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Semestre I, 2012
2
A mis padres.
3
AGRADECIMIENTOS
CONTENIDO
INTRODUCCION……………….………………………………...……..………….7
Conclusiones ………………………………………………………………………196
Bibliografía…………………………………………………………………………203
Anexos
1. Cuadro “Relación estadística de resguardos indígenas con superficie menor
de 1.999,9999. Hectáreas”………..……………………...……………………..226
2. Cuadro estadístico “Relación estadística de resguardos indígenas con
superficies entre 2.000,0000 y 19.999.9999 Hectáreas”………….……….……235
3. Cuadro “Relación estadística de resguardos indígenas con superficies
entre 20.000,0000 y 199.999,9999 Hectáreas ”…………..……………...……...242
4. Cuadro “Relación estadística de resguardos indígenas con superficies de
200.000,0000 Hectáreas y más”…………………………..……………………..246
5. Relación de resguardos indígenas constituidos durante las vigencias de 1.966 a
2.009. Instituto Colombiano de Desarrollo Rural Incoder…………...………...248
7
Introducción
Esta tesis se organizó en cinco capítulos, que cubren desde los primeros días de la
presencia española en América hasta los más recientes. No se trata de volver al
pasado para contar con una recordación formal, que simplemente aluda a ese tiempo.
No, el imperativo de hacerlo es porque el presente puede ser comprendido en tanto
que deviene de un pasado, al igual que el futuro advendrá como un presente que ya no
es. Venir del pasado al presente o ir del presente al pasado es un dialogo
enriquecedor, en tanto que estos distintos tiempos son parte de una cadena de causas-
efectos que hilvana los hechos en la historia, al punto de ver en el presente un pasado
que aun cuando remoto le dio origen1.
Por consiguiente el primer capítulo se ocupa de hacer una descripción breve de las
relaciones sociales e instituciones más relevantes de la época de Conquista y Colonia,
que recoge para ese período aspectos destacados en la vida de los pueblos originarios,
concernientes a una doble preocupación, de una parte para evitar su extinción inscrita
en el orden de la insustituible necesidad de requerirlos2 para organizar y desarrollar
una estructura económica3 y de otra como objeto de una legislación abundante4,
1
CARR, Edward. “¿Que es la historia?”. Editorial Seix Barral, S.A. Décima edición. Barcelona,
España. 1991. P. 28 y 29.
2
“Si el trabajo del indio es el factor básico en el estudio del descubrimiento y explotación de las
fuentes de riqueza del Nuevo Mundo, bajo la dirección de los españoles, su obligada consecuencia
consiste en admitir que las instituciones indígenas de naturaleza económica y política fueron utilizadas
adaptándolas y haciéndolas servir a los fines de la administración hispana” LEVENE, Ricardo.
“Historia del Derecho Argentino”. Consulta Realizada el 15 de abril de 2011. En el sitio virtual.
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8
No obstante que el siglo XIX es muy importante para conocer con mayores datos la
magnitud de los procesos tendientes a producir la liquidación de los resguardos
indígenas, con lo cual se amplió la oferta de fuerza laboral a bajo costo en los
mercados en sus diversas modalidades, entre otra la denominada terrazguería, que es
la más extendida entre los indígenas asentados en las fincas privadas con grandes
superficies, se omite hacer referencias extendidas a este siglo en consideración a que
el tema esencial de la tesis se inscribe tal como lo enuncia su nombre, en el proceso
que se inicia con los Convenios de la Organización Internacional del Trabajo OIT y
las leyes sobre reforma agraria en los años siguientes.
4
“Más de un millón de Leyes, Decretos, pragmáticas sanciones, Resoluciones, Reales Cédulas etc.”
GRENNI, Héctor. “Las Leyes de Indias: Un intento por considerar a los indígenas como personas con
derechos”. Consulta realizada, 10 de abril de 2011, en Publicación virtual
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9
El tercer capítulo, expone los alcances de las leyes 135 de 1.961 hasta las últimas
disposiciones normativas, como es el Decreto 3759 de septiembre 30 de 2.009,
normas que crean las Instituciones administrativas, las reforman y liquidan, de
conformidad con los objetivos consignados en los instrumentos legales, orientados a
dar cumplimiento a los compromisos con los Pueblos Indígenas, en materia de
restitución de sus tierras para la legalización de los resguardos, su saneamiento,
ampliación y restructuración.
gestión desde el año 1.966 al 2.009. Cuarenta y tres años de historia, en los que se
reflejan lo que ha sido la: “Administración Pública y la entrega de tierras a los
pueblos indígenas en Colombia”. Así mismo se hacen algunas observaciones
referidas a la problemática que origina la insuficiencia de tierras en los resguardos
pequeños y la amplitud de ellas en los más extensos; en los que se superponen áreas
productivas con otras, que al ser parte del sistema nacional de parques y áreas
protegidas, implican futuras consecuencias medioambientales y disputas relacionadas
con la autonomía.
inscriben en el ámbito de las ciencias sociales. En este sentido algunos autores tales
como Windelband, Rickert, Cassirer y Dilthey, siguiendo la herencia kantiana,
estiman que los hechos sociales son: únicos, singulares, perecederos e irrepetibles en
el tiempo y en el espacio, lo cual impone que en la investigación social habrá que
buscar en lo único, es decir en el resguardo de Cristianía, lo que de general hay en los
demás y por supuesto encontrar el enlace entre la singularidad (Cristianía) y la
pluralidad (Andes Colombianos).
Por consiguiente los rasgos comunes en los resguardos del Corredor Andino pueden
enunciarse en: 1. Estrechez excesiva de las superficies de tierras productivas y
abultadas poblaciones; 2. Ocupantes colonos de tierras de resguardos que procedieron
a establecer cultivos permanentes y mejoras en general, cuyos costos en los días de
hoy impiden los procesos de cesación de los contratos de arrendamiento; 3. Las áreas
de los resguardos indígenas están cercados por la presencia de la economía comercial,
que da respuesta a los procesos de exportación y abastecimiento de los grandes
mercados urbanos del país; 4. Los resguardos del Corredor Andino, están inscritos en
el área de influencia donde se produce la frontera de las tierras marginales y aquellas
en donde se registra la mayor incorporación tecnológica y de capital, para conseguir
una potenciación en el uso intensivo del suelo y no hay en consecuencia, un mercado
flexible de tierras que permita proyectar futuras adquisiciones acordes con los
presupuestos nacionales, para la descongestión, saneamiento y ampliación de estos
resguardos.
Finalmente es pertinente señalar que el hilo conductor de esta tesis, es sugerido por
las referencias que algunos estudiosos de la historia han destacado una vez ocurre el
rompimiento del orden ancestral, dada la presencia española en América, lo que dió
inicio a la promulgación de las primeras normas y leyes orientadas a la protección de
13
6
“Una hipótesis sólo surge de una verdad establecida, es decir, demostrada, conocida que se extiende a
algo desconocido con algunas variaciones”. ZULETA, Estanisalo. Arte y filosofía. Primera Edición,
Editorial Percepción. Medellín. Colombia. 1986. P. 35.
14
La presencia española en América en los últimos años del siglo XV, es la que impone
en el lenguaje la denominación de “pueblos originarios”, pues no tendría sentido
acuñar ésta expresión si en el largo proceso histórico transcurrido después de la
llegada de los Españoles a América, se hubieran disuelto las diferencias de carácter
étnico y cultural de las distintas comunidades o pueblos que conforman la sociedad
colombiana.
7
“Europa ha sido, desde tiempos de Alejandro, y con mayor razón desde los romanos, continente de
vocación imperial. Aun los países más pequeños, en los tiempos modernos –Holanda, Bélgica,
Dinamarca- han seguido la línea de los mayores. Castilla, Inglaterra, Portugal, crecieron
desmesuradamente reduciendo a colonias cuanto pudieron cubrir con sus armas. Ese ha sido el
“manifiesto destino” del Viejo Mundo”. ARCINIEGAS, Germán. “América en Europa”. Editorial
Plaza y Janes. S.A. Bogotá, Colombia, 1980. P. 133.
8
“A partir de la difusión de los escritos del Padre Las Casas, el debate constituía una oportunidad para
enjuiciar moralmente la Conquista y la Colonización española. En el clima de las luchas religiosas del
siglo XVII y de la competencia entre potencias Europeas por la supremacía marítima y comercial en el
siglo XVIII, la leyenda negra era un arma política contra el primer imperio trasatlántico de la época
moderna. A fines del siglo XIX repuntó en muchos países hispanoamericanos un hispanismo que
16
Una vez explorado el litoral caribe y organizados los primeros asentamientos en sus
proximidades con la presencia cada vez más numerosa de españoles denominados
colonizadores y al tiempo que se diezmaba la resistencia ante el español vencedor, era
ineludible la tarea tendiente a la organización de un nuevo orden.
defendía no menos obstinadamente el carácter cristiano y civilizador de la Conquista. Hoy, el debate se
ha despojado del tono moral ejemplarizante. La empresa española no podía juzgarse ya simplemente
como la imposición victoriosa de valores ético-religiosos superiores. El problema queda reducido
entonces a la observación desapasionada de como pudo producirse una catástrofe demográfica sin
precedentes en la historia”. COLMENARES, Germán. “La formación de la economía colonial (1.500-
1.740)” en Historia Económica de Colombia. Primera Edición. Editorial Planeta Colombiana S.A.
Bogotá, agosto de 2007. P. 27.
9
OTS CAPDEQUÍ, José María, El Estado Español en las Indias. Primera Edición, Fondo de Cultura
Económica, México, 1941, P. 9.
10
“La legislación española para sus colonias fue eminentemente “casuística”: se preocupó de
reglamentar los diversos casos, a medida que fueron presentándose: se originó a medida que las
17
Este proceso de expedición de las llamadas Leyes de Indias tiene dos momentos muy
significativos, pues en el 1.542 se promulgan las Leyes Nuevas12 que constituyen un
conjunto de normas destinadas a sentar los fundamentos de la sociedad indiana, en lo
concerniente a la administración que implica los conceptos de justicia y libertad de
los indios. El segundo lo constituye La Recopilación de 1.68113, cuando se acercan
los doscientos años de la presencia de España en América y se vislumbra el desarrollo
de una Nación futura, por lo que se enfatiza en ésta Recopilación, la buena
circunstancias fueron exigiéndole, y reglamentaba para casos concretos. GRENNI, Héctor. “Las Leyes
de Indias: Un intento por considerar a los indígenas como personas con derechos”. Op. Cit. Consulta
realizada, 10 de abril de 2011, en Publicación virtual
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11
“Como es natural, los monarcas se apoyaban en personas y organismos. El más importante era el
Consejo de Indias, nacido en 1524” SANCHEZ Bella, Ismael, DE LA HERA, Alberto, DIAZ, Rentería
Carlos. “Historia del Derecho Indiano”. Editorial Mapfre. Madrid, España 1992. P.193.
12
“Las Leyes Nuevas se convirtieron así en la primera recopilación de la ya copiosa documentación
que reglamentaba la vida de las colonias españolas en América. Se trata del primer intento de
ordenamiento jurídico de la legislación indiana” GRENNI, Héctor. “Las Leyes de Indias: Un intento
por considerar a los indígenas como personas con derechos”. Op. Cit. Consulta realizada, 10 de abril
de 2011.
13
“La Recopilación de 1681. Despues del torbellino del siglo XVI, América española fue entrando en
un trabajoso esfuerzo por formar un sistema político que contemplase la posibilidad de una “nación”
americana”. GRENNI, Héctor. “Las Leyes de Indias: Un intento por considerar a los indígenas como
personas con derechos”. Op. Cit. Consulta realizada, 10 de abril de 2011.
18
El nuevo orden en las Indias implicó una estructura administrativa que con el paso de
los tiempos fue tornándose más extensa y compleja, pues estaba constituida por
funcionarios como los Virreyes, los presidentes, gobernadores, ministros de las
audiencias y de los tribunales de cuenta, oficiales reales de la hacienda, corregidores
y alcaldes mayores, entre otros15. El desarrollo alcanzado por ésta realidad histórico-
social y ajustada a una estructura normativa llamada Derecho Indiano, es definida en
sus elementos esenciales por el historiador Fernando Mayorga, de la siguiente
manera:
“A. de las normas sancionadas en España para regular el funcionamiento de los
órganos de gobierno en las Indias. B: las Leyes expedidas en España para resolver
problemas en América. C: las Leyes y costumbres establecidas en Indias. D: las
interpretaciones de todas las Leyes hechas por los Tribunales Superiores, Consejos de
Indias y Audiencias”16.
Las consideraciones anteriores permiten entrever que este Derecho Indiano que hunde
sus raíces en el Derecho Castellano, fue incorporando paulatinamente un complejo de
normas inscritas en lo que se denominan los usos y costumbres de los pueblos
originarios y que si bien esta conciliación en las normas escritas era posible con
14
“La Recopilación de las Leyes de Indias afirmaba que “La buena administración de justicia es el
medio en que consisten la seguridad, quietud y sosiego de todos los Estados”.GRENNI, Héctor. “Las
Leyes de Indias: Un intento por considerar a los indígenas como personas con derechos”. Op. Cit.
Consulta realizada, 10 de abril de 2011.
15
”. SANCHEZ Bella, Ismael. DE LA HERA, Alberto, DIAZ, Rentería Carlos. “Historia del Derecho
Indiano”. Op. Cit. P. 198.
16
MAYORGA, García Fernando. “Estudios de Derecho Indiano”. Centro Editorial Universidad del
Rosario. Bogotá, Colombia, 2003. P. 139.
19
Como el núcleo de esta tesis lo constituye el estudio de la gestión adelantada por las
Entidades Administrativas de Reforma Agraria en relación con los resultados o logros
en materia de entrega de tierras a los pueblos indígenas, hasta los últimos años de ésta
primera década del siglo XXI, es por lo que no se profundiza en los detalles de una
investigación prolija sobre el Derecho Indiano, que ha venido desarrollándose desde
los tiempos de Eduardo Hinojosa y sus discípulos o herederos de esta tradición,
pasando por los historiadores Claudio Sánchez Albornoz, Galo Sánchez, José María
Ots Capdequí, Ricardo Zorraquín Beccú, Silvio Zavala, Ismael Sánchez Bella y
Ricardo Levene, entre otros17.
17
Ibíd. P. 190 y Ss.
18
“En la provincia de Cartagena cuyo territorio abarcaba el de los actuales departamentos del
Atlántico, Bolívar, Sucre y Córdoba, se calcula que habitaban unos 100.000 indígenas hacia 1.530.
Esta no puede ser en modo alguno la cifra original de su población. La historia de los 25 años
20
precedentes estuvo repleta de violencias ejercidas contra los indígenas y de expediciones destinadas a
esclavizarlos. Tales contactos debieron ser suficientes para introducir epidemias hasta entonces
desconocidas. Lo mismo debió ocurrir en la vecina provincia de Santa Marta, más poblada y en el
Darién. Pero aún descontando los efectos de los esporádicos choques iniciales, entre 1.530 y 1.610 los
100.000 indígenas que quedaban fueron diezmados en un 95%”. COLMENARES, Germán. “La
formación de la economía colonial (1.500-1.740)” en Historia Económica y Ordenes de Magnitud.
Biblioteca Virtual Banco de la República. Consulta realizada el 8 de abril de 2011. En el sitio Web:
[Link]
19
“Todo esto hizo que la acción de España en las indias, tuviese aspectos mucho más humanos que la
realizada por otras potencias de la época, en Brasil o en el Norte de América, y que la desarrollada
modernamente por los Europeos en África o en Asia. Sin embargo, hubo en ella innumerables
crímenes y abusos, que ésta legislación no logró controlar” GRENNI, Héctor. “Las Leyes de Indias:
Un intento por considerar a los indígenas como personas con derechos”. Op. Cit. Consulta realizada,
10 de abril de 2011.
20
“La buena administración de justicia fue uno de los principales fines de la monarquía española,
especialmente en la época de los Austrias. La preocupación por asegurarla dio lugar a una abundante
legislación para las Indias, a la creación de un buen número de audiencias, al envío de numerosos
visitadores generales”. SANCHEZ Bella, Ismael. DE LA HERA, Alberto, DIAZ, Rentería Carlos.
“Historia del Derecho Indiano”. Op. Cit. P.219.
21
“En el Derecho Indiano hubo un evidente celo por la protección y divulgación de la religión católica.
Probablemente de allí derivó el alto espíritu de justicia y humanismo que inspiró sus contenidos.
Aunque el intento fue una cosa y la realidad otra, y se cometieron abusos que trascendieron lo
imaginable, hasta el punto que se podría decir que en muchas oportunidades el Derecho Indiano fue
letra muerta”. GRENNI, Héctor. “Las Leyes de Indias: Un intento por considerar a los indígenas como
personas con derechos”. Op. Cit. Consulta realizada, 10 de abril de 2011.
21
Lo anterior trasluce la gran contradicción que quedó planteada desde aquella época
entre hecho y derecho o en otras palabras el abismo entre la Norma Jurídica que
prescribe modos de obrar a quienes va dirigida, y que pretende orientar el sentido de
la acción humana con arreglo a valores, sentimientos y tradiciones, con el sentido que
le imponen las fuerzas superiores al desarrollo de los hechos. Siguiendo este
planteamiento antitético de la relación existente entre norma jurídica y hecho, valdría
decir que si bien es grave este desequilibrio en los confines del siglo XVI e inicios del
XVII, lo será aun más grave que nos queden residuos en los horizontes de los
primeros años del siglo XXI, como posiblemente podrá ocurrir con las últimas
disposiciones legales relacionadas con la entrega de tierras a los pueblos indígenas.
Es posible que aun nos queden rezagos de esa historia de legislaciones que no
alcanzaron a materializar en los hechos concretos, la fuerza contenida en el mandato
de la norma y por lo tanto queden muchas insatisfacciones.
En cada una de estas instituciones creadas para responder al orden presente, pero
dentro de un esfuerzo quizá excedido más en idealismo que en realidad, es
perceptible una persistente lucha de la Corona Española por proteger a la población
indígena23, ante la indiscutible y reiterada situación de abusos y violencia contra
ellos24.
22
SANCHEZ Bella, Ismael. DE LA HERA, Alberto, DIAZ, Rentería Carlos. “Historia del Derecho
Indiano”. Op. Cit. P.238-243.
23
Ibíd. P. 219.
24
“Parece que las autoridades españolas actuaron por primera vez para frenar el descenso demográfico
en 1595, año en que la Corona comenzó a concederles títulos de propiedad de tierras a las
comunidades indígenas y puso en vigor severas limitaciones a la utilización de la mano de obra
22
1. 2. El Repartimiento
25
“Esta fue la última forma de tenencia de la tierra dada por España en sus colonias del Nuevo Reino
de Granada, como institución sucedánea resultó instrumento muy eficaz para tener a los indios a
“golpe de campana” es decir congregados en comunidades para facilitar su evangelización y al mismo
tiempo asegurar su vasallaje y sus tributos”. OSORIO Silva Jorge E y PEREZ de Osorio, Mercedes
“El indio y su causa. Indigenismo – Liberación; del colonialismo integral al pluralismo cultural”.
Impreso en Gráficas Leipzig, Bogotá Colombia 1979. P.85.
26
“El 83% de las unidades territoriales legalmente reconocidas son resguardos nuevos, constituidos en
el proceso de reforma agraria de los últimos 30 años.” ROLDÁN Ortega, Roque. Pueblos Indígenas y
leyes en Colombia. Aproximación crítica al estudio de su pasado y su presente. Tercer Mundo
Editores, primera edición. Bogotá, 2000. Pág. 11. P. 50.
23
27
GONZALEZ, Margarita. “Ensayos de Historia de Colombia”. Editorial La Carreta. Bogotá,
Colombia. P. 32.
28
Ibíd. P. 12.
29
Ibíd. P. 12.
30
Ibíd. P. 12.
31
FALS Borda, Orlando. Historia de la Cuestión Agraria en Colombia. Publicaciones de la Rosca.
Bogotá, 1975. P. 20.
24
Vale mencionarse que los indígenas repartidos fueron empleados para desarrollar
actividades fundamentalmente referidas al cultivo de las tierras, guarda de los
ganados, laboreo de las minas, ejecución de obras públicas y en general para toda
clase de actividades económicas incluyendo a los indios repartidos a título de
encomienda32.
1.3. La Encomienda
La dominación sobre los pueblos indígenas fue tan violenta33 que puede decirse que
la resistencia nativa34 solo pudo lograr que muy poca población indígena escapara al
sometimiento y vasallaje español35; aquellos cuya resistencia ofrecía grandes riesgos
fueron establecidos en reducciones y protegidos por un relativo aislamiento, que les
permitía conducirse en términos de una limitada libertad, por el contrario los indios
sometidos pudieron rápidamente ser incorporados a los procesos productivos a través
de los llamados repartimientos.
32
OTS Capdequí, José María. [Link]. P. 25.
33
“Así la cultura que introducían los conquistadores, era la de la barbarie, que el pueblo tomaba de las
costumbres practicadas por la nobleza en el poder occidental. Colón fue un modelo de crueldad y lo
mismo los encomenderos”. ARCINIEGAS, Germán. “America en Europa”. Op. Cit. P. 228.
34
“La Resistencia de los indios a la explotación colonialista estuvo siempre latente y en muchas
coyunturas alcanzó una intensidad abierta”. ARCINIEGAS, Germán “Historia”. Editorial Nauta.
Madrid, España. 1995. P. 273.
35
OTS Capdequí, José María. [Link]. P. 25.
25
La persistencia de los abusos cometidos contra los indígenas, propició que actores
como Fray Antonio Montesinos, misionero y fraile Dominico, denunciara en su
sermón del 21 de diciembre de 1.51136, los abusos y maltratos a que eran sometidos
los indígenas en la isla La Española, por los Colonizadores Españoles y
encomenderos37. Sus denuncias consiguen ser oídas y como consecuencia se nombra
una junta38 que concluye con la promulgación de las Leyes de Burgos en 1.51239, que
tienen como fin proteger a los indígenas, regular su tratamiento y limitar las
conductas de colonizadores y encomenderos40. Posteriormente Bartolomé de Las
Casas, quien había recibido encomiendas y repartimientos de indios, paulatinamente
se conmueve ante la magnitud de los mismos hechos de maltrato y produce un
36
ANTONIO de Montesinos. Wikipedia. La enciclopedia libre. Consulta realizada 5 de Abril de 2011.
Publicación Digital en el sito web: [Link]
37
“Los dominicos, a su vez, delegaron a Montesinos para que hiciera al Rey la exacta relación de los
hechos. Montesinos, hincado de rodillas, leyó ante el Rey un memorial sobre los sucesos de la
española y los fundamentos que había tenido para predicar aquel sermón, con consentimiento de su
Prelado y de todos los letrados teólogos de su convento. Se impresionó el Rey de oír las cosas
inhumanas contadas por Montesinos y con diligencia mandó que con los miembros de su Consejo de
Castilla se reuniesen algunos teólogos para considerar tan importante asunto”. LEVENE, Ricardo.
“Historia del Derecho Argentino”. Op. Cit. Publicación Virtual consultada el 15 de abril de 2011.
38
“Esta situación movió a Fernando el Católico a convocar una junta de teólogos y juristas (entre los
que figuraba el jurisconsulto Juan López de Palacios Rubios) para tratar el tema. El resultado fue un
conjunto de treinta y cinco leyes promulgadas en Burgos en 1.512.” MAYORGA García, Fernando.
“Derechos humanos de los indígenas. Las instituciones coloniales fallaron en su defensa”. Edición
original: 2005-05016 Edición en la Biblioteca Virtual del Banco de la República.
39
ANTONIO de Montesinos. Wikipedia. La enciclopedia libre. Op. Cit. Consulta realizada 5 de Abril
de 2011. Publicación Digital en el sito web: [Link]
40
Ibíd.
26
41
BARTOLOME de las Casas. Wikipedia. La enciclopedia libre. Consulta realizada 5 de Abril de
2011. Publicación digital en el sitio web: [Link]
42
“Desde el año de 1539 a 1542 se trataron muy importantes materias de las Indias. Por mandato del
emperador, Las Casas presentó un memorial conteniendo los dieciséis remedios que proyectaba. El
esencial era el octavo, que sintetizaba todos los demás, y por él afirmaba, fundado en veinte razones la
necesidad de suprimir las encomiendas”. LEVENE, Ricardo. “Historia del Derecho Argentino”.
Publicación Virtual. Op. Cit. Documento consultado en fecha 15 de abril de 2011.
43
ANTONIO de Montesinos. Wikipedia. La enciclopedia libre. Op. Cit. Consulta realizada 5 de Abril
de 2011. Publicación Digital en el sito web: [Link]
44
“Es obvio que estas leyes no introdujeron cambios sustanciales en el sistema anterior, fueron
criticadas por Fray Bartolomé de las Casas como ineficaces, vanas y superfluas, y no lograron en la
práctica la protección deseada”. MAYORGA García, Fernando. “Derechos humanos de los indígenas.
Las instituciones coloniales fallaron en su defensa”. Op. Cit.
27
sin embargo es a partir de la expedición de las Leyes de Burgos, que se definen las
características fundamentales de la encomienda46, que desde un punto de vista
jurídico, significó el surgimiento de obligaciones mutuas47, de modo que un grupo de
familias indígenas se encomendaba a un colono, llamado a su vez encomendero quien
quedaba autorizado para apropiarse de los tributos que los indígenas debían como
súbditos a la Corona y para utilizarlos como trabajadores en servicios personales,
además de quedar facultado para exigirles algunas prestaciones económicas48. El
encomendero quedaba obligado a velar por el bienestar de sus encomendados y
proporcionarles una educación, especialmente religiosa que la adelantaba el llamado
cura doctrinero49. Bien vale aclararse que la encomienda no concedía al encomendero
la propiedad sobre las personas físicas, ni sobre las tierras en las que se asentaban los
indios encomendados50, por tanto en medio de las reiteradas acusaciones es
procedente indicar que las Leyes de Burgos significaron un acierto relativo en cuanto
elementos que se introducen a partir de ella.
45
GONZALEZ, Margarita. “Ensayos de Historia de Colombia”. Op. Cit. P. 14.
46
“El punto más importante se centró en la transformación, al menos nominal, del repartimiento
entendido hasta entonces como un grupo de indios a cada español para que trabajase a su servicio y
trasformado ahora en “encomienda” que, jurídicamente más elaborada, importaba al menos en teoría
derechos y obligaciones de ambas partes”. MAYORGA García, Fernando. “Derechos humanos de los
indígenas. Las instituciones coloniales fallaron en su defensa”. Op. Cit.
47
COLMENARES, Germán. “Historia Económica de Colombia”. Editorial Planeta Colombiana S.A.
Bogotá, Colombia. 2007. P.37.
48
Historia de Colombia. Colombia Colonial I, Tomo 5. Editorial Salvat Editores, S.A. 1998. P. 451.
49
OTS Capdequí, José María. [Link]. P. 26.
50
ARCINIEGAS, Germán. “Historia”. Op. Cit. P. 272.
28
“La Corona quiso evitar que la encomienda se convirtiera en una fuente de poder
señorial con una base rural y por eso prohibió la residencia de los encomenderos en
los pueblos de indios… Así mismo, impuso la limitación de dos generaciones para el
52
goce de una encomienda” .
51
Historia de Colombia. Colombia Colonial I, Tomo 5. Op. Cit. P. 453.
52
COLMENARES, Germán. “Historia Económica de Colombia”. Biblioteca Virtual Luis Ángel
Arango del Banco de la República. <[Link]
Cuarta edición. Capítulo I. La Formación de la Economía Colonial (1500-1740). Siglo veintiuno
editores, fedesarrollo 1987.
29
que no era posible repartir los indios por toda una vida. El dictamen de 1513
53
autorizaba lo que antes se había discutido” .
No puede dejar de soslayarse la idea que el núcleo central de los grandes conflictos y
tensiones que se generaron a lo largo del período de duración de la encomienda, se
localiza en la confrontación entre los encomenderos y la Corona, pues los primeros
habían alcanzado un poder desproporcionado que los llevó a dominar los cabildos y
desde allí conseguía imponerse a los mandatos consignados en las disposiciones de la
Corona54, de modo que puede decirse que las pretensiones de formar en tierras de
indias, una organización como los señoríos existentes en la península, fue algo contra
lo que la Corona Española luchó con tenacidad55.
53
ZABALA, Silvio A. “La Encomienda Indiana”. Junta para la ampliación de estudios e
investigaciones científicas. Centro de estudios históricos. Madrid, 1935. P. 17.
54
“La corona llegó, entonces, al convencimiento de que era necesaria una autoridad más fuerte y más
cercana al escenario de las pugnas entre el poder de hecho de los encomenderos y el de derecho que se
pretendía implantar. Así se creó la Audiencia de Santafé de Bogotá”. MAYORGA García, Fernando.
La Real Audiencia. Organo colegiado de justicia en el período hispánico. Publicación Digital,
Biblioteca Virtual del Banco de la República en el sitio web:
[Link]
55
ZABALA, Silvio A. “La Encomienda Indiana”. Op. Cit. P. 183.
56
Historia de Colombia. Colombia Colonial I, Tomo 5. Op. Cit. P. 453.
