Claudia Liliana Osorio Ojeda Uniciencia V semestre
PRINCIPIO DE ORALIDAD
Corte Constitucional. Sentencia C713 de 2008 (Magistrada Ponente: Clara Inés Vargas
Hernández, 15 de julio de 2008) disponible en:
http://www.corteconstitucional.gov.co/relatoria/2008/C-713-08.htm. Recuperado.
FICHA TÉCNICA SENTENCIA
IDENTIFICACIÓN DE LA SENTENCIA
1. CONSEJERO PONENTE: Dra. CLARA INÉS VARGAS HERNÁNDEZ
2. FECHA DE LA DECISIÓN: 15 de julio de 2008
3. CLASE DE PROCESO: Proyecto de Ley Estatutaria
3.1 COMPETENCIA: Corte Constitucional
4. EXPEDIENTE: P.E. 030
5. ACCIÓN: “Por medio de la cual se reforma la Ley 270 de 1996 Estatutaria de la
Administración de Justicia”.
FRENTE A LA LITIS
6. PRETENSIONES:
Implantación de la oralidad en los procesos judiciales.
Inclusión de partida en el presupuesto para desarrollar la oralidad gradual de los
procesos y la descongestión judicial.
Implementar de manera gradual la oralidad, de acuerdo con la disponibilidad
presupuestal consistente con el Marco Fiscal de Mediano Plazo.
7. PROBLEMA JURÍDICO:
¿Con base en el Principio de Oralidad, se debe declarar exequible el Proyecto de
Ley Estatutaria, que busca reformar los Art. 1 y 24 de la Ley 270 de 1996, para
garantizar la celeridad y eficacia de los procesos?
8. HECHOS DESTACADOS EN LA SENTENCIA:
La implantación de la oralidad como un mecanismo para el logro de una justicia
pronta y eficaz. Dicha disposición consagra el principio general, consistente en que las
actuaciones que se realicen en los procesos judiciales deberán ser orales, y excepcional
otra forma para su trámite, siempre de conformidad con la ley.
La implementación de la oralidad constituye un mecanismo razonablemente
encaminado al logro de la pretendida celeridad en la administración de justicia,
favoreciendo la inmediación, acercando el juez a las partes y generando condiciones que
propicien la simplificación de los procedimientos, razones todas estas que avalan la
constitucionalidad de la reforma en este aspecto puntual. Además, pone en evidencia la
necesidad de adoptar nuevos estatutos legales para ajustar los actuales, que consagran
procedimientos prevalentemente escritos, para señalar la forma como habrán de llevarse
a cabo, en cada especialidad, las audiencias y demás diligencias dentro de un nuevo
esquema, según se prevé en el segundo inciso del artículo primero.
CONSIDERANDOS
9. RATTIO DECIDENDI:
Otra innovación en el artículo modificado es la implantación de la oralidad como
un mecanismo para el logro de una justicia pronta y eficaz. Dicha disposición consagra
el principio general, consistente en que las actuaciones que se realicen en los procesos
judiciales deberán ser orales, y excepcional otra forma para su trámite, siempre de
conformidad con la ley.
La implementación de la oralidad constituye un mecanismo razonablemente
encaminado al logro de la pretendida celeridad en la administración de justicia,
favoreciendo la inmediación, acercando el juez a las partes y generando condiciones que
propicien la simplificación de los procedimientos, razones todas estas que avalan la
constitucionalidad de la reforma en este aspecto puntual. Además, pone en evidencia la
necesidad de adoptar nuevos estatutos legales para ajustar los actuales, que consagran
procedimientos prevalentemente escritos, para señalar la forma como habrán de llevarse
a cabo, en cada especialidad, las audiencias y demás diligencias dentro de un nuevo
esquema, según se prevé en el segundo inciso del artículo primero.
