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Este documento presenta una tesis sobre la administración pública y la entrega de tierras a los pueblos indígenas en Colombia. En particular, analiza el caso del Resguardo Indígena de Cristianía en el municipio de Jardín, departamento de Antioquia. La tesis está dividida en cinco capítulos que cubren la historia de la tenencia de la tierra de los pueblos indígenas desde la época colonial hasta las políticas y leyes más recientes. El autor examina las instituciones creadas a lo largo de la histor

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Este documento presenta una tesis sobre la administración pública y la entrega de tierras a los pueblos indígenas en Colombia. En particular, analiza el caso del Resguardo Indígena de Cristianía en el municipio de Jardín, departamento de Antioquia. La tesis está dividida en cinco capítulos que cubren la historia de la tenencia de la tierra de los pueblos indígenas desde la época colonial hasta las políticas y leyes más recientes. El autor examina las instituciones creadas a lo largo de la histor

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SILVIA NATALIA HERNANDEZ AMAYA

ADMINISTRACION PUBLICA Y ENTREGA DE TIERRAS A PUEBLOS


INDIGENAS EN COLOMBIA. UNA REFERENCIA ESPECIFICA: EL
CASO DE CRISTIANIA MUNICIPIO DE JARDIN, DEPARTAMENTO
DE ANTIOQUIA

Universidad Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario


Maestría en Derecho Administrativo
Facultad de Jurisprudencia
Bogotá D.C. 2012
  1  

SILVIA NATALIA HERNANDEZ AMAYA

ADMINISTRACION PUBLICA Y ENTREGA DE TIERRAS A PUEBLOS


INDIGENAS EN COLOMBIA. UNA REFERENCIA ESPECIFICA: EL
CASO DE CRISTIANIA MUNICIPIO DE JARDIN, DEPARTAMENTO
DE ANTIOQUIA

Tesis presentada a la facultad de Jurisprudencia de la Universidad del Rosario


para obtener el Título de

Magister en Derecho Administrativo

Directora de tesis: Dra. Beatriz Londoño Toro

Semestre I, 2012
  2  

A mis padres.
  3  

AGRADECIMIENTOS

A Beatriz Londoño Toro, por supuesto. Lo es todo, no hay mas palabras.


  4  

CONTENIDO

INTRODUCCION……………….………………………………...……..………….7

CAPITULO I - Una recapitulación necesaria ……………………….…………...15


1. De las primeras decisiones y el derecho indiano………………………..………16
1.1. Instituciones socio-políticas de la época Colonial…………………………...19
1.2. El Repartimiento……………………………………………………….…….22
1.3. La Encomienda…………………….…………………..………………….....24
1.4. La Mita ……………..…………………………………………………..……30
1.5. El Resguardo……….…………………………………………………...……33
1.6. El Cabildo……………………...………………………………………….…38
2. Historia y valoración….…………………………………………………...……40
2.1. Disposiciones sobre liquidación de resguardos al final de la época
Colonial e inicios de la República.......……………………………………....45
2.2. Presencia de Manuel Quintín Lame en el Marco del conflicto con los
Pueblos indígenas …………….……………………….………………….…52

CAPITULO II - La Mitad del Siglo XX: Época de tensiones en Latinoamérica


y Colombia en particular ………………………………………………………....58
1. Convenio 107 de 1957 de la OIT….……………...………………………….....70
2. Del Convenio 107 al 169 de la OIT…………………..…………………….…..73
3. Localización espacial de los pueblos indígenas en Colombia……...…………...80
4. La Constitución de 1991…………………………………………………….......82
5. Ley 1152 de 2007…………………………..……………………………...........90
  5  

CAPITULO III – Instituciones Administrativas para la entrega de tierras a los


Pueblos Indígenas …………………………………………………………………..93
1. Ley 135 de 1.961 y creación del Instituto Colombiano de la Reforma Agraria
(INCORA)…………………………………………………………………...95
2. Ley 160 de 1.994………………………………………………………………104
3. Decreto 245 de 1.995…………………………………………………………..116
4. Decreto 1292 de 2.003……………………………………………………........118
5. Decreto 1300 de Mayo 23 de 2.003……………………………………………130
6. Decreto 3759 de septiembre 30 de 2.009……………………………………...134

CAPITULO IV – Análisis al Informe de Gestión, elaborado por Incoder


sobre Resguardos indígenas constituidos durante las vigencias de 1.966 a
2.009. Cuarenta y tres años de Historia……………………………………….…137
1. Los resguardos y su extensión………………………………………………….137
1.1. La problemática de los resguardos pequeños………………………………139
1.2. La problemática de los resguardos más extensos………………………….141
1.3. Bondades y dificultades que enfrenta la gobernabilidad de los
territorios indígenas según el tamaño de sus resguardos…...........................145
2. La población indígena en los diferentes censos oficiales……………………...148
2.1. La población indígena y la tierra…………………………………………...156
2.2. Nueva entidad administrativa sin cambios sustantivos en el logro de
fines propuestos…………………………………………………………….157
2.3. Balance de la Entrega de Tierras a los Pueblos indígenas de Colombia…..162

CAPITULO V – El caso de Cristianía Municipio de Jardín, Departamento


de Antioquia………………………………………………………………………171
1. Breve reseña de la comunidad…………………………………………………178
1.2. Proceso de Creación del Resguardo………………………………………..183
1.3. De las primeras adquisiciones de tierras con intervención de las
  6  

Instituciones Administrativas del Estado……………...................................185


1.4. Proceso para la adquisición y ampliación del territorio en el
resguardo Indígena de Cristianía…......…………………………………….186
1.5. Síntesis General……………………………………………………………..193

Conclusiones ………………………………………………………………………196

Bibliografía…………………………………………………………………………203

Anexos
1. Cuadro “Relación estadística de resguardos indígenas con superficie menor
de 1.999,9999. Hectáreas”………..……………………...……………………..226
2. Cuadro estadístico “Relación estadística de resguardos indígenas con
superficies entre 2.000,0000 y 19.999.9999 Hectáreas”………….……….……235
3. Cuadro “Relación estadística de resguardos indígenas con superficies
entre 20.000,0000 y 199.999,9999 Hectáreas ”…………..……………...……...242
4. Cuadro “Relación estadística de resguardos indígenas con superficies de
200.000,0000 Hectáreas y más”…………………………..……………………..246
5. Relación de resguardos indígenas constituidos durante las vigencias de 1.966 a
2.009. Instituto Colombiano de Desarrollo Rural Incoder…………...………...248
  7  

Introducción

Esta tesis se organizó en cinco capítulos, que cubren desde los primeros días de la
presencia española en América hasta los más recientes. No se trata de volver al
pasado para contar con una recordación formal, que simplemente aluda a ese tiempo.
No, el imperativo de hacerlo es porque el presente puede ser comprendido en tanto
que deviene de un pasado, al igual que el futuro advendrá como un presente que ya no
es. Venir del pasado al presente o ir del presente al pasado es un dialogo
enriquecedor, en tanto que estos distintos tiempos son parte de una cadena de causas-
efectos que hilvana los hechos en la historia, al punto de ver en el presente un pasado
que aun cuando remoto le dio origen1.

Por consiguiente el primer capítulo se ocupa de hacer una descripción breve de las
relaciones sociales e instituciones más relevantes de la época de Conquista y Colonia,
que recoge para ese período aspectos destacados en la vida de los pueblos originarios,
concernientes a una doble preocupación, de una parte para evitar su extinción inscrita
en el orden de la insustituible necesidad de requerirlos2 para organizar y desarrollar
una estructura económica3 y de otra como objeto de una legislación abundante4,

                                                                                                               
1
CARR, Edward. “¿Que es la historia?”. Editorial Seix Barral, S.A. Décima edición. Barcelona,
España. 1991. P. 28 y 29.

2
“Si el trabajo del indio es el factor básico en el estudio del descubrimiento y explotación de las
fuentes de riqueza del Nuevo Mundo, bajo la dirección de los españoles, su obligada consecuencia
consiste en admitir que las instituciones indígenas de naturaleza económica y política fueron utilizadas
adaptándolas y haciéndolas servir a los fines de la administración hispana” LEVENE, Ricardo.
“Historia del Derecho Argentino”. Consulta Realizada el 15 de abril de 2011. En el sitio virtual.
[Link]
  8  

destinada a crear condiciones para conseguir su conservación y reproducción a fin de


servir el primer objetivo indicado, cuestión ésta que ha quedado plasmada en el
inmenso legado jurídico dejado en el Derecho Indiano, al cual le ha sucedido con las
variaciones propias de los tiempos, otra copiosa normatividad no sin dejar de reflejar
cambios en materia de resguardos en algunos momentos que siguen al fin del periodo
Colonial e inicios de la época Republicana y que afectan el conjunto de sus derechos
como ciudadanos y miembros de una etnia que reclaman la restitución de sus tierras.

No obstante que el siglo XIX es muy importante para conocer con mayores datos la
magnitud de los procesos tendientes a producir la liquidación de los resguardos
indígenas, con lo cual se amplió la oferta de fuerza laboral a bajo costo en los
mercados en sus diversas modalidades, entre otra la denominada terrazguería, que es
la más extendida entre los indígenas asentados en las fincas privadas con grandes
superficies, se omite hacer referencias extendidas a este siglo en consideración a que
el tema esencial de la tesis se inscribe tal como lo enuncia su nombre, en el proceso
que se inicia con los Convenios de la Organización Internacional del Trabajo OIT y
las leyes sobre reforma agraria en los años siguientes.

En el segundo capítulo se hace una ilustración de los hechos relevantes de la mitad


del siglo XX, en lo concerniente a las tensiones que se generaron en el marco
latinoamericano y colombiano en particular, relacionadas con un malestar profundo
en el orden social, implicándose en éste las luchas de los pueblos indígenas que
                                                                                                                                                                                                                                                                                                                           
3
“El Estado colonial se enmarcó en el ámbito del mercantilismo. Su función era reproducir las
condiciones para la extracción de excedente económico con destino a la metrópoli y según las prácticas
y principios mercantilistas” TIRADO Mejía, Álvaro. “El Estado y la política en el siglo XIX”.
Editorial Nomos S.A. Bogotá, Colombia. 2007. P.12.

4
“Más de un millón de Leyes, Decretos, pragmáticas sanciones, Resoluciones, Reales Cédulas etc.”
GRENNI, Héctor. “Las Leyes de Indias: Un intento por considerar a los indígenas como personas con
derechos”. Consulta realizada, 10 de abril de 2011, en Publicación virtual
[Link]
  9  

matizan el ambiente. Por ello el examen se concentra en el articulado de los


Convenios Internacionales de la Organización Internacional del Trabajo - OIT - que
se integran a la legislación Colombiana al incorporar en sus cuerpos normativos, la
obligación de cumplir con los compromisos internacionales adquiridos en materia de
tierras entre otros, para con los pueblos indígenas en Colombia.

El tercer capítulo, expone los alcances de las leyes 135 de 1.961 hasta las últimas
disposiciones normativas, como es el Decreto 3759 de septiembre 30 de 2.009,
normas que crean las Instituciones administrativas, las reforman y liquidan, de
conformidad con los objetivos consignados en los instrumentos legales, orientados a
dar cumplimiento a los compromisos con los Pueblos Indígenas, en materia de
restitución de sus tierras para la legalización de los resguardos, su saneamiento,
ampliación y restructuración.

De igual forma se hace una referencia de las disposiciones contenidas en la


Constitución de 1.991, concernientes a los derechos de propiedad territorial de los
pueblos indígenas, así también se incluyen los últimos pronunciamientos expresados
con la Declaración de las Naciones Unidas en 2.007, abriéndose espacio ahora, a una
gran utopía en los pueblos indígenas, que perciben la posibilidad de ver materializado
el ideal de sus luchas, de manera que puedan participar de los beneficios del
desarrollo logrado por las sociedades contemporáneas. Aspiraciones estas colocadas
en el horizonte de los nuevos tiempos donde se reitera la globalización de todas las
actividades del mundo y por supuesto habría que hablar de la globalización en el
reconocimiento de todos los derechos a los pueblos indígenas como a otros también
denominados minorías étnicas.

El cuarto capítulo articulado al inmediatamente precedente como al último,


constituyen el aspecto central y en consecuencia más relevante de la tesis, pues su
desarrollo trasluce con el debido respaldo de los datos oficiales emitidos por las
Entidades de Administración Pública del Estado, un panorama claro de lo que fue su
  10  

gestión desde el año 1.966 al 2.009. Cuarenta y tres años de historia, en los que se
reflejan lo que ha sido la: “Administración Pública y la entrega de tierras a los
pueblos indígenas en Colombia”. Así mismo se hacen algunas observaciones
referidas a la problemática que origina la insuficiencia de tierras en los resguardos
pequeños y la amplitud de ellas en los más extensos; en los que se superponen áreas
productivas con otras, que al ser parte del sistema nacional de parques y áreas
protegidas, implican futuras consecuencias medioambientales y disputas relacionadas
con la autonomía.

De otra parte se esbozan algunos de los problemas de gobernabilidad que enfrentan


los territorios indígenas y finalmente se adelantan algunas consideraciones en torno a
la población indígena en los distintos censos oficiales.

El quinto, que es el último capítulo, expone brevemente desde la particularidad del


resguardo de Cristianía, las vicisitudes que en el orden administrativo originan los
procesos destinados a dar solución a la necesidad de tierras de los pueblos indígenas.
Para lo cual se hace una reseña de la comunidad, en la que se describe el proceso de
creación del resguardo y los procesos de adquisición de tierras a través de las
Instituciones Administrativas del Estado Colombiano.

El resguardo de Cristianía fue seleccionado por una relativa disponibilidad de


información requerida para sustentar la investigación y además en tanto que
representa la síntesis de un conjunto de atributos que subsumen dentro de su
especificidad una constelación amplia de elementos.

Se trata en otras palabras de seguir el pensamiento metodológico de los Neo-


Kantianos5, cuando se refieren a la temática de cómo estudiar los objetos que se
                                                                                                               
5
MARTINDALE, Don. La Teoría Sociológica. Naturaleza y Escuelas. Editorial Aguilar. Madrid,
España. 1.971. Traducción de e Francisco Juarez Moreno. Primera edición. Biblioteca de las Ciencias
Sociales.
  11  

inscriben en el ámbito de las ciencias sociales. En este sentido algunos autores tales
como Windelband, Rickert, Cassirer y Dilthey, siguiendo la herencia kantiana,
estiman que los hechos sociales son: únicos, singulares, perecederos e irrepetibles en
el tiempo y en el espacio, lo cual impone que en la investigación social habrá que
buscar en lo único, es decir en el resguardo de Cristianía, lo que de general hay en los
demás y por supuesto encontrar el enlace entre la singularidad (Cristianía) y la
pluralidad (Andes Colombianos).

Por consiguiente los rasgos comunes en los resguardos del Corredor Andino pueden
enunciarse en: 1. Estrechez excesiva de las superficies de tierras productivas y
abultadas poblaciones; 2. Ocupantes colonos de tierras de resguardos que procedieron
a establecer cultivos permanentes y mejoras en general, cuyos costos en los días de
hoy impiden los procesos de cesación de los contratos de arrendamiento; 3. Las áreas
de los resguardos indígenas están cercados por la presencia de la economía comercial,
que da respuesta a los procesos de exportación y abastecimiento de los grandes
mercados urbanos del país; 4. Los resguardos del Corredor Andino, están inscritos en
el área de influencia donde se produce la frontera de las tierras marginales y aquellas
en donde se registra la mayor incorporación tecnológica y de capital, para conseguir
una potenciación en el uso intensivo del suelo y no hay en consecuencia, un mercado
flexible de tierras que permita proyectar futuras adquisiciones acordes con los
presupuestos nacionales, para la descongestión, saneamiento y ampliación de estos
resguardos.

En estas condiciones haber elegido al resguardo de Cristianía ubicado justo en el


Corredor Andino, en el punto donde culmina la frontera de la economía cafetera y se
abre la colindancia con las tierras de altas limitaciones para intensificar los procesos
productivos, no obstante las numerosas familias que conforman el resguardo, lo
convierte entonces en un caso de estudio puramente referencial.
  12  

Es de advertirse que esta selección obedeció también a las posibilidades de


información requerida y que en cierto modo lo permitieron los antecedentes relativos
al convenio 47 de 2003: suscrito entre el Ministerio de Ambiente, Vivienda y
Desarrollo Territorial con la Universidad del Rosario; proyecto que fue cordinado por
la directora de esta tesis, Doctora Beatríz Londoño Toro.

No obstante lo anterior, es de expresar acá, que los resultados de las indagaciones


sólo podrán ser generalizadas en el evento de incrementarse las investigaciones de
casos específicos, en este amplio universo de resguardos indígenas, toda vez que los
resguardos en su conjunto cosntituyen un universo hetorogéneo, que se extienden
desde aquellos pueblos itinerantes y nómadas, algunos ubicados en la Guajira y otros
en la espesura de la selva amazónica, hasta aquellos en dónde la sedentaridad está
acompañada de presiones que surgen de la estrechéz de sus territorios y por
consiguiente ingresan en un complejo de relaciones sociales, políticas y económicas
que la antropología denomina sincretismo cultural ó aculturación. Es decir que son
comunidades indígenas más integradas de uno u otro modo a la complejidad nacional,
aún cuándo conserven gran parte de los elementos o razgos de su propia cultura,
tales como: lengua, costumbres, vestuario, condiciones habitacionales, etc. Así
también las clases de conflicto con sus vecindades son diversos. De manera pues que
esta heterogeneidad impide que al fragmentarse la realidad histórico-social, para
abordarla y ajustarla a las condiciones particulares del investigador, permita contar
con una unidad segregada que reproduzca en las mismas proporciones los caracteres
del universo del cual se hace parte, por lo consiguiente metodológicamente habrá
restricciones académicas para generalizar los hallazgos de Cristianía, al amplio
espectro de los pueblos indígenas en Colombia.

Finalmente es pertinente señalar que el hilo conductor de esta tesis, es sugerido por
las referencias que algunos estudiosos de la historia han destacado una vez ocurre el
rompimiento del orden ancestral, dada la presencia española en América, lo que dió
inicio a la promulgación de las primeras normas y leyes orientadas a la protección de
  13  

la población indígena. Rompimiento de un orden social que originó una fractura


entre hecho y derecho, lo que implicó la inaplicabilidad de las normas con mucha
frecuencia; cuestión ésta que no obstante el paso de los tiempos se retoman para
indagar en el presente ¿cuál es el resultado de la administración pública y la entrega
de tierras en Colombia? La cual se ilustra a través de una referencia específica con el
caso del resguardo de Cristianía, de modo tal que implícitamente en esta
investigación subyace una hipótesis que puede expresarse en los siguientes términos:
“La entrega de tierras a los pueblos indígenas en Colombia por las entidades
adminstrativas, después de suscribirse los convenios internacionales con la OIT, en el
período de ejecución 1966 a 2009, han constituído una respuesta parcial a la solución
que requieren los resguardos indígenas”. Esta estructura hipotética se ajusta a la idea
expresada por algunos metodólogos, en el sentido que una hipótesis es: la
formulación de una proposición teórica al interior de la cual se relacionan dos o más
conceptos y que por consiguiente puede ser una hipótesis con exigencia de
comprobación menos o más compleja6. En consecuencia el compromiso que
sobrevino fue demostrar la validéz a efecto de confirmarla o rechazarla, que es
precisamente lo que se hace desde el capítulo III en adelante, habida consideración
de su delimitación en el tiempo y en el espacio. Por lo anterior se procedió a
recopilar la información estadística sobre tierras tituladas a los resguardos indígenas,
tierras compradas por las entidades administrativas y sus precios en el período de
1966 a 2009, es decir, años después de haberse expedido la ley 135 de 1961 y
organizado el Instituto Colombiano de la Reforma Agraria INCORA; al mismo
tiempo se indagó sobre la población indígena según censos nacionales; resguardos
beneficiados; la extensión de sus territorios y su ubicación geográfica, a fin de
satisfacer las exigencias demandadadas por la hipótesis y la tesis central de esta
investigación.

                                                                                                               
6
“Una hipótesis sólo surge de una verdad establecida, es decir, demostrada, conocida que se extiende a
algo desconocido con algunas variaciones”. ZULETA, Estanisalo. Arte y filosofía. Primera Edición,
Editorial Percepción. Medellín. Colombia. 1986. P. 35.
  14  

Esta generalidad es acompañada de una referencia específica: El caso del resguardo


de Cristianía en el municipio de Jardín, departamento de Antioquia.

En este orden de ideas es pertinente declarar que los esfuerzos investigativos


concurrieron a demostrar lo sucedido en el período elegido 1966-2009, de manera que
cualquier alusión histórica, que haya trascendido este marco podrá asumirse como un
dato histórico puramente referencial, a fin de ilustrar con más elementos el amplio
espectro del tiempo.
  15  

CAPITULO I – Una Recapitulación necesaria

La presencia española en América en los últimos años del siglo XV, es la que impone
en el lenguaje la denominación de “pueblos originarios”, pues no tendría sentido
acuñar ésta expresión si en el largo proceso histórico transcurrido después de la
llegada de los Españoles a América, se hubieran disuelto las diferencias de carácter
étnico y cultural de las distintas comunidades o pueblos que conforman la sociedad
colombiana.

Las diferencias extremas correspondientes a los pueblos originarios y los


Peninsulares Españoles en lo concerniente a los avances tecnológicos, científicos,
económicos y proyectos de estos últimos, en un momento en el que en Europa se
estaban disolviendo las viejas estructuras de la sociedad feudal y empezaban a divisar
las nuevas relaciones de la sociedad capitalista, hizo que se reprodujeran en sus
grandes trazos el cuadro complejo de las contradicciones que inevitablemente debían
resultar de la concepción mercantil dominante en quienes orientaron la empresa de
conquista7, que implicó como correlato el afán de enriquecimiento de quienes se
habían internado en las llamadas tierras ultramarinas; y que obliga a que se hable de
una tragedia para los hoy llamados pueblos originarios8.

                                                                                                               
7
“Europa ha sido, desde tiempos de Alejandro, y con mayor razón desde los romanos, continente de
vocación imperial. Aun los países más pequeños, en los tiempos modernos –Holanda, Bélgica,
Dinamarca- han seguido la línea de los mayores. Castilla, Inglaterra, Portugal, crecieron
desmesuradamente reduciendo a colonias cuanto pudieron cubrir con sus armas. Ese ha sido el
“manifiesto destino” del Viejo Mundo”. ARCINIEGAS, Germán. “América en Europa”. Editorial
Plaza y Janes. S.A. Bogotá, Colombia, 1980. P. 133.

8
“A partir de la difusión de los escritos del Padre Las Casas, el debate constituía una oportunidad para
enjuiciar moralmente la Conquista y la Colonización española. En el clima de las luchas religiosas del
siglo XVII y de la competencia entre potencias Europeas por la supremacía marítima y comercial en el
siglo XVIII, la leyenda negra era un arma política contra el primer imperio trasatlántico de la época
moderna. A fines del siglo XIX repuntó en muchos países hispanoamericanos un hispanismo que
  16  

Una vez explorado el litoral caribe y organizados los primeros asentamientos en sus
proximidades con la presencia cada vez más numerosa de españoles denominados
colonizadores y al tiempo que se diezmaba la resistencia ante el español vencedor, era
ineludible la tarea tendiente a la organización de un nuevo orden.

1. De las primeras decisiones y el Derecho Indiano

La quiebra del orden social de los pueblos originarios durante el proceso de


Conquista implicó para España, desarrollar un cuerpo de normas para en adelante
orientar la sociedad.

Ante esta realidad se apela a la tradición de Castilla9, con el propósito de ajustar su


legado a las nuevas situaciones de conformidad con la complejidad propia que
revestían los hechos y según el momento en que se fueran presentando, de allí que se
considere que estas primeras expresiones normativas tengan un carácter
“casuístico”10. Para el año de 1.524, cuando apenas habían transcurrido treinta y dos

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                           
defendía no menos obstinadamente el carácter cristiano y civilizador de la Conquista. Hoy, el debate se
ha despojado del tono moral ejemplarizante. La empresa española no podía juzgarse ya simplemente
como la imposición victoriosa de valores ético-religiosos superiores. El problema queda reducido
entonces a la observación desapasionada de como pudo producirse una catástrofe demográfica sin
precedentes en la historia”. COLMENARES, Germán. “La formación de la economía colonial (1.500-
1.740)” en Historia Económica de Colombia. Primera Edición. Editorial Planeta Colombiana S.A.
Bogotá, agosto de 2007. P. 27.

9
OTS CAPDEQUÍ, José María, El Estado Español en las Indias. Primera Edición, Fondo de Cultura
Económica, México, 1941, P. 9.

10
“La legislación española para sus colonias fue eminentemente “casuística”: se preocupó de
reglamentar los diversos casos, a medida que fueron presentándose: se originó a medida que las
  17  

años de la llegada española se crea el Consejo de Indias11, con asiento en la metrópoli


para responder al cúmulo de situaciones que exigían decisiones prontas y que el
Consejo de Sevilla no podía atender dada su magnitud.

Este proceso de expedición de las llamadas Leyes de Indias tiene dos momentos muy
significativos, pues en el 1.542 se promulgan las Leyes Nuevas12 que constituyen un
conjunto de normas destinadas a sentar los fundamentos de la sociedad indiana, en lo
concerniente a la administración que implica los conceptos de justicia y libertad de
los indios. El segundo lo constituye La Recopilación de 1.68113, cuando se acercan
los doscientos años de la presencia de España en América y se vislumbra el desarrollo
de una Nación futura, por lo que se enfatiza en ésta Recopilación, la buena

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                           
circunstancias fueron exigiéndole, y reglamentaba para casos concretos. GRENNI, Héctor. “Las Leyes
de Indias: Un intento por considerar a los indígenas como personas con derechos”. Op. Cit. Consulta
realizada, 10 de abril de 2011, en Publicación virtual
[Link]

11
“Como es natural, los monarcas se apoyaban en personas y organismos. El más importante era el
Consejo de Indias, nacido en 1524” SANCHEZ Bella, Ismael, DE LA HERA, Alberto, DIAZ, Rentería
Carlos. “Historia del Derecho Indiano”. Editorial Mapfre. Madrid, España 1992. P.193.

12
“Las Leyes Nuevas se convirtieron así en la primera recopilación de la ya copiosa documentación
que reglamentaba la vida de las colonias españolas en América. Se trata del primer intento de
ordenamiento jurídico de la legislación indiana” GRENNI, Héctor. “Las Leyes de Indias: Un intento
por considerar a los indígenas como personas con derechos”. Op. Cit. Consulta realizada, 10 de abril
de 2011.

13
“La Recopilación de 1681. Despues del torbellino del siglo XVI, América española fue entrando en
un trabajoso esfuerzo por formar un sistema político que contemplase la posibilidad de una “nación”
americana”. GRENNI, Héctor. “Las Leyes de Indias: Un intento por considerar a los indígenas como
personas con derechos”. Op. Cit. Consulta realizada, 10 de abril de 2011.
  18  

administración de justicia y sosiego de todos los Estados14, lo cual puede interpretarse


como la prevalencia de la justicia y la paz dentro del orden socio-político.

El nuevo orden en las Indias implicó una estructura administrativa que con el paso de
los tiempos fue tornándose más extensa y compleja, pues estaba constituida por
funcionarios como los Virreyes, los presidentes, gobernadores, ministros de las
audiencias y de los tribunales de cuenta, oficiales reales de la hacienda, corregidores
y alcaldes mayores, entre otros15. El desarrollo alcanzado por ésta realidad histórico-
social y ajustada a una estructura normativa llamada Derecho Indiano, es definida en
sus elementos esenciales por el historiador Fernando Mayorga, de la siguiente
manera:
“A. de las normas sancionadas en España para regular el funcionamiento de los
órganos de gobierno en las Indias. B: las Leyes expedidas en España para resolver
problemas en América. C: las Leyes y costumbres establecidas en Indias. D: las
interpretaciones de todas las Leyes hechas por los Tribunales Superiores, Consejos de
Indias y Audiencias”16.

Las consideraciones anteriores permiten entrever que este Derecho Indiano que hunde
sus raíces en el Derecho Castellano, fue incorporando paulatinamente un complejo de
normas inscritas en lo que se denominan los usos y costumbres de los pueblos
originarios y que si bien esta conciliación en las normas escritas era posible con
                                                                                                               
14
“La Recopilación de las Leyes de Indias afirmaba que “La buena administración de justicia es el
medio en que consisten la seguridad, quietud y sosiego de todos los Estados”.GRENNI, Héctor. “Las
Leyes de Indias: Un intento por considerar a los indígenas como personas con derechos”. Op. Cit.
Consulta realizada, 10 de abril de 2011.

15
”. SANCHEZ Bella, Ismael. DE LA HERA, Alberto, DIAZ, Rentería Carlos. “Historia del Derecho
Indiano”. Op. Cit. P. 198.

16
MAYORGA, García Fernando. “Estudios de Derecho Indiano”. Centro Editorial Universidad del
Rosario. Bogotá, Colombia, 2003. P. 139.
  19  

respecto a su promulgación, es de esperarse que no fuera en la realidad de los hechos


algo que se ajustara de la misma manera, y por lo mismo haya implicado para regular
la nueva vida, apelar a elementos exteriores a las normas como fue el empleo de la
fuerza, lo que hace pensar que no coinciden en los hechos, los diversos intereses de
una convivencia que excluyó el marco de una concertación y se inscribió en una
ostensible imposición.

Como el núcleo de esta tesis lo constituye el estudio de la gestión adelantada por las
Entidades Administrativas de Reforma Agraria en relación con los resultados o logros
en materia de entrega de tierras a los pueblos indígenas, hasta los últimos años de ésta
primera década del siglo XXI, es por lo que no se profundiza en los detalles de una
investigación prolija sobre el Derecho Indiano, que ha venido desarrollándose desde
los tiempos de Eduardo Hinojosa y sus discípulos o herederos de esta tradición,
pasando por los historiadores Claudio Sánchez Albornoz, Galo Sánchez, José María
Ots Capdequí, Ricardo Zorraquín Beccú, Silvio Zavala, Ismael Sánchez Bella y
Ricardo Levene, entre otros17.

1.1. Instituciones socio-políticas de la época Colonial

En este contexto que se ha descrito, algunas de las instituciones españolas de la época


hacen presencia en el nuevo mundo, desde las iniciales acciones denominadas
repartimientos y sus formas diversas pasando por los conciertos para el trabajo
económico, hasta La Mita, La Encomienda y El Resguardo. Son ellas expresiones de
instituciones impuestas con violencia18 y que la legislación indiana intentó

                                                                                                               
17
Ibíd. P. 190 y Ss.

18
“En la provincia de Cartagena cuyo territorio abarcaba el de los actuales departamentos del
Atlántico, Bolívar, Sucre y Córdoba, se calcula que habitaban unos 100.000 indígenas hacia 1.530.
Esta no puede ser en modo alguno la cifra original de su población. La historia de los 25 años
  20  

morigerar19; no sin dejar de reconocerse en el balance último que la violencia


desatada por el colonizador contra los pueblos originarios fue imposible de evitar o
por lo menos de ser controlada20, quedando la legislación reducida en muchos
momentos a letra muerta21, no obstante la existencia de instrumentos de control
administrativo de la época indiana, tales como las audiencias y las visitas entre otros,

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                           
precedentes estuvo repleta de violencias ejercidas contra los indígenas y de expediciones destinadas a
esclavizarlos. Tales contactos debieron ser suficientes para introducir epidemias hasta entonces
desconocidas. Lo mismo debió ocurrir en la vecina provincia de Santa Marta, más poblada y en el
Darién. Pero aún descontando los efectos de los esporádicos choques iniciales, entre 1.530 y 1.610 los
100.000 indígenas que quedaban fueron diezmados en un 95%”. COLMENARES, Germán. “La
formación de la economía colonial (1.500-1.740)” en Historia Económica y Ordenes de Magnitud.
Biblioteca Virtual Banco de la República. Consulta realizada el 8 de abril de 2011. En el sitio Web:
[Link]

19
“Todo esto hizo que la acción de España en las indias, tuviese aspectos mucho más humanos que la
realizada por otras potencias de la época, en Brasil o en el Norte de América, y que la desarrollada
modernamente por los Europeos en África o en Asia. Sin embargo, hubo en ella innumerables
crímenes y abusos, que ésta legislación no logró controlar” GRENNI, Héctor. “Las Leyes de Indias:
Un intento por considerar a los indígenas como personas con derechos”. Op. Cit. Consulta realizada,
10 de abril de 2011.

20
“La buena administración de justicia fue uno de los principales fines de la monarquía española,
especialmente en la época de los Austrias. La preocupación por asegurarla dio lugar a una abundante
legislación para las Indias, a la creación de un buen número de audiencias, al envío de numerosos
visitadores generales”. SANCHEZ Bella, Ismael. DE LA HERA, Alberto, DIAZ, Rentería Carlos.
“Historia del Derecho Indiano”. Op. Cit. P.219.

21
“En el Derecho Indiano hubo un evidente celo por la protección y divulgación de la religión católica.
Probablemente de allí derivó el alto espíritu de justicia y humanismo que inspiró sus contenidos.
Aunque el intento fue una cosa y la realidad otra, y se cometieron abusos que trascendieron lo
imaginable, hasta el punto que se podría decir que en muchas oportunidades el Derecho Indiano fue
letra muerta”. GRENNI, Héctor. “Las Leyes de Indias: Un intento por considerar a los indígenas como
personas con derechos”. Op. Cit. Consulta realizada, 10 de abril de 2011.
  21  

empleados para investigar, conocer y sancionar las conductas de los funcionarios


cuando incurrían en trasgresiones contra los indios en particular22.

Lo anterior trasluce la gran contradicción que quedó planteada desde aquella época
entre hecho y derecho o en otras palabras el abismo entre la Norma Jurídica que
prescribe modos de obrar a quienes va dirigida, y que pretende orientar el sentido de
la acción humana con arreglo a valores, sentimientos y tradiciones, con el sentido que
le imponen las fuerzas superiores al desarrollo de los hechos. Siguiendo este
planteamiento antitético de la relación existente entre norma jurídica y hecho, valdría
decir que si bien es grave este desequilibrio en los confines del siglo XVI e inicios del
XVII, lo será aun más grave que nos queden residuos en los horizontes de los
primeros años del siglo XXI, como posiblemente podrá ocurrir con las últimas
disposiciones legales relacionadas con la entrega de tierras a los pueblos indígenas.
Es posible que aun nos queden rezagos de esa historia de legislaciones que no
alcanzaron a materializar en los hechos concretos, la fuerza contenida en el mandato
de la norma y por lo tanto queden muchas insatisfacciones.

En cada una de estas instituciones creadas para responder al orden presente, pero
dentro de un esfuerzo quizá excedido más en idealismo que en realidad, es
perceptible una persistente lucha de la Corona Española por proteger a la población
indígena23, ante la indiscutible y reiterada situación de abusos y violencia contra
ellos24.

                                                                                                               
22
SANCHEZ Bella, Ismael. DE LA HERA, Alberto, DIAZ, Rentería Carlos. “Historia del Derecho
Indiano”. Op. Cit. P.238-243.

23
Ibíd. P. 219.

24
“Parece que las autoridades españolas actuaron por primera vez para frenar el descenso demográfico
en 1595, año en que la Corona comenzó a concederles títulos de propiedad de tierras a las
comunidades indígenas y puso en vigor severas limitaciones a la utilización de la mano de obra
  22  

De las instituciones mencionadas anteriormente tales como: El Repartimiento, La


Encomienda, La Mita y El Resguardo; esta última constituye una expresión singular
al estar articulada a la existencia de un cabildo. Sobre el Resguardo vale destacarse
que es la única que ha sobrevivido al paso de los siglos25 y que en los días presentes
constituye todavía, un modelo de organización social para los pueblos indígenas que
lo conservan, y de aquellos que en la actualidad se están refundando26. Por
consiguiente la exploración realizada en esta tesis hace una ilustración muy rápida de
estas instituciones como se expone a continuación.

1. 2. El Repartimiento

Una de las primeras decisiones de la dominación española con relación a los


indígenas que habitaban el territorio fue insertarlos en una nueva realidad social,
económica y política sujeta a los intereses y pretensiones del colono. Este nuevo
orden que significó la pérdida de libertad para muchas de sus decisiones y la
                                                                                                                                                                                                                                                                                                                           
indígena”. Mc GREEVEY, William Paul. Historia económica de Colombia 1845-1930. Ediciones
Tercer Mundo. Tercera edición en español. Bogotá, Colombia. junio de 1979. P. 53.

25
“Esta fue la última forma de tenencia de la tierra dada por España en sus colonias del Nuevo Reino
de Granada, como institución sucedánea resultó instrumento muy eficaz para tener a los indios a
“golpe de campana” es decir congregados en comunidades para facilitar su evangelización y al mismo
tiempo asegurar su vasallaje y sus tributos”. OSORIO Silva Jorge E y PEREZ de Osorio, Mercedes
“El indio y su causa. Indigenismo – Liberación; del colonialismo integral al pluralismo cultural”.
Impreso en Gráficas Leipzig, Bogotá Colombia 1979. P.85.

26
“El 83% de las unidades territoriales legalmente reconocidas son resguardos nuevos, constituidos en
el proceso de reforma agraria de los últimos 30 años.” ROLDÁN Ortega, Roque. Pueblos Indígenas y
leyes en Colombia. Aproximación crítica al estudio de su pasado y su presente. Tercer Mundo
Editores, primera edición. Bogotá, 2000. Pág. 11. P. 50.
  23  

convivencia pacífica en los pueblos indígenas se inició con el repartimiento de


indios27.

Los Repartimientos se iniciaron desde el tercer viaje de Colón a América en 1.49828 y


de acuerdo con la historiadora Margarita González, esta clase de relaciones
económicas conduce a que una vez repartidos los indios, estos quedaran sujetados a la
autoridad del español-colono, sin que mediara en esta relación un modo regulador que
evitara excesos y lo mas grave, que el beneficiario de los indios repartidos les podía
asignar la clase de trabajo que él requiriera29.

El repartimiento significó una forma de explotación de la mano de obra indígena que


en ausencia de autoridades de control, por lo menos en los primeros tiempos, hicieron
surgir excesos al punto que la condición de esclavitud30 puede juzgarse como muy
próxima a la que tuvieron que soportar, este hecho probablemente obró en la
disminución rápida de la población indígena en territorios coloniales, lo que le hace
afirmar al sociólogo Fals Borda que:

“El aprovechamiento de la fuerza de trabajo indígena constituía el verdadero botín


de la primera época de colonización. Lo que mas interesaba a los invasores era
31
asegurar el trabajo del indio como creador de riqueza” .
                                                                                                               

27
GONZALEZ, Margarita. “Ensayos de Historia de Colombia”. Editorial La Carreta. Bogotá,
Colombia. P. 32.

28
Ibíd. P. 12.

29
Ibíd. P. 12.

30
Ibíd. P. 12.

31
FALS Borda, Orlando. Historia de la Cuestión Agraria en Colombia. Publicaciones de la Rosca.
Bogotá, 1975. P. 20.
  24  

Vale mencionarse que los indígenas repartidos fueron empleados para desarrollar
actividades fundamentalmente referidas al cultivo de las tierras, guarda de los
ganados, laboreo de las minas, ejecución de obras públicas y en general para toda
clase de actividades económicas incluyendo a los indios repartidos a título de
encomienda32.

1.3. La Encomienda

La dominación sobre los pueblos indígenas fue tan violenta33 que puede decirse que
la resistencia nativa34 solo pudo lograr que muy poca población indígena escapara al
sometimiento y vasallaje español35; aquellos cuya resistencia ofrecía grandes riesgos
fueron establecidos en reducciones y protegidos por un relativo aislamiento, que les
permitía conducirse en términos de una limitada libertad, por el contrario los indios
sometidos pudieron rápidamente ser incorporados a los procesos productivos a través
de los llamados repartimientos.

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                           

32
OTS Capdequí, José María. [Link]. P. 25.

33
“Así la cultura que introducían los conquistadores, era la de la barbarie, que el pueblo tomaba de las
costumbres practicadas por la nobleza en el poder occidental. Colón fue un modelo de crueldad y lo
mismo los encomenderos”. ARCINIEGAS, Germán. “America en Europa”. Op. Cit. P. 228.

34
“La Resistencia de los indios a la explotación colonialista estuvo siempre latente y en muchas
coyunturas alcanzó una intensidad abierta”. ARCINIEGAS, Germán “Historia”. Editorial Nauta.
Madrid, España. 1995. P. 273.

35
OTS Capdequí, José María. [Link]. P. 25.
  25  

La persistencia de los abusos cometidos contra los indígenas, propició que actores
como Fray Antonio Montesinos, misionero y fraile Dominico, denunciara en su
sermón del 21 de diciembre de 1.51136, los abusos y maltratos a que eran sometidos
los indígenas en la isla La Española, por los Colonizadores Españoles y
encomenderos37. Sus denuncias consiguen ser oídas y como consecuencia se nombra
una junta38 que concluye con la promulgación de las Leyes de Burgos en 1.51239, que
tienen como fin proteger a los indígenas, regular su tratamiento y limitar las
conductas de colonizadores y encomenderos40. Posteriormente Bartolomé de Las
Casas, quien había recibido encomiendas y repartimientos de indios, paulatinamente
se conmueve ante la magnitud de los mismos hechos de maltrato y produce un

                                                                                                               
36
ANTONIO de Montesinos. Wikipedia. La enciclopedia libre. Consulta realizada 5 de Abril de 2011.
Publicación Digital en el sito web: [Link]

37
“Los dominicos, a su vez, delegaron a Montesinos para que hiciera al Rey la exacta relación de los
hechos. Montesinos, hincado de rodillas, leyó ante el Rey un memorial sobre los sucesos de la
española y los fundamentos que había tenido para predicar aquel sermón, con consentimiento de su
Prelado y de todos los letrados teólogos de su convento. Se impresionó el Rey de oír las cosas
inhumanas contadas por Montesinos y con diligencia mandó que con los miembros de su Consejo de
Castilla se reuniesen algunos teólogos para considerar tan importante asunto”. LEVENE, Ricardo.
“Historia del Derecho Argentino”. Op. Cit. Publicación Virtual consultada el 15 de abril de 2011.

38
“Esta situación movió a Fernando el Católico a convocar una junta de teólogos y juristas (entre los
que figuraba el jurisconsulto Juan López de Palacios Rubios) para tratar el tema. El resultado fue un
conjunto de treinta y cinco leyes promulgadas en Burgos en 1.512.” MAYORGA García, Fernando.
“Derechos humanos de los indígenas. Las instituciones coloniales fallaron en su defensa”. Edición
original: 2005-05016 Edición en la Biblioteca Virtual del Banco de la República.

39
ANTONIO de Montesinos. Wikipedia. La enciclopedia libre. Op. Cit. Consulta realizada 5 de Abril
de 2011. Publicación Digital en el sito web: [Link]

40
Ibíd.
  26  

sermón el día 15 de agosto de 1.51441, en el que además de denunciar los abusos


contra los indios, renuncia a las encomiendas y repartimientos que se le habían
entregado, de este modo se hace mucho más consecuente para continuar en los años
siguientes, con una ardorosa lucha ante las instancias pertinentes42.

En éste ámbito de denuncias públicas, no se hacen esperar las conductas de las


autoridades locales y de los denunciados que se traduce en amenazas y
amedrentamiento hacia éstos frailes43 y lo más grave es que las disposiciones
expedidas para la protección de los indígenas en la práctica no se cumplieron a
cabalidad44.

Es en el marco de estas relaciones económico-sociales iniciales donde empiezan a


asomar los rasgos esenciales de una de las instituciones más extendidas en el período
de Conquista y Colonia, como lo reseña la historiadora Margarita González quien
considera que los elementos más destacados de la encomienda nacen desde 1.50345,

                                                                                                               
41
BARTOLOME de las Casas. Wikipedia. La enciclopedia libre. Consulta realizada 5 de Abril de
2011. Publicación digital en el sitio web: [Link]

42
“Desde el año de 1539 a 1542 se trataron muy importantes materias de las Indias. Por mandato del
emperador, Las Casas presentó un memorial conteniendo los dieciséis remedios que proyectaba. El
esencial era el octavo, que sintetizaba todos los demás, y por él afirmaba, fundado en veinte razones la
necesidad de suprimir las encomiendas”. LEVENE, Ricardo. “Historia del Derecho Argentino”.
Publicación Virtual. Op. Cit. Documento consultado en fecha 15 de abril de 2011.

