Introducción
En el proceso de investigación para realizar este trabajo, referente a los temas tratados
en él mismo, nos encontraremos con las principales acciones que contribuyeron al
desarrollo económico del país en el Gobierno del Dr. Joaquín Balaguer.
Toparemos, en primer lugar, con la creación de una Reforma Agraria (para incentivar a
los campesinos a cosechar), que tenía como base la creación de un organismo que
regule las tierras que estaban destinada a la producción agropecuaria.
Por demás, la Reforma Agraria tiene como sustentos legales, algunas leyes, creadas
para el mismo fin, que asegura su funcionamiento orientado a la efectividad, como: La
Ley 332, que regula las ventas del Estado y la Ley No.283, que crea la comisión
encargada de realizar los procedimientos necesarios para recuperar las tierras del
Estado en manos de particulares.
En segundo lugar, encontraremos la estrategia que utiliza el Dr. Joaquín Balaguer,
Presidente de la República Dominicana en 3 períodos, para activar el desarrollo del
sector industrial. Balaguer, para incentivar el desarrollo industrial exoneró los impuestos
para las maquinarias utilizadas en zonas francas y permitía que, los inversionistas
criollos, participaran hasta en un 50% del capital pagado de las inversiones extranjeras
hechas en el país, mediante la Ley No.4. También, la Ley No. 532, que exoneraba de
impuesto las importaciones de semillas y de maquinarias para promover y hacer
rentable la producción avícola en el país. Además, como cereza del pastel, la creación
de una Reforma Agraria, que animaba a los productores agrícolas, prestar sus servicios
por el bien de la economía del país y de ellos mismos.
En el tercer lugar y último de este trabajo, nos toca ver a un Joaquín Balaguer que
conoce la importancia del Medio Ambiente, que reconoce el impacto negativo que
conllevaría su destrucción inconsciente. Balaguer, hombre preocupado por cuidar los
monumentos naturales del país, crea un sistema de ‘‘desarrollo sostenible’’ para el
país, antes de la creación de este término en la Comisión de Brundtland.
Joaquín Balaguer crea leyes como: Ley 67 , con la finalidad de cuidar herencia natural
y humana del país, garantizando, a través del tiempo, el cuidado de los parques y
áreas protegidas en beneficio de la Nación, que junto a otras leyes y decretos dejaron
ver la necesidad del mandatario de cuidar la fauna y flora del país.
Reforma Agraria en el Gobierno de Balaguer
Los orígenes de la Reforma Agraria la encontramos en lo que aún en muchas
comunidades rurales dominicanas llaman ‘‘La colonia’’, las cuales fueron
asentamientos que se iniciaron durante el gobierno de Ramón Cáceres y que,
posteriormente Trujillo, en su política de dominicanización de la frontera extendió a lo
largo de esa zona del país, para lo cual se emitió la ley número 1783 en fecha 18 de
agosto de 1948.
Transcurridos apenas dos meses de la muerte de Trujillo, es decir, el 8 de agosto de
1961, Joaquín Balaguer dispuso la entrega de más de 1000 hectáreas entre
campesinos sin tierra. Esta medida, poco típica y fuera de un plan estatal, obedece a la
necesidad de cambios en medio de la ya favorable situación que representaba el libre
manejo de la herencia de Trujillo, ahora como propiedad estatal.
La Reforma Agraria dominicana alcanza su mayor auge durante su segundo mandato
que se inicia en agosto de 1970, y que encuentra al país en medio de una gran
movilización social y política.
El presidente Balaguer promulga un conjunto de leyes cuya aplicación generó una gran
dinamización de la reforma agraria entre las puestas en vigencia se destacan:
Ley No.5879 del 27 de abril de 1962, que crea el Instituto Agrario Dominicano
(IAD).
Ley No.282 del 20 de marzo de 1972, que declara de utilidad pública e interés
social la adquisición de todas las tierras baldías que existen en la República y se
traspasan al IAD.
Ley No.283 del 20 de marzo de 1972, que crea la comisión encargada de
realizar los procedimientos necesarios para recuperar las tierras del Estado en
manos de particulares.
Ley No.287 del 23 de marzo de 1972, sobre disoluciones de los contratos de
arrendamientos de tierras del Estado en más de 100 tareas.
Ley No.289 del 28 de marzo de 1972, sobre contratos de arrendamientos y
aparcerías.
Ley No.290 del 28 de marzo de 1972, que traspasa al IAD las tierras dedicadas
al cultivo del arroz.
Ley No.291 del 28 de marzo de 1972, sobre plusvalía de la propiedad territorial.
Ley No.292 del 28 de marzo de 1972, que concede 3 meses para la restitución
de las tierras del Estado.
La Ley No.314, que define el latifundio.
