EL GRAN TEATRO DEL MUNDO
Personajes
EL AUTOR (Jonathan)
EL RICO (Fernando)
EL MUNDO (Andrea)
EL LABRADOR (Miguel)
EL REY (José Pablo)
EL POBRE (Luz + Rafael)
LA DISCRECION (Ana Ma. + Clara)
UN NIÑ O (Clara + bebe)
LA LEY DE GRACIA (Luisa)
UNA VOZ
LA HERMOSURA (Esther + Olga)
ACOMPAÑ AMIENTO
Sale el AUTOR con manto de estrellas y potencias en el sombrero
AUTOR Hermosa compostura
de esa varia inferior arquitectura,
que entre sombras y lejos
a esta celeste usurpas los reflejos,
cuando con flores bellas
el nú mero compite a sus estrellas,
siendo con resplandores
humano cielo de caducas flores.
Tú , que siempre diverso,
la fá brica feliz del universo
eres, primer prodigio sin segundo,
y por llamarte de una vez, tú el Mundo,
que naces como el Fénix y en su fama
de tus mismas cenizas...
Sale el MUNDO por diversa puerta
MUNDO ¿Quién me llama,
que desde el duro centro
de aqueste globo que me esconde dentro
alas viste veloces?
¿Quién me saca de mí, quién me da voces?
AUTOR Es tu Autor Soberano.
De mi voz un suspiro, de mi mano
un rasgo es quien te informa
y a su oscura materia le da forma.
MUNDO Pues ¿qué es lo que me mandas? ¿Qué me quieres?
AUTOR Pues soy tu Autor, y tú mi hechura eres,
hoy, de un concepto mío,
la ejecució n a tus aplausos fío.
Una fiesta hacer quiero
Si soy Autor y si la fiesta es mía,
por fuerza la ha de hacer mi compañ ía.
Y pues que yo escogí de los primeros
los hombres, y ellos son mis compañ eros,
ellos, en el teatro
del mundo, que contiene partes cuatro,
con estilo oportuno
han de representar. Yo a cada uno
el papel le daré que le convenga,
y porque en fiesta igual su parte tenga
el hermoso aparato
de apariencias, de trajes el ornato
hoy prevenido quiero
que, alegre, liberal y lisonjero,
fabriques apariencias
que de dudas se pasen a evidencias.
Seremos, yo el Autor, en un instante,
tú el teatro, y el hombre el recitante.
MUNDO Autor generoso mío,
a cuyo poder, a cuyo
acento obedece todo,
yo, el gran teatro del mundo,
para que en mí representen
los hombres, y cada uno
halle en mí la prevenció n
que le impone el papel suyo,
-que solamente ejecuto
lo que ordenas, que aunque es mía
la obra el milagro es tuyo-,
De pensarlo me estremezco,
de imaginarlo me turbo,
de repetirlo me asombro,
de acordarlo me consumo.
Mas ¡dilá tese esta escena,
este paso horrible y duro,
tanto, que nunca le vean
todos los siglos futuros!
Y para que, desde Ti,
a representar al mundo
salgan y vuelvan a entrarse,
ya previno mi discurso
dos puertas: la una es la cuna
y la otra es el sepulcro.
Y para que no les falten
las galas y adornos juntos,
para vestir los papeles
tendré prevenido a punto
al que hubiere de hacer rey,
pú rpura y laurel augusto;
al valiente capitá n,
armas, valores y triunfos;
al que ha de hacer el ministro,
libros, escuelas y estudios.
Al religioso, obediencias;
al facineroso, insultos;
al noble le daré honras,
y libertades al vulgo.
Al labrador, que a la tierra
ha de hacer fértil a puro
afá n, por culpa de un necio,
le daré instrumentos rudos.
A la que hubiere de hacer
la dama, le daré sumo
adorno en las perfecciones,
dulce veneno de muchos.
Só lo no vestiré al pobre
porque es papel de desnudo,
porque ninguno después
se queje de que no tuvo
para hacer bien su papel
todo el adorno que pudo,
pues el que bien no lo hiciere
será por defecto suyo,
no mío. Y pues que ya tengo
todo el aparato junto,
venid, mortales, venid
a adornaros cada uno
para que representéis
en el teatro del mundo. (Vase.)