30
Para concluir, en esta breve reseña, vale mencionarse que la abolición general de esta
institución fue decretada el 29 de noviembre de 1.71859, normas que fueron
complementadas con otras expedidas el 12 de julio de 1.720 y el 11 de agosto de
1.72160.
1.4. La Mita
58
GONZALEZ Margarita. Op. Cit. P. 14 y siguientes.
59
OTS Capdequí, José María. Op. Cit. P. 27.
60
Ibíd. P. 27.
31
61
“La mita fue mas allá, esta institución permitió al español reclamar del indio un trabajo obligatorio
pagándole un jornal fijado por autoridad competente” ZULETA Estanislao, La Tierra en Colombia.
Editorial Oveja Negra, primera edición. Medellín Colombia, Junio de 1973. P. 20.
62
“El indígena o bien porque se quedara como asalariado en la mina, en el campo o la ciudad, a la
terminación de la mita, o bien porque tuviera que empezar a emplearse por un jornal para satisfacer las
cargas tributarias, fue constituyendo una masa proletaria sin ligazón con la tierra, que se alquila por un
salario y que no tiene mas propiedad que su propio trabajo” TIRADO Mejía, Álvaro. Introducción a la
Historia Económica de Colombia. Editorial la Carreta, Medellín. Quinta edición, 1976. P. 28.
63
COLMENARES, Germán. Historia Económica y Social de Colombia I 1537, 1719. Tercer mundo
editores. Quinta Edición, Santa fe de Bogotá. Colombia. 1997. P.177.
64
Ibíd. P.176.
32
65
Ibíd. P.176.
66
EUGENIO Martínez, María Ángeles. “La ilustración en América (Siglo XVIII) pelucas y casacas en
los trópicos”. Ediciones Anaya S.A. Madrid, España. 1.988. P. 86.
67
OTS Capdequí, José María. Op. Cit. P. 31.
33
1.5. El Resguardo
Margarita González considera que esta institución tiene origen en las reducciones de
indios y Jaime Cifuentes Ramirez sitúa los inicios del resguardo con la presencia del
presidente Andrés Venero de Leyva68. Pero para autores como Mónica Martini y
Fernando Mayorga esta hace presencia, luego de algo más de cien años con relación a
la llegada de los españoles. Lo que ocurre es que los primeros mencionados estiman
que en las reducciones al estar los indígenas delimitados en territorio y vivir con una
limitada autonomía administrativa, se interpreta que ahí están de hecho los inicios del
resguardo; sin embargo su presencia definida dentro de un marco legal emanado de
Castilla, se estructura a partir de las Reales Cédulas de noviembre de 1.59169.
Mas allá del momento específico de su creación, conviene señalarse que esta decisión
de las autoridades españolas es de las más lúcidas para interpretar las condiciones por
las cuales atraviesa la sociedad de indias, ante la gran crisis causada por un descenso
rápido de la población nativa en el tiempo70, que posiblemente obedece a las
68
“Lo primero que hizo Venero de Leyva fue dar vida a la institución de los resguardos, los cuales
eran vastas zonas territoriales delimitadas, dentro de las cuales los indios debían desarrollar su vida
económica y producir los bienes necesarios para su subsistencia, estas tierras eran poseídas en común
por la comunidad indígena”. CIFUENTES Ramirez, Jaime. “Leyes Trascendentales para la Región
Pacífica”. Biblioteca Virtual Banco de la República. Publicación noviembre de 2006. Consulta
realizada 10 abril de 2011. En el sito web:
[Link]
69
“El marco legal del régimen de resguardos comienza a estructurarse conforme a las Reales Cédulas
de noviembre de 1591”. Artículo [FERNANDO MAYORGA GARCIA Y MONICA PATRICIA
MARTINI], “Los derechos de los pueblos originarios sobre sus tierras de comunidad: Del Nuevo
Reino de Granada a la República de Colombia”, en Un giudice e due leggi. Pluralimso normativo e
conflitti agrari in Sud América (Edición a cargo de Mario G. Losano), Milano, Università degli Studio
di Miliano, Dipartimento Giurico-Politico, Sezione de Teoría Generale e Informatica del Diritto, 2004,
Estratto dal volume: “Un Giudice e due Leggy. Pluralismo Normativo e Conflitti Agrari in. P.35-75.
34
70
“Las grandes reformas laborales se dieron cuando el descenso general de la población india se
agravó doblemente por las pestes que afectaron los centros del establecimiento español” GONZALEZ,
Margarita. Op. Cit. P.31.
71
“Una o dos generaciones despues de iniciada la conquista, cuando debe suponerse que la extinción
de la población indígena estaba ya muy avanzada… de la Costa Atlántica, puede avanzarse muy
conservadoramente, al momento del arribo de los españoles, una cifra de cerca de tres millones de
indígenas para el territorio de lo que hoy es Colombia. Pero cualquiera que sea la cifra inicial más
verosímil, de lo que no cabe duda es del tremendo impacto causado por la Conquista y por la
dominación española. A finales del siglo XVI, regiones que a mediados del siglo, cuando se hicieron
los primeros recuentos, contaban con medio millón de habitantes, como en el caso del área Chibcha,
ahora mostraba solamente la tercera parte de esa cifra… Los contactos debieron ser suficientes para
introducir también epidemias hasta entonces desconocidas… Entre 1530 y 1610 los cien mil indígenas
que quedaban fueron diezmados en un 95%”. COLMENARES, Germán. “La Formación de la
Economía Colonial (1500-1740)” en Historia Económica y Ordenes de Magnitud. Biblioteca Virtual
Banco de la República. En
[Link]
35
gobierno, cuestión que les permite mantener sus tradiciones, costumbres y sistemas
de control social ancestrales72.
72
“Aun cuando esta forma de gobierno tenía un margen muy estrecho de autonomía, permitió a las
agrupaciones indígenas, la reproducción de sus formas de gobierno tradicionales” ROLDAN Ortega,
Roque. “Pueblos Indígenas de Colombia. Aproximación Crítica al estudio de su pasado y su presente”.
Op. Cit. P. 11,12.
73
“Si inicialmente la privatización se impuso como una necesidad para estimular la ocupación de
vastos territorios que se convertían en posesiones de la Corona, a la larga fue una fuente de conflictos
entre los conquistadores o sus descendientes que se aferraban a sus privilegios” COLMENARES,
Germán. “La formación de la economía colonial (1.500-1.740)” en Historia Económica de Colombia.
Op. Cit. P. 35.
74
“Convertidos en propietarios de solares y tierras y en poseedores de la tan apetecida mano de obra
indígena, esos primeros pobladores alcanzaron la categoría de "vecinos", gracias a la cual podían
aspirar al desempeño de cargos en los cabildos, célula básica del gobierno municipal. Se formó así una
36
Las tierras sobre las cuales se constituyeron los resguardos, tuvieron desde sus
orígenes un carácter colectivo para brindarle asiento a las comunidades indígenas76.
Estas condiciones históricas dentro de las cuales se entregan las tierras a los indígenas
ha dado lugar a consideraciones diversas que por supuesto se han convertido en
objeto de esclarecimiento. Tales hechos se refieren al carácter legal de los derechos
de propiedad sobre las tierras de los pueblos indígenas organizados en los resguardos.
En este sentido se podría decir que el derecho sobre la tierra, de los pueblos
originarios en los períodos de Conquista y Colonia constituye un factor trascendental,
pues el derecho de dominio sobre los territorios en que los indígenas se encontraban
asentados, fue reconocido incluso a pesar de la instauración de las instituciones socio-
primitiva "aristocracia" apoyada en los servicios prestados a la Corona y obligada, a la vez, a defender
la tierra del ataque de eventuales enemigos.” MAYORGA García, Fernando. Lugares de españoles y
pueblos de indios. Los centros urbanos en la sociedad colonial. Publicación digital biblioteca virtual
Banco de la República en el sitio web
[Link]
75
“Desde comienzos del siglo XVIII la economía neogranadina del oro entró en un período de
profunda depresión que llegó a su punto más bajo de 1.620 a 1.640, el descenso de la población
indígena había creado una crónica penuria de mano de obra en la agricultura y la minería que no era
sustituida con la creciente población mestiza ni con la reducida introducción de esclavos africanos”
JARAMILLO Uribe, Jaime. “La Economía del Virreinato (1.740-1810)”. Publicación Biblioteca
Virtual Banco de la República en la pagina Web
[Link]
76
“A partir de 1561, luego de una violenta ocupación de los territorios indígenas de los andes, se
empezó a reconocerle a los sobrevivientes tierras colectivas bajo el régimen llamado de resguardos
territoriales”. ARANGO Raúl, SANCHEZ Enrique, Los Pueblos Indígenas de Colombia 1997.
Desarrollo y Territorio. Departamento Nacional de Planeación. Santa fe de Bogotá, 1998. P. 302.
37
78
Ibíd. P. 35.
79
Ibíd.
38
1.6. El Cabildo.
80
Ibíd.
81
GUTIERREZ Ramos, Jairo. “Instituciones indigenistas en el siglo XIX. El proyecto republicano de
integración de los indios” Publicación Virtual del Banco de la República en Revista Credencial
Historial, Edición 146. Febrero de 2002. Pagina Web
[Link]
39
El Decreto 2164 de 1.995 los define como una entidad pública especial cuyos
integrantes son miembros de una comunidad indígena, elegidos y reconocidos por
esta, con una tradición socio-política tradicional, cuya función es representar
legalmente a la comunidad, ejercer la autoridad y realizar las actividades que le
atribuyen las leyes, los usos, costumbres y el reglamento interno de cada
comunidad84.
82
“La Ley 89 de 1890, que explícitamente consagra para la forma y función del cabildo el derecho
consuetudinario indígena. El cabildo está conformado por un Gobernador y otros “empleados...su
trabajo de servicio público dura un año y debe ser avalado por el Alcalde Municipal” SEVILLA Casas,
Elías. Lame y el Cauca Indígena. Artículo publicado en Tierra, Tradición y Poder en Colombia –
Enfoques Antropológicos. Biblioteca básica Colombiana. Instituto Colombiano de la Cultura. Bogotá
julio de 1976. P. 93.
83
ROLDAN Ortega, Roque. Op. Cit. P. 21.
84
COLOMBIA, Decreto 2164 de 1995. “Por el cual se reglamenta parcialmente el Capítulo XIV de la
Ley 160 de 1994 en lo relacionado con la dotación y titulación de tierras a las comunidades indígenas
para la constitución, reestructuración, ampliación y saneamiento de los Resguardos Indígenas en el
territorio nacional”. Diario Oficial No 42.140, del 7 de diciembre de 1995.
40
2. Historia y valoración.
Con todos estos peligros es pertinente decir desde la perspectiva de quien realiza la
tesis, que al haber acometido la Corona una decisión con fines económicos y políticos
de organizar un imperio colonial, que puede ser equivalente a un poco más de 30
veces lo que es el territorio de España hoy86, por supuesto que implicaba grandes
85
“Declaró Croce que la historia es historia contemporánea, queriendo con ello decir que la historia
consiste esencialmente en ver el pasado con los ojos del presente y a la luz de los problemas de ahora y
que la tarea primordial del historiador no es recoger datos sino valorar: porque si no valora, ¿como
puede saber lo que merece ser recogido?”. CARR Edward. Op. Cit. P. 28
86
La autora de la tesis hizo un cálculo sumando las superficies de los territorios de las Antillas,
Centroamérica y Suramérica excluyendo el territorio de Brasil. Tomando la información del ATLAS
geográfico universal y de Colombia. Grupo Editorial Océano – Nueva edición 1993. Barcelona,
España.
41
escollos por las condiciones mismas que significaron las capitulaciones con las que
los peninsulares emprendieron este proyecto dadas las limitadas situaciones
económicas de la Corona87, lo que no impide admitirse aquí que fue tal vez la
desconfianza en quienes vinieron a poblar las indias, lo que hizo que la Corona
hubiera sido celosa permanentemente en el afán de recalcar en esta empresa los
principios de justicia y protección a los pueblos aborígenes, por tanto se entiende que
no obstante ese esfuerzo era imposible inscribir este proceso salvando sus futuros
resultados de toda dolencia social88.
Situarse en el siglo XVI a una distancia de más de 8.000 kilómetros para gobernar un
inmenso territorio constituido por una extendida manifestación de comunidades
étnicas, apoyándose para lo cual en una vasta organización administrativa en un
momento en que en Europa y particularmente en España se atravesaba una gran
crisis, indiscutiblemente que el Descubrimiento abrió grandes esperanzas para la
aspiración de resolver o atenuar sus dificultades internas y externas.
87
“Se ha dicho, y es una verdad histórica absolutamente comprobada que el descubrimiento, conquista
y colonización de América española fue una obra eminentemente popular. Significa esto que en las
expediciones descubridoras predominó el esfuerzo privado, individual sobre la acción oficial del
Estado”. OTS Capdequí, José María. Op. Cit.
88
“Puede afirmarse sin temor que el número de indígenas en el actual territorio colombiano a la
llegada de los españoles sumaba diez veces la cifra dada por Jaramillo U., acercándose al total de la
población colombiana para el censo de 1951 (11.548.172 habitantes)”. DEPARTAMENTO
NACIONAL DE ESTADISTICA – DANE. Ayer y hoy de los indígenas colombianos. Publicación
virtual. Población indígena. Censos. LD_4798_1979_EJ_4.
42
89
“Pero la Conquista no constituía simplemente un asunto administrativo o financiero. Aún si hoy en
día tiende a subestimarse el problema militar como una reacción natural contra la epopeya fantástica,
no debe olvidarse en ningún momento que la Conquista era una aventura militar, tanto como una
empresa comercial”. COLMENARES, Germán. “La ocupación española” en Historia Económica y
Social de Colombia I 1537-1719. Op. Cit. P.3.
90
“La obtención de metales preciosos, especialmente la plata, de los territorios americanos pasó a ser
uno de los fines primordiales de la política Indiana de los reyes. Hoy sabemos, gracias a los estudios de
Eufemio Lorenzo Sanz, que lo obtenido por la Hacienda Real en América suponía un 25 por ciento de
los ingresos totales de la Corona en tiempos de Felipe II” SANCHEZ Bella, Ismael. DE LA HERA,
Alberto y RENTERIA Díaz, Carlos “Historia del Derecho Indiano”. Op. Cit.
91
“Durante el siglo XVI, Colombia contribuyó con un 18% de la producción mundial de oro. En el
siglo XVII el porcentaje subió casi al 40% figurando entonces como el primer productor mundial de
oro, en el siglo XVIII cedió este puesto al Brasil, pasando su producción a representar tan solo un 25%
de la explotación mundial total”. MELO, Héctor. “La maniobra del oro en Colombia”. Editorial la
Pulga RTDA. Segunda edición. Medellín, Colombia. 1.975. P. 49.
92
“España consideró a su vasto imperio como una unidad económica dentro de la cual debían ser
preferidos los intereses peninsulares”. MAYORGA García, Fernando. Instituciones económicas
coloniales. Entre el proteccionismo y las restricciones al comercio indiano. Op. Cit. Publicación
Digital Biblioteca Virtual del Banco de la República en el sitio web:
[Link]
43
filantrópica, fue entonces una empresa económica con un desproporcionado costo que
se tuvo que pagar por quienes fueron descubiertos y su descendencia.
Pues una vez se produce el asentamiento Español con fines de dominación social y
futura proyección de un Estado Colonial, en las tierras ultramarinas, era imposible
conciliar el espíritu humanista del legislador con los reales intereses de quienes
llegaron con fines inequívocos de enriquecimiento a toda costa93, de modo que los
potenciales abusos, exacciones y en general toda clase de violencia que se ejerciera
contra los indígenas se pudieran evitar, en gracia a las normas expedidas por la
Corona.
Es posible que esta afirmación tenga una carga escatológica, es decir de fatalidad para
los pueblos indígenas sometidos a la presencia y dominación española luego del
descubrimiento. De modo que queda la sensación que lo mas elevado que se hubiera
podido conseguir a favor de la protección de los indígenas solo podía lograrse desde
una perspectiva de atenuamiento, puesto que el espíritu de las disposiciones
institucionales no podía tener posibilidad de materialización en la dirección del ideal
93
“Los sectores aristocráticos más elevados de la península adoptaron frente al hecho sorprendente de
los descubrimientos indianos una actitud de reserva e inhibición. No participaron en las expediciones
descubridoras ni como caudillos ni como empresarios. Dificultaron, además, el pase a las indias de los
agricultores cultivadores de sus tierras, ante el temor de que estas quedasen despobladas. Fueron los
segundones hijosdalgos los que en gran parte nutrieron las expediciones descubridoras. El
descubrimiento de América abrió horizontes amplios a su ambición de labrarse una fortuna propia, que
les permitiese salir rápidamente, aún a costa de los mayores riesgos del estado de inferioridad
económica en que vivían, y ello les impulsó a enrolarse en las huestes de la conquista. Los monarcas
españoles se esforzaron por conseguir el pase a las indias de menestrales y artesanos especializados en
determinados oficios, así como de labradores, cultivadores de las tierras; pero esta política, inspirada
en tan acertadas orientaciones económicas, tuvo escasos resultados. Por Reales Cédulas de 1492 y
1497 quedó autorizada la recluta de delincuentes para formar parte de las expediciones
descubridoras…La pugna entre los intereses privados de los conquistadores y el interés político de la
Corona, había de estallar, con violencia mayor o menor, tan pronto como el Estado español quisiera
acentuar su presencia en estos territorios” OTS Capdequí, José María. Op. Cit. P. 19.
44
implícito en la norma, dado que la realidad de los hechos estaba referida a las
relaciones de grupos o de pueblos inmersos en una extrema desigualdad en todos los
órdenes de la vida. Lo anterior quiere decir que el conflicto profundo entre realidad y
norma jurídica no se resuelve de manera mecánica por la existencia y promulgación
de la norma misma, por ello este conflicto desbordó siempre el marco de la historia.
94
Ibíd. P. 13.
95
PALMA, Ricardo. “Tradiciones peruanas – Segunda serie. Cortar el revesino”. Publicación Digital,
consulta hecha 19 de abril de 2011. Artículo publicado en la página Web:
[Link]
96
OTS Capdequí, José María. Op. Cit. P. 14.
45
Autores como Diana Bonnet, describen que hacia los años de 1.750, hacen presencia
factores como: las corrientes fisiocráticas, las ideas liberales de algunos funcionarios,
las políticas antiproteccionistas de los Borbones, el creciente número de vecinos y la
notable disminución de nativos denunciada en los informes de las visitas, que
97
“las comunidades indígenas constituían una sociedad rural, a la que se le permitió regirse por sus
propias normas, autoridades y órganos de gobierno local, como el cabildo a imitación del español, pero
mediatizada por la autoridad de los corregidores”. EUGENIO Martínez, María Ángeles “La Ilustración
en América (Siglo XVIII) pelucas y casacas en los trópicos”. Op. Cit. P.180.
98
“Hacia mediados del siglo XVIII, las teorías propias del siglo ilustrado, las crecientes necesidades
económicas del real erario y la transformación de la población rural neogranadina abrieron paso a una
política que desembocó en el proceso de descomposición de los resguardos”. MAYORGA García,
Fernando. La propiedad de la tierra en la colonia. Mercedes, composición de títulos y resguardos
indígenas. Publicación Digital en Biblioteca Virtual del Banco de la República, en el sitio web:
[Link]
46
Lo que conduce a que este complejo de situaciones que identifican el inicio del
periodo republicano en Colombia, esté influido por una corriente política tendiente a
99
BONNET Vélez, Diana. “Tierra y Comunidad: un problema irresuelto. El caso del altiplano
cundiboyacense (Virreinato de la Nueva Granada) 1750-1800. Instituto Colombiano de Antropología e
Historia; Universidad de los Andes. Bogotá. Colombia. Septiembre de 2002. P.24.
100
GONZALEZ Margarita. “Ensayos de Historia Colombiana”. Op. Cit. P. 48.
101
EUGENIO Martínez, María Ángeles “La Ilustración en América (Siglo XVIII) pelucas y casacas en
los trópicos”. Op. Cit. P.180.
102
COLMENARES, Germán. “Historia Económica de Colombia”. Publicación Digital. Biblioteca
Banco de la República. En el sitio web
[Link]
47
la liquidación de los resguardos103 que contrasta con las normas que habían
caracterizado el período colonial o al menos la mayor parte de este104.
Se confirma esta aseveración con los hechos ocurridos después de haberse producido
un decreto de Simón Bolívar por el cual se ordenaba la devolución de las tierras a los
indígenas105, sin embargo esta devolución de tierras proponía, la repartición de la
tierra colectiva entre los indígenas del resguardo en proporción a su extensión, de
manera que a cada indígena le correspondiera de pleno dominio una porción de
tierra106.
103
“La inicial legislación republicana tuvo un propósito explícito: disolver los resguardos para
garantizar los derechos de los indígenas” HOUGHTON, Juan, “Estado del derecho a la tierra y al
territorio de los pueblos indígenas en Colombia”, Indígenas sin derechos. Situación de los derechos
humanos de los pueblos indígenas, CECOIN 2007, archivo anuario Web, P. 188.
104
“Hubo mas comprensión para el problema de la organización colectiva del resguardo en la época
colonial que en la republicana”. EASTMAN Vélez, Jorge Mario. “Política Indigenista”. Colección
Legislación, Doctrina y Jurisprudencia. Ministerio de Gobierno. Cali, Colombia 1982. P.145.
105
“Al regresar el Libertador de su campaña del sur y hacerse cargo de la Presidencia de la República,
expidió el decreto del 3 de julio de 1820 por medio del cual se ordena devolver a los indígenas, como
propietarios legítimos, todas las tierras que formaban los Resguardos, según sus títulos, “cualesquiera
que fuesen las alegaciones de los llamados tenedores”. OSORIO Silva Jorge E y PEREZ de Osorio,
Mercedes “El indio y su causa. Indigenismo – Liberación; del colonialismo integral al pluralismo
cultural”. P. 90.
106
Artículo [FERNANDO MAYORGA GARCIA Y MONICA PATRICIA MARTINI], “Los derechos
de los pueblos originarios sobre sus tierras de comunidad: Del Nuevo Reino de Granada a la República
de Colombia”. Op. Cit. P. 57.
48
“La Nación ratificó y confirmó las declaratorias hechas, tanto legal como
judicialmente, de vacancia de los globos de tierra conocidos como resguardos de
indígenas; reconoció sus ventas en tanto se hubiesen efectuado en subasta pública y la
legalidad de los títulos de propiedad adquiridos por los rematadores de los mismos. Al
mismo tiempo, declaró “abandonados” los resguardos o terrenos correspondientes a
poblaciones indígenas y los cedió a los distritos municipales dentro de cuya jurisdicción
se ubicaron”108.
No puede suponerse, con todos los riesgos que pueda tener esta afirmación, que la
reiterada obstinación reflejada en la legislación, tendiente a liquidar los resguardos
obedezca a políticas internas de los nuevos gobiernos, es posible que haya en marcha
otras fuerzas. Seguramente están despuntando las manifestaciones de crecimiento de
la economía, como lo afirma William Paul Mc Greevy, cuestión esta que presiona
para que se desarrolle en la economía interior un mercado de tierras con los halagos
de áreas productivas de gran tradición como las indígenas109. A las iniciativas de
107
ARANGO Raúl, SANCHEZ Enrique, Los Pueblos Indígenas de Colombia 1997. Desarrollo y
Territorio. Op. Cit. P. 33.
108
Artículo [FERNANDO MAYORGA GARCIA Y MONICA PATRICIA MARTINI], “Los derechos
de los pueblos originarios sobre sus tierras de comunidad: Del Nuevo Reino de Granada a la República
de Colombia”. Op. Cit. 35-75.
109
“Debido a la nueva racionalidad económica y política las autoridades consideraron las tierras de los
resguardos como los sitios más adecuados para la ubicación de los “vecinos” carentes de tierras. La
49
Todo este largo período de la vida republicana está marcado por una clara
intencionalidad de liberar fuerza de trabajo y tierras en beneficio de una economía en
donde el mercado se está dinamizando pero que pronto habrá convertido a los
indígenas en desposeídos y lo que es más grave legitimado este proceso desde las
estructuras del nuevo poder político del País111.
No obstante este malestar que permea el siglo XIX, hubo una respuesta de alivio, con
la expedición de la Ley 89 de 1.890, que incorporó el reconocimiento de resguardos y
su organización, además del reconocimiento de funciones como autoridad pública de
los Cabildos112, así mismo en el gobierno de López Pumarejo con la promulgación de
razón por la que se propusieron los resguardos se debió en parte a su fertilidad y su ubicación
geográfica”. BONNET Diana. “Tierra y Comunidad”. Op. Cit. P.36.
110
Ibíd. P. 36.
111
“Es bien sabido que ninguna clase social renuncia espontáneamente a sus privilegios y la clase
dirigente colombiana en 1821 tampoco lo hizo. Con la República, lo único que cambió fue la
estructura política del Estado, pero se mantuvo el principio tradicional del “respeto al derecho
adquirido”. Todo el esquema social y jurídico de la propiedad privada de la tierra que existía en la
época Colonial pasó intacto a la República”. SUESCUN Monroy, Armando, “La Propiedad de la
Tierra en Colombia”, en Conflicto: ¿Motor o Freno del Desarrollo?. Publicación Digital. P. 93.
112
HOUGHTON, Juan, “Estado del derecho a la tierra y al territorio de los pueblos indígenas en
Colombia”, Op. Cit. P. 188.
50
la Ley 200 de 1.936, conocida como “La Ley de Tierras”, se procuró mejorar las
condiciones del campesinado113; posteriormente en el año de 1.961 con la Ley 135 se
autorizó la titulación de nuevos resguardos114.
Precede a la Ley 135 de 1.961, la Ley 81 de 1.958, que contiene una cláusula decisiva
en materia de territorios indígenas y que según los autores Mónica Martini y
Fernando Mayorga, constituye el rompimiento de los principios por los cuales se
reconocía la propiedad ancestral de los indígenas sobre sus territorios. Véase el
siguiente texto:
113
“La ley 200 de 1936, por la cual se estableció la reforma agraria, tenía como finalidad otorgar
tierras a todos aquellos que cultivaban territorios que no les pertenecían y llevar a la práctica el
principio de que la propiedad privada debe cumplir una función social. Esta ley prohibió los desalojos
de los campesinos que invadían territorios ajenos y facultó al Estado para expropiar tierras en caso de
que fuera necesario” EL PROCESO DE MODERNIZACION DURANTE LOS GOBIERNOS
LIBERALES DE 1930 a 1946. Gobierno de Enrique Olaya Herrera, Publicación Digital,
consulta de agosto 19 de 2008.
[Link]
114
PATIÑO Rodríguez, Víctor Manuel. La Tierra en la América Equinoccial, Presidencia de la
República, Bogotá, 1997. P. 17.
51
grupos originarios, sin obligarlos a probar, como sí hace esta disposición, la propiedad
de lo que siempre fue suyo”115.
En adelante, las nuevas leyes de tierras, asimilan a baldíos las tierras ocupadas por
indígenas, situación que como lo describen los autores mencionados, desconoce el
derecho de propiedad ancestral sobre el territorio para los pueblos indígenas que no
contaron con los títulos de propiedad, y en consecuencia los ubicó en un nuevo plano
jurídico, pues tal como lo referencian los autores, al estar desprovistos de los títulos y
no poder probar sus derechos sobre sus territorios, estarán en la misma condición de
los campesinos sin tierras y por tanto en igualdad para asignación de tierras por parte
del Estado116.
Quiere decir lo anterior que ante la imposibilidad de demostrar la propiedad sobre las
tierras en los términos y formas exigidas por la Ley, los indígenas de los resguardos
como titulares de derechos colectivos perdieron la calidad de propietarios sobre las
tierras, en las que tradicionalmente se encontraban asentados y en consecuencia
pasaron a ser simples ocupantes de tierras de la Nación.
115
Artículo [FERNANDO MAYORGA GARCIA Y MONICA PATRICIA MARTINI], “Los derechos
de los pueblos originarios sobre sus tierras de comunidad: Del Nuevo Reino de Granada a la República
de Colombia”. Op. Cit. P. 70.
116
Ibíd.
117
“Por supuesto, el derecho a los territorios ancestrales es violado con los diversos proyectos de
desarrollo que se imponen sobre ellos, los reordenan de forma violenta y los articulan a dinámicas
52
resguardos vista desde una ideología que promueve el desarrollo de los mercados es
necesaria, porque al liquidarse la propiedad colectiva se liberan fuerzas laborales a un
bajo costo para satisfacer las demandas de fincas y haciendas. Es en medio de este
contexto donde se intensifican las persecuciones que matizan el ambiente político en
que se desenvuelve la acción de lucha de Manuel Quintín Lame118.
2.2 Presencia de Manuel Quintín Lame en el marco de los conflictos con los
pueblos indígenas
mercantiles”, HOUGHTON, Juan, “Estado del derecho a la tierra y al territorio de los pueblos
indígenas en Colombia”, Op. Cit. 191.