La Sala encuentra que el mandato de que en los cuatro (4) años siguientes se
incluya una partida en el presupuesto anual de gastos, para los fines allí previstos, no
resulta inconstitucional. La inclusión en el presupuesto de una partida equivalente hasta
el 0,5% del Producto Interno Bruto, en los términos señalados, se refleja como una
medida idónea y razonable para asegurar los recursos mínimos que permitan hacer
efectivo el principio de oralidad y diseñar estrategias de descongestión judicial, pues de
otra manera el derecho de acceso a la administración de justicia, conforme a los
postulados que planteó el Legislador, carecería de herramientas concretas para asegurar
su realización efectiva.
9.1. PRECEDENTES JURISPRUDENCIALES:
En concordancia con esto, la Corte advierte que el principio de la oralidad previsto
en el artículo 1º del proyecto, no constituye un referente o parámetro de control
constitucional, toda vez que la Ley Estatutaria de Administración de Justicia –al menos
en este aspecto- no hace parte del bloque de constitucionalidad según lo ha señalado la
jurisprudencia de esta Corporación. Al respecto, por ejemplo, en la Sentencia C-708 de
1999, MP. Álvaro Tafur Gálvis, la Corte precisó lo siguiente:
“De manera pues que, el apoyo del demandante en el fallo de constitucionalidad C-
191 de 1998, para afirmar categóricamente que la Ley 270 de 1996 “Estatutaria de
la Administración de Justicia” -en los artículos que el actor menciona y en forma
determinante- integra el bloque de constitucionalidad, fue equivocado por no haber
existido en la misma referencia ni análisis pertinente que permitiera llegar a esa
conclusión.
Cabe resaltar las materias sobre las cuales tratan los artículos de la Ley 270 de
1996 señalados por el accionante como vulnerados con la preceptiva legal
acusada: Así pues, versan sobre el deber de los funcionarios judiciales de respetar,
garantizar y velar por la salvaguarda de los derechos de quienes intervienen en el
proceso (art. 9o.); se refieren a la responsabilidad del funcionario y del empleado
judicial por el daño antijurídico ocasionado con su conducta dolosa o gravemente
culposa y definen algunos comportamientos como configuradores de culpa grave o
dolo (art. 71) y; por último, atañen a las condiciones éticas del servidor judicial en
el desempeño del cargo mediante un desempeño acorde con la dignidad de la
función (art. 126).
Con base en los criterios jurisprudenciales mencionados y el contenido normativo
de esas preceptivas legales, la Sala concluye que las mismas no pueden invocarse
como transgredidas por la disposición sub examine, en cuanto no integran el
bloque de constitucionalidad lato sensu , pues debe insistirse en que no todo el
contenido de una ley estatutaria es apto para ostentar esa condición, sólo es viable
a través de un mandato expreso del Constituyente de 1991 que apunte hacia esa
dirección y en la Carta Política no se observa canon alguno que las reconozca
como reglas de valor constitucional, sobre las cuales deba realizarse el control
constitucional de la normatividad referente al régimen disciplinario de los
servidores públicos.
En consecuencia, el estudio que corresponderá realizar a la Corte a continuación,
se limitará a la confrontación de la disposición demandada con aquellas reglas de
índole exclusivamente constitucional atinentes a la materia”. (Resaltado fuera de
texto).
10. OBITER DICTA:
La disposición en estudio consagra que la ley no sólo debe adoptar nuevos
estatutos procesales para ajustarlos a la oralidad, sino que esa nueva regulación ha de
ser en procura de la unificación de procedimientos judiciales teniendo en cuenta los
avances tecnológicos. Regulaciones que no contrarían la Constitución, pues corresponde
a la potestad de configuración del legislador el diseño de procedimientos judiciales, bien
de manera diversa o unificada, que además tomen en cuenta las ayudas que día a día
ofrece el desarrollo científico e informático para contribuir a la celeridad en la
administración de justicia.
Con miras a asegurar la generación de los recursos indispensables para la
implementación gradual de la oralidad en todos los procesos judiciales que determine la
ley, así como para poder llevar a cabo la ejecución de los planes de descongestión, la
norma examinada introduce un Parágrafo Transitorio, mediante el cual se autoriza al
Gobierno Nacional para que incluya en el presupuesto de rentas y gastos
correspondiente a los próximos cuatro años, una partida que equivalga hasta el 0.5%
del Producto Interno Bruto, de conformidad con las disponibilidades presupuestales, el
Marco Fiscal de Mediano Plazo y el Marco de Gastos.