43
ANTONIO de Montesinos. Wikipedia. La enciclopedia libre. Op. Cit. Consulta realizada 5 de Abril
de 2011. Publicación Digital en el sito web: [Link]

44
“Es obvio que estas leyes no introdujeron cambios sustanciales en el sistema anterior, fueron
criticadas por Fray Bartolomé de las Casas como ineficaces, vanas y superfluas, y no lograron en la
práctica la protección deseada”. MAYORGA García, Fernando. “Derechos humanos de los indígenas.
Las instituciones coloniales fallaron en su defensa”. Op. Cit.
  27  

sin embargo es a partir de la expedición de las Leyes de Burgos, que se definen las
características fundamentales de la encomienda46, que desde un punto de vista
jurídico, significó el surgimiento de obligaciones mutuas47, de modo que un grupo de
familias indígenas se encomendaba a un colono, llamado a su vez encomendero quien
quedaba autorizado para apropiarse de los tributos que los indígenas debían como
súbditos a la Corona y para utilizarlos como trabajadores en servicios personales,
además de quedar facultado para exigirles algunas prestaciones económicas48. El
encomendero quedaba obligado a velar por el bienestar de sus encomendados y
proporcionarles una educación, especialmente religiosa que la adelantaba el llamado
cura doctrinero49. Bien vale aclararse que la encomienda no concedía al encomendero
la propiedad sobre las personas físicas, ni sobre las tierras en las que se asentaban los
indios encomendados50, por tanto en medio de las reiteradas acusaciones es
procedente indicar que las Leyes de Burgos significaron un acierto relativo en cuanto
elementos que se introducen a partir de ella.

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                           
45
GONZALEZ, Margarita. “Ensayos de Historia de Colombia”. Op. Cit. P. 14.

46
“El punto más importante se centró en la transformación, al menos nominal, del repartimiento
entendido hasta entonces como un grupo de indios a cada español para que trabajase a su servicio y
trasformado ahora en “encomienda” que, jurídicamente más elaborada, importaba al menos en teoría
derechos y obligaciones de ambas partes”. MAYORGA García, Fernando. “Derechos humanos de los
indígenas. Las instituciones coloniales fallaron en su defensa”. Op. Cit.

47
COLMENARES, Germán. “Historia Económica de Colombia”. Editorial Planeta Colombiana S.A.
Bogotá, Colombia. 2007. P.37.

48
Historia de Colombia. Colombia Colonial I, Tomo 5. Editorial Salvat Editores, S.A. 1998. P. 451.

49
OTS Capdequí, José María. [Link]. P. 26.

50
ARCINIEGAS, Germán. “Historia”. Op. Cit. P. 272.
  28  

En un principio, la encomienda se otorgó por un período de varios años o de una vida.


Mas adelante se amplió la concesión por dos vidas (1.536), luego por tres (1.629),
cuatro (1.704) e incluso cinco vidas51. Hasta llegó a plantearse la posibilidad de que
las encomiendas se convirtieran en una propiedad hereditaria, ilimitada, bajo la forma
de un señorío, pero la propuesta no tuvo éxito.

“La Corona quiso evitar que la encomienda se convirtiera en una fuente de poder
señorial con una base rural y por eso prohibió la residencia de los encomenderos en
los pueblos de indios… Así mismo, impuso la limitación de dos generaciones para el
52
goce de una encomienda” .

Estas cuestiones relativas a la duración de la encomienda como se ha ilustrado en el


párrafo anterior, no se circunscribieron a una simple discusión de tiempos. No, el
problema central es que en lo más profundo de ésta temática sigue en discusión si
puede ser sustentable la condición de indios libres que le reconoce la Corona y la
sujeción de toda una vida a perpetuidad con respecto a la encomienda. En ésta
dirección es pertinente ver el punto de vista del historiador Silvio Zabala en La
Encomienda Indiana:

“Se recordará que en el 1509, ya se había presentado la duda sobre la duración


lícita de las encomiendas, y que el principio de libertad hizo pensar al Rey Fernando

                                                                                                               

51
Historia de Colombia. Colombia Colonial I, Tomo 5. Op. Cit. P. 453.

52
COLMENARES, Germán. “Historia Económica de Colombia”. Biblioteca Virtual Luis Ángel
Arango del Banco de la República. <[Link]
Cuarta edición. Capítulo I. La Formación de la Economía Colonial (1500-1740). Siglo veintiuno
editores, fedesarrollo 1987.
  29  

que no era posible repartir los indios por toda una vida. El dictamen de 1513
53
autorizaba lo que antes se había discutido” .

No puede dejar de soslayarse la idea que el núcleo central de los grandes conflictos y
tensiones que se generaron a lo largo del período de duración de la encomienda, se
localiza en la confrontación entre los encomenderos y la Corona, pues los primeros
habían alcanzado un poder desproporcionado que los llevó a dominar los cabildos y
desde allí conseguía imponerse a los mandatos consignados en las disposiciones de la
Corona54, de modo que puede decirse que las pretensiones de formar en tierras de
indias, una organización como los señoríos existentes en la península, fue algo contra
lo que la Corona Española luchó con tenacidad55.

Las anteriores luchas y seguramente otras, conducen a que en 1.59256 se propusiera la


sustitución de la encomienda por un tributo y la creación de la figura del corregidor

                                                                                                               
53
ZABALA, Silvio A. “La Encomienda Indiana”. Junta para la ampliación de estudios e
investigaciones científicas. Centro de estudios históricos. Madrid, 1935. P. 17.

54
“La corona llegó, entonces, al convencimiento de que era necesaria una autoridad más fuerte y más
cercana al escenario de las pugnas entre el poder de hecho de los encomenderos y el de derecho que se
pretendía implantar. Así se creó la Audiencia de Santafé de Bogotá”. MAYORGA García, Fernando.
La Real Audiencia. Organo colegiado de justicia en el período hispánico. Publicación Digital,
Biblioteca Virtual del Banco de la República en el sitio web:
[Link]

55
ZABALA, Silvio A. “La Encomienda Indiana”. Op. Cit. P. 183.

56
Historia de Colombia. Colombia Colonial I, Tomo 5. Op. Cit. P. 453.
  30  

de indios57 que, bajo el control de la Corona, se encargaría de la protección del


indígena.

Finalmente es pertinente señalar que en varios textos se habla de la encomienda de un


modo general como si esta hubiese sido única, pero algunos autores insisten en que
hubo distintas expresiones de la institución como lo reseña la historiadora Margarita
González, cuando se detiene en el examen de la encomienda58.

Para concluir, en esta breve reseña, vale mencionarse que la abolición general de esta
institución fue decretada el 29 de noviembre de 1.71859, normas que fueron
complementadas con otras expedidas el 12 de julio de 1.720 y el 11 de agosto de
1.72160.

1.4. La Mita

Un nuevo estatus jurídico, que reconoce a algunos pueblos de indios la condición de


vasallos libres del Reino de Castilla, posibilitó la articulación de estos con las
necesidades urgentes de obtener una producción, que asegurase la sobrevivencia tanto
de colonos como de los indígenas mismos, cuestión ésta que se lograría con el pago
de un tributo61 proveniente del trabajo por turnos, que de otra parte no sólo lo forzaba
                                                                                                               
57
“Este funcionario debía ejercer sobre los indios de su corregimiento una misión tutelar análoga a la
del encomendero sobre los indios de su encomienda”.OTS Capdequi, José María. “El Estado Español
en las indias”. Op. Cit. P. 28.

58
GONZALEZ Margarita. Op. Cit. P. 14 y siguientes.

59
OTS Capdequí, José María. Op. Cit. P. 27.

60
Ibíd. P. 27.
  31  

a estar constantemente vinculado a una actividad económica sino que también le


proporcionaría un salario con el que pudiese satisfacer el pago de dicho tributo62.

La mita como forma de organización laboral se adelantó en el área agrícola, en el área


minera y en el área urbana. A los indígenas vinculados con las actividades agrícolas
se le denominó mas propiamente el concierto.

En el territorio de lo que hoy es Colombia, los indígenas mitayos mineros, con


excepción de las actividades de explotación en Mariquita, no tuvieron presencia en
otras áreas del país63.

Históricamente se ha registrado que la mita contribuyó a un descenso significativo de


la población indígena, debido a que ésta presentaba mayor fragilidad para el tipo de
actividades que debía desarrollar, circunstancias por las cuales muchos años antes se
había discutido la necesidad de traer negros de África para vincularlos a estas
actividades64.

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                           
61
“La mita fue mas allá, esta institución permitió al español reclamar del indio un trabajo obligatorio
pagándole un jornal fijado por autoridad competente” ZULETA Estanislao, La Tierra en Colombia.
Editorial Oveja Negra, primera edición. Medellín Colombia, Junio de 1973. P. 20.

62
“El indígena o bien porque se quedara como asalariado en la mina, en el campo o la ciudad, a la
terminación de la mita, o bien porque tuviera que empezar a emplearse por un jornal para satisfacer las
cargas tributarias, fue constituyendo una masa proletaria sin ligazón con la tierra, que se alquila por un
salario y que no tiene mas propiedad que su propio trabajo” TIRADO Mejía, Álvaro. Introducción a la
Historia Económica de Colombia. Editorial la Carreta, Medellín. Quinta edición, 1976. P. 28.

63
COLMENARES, Germán. Historia Económica y Social de Colombia I 1537, 1719. Tercer mundo
editores. Quinta Edición, Santa fe de Bogotá. Colombia. 1997. P.177.

64
Ibíd. P.176.
  32  

El punto central es que la población nativa de indígenas no fue suficiente para


responder a la extensión de la actividad productiva: en los sectores agrícolas, minero
y de ciudades. Este desequilibrio entre el crecimiento de la actividad productiva y
disminución sensible de la población, causa dificultades para atender la actividad
económica, lo cual presiona la idea de comprar esclavos negros, pero que resultaba
imposible por lo antieconómico en relación con los costos más bajos de la mano de
obra indígena, por tal razón los indígenas siguieron siendo ocupados casi
clandestinamente en estas actividades, no obstante las preocupaciones de la Corona65.

De otra parte la escasez de fuerza laboral es mitigada por la expansión de la naciente


hacienda ganadera, que por supuesto implicó una disminución en la inversión laboral
y de mano de obra.

“Posiblemente, a este escaso espíritu inversor de gran número de hacendados criollos


se deba el incremento progresivo de haciendas especializadas en la cría de ganado que
requerían poco capital y escasa mano de obra”66.

La mita al igual que la encomienda se trató de una institución destinada a la


explotación económica de la tierra; en minas, agricultura, pastoreo y servicio
doméstico entre otras67.

                                                                                                               
65
Ibíd. P.176.

66
EUGENIO Martínez, María Ángeles. “La ilustración en América (Siglo XVIII) pelucas y casacas en
los trópicos”. Ediciones Anaya S.A. Madrid, España. 1.988. P. 86.

67
OTS Capdequí, José María. Op. Cit. P. 31.
  33  

1.5. El Resguardo

Margarita González considera que esta institución tiene origen en las reducciones de
indios y Jaime Cifuentes Ramirez sitúa los inicios del resguardo con la presencia del
presidente Andrés Venero de Leyva68. Pero para autores como Mónica Martini y
Fernando Mayorga esta hace presencia, luego de algo más de cien años con relación a
la llegada de los españoles. Lo que ocurre es que los primeros mencionados estiman
que en las reducciones al estar los indígenas delimitados en territorio y vivir con una
limitada autonomía administrativa, se interpreta que ahí están de hecho los inicios del
resguardo; sin embargo su presencia definida dentro de un marco legal emanado de
Castilla, se estructura a partir de las Reales Cédulas de noviembre de 1.59169.

Mas allá del momento específico de su creación, conviene señalarse que esta decisión
de las autoridades españolas es de las más lúcidas para interpretar las condiciones por
las cuales atraviesa la sociedad de indias, ante la gran crisis causada por un descenso
rápido de la población nativa en el tiempo70, que posiblemente obedece a las
                                                                                                               
68
“Lo primero que hizo Venero de Leyva fue dar vida a la institución de los resguardos, los cuales
eran vastas zonas territoriales delimitadas, dentro de las cuales los indios debían desarrollar su vida
económica y producir los bienes necesarios para su subsistencia, estas tierras eran poseídas en común
por la comunidad indígena”. CIFUENTES Ramirez, Jaime. “Leyes Trascendentales para la Región
Pacífica”. Biblioteca Virtual Banco de la República. Publicación noviembre de 2006. Consulta
realizada 10 abril de 2011. En el sito web:
[Link]

69
“El marco legal del régimen de resguardos comienza a estructurarse conforme a las Reales Cédulas
de noviembre de 1591”. Artículo [FERNANDO MAYORGA GARCIA Y MONICA PATRICIA
MARTINI], “Los derechos de los pueblos originarios sobre sus tierras de comunidad: Del Nuevo
Reino de Granada a la República de Colombia”, en Un giudice e due leggi. Pluralimso normativo e
conflitti agrari in Sud América (Edición a cargo de Mario G. Losano), Milano, Università degli Studio
di Miliano, Dipartimento Giurico-Politico, Sezione de Teoría Generale e Informatica del Diritto, 2004,
Estratto dal volume: “Un Giudice e due Leggy. Pluralismo Normativo e Conflitti Agrari in. P.35-75.
  34  

condiciones extremas que significaron las nuevas instituciones, entre ellas: la


encomienda que por supuesto implicó un cambio radical en la organización social y
condiciones que tenían estos pueblos originarios, de otra parte a las pestes que se
desataron por el contacto con los españoles llegados, así como también de las
consecuencias que la confrontación militar71 habría de dejar.

En estos términos el establecimiento del resguardo significará un gran alivio y un


proceso de recuperación de las comunidades indígenas, pero también es un
reencuentro con la cultura que en gran parte había sido suplantada, pues en adelante
quedan sustraídos del trabajo servil del encomendero. Esta nueva forma de
organización económico-social y política la recoge también con mucha fuerza la
presencia del cabildo de indios, pues ahora las comunidades además de ser titulares
de las tierras del resguardo, recuperan relativamente la capacidad para darse su propio

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                           
70
“Las grandes reformas laborales se dieron cuando el descenso general de la población india se
agravó doblemente por las pestes que afectaron los centros del establecimiento español” GONZALEZ,
Margarita. Op. Cit. P.31.

71
“Una o dos generaciones despues de iniciada la conquista, cuando debe suponerse que la extinción
de la población indígena estaba ya muy avanzada… de la Costa Atlántica, puede avanzarse muy
conservadoramente, al momento del arribo de los españoles, una cifra de cerca de tres millones de
indígenas para el territorio de lo que hoy es Colombia. Pero cualquiera que sea la cifra inicial más
verosímil, de lo que no cabe duda es del tremendo impacto causado por la Conquista y por la
dominación española. A finales del siglo XVI, regiones que a mediados del siglo, cuando se hicieron
los primeros recuentos, contaban con medio millón de habitantes, como en el caso del área Chibcha,
ahora mostraba solamente la tercera parte de esa cifra… Los contactos debieron ser suficientes para
introducir también epidemias hasta entonces desconocidas… Entre 1530 y 1610 los cien mil indígenas
que quedaban fueron diezmados en un 95%”. COLMENARES, Germán. “La Formación de la
Economía Colonial (1500-1740)” en Historia Económica y Ordenes de Magnitud. Biblioteca Virtual
Banco de la República. En
[Link]
  35  

gobierno, cuestión que les permite mantener sus tradiciones, costumbres y sistemas
de control social ancestrales72.

En consecuencia se interpreta el inicio del resguardo como un gran esfuerzo de la


Corona Española para ajustar las instituciones a las nuevas condiciones que había
adquirido la realidad social. Tan acertada estuvo la Corona con esta decisión, que
han pasado 519 años de esta historia de indias y su encuentro con los españoles
peninsulares, que es tal vez la única institución que los indígenas han reivindicado en
sus luchas en los diversos momentos de la historia.

Indiscutiblemente que la creación de los resguardos incrementó las tensiones entre


colonos y las autoridades de la Corona, por cuanto que asignarle las tierras a los
indígenas en momentos en que la demanda por fuerza laboral se hacía más
creciente73, la creación de los resguardos conducía entonces a chocar con los intereses
de encomenderos y los nacientes propietarios de tierras particulares, pues los
llamados vecinos74 que se establecieron en los alrededores de los poblados, por su
origen no constituyeron una alternativa a esta situación de faltantes de brazos75.
                                                                                                               

72
“Aun cuando esta forma de gobierno tenía un margen muy estrecho de autonomía, permitió a las
agrupaciones indígenas, la reproducción de sus formas de gobierno tradicionales” ROLDAN Ortega,
Roque. “Pueblos Indígenas de Colombia. Aproximación Crítica al estudio de su pasado y su presente”.
Op. Cit. P. 11,12.

73
“Si inicialmente la privatización se impuso como una necesidad para estimular la ocupación de
vastos territorios que se convertían en posesiones de la Corona, a la larga fue una fuente de conflictos
entre los conquistadores o sus descendientes que se aferraban a sus privilegios” COLMENARES,
Germán. “La formación de la economía colonial (1.500-1.740)” en Historia Económica de Colombia.
Op. Cit. P. 35.

74
“Convertidos en propietarios de solares y tierras y en poseedores de la tan apetecida mano de obra
indígena, esos primeros pobladores alcanzaron la categoría de "vecinos", gracias a la cual podían
aspirar al desempeño de cargos en los cabildos, célula básica del gobierno municipal. Se formó así una
  36  

Las tierras sobre las cuales se constituyeron los resguardos, tuvieron desde sus
orígenes un carácter colectivo para brindarle asiento a las comunidades indígenas76.
Estas condiciones históricas dentro de las cuales se entregan las tierras a los indígenas
ha dado lugar a consideraciones diversas que por supuesto se han convertido en
objeto de esclarecimiento. Tales hechos se refieren al carácter legal de los derechos
de propiedad sobre las tierras de los pueblos indígenas organizados en los resguardos.

En este sentido se podría decir que el derecho sobre la tierra, de los pueblos
originarios en los períodos de Conquista y Colonia constituye un factor trascendental,
pues el derecho de dominio sobre los territorios en que los indígenas se encontraban
asentados, fue reconocido incluso a pesar de la instauración de las instituciones socio-

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                           
primitiva "aristocracia" apoyada en los servicios prestados a la Corona y obligada, a la vez, a defender
la tierra del ataque de eventuales enemigos.” MAYORGA García, Fernando. Lugares de españoles y
pueblos de indios. Los centros urbanos en la sociedad colonial. Publicación digital biblioteca virtual
Banco de la República en el sitio web
[Link]

75
“Desde comienzos del siglo XVIII la economía neogranadina del oro entró en un período de
profunda depresión que llegó a su punto más bajo de 1.620 a 1.640, el descenso de la población
indígena había creado una crónica penuria de mano de obra en la agricultura y la minería que no era
sustituida con la creciente población mestiza ni con la reducida introducción de esclavos africanos”
JARAMILLO Uribe, Jaime. “La Economía del Virreinato (1.740-1810)”. Publicación Biblioteca
Virtual Banco de la República en la pagina Web
[Link]

76
“A partir de 1561, luego de una violenta ocupación de los territorios indígenas de los andes, se
empezó a reconocerle a los sobrevivientes tierras colectivas bajo el régimen llamado de resguardos
territoriales”. ARANGO Raúl, SANCHEZ Enrique, Los Pueblos Indígenas de Colombia 1997.
Desarrollo y Territorio. Departamento Nacional de Planeación. Santa fe de Bogotá, 1998. P. 302.
  37  

económicas como la encomienda y el resguardo77, institución esta última a la cual se


estará haciendo referencia hasta el final de esta tesis.

En la obra de Mónica Martini y Fernando Mayorga se pone de manifiesto la


importancia de la discusión acerca del carácter jurídico de las tierras reconocidas a los
nativos, una vez se produce la llegada de los Españoles a América. De esta forma
apoyados en distintitas leyes, capitulaciones y otros instrumentos jurídicos de la
época, se esclarece el discutido estatus legal que sobre la tierra tenían los pueblos
originarios.
“Desde los primeros años de la presencia española en América, las disposiciones
peninsulares respetaron el derecho de dominio que los naturales tenían sobre sus tierras
78
antes de la llegada de los españoles” .

Discusión que en materia de resguardos constituye un punto de gran trascendencia


jurídica, dado que el reconocimiento del derecho pleno de dominio a los indígenas
sobre el territorio que ocupan, constituye el reconocimiento a los nativos como
propietarios absolutos de las tierras en las que ancestralmente se encontraban
asentados y no de meros usufructuarios79.
                                                                                                               
77
“Desde los primeros años de la presencia española en América, las disposiciones peninsulares
respetaron el derecho de dominio que los naturales tenían sobre sus tierras antes de la llegada de los
españoles: tanto en las capitulaciones como en las instrucciones impartidas a los conquistadores, el
Rey se cuidó de aclarar que no debía repartirse a los peninsulares tierra de los indios y de otorgar
Mercedes de tierra fuera de las áreas habitadas por los pueblos originarios a fin de no causar a los
naturales perjuicio alguno. Así mismo, las normas que organizaron el régimen de la encomienda
precisaron que los derechos del encomendero no se extendían sobre las tierras indígenas”. Artículo
[FERNANDO MAYORGA GARCIA Y MONICA PATRICIA MARTINI], “Los derechos de los
pueblos originarios sobre sus tierras de comunidad: Del Nuevo Reino de Granada a la República de
Colombia”. Op. Cit. 35 y ss.

78
Ibíd. P. 35.

79
Ibíd.
  38  

De igual forma los autores insisten en la importancia de esclarecer legalmente el


derecho de pleno dominio de las tierras de resguardo y territorios indígenas, pues de
lo contrario se continuaría persistiendo en el equívoco histórico de considerar que
estos son simples “ocupantes de tierras baldías”, y por tanto estarían ahora
enfrentados a otros actores como colonos y actualmente los campesinos sin tierra y
comunidades negras, disputando en igualdad de condiciones la asignación de un
territorio80.

1.6. El Cabildo.

Históricamente los cabildos indígenas de los resguardos hunden sus raíces en el


período hispánico y fueron creados para que en lo fundamental desempeñaran
funciones relativas a la administración y la regulación de las actividades internas a la
comunidad del resguardo, así también para asumir en el campo de las relaciones
cotidianas la resolución de los conflictos que se presentaran81. Estas formas son muy
similares a las que tienen hoy los cabildos de los resguardos de la época presente, a lo
cual se puede agregar que quizá uno de los roles mas destacados es el de carácter
político.

El cabildo desarrolla la autonomía de los grupos resguardados y asume la


administración a través de un cuerpo de personas como son: el gobernador, los
                                                                                                                                                                                                                                                                                                                           

80
Ibíd.

81
GUTIERREZ Ramos, Jairo. “Instituciones indigenistas en el siglo XIX. El proyecto republicano de
integración de los indios” Publicación Virtual del Banco de la República en Revista Credencial
Historial, Edición 146. Febrero de 2002. Pagina Web
[Link]
  39  

alcaldes, tesoreros, secretarios y alguaciles que componen la unidad de la autoridad


indígena en el interior de los resguardos82; a manera de ilustración las decisiones
internas relativas a dirimir los conflictos entre las personas o familias interiormente le
compete al cabildo, de igual manera las faltas y las acusaciones cometidas por las
personas son conocidas, resueltas y si es del caso se sancionan por esta misma
autoridad; y es justamente en estas actuaciones en donde se percibe la relativa
autonomía que tienen los resguardos en su gobierno.

“Estas instituciones (resguardo y cabildo) han sido un instrumento de primer orden


en el mantenimiento de la comunidad, de dominio y de uso del territorio y un modelo
83
de administración y gobierno autónomo y democrático” .

El Decreto 2164 de 1.995 los define como una entidad pública especial cuyos
integrantes son miembros de una comunidad indígena, elegidos y reconocidos por
esta, con una tradición socio-política tradicional, cuya función es representar
legalmente a la comunidad, ejercer la autoridad y realizar las actividades que le
atribuyen las leyes, los usos, costumbres y el reglamento interno de cada
comunidad84.
                                                                                                               
82
“La Ley 89 de 1890, que explícitamente consagra para la forma y función del cabildo el derecho
consuetudinario indígena. El cabildo está conformado por un Gobernador y otros “empleados...su
trabajo de servicio público dura un año y debe ser avalado por el Alcalde Municipal” SEVILLA Casas,
Elías. Lame y el Cauca Indígena. Artículo publicado en Tierra, Tradición y Poder en Colombia –
Enfoques Antropológicos. Biblioteca básica Colombiana. Instituto Colombiano de la Cultura. Bogotá
julio de 1976. P. 93.

83
ROLDAN Ortega, Roque. Op. Cit. P. 21.

84
COLOMBIA, Decreto 2164 de 1995. “Por el cual se reglamenta parcialmente el Capítulo XIV de la
Ley 160 de 1994 en lo relacionado con la dotación y titulación de tierras a las comunidades indígenas
para la constitución, reestructuración, ampliación y saneamiento de los Resguardos Indígenas en el
territorio nacional”. Diario Oficial No 42.140, del 7 de diciembre de 1995.
  40  

2. Historia y valoración.

Llegado a este punto, no obstante la apretada exposición, bien pueden hacerse


algunas consideraciones relativas al significado que ha tenido el proceso histórico del
Descubrimiento, la Conquista y la Colonia de América, con el complejo amplio de
instituciones que como las descritas, indudablemente conducen a suscitar
elaboraciones de posiciones diversas sobre el significado de este proceso.

Muy difícil producir un pronunciamiento en materia de historia que esté libre en


términos absolutos, de la más mínima impregnación valorativa, en cualquier
momento de un ejercicio de cotejamiento bibliográfico, de revisión historiográfica
relativa a hechos o bien de estudios cuidadosamente elaborados, por más que esta
tarea se lleve a cabo con rigor, no es suficiente para escapar de las presiones
valorativas. Sin embargo esto no impide los juicios y pronunciamientos en la
historia85.

Con todos estos peligros es pertinente decir desde la perspectiva de quien realiza la
tesis, que al haber acometido la Corona una decisión con fines económicos y políticos
de organizar un imperio colonial, que puede ser equivalente a un poco más de 30
veces lo que es el territorio de España hoy86, por supuesto que implicaba grandes
                                                                                                               
85
“Declaró Croce que la historia es historia contemporánea, queriendo con ello decir que la historia
consiste esencialmente en ver el pasado con los ojos del presente y a la luz de los problemas de ahora y
que la tarea primordial del historiador no es recoger datos sino valorar: porque si no valora, ¿como
puede saber lo que merece ser recogido?”. CARR Edward. Op. Cit. P. 28

86
La autora de la tesis hizo un cálculo sumando las superficies de los territorios de las Antillas,
Centroamérica y Suramérica excluyendo el territorio de Brasil. Tomando la información del ATLAS
geográfico universal y de Colombia. Grupo Editorial Océano – Nueva edición 1993. Barcelona,
España.
  41  

escollos por las condiciones mismas que significaron las capitulaciones con las que
los peninsulares emprendieron este proyecto dadas las limitadas situaciones
económicas de la Corona87, lo que no impide admitirse aquí que fue tal vez la
desconfianza en quienes vinieron a poblar las indias, lo que hizo que la Corona
hubiera sido celosa permanentemente en el afán de recalcar en esta empresa los
principios de justicia y protección a los pueblos aborígenes, por tanto se entiende que
no obstante ese esfuerzo era imposible inscribir este proceso salvando sus futuros
resultados de toda dolencia social88.

Situarse en el siglo XVI a una distancia de más de 8.000 kilómetros para gobernar un
inmenso territorio constituido por una extendida manifestación de comunidades
étnicas, apoyándose para lo cual en una vasta organización administrativa en un
momento en que en Europa y particularmente en España se atravesaba una gran
crisis, indiscutiblemente que el Descubrimiento abrió grandes esperanzas para la
aspiración de resolver o atenuar sus dificultades internas y externas.

La organización social y económica de ninguna manera podía ser sin traumatismos


para decirlo con lenguaje sobrio. No, la principal causa de la colonización estuvo

                                                                                                               
87
“Se ha dicho, y es una verdad histórica absolutamente comprobada que el descubrimiento, conquista
y colonización de América española fue una obra eminentemente popular. Significa esto que en las
expediciones descubridoras predominó el esfuerzo privado, individual sobre la acción oficial del
Estado”. OTS Capdequí, José María. Op. Cit.

88
“Puede afirmarse sin temor que el número de indígenas en el actual territorio colombiano a la
llegada de los españoles sumaba diez veces la cifra dada por Jaramillo U., acercándose al total de la
población colombiana para el censo de 1951 (11.548.172 habitantes)”. DEPARTAMENTO
NACIONAL DE ESTADISTICA – DANE. Ayer y hoy de los indígenas colombianos. Publicación
virtual. Población indígena. Censos. LD_4798_1979_EJ_4.
  42  

orientada a una expansión política, geográfica y económica de la Corona89. El interés


de conseguir de las tierras ultramarinas una respuesta para su situación, condujo a que
por ejemplo en el siglo XVIII se hubiera conseguido en gran medida, pues los gastos
internos de España en un 25%90 estaban representados por los ingresos provenientes
de las Colonias Americanas, en esta misma dirección el autor Héctor Melo afirma que
durante el siglo XVI Colombia contribuyó con un 18% de la producción mundial de
oro y en el siglo XVII, el porcentaje se había incrementado hasta casi un 40%91.
Ninguna acción de este género, por más inscripción en un sistema de ideas religiosas
en la historia ha sido desprendida de intereses materiales92 y por tanto ninguna es

                                                                                                               
89
“Pero la Conquista no constituía simplemente un asunto administrativo o financiero. Aún si hoy en
día tiende a subestimarse el problema militar como una reacción natural contra la epopeya fantástica,
no debe olvidarse en ningún momento que la Conquista era una aventura militar, tanto como una
empresa comercial”. COLMENARES, Germán. “La ocupación española” en Historia Económica y
Social de Colombia I 1537-1719. Op. Cit. P.3.

90
“La obtención de metales preciosos, especialmente la plata, de los territorios americanos pasó a ser
uno de los fines primordiales de la política Indiana de los reyes. Hoy sabemos, gracias a los estudios de
Eufemio Lorenzo Sanz, que lo obtenido por la Hacienda Real en América suponía un 25 por ciento de
los ingresos totales de la Corona en tiempos de Felipe II” SANCHEZ Bella, Ismael. DE LA HERA,
Alberto y RENTERIA Díaz, Carlos “Historia del Derecho Indiano”. Op. Cit.

91
“Durante el siglo XVI, Colombia contribuyó con un 18% de la producción mundial de oro. En el
siglo XVII el porcentaje subió casi al 40% figurando entonces como el primer productor mundial de
oro, en el siglo XVIII cedió este puesto al Brasil, pasando su producción a representar tan solo un 25%
de la explotación mundial total”. MELO, Héctor. “La maniobra del oro en Colombia”. Editorial la
Pulga RTDA. Segunda edición. Medellín, Colombia. 1.975. P. 49.
 
92
“España consideró a su vasto imperio como una unidad económica dentro de la cual debían ser
preferidos los intereses peninsulares”. MAYORGA García, Fernando. Instituciones económicas
coloniales. Entre el proteccionismo y las restricciones al comercio indiano. Op. Cit. Publicación
Digital Biblioteca Virtual del Banco de la República en el sitio web:
[Link]
  43  

filantrópica, fue entonces una empresa económica con un desproporcionado costo que
se tuvo que pagar por quienes fueron descubiertos y su descendencia.

Pues una vez se produce el asentamiento Español con fines de dominación social y
futura proyección de un Estado Colonial, en las tierras ultramarinas, era imposible
conciliar el espíritu humanista del legislador con los reales intereses de quienes
llegaron con fines inequívocos de enriquecimiento a toda costa93, de modo que los
potenciales abusos, exacciones y en general toda clase de violencia que se ejerciera
contra los indígenas se pudieran evitar, en gracia a las normas expedidas por la
Corona.

Es posible que esta afirmación tenga una carga escatológica, es decir de fatalidad para
los pueblos indígenas sometidos a la presencia y dominación española luego del
descubrimiento. De modo que queda la sensación que lo mas elevado que se hubiera
podido conseguir a favor de la protección de los indígenas solo podía lograrse desde
una perspectiva de atenuamiento, puesto que el espíritu de las disposiciones
institucionales no podía tener posibilidad de materialización en la dirección del ideal
                                                                                                               
93
“Los sectores aristocráticos más elevados de la península adoptaron frente al hecho sorprendente de
los descubrimientos indianos una actitud de reserva e inhibición. No participaron en las expediciones
descubridoras ni como caudillos ni como empresarios. Dificultaron, además, el pase a las indias de los
agricultores cultivadores de sus tierras, ante el temor de que estas quedasen despobladas. Fueron los
segundones hijosdalgos los que en gran parte nutrieron las expediciones descubridoras. El
descubrimiento de América abrió horizontes amplios a su ambición de labrarse una fortuna propia, que
les permitiese salir rápidamente, aún a costa de los mayores riesgos del estado de inferioridad
económica en que vivían, y ello les impulsó a enrolarse en las huestes de la conquista. Los monarcas
españoles se esforzaron por conseguir el pase a las indias de menestrales y artesanos especializados en
determinados oficios, así como de labradores, cultivadores de las tierras; pero esta política, inspirada
en tan acertadas orientaciones económicas, tuvo escasos resultados. Por Reales Cédulas de 1492 y
1497 quedó autorizada la recluta de delincuentes para formar parte de las expediciones
descubridoras…La pugna entre los intereses privados de los conquistadores y el interés político de la
Corona, había de estallar, con violencia mayor o menor, tan pronto como el Estado español quisiera
acentuar su presencia en estos territorios” OTS Capdequí, José María. Op. Cit. P. 19.
  44  

implícito en la norma, dado que la realidad de los hechos estaba referida a las
relaciones de grupos o de pueblos inmersos en una extrema desigualdad en todos los
órdenes de la vida. Lo anterior quiere decir que el conflicto profundo entre realidad y
norma jurídica no se resuelve de manera mecánica por la existencia y promulgación
de la norma misma, por ello este conflicto desbordó siempre el marco de la historia.

“Esta es la causa de que se observe, a lo largo de toda la vida jurídica colonial, un


94
positivo divorcio entre el derecho y el hecho” .

A propósito de lo anterior escuchemos el decir cotidiano de los tiempos de la


Colonia, no por muy conocido menos cierto: “Dios está en el cielo, el Rey está lejos y
yo mando aquí”95, este decir que recorría los rincones de la colonia señalaba que el
poder real, la autoridad real para orientar a los actores sociales no obedecía a norma
alguna sino a los intereses y el poder efectivo de aquellos que entraban en disputa
permanente con los indígenas inermes.

“Con frecuencia apelaron las autoridades coloniales, frente a Cédulas Reales de


cumplimiento difícil, o en su concepto peligroso a la socorrida formula de declarar
96
que se acata pero no se cumple” .

                                                                                                               

94
Ibíd. P. 13.

95
PALMA, Ricardo. “Tradiciones peruanas – Segunda serie. Cortar el revesino”. Publicación Digital,
consulta hecha 19 de abril de 2011. Artículo publicado en la página Web:
[Link]

96
OTS Capdequí, José María. Op. Cit. P. 14.
  45  

2.1. Disposiciones sobre liquidación de resguardos al final de la época Colonial e


inicios de la República

Indudablemente que en materia de política indígena se puede afirmar en éste texto,


que la Colonia de cierto modo resultó un alivio para la población nativa por la
constitución de los resguardos, pues la institución otorgó a las comunidades una
relativa autonomía e independencia con un gobierno propio que a su vez se articulaba
con las instancias del gobierno colonial97 y que además permitió un mejoramiento de
las condiciones de vida y la apropiación de los resultados de su actividad productiva,
sin embargo ya desde los últimos años del periodo Colonial se hacen presentes
nuevas situaciones que presionan por la reducción y liquidación de los resguardos de
indios98.

Autores como Diana Bonnet, describen que hacia los años de 1.750, hacen presencia
factores como: las corrientes fisiocráticas, las ideas liberales de algunos funcionarios,
las políticas antiproteccionistas de los Borbones, el creciente número de vecinos y la
notable disminución de nativos denunciada en los informes de las visitas, que

                                                                                                               
97
“las comunidades indígenas constituían una sociedad rural, a la que se le permitió regirse por sus
propias normas, autoridades y órganos de gobierno local, como el cabildo a imitación del español, pero
mediatizada por la autoridad de los corregidores”. EUGENIO Martínez, María Ángeles “La Ilustración
en América (Siglo XVIII) pelucas y casacas en los trópicos”. Op. Cit. P.180.

98
“Hacia mediados del siglo XVIII, las teorías propias del siglo ilustrado, las crecientes necesidades
económicas del real erario y la transformación de la población rural neogranadina abrieron paso a una
política que desembocó en el proceso de descomposición de los resguardos”. MAYORGA García,
Fernando. La propiedad de la tierra en la colonia. Mercedes, composición de títulos y resguardos
indígenas. Publicación Digital en Biblioteca Virtual del Banco de la República, en el sitio web:
[Link]
 
  46  

motivaron políticas de cambio en lo referente a los pueblos originarios asentados en


territorios de resguardo99.

El propósito de estas nuevas políticas, consistió en reducir los territorios de los


indígenas para incrementar los niveles de producción y al mismo tiempo liberar
fuerza de trabajo indígena a cambio de retribuciones salariales100, circunstancia que
finalmente se materializa con la introducción de nuevas instituciones socio-
económicas que harán presencia hasta mediados del siglo XIX101 con la introducción
de la hacienda y el remate de numerosos resguardos102.

Lo que conduce a que este complejo de situaciones que identifican el inicio del
periodo republicano en Colombia, esté influido por una corriente política tendiente a

                                                                                                               
99
BONNET Vélez, Diana. “Tierra y Comunidad: un problema irresuelto. El caso del altiplano
cundiboyacense (Virreinato de la Nueva Granada) 1750-1800. Instituto Colombiano de Antropología e
Historia; Universidad de los Andes. Bogotá. Colombia. Septiembre de 2002. P.24.

100
GONZALEZ Margarita. “Ensayos de Historia Colombiana”. Op. Cit. P. 48.

101
EUGENIO Martínez, María Ángeles “La Ilustración en América (Siglo XVIII) pelucas y casacas en
los trópicos”. Op. Cit. P.180.

102
COLMENARES, Germán. “Historia Económica de Colombia”. Publicación Digital. Biblioteca
Banco de la República. En el sitio web
[Link]
  47  

la liquidación de los resguardos103 que contrasta con las normas que habían
caracterizado el período colonial o al menos la mayor parte de este104.

Se confirma esta aseveración con los hechos ocurridos después de haberse producido
un decreto de Simón Bolívar por el cual se ordenaba la devolución de las tierras a los
indígenas105, sin embargo esta devolución de tierras proponía, la repartición de la
tierra colectiva entre los indígenas del resguardo en proporción a su extensión, de
manera que a cada indígena le correspondiera de pleno dominio una porción de
tierra106.

                                                                                                               

103
“La inicial legislación republicana tuvo un propósito explícito: disolver los resguardos para
garantizar los derechos de los indígenas” HOUGHTON, Juan, “Estado del derecho a la tierra y al
territorio de los pueblos indígenas en Colombia”, Indígenas sin derechos. Situación de los derechos
humanos de los pueblos indígenas, CECOIN 2007, archivo anuario Web, P. 188.

104
“Hubo mas comprensión para el problema de la organización colectiva del resguardo en la época
colonial que en la republicana”. EASTMAN Vélez, Jorge Mario. “Política Indigenista”. Colección
Legislación, Doctrina y Jurisprudencia. Ministerio de Gobierno. Cali, Colombia 1982. P.145.

105
“Al regresar el Libertador de su campaña del sur y hacerse cargo de la Presidencia de la República,
expidió el decreto del 3 de julio de 1820 por medio del cual se ordena devolver a los indígenas, como
propietarios legítimos, todas las tierras que formaban los Resguardos, según sus títulos, “cualesquiera
que fuesen las alegaciones de los llamados tenedores”. OSORIO Silva Jorge E y PEREZ de Osorio,
Mercedes “El indio y su causa. Indigenismo – Liberación; del colonialismo integral al pluralismo
cultural”. P. 90.

106
Artículo [FERNANDO MAYORGA GARCIA Y MONICA PATRICIA MARTINI], “Los derechos
de los pueblos originarios sobre sus tierras de comunidad: Del Nuevo Reino de Granada a la República
de Colombia”. Op. Cit. P. 57.
  48  

En este período “Muchos resguardos sucumbieron a las presiones liquidacionistas y en muchos


otros las tierras fueron rematadas a particulares mediante declaración arbitraria como territorios
107
vacíos o vacantes”

La Ley 55 de 1.905 contiene disposiciones que legalizaron la venta de las tierras de


resguardo indígena:

“La Nación ratificó y confirmó las declaratorias hechas, tanto legal como
judicialmente, de vacancia de los globos de tierra conocidos como resguardos de
indígenas; reconoció sus ventas en tanto se hubiesen efectuado en subasta pública y la
legalidad de los títulos de propiedad adquiridos por los rematadores de los mismos. Al
mismo tiempo, declaró “abandonados” los resguardos o terrenos correspondientes a
poblaciones indígenas y los cedió a los distritos municipales dentro de cuya jurisdicción
se ubicaron”108.

No puede suponerse, con todos los riesgos que pueda tener esta afirmación, que la
reiterada obstinación reflejada en la legislación, tendiente a liquidar los resguardos
obedezca a políticas internas de los nuevos gobiernos, es posible que haya en marcha
otras fuerzas. Seguramente están despuntando las manifestaciones de crecimiento de
la economía, como lo afirma William Paul Mc Greevy, cuestión esta que presiona
para que se desarrolle en la economía interior un mercado de tierras con los halagos
de áreas productivas de gran tradición como las indígenas109. A las iniciativas de

                                                                                                               
107
ARANGO Raúl, SANCHEZ Enrique, Los Pueblos Indígenas de Colombia 1997. Desarrollo y
Territorio. Op. Cit. P. 33.

108
Artículo [FERNANDO MAYORGA GARCIA Y MONICA PATRICIA MARTINI], “Los derechos
de los pueblos originarios sobre sus tierras de comunidad: Del Nuevo Reino de Granada a la República
de Colombia”. Op. Cit. 35-75.

109
“Debido a la nueva racionalidad económica y política las autoridades consideraron las tierras de los
resguardos como los sitios más adecuados para la ubicación de los “vecinos” carentes de tierras. La
  49  

liquidación de resguardos contenidas en el proyecto de 1810 y luego en la Ley 55 de


1.905, se agregarán después otras acciones:

“Por la cual el Congreso de la República aprueba nuevas disposiciones tendientes a


la división de los resguardos posiciones que se manifiestan también en la Ley 104 de
1919, la 32 y 56 de 1920, la 38 de 1921, de la 19 de 1927 y la 11 de 1931” 110.

Todo este largo período de la vida republicana está marcado por una clara
intencionalidad de liberar fuerza de trabajo y tierras en beneficio de una economía en
donde el mercado se está dinamizando pero que pronto habrá convertido a los
indígenas en desposeídos y lo que es más grave legitimado este proceso desde las
estructuras del nuevo poder político del País111.

No obstante este malestar que permea el siglo XIX, hubo una respuesta de alivio, con
la expedición de la Ley 89 de 1.890, que incorporó el reconocimiento de resguardos y
su organización, además del reconocimiento de funciones como autoridad pública de
los Cabildos112, así mismo en el gobierno de López Pumarejo con la promulgación de

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                           
razón por la que se propusieron los resguardos se debió en parte a su fertilidad y su ubicación
geográfica”. BONNET Diana. “Tierra y Comunidad”. Op. Cit. P.36.

110
Ibíd. P. 36.

111
“Es bien sabido que ninguna clase social renuncia espontáneamente a sus privilegios y la clase
dirigente colombiana en 1821 tampoco lo hizo. Con la República, lo único que cambió fue la
estructura política del Estado, pero se mantuvo el principio tradicional del “respeto al derecho
adquirido”. Todo el esquema social y jurídico de la propiedad privada de la tierra que existía en la
época Colonial pasó intacto a la República”. SUESCUN Monroy, Armando, “La Propiedad de la
Tierra en Colombia”, en Conflicto: ¿Motor o Freno del Desarrollo?. Publicación Digital. P. 93.