La Ley No.332, que regula la venta de tierras del Estado.
Estas leyes, crearon el marco jurídico necesario para la ampliación del programa de
asentamientos y para el establecimiento de formas organizativas dentro de los mismos.
A partir de los primeros años de la década de los 80, el ritmo de distribución de tierras
disminuye sustancialmente, y el IAD asume como tarea primordial el fortalecimiento del
proceso hasta ese momento desarrollado, esto es, la formación de estructuras
organizativas de los asentados, la creación de cooperativas, instalación de factorías
arroceras, mayor asistencia técnica y mejoras de carácter tecnológico.
Política de Fomento Industrial en el Gobierno de Balaguer
El Dr. Balaguer inició el proyecto de Reforma Agraria y una gran cantidad de obras, sin
incurrir en el endeudamiento externo. Con esto se trataba de activar nuevamente la
economía, que había sido embestida durante el período 1962-65 con una baja en la
inversión privada.
Destinó gran parte del Presupuesto Nacional para inversiones en la agricultura. El fin
era suplir la demanda interna de bienes y contrarrestar las importaciones, modelo al
que se le llamó más tarde de "Sustitución de Importaciones".
Por otro lado, la promulgación de la Ley de Austeridad de 1966, congela los sueldos y
salarios de los empleados públicos y privados. Igualmente, rebajó los sueldos de
empleados que devengaban más de 200 pesos mensuales.
Todo esto tuvo como consecuencia un notable aumento del ahorro público y privado, lo
que permitió sin lugar a dudas el incremento de la inversión pública. Sin embargo, es a
partir de 1968 que comienza a verificarse importantes cambios en la economía
dominicana.
Para lograr el desarrollo actual del sector industrial, el Estado tuvo que hacer hincapié
en su fortalecimiento y desempeño, mediante mecanismos que permitían al
empresariado su expansión, acumulación y concentración de capital. Para ello además,
incurrió en acciones y estrategias favorables con el fin de motivar el desarrollo
industrial. Para esto fueron creadas leyes como:
Ley No.4 de 1963 sobre Protección e Incentivo Industrial, que prohibía la
concesión de exoneración de maquinarias, equipos, combustibles y materias
primas en los casos de que estos insumos fueran producidos en el país, en
cantidades suficientes y a “precios competitivos”. Requería a todas las
compañías extranjeras que deseaban invertir en el país, permitir a los
inversionistas dominicanos participar hasta el 50% del capital pagado.
Ley No.409 de 1982 sobre Fomento, Incentivo y Protección Agroindustrial, que
declara de alto interés nacional el fomento, incentivo y protección de empresas
agroindustriales, privilegiándose las agroindustrias integradas. Se prevén
incentivos fiscales, protección y estímulos financieros. Se excluyen ciertas
actividades productivas, como azúcar crudo, cigarros y cigarrillos, derivados del
café poco elaborados, alcoholes comunes, etc. Se crea un Directorio de
Fomento Agroindustrial.
Ley No. 532 de 1969 sobre Promoción Agrícola y Ganadera, que declara
exentos de impuesto las importaciones de todo lo necesario para la explotación
ganadera y avícola, y exonera de impuestos la importación de semillas
destinadas a la siembra y explotación agrícola.
Además del conjunto de leyes que conforman la Reforma Agraria de este gobierno,
como:
La 282, que declara de utilidad pública e interés social la adquisición de todas
las tierras baldías que existan en la República Dominicana para traspasarlas al
IAD.
La 290, que traspasa al IAD todas las tierras arroceras.
La 314, que define el latifundio.
La 332, que regula la venta de tierras del Estado.
Este conglomerado de leyes constituyó el motor para incentivar el desarrollo industrial
del país. Se puede ver, de manera clara, el intento del Dr. Joaquín Balaguer por
acercar al país a la estabilidad económica, lo que desembocó en que, en poco tiempo,
cientos de nuevas industrias se instalaran. Ya para el 1975 el gobierno se había
consolidado en el poder con gran estabilidad y crecimiento económico. Se estableció
una clase media que fueron personas beneficiadas por concesiones y privilegios que
les otorgó el gobierno.
El gasto público estuvo dirigido fundamentalmente a las obras de infraestructura,
además, numerosos consorcios y empresas principalmente norteamericanas recibieron
concesiones ventajosas y estímulos para invertir en el país. A partir de la década de
1970 la economía dominicana sufre un cambio hacia una economía de servicios,
pasando de esta forma la agricultura y la ganadería a un segundo plano.
Políticas Ambientales en el Gobierno de Balaguer
Joaquín Balaguer aplicó durante sus gobiernos un plan de desarrollo sostenible
orientado a la protección de la biodiversidad que permitió dotar al país de agua potable,
protegió playas, zonas y especies marinas y prohibió la depredación de bosques y
usos de sustancias químicas peligrosas.