118
“Separar dos líneas de fuerzas que a principios de los años 70 confluyeron y, en nuestra opinión,
permitieron la eclosión del movimiento indígena, y posibilitaron el encuentro coyuntural entre una
tradición indígena de lucha y de resistencia y un movimiento campesino que, a escala nacional, se
había desarrollado alrededor del tema de una reforma agraria radical”. GROS, Cristian, Colombia
Indígena. Identidad cultural y cambio social, Fondo editorial CEREC, Bogotá- Colombia, Marzo de
1991, P. 177.
119
CASTILLO, Gonzalo y otros. Los Pensamientos del Indio que se educó dentro de las selvas
Colombianas. Universidad del valle, Facultad de Humanidades. Editorial Universidad del Cauca.
Primera edición Agosto de 2004. P. 16.
120
ORGANIZACION NACIONAL INDIGENA DE COLOMBIA – ONIC 25 años de resistencia por
una sociedad más incluyente. Hoy la herencia de Quintín Lame, en los pueblos indígenas colombianos
40 años de su muerte. Bogotá, octubre 4 de 2007. Publicación Digital, consulta realizada 28 octubre de
2008. [Link]
53
121
HERRERA ANGEL, Marta. Lame, Manuel Quintín. Artículo publicado en la Biblioteca Virtual
del Banco de la República. [Link]
Edición original 12 de diciembre de 2004.
122
VILLANUEVA Martínez, Orlando. Manuel Quintín Lame: Una Llama al Viento. Consulta
realizada 23 mayo 2008, Publicación Digital, consulta realizada 2 enero 2009:
[Link]
54
Con estos hechos, se inicia la etapa de desarrollo de ideas sobre el derecho del
indígena a la posesión de la tierra de sus ancestros, motivado especialmente por la
lucha contra la reducción permanente de las tierras de parcialidad por parte de los
colonos, hacendados y empresarios rurales expansionistas y por la condición de
humillación que causaba la situación de semiesclavitud en la cual vivían los indígenas
terrazgueros124. Las abiertas hostilidades contra la población indígena expresadas en
los párrafos anteriores, indiscutiblemente que tenían que provocar una respuesta de
agresividad por parte de los indígenas quienes manifestaron:
“¿A cuenta de qué seguimos descontando terraje por un pedazo de tierra que es de
nosotros? ¿Nos da miedo que nos quemen los ranchos y nos corten los cercos,
porque reclamamos lo que nuestro Señor nos dio? los “blancos” nos quitaron las
tierras porque no supimos defenderlas y hoy nos quieren estrechar más; no lo
125
podemos permitir” .
123
“El período comprendido entre 1885 y 1930… no solamente parece que durante esa época se inició
en el país un proceso regular de desarrollo económico, sino que a la vez tuvo lugar un completo
trastrocamiento de la decadencia que lo precedido. Los años posteriores a 1930 se caracterizan por una
serie de cambios estructurales en la economía y por una continuidad del proceso de crecimiento más
allá del decenio de 1950” MC GREEVEY, William Paul. Op. Cit. P. 189.
124
CASTILLO, Gonzalo y otros. Los Pensamientos del Indio que se educó dentro de las selvas
Colombianas. Op. Cit. P. 17.
125
MOVIMIENTO SIN TIERRAS - Nietos de Manuel Quintín Lame Caloto Cauca. Por las tierras, el
bienestar de las familias y también por la visibilidad. Publicación Digital, Consulta realizada 14 abril
2008. Artículo publicado el día viernes 27 de octubre de 2006 en la página en la página Web:
[Link]
55
Esta era una expresión con la cual se ponía de manifiesto la necesidad de desconocer
por parte de los indígenas terrazgueros, la propiedad de la tierra que tenían
propietarios no indígenas y que según estos eran tierras que en el pasado, que no
podían precisar, se las habían arrebatado. Pero indiscutiblemente eran ya acciones
provenientes de las grandes travesías, visitas y reuniones que había realizado Manuel
Quintín Lame en su actividad de lucha política.
Es importante resaltar que la lucha de éste indígena tiene un valor especial, que radica
no solo en la profunda conciencia por defender los derechos territoriales de su pueblo
sino, de asumir su propia defensa jurídica, al estudiar por si mismo las Leyes civiles
por las cuales se reconocen los derechos personales.
Como consecuencias de estas acciones, los indígenas se resisten al pago del terraje lo
que desata la consiguiente detención de muchos de ellos; acciones que implican
entonces amenazas de los indígenas contra los mayordomos y propietarios de
haciendas, lo que provoca que se apodere de estos el terror luego de llevarse a cabo la
toma pacífica de la población de Paniquitá en 1.914, en las cercanías de la ciudad de
Popayán.
“En esta toma Manuel Quintín Lame, señaló que las palabras del Himno Nacional
eran una mentira, al igual que la independencia, porque a los indios no les habían
devuelto sus tierras” 127.
126
VILLANUEVA Martínez, Orlando. Op. Cit.
127
HERRERA ANGEL, Marta. Lame, Manuel Quintín. Op. Cit.
56
Admirable la visión de largo plazo que tuvo este luchador indígena, pues llegó a
pensar en la necesidad no solo de la supresión del pago del terraje sino que advirtió
que esto tendría poco sentido si al mismo tiempo no se hacía un movimiento para
llevar representantes indígenas al Congreso Nacional129. Quiere decir que no obstante
128
VILLANUEVA Martínez, Orlando. Op. Cit.
129
“En elecciones del 8 de marzo de 1998. Los indígenas ampliaron su representación en el Senado y
en la Cámara… En las elecciones para Corporaciones y Alcaldía del 26 de octubre de 1997 se
observan ya más claramente los resultados del trabajo político de los movimientos indígenas. En esta
elección fueron elegidos 152 Concejales en representación de movimientos indígenas (27 por el
57
“Para entonces sus demandas no se limitaban a la supresión del pago del terraje,
sino que buscaban que los indios tuvieran representación en el Congreso Nacional,
para que pudieran expedir leyes que les fueran favorables”130.
La intensa persecución que marcó este período se refleja en parte con los hechos de
1.920, cuando se extinguen varios resguardos del Tolima que luego fueron parcelados
y absorbidos por hacendados como fue el caso de los ubicados en Ortega y
Chaparral131.
Es de destacarse que los conflictos por la tierra, que fueron el núcleo de la lucha de
Manuel Quintín Lame, no le hubiese permitido un acercamiento con los simpatizantes
y miembros del partido comunista, cuya lucha también se apoyaba en la promesa de
reformas agrarias y defensa en general del mejoramiento de las condiciones de vida
de los pobres en Colombia; tan es así que él se resiste y solo sus compañeros de
Movimiento de Autoridades Indígenas y 115 por el Movimiento Alianza Social Indígena); se eligieron
8 diputados de estas listas y se eligieron 13 Alcaldes… En las elecciones del 29 de octubre de 2000 se
reconocen los avances logrados por pequeños movimientos; entre ellos los liderados por indígenas”.
LONDOÑO Toro, Beatriz. La constitución de 1991 y los indígenas. Nuevos espacios de participación
política. Publicación digital Biblioteca Virtual Banco de la República, en el sitio web
[Link]
130
VILLANUEVA Martínez, Orlando. Op. Cit.
131
Artículo [FERNANDO MAYORGA GARCIA Y MONICA PATRICIA MARTINI], “Los derechos
de los pueblos originarios sobre sus tierras de comunidad: Del Nuevo Reino de Granada a la República
de Colombia”. Op. Cit. 35-75.
58
“En segundo lugar José Gonzalo Sánchez, quien comienza como lugarteniente de
Quintín Lame, pero se separa de él para convertirse en miembro fundador del
132
PCC.” .
La mitad del siglo pasado está caracterizada por la emergencia de formas de violencia
originadas por los conflictos surgidos en el marco de los movimientos agraristas que
132
GROS, Cristian. Op. Cit. P. 180.
133
HERRERA ANGEL, Marta. Lame, Manuel Quintín. Op. Cit.
59
En el marco de las tensiones y los conflictos de la década del 50, asume el poder una
junta militar que se comprometió a gobernar desde el mes de mayo de 1.957 hasta el
7 de agosto de 1.958136, fecha esta última, a partir de la cual se dio inicio al primero
134
“Durante las primeras décadas del siglo XX comenzó la industrialización del país, amparada por
normas proteccionistas, por la crisis del mercado internacional y las guerras mundiales”
MONDRAGON, Héctor, “Caña de azúcar, palma aceitera, biocombustibles y relaciones de
dominación”, Etnias y Política 5, Cuarta editorial, CECOIN, diciembre de 2007, P. 24.
135
MOLINA, Gerardo, Las ideas liberales en Colombia. De 1935 a la iniciación del Frente Nacional,
Segunda edición, Colección Manuales Universitarios Tercer Mundo, Editorial Tercer Mundo, Bogotá,
1978, P. 91 - 94.
136
EL FRENTE NACIONAL Wikipedia. La enciclopedia libre. Consulta realizada 5 de Abril de 2011.
Publicación digital en el sitio web: [Link]
60
137
MELO Orlando, Jorge. “El Frente Nacional. Reformismo y Participación Política”. Estrategia
Económica y Financiera, Julio de 1978, en Biblioteca Virtual Luís Ángel Arango del Banco de la
República. Publicación Digital, Consulta realizada mayo 15 de 2008
[Link]
138
TIRADO Mejía, Álvaro, “Introducción a la historia económica de Colombia”, Op. Cit. P. 241.
139
FUERZAS ARMADAS REVOLUCIONARIAS DE COLOMBIA. La enciclopedia libre. Consulta
realizada 5 de Abril de 2011. Publicación digital en el sitio web:
[Link]
61
Las oposiciones políticas que irrumpen en el seno del país y que ponen de manifiesto
la necesidad de luchar por un nuevo esquema político que reivindique los sectores
empobrecidos de Colombia140, lo expresa un movimiento coyuntural y de corta vida
denominado MRL –Movimiento Revolucionario Liberal- cuya dirección la ejerce
para los años 60s Alfonso López Michelsen141 quien luego de la disolución del
movimiento, asume como primer presidente del período post-frente Nacional.
Simultáneamente se incrementan las acciones de oposición desde otra disidencia
surgida en el partido tradicional del conservatismo con el nacimiento, para el año de
142
1.961, de la ANAPO –Alianza Nacional Popular- y que se constituye como una
expresión de oposición al Frente Nacional.
Los hechos anteriores así como también otros que se producen en el exterior en la
mitad del siglo XX son muy importantes en la historia colombiana, para los objetivos
de esta tesis, dado que presionan a los países latinoamericanos, en unos más que en
140
ALFONSO LOPEZ MICHELSEN. La enciclopedia libre. Consulta realizada 5 de Abril de 2011.
Publicación digital en el sitio web: [Link]
141
“Durante el período en que estuvo vigente el Frente Nacional todas las manifestaciones de
descontento, las organizaciones sindicales, las protestas sociales, se consideraban ilegales. De manera
que a las luchas campesinas, obreras y sindicalistas solo les quedaba la opción de la vía armada…El
surgimiento de nuevos ideales liberales, como el de Alfonso López Michelsen, a través del recién
fundado Movimiento Revolucionario Liberal – MRL- en el cual militaban estudiantes, intelectuales y
partidarios de la revolución cubana, así como escritores sin partido”. ORTIZ Jiménez, William. “Los
Paraestados en Colombia: fundamentación teórica y salidas políticas” Editorial Universidad Autónoma
Latinoamericana. Medellín, Colombia. 2009. P. 49.
142
CABALLERO, Antonio, “El Frente Nacional”, POSADA Jaime, ALAPE Arturo, IRIARTE
Alfredo, “et al”, Historia de Colombia. Colombia Contemporánea I, Tomo 15, Salvat editores S.A.,
Bogotá, 1988, P. 1760.
62
“La Revolución Cubana de 1959, con el ascenso de Fidel Castro al poder, ocasionó
una drástica modificación en las relaciones de Estados Unidos con las naciones
Latinoamericanas. El país del Norte creyó que una medida útil para la prevención
de nuevos movimientos insurgentes con apoyo campesino en el Sur, sería el
cumplimiento de reformas agrarias que satisficieran, al menos en parte, las viejas
145
aspiraciones del campesinado pobre” .
Es así como en el 1.961 se promulga la Ley 135 por la cual se pretende reformar la
estructura agraria y se crea el Instituto Nacional de Reforma Agraria-INCORA.
143
“El Presidente Kennedy, al mismo tiempo que fomentaba la invasión a la isla, reunía los
gobernantes latinoamericanos para fabricar un plan. La demagogia cundió, y entre las declaraciones
que se tomaron en Punta del Este, el asunto de las reformas agrarias quedó en primera plana. Los
países signatarios en uso de su soberanía se comprometen durante los próximos años a… “impulsar,
dentro de las particularidades de cada país, programas de reforma agraria integral orientadas a la
efectiva transformación, donde así se requiera, de las estructuras e injustos sistemas de tenencia y
explotación de la tierra”. TIRADO Mejía, Álvaro. “Introducción a la Historia Económica de
Colombia” Op cit. P. 241.
144
REVOLUCION CUBANA La enciclopedia libre. Consulta realizada 7 de Abril de 2011.
Publicación digital en el sitio web: [Link]
145
ROLDAN Ortega, Roque. Op. Cit. P. 22.
63
Por esta razón le corresponde al gobierno liberal de Carlos Lleras Restrepo, fundar lo
que se llamó: Asociación Nacional de Usuarios Campesinos – ANUC para los años
de 1.967147, que se adscribe al Ministerio de Agricultura y le confiere representación
a los campesinos ante las oficinas nacional y regionales del INCORA, a fin de
conseguir que los procesos de compra y titulación de tierras no cuenten con
oposiciones de carácter político al estar respaldados por dicha asociación
campesina148.
146
COLOMBIA, Congreso de la República, Ley 135 de 1961 Sobre Reforma Social Agraria. Diario
Oficial. Año XCVIII. N. 30691. 20, Diciembre, 1961.
147
SILVA, Thair Shameel. Movimiento Campesino Colombiano: historia y lucha. Consulta realizada 7
de abril de 2011. Publicación Digital en el sitio Web
[Link]
148
“El último intento gubernamental serio de resolver el problema de distribución de la tierra fue la
reforma agraria del presidente Carlos Lleras Restrepo (1966-70) llegó incluso a proponer una alianza
con el campesinado y para lograrla, impulsó la organización de la Asociación Nacional de Usuarios
Campesinos Anuc”. REYES Posada, Alejandro “Guerreros y Campesinos. El despojo de la tierra en
Colombia”. Editorial Norma. Bogotá, Colombia. 2009. P.28.
64
Dos años antes, es decir para 1.965, en este marco de desarrollo de organizaciones de
carácter campesino y popular había surgido, en las regiones del oriente colombiano
un grupo de guerrillas con amplia influencia en los sectores: universitarios, obreros y
campesinos, que se denominó ELN – Ejército de Liberación Nacional-150.
149
RUDQVIST, Anders. La Organización Campesina y la Izquierda ANUC en Colombia 1970-1980.
Departamento de Sociología. Informes de Investigación N° 1, 1983. Pág. 1.
[Link]
150
“Se afirma con respecto al origen de la guerrilla en el país, que esta se orienta en dos versiones: una
que procede de los movimientos sindicalistas, obreros organizados, líderes estudiantiles, que
conformaron el ala del Ejercito de Liberación Nacional (ELN) con fuerte influencia de la Revolución
Cubana y la otra, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) de origen netamente
campesino, se inició como grupo de autodefensa y luego se expandió por todo el territorio nacional”.
65
En estos mismos ámbitos se organiza para el año de 1.971 otro movimiento que tiene
amplia simpatía en los contextos universitarios, sindicales y campesinos, con una
clara orientación en su programa político de izquierda denominado MOIR -
Movimiento Obrero Independiente y Revolucionario-153.
ORTIZ Jiménez, William. “Los Paraestados en Colombia: fundamentación teórica y salidas políticas”
Op. Cit. P. 50.
151
“El Estado se manifestó principalmente por medio del crecimiento de su burocracia y sus recursos
que originó hacia los años 60s las guerrillas radicalizadas como las FARC, el ELN y el EPL, expresión
nacional de la nueva izquierda latinoamericana y herederos de la violencia bipartidista y cuya
presencia desafiaba el monopolio del bipartidismo” ORTIZ Jiménez, William. “Los Paraestados en
Colombia: fundamentación teórica y salidas políticas” Ibíd. P. 49.
152
“En 1970 asume el poder el conservador Misael Pastrana Borrero, quien fuere el último presidente
del Frente Nacional. Debió afrontar serios problemas de orden público por las acusaciones de fraude
electoral que se le hicieron desde la ANAPO tras la derrota de Rojas Pinilla. Debido a esto, el sector
más radical de la Anapo conformado esencialmente por estudiantes universitarios y obreros, decide
integrar un grupo armado para intentar tomar el poder por la fuerza: el M19 (movimiento 19 de abril)
nombre que hacía referencia al día en que se realizaron las elecciones presidenciales”. MELO, Jorge
Orlando. “El Frente Nacional”. Op. Cit.
153
CABALLERO, Antonio, “El Frente Nacional”, POSADA Jaime, ALAPE Arturo, IRIARTE
Alfredo, “et al”, Historia de Colombia. Colombia Contemporánea I, Tomo 15, Salvat editores S.A.,
Bogotá, 1988, P. 1760.
66
“La proclama que constituye las bases de la lucha promovidas por el CRIC entre
otras son: 1. Recuperar las tierras de los resguardos; 2. Ampliar los resguardos; 3.
fortalecer los cabildos; 4. No pagar terrajes; 5. Hacer conocer las leyes sobre
156
indígenas y exigir su justa aplicación” .
154
“Es en esta década que se consolida el movimiento indígena, cuando las comunidades presionadas
por sus condiciones de terrajeros y jornaleros con remuneraciones irrisorias, se deciden a recuperar las
tierras de las haciendas ubicadas en la zona plana de los municipios de Caloto y Corinto”.
CORPORACION COLECTIVO DE ABOGADOS José Alvear Restrepo “Lucha por la tierra y
persecución al movimiento indígena: impunidad y crímenes de Estado en el departamento del Cauca”.
Bogotá, Colombia 2007. P.24.
155
“El 24 de febrero de 1971, en Toribío, siete resguardos indígenas crearon el Consejo Regional
Indígena del Cauca, CRIC”. Laboratorio de paz y proyecto paz y desarrollo. Eco región Macizo
Colombiano y Alto Patía. Información institucional CRIC. Popayán, Cauca. Historia. [Link]
[Link]/[Link]?option=com_content&view=article&id=22&Itemid=34
156
SEVILLA Casas, Elías. Op. Cit. P. 98.
67
En los conflictos respecto a la propiedad de las tierras ocupadas por los indígenas fue
reiterativa la consideración de que eran ocupantes de hecho, incurriendo en
situaciones de ilegalidad por cuanto ellos no podían acreditar títulos formales para
impugnar ante el INCORA, los proceso de adquisición de las tierras donde estaban
asentados en calidad de terrazgueros, puesto que los propietarios de fincas si tenían
los títulos de propiedad respectivos que los acreditaban en su condición159.
Esta situación es repetitiva porque ocurre lo mismo con las fincas de propietarios
particulares adentro o afuera del resguardo de la María departamento del Cauca,
situación que se vuelve a encontrar en los resguardos de Pitayó, Jambaló y en la parte
norte ocurre lo mismo con la hacienda Guatava, el Credo, la Susana160 y muchas otras
del departamento sobre las cuales el INCORA ha iniciado procesos de adquisición
para comprarlas y entregarlas a los indígenas161. Estas tierras ante el INCORA
satisfacen el estudio de tradición de los títulos para comprarlas, pagando por ellas, en
últimas los indígenas quienes manifiestan que han sido segregadas de una manera
ilegal al territorio de los resguardos, por consiguiente invocan la necesidad de que el
158
SEVILLA Casas, Elías. Op. Cit. P. 99.
159
“La controversia se generó por el enfrentamiento de los propietarios, que alegaban su título de
propiedad inscrita para obtener la defensa del Estado, y los colonos que, aunque no tenían documento
legal alguno, invocaban la posesión que habían mantenido en un determinado espacio geográfico como
factor de la defensa de su derecho”. MAYORGA García. La Propiedad territorial en Colombia. Las
tierras comunales, la colonización y la cuestión agraria. Publicación Digital en Biblioteca Virtual del
Banco de la República en el sitio web:
[Link]
161
ESPINOZA, Miriam Amparo. “Representación y cambio en el Quintín Lame”. Consulta realizada
18 de enero 2008 [Link]
69
162
“Las luchas por las tierras sostenidas por los terrajeros del Chimán en la región de Silvia y del
Credo, en la de Caloto… a las que siguen conflictos en el resguardo de Coconuco, en la hacienda
Cobaló como también en el resguardo de Paniquitá… Dos fuertes personalidades no indígenas Gustavo
Mejía y el Padre León Rodríguez ejercen una considerable influencia. El primero a la cabeza de
Fresagro organiza la lucha por la tierra en torno al ingenio de Ucrania; el Segundo fundador de la
Unidad Popular dirige en la ciudad de Corinto un combate frontal contra el poder político local y la
corrupción” GROS, Cristian. Op. Cit. P. 175, 183 y 189.
70
Es de señalar que este Convenio constituye para ese momento el mayor avance
jurídico, pues es el primer instrumento internacional ratificado por Colombia para
amparar a pueblos indígenas y tribales. Años después este Convenio es recogido en
muy pocos artículos por la Ley 135 de 1.961, conocida como “Ley de reforma
164
Ibíd.
165
Ibíd. Artículos 11, 13 y 14 en su orden: “Se deberá reconocer el derecho de propiedad, colectivo e
individual, a favor de los miembros de las poblaciones en cuestión: sobre las tierras tradicionalmente
ocupadas por ellas”. Artículo 13 en el numeral 2: “Se deberán adoptar medidas para impedir que
personas extrañas a dichas poblaciones puedan aprovecharse de esas costumbres o de la ignorancia de
las leyes por parte de sus miembros para obtener la propiedad o el uso de las tierras que les
pertenezcan”. Artículo 14: “Los programas agrarios nacionales deberán garantizar a las poblaciones en
cuestión, condiciones equivalentes a las que disfrutan otros sectores de la colectividad nacional, a los
efectos de: A, la asignación de tierras adicionales a dichas poblaciones cuando las tierras de que
dispongan sean insuficientes para garantizarles los elementos de una existencia normal o para hacer
frente a su posible crecimiento numérico”.
72
agraria” de modo que los apartes mencionados del Convenio se reflejan en los
artículos: 29 y 94 que disponen en su orden:
“no podrán hacerse adjudicaciones de baldíos que estén ocupados por comunidades
indígenas o que constituyan su hábitat, sino únicamente y con destino a la constitución
de resguardos indígenas. Y el instituto de la reforma agraria constituirá previa consulta
con el Ministerio de Gobierno, resguardos de tierra en beneficio de los grupos o tribus
indígenas que no la poseen” 166.
Mas allá de éste articulado, dadas las presiones en algunas regiones como fue en el
departamento del Cauca y seguramente en otras, el INCORA adquirió tierras para
adjudicarlas en la modalidad de unidades agrícolas familiares, UAF167 a indígenas
que habían desbordado los resguardos y se habían asentado en haciendas particulares
en condiciones de terrazgueros. Es de destacar también, que no obstante los
Convenios y la Ley mencionada pasados 50 años, aun se llevan hoy día a cabo
acciones de hecho por parte de indígenas en calidad de terrazgueros asentados en
fincas próximas a sus territorios y resguardos, reclamando del Estado el
cumplimiento de las acciones legales correspondientes, a fin de permitirles
accesibilidad a la tierra.
167
“Entre 1967 y 1981, en aplicación de la Ley de Reforma Agraria, se comenzaron a delimitar los
territorios indígenas como reservas indígenas en la perspectiva de repartirlas posteriormente entre los
indígenas como unidades agrícolas familiares, UAF. Este régimen legal de reserva indígena es una
forma de tenencia superada a causa del cambio de política indigenista sucedido en 1980, cuando se
comenzó a convertir las reservas en resguardos”. ARANGO, Raúl, SANCHEZ Enrique, Los Pueblos
Indígenas de Colombia 1997. Op. Cit. P. 213.
73
compras tierras para ensanchar resguardos y se titularon baldíos, hasta llegar en 1.997
a contar con 27.9 millones de hectáreas168 de tierras aproximadamente ocupadas por
pueblos indígenas en un país de 1.141.748 de Kilómetros cuadrados169 equivalentes a
114 millones de hectáreas brutas, aparecería esta relación como satisfaciendo en
términos exacerbados el Convenio 107 y el 169 de 1.989 y mas allá el espíritu “muy
humanista” de gobiernos que desde el Frente Nacional interpretaron cabalmente estas
demandas a favor de los pueblos y comunidades indígenas. Y aun más se reflejaría
también si se hace la relación atendiendo a los últimos datos censales una población
indígena de medio millón de personas aproximadamente en el territorio nacional de
un país de 42.8 millones170. Las cifras brutas podrían sugerir la idea que entonces
ahora el signo de la inequidad se invirtió, pues el campesinado en general y los
grandes propietarios habrían quedado reducidos a una mínima expresión lo cual
quizás no se comporte con arreglo a estos términos.
A este Convenio 107, que había sido ratificado por el Congreso de la República con
la expedición de la Ley 31 de 1.967 lo sucedió el Convenio 169 de 1.989, dadas las
quejas de movimientos indígenas y grupos académicos que lo acusaban de ser
168
Ibíd. P. 223.
169
ATLAS geográfico universal y de Colombia. Grupo Editorial Océano – Nueva edición 1993.
Barcelona, España.
170
DEPARTAMENTO NACIONAL DE ESTADISTICA–DANE. Población Colombiana conciliada a
30 de junio de 2005. Publicación Digital, consulta 30 de agosto de 2008
[Link]
74
“Que en muchas partes del mundo esos pueblos no pueden gozar de los derechos
humanos fundamentales en el mismo grado que el resto de la población de los
Estados en que viven y que sus leyes, valores, costumbres y perspectivas han sufrido
a menudo una erosión”. Es por lo que en lo concerniente a la parte 1, artículo 6 de
la política general se insistirá que al aplicar las disposiciones del convenio, los
gobiernos deben: “consultar a los pueblos interesados, mediante procedimientos
apropiados y en particular a través de sus instituciones representativas cada vez
que se prevean medidas legislativas o administrativas susceptibles de afectarlos
directamente” 172.
Mas adelante insistirá que las consultas llevadas a cabo en aplicación de éste
Convenio deben “efectuarse de buena fe y de una manera apropiada a las
circunstancias, con la finalidad de llegar a un acuerdo o lograr el consentimiento
acerca de las medidas propuestas”173. Este Convenio se desarrolla en 44 artículos
cubriendo una extensa temática entre las cuales vale destacarse: los derechos de los
pueblos indígenas; normas relativas a la conservación del medio ambiente y recursos
naturales; sanciones penales, y derechos de propiedad de las tierras entre otros.
171
ZAPATA, Carlos, “Las políticas públicas vistas desde la organización social: el caso indígena en
Colombia”. En Indígenas sin derechos. Situación de los derechos humanos de los pueblos indígenas,
CECOIN, archivo anuario web. P.35.
172
CONVENIO OIT Nº 169 de 1989, sobre Pueblos Indígenas y Tribales en Países Independientes.
173
Ibíd.
75
En ésta dirección se entiende que de ahora en adelante los pueblos indígenas deben
tener derecho para decidir sus prioridades en relación con los modelos de desarrollo
económico, al punto de ser consultados respecto de acciones que de éste se deriven en
términos de posibles afectaciones para su complejo cultural y social; de otra parte se
constituye en una prioridad, para los Estados suscriptores, el interés por mejorar sus
condiciones de vida en la formulación de los planes de desarrollo económico, lo cual
es un reconocimiento al carácter de autonomía que se le confiere en el ejercicio de sus
instituciones propias; pues las decisiones derivadas de sus instituciones son legítimas
y deben ser respetadas siempre que no sean incompatibles con los derechos
fundamentales que se definen en el sistema jurídico nacional174.
175
“Desde 1970 el Ministerio de Minas y Energía venía impulsando la realización de estudios de
prospección minera en la zona denominada Bartolito Mandé…A partir de ese momento, la OIA inició
la revisión del procedimiento por el cual se otorgaron los contratos, para verificar si se habían
cumplido los requisitos previos como el otorgamiento de licencias ambientales, la consulta a las
comunidades afectadas y demás trámites establecidos en el Código de minas. De tal revisión se
concluye claramente que tales exigencias fueron omitidas en el procedimiento”, ARANGO José
Ubeimar, ARBOLEDA Betancourt Adriana, YAGARÍ Nury, “Megaproyectos mineros en territorios
de comunidades negras e indígenas de bajo y medio Atrato: El proyecto minero Mandé Norte”, Etnias
y Política 3, CECOIN, octubre de 2006. P. 104.
76
176
“En los bosques del pacífico y otras regiones del país, donde la extensión de cultivos de palma
africana mantiene su curso aún en territorios comunitarios y donde la tenencia de la tierra y los
bosques se obtiene por métodos ilegítimos legitimados por el aparato estatal” BETANCUR, Ana
Cecilia, “La Ley General Forestal: un debate sin concluir”, Etnias y Política 3, CECOIN, octubre de
2006.
