Cuarteto Ricacosa
Aparecieron hace ya unos años como una luz distinta en el paisaje musical uruguayo. Hoy ya
están consolidados, con tres discos en su haber y apariciones en vivo cada vez más
concurridas. Igualmente el Cuarteto Ricacosa no deja de ser un proyecto innovador, donde la
creatividad fluye de manera natural y necesaria. Sus integrantes son Matías Romero, Camilo
Vega, Sebastián Rey y Martín Tejera.
El Cuarteto esta integrado por tres guitarras y un guitarrón, formación tradicional en la música
criolla del Uruguay. La propuesta recorre milongas, tangos, candombes, con temas
instrumentales y cantados, propios y clásicos dentro del género.
Nace impulsado por la necesidad del rescate de la cultura ancestral de las tierras de esta
región; de reivindicar y divulgar los sonidos más genuinos, esenciales para comprender el
origen del pueblo uruguayo. Lo afro, lo europeo, lo indígena: el mestizaje criollo.
No hay dudas de que en Uruguay no deja de ser extraño que un grupo de muchachos de
veintipico de años se junte para que sus guitarras suenen a tango y milonga. Una de las
cualidades más interesantes del Cuarteto Ricacosa es haber acercado a una generación que
parecía alejada de la música que ellos han refrescado. A propósito dicen: “Somos concientes
que a través de nuestros discos mucha gente se arrimó al género por vez primera, en realidad
acá en Uruguay la gente suele pensar que nunca escuchó tango, pero si les gusta Ricacosa es
porque ya han escuchando tango; en la feria, en el Bondi, en el bar ,en el almacén, en la calle”
Como entrada a este menú vamos a escuchar “Puchito Apagao”
Con tres discos en su haber, el Cuarteto RIcacosa ha tomado notoriedad en la escena del tango
del otro lado del Rìo de la Plata.
El primer disco, llamado “Milongueando”, fue editado en 2007 a partir de temas propios y de
importantes artistas de música popular como Mario Núñez, Julio Cobelli, Hilario Pérez y
Alberto Mastra, entre otros.
El segundo fue “Bien parejito”, un disco reconocido como el mejor en el rubro Tango por los
premios Grafittis de Uruguay. Y al tercer disco lo llaman “Cimarròn”, en el cual consolidan un
estilo mestizo, aportado por el entrecruce de las guitarras criollas y los matices vocales en las
interpretaciones canyengues.
A partir de esto, logran presentarse en el mitico escenario del Teatro Solis, de Montevideo;
donde grabaron un DVD de dicha presentación. Estas filmaciones dan cuenta de la solidez
musical del grupo, consolidado ya como uno de los referentes para un modo uruguayo y actual
de sentir y recrear el universo del tango.
Para el plato principal vamos a servirnos de dos canciones. “A quema uña”, precedida por
“Negra Marìa”
El Cuarteto Ricacosa continuar en la indagación dentro de los géneros rioplatenses. Las
razones no son solo musicales, sino que abarcan un punto si se quiere cultural y hasta
sociológico. Su cantante dice al respecto: “considero que la cultura del lugar donde más
tiempo estuve en mi vida es la que mejor voy a sentir y transmitir. Podés aprender a tocar
bossa por internet o flamenco, pero lo que más nos definen son estas músicas criollas,
obviamente lo más cercano se aprende más fácilmente”.
El Cuarteto Ricacosa dice que no inventaron nada. Que ese “estilo particular” nace de escribir
sobre las noches y las calles, como cualquier persona joven. “Salvo los últimos 30-40 años,
toda la vida se escribió así”, definen. Y para aquellos que creen que el tango es un objeto de
culto o una música de viejos,dicen: “los que piensan eso, que se sigan cagando a patadas en un
pogo, nosotros optamos por abrazar a una mujer mediante esta danza sensual que en algún
momento se la asimiló con el frac, pero lo cierto es que viene de lo más reo de nuestra
sociedad. Se lo estigmatiza si, pero el que lo hace que se joda.”
Por ultimo, de postre, escucharemos “Firulete primitivo”. Esto ha sido el menú de Cuarteto
Ricacosa. Buen provecho
Fernandez Fierro
Nacida en 2001, Fernández Fierro es una orquesta de doce músicos más cantora que ha
revolucionado la escena del tango con su violenta sonoridad y puesta en escena, así como por
el inédito proyecto colectivo que llevan adelante: el grupo se organiza en forma cooperativa,
mantiene una radio on-line, edita sus discos de manera independiente y administra su propio
club: el Club Atlético Fernández Fierro, espacio ineludible de la escena musical independiente,
donde brinda sus potentes shows regularmente.
