación con la suegra es un problema para
las personas a las que le afecta. La penterafobia es cuando el miedo irracional a las
suegras va más allá del rechazo o la disconformidad y se vuelve incontrolable. Es una de
las fobias más raras, pero puede aparecer tras algún suceso que haya dejado huella.

Fobofobia: miedo a sentir miedo

Uno de los temores más curiosos es el miedo a sentir miedo. Sobreviene al pensar
en posibles situaciones que puedan causarnos temor o angustia y esto puede dar lugar
a patrones de aislamiento por no ir a lugares o realizar actividades que no se consideren
seguras.

Pogonofobia: miedo a las barbas

Es otra de las fobias más raras y se basa en el temor a las barbas en general y a
las personas con barba o abundante vello facial.

Falacrofobia: miedo a quedarse calvo

Es la fobia a quedarse calvo y se vive como una obsesión limitante. También se


extiende al terror a las personas calvas. La sola presencia de una persona calva puede
hacer entrar a que la sufre en un estado ansioso. Es más común en hombres, pero
también pueden tener falacrofobia las mujeres.

Caetofobia: miedo al cabello

El miedo contrario a la falacrofobia es la caetofobia y consiste en el temor al


cabello generalmente de otras personas y/o animales. También se puede sentir fobia al
propio cabello lo que supone un problema mayor.

Turofobia: miedo al queso

Otra de las fobias más raras relacionadas con la comida es el miedo injustificado
al queso, que no solo implica comerlo sino también tenerlo cerca y sentir su olor. Al sufrirlo
suele condicionar la alimentación y los hábitos al salir a comer fuera ya que la inquietud
porque este producto aparezca en cualquier momento siempre está presente.
Xantofobia: miedo al amarillo

Se trata de una de las fobias raras y supone un miedo injustificado al color amarillo.
Hay algunos miedos a otros colores, pero, dentro de la rareza, el amarillo es el más
habitual.

Dendrofobia: miedo a los árboles

Los árboles y todo lo relacionado con ellos como ramas, hojas o raíces son la
causa de este terror irracional que puede limitar en gran medida a la persona,
especialmente en zonas rurales.

Hipopotomonstrosesquipedaliofobia: fobia a las palabras largas

Terminamos la lista de fobias raras con el miedo que tienen algunas personas
a pronunciar y leer palabras largas y enrevesadas, sobre todo cuando están en público o
delante de otra persona. Resulta curioso que el nombre de la fobia a las palabras largas
sea precisamente una de esas palabras que a los afectados les cuesta decir.
Así pues, la lista de las fobias más raras puede ser interminable y quizás te sientas
identificado con alguna de ellas. Si es así, estás a tiempo de buscar solución con alguno
de los profesionales especialistas en fobias. Te escucharán y te propondrán el
tratamiento o la terapia más adecuada.
TRATAMIENTOS
El tratamiento que se lleva a cabo en el diagnóstico de fobias incluye técnicas
conductuales, psicoeducación, tratamiento farmacológico para minimizar y/o eliminar los
síntomas.

El tratamiento entonces se divide en los siguientes criterios:

 Terapia cognitiva conductual: incluye técnicas que involucran los objetos,


situaciones que producen la fobia, para esto se necesita de la imaginación de la
persona o bien representar los lugares, personas, objetos, etc. que están
involucrados en la situación fóbica.

Las duraciones de este tipo de técnicas van de sesiones de 60 a 180 minutos en


sesiones una vez a la semana o bien de menor duración, pero más frecuentes.

o La de sensibilización sistemática significa que se expone a la persona, poco


a poco, al objeto o situación que causa la fobia. Un tipo de exposición implica
una serie de pasos para acercarse al objeto, situación o actividad

o La técnica de exposición en vivo frente a refiere que cuanto más cercana


sea la práctica de exposición al hecho real, mejores serán los resultados
obtenidos en el tratamiento de una fobia especifica.

o La técnica de exposición en imágenes es efectiva cuando en los casos es


difícil, por parte del terapeuta, manejar o controlar una situación real como en
una fobia a temblores o inundaciones.

 Instrumentación: Se utiliza el biofeedback, que es un aparato en donde se


colocan electrodos mecánicos y de cómputo que proporciona al sujeto información
(que habitualmente no tiene o conoce) del funcionamiento de su cuerpo
principalmente aquellas que maneja el sistema nervioso, como la sudoración, ritmo
cardiaco, temperatura y conducción electromagnética.

 Tratamiento farmacológico. El especialista puede recetar uno o varios


medicamentos para ayudar a controlar la ansiedad que se presenta en una fobia.
Este tipo de tratamiento es recomendable a la par del tratamiento conductual.