177
CONVENIO OIT Nº 169 de 1989, Op. Cit. Artículo 15 “1. Los derechos de los pueblos interesados
en los recursos naturales existentes en sus tierras deberán protegerse especialmente. Estos derechos
comprenden… la utilización, administración y conservación de dichos recursos. 2. En caso de que
pertenezca al Estado la propiedad de los minerales o de los recursos del subsuelo, o tenga derechos
sobre otros recursos existentes en las tierras, los gobiernos deberán establecer o mantener
procedimientos con miras a consultar a los pueblos interesados, a fin de determinar si los intereses de
esos pueblos serían perjudicados, y en qué medida, antes de emprender o autorizar cualquier programa
de prospección o explotación de los recursos existentes en sus tierras… Los pueblos interesados
deberán participar siempre que sea posible en los beneficios que reporten tales actividades, y percibir
una indemnización equitativa por cualquier daño que puedan sufrir como resultado de esas
actividades”.
77
Por último, es oportuno observar que en relación con el capítulo de tierras hay un
salto sustantivo del Convenio 107 al Convenio 169 sobre el cual se están haciendo
algunos juicios respecto de sus alcances. Este acuerdo es recogido en su generalidad
por la Ley 21 del 4 de marzo de 1991 y luego la constitución de 1.991, en un número
amplio de artículos179 que a su vez fueron incorporados en la Ley 160 de 1.994.
178
Ibíd. Artículo 10: “1. Cuando se impongan sanciones penales previstas por la legislación general a
miembros de dichos pueblos deberán tenerse en cuenta sus características económicas, sociales y
culturales. 2. Deberá darse la preferencia a tipos de sanción distintos del encarcelamiento.” Articulo 8:
“Al aplicar la legislación a los pueblos interesados deberán tomarse debidamente en consideración sus
costumbres o su derecho consuetudinario. Dichos pueblos deberán tener el derecho de conservar sus
costumbres e instituciones propias, siempre que estas no sean incompatibles con los derechos
fundamentales definidos por el sistema jurídico nacional ni con los derechos humanos
internacionalmente reconocidos”. Articulo 9 “1. En la medida en que ello sea compatible con el
sistema jurídico nacional y con los derechos humanos internacionalmente reconocidos, deberán
respetarse los métodos a los que los pueblos interesados ocurren tradicionalmente para la represión de
los delitos cometidos por sus miembros. 2. Las autoridades y los tribunales llamados a pronunciarse
sobre cuestiones penales deberán tener en cuenta las costumbres de dichos pueblos en la materia”.
179
COLOMBIA, Constitución Política de 1991, Legis Editores. 16ª edición. Bogotá, 2006. Artículo
63: “Los bienes de uso publico: los parques naturales, las tierras comunales de grupos étnicos, las
tierras de resguardo, el patrimonio arqueológico de la nación y los demás bienes que determine la ley
son inalienables, imprescriptibles e inembargables”. Artículo 286: “Son entidades territoriales los
departamentos, los distritos, los municipios y los territorios indígenas”. Artículo 329: “La
conformación de las entidades territoriales indígenas se hará con sujeción a lo dispuesto en la Ley
orgánica de ordenamiento territorial…”. Articulo 330: “…Los territorios indígenas estarán gobernados
por consejos conformados y reglamentados según los usos y costumbres de sus comunidades y
ejercerán las siguientes funciones…”. Artículo 357: “Los municipios participarán de los ingresos
corrientes de la Nación… Para los efectos de ésta participación, la Ley determinará los resguardos
indígenas que serán considerados como municipios”.
78
Muy visionario este Convenio pues ante el conflicto interno que afronta la Nación
colombiana, parte de los pueblos indígenas en diversos puntos de la geografía
nacional han sido forzados a abandonar sus tierras para garantizar su sobrevivencia,
180
Artículo 16. Convenio 169 de la OIT: 1. A reserva de lo dispuesto en los párrafos siguientes de este
artículo, los pueblos interesados no deberán ser trasladados de las tierras que ocupan. 2. Cuando
excepcionalmente el traslado y la reubicación de esos pueblos se consideren necesarios, sólo deberán
efectuare con su consentimiento, dado libremente y con pleno conocimiento de causa. Cuando no
pueda obtener su consentimiento, el traslado y la reubicación sólo deberá tener lugar al término de
procedimientos adecuados establecidos por la legislación nacional, incluidas encuestas públicas,
cuando haya lugar, en que los pueblos interesados tengan la posibilidad de estar efectivamente
representados. 3. Siempre que sea posible, estos pueblos deberán tener el derecho de regresar a sus
tierras tradicionales en cuanto dejen de existir las causas que motivaron su traslado y reubicación.4.
Cuando el retorno no sea posible, tal como se determine por acuerdo o en ausencia de tales acuerdos,
por medio de procedimientos adecuados, dichos pueblos deberán recibir en todos los casos posibles,
tierras cuya calidad y cuyo estatuto jurídico sean por lo menos iguales a los de las tierras que ocupaban
anteriormente, y que les permitan subvenir a sus necesidades y garantizar su desarrollo futuro. Cuando
los pueblos interesados prefieran recibir una indemnización en dinero o en especie, deberá
concedérseles dicha indemnización con las garantías apropiadas. 5. Deberá indemnizarse plenamente a
las personas trasladadas y reubicadas por cualquier pérdida o daño que hayan sufrido como
consecuencia de su desplazamiento.
79
pese a lo cual centenares de ellos han sido asesinados como lo han denunciado
reiteradamente las distintas organizaciones181.
De otra parte también se formaliza en una norma el derecho de los pueblos indígenas
a utilizar superficies de tierras mucho mas extensas a las habitualmente ocupadas por
ellos, para lo cual seguramente los Estados Nacionales y en particular el Estado
colombiano deberán implementar los procedimientos administrativos para asignarlas
a los indígenas y también debe existir una garantía que proteja los derechos de
propiedad y posesión. Aun más en el conjunto de los derechos de los pueblos
indígenas se debe establecer la administración y conservación de recursos naturales
que tengan tratamientos especiales para que, en armonía con las políticas de
conservación del medio ambiente, se produzca una interacción en donde estos
recursos sean aprovechados por los pueblos indígenas sin restricciones siempre y
cuando se sujeten a las normas de protección y conservación de los recursos naturales
y los ecosistemas182.
181
SALINAS Abdala, Yamile. “El derecho a la restitución de las víctimas. Tierra y desplazamiento en
Colombia”, Revista Semillas. Tierra y Territorios, 2006, (Nº 30/31), Bogotá Colombia, diciembre de
2006, P. 13.
182
CONVENIO 169 OIT. Op. Cit. Artículo 14 “1. Deberá reconocerse a los pueblos interesados el
derecho de propiedad y de posesión sobre las tierras que tradicionalmente ocupan además, en los casos
apropiados, deberán tomarse medidas para salvaguardar el derecho de los pueblos interesados a utilizar
tierras que no estén exclusivamente ocupadas por ellos, pero a las que hayan tenido tradicionalmente
acceso para sus actividades tradicionales y de subsistencia. A este respecto, deberá prestarse particular
atención a la situación de los pueblos nómadas y de los agricultores itinerantes.... 2. Los gobiernos
deberán tomar las medidas que sean necesarias para determinar las tierras que los pueblos interesados
ocupan tradicionalmente y garantizar la protección efectiva de sus derechos de propiedad y posesión”.
Articulo 17 “1. Deberán respetarse las modalidades de transmisión de los derechos sobre la tierras
entre los miembros de los pueblos interesados establecidas por dichos pueblos. 2. Deberá consultarse a
los pueblos interesados siempre que se considere su capacidad de enajenar sus tierras o de transmitir de
otra forma sus derechos sobre estas tierras fuera de su comunidad. 3. Deberá impedirse que personas
extrañas a esos pueblos puedan aprovecharse de las costumbres de esos pueblos o de su
80
Los alcances plasmados en éste acuerdo son recogidos a plenitud y casi de una
manera literal en la Ley 1152 de 2.007 hoy derogada, sobre la cual se hará una
referencia final, no sin antes señalar que hay un encubrimiento en la solución del
problema de tierras y el mejoramiento del bienestar social de los pueblos indígenas,
que quizá puede expresarse en la relación entre apariencia y esencia: en apariencia la
Ley 1152 es extraordinariamente concordante con los acuerdos de la OIT, pero en
esencia hay grandes distancias.
desconocimiento de las leyes… Artículo 19 “Los programas agrarios nacionales deberán garantizar a
los pueblos interesados condiciones equivalentes a las que disfruten otros sectores de la población…”.
183
DEPARTAMENTO ADMINISTRATIVO NACIONAL DE ESTADISTICAS -DANE-, Dirección
de Censos y Demografía. Colombia una Nación Multicultural. Su diversidad étnica. Mayo de 2007.
Publicación Digital, consulta realizada 15 marzo 2008
[Link]
a/sys/colombia_nacion.pdf+Dirección+de+Censos+y+Demograf%C3%ADa.+Colombia+una+Nación
+Multicultural.+Su+diversidad+étnica.&hl=en&pid=bl&srcid=ADGEESiX6_0GT-
fA4rW_oxn7j06L3aslHZIdOjrpMgjg8Pg9Ufl2d6dQIy8kMn2SYX0MfTJQEQ1AUSwr3veL4_rhCzG
OAaY0XikiIaN7_Flx1NZJnSz_GT9S4UARVt2vNfdBziHgSsrL&sig=AHIEtbRs64Nawckrt6gt383pY
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81
La diversidad de los pueblos indígenas cuenta con una riqueza lingüística que se
expresa en 64 idiomas184 y varias formas de dialectos, que unidos a los rasgos
particulares, de carácter cultural, de cada una de ellas le imprime especificidad a sus
pueblos y comunidades. Sus organizaciones pueden alcanzar la cifra de 460
resguardos entre antiguos y nuevos, 9 reservas y una población de aproximadamente
80.000 indígenas considerados como poseedores individuales185.
Ahora bien es en el espacio geográfico del corredor de los Andes donde la vida de los
indígenas es mas difícil, en consideración a que los resguardos allí establecidos
acusan altos grados de minifundismo, factor este que desata fuerzas que presionan
sobre los miembros de las Unidades Familiares para provocar la expulsión y además
contribuir al proceso de desintegración familiar de la comunidad y de los pueblos, en
la medida en que las unidades productivas no tienen capacidad para incorporar el
potencial de fuerza laboral que disponen los resguardos.
De manera que los excedentes laborales los demandarán las haciendas de las
vecindades o en su defecto se iniciará la migración hacia otros destinos. De allí la
urgencia de las luchas indígenas por reclamar el cumplimiento de los Acuerdos
Internacionales y de las leyes nacionales, en especial de la Constitución de 1.991, de
modo que se pueda responder a estas situaciones, con los procesos de adquisición de
predios aledaños de propietarios privados, como también adelantar los programas de
saneamiento que consisten en los avalúos de los cultivos llamados mejoras, para
184
“La diversidad cultural del país está acompañada de una gran variedad lingüística. En Colombia se
hablan además del castellano, cerca de 64 lenguas amerindias y múltiples dialectos, además de dos
lenguas criollas entre la población negra”. DEPARTAMENTO ADMINISTRATIVO NACIONAL DE
ESTADISTICAS - DANE. “Los pueblos étnicos de Colombia en el censo de 1993 –Análisis de
resultados-”. Publicación Virtual. Consulta realizada 10 mayo de 2009.
185
ROLDAN Ortega, Roque. Op. Cit. P. 51.
82
proceder a su compra a efectos de restituirle las tierras a las familias indígenas, que
en la actualidad las tienen ocupadas colonos o extraños al resguardo.
4. La Constitución de 1.991
186
“Parecería que el sistema de protección económico a que fueron sometidas las colonias y el sistema
de protección que trató de salvaguardar a los indígenas durante la época, fueron obstáculos para el
desarrollo económico de América Latina, entendido en el sentido moderno. Sin embargo, estas
barreras proteccionistas lograron conservar, para bien o para mal, buena parte de las etnias originales,
de sus costumbres y tradiciones, que hoy, después de tanto tiempo, están más vivas que nunca. A
cambio de la falta de desarrollo económico, se ha conseguido la preservación de etnias y culturas que
han sobrevivido al esfuerzo que durante los siglos XIX y buena parte del XX se hizo por integrarlas a
un proyecto nacional único”. MAYORGA García, Fernando. Instituciones económicas coloniales.
Entre el proteccionismo y las restricciones al comercio indiano. Publicación Digital Biblioteca Virtual
del Banco de la República en el sitio web: [Link]
83
El artículo 246, por el cual se reconoce a los pueblos indígenas una relativa
autonomía para ejercer funciones jurisdiccionales dentro de su ámbito territorial de
187
PARQUES NATURALES DE COLOMBIA, Mas sobre los grupos étnicos del país. Publicación
Digital, Consulta realizada 9 marzo 2008. En el sitio web:
[Link]
188
Colombia, Constitución Política de 1991. Op. Cit. Artículo 58.
189
Ibíd. Artículo 63.
84
acuerdo con sus normas, siempre que éstas no contraríen la Constitución y demás
normas de la República190.
Artículos 286 y 329, que eleva los territorios indígenas al mismo estatus que tienen
los departamentos, los municipios y los distritos, es decir a entidades territoriales,
para lo cual dispone, en el segundo de los mencionados, la promulgación de una Ley
Orgánica de Ordenamiento Territorial que le reconocerá participación y
representación a las comunidades indígenas191.
No obstante la fuerza del articulado anterior, es de esperar que haya quedado algo de
resquicio colonial, como ocurrió en el pasado reciente y lo referenció para otro
momento el historiador Ots Capdequí, es decir que indiscutiblemente es trascendental
el paso dado por la Constitución de 1.991, pero que todavía ella puede ser un texto
formal para muchas comunidades indígenas en Colombia192.
190
Ibíd. Artículo 246.
191
Ibíd. Artículos 286 y 329.
192
“Colombia se distingue a nivel mundial por la gran cantidad de normas que ha expedido para el
reconocimiento de la diversidad étnica y cultural, así mismo, por la ratificación de instrumentos
internacionales en materia de derechos humanos. Pero la realidad dista ampliamente de ese avanzado
abanico normativo. La tendencia que observamos en el Gobierno de Álvaro Uribe es cerrar la brecha
entre la realidad y la normatividad, pero no haciendo que la realidad cumpla la normatividad, sino
eliminando a los indígenas incluso de las normas”. BASTIDAS, Edith, “Territorios indígenas y
proyecto de Desarrollo Rural”. En Etnias 4. Colombia, Abril 2007. CECOIN, archivo anuario Web.
85
El Convenio 169 de la OIT fue ratificado por la Ley 21 de 1.991, el haber suscrito
este convenio le trae aparejado al Estado, que se debe abstener de adoptar normas
que no garanticen los derechos de los indígenas, lo cual obliga al Estado
Colombiano a asegurarse que sus normas legalmente expedidas se ajusten
plenamente conforme a lo que se acordó en el Convenio194.
193
SALINAS Abdala, Yamile. Op. Cit. 2006. Pág. 13.
194
COLOMBIA, Congreso de la República. Ley 21 de 1991. (marzo 4). “Por medio de la cual se
aprueba el Convenio número 169 sobre pueblos indígenas y tribales en países independientes,
adoptado por la 76a. reunión de la Conferencia General de la O.I.T., Ginebra 1989”, Diario Oficial No.
39.720 de marzo 6 de 1991.
195
COLOMBIA. Constitución Política de Colombia 1991. Op. Cit.
86
Mas allá de las reivindicaciones conquistadas por los indígenas en sus luchas y
reclamaciones para que se les reconozcan sus derechos, hay que resaltar el significado
de mayor relevancia en su itinerario de reivindicaciones, que corresponde a la
Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los Pueblos Indígenas,
llevada a cabo el 7 de diciembre de 2.007 y cuyas decisiones se recogen en mas de
cuarenta artículos que deben respetar todas las naciones que hacen parte de las
Naciones Unidas, e incorporarlas a sus legislaciones196.
196
DECLARACION de las Naciones unidas sobre los derechos de los Pueblos Indígenas. Asamblea
General Naciones Unidas. Proyecto de Resolución 68, 7 de septiembre de 2007.
87
“Ese era, por otra parte, el camino más seguro para evitar el arraigo definitivo de
la Estándar Oil: la compañía norteamericana, la mayor responsable de las
desgracias mexicanas… la Compañía Explotadora de Petróleo que había suscrito
los contratos con los municipios. Por su intermedio, había puesto “sus tiendas de
conquista hoy, de ruina más tarde” en tierra colombiana, donde era dueña de la
porción mas rica del departamento de Bolívar…. un buen ejemplo reciente se tiene
con la controversia que enfrentó al grupo Uwa con Occidental de Colombia Inc, una
petrolera que pretendía perforar en tierra (no titulada) que el grupo insistía era
suya, controversia en la cual el Estado Colombiano se limitó a ser un espectador
pasivo, tal vez por la carencia de elementos de juicio para intervenir
197
acertadamente” .
Luego de haber referenciado estos conflictos, es posible esperar que en este mismo
orden se incrementen las dificultades entre los indígenas, las empresas y el Estado en
torno a la explotación de los recursos del subsuelo: como pueden ser gas, petróleo,
carbón, y otros recursos mineros. Tal como ha ocurrido en el proceso de continuación
de la carretera Panamericana en el trayecto que unirá los territorios de Colombia con
Panamá luego de pasar por los territorios indígenas; el conflicto de los Embera por la
197
Artículo [FERNANDO MAYORGA GARCIA Y MONICA PATRICIA MARTINI], “Los derechos
de los pueblos originarios sobre sus tierras de comunidad: Del Nuevo Reino de Granada a la República
de Colombia”. Op. Cit. P. 66 y 73.
198
LONDOÑO Toro, Beatriz. “Nuevos Instrumentos de Participación Ambiental. Audiencias públicas
ambientales y consulta a comunidades”. Santa fe de Bogotá, Consultoría Ambiental y Colectiva.
Primera Edición 1.998.p. 116 a 118.
88
Al llegar a este punto conviene hacer un salto en el orden cronológico que se había
dispuesto para exponer la expedición de las leyes referidas a la problemática de la
tierra de los indígenas en particular, de modo que permita expresar algunos juicios
breves que anticipan la inexistencia de una convicción decidida de los grupos de
poder dominantes en el Estado y la sociedad, en materia de cumplir efectivamente los
acuerdos internacionales y las leyes nacionales tendientes a brindarle accesibilidad a
la tierra, porque seguramente si no hay un diagnóstico que sustente con la debida
argumentación, la modificación administrativa por la cual los asuntos indígenas se
asignan al Ministerio del Interior y de Justicia, entonces se deberá mostrar en que
medida la nueva entidad los resolverá; pues lo que desde hace años se conoce es que
199
“La represa de Urrá afectó la dinámica hidrobiológica del río Sinú con un posible impacto negativo
en las poblaciones indígenas ribereñas en su acceso a los recursos de la pesca”. ARANGO, Raúl y
SANCHEZ, Enrique. “Los pueblos indígenas en el umbral de Nuevo milenio”. Departamento Nacional
de Planeación, DNP. Dirección de Desarrollo Territorial Sostenible. Bogotá Colombia. 2004. P.237.
89
Es tan evidente esta limitación que las cifras en los informes muestran con mucha
fuerza los programas de titulación de tierras baldías, puesto que los costos de las
tierras localizadas en los ejes de los corredores de los Andes que constituyen las
vecindades de una posible descongestión de los resguardos, tal vez por sus elevados
precios estén consideradas como excluidas para dar respuesta a las necesidades de
accesibilidad a ellas, para los programas de ensanche y alivio del agudo
minifundismo en los resguardos, como también para la compra de mejoras
conducentes a lo que se ha denominado el proceso de saneamiento.
Se interpreta que la necesidad de hacer del sector agrario uno de los pilares de la
economía para dar respuesta a las nuevas condiciones del desarrollo y del nuevo
orden constituido por la complejidad de los mercados, así como las necesidades de
armonizar estas exigencias con la urgencia de actuar sobre el medio ambiente de una
manera sostenible y hacer mas estrecha la interrelación con las entidades del sector
rural, entre otras el INAT, el INPA y el Fondo de Cofinanciación DRI, se integran
ahora de una manera directa persiguiendo eficacia en la aplicación de sus funciones
para los proyectos del desarrollo rural.
90
Las acciones de tecnificación de los procesos productivos unido a los proyectos que
demandarían inversiones significativas que comprometieran financiación de la banca
internacional en beneficio de pueblos indígenas y negros no estaban presentes202, este
espectro conduciría a producir el rompimiento aun más radical de una economía en
donde de una parte los factores del desarrollo tecno-científico y la afluencia de
grandes capitales concurrirían al agigantamiento de una producción para responder a
un orden internacional que se constituirá en la primacía de todo sistema de
decisiones, contrastando este desarrollo con la precariedad acentuada de una
población indígena, de minorías étnicas negras y de campesinos precaristas en
general, que seguirán desenvolviendo sus vidas en el marco de una sobrevivencia que
sirva a los propósitos y fines de un “llamado desarrollo nacional”.
201
COLOMBIA, Congreso de la República. Ley 1152 (Julio 4). “Por la cual se dicta el Estatuto de
Desarrollo Rural, Incoder, y se dictan otras disposiciones”, Diario Oficial 46.700. Título III. DEL
DESARROLLO PRODUCTIVO Y TECNOLOGICO. Capitulo II. Artículo 50.
202
Ibíd. Passim.
92
Lo que ocurre es que los enunciados del articulado en mención, aun cuando no se
insinúe, están más inscritos en el orden del deber que en el orden de la obligación y
esta distancia hace ver algo distinto de lo que efectivamente se hace.
Por último la Ley enuncia la acción de brindar acceso a la tierra por parte del Estado a
las comunidades indígenas; pero no modifica sustancialmente, en modo alguno, la
desigualdad preexistente que condiciona la posibilidad de modificar el bienestar, de
los pueblos indígenas con tierras y sin tierras; pues el solo titulo de propiedad sobre la
93
El ingreso a este punto, en esta investigación de orden académico, torna aún más
complejos los exámenes que se hacen desde esta rama del derecho administrativo, al
pretender el rastreo e identificar los factores causales que tienen poder de explicación
ante la insatisfacción de los resultados que a los días de hoy se tienen, luego de casi
cincuenta años de haberse iniciado uno de los procesos de más honda repercusión
político-social, destinado a provocar un atenuamiento en las condiciones de vida de
los pueblos indígenas, con la finalidad de brindarle accesibilidad al problema crucial
de su existencia: Disponer de un territorio para sobrevivir y no disolverse en el mundo
de hostilidad, imposible de ser enfrentado desde sus tradicionales formas de
reclamación.
Mas allá de esta polémica que sólo se insinúa para concentrar su esfuerzo en otros
puntos de la temática es pertinente considerar que autores como el Doctor Joan Prats I
203
MALAGON PINZON, M.A. la ciencia de la policía en los inicios del constitucionalismo
colombiano (1811-1830). Prisma Jurídico, Sao Paulo, V.9,n.1,p.155-168, jan-jun. 2010.
94
A este respecto es necesario señalar que dadas las condiciones del mundo de hoy y los
estudios de ciencia política, dirigidos al análisis de las instituciones y del desarrollo
económico de las naciones, se plantean nuevos modelos de mercados, sistemas
políticos y de sociedades, cuyos fines únicamente podrían realizarse a partir de la
creación y existencia de instituciones y reglas a las que se les ha denominado bajo el
término de governance205, es decir que se requiere un sistema articulado que actúe a
través de diferentes organizaciones que a su vez involucren entidades
gubernamentales como actores de la sociedad civil y el sector privado en los distintos
niveles: local, nacional e internacional.
Es menester para este capítulo, señalar que el término governance, ha sido utilizado
para designar en primer lugar, “Un nuevo estilo de gobierno, distinto del modelo de control
jerárquico y caracterizado por un mayor grado de cooperación y por la interacción entre el Estado y
los actores no estatales al interior de redes decisionales mixtas entre lo público y lo privado”, así
como para designar “Toda forma de coordinación de las acciones de los individuos y las
organizaciones entendidas como formas primarias de la construcción del orden social, de modo que se
configura una teoría general de las dinámicas sociales”206.
204
PRATS I CATALA, Joan. “Gobernabilidad Democrática para el Desarrollo Humano. Marco
Conceptual y Analítico”. España 2001. Publicación Digital, Consulta realizada 10 febrero de 2010
[Link]
205
Ibíd.
206
Ibíd.
95
En este sentido se podría decir que las instituciones públicas cumplen en la sociedad
una función que está relacionada con el medio o instrumento que posibilita la
materialización de la Ley, pues su creación encuentra justificación en la medida en
que éstas puedan ejecutar el mandato legal a través del cumplimento de objetivos
planteados en planes políticos específicos, dirigidos a la solución de los conflictos
vigentes en la sociedad. Aquí está la medula de un examen destinado a establecer que
pasó en este largo proceso que transcurridos casi cincuenta años aun no ha sido
suficiente para satisfacer la accesibilidad integral a la tierra por parte de los pueblos
indígenas.
Años más tarde, es en este marco en el que se promulga la Ley 135 de 1.961, con el
objetivo primordial de garantizar el derecho de propiedad de la tierra a partir de una
208
Ibíd. P 23.
209
COLOMBIA, Congreso de la República, Ley 200 del 1936 “sobre régimen de tierras”. Diciembre
30 de 1936.
210
BEJARANO, Jesús Antonio. “La economía - La herencia del siglo XX” Op. Cit. P 46.
211
Ibíd. P 47.
97
Brota con una evidencia indiscutible que se reproduce una estructura de poder al
interior de la norma que creó a esta institución. No se trata de una estructura de poder
formal sino real, 2 Ministros, 1 Gerente de Banco, Directores de Instituciones
similares a un nivel ministerial, representantes de los gremios más radicales de
Colombia (café, ganadería, agricultura) que integrarán los altos consejos y juntas
directivas para tomar decisiones cuando la Ley como dice el texto: “está enderezada a
producir una reforma de la estructura agraria”, este poder de una participación
decisoria y real le concede presencia con voz y voto a un representante de los
trabajadores rurales y para el otro, el Consejo social agrario a seis representantes. Es
por decir lo menos, que fue algo inconveniente y que anunciaba desde sus inicios las
dificultades institucionales para la consecución de los objetivos propuestos en la Ley.
212
COLOMBIA, Ley 135 del 1961 “Sobre Reforma Social Agraria”, Op. Cit. Artículo 11.
99
La Ley 135 de 1.961 estableció a su vez las funciones que estarían a cargo del
Instituto Colombiano de la Reforma Agraria Incora de la siguiente forma:
213
Ibíd. Artículo 3.
100
Es exacto este compendio de disposiciones que reflejan de una manera directa como la
norma restringió las fronteras de la futura transformación o reforma agraria sustantiva,
pues en el texto se descubre que quedaron por fuera de la norma todas las tierras para
la época donde se había construido la agricultura comercial de la Nación, como
también aquellas que tuviesen un uso productivo de alto potencial futuro, de modo
que se excluyeron las tierras donde tiene asiento la economía cafetera, las tierras
donde se desarrolla la ganadería de exportación, entre otras Sucre, Bolívar, Córdoba,
Atlántico, Cesar, Centro del País y en el Valle que forma el Río de la Magdalena,
como el emporio de la Industria Azucarera donde tienen asiento para ese momento
mas de 12 Ingenios Azucareros cuya capacidad de exportación hoy en día se aproxima
al 50 por ciento de la producción Nacional en un espacio de 200.000 hectáreas215.
¿Que quedó de éste paisaje para titular, para ensanchar áreas de la empobrecida
economía parcelaria, de la economía de arrendatarios o para ensanchar las tierras de
los resguardos a la población indígena? Quedaron las tierras baldías, que ponerlas al
servicio de procesos productivos le era imposible a cualquier grupo social interesado
en ellas y por tanto tampoco habría maneras de penetrarlas.
214
Ibíd. Artículo 1.
215
CENTRO NACIONAL DE PRODUCTIVIDAD (CNP) Colombia, MILLAN Felipe y otros El
desarrollo productivo. Serie 134 “El conglomerado del azúcar del Valle del Cauca, Colombia”
Santiago de Chile, diciembre de 2002. Publicación Digital, Consulta de julio 30 de 2010.
[Link]
101
La Ley también dispuso dentro de las funciones que correspondían al Incora, que la
institución debía cooperar con la conservación forestal y la vigilancia de los bosques
nacionales; hacer dotaciones de tierras y prestar ayuda técnica y financiera a
cultivadores, de manera que se mejoraran las condiciones de explotación, transporte y
comercialización de sus productos y realizar concentraciones parcelarias en las zonas
de minifundio216.
Por otra parte, como ya se mencionó antes, la Ley 135 reglamentó las funciones que
deberían ejecutar los Procuradores Agrarios como agentes del Ministerio Público, de
manera que los facultó para participar en las diferentes actuaciones judiciales,
administrativas y de policía que estuvieran relacionadas con problemas rurales,
216
COLOMBIA, Ley 135 del 1961 “Sobre Reforma Social Agraria”. Op. Cit. Artículo 3.
217
Ibíd. Artículo 4.