Su trabajos discográficos se inician en el 2002 con “Envasado en Origen” y le siguen
“Destrucción Masiva”,” Vivo en Europa”, el DVD “Tango Antipánico” y “Mucha mierda”, donde
aparece el tema que fusiona "Las Luces del Estadio”y “Buenos Aires Hora Cero", con un nivel
de sutileza y picardìa fuera de serie.
En 2009 editan “Putos”, su cuarto disco de estudio, que fue elogiado unánimemente por la
prensa. En 2013 presentaron con numerosos conciertos su sexto disco, TICS.
Fernández Fierro ha llevado su música por Europa, Oceanía y América trascendiendo la escena
estrictamente tanguera e ingresando a escenarios históricamente vedados al tango y más
relacionados con el rock. Se han presentado en Nueva York, Sao Paulo, Amsterdam, Londres,
México, Ruanda, entre otros destacados escenarios del mundo. En 2012 han tocado en
diferentes festivales del verano europeo como el emblemático Roskilde Festival, junto a figuras
como The Cure, Lou Reed o Björk..
Como entrada arrabalera a este menú de la Fernandez Fierro, vamos a escuchar la ya
mencionada fusión de “Las luces del estadio” del Jaime Ross- toca tambor, y “Buenos Aires
hora cero” del Astor Piazzola- toca bandoneón.
No es exagerado decir que estar ante la Fernández Fierro en plena acción es estar en el
mismísimo infierno. Un infierno dantesco pleno de sombras y humo, de desgarro de cuerdas y
fuelles, de voz rasposa y pintada de noche, de potencia y arreglos bien logrados que calan
hasta los huesos. A esa sensación, en los últimos shows, le agregaron el ojo controlador del
panóptico: se pobló de camaritas que mostraban planos, dedos tocando, bandoneones
cortorneándose y pies en movimiento. Como para sumarle a este infierno encantador una
sensación de ahogo y miradas cercanas tras el humo que lo cubre todo.
Definitivamente, un infierno soñado, en el que desearíamos terminar nuestros días sabiendo
que sería una estadía más apetecible que en el cielo redentor.
Al respecto de las presentaciones dicen: “Lo más copado de la Orquesta es el vivo. Algunos
discos están buenos, pero no nos morimos por publicar. En cambio, sí nos preocupamos
porque los shows estén buenos, por renovar las cosas que hacemos. Nosotros tocamos
muchos, hacemos 100 conciertos al año, desde hace una década y media. Son mi 1500 en
total.”
Como plato principal vamos escuchar dos versiones del Tape Rubin, otro gran referente del
tango contemporáneo. Sonarà “Pegue su tren”, pero antes los “Bluses de Boedo”:
Una vieja crónica del 2004 dice “Tocan en plena calle Defensa al 900 todos los domingos, ya
conocidos en Europa y a punto de fundar su propio "Club Atlético Fernández Fierro" en el
barrio del Abasto de Buenos Aires, una joven orquesta bien porteña de talentosos jóvenes que
vale la pena conocer.”
Desde aquel momento hasta aquí esta joven orquesta a mantenido su espíritu y ha podido
explayar una de las expresiones más fervientes del nuevo tango.
La época puso sus condiciones: luego del 2001, año en que surge la orquesta, hubo que
replantearse dinamismos de subsistencia: cooperativismo, autogestión, manejo artesanal, la
calle como un espacio a repoblar… y la Fernandez Fierro ha sido un pilar en generar todo eso, a
fuerza de empuje y llevando el renacer de la música popular rioplatense como estandarte.
Como postre del menú vamos a escuchar “Demoliciòn” y “Astilla”. Esto ha sido el menú de la
Orquesta típica Fernandez Fierro. Buen Provecho.
Araca Paris
Originarios de Lanús, ahì por Puente Alsina, cerquita de Pompeya.
Black y Mambo Mendez junto a Claudio Simone tenian a fines de los '80 el proyecto "Good
Bye Tango", una banda de reggae psicodelico con los que realizaron algunos shows por
Cemento, en San Telmo y de los que ellos guardan material grabado; pero al dar un fin a esa
banda surge, por el nombre de un tango de Gardel, "Araca Paris”. Una banda que empezó a
mezclar tango, hip-hop, reggae y poesía lunfarda allá por 1990.