AUTOR Mortales que aú n no vivís
y ya os llamo yo mortales,
pues en mi presencia iguales
antes de ser asistís;
aunque mis voces no oís,
venid a aquestos lugares,
que ceñ ido de laureles,
cedros y palma os espero,
porque aquí entre todos quiero
repartir estos papeles.
Salen el RICO, el REY, el LABRADOR, el POBRE y la HERMOSURA, la DISCRECION y un NIÑO.
REY Ya estamos a tu obediencia,
Autor nuestro, que no ha sido
necesario haber nacido
para estar en tu presencia.
AUTOR Ya sé que si para ser
el hombre elecció n tuviera,
ninguno el papel quisiera
del sentir y padecer;
todos quisieran hacer
el de mandar y regir,
sin mirar, sin advertir
que en acto tan singular,
aquello es representar,
aunque piensen que es vivir.
Pero yo, Autor soberano,
sé bien qué papel hará
mejor cada uno; así va
repartiéndolos mi mano.
(Da su papel a cada uno.)
AUTOR Haz tú el Rey.
REY Honores gano.
AUTOR La dama, que es la hermosura
humana, tú .
HERM. ¡Qué ventura!
AUTOR Haz tú al rico, al poderoso.
RICO En fin nazco venturoso
a ver del sol la luz pura.
AUTOR Tú has de hacer al labrador.
LABRAD. ¿Es oficio o beneficio?
AUTOR Es un trabajoso oficio.
LABRAD. Seré mal trabajador.
Por vuestra vida, Señ or,
que no me deis este afá n ……
justo sois, no hay que quejarme;
AUTOR Tú , la discreció n harás.
DISCR. Venturoso estado sigo,
AUTOR Haz tú al mísero, al mendigo.
POBRE ¿Aqueste papel me das?
AUTOR Tú , sin nacer morirá s.
NIÑO Poco estudio el papel tiene.
AUTOR Así mi ciencia previene
que represente el que viva.
Justicia distributiva
soy, y es lo que os conviene.
POBRE ¿Por qué tengo de hacer yo
el pobre en esta comedia?
¿Para mí ha de ser tragedia,
y para los otros no?
¿Cuando este papel me dio
tu mano, no me dio en él
igual alma a la de aquél
que hace el rey? ¿Igual sentido?
¿Igual ser? Pues ¿por qué ha sido
tan desigual mi papel?
AUTOR En la representació n
igualmente satisface
el que bien al pobre hace
con afecto, alma y acció n
como el que hace al rey, y son
iguales éste y aquél
en acabando el papel.
Haz tú bien el tuyo y piensa
que para la recompensa
yo te igualaré con él.
que toda la vida humana
representaciones es.
Y la comedia acabada
ha de cenar a mi lado
el que haya representado,
sin haber errado en nada,
su parte má s acertada;
allí, igualaré a los dos.
HERM. Pues, decidnos, Señ or, Vos,
¿có mo en lengua de la fama
esta comedia se llama?
AUTOR Obrar bien, que Dios es Dios.
REY Mucho importa que no erremos
comedia tan misteriosa
RICO Para eso es acció n forzosa
que primero lo ensayemos.
DISCR. ¿Có mo ensayarla podremos
si nos llegamos a ver
sin luz, sin alma y sin ser
antes de representar?
POBRE Pues ¿có mo sin ensayar
la comedia se ha de hacer?
AUTOR Llegando ahora a advertir
que, siendo el cielo juez,
se ha de acertar de una vez
cuanto es nacer y morir.
HERM. Pues ¿el entrar y el salir
có mo lo hemos de saber
ni a qué tiempo haya de ser?
AUTOR Aun eso se ha de ignorar,
y de una vez acertar
cuanto es morir y nacer.
Estad siempre prevenidos
para acabar el papel;
que yo os llamaré al fin de él.
POBRE ¿Y si acaso los sentidos
tal vez se miran perdidos?
AUTOR Para eso, comú n grey,
tendré, desde el pobre al rey,
para enmendar al que errare
y enseñ ar al que ignorare,
con el apunto, a mi Ley;
ella a todos os dirá
lo que habéis de hacer, y así
nunca os quejaréis de mí.
