Jagadish Chandra Bose
Mariajosé Urquijo Pinto 162216239
Paula Catalina Hernández Reina 162216122
Richard Mogollón Vargas 1622161
Universidad de Cundinamarca
Antenas y líneas de transmisión
Imagen 1. Jagadish Chandra Bose.
Nació en Maimansingh, el 30 de noviembre de 1858. Murió en Giridih, el 23 de noviembre de 1937.
Fue un polímata, físico, biofísico, botánico, escritor de ciencia ficción, arqueólogo y pionero de la radio bangladesí.
Estudió en Calcuta y en la Universidad de Cambridge, Inglaterra.
En 1917 fundó el Bose Research Institute de Calcuta, en el que también ejerció como director hasta 1937. En 1920
fue nombrado miembro de la Royal Society.
Antes que Marconi, Bose realizó una serie de investigaciones sobre las ondas electromagnéticas, inventó un
aparato que produce radiaciones eléctricas y permite repetir de manera fácil las experiencias de Hertz, como la
reflexión, la refracción, la difracción y la polarización . En noviembre de 1894, en Calcuta, efectuó su primera
demostración pública haciendo sonar una campana a distancia y explotar una carga de pólvora.
En 1897 el ingeniero italiano Guillermo Marconi realizaba la primera transmisión de una señal radial sobre el mar
en el mundo, en Gales, Reino Unido. Pero para que esto pasara, fue necesario el trabajo de Jagadish Chandra
Bose.
"Se le considera el padre de la ciencia radial porque fue la primera persona en demostrar la transmisión de ondas
electromagnéticas en 1895. Pero Bose no patentó su invento, fue Marconi quien lo hizo unos años después", de
acuerdo con el sitio web de la Universidad Abierta del Reino Unido.
Bose estaba en desacuerdo con el desarrollo de la ciencia por el lucro, y por eso no registró sus creaciones, según
señala la publicación estadounidense National Geographic. Sólo estaba animado por el deseo de conocimiento
científico, no tenía interés comercial en el descubrimiento. En 1901 le escribió a Rabindranath Tagore: «Me
gustaría que pudieras ver el terrible compromiso con las ganancias que se tiene en este país... Semejante codicia
por el dinero... Una vez atrapado en esta trampa, no habrá escapatoria para mí»
En su trabajo, produjo las ondas cortas de 5 mm, y estudió su refracción, difracción y polarización. Construyó una
forma primitiva de diodo semiconductor como detector de ondas con galena .
Imagen 2. Radio a galena con dos contactos de sintonización deslizantes, y con sus auriculares.
LA BOBINA DE SINTONIA
A veces es posible encontrar problemas al tratar de fabricar la bobina de antena. Quizás no encontramos el
soporte adecuado, o las medidas del que disponemos no coinciden exactamente con lo que nos dice el manual.
¿Que podemos hacer entonces?.
¡Bién!. Nosotros vamos a dar varias posibilidades y cada cual
que elija la que más le convenga.
Si deseas fabricar la bobina tu mismo deberás hacerlo de alguna de las siguientes maneras:
1. Como soporte podemos utilizar una barra de ferrita cilíndrica, como las usadas en muchos receptores de
AM portátiles, de 1 cm de diámetro y unos 10 cms de longitud (la longitud no es crítica). El hilo de cobre ha de
ser esmaltado, el mismo que se usa en transformadores y motores, y de entre 0,3 y 0,5 mm. El secundario o
bobina de sintonía está constituido por 60 espiras y el primario o bobina de antena por 20 espiras del mismo
hilo.
2. La segunda posibilidad es usar un tubo de cartón o
plástico (PVC) de unos 2,5 cms de diámetro y aproximadamente 10 cms de longitud. Utilizando el mismo hilo de
cobre anterior, se devanarán sobre el tubo 90 espiras de hilo para la bobina de sintonía (secundario) y 50 espiras
para la bobina de antena (primario).
Acostúmbrate siempre a bobinar en el mismo sentido el primario con respecto al secundario. Aunque en este
montaje no tiene demasiada relevancia, si que la tendrá cuando queramos construir un receptor a reacción, por
ejemplo. Si en el presente te acostumbras a hacer las cosas bien seguro que tendrás menos problemas en el
futuro.
En Internet hay ofertas de condensadores variables para todos los gustos y de todos los colores, de diferentes
calidades y precios y más o menos adecuados para construir nuestro receptor.