Hoy, casi 30 años despues siguen mezclando poesía tanguera, rock, rap y reggae, dando forma
a un explosivo cóctel sonoro.
Asi es que la Araca Paris viene desde los 90 manifestando un espíritu arrabalero en la escena.
Con una serie de discos, no inhallables, pero sì difíciles de encontrar en el universo inmaterial.
Algunos dicen que van cuatro, otros cinco; lo cierto que su próximo disco, de pronta
publicación, se llamarà “Canyengue”.
Su frontman, Black Rodriguez Mendez, se convirtió en uno de los cantores de la nueva escena,
que se modelaron en otros ámbitos y se incorporaron a la troupe tanguera de la última
década. El dice: "Somos parte de una renovación esperanzada del tango. Me gusta mucho vivir
esta época de oro. Hay cantidad de ideas y letras, cada uno planteando lo suyo. Es como un
nuevo caudal de tango después de haber pasado esa siesta de años, como dice Alorsa"
De entrada a este menú vamos a escuchar “Nada”, que sonarà a continuación de “De
Cayetano”.
Araca Paris son una especie de "ocupas" de un laboratorio, patearon la puerta y se metieron y
lo único que se llevaron a su "nueva" casa fueron sus instrumentos y sus discos preferidos de
tango, rock nacional y algún que otro disco de PUBLIC ENEMY. Científicos que no paran de
buscar nuevas posibilidades a lo establecido, ni siquiera quedándose conforme con sus propios
descubrimientos. Es eso lo que atrae de ARACA PARIS, la constante evolución de sus temas y la
constante apertura musical que llevan como vida desenfrenada.
Sus performances en vivo son alucinantes; y en algún momento fueron muy salvajes. Al
respecto dicen: “hubieron etapas donde eramos terribles en vivo, la gente se asustaba. Habían
representaciones de GENIOL (el payaso del under que ha estado en los escenarios de
SUMO),donde le disparaba con COCA a la gente. Una vuelta Tocábamos a las 3 de la mañana
en Temperley y cayeron los inspectores, y GENIOL cuando se apagaba la luz le empezaba a tirar
COCA a los inspectores. En ese show me acuerdo tocamos una canción llamada "muchacho
asesino" y èl salía con una tira de chorizos, los empezaba a revolear, y de repente se le escapa
uno y pum! Pegaba ahí en la pared. era todo un caos.”
Uno de sus discos mas elevados es “Surfeando el fango”. El mismo està divido en tres
categorías, a razón de un guiño con el primero de Almendra: primero "Temas que canta el
hombre de la tapa mientras surfea en el fango de los sentimientos", segundo "Temas que
cantan los hombres a la luna cuando el barro del barrio se mezcla en sus recuerdos" y tercero
"Temas que están en el brillo de la luna cuando el hombre de la tapa entra depiero a sus
sueños".
De este disco, como plato principal, vamos a escuchar dos. “De malvones y alegrías” pero
antes “No te pases de Romero”.
El paisaje que pinta Araca París es urbano y popular con una óptica
similar a la que tenían Roberto Arlt en sus aguafuertes y Enrique Santos
Discépolo en muchas de sus letras.
"En los noventa me empecé a plantear esa búsqueda de una porteñidad en las letras, que
hablaran de nuestras calles, de lo que nos pasaba a nosotros. En ese momento, era lo que
hablábamos con los chicos de Araca París. Queríamos reflejar lo que pasaba a la vuelta de la
esquina, con ese lunfardo actualizado que se usaba en las calles y que en las letras del tango
no existían", arriesga el cantante y letrista criado en Lanús y que curtió el tango tradicional con
su viejo, el cantor Orlando Rodríguez, que le traspasó la poesía lunfarda.
Con todos esos condimentos Black Rodríguez creó un universo propio, un personaje tanguero
capaz de salir peinado a la gomina con dos bigotitos que parecen líneas; o ponerse una
mascarita de carnaval, para recrear un personaje tanguero de antaño. "No me gusta
sobreactuar las letras del tango y siempre necesito llevar el ritmo de la canción. Me corro de la
obviedad en la interpretación. Igual el show siempre es un trance y todo puede suceder. Me
gusta crear una fantasía en el escenario" reflexiona el cantor de la Araca Paris.
De postre vamos a escuchar “La reventada”. Esto ha sido el menú de Araca Parìs. Buen
Provecho.
Juan Seren y Los Pùa Abajo
Juan Seren es la nueva poesía de Buenos Aires. Dueño de una pluma destacada, melodías tan
bellas como genuinas y un estremecedor timbre de voz, el joven cantautor de Morón se
impone como referente indiscutido de una generación que revalorizó sus raíces culturales.