102
También quedaría a cargo de los Procuradores Agrarios, solicitar del Instituto el inicio
de actuaciones acerca de parcelación de tierras o concentraciones parcelarias,
intervenir en nombre del Ministerio Público en los conflictos suscitados entre colonos
ocupantes de tierras baldías y quienes alegaren títulos de propiedad, vigilar que las
actuaciones del Instituto en lo referente a adjudicaciones, dotaciones, ventas o
arrendamientos de tierras se ajustaran a las disposiciones legales vigentes e informar a
la Junta Directiva del Instituto, el Gobierno y el Consejo Social Agrario sobre las
actuaciones regulares o deficientes del Instituto en cumplimiento de la Ley.
218
Ibíd. Artículo 15.
103
219
Ibíd., Artículo 33.
220
Ibíd., Artículo 39.
221
Ibíd., Artículo 40.
222
Ibíd., Artículos 43, 46 y 48.
104
5. Parcelar tierras por cuenta de terceros, conforme a los reglamentos, contando con la
aprobación del Gobierno cuando el Instituto así lo juzgare conveniente224.
Las referencias anteriores constituyen una síntesis apretada de lo que es esta prolija y
extensa Ley de Reforma Agraria, por consiguiente solo se presenta una visión
restringida destacando en ella los aspectos centrales que interesan para esta
investigación; dentro de la cual vale mencionar la insistencia en la titulación de
baldíos y el apoyo para los proyectos de colonización en contraste con la poca fuerza
que se le concede a los procesos de adquisición de tierras, siguiendo el procedimiento
de compra establecido por la Ley y su posterior entrega a campesinos o indígenas.
224
Ibíd., Artículo 86.
105
Los objetivos de la Ley tal como lo señala la misma, se orientaron a: la promoción del
acceso a la tierra y servicios rurales, reformar la estructura social agraria mediante
procedimientos dirigidos a prevenir y eliminar la inequitativa concentración de la
propiedad rural, dotar de tierras a campesinos de escasos recursos, minifundistas,
comunidades indígenas y beneficiarios de programas especiales establecidos por el
gobierno, generar empleo en el campo, fomentar la adecuada explotación y utilización
de aguas y tierras rurales mediante programas dirigidos a promover su uso racional,
incrementar la producción agrícola, ganadera, forestal y acuícola, garantizar a la mujer
campesina e indígena oportunidad de participación en los planes y programas de
desarrollo agropecuario y regular la ocupación y aprovechamiento de baldíos
nacionales225.
225
COLOMBIA, Congreso de la República, Ley 160 de 1994, “Por la Cual se crea el Sistema Nacional
de Reforma Agraria y Desarrollo Rural Campesino, se establece un subsidio para la adquisición de
tierras, se reforma el Instituto ” Diario Oficial No. 41.479, de 5 de agosto de 1994 Artículo 1.
226
Ibíd. Artículo 2.
106
El Sistema de Reforma Agraria fue diseñado para que operara en conjunto con
entidades oficiales y del Sistema Nacional de Crédito Agropecuario que realizarían
actividades relacionadas con el objetivo por el cual había sido creado, y su
funcionamiento estaría dado a partir de 6 subsistemas que se enuncian a continuación:
227
Ibíd. Artículo 4, numeral a.
228
Ibíd. Artículo 4, numeral b.
229
Ibíd. Artículo 4, numeral c.
107
6. SUBSISTEMA DE FINANCIACION232.
230
Ibíd. Artículo 4, numeral d.
231
Ibíd. Artículo 4, numeral e.
232
Ibíd. Artículo 4, numeral f.
108
233
Ibíd. Artículo 4, numeral 2.
234
Ibíd. Artículo 4, numeral 3.
235
Ibíd. Artículo 4, numeral 6.
109
237
Ibíd. Artículo 4, numeral 9.
238
Ibíd. Artículo 4, numeral 11.
239
Ibíd. Artículo 4, numeral 12.
110
De igual forma estableció también las funciones que serían de competencia exclusiva
del Incora y por tanto no susceptibles de delegación, dentro de los cuales enumeró: los
procedimientos de adquisición directa y adjudicación de tierras, los procedimientos de
extinción de dominio, clarificación de la propiedad, recuperación de baldíos
indebidamente ocupados y el deslinde de tierras243.
240
Ibíd. Artículo 4, numeral 6.
241
Ibíd. Artículo 4, numerales 16 y 17.
242
Ibíd. Artículo 4, numeral 18.
243
Ibíd. Artículo 13.
111
2. En el orden departamental:
112
245
Ibíd. Artículo 20.
113
La Ley 160 de 1.994, otorga también una serie de atributos al INCORA para el
cumplimiento de los objetivos de la Institución, para ello lo faculta a:
1. Fijar los requisitos o exigencias mínimas que deben cumplir los predios rurales en
los procesos de adquisición de tierras teniendo en cuenta sus características tales
como: precio de tierras y mejoras, clase agrológica, ubicación geográfica, disposición
de aguas, altura, entre otras246.
2. Establecer los montos de subsidio para la adquisición de tierras de acuerdo con las
condiciones socio-económicas de los beneficiarios del subsidio y otorgar especial
atención a las mujeres campesinas jefes de hogar que se encontraran en situación de
desprotección económica y social sin tierras propias o suficientes247.
246
Ibíd.
247
Ibíd. Artículos 21 y 24.
248
Ibíd. Artículo 75.
114
A diferencia de la Ley 135 de 1.961, esta Ley 160 que se está examinando, ha
puntualizado en artículos concretos las acciones que se deben seguir para las
adquisiciones de tierra y su entrega posterior a los pueblos indígenas. De manera que
se hace mas acentuado el énfasis del interés que formalmente expresan los articulados
249
Ibíd. Artículo 85.
250
Ibíd. Parágrafo 4, Artículo 85.
115
de la Ley. Pese a esta fuerza con la que se enuncia la Ley 160, ésta no se ve reflejada a
la fecha de 2.009 en las estadísticas referidas a las entregas de tierras a los pueblos
indígenas, por conceptos de adquisiciones para adelantar los procesos de
descongestión de los resguardos y facilitar su ensanchamiento o saneamiento, pues lo
que si se destaca es la titulación de tierras por concepto de baldíos a los pueblos
indígenas, como se observará en páginas más adelante.
A esta altura de la exposición vale anotar que las normas referidas a procesos agrarios
y en particular las orientadas a resolver la adquisición de tierras para ensanchamiento
de los resguardos, como las dirigidas a producir un saneamiento en sus territorios son
repetitivas en las diferentes leyes y en las diferentes modificaciones a las estructuras
de las entidades administrativas como se confirmará al finalizar ésta exposición; pues
al fin y al cabo como no se pueden suprimir por la incorporación de los Convenios
Internacionales a la legislación nacional, hay que dejarlas intactas o si se varían en su
expresión es sin trascendencia alguna.
Así por ejemplo para los efectos de adquisición de tierras a fin de facilitar
ensanchamientos de resguardos, sólo consiguió en un tramo de 35 años, comprar
189.716 hectáreas251, es decir 5.300 hectáreas en promedio por año, lo cual contrasta
con los resultados del año 1.980 en adelante, en donde en un poco tiempo se pudieron
titular mas de 30’000.000 de hectáreas252, claro está que estas últimas eran las mismas
tierras que los indígenas tenían en sus territorios desde tiempos ancestrales por ser su
hábitat y que el Estado dispuso de ellas como baldíos para la titulación.
251
ARANGO, Raúl y SANCHEZ, Enrique. “Los pueblos indígenas en el umbral de Nuevo milenio”.
Departamento Nacional de Planeación, DNP. Dirección de Desarrollo Territorial Sostenible. Bogotá
Colombia. 2004. P.126.
252
INSTITUTO COLOMBIANO DE DESARROLLO RUAL, INCODER. Relación de resguardos
indígenas constituidos durante las vigencias de 1.966 a 2.009. Op. Cit.
116
2. GERENCIA GENERAL
2.1 Oficina Control Interno
2.2 Oficina de Relaciones Públicas y Prensa.
3. SECRETARIA GENERAL
253
DECRETO 245 de 1995 “Por el cual se ajusta la infraestructura del Ministerio de Agricultura y
Desarrollo Rural”. Diario Oficial No. 41.702, del 3 de febrero de 1995. Titulo II, artículos 2 y 3.
117
4. SUBGERENCIA FINANCIERA
4.1 División Financiera y de Administración del Subsidio
4.2 División de Presupuesto
4.3 División de Contabilidad
5. SUBGERENCIA JURIDICA
5.1 División de Procedimientos Agrarios
5.2 División de Asesoría Legal
6. SUBGERENCIA OPERATIVA
6.1 División de Promoción del Mercado de Tierras y Subsidios
6.2 División de Adquisición de Tierras
6.3 División de Desarrollo Empresarial
6.4 División del Sistema Nacional de Reforma Agraria y Desarrollo Rural Campesino
6.5 División de Atención a las Comunidades Indígenas y Negras
6.6 División de Adjudicación de Tierras y Asentamientos Campesinos
8. GERENCIAS REGIONALES
8.1 Sección Administrativa y Financiera
8.2 Sección de Operaciones-Grupos de Trabajo Subregional
8.3 Sección Jurídica
8.4 Areas de Trabajo
118
Hacer algunas consideraciones acerca del proceso de liquidación del Incora implica
necesariamente remitirse a los siguientes hechos:
Durante el Gobierno del entonces Presidente Alberto Lleras Camargo, fue elaborado
con base en las orientaciones de la Alianza para el Progreso, el Plan Nacional de
Desarrollo económico y social denominado Plan Decenal256, dirigido a regular:
254
COLOMBIA. DECRETO 1292 de 21 de mayo de 2003 “por el cual se suprime el Instituto
Colombiano de la Reforma Agraria (Incora) y se ordena su liquidación.” Artículo 47.
255
TRUJILLO Alfaro, Jorge Luis. “Presupuesto una aproximación desde la planeación”. Primera
edición, Editorial Universidad del Rosario- Colección textos de jurisprudencia, Bogotá D.C. 2007. p
104.
256
CABALLERO, Antonio, “El Frente Nacional”. POSADA Jaime, ALAPE Arturo, IRIARTE
Alfredo. “et al”, Historia de Colombia Contemporánea Op. Cit. P. 1750.
120
257
UNIVERSIDAD DE ANTIOQUIA, La evolución histórica de la planificación del
desarrollo, Medellín. Publicación Digital, Consulta realizada 16 junio de 2009.
[Link]
ANIFICACION_DEL_DESARROLLO.ppt.
258
DEPARTAMENTO NACIONAL DE PLANEACION. Capitulo 2 “Síntesis del Programa
Económico de Desarrollo Económico para el Próximo decenio” Plan Nacional de Desarrollo
Económico y Social-Plan Decenal 1961-1970.
121
En este punto es claro que los esfuerzos de los distintos gobiernos se habían
localizado en el tema agrario referente a: concentraciones de tierra inutilizada,
mejoramiento de los proceso de producción agrícola para incentivar el sector rural y
en particular cumplir con los Convenios Internacionales para permitir el acceso a la
tierra a todos los pueblos indígenas que habían sido separados de ellas, circunstancias
que en rasgos generales definieron el objetivo principal del Incora y las funciones que
debía cumplir.
259
DEPARTAMENTO NACIONAL DE PLANEACION, “Introducción”. Plan Nacional de
Desarrollo Planes y Programas de Desarrollo 1969-1972.
260
Ibíd.
261
COLOMBIA, Constitución Política de 1991. Op. Cit. Artículos 79 y 336.
122
262
SANCHEZ Botero, Esther. “Justicia y Pueblos Indígenas de Colombia”. Edición jurisprudencia
actualizada unijus universidad Nacional de Colombia, Facultad de Derecho, Ciencias Políticas y
Sociales Sede Bogotá. segunda edición. Bogotá, Colombia 2004. P. 46.
263
DEPARTAMENTO NACIONAL DE PLANEACION. Capítulos 2 y 3 Plan Nacional de Desarrollo
Económico y Social-Plan Decenal 1961-1970.
123
Si bien para éste momento el Plan Nacional denotaba una mayor preocupación
respecto de los recursos naturales en relación con el anterior, es perceptible que aún
para éste período no se había iniciado notoriamente un acelerado proceso de deterioro
ambiental.
El Plan Nacional “Para Cerrar la Brecha” del Presidente Alfonso López, año 1.974,
dedica al tema ambiental apenas unas cuantas líneas en las que propuso coordinar
esfuerzos destinados a conseguir el aprovechamiento de extensas áreas de territorio
que hasta el momento se encontraban inutilizadas y que se consideraban como
necesarias para el proceso productivo, de manera que se garantizara su disponibilidad
permanente265.
264
DEPARTAMENTO NACIONAL DE PLANEACION. Plan Nacional de Desarrollo Las Cuatro
Estrategias 1970-1974, “Capítulo Recursos Naturales”. P.2.
265
DEPARTAMENTO NACIONAL DE PLANEACION. Plan Nacional de Desarrollo Para Cerrar la
Brecha 1974-1978, “Capítulo políticas Sectoriales”. P.14.
266
DEPARTAMENTO NACIONAL DE PLANEACION. Plan Nacional de Desarrollo Cambio con
Equidad 1982-1986, “Capitulo Políticas de Producción”. P 17.
124
Propuso entonces adoptar una serie de medidas preventivas tales como: la evaluación
por parte del Inderena, la gestión desarrollada por las Corporaciones Regionales y la
implantación de sistemas de monitoreo, control, vigilancia y aprovechamiento que
posibilitaran la preservación del patrimonio forestal existente.
267
“En Colombia. El Constituyente de 1991 estableció una Constitución altamente sensible a esta
realidad. En efecto, la Constitución incorpora más de 30 artículos, cuyo contenido, en buena parte,
obliga al Estado Colombiano a proteger la diversidad e integridad del ambiente”. ALMONACID
Sierra, Juan Jorge. “La propiedad en el Estado Social de derecho Colombiano”. En El Derecho
Administrativo en los Albores del Siglo XXI. Restrepo Medina Manuel y varios. Colección Textos de
Jurisprudencia, Conmemoración de los 10 años de la Maestría en Derecho Administrativo. Primera
edición, Editorial Universidad del Rosario, Bogotá D.C. Septiembre de 2007. P. 475.
268
DEPARTAMENTO NACIONAL DE PLANEACION. Plan Nacional Revolución Pacífica 1990-
1994, “Capitulo Medio Ambiente”. Pp. 19-51.
125
Con la expedición del Plan Nacional denominado El Salto Social, en 1.994 se puso de
manifiesto la ausencia de mecanismos que permitieran cobrar por los daños
ocasionados por el deterioro ambiental, atribuidos a la pobreza y los bajos niveles
educativos que consumen intensamente los recursos naturales y que carecen de los
medios tecnológicos que podrían mejorar los ingresos sin deteriorar el medio
natural270.
269
Ibíd. p. 30-51.
270
DEPARTAMENTO NACIONAL DE PLANEACION. Plan Nacional de Desarrollo El Salto Social
1994-1998, “Capítulo Breve diagnostico de las condiciones de desarrollo económico, social y
ambiental”. P. 17.
126
271
DEPARTAMENTO NACIONAL DE PLANEACION. Plan Nacional Cambio para Conseguir la
Paz 1998- 2002. P. 20.
272
DEPARTAMENTO NACIONAL DE PLANEACION. Plan Nacional Hacia un Estado Comunitario
2002-2006, “Una Gestión Ambiental que promueva el Desarrollo Sostenible”.P. 347.
127
Recapitulando: se han expuesto las orientaciones que desde los Planes Nacionales de
Desarrollo se han trazado, en particular desde la Revolución Pacífica, en torno a la
urgente necesidad de desarrollar una política medioambiental que permitiera
introducir acciones efectivas para proteger el medio ambiente. Lo cual quiere decir
que ahora la política ambiental se estructura para ser cumplida fortaleciendo las
entidades administrativas para ejecutarla en todo el territorio nacional y por supuesto
que cubre a los territorios indígenas.
273
CONVENIO OIT No 107 Relativo a la Protección e Integración de las Poblaciones Indígenas y de
otras Poblaciones Tribales y Semitribales en los Países Independientes. Op Cit. Artículo 11.
128
“la utilización del término tierras en los artículos 15 y 16 (de este acuerdo deberá
incluir el concepto de territorios, lo que cubre la totalidad del hábitat de las regiones
que los pueblos interesados ocupan o utilizan de alguna manera)”274.
“Los derechos de los pueblos interesados a los recursos naturales existentes en sus
tierras deberán protegerse especialmente. Estos derechos comprenden el derechos de
esos pueblos a participar en la utilización, administración y conservación de dichos
recursos”275.
“Los pueblos indígenas tienen derecho a poseer, utilizar, desarrollar y controlar las
tierras, territorios y recursos que poseen, en razón de la propiedad tradicional u otra
forma tradicional de utilización así como otras que hayan adquirido de otra forma”276
274
CONVENIO OIT No 169 de 1989, sobre Pueblos Indígenas y Tribales en Países Independientes.
Op. Cit. Artículo 13 numeral 2.
275
Ibíd. Artículo 15 numeral 1.
276
DECLARACION de las Naciones Unidas sobre los derechos de los Pueblos Indígenas. Asamblea
General Naciones Unidas. Proyecto de Resolución 68, 7 de septiembre de 2007. Op. Cit. Artículo 26
numeral 2
277
Ibíd. Artículo 32 numeral 1.
129
Como no es la materia sustantiva de esta tesis es por lo que aquí solamente se deja
insinuada esta interrelación como un punto de tensión que irá creciendo entre los
derechos territoriales por el uso de la naturaleza que plantean las autoridades
indígenas y los derechos que también tiene el Estado Nacional en las áreas protegidas.
278
COLOMBIA, Constitución Política de Colombia. Op. Cit. Artículo 63.
279
“De las 6.942.153 hectáreas de unidades protegidas traslapadas, 3.604.632 hectáreas corresponden a
territorios indígenas en 21 departamentos e involucran al menos a 24 pueblos indígenas”. PEÑA,
Oscar “Parques nacionales y territorios indígenas. Un reto para la autonomía indígena” Revista Etnias,
volumen 5 CECOIN. Bogotá Colombia, diciembre de 2007, P. 42.”
130
280
SISTEMA NACIONAL DE EVALUACION DE RESULTADOS DE LA GESTION PUBLICA
[Link]
ntodelPRAP/tabid/660/[Link]. Consulta hecha sábado 22 de mayo de 2010.
131
281
Decreto 1300 de 2003 “Por el cual se crea el Instituto Colombiano de Desarrollo Rural, Incoder y se
determina su estructura”. Diario Oficial No. 45.196, de 23 de mayo de 2003
132
2. Gerencia General
2.1 Oficina de Control Interno
2.2 Oficina de Asesoría Jurídica
2.3 Oficina de Asesoría de Planeación
tierras a las comunidades negras así como planificar y ejecutar los procedimientos
para constitución, ampliación, saneamiento y restructuración de los resguardos
indígenas en beneficio de sus comunidades283.
En este mismo Decreto se hizo una puntualización minuciosa de las funciones que
deben desempeñar desde el Consejo Directivo, la Gerencia General y las diferentes
Subgerencias que componen la estructura administrativa del Incoder, de manera que
para los propósitos de la investigación sólo se hará mención de aquellas que fueron
asignadas a la Oficina de Enlace Territorial en lo que sea pertinente como lo es:
283
Ibíd.
284
Ibíd. Artículo 19.
134
Para el propósito de este trabajo académico fue ineludible conocer el contenido total
del Decreto antes mencionado por el que se procede de manera urgente a expedir la
norma legal desde la cual se puede llenar el vacío que produjo la sentencia C-175 del
18 de marzo de 2.009, por la cual la Corte Constitucional declaró inexequible la Ley
1152 de 2.007. En tal circunstancia éste Decreto permite que el Incoder reasuma las
funciones que le habían sido trasladadas por la Ley 1152 a otras entidades.
También vale destacar que por lo menos una de estas subgerencias se ocupará de
atender el mandato de la Ley referido a adquisiciones y entrega de tierras para las
comunidades indígenas; era lo menos que se podía esperar pues ella se homologaría
en su carácter jerárquico a la oficina que desde el Ministerio del Interior y Justicia
atendería estos asuntos tal como lo había dispuesto la Ley 1152 antes de su
declaratoria de inexequibilidad.
“3. Revisar las etapas adelantadas por las Direcciones Territoriales en los
procedimientos tendientes a la constitución, ampliación, saneamiento y
reestructuración de los resguardos indígenas, obtener el concepto del Ministerio del
Interior y de Justicia y preparar proyecto de decisión para análisis y consideración
del Consejo Directivo, según lo previsto en el Decreto 2164 de 1995.
285
Decreto 3759 de 30 de septiembre de 2009 “Por el cual se aprueba la modificación de la
estructura del Instituto Colombiano de Desarrollo Rural Incoder y se dictan otras disposiciones.”
Diario Oficial No. 47.488 de 30 de septiembre de 2009.
Artículo 17.
137
Considerando la gran extensión que tiene este informe en donde se relacionan los
datos de 675 resguardos, se procedió a sistematizar la información para hacerla
susceptible de juicios referidos a estos capítulos de la investigación académica, por
tanto los resultados de este proceso dispendioso de elaboración estadística, son los
que a continuación se condensan para hacer su respectivo examen dejando como
anexo final la base de datos original.
De 2.000,0000 a
19.999,9999 Hectáreas 233 1’628.024,3655
De 20.000,0000 a 88 4’324.719,9990
199.999,9999 Hectáreas
De 200.000,0000
Hectáreas y más 22 25’135.567,4001
286
INSTITUTO COLOMBIANO DE DESARROLLO RURAL Incoder. Informe Resguardos
indígenas constituidos durante las vigencias de 1966 a 2009. Bogotá D.C. 14 de octubre de 2.010.
138
El primer grupo está constituido por 332 resguardos indígenas287 con superficies
menores de 2.000 hectáreas, representan el 49% de los 675 existentes a fecha de
2.009288, y ocupan una superficie equivalente al 0.5% del total titulada a los
resguardos. Como son los mas pequeños del espectro, es de suponerse en ausencia de
cifras actualizadas que lo impugnen, que allí reside el mas alto porcentaje de
población indígena en tanto que se ubican en el corredor de los Andes, donde se han
hecho estimativos del orden aproximado al 41% de la población indígena total del
País para el año de 2.004289.
El segundo grupo lo componen 233 resguardos con territorios que tienen áreas entre
2.000 y menos de 20.000 hectáreas, que representan el 34.5% de los resguardos y
ocupan una superficie equivalente al 5.3% del total titulada a los mismos.
287
FUENTE: Cuadro elaborado por la autora del texto, con base en la “Relación de resguardos
indígenas constituidos durante las vigencias de 1.966 a 2.009” realizado por Incoder.
288
INSTITUTO COLOMBIANO DE DESARROLLO RURAL Incoder. Informe Resguardos
indígenas constituidos durante las vigencias de 1966 a 2009. [Link].
289
“Es cierto que la extensión del territorio titulado equivale a casi una tercera parte del territorio
nacional, pero lo que omiten los discursos oficiales es que el 41% de la población indígena del país
vive en la región andina y solo dispone del 2.25 del total del territorio resguardado de la nación”
ZAPATA, Carlos, “Las políticas públicas vistas desde la organización social: el caso indígena en
Colombia”, Op. Cit. P.57.
139
El tercer grupo está constituido por 88 resguardos, con territorios que tienen áreas
entre 20.000 y menos de 200.000 hectáreas, representan el 13.0% del total de ellos, y
ocupan una superficie equivalente al 13.8% del total de tierra titulada a los
resguardos.
El cuarto y último grupo está constituido por 22 resguardos con superficies mayores
de 200.000 hectáreas, representan el 3.2% de los resguardos y tienen una superficie
de 25’135.567 hectáreas que es equivalente al 80.4% del total de los 31’255.511
hectáreas, tituladas a todos los resguardos a fecha de 2009.
Ahora bien esta desagregación que muestra situaciones extremas referidas a los dos
caracteres que se contrastan: número de resguardos y superficies tituladas, permiten
inferir que son los del primer grupo, pese a no contar con el dato estadístico de las
poblaciones, los que tienen probablemente los problemas más graves y así lo
confirman algunos estudios interesados en conocer la magnitud de resguardos con
necesidades urgentes de ensanchamiento y saneamiento interno de los mismos.
vigente año tras año, y por ello hoy sanearlo significa avaluar la totalidad de las
mejoras para poner fin a los contratos que se hicieron en estos términos. No hay
norma, por mas impetuosidad que se le quiera imprimir, que permita incluso en los
días de hoy, corregir estas situaciones, si no se atiende con urgencia la primera tarea
en materia de atención a los resguardos, que consiste en iniciar procesos masivos de
adquisiciones para sus ensanchamientos, de modo que ningún indígena se vea
abocado, para sortear las precarias situaciones, a arrendarlo así sea clandestinamente.
Volviendo sobre las acciones de urgencia que habría que acometer como son las de
saneamiento y ampliación de superficie de los resguardos, vale señalarse que el logro
de estos objetivos evitaría un proceso de descomposición de la población indígena,
pues la migración de ellos los llevaría a un desplazamiento por otras partes del
territorio nacional. Esta circunstancia indiscutiblemente afectaría de manera intensa
la cultura, en tanto que como se ha demostrado en las investigaciones de orden
antropológico, es la sedentaridad la que permite seguir conservando y reproduciendo
en el tiempo y en el espacio los rasgos que identifican la cultura de ese grupo
indígena: la lengua, las costumbres, el folclor y el sentido de pertenencia.
Esta situación es muy distinta de los resguardos agrupados en el cuarto rango, es decir
los resguardos que tienen extensiones de setecientas mil, novecientas mil, un millón,
dos millones, tres millones, cinco millones y hasta casi seis millones de hectáreas,
como se puede observar en el cuadro que se comenta.
Por otra parte los resguardos cuyas superficies pueden sumar una extensión superior
al departamento del Atlántico (3.388 kilómetros cuadrados, equivalentes a 338.800
hectáreas)291, y en el caso extremo, hasta más de 16 veces ésta superficie, como
ocurre con el resguardo de Predio Putumayo en Amazonas, cuya área es de 5’819.505
290
“Existe una vinculación en distintos grados entre los indígenas y el resto de la población nacional,
esta vinculación se da en estrecha relación con el tipo de comunidad con sus características culturales y
en consecuencia con su grado de aculturación. La vinculación por parte de las comunidades indígenas
con el extra-grupo se da en términos de intercambio comercial y oferta de fuerza de trabajo indígena”.
DEPARTAMENTO NACIONAL DE ESTADISTICA – DANE. Ayer y hoy de los indígenas
colombianos .Publicación Virtual, Consulta realizada el 22 de septiembre de 2010.
291
ATLAS geográfico universal y de Colombia. Grupo Editorial Océano. Op. Cit.
142
292
INSTITUTO COLOMBIANO DE DESARROLLO RURAL, INCODER. Relación de resguardos
indígenas constituidos durante las vigencias de 1.966 a 2.009. Op. Cit.
293
ARANGO Raúl, SANCHEZ Enrique, Los Pueblos Indígenas de Colombia 1.997. Desarrollo y
Territorio. Op. cit. P. 192.
143
294
ATLAS geográfico universal y de Colombia. Grupo Editorial Océano. Op. Cit.
295
“AGRICULTURA ORGANICA. La problemática ambiental del sector agropecuario en Colombia”
en La nueva agricultura para países tropicales. Publicación digital en la página
[Link] Consulta realizada 19 de
septiembre de 2010.
296
INSTITUTO COLOMBIANO DE DESARROLLO RURAL, INCODER. Relación de resguardos
indígenas constituidos durante las vigencias de 1.966 a 2.009. Op. Cit.
144
Esta cifra, en ausencia de un esfuerzo técnico que discrimine en ella las superficies de
tierras adecuadas para adelantar los procesos productivos, de las que tienen altas
restricciones, como también las que son parte del sistema nacional de parques y
similares para la conservación del medio ambiente, no permitirá contar con una
información de buena calidad que posibilite establecer el orden de las necesidades a
satisfacer en la ejecución de los programas de entrega de tierras y reconocimiento de
derechos a los pueblos indígenas en sus territorios.
Este juicio que reclama una información más próxima al examen de las calidades de
la tierra, es requerido para conocer cuan grave o cuan bien están los pueblos
indígenas de Colombia, pues se suele afirmar en foros académicos o en polémicas de
élites que por el contrario, la Ley ha sido tan bien aplicada, al punto que ahora una
inmensa minoría controla la mayor parte de las tierras productivas del país, porque
estadísticamente habla de la propiedad de 31.2 millones de hectáreas por parte de los
indígenas.
Presentadas así las cifras, el lector observaría un cuadro donde la inequidad es mas
agresiva que cuando se observa ésta, al examinar la estructura de propiedad agraria
nacional.
297
“Aparte de las áreas naturalmente desérticas ubicadas principalmente en La Guajira (100.000 ha), se
estima que existen alrededor de 720.000 ha en vías de desertificación y con síntomas iniciales de este
proceso en otras 15.500.000 ha en zonas secas. Aproximadamente el 45% de los suelos del territorio
nacional se usan para fines diferentes de los de su vocación y por lo menos el 8.5% presenta erosión
muy severa.”. “AGRICULTURA ORGANICA. La problemática ambiental del sector agropecuario en
Colombia” Op. cit.