11. SALVAMENTO DE VOTO:
SALVAMENTO PARCIAL DE VOTO DEL MAGISTRADO HUMBERTO
ANTONIO SIERRA PORTO
PROYECTO DE REFORMA A LA LEY ESTATUTARIA DE
ADMINISTRACION DE JUSTICIA-Plantea un problema para la Rama Judicial
derivado de la falta de presupuesto para su desarrollo (Salvamento parcial de voto).
GASTO PUBLICO-Disposición que prevé partida gradual en el presupuesto
para desarrollar oralidad de los procesos y la descongestión judicial carece de
claridad y certeza (Salvamento parcial de voto)
12. RESUELVE:
Declarar EXEQUIBLE los incisos 1° y 2° del artículo 1º del proyecto de ley
estatutaria No. 023 de 2006 Senado y No. 286 de 2007 Cámara, “por la cual se
reforma la Ley 270 de 1996 Estatutaria de la Administración de Justicia”, en el
entendido de que la oralidad sólo puede ser exigible de conformidad con las reglas
procedimentales que fije el Legislador.
TEXTO DEFINITIVO DEL PROYECTO DE LEY “POR MEDIO DE
LA CUAL SE REFORMA LA LEY 270 DE 1996” ESTATUTARIA DE LA
ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA
De conformidad con las decisiones adoptadas en la presente providencia,
el siguiente será el texto definitivo del proyecto de ley No. 023 de 2006 Senado
y 286 de 2007 Cámara:
“Artículo 1°. Modifíquese el artículo 4° de la Ley 270 de 1996:
Artículo 4°. Celeridad y Oralidad. Las actuaciones que se realicen en los
procesos judiciales deberán ser orales con las excepciones que establezca la
ley. Esta adoptará nuevos estatutos procesales con diligencias orales y por
audiencias, en procura de la unificación de los procedimientos judiciales, y
tendrá en cuenta los nuevos avances tecnológicos.
Parágrafo transitorio. Autorizase al Gobierno Nacional para que durante los
próximos cuatro años incluya en el presupuesto de rentas y gastos una
partida equivalente hasta el 0.5% del Producto Interno Bruto de acuerdo con
las disponibilidades presupuestales, el Marco Fiscal de Mediano Plazo y el
Marco de Gastos, para desarrollar gradualmente la oralidad en todos los
procesos judiciales que determine la ley y para la ejecución de los planes de
descongestión.
Artículo 24. Adiciónase el artículo 209B.
Créase una Comisión del Proceso Oral y Justicia Pronta, integrada por el
Ministro del Interior y de Justicia, quien la presidirá; los Presidentes de la
Corte Constitucional, de la Corte Suprema de Justicia, del Consejo de Estado
y del Consejo Superior de la Judicatura; un Senador y un Representante a la
Cámara miembros de las Comisiones Primeras, elegido por las respectivas
Comisiones Constitucionales; dos representantes de la academia y un
representante de la sociedad civil, vinculados a los temas de la
Administración de Justicia, para tratar, entre otras, las siguientes materias:
procesos orales y por audiencias en todos los órdenes de la jurisdicción; un
estatuto general de procesos judiciales que los unifique y simplifique, a
excepción del proceso penal; proyectos de desjudicialización y asignación de
competencias y funciones a autoridades administrativas y a particulares
habilitados para ejercer funciones públicas. La Secretaría Técnica quedará en
cabeza de la Sala Administrativa del Consejo Superior de la Judicatura.
La Comisión de Justicia Pronta tendrá en cuenta las recomendaciones y
propuestas elaboradas por las Comisiones Intersectoriales para la efectividad del
principio de la Oralidad en el Régimen Procesal del Trabajo y de la Seguridad
Social y para la promoción de la Oralidad en el Régimen de Familia, Civil y
Agrario, creadas mediante los Decretos 1098 de 2005 y 368 de 2006”.