DISCR. ¿Qué esperamos?
¡Vamos al teatro!
TODOS ¡Vamos
a obrar bien, que Dios es Dios!
Al irse a entrar, sale el MUNDO y detiénelos
MUNDO Ya está todo prevenido
para que se represente
esta comedia aparente
que hace el humano sentido.
REY Pú rpura y laurel te pido.
(Enséñale el papel, y toma la púrpura y corona, y vase.)
HERM. A mí, matices me da
de jazmín, rosa y clavel.
MUNDO ¿Quién es?
HERM. La hermosura humana.
MUNDO (Dale un ramillete.)
RICO Dadme riquezas a mí,
dichas y felicidades,
pues para prosperidades
hoy vengo a vivir aquí.
MUNDO (Dale joyas.)
DISCR. Yo, para mi papel, hoy,
tierra en que vivir te pido.
MUNDO ¿Qué papel el tuyo ha sido?
DISCR. La discreció n estudiosa.
MUNDO Discreció n tan religiosa
tome ayuno y oració n.
(Dale cilicio y disciplina.)
MUNDO ¿Có mo tú entras sin pedir
para el papel que has de hacer?
NIÑO ¡Có mo no te he menester
para lo que he de vivir!...
Sin hacer he de morir,
en ti no tengo de estar
má s tiempo que el de pasar
de una cá rcel a otra oscura,
y para una sepultura
por fuerza me la has de dar.
MUNDO ¿Qué pides tú , di, grosero?
De tu proceder infiero
que, como bruto gañ á n,
habrá s de ganar tu pan
Pues, toma aqueste azadó n.
(Dale un azadón.)
POBRE Ya que a todos darles dichas
gustos y contentos vi,
dame pesares a mí,
dame penas y desdichas;
plata ni oro no he querido.
Só lo remiendos te pido.
MUNDO ¿Qué papel es tu papel?
POBRE Es mi papel la aflicció n,
es la angustia, es la miseria,
la desdicha, la pasió n,
el dolor, la compasió n,
el suspirar, el gemir,
el padecer, el sentir,
importunar y rogar
el nunca tener que dar,
el siempre haber de pedir.
El desprecio, la esquivez,
el baldó n, el sentimiento,
la vergü enza, el sufrimiento,
el hambre, la desnudez,
el llanto, la mendiguez,
la inmundicia, la bajeza,
el desconsuelo y pobreza,
la sed, la penalidad,
y es la vil necesidad,
que todo esto es la pobreza.
MUNDO A ti nada te he de dar,
que el que haciendo al pobre vive
nada del mundo recibe,
¡sal, divino Autor, a ver
las fiestas que te han de hacer
los hombres! ¡Abrase el centro 625
de la tierra, pues que dentro
della la escena ha de ser!
Con música se abren a un tiempo dos globos: en el uno estará un trono de gloria, y en él el AUTOR sentado; en
el otro ha de haber representación con dos puertas: en la una pintada una cuna y en la otra un ataúd
AUTOR Pues para grandeza mía
aquesta fiesta he trazado,
en este trono sentado
donde es eterno mi día,
he de ver mi compañ ía.
que os ve el Autor desde el cielo.
Aparece la LEY DE GRACIA en una elevación, que estará sobre donde estuviere el MUNDO, con un papel en la
mano
LEY Yo, que Ley de Gracia soy,
la fiesta introduzco hoy;
para enmendar al que yerra
en este papel se encierra
la gran comedia, que Vos
compusisteis só lo en dos
versos que dicen así:
(Canta.) Ama al otro como a ti,
y obra bien, que Dios es Dios.
Salen la HERMOSURA y la DISCRECION por la puerta de la cuna
HERM. Vente conmigo a espaciar
por estos campos que son
felice patria del Mayo,
dulce lisonja del sol;
DISCR. Ya sabes que nunca gusto
de salir de casa yo,
HERM. ¿Todo ha de ser para ti
austeridad y rigor?
¿No ha de haber placer un día?
¿Para qué hizo Dios, en fin
montes, valles, cielo, sol,
si no han de verlo los ojos?
Ya parece, y con razó n,
ingratitud no gozar
las maravillas de Dios.