146
298
“Cinco unidades protegidas cuentan hasta con el 50% de su área traslapada con territorios
indígenas, cuatro hasta con el 90%, otras cuatro con el ciento% y 10 no tienen información sobre el
área de traslape. De las 6.942.153 hectáreas de unidades protegidas traslapadas, 3.604.632 hectáreas
corresponden a territorios indígenas en 21 departamentos e involucran al menos a 24 pueblos
indígenas”. PEÑA, Oscar “Parques nacionales y territorios indígenas. Un reto para la autonomía
indígena” Revista Etnias, volumen 5 CECOIN. Bogotá Colombia, diciembre de 2007, P. 42.
299
“En este sentido, a los pueblos indígenas y sus comunidades se les reconoce que tienen un
importante papel que desempeñar y, en consecuencia, se postula que los Gobiernos y organizaciones
intergubernamentales deben tomar medidas para que esa función pueda ser desarrollada, identificar
descriptivamente la función de los indígenas en el desarrollo sostenible es el propósito particular de
éste aparte”. SANCHEZ Botero, Esther. “Justicia y Pueblos Indígenas de Colombia”. Op. Cit. P. 56.
147
medio ambiente, se fundamenta coherentemente una decisión en ese orden, por sobre
todo cuando se entiende que la función ecológica es un asunto de cooperación:
“Para concluir, debe resaltarse el hecho de que si los colombianos queremos conservar
nuestros bosques, la fauna silvestre y la especial porción de naturaleza que nos fue
encomendada, se debe trabajar con las comunidades indígenas en todas las regiones del
país. La certificación de la función ecológica nos brinda una oportunidad de cooperación
con los resguardos”300.
Desde otro punto se juzga que esta superposición no es conveniente; pero en éste
trabajo se entiende que no se trata ni de lo uno ni de lo otro, sino de una honesta
concertación entre lo dispuesto en los instrumentos internacionales301, el Estado, y las
comunidades indígenas302, lo que haría muy armónica la actuación en dirección a la
conservación del medio ambiente en los territorios indígenas303, por lo menos desde
300
LONDOÑO Toro, Beatriz. “Marco internacional, constitucional y jurisprudencial de la función
ecológica”. En Función Ecológica de la Propiedad en los Resguardos indígenas de Colombia. Centro
Editorial Universidad El Rosario. Bogotá, octubre de 2004. P. 58.
301
CONFERENCIA DE NACIONES UNIDAS sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo “Cumbre
para la Tierra”. Río de Janeiro Brasil. 3 a 14 de Julio de 1.992.
302
“El resultado del análisis que el movimiento indígena adelante sobre este aspecto es fundamental
para aclarar el tipo y los instrumentos de relación de los pueblos indígenas con las unidades
administrativas especiales del sistema de parques nacionales”. PEÑA, Oscar “Parques nacionales y
territorios indígenas. Un reto para la autonomía indígena”. Op. cit. P. 46.
303
“El Decreto Reglamentario 622 de 1977 estableció las normas para la declaratoria y administración
de las categorías de manejo del Sistema de Parques Nacionales. En la norma se partía de un punto de
vista mantenido por el gobierno colombiano según el cual la existencia de áreas naturales protegidas y
los resguardos indígenas, es decir, las áreas reconocidas legalmente como de propiedad colectiva de las
comunidades, son afines y compatibles en la medida que ambos regimenes legales contribuyen a la
conservación y protección del patrimonio natural de la Nación. En esta dirección el artículo 7 del
Decreto 622 estableció que no hay incompatibilidad entre la creación de un parque y un territorio
148
indígena”. ARANGO Raúl, SANCHEZ Enrique, Los Pueblos Indígenas de Colombia 1997. Desarrollo
y Territorio. Op. cit. P. 234.
304
SANCHEZ Botero, Esther. “Justicia y Pueblos Indígenas de Colombia”. Op. Cit. P. 56
149
305
DEPARTAMENTO ADMINISTRATIVO NACIONAL DE ESTADISTICA - DANE. “La
visibilización estadística de los grupos étnicos colombianos” imprenta Nacional. Bogotá D.C.
Publicación virtual, consulta de fecha agosto 20 de 2.010. Y DANE Población Indígena censada,
Censo General 2.005.
150
¿Qué pasó entonces? Pues ese equívoco del momento a raíz de las sucesivas
informaciones estadísticas del DANE, hace que otros piensen también para el año de
1.997, que igualmente falta poco para resolver el problema de tierras a favor de los
indígenas, de acuerdo al volumen de hectáreas tituladas en calidad de baldíos como
las adquiridas a través del proceso de compra por el Incora. Cálculo que estimaban en
un 15%, mas sin embargo la situación no es así, dado que ello visiblemente contrasta
con los datos de población indígena arrojados por el DANE para el año 2.005, en el
cual se establece que la cifra total es de 1’392.623 indígenas; de la cual un 60%
aproximadamente están ubicados en el corredor andino, donde para resolver la
excesiva estrechez de los resguardos obligará a comprar tierras y mejoras a precios
muy elevados, pues allí tiene asiento la economía comercial del país y no hay en su
vecindario formas de apelar a procesos de extinción de dominio ni a titulación de
baldíos, programa éste último que fue el que permitió en mayor medida la titulación y
151
De otra parte vale decir que es muy importante y urgente contar con esta información
confiable y de modo oportuno, para desideologizar la discusión en todos los ámbitos.
El Estado debe ser el primer interesado en una desideologización que permita hacer
transparente la magnitud de los esfuerzos, en casi cuatro décadas de acciones
administrativas, que sólo se consigue con un censo riguroso que recoja los criterios
que hoy se han identificado, como conjunto de características físico-culturales, para
poder diferenciar en el proceso de empadronamiento a unos y otros. Cualquiera sea el
resultado, es lo primordial para persuadir a escépticos y apologistas de la materia,
bien sean estos de ONGs nacionales e internacionales, representantes de las más de
30 organizaciones indígenas, académicos, lideres locales y regionales, funcionarios
del Estado, políticos y ciudadanos en general, sobre cual es la dimensión actual en
esta materia.
Una lectura rápida de las cifras absolutas sobre población total en cada período
censal, permite inferir que de conformidad con la tasa de crecimiento de la población,
hay una regularidad estadística que sigue la tendencia de incrementos poblacionales
en ciclos comprendidos entre 20 a 23 años, que se aproximan a cifras que duplican la
152
306
Ibíd.
153
Ahora bien una ampliación de los ciclos censales, que comprenden períodos entre 26
y 34 años, permite observar de una manera mas clara las tendencias que en el primer
cuadro se hicieron. En este orden de ideas se puede verificar en el nuevo cuadro que,
en los seis ciclos censales comparados, la tendencia a duplicar la población es mucho
más ajustada y la excepción la constituye el período 1.964 a 1.993, al cual le faltó una
fracción de población muy pequeña para cumplir la condición, como efectivamente se
puede constatar en los datos del cuadro en comento, de tal manera que esta misma
tendencia debió haberse reflejado en el comportamiento demográfico de la población
indígena, a menos que para ésta última población en particular se hubiesen registrado
en alguno de los ciclos mencionados, tasas elevadas de defunciones como
consecuencia de alguna contingencia en particular.
Si se traslada este método, un tanto artesanal pero no por ello menos fiable, para los
fines de estas reflexiones académicas, que buscan saber que ha pasado con la
307
Ibíd.
154
población indígena, lo primero que se observa son las fluctuaciones fuertes en los
nueve períodos censales que recogió información sobre población indígena. Las
variaciones en números absolutos son tan de gran magnitud, que al no estar
precedidas de explicaciones de causas que hayan obrado, hacen casi inutilizable las
cifras cuando se requieren para propósitos similares al de esta investigación
académica. En consecuencia, al hacer extensivo el empleo de este mismo método, se
tiene que de 1.912 a 1.938, la población indígena varió de 344.198 a 100.422., es
decir que en un tramo de veintiséis años la población decreció en más de doscientas
mil personas.
La cifra mas alta de crecimiento es la que corresponde al censo de 2005, que asciende
a 1’392.623 habitantes, es decir que en doce años la población indígena creció más
del doble, pues se incrementó en 860.390 habitantes. Si se asume que este dato
estadísticamente es confiable, entonces indiscutiblemente los resultados que arrojará
esta iniciativa de investigación, sugerirían que las necesidades de dotar de tierra a los
pueblos indígenas son mucho más grandes de lo que se creía.
155
Si se acepta que un buen método podría ser el que desarrolló y aplicó la Ley 135 de
1.961, denominado UAF - Unidad Agrícola Familiar308, consistente en un cálculo que
permitía definir la extensión de una unidad agraria, que estuviera en condiciones de
generar ingresos suficientes para sostener a una familia, habría que proceder entonces
según los estudios agrológicos a hacer un cálculo resguardo por resguardo, para que
se pudiera tener un estimativo aproximado de la cantidad de tierra que habrá que
adquirir, como también sus costos, de modo que el Estado, si está decidido a afrontar
ésta temática para resolver los conflictos que afectan a los pueblos indígenas con el
vecindario de propietarios privados, tendrá que disponer de manera urgente de un
sistema de datos censales de población y de tierras, para que pueda estar en
condiciones de estimar la magnitud de la apropiación presupuestal que le es
necesaria.
Por tanto en ésta investigación sólo se puede llegar a éste punto y señalar que la
presencia cotidiana de cuadros sociales que ilustran las confrontaciones con empleo
de violencia, en las proximidades de los territorios indígenas y cuyos orígenes son la
tierra, es suficiente para mostrar que aún ésta temática no ha sido satisfecha pese a
toda la normatividad internacional y nacional vigente.
308
COLOMBIA, Congreso de la República, Ley 135 de 1961 Sobre Reforma Social Agraria. Op. Cit.
157
Al llegar a este punto de tantas disquisiciones posibles valdría hacer un ejercicio que
relacione dentro de un esquema analítico medios empleados y fines a conseguir, de
modo que permita identificar hasta que punto existe una adecuación racional,
cuestión ésta que es usual en las ciencias sociales. A manera de ejemplo conviene
recordar que Max Weber en su investigación sobre la racionalidad de la acción social,
estableció una relación medios-fines de modo que cuando habló de la acción social
racional con arreglo a fines309, la definió como aquella que está determinada por
expectativas referidas a objetos del mundo exterior y emplea estas expectativas como
medios y condiciones para el logro de fines racionalmente sopesados y perseguidos.
En el caso presente no hay una adecuación racional de medios-fines, en tanto que los
medios están constituidos por el conjunto de entidades administrativas, recursos
monetarios y condiciones diligentes para el logro de los fines que se persiguen. Pues
bien en este caso, los fines son muy racionales y están constituidos por los objetivos
que persigue el enunciado de las Leyes, pero los medios no, puesto que si no hay los
presupuestos adecuados y las instituciones con capacidad de disposición de los
mismos en conexión con un sentido de diligencia, es imposible conseguir el fin
prescrito. Lo cual es percibible cuando se examinan por ejemplo la capacidad de
recursos económicos por la entidad fundamental encargada, pues en la composición
total del presupuesto son minúsculas las partidas y muy abultada la meta a conseguir:
adelantar el proceso de adquisición de tierras para atender las necesidades que
presentan los resguardos con intenso minifundismo, como los de adelantar también
los procesos de saneamiento destinados a la recuperación de la totalidad de las tierras
dentro de ellos y ponerlos al servicio de las necesidades de los pueblos indígenas, que
309
WEBER, Max. Economía y Sociedad Tomo I, Fondo de Cultura Económica. Primera edición,
México D.F. 1944. P.20.
158
constituyen los fines que persiguen las normas y que pueden resultar no alcanzables
por las particularidades que revisten los medios elegidos para orientarlos a tal fin.
Por tanto se podría afirmar que entonces la liquidación del Incora no estuvo
acompañada con el mejor saldo en el logro de metas y en su defecto al ser liquidada,
la nueva entidad recientemente creada, presenta lo que ha sido su gestión desde 2.005
a 2.009, mostrando un espectro de realizaciones con igual o inferiores logros.
Oportuna entonces esta idea de hacer un balance en esta dirección, por tanto, bien
vale una revisión de lo que ha sido su gestión en éste campo.
310
“En pesos de 1.996, la inversión total del INCORA, en toda su historia, se calcula en 3.9 billones de
pesos, que equivalen, a la tasa actual de cambio, alrededor de 3.900 millones de dólares”. ARANGO,
Raúl, SANCHEZ Enrique, Los Pueblos Indígenas de Colombia 1997. Op. Cit. P. 225.
159
312
INSTITUTO COLOMBIANO DE DESARROLLO RURAL INCODER. Informe de Gestión 2.009.
Bogotá D.C.
160
313
INSTITUTO COLOMBIANO DE DESARROLLO RURAL INCODER. Informe de Ejecución
2.005. Op. Cit. P.4.
314
INSTITUTO COLOMBIANO DE DESARROLLO RURAL INCODER. Informe de Gestión 2.006.
Bogotá D.C. P. 19.
315
Ibíd.
316
Ibíd.
161
317
INSTITUTO COLOMBIANO DE DESARROLLO RURAL INCODER. Informe de Gestión 2.007.
Bogotá D.C. Mayo de 2008. P.43.
318
Ibíd. P. 44.
319
Ibíd. P.45.
320
Ibíd. P 45.
321
INSTITUTO COLOMBIANO DE DESARROLLO RURAL INCODER. Informe de Gestión 2.008.
Bogotá 2,009. P.39.
162
322
INSTITUTO COLOMBIANO DE DESARROLLO RURAL INCODER. Informe de Gestión 2.009.
Op. Cit. P.34.
323
“El Gobierno Uribe ha tenido una fuerte ruptura con el movimiento indígena nacional. No solo el
congelamiento de la política de titulación, ampliación y saneamiento de resguardos ha provocado
levantamientos y ocupaciones de hecho de haciendas latifundistas, las políticas de libre mercado,
primero con el ALCA y luego con la negociación del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos,
ha ocasionado un fuerte rechazo y una gran movilización de los pueblos indígenas” ZAPATA, Carlos,
“Las Políticas Públicas vistas desde la organización social: el caso indígena en Colombia”. Op. Cit.
P.57.
163
Se entiende que esta expresión de territorio de los pueblos indígenas incluye todo el
espectro de lo que es el hábitat como ocurre con los resguardos indígenas de la
Guajira, Chocó, Vichada, Guainía, Guaviare, Caquetá, Vaupés y Amazonas (véase a
continuación el mapa que los ubica espacialmente).
En el costado que corre paralelo al litoral chocoano está la otra área significativa que
incluye tierras para los afrodescendientes. Finalmente son puntos tenues los que se
pueden identificar en el Corredor Andino, lo cual refleja la ausencia de acciones en
esta área geográfica.
324
CONVENIO OIT Nº 169 de 1989, sobre Pueblos Indígenas y Tribales en Países Independientes.
Op. Cit. Artículo 14.
164
*Fuente: Mapa Resguardos y Grupos Indígenas y Títulos Afro-Colombianos. Oficina para la Coordinación de
Grupos Humanitarios – OCHA325 .
325
OFICINA PARA LA COORDINACION DE GRUPOS HUMANOS - OCHA. Mapa Resguardos y
Grupos Indígenas y Títulos Afro-Colombianos. Consulta realizada 9 de Abril de 2011 Publicación
Digital en el sito web [Link]
165
Estas áreas concuerdan con la geografía seca y muy difícil para las actividades
productivas de la península de la Guajira y los demás ubicados en la geografía de la
selva húmeda tropical y la espesura de la inmensa geografía conocida como el
pulmón del continente Sur-americano y por tanto sujetadas estas áreas a las grandes
restricciones del presente y del futuro a fin de posibilitar su conservación y con ello
garantizar el equilibrio del gran ecosistema, territorio de varios países para el cual
Colombia sólo representa el 8% del total de su superficie326.
Lo anterior quiere decir que desde el punto de vista jurídico es indiscutible que el
Estado cumplió con la exigencia de restitución de tierras a una parte de la población
indígena, al legalizar los títulos por los cuales se hace el reconocimiento de la
propiedad de las tierras a los pueblos indígenas327, lo cual significa que se da una
respuesta parcial en el cumplimiento de los objetivos consignados en las distintas
leyes y en particular de los acuerdos internacionales; Pues el compromiso con los
pueblos indígenas va más allá del esclarecimiento de la condición legal del territorio,
como es la de brindarle accesibilidad a condiciones de vida acordes a las que otros
326
“La Amazonía Colombiana constituye un extenso territorio, en su mayoría selvático que cubre el
35% del territorio nacional y el 61% de los bosques naturales. Allí viven 58 pueblos indígenas. La
Amazonía colombiana representa el 8% de la región internacional de la Amazonía”. ARANGO, Raúl y
SANCHEZ, Enrique. “Los pueblos indígenas en el umbral de Nuevo milenio”. Departamento Nacional
de Planeación, DNP. Dirección de Desarrollo Territorial Sostenible. Op. Cit. P. 231.
327
“Desde 1980, se inició un proceso de conformación de grandes resguardos en la Amazonia y en
otras regiones, cuyas tierras eran consideradas baldías. En 1988, bajo el gobierno del presidente
Virgilio Barco, se creó el Predio Putumayo, con una extensión de casi 6.000.000 de hectáreas, en
beneficio de los grupos witotos, boras, andoques, etc., localizados en el departamento del Amazonas.
Aunque no se resolvieron todos los problemas, esta política permitió el control legal de la tierra a
muchos pueblos nativos, no obstante que el subsuelo y sus recursos fueron reservados como propiedad
de la nación”. PINEDA Camacho, Roberto. Estado y pueblos indígenas en el siglo XX. La política
indigenista entre 1886 y 1991. Publicación Digital, Biblioteca Virtual del Banco de la República en el
sitio web: [Link]
166
Otro grupo constituido por 88 resguardos tienen territorios con superficies más
moderadas, que alcanzan un volumen de 4’324.719 hectáreas que sumadas a las del
primer grupo descrito expresarían en total 29’460.286 hectáreas para 110 resguardos.
El resto de las tierras tituladas alcanza la cifra de 1’795.225 hectáreas, para los 565
resguardos restantes, que sumadas a los anteriores grupos completan la cifra de 31.2
millones de hectáreas y fracción para los 675 resguardos. (Véase cuadro elaborado
328
CONVENIO OIT Nº 169 de 1989, sobre Pueblos Indígenas y Tribales en Países Independientes
329
ARANGO, Raúl y SANCHEZ, Enrique. “Los pueblos indígenas en el umbral de Nuevo milenio”.
Departamento Nacional de Planeación, DNP. Dirección de Desarrollo Territorial Sostenible. Op. Cit.
P. 234.
167
En este grupo extenso están los llamados resguardos del Corredor Andino y para
ellos hablar de solución al problema de tierras, sería en términos muy discretos para
no decir insignificantes. (Véase a continuación el mapa del Corredor Andino).
Para estos la solución no podía ser la misma de los anteriores y las instituciones
administrativas debían: A. Comprar tierras directamente en los alrededores a
propietarios particulares; B. Decidir por procesos de expropiación administrativa con
su respectiva indemnización; C. Recuperar tierras dentro de los resguardos a través
330
REGION ANDINA (Colombia). Wikipedia. La enciclopedia libre. Consulta realizada 5 de Abril de
2011 Publicación Digital en el sito web [Link]
168
El Corredor Andino se puede definir como el área geográfica que se forma al entrar la
Cordillera de los Andes en el sur del territorio de Colombia y que luego se abre a la
altura del Macizo Colombiano en tres sistemas montañosos: Occidental, Central y
Oriental332. Las dos primeras dan origen a los valles estrechos que forma el Río
Cauca en su recorrido donde tienen asiento plantaciones de caña, para abastecer los
Ingenios de la economía de exportación del azúcar; además se encuentran las
empresas que con alta tecnología explotan los valles dedicados a la producción
ganadera, también están aquí las tierras de ladera de ambas vertientes que forman el
llamado gran cinturón cafetero y cuya producción anual para 2010 fue de 8.9
millones de sacos de café333. Estas dos Cordilleras se deshacen en las proximidades
de los departamentos de Córdoba y Sucre, poco antes de iniciarse las tierras bajas del
Litoral Caribe. La Cordillera Oriental se irá disolviendo luego de entrar por la parte
Nor-oriental a la población de Mérida en Venezuela334. Las cordilleras Central y
331
COLOMBIA, Congreso de la República, Ley 160 de 1994, “Por la Cual se crea el Sistema Nacional
de Reforma Agraria y Desarrollo Rural Campesino, se establece un subsidio para la adquisición de
tierras, se reforma el Instituto ” Diario Oficial No. 41.479, de 5 de agosto de 1994.
332
ATLAS geográfico universal y de Colombia. Grupo Editorial Océano – Nueva edición Barcelona,
España. 1993.
333
FEDERACION NACIONAL DE CAFETEROS DE COLOMBIA. Producción y exportaciones de
café de Colombia crecieron en 2010. Consulta realizada 13 de Abril de 2011 Publicación Digital en el
sito web
[Link]
de_cafe_de_colombia_crecieron_en_2010/
169
Oriental forman los grandes valles del Río de la Magdalena donde en sus partes bajas
se adelanta una economía altamente tecnificada en el orden agrícola y ganadero,
como también ocurrirá pero en menor grado en los numerosos valles transversales
que forma en su interior la Cordillera Oriental335. Este espacio geográfico tiene una
extensión de 305.000 kilómetros cuadrados336 que corresponden a 30.5 millones de
hectáreas, algo menos de la tercera parte de la superficie del país.
334
ATLAS geográfico universal y de Colombia. Grupo Editorial Océano – Op. Cit.
335
Ibíd.
336
“Los Andes colombianos, cerca de 305.000 kilómetros cuadrados en los que vive la mayoría de la
población del país”. INDIGENAS EN LA REGION ANDINA DE COLOMBIA. Consulta realizada el
día 14 de mayo de 20011. Publicación Digital en el sitio Web:
[Link]
337
ARANGO, Raúl y SANCHEZ, Enrique. “Los pueblos indígenas en el umbral de Nuevo milenio”.
Departamento Nacional de Planeación, DNP. Dirección de Desarrollo Territorial Sostenible. Op. Cit.
P. 126.
170
sumar los años que en adelante significó la inversión por parte del Incoder para los
programas de compra de tierra y saneamiento para los pueblos indígenas, datos que
aquí no se incluyen por cuanto que la información está muy dispersa en los Informes
de Gestión del instituto que fueron relacionados en esta tesis.
Lo cual significó que ante la no disponibilidad de tierras del Estado, pues es el área
del desarrollo económico y empresarial del gran capital, no haya sido posible resolver
esta situación y tal vez esta deuda jurídica contraída con las comunidades indígenas
en nuestras leyes y la Constitución sea la explicación de la sutileza a la cual se apeló
para producir una imagen compensatoria ante la Nación y el exterior, respecto de
objetivos cumplidos y satisfactorios supuestamente, apelando como ya se dijo a la
titulación de territorios inmensos338 que ya antes de aplicar la Ley eran parte de la
vida de los pueblos indígenas, que por estar distanciados de los grandes centros de la
producción nacional, no siguen los mismos patrones económicos y por tanto estas
cifras poco hablan de una modificación social en sus condiciones de vida, puesto que
son comunidades que se mueven en el marco de lo que Max Weber llamaba una
economía natural339 que en términos cotidianos significa economía de subsistencia
por el autoconsumo, así tengan la cantidad de tierra que ahora tienen.
338
“Que bajo el amparo de sus normas se constituyeron nuevos resguardos indígenas, se concedieron
miles de títulos de adjudicación de baldíos y se expropiaron algunas propiedades indebidamente
explotadas, el Instituto no tuvo la visión de conjunto de la problemática agraria colombiana que le
permitiera formular las directrices necesarias para abordar este tema, que hoy continúa pendiente”.
MAYORGA García. La Propiedad territorial en Colombia. Las tierras comunales, la colonización y la
cuestión agraria. Op. Cit.
339
“En economía de Oikos esto es, en economía en común pura y pura economía natural: imposición
directa de prestaciones naturales personales a los miembros, según reglas fijas iguales para todos o
especificadas… Tiene lugar en forma de una economía en común que no trabaja para el Mercado, que
constituye una parte de la actividad comunitaria, por ejemplo, hacienda señorial”. WEBER, Max.
171
Economía y Sociedad Tomo I, Fondo de Cultura Económica. Primera edición, México D.F. 1944. P.
283.
340
INSTITUTO GEOGRAFICO AGUSTIN CODAZZI – IGAC. Mapa Político de Colombia. “La
ubicación física del Resguardo de Cristianía sobre el Mapa se hizo por la autora de la tesis, de
172
Más aún como uno de los 332 de los resguardos que están localizados en el Corredor
Andino, que constituye la constelación de comunidades indígenas con las condiciones
de vida más difíciles para sobrevivir y para las cuales también las posibilidades de
respuestas adecuadas tienen más limitaciones, que las de los pueblos indígenas
ubicados en los espacios de baja densidad de población, como son los alojados en el
área extensa de influencia del ecosistema amazónica, el corredor que forma el litoral
pacífico y las tierras secas de la Guajira.
conformidad con los datos geográficos que proporcionan las descripciones del mismo”. Publicación
Digital en el sitio web.
[Link]
341
INSTITUTO COLOMBIANO DE DESARROLLO RURAL, INCODER. Relación de resguardos
indígenas constituidos durante las vigencias de 1.966 a 2.009. Op. Cit.
173
Lo que se desprende de esta descripción es algo paradójico, mientras los pueblos que
cuentan con inmensos territorios no desarrollaron grandes luchas para su legalización,
una situación opuesta la representan aquellos pueblos indígenas que han tenido que
pasar por las formas de enfrentamiento y conflicto con la Nación para conseguir
resultados mínimos; lo cual quiere decir que el proceso de entrega de tierras a los
pueblos originarios, no ha sido el resultado de un obedecimiento a la Ley en sus
estrictos términos por las instituciones administrativas, de manera que la sóla
existencia de la Ley no es condición única para esperar su aplicación, y tal vez por
ello los pueblos indígenas de Colombia al exigirla, han pasado por formas abiertas del
conflicto para obtener respuestas parciales y minúsculas.
El pueblo Embera ha sido identificado como una etnia que ha ocupado desde los
tiempos precolombinos territorios que comprenden parte de lo que hoy es Costa
Rica343, Panamá y en dirección hacia el sur se encuentran también por el litoral
342
ROJAS, Ricardo Alberto. Territorios habitados …Territorios deseados, Los Embera- Chamiés en el
Suroeste Antioqueño. En Revista Etnias y Política 6. Bogotá D.C. Colombia. Enero de 2008.
Publicación Virtual, consulta realizada 20 de Julio de 2011. En el sitio web: http-
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174
pacífico, pasando por partes de la cordillera occidental hasta llegar al sur del territorio
colombiano y prolongándose al norte de Ecuador344.
344
Ibíd.
345
Ibíd.
346
Ibíd.
347
PARDO Rojas, Mauricio. “Regionalización de indígenas Chocó. Datos etnohistóricos, lingüísticos
y asentamientos actuales”. Publicación Digital, Biblioteca virtual Banco de la República. Consulta
realizada 6 de mayo de 2011. En el sitio web:
[Link]
348
Ibíd.
349
PERAFAN, Simmonds Carlos César, GARCIA Azcárate Luis José “et al”, Sistemas Jurídicos
Tukano, Chamí, Guambiano y Sukuani. Instituto Colombiano de Antropología e Historia –ICHAN-.
Primera edición, Bogotá, 2000. P. 101.
175
350
Ibíd.
351
“Los Embera del área del alto San Juan… han estado sometidos al impacto de la colonización
Blanca de origen antioqueño principalmente, y por la cual han visto sensiblemente reducidas sus
tierras. El panorama más frecuente es el de pequeños territorios, con unas pocas viviendas indígenas,
circundados por las fincas de los blancos”. 351 PARDO Rojas, Mauricio. “Regionalización de indígenas
Chocó. Datos etnohistóricos, lingüísticos y asentamientos actuales”. Op. Cit.
352
“Motivaciones comerciales más recientes han llevado a algunas comunidades a adoptar cultivos
como cacao y café”. PARDO, Mauricio “Introducción a la Colombia Amerindia”. Instituto
Colombiano de Antropología ICANH. Publicación Digital, Biblioteca virtual Banco de la República.
Consulta realizada 2 de mayo de 2011. En el sitio web:
[Link]
353
Ibíd.
176
como pueden ser: frutales y cítricos y en pequeñas áreas pastos para sostener pocas
unidades de Ganado354 y alguno que otro animal de trasporte doméstico.
En general los indígenas no pueden ser ganaderos sino agricultores por cuanto que la
primera actividad para su desarrollo y fuente de subsistencia implica grandes
extensiones de tierras que es justamente de lo que carecen los pueblos indígenas.
Pese al desarraigo que han provocado las migraciones de los indígenas, los Embera-
Chamíes no se han disuelto como familia y comunidad en el inmenso mundo de la
sociedad tradicional por haber logrado sedentarizarse como ha ocurrido con los
integrantes de las familias establecidas en el resguardo de Cristianía, como también
de las que se han asentado en municipios aledaños y en Andes en particular. Esta
circunstancia de sedentarismo es la que ha permitido mantener en gran medida, un
conjunto de particularidades o caracteres propios de su etnia, tales como: la lengua y
su cosmovisión religiosa, lo que explica la presencia en todas las comunidades
Embera, del Jaibaná355.