Como último recurso, siempre te queda la posibilidad de pillarlo del antiguo receptor que tengas por casa y que
ya no vayas a usar, acudir a la tienda de "todo a 100" o al "chino".
EL DIODO DETECTOR
El diodo para demodular la señal de RF a utilizar en este montaje ha de ser forzosamente de germanio. No sirven
los diodos de silicio.
La razón hemos de buscarla en la tensión mínima necesaria
para que el diodo comience a conducir. Un diodo de silicio lo hace, siendo benevolentes, a partir de los 0,6
voltios, mientras que uno de germanio puede hacerlo a partir de los 0,2 voltios, es decir, tres veces antes.
Esta tensión mínima de conducción, unido a la debilidad de las señales captadas por la antena, las cuales hay
que recordar que en este tipo de receptor no están amplificadas, hacen inoperantes a los diodos de silicio como
detectores en esta clase de receptores.
A la hora de comprar un diodo detector para tu montaje asegúrate que sea de germanio. Existen muchos
vendedores en Internet que comercializan diodos con referencias como OA91 que no tienen nada en absoluto de
germanio, sino que en realidad son simples 1N4148 u otro diodo similar de silicio para usos generales y de
conmutación.
Nomenclaturas correspondientes a diodos de germanio para
usarlos como demoduladores de AM hay bastantes. Algunas de las más habituales son: OA81, 1N34A, 1N60,
1N43 y OA91, pero cuidado con este último por las razones ya expuestas.
Los diodos de germanio para detección de señales de RF suelen venir encapsulados en cristal
completamente transparente y en muchos casos, a su través, puede verse perfectamente la pastilla de
germanio de forma cuadrada que actúa de cátodo, sobre la que descansa la punta de una especie
de "aguja" con alguna que otra curva, la cual resulta ser el ánodo.
Los diodos de silicio, aunque algunos también vienen encapsulados en cristal, no tienen esta configuración de
"aguja reposando en pastilla" y además no dejan ver su interior como los de germanio porque su cristal, si es
que la cápsula es de este material, resulta ser opaco.
Para que te hagas una idea de los encapsulados en los que se
comercializan ambos tipos de diodos, te ponemos algunas fotos de diodos de germanio y otras de diodos de
silicio tipo 1N4148.
Si haces clic en cada una de las fotos se abrirá una nueva ventana y podrás ver mucho mejor estos componentes.
Observa como en los diodos de germanio se pueden distinguir perfectamente el ánodo y el cátodo según hemos
explicado. Sin embargo, en los de silicio no ocurre esto.
Aunque lo dicho anteriormente no puede considerarse una norma, si que es algo que la mayoría de los
fabricantes diseñan así. No obstante, repetimos, no debes considerar esto como algo concluyente, ya que el
cristal de la cápsula contenedora de un diodo de germanio no necesariamente debe ser transparente.
EL CONDENSADOR "C2"
El condensador de 1 nF marcado en el esquema como C2 es un simple condensador cerámico.
Aunque el receptor funcionará sin este condensador es
mejor colocárselo, ya que de esta manera eliminaremos la señal de radiofrecuencia residual que queda después
de la detección, encaminándola hacia tierra a través de él.
Si no se coloca este componente, esa señal de radiofrecuencia estará presente en el auricular y, aunque este no
notará su presencia y ni siquiera la dejará pasar, si que es verdad que es mejor eliminarla de forma
correcta derivándola a tierra.
Aquí te decimos lo mismo que te recomendamos en el apartado de la bobina de sintonía. Es mejor hacer las
cosas bién desde el principio para que en el futuro los resultados sean óptimos.
En otros receptores diferentes a este es muy posible que tengas problemas si no colocas este condensador.
EL AURICULAR
Como auricular hemos de usar uno de alta impedancia de
aproximadamente 500 a 1000 ohmios. Con impedancias superiores también se obtienen buenos resultados.
Muchos aficionados usan un auricular normal de 8 ohmios con el que no oyen absolutamente nada.
A este respecto, conocemos a mucha gente que, sin saber que el problema estaba en la impedancia de dicho
auricular, se han vuelto locos buscando la causa del fracaso y al final han abandonado el
proyecto completamente desilusionados.
Por otra parte, encontrar un auricular de alta impedancia hoy dia puede no resultar tarea fácil, ya que la mayoría
de los productores han abandonado su fabricación debido al desuso en el que ha caido por parte del gran
público. Sin embargo, daremos soluciones para poder obtener uno.