DISCR. Gozarlas para admirarlas
es justa y lícita acció n
y darle gracias por ellas,
gozar las bellezas, no
para usar dellas tan mal
que te persuadas que son
para verlas las criaturas,
sin memoria del Criador.
HERM . Yo, para esto, Hermosura:
a ver y ser vista voy. (Apártanse.)
MUNDO Poco tiempo se avinieron
Hermosura y Discreció n.
DISCR. ¿Qué haré yo para emplear
bien mi ingenio?
HERM. ¿Qué haré yo
para lograr mi hermosura?
LEY (Canta.) Obrar bien, que Dios es Dios.
Sale el RICO
RICO Pues pró digamente el cielo
hacienda y poder me dio
pró digamente se gaste
en lo que delicias son.
Nada me parezca bien
que no lo apetezca yo;
Sale el LABRADOR
LABRAD. ¿Quién vio trabajo mayor
que el mío?
Hoz y azada son mis armas;
con ellas riñ endo estoy:
con las cepas, con la azada;
con las mieses, con la hoz.
Mas, pues trabajo y lo sudo,
los frutos de mi labor
entonces, ¿qué podré hacer?
LEY (Canta.) Obrar bien, que Dios es Dios.
Sale el POBRE
POBRE De cuantos el mundo viven,
¿quién mayor miseria vio
que la mía?
suyo, descubierto está
a la escarcha y al calor;
la hambre y la sed me afligen.
¡Dadme paciencia, mi Dios!
RICO ¿Qué haré yo para ostentar
mi riqueza?
POBRE ¿Qué haré yo
para sufrir mis desdichas?
LEY (Canta.) Obrar bien, que Dios es Dios.
POBRE ¡Oh, có mo esta voz consuela!
RICO ¡Oh, có mo cansa esta voz!
Sale el REY
REY A mi dilatado imperio
estrechos límites son
De cuanto circunda el mar
y de cuanto alumbra el sol
soy el absoluto dueñ o,
soy el supremo señ or.
¿Qué he menester yo en el mundo?
LEY (Canta.) Obrar bien, que Dios es Dios.
POBRE Desde la miseria mía
mirando infeliz estoy,
ajenas felicidades.
y só lo, en el mundo, yo
hoy de todos necesito,
y así llego a todos hoy,
porque ellos viven sin mí
pero yo sin ellos no.
A la Hermosura me atrevo
a pedir. Dadme, por Dios limosna.
HERM ¿qué galas me está n más bien?,
¿qué rizos me está n mejor?
POBRE ¿No me veis?
MUNDO Necio, no miras
que es vana tu pretensió n?
¿Por qué ha de cuidar de ti
quien de sí se descuidó ?
POBRE Pues, que tanta hacienda os sobra,
dadme una limosna vos
RICO En el umbral del zaguá n
pudierais llamar, y no
haber llegado hasta aquí
POBRE No me tratéis con rigor.
RICO Pobre importuno, idos luego.
POBRE Quien tanto desperdició
por su gusto, ¿no dará
alguna limosna?
RICO No.
POBRE atreveréme al rey mismo.
Dadme limosna, Señ or.
REY Para eso tengo ya
mi limosnero mayor.
POBRE Labrador,
mi necesidad os pide limosna.
LABRAD. Si me la dio
Dios, buen arar y sembrar
y buen sudor me costó .
Decid: ¿no tenéis vergü enza
que un hombrazo como vos
pida? ¡Servid, noramala!
No os andéis hecho un bribó n.
Y si os falta que comer,
tomad aqueste azadó n
conque lo podéis ganar.
Pues, amigo, en su papel
no le ha mandado el Autor
pedir no má s y holgar siempre,
que el trabajo y el sudor
es propio papel del pobre.
POBRE Sea por amor de Dios.
Riguroso, hermano, está is.
LABRAD. Y muy pedigü eñ o vos.
POBRE Dadme vos algú n consuelo.
DISCR. Tomad, y dadme perdó n. (Dale un pan.)
POBRE Limosna de pan, señ ora,
era fuerza hallarla en vos
porque el pan que nos sustenta
ha de dar la Religió n.