Este es un indígena que guarda los poderes para alentar a los enfermos y sanarlos de
conformidad con los procedimientos de lo que podría ser la medicina ancestral y por
lo mismo constituye no solamente un legado de sus tradiciones sino algo que es muy
importante porque constituye un principio integrador en la comunidad, pues es un
actor en el cual el principio de autoridad se representa como también en las otras
expresiones de liderazgo que se desprenden de los roles que desempeñan el
Gobernador del Resguardo, y los demás miembros que integran y representan el
poder político que emana de la institución del Cabildo.
354
Ibíd.
355
PERAFAN Simmonds, GARCIA Azcárate Luis José “et al”. “Sistemas Jurídicos Tukano, Chamí,
Guambiano y Sikuani”. Instituto Colombiano de Antropología e historia ICANH. Op. Cit. P.174.
177
356
LOPEZ, Zahira “Aníbal Tascón, Un héroe Chamí. Publicación Digital, Biblioteca virtual Banco de
la República. Consulta realizada 2 de mayo de 2011. En el sitio web:
[Link]
357
Ibíd.
358
Ibíd.
359
Ibíd.
178
360
INSTITUTO GEOGRAFICO AGUSTIN CODAZZI – IGAC. Mapa Departamento de Antioquia
División Político Administrativa. “La ubicación física del Resguardo de Cristianía sobre el Mapa del
departamento de Antioquia se hizo por la autora de la tesis, de conformidad con los datos geográficos
que proporcionan las descripciones del mismo”. Publicación Digital en el sitio web.
179
escritura No 977, había sido cedida por un propietario que legaliza y hace entrega del
título de propiedad de la tierra a la comunidad indígena de Cristianía361.
361
ESCRITURA PUBLICA No 977. Por la cual Gabriel Echeverri realizó donación gratuita entre
vivos a los indígenas Félix Tascón, Florentina Tocamá, Ambrosio Diagarí, Petronila Tocamá, José
Diego Diagarí, María Bernarda Cortéz, José María Diagarí, Petrona Chirgamá, Esteban Cortéz, Juana
María González, Bernardino Gutiérrez, María Antonia Cortéz, Benito Cortéz, Juana María Ianá,
Indalecio Naquama, María Marcela Panchí, Juan de Dios Carupia, Concepción Naquiama, Eugenio
Guasarabi, María Rosalía Naquiama, Avelino González, Rosalía, Domingo Mató, Eleuterio Tascón,
Dominga Guachirá, Juan Antonio Tamanís, Juan José Nicolás, Clara Rosa Córdoba, Ascensión
González, Manuel Timabsú, Juan Cuabí, Andrés Segundo Vaquiaza, Juana María Tascón, Manuel José
Novoa, María del Carmen Tascón, Joaquín Restrepo, Mariana Dormicó, Rosalía Quiradá, Dionicio
Saldarriaga, Micaela Tamaris, Pedro Pablo González, Antonio Sinnca, Juana María Restrepo y
Micaela Tucamá y a todos los herederos de estos, un lote de tierra 72 hectáreas. En la ciudad de
Medellín, Departamento de Antioquia, República de Colombia en fecha 13 de noviembre de mil
ochocientos setenta y cuatro, ante el notario Fabriciano Escobar, Notario Segundo del Circuito de
Medellín.
362
UNASPAPAS. Com. El blog de Karmata Rua y otros asuntos indígenas. Publicación digital en la
página [Link] Consulta realizada en fecha
julio 20 de 2010.
363
Ibíd.
180
“En el año de 1.978, Aníbal Tascón encontró en una Notaría de Jericó el documento
que, firmado por el hacendado Gabriel Echeverry, comprobaba que esas tierras eran de
los indígenas. Roque Roldán y Enrique Sánchez, abogados de la División de Titulación
de Tierras del Incora, fueron a Cristianía y encontraron que la Comunidad sólo tenía
140 hectáreas – 70 productivas y 70 improductivas- en las que vivían 900 personas y
125 familias, entonces el Incora dictó una resolución expropiando alrededor de 10
haciendas cafeteras ubicadas en el territorio que pertenecía a los Chamí. Tres años
después, el 9 de julio de 1.980, hombres, mujeres y niños desesperados sin respuesta,
quitaron el cerco de la hacienda más cercana, la de Libardo Escobar. Empezaron a
364
Ibíd.
181
sembrar café y plátano hasta que el 15 de julio entraron 20 policías a sacarlos a golpes
y garrote.”365
El periodo que viene con posterioridad a los años de 1.980, con ocasión de la
expansión de las consignas aprobadas por el Consejo Regional Indígena del Cauca -
CRIC, para enfrentar desde los cabildos la defensa de la acción de recuperación de
sus tierras los conduce a la intensificación de un clima de amenazas, persecuciones y
muertes. Tuvieron que pasar 18 años por lo menos para poder conseguir que la Junta
Directiva de Incora, produjera la resolución de reconocimiento de los derechos de la
comunidad sobre las tierras donde tiene asiento el resguardo366.
365
LOPEZ, Zahira “Aníbal Tascón, Un héroe Chamí. Publicación Digital, Biblioteca virtual Banco de
la República. Consulta realizada 2 de mayo de 2011. En el sitio web:
[Link]
366
INSTITUTO COLOMBIANO DE DESARROLLO RURAL, INCODER. Relación de resguardos
indígenas constituidos durante las vigencias de 1.966 a 2.009. Op. Cit.
367
UNASPAPAS. Com. El blog de Karmata Rua y otros asuntos indígenas. Op. cit.
182
occidental, es decir dentro de un hábitat tal vez un tanto similar al que tienen las áreas
geográficas de las cuales se desprendieron368.
El municipio de Jardín se integra a la ciudad de Medellín por medio de una red vial
de 120 kilómetros, lo cual significa que esta comunidad ahora sedentarizada estará en
condiciones de incrementar los flujos de relaciones con la gran ciudad capital de
368
“Los embera-chamí se encontraban localizados en la parcialidad de Caramanta, después con
establecimientos de colonización en la cordillera occidental en los municipios de Mistrató y Pueblo
Rico en el departamento de Risaralda y en el curso superior de los ríos Garrapatas y San Quininí en el
norte del departamento del Valle del Cauca, Quinchía y Marsella en Risaralda, Quimbaya en Quindío y
Florencia en Caquetá”. PERAFAN, Simmonds Carlos César, GARCIA Azcarate Luis José “et al”,
Sistemas Jurídicos Tukano, Chamí, Guambiano y Sukuani. Instituto Colombiano de Antropología e
Historia –ICHAN-. Op. Cit. P. 101.
369
DEPARTAMENTO NACIONAL DE ESTADISTICA DANE. Censo básico de población 2005.
Pertenencia étnica. Variable de personas. Área 05001 departamento de Antioquia, municipio de Jardín.
183
Medellín y con los municipios aledaños donde también hay población indígena
Embera-Chamí como es el de Andes.
370
UNASPAPAS. Com. El blog de Karmata Rua y otros asuntos indígenas. Op. Cit.
184
ajustó al que hubiera tenido que seguir Incora, para no incumplir la normatividad de
la Ley 135 de 1.961, en tanto que se obviaron algunos procedimientos como lo fue: el
concepto técnico y la mensura que permitió la adquisición un poco más rápida de 5
predios que mas adelante se referencian; lo anterior fue realizado mediante la
implementación de un programa tendiente a reestructurar la comunidad de Cristianía,
adoptado mediante resolución No 0056 de 8 de marzo de 1.978. En términos
generales se podría decir que el proceso si fue doloroso y lento, pues tuvieron que
transcurrir 18 años para poder contar con la Resolución 059 de diciembre 7 de 1.995,
de constitución del Resguardo.
Adicional a las vicisitudes anteriores habrá que agregar una dificultad no menos
grave como fue la originada en el año de 1.992, que en términos generales se resume
de la siguiente manera:
La ejecución de las obras se hizo sin la previsión que debía considerar la existencia de
fallas geológicas en el área del resguardo, situación a la cual se agregó la
acumulación de materiales de desecho dentro del resguardo, cuestión que provocó
afectaciones al medio ambiente y a la actividad productiva que se adelantan en las
escasas tierras disponibles que tiene la comunidad.
Los hechos anteriores motivaron la instauración de una acción de tutela por parte de
la comunidad al considerar que sus derechos fundamentales a la vida y la propiedad
habían sido vulnerados causándoles graves perjuicios.
185
El Juez del Juzgado Civil del Circuito de Andes falló negando la procedencia de la
tutela, situación que motiva la apelación de la decisión de primera instancia, que es
conocida a su vez por el Tribunal Superior de Antioquia, que ratificó el fallo de
primera instancia y por tanto hizo tránsito a la Corte Constitucional para su eventual
revisión, instancia que consignó en la sentencia T-428 de 1992, que indiscutiblemente
hubo un conflicto de intereses colectivos: por una parte los pobladores de la región,
que requerían la ejecución de la obra, y por la otra los indígenas que como comunidad
constituida en resguardo son afectados directamente, por los perjuicios ambientales y
económico-sociales causados por la obra en su territorio.
Este conflicto que es causado por adelantar una obra sin consulta previa, y sin el
estudio que evalúe el impacto ambiental y proponga los procesos de mitigación que
debían adelantarse, constituye un buen ejemplo de los logros, sin juzgar su magnitud
pero logros al fin y al cabo, de los pueblos indígenas ante la vulneración de sus
derechos fundamentales, que justamente resultaron amparados en éste proceso de
revisión de la Corte Constitucional371.
han ocupado, siendo este último de 72,6009 hectáreas, mas sin embargo al
consultarse esta información, se advierte que siguiendo la lectura del plano del
Incora, identificado con el número de archivo 1-549.905, el área total del resguardo
es de 323,2184 hectáreas372.
En este punto es preciso aclarar que las adquisiciones anteriormente señaladas, hacen
parte de un proceso administrativo con participación del Departamento de Antioquia,
el Incora, el Fondo de Financiación Indígena y el Ministerio de Gobierno.
373
MARIN Bedoya, Julia Nilleret. “Actualización del estudio socio-económico, jurídico y de tenencia
de tierras de la comunidad indígena de Cristianía en el corregimiento de Carmanta, municipio de
Jardín, Departamento de Antioquia”. Medellín, diciembre de 1.996.
374
Ibíd.
187
377
ESCRITURA PUBLICA No 933 Por la cual se transfiere el título de propiedad del lote la Palo
Blanco al resguardo indígena de Cristianía. Municipio de Andes, Departamento de Antioquia,
República de Colombia en fecha 4 de octubre de mil novecientos noventa y uno, ante el Notario Único
del Círculo de Andes, Alberto Arroyave Arroyave.
189
378
ESCRITURA PUBLICA No 934 Por la cual se transfiere el título de propiedad del lote la Marsella
al resguardo indígena de Cristianía. 2 julio de 1.991. Municipio de Andes, Departamento de Antioquia,
República de Colombia en fecha 4 de octubre de mil novecientos noventa y uno, ante el Notario Único
del Círculo de Andes, Alberto Arroyave Arroyave.
379
ESCRITURA PUBLICA No 289 Por la cual se transfiere el título de propiedad del lote Villa Inés y
Sorrento al resguardo indígena de Cristianía. En la ciudad de Medellín, Departamento de Antioquia,
República de Colombia en fecha 3 de marzo de mil novecientos ochenta y dos, ante el notario Mario
Cesar Acosta Osorio, Notario Trece del Círculo de Medellín.
190
380
“La problemática territorial de éste resguardo tiene que ver con la dinámica general que presentan
los grupos Chamí de Antioquia, ubicados en territorios atomizados y aislados de los troncos originales
y cercados por la colonización antioqueña, que no permite su ampliación hacia espacios donde puedan
desarrollar una dinámica de apropiación mas acorde con sus necesidades culturales y sociales”.
MARIN Bedoya, Julia Nilleret. “Actualización del estudio socio-económico, jurídico y de tenencia de
191
Fueron 5 fincas pequeñas que en total sumaron 250 hectáreas, con lo cual se alivió
indiscutiblemente la excesiva estrechez del territorio, por tanto se prosiguió en el
proceso tendiente a la ampliación del resguardo a sabiendas que la oferta que se hizo
del predio Dojuru de 980 hectáreas, no significaría una respuesta que permitiera
transformar rápidamente las condiciones de la población, pero esa conciencia de
persuasión de sus limitaciones no podía traducirse en una desaprobación que estaba
encaminada a la adquisición del predio; pues si bien en el presente no ofrecía una
respuesta inmediata a las condiciones de subsistencia, se pensó que en el mediano o
largo plazo esta podía articularse con mejores condiciones a la organización
económica del resguardo.
381
La documentación citada correspondiente a los informes de Incora realizados durante el proceso de
reconocimiento legal del Resguardo de Cristianía, así como las escrituras de constitución, planos
topográficos y conceptos técnicos, fueron adquiridos a través del Convenio suscrito por el Ministerio
de Medio Ambiente y la Universidad del Rosario, para el programa de investigación sobre
“Jurisdicción Indígena y Función Ecológica de la Propiedad” Dirigido por la Doctora Beatriz Londoño
Toro.
192
2. El predio Dojuru está cubierto aún en los días de hoy, en gran parte por la
vegetación nativa y está ubicado en una parte más alta, con un relieve muy
quebrado y por ello la utilización del mismo implicará la inversión de
capitales elevados, en el evento que la espesura del bosque de lugar a un
proyecto de explotación forestal sin producir daños irreversibles para el
ecosistema.
Esto ha hecho que no hayan condiciones objetivas ni tampoco subjetivas para ocupar
plenamente las 980 hectáreas que conforman el predio Dojuru. Es decir que no se ha
desarrollado un interés de familias que están muy apretadas en el territorio tradicional
del resguardo, para trasladarse hasta la finca de Dojuru y por tanto el proceso de
asentamiento de familias es muy lento, pues a pesar de haberse instalado pequeños
cultivos en estas áreas, las cosechas de estos no representan en dinero la rentabilidad
esperada, ni concuerdan con el sacrificio de los tiempos que se gastan entre ir y venir
de un predio a otro, dado que hasta este momento se están haciendo también algunas
pequeñas construcciones rusticas para alagar a las familias de modo que se ubiquen
en esta parte del territorio, pero esta decisión conduciría a trasladarle el problema a
los niños, en un evento de radicación en estas tierras, porque tendrían que ir y venir
193
en un trayecto de seis horas para poder asistir al colegio. Es decir que las dificultades
de los adultos se trasladarían a los menores y afectaría a la unidad familiar.
En este mismo marco histórico se intensifican los procesos de conflicto por las tierras
para los pueblos indígenas, pero a diferencia de los campesinos en general los
pueblos y comunidades indígenas, con independencia de teorías que la interpreten,
194
Esta distinción que desarrolla Kant en la Critica de la Razón Práctica para referirse a
los fundamentos de la libertad de la voluntad, se entiende como cardinal para
interpretar los resultados que se han obtenido en ésta tesis académica, pues como se
ha expuesto antes, es en el ámbito internacional de la OIT, en el cual hacen
emergencia los acuerdos para que los Estados suscriban y se comprometan a cumplir
382
“La autonomía de la voluntad es la propiedad que tiene esta facultad de tener en si misma su ley
(independientemente de la naturaleza de los objetos a que se dirige)…cuando la voluntad busca la Ley
que debe determinarla, en otra parte, que en la aptitud de sus máximas para formar una legislación hay
siempre heteronomía. No es pues, la voluntad la que se da a si misma su ley sino el objeto el que se la
da por su relación con ella” KANT, Immanuel. “Critica de la Razón Práctica”. Traducción de García
Morente. Editora Nacional México D.F. 1974. P. 78-79.
195
Conclusiones
Los avances en las leyes y demás disposiciones sobre derechos de los pueblos
indígenas, que hacen parte de la copiosa legislación desarrollada luego de 1.961, han
sido el resultado de una presión provocada por actores externos mas que internos, en
tanto que el desarrollo y expansión de una conciencia internacional, que conquistó
respaldo y reconocimiento desde los Convenios 107 y 169 de la OIT que se remontan
a 1.957 en adelante y las posteriores declaraciones sobre derechos de los pueblos
indígenas de las Naciones Unidas, antes que una conciencia de persuasión en los
grupos de poder con influencias políticas en la dirección del Estado colombiano, son
las que pueden explicar, por qué tardíamente se introducen en nuestra historia
condiciones para incorporar una nueva legislación que tenga como sujetos de
derechos a los pueblos indígenas. Por lo anterior es en 1.961 con la Ley 135, la Ley
160 de 1.994, la Constitución Política de 1.991, hasta las mas recientes disposiciones,
las que permiten vislumbrar en el marco de una terca utopía, un espectro de nuevas
condiciones para los pueblos indígenas colombianos. No obstante que el esfuerzo
hasta ahora expresado con lenguaje recio, que se ve reflejado en las redacciones de
las normas, siga expresando el abismo entre la fuerza de la Ley y la obtención de
resultados materializados por la lentitud en los procesos administrativos.
197
Con estos dos artículos constitucionales quedan legitimadas las luchas que
emprendieron los indígenas y las futuras acciones de reclamación, en tanto que la
aplicabilidad de las normas en las leyes especiales aún no han culminado.
Entonces un balance final deja una sensación de desánimo puesto que las cifras
organizadas, establecen que de 1.967 a 1.997, es decir 30 años de historia de la
entidad administrativa principal para ejecución de la reforma agraria Incora, arroja
que el monto total de la inversión solo fue de 3.9 billones de pesos, equivalentes a
3.900 millones de dólares de la época383, con ello se realizaron entre otros, los
programas de adquisición de tierras y compras de mejoras para los procesos de
ensanchamiento y saneamiento de los resguardos, cuestión mínima al compararse con
el dato total de tierras entregadas a la población indígena que alcanzó los 31.2
millones de hectáreas y fracción, lo que hace suponer que de esta superficie, como ya
se expuso en páginas anteriores, solo una mínima parte no estaban constituidas por
las llamadas tierras baldías y podían vincularse a un proceso productivo de modo
inmediato a la entrega de ellas a la población indígena.
Finalmente se puede colegir -no obstante los riesgos que rondan la emisión de juicios
en las ciencias humanas pero no por ello improcedentes- que un juicio fáctico que se
desprende de la amplia bibliografía consultada y que puede resultar irreconciliable
por la radical oposición que está implicada en la diversidad de posiciones, es que hoy
la tendencia más generalizada en cuanto a elección de prioridades en el mundo y en
Colombia en particular, es la urgente necesidad de conservar el medio ambiente en
cuya dirección se deben armonizar las metas del desarrollo y crecimiento económico,
de modo que se pueda responder a los acuerdos suscritos para áreas de mercados
libres.
Esta prioridad estará por encima de las valoraciones referidas a caracteres étnicos,
sean estos afrodescendientes o pueblos indígenas; pues no hacer esfuerzos por
conservar y hacer sostenible el medio ambiente, compromete la permanencia de la
especie humana. Esta preocupación en países como Colombia, con escasos recursos
económicos, baja capacidad de inversión y alto endeudamiento, será una severa
limitación más para cumplir a futuro con las exigencias contraídas en los acuerdos
384
OCHOA, Paola. “Es posible que Bogotá deba poner más plata para el Metro”. La República;
Empresas; Bogotá 5 de marzo de 2010. Publicación virtual.
[Link]
mas-plata-para-el-metro_94813.php
201
La organización del cabildo establece un canal de comunicación con las entidades del
Estado, tanto regionales como nacionales a fin de iniciar procesos de adquisición de
fincas en el entorno y cuyos propietarios estaban dispuestos a participar de la venta de
sus tierras en los términos en que la ley y las instituciones lo establecieron. Algunas
coyunturas favorables para el desarrollo de este proceso, permiten iniciar los trámites
de compra de 5 fincas pequeñas ubicadas en la vecindad. Fincas estas cuyas
superficies sumadas alcanzaron la cifra de 250,6hm2, con un costo total de
$195.857.000, es decir, a un costo promedio de $800.000 por hm2 , a pesos del año de
1991. Ahora la comunidad cuenta con la ampliación de su resguardo, con un globo
de tierra de 327,2 hm2, lo cual permite que el Instituto Colombiano de la Reforma
Agraria INCORA, expida la resolución respectiva en el año de 1995, por la cual
reconoce legalmente al resguardo de Cristianía, es decir, mucho tiempo después de
haberse suscrito por el Estado Colombiano el convenio 169 de 1989 con la OIT y
mucho tiempo también después de haberse expedido la legislación sobre tierras y la
nueva constitución nacional, orientadas todas ellas a facilitar el proceso de restitución
de tierras a los pueblos indígenas en Colombia. Este proceso ilustra la lentitud que
202
matizaron la aplicación de las normas legales, así como también las vicisitudes como
movilizaciones, confrontaciones y perturbaciones del orden público, para finalmente,
luego de una historia de más de 18 años, haber alcanzado parcialmente el objetivo
consagrado en las luchas por la restitución de las tierras ancestrales.
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los indígenas del Resguardo de Cristianía, un lote de tierra 72 hectáreas.
En la ciudad de Medellín, Departamento de Antioquia, República de
Colombia en fecha 13 de noviembre de mil ochocientos setenta y cuatro,
ante el notario Fabriciano Escobar, Notario Segundo del Circuito de
Medellín.
213
GRENNI, Héctor. “Las Leyes de Indias: Un intento por considerar a los indígenas
como personas con derechos”. En Publicación virtual
[Link]
Praxis%204/[Link]
214
ZdDNx9HYwMjA6B8JJK8v4u_K1A0DHALMzV2MDRgBLdBoYEdI
eDXIvfdnzyQPP9PPJzU_ULckMjDLJMFAHlIyk0/dl2/d1/L2dJQSEvU
Ut3QS9ZQnB3LzZfTjVUM0s1MjMwOEFLNjAyMUU5VEU3RjMwR
zQ!
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2006 en la página en la página Web:
[Link]
tme=1&skin=print
OCHOA, Paola. “Es posible que Bogotá deba poner más plata para el Metro”. La
República; Empresas; Bogotá 5 de marzo de 2010. Publicación virtual.
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posible-que-bogota-deba-poner-mas-plata-para-el-metro_94813.php
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ZAPATA, Carlos, “Las políticas públicas vistas desde la organización social: el caso
indígena en Colombia”. En Indígenas sin derechos. Situación de los
derechos humanos de los pueblos indígenas, CECOIN, archivo anuario
web.
ANEXO I
167.199,7215
332 TOTAL
* FUENTE: Desagregación estadística elaborada por la autora con base en la relación de resguardos
indígenas constituidos durante las vigencias de 1.966 a 2.009, según informe Incoder.
235
ANEXO II
2049-09-06-82
3160-23-08-82
0104-09-08-79 0098-
26. Casanare El Concejo Saliva 4.583,0000
27-07-82
0066-13-06-79 047-10-
27. Guaviare La fuga Guayabero 3.680,0000
12-97(Conv)
El Turpial- La Victoria Achagua – OO65-13-06-79 0052-21-
28. Meta 4.838,4125
(Umapo) Piapoco 07-83
29. Putumayo Sibundoy Parte Alta Kamsa 0173-28-11-79 3.252,0000
30. Cauca Iguana Embera 0137-03-12-80 10.972,0000
0021-26-03-80
31. Valle Eriom Garrapatas Embera 15.730,0000
0043-11-06-87
32. Cauca Puracé Paez 24-03-02-81 13.054,6285
Docordó Balsalito
33. Chocó Waunana 0106-15-12-81 4.325,0000
( 2 lotes)
34. Chocó Togorama Waunana 0107-15-12-81 8.640,0000
35. Chocó Paopayo(2 Lotes) Waunana 0102-15-12-81, 3.381,0000
Norte de
36. Catalaura Motilón Bari 105-15-12-81 13.300,0000
Santander
37. Valle Chachajo (dos lotes) Waunana 0103-15-12-81 2.240,0000
Guahibo-Cuiva-
38. Vichada La Pascua 0108-15-12-81 19.120,0000
Piapoco
80-1-07-82 140-
39. Amazonas Santa Sofía y El Progreso Ticuna - Yagua 4.209,0000
20-12-82
40. Chocó Rio nuquí Embera 0013-21-04-82 9.500,0000
41. Chocó Rio Pangui Embera 0088-27-07-82 7.870,0000
El Veinte, Playalta y el
42. Chocó Embera katío 0083-01-07-82 4.227,5000
Noventa.
Mocagua - Macedonis El
43. Amazonas Ticuna 60-21-09-83 16.750,0000
Vergel y Zaragoza
44. Chocó Cabeceras o Pto Pizario Wanana 0013-03-05-83 2.920,0000
45. Chocó Tiosilidio Waunana 0011-03-05-83 4.560,0000
46. Chocó Rio Mumbú Embera katío 0063-21-09-83 3.000,0000
47. Chocó Rios torreido-Chimani Embera katío 0062-21-09-83 6.140,0000
Bete-Auro Bete Auro del
48. Chocó Embera 0016-03-05-83, 11.748,0000
Buey
Embera katío
49. Chocó Rio Quiparadó 0061-21-09-83 9.860,0000
wuanana
50. Valle Burujón Waunana 0012-03-05-83 6.960,0000
51. Antioquia Rio Jarapeto Embera 0016-28-02-84 5.583,7500
52. Vichada Valdivia Guahibo 0041-15-08-84 3.985,0000
53. Amazonas Comeyafu Yucuna y otros 56-11-09-85 19.180,0000
54. Chocó Rio Pichima Waunana 0071-06-11-85 9.024,0000
55. Chocó Rio Taparal Waunana 0070-06-11-85 14.212,0000
Rio Icha y Quebrada
56. Chocó Embera 0021-24-04-85 5.342,0000
Baratuo
57. Chocó Río Negua Embera 0022-24-04-85 5.463,7500
58. Córdoba Quebrada Cañaveral Embera katio 0010-20-02-85 2.815,7500
59. Vichada Caño Bachaco Guahibo 0086-17-12- 85 6.074,0000
60. Vichada Caño Guaripa Guahibo 0084-17-12-85 7.980,0000
61. Vichada Caño La Hormiga Guahibo 0085-17-12-85 4.327,0000
62. Vichada Egua Guariacana Guahibo 0006-05-02-85 15.390,0000
237
Eperara-
102. Nariño Rio Satinga 095-07-11-89 3.924,3220
Siapidira-Trua
103. Putumayo Calenturas Inga 45-26-06-89 3.066,0000
104. Vichada Chololobo Matatú Guahibo 017-27-02-89 6.385,0000
105. Vichada Kawaneruba Piapoco O22-10-04-89 9.150,0000
106. Antioquia El salado Embera 022-26-03-90 16.144,2833
Dominico-Dondoño-
107. Chocó Embera 073-19-11-90 6.610,0000
Apartadó
108. Chocó Buchado Amparrado Embera 001-15-01-90 8.530,0000
109. Chocó Tungina y Apartadó Embera 074-19-11-90 8.940,0560
110. Chocó Ame Embera 079-17-12-90 3.512,0000
0051-23-07-90 043-30-
111. Córdoba San Andres de Sotavento Zenú 11.598,9941
11-98
112. Tolima Paez de la Gaitana Paez 046-26-06-90 4.900,0000
113. Vichada Guacamayas- Maipore Guahibo 052-23-07-90 17.000,0000
114. Cauca Ambaló Paez guambia 29-12-11-91 2.716,0022
115. Cauca Totoró Paez totoró 004-28-01-91 3.406,4526
116. Antioquia Jengado Apartadó Embera 015-23-06-92 4.546,0000
117. Cauca Poblazón Paez 05-28-04-92 2.290,3427
118. Cauca Kokonuco Paez 02-10-02-92 8.735,7047
078-18-12-92
119. Cauca Quizgó Paez 026-28-06-01 (Resuelve 3.564,7894
recurso de reposición)
120. Chocó Ordó Sivirú-Agua Clara Embera 57-29-09-92 4.040,0000
121. Chocó Quebrada Quera Embera 016-28-06-92 4.180,0000
122. Chocó Rio Purricha Embera 026-13-07-92 15.940,0000
123. Chocó Santa Rosa de Ijua Waunana 56-29-09-92 6.352,0000
124. Chocó Buenavista Embera 54-29-09-92 2.469,0000
125. Chocó Nuevo Pitalito Embera katío 55-29-09-92 2.478,0000
126. Chocó Hurtado y Tegavera Embera 72-2-12-92 3.225,0000
127. Chocó Wachirado Embera 71-19-12-92 9.035,0000
128. Chocó Munguidó Embera 17-23-06-92 5.590,0000
Quebrada Chicue-Rio
129. Chocó Embera 028-13-07-92 2.729,0000
Tangui
130. Chocó La Raya Embera katío 038-3-08-92 5.350,0000
131. Chocó Yarumal y el Barranco Embera 042-3-08-92 5.030,0000
132. Nariño Gualcala Awa 030-13-07-92 17.180,0000
133. Nariño Ramos-Mongon-Manchuria Awa 029-13-07-92 4.782,5000
134. Putumayo Lagarto Cocha Inga 07-28-04-92 3.967,9300
Embera- Chami-
135. Valle San Quinini 043-3-08-92 2.938,0000
Katio
136. Cauca Guambía Guambiano 003-9-02-93 19.157,8487
137. Chocó Río Pavasa y Q. Jella Embera 77-14-04-93 15.100,0000
138. Chocó Río La Playa Embera katío 72-14-04-93 3.127,0000
Piapoco-Sikuani-
139. G Guainia Chiguiro 074-14-04-93 18.230,0000
Guahibo
140. Meta Waliani Guahibo 143-14-12-93 4.652,0000
239
* FUENTE: Desagregación estadística elaborada por la autora con base en la relación de resguardos
indígenas constituidos durante las vigencias de 1.966 a 2.009, según informe Incoder.