Esto y todos los demás detalles constructivos te lo explicamos en el artículo en PDF repleto de fotos del
prototipo que nosotros hemos fabricado. Este artículo lo estamos preparando y será descargable por nuestros
suscriptores.
El primer problema a resolver consistía en obtener una manera fácil de mezclar la información a transmitir, o
señal moduladora, con un tono o portadora que permitiese su propagación óptima asociada a las variaciones
temporales armónicas de la ecuación de onda, consiguiendo adaptar la señal modulada resultado de dicha mezcla
a un canal de comunicaciones lo suficientemente bueno en cuanto a carencia de ruidos indeseados notables, una
baja atenuación de la onda en su viaje, así como el hecho de utilizar una frecuencia no usada en el
espacio físico identificado con el canal para evitar interferencias. Pues bien, el primer intento de transformación
matemática de la señal moduladora lo constituyó la modulación de amplitud (AM), por ser el esquema más
natural concebible, y consiste en multiplicar la portadora con la señal moduladora, que varía mucho más
lentamente que la primera, de modo que la información queda retenida en la envolvente de la onda a transmitir.
Es una forma natural de hacerlo, y que permite, si se usa suficiente potencia de transmisión, un gran alcance, a
pesar de que es muy sensible a los ruidos. Los ruidos son señales indeseadas producidas por tormentas, y ruido
térmico producido por el flujo natural de la corriente en los dispositivos con componente resistiva, con el
consabido calentamiento de los mismos, a la cual se le suma una cantidad muy grande de pequeñas corrientes de
estadística gaussiana generadas por los choques entre portadores de carga y núcleos atómicos, en todas las
direcciones, y que se superponen a la corriente media. Dicha componente superpuesta es precisamente el ruido
térmico, que al llegar a un elemento radiante es emitido hacia el receptor, aunque también se debe tener en
cuenta la atenuación por hidrometeoros (donde lo que más influye es la atenuación que sufre la onda por la
absorción molecular que se produce en las moléculas de agua y/o por dispersión de la energía por ser el agua
buena conductora).
En un principio la modulación que se utilizó para las comunicaciones era la modulación de amplitud. Aún es usada
hoy por ejemplo en las emisiones de onda corta, en variantes en las que se suprime una de las bandas laterales
del espectro de radiofrecuencia. Por ser la señal real, su espectro tiene módulo simétrico respecto al eje de la
frecuencia de portadora, con lo cual se evita el envío de información redundante. Queda por tanto el espectro
configurado mediante la banda de media frecuencia, las frecuencias superiores (para USB) -o inferiores (para
LSB)- y el piloto de portadora -también se puede emitir con portadora suprimida-; y esta modulación se conoce en
general como Banda Lateral Suprimida (SSB). Además este mismo esquema -otra variante de la modulación AM o
de amplitud- fue usado para la transmisión analógica de televisión, antes de la actual TDT digital; en concreto se
usaba una subportadora, para ser modulada en amplitud en cuadratura por dos señales diferencia de color,
intercaladas en un hueco del espectro de la señal de luminancia, y estando el sonido modulado en FM a una
frecuencia de subportadora mayor. Al menos se operaba así en el antiguo estándar europeo de televisión
analógica, conocido como PAL.
Tal vez una de las primeras implementaciones de receptor de radio capaz de transformar la modulación AM en
algo audible -en la propia señal moduladora- es un esquema muy simple conocido como radio de galena, que se
representa en la figura de más arriba. La radio de galena responde a la forma lógica de detectar la moduladora en
una señal AM, esto es, responde a obtener la envolvente de la señal modulada transmitida y recibida en el
receptor y aplicarla a unos auriculares. Recuérdese que las variaciones lentas de la señal moduladora contienen la
información a recibir. Véase el dibujo de más abajo, que representa una señal moduladora modulando a una
portadora.