AUTOR Yo, bien pudiera enmendar
los yerros que viendo estoy
pero por eso les di
albedrío superior
a las pasiones humanas,
por no quitarles la acció n
de merecer con sus obras;
y así dejo a todos hoy
hacer libres sus papeles
y en aquella confusió n
donde obran todos juntos
miro en cada uno yo
diciéndoles por mi ley:
LEY (Canta.) Obrar bien, que Dios es Dios.
A cada uno por sí
y a todos juntos, mi voz
ha advertido; ya con esto
su culpa será su error.
Ama al otro como a ti
y obrar bien, que Dios es Dios.
REY Supuesto que es esta vida
una representació n
y que vamos un camino
todos juntos, haga hoy
del camino la llaneza,
comú n la conversació n.
DISCR. Será prolijo; mejor
será que cada uno diga
qué está en su imaginació n
REY Viendo estoy mis imperios dilatados,
mi majestad, mi gloria, mi grandeza,
(Canta una voz triste, dentro, a la parte que está la puerta del ataúd.)
VOZ Rey de este caduco imperio,
cese, cese, tu ambició n,
que en el teatro del mundo
ya tu papel se acabó .
REY Que ya acabó mi papel
me dice una triste voz,
que me ha dejado al oírla
sin discurso ni razó n.
Pues se acabó el papel, quiero
entrarme, mas ¿dó nde voy?
Porque a la primera puerta,
donde mi cuna se vio,
no puedo, ¡ay de mí!, no puedo
retroceder. ¡Qué rigor!
¡No poder hacia la cuna
dar un paso!... ¡Todos son
hacia el sepulcro
¡Qué confusió n!
Si ya acabó mi papel,
supremo y divino Autor,
dad a mis yerros disculpa
pues arrepentido estoy.
(Vase por la puerta del ataúd, y todos se han de ir por ella.)
MUNDO Pidiendo perdó n el Rey,
bien su papel acabó .
HERM. Y notable confusió n.
¿Qué haremos sin él?
RICO Volver
a nuestra conversació n.
Dinos, tú , lo que imaginas.
MUNDO ¡Qué presto se consolaron
los vivos de quien murió !
HERM. Viendo estoy mi beldad hermosa y pura
ni al rey envidio, ni sus triunfos quiero,
pues más ilustre imperio considero
que es el que mi belleza me asegura.
con causa que mi imperio es el primero,
pues que reina en las almas la hermosura.
VOZ (Canta.) Toda la hermosura humana
es una temprana flor,
marchítese, pues la noche
ya de su aurora llegó .
HERM. Que fallezca la hermosura
dice una triste canció n.
No fallezca, no fallezca.
Vuelva a su primer albor.
Mas, ¡ay de mí!, que no hay rosa,
de blanco o rojo color,
que a las lisonjas del día,
que a los halagos del sol,
saque a deshojar sus hojas,
que no caduque; pues no
vuelve ninguna a cubrirse
dentro del verde botó n.
¿Qué dices, voz?
VOZ (Canta.) Hermosura en el alma eres eterna,
y en el cuerpo mortal flor.
HERM. De aquella cuna salí
y hacia este sepulcro voy.
Mucho me pesa no haber
hecho mi papel mejor. (Vase.)
POBRE Y aun notable compasió n
¿Qué habemos de hacer?
RICO Volver
a nuestra conversació n.
LABRAD. Cuando el ansioso cuidado
con que acudo a mi labor
miro sin miedo al calor
y al frío desazonado,
y advierto lo descuidado
del alma, tan tibia ya,
la culpo, pues dando está
gracias de cosecha nueva
al campo porque la lleva
y no a Dios que se la da.
VOZ (Canta.) Labrador, a tu trabajo
término fatal llegó ;
LABRAD. No muera yo en este tiempo,
aguarda sazó n mejor,
siquiera porque mi hacienda
la deje puesta en sazó n;
Mas, pues no es tiempo de gracias
pues allí dijo una voz
que me muero, y el sepulcro
la boca, a tragarme, abrió ,
si mi papel no he cumplido
conforme a mi obligació n,
pésame que no me pese
de no tener gran dolor. (Vase.)
DISCR. ¿Qué habemos de hacer?