Los medicamentos utilizados son las llamadas benzodiacepinas (como Valium)


utilizadas para controlar el estrés y la preocupación.

Los beta-bloqueantes (propanolol) se utilizan para los síntomas físicos del estrés
y preocupación como la taquicardia.
FOBIAS INFANTILES DE NACIMIENTO O ADQUIRIDAS
Los niños pueden nacer con predisposición a tener fobias, pero también pueden
adquirirlas a través de sus experiencias vitales. No obstante, conviene distinguir entre
fobias y miedos. La fobia provoca una respuesta de malestar en el niño más contundente
e intensa. “Entre un 30 y un 50% de los niños presenta uno o varios miedos, como a los
extraños, a la separación de los padres, a los monstruos, los fantasmas, la oscuridad, las
inyecciones, las catástrofes, las críticas o al rechazo del grupo. Hay cierta predisposición
genética a desarrollar tendencia a las
fobias, pero también influyen mucho para
desencadenarlas cuestiones como la
televisión y otros dispositivos móviles con
pantallas, como cuando se ven películas
de terror sobre payasos o insectos.
Asimismo, hay que tener presente cómo
es la personalidad de cada niño.

Los niños con fobias menos


contundentes, que no les acarrean estrés
y ansiedad desmedidos, las superan con
la edad de manera espontánea, debido al
desarrollo neurológico que les permite descubrir técnicas para afrontar sus fobias. Para
ayudar a conseguirlo conviene que el niño se sienta apoyado por los adultos de su
entorno y que estos no les den demasiada trascendencia a esos miedos, ya que puede
redundar en su fomento. Asimismo, es aconsejable que los niños perciban que los padres
se enfrentan con normalidad a lo que a ellos les produce fobia, como enfrentarse a la
altura que les da miedo, para así transmitirles seguridad y confianza.
Respetar los miedos de los niños
Cuando un niño tiene miedo de algo, conviene ser tolerante con sus fobias y
monstruos particulares. Que no se trate de un miedo propio, no implica que sea
irrelevante. Por ello, conviene evitar obligarles a exponerse a la situación que les produce
fobia, no hacer comentarios negativos, como es un miedica y no regañarles por tener
miedo. Aunque, hay una situación concreta que sí requiere de una intervención más
contundente. Es el caso de la fobia escolar, a la que es necesario que el niño se enfrente
casi a diario. En esta circunstancia, conviene
comentar con el profesorado y los profesionales de
referencia del centro escolar lo que sucede para
poder ayudar al niño a gestionar la situación.
CAUSAS DE LAS FOBIAS INFALNTILES
No existe un único mecanismo responsable de la adquisición de las fobias. Entre las
causas plausibles estarían el haber experimentado de forma directa una situación
traumática, por lo que la respuesta de miedo intenso quedaría asociada a la situación y
cada vez que ésta se presentara se activaría la respuesta condicionada de miedo. Otra
de las causas es que las respuestas de miedo o la dependencia que manifiesta el niño
son reforzadas positivamente, aumentando la sensación de incontrolabildiad del niño, así
las respuestas de miedo se manifestarán con más probabilidad por conllevar una
ganancia para el niño, bien sea protección o atención de las figuras de apego.
En general, se habla de que la adquisición del miedo se produce por haber
experimentado una situación traumática o por haber sido testigo de una experiencia
traumática de otra persona. Lo más frecuente, en el caso de las fobias infantiles, es que
se adquieran por aprendizaje vicario, o lo que es lo mismo, por haber observado a otras
personas respuestas de miedo intenso ante determinados estímulos o experiencias
traumáticas. Además, también se sabe que es más fácil que se generen fobias ante unos
estímulos que ante otros y esto se debe, sobre todo, porque a lo largo del desarrollo de
la especie humana ha habido ciertos estímulos que han supuesto una amenaza para
nuestra supervivencia por lo que sería mucho más fácil el condicionamiento fóbico a estos
estímulos, como por ejemplo a las arañas, que a otros como las flores.
Tras la adquisición del miedo, entrarían en juego mecanismos de reforzamiento para
su mantenimiento y aumento de intensidad. Las conductas de evitación de los objetos o
situaciones que generan ansiedad como puede ser que un niño con fobia a los perros no
se acerque a ellos o un niño con miedo a la oscuridad duerma con la luz encendida o
acompañado van a aumentar el miedo. También, la protección que recibe el niño ante los
estímulos fóbicos va a provocar que el miedo siga al recibir una consecuencia positiva de
expresar miedo.
Ayudar al niño a gestionar sus fobias

