EL MONOPSONIO
El monopsonio es una estructura de mercado en donde existe un único
demandante o comprador. Mientras que pueden existir uno o varios
oferentes. Por lo tanto, el mercado se considera en competencia imperfecta.
El monopsonio se caracteriza porque ese único demandante del mercado
se enfrenta una curva de oferta con pendiente positiva lo que significa que
mientras mayor sea la cantidad del producto o servicio que quiera comprar,
más alto será el precio que debe ofrecer. De esta forma, el monopsonista es
un precio-decisor. En un mercado con muchos compradores en cambio,
estos son precio-aceptantes ya que enfrentan una curva de oferta plana y
pueden comprar la cantidad que deseen al precio vigente, sin poder influir
en él.
El grado en el que el monopsonista puede afectar el precio de mercado
depende inversamente de la elasticidad de la oferta. Mientras mayor sea la
elasticidad de la oferta, menor será la capacidad que tenga de afectar el
precio.
El monopsonio genera ineficiencia en el mercado puesto que la cantidad
demandada y el precio se encuentran por debajo del equilibrio en un
mercado de competencia perfecta, por lo que se encuentra en competencia
imperfecta.
En efecto, el monopsonista se enfrenta con un problema de beneficio
análogo al de monopolista (pero en el lado de la demanda). La curva de
demanda de un comprador es su valoración marginal (VM) y tiene pendiente
negativa puesta a que a medida que se consumen más unidades, menor es
la valoración que se les otorga. La curva de gasto marginal (GM) en tanto,
es el costo de adquirir una unidad adicional. En el caso del monopsonista
cuando quiere comprar una unidad adicional, deberá aumentar el precio no
sólo de esa unidad sino que también de las anteriores. Esto lleva a que su
curva de GM se encuentre por encima de la curva de oferta y el punto de
equilibrio (donde GM=VM) será en una cantidad y precio menor a la
competitiva.
Ejemplo de monopsonio
Un claro ejemplo de monopsonio es la obra pública o la industria de
armamento pesado, en ellos existe una situación normal de competencia
entre los oferentes (empresas constructoras o fabricantes de tanques), pero
solo existe un consumidor (el Estado). También los servicios o bienes
públicos, como por ejemplo los trajes de bomberos, solo hay un
demandante de trajes de bomberos.
Veamos un ejemplo en el mercado laboral. Suponga que existe un
monopsonista que es una empresa aeronáutica y debe decidir cuantos
ingenieros especializados debe contratar. La empresa es la única que
contrata a este tipo de ingenieros así que enfrenta la totalidad de la curva de
oferta. Supongamos que actualmente cuenta con 100 trabajadores a un
salario de 5 euros cada uno y decide contratar a un trabajador más. Para
hacerlo, deberá aumentar el salario a 6 euros pero no sólo a este último
trabajador sino que a todos los anteriores por lo que su GM= 106 (y no 5
euros como sucedería en un mercado competitivo). Esto llevará a que el
monopsonista contrate muy pocos trabajadores a un bajo salario.
EL OLIGOPSONIO
El oligopsonio es un tipo de mercado en el que hay pocos demandantes,
aunque sí puede haber una gran cantidad de oferentes. Por tanto, el control
y el poder sobre los precios y las condiciones de compra en el mercado,
reside en los demandantes o compradores.
El término proviene de la palabras griega oligo (pocos) y psonio (compra) y
sería, por tanto, una figura contraria al oligopolio, donde el poder reside en
los oferentes o en los vendedores (del griego, polios). También se utiliza el
término “oligopolio de demanda” para designar al oligopsonio.
Características del mercado en una
situación de oligopsonio
Se desenvuelve en un mercado de competencia imperfecta, debido a
que, tal como hemos comentado, hay actores (en este caso los
compradores), que pueden ejercer poder sobre las condiciones de
mercado.
Las empresas son interdependientes, es decir, las políticas que llevan
a cabo cada una de ellas, tienen repercusión de una manera directa
en el resto.
Los productos de este tipo de mercado suelen ser homogéneos.
Las empresas demandantes cuidarán que el precio de mercado
acordado entre ellas les asegure ganancias extraordinarias a todas,
pero que, a su vez, no sea estímulo suficiente para atraer nueva
competencia al mercado.
La situación extrema de este tipo de mercado, nos la encontraríamos en
aquel en el que hubiera gran número de oferentes y solo existiera un
demandante. Pero en este caso, ya no se denominaría oligopsonio, si no
que estaríamos frente a un monopsonio puro, mucho menos frecuente que
el primero.
Ejemplo de oligopsonio
Ejemplos de situación de oligopsonio podemos encontrar en algunos
mercados de alimentación, donde hay casos en los cuales grandes
distribuidoras de alimentación ejercen poder sobre los productores (los
cuales son muchos más en número) pudiendo así controlar la compra de un
producto.
En el caso del mercado mundial de cacao, son tres empresas las que
compran la gran parte de la producción mundial a un gran número de
pequeños productores. Por tanto, estas tres compañías tienen poder para
controlar el precio y las condiciones de mercado.