RICO Volver,
a nuestra conversació n;
y, por hacer lo que todos,
digo lo que siento yo
¿A quién mirar no le asombra
ser esta vida una flor
que nazca con el albor
y fallezca con la sombra?
Pues si tan breve se nombra,
de nuestra vida gocemos
el rato que la tenemos:
dios a nuestro vientre hagamos.
¡Comamos, hoy, y bebamos,
que mañ ana moriremos!
DISCR. ¿Quién se sigue ahora?
POBRE Yo.
Perezca, Señ or, el día
en que a este mundo nací.
No porque así me he quejado
es, Señ or, que desespero
sino porque considero
que fui nacido en pecado.
VOZ (Canta.) Nú mero tiene la dicha,
nú mero tiene el dolor;
de ese dolor y esa dicha
venid a cuentas los dos.
RICO ¡Ay de mí!
POBRE ¡Qué alegre nueva!
RICO ¿Desta voz que nos llamó
tú no te estremeces?
POBRE Sí.
RICO ¿No procurará s huir?
POBRE No; que el estremecerse es
una natural pasió n
del á nimo, a quien como hombre
temiera Dios, con ser Dios.
Antes mil gracias le doy
pues con esto acabará
con mi vida mi dolor.
¡Qué alegría!
RICO ¡Qué tristeza!
POBRE ¡Qué consuelo!
RICO ¡Qué aflicció n!
POBRE ¡Qué dicha!
RICO ¡Qué sentimiento!
POBRE ¡Qué ventura!
RICO ¡Qué rigor! (Vanse los dos.)
DISCR. En efecto, en el teatro sola me he quedado yo.
MUNDO Siempre, lo que permanece
má s en el mundo, es la religió n.
DISCR Y antes que la voz me llame
yo me anticipo a la voz
del sepulcro, pues ya en vida
me sepulté, con que doy,
por hoy, fin a la comedia,
que mañ ana hará el Autor.
Enmendaos para mañ ana
los que veis los yerros de hoy.
(Ciérrase el globo de la tierra.)
AUTOR Castigo y premio ofrecí
a quien mejor o peor
representase, y verá n
qué castigo y premio doy.
(Ciérras el globo celeste, y, en él, el AUTOR.)
MUNDO ¡Corta fue la comedia! Pero ¿cuá ndo
no lo fue la comedia desta vida,
y más para el que está considerando
que toda es una entrada, una salida?
Cobrar quiero de todos, con cuidado,
las joyas que les di con que adornasen
la representació n en el tablado,
pues só lo fue mientras representasen.
Pondréme en esta puerta, y, avisado,
haré que mis umbrales no traspasen
sin que dejen las galas que tomaron:
polvo salgan de mí, pues polvo entraron
Sale el REY
MUNDO Di, ¿qué papel hiciste, tú , que ahora
el primero a mis manos has venido?
REY Pues, ¿el Mundo quién fui tan presto ignora?
MUNDO El Mundo lo que fue pone en olvido.
REY Mandé, juzgué, regí muchos estados;
hallé, heredé, adquirí grandes memorias
vi, tuve, concebí cuerdos cuidados;
poseí, gocé, alcancé varias victorias.
Formé, aumenté, valí varios privados;
hice, escribí, dejé varias historias;
vestí, imprimí, ceñ í, en ricos doseles,
las pú rpuras, los cetros y laureles.
MUNDO Pues deja, suelta, quita la corona;
la majestad, desnuda, pierde, olvida,
(quítaselo)
REY ¿Tú , no me diste adornos tan amados?
¿Có mo me quitas lo que ya me diste?
MUNDO Porque dados no fueron, no: prestados
sí, para el tiempo que el papel hiciste.
Déjame para otros los estados,
la majestad y pompa que tuviste.
REY ¿Qué tengo de sacar en mi provecho
de haber, al mundo, al rey representado?
MUNDO Esto, el Autor, si bien o mal lo has hecho,
premio o castigo te tendrá guardado;
no, no me toca a mí, segú n sospecho,
conocer tu descuido o tu cuidado:
cobrar me toca el traje que sacaste,
porque me has de dejar como me hallaste.
Sale la DISCRECION
MUNDO Cuando a las puertas del vivir llamaste
tú , para adorno tuyo, ¿qué pediste?