Ciertas pautas ayudan a los niños a manejar sus fobias para que influyan lo menos
posible en el bienestar y desarrollo de su vida, El manejo de la fobia conviene que se
trabaje de forma multidisciplinar y se integre no solo al niño y a la familia, sino también a
su entorno escolar:

1. El niño con fobia conviene que sepa que, por muy irracional que sea su miedo, sus
padres le apoyan y le van a ayudar a afrontar la situación.
2. Conviene mostrar al niño de dónde proviene el origen de su miedo y que conozca
los mecanismos que lo perpetúan en el tiempo, como cuando le haya picado una
avispa y las tenga fobia por ello, lo que no significa que le vaya a ocurrir siempre
lo mismo con estos insectos.
3. Utilizar la exposición gradual a la causa de la fobia, como en el caso de tener
miedo a los ruidos potentes e ir escuchándolos poco a poco hasta que se toleren
mejor.
4. El ejemplo de los adultos es clave para prevenir que los niños desarrollen fobias.
Si los padres muestran miedos que les paralizan ante determinados estímulos o
situaciones, como los lugares cerrados, más conocido como claustrofobia, ofrecen
a sus hijos razones para desarrollar miedos irracionales y paralizantes.
TRATAMIENTO DE FOBIAS EN NIÑOS

El tratamiento con fármacos no puede


ser empleado en niños menores de 6
años. Además, no debe de utilizarse
como única estrategia de tratamiento,
sino como un complemento de la terapia
psicológica. Los psicofármacos más
utilizados son los antidepresivos y en
menor medida los ansiolíticos, ya que
estos últimos tienen muchos más efectos
adversos.

Psicoterapia

La intervención cognitivo conductual es la


más extendida y con mayor eficacia en el
tratamiento de las fobias específicas.

Lo más importante es que el profesional encargado de llevar a cabo la terapia,


realice una evaluación exhaustiva para determinar el análisis funcional del miedo o fobia
infantil, para que así se determinen los determinantes de la fobia, qué factores
mantenedores están presentes, cuáles son los estímulos que hacen que el miedo sea
menor o no aparezca y en general, ver cómo se comporta el miedo en el niño o niña y
diseñar un plan de tratamiento personalizado.

No obstante, todo proceso de intervención debe de contener una serie de


estrategias que son indispensables. Estas son:

 Reforzamiento positivo de las conductas de aproximación al estímulo fóbico.


Es importante que se refuercen todos los intentos por parte del niño de exponerse
al objeto o situación que teme, para que así haya más probabilidades de que se
emitan estas conductas de aproximación.
 Procedimiento de exposición. La exposición al estímulo fóbico es indispensable
para que el miedo vaya perdiendo intensidad al habituarse a la activación
fisiológica que provoca la ansiedad. Además, a través de la exposición se le
proporciona al niño estrategias de afrontamiento adecuadas, aumenta su
autoeficacia percibida y disminuyen los pensamientos negativos.

Al principio es importante que esté presente un adulto que le dé seguridad al niño


y poco a poco se vaya desvaneciendo esta ayuda. Es importante que adulto le
proporcione seguridad pero no sobreprotección. Éste puede servir de modelo al niño,
apoyarle y motivarle para aproximarse al estímulo fóbico.
Juegos y estrategias para ayudar a un niño con fobia
infantil

Desde el hogar también podemos ayudar al niño a


superar su fobia específica. Algunas recomendaciones son:

 Animar al niño o niña a que se exponga a su miedo.


Es importante que animemos y no obliguemos, por lo
que debemos respetar sus tiempos y trabajar para
motivarle a querer exponerse.
 Ofrecer reforzadores por las aproximaciones
graduales que haga al estímulo fóbico. Es importante que en los niños pequeños,
estos reforzadores sean elegidos por ellos y que se les dé de forma contingente.
 No facilitar la evitación o escape de la situación temida. Es decir, en caso de
que sea necesario exponerse a aquello que el niño o niña teme, no debemos
favorecer que se vaya de la situación, es mejor que permanezcamos junto a él,
nos quedemos en ella y le demos seguridad y estrategias para afrontarlo.
 No ridiculizar las conductas de miedo, pero tampoco sobreproteger o prestar
excesiva atención a las mismas.

Existen juegos que proporcionan habilidades positivas a nuestros hijos que les van
a ayudar a enfrentarse a sus miedos de forma más efectiva:

 Los juegos de inteligencia emocional, van a favorecer la expresión emocional y


que los niños puedan manifestar sus miedos y aprender a gestionar la emoción de
miedo.
 Los juegos de ingenio van a aumentar la percepción de autoeficacia del niño y
mejorar su capacidad en solución de problemas, siendo estas habilidades
necesarias para afrontar los miedos.

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