112
HOUGHTON, Juan, “Estado del derecho a la tierra y al territorio de los pueblos indígenas en
Colombia”, Op. Cit. P. 188.
  50  

la Ley 200 de 1.936, conocida como “La Ley de Tierras”, se procuró mejorar las
condiciones del campesinado113; posteriormente en el año de 1.961 con la Ley 135 se
autorizó la titulación de nuevos resguardos114.

Precede a la Ley 135 de 1.961, la Ley 81 de 1.958, que contiene una cláusula decisiva
en materia de territorios indígenas y que según los autores Mónica Martini y
Fernando Mayorga, constituye el rompimiento de los principios por los cuales se
reconocía la propiedad ancestral de los indígenas sobre sus territorios. Véase el
siguiente texto:

“Esta Ley creó la Sección de Negocios Indígenas del Ministerio de Agricultura y


Ganadería que luego se convertiría en la División de asuntos indígenas del Ministerio
de Gobierno (hoy Dirección General de Asuntos Indígenas del Ministerio de Interior y
Justicia), como también el Instituto Indigenista Colombiano. La Ley estableció que las
parcialidades indígenas que no tuvieran títulos de propiedad emanados del Estado o de
la Corona española y no pudieran comprobar su carácter de tales con prueba supletoria
en el plazo de cinco años contados a partir de la fecha en que se iniciara el
funcionamiento de la Sección de Negocios Indígenas, serían consideradas ocupantes de
terrenos baldíos. Esta disposición supone una quiebra radical con el principio sostenido
desde el siglo XVI, conforme al cual el Estado reconoció la propiedad inmemorial de los

                                                                                                               
113
“La ley 200 de 1936, por la cual se estableció la reforma agraria, tenía como finalidad otorgar
tierras a todos aquellos que cultivaban territorios que no les pertenecían y llevar a la práctica el
principio de que la propiedad privada debe cumplir una función social. Esta ley prohibió los desalojos
de los campesinos que invadían territorios ajenos y facultó al Estado para expropiar tierras en caso de
que fuera necesario” EL PROCESO DE MODERNIZACION DURANTE LOS GOBIERNOS
LIBERALES DE 1930 a 1946. Gobierno de Enrique Olaya Herrera, Publicación Digital,
consulta de agosto 19 de 2008.
[Link]

114
PATIÑO Rodríguez, Víctor Manuel. La Tierra en la América Equinoccial, Presidencia de la
República, Bogotá, 1997. P. 17.
  51  

grupos originarios, sin obligarlos a probar, como sí hace esta disposición, la propiedad
de lo que siempre fue suyo”115.

En adelante, las nuevas leyes de tierras, asimilan a baldíos las tierras ocupadas por
indígenas, situación que como lo describen los autores mencionados, desconoce el
derecho de propiedad ancestral sobre el territorio para los pueblos indígenas que no
contaron con los títulos de propiedad, y en consecuencia los ubicó en un nuevo plano
jurídico, pues tal como lo referencian los autores, al estar desprovistos de los títulos y
no poder probar sus derechos sobre sus territorios, estarán en la misma condición de
los campesinos sin tierras y por tanto en igualdad para asignación de tierras por parte
del Estado116.

Quiere decir lo anterior que ante la imposibilidad de demostrar la propiedad sobre las
tierras en los términos y formas exigidas por la Ley, los indígenas de los resguardos
como titulares de derechos colectivos perdieron la calidad de propietarios sobre las
tierras, en las que tradicionalmente se encontraban asentados y en consecuencia
pasaron a ser simples ocupantes de tierras de la Nación.

Adicional a las políticas destinadas a dividir los resguardos indígenas, es menester


mencionar acciones que registran vías de hecho a través de las cuales propietarios de
fincas grandes como de latifundistas, desatan diversas formas de agresión contra los
indígenas117. En consecuencia para los grandes latifundistas la disolución de los

                                                                                                               
115
Artículo [FERNANDO MAYORGA GARCIA Y MONICA PATRICIA MARTINI], “Los derechos
de los pueblos originarios sobre sus tierras de comunidad: Del Nuevo Reino de Granada a la República
de Colombia”. Op. Cit. P. 70.

116
Ibíd.

117
“Por supuesto, el derecho a los territorios ancestrales es violado con los diversos proyectos de
desarrollo que se imponen sobre ellos, los reordenan de forma violenta y los articulan a dinámicas
  52  

resguardos vista desde una ideología que promueve el desarrollo de los mercados es
necesaria, porque al liquidarse la propiedad colectiva se liberan fuerzas laborales a un
bajo costo para satisfacer las demandas de fincas y haciendas. Es en medio de este
contexto donde se intensifican las persecuciones que matizan el ambiente político en
que se desenvuelve la acción de lucha de Manuel Quintín Lame118.

2.2 Presencia de Manuel Quintín Lame en el marco de los conflictos con los
pueblos indígenas

Manuel Quintín Lame, nació en el departamento del Cauca en octubre de 1.883119,


según consta en los documentos del municipio de Puracé. Es descendiente de la etnia
Paéz radicada desde tiempo remoto en esta región, reducidos a una pequeña parcela
que ocuparon en calidad de terrazgueros en la Hacienda La Polindara120. Por ser

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                           
mercantiles”, HOUGHTON, Juan, “Estado del derecho a la tierra y al territorio de los pueblos
indígenas en Colombia”, Op. Cit. 191.

118
“Separar dos líneas de fuerzas que a principios de los años 70 confluyeron y, en nuestra opinión,
permitieron la eclosión del movimiento indígena, y posibilitaron el encuentro coyuntural entre una
tradición indígena de lucha y de resistencia y un movimiento campesino que, a escala nacional, se
había desarrollado alrededor del tema de una reforma agraria radical”. GROS, Cristian, Colombia
Indígena. Identidad cultural y cambio social, Fondo editorial CEREC, Bogotá- Colombia, Marzo de
1991, P. 177.

119
CASTILLO, Gonzalo y otros. Los Pensamientos del Indio que se educó dentro de las selvas
Colombianas. Universidad del valle, Facultad de Humanidades. Editorial Universidad del Cauca.
Primera edición Agosto de 2004. P. 16.

120
ORGANIZACION NACIONAL INDIGENA DE COLOMBIA – ONIC 25 años de resistencia por
una sociedad más incluyente. Hoy la herencia de Quintín Lame, en los pueblos indígenas colombianos
40 años de su muerte. Bogotá, octubre 4 de 2007. Publicación Digital, consulta realizada 28 octubre de
2008. [Link]
  53  

terrazguero o terrajero los mayores de la familia tenían la obligación de pagar con


días de trabajo no remunerado, como contraprestación al derecho de levantar una
construcción rústica para la vivienda y sembrar en una porción de tierra llamada
pancoger en la hacienda de propietarios particulares.

Esta situación de terrazguero se constituyó en su lucha para conseguir su abolición,


cuestión que en el año de 1.971 es recogida en el programa de lucha indígena como
punto cardinal121.

Los pocos años de escuela permitieron que su rebelión no fuese solo de


enfrentamiento en veredas y haciendas sino que se esforzó por estudiar el contenido
de las disposiciones, leyes y en general el cuerpo de normas que reducían a los
indígenas a la condición de terrazgueros en las haciendas, cuestiones estas que
condujeron a la intensificación de la represión oficial para frenar la rebelión de los
indígenas contra el régimen122.

En las vecindades de la ciudad de Popayán y de la hacienda San Isidro, Manuel  


Quintín   es   reclutado   y   conducido   a   instalaciones   militares   de   Panamá   para  
cumplir  con  la  obligación  de  prestar  el  servicio  militar. Después de 1.906, luego
de la última guerra civil, el país experimentó un proceso de elevación de precios de
las tierras para la producción, coyuntura económico-social que recrudece las
restricciones de hacendados y grandes propietarios contra la población de
                                                                                                               

121
HERRERA ANGEL, Marta. Lame, Manuel Quintín. Artículo publicado en la Biblioteca Virtual
del Banco de la República. [Link]
Edición original 12 de diciembre de 2004.

122
VILLANUEVA Martínez, Orlando. Manuel Quintín Lame: Una Llama al Viento. Consulta
realizada 23 mayo 2008, Publicación Digital, consulta realizada 2 enero 2009:
[Link]
  54  

terrazgueros123. Tales medidas impusieron la reducción de los pancoger y obligaron a


los indígenas a cercarlos para evitar posibles ensanchamientos de ellos.

Con estos hechos, se inicia la etapa de desarrollo de ideas sobre el derecho del
indígena a la posesión de la tierra de sus ancestros, motivado especialmente por la
lucha contra la reducción permanente de las tierras de parcialidad por parte de los
colonos, hacendados y empresarios rurales expansionistas y por la condición de
humillación que causaba la situación de semiesclavitud en la cual vivían los indígenas
terrazgueros124. Las abiertas hostilidades contra la población indígena expresadas en
los párrafos anteriores, indiscutiblemente que tenían que provocar una respuesta de
agresividad por parte de los indígenas quienes manifestaron:

“¿A cuenta de qué seguimos descontando terraje por un pedazo de tierra que es de
nosotros? ¿Nos da miedo que nos quemen los ranchos y nos corten los cercos,
porque reclamamos lo que nuestro Señor nos dio? los “blancos” nos quitaron las
tierras porque no supimos defenderlas y hoy nos quieren estrechar más; no lo
125
podemos permitir” .

                                                                                                               
123
“El período comprendido entre 1885 y 1930… no solamente parece que durante esa época se inició
en el país un proceso regular de desarrollo económico, sino que a la vez tuvo lugar un completo
trastrocamiento de la decadencia que lo precedido. Los años posteriores a 1930 se caracterizan por una
serie de cambios estructurales en la economía y por una continuidad del proceso de crecimiento más
allá del decenio de 1950” MC GREEVEY, William Paul. Op. Cit. P. 189.

124
CASTILLO, Gonzalo y otros. Los Pensamientos del Indio que se educó dentro de las selvas
Colombianas. Op. Cit. P. 17.

125
MOVIMIENTO SIN TIERRAS - Nietos de Manuel Quintín Lame Caloto Cauca. Por las tierras, el
bienestar de las familias y también por la visibilidad. Publicación Digital, Consulta realizada 14 abril
2008. Artículo publicado el día viernes 27 de octubre de 2006 en la página en la página Web:
[Link]
  55  

Esta era una expresión con la cual se ponía de manifiesto la necesidad de desconocer
por parte de los indígenas terrazgueros, la propiedad de la tierra que tenían
propietarios no indígenas y que según estos eran tierras que en el pasado, que no
podían precisar, se las habían arrebatado. Pero indiscutiblemente eran ya acciones
provenientes de las grandes travesías, visitas y reuniones que había realizado Manuel
Quintín Lame en su actividad de lucha política.

Es importante resaltar que la lucha de éste indígena tiene un valor especial, que radica
no solo en la profunda conciencia por defender los derechos territoriales de su pueblo
sino, de asumir su propia defensa jurídica, al estudiar por si mismo las Leyes civiles
por las cuales se reconocen los derechos personales.

“Un conflicto de tierras, producto de la desmembración del Cauca lo llevó a los


Códigos de derecho. Un abogado amigo le regaló un libro muy consultado en la
época: El abogado en casa; sin embargo, decidió comprar el Código civil, el cual
llegó a recitar de memoria en los estrados judiciales. Burlonamente comenzó a ser
126
llamado el doctor Quintito” .

Como consecuencias de estas acciones, los indígenas se resisten al pago del terraje lo
que desata la consiguiente detención de muchos de ellos; acciones que implican
entonces amenazas de los indígenas contra los mayordomos y propietarios de
haciendas, lo que provoca que se apodere de estos el terror luego de llevarse a cabo la
toma pacífica de la población de Paniquitá en 1.914, en las cercanías de la ciudad de
Popayán.

“En esta toma Manuel Quintín Lame, señaló que las palabras del Himno Nacional
eran una mentira, al igual que la independencia, porque a los indios no les habían
devuelto sus tierras” 127.

                                                                                                               
126
VILLANUEVA Martínez, Orlando. Op. Cit.

127
HERRERA ANGEL, Marta. Lame, Manuel Quintín. Op. Cit.
  56  

Manuel Quintín Lame recorre las comunidades indígenas de Tolima, Huila,


Tierradentro, Cauca y Valle, con la idea de llevar a cabo un levantamiento general
que haga posible sean escuchadas por el gobierno central y la administración pública
nacional los reclamos, denuncias de agresiones y asesinatos contra la población
indígena, desatadas por terratenientes y sicarios de la época, que culminarían con la
reunión programada para el 14 de febrero de 1.915, cuestión esta que fracasa y es
retenido en el pueblo de Coetando, en Belalcázar en el departamento del Cauca.
Durante un tiempo se advirtió una relativa calma en los pueblos donde el conflicto era
muy reiterativo, lo que tal vez hizo pensar que el cautiverio había logrado que Manuel
Quintín Lame renunciase a sus actividades; pero la sorpresa no se hizo esperar pues
lo que ocurriría era algo totalmente distinto.

“Trasladado a Popayán, ciudad en la cual estuvo preso durante nueve meses.


Después de su reclusión aparentó entregarse a las faenas agrícolas, pero mantuvo
sus actividades políticas. De esta forma logró desorientar a las autoridades que lo
vigilaban y neutralizar los continuos rumores sobre la continuación de sus
128
actividades proselitistas” .

Admirable la visión de largo plazo que tuvo este luchador indígena, pues llegó a
pensar en la necesidad no solo de la supresión del pago del terraje sino que advirtió
que esto tendría poco sentido si al mismo tiempo no se hacía un movimiento para
llevar representantes indígenas al Congreso Nacional129. Quiere decir que no obstante

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                           

128
VILLANUEVA Martínez, Orlando. Op. Cit.

129
“En elecciones del 8 de marzo de 1998. Los indígenas ampliaron su representación en el Senado y
en la Cámara… En las elecciones para Corporaciones y Alcaldía del 26 de octubre de 1997 se
observan ya más claramente los resultados del trabajo político de los movimientos indígenas. En esta
elección fueron elegidos 152 Concejales en representación de movimientos indígenas (27 por el
  57  

la crueldad y la represión que caracterizó el marco de sus luchas, siempre pensó en la


posibilidad que desde la Constitución Nacional pudiese prevalecer la justicia y se
pudiese lograr un allanamiento en el abismo que se abría frente a los pueblos
indígenas y no indígenas.

“Para entonces sus demandas no se limitaban a la supresión del pago del terraje,
sino que buscaban que los indios tuvieran representación en el Congreso Nacional,
para que pudieran expedir leyes que les fueran favorables”130.

La intensa persecución que marcó este período se refleja en parte con los hechos de
1.920, cuando se extinguen varios resguardos del Tolima que luego fueron parcelados
y absorbidos por hacendados como fue el caso de los ubicados en Ortega y
Chaparral131.

Es de destacarse que los conflictos por la tierra, que fueron el núcleo de la lucha de
Manuel Quintín Lame, no le hubiese permitido un acercamiento con los simpatizantes
y miembros del partido comunista, cuya lucha también se apoyaba en la promesa de
reformas agrarias y defensa en general del mejoramiento de las condiciones de vida
de los pobres en Colombia; tan es así que él se resiste y solo sus compañeros de

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                           
Movimiento de Autoridades Indígenas y 115 por el Movimiento Alianza Social Indígena); se eligieron
8 diputados de estas listas y se eligieron 13 Alcaldes… En las elecciones del 29 de octubre de 2000 se
reconocen los avances logrados por pequeños movimientos; entre ellos los liderados por indígenas”.
LONDOÑO Toro, Beatriz. La constitución de 1991 y los indígenas. Nuevos espacios de participación
política. Publicación digital Biblioteca Virtual Banco de la República, en el sitio web
[Link]

130
VILLANUEVA Martínez, Orlando. Op. Cit.

131
Artículo [FERNANDO MAYORGA GARCIA Y MONICA PATRICIA MARTINI], “Los derechos
de los pueblos originarios sobre sus tierras de comunidad: Del Nuevo Reino de Granada a la República
de Colombia”. Op. Cit. 35-75.
  58  

movimiento José Gonzalo Sánchez y Eutiquio Timoté, se vinculan al partido


comunista.

“En segundo lugar José Gonzalo Sánchez, quien comienza como lugarteniente de
Quintín Lame, pero se separa de él para convertirse en miembro fundador del
132
PCC.” .

Los últimos 15 años aproximadamente de la vida de Manuel Quintín Lame están


acompañados de restricciones para proseguir en su intensa labor que venía
desarrollando a favor de los pueblos indígenas, y si bien no le fue posible asistir al
acto mas trascendental de la vida política y de sus proclamas como fue la creación del
CRIC en el 1.971, pues su fallecimiento ocurre cuatro años antes, bien vale decir que
su lucha se vio correspondida años después:

“Efectivamente la exigencia por el respeto de los derechos indígenas en que se


comprometió este líder no ha concluido, su proyecto sobre la representación de los
pueblos indios en el Congreso es ya un hecho y cada día encuentran mayor
aceptación los esfuerzos de los indígenas por conservar y mantener su identidad
133
cultural” .

CAPITULO II - La mitad del siglo XX Época de tensiones en Latinoamérica y


Colombia en particular

La mitad del siglo pasado está caracterizada por la emergencia de formas de violencia
originadas por los conflictos surgidos en el marco de los movimientos agraristas que

                                                                                                               

132
GROS, Cristian. Op. Cit. P. 180.

133
HERRERA ANGEL, Marta. Lame, Manuel Quintín. Op. Cit.
  59  

afectan a distintos países latinoamericanos, en algunos de ellos los conflictos han


surgido décadas antes y podría decirse, sin riesgo a equívocos, que de modo general
el estado de tensión tiene como punto central las profundas desigualdades que acusan
las estructuras de distribución y posesión de la tierra. En Colombia el espectro del
conflicto está influido además por otros fenómenos económico-sociales, uno de ellos
puede identificarse como el inicio del proceso de industrialización134 que está
acompañado del desarrollo de las organizaciones sindicales135.

Este fenómeno es propio del proceso de expansión de la economía empresarial y


comercial que está articulada a la formación de los mercados de empleo asalariado y
a destajo, al mismo tiempo se ha recrudecido el conflicto político desencadenado por
el Frente Nacional que respaldaron los dos partidos nacionales y las clases
dominantes, con el objeto de allanar las profundas tensiones y posibilitar la
gobernabilidad.

En el marco de las tensiones y los conflictos de la década del 50, asume el poder una
junta militar que se comprometió a gobernar desde el mes de mayo de 1.957 hasta el
7 de agosto de 1.958136, fecha esta última, a partir de la cual se dio inicio al primero

                                                                                                               
134
“Durante las primeras décadas del siglo XX comenzó la industrialización del país, amparada por
normas proteccionistas, por la crisis del mercado internacional y las guerras mundiales”
MONDRAGON, Héctor, “Caña de azúcar, palma aceitera, biocombustibles y relaciones de
dominación”, Etnias y Política 5, Cuarta editorial, CECOIN, diciembre de 2007, P. 24.

135
MOLINA, Gerardo, Las ideas liberales en Colombia. De 1935 a la iniciación del Frente Nacional,
Segunda edición, Colección Manuales Universitarios Tercer Mundo, Editorial Tercer Mundo, Bogotá,
1978, P. 91 - 94.

136
EL FRENTE NACIONAL Wikipedia. La enciclopedia libre. Consulta realizada 5 de Abril de 2011.
Publicación digital en el sitio web: [Link]
  60  

de los cuatro períodos de gobierno presidencial donde se alternaron en el poder:


liberales y conservadores137.

El Frente Nacional significó en términos políticos el mantenimiento del monopolio de


los dos únicos partidos que le ha sido dable gobernar al País desde las primeras
décadas de la época Republicana hasta hoy. Para estos años las causas que configuran
las estructuras del conflicto se ven recrudecidas, en tanto que se han agudizado ciertas
dolencias sociales: el incremento del desempleo, los crecimientos poblacionales
urbanos causados por la migración de miles de campesinos en búsqueda de una mejor
respuesta social, son factores que intensifican la complejidad del conflicto sumado a
las presiones que se desencadenan de parte de los movimientos insurgentes. Para esta
época se impulsan procesos de reforma agraria en el exterior como en Colombia en
particular138, situaciones que son enfrentadas en parte con la Ley 135 de 1.961, que
crea al Instituto Colombiano de la Reforma Agraria –INCORA-, cuyo objetivo
fundamental consistió en la promesa de brindarle acceso a la tierra a los grandes
contingentes de campesinos arrendatarios y precaristas dentro del marco de un interés
por afectar el latifundio improductivo. Para esta época de los años 60s surgen las
FARC –Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia- con el respaldo de
contingentes campesinos que ven en el movimiento guerrillero las posibilidades de un
cambio en la estructura político-social colombiana139.

                                                                                                               
137
MELO Orlando, Jorge. “El Frente Nacional. Reformismo y Participación Política”. Estrategia
Económica y Financiera, Julio de 1978, en Biblioteca Virtual Luís Ángel Arango del Banco de la
República. Publicación Digital, Consulta realizada mayo 15 de 2008
[Link]

138
TIRADO Mejía, Álvaro, “Introducción a la historia económica de Colombia”, Op. Cit. P. 241.

139
FUERZAS ARMADAS REVOLUCIONARIAS DE COLOMBIA. La enciclopedia libre. Consulta
realizada 5 de Abril de 2011. Publicación digital en el sitio web:
[Link]
  61  

Las oposiciones políticas que irrumpen en el seno del país y que ponen de manifiesto
la necesidad de luchar por un nuevo esquema político que reivindique los sectores
empobrecidos de Colombia140, lo expresa un movimiento coyuntural y de corta vida
denominado MRL –Movimiento Revolucionario Liberal- cuya dirección la ejerce
para los años 60s Alfonso López Michelsen141 quien luego de la disolución del
movimiento, asume como primer presidente del período post-frente Nacional.
Simultáneamente se incrementan las acciones de oposición desde otra disidencia
surgida en el partido tradicional del conservatismo con el nacimiento, para el año de
142
1.961, de la ANAPO –Alianza Nacional Popular- y que se constituye como una
expresión de oposición al Frente Nacional.

Los hechos anteriores así como también otros que se producen en el exterior en la
mitad del siglo XX son muy importantes en la historia colombiana, para los objetivos
de esta tesis, dado que presionan a los países latinoamericanos, en unos más que en

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                           

140
ALFONSO LOPEZ MICHELSEN. La enciclopedia libre. Consulta realizada 5 de Abril de 2011.
Publicación digital en el sitio web: [Link]

141
“Durante el período en que estuvo vigente el Frente Nacional todas las manifestaciones de
descontento, las organizaciones sindicales, las protestas sociales, se consideraban ilegales. De manera
que a las luchas campesinas, obreras y sindicalistas solo les quedaba la opción de la vía armada…El
surgimiento de nuevos ideales liberales, como el de Alfonso López Michelsen, a través del recién
fundado Movimiento Revolucionario Liberal – MRL- en el cual militaban estudiantes, intelectuales y
partidarios de la revolución cubana, así como escritores sin partido”. ORTIZ Jiménez, William. “Los
Paraestados en Colombia: fundamentación teórica y salidas políticas” Editorial Universidad Autónoma
Latinoamericana. Medellín, Colombia. 2009. P. 49.

142
CABALLERO, Antonio, “El Frente Nacional”, POSADA Jaime, ALAPE Arturo, IRIARTE
Alfredo, “et al”, Historia de Colombia. Colombia Contemporánea I, Tomo 15, Salvat editores S.A.,
Bogotá, 1988, P. 1760.
  62  

otros, a realizar reformas políticas y agrarias para responder en parte al acuerdo de


1.961, en Punta del Este-Uruguay143, que fue provocado por las preocupaciones que
originó la Revolución Cubana, de enero de 1.959144, respecto a la estabilidad de las
condiciones político-sociales de los países latinoamericanos ante el triunfo del primer
movimiento guerrillero por vía de las armas, al derrocar la dictadura de Fulgencio
Batista y proclamar un Gobierno de izquierda con la declaración de organizar la
primera sociedad comunista en Latinoamérica.

“La Revolución Cubana de 1959, con el ascenso de Fidel Castro al poder, ocasionó
una drástica modificación en las relaciones de Estados Unidos con las naciones
Latinoamericanas. El país del Norte creyó que una medida útil para la prevención
de nuevos movimientos insurgentes con apoyo campesino en el Sur, sería el
cumplimiento de reformas agrarias que satisficieran, al menos en parte, las viejas
145
aspiraciones del campesinado pobre” .

Es así como en el 1.961 se promulga la Ley 135 por la cual se pretende reformar la
estructura agraria y se crea el Instituto Nacional de Reforma Agraria-INCORA.

                                                                                                               
143
“El Presidente Kennedy, al mismo tiempo que fomentaba la invasión a la isla, reunía los
gobernantes latinoamericanos para fabricar un plan. La demagogia cundió, y entre las declaraciones
que se tomaron en Punta del Este, el asunto de las reformas agrarias quedó en primera plana. Los
países signatarios en uso de su soberanía se comprometen durante los próximos años a… “impulsar,
dentro de las particularidades de cada país, programas de reforma agraria integral orientadas a la
efectiva transformación, donde así se requiera, de las estructuras e injustos sistemas de tenencia y
explotación de la tierra”. TIRADO Mejía, Álvaro. “Introducción a la Historia Económica de
Colombia” Op cit. P. 241.

144
REVOLUCION CUBANA La enciclopedia libre. Consulta realizada 7 de Abril de 2011.
Publicación digital en el sitio web: [Link]

145
ROLDAN Ortega, Roque. Op. Cit. P. 22.
  63  

En el marco de este proceso interesado en provocar una profunda reforma en la


estructura social agraria del País, -por lo menos es lo que reza en las páginas
introductorias que preceden al articulado de la Ley-146 se agiganta el movimiento
campesino en general y de los indígenas en particular; puesto que la reforma agraria
no era posible de materializar sin que hubiese una organización que en armonía con
las instituciones públicas le dieran aplicabilidad a la Ley.

Por esta razón le corresponde al gobierno liberal de Carlos Lleras Restrepo, fundar lo
que se llamó: Asociación Nacional de Usuarios Campesinos – ANUC para los años
de 1.967147, que se adscribe al Ministerio de Agricultura y le confiere representación
a los campesinos ante las oficinas nacional y regionales del INCORA, a fin de
conseguir que los procesos de compra y titulación de tierras no cuenten con
oposiciones de carácter político al estar respaldados por dicha asociación
campesina148.

“Los sectores de terratenientes y conservadores disponían de fuertes organizaciones


gremiales y grupos de presión política que, de manera eficiente, estaban bloqueando

                                                                                                               
146
COLOMBIA, Congreso de la República, Ley 135 de 1961 Sobre Reforma Social Agraria. Diario
Oficial. Año XCVIII. N. 30691. 20, Diciembre, 1961.

147
SILVA, Thair Shameel. Movimiento Campesino Colombiano: historia y lucha. Consulta realizada 7
de abril de 2011. Publicación Digital en el sitio Web
[Link]

148
“El último intento gubernamental serio de resolver el problema de distribución de la tierra fue la
reforma agraria del presidente Carlos Lleras Restrepo (1966-70) llegó incluso a proponer una alianza
con el campesinado y para lograrla, impulsó la organización de la Asociación Nacional de Usuarios
Campesinos Anuc”. REYES Posada, Alejandro “Guerreros y Campesinos. El despojo de la tierra en
Colombia”. Editorial Norma. Bogotá, Colombia. 2009. P.28.
  64  

la aplicación de la reforma y amenazaban con impedir el logro de las metas,


149
modestas de por si, de la reforma agraria” .

A pesar de estas condiciones, el marco general de la Asociación de Usuarios


Campesinos, ANUC, no ofrecía representatividad específica para enfrentar las
problemáticas concretas de los pueblos indígenas donde también comenzó a darse el
proceso de adquisición, a través de la modalidad de compra de tierras, su repartición
y posterior titulación a quienes carecían de ellas como también a aquellos que aun
cuando tenían tierras les eran insuficientes.

Con la creación de la Asociación Nacional de Usuarios Campesinos – ANUC, se


concede reconocimiento institucional a las manifestaciones espontáneas campesinas y
se les brinda asiento como representantes en los organismos del Ministerio de
Agricultura. Con la anterior denominación el Estado generalizó el problema de las
tierras y con el nombre de Campesinado, parece ser puesto que la Ley no lo
discrimina, que el Estado homogenizó la situación de indígenas y campesinos, como
si en la problemática de lucha por la tierra no hubiesen distinciones sustantivas.

Dos años antes, es decir para 1.965, en este marco de desarrollo de organizaciones de
carácter campesino y popular había surgido, en las regiones del oriente colombiano
un grupo de guerrillas con amplia influencia en los sectores: universitarios, obreros y
campesinos, que se denominó ELN – Ejército de Liberación Nacional-150.
                                                                                                               
149
RUDQVIST, Anders. La Organización Campesina y la Izquierda ANUC en Colombia 1970-1980.
Departamento de Sociología. Informes de Investigación N° 1, 1983. Pág. 1.
[Link]

150
“Se afirma con respecto al origen de la guerrilla en el país, que esta se orienta en dos versiones: una
que procede de los movimientos sindicalistas, obreros organizados, líderes estudiantiles, que
conformaron el ala del Ejercito de Liberación Nacional (ELN) con fuerte influencia de la Revolución
Cubana y la otra, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) de origen netamente
campesino, se inició como grupo de autodefensa y luego se expandió por todo el territorio nacional”.
  65  

Simultáneamente en otras partes del territorio en el mismo año se desplegaban


acciones de otro grupo irregular de guerrillas denominado EPL –Ejército Popular de
Liberación-151.

En el marco de ésta coyuntura irrumpe el llamado movimiento M19152, en 1.970, que


pronto se convierte en un movimiento armado que busca una transformación, por lo
menos en lo concerniente a la estructura política del Estado.

En estos mismos ámbitos se organiza para el año de 1.971 otro movimiento que tiene
amplia simpatía en los contextos universitarios, sindicales y campesinos, con una
clara orientación en su programa político de izquierda denominado MOIR -
Movimiento Obrero Independiente y Revolucionario-153.

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                           
ORTIZ Jiménez, William. “Los Paraestados en Colombia: fundamentación teórica y salidas políticas”
Op. Cit. P. 50.

151
“El Estado se manifestó principalmente por medio del crecimiento de su burocracia y sus recursos
que originó hacia los años 60s las guerrillas radicalizadas como las FARC, el ELN y el EPL, expresión
nacional de la nueva izquierda latinoamericana y herederos de la violencia bipartidista y cuya
presencia desafiaba el monopolio del bipartidismo” ORTIZ Jiménez, William. “Los Paraestados en
Colombia: fundamentación teórica y salidas políticas” Ibíd. P. 49.

152
“En 1970 asume el poder el conservador Misael Pastrana Borrero, quien fuere el último presidente
del Frente Nacional. Debió afrontar serios problemas de orden público por las acusaciones de fraude
electoral que se le hicieron desde la ANAPO tras la derrota de Rojas Pinilla. Debido a esto, el sector
más radical de la Anapo conformado esencialmente por estudiantes universitarios y obreros, decide
integrar un grupo armado para intentar tomar el poder por la fuerza: el M19 (movimiento 19 de abril)
nombre que hacía referencia al día en que se realizaron las elecciones presidenciales”. MELO, Jorge
Orlando. “El Frente Nacional”. Op. Cit.

153
CABALLERO, Antonio, “El Frente Nacional”, POSADA Jaime, ALAPE Arturo, IRIARTE
Alfredo, “et al”, Historia de Colombia. Colombia Contemporánea I, Tomo 15, Salvat editores S.A.,
Bogotá, 1988, P. 1760.
  66  

Tal vez todo este complejo de movimientos políticos, de movimientos agraristas y de


movimientos insurgentes con distintas orientaciones en lo concerniente a los modelos
para asegurar el triunfo de la revolución, unido a las particularidades que revisten los
conflictos de tierras al interior y vecindades de los resguardos indígenas154 es lo que
enmarca la creación de una organización como el CRIC155, de modo que se convierta
en la institución organizada desde la cual se manifestarán sus exigencias y
pensamientos respecto de la problemática de tierras y la presencia del INCORA en
los asuntos de los resguardos que dentro de sus acuerdos proclamó:

“La proclama que constituye las bases de la lucha promovidas por el CRIC entre
otras son: 1. Recuperar las tierras de los resguardos; 2. Ampliar los resguardos; 3.
fortalecer los cabildos; 4. No pagar terrajes; 5. Hacer conocer las leyes sobre
156
indígenas y exigir su justa aplicación” .

Por consiguiente los pueblos indígenas que estaban colocados, en situaciones


distintas a las del resto del campesinado en general, por cuanto que algunas
comunidades indígenas estaban asentadas en áreas de fincas que según sus

                                                                                                               

154
“Es en esta década que se consolida el movimiento indígena, cuando las comunidades presionadas
por sus condiciones de terrajeros y jornaleros con remuneraciones irrisorias, se deciden a recuperar las
tierras de las haciendas ubicadas en la zona plana de los municipios de Caloto y Corinto”.
CORPORACION COLECTIVO DE ABOGADOS José Alvear Restrepo “Lucha por la tierra y
persecución al movimiento indígena: impunidad y crímenes de Estado en el departamento del Cauca”.
Bogotá, Colombia 2007. P.24.

155
“El 24 de febrero de 1971, en Toribío, siete resguardos indígenas crearon el Consejo Regional
Indígena del Cauca, CRIC”. Laboratorio de paz y proyecto paz y desarrollo. Eco región Macizo
Colombiano y Alto Patía. Información institucional CRIC. Popayán, Cauca. Historia. [Link]
[Link]/[Link]?option=com_content&view=article&id=22&Itemid=34

156
SEVILLA Casas, Elías. Op. Cit. P. 98.
  67  

reclamaciones fueron en el pasado territorios indígenas pero que al no existir claridad


sobre los respectivos títulos, el INCORA procedió a adelantar los trámites de
adquisición de las tierras para repartirlas posteriormente bajo la modalidad de
Unidades Agrícolas Familiares, hizo que diez años mas tarde de promulgada la Ley
135 de 1.961, el pueblo indígena del Cauca con representaciones de resguardos del
Tolima, del Huila y otros, se reunieran en el marco de una convocación amplia para
debatir la temática157.

Los antecedentes se remiten a las ambigüedades que, presuntamente había en los


títulos de propiedad que tiene el resguardo de Guambía sobre la tradición de sus
tierras y los que presentaba su propietario, quien acosado por los conflictos desatados
por los miembros del resguardo, acepta ser parte de un proceso de negociación para
venderle las tierras al INCORA y luego esta institución le hiciera entrega al resguardo
pero quedando obligados a pagarle con sus respectivos intereses el precio pagado por
el Estado. Los antecedentes de esta posición están atados a la proclama que había
hecho Manuel Quintín Lame años antes:

“1. Defensa de las parcialidades y oposición militante a las leyes de división y


repartición de las mismas; 2. Consolidación del cabildo indígena como centro de
autoridad y base de organización. 3. Recuperación de tierras perdidas a manos de
los terratenientes y desconocimiento de todos los títulos que no sean cédulas reales;
4. Liberación de los terrazgueros mediante la negación a pagar terraje o cualquier
otro tributo personal y 5. Afirmación de los valores culturales indígenas y rechazo
de la discriminación racial y cultural, a que son sometidos los indígenas
158
colombianos” .
                                                                                                               
157
“La necesidad de defender los resguardos y de proteger al movimiento indígena que ahora era
tildado de subversivo, llevó a los representantes de diferentes parcialidades y organizaciones indígenas
del Cauca a unirse en torno al Consejo Regional Indígena del Cauca, CRIC creado en febrero de 1.971
en Toribío” CORPORACION COLECTIVO COLEGIO DE ABOGADOS José Alvear Restrepo
“Lucha por la tierra y persecución al movimiento indígena: impunidad y crímenes de Estado en el
departamento del Cauca”. Op Cit.
  68  

En los conflictos respecto a la propiedad de las tierras ocupadas por los indígenas fue
reiterativa la consideración de que eran ocupantes de hecho, incurriendo en
situaciones de ilegalidad por cuanto ellos no podían acreditar títulos formales para
impugnar ante el INCORA, los proceso de adquisición de las tierras donde estaban
asentados en calidad de terrazgueros, puesto que los propietarios de fincas si tenían
los títulos de propiedad respectivos que los acreditaban en su condición159.

Esta situación es repetitiva porque ocurre lo mismo con las fincas de propietarios
particulares adentro o afuera del resguardo de la María departamento del Cauca,
situación que se vuelve a encontrar en los resguardos de Pitayó, Jambaló y en la parte
norte ocurre lo mismo con la hacienda Guatava, el Credo, la Susana160 y muchas otras
del departamento sobre las cuales el INCORA ha iniciado procesos de adquisición
para comprarlas y entregarlas a los indígenas161. Estas tierras ante el INCORA
satisfacen el estudio de tradición de los títulos para comprarlas, pagando por ellas, en
últimas los indígenas quienes manifiestan que han sido segregadas de una manera
ilegal al territorio de los resguardos, por consiguiente invocan la necesidad de que el

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                           
158
SEVILLA Casas, Elías. Op. Cit. P. 99.

159
“La controversia se generó por el enfrentamiento de los propietarios, que alegaban su título de
propiedad inscrita para obtener la defensa del Estado, y los colonos que, aunque no tenían documento
legal alguno, invocaban la posesión que habían mantenido en un determinado espacio geográfico como
factor de la defensa de su derecho”. MAYORGA García. La Propiedad territorial en Colombia. Las
tierras comunales, la colonización y la cuestión agraria. Publicación Digital en Biblioteca Virtual del
Banco de la República en el sitio web:
[Link]

161
ESPINOZA, Miriam Amparo. “Representación y cambio en el Quintín Lame”. Consulta realizada
18 de enero 2008 [Link]
  69  

INCORA no compre sino que expropie dentro de un proceso de recuperación y de


ampliación del territorio del resguardo. Años 70s, y siguientes.

La renuencia de los indígenas a aceptar la actuación del INCORA, orientada a la


compra de los predios, fue seguida de la decisión de poner en marcha el programa
político del CRIC, en el sentido de cesar el pago del terraje que significaría el
desconocimiento de la propiedad privada de los predios donde estaban asentados
como terrazgueros, lo cual conduce a que los voceros indígenas sean objeto de una
intensa persecución que consigue, apoyado en sicarios de la época, dar muerte justo al
líder indígena Antonio Mestizo, nacido y arraigado en la hacienda del Credo, como
también al líder de Fresagro –Frente Social Agrario- Gustavo Mejía162. Poco tiempo
después de haberse producido la reunión de febrero de 1.971 en Toribío, Cauca y que
a grandes rasgos recoge el legado de la lucha de los pueblos indígenas.

Es en el marco de este clima político que Colombia suscribe un acuerdo internacional


que le imprimirá una dinámica nueva a la legislación agraria indígena que hasta ahora
le ha precedido. Relevante por tanto en la historia que haya sido desde el exterior el
surgimiento de las presiones interesadas en generar normas jurídicas que brinden
protección y mejoramiento de las condiciones actuales cuando pocas décadas atrás
había prevalecido una legislación interesada en la liquidación de los resguardos, lo
cual evidentemente hubiera conducido a la destrucción del vínculo fundamental que
ata a los indígenas como etnia, como cultura y como pueblo.

                                                                                                               
162
“Las luchas por las tierras sostenidas por los terrajeros del Chimán en la región de Silvia y del
Credo, en la de Caloto… a las que siguen conflictos en el resguardo de Coconuco, en la hacienda
Cobaló como también en el resguardo de Paniquitá… Dos fuertes personalidades no indígenas Gustavo
Mejía y el Padre León Rodríguez ejercen una considerable influencia. El primero a la cabeza de
Fresagro organiza la lucha por la tierra en torno al ingenio de Ucrania; el Segundo fundador de la
Unidad Popular dirige en la ciudad de Corinto un combate frontal contra el poder político local y la
corrupción” GROS, Cristian. Op. Cit. P. 175, 183 y 189.
  70  

Este recuento parecería insignificante si no fuese por el hecho de que en él se muestra


la concurrencia de muchos factores que incrementan las preocupaciones por el
resquebrajamiento del orden nacional y la presencia cada vez mas intensa de grupos
irregulares, como se les denomina hoy, que tratan de conquistar por la fuerza de las
armas lo que las acciones de reclamaciones políticas dentro del orden constitucional
no les ha permitido conseguir. De modo pues que no se trató de una simple
coincidencia que los Convenios Internacionales concuerden con ésta época de
agitación nacional, que hunde sus raíces desde la mitad del siglo pasado y arrecian
posteriormente. Es para los lectores de esta historia el triunfo de las luchas internas
que consiguen ser oídas más desde afuera que desde adentro del país.

1. Convenio 107 de 1.957 de la OIT

El Convenio 107 de la OIT relativo a la protección e integración de las poblaciones


indígenas, tribales y semi-tribales en los países independientes, fue aprobado por la
Conferencia General de la Organización Internacional del Trabajo en 1.957163, con un
extenso articulado en donde se destacan los acápites sobre tierras; contratación y
condiciones de empleo; seguridad social y sanidad; medio ambiente y recursos
naturales; educación y tierras. De estos solo se hará mención a algunos de ellos, en
especial los que se refieren al acceso a la tierra.

Su contenido recoge la declaración de Filadelfia en donde se afirma que “todos los


seres humanos tienen derecho a perseguir su bienestar material y su desarrollo
espiritual en condiciones de libertad y dignidad, de seguridad económica y en
igualdad de oportunidades”. Además considera que “en los diversos países
independientes en donde existen poblaciones indígenas y otras poblaciones tribales y
                                                                                                               
163
CONVENIO OIT Nº 107 Relativo a la Protección e Integración de las Poblaciones Indígenas y de
otras Poblaciones Tribales y Semitribales en los Países Independientes 1957.
  71  

semi-tribales; que no se hayan integradas todavía en la colectividad nacional y cuya


situación social, económica o cultural les impida beneficiarse plenamente de los
derechos y de las oportunidades de que disfrutan los otros elementos de la
población”164.

Con esta exhortación se demanda de los países que suscriban el acuerdo, la


incorporación pronta en las legislaciones de sus Estados, la anterior finalidad a
efectos de brindarles prontamente a sus destinatarios el mejoramiento de las
condiciones de vida y de trabajo. El Convenio además, no obstante expresar sus
disposiciones de una manera universal, trasciende en sus alcances la normatividad
jurídica interna de algunos países como ocurre en el caso colombiano, pues al
examinar los artículos 11, 13 y 14165, se constata que para el año 1.957, en nuestra
legislación hay una ausencia total en el orden de éste interés.

Es de señalar que este Convenio constituye para ese momento el mayor avance
jurídico, pues es el primer instrumento internacional ratificado por Colombia para
amparar a pueblos indígenas y tribales. Años después este Convenio es recogido en
muy pocos artículos por la Ley 135 de 1.961, conocida como “Ley de reforma

                                                                                                               
164
Ibíd.

165
Ibíd. Artículos 11, 13 y 14 en su orden: “Se deberá reconocer el derecho de propiedad, colectivo e
individual, a favor de los miembros de las poblaciones en cuestión: sobre las tierras tradicionalmente
ocupadas por ellas”. Artículo 13 en el numeral 2: “Se deberán adoptar medidas para impedir que
personas extrañas a dichas poblaciones puedan aprovecharse de esas costumbres o de la ignorancia de
las leyes por parte de sus miembros para obtener la propiedad o el uso de las tierras que les
pertenezcan”. Artículo 14: “Los programas agrarios nacionales deberán garantizar a las poblaciones en
cuestión, condiciones equivalentes a las que disfrutan otros sectores de la colectividad nacional, a los
efectos de: A, la asignación de tierras adicionales a dichas poblaciones cuando las tierras de que
dispongan sean insuficientes para garantizarles los elementos de una existencia normal o para hacer
frente a su posible crecimiento numérico”.
  72  

agraria” de modo que los apartes mencionados del Convenio se reflejan en los
artículos: 29 y 94 que disponen en su orden:

“no podrán hacerse adjudicaciones de baldíos que estén ocupados por comunidades
indígenas o que constituyan su hábitat, sino únicamente y con destino a la constitución
de resguardos indígenas. Y el instituto de la reforma agraria constituirá previa consulta
con el Ministerio de Gobierno, resguardos de tierra en beneficio de los grupos o tribus
indígenas que no la poseen” 166.