242
ANEXO III
Grupo
N° Dpto. Nombre resguardo étnico Año Área (Ha)
0205-16-12-68 0098-31-
1. Meta Sikuani de Awaliba Guahibo 07-74 001-28-01-91 20.795,0000
Sikuani de Domo - 0205-16-12-68 0098-
2. Meta Planas( San Rafael) Guahibo 31-07-74 03-28-01-91 37.925,0000
Caño mochuelo- 0031-27-02-74 0114-
Morichito - Cuiva y 04-12-74 0003-29-
3. Casanare Hato Corozal otros 01-86 94.670,0000
0113-04-12-74 0078-10-
Arhuaco de la sierra 11-83(a) 0032-14-05-
4. Magdalena nevada IJKA 75(b) 195.900,0000
Norte de Motilón
5. Santander Motilón - Bari Bari 101-2-10-74 108.900,0000
235-26-11-75
33-06-04-88
6. Caquetá Aduche Andoque 1979-15-04-88 62.178,2800
0014-26-02-75 0109-75
7. Meta El Tigre Guahibo 0041-21-07-83 22.500,0000
0239-10-12-75
0007-19-02-86
8. Vichada Saracure y Río Cada Guahibo 005-28-01-91 184.620,4600
0177-27-10-76
9. Cauca Rio Guangui Embera 0091-27-07-82 (a) 24.140,0000
0106-07-07-76
4050-31-10-79
0001-29-01-86
23-23-05-
10. Risaralda Unificado Chamí Embera. 95(Unificación) 25.134,3525
0165-05-10-77
11. Cesar Socorpa Yuco Yukpa 0050-21-07-83 25.000,0000
0145-03-08-77
12. Vichada Rios Tomo y Weberi Guahibo 0039-21-07-83 60.540,0000
El Duya San 0215-30-11-78
13. Casanare Juanito Paravare Saliva 0099-27-07-82 21.320,0000
0015-18-01-78 0054-21-
14. Meta Macuare Guayabero 07-83 24.000,0000
Santa Teresita del Guahibo- 0206-02-08-78
15. Vichada Tuparro Cuiva 0047-21-07-83 180.000,0000
0014-18-01-78
16. Vichada Ríos Muco y Guarrojo Guahibo 016-27-02-89 84.000,0000
0211-30-11-78
17. Vichada San Luis del Tomo Guahibo 0046-21-07-83 25.100,0000
Embera
18. Chocó Andagueda katío 0185-13-12-79 50.000,0000
0137-31-10-79 0044-21-
19. Vichada Rio Sare Guahibo 07-83 47.320,0000
0037-07-05-80
Ríos Valle y Boro 0030-08-05-84 0063-
20. Chocó Boro Embera 20-11-84 21.020,0000
243
Puetro Alegre y La
52. Chocó Divisa Embera 42-21-07-88 22.365,0000
Curripaco y
53. Guaviare Corocor otros 105-12-12-88 33.500,0000
54. Antioquia Rio Chajerado Embera 103-18-12-89 42.230,0000
Puinave y 081-26-09-89 04516-
55. Guainía Paujil Piapoco 04-09-90 52.296,0723
Ticuna-
Cocama-
56. Amazonas Puerto Nariño Yagua 021-13-03-90 140.623,2154
Pavarando
57. Antioquia Amparrado Medio Embera 076-19-11-90 22.100,0000
58. Nariño La Turbia Awa 23-26-03-90 28.234,4950
59. Cauca Jambaló Paez 068-22-10-92 22.027,8409
Peña Blanca R. Embera
60. Chocó Truando katío 040-3-08-92 58.180,0000
Puinave y
61. Guainía Cumaral - Guamuco Sikuani 075-14-04-93 31.940,0000
62. Guainía Concordia Piapoko 073-14-04-93 90.960,0000
Lagos del Dorado
Lagos del Palo y el Tucano y
63. Guaviare Remanso otros 076-14-04-93 43.980,0000
64. Nariño El Gran Sábalo Awa 070-14-04-93 56.750,4587
65. Vichada Cali Barranquilla Piapoco 147-14-12-93 56.970,0000
Caño Mesetas Dagua Guahibo
66. Vichada y Murciélago amorrua 078-14-04-93 83.720,0000
67. Vichada Chocón Piapoco 148-14-12-93 35.910,0000
68. Vichada Flores Sombrero Piapoco 146-14-12-93 20.310,0000
026-19-07-94
69. Guaviare Barranquillita Tucano 3918-08-08-94 22.265,0000
Nulpe Medio - Alto
70. Nariño Río San Juan Awa 16-25-05-94 37.145,0000
71. Arauca Sabanas de Curripao Tunebo 15-05-04-95 32.932,0000
Embera
72. Antioquia Chaquenoda Katío 031 14-08-96 23.843,1150
Embera
73. Antioquia Murri-pantanos Katío 19-24-05-96 30.788,0000
Alto Sinú, Esmeralda
Cruz Grande e 103-09-079
Iwagadó Embera 064-25-11-96
74. Córdoba (Unificación) Katío 053-23-12-98 116.079,9194
75. Arauca Cibariza Uwa 22-29-07-98 36.998,7000
Pichicora, Chicue, Pto
76. Chocó alegre. Embera 040-30-11-98 23.383,0000
77. Chocó Rio Bebara Embera 038-30-11-98 27.119,0000
Puinave y
78. Guainía Laguna Niñal Sikuani 044-30-11-98 138.437,5000
79. Guaviare Vuelta del alivio Wananos 046-30-11-98 38.750,0000
Cubeo y
80. Guaviare Yavilla II otros 007-11-05-98 30.000,0000
Tortugaña, Telembi,
Punde,Pitadero,Bravo,
81. Nariño Tronquería,Zabaleta Awa 25-29-07-98 24.918,0000
Jaikerazavi (Abibe Embera
82. Antioquia Mutatá) Katío 28 31-05-99 32.604,5571
245
* FUENTE: Desagregación estadística elaborada por la autora con base en la relación de resguardos
indígenas constituidos durante las vigencias de 1.966 a 2.009, según informe Incoder.
246
ANEXO IV
Nombre
N° Dpto. resguardo Grupo étnico Año Área (Ha)
0081-10-07-74 0138 31-10-79
1. Boyacá Unido Uwa Uwa 0059 05-07-87 0056 6-08-99 220.275,0000
1979-15-04-88
233-26-11-75
31-06-04-88
2. Caquetá Monochoa Huitoto 031-15-04 263.093,4138
Pto. Zábalo y 234-26-11-75 32-06-
3. Caquetá Los Monos Huitoto 04-88 211.480,0000
0183-05-07-78(Reserva Indígena)
039-06-06-89 (Constitución
Resguardo)
149-14-12-93 (Sustracción de área
de Reserva)
Guahibo y 145-14-12-93 (Ampliación
4. Vichada Alto Unuma Piapoco Resguardo) 688.160,0000
Kogui- Malayo Kogui-Malayo- 0109-08-10-80 0078-19-11-90(d)
5. Magdalena - Arhuaco Aruhaco 029-19-07-94(Ampl) 381.267,0000
Miriti-Paraná 104-15-12-81 1694-28-
6. Amazonas (La Pradera) Yucuna y otros 02-89 1.600.000,0000
Cubeo y 18 0086-27-07-82 Const 144-20-12-
7. Vaupes Vaupes grupos mas 82 Aclar 3.375.125,0000
Cubeo-
Curripaco-
Guahibo-
Selva de Piapoco-
8. Vichada Matavén Piaroa-Puinave 48-21/07/83 y otras 1.849.613,0000
Alta y Media
9. Guajira Guajira Wayuú 015-28-02-84 1.067.461,9863
Yaogoje-
10. Amazonas Apaporis Tanimuca 35-6-05-88 1.020.320,0000
Predio 30-6-04-88 57-04-
11. Amazonas Putumayo Witotos y otros 09-89 5.819.505,0000
Cuenca Media y Puinave-
Alta del Río Curripaco-
12. Guainía Inírida Nukak maku 084-26-09-89 2.762.500,0000
Rio Icuarie
13. Guainía Isana Curripaco 083-26-09-89 926.500,0000
Río Atabapo e Curripaco y
14. Guainía Inírida puinave 082 26-09-89 513.720,0000
Bajo Río
Guainía y Río
15. Guainía Negro Curripaco 78-26-09-89 759.200,0000
Tonina-Sejal-
16. Guainía San José - otros Curripaco 079-26-09-89 853.320,0000
Parte Alta del
17. Guainía Río Guainía Curripaco 080-26-09-89 477.200,0000
247
Rios Cotuhe-
18. Amazonas Putumayo Ticuna 077-18-12-92 245.227,0000
19. Guaviare Nukak Makú Nukak 136-23-11-93 954.480,0000
Arara-Bacati-
Cararu-Lagos
20. Vaupes de Jamaicuru Tucano y otros 080-14-04-93 264.800,0000
Curare-Los Yucuna Y
21. Amazonas ingleses Cubeo 19-16-05-95 212.320,0000
Santa rosa,
Cerro cucuy y
22. Guaviare otros Puinave y otros 045-30-11-98 670.000,0000
22 TOTAL 25’135.567,4001
* FUENTE: Desagregación estadística elaborada por la autora con base en la relación de resguardos
indígenas constituidos durante las vigencias de 1.966 a 2.009, según informe Incoder.
248
ANEXO V
0059-11-06-75,
22 Chocó Tanela Katio 0101-27-07-82
980,0000
0230-26-11-75 068-
23 Guaviare Barrancón Guayabero 16-08-88(b)
2.500,0000
0060-11-06-75 040-
24 Meta Corozal y Tapaojo Piapoco saliva 21-07-83
10.300,0000
0014-26-02-75 0109-
25 Meta El Tigre Guahibo 75 0041-21-07-83
22.500,0000
0206-12-11-75 23-
26 Meta La Sal Guayabero 24-05-96(Conv)
3.275,0000
O231-26-12-75
27 Putumayo Jirijiri Witoto 0062-19-08-87
4.960,0000
0239-10-12-75
28 Vichada Saracure y Río Cada Guahibo 0007-19-02-86 184.620,4600
005-28-01-91
0107-07-07-76
29 Arauca Cusay o la Colorada Macahuan 0093-27-07-82(a)
1.261,2811
0177-27-10-76
30 Cauca Rio Guangui Embera 0091-27-07-82 (a)
24.140,0000
0150-25-08-76
31 Cesar Iroka Yuco Yukpa 0043-21-07-83
8.678,0000
Campoalegre 0151-25-08-76
32 Putumayo Kofan 11-13-05-98(Conv)
887,0000
Afilador
0106-07-07-76
4050-31-10-79
33 Risaralda Unificado Chamí Embera. 0001-29-01-86 25.134,3525
23-23-05-
95(Unificación)
187-2-11-77
34 Caquetá El Quince Huitoto 97-27-07-82
1.256,6490
0186-02-11-77
35 Cauca Infí Embera 0095-27-07-82 (a)
4.200,0000
0165-05-10-77
36 Cesar Socorpa Yuco Yukpa 0050-21-07-83
25.000,0000
0212-14-12-77, 0003-
37 Chocó Capa Lanas Embera 25-01-84,
6.832,6075
0166-05-10-77 0042-
38 Meta Caño Jabón Guahibo 21-07-83
9.040,0000
0145-03-08-77
39 Vichada Rios Tomo y Weberi Guahibo 0039-21-07-83
60.540,0000
0213-14-12-77
40 Vichada Santa Rosalía Saliva 0053-21-07-83
5.700,0000
Kilometro 6 Y 11 25-01-02-78
41 Amazonas Carretera Witoto-Ticuna 62-25-09-85(Conv) 7.540,5200
Leticia Tarapaca 456-29-01-86
San Antonio del 212-30-11-78
42 Caquetá Inga 96-27-07-82
1.411,4905
Fragua
Puerto Naranjo 213-30-11-78 90-27-
43 Caquetá Peñas Rojas Cuerazo Coreguaje 07-82 67- 3.090,8072
El Diamante 13-06-79
El Duya San 0215-30-11-78
44 Casanare Saliva 0099-27-07-82
21.320,0000
Juanito Paravare
0214-30-11-78
45 Casanare Macucuana Saliva 11-15-03-94
5.743,7500
46 Cauca Tumbichucue Paez 0055-08-03-78 4.394,6666
0112-26-04-78 081-
47 Guaviare Panure Guayabero 14-04-93(Conv)
303,1693
0015-18-01-78 0054-
48 Meta Macuare Guayabero 21-07-83
24.000,0000
0207-02-08-78
49 Nariño Cuambi-Yaslambi Awa 0051-21-07-83
3.000,0000
Santa Teresita del 0206-02-08-78
50 Vichada Guahibo- Cuiva 0047-21-07-83
180.000,0000
Tuparro
250
Guahibo-Cuiva-
77 Vichada La Pascua 0108-15-12-81 19.120,0000
Piapoco
81-1-07-82
78 Amazonas Nazaret Ticuna 141-20-12-82
1.367,0000
San Antonio de los
87-27-07-82
79 Amazonas Lagos y San Ticuna 145-20-12-82
247,7000
Sebastián
Santa Sofía y El 80-1-07-82
80 Amazonas Ticuna - Yagua 140-20-12-82
4.209,0000
Progreso
0082-01-07-82
81 Arauca Los Iguanitos Cuiva 0142-20-12-82 (b)
754,9600
82 Chocó Rios catrú y dubasa Embera 0014-21-04-82 53.078,0000
Rios jurubida-Chori
83 Chocó Embera 0015-2104-82 80.350,0000
alto baudó
Eldoce o Q.
84 Chocó Embera katío 0016-21-04-82 1.185,0000
Borbollón
85 Chocó Rio nuquí Embera 0013-21-04-82 9.500,0000
86 Chocó Rio Pangui Embera 0088-27-07-82 7.870,0000
El Veinte, Playalta y
87 Chocó Embera katío 0083-01-07-82 4.227,5000
el Noventa.
88 Guaviare Caño negro Guahivo 0017-21-04-82 1.833,0000
Caño
89 Meta Ovejas(Betania- Guahibo 0139-30-12-82 1.720,0000
Corocito)
Cubeo y 18 grupos 0086-27-07-82 Const
90 Vaupes Vaupes 144-20-12-82 Aclar
3.375.125,0000
mas
0089-27-07-82
91 Vichada La Llanura Guahibo-Sicuani 0147-20-12-82
74.000,0000
Mocagua -
92 Amazonas Macedonis El Vergel Ticuna 60-21-09-83 16.750,0000
y Zaragoza
San Matías O Jai
93 Antioquia Katío 0076-10-11-83 1.371,2500
Ducama
Calle Santa Rosa -
94 Cauca Embera 0014-03-05-83 21.320,0000
Rio Saija
Cabeceras o Pto
95 Chocó Wanana 0013-03-05-83 2.920,0000
Pizario
96 Chocó Chagpien - Tordó Waunana 0075-10-11-83 22.460,0000
97 Chocó Tiosilidio Waunana 0011-03-05-83 4.560,0000
98 Chocó Rio Mumbú Embera katío 0063-21-09-83 3.000,0000
Rios torreido-
99 Chocó Embera katío 0062-21-09-83 6.140,0000
Chimani
Bete-Auro Bete Auro
100 Chocó Embera 0016-03-05-83, 11.748,0000
del Buey
101 Chocó Rio Domingodó Embera 0035-21-07-83 24.590,0000
Embera katío
102 Chocó Rio Quiparadó 0061-21-09-83 9.860,0000
wuanana
103 Chocó Salaquí Pavarandó Embera katío 0015-03-05-83 107.000,0000
104 Valle Burujón Waunana 0012-03-05-83 6.960,0000
Cubeo-Curripaco-
105 Vichada Selva de Matavén Guahibo-Piapoco- 48-21/07/83 y otras 1.849.613,0000
Piaroa-Puinave
106 Antioquia Rio Jarapeto Embera 0016-28-02-84 5.583,7500
107 Arauca Caño Claro Guahibo 0083-14-12-84 1.633,9908
252
41-1-11-94
321 Putumayo San José Inga 062-18-12-00(Cambio 2.695,0000
de nombre)
322 Tolima Pasoancho Pijao- coyaima. 24-21-06-94 797,8789
323 Valle Wasiruma Embera 05-02-16-94 82,9607
324 Amazonas Curare-Los ingleses Yucuna Y Cubeo 19-16-05-95 212.320,0000
325 Antioquia Cañaverales Antadó Embera Katío 03-07-02-95 4.770,0000
326 Antioquia Jenaturado Embera Katío 09-22-02-95 600,0000
327 Antioquia Cristianía Embera Katío 59-7-12-95 1.301,6959
328 Antioquia Valle de Perdidas Embera Katío 50-17-10-95 8.781,0000
La Vorágine-La
329 Arauca Cuiba-Hitno 05-7-02-95 844,5170
Ilusión
330 Arauca Cuiloto II Guahibo 06-07-02-95 77,3500
331 Arauca La esperanza Guahibo 07-07-02-95 150,7500
332 Arauca Sabanas de Curripao Tunebo 15-05-04-95 32.932,0000
333 Caquetá La Esperanza Paez 12-05-04-95 1.278,1000
334 Caquetá El Cedrito Embera Katio 13-05-04-95 120,7250
335 Caquetá La Siberia Paez 47-17-10-95 415,7000
Llanos del Yarí
336 Caquetá Pijao - Otros 10-22-02-95 146,0500
(Yaguara II )
337 Caquetá Aguas Negras Murui wito 52-17-10-95 17.645,0000
338 Caquetá Jericó Consaya Coreguaje 48-17-10-95 8.450,5000
339 Cesar Campo alegre Wiwa-Arzario 21-16-05-95 209,2739
340 Guaviare Barranco colorado Guayabero 46-17-10-95 9.327,0000
341 Guajira Cuatro de Noviembre Wayuú 22-16-05-95 505,8500
342 Huila La Tatacoa Pijao 60-7-12-95 290,2183
343 Meta Villa Lucía Paez 20-16-05-95 2.633,0000
344 Putumayo Cecilia Cocha Inga 04-7-02-95 5.949,2500
345 Putumayo Tukunare Witoto 49-17-10-95 2.783,9230
346 Tolima Anacarco Pijao 11-22-02-95 1.059,5556
347 Tolima Recinto Palmarosa Pijao 51-17-10-95 375,8424
348 Valle Triunfo Cristal Paez 058-07-12-95 5.767,2747
349 Amazonas Isla de Ronda Cocama 042-24-09-96 60,2305
350 Amazonas San José del Rio Cocama 043-24-09-96 548,6463
351 Antioquia Sever Embera Katío 029-14-08-96 10.497,3575
352 Antioquia Chaquenoda Embera Katío 031 14-08-96 23.843,1150
353 Antioquia Murri-pantanos Embera Katío 19-24-05-96 30.788,0000
354 Antioquia Chontadural Cañero Embera Katío 24-24-05-96 9.850,0000
355 Antioquia Tagual- La Po Embera Katío 09-24-05-96 1.830,6311
356 Antioquia Jaidezabi Embera Katío 63-25-11-96 4.650,6700
357 Antioquia Majore-Ambura Embera Katío 14-24-05-96 6.950,0000
358 Caldas Totumal Embera Chami 65 25-11-96 53,7583
359 Caquetá La Cerinda Emberá Katío 045-24-09-96 51,6000
360 Caquetá San Luis Coreguaje 066-25-11-96 2.456,7962
259
472 Cauca Isla del Mono Eperara Siapidara 034 31-05-99 1.560,4920
473 Cauca La Gaitana Paez 011 21-05-99 116,1500
474 Chocó Abejero Embera katío 079 9-12-99 230,4825
475 Chocó Guarandó - Carrisal Embera katío 035 31-05-99 72,6121
476 Chocó Miasa de Partadó Embera 036 31-05-99 2.289,3650
477 Chocó Mungaradó Embera 037 31-05-99 563,9970
478 Guajira Mañature Wayuú 012 5-05-99 649,1428
479 Meta Ondas del cafre Paez 14 05-05-99 4.075,0000
480 Meta Los Planes Paez 13 05-05-99 1.725,0000
080 9-12-99
481 Nariño Sanquianguita Eparara Siapidara 063-18-12-00(Cambio 634,8149
área)
482 Nariño Piguambi Palangala Awa 38 31-05-99 500,1884
Pulgande
483 Nariño Awa 39 31-05-99 1.034,0260
Campoalegre
484 Putumayo Albania Inga 081 9-12-99 249,8608
485 Putumayo Wasipungo Inga 015 5-05-99 723,9174
Chenche Buenos
486 Tolima Pijao 016 5-05-99 208,7694
Aires
487 Tolima Castilla Angostura Pijao 67 16-09-99 412,4620
488 Tolima Chenche Media Luna Pijao 40 31-05-99 200,0365
489 Tolima Hilarquito Pijao 18 5-05-99 105,4358
490 Tolima Potrerito Pijao 21 5-05-99 547,9836
Santa Marta
491 Tolima Pijao 23 5-05-99 178,0938
Inspección
492 Tolima Gausimal Pijao 17 5-05-99 66,6690
493 Tolima Loa Angeles Pijao 19 5-05-99 357,5280
494 Tolima Pacande Pijao 83 9-12-99 94,7663
495 Tolima Rincon de anchique Pijao 41 31-05-99 128,9933
496 Tolima Yaco Molana Pijao 82 9-12-99 220,4684
497 Tolima El Vergel Pijao 66 16-09-99 51,5441
498 Tolima Pocara Pijao 20 5-05-99 275,8721
499 Tolima San Diego Pijao 22 5-05-99 97,9567
Nasa Kwe´s Kiwe
500 Valle Paez. 043 31-05-99 88,9132
(Las Brisas)
501 Valle NasaThá Paez. 084 9-12-99 189,4750
Drua-Do (Portales
502 Valle Embera chami 042 31-05-99 80,3661
del Río)
Hermerejildo
503 Antioquia Embera Chamí 08-29-06-00 73,7801
Chakiama (La sucia)
504 Arauca Cananama Piapoco 09 29-06-00 2.529,0000
505 Arauca Laguna Tranquila Uwa 048-18-12-00 15.943,5000
506 Caldas San Lorenzo Embera Katio 010-29-06-00 5.264,3550
507 Cauca Santa Marta Yanacona 011 29 - 06 -00 653,7032
508 Cauca Quicaya Paez 049-18-12-00 3.798,1250
El rosario, Bellavista
509 Cesar Yukpa 034-03-10-00 137,2155
y yucatán
263
GUIGUAY
CHINGUIRITO -
617 Nariño Awa 029-10-04-03 594,2858
MIRA
618 Nariño INDA ZABALETA Awa 030-10-04-03 5.909,2504
KEJUAMBÍ
619 Nariño Awa 031-10-04-03 2.177,0449
FELICIANA
NUNALBÍ ALTO
620 Nariño Awa 032-10-04-03 10.363,1473
ULBÍ
621 Nariño INGA DE APONTE Inga 013-22-07-03 22.283,2296
622 Putumayo Damasco Vides Awa 033-10-04-03 834,3761
623 Putumayo La Argelia Embera- Chamí 034-10-04-03 168,4148
624 Putumayo Nuevo Horizonte Pastos 035-10-04-03 203,1593
625 Putumayo Awa de Cañaveral Awa 014-22-07-03 1.981,7110
Awa de los
626 Putumayo Awa 015-22-07-03 291,4350
Guaduales
627 Putumayo La Italia Embera- Chamí 016-22-07-03 736,3184
628 Putumayo Vegas de Santa Ana Siona 017-22-07-03 85,0897
629 Putumayo Alto Lorenzo Paez 018-22-07-03 1.377,0737
630 Putumayo Inga de Mocoa Inga 027-10-04-03 121,0115
631 Tolima Chenche Balsillas Pijao 019-22-07-03 43,0257
632 Tolima Cocana Pijao 020-22-07-03 189,7898
633 Tolima Natacoy Pijao Pijao 021-22-07-03 203,9988
634 Tolima Bocas de Tetuán Pijao 022-22-07-03 31,6678
635 Valle Chonara Huena Embera 045-10-04-03 459,7330
636 Putumayo Blasiaku Inga 025-12-15-04 59,1677
El Porvenir La
637 Putumayo Paez 024-12-15-04 3.279,6758
Barrialosa
638 Putumayo La Florida Paez 027-15-12-04 8.459,5960
Desano-Cubeo-
Tucán de Caño
Tucano-SIiriano
639 Guaviare Giriza y Puerto La Acuerdo 013- 30-06-05 5.877,5000
Piriatapuyo-
Palma
Carijona y Makú
640 Huila Llanobuco Nasa Paez Acuerdo 15-09-05 414,7867
641 Putumayo Alpamanga Inga Acuerdo 012 30-06-05 120,3484
642 Putumayo Selva Verde Awa Acuerdo 014 30-06-05 247,5953
San Andrés- Las Acuerdo 015-30-06-
643 Putumayo Awa 2005
1.570,0395
Vegas-Villaunión
644 Putumayo Caicedonia Awa Acuerdo 027- 15-09-05 1.009,8050
645 Putumayo Simorna o la Venada Embera- Chamí Acuerdo 029- 15-09-05 9.070,2770
Acuerdo 019 - 15-09-
646 Putumayo Alto Orito Embera- Chamí 05
9.731,7764
647 Putumayo Bellavista Awa Acuerdo 020- 15-09-05 910,0869
648 Vichada Piaroa de Cachicamo Piaroa Acuerdo 028-15-09-05 16.562,0000
649 Antioquia Bernardino Panchí Embera Chami Acuerdo 043-25-01-06 18,7240
Santa Rosa
Juanambú- Campo
650 Putumayo Alegre, Alpes Paez Acuerdo 044-25-01-06 1.588,0843
Orientales, La
Floresta Alto
267
Coqueto.
651 Putumayo El Espingo Awa Acuerdo 054-09-05-06 1.947,2717
652 Tolima Beltrán Pijao Acuerdo 055-09-05-06 203,9988
653 Nariño Morrito Eperara Siapidara Acuerdo 068-17-08-06 906,8298
654 Nariño Maiz Blanco Eperara Siapidara Acuerdo 069-17-08-06 141,5631
Acuerdo 070-17-08-06
655 Huila Nam Misak Guambiano Acuerdo 106 - 29-03-07 846,6659
(Aclaración)
656 Nariño Quebrada Grande Eperara Siapidara Acuerdo 071-17-08-06 774,0986
657 Cauca Bonanza Guambiano Acuerdo 072-17-08-06 131,7988
Piedra Sagrada La
658 Putumayo Pastos Acuerdo 90-20-12- 06 127,0300
Gran Familia
Acuerdo 091-01-20- 06,
Acuerdo 107-29-0307
659 Cauca Musse Ukwe Nasa Páez modifica el área 355,5615
quedando en 355-
5615Has.
660 Tolima Balsillas Pijao Acuerdo 85-01-12- 06 140,1997
661 Tolima Balsillas Limón Pijao Acuerdo 86-01-12- 06 317,5534
662 Guajira Perratpu Wayuú Acuerdo 89-20-12- 06 120,5847
Cubeo, Tukano,
663 Guaviare Centro Miraflores Wananos y Acuerdo 87-20-12- 06 545,1431
Piratapuyos
664 Valle Yu Yik Kwe Nasa Páez Acuerdo 88-20-12- 06 2703,6676
665 Antioquia Canime Zenú Acuerdo 096-15-02-07 25,7500
666 Cauca Cxayu'ce Fiw Páez Acuerdo 098-15-02-07 231,9329
667 Nariño Planadas de Telembí Awá Acuerdo 097-15-02-07 3037,2051
668 Tolima Floral Tradicional Pijao Acuerdo 100-15-02-07 111,9190
669 Valle La Delfina Embera Chamí Acuerdo 099-15-02-07 781,1216
670 Cauca Guachicono Yanacona Acuerdo 177 Sep 3-09 1.471,7000
671 Cauca Playita San Francisco Eperara Siapidara Acuerdo 178 Sep3-09 3.149,2604
672 Cauca Playa Bendita Eperara Siapidara Acuerdo 179 Sep 3-09 4.462,9835
Laguna-El Coso-
673 Cesar Yukpa Acuerdo 183 Sep 30-09 156,5888
Cinco Caminos
Jerusalén-San Luis-
674 Putumayo Nasa Páez Acuerdo 186 Sep 30-09 4.979,1400
Alto Picudito
Siriano, Guanano,
675 Guaviare Puerto Monfort Cubeo, Tucano y Acuerdo 189 Oct 21-09 907,2056
Desano
675 TOTAL 31.255.511,4861