El Dúo Púa Abajo (conformado por Leandro Coratella y Ángel Colacilli), con el toque tanguero,
virtuoso y sutil que lo caracteriza, le aporta a las canciones de Seren las últimas pinceladas
para lograr una obra clara y contundente.
Junto a Martín Santiago en contrabajo, Javier Romero en armónica y Mariano Risso en
percusión ya llevan cinco años ininterrumpidos presentándose en los más destacado
escenarios del circuito del tango en la Argentina.
Juan Seren y Los Púa Abajo buscan, a través de sus canciones, refrescar y entregarle soltura a
un género tan contradictoriamente rico y rupturista como desaprovechado y reticente a la
incorporación de nuevas formas. Abrir fronteras desde un sonido potente, atemporal y
cercano, dándole a la música popular su necesaria celebración.
Una nueva música en el Río de la Plata que busca en distintas direcciones y sin anclarse de
nostalgia sumar obras originales al cancionero de esta nueva época dorada del tango.
Una mirada de lo que fue en la búsqueda de lo que será, un guiño al cambio de lo mas
reciente, en tiempos en que el “antes” también comienza a cambiar.
Como entrada a este menú vamos a escuchar “De penas mudas”
Juan Serén esta cerca de los 40, pero escribe tangos de siempre. Dicen quienes lo escuchan
que sus letras son de hoy, de mañana y también de hace cuarenta años. Y si una orquesta o un
grupo saca un disco que reversiona a sus contemporáneos, jugar plata a que incluye uno de
sus temas es una apuesta segura. Uno de los principales vehículos para su poesía es el tándem
que funciona con Los Púa Abajo. Con esa banda de tres guitarras y un contrabajo saben
arrebalear como pocos los avatares de la música popular del rio de la plata.
Hay algo antropológico en las formas que propone Seren. Al respecto dice: “Creo en eso del
extrañamiento del objeto que decían los formalistas rusos; trato de separarme un poco,
aunque considero que todo lo que nos rodea es tango porque es la música que nos representa.
El tango está siempre a 200 metros”.
Hijo de españoles, arrancó con la guitarra por el flamenco. Como habitante del conurbano
intenso de Morón se descubrió en el tango al momento de sus primeras canciones. “Me vino
desde el inconsciente –asegura–, jamás dije: ‘Voy a estudiar tango’”. En su barrio, reflexiona,
aún quedan ecos de esas imágenes (como las ferias de barrio) que aparecen en sus canciones y
que para algunos las vuelven atemporales. Más allá de eso, al componer sigue buscando tomar
distancia: “Trato de ver de otra manera el género pero no porque busque revolucionar nada,
sino porque es lo más genuino para mí”.
Como plato fuerte vamos a escuchar la canción titulada “Cuando”, pero de antemano sonarà
“Apologìa del confundido”
Los Pùa Abajo cuentan con tres discos editados. En ellos hay tangos, milongas, vals y murga.
Seren comenta: “Me gusta que los discos no sean todos iguales, que tengan algo distinto, que
se representen más allá del cantor y del sonido en general.Los discos que sacamos creo que
representan eso”.
Y con respecto a lo que representa el tango arremete:
“El tango no está en aquellos apasionados que lo perseguimos, que lo estudiamos, que lo
disfrutamos. Si queremos encontrarlo podemos hacerlo yendo a aquellos que lo viven
evitando, a veces, incluso, sin darse cuenta. No siempre me guarda respeto y no siempre me
abraza. Yo le respondo del mismo modo, con mi distancia o dándole todo lo que tengo. Definir
qué es el tango, es definir la relación personal que cada uno tiene con él. En mi caso, de lo que
estoy seguro, es que siempre me tiene cerca y si, a veces, no lo encuentro le puedo tocar el
timbre a mi vecino y ahí se aparece, en el medio del aire, sobre los techos bajos o bajo las
veredas rotas, compartiendo nuestra sombra o en una discusión sobre el último empate de
Morón contra Brown. Lo demás, es cuestión de ir al diccionario”.
Prestarle atención a Juan Seren y los Pùa Abajo es menester para entender en què anda el
tango hoy, con què calzado del ayer anda paseando, y hacia que milonga guiarà sus pasos
mañana.
De postre vamos a escuchar “Algunos miran, otros hablan”. Esto ha sido el menú de Juan Seren
y los Pua Abajo, Buen provecho.