Mas allá de éste articulado, dadas las presiones en algunas regiones como fue en el
departamento del Cauca y seguramente en otras, el INCORA adquirió tierras para
adjudicarlas en la modalidad de unidades agrícolas familiares, UAF167 a indígenas
que habían desbordado los resguardos y se habían asentado en haciendas particulares
en condiciones de terrazgueros. Es de destacar también, que no obstante los
Convenios y la Ley mencionada pasados 50 años, aun se llevan hoy día a cabo
acciones de hecho por parte de indígenas en calidad de terrazgueros asentados en
fincas próximas a sus territorios y resguardos, reclamando del Estado el
cumplimiento de las acciones legales correspondientes, a fin de permitirles
accesibilidad a la tierra.

Si bien en estos 50 años de aplicación de los Convenios de la OIT, se legalizaron


títulos de propiedad sobre tierras ocupadas por indígenas; se adquirieron por vía de
                                                                                                               
166
COLOMBIA, Congreso de la República, Ley 135 de 1961 Sobre Reforma Social Agraria. Diario
Oficial. Año XCVIII. N. 30691. 20, Diciembre, 1961. Op. Cit.

167
“Entre 1967 y 1981, en aplicación de la Ley de Reforma Agraria, se comenzaron a delimitar los
territorios indígenas como reservas indígenas en la perspectiva de repartirlas posteriormente entre los
indígenas como unidades agrícolas familiares, UAF. Este régimen legal de reserva indígena es una
forma de tenencia superada a causa del cambio de política indigenista sucedido en 1980, cuando se
comenzó a convertir las reservas en resguardos”. ARANGO, Raúl, SANCHEZ Enrique, Los Pueblos
Indígenas de Colombia 1997. Op. Cit. P. 213.
  73  

compras tierras para ensanchar resguardos y se titularon baldíos, hasta llegar en 1.997
a contar con 27.9 millones de hectáreas168 de tierras aproximadamente ocupadas por
pueblos indígenas en un país de 1.141.748 de Kilómetros cuadrados169 equivalentes a
114 millones de hectáreas brutas, aparecería esta relación como satisfaciendo en
términos exacerbados el Convenio 107 y el 169 de 1.989 y mas allá el espíritu “muy
humanista” de gobiernos que desde el Frente Nacional interpretaron cabalmente estas
demandas a favor de los pueblos y comunidades indígenas. Y aun más se reflejaría
también si se hace la relación atendiendo a los últimos datos censales una población
indígena de medio millón de personas aproximadamente en el territorio nacional de
un país de 42.8 millones170. Las cifras brutas podrían sugerir la idea que entonces
ahora el signo de la inequidad se invirtió, pues el campesinado en general y los
grandes propietarios habrían quedado reducidos a una mínima expresión lo cual
quizás no se comporte con arreglo a estos términos.

2. Del Convenio 107 al 169 de la OIT

A este Convenio 107, que había sido ratificado por el Congreso de la República con
la expedición de la Ley 31 de 1.967 lo sucedió el Convenio 169 de 1.989, dadas las
quejas de movimientos indígenas y grupos académicos que lo acusaban de ser

                                                                                                               
168
Ibíd. P. 223.

169
ATLAS geográfico universal y de Colombia. Grupo Editorial Océano – Nueva edición 1993.
Barcelona, España.

170
DEPARTAMENTO NACIONAL DE ESTADISTICA–DANE. Población Colombiana conciliada a
30 de junio de 2005. Publicación Digital, consulta 30 de agosto de 2008
[Link]
  74  

excesivamente integracionista y desconocer la autonomía171. La conferencia


convocada en Ginebra expuso la necesidad de celebrar un nuevo pacto internacional
de derechos civiles y políticos en virtud de los cambios ocurridos en la situación de
los pueblos indígenas y tribales en las diversas regiones del mundo, lo que hacía
aconsejable adoptar nuevas normas internacionales en la materia; cuestión ésta que se
trasluce nítidamente en las exposición de motivos:

“Que en muchas partes del mundo esos pueblos no pueden gozar de los derechos
humanos fundamentales en el mismo grado que el resto de la población de los
Estados en que viven y que sus leyes, valores, costumbres y perspectivas han sufrido
a menudo una erosión”. Es por lo que en lo concerniente a la parte 1, artículo 6 de
la política general se insistirá que al aplicar las disposiciones del convenio, los
gobiernos deben: “consultar a los pueblos interesados, mediante procedimientos
apropiados y en particular a través de sus instituciones representativas cada vez
que se prevean medidas legislativas o administrativas susceptibles de afectarlos
directamente” 172.

Mas adelante insistirá que las consultas llevadas a cabo en aplicación de éste
Convenio deben “efectuarse de buena fe y de una manera apropiada a las
circunstancias, con la finalidad de llegar a un acuerdo o lograr el consentimiento
acerca de las medidas propuestas”173. Este Convenio se desarrolla en 44 artículos
cubriendo una extensa temática entre las cuales vale destacarse: los derechos de los
pueblos indígenas; normas relativas a la conservación del medio ambiente y recursos
naturales; sanciones penales, y derechos de propiedad de las tierras entre otros.

                                                                                                               
171
ZAPATA, Carlos, “Las políticas públicas vistas desde la organización social: el caso indígena en
Colombia”. En Indígenas sin derechos. Situación de los derechos humanos de los pueblos indígenas,
CECOIN, archivo anuario web. P.35.

172
CONVENIO OIT Nº 169 de 1989, sobre Pueblos Indígenas y Tribales en Países Independientes.

173
Ibíd.
  75  

En ésta dirección se entiende que de ahora en adelante los pueblos indígenas deben
tener derecho para decidir sus prioridades en relación con los modelos de desarrollo
económico, al punto de ser consultados respecto de acciones que de éste se deriven en
términos de posibles afectaciones para su complejo cultural y social; de otra parte se
constituye en una prioridad, para los Estados suscriptores, el interés por mejorar sus
condiciones de vida en la formulación de los planes de desarrollo económico, lo cual
es un reconocimiento al carácter de autonomía que se le confiere en el ejercicio de sus
instituciones propias; pues las decisiones derivadas de sus instituciones son legítimas
y deben ser respetadas siempre que no sean incompatibles con los derechos
fundamentales que se definen en el sistema jurídico nacional174.

En la cotidianidad colombiana hay testimonios documentales que ilustran los


conflictos que se han desencadenado por la violación de los territorios indígenas por
parte de empresas nacionales y extranjeras175, con la anuencia del Estado en algunas
                                                                                                               
174
Ibíd. Artículo 7 “Los pueblos interesados deberán tener el derecho de decidir sus propias
prioridades en lo que atañe el proceso de desarrollo, en la medida en que éste afecte a sus vidas,
creencias, instituciones y bienestar espiritual y a las tierras que ocupan o utilizan de alguna manera, y
de controlar, en la medida de lo posible, su propio desarrollo económico, social y cultural. Además
dichos pueblos deberán participar en la formulación, aplicación y evaluación de los planes y
programas de desarrollo nacional y regional susceptible de afectarles directamente”.

175
“Desde 1970 el Ministerio de Minas y Energía venía impulsando la realización de estudios de
prospección minera en la zona denominada Bartolito Mandé…A partir de ese momento, la OIA inició
la revisión del procedimiento por el cual se otorgaron los contratos, para verificar si se habían
cumplido los requisitos previos como el otorgamiento de licencias ambientales, la consulta a las
comunidades afectadas y demás trámites establecidos en el Código de minas. De tal revisión se
concluye claramente que tales exigencias fueron omitidas en el procedimiento”, ARANGO José
Ubeimar, ARBOLEDA Betancourt Adriana, YAGARÍ Nury, “Megaproyectos mineros en territorios
de comunidades negras e indígenas de bajo y medio Atrato: El proyecto minero Mandé Norte”, Etnias
y Política 3, CECOIN, octubre de 2006. P. 104.
  76  

ocasiones176, interesadas en adelantar proyectos económicos que indiscutiblemente


han entrañado perjuicios para el hábitat, el ecosistema y los territorios asientos de
pueblos indígenas; innegable el avance y protección que ahora consiguen estos
pueblos al reconocérseles los derechos que obligan a los agentes externos y a la
nación colombiana a adelantar consultas previas para eventuales decisiones en ésta
materia177.

No menos importantes son aquellos artículos que en el Convenio exhortan a los


Estados Nacionales, para que en sus cuerpos jurídicos se haga posible una
satisfactoria articulación de los sistemas de autoridades políticas e institucionales que
se desprenden de la sobrevivencia de los organismos sociales correspondientes a los
pueblos indígenas; de modo que la autoridad nativa pueda ser subsumida en el
sistema jurídico nacional, sin perjuicio de tolerar las tensiones eventuales que se

                                                                                                               
176
“En los bosques del pacífico y otras regiones del país, donde la extensión de cultivos de palma
africana mantiene su curso aún en territorios comunitarios y donde la tenencia de la tierra y los
bosques se obtiene por métodos ilegítimos legitimados por el aparato estatal” BETANCUR, Ana
Cecilia, “La Ley General Forestal: un debate sin concluir”, Etnias y Política 3, CECOIN, octubre de
2006.

177
CONVENIO OIT Nº 169 de 1989, Op. Cit. Artículo 15 “1. Los derechos de los pueblos interesados
en los recursos naturales existentes en sus tierras deberán protegerse especialmente. Estos derechos
comprenden… la utilización, administración y conservación de dichos recursos. 2. En caso de que
pertenezca al Estado la propiedad de los minerales o de los recursos del subsuelo, o tenga derechos
sobre otros recursos existentes en las tierras, los gobiernos deberán establecer o mantener
procedimientos con miras a consultar a los pueblos interesados, a fin de determinar si los intereses de
esos pueblos serían perjudicados, y en qué medida, antes de emprender o autorizar cualquier programa
de prospección o explotación de los recursos existentes en sus tierras… Los pueblos interesados
deberán participar siempre que sea posible en los beneficios que reporten tales actividades, y percibir
una indemnización equitativa por cualquier daño que puedan sufrir como resultado de esas
actividades”.
  77  

puedan originar en el ámbito de la coexistencia de dos sistemas de normas en donde


incluso algunas de ellas pueden tener alcances penales limitados178.

Por último, es oportuno observar que en relación con el capítulo de tierras hay un
salto sustantivo del Convenio 107 al Convenio 169 sobre el cual se están haciendo
algunos juicios respecto de sus alcances. Este acuerdo es recogido en su generalidad
por la Ley 21 del 4 de marzo de 1991 y luego la constitución de 1.991, en un número
amplio de artículos179 que a su vez fueron incorporados en la Ley 160 de 1.994.

                                                                                                               
178
Ibíd. Artículo 10: “1. Cuando se impongan sanciones penales previstas por la legislación general a
miembros de dichos pueblos deberán tenerse en cuenta sus características económicas, sociales y
culturales. 2. Deberá darse la preferencia a tipos de sanción distintos del encarcelamiento.” Articulo 8:
“Al aplicar la legislación a los pueblos interesados deberán tomarse debidamente en consideración sus
costumbres o su derecho consuetudinario. Dichos pueblos deberán tener el derecho de conservar sus
costumbres e instituciones propias, siempre que estas no sean incompatibles con los derechos
fundamentales definidos por el sistema jurídico nacional ni con los derechos humanos
internacionalmente reconocidos”. Articulo 9 “1. En la medida en que ello sea compatible con el
sistema jurídico nacional y con los derechos humanos internacionalmente reconocidos, deberán
respetarse los métodos a los que los pueblos interesados ocurren tradicionalmente para la represión de
los delitos cometidos por sus miembros. 2. Las autoridades y los tribunales llamados a pronunciarse
sobre cuestiones penales deberán tener en cuenta las costumbres de dichos pueblos en la materia”.

179
COLOMBIA, Constitución Política de 1991, Legis Editores. 16ª edición. Bogotá, 2006. Artículo
63: “Los bienes de uso publico: los parques naturales, las tierras comunales de grupos étnicos, las
tierras de resguardo, el patrimonio arqueológico de la nación y los demás bienes que determine la ley
son inalienables, imprescriptibles e inembargables”. Artículo 286: “Son entidades territoriales los
departamentos, los distritos, los municipios y los territorios indígenas”. Artículo 329: “La
conformación de las entidades territoriales indígenas se hará con sujeción a lo dispuesto en la Ley
orgánica de ordenamiento territorial…”. Articulo 330: “…Los territorios indígenas estarán gobernados
por consejos conformados y reglamentados según los usos y costumbres de sus comunidades y
ejercerán las siguientes funciones…”. Artículo 357: “Los municipios participarán de los ingresos
corrientes de la Nación… Para los efectos de ésta participación, la Ley determinará los resguardos
indígenas que serán considerados como municipios”.
  78  

En particular el articulado sobre tierras le imprime una mayor significación que


indiscutiblemente enriquece el concepto que se ha venido empleando de territorio de
los pueblos indígenas, puesto que ahora éste se extenderá a los ámbitos de lo que es el
hábitat donde secularmente se encuentran establecidos y lo que es más, se prevé la
solución de aquellas situaciones que por diferentes causas, pueblos indígenas o
comunidades indígenas hayan tenido que trasladarse a otros espacios geográficos y la
obligatoriedad de los Estados Nacionales de facilitar los retornos a las áreas que
habitaron y de las cuales fueron desplazados180.

Muy visionario este Convenio pues ante el conflicto interno que afronta la Nación
colombiana, parte de los pueblos indígenas en diversos puntos de la geografía
nacional han sido forzados a abandonar sus tierras para garantizar su sobrevivencia,

                                                                                                               

180
Artículo 16. Convenio 169 de la OIT: 1. A reserva de lo dispuesto en los párrafos siguientes de este
artículo, los pueblos interesados no deberán ser trasladados de las tierras que ocupan. 2. Cuando
excepcionalmente el traslado y la reubicación de esos pueblos se consideren necesarios, sólo deberán
efectuare con su consentimiento, dado libremente y con pleno conocimiento de causa. Cuando no
pueda obtener su consentimiento, el traslado y la reubicación sólo deberá tener lugar al término de
procedimientos adecuados establecidos por la legislación nacional, incluidas encuestas públicas,
cuando haya lugar, en que los pueblos interesados tengan la posibilidad de estar efectivamente
representados. 3. Siempre que sea posible, estos pueblos deberán tener el derecho de regresar a sus
tierras tradicionales en cuanto dejen de existir las causas que motivaron su traslado y reubicación.4.
Cuando el retorno no sea posible, tal como se determine por acuerdo o en ausencia de tales acuerdos,
por medio de procedimientos adecuados, dichos pueblos deberán recibir en todos los casos posibles,
tierras cuya calidad y cuyo estatuto jurídico sean por lo menos iguales a los de las tierras que ocupaban
anteriormente, y que les permitan subvenir a sus necesidades y garantizar su desarrollo futuro. Cuando
los pueblos interesados prefieran recibir una indemnización en dinero o en especie, deberá
concedérseles dicha indemnización con las garantías apropiadas. 5. Deberá indemnizarse plenamente a
las personas trasladadas y reubicadas por cualquier pérdida o daño que hayan sufrido como
consecuencia de su desplazamiento.
  79  

pese a lo cual centenares de ellos han sido asesinados como lo han denunciado
reiteradamente las distintas organizaciones181.

De otra parte también se formaliza en una norma el derecho de los pueblos indígenas
a utilizar superficies de tierras mucho mas extensas a las habitualmente ocupadas por
ellos, para lo cual seguramente los Estados Nacionales y en particular el Estado
colombiano deberán implementar los procedimientos administrativos para asignarlas
a los indígenas y también debe existir una garantía que proteja los derechos de
propiedad y posesión. Aun más en el conjunto de los derechos de los pueblos
indígenas se debe establecer la administración y conservación de recursos naturales
que tengan tratamientos especiales para que, en armonía con las políticas de
conservación del medio ambiente, se produzca una interacción en donde estos
recursos sean aprovechados por los pueblos indígenas sin restricciones siempre y
cuando se sujeten a las normas de protección y conservación de los recursos naturales
y los ecosistemas182.

                                                                                                               
181
SALINAS Abdala, Yamile. “El derecho a la restitución de las víctimas. Tierra y desplazamiento en
Colombia”, Revista Semillas. Tierra y Territorios, 2006, (Nº 30/31), Bogotá Colombia, diciembre de
2006, P. 13.

182
CONVENIO 169 OIT. Op. Cit. Artículo 14 “1. Deberá reconocerse a los pueblos interesados el
derecho de propiedad y de posesión sobre las tierras que tradicionalmente ocupan además, en los casos
apropiados, deberán tomarse medidas para salvaguardar el derecho de los pueblos interesados a utilizar
tierras que no estén exclusivamente ocupadas por ellos, pero a las que hayan tenido tradicionalmente
acceso para sus actividades tradicionales y de subsistencia. A este respecto, deberá prestarse particular
atención a la situación de los pueblos nómadas y de los agricultores itinerantes.... 2. Los gobiernos
deberán tomar las medidas que sean necesarias para determinar las tierras que los pueblos interesados
ocupan tradicionalmente y garantizar la protección efectiva de sus derechos de propiedad y posesión”.
Articulo 17 “1. Deberán respetarse las modalidades de transmisión de los derechos sobre la tierras
entre los miembros de los pueblos interesados establecidas por dichos pueblos. 2. Deberá consultarse a
los pueblos interesados siempre que se considere su capacidad de enajenar sus tierras o de transmitir de
otra forma sus derechos sobre estas tierras fuera de su comunidad. 3. Deberá impedirse que personas
extrañas a esos pueblos puedan aprovecharse de las costumbres de esos pueblos o de su
  80  

Los alcances plasmados en éste acuerdo son recogidos a plenitud y casi de una
manera literal en la Ley 1152 de 2.007 hoy derogada, sobre la cual se hará una
referencia final, no sin antes señalar que hay un encubrimiento en la solución del
problema de tierras y el mejoramiento del bienestar social de los pueblos indígenas,
que quizá puede expresarse en la relación entre apariencia y esencia: en apariencia la
Ley 1152 es extraordinariamente concordante con los acuerdos de la OIT, pero en
esencia hay grandes distancias.

3. Localización espacial de los pueblos indígenas en Colombia

La presencia de los indígenas en el país se extiende a todo el territorio de la Nación


colombiana, al punto que de acuerdo con el estudio del Departamento Nacional de
Estadística – DANE, apoyado en el Censo de 2.005, la población indígena alcanza la
cifra de 1’392.623183 personas y se concentran en las áreas de selva tropical húmeda:
Llanura de la Costa Pacífica, Territorios Nacionales, Putumayo y Amazonía entre
otras, como también en el gran corredor geográfico de Los Andes.

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                           
desconocimiento de las leyes… Artículo 19 “Los programas agrarios nacionales deberán garantizar a
los pueblos interesados condiciones equivalentes a las que disfruten otros sectores de la población…”.

183
DEPARTAMENTO ADMINISTRATIVO NACIONAL DE ESTADISTICAS -DANE-, Dirección
de Censos y Demografía. Colombia una Nación Multicultural. Su diversidad étnica. Mayo de 2007.
Publicación Digital, consulta realizada 15 marzo 2008
[Link]
a/sys/colombia_nacion.pdf+Dirección+de+Censos+y+Demograf%C3%ADa.+Colombia+una+Nación
+Multicultural.+Su+diversidad+étnica.&hl=en&pid=bl&srcid=ADGEESiX6_0GT-
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  81  

La diversidad de los pueblos indígenas cuenta con una riqueza lingüística que se
expresa en 64 idiomas184 y varias formas de dialectos, que unidos a los rasgos
particulares, de carácter cultural, de cada una de ellas le imprime especificidad a sus
pueblos y comunidades. Sus organizaciones pueden alcanzar la cifra de 460
resguardos entre antiguos y nuevos, 9 reservas y una población de aproximadamente
80.000 indígenas considerados como poseedores individuales185.

Ahora bien es en el espacio geográfico del corredor de los Andes donde la vida de los
indígenas es mas difícil, en consideración a que los resguardos allí establecidos
acusan altos grados de minifundismo, factor este que desata fuerzas que presionan
sobre los miembros de las Unidades Familiares para provocar la expulsión y además
contribuir al proceso de desintegración familiar de la comunidad y de los pueblos, en
la medida en que las unidades productivas no tienen capacidad para incorporar el
potencial de fuerza laboral que disponen los resguardos.

De manera que los excedentes laborales los demandarán las haciendas de las
vecindades o en su defecto se iniciará la migración hacia otros destinos. De allí la
urgencia de las luchas indígenas por reclamar el cumplimiento de los Acuerdos
Internacionales y de las leyes nacionales, en especial de la Constitución de 1.991, de
modo que se pueda responder a estas situaciones, con los procesos de adquisición de
predios aledaños de propietarios privados, como también adelantar los programas de
saneamiento que consisten en los avalúos de los cultivos llamados mejoras, para

                                                                                                               

184
“La diversidad cultural del país está acompañada de una gran variedad lingüística. En Colombia se
hablan además del castellano, cerca de 64 lenguas amerindias y múltiples dialectos, además de dos
lenguas criollas entre la población negra”. DEPARTAMENTO ADMINISTRATIVO NACIONAL DE
ESTADISTICAS - DANE. “Los pueblos étnicos de Colombia en el censo de 1993 –Análisis de
resultados-”. Publicación Virtual. Consulta realizada 10 mayo de 2009.

185
ROLDAN Ortega, Roque. Op. Cit. P. 51.
  82  

proceder a su compra a efectos de restituirle las tierras a las familias indígenas, que
en la actualidad las tienen ocupadas colonos o extraños al resguardo.

La postergación indefinida de estos procesos por las entidades administrativas como


le corresponde ahora al Incoder, traerá aparejada la descomposición de la población
indígena y su conversión total en jornaleros, separándolos radicalmente de la tierra y
de su territorio, cuestión esta que provocaría la pérdida de gran parte del acervo
cultural: cosmovisión religiosa, lengua, manifestaciones artísticas y artesanales,
patrones culturales y en general el complejo de los usos y costumbres que tanto se
protegió en épocas pasadas186. La pérdida de nuestro patrimonio cultural e histórico
se podría producir por una no actuación a tiempo en esta materia por tanto, para los
pueblos indígenas se hace imperativo el cumplimiento de las disposiciones contenidas
en el Convenio 169 de 1.989 como de la Constitución de 1.991.

4. La Constitución de 1.991

Existe un consenso en torno a la idea que ubica a la Constitución de 1.991 como el


punto en el cual se alcanzan los más significativos logros en general para los pueblos
indígenas de Colombia. En la Asamblea Constituyente los indígenas tuvieron un rol

                                                                                                               
186
“Parecería que el sistema de protección económico a que fueron sometidas las colonias y el sistema
de protección que trató de salvaguardar a los indígenas durante la época, fueron obstáculos para el
desarrollo económico de América Latina, entendido en el sentido moderno. Sin embargo, estas
barreras proteccionistas lograron conservar, para bien o para mal, buena parte de las etnias originales,
de sus costumbres y tradiciones, que hoy, después de tanto tiempo, están más vivas que nunca. A
cambio de la falta de desarrollo económico, se ha conseguido la preservación de etnias y culturas que
han sobrevivido al esfuerzo que durante los siglos XIX y buena parte del XX se hizo por integrarlas a
un proyecto nacional único”. MAYORGA García, Fernando. Instituciones económicas coloniales.
Entre el proteccionismo y las restricciones al comercio indiano. Publicación Digital Biblioteca Virtual
del Banco de la República en el sitio web: [Link]
  83  

político significativo pues, por primera vez en la historia con su participación, se


logró que en ella se estableciera lo siguiente:

“Se reconoce y se protege la diversidad étnica y cultural de la Nación Colombiana.


Consagra para estas comunidades derechos étnicos, culturales, territoriales, de
autonomía y participación como: la igualdad y dignidad de todas las culturas como
fundamentos de la identidad nacional; las diferentes lenguas que se hablan en
nuestro país como lenguas oficiales en sus territorios; la doble nacionalidad para los
187
pueblos indígenas que viven en zonas de frontera” .

De otra parte el artículo 58 del texto constitucional, garantiza el derecho a la


propiedad privada y los demás derechos adquiridos con arreglo a las leyes civiles; se
declara que la propiedad es una función social que implica obligaciones y como tal le
es inherente cumplir una función ecológica y finalmente el Estado protegerá y
promoverá las formas asociativas de la propiedad como es la forma de tenencia en los
resguardos indígenas188.

El artículo 63 declara el carácter inalienable, imprescriptible e inembargable de las


tierras comunales de grupos étnicos, las tierras de resguardo, los parques naturales y
el patrimonio arqueológico de la Nación189.

El artículo 246, por el cual se reconoce a los pueblos indígenas una relativa
autonomía para ejercer funciones jurisdiccionales dentro de su ámbito territorial de

                                                                                                               
187
PARQUES NATURALES DE COLOMBIA, Mas sobre los grupos étnicos del país. Publicación
Digital, Consulta realizada 9 marzo 2008. En el sitio web:
[Link]

188
Colombia, Constitución Política de 1991. Op. Cit. Artículo 58.

189
Ibíd. Artículo 63.
  84  

acuerdo con sus normas, siempre que éstas no contraríen la Constitución y demás
normas de la República190.

Artículos 286 y 329, que eleva los territorios indígenas al mismo estatus que tienen
los departamentos, los municipios y los distritos, es decir a entidades territoriales,
para lo cual dispone, en el segundo de los mencionados, la promulgación de una Ley
Orgánica de Ordenamiento Territorial que le reconocerá participación y
representación a las comunidades indígenas191.

No obstante la fuerza del articulado anterior, es de esperar que haya quedado algo de
resquicio colonial, como ocurrió en el pasado reciente y lo referenció para otro
momento el historiador Ots Capdequí, es decir que indiscutiblemente es trascendental
el paso dado por la Constitución de 1.991, pero que todavía ella puede ser un texto
formal para muchas comunidades indígenas en Colombia192.

La afirmación anterior adquiere fundamento en los documentos que relacionan la


grave situación actual de los pueblos indígenas, referidos a la penetración de sus
territorios por colonos, terratenientes y narcotraficantes; a lo cual se suma la
precariedad de las tierras, y la agresión física-cultural ejercida por paramilitares,

                                                                                                               

190
Ibíd. Artículo 246.

191
Ibíd. Artículos 286 y 329.

192
“Colombia se distingue a nivel mundial por la gran cantidad de normas que ha expedido para el
reconocimiento de la diversidad étnica y cultural, así mismo, por la ratificación de instrumentos
internacionales en materia de derechos humanos. Pero la realidad dista ampliamente de ese avanzado
abanico normativo. La tendencia que observamos en el Gobierno de Álvaro Uribe es cerrar la brecha
entre la realidad y la normatividad, pero no haciendo que la realidad cumpla la normatividad, sino
eliminando a los indígenas incluso de las normas”. BASTIDAS, Edith, “Territorios indígenas y
proyecto de Desarrollo Rural”. En Etnias 4. Colombia, Abril 2007. CECOIN, archivo anuario Web.
  85  

guerrilleros y ejército, que amenazan la sobrevivencia de estos grupos y convierten


sus territorios en zona de guerra y de conflicto193.

No obstante las reseñas anteriores en donde ciertamente el conflicto interno que


afronta el país, desde hace ya muchos años y que ha obligado a tantos grupos a
desplazarse, también ha alcanzado a las comunidades indígenas que se han
desarraigado y desplazado a las ciudades próximas, incluso llegando al centro del
país y vivir de la caridad pública. Si bien esto es cierto, también lo es que la
Constitución de 1.991 fue el momento de mayor significación en tanto que la
incorporación a la legislación nacional referida a los indígenas se articuló al
Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo – OIT.

El Convenio 169 de la OIT fue ratificado por la Ley 21 de 1.991, el haber suscrito
este convenio le trae aparejado al Estado, que se debe abstener de adoptar normas
que no garanticen los derechos de los indígenas, lo cual obliga al Estado
Colombiano a asegurarse que sus normas legalmente expedidas se ajusten
plenamente conforme a lo que se acordó en el Convenio194.

Otros de los logros, de una incidencia trascendental, lo constituye el artículo primero


de la Constitución política de 1.991, por el cual se dispone que el Estado colombiano
está organizado en forma de República unitaria, descentralizada y con autonomía de
sus entidades territoriales, a su vez reconoce en el artículo 286 que: “son entidades
territoriales los departamentos, distritos, municipios y los territorios indígenas”195.
                                                                                                               

193
SALINAS Abdala, Yamile. Op. Cit. 2006. Pág. 13.

194
COLOMBIA, Congreso de la República. Ley 21 de 1991. (marzo 4). “Por medio de la cual se
aprueba el Convenio número 169 sobre pueblos indígenas y tribales en países independientes,
adoptado por la 76a. reunión de la Conferencia General de la O.I.T., Ginebra 1989”, Diario Oficial No.
39.720 de marzo 6 de 1991.

195
COLOMBIA. Constitución Política de Colombia 1991. Op. Cit.
  86  

En tal sentido se reconoce en la organización político-administrativa de la Nación, a


los pueblos indígenas como entidades que gozan de cierta autonomía para el ejercicio
de políticas que tiendan a promover una mayor eficiencia en el logro de los
respectivos intereses, así como una mejora en la satisfacción de sus demandas y
necesidades públicas.

Desde luego que esta temática de la gestión pública contenida en la nueva


Constitución, tal vez por ser tan reciente y dada la complejidad que reviste el carácter
particular de la legislación sobre indígenas, se perciba un nivel aun de no claridad en
lo que se refiere a su articulación con los distintos niveles de la administración
publica y de la Nación colombiana en general.

Mas allá de las reivindicaciones conquistadas por los indígenas en sus luchas y
reclamaciones para que se les reconozcan sus derechos, hay que resaltar el significado
de mayor relevancia en su itinerario de reivindicaciones, que corresponde a la
Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los Pueblos Indígenas,
llevada a cabo el 7 de diciembre de 2.007 y cuyas decisiones se recogen en mas de
cuarenta artículos que deben respetar todas las naciones que hacen parte de las
Naciones Unidas, e incorporarlas a sus legislaciones196.

No está de más hacer otra de las consideraciones relevantes referidas al


esclarecimiento de la propiedad jurídica de las tierras de los pueblos indígenas en el
marco de la Constitución, pues el no esclarecimiento ha causado y posiblemente
seguirá causando juicios y contratos polémicos desde el punto de vista jurídico como
lo reseñan los autores Fernando Mayorga García y Mónica Patricia Martini, citando
los casos del establecimiento de compañías petroleras en Bolívar y mas adelante en
Boyacá en territorio Uwa;
                                                                                                                                                                                                                                                                                                                           

196
DECLARACION de las Naciones unidas sobre los derechos de los Pueblos Indígenas. Asamblea
General Naciones Unidas. Proyecto de Resolución 68, 7 de septiembre de 2007.
  87  

“Ese era, por otra parte, el camino más seguro para evitar el arraigo definitivo de
la Estándar Oil: la compañía norteamericana, la mayor responsable de las
desgracias mexicanas… la Compañía Explotadora de Petróleo que había suscrito
los contratos con los municipios. Por su intermedio, había puesto “sus tiendas de
conquista hoy, de ruina más tarde” en tierra colombiana, donde era dueña de la
porción mas rica del departamento de Bolívar…. un buen ejemplo reciente se tiene
con la controversia que enfrentó al grupo Uwa con Occidental de Colombia Inc, una
petrolera que pretendía perforar en tierra (no titulada) que el grupo insistía era
suya, controversia en la cual el Estado Colombiano se limitó a ser un espectador
pasivo, tal vez por la carencia de elementos de juicio para intervenir
197
acertadamente” .

Siguiendo esta dirección, es pertinente considerar la posición de la Doctora Beatriz


Londoño Toro, quien al referirse también al conflicto surgido entre la comunidad
Uwa y la empresa petrolera Occidental de Colombia juzga, luego de describir el largo
proceso jurídico suscitado, que estos conflictos son muy complejos, por cuanto
implican diversos aspectos en su examen, entre otros los que se refieren a una
consulta previa irregularmente elaborada, por ausencia de una normatividad mas
precisa198.

Luego de haber referenciado estos conflictos, es posible esperar que en este mismo
orden se incrementen las dificultades entre los indígenas, las empresas y el Estado en
torno a la explotación de los recursos del subsuelo: como pueden ser gas, petróleo,
carbón, y otros recursos mineros. Tal como ha ocurrido en el proceso de continuación
de la carretera Panamericana en el trayecto que unirá los territorios de Colombia con
Panamá luego de pasar por los territorios indígenas; el conflicto de los Embera por la
                                                                                                               
197
Artículo [FERNANDO MAYORGA GARCIA Y MONICA PATRICIA MARTINI], “Los derechos
de los pueblos originarios sobre sus tierras de comunidad: Del Nuevo Reino de Granada a la República
de Colombia”. Op. Cit. P. 66 y 73.

198
LONDOÑO Toro, Beatriz. “Nuevos Instrumentos de Participación Ambiental. Audiencias públicas
ambientales y consulta a comunidades”. Santa fe de Bogotá, Consultoría Ambiental y Colectiva.
Primera Edición 1.998.p. 116 a 118.
  88  

construcción del embalse e hidroeléctrica de Urrá199, en inmediaciones de la


población de Tierra Alta, territorio de asentamiento indígena Embera, entre otros, que
ha desatado innumerables reclamos por los daños irreversibles al medio ambiente.

No obstante el desánimo expresado en las líneas precedentes -habría nuevos


elementos para considerar que con el optimismo propio de los valores que sustentan
los tiempos contemporáneos y que además lo vigoriza el alborozo que despertó la
Constitución Política de 1.991, se tendrían mejores días a futuro- más no fue así, pues
tal como sucedió hace unos años, con la promulgación de una extensa y detallada Ley
conocida con el nombre de Ley 1152 de 2.007, que despierta la oposición de un
sector de intelectuales con formación académica de juristas, historiadores,
antropólogos y académicos en general que se articularon a la crítica que desde las
organizaciones indígenas se sistematizó con el objeto de pedir que la Corte
Constitucional la declarara inexequible, como efectivamente ocurrió.

Al llegar a este punto conviene hacer un salto en el orden cronológico que se había
dispuesto para exponer la expedición de las leyes referidas a la problemática de la
tierra de los indígenas en particular, de modo que permita expresar algunos juicios
breves que anticipan la inexistencia de una convicción decidida de los grupos de
poder dominantes en el Estado y la sociedad, en materia de cumplir efectivamente los
acuerdos internacionales y las leyes nacionales tendientes a brindarle accesibilidad a
la tierra, porque seguramente si no hay un diagnóstico que sustente con la debida
argumentación, la modificación administrativa por la cual los asuntos indígenas se
asignan al Ministerio del Interior y de Justicia, entonces se deberá mostrar en que
medida la nueva entidad los resolverá; pues lo que desde hace años se conoce es que
                                                                                                               

199
“La represa de Urrá afectó la dinámica hidrobiológica del río Sinú con un posible impacto negativo
en las poblaciones indígenas ribereñas en su acceso a los recursos de la pesca”. ARANGO, Raúl y
SANCHEZ, Enrique. “Los pueblos indígenas en el umbral de Nuevo milenio”. Departamento Nacional
de Planeación, DNP. Dirección de Desarrollo Territorial Sostenible. Bogotá Colombia. 2004. P.237.
  89  

uno de los problemas fundamentales consiste en la insuficiencia extrema de recursos


económicos en los presupuestos de las entidades administrativas creadas por la Ley
para darle aplicación a las normas correspondientes.

Es tan evidente esta limitación que las cifras en los informes muestran con mucha
fuerza los programas de titulación de tierras baldías, puesto que los costos de las
tierras localizadas en los ejes de los corredores de los Andes que constituyen las
vecindades de una posible descongestión de los resguardos, tal vez por sus elevados
precios estén consideradas como excluidas para dar respuesta a las necesidades de
accesibilidad a ellas, para los programas de ensanche y alivio del agudo
minifundismo en los resguardos, como también para la compra de mejoras
conducentes a lo que se ha denominado el proceso de saneamiento.

Si no hay la argumentación es posible que se haya apelado a la inmensa experiencia


que se ha acumulado en el país para enfrentar agudos conflictos de exigencias
populares, apelando a justificaciones de reformas administrativas que se expresan en
liquidación de instituciones y creación de otras, para la cual a ésta última se le hacen
modificaciones no sustantivas de las funciones que tenía la entidad liquidada o en su
defecto para ser mas sutil, en el proceso se trasladan funciones a otras instituciones
administrativas homólogas o con capacidad de ejecución de las funciones que se
requieran.

Se interpreta que la necesidad de hacer del sector agrario uno de los pilares de la
economía para dar respuesta a las nuevas condiciones del desarrollo y del nuevo
orden constituido por la complejidad de los mercados, así como las necesidades de
armonizar estas exigencias con la urgencia de actuar sobre el medio ambiente de una
manera sostenible y hacer mas estrecha la interrelación con las entidades del sector
rural, entre otras el INAT, el INPA y el Fondo de Cofinanciación DRI, se integran
ahora de una manera directa persiguiendo eficacia en la aplicación de sus funciones
para los proyectos del desarrollo rural.
  90  

No se entrará a discutir si actuando antes separadamente o ahora de una manera


integrada se consigue más racionalidad y eficacia en los objetivos conducentes al
desarrollo de los proyectos del sector rural moderno, lo que si conviene declarar es
que para el caso de la legislación indígena, el problema fundamental no es si está
adscrito al Ministerio del Interior, al Incoder o a cualquiera otra institución como se le
quiera denominar. El problema fundamental es que las respuestas nuevas no pueden
seguir proviniendo de las reservas que aún le pueden quedar al Estado Colombiano en
materia de baldíos nacionales; la respuesta central para el grueso de los resguardos
que se ubican en el corredor andino y que al mismo tiempo son los que más aguda
situación de tierra tienen200, coinciden con los precios mas elevados de la tierra en el
mercado y están cercados doblemente: primero porque ahí se inician las áreas de
mayor productividad en Colombia y segundo el Estado no asigna presupuestos
adecuados y ningún presupuesto será suficiente, entonces habrá que apelar a un
procedimiento diferente, lo que significaría afectar intereses que no son posibles en el
país, como lo demuestra la larga vida que tuvo el Incora y que dejó intactas estas
estructuras.

5. Ley 1152 de 2.007

Esta Ley, se estructuró en 9 títulos y 178 artículos, planteó en lo fundamental una


radical distinción tácita en lo concerniente a la preocupación del Estado al concurrir
con el apoyo a gran escala de recursos económicos, científicos y tecnológicos para
orientarlos en favor de una economía de carácter comercial y empresarial, en
contraste con el ámbito de la marginalidad que es el hábitat de los pueblos indígenas,
la primera sustentaría el nuevo orden de la globalización con la formación de los
                                                                                                               
200
“Los Andes colombianos tienen cerca de 305.000 km2. Allí se concentra la mayor parte de la
población colombiana y el 50.9% de la población indígena del país”. ARANGO, Raúl y SANCHEZ,
Enrique. “Los pueblos indígenas en el umbral de Nuevo milenio”. Op. Cit. P.234.
  91  

llamados mercados mundiales, en donde se competiría y se sobreviviría de acuerdo


con las condiciones y leyes que impone el nuevo orden económico. Es decir que la
Ley sugiere de alguna manera que debía primar el interés económico sobre el valor
humano de las etnias.

“El Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, en coordinación con las entidades


del Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología Agroindustrial y teniendo en cuenta
la agenda de competitividad, definirá una política de generación y transferencia de
tecnología para la estrategia de desarrollo rural, orientada a mejorar la
productividad y la competitividad, optimizar el uso sostenible de los factores
productivos, facilitar los procesos de comercialización y de transformación, y
generar valor agregado, que garantice a largo plazo la sostenibilidad ambiental,
económica y social de las actividades productivas, y que contribuya a elevar la
calidad de vida, la rentabilidad y los ingresos de los productores rurales” 201.

Las acciones de tecnificación de los procesos productivos unido a los proyectos que
demandarían inversiones significativas que comprometieran financiación de la banca
internacional en beneficio de pueblos indígenas y negros no estaban presentes202, este
espectro conduciría a producir el rompimiento aun más radical de una economía en
donde de una parte los factores del desarrollo tecno-científico y la afluencia de
grandes capitales concurrirían al agigantamiento de una producción para responder a
un orden internacional que se constituirá en la primacía de todo sistema de
decisiones, contrastando este desarrollo con la precariedad acentuada de una
población indígena, de minorías étnicas negras y de campesinos precaristas en
general, que seguirán desenvolviendo sus vidas en el marco de una sobrevivencia que
sirva a los propósitos y fines de un “llamado desarrollo nacional”.

                                                                                                               
201
COLOMBIA, Congreso de la República. Ley 1152 (Julio 4). “Por la cual se dicta el Estatuto de
Desarrollo Rural, Incoder, y se dictan otras disposiciones”, Diario Oficial 46.700. Título III. DEL
DESARROLLO PRODUCTIVO Y TECNOLOGICO. Capitulo II. Artículo 50.

202
Ibíd. Passim.
  92  

Esta contradicción posiblemente alejará las esperanzas de allanamiento de ese


profundo abismo que existe en la sociedad colombiana, por cuanto que las minorías
étnicas y los campesinos pobres en general, a quienes antes la legislación los había
identificado como objeto fundamental de un cambio en la sociedad, hoy son
sustituidos por el interés en la economía empresarial al sobrevenir las nuevas
condiciones impuestas por el orden internacional.

Volviendo a la relación entre apariencia y esencia, es clara si nos remitimos al


artículo 123 de la Ley en mención, en la que luego de examinar este artículo y las
cifras sobre tierras legalizadas para los pueblos indígenas, resulta que colocados
estos sobre el mapa de la geografía nacional se encuentra: que la Ley sutilmente
incluye en el contenido del artículo lo que de hecho está sucediendo en la realidad
nacional. Es el caso de las comunidades indígenas del parque nacional del Amazonas,
de Putumayo, del Guaviare y de otras áreas que siempre han sido su hábitat y por
tanto han vivido allí toda su historia.

En otro aparte el artículo 124, pone al descubierto que hay un encubrimiento de la


realidad en materia de solución del problema de tierras de los indígenas, pues ante la
creciente demanda de tierras por parte de familias indígenas que frecuentemente
desembocan en acciones de hecho, el artículo mencionado los excluye de los procesos
de adquisición por el Estado para dar cumplimiento a lo previsto en el marco del
articulado de la Ley 1152.

Lo que ocurre es que los enunciados del articulado en mención, aun cuando no se
insinúe, están más inscritos en el orden del deber que en el orden de la obligación y
esta distancia hace ver algo distinto de lo que efectivamente se hace.

Por último la Ley enuncia la acción de brindar acceso a la tierra por parte del Estado a
las comunidades indígenas; pero no modifica sustancialmente, en modo alguno, la
desigualdad preexistente que condiciona la posibilidad de modificar el bienestar, de
los pueblos indígenas con tierras y sin tierras; pues el solo titulo de propiedad sobre la
  93  

tierra no impacta el conjunto de los factores estructurales conducentes al


mejoramiento de la cobertura del bienestar. (Artículos 116 a 125).

CAPITULO III – Instituciones Administrativas para la entrega de tierras a los


Pueblos Indígenas

El ingreso a este punto, en esta investigación de orden académico, torna aún más
complejos los exámenes que se hacen desde esta rama del derecho administrativo, al
pretender el rastreo e identificar los factores causales que tienen poder de explicación
ante la insatisfacción de los resultados que a los días de hoy se tienen, luego de casi
cincuenta años de haberse iniciado uno de los procesos de más honda repercusión
político-social, destinado a provocar un atenuamiento en las condiciones de vida de
los pueblos indígenas, con la finalidad de brindarle accesibilidad al problema crucial
de su existencia: Disponer de un territorio para sobrevivir y no disolverse en el mundo
de hostilidad, imposible de ser enfrentado desde sus tradicionales formas de
reclamación.

Independiente de cuan rápido advienen cambios sustantivos en la nueva concepción


del Estado, al surgir la República que ha suscitado la polémica que hace recaer en la
persistencia de la herencia española en el campo administrativo los resultados de la
gestión pública, y por otra parte quienes juzgan que haberse optado por una visión
francesa en este mismo orden hubiese sido tal vez más acorde con la superación del
Estado Colonial203.

Mas allá de esta polémica que sólo se insinúa para concentrar su esfuerzo en otros
puntos de la temática es pertinente considerar que autores como el Doctor Joan Prats I

                                                                                                               
203
MALAGON PINZON, M.A. la ciencia de la policía en los inicios del constitucionalismo
colombiano (1811-1830). Prisma Jurídico, Sao Paulo, V.9,n.1,p.155-168, jan-jun. 2010.
  94  

Catala204 consideran que la gestión pública en sociedades de alta complejidad,


diversidad, dinamismo e Inter-dependencia, así como la eficacia de la gestión ya no
dependen solo de la acción del gobierno sino de la capacidad para la creación y
gestión de redes de actores cuya calidad está dada por la gobernabilidad.