DISCR. Pedí una religió n y una obediencia,
cilicios, disciplinas y abstinencia.
MUNDO Pues déjalo en mis manos; no me puedan
decir que nadie saca sus blasones.
DISCR . No quiero; que en el mundo no se quedan
sacrificios, afectos y oraciones;
conmigo he de llevarlos, porque excedan
a tus mismas pasiones tus pasiones.
MUNDO No te puedo quitar las buenas obras.
Estas solas del mundo se han sacado.
REY ¡Quién má s reinos no hubiera poseído!
HERM. ¡Quién má s beldad no hubiera deseado!
RICO ¡Quién má s riquezas nunca hubiera habido!
LABRAD. ¡Quién má s, ay Dios, hubiera trabajado!
POBRE ¡Quién más ansias hubiera padecido!
REY ¿Tan presto de la memoria
que fuiste vasallo mío,
mísero mendigo, borras?
POBRE Ya acabado tu papel,
en el vestuario ahora
del sepulcro, iguales somos,
lo que fuiste poco importa.
POBRE Autor del cielo y la tierra,
y a tu compañ ía toda
que hizo de la vida humana
aquella comedia corta,
a la gran cena, que tú
ofreciste, llega
Con música se descubre otra vez el globo celeste, y en él una mesa con cáliz y hostia, y el AUTOR sentado a
ella; y sale el MUNDO
AUTOR Esta mesa, donde tengo
pan que los cielos adoran
os espera; mas importa
saber los que han de llegar
a cenar conmigo ahora,
porque de mi compañ ía
se han de ir los que no logran
sus papeles, por faltarles
entendimiento y memoria
del bien que siempre les hice
con tantas misericordias.
Suban a cenar conmigo
el pobre y la religiosa
(Suben los dos.)
POBRE ¡Dichoso yo! ¡Oh, quién pasara
má s penas y más congojas,
pues penas por Dios pasadas
cuando son penas son glorias!
DISCR. Yo que tantas penitencias
hice, mil veces dichosa,
pues tan bien las he logrado.
Aquí dichoso es quien llora
confesando haber errado.
AUTOR La hermosura y el poder,
por aquella vanagloria
que tuvieron, pues lloraron,
subirá n, pero no ahora, con el labrador también,
que aunque no te dio limosna,
no fue por no querer darla,
que su intenció n fue piadosa,
AUTOR Por eso os lo premio ahora
y porque llorando culpas
pediste misericordia,
los tres en el Purgatorio
en su dilació n penosa
estaréis.
NIÑO Si yo no erré mi papel,
¿por qué no me galardonas,
gran Señ or?
AUTOR Porque muy poco,
le acertaste; y así ahora,
ni te premio ni castigo.
Ciego, ni uno ni otro goza,
que en fin naces del pecado.
RICO ¿có mo oso mirarla ahora?
Mas es preciso llegar,
pues no hay adonde me esconda
de su riguroso juicio.
¡Autor!
AUTOR ¿Có mo así me nombras?
Que aunque soy tu Autor, es bien
que de decirlo te corras,
pues que ya en mi compañ ía
no has de estar. De ella te arroja
mi poder. Desciende adonde
te atormente tu ambiciosa
condició n eternamente
entre penas y congojas.
RICO ¡Ay de mí! Que envuelto en fuego
caigo arrastrando mi sombra
HERM. ¡Qué ventura!
LABRAD. ¡Qué consuelo!
RICO ¡Qué desdicha!
REY ¡Qué victoria!
RICO ¡Qué sentimiento!
DISCR. ¡Qué alivio!
POBRE ¡Qué dulzura!
RICO ¡Qué ponzoñ a!
NIÑO Gloria y pena hay, pero yo
no tengo pena ni gloria.
AUTOR Pues el á ngel en el cielo,
en el mundo las personas
y en el infierno el demonio
todos a este Pan se postran;
en el infierno, en el cielo y mundo a un tiempo se oigan
dulces voces que le alaben
acordadas y sonoras.
(Tocan chirimías, cantando el « Tantum ergo » muchas veces.)
MUNDO Y pues representaciones
es aquesta vida toda,
merezca alcanzar perdó n
de las unas y las otras