Con la aplicación de su plan estratégico medioambiental el extinto líder elevó la
producción de agua potable a 400 millones de galones diarios hasta el año de 1992,
con relación a la que se producía antes de sus gestiones gubernamentales, que eran
sólo de 30 millones, para un astronómico incremento de 1,300 por ciento.
Contribuyó como nadie a la preservación de medioambiente con la creación y
protección de los parques de Los Haitises, Nalga de Maco y Sierra de Neyba.
Se empeñó en el cuidado del Santuario de Mamíferos de la República Dominicana,
cuya extensión es 25,240 kilómetros cuadrados, el cual abarca las costas de Samaná,
Miches, Nagua, Cabrera hasta cubrir los Bancos de la Plata y Navidad.
En el año 1967, el Presidente de la República, Dr. Joaquín Balaguer, emitió el Decreto
209-67, mediante el cual prohibía todos los aserraderos que se habían encargado de
destruir los bosques de nuestras altas montañas, pues Balaguer, ambientalista desde
su nacimiento, había sido advertido por un amplio estudio hecho por la OEA donde se
demostraba que los recursos forestales del país ya se habían reducido a un 12% del
territorio nacional.
Pedro de Jesús Candelier, se hizo famoso en los gobiernos de Balaguer porque,
siendo Director General Forestal, hacía presos a todos los deforestadores, sin pena
alguna y sin distinción de jerarquía política, sin distinguir poder económico y
empresarial, y por eso, Candelier siempre recibió el total apoyo del presidente Balaguer
y el total apoyo del pueblo dominicano.
En julio de 1966 emitió el decreto 233-96, donde el mandatario declaraba, de manera
oficial, áreas reservadas por diferentes leyes, decretos y disposiciones administrativas
a: las reservas científicas, monumentos naturales, refugios de la fauna silvestre,
monumentos arquitectónicos, yacimientos arqueológicos y demás ecosistemas que
merecen un cuidado especial por ser parte de la identidad natural del país. También, se
crearon, mediante este decreto, parques nacionales, como: ‘’Lago Enriquillo’’ y ‘‘Los
Haitises’’.
También, mediante la Ley 67 de 1974, la Dirección Nacional de Parques, con la
finalidad de cuidar herencia natural y humana del país, garantizando, a través del
tiempo, el cuidado de los parques y áreas protegidas en beneficio de la Nación.
Durante los gobiernos presididos por Balaguer se pusieron en marcha varios planes
para la reforestación de bosques y parques urbanos, se promovieron las leyes sobre de
áreas protegidas y se construyeron grandes parques que han servido de pulmón en la
ciudad capital y en las principales urbes del país. La manifiesta preocupación de
Balaguer por la conservación de nuestros recursos naturales ha contribuido
primordialmente a que todavía seamos un país capaz de producir el agua suficiente
para nuestra subsistencia.
Conclusión
Sin duda esta ha sido una de las investigaciones más provechosas que he realizado.
Ha sido como quitarme una la venda mental que tenía acerca de Balaguer. Si bien no
es uno de los mejores recordados por la sociedad moderna, contribuyo y me atrevo a
decir, que fundó las bases legales del aparato económico de la República Dominicana
actual.
Aunque, quedarían muchos huecos en la investigación, pues no era el fin de esta
establecer sus consecuencias, cualquier persona quedaría satisfecho de solo ver la
calidad de lo estipulado por esta eminencia política conocida como Joaquín Balaguer.
Joaquín Balaguer, profesional del derecho, entendía que para un funcionamiento
eficiente de las producciones agropecuarias, que se verían traducidas en una mejora
económica al país (que era tan anhelada, como consecuencia de la guerra de abril del
1965), era necesaria la creación de un organismo regulador y colocar una base legal
firme y concreta, bien definida y que sancione de manera justa a quien no esté bajo lo
establecido en ellas.
Por otro lado, como era de esperarse una decisión inteligente casi obligar sin fuerza a
los dueños de agroindustrias a utilizar las materias primas criollas y ofrecerle incentivos
y beneficios por ofrecer tal servicio al país
Y, como cereza del pastel, su política ambiental. Esta es la muestra de que Joaquín
Balaguer pensaba en una mejora común, por el hecho de que a él no le iba afectar los
daños provocados y aun así, se interesa por cuidar el medio ambiente y la naturaleza.
Ahora, en la actualidad enfrentamos un nuevo reto, las invasiones a nuestros bosques
y reservas forestales, la expansión agrícola, la tala inconsciente, los incendios
forestales y ahora el turismo, amenazan constantemente nuestro sistema ecológico, la
planificación y los controles forestales se imponen como medida de prevención de la
que puede ser una catástrofe nacional.