A este respecto es necesario señalar que dadas las condiciones del mundo de hoy y los
estudios de ciencia política, dirigidos al análisis de las instituciones y del desarrollo
económico de las naciones, se plantean nuevos modelos de mercados, sistemas
políticos y de sociedades, cuyos fines únicamente podrían realizarse a partir de la
creación y existencia de instituciones y reglas a las que se les ha denominado bajo el
término de governance205, es decir que se requiere un sistema articulado que actúe a
través de diferentes organizaciones que a su vez involucren entidades
gubernamentales como actores de la sociedad civil y el sector privado en los distintos
niveles: local, nacional e internacional.

Es menester para este capítulo, señalar que el término governance, ha sido utilizado
para designar en primer lugar, “Un nuevo estilo de gobierno, distinto del modelo de control
jerárquico y caracterizado por un mayor grado de cooperación y por la interacción entre el Estado y
los actores no estatales al interior de redes decisionales mixtas entre lo público y lo privado”, así
como para designar “Toda forma de coordinación de las acciones de los individuos y las
organizaciones entendidas como formas primarias de la construcción del orden social, de modo que se
configura una teoría general de las dinámicas sociales”206.

                                                                                                               

204
PRATS I CATALA, Joan. “Gobernabilidad Democrática para el Desarrollo Humano. Marco
Conceptual y Analítico”. España 2001. Publicación Digital, Consulta realizada 10 febrero de 2010
[Link]

205
Ibíd.

206
Ibíd.
  95  

En este sentido se podría decir que las instituciones públicas cumplen en la sociedad
una función que está relacionada con el medio o instrumento que posibilita la
materialización de la Ley, pues su creación encuentra justificación en la medida en
que éstas puedan ejecutar el mandato legal a través del cumplimento de objetivos
planteados en planes políticos específicos, dirigidos a la solución de los conflictos
vigentes en la sociedad. Aquí está la medula de un examen destinado a establecer que
pasó en este largo proceso que transcurridos casi cincuenta años aun no ha sido
suficiente para satisfacer la accesibilidad integral a la tierra por parte de los pueblos
indígenas.

Por consiguiente es preciso elaborar una descripción de las instituciones creadas en


Colombia para dar respuesta a los conflictos derivados de los derechos de propiedad
sobre la tierra reclamados por los pueblos indígenas, y que se recogen en los
instrumentos legales destinados a reglamentar la denominada Reforma Agraria.

1. Ley 135 de 1.961 y creación del Instituto Colombiano de la Reforma Agraria


(INCORA)

El siglo XX en Colombia, estuvo precedido de varios factores determinantes entre los


que se pueden destacar los rezagos dejados por la guerra de los mil días y la
desestabilización política y económica de la nación, cuyas consecuencias se
manifestaron con una alarmante disminución de trabajadores agrícolas, la
depreciación del papel moneda, la inflación y el deterioro comercial entre otros207.
Circunstancias afrontadas por el gobierno de Reyes mediante la implementación de
políticas proteccionistas e incentivos gubernamentales dirigidos a provocar la apertura
                                                                                                               
207
BEJARANO, Jesús Antonio. “La economía - La herencia del siglo XX” en Manual de Historia de
Colombia Tomo III, Segunda edición. Procultura S.A. Instituto Nacional de Cultura, Bogotá 1982. P
17-19.
  96  

de los mercados, el mejoramiento de las condiciones monetarias, financieras y de


comercio exterior del país. Son todos estos, hechos que se vieron reflejados en el
sector rural e industrial del país con el nacimiento de sociedades fabriles, procesos
para la refinación del petróleo, nacimiento de los ingenios azucareros, consolidación
de haciendas cafeteras e industrialización textil entre otros208.

También es preciso señalar que el carácter fundamental de sociedad agraria para la


Colombia de esa época tenía que hacer brotar sus mayores repercusiones de crisis en
éste ámbito, razón por la cual en el año de 1.936 se produce una legislación avanzada
que incluye normas sobre explotación de la tierra y reglamentación de la propiedad
territorial209. La estructura agraria del país para este momento reflejaba un alto
porcentaje de tierras inutilizadas por cuanto la mano de obra estaba concentrándose en
las zonas urbanas, debido a las condiciones salariales entre actividades agrícolas y no
agrícolas; fenómeno que condujo a un aumento especulativo de precios en los bienes
de subsistencia, y a la necesidad de transformar las características de propiedad
territorial a través de una reforma agraria210 cuyo objetivo debía por tanto dirigirse a la
consecución de un cambio en la estructura de la propiedad mediante la integración de
la producción agrícola al mercado nacional, de modo que se consiguiera una mejor
distribución de la población entre la ciudad y el campo211.

Años más tarde, es en este marco en el que se promulga la Ley 135 de 1.961, con el
objetivo primordial de garantizar el derecho de propiedad de la tierra a partir de una
                                                                                                               
208
Ibíd. P 23.

209
COLOMBIA, Congreso de la República, Ley 200 del 1936 “sobre régimen de tierras”. Diciembre
30 de 1936.

210
BEJARANO, Jesús Antonio. “La economía - La herencia del siglo XX” Op. Cit. P 46.

211
Ibíd. P 47.
  97  

Reforma Agraria basada en la implementación de un nuevo modelo económico que


consistía en la explotación de zonas de minifundio y dotación de tierras a quienes no
las poseían, para este fin la Ley determinó la creación de programas y fondos de
crédito agrícola, de asistencia técnica y seguridad social que lograran dinamizar los
procesos de explotación de la tierra y elevar los niveles de vida de la población rural.
Adicional a esto reglamentó la creación de una Institución de carácter administrativo,
que debía gozar de un patrimonio propio y personería jurídica, que se denominaría
Instituto Nacional de la Reforma Agraria INCORA, entidad administrativa que
funcionaría con la siguiente estructura:

1. Organización Administrativa del Incora, entidad administrativa que funcionaría con la


siguiente estructura:
1. Junta Directiva: integrada por:
Ministro de Agricultura
Ministro de Obras Públicas
Y representantes de:
La Caja de Crédito Agrario, Industrial y Minero
El Instituto Nacional de Abastecimientos –INA-
El Instituto Geográfico Agustín Codazzi –IGAC-
Las Cooperativas Agrícolas de Colombia
La Confederación Colombiana de Ganaderos
Un representante de las organizaciones de Acción Social Católica
Un representante de los trabajadores rurales

2. Un Consejo Social Agrario integrado por:


Un representante de las Facultades de Agronomía.
Un representante de las Facultades de Medicina Veterinaria.
Dos economistas agrarios elegidos por las Facultades de Economía.
Un representante de las Asociaciones de Ingenieros Agrónomos.
Un representante de las Asociaciones de Veterinarios.
  98  

Los Gerentes de los Institutos Especiales de Fomento de Producción Agrícola.


El Gerente de la Federación Nacional de Cafeteros.
Tres representantes de las Sociedades de Agricultores.
Un representante de personas dedicadas a la explotación forestal.
Tres representantes de las Asociaciones de Ganaderos.
Seis representantes de los trabajadores rurales.
Dos representantes de las Cooperativas Agrícolas.

Brota con una evidencia indiscutible que se reproduce una estructura de poder al
interior de la norma que creó a esta institución. No se trata de una estructura de poder
formal sino real, 2 Ministros, 1 Gerente de Banco, Directores de Instituciones
similares a un nivel ministerial, representantes de los gremios más radicales de
Colombia (café, ganadería, agricultura) que integrarán los altos consejos y juntas
directivas para tomar decisiones cuando la Ley como dice el texto: “está enderezada a
producir una reforma de la estructura agraria”, este poder de una participación
decisoria y real le concede presencia con voz y voto a un representante de los
trabajadores rurales y para el otro, el Consejo social agrario a seis representantes. Es
por decir lo menos, que fue algo inconveniente y que anunciaba desde sus inicios las
dificultades institucionales para la consecución de los objetivos propuestos en la Ley.

3. Además se contaría con una participación de funcionarios quienes tendrían derecho


a ser parte de las deliberaciones del Consejo con voz pero sin voto, dirigida a:
Los ministros del Despacho y los funcionarios técnicos que estos dirigen.
Los miembros de la Junta Directiva del Instituto Colombiano de la Reforma Agraria.
Los Gerentes de las Corporaciones Regionales212.

Como si faltara aún blindar la estructura administrativa de la entidad, la anterior


participación de funcionarios suelda cualquier resquicio a una disidencia en una élite

                                                                                                               
212
COLOMBIA, Ley 135 del 1961 “Sobre Reforma Social Agraria”, Op. Cit. Artículo 11.
  99  

técnica-gremial poderosa, que ejerce roles de control en el poder político de la


estructura del Estado, en medio de la cual se les brinda asiento a una minúscula
participación de los potenciales beneficiarios. Esta estructura lo que en la realidad
construye es una inversión del resultado, porque los beneficiarios reales son quienes
deciden que sus intereses jamás resulten afectados y por el contrario el destinatario
final, que serán campesinos o indígenas o afrodescendientes, reciban lo que a su juicio
le es dable conseguir en virtud de las leyes en esta materia.

4. Por mandato de la Ley 135 de 1.961, se crearon los cargos de Procuradores


Agrarios como delegados del Procurador General de la Nación para tres períodos de
dos años.

Con relación a estos funcionarios, en tanto que tenían un vínculo de dependencia


menor en la estructura de poder como también sus actuaciones para dirimir los
conflictos en todos los sitios del país que se presentaren con ocasión de la aplicación
de la Ley, tal vez dejaron un juicio mas favorable en el desempeño de sus funciones
que otros como lo testimonian algunos funcionarios que actuaron en la época.

La Ley 135 de 1.961 estableció a su vez las funciones que estarían a cargo del
Instituto Colombiano de la Reforma Agraria Incora de la siguiente forma:

Correspondía al Incora la administración de las tierras baldías de propiedad nacional,


su adjudicación y la constitución de reservas y colonizaciones213, adelantar las
acciones pertinentes en los casos de indebida apropiación de tierras baldías o
incumplimiento de las condiciones bajo las cuales fueron adjudicadas, realizar las
acciones sobre extinción del derecho de dominio privado de conformidad con lo
reglamentado en la Ley 200 de 1.936, administrar el Fondo Nacional Agrario, realizar
un estudio metódico de las distintas zonas del país que se dirigiera especialmente a

                                                                                                               
213
Ibíd. Artículo 3.
  100  

recaudar información acerca de la tenencia y explotación de las tierras, uso de aguas,


recuperación de superficies inundables y lucha contra la erosión, clarificar la situación
de las tierras en lo referente a la propiedad, de manera que se distinguieran las que
pertenecen al Estado y se facilitara el saneamiento de la titulación privada214.

Es exacto este compendio de disposiciones que reflejan de una manera directa como la
norma restringió las fronteras de la futura transformación o reforma agraria sustantiva,
pues en el texto se descubre que quedaron por fuera de la norma todas las tierras para
la época donde se había construido la agricultura comercial de la Nación, como
también aquellas que tuviesen un uso productivo de alto potencial futuro, de modo
que se excluyeron las tierras donde tiene asiento la economía cafetera, las tierras
donde se desarrolla la ganadería de exportación, entre otras Sucre, Bolívar, Córdoba,
Atlántico, Cesar, Centro del País y en el Valle que forma el Río de la Magdalena,
como el emporio de la Industria Azucarera donde tienen asiento para ese momento
mas de 12 Ingenios Azucareros cuya capacidad de exportación hoy en día se aproxima
al 50 por ciento de la producción Nacional en un espacio de 200.000 hectáreas215.

¿Que quedó de éste paisaje para titular, para ensanchar áreas de la empobrecida
economía parcelaria, de la economía de arrendatarios o para ensanchar las tierras de
los resguardos a la población indígena? Quedaron las tierras baldías, que ponerlas al
servicio de procesos productivos le era imposible a cualquier grupo social interesado
en ellas y por tanto tampoco habría maneras de penetrarlas.
                                                                                                               

214
Ibíd. Artículo 1.

215
CENTRO NACIONAL DE PRODUCTIVIDAD (CNP) Colombia, MILLAN Felipe y otros El
desarrollo productivo. Serie 134 “El conglomerado del azúcar del Valle del Cauca, Colombia”
Santiago de Chile, diciembre de 2002. Publicación Digital, Consulta de julio 30 de 2010.
[Link]
  101  

Igualmente se asignó al Instituto las funciones de promover o ejecutar proyectos para


construir vías que posibilitaran el acceso a las regiones de colonización, parcelación o
concentraciones parcelarias y caminos vecinales que comunicaran zonas de
producción agrícola y ganadera con la red de vías existentes, así como la realización
de labores dirigidas a recuperar tierras y reforestación en los ámbitos donde tales
labores propiciaran un cambio en la estructura y productividad de la propiedad
rústica.

La Ley también dispuso dentro de las funciones que correspondían al Incora, que la
institución debía cooperar con la conservación forestal y la vigilancia de los bosques
nacionales; hacer dotaciones de tierras y prestar ayuda técnica y financiera a
cultivadores, de manera que se mejoraran las condiciones de explotación, transporte y
comercialización de sus productos y realizar concentraciones parcelarias en las zonas
de minifundio216.

Por mandato de la Ley, el Instituto Colombiano para la Reforma Agraria, quedó


facultado para delegar en otros organismos de la Administración Pública o
establecimientos, algunas de las funciones que le habían sido encomendadas217, sin
perjuicio que éstas pudiesen ser reasumidas por el Instituto en cualquier momento y
dejó taxativamente plasmado en la Ley los actos o contratos que estarían sujetos a la
aprobación del Gobierno para adquirir validez.

Por otra parte, como ya se mencionó antes, la Ley 135 reglamentó las funciones que
deberían ejecutar los Procuradores Agrarios como agentes del Ministerio Público, de
manera que los facultó para participar en las diferentes actuaciones judiciales,
administrativas y de policía que estuvieran relacionadas con problemas rurales,
                                                                                                               
216
COLOMBIA, Ley 135 del 1961 “Sobre Reforma Social Agraria”. Op. Cit. Artículo 3.

217
Ibíd. Artículo 4.
  102  

acciones para recuperación de tierras de dominio público que se encontraran


indebidamente ocupadas, reversiones de baldíos y declaratorias de extinción de
dominio consignadas en la Ley 200 de 1.936.

También quedaría a cargo de los Procuradores Agrarios, solicitar del Instituto el inicio
de actuaciones acerca de parcelación de tierras o concentraciones parcelarias,
intervenir en nombre del Ministerio Público en los conflictos suscitados entre colonos
ocupantes de tierras baldías y quienes alegaren títulos de propiedad, vigilar que las
actuaciones del Instituto en lo referente a adjudicaciones, dotaciones, ventas o
arrendamientos de tierras se ajustaran a las disposiciones legales vigentes e informar a
la Junta Directiva del Instituto, el Gobierno y el Consejo Social Agrario sobre las
actuaciones regulares o deficientes del Instituto en cumplimiento de la Ley.

La Ley 135, reglamentó a su vez los fondos o bienes pertenecientes al Instituto


Colombiano de la Reforma Agraria -INCORA-, disponiendo que su destinación no
podría ser cambiada por el Gobierno Nacional218, además se le reconoció libertad
para ceder, siempre que contara con el voto favorable del Ministro de Agricultura, a
favor de las Corporaciones Regionales de Desarrollo, los recargos provenientes del
impuesto predial, el producto de las tasas de valorización que el Instituto Colombiano
de la Reforma Agraria recaudara y las donaciones y auxilios hechos por personas
jurídicas o naturales, nacionales o extranjeras y entidades internacionales. Así como
hacer a favor de las mismas entidades asignaciones de fondos y de Bonos Agrarios
para el cumplimiento de las funciones que les delegara.

                                                                                                               
218
Ibíd. Artículo 15.
  103  

Dentro de las Funciones específicas del Incora se dispuso lo siguiente:

1. El Incora, quedó facultado para efectuar procesos de extinción de dominio sobre


tierras incultas a personas naturales y sociedades en los casos de terrenos no cobijados
por las reservas para colonizaciones dirigidas, explotación agrícola o pecuaria que
resultara de especial interés para la economía nacional. Sin embargo prohibió la
adjudicación de baldíos que estuvieran ocupados por indígenas, salvo que la
adjudicación se hiciese con el concepto favorable de la División de Asuntos
Indígenas219.

2. Se autorizó al Instituto para constituir en los terrenos baldíos cuya administración le


fuese asignada, reservas destinadas a la conservación de recursos naturales o servicios
públicos220; sustraer del régimen de tierras baldías aquellas que resultaren importantes
para los intereses de la economía nacional y constituir reservas sobre tierras baldías
para destinarlas a colonizaciones especiales de acuerdo con la Ley siempre que
contaran con la aprobación del gobierno221.

3. Adelantar los procesos de colonización sobre tierras baldías, quedando facultado


para celebrar contratos de arrendamiento de tierras en zonas de Colonización dirigida,
en los casos que fuera conveniente y las superficies respectivas no superaran los
dominios del Estado222.

                                                                                                               
219
Ibíd., Artículo 33.

220
Ibíd., Artículo 39.

221
Ibíd., Artículo 40.

222
Ibíd., Artículos 43, 46 y 48.
  104  

4. Iniciar procesos de adquisición de tierras de propiedad privada, efectuar


reforestaciones y facilitar en las zonas rurales las obras de riego, tránsito y
transportes223.

5. Parcelar tierras por cuenta de terceros, conforme a los reglamentos, contando con la
aprobación del Gobierno cuando el Instituto así lo juzgare conveniente224.

6. Constituir a solicitud de la División de Asuntos Indígenas del Ministerio de


Gobierno, resguardos de tierras en beneficio de los grupos o tribus indígenas que no
las poseyeran.

Las referencias anteriores constituyen una síntesis apretada de lo que es esta prolija y
extensa Ley de Reforma Agraria, por consiguiente solo se presenta una visión
restringida destacando en ella los aspectos centrales que interesan para esta
investigación; dentro de la cual vale mencionar la insistencia en la titulación de
baldíos y el apoyo para los proyectos de colonización en contraste con la poca fuerza
que se le concede a los procesos de adquisición de tierras, siguiendo el procedimiento
de compra establecido por la Ley y su posterior entrega a campesinos o indígenas.

2. Ley 160 de 1.994

En 1.994, treinta y tres años después de haberse creado el Instituto Colombiano de la


Reforma Agraria, se expidió la Ley 160, por la cual se creó el Sistema Nacional de
Reforma Agraria y Desarrollo Rural Campesino, se estableció un subsidio para la
adquisición de tierras, se reformó el Instituto Colombiano de la Reforma Agraria -
Incora- y se emitieron otras disposiciones.
                                                                                                               
223
Ibíd., Artículo 54.

224
Ibíd., Artículo 86.
  105  

Los objetivos de la Ley tal como lo señala la misma, se orientaron a: la promoción del
acceso a la tierra y servicios rurales, reformar la estructura social agraria mediante
procedimientos dirigidos a prevenir y eliminar la inequitativa concentración de la
propiedad rural, dotar de tierras a campesinos de escasos recursos, minifundistas,
comunidades indígenas y beneficiarios de programas especiales establecidos por el
gobierno, generar empleo en el campo, fomentar la adecuada explotación y utilización
de aguas y tierras rurales mediante programas dirigidos a promover su uso racional,
incrementar la producción agrícola, ganadera, forestal y acuícola, garantizar a la mujer
campesina e indígena oportunidad de participación en los planes y programas de
desarrollo agropecuario y regular la ocupación y aprovechamiento de baldíos
nacionales225.

El nuevo Sistema Nacional de Reforma Agraria y Desarrollo Rural Campesino se


estructuró como mecanismo obligatorio de planeación, ejecución y evaluación de las
actividades dirigidas a prestar servicios relacionados con el desarrollo de la economía
campesina y el acceso a la propiedad de la tierra de los trabajadores agrarios de
escasos recursos226. Dada la anterior referencia, es posible que se incurra en un juicio
que pueda ser acusado de ligero, pero es perceptible examinando el texto de esta Ley,
que se repite la idealidad que contiene la norma en el enunciado de sus objetivos,
mientras lo que provoca es un giro sustancial porque ya no es el Estado quien a través
de una norma de carácter administrativo procede a una modificación en la estructura
de tenencia de la tierra, sino que es ahora, en virtud de ésta Ley que se abre una nueva
vía consistente en que a través de éste instrumento legal, los campesinos en

                                                                                                               
225
COLOMBIA, Congreso de la República, Ley 160 de 1994, “Por la Cual se crea el Sistema Nacional
de Reforma Agraria y Desarrollo Rural Campesino, se establece un subsidio para la adquisición de
tierras, se reforma el Instituto ” Diario Oficial No. 41.479, de 5 de agosto de 1994 Artículo 1.

226
Ibíd. Artículo 2.
  106  

particular, si disponen de dinero, bien por conducto de un banco, de préstamo o de


subsidio como dice la Ley pueden comprar tierras. Es decir que ahora la reforma
agraria toma partido, por hablar mejor, de la activación de un mercado de tierras para
que participen en ella actores necesitados de la misma y que poco han accedido,
justamente porque carecen del capital requerido para hacerse a la propiedad agraria.

El Sistema de Reforma Agraria fue diseñado para que operara en conjunto con
entidades oficiales y del Sistema Nacional de Crédito Agropecuario que realizarían
actividades relacionadas con el objetivo por el cual había sido creado, y su
funcionamiento estaría dado a partir de 6 subsistemas que se enuncian a continuación:

1. SUBSISTEMA DE ADQUISICION Y ADJUDICACION DE TIERRAS: que


sería ejecutado por el INCORA y las entidades territoriales227.

2. SUBSISTEMA DE ORGANIZACIÓN Y CAPACITACION CAMPESINA E


INDIGENA: coordinado por el Viceministro de Desarrollo Rural Campesino e
integrado por el INCORA, el SENA, la ESAP y el plan Nacional de Rehabilitación
PNR228.

3. SUBSISTEMA DE SERVICIOS SOCIALES BASICOS, INFRAESTRUCTURA


FISICA, VIVIENDA RURAL, ADECUACION DE TIERRAS Y SEGURIDAD
SOCIAL229.

4. SUBSISTEMA DE INVESTIGACION, ASISTENCIA TECNICA,

                                                                                                               
227
Ibíd. Artículo 4, numeral a.

228
Ibíd. Artículo 4, numeral b.

229
Ibíd. Artículo 4, numeral c.
  107  

TRANSFERENCIA DE TECNOLOGIA Y DIVERSIFICACION DE CULTIVOS230.

5. SUBSISTEMA DE MERCADEO, ACOPIO, EMPAQUE, PROCESAMIENTO Y


FOMENTO AGROINDUSTRIAL231.

6. SUBSISTEMA DE FINANCIACION232.

Lo anterior refleja que la temática indígena se introdujo en la multitud de funciones


que debían cumplir las entidades administrativas; pero en tanto que no constituían los
ejes centrales ni tampoco los acompañaba el interés político resultaron disueltas en
esta complejidad estructural que se ha revisado para respaldar el punto central de esta
tesis: consistente en que sigue persistiendo una fractura entre las entidades
administrativas encargadas de la ejecución de los objetivos y las disposiciones legales
que en particular recogen mandatos suscritos con organizaciones internacionales,
situación que ha impedido el cumplimiento total de los compromisos contraídos en
materia de entrega de tierras a los pueblos indígenas para la reconstitución,
ensanchamientos y saneamiento de sus resguardos.

Adicionalmente se estableció que El Sistema Nacional de la Reforma Agraria y


Desarrollo Rural Campesino actuaría como órgano consultivo del Gobierno y contaría
con una estructura administrativa integrada por: 7 Ministros, 3 Directores, 2 Gerentes,
1 Consejero de la Presidencia, 2 representantes de los gremios del sector
agropecuario, 6 Representantes de Organizaciones Campesinas, 2 Representantes de
Organizaciones Indígenas y 2 Representantes de Gremios para un total de 24

                                                                                                               
230
Ibíd. Artículo 4, numeral d.

231
Ibíd. Artículo 4, numeral e.

232
Ibíd. Artículo 4, numeral f.
  108  

miembros. Se podría pensar que es una organización administrativa poco funcional,


pero su composición indica que bastarían 9 miembros de la coalición de Gobierno-
Gremios para conseguir la aprobación o desaprobación en materia de consultas.

Por otra parte, en lo referente a la estructura y funcionamiento del Instituto Nacional


de la Reforma Agraria – Incora, la Ley 160 de 1.994, le encomendó entre otras
funciones las siguientes:

1. Entablar una relación interinstitucional con el subsistema de financiación a fin de


facilitar el acceso al crédito a campesinos de escasos recursos y beneficiarios del
subsidio directo para la compra de tierras233.

2. Brindar apoyo especial a los hombres y mujeres campesinos de escasos recursos en


los procesos de adquisición de tierras234.

3. Establecer servicios de apoyo a los campesinos y propietarios en los procesos de


adquisición de tierras promovidos por el Instituto235.

4. Otorgar subsidios directos que permitieran la adquisición de tierras a los hombres y


mujeres campesinos de escasos recursos que no la poseyeran, a los minifundistas, a
los beneficiarios de los programas especiales establecidos por el Gobierno Nacional, a
mujeres campesinas jefes de hogar y a las que se encontraren en estado de

                                                                                                               
233
Ibíd. Artículo 4, numeral 2.

234
Ibíd. Artículo 4, numeral 3.

235
Ibíd. Artículo 4, numeral 6.
  109  

desprotección social y económica por causa de la violencia, el abandono o viudez y


carecieran de tierras propias o suficientes236.

5. Realizar directamente programas de adquisición de tierras mediante negociación


directa con los propietarios que las enajenaren con el objeto de redistribuirlas en favor
de los hombres y mujeres campesinos de escasos recursos, los minifundistas,
comunidades indígenas, los beneficiarios de los programas establecidos por el
Gobierno Nacional, habitantes de regiones afectadas por calamidades públicas,
mujeres campesinas jefes de hogar o solas por causa de violencia, abandono o viudez
y para reubicar ocupantes de zonas que debieran someterse a un manejo especial o de
interés ecológico237.

6. Ordenar y adelantar la expropiación de los predios y mejoras de propiedad privada,


o de las que formaren parte del patrimonio de entidades de derecho público, para los
casos en que se practique el procedimiento de adquisición previstos en la Ley 160 de
1994238.

7. Administrar las tierras baldías de la Nación en lo referente a procesos de


adjudicación, celebración de contratos, constitución de reservas y ejecución de
programas de colonización239.

8. Iniciar las acciones pertinentes en los casos de indebida apropiación de tierras


baldías, o incumplimiento de las condiciones bajo las cuales las tierras fueron
                                                                                                               
236
Ibíd. Artículo 4, numeral 7.

237
Ibíd. Artículo 4, numeral 9.

238
Ibíd. Artículo 4, numeral 11.

239
Ibíd. Artículo 4, numeral 12.
  110  

adjudicadas, y adelantar las diligencias sobre extinción del derecho de dominio


privado240.

9. Clarificar la situación de las tierras desde el punto de vista de su propiedad, con el


objeto de identificar las que pertenecen al Estado y facilitar el saneamiento de la
propiedad privada, delimitar las tierras de propiedad de la Nación y de los
particulares, adelantar procedimientos de deslinde de tierras de resguardo y las
pertenecientes a las comunidades negras, cooperar con las entidades competentes en la
vigilancia, conservación y restablecimiento de los recursos naturales241.

10. Estudiar las necesidades de tierras de las comunidades indígenas y constituir,


ampliar, sanear y reestructurar los resguardos en beneficio de las respectivas
parcialidades242.

De igual forma estableció también las funciones que serían de competencia exclusiva
del Incora y por tanto no susceptibles de delegación, dentro de los cuales enumeró: los
procedimientos de adquisición directa y adjudicación de tierras, los procedimientos de
extinción de dominio, clarificación de la propiedad, recuperación de baldíos
indebidamente ocupados y el deslinde de tierras243.

Respecto de la estructura del Incora, expuesta al inicio de éste capitulo, la Ley la


reformó de la siguiente manera:

                                                                                                               
240
Ibíd. Artículo 4, numeral 6.

241
Ibíd. Artículo 4, numerales 16 y 17.

242
Ibíd. Artículo 4, numeral 18.

243
Ibíd. Artículo 13.
  111  

1. Junta Directiva del Instituto: quedaría encargada de la dirección y cumplimiento de


los objetivos atribuidos por la Ley al Instituto y que estaría integrada por:
-El Ministro de Agricultura.
-El Viceministro de Desarrollo Rural Campesino.
-El Director General del Fondo de Cofinanciación para la Inversión Rural DRI.
-El Director del Plan Nacional de Rehabilitación PNR o un delegado del Presidente de
la República.
-El Presidente del Fondo para el Financiamiento del Sector Agropecuario FINAGRO.
-El Presidente de la Caja de Crédito Agrario, Industrial y Minero.
-El Jefe de la Unidad de Desarrollo Agropecuario del Departamento Nacional de
Planeación.
-Un representante de otras organizaciones campesinas que integran el Consejo
Nacional de Reforma Agraria y Desarrollo Rural Campesino.
-Un representante de las organizaciones indígenas que integran el Consejo Nacional
de Colombia ANMUCIC - Asociación Nacional de Mujeres Campesinas e Indígenas
de Colombia-
-Un representante de la Federación Colombiana de Ganaderos FEDEGAN.
-Un representante de la Sociedad de Agricultores de Colombia SAC.

Comparando la estructura administrativa del Incora conforme al mandato de la Ley


135 de 1.961, con la estructura que se formaliza desde la Ley 160 de 1.994, se pueden
destacar los siguientes aspectos: en cuanto al número de integrantes designados para
la Junta Directiva del Instituto se pasa de 9 integrantes a 11, y se destaca que se le da
asiento a un representante de las organizaciones indígenas que integran el Consejo
Nacional de Colombia ANMUCIC, aun cuando su rol en medio de una estructura de
poder concentrada resulte algo puramente simbólico; pero lo nuevo consiste en que
esta última Junta Directiva congrega a los directores o representantes del sector rural
de una manera integral.

2. En el orden departamental:
  112  

La Ley dispuso que debían constituirse en dependencia de los Consejos Seccionales


de Desarrollo Agropecuario CONSEA, (comités Departamentales de Desarrollo Rural
y Reforma Agraria), los cuales deberían actuar como instancia de concertación entre
las autoridades departamentales, las comunidades rurales y las entidades públicas y
privadas en materia de desarrollo rural y reforma agraria; para lo cual estarían
integrados por el Gobernador del Departamento, los miembros del CONSEA
Departamental, los representantes de las organizaciones campesinas legalmente
reconocidas y que tuvieran presencia en el Departamento, los representantes de otras
entidades públicas nacionales o regionales con presencia en el departamento que
tuviesen injerencia en asuntos actividades de desarrollo rural y los representantes de
los municipios244. Constituye este nivel de la administración pública un esfuerzo
novedoso de la Ley para articular aun mas las relaciones en los diferentes niveles del
ordenamiento territorial que se hace extensivo incluso al orden municipal.

Esta modificación estructural referente a la integración del órgano directivo del


Instituto, refleja claramente un espectro de acción más amplio que el inicialmente
diseñado en la Ley 135 de 1.961, pues integra al organismo principal del Instituto la
participación de representantes de diferentes sectores entre los que se encuentran el
Departamento Nacional de Planeación, el sector agrario, industrial y minero, el sector
ganadero y las organizaciones indígenas. Por éste motivo la Ley amplía el concepto
de sujeto de reforma agraria, de manera que se extienda a las personas que residan en
centros urbanos y que hubiesen sido desplazados del campo involuntariamente y a las
personas de la tercera edad que desearan trabajar en explotaciones de tipo
agropecuario y carecieran de tierras propias para dicho propósito, así como procura
otorgar una protección especial a las mujeres de escasos recursos, minifundistas y
comunidades indígenas245.
                                                                                                               
244
Ibíd. Artículo 88.

245
Ibíd. Artículo 20.
  113  

La Ley 160 de 1.994, otorga también una serie de atributos al INCORA para el
cumplimiento de los objetivos de la Institución, para ello lo faculta a:

1. Fijar los requisitos o exigencias mínimas que deben cumplir los predios rurales en
los procesos de adquisición de tierras teniendo en cuenta sus características tales
como: precio de tierras y mejoras, clase agrológica, ubicación geográfica, disposición
de aguas, altura, entre otras246.

2. Establecer los montos de subsidio para la adquisición de tierras de acuerdo con las
condiciones socio-económicas de los beneficiarios del subsidio y otorgar especial
atención a las mujeres campesinas jefes de hogar que se encontraran en situación de
desprotección económica y social sin tierras propias o suficientes247.

3. Adquirir mediante negociación directa tierras o mejoras, o decretar su expropiación.

4. Constituir en los territorios baldíos cuya administración le hubiese sido


encomendada, reservas a favor de entidades de derecho público para la ejecución de
proyectos que fuesen considerados como de alto interés nacional248.

5. La Ley introdujo un capítulo especialmente dirigido a esclarecer mediante el


estudio de títulos la existencia legal de los resguardos, identificar las necesidades de
tierras de manera que pudiese dotar a la comunidad de las superficies que se
consideraran como indispensables para su adecuado asentamiento y desarrollo a partir

                                                                                                               
246
Ibíd.

247
Ibíd. Artículos 21 y 24.

248
Ibíd. Artículo 75.
  114  

de la constitución de resguardos y saneamiento de estos, cuando hubiesen sido


ocupados por personas no pertenecientes a la parcialidad249.

6. Frente a la regulación de territorios ocupados por pueblos indígenas nómadas o


seminómadas o agricultores itinerantes para la caza, recolección u horticultura que
estuviesen hallados en zonas de reserva forestal, La Ley dispuso que éstos solo
podrían destinarse para la constitución de resguardos indígenas y su ocupación estaría
sujeta a las disposiciones establecidas por el Ministerio de Medio Ambiente y sobre
Recursos Naturales Renovables250.

En síntesis como se reitera más adelante, los resultados obtenidos a partir de la


aplicación de las leyes que se han tratado no corren con el mejor reconocimiento, sin
embargo hay decisiones consignadas en las normas que reflejan una concepción más
armónica y coherente de lo que es un proceso de entrega de tierras, pues ahora con el
conjunto de las disposiciones precedentes se observa que el concepto que sustenta esta
reforma hace explicito que las unidades de tierra por pequeñas que sean, hacen parte
de una continuidad geográfica-espacial, y ellas a su vez son parte constitutiva de un
ecosistema que la norma procura preservar y sostener en concordancia con los
tratados internacionales y normas constitucionales que buscan salvaguardar y asegurar
la supervivencia de los habitantes del territorio nacional.

A diferencia de la Ley 135 de 1.961, esta Ley 160 que se está examinando, ha
puntualizado en artículos concretos las acciones que se deben seguir para las
adquisiciones de tierra y su entrega posterior a los pueblos indígenas. De manera que
se hace mas acentuado el énfasis del interés que formalmente expresan los articulados

                                                                                                               
249
Ibíd. Artículo 85.

250
Ibíd. Parágrafo 4, Artículo 85.
  115  

de la Ley. Pese a esta fuerza con la que se enuncia la Ley 160, ésta no se ve reflejada a
la fecha de 2.009 en las estadísticas referidas a las entregas de tierras a los pueblos
indígenas, por conceptos de adquisiciones para adelantar los procesos de
descongestión de los resguardos y facilitar su ensanchamiento o saneamiento, pues lo
que si se destaca es la titulación de tierras por concepto de baldíos a los pueblos
indígenas, como se observará en páginas más adelante.

A esta altura de la exposición vale anotar que las normas referidas a procesos agrarios
y en particular las orientadas a resolver la adquisición de tierras para ensanchamiento
de los resguardos, como las dirigidas a producir un saneamiento en sus territorios son
repetitivas en las diferentes leyes y en las diferentes modificaciones a las estructuras
de las entidades administrativas como se confirmará al finalizar ésta exposición; pues
al fin y al cabo como no se pueden suprimir por la incorporación de los Convenios
Internacionales a la legislación nacional, hay que dejarlas intactas o si se varían en su
expresión es sin trascendencia alguna.

Así por ejemplo para los efectos de adquisición de tierras a fin de facilitar
ensanchamientos de resguardos, sólo consiguió en un tramo de 35 años, comprar
189.716 hectáreas251, es decir 5.300 hectáreas en promedio por año, lo cual contrasta
con los resultados del año 1.980 en adelante, en donde en un poco tiempo se pudieron
titular mas de 30’000.000 de hectáreas252, claro está que estas últimas eran las mismas
tierras que los indígenas tenían en sus territorios desde tiempos ancestrales por ser su
hábitat y que el Estado dispuso de ellas como baldíos para la titulación.

                                                                                                               
251
ARANGO, Raúl y SANCHEZ, Enrique. “Los pueblos indígenas en el umbral de Nuevo milenio”.
Departamento Nacional de Planeación, DNP. Dirección de Desarrollo Territorial Sostenible. Bogotá
Colombia. 2004. P.126.

252
INSTITUTO COLOMBIANO DE DESARROLLO RUAL, INCODER. Relación de resguardos
indígenas constituidos durante las vigencias de 1.966 a 2.009. Op. Cit.
  116  

3. Decreto 245 de 1.995

En Febrero 3 de 1.995 mediante Decreto 245, seis meses después de la promulgación


de la Ley 160 de 1.994, se introdujeron nuevas modificaciones a la estructura del
Incora, asignando funciones específicas a cada órgano que integraba la Institución, al
efecto el Decreto reafirmó su objetivo y funciones generales con apoyo en lo
dispuesto en la Ley 160 de 1.994, de manera que se garantizara el acceso progresivo a la
propiedad de la tierra de los trabajadores agrarios, se coordinaran las actividades que
debían cumplir los organismos y entidades integrantes del Sistema Nacional de Reforma
Agraria y Desarrollo Rural Campesino, en lo referente a prestación de servicios rurales
relacionados con el desarrollo de la economía y el bienestar de la población campesina;
el desarrollo de políticas y ejecución de planes propuestos por el Gobierno Nacional
referentes a la estructura social agraria; Los procesos administrativos sobre extinción de
dominio en predios rurales, la clarificación de la propiedad y el deslinde de las tierras
nacionales, de resguardos indígenas y comunidades negras, procesos de ocupación y
aprovechamiento de baldíos Nacionales y recuperación de tierras por concepto de
ocupación u otras causas legales253.

Al efecto el Decreto introduce nuevas variaciones a la estructura interna del Incora:

1. Estructura Interna del Incora según Decreto 245 de 1.995


1. JUNTA DIRECTIVA

2. GERENCIA GENERAL
2.1 Oficina Control Interno
2.2 Oficina de Relaciones Públicas y Prensa.

3. SECRETARIA GENERAL
                                                                                                               
253
DECRETO 245 de 1995 “Por el cual se ajusta la infraestructura del Ministerio de Agricultura y
Desarrollo Rural”. Diario Oficial No. 41.702, del 3 de febrero de 1995. Titulo II, artículos 2 y 3.
  117  

3.1 División de Recursos Humanos


3.2 División Administrativa

4. SUBGERENCIA FINANCIERA
4.1 División Financiera y de Administración del Subsidio
4.2 División de Presupuesto
4.3 División de Contabilidad

5. SUBGERENCIA JURIDICA
5.1 División de Procedimientos Agrarios
5.2 División de Asesoría Legal

6. SUBGERENCIA OPERATIVA
6.1 División de Promoción del Mercado de Tierras y Subsidios
6.2 División de Adquisición de Tierras
6.3 División de Desarrollo Empresarial
6.4 División del Sistema Nacional de Reforma Agraria y Desarrollo Rural Campesino
6.5 División de Atención a las Comunidades Indígenas y Negras
6.6 División de Adjudicación de Tierras y Asentamientos Campesinos

7. SUBGERENCIA DE PLANEACION E INFORMATICA


7.1 División de Planes y Programas
7.2 División de Organización y Sistemas

8. GERENCIAS REGIONALES
8.1 Sección Administrativa y Financiera
8.2 Sección de Operaciones-Grupos de Trabajo Subregional
8.3 Sección Jurídica
8.4 Areas de Trabajo
  118  

9. ORGANOS DE ASESORIA Y COORDINACION


9.1 Comité de Coordinación General
9.2 Comité de Coordinación del Sistema de Control Interno
9.3 Comisión de Personal
9.4 Comité Interno de Coordinación Regional
9.5 Comités Departamentales de Desarrollo Rural y Reforma Agraria
9.6 Concejos Municipales de Desarrollo Rural
9.7 Comités Municipales de Reforma Agraria

La nueva estructura con la que funcionaría el Instituto de conformidad con el Decreto


245 de 1.995, define claramente su división interna y las funciones que cada dependencia
debía desarrollar, sin embargo luego de revisar la gestión administrativa desarrollada por
el Incora durante el tiempo de su funcionamiento, es perceptible que las reformas
estructurales introducidas, no reflejaron cambios sustantivos en el cumplimiento de
objetivos distintos a la titulación de tierras baldías a los pueblos indígenas, pues no se
procedió a la afectación de la estructura de la tenencia de la tierra por medio de procesos
de adquisición administrativa para permitir la descongestión de los resguardos ubicados
en el corredor andino donde vive una gran población indígena, situación que se confirma
con el estudio de resultados de gestión realizados por el Incora en sus 43 años y que
ahora realiza Incoder.

4. Decreto 1292 de 2.003

Mediante Decreto 1292 de 21 de mayo de 2.003, se ordenó la supresión y liquidación


del Instituto Colombiano de la Reforma Agraria, invocando las disposiciones
expedidas por el Congreso Nacional destinadas a adelantar el programa de
Renovación de la Administración Pública, de manera que se posibilitara renovar y
modernizar la estructura de la rama ejecutiva del orden nacional dentro de un marco
de sostenibilidad financiera de la Nación, a la vez que justificó una reforma a la
  119  

estructura de la Administración Pública para racionalizar la organización y


funcionamiento de la misma.

Hacer algunas consideraciones acerca del proceso de liquidación del Incora implica
necesariamente remitirse a los siguientes hechos:

La creación del Incora como ya se ha mencionado, estuvo precedida de un marco


histórico, social y económico que en el ámbito agrario del país reflejaba la urgente
necesidad de intervención del Estado para que se lograra un cambio en la estructura
de la propiedad254, a partir de la expedición de Leyes, Políticas de Gobierno y Planes
de Desarrollo que permitieran orientar los objetivos de las Instituciones destinadas
para este fin. Es así como luego de 1.961, se intentó fortalecer la democracia y el
progreso económico del país, de manera que se pudiera garantizar el empleo y el
financiamiento de planes nacionales de desarrollo. Es dentro de éste marco que se
presenta el primer Plan Nacional de Desarrollo formulado en 1.961, no obstante
señalar que desde el siglo XVIII existieran antecedentes en esta materia255.

Durante el Gobierno del entonces Presidente Alberto Lleras Camargo, fue elaborado
con base en las orientaciones de la Alianza para el Progreso, el Plan Nacional de
Desarrollo económico y social denominado Plan Decenal256, dirigido a regular:

                                                                                                               
254
COLOMBIA. DECRETO 1292 de 21 de mayo de 2003 “por el cual se suprime el Instituto
Colombiano de la Reforma Agraria (Incora) y se ordena su liquidación.” Artículo 47.

255
TRUJILLO Alfaro, Jorge Luis. “Presupuesto una aproximación desde la planeación”. Primera
edición, Editorial Universidad del Rosario- Colección textos de jurisprudencia, Bogotá D.C. 2007. p
104.

256
CABALLERO, Antonio, “El Frente Nacional”. POSADA Jaime, ALAPE Arturo, IRIARTE
Alfredo. “et al”, Historia de Colombia Contemporánea Op. Cit. P. 1750.
  120  

“la programación del gasto público de inversión y proyección de ingresos fiscales,


coordinación de gestiones de financiamiento externo e interno que adelantan
organismos descentralizados y coordinación en las tareas de asistencia y cooperación
externa, así como la modernización, el estatuto orgánico de presupuesto público y le
encargó al Departamento Nacional de Planeación para formular los gastos”257.

El Plan Nacional en materia Agraria, destacó la crisis generada en el país por el


“irracional” uso de grandes extensiones de tierra de propiedad del Estado o de los
particulares, señalando que ello había contribuido a elevar los índices de desempleo al
punto de convertirse en uno de los elementos más problemáticos de la economía
nacional, para lo cual proponía soluciones a partir de una reforma agraria que se
esperaba diera respuesta a la crisis generada por el desempleo, de manera que se
produjera un incremento en los ingresos de la población campesina mediante la
retención de ésta en el campo, a través de la constitución de pequeñas propiedades
campesinas258.

El Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social fue propuesto para aplicarse en un


período de tiempo comprendido entre los años de 1.961 a 1.970, atendiendo los
grandes esfuerzos realizados para la obtención de los datos básicos y la información
necesaria requerida para su elaboración, sin embargo el significado del Plan no llegó a
concretarse en objetivos específicos para las agencias del sector público que debían

                                                                                                               
257
UNIVERSIDAD DE ANTIOQUIA, La evolución histórica de la planificación del
desarrollo, Medellín. Publicación Digital, Consulta realizada 16 junio de 2009.
[Link]
ANIFICACION_DEL_DESARROLLO.ppt.

258
DEPARTAMENTO NACIONAL DE PLANEACION. Capitulo 2 “Síntesis del Programa
Económico de Desarrollo Económico para el Próximo decenio” Plan Nacional de Desarrollo
Económico y Social-Plan Decenal 1961-1970.
  121  

ejecutar los programas y proyectos correspondientes259, ni tampoco se adoptó como


una relación de prioridades en el desarrollo económico y social del país que sirviera
de guía para el manejo de la política económica que debía orientar las actividades del
Sector Privado260.

En este punto es claro que los esfuerzos de los distintos gobiernos se habían
localizado en el tema agrario referente a: concentraciones de tierra inutilizada,
mejoramiento de los proceso de producción agrícola para incentivar el sector rural y
en particular cumplir con los Convenios Internacionales para permitir el acceso a la
tierra a todos los pueblos indígenas que habían sido separados de ellas, circunstancias
que en rasgos generales definieron el objetivo principal del Incora y las funciones que
debía cumplir.

Sin embargo en el panorama económico-social del país estaban por emerger


preocupaciones medioambientales que se encontraban íntimamente relacionadas con
el tema agrario y que comenzaron a dar sus primeros reflejos en el ámbito legislativo
y en los diferentes Planes Nacionales de Desarrollo que se propusieron
posteriormente, los cuales adquirieron más fuerza a partir del Gobierno del Presidente
Cesar Gaviria, en su denominado Plan “La Revolución Pacífica” y la expedición en
1.974 del Código Nacional de Recursos Naturales Renovables y Protección del medio
ambiente. Sin embargo la política ambiental como un presupuesto del desarrollo
nacional solo adquirió mayor preponderancia en 1.991, con la disposición
constitucional por la cual se hizo evidente el interés de proteger el ambiente y mejorar
la calidad de vida de su población261, fecha esta que coincide con la conferencia de las

                                                                                                               
259
DEPARTAMENTO NACIONAL DE PLANEACION, “Introducción”. Plan Nacional de
Desarrollo Planes y Programas de Desarrollo 1969-1972.

260
Ibíd.

261
COLOMBIA, Constitución Política de 1991. Op. Cit. Artículos 79 y 336.
  122  

Naciones Unidas sobre medio ambiente y desarrollo, celebrada en junio de 1.992 en


Río de Janeiro262.

Situación que explica porqué los primeros Planes Nacionales de Desarrollo no


dedicaron amplios capítulos que regularan las condiciones medio ambientales y por el
contrario procuraron consolidar la economía nacional mediante la tecnificación de
procesos de explotación que fortalecieran la industria, la capacidad de exportación de
productos y la explotación de tierras inutilizadas263, pues se trataba de producciones
que hasta ahora estaban desarrollándose para responder a mercados externos, que
junto con la baja explotación de tierras no constituían un deterioro preocupante del
medio ambiente y los recursos naturales, por el contrario las condiciones económicas
y geográficas presionaban por el rápido crecimiento de la actividad agrícola,
industrial, ganadera, minera y manufacturera, además de la generación de empleos en
zonas urbanas como rurales.

Con el Plan Nacional de Desarrollo propuesto durante el Gobierno del Presidente


Misael Pastrana Borrero, en 1.970 se planteó una “política General de
aprovechamiento del recurso”, que consistió en el señalamiento de las directrices a
seguir para el logro de una política racional de uso y aprovechamiento del recurso de
suelos, en las que se destacan para este breve examen las siguientes:

“Desarrollar programas de conservación y recuperación a través de campañas


educativas y de crédito, orientar las campañas de extensión agropecuaria hacia
sistemas de explotación bajo normas de conservación muy bien definidas y según las

                                                                                                               

262
SANCHEZ Botero, Esther. “Justicia y Pueblos Indígenas de Colombia”. Edición jurisprudencia
actualizada unijus universidad Nacional de Colombia, Facultad de Derecho, Ciencias Políticas y
Sociales Sede Bogotá. segunda edición. Bogotá, Colombia 2004. P. 46.

263
DEPARTAMENTO NACIONAL DE PLANEACION. Capítulos 2 y 3 Plan Nacional de Desarrollo
Económico y Social-Plan Decenal 1961-1970.
  123  

características de productividad de los suelos, otorgar crédito agropecuario solamente


para sistemas de explotación acordes con las características de productividad de los
suelos y cuyo desarrollo se haga bajo normas conservacionistas.264”

Si bien para éste momento el Plan Nacional denotaba una mayor preocupación
respecto de los recursos naturales en relación con el anterior, es perceptible que aún
para éste período no se había iniciado notoriamente un acelerado proceso de deterioro
ambiental.

El Plan Nacional “Para Cerrar la Brecha” del Presidente Alfonso López, año 1.974,
dedica al tema ambiental apenas unas cuantas líneas en las que propuso coordinar
esfuerzos destinados a conseguir el aprovechamiento de extensas áreas de territorio
que hasta el momento se encontraban inutilizadas y que se consideraban como
necesarias para el proceso productivo, de manera que se garantizara su disponibilidad
permanente265.

Con el Plan Nacional Cambio con Equidad, propuesto durante el Gobierno de


Belisario Betancourt en 1.982, se declaró la primera alarma del deterioro medio
ambiental:

“Los bosques naturales han venido disminuyendo aceleradamente, principalmente a


cusa de la colonización intensiva y del aprovechamiento forestal en condiciones que no
hacen posible la regeneración del recurso”266.

                                                                                                               

264
DEPARTAMENTO NACIONAL DE PLANEACION. Plan Nacional de Desarrollo Las Cuatro
Estrategias 1970-1974, “Capítulo Recursos Naturales”. P.2.

265
DEPARTAMENTO NACIONAL DE PLANEACION. Plan Nacional de Desarrollo Para Cerrar la
Brecha 1974-1978, “Capítulo políticas Sectoriales”. P.14.

266
DEPARTAMENTO NACIONAL DE PLANEACION. Plan Nacional de Desarrollo Cambio con
Equidad 1982-1986, “Capitulo Políticas de Producción”. P 17.
  124  

Propuso entonces adoptar una serie de medidas preventivas tales como: la evaluación
por parte del Inderena, la gestión desarrollada por las Corporaciones Regionales y la
implantación de sistemas de monitoreo, control, vigilancia y aprovechamiento que
posibilitaran la preservación del patrimonio forestal existente.

Con la Promulgación de la Constitución Política de 1.991, se puede apreciar el interés


de protección medioambiental a través de la incorporación de numerosos artículos
destinados a su conservación267, que posteriormente son recogidos en los Distintos
Planes Nacionales de Desarrollo, es de ésta manera que en el denominado Plan la
Revolución Pacífica, se consignó por primera vez un capítulo complejo y minucioso
referente a las políticas medioambientales diseñado de manera concordante con las
disposiciones de la Constitución de 1.991 en materia ambiental, el capítulo por una
parte presenta un diagnóstico de los recursos ambientales, sus potencialidades y
limitaciones y por otra los objetivos e instrumentos institucionales y financieros.

El Plan resaltó la riqueza biológica y ecosistémica del país, la biodiversidad y la


productividad biológica, los recursos hídricos e hidrobiológicos, los suelos de las
distintas regiones y el desarrollo del medio ambiente, a la vez que identificó los
factores que atentan contra la conservación del medio ambiente268.

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                           

267
“En Colombia. El Constituyente de 1991 estableció una Constitución altamente sensible a esta
realidad. En efecto, la Constitución incorpora más de 30 artículos, cuyo contenido, en buena parte,
obliga al Estado Colombiano a proteger la diversidad e integridad del ambiente”. ALMONACID
Sierra, Juan Jorge. “La propiedad en el Estado Social de derecho Colombiano”. En El Derecho
Administrativo en los Albores del Siglo XXI. Restrepo Medina Manuel y varios. Colección Textos de
Jurisprudencia, Conmemoración de los 10 años de la Maestría en Derecho Administrativo. Primera
edición, Editorial Universidad del Rosario, Bogotá D.C. Septiembre de 2007. P. 475.

268
DEPARTAMENTO NACIONAL DE PLANEACION. Plan Nacional Revolución Pacífica 1990-
1994, “Capitulo Medio Ambiente”. Pp. 19-51.
  125  

El Plan realizó un diagnóstico sobre la gestión ambiental precedente calificándola de


deficiente por causas atribuibles a una legislación dispersa entre numerosas entidades
del orden nacional y en su defecto propone una reorganización institucional, en los
distintos niveles y en distintos sectores: agropecuario, avícola, ambiental, agua potable
y saneamiento básico, energía y minas269 y la creación del Ministerio de Ambiente
junto con otros entes que actuarían en los ámbitos locales y regionales de la Nación.
Hechos que explican porqué con la Ley 160 de 1.994, el Ministerio de Medio
Ambiente entra a ser parte de la Estructura Administrativa del Sistema Nacional de la
Reforma Agraria y Desarrollo Rural Campesino y posteriormente de la Junta
Directiva del Incoder.

Con la expedición del Plan Nacional denominado El Salto Social, en 1.994 se puso de
manifiesto la ausencia de mecanismos que permitieran cobrar por los daños
ocasionados por el deterioro ambiental, atribuidos a la pobreza y los bajos niveles
educativos que consumen intensamente los recursos naturales y que carecen de los
medios tecnológicos que podrían mejorar los ingresos sin deteriorar el medio
natural270.

El planteamiento más sobresaliente del Plan en éste aspecto se refiere al desarrollo


sostenible, entendido como la aplicación de oportunidades y capacidades productivas
de la población para contribuir a una mejor formación del capital social, el objeto del
Plan consistió en buscar la satisfacción de las necesidades de las generaciones
presentes mediante un manejo adecuado del patrimonio natural que tendría lugar con

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                           

269
Ibíd. p. 30-51.

270
DEPARTAMENTO NACIONAL DE PLANEACION. Plan Nacional de Desarrollo El Salto Social
1994-1998, “Capítulo Breve diagnostico de las condiciones de desarrollo económico, social y
ambiental”. P. 17.
  126  

la implementación de acciones educativas, concertaciones para aumentar el capital


social, entre otras.

Durante el Gobierno del Presidente Andrés Pastrana en 1.998, el Plan Nacional de


Desarrollo en materia ambiental puso de manifiesto la urgencia de conseguir un
equilibrio entre el crecimiento económico, la elevación de la calidad de vida de la
población y la conservación de los recursos naturales, de manera que se regulara el
uso y la conservación de modo que ello garantizara su permanente renovación271.

Finalmente con el Plan Nacional Hacia un Estado Comunitario en 2.002, se insistió en


la necesidad de articular las dimensiones económica, social y ambiental que
permitiera conseguir un desarrollo sostenible capaz de garantizar situaciones
adecuadas y seguras en la calidad de vida de los habitantes y las condiciones propicias
para el crecimiento272. La formulación del Plan aun cuando sigue claramente el
esquema propuesto desde 1.990 en el Plan de Desarrollo del Gobierno Gaviria, integró
los propósitos de planificación ambiental con la gestión territorial y gestión del
recurso hídrico.

Para la consecución del objetivo anteriormente enunciado, se propuso la adopción de


una serie de reformas estructurales de la Administración Pública, relacionadas con el
traslado de las funciones de vivienda, ordenamiento territorial y saneamiento básico al
Ministerio del Medio Ambiente, y su fusión con el Ministerio de Vivienda y
Desarrollo Territorial.

                                                                                                               

271
DEPARTAMENTO NACIONAL DE PLANEACION. Plan Nacional Cambio para Conseguir la
Paz 1998- 2002. P. 20.

272
DEPARTAMENTO NACIONAL DE PLANEACION. Plan Nacional Hacia un Estado Comunitario
2002-2006, “Una Gestión Ambiental que promueva el Desarrollo Sostenible”.P. 347.
  127  

Este marco anteriormente descrito, que recoge algunos aspectos referentes a la


situación agraria del país y su estrecha relación con factores como el medio ambiente,
el desarrollo y progreso económico de la Nación, permite entender porqué el Incora
como entidad administrativa del Estado, creada para materializar el proceso de
Reforma Agraria sufrió modificaciones estructurales y en sus funciones, de modo que
se incluyeron nuevos elementos y ámbitos de acción que actuaron de forma articulada
con la Institución para el cumplimiento de sus objetivos y que posteriormente
conducirán a su supresión.

Recapitulando: se han expuesto las orientaciones que desde los Planes Nacionales de
Desarrollo se han trazado, en particular desde la Revolución Pacífica, en torno a la
urgente necesidad de desarrollar una política medioambiental que permitiera
introducir acciones efectivas para proteger el medio ambiente. Lo cual quiere decir
que ahora la política ambiental se estructura para ser cumplida fortaleciendo las
entidades administrativas para ejecutarla en todo el territorio nacional y por supuesto
que cubre a los territorios indígenas.

Esta temática se constituye desde ya en un ámbito de tensiones por los siguientes


argumentos:

1. Desde 1.957 el Convenio 107 de la OIT, en el artículo 11 determinó que:

“Se deberá reconocer el derecho de propiedad, colectivo o individual, a favor de los


miembros de las poblaciones en cuestión sobre las tierras tradicionalmente ocupadas
por ellas”273.

2. Posteriormente el Convenio 169 de 1.989 estableció en su artículo 13, numeral 2


que:

                                                                                                               
273
CONVENIO OIT No 107 Relativo a la Protección e Integración de las Poblaciones Indígenas y de
otras Poblaciones Tribales y Semitribales en los Países Independientes. Op Cit. Artículo 11.
  128  

“la utilización del término tierras en los artículos 15 y 16 (de este acuerdo deberá
incluir el concepto de territorios, lo que cubre la totalidad del hábitat de las regiones
que los pueblos interesados ocupan o utilizan de alguna manera)”274.

3. En el mismo Convenio el artículo 15 numeral 1 dispone lo siguiente:

“Los derechos de los pueblos interesados a los recursos naturales existentes en sus
tierras deberán protegerse especialmente. Estos derechos comprenden el derechos de
esos pueblos a participar en la utilización, administración y conservación de dichos
recursos”275.

4. Adicionalmente Las Naciones Unidas en su declaración determinó en el articulo 26


numeral 2 que:

“Los pueblos indígenas tienen derecho a poseer, utilizar, desarrollar y controlar las
tierras, territorios y recursos que poseen, en razón de la propiedad tradicional u otra
forma tradicional de utilización así como otras que hayan adquirido de otra forma”276

5. El artículo 32 numeral 1 manifestó:

“Los pueblos indígenas tienen derecho a determinar y elaborar las prioridades y


estrategias para el desarrollo o la utilización de sus tierras o territorios y otros
recursos”277.

                                                                                                               
274
CONVENIO OIT No 169 de 1989, sobre Pueblos Indígenas y Tribales en Países Independientes.
Op. Cit. Artículo 13 numeral 2.

275
Ibíd. Artículo 15 numeral 1.

276
DECLARACION de las Naciones Unidas sobre los derechos de los Pueblos Indígenas. Asamblea
General Naciones Unidas. Proyecto de Resolución 68, 7 de septiembre de 2007. Op. Cit. Artículo 26
numeral 2

277
Ibíd. Artículo 32 numeral 1.
  129  

En relación con algunas de las anteriores disposiciones, la Constitución de 1.991


declaró que los territorios de los pueblos indígenas son inalienables, imprescriptibles e
inembargables278. Esta tradición citada es alegada por los pueblos indígenas para
impugnar las actuaciones que al interior de su territorio realizan entidades
administrativas del Estado, a las que las disposiciones legales les han asignado las
funciones de vigilancia, control y manejo de los recursos naturales, para proteger el
medio ambiente y en particular los territorios declarados Sistema de Parques Naturales
Nacionales.

La anterior temática sobre la cual se ha originado una profunda discusión de orden


jurídico, no sería tan urgente y trascendente si no es porque no puede ignorarse que
los territorios indígenas tienen titulado casi un tercio del territorio nacional y por lo
menos el 50%279 de las áreas que hoy se conocen como sometidas al régimen de
protección, por integrar el patrimonio natural de la Nación.

Como no es la materia sustantiva de esta tesis es por lo que aquí solamente se deja
insinuada esta interrelación como un punto de tensión que irá creciendo entre los
derechos territoriales por el uso de la naturaleza que plantean las autoridades
indígenas y los derechos que también tiene el Estado Nacional en las áreas protegidas.

                                                                                                               
278
COLOMBIA, Constitución Política de Colombia. Op. Cit. Artículo 63.

279
“De las 6.942.153 hectáreas de unidades protegidas traslapadas, 3.604.632 hectáreas corresponden a
territorios indígenas en 21 departamentos e involucran al menos a 24 pueblos indígenas”. PEÑA,
Oscar “Parques nacionales y territorios indígenas. Un reto para la autonomía indígena” Revista Etnias,
volumen 5 CECOIN. Bogotá Colombia, diciembre de 2007, P. 42.”
  130  

5. Decreto 1300 de Mayo 23 de 2.003

Con la expedición del Decreto 1300, se retoma el Programa de Renovación de la


Administración Pública en virtud del cual el Gobierno ordenó la supresión del
Instituto Colombiano de la Reforma Agraria INCORA, el Instituto Nacional de
Adecuación de Tierras INAT, el Fondo de Cofinanciación para la Inversión Rural,
DRI y el Instituto Nacional de Pesca y Agricultura, INPA, y crea una entidad de
Desarrollo Agropecuario y Rural, INCODER encargada de cumplir con los objetivos
de las entidades suprimidas.

El Programa de Renovación de la Administración Pública, es justificado por el


Gobierno desde la afirmación que de lo que se trata es de adecuar la administración
pública a los requerimientos de un Estado Comunitario, mediante la racionalización
de funciones, la reforma de las estructuras administrativas y su fortalecimiento, de
modo que se hiciera más efectiva su capacidad para la consecución de sus
objetivos280. La propuesta de Reforma Administrativa incluyó cambios en todas las
entidades del gobierno así como modificación a los sistemas organizacionales
específicos de cada entidad o sector de manera que se reflejara en disminuciones
considerables de recursos de la Nación.

La creación del Instituto Colombiano de Desarrollo Rural, Incoder se hizo como


establecimiento público del orden nacional, adscrito al Ministerio de Agricultura y
Desarrollo Rural, con personería jurídica, patrimonio propio y autonomía
administrativa y financiera, su objetivo consiste en ejecutar la política agropecuaria y
de desarrollo rural mediante el fortalecimiento de las entidades territoriales, sus
comunidades y la articulación de las acciones institucionales en el medio rural de

                                                                                                               
280
SISTEMA NACIONAL DE EVALUACION DE RESULTADOS DE LA GESTION PUBLICA
[Link]
ntodelPRAP/tabid/660/[Link]. Consulta hecha sábado 22 de mayo de 2010.
  131  

manera que se exprese un incremento en la calidad de vida de los pobladores de áreas


rurales y contribuya al desarrollo socio-económico del país.

Adicionalmente el Decreto enumera una serie de objetivos específicos que deberá


cumplir y que se dirigen a liderar y consolidar áreas de desarrollo agropecuario y rural
que permitan atender las necesidades específicas de las zonas y comunidades
mediante procesos de integración de acciones institucionales en el medio rural,
facilitar a los pequeños y medianos productores rurales el acceso a la tierra y demás
factores productivos, promoviendo el uso racional y sostenible de los mismos, así
como la gestión de recursos de financiación, cofinanciación, subsidios e incentivos
destinados al desarrollo agropecuario y rural281 y contribuir al fortalecimiento de la
actividad pesquera y acuícola.

Determina la Estructura Administrativa del INCODER de la siguiente forma:

1. Consejo Directivo integrado por:


El Ministro de Agricultura y Desarrollo Rural o su delegado
El Ministro de la Protección Social o su delegado
El Ministro de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial o su delegado
El Director del Departamento Nacional de Planeación o su delegado
Un delegado del Presidente de la República
Un representante de las Organizaciones Campesinas
Un representante de las Organizaciones Indígenas
Un representante de las Organizaciones Afrocolombianas
Un representante de los Gremios del Sector agropecuario

                                                                                                               

281
Decreto 1300 de 2003 “Por el cual se crea el Instituto Colombiano de Desarrollo Rural, Incoder y se
determina su estructura”. Diario Oficial No. 45.196, de 23 de mayo de 2003
  132  

Este Consejo Directivo a diferencia de los anteriores concede dos representaciones


significativas: a las organizaciones indígenas y a las organizaciones afrocolombianas,
las demás representaciones continúan siendo igual a esa pesada estructura de poder
económico social propuesta desde las primeras Leyes.

2. Gerencia General
2.1 Oficina de Control Interno
2.2 Oficina de Asesoría Jurídica
2.3 Oficina de Asesoría de Planeación

3. Subgerencia de Ordenamiento Social de la Propiedad


4. Subgerencia de Desarrollo Productivo Social
5. Subgerencia de Infraestructura
6. Subgerencia de pesca y Agricultura
7. Subgerencia Administrativa y Financiera
8. Oficinas de enlace territorial
9. Comité de Coordinación del Sistema de Control Interno
10. Comisión de Personal

Dentro de las funciones asignadas al Incoder se dispuso: la ejecución de planes y


programas de desarrollo agropecuario y rural determinados dentro del marco del Plan
Nacional de Desarrollo y las políticas del Ministerio de Agricultura y Desarrollo
rural282, fomentar el uso adecuado y aprovechamiento de las aguas y tierras rurales
aptas para la explotación forestal y agropecuaria, así como de las tierras incultas,
ociosas o deficientemente aprovechadas, así también fomentar el aprovechamiento de
las tierras baldías de la nación, establecer las zonas de reserva campesina, adelantar la
expropiación de predios, mejoras y servidumbres de propiedad rural privada o
pública; Adelantar los procedimientos relacionados con la titulación colectiva de
                                                                                                               
282
Ibíd. Artículo 4
  133  

tierras a las comunidades negras así como planificar y ejecutar los procedimientos
para constitución, ampliación, saneamiento y restructuración de los resguardos
indígenas en beneficio de sus comunidades283.

En este mismo Decreto se hizo una puntualización minuciosa de las funciones que
deben desempeñar desde el Consejo Directivo, la Gerencia General y las diferentes
Subgerencias que componen la estructura administrativa del Incoder, de manera que
para los propósitos de la investigación sólo se hará mención de aquellas que fueron
asignadas a la Oficina de Enlace Territorial en lo que sea pertinente como lo es:

Ejecutar los procesos de ordenamiento social de la propiedad en lo correspondiente a


acceso a tierras, administración de tierras baldías de la Nación y legalización de tierras
a comunidades indígenas así como orientar a los beneficiarios en estos temas,
conformar y actualizar el Registro Departamental de Aspirantes a Tierras Rurales y el
Registro Departamental de directrices del nivel central. Desarrollar el programa de
fortalecimiento de entidades territoriales y comunidades rurales para propiciar la
gestión de su propio desarrollo, apoyar a las entidades territoriales y comunidades
rurales en la formulación de proyectos productivos y sociales para la consolidación de
áreas de desarrollo agropecuario y rural, realizar seguimiento y evaluación, entre
otras284.

Esta investigación se abstiene de continuar el mismo proceder metodológico que


permitió exponer las estructuras administrativas de las entidades antes descritas, dado
que al haberse declarado inexequible la Ley 1152 de julio 25 de 2.007, hace perder la
relevancia de una exposición en esa dirección, en su defecto se procede a hacer una
referencia sucinta del Decreto 3759 de septiembre 30 de 2.009, por el cual se

                                                                                                               
283
Ibíd.

284
Ibíd. Artículo 19.
  134  

introducen modificaciones a la estructura administrativa del Incoder. A fin de


subsanar el hecho jurídico de la inexequibilidad de la Ley.

6. Decreto 3759 de septiembre 30 de 2009

Para el propósito de este trabajo académico fue ineludible conocer el contenido total
del Decreto antes mencionado por el que se procede de manera urgente a expedir la
norma legal desde la cual se puede llenar el vacío que produjo la sentencia C-175 del
18 de marzo de 2.009, por la cual la Corte Constitucional declaró inexequible la Ley
1152 de 2.007. En tal circunstancia éste Decreto permite que el Incoder reasuma las
funciones que le habían sido trasladadas por la Ley 1152 a otras entidades.

Al examinarse la nueva estructura del Incoder con relación a la anterior, se


encuentran variaciones notables que solo serán enunciadas en términos generales en
este acápite, sea lo primero en señalarse que de 9 miembros que integraban el
Consejo Directivo ahora se pasa a 13, de los cuales se registran como novedades la
presencia del Ministro de Interior y Justicia; del Ministro de Comercio, Industria y
Turismo; del Presidente del Banco Agrario y el Presidente del Fondo para el
financiamiento del sector agropecuario FINAGRO o su delegado.

Quiere decir que de 13 miembros 4 ostentan el rango de Ministro, lo cual se asemeja


a un pequeño Consejo de Ministros y que refleja la amplia concentración de
funciones que ahora retoma con ligeras variaciones el INCODER.

Para los otros niveles de la administración institucional, ahora por supuesto, se


establece una estructura mas expandida que se organiza en dos oficinas y siete
subgerencias que a su vez se apoyan en Direcciones técnicas. Las subgerencias son:
Subgerencia de Adecuación de tierras
Subgerencia de Promoción, Seguimiento y Asuntos Étnicos
  135  

Subgerencia de Gestión y Desarrollo Productivo


Subgerencia de Tierras Rurales
Subgerencia de Pesca y Acuicultura
Subgerencia de Planificación
Subgerencia de Planificación e Información

Y para el desempeño de sus funciones se apoya esta estructura en las Direcciones


territoriales, en órganos de asesoría y coordinación, como en cuatro comités
específicos.

También vale destacar que por lo menos una de estas subgerencias se ocupará de
atender el mandato de la Ley referido a adquisiciones y entrega de tierras para las
comunidades indígenas; era lo menos que se podía esperar pues ella se homologaría
en su carácter jerárquico a la oficina que desde el Ministerio del Interior y Justicia
atendería estos asuntos tal como lo había dispuesto la Ley 1152 antes de su
declaratoria de inexequibilidad.

De las diez funciones concretas que le fueron asignadas a esta subgerencia es


pertinente enunciar las más próximas a la problemática indígena, tales como:

“3. Revisar las etapas adelantadas por las Direcciones Territoriales en los
procedimientos tendientes a la constitución, ampliación, saneamiento y
reestructuración de los resguardos indígenas, obtener el concepto del Ministerio del
Interior y de Justicia y preparar proyecto de decisión para análisis y consideración
del Consejo Directivo, según lo previsto en el Decreto 2164 de 1995.

4. Asesorar, hacer seguimiento y controlar a las Direcciones Territoriales en la


aplicación de las normas y procedimientos para la adquisición y expropiación de
predios y mejoras para dotar de tierra a las comunidades étnicas que demuestren
requerirlo.
  136  

5. Asesorar y hacer seguimiento a las Direcciones Territoriales en la aplicación de


las normas y procedimientos para el deslinde y la clarificación de tierras de las
comunidades negras e indígenas, de oficio o a solicitud de estas.

6. Participar en la definición de metodologías para la realización de los estudios


socioeconómicos y de tenencia de tierras de las comunidades indígenas y negras.

7. Realizar el seguimiento y monitoreo a la ejecución de programas y proyectos


adelantados en el componente de legalización de tierras a comunidades indígenas y
negras.

8. Acompañar y supervisar a las Direcciones Territoriales en los procesos de


verificación del cumplimiento de la función social de las tierras de las comunidades
étnicas”.285

Después de un proceso de verificación que buscó establecer cual es la magnitud que


representan los asuntos étnicos referidos a indígenas en esta vasta y pesada estructura
administrativa, lo que queda como saldo es que ésta temática es tan minúscula y poco
perceptible que hace pensar que son mas intensas las expresiones literarias en torno a
la expedición de leyes orientadas a los problemas complejos que den soluciones a las
necesidades de pueblos indígenas, que la concreción real y materializada que se
puede vislumbrar en una oficina de esta inmensa institución.

                                                                                                               
285
Decreto 3759 de 30 de septiembre de 2009 “Por el cual se aprueba la modificación de la
estructura del Instituto Colombiano de Desarrollo Rural Incoder y se dictan otras disposiciones.”
Diario Oficial No. 47.488 de 30 de septiembre de 2009.

Artículo 17.
  137  

CAPITULO IV – Análisis al Informe de Gestión, elaborado por Incoder sobre


Resguardos indígenas constituidos durante las vigencias de 1.966 a 2.009.
Cuarenta y tres años de Historia286

Considerando la gran extensión que tiene este informe en donde se relacionan los
datos de 675 resguardos, se procedió a sistematizar la información para hacerla
susceptible de juicios referidos a estos capítulos de la investigación académica, por
tanto los resultados de este proceso dispendioso de elaboración estadística, son los
que a continuación se condensan para hacer su respectivo examen dejando como
anexo final la base de datos original.

1. Los resguardos y su extensión

DISTRIBUCION DE LOS RESGUARDOS SEGÚN SUPERFICIE EN


HECTAREAS *

RANGOS N. DE SUPERFICIE TOTAL DE


RESGUARDOS HECTAREAS
Menos de 1.999,9999
Hectáreas 332 167.199,7215

De 2.000,0000 a
19.999,9999 Hectáreas 233 1’628.024,3655

De 20.000,0000 a 88 4’324.719,9990
199.999,9999 Hectáreas

De 200.000,0000
Hectáreas y más 22 25’135.567,4001

TOTAL 675 31’255.511,4861


* FUENTE: Cuadro estadístico elaborado por la autora con base en la relación de resguardos indígenas
constituidos durante las vigencias de 1.966 a 2.009, según informe Incoder.

                                                                                                               

286
INSTITUTO COLOMBIANO DE DESARROLLO RURAL Incoder. Informe Resguardos
indígenas constituidos durante las vigencias de 1966 a 2009. Bogotá D.C. 14 de octubre de 2.010.
  138  

Un examen de cuanto se ha ejecutado por parte de las entidades de reforma agraria


antes mencionadas -que son las designadas por la Ley para adelantar procesos de
adquisición, expropiación y titulación de tierras para constituir resguardos indígenas-
lo indica claramente el cuadro anterior que se pasa a comentar:

El primer grupo está constituido por 332 resguardos indígenas287 con superficies
menores de 2.000 hectáreas, representan el 49% de los 675 existentes a fecha de
2.009288, y ocupan una superficie equivalente al 0.5% del total titulada a los
resguardos. Como son los mas pequeños del espectro, es de suponerse en ausencia de
cifras actualizadas que lo impugnen, que allí reside el mas alto porcentaje de
población indígena en tanto que se ubican en el corredor de los Andes, donde se han
hecho estimativos del orden aproximado al 41% de la población indígena total del
País para el año de 2.004289.

El segundo grupo lo componen 233 resguardos con territorios que tienen áreas entre
2.000 y menos de 20.000 hectáreas, que representan el 34.5% de los resguardos y
ocupan una superficie equivalente al 5.3% del total titulada a los mismos.

                                                                                                               
287
FUENTE: Cuadro elaborado por la autora del texto, con base en la “Relación de resguardos
indígenas constituidos durante las vigencias de 1.966 a 2.009” realizado por Incoder.

288
INSTITUTO COLOMBIANO DE DESARROLLO RURAL Incoder. Informe Resguardos
indígenas constituidos durante las vigencias de 1966 a 2009. [Link].

289
“Es cierto que la extensión del territorio titulado equivale a casi una tercera parte del territorio
nacional, pero lo que omiten los discursos oficiales es que el 41% de la población indígena del país
vive en la región andina y solo dispone del 2.25 del total del territorio resguardado de la nación”
ZAPATA, Carlos, “Las políticas públicas vistas desde la organización social: el caso indígena en
Colombia”, Op. Cit. P.57.
  139  

El tercer grupo está constituido por 88 resguardos, con territorios que tienen áreas
entre 20.000 y menos de 200.000 hectáreas, representan el 13.0% del total de ellos, y
ocupan una superficie equivalente al 13.8% del total de tierra titulada a los
resguardos.

El cuarto y último grupo está constituido por 22 resguardos con superficies mayores
de 200.000 hectáreas, representan el 3.2% de los resguardos y tienen una superficie
de 25’135.567 hectáreas que es equivalente al 80.4% del total de los 31’255.511
hectáreas, tituladas a todos los resguardos a fecha de 2009.

Ahora bien esta desagregación que muestra situaciones extremas referidas a los dos
caracteres que se contrastan: número de resguardos y superficies tituladas, permiten
inferir que son los del primer grupo, pese a no contar con el dato estadístico de las
poblaciones, los que tienen probablemente los problemas más graves y así lo
confirman algunos estudios interesados en conocer la magnitud de resguardos con
necesidades urgentes de ensanchamiento y saneamiento interno de los mismos.

1.1. La problemática de los resguardos pequeños

En los resguardos pequeños la insuficiencia de tierras condujo a delimitaciones de


áreas de pancoger también muy pequeñas, para las familias en ellas establecidas, de
modo que estas unidades no podían generar la cantidad de recursos que requiere una
familia para sobrevivir en condiciones de subsistencia; lo cual los abocaba ante las
urgencias de la vida a entregar su pancoger en contratos verbales de arrendamiento a
colonos, a propietarios externos al resguardo e incluso a indígenas externos, no
miembros de la parcialidad y allí se generaron los mayores abusos.

En las tierras arrendadas se establecieron cultivos permanentes, se hicieron


inversiones fijas, que es la estrategia de quienes quieren la continuidad de un contrato
  140  

vigente año tras año, y por ello hoy sanearlo significa avaluar la totalidad de las
mejoras para poner fin a los contratos que se hicieron en estos términos. No hay
norma, por mas impetuosidad que se le quiera imprimir, que permita incluso en los
días de hoy, corregir estas situaciones, si no se atiende con urgencia la primera tarea
en materia de atención a los resguardos, que consiste en iniciar procesos masivos de
adquisiciones para sus ensanchamientos, de modo que ningún indígena se vea
abocado, para sortear las precarias situaciones, a arrendarlo así sea clandestinamente.

Volviendo sobre las acciones de urgencia que habría que acometer como son las de
saneamiento y ampliación de superficie de los resguardos, vale señalarse que el logro
de estos objetivos evitaría un proceso de descomposición de la población indígena,
pues la migración de ellos los llevaría a un desplazamiento por otras partes del
territorio nacional. Esta circunstancia indiscutiblemente afectaría de manera intensa
la cultura, en tanto que como se ha demostrado en las investigaciones de orden
antropológico, es la sedentaridad la que permite seguir conservando y reproduciendo
en el tiempo y en el espacio los rasgos que identifican la cultura de ese grupo
indígena: la lengua, las costumbres, el folclor y el sentido de pertenencia.

Para estos resguardos generalmente, las entidades administrativas no son ágiles en el


cumplimiento de los objetivos plasmados en la Ley, la Constitución y los Convenios
Internacionales, quizás por cuanto ellos están insertados en las proximidades de las
áreas de desarrollo donde se levanta el complejo técnico-productivo de la economía
comercial y exportadora. Son resguardos que se mueven geográficamente en la
frontera de un mundo para el cual no pueden aspirar a tener mas accesibilidad a la
tierra que tendría que ser segregada al gran capital agrario, como también por la
imposibilidad de acceder a mercados laborales dada la complejidad tecnológica que
los excluye de los procesos productivos. Son depósitos de fuerza de trabajo que
  141  

entran a competir con la población nacional de jornaleros u obreros agrícolas


permanentes y temporales290.

Esta situación es muy distinta de los resguardos agrupados en el cuarto rango, es decir
los resguardos que tienen extensiones de setecientas mil, novecientas mil, un millón,
dos millones, tres millones, cinco millones y hasta casi seis millones de hectáreas,
como se puede observar en el cuadro que se comenta.

Indiscutiblemente que en un resguardo tan grande como puede ser el territorio de un


departamento, el ingreso de colonos o la presencia anterior de ellos en estos, no
provoca, la misma gravedad que causa en los resguardos pequeños, pues en territorios
tan extensos la vida es mas holgada.

1.2. La problemática de los resguardos más extensos

Por otra parte los resguardos cuyas superficies pueden sumar una extensión superior
al departamento del Atlántico (3.388 kilómetros cuadrados, equivalentes a 338.800
hectáreas)291, y en el caso extremo, hasta más de 16 veces ésta superficie, como
ocurre con el resguardo de Predio Putumayo en Amazonas, cuya área es de 5’819.505

                                                                                                               
290
“Existe una vinculación en distintos grados entre los indígenas y el resto de la población nacional,
esta vinculación se da en estrecha relación con el tipo de comunidad con sus características culturales y
en consecuencia con su grado de aculturación. La vinculación por parte de las comunidades indígenas
con el extra-grupo se da en términos de intercambio comercial y oferta de fuerza de trabajo indígena”.
DEPARTAMENTO NACIONAL DE ESTADISTICA – DANE. Ayer y hoy de los indígenas
colombianos .Publicación Virtual, Consulta realizada el 22 de septiembre de 2010.

291
ATLAS geográfico universal y de Colombia. Grupo Editorial Océano. Op. Cit.
  142  

hectáreas292 y otros con superficie un poco menor situados en Vaupés, Guainía,


Guajira, Amazonas, Guaviare, Vichada, Caquetá Boyacá y Chocó. Si bien no tienen
las dificultades que enfrentan los resguardos pequeños, se encuentran ubicados en
áreas que pudieran denominarse con altas limitaciones agrológicas para el desarrollo
de la actividad productiva, bien por carencia de precipitaciones regulares y mínimas
en el año como es el caso de la Guajira, que se mueven por debajo del límite de
sequía que hace imposible la actividad agropecuaria de una manera amplia, o también
porque como ocurre en la cuenca del Pacífico, donde en alguno de sus puntos cae mas
de 5.000 milímetros de lluvia año293 y configura lo que es el límite de humedad y
permite el desarrollo de lo que se conoce como “la selva muy húmeda tropical”; o
aquellas regiones donde es mas suave la humedad y se encuentra el “bosque húmedo
tropical” como el caso del resguardo indígena de Cristianía, pero también se
encuentran otros factores restrictivos: las tierras muy altas, colocadas por encima de
los 3.000 metros que son parte integral de los territorios de resguardo y que se
mueven en el límite de la transición entre la actividad productiva y el páramo
productor de agua, son también restricciones que explican la extensión de sus tierras,
así como las que constituyen aquellas áreas como las del Departamento del
Amazonas.

La presentación de estadísticas de titulación de tierra a resguardos grandes como por


ejemplo el caso de Predio Putumayo en Amazonas, cuya superficie es inmensa con
relación a una población beneficiaria pequeña, en ausencia de una explicación, podría
inducir a inferencias ideológicas que permitan ver algo distinto a lo que ha sido el
objetivo de la ejecución.

                                                                                                               
292
INSTITUTO COLOMBIANO DE DESARROLLO RURAL, INCODER. Relación de resguardos
indígenas constituidos durante las vigencias de 1.966 a 2.009. Op. Cit.

293
ARANGO Raúl, SANCHEZ Enrique, Los Pueblos Indígenas de Colombia 1.997. Desarrollo y
Territorio. Op. cit. P. 192.
  143  

La superficie física bruta del país es de 114’174.800294 hectáreas aproximadamente.


Si se descontasen áreas de imposible uso económico productivo como son lagos, ríos,
ciénagas, humedales, playones, páramos, mantos forestales protectores de las partes
altas, vecindades de cuencas, selvas tropicales, tierras erosionadas y afectadas por los
procesos de desertificación, bosques, áreas ocupadas por el hábitat rural urbano,
carreteras, etc., si descontasen todas esas tierras, habría que decir, apoyados en los
estudios especializados sobre el tema por los investigadores del Instituto Geográfico
Agustín Codazzi, que en el país hay por lo menos un 50%295 de áreas con posibilidad
de usos agrícolas y ganaderos, lo cual equivale a unos 57 millones de hectáreas, que
al compararlo directamente con las cifras tituladas por las instituciones de Reforma
Agraria, que alcanzan la cifra de 31’255.511 hectáreas296, se estaría frente a un
espectro bastante satisfactorio de lo que se esperaría de una ejecución que pretendió
enfrentar severos y complejos problemas de tierras con las poblaciones indígenas.

En esta dirección donde se comparan estadísticas expresadas en términos absolutos,


resultaría que la reforma agraria fue mas profunda de lo que se esperaba, mas no es
así, pues la cifra de 31’255.511 hectáreas arriba mencionadas, al hacerle un examen
detenido por las superposiciones de territorios, producen una imagen distinta que será
expuesta más adelante.

                                                                                                               
294
ATLAS geográfico universal y de Colombia. Grupo Editorial Océano. Op. Cit.

295
“AGRICULTURA ORGANICA. La problemática ambiental del sector agropecuario en Colombia”
en La nueva agricultura para países tropicales. Publicación digital en la página
[Link] Consulta realizada 19 de
septiembre de 2010.

296
INSTITUTO COLOMBIANO DE DESARROLLO RURAL, INCODER. Relación de resguardos
indígenas constituidos durante las vigencias de 1.966 a 2.009. Op. Cit.
  144  

Esta cifra, en ausencia de un esfuerzo técnico que discrimine en ella las superficies de
tierras adecuadas para adelantar los procesos productivos, de las que tienen altas
restricciones, como también las que son parte del sistema nacional de parques y
similares para la conservación del medio ambiente, no permitirá contar con una
información de buena calidad que posibilite establecer el orden de las necesidades a
satisfacer en la ejecución de los programas de entrega de tierras y reconocimiento de
derechos a los pueblos indígenas en sus territorios.

Este juicio que reclama una información más próxima al examen de las calidades de
la tierra, es requerido para conocer cuan grave o cuan bien están los pueblos
indígenas de Colombia, pues se suele afirmar en foros académicos o en polémicas de
élites que por el contrario, la Ley ha sido tan bien aplicada, al punto que ahora una
inmensa minoría controla la mayor parte de las tierras productivas del país, porque
estadísticamente habla de la propiedad de 31.2 millones de hectáreas por parte de los
indígenas.

Presentadas así las cifras, el lector observaría un cuadro donde la inequidad es mas
agresiva que cuando se observa ésta, al examinar la estructura de propiedad agraria
nacional.

La critica sobre esta situación no es a la actuación administrativa como tal, realizada


por las entidades de Incora e Incoder, la critica apunta mas bien a esclarecer lo que se
oculta cuando se publican o anuncian cifras con otros fines distintos al
establecimiento de cuan eficiente ha sido una acción administrativa, puesto que es
entendible que en el territorio nacional existen etnias como la Wayuú que son
seminómadas, itinerantes y su vida requiere de un espacio físico geográfico amplio, e
incluso se trasladan de otro país como Venezuela a través de la península a la media y
baja Guajira, lo mismo ocurre con las etnias del Putumayo, del Amazonas, donde
habitan comunidades que tienen aun patrones alimenticios diferentes y necesitan un
  145  

hábitat mas expandido. Para estas comunidades nómadas o seminómadas es


explicable que sus territorios tengan un carácter extensivo y no puede ser de otra
manera, no pueden contar con un menor territorio estos resguardos porque no puede
haber, por lo menos en las condiciones de hoy, un uso intensivo del suelo297.

1.3. Bondades y dificultades que enfrenta la gobernabilidad de los territorios


indígenas según el tamaño de sus resguardos

En los resguardos con superficies demasiado extensas, el Cabildo como fuente de


autoridad interna, no puede cumplir en el ejercicio de sus funciones con las
expectativas del Estado, pues hacer descansar en ellos labores de control y de
vigilancia, cuando lo propio de estos territorios es que ellos por sus condiciones son
óptimos para la presencia de grupos irregulares, de insurgentes, de narcotraficantes,
muy por sobre todo en una sociedad donde se ha recrudecido el conflicto interno, lo
que pueden provocar es exponer a los gobiernos de los resguardos a un
enfrentamiento directo contra aquellos que produzcan conductas contrarias a las
disposiciones de su comunidad y del Estado. Lo anterior no quiere decir entonces que
lo procedente es segregar áreas a estos resguardos, lo que se debe hacer es que se
construyan las condiciones para que los territorios indígenas y sus autoridades puedan
cumplir a cabalidad los roles y funciones que les corresponden.