La galena es un mineral, en concreto sulfuro de plomo, y cristaliza en forma de cristales cúbicos. Tiene una
propiedad muy interesante, que es que según algunas direcciones a su través rectifica una corriente eléctrica,
esto es, la deja pasar en un sentido pero no en el contrario. Lógicamente, si la señal modulada transmitida una
vez recibida es pasada por una galena con el ajuste adecuado, dejará pasar sólo la parte positiva de la corriente
eléctrica, y si usamos a su salida un condensador conseguiremos que la parte positiva antes de la bajada hacia
valores negativos de la señal modulada cargue esa capacidad, que será descargada a través de los auriculares
lentamente en la parte en la que la galena no permite paso de corriente, por estar ésta en el otro sentido -galena
en corte-. Se obtiene así una señal sin brusquedades y de variación suave prácticamente idéntica a la señal
moduladora de variaciones lentas que se transmitió. Esta parte que aquí describo se corresponde en el esquema
con las dos últimas etapas, esto es, la detección, producida en la galena -sustituida hoy en día en los receptores
por diodos de silicio o de germanio- y el condensador fijo; y la presentación, producida en unos auriculares de alta
impedancia. Hoy en día se usan auriculares de baja impedancia en los receptores por la sencilla razón de que sus
cables se conectan en serie en los amplificadores de audio como parte de la carga de los mismos y de este modo
las impedancias han de ser pequeñas para no disminuir la corriente que ellos mismos presentan como sonido. En
los receptores de galena los auriculares estaban colocados en paralelo con el circuito detector y por tanto para no
afectar a su funcionamiento en una medida elevada debían tener alta impedancia, para cargar lo menos posible al
detector, ya que las corrientes detectadas son minúsculas por no presentar ninguna amplificación de la señal el
receptor de galena.
Esto que he explicado en el párrafo anterior consiste en el procesado que se hace a la señal ya sintonizada para
convertir la moduladora en sonido audible. Ahora bien, faltan dos etapas previas, a saber, la etapa de la antena, y
la etapa de la sintonía. De la antena no hablaré en profundidad, basta con decir que la onda electromagnética que
vibra en las inmediaciones de la misma genera una corriente eléctrica en los conductores, para cuya recogida está
especialmente pensada la antena. La señal de antena se pasa a continuación a lo que se conoce como circuito
tanque, o filtro de radiofrecuencia o filtro de sintonía. En realidad la bobina y el condensador variable forman lo
que se conoce como un resonador, el cual tiene una frecuencia propia de resonancia que viene dada por los
valores de la bobina y del condensador variable. Esto significa que a una frecuencia determinada por dichos
valores el condensador se carga con la corriente minúscula de la bobina, descargándose el campo magnético de
ésta, y después en el siguiente semiciclo el campo eléctrico del condensador se descarga en forma de corriente y
por tanto campo magnético en la bobina. Todo ésto da lugar a un circuito oscilante, cuyas oscilaciones se ven
atenuadas de forma creciente por las pérdidas óhmicas debidas a las resistencias asociadas a dicho condensador y
dicha bobina, los cuales no son ideales. En otras palabras, el paralelo de la bobina y el condensador constituyen
un sistema armónico simple con amortiguación. ¿Qué razón de ser tiene su uso?. Pues su razón de ser es que si
hacemos coincidir la frecuencia de resonancia del filtro tanque, actuando en el condensador variable, con la
frecuencia de la portadora cuya información queremos detectar y oír, entonces la señal de corriente que viene de
la antena se enganchará a las variaciones de corriente del sintonizador y dará lugar a un sistema vibratorio
amortiguado forzado, en el que la señal de antena de esa frecuencia específica, y ninguna más a otra frecuencia
de portadora distinta, pasa hacia el detector. En otras palabras, se obtiene la resonancia y la máxima
transferencia de energía. Ésto es así, porque a esa frecuencia el resonador presenta una impedancia infinita. Es
decir, a todos los efectos es como si no estuviera presente en el circuito, y toda la corriente que entra desde la
antena pasa de forma íntegra al detector. Si variamos la capacidad del sintonizador ya no escucharemos la señal a
la que estábamos sintonizados, pues el filtro tanque tendrá una menor impedancia y absorberá una mayor parte
de la corriente, pasando poca corriente de antena al detector. Ésto que he descrito es lo que se conoce como
etapa de sintonía.
Lo que aquí he descrito es un receptor homodino y sin amplificación ninguna, ni en radiofrecuencia, ni en
frecuencia intermedia, ni en audiofrecuencia; en el cual no hay ninguna etapa de frecuencia intermedia -usada
para conseguir mayor sensibilidad en los receptores superheterodinos-, en otras palabras, es un esquema muy
ineficiente y obsoleto.
I. Referencias
[1] [En línea]. Available: https://www.youtube.com/watch?
v=7vLBX1gdRBg&list=PLWLHKGx9iXQYptP6iiiOBI5UOxXCZBHGP&index=5.
[2] [En línea]. Available: https://www.youtube.com/watch?v=5XEAboZyf-g.
[3] J. M. Lopez, «Hipertextual,» 15 Junio 2019. [En línea]. Available: https://hipertextual.com/2019/06/radio-galena-
radiodifusion-casera.