                                                                                                               
297
“Aparte de las áreas naturalmente desérticas ubicadas principalmente en La Guajira (100.000 ha), se
estima que existen alrededor de 720.000 ha en vías de desertificación y con síntomas iniciales de este
proceso en otras 15.500.000 ha en zonas secas. Aproximadamente el 45% de los suelos del territorio
nacional se usan para fines diferentes de los de su vocación y por lo menos el 8.5% presenta erosión
muy severa.”. “AGRICULTURA ORGANICA. La problemática ambiental del sector agropecuario en
Colombia” Op. cit.
  146  

También puede ser muy frágil la gobernabilidad si es muy heterogénea la presencia


de diferentes etnias, dentro del territorio que constituyen el resguardo, pues un
consenso alrededor de la autoridad central es algo bastante complejo.

En relación con estas extensiones, suele ocurrir el asomo de dificultades


concernientes a precisar hasta donde llega el ámbito de un territorio protegido por
razones medio ambientales, y de otra, hasta donde llega el territorio de los pueblos
indígenas cuando ellas concurren en el marco de una continuidad geográfica, pues
como lo han anotado Raúl Arango, Enrique Sánchez, Esther Sánchez y otros, algunos
resguardos coinciden en una superposición298, dado que las áreas protegidas con
fundamento ambiental y que están delimitadas, se articulan con las áreas tituladas a
los resguardos en los territorios indígenas299.

Puede interpretarse que estas inserciones de áreas protegidas en los territorios


indígenas sea coherente, porque al fin y al cabo como se señala en las diferentes
conferencias de orden internacional sobre la protección del medio ambiente, la raíz
reside en la relación de hombre-tierra, sea el primero indígena o no indígena, de tal
manera que en la medida en que el concepto tierra está implicando el concepto de

                                                                                                               
298
“Cinco unidades protegidas cuentan hasta con el 50% de su área traslapada con territorios
indígenas, cuatro hasta con el 90%, otras cuatro con el ciento% y 10 no tienen información sobre el
área de traslape. De las 6.942.153 hectáreas de unidades protegidas traslapadas, 3.604.632 hectáreas
corresponden a territorios indígenas en 21 departamentos e involucran al menos a 24 pueblos
indígenas”. PEÑA, Oscar “Parques nacionales y territorios indígenas. Un reto para la autonomía
indígena” Revista Etnias, volumen 5 CECOIN. Bogotá Colombia, diciembre de 2007, P. 42.

299
“En este sentido, a los pueblos indígenas y sus comunidades se les reconoce que tienen un
importante papel que desempeñar y, en consecuencia, se postula que los Gobiernos y organizaciones
intergubernamentales deben tomar medidas para que esa función pueda ser desarrollada, identificar
descriptivamente la función de los indígenas en el desarrollo sostenible es el propósito particular de
éste aparte”. SANCHEZ Botero, Esther. “Justicia y Pueblos Indígenas de Colombia”. Op. Cit. P. 56.
  147  

medio ambiente, se fundamenta coherentemente una decisión en ese orden, por sobre
todo cuando se entiende que la función ecológica es un asunto de cooperación:

“Para concluir, debe resaltarse el hecho de que si los colombianos queremos conservar
nuestros bosques, la fauna silvestre y la especial porción de naturaleza que nos fue
encomendada, se debe trabajar con las comunidades indígenas en todas las regiones del
país. La certificación de la función ecológica nos brinda una oportunidad de cooperación
con los resguardos”300.

Desde otro punto se juzga que esta superposición no es conveniente; pero en éste
trabajo se entiende que no se trata ni de lo uno ni de lo otro, sino de una honesta
concertación entre lo dispuesto en los instrumentos internacionales301, el Estado, y las
comunidades indígenas302, lo que haría muy armónica la actuación en dirección a la
conservación del medio ambiente en los territorios indígenas303, por lo menos desde

                                                                                                               
300
LONDOÑO Toro, Beatriz. “Marco internacional, constitucional y jurisprudencial de la función
ecológica”. En Función Ecológica de la Propiedad en los Resguardos indígenas de Colombia. Centro
Editorial Universidad El Rosario. Bogotá, octubre de 2004. P. 58.

301
CONFERENCIA DE NACIONES UNIDAS sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo “Cumbre
para la Tierra”. Río de Janeiro Brasil. 3 a 14 de Julio de 1.992.

302
“El resultado del análisis que el movimiento indígena adelante sobre este aspecto es fundamental
para aclarar el tipo y los instrumentos de relación de los pueblos indígenas con las unidades
administrativas especiales del sistema de parques nacionales”. PEÑA, Oscar “Parques nacionales y
territorios indígenas. Un reto para la autonomía indígena”. Op. cit. P. 46.

303
“El Decreto Reglamentario 622 de 1977 estableció las normas para la declaratoria y administración
de las categorías de manejo del Sistema de Parques Nacionales. En la norma se partía de un punto de
vista mantenido por el gobierno colombiano según el cual la existencia de áreas naturales protegidas y
los resguardos indígenas, es decir, las áreas reconocidas legalmente como de propiedad colectiva de las
comunidades, son afines y compatibles en la medida que ambos regimenes legales contribuyen a la
conservación y protección del patrimonio natural de la Nación. En esta dirección el artículo 7 del
Decreto 622 estableció que no hay incompatibilidad entre la creación de un parque y un territorio
  148  

este trabajo se pensaría que sería inconveniente divorciar en la Ley lo que en la


realidad está integrado: medio ambiente y tierras. Esta posición se enlaza
estrechamente con el pronunciamiento hecho en la Conferencia de Naciones Unidas
sobre medio ambiente y desarrollo que fue celebrada en junio de 1.992 en Río de
Janeiro con la presencia de 179 Estados, quienes se pronunciaron a este respecto:

“En la sección 3 del programa siglo XXI, titulada fortalecimiento de la función de


los principales grupos sociales, se ocupa que todos los agentes tienen un rol
importante que desempeñar: mujeres, niños, jóvenes, poblaciones indígenas, ongs,
autoridades locales, trabajadores, sindicatos… agricultores” 304.

2. La población indígena en los diferentes censos oficiales

El cuadro que se presenta a continuación, ilustra el comportamiento de crecimiento de


la población nacional e indígena en los 11 censos oficiales realizados, para los cuales
en dos de ellos 1.905 y 1.928, no hay datos de población indígena, sin embargo ello
no impide hacer algunas reflexiones generales sobre lo que ha sido el resultado de la
aplicación administrativa del conjunto de leyes que a partir de 1.961, se emplearon
para dotar de tierras a los pueblos indígenas de Colombia, por las instituciones
especializadas, colocando particular atención al período que se extiende de 1.964 a
2.005, es decir 40 años de historia.

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                           
indígena”. ARANGO Raúl, SANCHEZ Enrique, Los Pueblos Indígenas de Colombia 1997. Desarrollo
y Territorio. Op. cit. P. 234.

304
SANCHEZ Botero, Esther. “Justicia y Pueblos Indígenas de Colombia”. Op. Cit. P. 56
  149  

POBLACION INDIGENA Y TOTAL NACIONAL SEGÚN LOS CENSOS


OFICIALES*
Año Censal Población Indígena Población Nacional Total
1.905 - 4’355.477
1.912 344.198 5’072.604
1.918 158.428 5’855.077
1.928 - 7’851.110
1.938 100.422 8’701.816
1.951 157.791 11’548.172
1.964 119.180 17’484.508
1.973 383.629 20’666.920
1.985 237.759 30’062.200
1.993 532.233 33’109.840
2.005 1’392.623 41’468.384
-­‐ Significa que no hay información
* FUENTE: Cuadro estadístico simplificado con base en datos censos oficiales y Dane305

Muy sugestivas estas cifras y lo menos que se puede señalar es lo paradójico. Lo


sucedido en los años censales de 1.964, 1.985 y 2.005, que concuerdan con el tiempo
de ejecución de la entidad administrativa Incora; pues los indígenas en 1.985 son el
doble de 1.964, y es a partir de la fecha del primer año mencionado (1.985), cuando
se intensifica la adjudicación de la mayor cantidad de tierras a estos pueblos y para el
2.005, cuando se quintuplica la población indígena con relación a la existente en
1.985, las adjudicaciones decrecen ostensiblemente pues ya están entregadas las
tierras a los 22 resguardos más grandes, cuyo volumen como ya se ha señalado es de
25.1 millones de hectáreas y fracción, que sumadas a las entregas de tierras en

                                                                                                               
305
DEPARTAMENTO ADMINISTRATIVO NACIONAL DE ESTADISTICA - DANE. “La
visibilización estadística de los grupos étnicos colombianos” imprenta Nacional. Bogotá D.C.
Publicación virtual, consulta de fecha agosto 20 de 2.010. Y DANE Población Indígena censada,
Censo General 2.005.
  150  

resguardos más pequeños, ya se estaba próximo a contabilizar la cifra alcanzada en


2.009 de entregas del orden de los 31.2 millones de hectáreas y fracción en todo lo
que fue el período de actuación del Incora y del Incoder que se extiende desde el año
1.966 a 2009. Lo anterior hace pensar que el acelerado proceso de titulación de tierras
comprendido entre los años de 1.985 y 2.005 deja sin respuesta futura a las entidades
de administración pública para atender las demandas de la creciente población
indígena del país.

Efectivamente se trata de cifras estadísticas sobre población elaboradas por el DANE,


que observadas a los días de hoy no resultan entendibles, pues no guarda relación la
magnitud de 119.180 habitantes indígenas, que fue la población que arrojó el censo
de 1.964, con los datos de población que se recogieron en el último censo realizado
en el año 2.005, que alcanzó la cifra de 1’392.623 indígenas, pues si para el inicio del
proceso de reforma agraria en Colombia, se contaba con esa pequeña población a
quien debía brindársele acceso a la tierra, podría pensarse que bastarían pocos años
para resolver satisfactoriamente la necesidad de tierra a los pueblos indígenas.

¿Qué pasó entonces? Pues ese equívoco del momento a raíz de las sucesivas
informaciones estadísticas del DANE, hace que otros piensen también para el año de
1.997, que igualmente falta poco para resolver el problema de tierras a favor de los
indígenas, de acuerdo al volumen de hectáreas tituladas en calidad de baldíos como
las adquiridas a través del proceso de compra por el Incora. Cálculo que estimaban en
un 15%, mas sin embargo la situación no es así, dado que ello visiblemente contrasta
con los datos de población indígena arrojados por el DANE para el año 2.005, en el
cual se establece que la cifra total es de 1’392.623 indígenas; de la cual un 60%
aproximadamente están ubicados en el corredor andino, donde para resolver la
excesiva estrechez de los resguardos obligará a comprar tierras y mejoras a precios
muy elevados, pues allí tiene asiento la economía comercial del país y no hay en su
vecindario formas de apelar a procesos de extinción de dominio ni a titulación de
baldíos, programa éste último que fue el que permitió en mayor medida la titulación y
  151  

reconocimiento de derechos colectivos a los pueblos indígenas sobre 31.2 millones de


tierras y fracción a fecha de 2009.

No es objetivo de ésta temática entrar en la discusión respecto a la confiabilidad de


las cifras en general, por cuanto que eso sería asunto relativo a investigaciones
prolijas y especializadas para otros fines; mas sin embargo se requiere de una
confiabilidad en lo concerniente a los datos de poblaciones indígenas en cada año
censal, para que contando con el espectro que muestra la magnitud de este grupo
étnico, se puedan hacer juicios referentes a cuanto se ha logrado en el país luego de la
aplicación de acuerdos internacionales, Declaraciones de Naciones Unidas, de la
Constitución colombiana vigente, y del complejo universo de las normas legales que
vienen de 1.961 a los días de hoy.

De otra parte vale decir que es muy importante y urgente contar con esta información
confiable y de modo oportuno, para desideologizar la discusión en todos los ámbitos.
El Estado debe ser el primer interesado en una desideologización que permita hacer
transparente la magnitud de los esfuerzos, en casi cuatro décadas de acciones
administrativas, que sólo se consigue con un censo riguroso que recoja los criterios
que hoy se han identificado, como conjunto de características físico-culturales, para
poder diferenciar en el proceso de empadronamiento a unos y otros. Cualquiera sea el
resultado, es lo primordial para persuadir a escépticos y apologistas de la materia,
bien sean estos de ONGs nacionales e internacionales, representantes de las más de
30 organizaciones indígenas, académicos, lideres locales y regionales, funcionarios
del Estado, políticos y ciudadanos en general, sobre cual es la dimensión actual en
esta materia.

Una lectura rápida de las cifras absolutas sobre población total en cada período
censal, permite inferir que de conformidad con la tasa de crecimiento de la población,
hay una regularidad estadística que sigue la tendencia de incrementos poblacionales
en ciclos comprendidos entre 20 a 23 años, que se aproximan a cifras que duplican la
  152  

población. Así ocurre de 1.905 a 1.928, al pasar de 4’355.477 a 7’851.110. En un


segundo período que se extiende entre 1.951 a 1.973, sus poblaciones varían
respectivamente de 11’548.172 a 20’666.920. Un tercer período de 1.964 a 1.985
varía de 17’484.508 a 30’062.200. Un cuarto período de 1.973 a 1.993 varía de
20’666.920 a 33’109.840. Y finalmente un quinto período de 1.985 a 2.005, la
población varía de 30’062.200 a 41’468.384. véase el siguiente cuadro

COMPARACION DE POBLACION NACIONAL TOTAL SEGUN AÑOS


CENSALES Y VARIACION EN CICLOS ENTRE 20 Y 23 AÑOS*

Año – Población Año – Población Variación Ciclo


Censal Total Censal Total
1.905 – 4’355.477 1.928 – 7’851.110 3’495.633 23 años

1.951 – 11’548.172 1.973 – 20’666.920 9’117.748 22 años

1.964 – 17’484.508 1.985 – 30’062.200 12’577.622 21 años

1.973 – 20’666.920 1.993 – 33’109.840 12’422.820 20 años

1.985 – 30’062.200 2.005 – 41’468.384 11’396.184 20 años


306
* FUENTE Cuadro estadístico elaborado por la autora con base en datos censos oficiales y Dane

Esta regularidad en el crecimiento de población observada en los 5 ciclos censales


tenidos en cuenta en el cuadro anterior, muestra una tendencia que permite inferir una
desaceleración en la tasa de crecimiento para el período que viene de la mitad del
siglo pasado a los días de hoy, lo que a su vez determina un tiempo mayor de años
para que la población pueda duplicarse como venía comportándose en periodos
anteriores. Véase el siguiente cuadro:

                                                                                                               
306
Ibíd.
  153  

COMPARACION DE POBLACION NACIONAL TOTAL SEGUN AÑOS


CENSALES Y VARIACION EN CICLOS ENTRE 26 Y 34 AÑOS*

Año – Población Año – Población Variación Ciclo


Censal Total Censal Total
1.905 – 4’355.477 1.938 – 8’701.816 4’346.339 33 años

1.918 – 5’855.077 1.951 – 11’548.172 5’693.095 33 años

1.938 – 8’701.816 1.964 – 17’484.508 8’782.692 26 años

1.951 – 11’548.172 1.985 – 30’062.200 18’514.028 34 años

1.964 – 17’484.508 1.993 – 33’109.840 15’625.332 29 años

1.973 – 20’666.920 2.005 – 41’468.384 20’801.462 32 años


*FUENTE: Cuadro estadístico elaborado por la autora con base en datos censos oficiales y Dane307

Ahora bien una ampliación de los ciclos censales, que comprenden períodos entre 26
y 34 años, permite observar de una manera mas clara las tendencias que en el primer
cuadro se hicieron. En este orden de ideas se puede verificar en el nuevo cuadro que,
en los seis ciclos censales comparados, la tendencia a duplicar la población es mucho
más ajustada y la excepción la constituye el período 1.964 a 1.993, al cual le faltó una
fracción de población muy pequeña para cumplir la condición, como efectivamente se
puede constatar en los datos del cuadro en comento, de tal manera que esta misma
tendencia debió haberse reflejado en el comportamiento demográfico de la población
indígena, a menos que para ésta última población en particular se hubiesen registrado
en alguno de los ciclos mencionados, tasas elevadas de defunciones como
consecuencia de alguna contingencia en particular.

Si se traslada este método, un tanto artesanal pero no por ello menos fiable, para los
fines de estas reflexiones académicas, que buscan saber que ha pasado con la

                                                                                                               
307
Ibíd.
  154  

población indígena, lo primero que se observa son las fluctuaciones fuertes en los
nueve períodos censales que recogió información sobre población indígena. Las
variaciones en números absolutos son tan de gran magnitud, que al no estar
precedidas de explicaciones de causas que hayan obrado, hacen casi inutilizable las
cifras cuando se requieren para propósitos similares al de esta investigación
académica. En consecuencia, al hacer extensivo el empleo de este mismo método, se
tiene que de 1.912 a 1.938, la población indígena varió de 344.198 a 100.422., es
decir que en un tramo de veintiséis años la población decreció en más de doscientas
mil personas.

Así sucesivamente ocurre con el censo de 1.951, donde se muestra un crecimiento


positivo inexplicable de 57.000 personas, con relación al periodo censal anterior de
1.938; luego otro decrecimiento en 1.964; pero en 1.973 ocurre un comportamiento
inusual, parecido al primero antes mencionado, pues se pasa de 119.180 habitantes
indígenas en 1.964 a 383.629 en el 1.973. ¿Cómo explicar demográficamente que en
nueve años la población, sin variar las condiciones generales de vida del país, se
incrementó en 260.000 habitantes?. De modo que las fluctuaciones intensas de las
cifras que en un periodo censal se incrementan y en otro decrecen –como ocurre con
el censo de 1.993, que arroja una población de 532.233 habitantes, cuando ocho años
antes, la cifra alcanzaba casi la mitad de ellos 237.759 habitantes, correspondiente al
censo de 1.985- son circunstancias que no permiten un uso adecuado y ágil de ellas.

La cifra mas alta de crecimiento es la que corresponde al censo de 2005, que asciende
a 1’392.623 habitantes, es decir que en doce años la población indígena creció más
del doble, pues se incrementó en 860.390 habitantes. Si se asume que este dato
estadísticamente es confiable, entonces indiscutiblemente los resultados que arrojará
esta iniciativa de investigación, sugerirían que las necesidades de dotar de tierra a los
pueblos indígenas son mucho más grandes de lo que se creía.
  155  

Se entiende que los estudiosos especializados en la demografía como también los


antropólogos, sociólogos, etnólogos, politólogos y otros, dada la socialización cada
vez más de las disciplinas académicas, hayan encontrado un espectro de
explicaciones que le darían coherencia a las últimas cifras sin hacer inutilizable
totalmente a las primeras. Estas consideraciones explicativas pueden enunciarse en
los siguientes términos:

1. Las variaciones de criterios empleados en los diferentes periodos censales


para producir una identificación plena y adecuada de la población indígena y
permitir su registro en el censo.

2. Como el concepto es el responsable de la identificación de quienes son y


quienes no son indígenas; y el concepto es dinámico en la cultura y en el
tiempo, entonces el avance de las disciplinas de la antropología, la sociología,
la etnología y la historia, construyen cada vez de una manera mas precisa el
concepto de indígena, lo que indiscutiblemente provocará una ampliación en
la cobertura.

3. Es probable que luego de la promulgación de las Leyes con mayor poder de


impactación de las estructuras agrarias en Colombia, se hubiese iniciado una
conducta cultural de desprejuiciamiento de la población indígena, en la
medida en que paralelo a este fenómeno adquiere relevancia internacional y
nacional la temática indígena orientada a identificarlos, para brindarles
mejores condiciones de vida y hacerlos partícipes y sujetos de derecho, para
las entregas de tierras que se anunciaban, serían masivas a los resguardos. Por
ello no se podría juzgar sin contar con mayores elementos que la cifra del
censo de 2.005 de 1’392.623 habitantes indígenas, que equivale al 3.35% del
total nacional, sea exagerada y por consiguiente equívoca. Por el contrario el
juicio más probable, atendiendo las explicaciones anteriores, es que su
magnitud puede estar muy coherente con la realidad de los días de hoy.
  156  

2.1. La población indígena y la tierra

Estas dos variables: población indígena y tierras resultan imposibles de ser


relacionadas con el respaldo coherente de los datos estadísticos anteriormente
expuestos y además por cuanto que no hay la cifra elaborada a los días de hoy que
establezca resguardo por resguardo, cuanto es el déficit de tierras para conseguir la
descongestión que requieren.

Si se acepta que un buen método podría ser el que desarrolló y aplicó la Ley 135 de
1.961, denominado UAF - Unidad Agrícola Familiar308, consistente en un cálculo que
permitía definir la extensión de una unidad agraria, que estuviera en condiciones de
generar ingresos suficientes para sostener a una familia, habría que proceder entonces
según los estudios agrológicos a hacer un cálculo resguardo por resguardo, para que
se pudiera tener un estimativo aproximado de la cantidad de tierra que habrá que
adquirir, como también sus costos, de modo que el Estado, si está decidido a afrontar
ésta temática para resolver los conflictos que afectan a los pueblos indígenas con el
vecindario de propietarios privados, tendrá que disponer de manera urgente de un
sistema de datos censales de población y de tierras, para que pueda estar en
condiciones de estimar la magnitud de la apropiación presupuestal que le es
necesaria.

Por tanto en ésta investigación sólo se puede llegar a éste punto y señalar que la
presencia cotidiana de cuadros sociales que ilustran las confrontaciones con empleo
de violencia, en las proximidades de los territorios indígenas y cuyos orígenes son la
tierra, es suficiente para mostrar que aún ésta temática no ha sido satisfecha pese a
toda la normatividad internacional y nacional vigente.

                                                                                                               
308
COLOMBIA, Congreso de la República, Ley 135 de 1961 Sobre Reforma Social Agraria. Op. Cit.
  157  

2.2. Nueva entidad administrativa sin cambios sustantivos en el logro de fines


propuestos

Al llegar a este punto de tantas disquisiciones posibles valdría hacer un ejercicio que
relacione dentro de un esquema analítico medios empleados y fines a conseguir, de
modo que permita identificar hasta que punto existe una adecuación racional,
cuestión ésta que es usual en las ciencias sociales. A manera de ejemplo conviene
recordar que Max Weber en su investigación sobre la racionalidad de la acción social,
estableció una relación medios-fines de modo que cuando habló de la acción social
racional con arreglo a fines309, la definió como aquella que está determinada por
expectativas referidas a objetos del mundo exterior y emplea estas expectativas como
medios y condiciones para el logro de fines racionalmente sopesados y perseguidos.

En el caso presente no hay una adecuación racional de medios-fines, en tanto que los
medios están constituidos por el conjunto de entidades administrativas, recursos
monetarios y condiciones diligentes para el logro de los fines que se persiguen. Pues
bien en este caso, los fines son muy racionales y están constituidos por los objetivos
que persigue el enunciado de las Leyes, pero los medios no, puesto que si no hay los
presupuestos adecuados y las instituciones con capacidad de disposición de los
mismos en conexión con un sentido de diligencia, es imposible conseguir el fin
prescrito. Lo cual es percibible cuando se examinan por ejemplo la capacidad de
recursos económicos por la entidad fundamental encargada, pues en la composición
total del presupuesto son minúsculas las partidas y muy abultada la meta a conseguir:
adelantar el proceso de adquisición de tierras para atender las necesidades que
presentan los resguardos con intenso minifundismo, como los de adelantar también
los procesos de saneamiento destinados a la recuperación de la totalidad de las tierras
dentro de ellos y ponerlos al servicio de las necesidades de los pueblos indígenas, que
                                                                                                               
309
WEBER, Max. Economía y Sociedad Tomo I, Fondo de Cultura Económica. Primera edición,
México D.F. 1944. P.20.
  158  

constituyen los fines que persiguen las normas y que pueden resultar no alcanzables
por las particularidades que revisten los medios elegidos para orientarlos a tal fin.

Una ilustración al respecto lo constituyen las cifras organizadas sobre lo alcanzado


por los programas de adquisición de tierras y compra de mejoras para los procesos de
ensanchamiento y saneamiento de los resguardos y otros beneficiarios en el tramo
comprendido entre 1.967 a 1.997. Un tramo de 30 años de historia de la entidad
administrativa creada para la ejecución de la Reforma Agraria - Incora, programas
para los cuales el monto total de la inversión fue de 3.9 billones de pesos310,
calculados en pesos de 1.996. Cifra ésta que muestra cual fue la prioridad y la
importancia que el Estado tuvo para que la entidad administrativa encargada de
aplicar la Ley, cumpliera los objetivos señalados para la entrega de tierras a los
pueblos indígenas.

Por tanto se podría afirmar que entonces la liquidación del Incora no estuvo
acompañada con el mejor saldo en el logro de metas y en su defecto al ser liquidada,
la nueva entidad recientemente creada, presenta lo que ha sido su gestión desde 2.005
a 2.009, mostrando un espectro de realizaciones con igual o inferiores logros.

Oportuna entonces esta idea de hacer un balance en esta dirección, por tanto, bien
vale una revisión de lo que ha sido su gestión en éste campo.

                                                                                                               
310
“En pesos de 1.996, la inversión total del INCORA, en toda su historia, se calcula en 3.9 billones de
pesos, que equivalen, a la tasa actual de cambio, alrededor de 3.900 millones de dólares”. ARANGO,
Raúl, SANCHEZ Enrique, Los Pueblos Indígenas de Colombia 1997. Op. Cit. P. 225.
  159  

RELACION INFORMES ANUALES DE GESTION INCODER


2.005 – 2.009*
Año Apropiación Gastos de Inversión
Presupuestal Funcionamiento Millones de
Millones de pesos Millones de pesos pesos
2.005 153.847,1 35.416,6 118.432,5
2.006 251.669,9 44.788,6 206.881,3
2.007 301.564,6 54.433,5 247.131,1
2.008 301.140,5 43.604,5 257.536,0
2.009 407.052,40 47.460,60 359.540,80
1.415.275,5 225.703,8 1.189.521,7
Total _ _ _
x = 283.054 x = 45.141,76 x = 237.904,34
*FUENTE: cuadro estadístico organizado por la autora con base en los informes de gestión elaborados por el
Instituto Colombiano de Desarrollo Rural Incoder en los años de 2.005 a 2.009.

Consultados los informes de gestión anuales del Instituto Colombiano de Desarrollo


Rural Incoder, desde 2.005 a 2.009, en lo que respecta a las cifras fundamentales se
tiene lo siguiente: Evidentemente se registra un incremento en las partidas
presupuestales asignadas por el gobierno nacional, elevándose éstas de 153.847.1
millones del año 2.005311 a 378.040.2, millones de diciembre de 2.009312.

Este presupuesto está dividido en 2 partes fundamentales: lo que concierne a gastos


de funcionamiento e inversión, siendo ésta última la que interesa para establecer de
un modo general los esfuerzos del Gobierno Nacional en materia de ordenamiento
social y desarrollo productivo, rubros que corresponden a:
1. Acceso a tierras: desplazados, campesinos e indígenas y titulación de baldíos.
                                                                                                               
311
INSTITUTO COLOMBIANO DE DESARROLLO RURAL INCODER. Informe de Ejecución
2.005. Bogotá D.C, enero de 2.006.

312
INSTITUTO COLOMBIANO DE DESARROLLO RURAL INCODER. Informe de Gestión 2.009.
Bogotá D.C.
  160  

2. El desarrollo productivo y social que corresponde a las cifras destinadas a cubrir


los proyectos de desarrollo rural, audiencias públicas y otras actividades asociadas
con el mejoramiento económico.
3. Pesca y Acuicultura: ordenamiento pesquero y el registro y control a la actividad
pesquera.
4. Infraestructura que se refiere a la construcción y rehabilitación en pequeña escala y
obras de construcción en distritos de riego de gran escala.

De las anteriores interesa desagregar la inversión que correspondió en todas estas


vigencias a las actividades de compra de tierras para la adjudicación y
ensanchamiento a indígenas y resguardos; pero dado que ella está dispersa en los
informes, sólo se destacará aquí que en 2.005, la ejecución del programa mencionado
consistió en: adquisición de tierras para comunidades indígenas: $4.030 millones,
saneamiento de resguardos indígenas: $1.800 millones y titulación de baldíos: $1.300
millones, para un total de $7.130 millones de pesos313.

En 2.006 la ejecución del programa mencionado fue: adquisición y adjudicación de


tierras para comunidades indígenas: $2.264,4 millones314, para saneamiento del
resguardo Unido U´wa se destinaron a la adquisición de mejoras: $1.469,3
millones315. Adquisición de tierras para comunidades indígenas del cauca: $3.373,7
millones316, para un total de $7.107,4 millones de pesos.
                                                                                                               

313
INSTITUTO COLOMBIANO DE DESARROLLO RURAL INCODER. Informe de Ejecución
2.005. Op. Cit. P.4.

314
INSTITUTO COLOMBIANO DE DESARROLLO RURAL INCODER. Informe de Gestión 2.006.
Bogotá D.C. P. 19.

315
Ibíd.

316
Ibíd.
  161  

En 2.007 la ejecución del programa mencionado fue: adquisición y adjudicación de


tierras a comunidades indígenas: $915,7317 millones, saneamiento resguardo Unido
U´wa en los Departamentos de Boyacá: $3.760,9318 millones, saneamiento de
resguardos indígenas a nivel nacional: $2.880,1319 millones y adquisición de tierras
para las comunidades indígenas del Cauca Decreto 982 de 1.999: $3.797,3320
millones para un total de $11.353,0 millones de pesos.

En 2.008 la ejecución presupuestal estableció $65.249,6 millones distribuidos de la


siguiente forma: $46,6 millones para saneamiento del resguardo U´wa y $55
millones para saneamiento de resguardos indígenas a nivel nacional, $20,0 millones
para la adquisición y adjudicación de tierras a las comunidades indígenas; 6.500,0
millones para titulación de baldíos a nivel nacional; por concepto de subsidio integral
y atención a la población desplazada y campesina: $58.628.0 millones321.

En 2.009 el presupuesto del programa mencionado fue: adquisición de tierras para


comunidades indígenas y afro-colombianos a nivel nacional: $1.500 millones,
saneamiento de resguardos indígenas: $1.500 millones, adquisición de tierras a
comunidades indígenas del Cauca decreto 982 de 1999: 1.500 millones, saneamiento

                                                                                                               

317
INSTITUTO COLOMBIANO DE DESARROLLO RURAL INCODER. Informe de Gestión 2.007.
Bogotá D.C. Mayo de 2008. P.43.

318
Ibíd. P. 44.

319
Ibíd. P.45.

320
Ibíd. P 45.

321
INSTITUTO COLOMBIANO DE DESARROLLO RURAL INCODER. Informe de Gestión 2.008.
Bogotá 2,009. P.39.
  162  

de resguardos indígenas Unido Uwa en los departamentos de Boyacá y Norte de


Santander centro-oriente 1.500 millones, para un total de 6.000 millones de pesos322.

De ellas se puede desprender que el presupuesto para la adquisición de tierras con


destino a la población indígena hoy es mínima, comparada con el total del
presupuesto de la Institución Administrativa y aun cuando no se hayan desagregado
todas las cifras, es visible en los informes antes mencionados, una tendencia a
incrementar el presupuesto para atender a la población desplazada a partir de los años
de 2.006, como también para la conformación de las empresas básicas de carácter
agropecuario323.

2.3. Balance de la Entrega de Tierras a los Pueblos indígenas de Colombia.

La entrega de tierras tituladas a los 675 resguardos constituidos a fecha de 2009,


alcanza la cifra de 31.2 millones de hectáreas y fracción.

Este volumen enorme de tierras permitió mostrar, en el cuadro de la página 133 de


esta tesis, que 22 resguardos tienen superficies equivalentes a 25 millones de

                                                                                                               

322
INSTITUTO COLOMBIANO DE DESARROLLO RURAL INCODER. Informe de Gestión 2.009.
Op. Cit. P.34.

323
“El Gobierno Uribe ha tenido una fuerte ruptura con el movimiento indígena nacional. No solo el
congelamiento de la política de titulación, ampliación y saneamiento de resguardos ha provocado
levantamientos y ocupaciones de hecho de haciendas latifundistas, las políticas de libre mercado,
primero con el ALCA y luego con la negociación del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos,
ha ocasionado un fuerte rechazo y una gran movilización de los pueblos indígenas” ZAPATA, Carlos,
“Las Políticas Públicas vistas desde la organización social: el caso indígena en Colombia”. Op. Cit.
P.57.
  163  

hectáreas que quizás no guardan relación con los tamaños de poblaciones de


indígenas establecidos dentro de ellos, mas sin embargo su extensión solo en estos
casos es coherente con el concepto de territorio de los pueblos indígenas324, puesto
que para los ubicados sobre el Corredor Andino en particular el espectro es el
opuesto, dado que el minifundio y la insuficiencia de tierras provocan la inestabilidad
de las comunidades que viven en condiciones de penuria económico-social intensa.

Se entiende que esta expresión de territorio de los pueblos indígenas incluye todo el
espectro de lo que es el hábitat como ocurre con los resguardos indígenas de la
Guajira, Chocó, Vichada, Guainía, Guaviare, Caquetá, Vaupés y Amazonas (véase a
continuación el mapa que los ubica espacialmente).

En la página siguiente la cartografía ilustra la magnitud de los territorios que ocupan


los resguardos indígenas en las áreas de influencia del Amazonas. Además muestra el
espacio que ocupan otros resguardos en el Noroccidente de Arauca y el gran territorio
de la Sierra Nevada y Guajira.

En el costado que corre paralelo al litoral chocoano está la otra área significativa que
incluye tierras para los afrodescendientes. Finalmente son puntos tenues los que se
pueden identificar en el Corredor Andino, lo cual refleja la ausencia de acciones en
esta área geográfica.

                                                                                                               
324
CONVENIO OIT Nº 169 de 1989, sobre Pueblos Indígenas y Tribales en Países Independientes.
Op. Cit. Artículo 14.
  164  

*Fuente: Mapa Resguardos y Grupos Indígenas y Títulos Afro-Colombianos. Oficina para la Coordinación de
Grupos Humanitarios – OCHA325 .

                                                                                                               
325
OFICINA PARA LA COORDINACION DE GRUPOS HUMANOS - OCHA. Mapa Resguardos y
Grupos Indígenas y Títulos Afro-Colombianos. Consulta realizada 9 de Abril de 2011 Publicación
Digital en el sito web [Link]
  165  

Estas áreas concuerdan con la geografía seca y muy difícil para las actividades
productivas de la península de la Guajira y los demás ubicados en la geografía de la
selva húmeda tropical y la espesura de la inmensa geografía conocida como el
pulmón del continente Sur-americano y por tanto sujetadas estas áreas a las grandes
restricciones del presente y del futuro a fin de posibilitar su conservación y con ello
garantizar el equilibrio del gran ecosistema, territorio de varios países para el cual
Colombia sólo representa el 8% del total de su superficie326.

Lo anterior quiere decir que desde el punto de vista jurídico es indiscutible que el
Estado cumplió con la exigencia de restitución de tierras a una parte de la población
indígena, al legalizar los títulos por los cuales se hace el reconocimiento de la
propiedad de las tierras a los pueblos indígenas327, lo cual significa que se da una
respuesta parcial en el cumplimiento de los objetivos consignados en las distintas
leyes y en particular de los acuerdos internacionales; Pues el compromiso con los
pueblos indígenas va más allá del esclarecimiento de la condición legal del territorio,
como es la de brindarle accesibilidad a condiciones de vida acordes a las que otros
                                                                                                               
326
“La Amazonía Colombiana constituye un extenso territorio, en su mayoría selvático que cubre el
35% del territorio nacional y el 61% de los bosques naturales. Allí viven 58 pueblos indígenas. La
Amazonía colombiana representa el 8% de la región internacional de la Amazonía”. ARANGO, Raúl y
SANCHEZ, Enrique. “Los pueblos indígenas en el umbral de Nuevo milenio”. Departamento Nacional
de Planeación, DNP. Dirección de Desarrollo Territorial Sostenible. Op. Cit. P. 231.

327
“Desde 1980, se inició un proceso de conformación de grandes resguardos en la Amazonia y en
otras regiones, cuyas tierras eran consideradas baldías. En 1988, bajo el gobierno del presidente
Virgilio Barco, se creó el Predio Putumayo, con una extensión de casi 6.000.000 de hectáreas, en
beneficio de los grupos witotos, boras, andoques, etc., localizados en el departamento del Amazonas.
Aunque no se resolvieron todos los problemas, esta política permitió el control legal de la tierra a
muchos pueblos nativos, no obstante que el subsuelo y sus recursos fueron reservados como propiedad
de la nación”. PINEDA Camacho, Roberto. Estado y pueblos indígenas en el siglo XX. La política
indigenista entre 1886 y 1991. Publicación Digital, Biblioteca Virtual del Banco de la República en el
sitio web: [Link]
  166  

grupos sociales no indígenas disfrutan en la actualidad328. De otra parte se puede


afirmar en esta tesis que para la población ubicada principalmente en el Corredor de
los Andes que puede ser del orden del 60%329 aproximadamente de la población
indígena actual Colombiana, si su ritmo de crecimiento no acusa alteraciones
imprevistas, para ellos no ha habido una respuesta en términos concordantes con los
compromisos adquiridos en la Ley por el Estado colombiano.

Efectivamente este inmenso territorio constituido en resguardos a los cuales se les


titularon los 31.2 millones de hectáreas y fracción, se adelantó con las tierras en
donde no está organizada la economía nacional y por consiguiente no produjo
modificación alguna en la estructura de distribución de las tierras en Colombia y
tampoco implicó grandes costos para adelantar las gestiones administrativas, pues
todo se reducía a los procesos requeridos para cumplir este objetivo: los
levantamientos topográficos, los estudios socio-económicos y otros similares.
Tampoco este proceso tuvo la más mínima oposición por parte de grupos sociales de
poder económico-político en el país.

Otro grupo constituido por 88 resguardos tienen territorios con superficies más
moderadas, que alcanzan un volumen de 4’324.719 hectáreas que sumadas a las del
primer grupo descrito expresarían en total 29’460.286 hectáreas para 110 resguardos.
El resto de las tierras tituladas alcanza la cifra de 1’795.225 hectáreas, para los 565
resguardos restantes, que sumadas a los anteriores grupos completan la cifra de 31.2
millones de hectáreas y fracción para los 675 resguardos. (Véase cuadro elaborado

                                                                                                               

328
CONVENIO OIT Nº 169 de 1989, sobre Pueblos Indígenas y Tribales en Países Independientes

329
ARANGO, Raúl y SANCHEZ, Enrique. “Los pueblos indígenas en el umbral de Nuevo milenio”.
Departamento Nacional de Planeación, DNP. Dirección de Desarrollo Territorial Sostenible. Op. Cit.
P. 234.
  167  

por la autora de conformidad con el Informe de Incoder sobre constitución de


resguardos a 2.009, página 133)

En este grupo extenso están los llamados resguardos del Corredor Andino y para
ellos hablar de solución al problema de tierras, sería en términos muy discretos para
no decir insignificantes. (Véase a continuación el mapa del Corredor Andino).

*Fuente: Mapa de Colombia - Región Andina.330

Para estos la solución no podía ser la misma de los anteriores y las instituciones
administrativas debían: A. Comprar tierras directamente en los alrededores a
propietarios particulares; B. Decidir por procesos de expropiación administrativa con
su respectiva indemnización; C. Recuperar tierras dentro de los resguardos a través
                                                                                                               
330
REGION ANDINA (Colombia). Wikipedia. La enciclopedia libre. Consulta realizada 5 de Abril de
2011 Publicación Digital en el sito web [Link]
  168  

del programa de saneamiento, comprando las mejoras de propietarios ajenos a los


resguardos331. Lo cual no se cumplió a cabalidad y tal vez las líneas siguientes puedan
explicar el espectro de las dificultades que por su índole no hicieron posible la
aplicación de la Ley para su restructuración.

El Corredor Andino se puede definir como el área geográfica que se forma al entrar la
Cordillera de los Andes en el sur del territorio de Colombia y que luego se abre a la
altura del Macizo Colombiano en tres sistemas montañosos: Occidental, Central y
Oriental332. Las dos primeras dan origen a los valles estrechos que forma el Río
Cauca en su recorrido donde tienen asiento plantaciones de caña, para abastecer los
Ingenios de la economía de exportación del azúcar; además se encuentran las
empresas que con alta tecnología explotan los valles dedicados a la producción
ganadera, también están aquí las tierras de ladera de ambas vertientes que forman el
llamado gran cinturón cafetero y cuya producción anual para 2010 fue de 8.9
millones de sacos de café333. Estas dos Cordilleras se deshacen en las proximidades
de los departamentos de Córdoba y Sucre, poco antes de iniciarse las tierras bajas del
Litoral Caribe. La Cordillera Oriental se irá disolviendo luego de entrar por la parte
Nor-oriental a la población de Mérida en Venezuela334. Las cordilleras Central y

                                                                                                               
331
COLOMBIA, Congreso de la República, Ley 160 de 1994, “Por la Cual se crea el Sistema Nacional
de Reforma Agraria y Desarrollo Rural Campesino, se establece un subsidio para la adquisición de
tierras, se reforma el Instituto ” Diario Oficial No. 41.479, de 5 de agosto de 1994.

332
ATLAS geográfico universal y de Colombia. Grupo Editorial Océano – Nueva edición Barcelona,
España. 1993.

333
FEDERACION NACIONAL DE CAFETEROS DE COLOMBIA. Producción y exportaciones de
café de Colombia crecieron en 2010. Consulta realizada 13 de Abril de 2011 Publicación Digital en el
sito web
[Link]
de_cafe_de_colombia_crecieron_en_2010/
  169  

Oriental forman los grandes valles del Río de la Magdalena donde en sus partes bajas
se adelanta una economía altamente tecnificada en el orden agrícola y ganadero,
como también ocurrirá pero en menor grado en los numerosos valles transversales
que forma en su interior la Cordillera Oriental335. Este espacio geográfico tiene una
extensión de 305.000 kilómetros cuadrados336 que corresponden a 30.5 millones de
hectáreas, algo menos de la tercera parte de la superficie del país.

En ésta área está organizada la economía empresarial de Colombia, se concentra la


fuerza laboral más calificada del país, y por ende los ingresos más altos de la
población asalariada. También se encuentran las más grandes empresas y la mayor
parte de la población nacional y de la población indígena del país, las grandes
ciudades industriales, y otras con leves asomos en sus procesos de desarrollo,
ubicadas de sur a norte como: Pasto, Popayán, Neiva, Cali, Yumbo, Palmira, Pereira,
Armenia, Manizales, Ibagué, Bogotá, Medellín, Envigado, Itagüi, Tunja,
Bucaramanga y Cúcuta son parte de éste corredor y es seguramente en estas áreas
donde la actuación de las instituciones establecidas para entregar tierras a los pueblos
indígenas en el tramo de 1.966 a 2.009, no satisfacen pues entre 1.966 y 2.001 la
adquisición de tierras se aproxima a las 190.000 hectáreas con una inversión de
234.000 millones de pesos y fracción337 (a pesos de 200.1). A estos se les deben

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                           
334
ATLAS geográfico universal y de Colombia. Grupo Editorial Océano – Op. Cit.

335
Ibíd.
 
336
“Los Andes colombianos, cerca de 305.000 kilómetros cuadrados en los que vive la mayoría de la
población del país”. INDIGENAS EN LA REGION ANDINA DE COLOMBIA. Consulta realizada el
día 14 de mayo de 20011. Publicación Digital en el sitio Web:
[Link]

337
ARANGO, Raúl y SANCHEZ, Enrique. “Los pueblos indígenas en el umbral de Nuevo milenio”.
Departamento Nacional de Planeación, DNP. Dirección de Desarrollo Territorial Sostenible. Op. Cit.
P. 126.
  170  

sumar los años que en adelante significó la inversión por parte del Incoder para los
programas de compra de tierra y saneamiento para los pueblos indígenas, datos que
aquí no se incluyen por cuanto que la información está muy dispersa en los Informes
de Gestión del instituto que fueron relacionados en esta tesis.

Lo cual significó que ante la no disponibilidad de tierras del Estado, pues es el área
del desarrollo económico y empresarial del gran capital, no haya sido posible resolver
esta situación y tal vez esta deuda jurídica contraída con las comunidades indígenas
en nuestras leyes y la Constitución sea la explicación de la sutileza a la cual se apeló
para producir una imagen compensatoria ante la Nación y el exterior, respecto de
objetivos cumplidos y satisfactorios supuestamente, apelando como ya se dijo a la
titulación de territorios inmensos338 que ya antes de aplicar la Ley eran parte de la
vida de los pueblos indígenas, que por estar distanciados de los grandes centros de la
producción nacional, no siguen los mismos patrones económicos y por tanto estas
cifras poco hablan de una modificación social en sus condiciones de vida, puesto que
son comunidades que se mueven en el marco de lo que Max Weber llamaba una
economía natural339 que en términos cotidianos significa economía de subsistencia
por el autoconsumo, así tengan la cantidad de tierra que ahora tienen.

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                           

338
“Que bajo el amparo de sus normas se constituyeron nuevos resguardos indígenas, se concedieron
miles de títulos de adjudicación de baldíos y se expropiaron algunas propiedades indebidamente
explotadas, el Instituto no tuvo la visión de conjunto de la problemática agraria colombiana que le
permitiera formular las directrices necesarias para abordar este tema, que hoy continúa pendiente”.  
MAYORGA García. La Propiedad territorial en Colombia. Las tierras comunales, la colonización y la
cuestión agraria. Op. Cit.

339
“En economía de Oikos esto es, en economía en común pura y pura economía natural: imposición
directa de prestaciones naturales personales a los miembros, según reglas fijas iguales para todos o
especificadas… Tiene lugar en forma de una economía en común que no trabaja para el Mercado, que
constituye una parte de la actividad comunitaria, por ejemplo, hacienda señorial”. WEBER, Max.
  171  

CAPITULO V – El caso de Cristianía Municipio de Jardín, Departamento de


Antioquia

* Fuente: Mapa Político de Colombia Instituto Geográfico Agustín Codazzi - IGAC340

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                           
Economía y Sociedad Tomo I, Fondo de Cultura Económica. Primera edición, México D.F. 1944. P.
283.

340
INSTITUTO GEOGRAFICO AGUSTIN CODAZZI – IGAC. Mapa Político de Colombia. “La
ubicación física del Resguardo de Cristianía sobre el Mapa se hizo por la autora de la tesis, de
  172  

La selección del Resguardo de Cristianía, como un caso particular de los 675


resguardos constituidos en el país a fecha de 2.009341 derivó de la relativa
disponibilidad de información de carácter administrativo, con la que se debe contar
para establecer un cuadro claro de cómo fue el proceso y como se constituyó el
reconocimiento de propiedad sobre las tierras donde está asentado el Resguardo, que
está constituido por un conjunto numeroso de familias pertenecientes a la etnia
conocida con el nombre de Embera-Chamí.

Más aún como uno de los 332 de los resguardos que están localizados en el Corredor
Andino, que constituye la constelación de comunidades indígenas con las condiciones
de vida más difíciles para sobrevivir y para las cuales también las posibilidades de
respuestas adecuadas tienen más limitaciones, que las de los pueblos indígenas
ubicados en los espacios de baja densidad de población, como son los alojados en el
área extensa de influencia del ecosistema amazónica, el corredor que forma el litoral
pacífico y las tierras secas de la Guajira.

Adicional a las condiciones geográficas, económicas y tecnológicas que obran como


limitantes para las comunidades indígenas inscritas en los Andes, se debe hacer
mención de un elemento sustantivo en los procesos de restitución de tierras para los
pueblos indígenas, como pueden ser los del Tolima, Caldas, Risaralda, Huila, pero
muy en particular debe mencionarse Nariño, Cáuca y Antioquia, en especial los 5
resguardos que se ubican en el suroeste del último territorio mencionado, constituido
por 24 municipios y donde se ubican 5 grupos pertenecientes a las comunidades
Embera- Chamí, que conforman los resguardos de Bernardino Panchi en Pueblo Rico,
La María en Valparaíso, Cristianía en Jardín, Chakiama en Ciudad Bolívar y Miguel

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                           
conformidad con los datos geográficos que proporcionan las descripciones del mismo”. Publicación
Digital en el sitio web.  [Link]

341
INSTITUTO COLOMBIANO DE DESARROLLO RURAL, INCODER. Relación de resguardos
indígenas constituidos durante las vigencias de 1.966 a 2.009. Op. Cit.
  173  

Sertiga en Támesis342, y es en lo referente a la presión incesante de carácter político


que afectó a las comunidades en su estabilidad, porque las formas generales del
conflicto de Colombia, también se desenvuelve en estas áreas a causa de las luchas de
los indígenas por las tierras, tal como ocurrió entre el pueblo kankuamo, entre los
indígenas del Caribe, las luchas de Manuel Quintín que se extendieron inicialmente al
Tolíma, Huila y Cáuca donde tuvo más desarrollo, para luego ascender por el
corredor de los Andes hasta llegar a los pueblos Embera-Chamí, en donde se cobró la
vida del abogado indígena Luis Antonio Tascón González, de quien se hará más
adelante una referencia.

Lo que se desprende de esta descripción es algo paradójico, mientras los pueblos que
cuentan con inmensos territorios no desarrollaron grandes luchas para su legalización,
una situación opuesta la representan aquellos pueblos indígenas que han tenido que
pasar por las formas de enfrentamiento y conflicto con la Nación para conseguir
resultados mínimos; lo cual quiere decir que el proceso de entrega de tierras a los
pueblos originarios, no ha sido el resultado de un obedecimiento a la Ley en sus
estrictos términos por las instituciones administrativas, de manera que la sóla
existencia de la Ley no es condición única para esperar su aplicación, y tal vez por
ello los pueblos indígenas de Colombia al exigirla, han pasado por formas abiertas del
conflicto para obtener respuestas parciales y minúsculas.

El pueblo Embera ha sido identificado como una etnia que ha ocupado desde los
tiempos precolombinos territorios que comprenden parte de lo que hoy es Costa
Rica343, Panamá y en dirección hacia el sur se encuentran también por el litoral

                                                                                                               
342
ROJAS, Ricardo Alberto. Territorios habitados …Territorios deseados, Los Embera- Chamiés en el
Suroeste Antioqueño. En Revista Etnias y Política 6. Bogotá D.C. Colombia. Enero de 2008.
Publicación Virtual, consulta realizada 20 de Julio de 2011. En el sitio web: http-
//[Link]/descarga/[Link]
  174  

pacífico, pasando por partes de la cordillera occidental hasta llegar al sur del territorio
colombiano y prolongándose al norte de Ecuador344.

El pueblo indígena Embera o Chocoes345 como es conocido también, está integrado


por los Embera Katíos346 que habitan las tierras altas del Río Sinú, como también la
geografía que corresponde a la Cuenca alta del San Jorge347. Estas son partes de los
territorios geográficos de lo que es Urabá y Córdoba. También se encuentran Embera
Katíos en las tierras bajas del Chocó y en las áreas que lindan con los espacios
geográficos de Putumayo y Nariño348.

En lo concerniente a los Embera-Chamíes349, se suele señalar que el pueblo de origen


de los Chamíes, es San Antonio de Chamí, ubicado cerca de Mistrató en el lindero
entre los departamentos de Cauca y del Chocó, estos se han venido asentando sobre el
                                                                                                                                                                                                                                                                                                                           
343
EMBERA. Wikipedia. La enciclopedia libre. Op. Cit. Consulta realizada 6 de Mayo de 2011.
Publicación Digital en el sitio web: [Link]

344
Ibíd.

345
Ibíd.

346
Ibíd.

347
PARDO Rojas, Mauricio. “Regionalización de indígenas Chocó. Datos etnohistóricos, lingüísticos
y asentamientos actuales”. Publicación Digital, Biblioteca virtual Banco de la República. Consulta
realizada 6 de mayo de 2011. En el sitio web:
[Link]

348
Ibíd.

349
PERAFAN, Simmonds Carlos César, GARCIA Azcárate Luis José “et al”, Sistemas Jurídicos
Tukano, Chamí, Guambiano y Sukuani. Instituto Colombiano de Antropología e Historia –ICHAN-.
Primera edición, Bogotá, 2000. P. 101.
  175  

lomo de la cordillera occidental y parte de la central; circunscribiéndose hoy en día a


algunos espacios geográficos de lo que son los departamentos de: Antioquia, Caldas,
Risaralda, Valle y parte Occidental del departamento de Caquetá350. Las comunidades
indígenas que forman la etnia de los Embera-Chamíes han desarrollado un proceso de
migración a raíz de los fuertes impactos que los obligó a desplazarse ante el avance
de los procesos de colonización en donde hoy estas tierras son ocupadas por la
economía del café351.

Circunstancia esta que ha conducido a que dentro de su hábitat el paisaje económico


propio de las áreas de cordillera y del café le sean comunes a ellos. Los Embera-
Chamíes derivan su vida de un paisaje económico no muy amplio en el cual se
destacan los cultivos de café y cacao352, que quizás son los que más los hacen
participar de lo que hoy se conoce como la economía de mercado. Al lado del café
están las pequeñas plantaciones de caña, plátano, maíz, frijol, yuca353 y otras menores

                                                                                                               
350
Ibíd.

351
“Los Embera del área del alto San Juan… han estado sometidos al impacto de la colonización
Blanca de origen antioqueño principalmente, y por la cual han visto sensiblemente reducidas sus
tierras. El panorama más frecuente es el de pequeños territorios, con unas pocas viviendas indígenas,
circundados por las fincas de los blancos”. 351 PARDO Rojas, Mauricio. “Regionalización de indígenas
Chocó. Datos etnohistóricos, lingüísticos y asentamientos actuales”. Op. Cit.

352
“Motivaciones comerciales más recientes han llevado a algunas comunidades a adoptar cultivos
como cacao y café”. PARDO, Mauricio “Introducción a la Colombia Amerindia”. Instituto
Colombiano de Antropología ICANH. Publicación Digital, Biblioteca virtual Banco de la República.
Consulta realizada 2 de mayo de 2011. En el sitio web:
[Link]

353
Ibíd.
  176  

como pueden ser: frutales y cítricos y en pequeñas áreas pastos para sostener pocas
unidades de Ganado354 y alguno que otro animal de trasporte doméstico.

En general los indígenas no pueden ser ganaderos sino agricultores por cuanto que la
primera actividad para su desarrollo y fuente de subsistencia implica grandes
extensiones de tierras que es justamente de lo que carecen los pueblos indígenas.

Pese al desarraigo que han provocado las migraciones de los indígenas, los Embera-
Chamíes no se han disuelto como familia y comunidad en el inmenso mundo de la
sociedad tradicional por haber logrado sedentarizarse como ha ocurrido con los
integrantes de las familias establecidas en el resguardo de Cristianía, como también
de las que se han asentado en municipios aledaños y en Andes en particular. Esta
circunstancia de sedentarismo es la que ha permitido mantener en gran medida, un
conjunto de particularidades o caracteres propios de su etnia, tales como: la lengua y
su cosmovisión religiosa, lo que explica la presencia en todas las comunidades
Embera, del Jaibaná355.

Este es un indígena que guarda los poderes para alentar a los enfermos y sanarlos de
conformidad con los procedimientos de lo que podría ser la medicina ancestral y por
lo mismo constituye no solamente un legado de sus tradiciones sino algo que es muy
importante porque constituye un principio integrador en la comunidad, pues es un
actor en el cual el principio de autoridad se representa como también en las otras
expresiones de liderazgo que se desprenden de los roles que desempeñan el
Gobernador del Resguardo, y los demás miembros que integran y representan el
poder político que emana de la institución del Cabildo.

                                                                                                               
354
Ibíd.

355
PERAFAN Simmonds, GARCIA Azcárate Luis José “et al”. “Sistemas Jurídicos Tukano, Chamí,
Guambiano y Sikuani”. Instituto Colombiano de Antropología e historia ICANH. Op. Cit. P.174.
  177  

Al llegar a este punto merece un reconocimiento singular por su consagración a las


luchas de recuperación de tierras de los indígenas Embera-Chamíes y por su
convicción profunda: “de que era posible constituir un resguardo amplio y reconocido
por el Estado Colombiano”356 como lo fue el líder indígena Luis Aníbal Tascón
González357, que en un ejemplo de tenacidad y de esfuerzo perseverante consiguió
vencer todas las limitaciones, para hacer posible su ideal de convertirse en abogado
de la Universidad de Antioquia en 1.954358, y desde esta disciplina contribuir al
proyecto de constitución del Resguardo de Cristianía. Cuestión que lo hace parte de
esta historia al ser asesinado en los momentos más álgidos en las luchas que
emprendieron las comunidades indígenas de Colombia y en particular la de
Cristianía359.

Por ello Cristianía se ha constituido como el pueblo Guambiano o el pueblo Nasa en


el Cauca o el pueblo Uwa en Boyacá y otros, en una memoria viva del significado
que tiene luchar por un principio justo como lo es el programa de exigencia ante el
Estado por la restitución de sus territorios.

                                                                                                               

356
LOPEZ, Zahira “Aníbal Tascón, Un héroe Chamí. Publicación Digital, Biblioteca virtual Banco de
la República. Consulta realizada 2 de mayo de 2011. En el sitio web:
[Link]

357
Ibíd.

358
Ibíd.

359
Ibíd.
  178  

1. Breve reseña de la comunidad

* FUENTE: DEPARTAMENTO DE ANTIOQUIA – COLOMBIA. IGAC360

El Resguardo de Cristianía, es quizás uno de los mas recientemente creados por el


Incora en 1.995, hunde sus raíces con el asentamiento de una población migrante que
se estableció para el año de 1.818, cuando llegaron algunas familias que a su vez
hicieron posible el arribo de otras hasta constituir, en la mitad del siglo pasado, un
pequeño poblado que necesitaba disponer de mas tierra para su subsistencia, no
obstante que para 1.874, ya se disponía de un área de 72.6009 hectáreas que mediante

                                                                                                               
360
INSTITUTO GEOGRAFICO AGUSTIN CODAZZI – IGAC. Mapa Departamento de Antioquia
División Político Administrativa. “La ubicación física del Resguardo de Cristianía sobre el Mapa del
departamento de Antioquia se hizo por la autora de la tesis, de conformidad con los datos geográficos
que proporcionan las descripciones del mismo”. Publicación Digital en el sitio web.
  179  

escritura No 977, había sido cedida por un propietario que legaliza y hace entrega del
título de propiedad de la tierra a la comunidad indígena de Cristianía361.

El nombre de Cristianía en su acento religioso hizo olvidar el nombre original en


lengua Embera de karmata-Rúa362, como tradicionalmente data en los registros
históricos de la comunidad. Fue hacia los años de 1.958363 y posteriores cuando se
desarrollaron movilizaciones por parte de la comunidad al agudizarse sus situaciones
internas por la no disponibilidad de tierras suficientes, lo cual permite que se abra
                                                                                                               
[Link]
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361
ESCRITURA PUBLICA No 977. Por la cual Gabriel Echeverri realizó donación gratuita entre
vivos a los indígenas Félix Tascón, Florentina Tocamá, Ambrosio Diagarí, Petronila Tocamá, José
Diego Diagarí, María Bernarda Cortéz, José María Diagarí, Petrona Chirgamá, Esteban Cortéz, Juana
María González, Bernardino Gutiérrez, María Antonia Cortéz, Benito Cortéz, Juana María Ianá,
Indalecio Naquama, María Marcela Panchí, Juan de Dios Carupia, Concepción Naquiama, Eugenio
Guasarabi, María Rosalía Naquiama, Avelino González, Rosalía, Domingo Mató, Eleuterio Tascón,
Dominga Guachirá, Juan Antonio Tamanís, Juan José Nicolás, Clara Rosa Córdoba, Ascensión
González, Manuel Timabsú, Juan Cuabí, Andrés Segundo Vaquiaza, Juana María Tascón, Manuel José
Novoa, María del Carmen Tascón, Joaquín Restrepo, Mariana Dormicó, Rosalía Quiradá, Dionicio
Saldarriaga, Micaela Tamaris, Pedro Pablo González, Antonio Sinnca, Juana María Restrepo y
Micaela Tucamá y a todos los herederos de estos, un lote de tierra 72 hectáreas. En la ciudad de
Medellín, Departamento de Antioquia, República de Colombia en fecha 13 de noviembre de mil
ochocientos setenta y cuatro, ante el notario Fabriciano Escobar, Notario Segundo del Circuito de
Medellín.

362
UNASPAPAS. Com. El blog de Karmata Rua y otros asuntos indígenas. Publicación digital en la
página [Link] Consulta realizada en fecha
julio 20 de 2010.

363
Ibíd.
  180  

paso a iniciativas y gestiones administrativas tendientes a vincular la comunidad con


el departamento de Antioquia y otras instancias administrativas, que en los siguientes
años se articularán para adelantar los procesos de adquisición de tierras, así como
también el reconocimiento legal del resguardo, cumpliendo con los requerimientos
exigidos por la Ley.

No obstante este proceder, las situaciones de insuficiencia de tierras se recrudecen


puesto que años mas adelante, se presentan invasiones que realizan colonos al
territorio de la comunidad, una coyuntura en estas situaciones de reclamaciones y
luchas por la tierra abre las expectativas de la comunidad y del Cabildo, pues para el
año de 1.961 se publicita la normatividad que los favorece en la Ley 135; pero esta
aspiración se resquebraja cuando por efecto del desconocimiento que hace el
Departamento de Antioquia de la autoridad formal del Cabildo, se nombran
inspectores de policía para que ejerzan el control de la comunidad, de esta forma el
cabildo queda relegado a un rol sin respaldo institucional364.

Son las luchas consistentes en marchas, protestas, demandas de respaldo en las


asociaciones populares, las que conducen a intensificar los esfuerzos de la comunidad
para proseguir en el logro de sus objetivos.

“En el año de 1.978, Aníbal Tascón encontró en una Notaría de Jericó el documento
que, firmado por el hacendado Gabriel Echeverry, comprobaba que esas tierras eran de
los indígenas. Roque Roldán y Enrique Sánchez, abogados de la División de Titulación
de Tierras del Incora, fueron a Cristianía y encontraron que la Comunidad sólo tenía
140 hectáreas – 70 productivas y 70 improductivas- en las que vivían 900 personas y
125 familias, entonces el Incora dictó una resolución expropiando alrededor de 10
haciendas cafeteras ubicadas en el territorio que pertenecía a los Chamí. Tres años
después, el 9 de julio de 1.980, hombres, mujeres y niños desesperados sin respuesta,
quitaron el cerco de la hacienda más cercana, la de Libardo Escobar. Empezaron a

                                                                                                               
364
Ibíd.
  181  

sembrar café y plátano hasta que el 15 de julio entraron 20 policías a sacarlos a golpes
y garrote.”365

Consultado directamente por la autora, el abogado Roque Roldán controvierte esta


afirmación al señalar que “Tal escritura fue corrida en la notaría segunda del ciruito
de Medellín”, donde fue buscada y rescatada por él mismo.

El periodo que viene con posterioridad a los años de 1.980, con ocasión de la
expansión de las consignas aprobadas por el Consejo Regional Indígena del Cauca -
CRIC, para enfrentar desde los cabildos la defensa de la acción de recuperación de
sus tierras los conduce a la intensificación de un clima de amenazas, persecuciones y
muertes. Tuvieron que pasar 18 años por lo menos para poder conseguir que la Junta
Directiva de Incora, produjera la resolución de reconocimiento de los derechos de la
comunidad sobre las tierras donde tiene asiento el resguardo366.

La población que integra el resguardo de Cristianía es oriunda de la etnia Embera-


Chamí. Todos ellos se desprenden de su área original, ubicada en las proximidades
del departamento del antiguo Caldas y migran forzados por las presiones comunes
que impulsan el desplazamiento geográfico, en búsqueda de mejores condiciones para
la subsistencia. De esta manera fue para los años de 1.950367 y posteriores, cuando
llegaron más miembros de esta etnia por diferentes vías y fueron ocupando partes de
otros municipios; pero siempre moviéndose en el sentido sur-norte de la cordillera

                                                                                                               
365
LOPEZ, Zahira “Aníbal Tascón, Un héroe Chamí. Publicación Digital, Biblioteca virtual Banco de
la República. Consulta realizada 2 de mayo de 2011. En el sitio web:
[Link]

366
INSTITUTO COLOMBIANO DE DESARROLLO RURAL, INCODER. Relación de resguardos
indígenas constituidos durante las vigencias de 1.966 a 2.009. Op. Cit.

367
UNASPAPAS. Com. El blog de Karmata Rua y otros asuntos indígenas. Op. cit.
  182  

occidental, es decir dentro de un hábitat tal vez un tanto similar al que tienen las áreas
geográficas de las cuales se desprendieron368.

Este proceso rápido de migración acompañado de la organización social y política,


favoreció el crecimiento de la población hasta constituir hoy una comunidad de
familias que se acercan a los 1.397 habitantes369. Este resguardo está enclavado en la
parte montañosa que se forma en las vecindades de la cuenca alta del río San Juan,
del municipio de Jardín, suroeste del departamento de Antioquia, ubicado en las
proximidades de lo que llaman la media ladera en las tierras altas que rodean sus
vecindades, es decir a unos 1.400 metros de altura y acompañado de factores medio
ambientales correlativos, lo cual significa una precipitación anual intensa que va mas
allá de los 2.400 mm, cifra esta última que indica que se trata de un espacio
geográfico en el marco de una región de bosque húmedo tropical y que
indiscutiblemente determinará consecuencias para el uso óptimo de los recursos
naturales.

El municipio de Jardín se integra a la ciudad de Medellín por medio de una red vial
de 120 kilómetros, lo cual significa que esta comunidad ahora sedentarizada estará en
condiciones de incrementar los flujos de relaciones con la gran ciudad capital de

                                                                                                               
368
“Los embera-chamí se encontraban localizados en la parcialidad de Caramanta, después con
establecimientos de colonización en la cordillera occidental en los municipios de Mistrató y Pueblo
Rico en el departamento de Risaralda y en el curso superior de los ríos Garrapatas y San Quininí en el
norte del departamento del Valle del Cauca, Quinchía y Marsella en Risaralda, Quimbaya en Quindío y
Florencia en Caquetá”. PERAFAN, Simmonds Carlos César, GARCIA Azcarate Luis José “et al”,
Sistemas Jurídicos Tukano, Chamí, Guambiano y Sukuani. Instituto Colombiano de Antropología e
Historia –ICHAN-. Op. Cit. P. 101.

369
DEPARTAMENTO NACIONAL DE ESTADISTICA DANE. Censo básico de población 2005.
Pertenencia étnica. Variable de personas. Área 05001 departamento de Antioquia, municipio de Jardín.
  183  

Medellín y con los municipios aledaños donde también hay población indígena
Embera-Chamí como es el de Andes.

Conforme a las referencias precedentes que informaron como fue el proceso de


llegada de migrantes, que luego se constituyen en los residentes que ocupan en la
actualidad el resguardo de Cristianía en el municipio de Jardín, se observa según
proyecciones poblacionales realizadas por el mismo resguardo que para el año 2.009,
la anterior se estima en 1.705 habitantes, distribuidos en 380 familias370 que se
localizan en una superficie afectada en un porcentaje alto por restricciones severas
para el uso productivo de ella.

1.2. Proceso de Creación del Resguardo

La comunidad indígena proveniente de la etnia Embera-Chamí decidió organizarse


autónomamente y constituirse en un Cabildo, para canalizar los procesos tendientes a
conseguir del Incora que fuese reconocido como resguardo. Posteriormente se
despliegan acciones para lograr que las oficinas administrativas del departamento,
como las del Incora en la ciudad de Medellín, atendieran sus requerimientos
orientados a los procesos de adquisición de varias fincas vecinas, de modo que
facilitaran la ampliación del territorio y se otorgara la respectiva resolución de
constitución del resguardo de Cristianía, obteniendo con ello el reconocimiento de
propiedad sobre el área ocupada tradicionalmente, como la adquirida por concepto de
compra y donación.

Es pertinente declarar aquí que el proceso administrativo de adquisición de tierras fue


más ágil por la intervención de un convenio celebrado entre el Incora, el
Departamento de Antioquia y el Ministerio de Gobierno, de modo que éste no se

                                                                                                               
370
UNASPAPAS. Com. El blog de Karmata Rua y otros asuntos indígenas. Op. Cit.
  184  

ajustó al que hubiera tenido que seguir Incora, para no incumplir la normatividad de
la Ley 135 de 1.961, en tanto que se obviaron algunos procedimientos como lo fue: el
concepto técnico y la mensura que permitió la adquisición un poco más rápida de 5
predios que mas adelante se referencian; lo anterior fue realizado mediante la
implementación de un programa tendiente a reestructurar la comunidad de Cristianía,
adoptado mediante resolución No 0056 de 8 de marzo de 1.978. En términos
generales se podría decir que el proceso si fue doloroso y lento, pues tuvieron que
transcurrir 18 años para poder contar con la Resolución 059 de diciembre 7 de 1.995,
de constitución del Resguardo.

Adicional a las vicisitudes anteriores habrá que agregar una dificultad no menos
grave como fue la originada en el año de 1.992, que en términos generales se resume
de la siguiente manera:

El Ministerio de Obras Públicas contrató con el Consorcio de Ingenieros Solarte, las


obras de ampliación, rectificación y pavimentación de la carretera que de Remolinos
conduce al municipio de Jardín, trayecto que constituye la continuación de la
carretera troncal del café.

La ejecución de las obras se hizo sin la previsión que debía considerar la existencia de
fallas geológicas en el área del resguardo, situación a la cual se agregó la
acumulación de materiales de desecho dentro del resguardo, cuestión que provocó
afectaciones al medio ambiente y a la actividad productiva que se adelantan en las
escasas tierras disponibles que tiene la comunidad.

Los hechos anteriores motivaron la instauración de una acción de tutela por parte de
la comunidad al considerar que sus derechos fundamentales a la vida y la propiedad
habían sido vulnerados causándoles graves perjuicios.
  185  

El Juez del Juzgado Civil del Circuito de Andes falló negando la procedencia de la
tutela, situación que motiva la apelación de la decisión de primera instancia, que es
conocida a su vez por el Tribunal Superior de Antioquia, que ratificó el fallo de
primera instancia y por tanto hizo tránsito a la Corte Constitucional para su eventual
revisión, instancia que consignó en la sentencia T-428 de 1992, que indiscutiblemente
hubo un conflicto de intereses colectivos: por una parte los pobladores de la región,
que requerían la ejecución de la obra, y por la otra los indígenas que como comunidad
constituida en resguardo son afectados directamente, por los perjuicios ambientales y
económico-sociales causados por la obra en su territorio.

Este conflicto que es causado por adelantar una obra sin consulta previa, y sin el
estudio que evalúe el impacto ambiental y proponga los procesos de mitigación que
debían adelantarse, constituye un buen ejemplo de los logros, sin juzgar su magnitud
pero logros al fin y al cabo, de los pueblos indígenas ante la vulneración de sus
derechos fundamentales, que justamente resultaron amparados en éste proceso de
revisión de la Corte Constitucional371.

1.3. De las primeras adquisiciones de tierras con intervención de las


Instituciones Administrativas del Estado

Al tiempo que quedaban superadas las dificultades descritas en el párrafo anterior, se


estaban surtiendo procesos orientados a mitigar la aguda situación causada por la
escasez de tierras disponibles en la comunidad, que no podían sostener el número
elevado de familias establecidas en el resguardo, de modo que siguiendo esta
dirección se emprendió la adquisición de 5 fincas aledañas con un área total de
250,6175 hectáreas, que están en la continuidad del territorio que tradicionalmente
                                                                                                               
371
COLOMBIA, CORTE CONSTITUCIONAL Sentencia T-428 de 1992, Magistrado Ponente Dr.
Ciro Angarita Barón. Junio 24 de 1992.
  186  

han ocupado, siendo este último de 72,6009 hectáreas, mas sin embargo al
consultarse esta información, se advierte que siguiendo la lectura del plano del
Incora, identificado con el número de archivo 1-549.905, el área total del resguardo
es de 323,2184 hectáreas372.

Es de advertir que el proceso de adquisición de las tierras que se inició en el año


1.978373, no fue suficiente para permitir un mejoramiento significativo de las
condiciones generales de vida de la comunidad indígena, por tanto se decidió
continuar con un proceso de solicitud de ampliación del resguardo, con tierras que
están en la vecindad del corregimiento de Santa Inés, jurisdicción del municipio de
Andes374.

En este punto es preciso aclarar que las adquisiciones anteriormente señaladas, hacen
parte de un proceso administrativo con participación del Departamento de Antioquia,
el Incora, el Fondo de Financiación Indígena y el Ministerio de Gobierno.

1.4. Proceso para la adquisición y ampliación del territorio en el resguardo


Indígena de Cristianía

Cristianía es un caso particular en los procesos de creación de resguardo, en tanto que


el Departamento de Antioquia organizó una oficina dependiente de la secretaría de
desarrollo de la comunidad, para que con recursos del Fondo Especial de Desarrollo
                                                                                                               
372
INSTITUTO COLOMBIANO DE REFORMA AGRARIA. “Plano de levantamiento topográfico de
la Comunidad de Cristianía”. Referencia 1-549.905.

373
MARIN Bedoya, Julia Nilleret. “Actualización del estudio socio-económico, jurídico y de tenencia
de tierras de la comunidad indígena de Cristianía en el corregimiento de Carmanta, municipio de
Jardín, Departamento de Antioquia”. Medellín, diciembre de 1.996.

374
Ibíd.
  187  

Indígena FEDI, impulsara los programas de adquisición de tierras para aquellas


comunidades indígenas donde el territorio fuera excesivamente pequeño y tornara
apremiante la subsistencia de los mismos. Es la existencia de éste canal
administrativo en armonía con el Incora, el que agiliza y adelanta el proceso de
adquisición de las fincas para producir la expedición de la resolución pertinente.

Las fincas a que se hace referencia son las siguientes:

1. Alberto Escobar Pérez transfirió a título de venta a favor de la Comunidad Indígena


de Cristianía, el derecho de propiedad, posesión y dominio sobre el lote de terreno
denominado “La Soberana”, finca innominada en la escritura No. 932 mediante la
cual se adquirió el 4 de octubre de 1.991, identificada con la matrícula inmobiliaria
número 004-0012361 expedida por la oficina de Registro de Instrumentos Públicos,
Seccional Andes. La adquisición se hizo a través del Departamento de Antioquia y el
precio de la tierra fue cubierto con recursos del Fondo Especial de Desarrollo
Indígena, el área adquirida es de 19 hectáreas 1753mts, su costo fue de $69’271.000
pesos. La entrega material del predio adquirido se hizo el 2 de julio de 1.991375.

2. Juan Cancio Arango Ochoa y Matilde Montoya de Arango, transfirieron a título de


venta a favor de la Comunidad Indígena de Cristianía, el derecho de propiedad,
posesión y dominio sobre el lote de terreno denominado “La Matilde”, predio
otorgado mediante escritura pública No. 625 y adquirida el 17 de Julio de 1.992.
Actualmente se identifica con la matrícula inmobiliaria número 004-0000444
expedida por la oficina de Registro de Instrumentos Públicos, Seccional Andes. El
proceso de adquisición lo adelantó el Departamento de Antioquia y se cubrió su costo
con recursos del Fondo Especial de Desarrollo Indígena, el predio cuenta con un área
                                                                                                               
375
ESCRITURA PUBLICA No 932 Por la cual se transfiere el título de propiedad del lote la
Soberana al resguardo indígena de Cristianía. Municipio de Andes, Departamento de Antioquia,
República de Colombia en fecha 4 de octubre de mil novecientos noventa y uno, ante el Notario Único
del Circulo de Andes, Alberto Arroyave Arroyave.
  188  

de 4 hectáreas 7608mts, y su precio fue $21’000.000 de pesos y su entrega material


se realizó el día 19 de mayo de 1.992376.

3. Gerardo Antonio Pareja Pareja, actuando en nombre y representación de Jesús


María Pareja Flores, transfirió a título de venta a favor de la Comunidad Indígena de
Cristianía, el derecho de propiedad, posesión y dominio sobre la finca denominada
“Palo Blanco”, otorgado por la escritura No 933 en fecha 4 de octubre de 1.991,
identificada con la matrícula inmobiliaria número 004-0018155 expedida por la
oficina de Registro de Instrumentos Públicos, Seccional Andes. La adquisición del
predio se realizó siguiendo el mismo procedimiento administrativo y con la actuación
del Departamento de Antioquia. Los costos fueron cubiertos por el Fondo Especial de
Desarrollo Indígena. Esta cuenta con un área de 10 hectáreas, 3.307mts y su costo fue
de $31’366.000. La entrega a la comunidad se efectuó el 2 de julio de 1.991377.

4. Luis Alberto Pareja Pareja, obrando en su propio nombre y en representación de


los señores Marina de Jesús, Carlos Enrique, Ramón Eduardo, Octavio de Jesús
Pareja Pareja y Luis Eduardo Pareja Flores, transfirió a título de venta a favor de la
Comunidad Indígena de Cristianía el derecho de propiedad, posesión y dominio que
éste y los representados tenían sobre los lotes de terreno que conforman el predio
denominado “La Marsella”, otorgada mediante escritura No 934 del 4 de octubre de
1.991 por la cual se adquirieron los predios conocidos como, SAN LUIS, EL POLEN
                                                                                                               
376
ESCRITURA PUBLICA No 625 Por la cual se transfiere el título de propiedad del lote la Matilde
al resguardo indígena de Cristianía. Municipio de Andes, Departamento de Antioquia, República de
Colombia en fecha 17 de julio de mil novecientos noventa y dos, ante el Notario Único del Círculo de
Andes, Alberto Arroyave Arroyave.

377
ESCRITURA PUBLICA No 933 Por la cual se transfiere el título de propiedad del lote la Palo
Blanco al resguardo indígena de Cristianía. Municipio de Andes, Departamento de Antioquia,
República de Colombia en fecha 4 de octubre de mil novecientos noventa y uno, ante el Notario Único
del Círculo de Andes, Alberto Arroyave Arroyave.
  189  

y EL RETIRO, identificadas con las matrículas inmobiliarias números 004-0001867


004-0008050, 004-0013592 respectivamente. El predio fue adquirido por el
Departamento de Antioquia con recursos del Fondo Especial de Desarrollo Indígena
con un área de 9 hectáreas, 7.398mts y su precio fue de $49’220.00 pesos, la entrega
material del predio se produjo el 2 de Julio de 1.991378.

5. Libardo Escobar Pérez, Leonor Escobar Pérez y Myriam Escobar Pérez


trasmitieron a título de venta a favor de la Comunidad Indígena de Cristianía el
derecho de propiedad, posesión y dominio sobre el lote denominado: “Villa Inés y
Sorrento”, el predio fue adquirido mediante la escritura No 289 del 3 de marzo de
1.982, integrada a su vez por cuatro lotes: “VILLA INES, CARAMANTA,
SORRENTO Y VILLA MARIA”, su área corresponde a 206 hectáreas, 6.109mts por
un valor de $25’000.000 de pesos, que fueron cubiertos así” Ministerio de Gobierno
$3’000.000 de pesos; Departamento de Antioquia $15’340.000 pesos y beneficiarios
del programa del programa de reestructuración de la comunidad pagaron $6’600.000
pesos. Entregada a la comunidad en la misma fecha de la escritura según el parágrafo
2º cláusula quinta379.

                                                                                                               
378
ESCRITURA PUBLICA No 934 Por la cual se transfiere el título de propiedad del lote la Marsella
al resguardo indígena de Cristianía. 2 julio de 1.991. Municipio de Andes, Departamento de Antioquia,
República de Colombia en fecha 4 de octubre de mil novecientos noventa y uno, ante el Notario Único
del Círculo de Andes, Alberto Arroyave Arroyave.

379
ESCRITURA PUBLICA No 289 Por la cual se transfiere el título de propiedad del lote Villa Inés y
Sorrento al resguardo indígena de Cristianía. En la ciudad de Medellín, Departamento de Antioquia,
República de Colombia en fecha 3 de marzo de mil novecientos ochenta y dos, ante el notario Mario
Cesar Acosta Osorio, Notario Trece del Círculo de Medellín.
  190  

La suma de la superficies de las adquisiciones referenciadas es de 250 hectáreas,


6175 mts, con un costo total de $195’857.000 pesos. Es decir que se pagó un
promedio de $800.000 pesos por hectárea.

La anterior superficie adquirida mediante el tramite referenciado, sumada a las


72.6009 hectáreas del territorio tradicional, sirvió de fundamento para que Incora
produjese la resolución 059 de reconocimiento de resguardo en fecha 7 de diciembre
de 1.995; Sin embargo esta área resultaba todavía insuficiente para dar respuesta a las
necesidades de orden económico de las familias que habitaban el resguardo, por lo
tanto el Cabildo siguió gestionando otros procesos de adquisición ante las entidades
administrativas pertinentes, haciendo posible el trámite de adquisición de la finca
Dojuru, ubicada en las proximidades del municipio de Andes, que es colindante del
municipio de Jardín. El área de la finca Dojuru es de 978.4775 hectáreas.

Con ésta adquisición se registra a fecha de 2.010, un proceso de ensanchamiento del


resguardo que alcanzó el área de 1.301,6959 hectáreas y que no obstante las
anteriores adquisiciones, las autoridades del cabildo siguen juzgando que el proceso
de ensanchamiento del resguardo debe continuar, porque todavía se registra carencia
de tierras para la población que tiene la comunidad indígena a fecha de 2.010.

Pero este objetivo, encuentra un obstáculo quizás insalvable, consistente en que la


expansión futura estaría trascendiendo la frontera de la economía de colonos con
mucha tradición380 y con procesos productivos intensificados en sus áreas quienes no
están dispuestos a participar de un proceso comercial en el mercado de tierras381.

                                                                                                               
380
“La problemática territorial de éste resguardo tiene que ver con la dinámica general que presentan
los grupos Chamí de Antioquia, ubicados en territorios atomizados y aislados de los troncos originales
y cercados por la colonización antioqueña, que no permite su ampliación hacia espacios donde puedan
desarrollar una dinámica de apropiación mas acorde con sus necesidades culturales y sociales”.
MARIN Bedoya, Julia Nilleret. “Actualización del estudio socio-económico, jurídico y de tenencia de
  191  

Como un recuento de este largo proceso de adquisiciones de tierras para la


ampliación del resguardo de Cristianía, es preciso indicar que la primera etapa estuvo
constituida por 5 procesos de compras de tierras que no eran las de mejores
condiciones agrológicas y por lo mismo sus propietarios estuvieron conformes en los
trámites que se cumplieron de una manera más breve en el tiempo.

Fueron 5 fincas pequeñas que en total sumaron 250 hectáreas, con lo cual se alivió
indiscutiblemente la excesiva estrechez del territorio, por tanto se prosiguió en el
proceso tendiente a la ampliación del resguardo a sabiendas que la oferta que se hizo
del predio Dojuru de 980 hectáreas, no significaría una respuesta que permitiera
transformar rápidamente las condiciones de la población, pero esa conciencia de
persuasión de sus limitaciones no podía traducirse en una desaprobación que estaba
encaminada a la adquisición del predio; pues si bien en el presente no ofrecía una
respuesta inmediata a las condiciones de subsistencia, se pensó que en el mediano o
largo plazo esta podía articularse con mejores condiciones a la organización
económica del resguardo.

Las limitaciones del predio de Dojuru se pueden expresar en las siguientes:

1. El predio Dojuru no está integrado espacialmente al territorio ancestral.


                                                                                                                                                                                                                                                                                                                           
tierras de la comunidad indígena de Cristianía en el corregimiento de Carmanta, municipio de Jardín,
Departamento de Antioquia”. Op. Cit.

381
La documentación citada correspondiente a los informes de Incora realizados durante el proceso de
reconocimiento legal del Resguardo de Cristianía, así como las escrituras de constitución, planos
topográficos y conceptos técnicos, fueron adquiridos a través del Convenio suscrito por el Ministerio
de Medio Ambiente y la Universidad del Rosario, para el programa de investigación sobre
“Jurisdicción Indígena y Función Ecológica de la Propiedad” Dirigido por la Doctora Beatriz Londoño
Toro.
  192  

2. El predio Dojuru está cubierto aún en los días de hoy, en gran parte por la
vegetación nativa y está ubicado en una parte más alta, con un relieve muy
quebrado y por ello la utilización del mismo implicará la inversión de
capitales elevados, en el evento que la espesura del bosque de lugar a un
proyecto de explotación forestal sin producir daños irreversibles para el
ecosistema.

3. La infraestructura en lo que concierne a la energía, construcción de viviendas


y adecuación de redes para el uso de agua potable y la construcción de una
futura red vial destapada que facilite la conexión entre el sitio donde está
ubicado el caserío del resguardo y sus centros conexos tales como la escuela,
el lugar de trabajo de las mujeres y las niñas en el centro artesanal, el centro
de salud y el territorio de Dojuru, que implica en la actualidad tres horas para
cubrirlo a pie y seis horas para retornar, que equivale a un día de trabajo; son
limitaciones que se traducen en una respuesta parcial en la solución de sus
necesidades de tierra para el resguardo.

Esto ha hecho que no hayan condiciones objetivas ni tampoco subjetivas para ocupar
plenamente las 980 hectáreas que conforman el predio Dojuru. Es decir que no se ha
desarrollado un interés de familias que están muy apretadas en el territorio tradicional
del resguardo, para trasladarse hasta la finca de Dojuru y por tanto el proceso de
asentamiento de familias es muy lento, pues a pesar de haberse instalado pequeños
cultivos en estas áreas, las cosechas de estos no representan en dinero la rentabilidad
esperada, ni concuerdan con el sacrificio de los tiempos que se gastan entre ir y venir
de un predio a otro, dado que hasta este momento se están haciendo también algunas
pequeñas construcciones rusticas para alagar a las familias de modo que se ubiquen
en esta parte del territorio, pero esta decisión conduciría a trasladarle el problema a
los niños, en un evento de radicación en estas tierras, porque tendrían que ir y venir
  193  

en un trayecto de seis horas para poder asistir al colegio. Es decir que las dificultades
de los adultos se trasladarían a los menores y afectaría a la unidad familiar.

1.5. Síntesis General

Los hechos relativos a la discusión sobre los procesos de apropiación y expropiación


de la tierra, que en el largo proceso histórico cumplido desde la Conquista hasta los
días de hoy, originaron la formación del modelo latifundio-minifundio han sido
inquebrantables, no obstante el compendio de una copiosa legislación en materia de
tierras.

Estos hechos se convirtieron en una temática interesada en introducir un sentido de


equidad para contener el desarrollo de formas intensas de conflictos y violencia en
distintas épocas; pero es poco lo que se ha podido lograr para modificar la estructura
de tenencia de la tierra en términos de equidad, aun más podría afirmarse que el
concepto de equidad pierde toda vigencia en los días de hoy hasta desaparecer como
lo confirman las últimas leyes expedidas después de 1.994, pues de la lectura de ellas
se infiere que el problema de la pobreza de grandes segmentos de campesinos y
jornaleros no es causada por la inequidad en la distribución de las tierras, sino más
bien por el bajo desarrollo económico-social y en ese sentido han marchado las
últimas leyes. Lo cual significa que si la carencia de tierras no es la causa de la
pobreza y de la inequidad de grandes contingentes de campesinos, entonces se colige
que no tiene porque apelarse a una reforma agraria para modificar la estructura de
tenencia que no es responsable de lo primero (Estas afirmaciones se corroboran con el
articulado del Decreto 1300 de 2.003, ya citado).

En este mismo marco histórico se intensifican los procesos de conflicto por las tierras
para los pueblos indígenas, pero a diferencia de los campesinos en general los
pueblos y comunidades indígenas, con independencia de teorías que la interpreten,
  194  

están amparados por Convenios Internacionales suscritos que obligan al Estado a


cumplir – y por ello los artículos pertinentes estarán presentes en toda cuanta Ley se
promulgue, sin profundizarlos y sin proveerlos de mayor fuerza efectiva-. Es por
decir lo menos que se trata de un ejercicio fútil del legislador por el cual cumple y
respeta acuerdos internacionales, pero quedando por fuera de las normas, es decir en
las entidades administrativas, el resquicio abierto para que se diluyan sus mandatos.

Esta dicotomía hace que especulativamente se interprete en esta tesis que la


inexistencia de una convicción para obrar y obligarse a cumplir de conformidad con
los compromisos pactados en los Convenios y en las leyes, provenga del examen de
los fundamentos de los que deviene la Ley.

Las leyes pueden tener en su origen un fundamento heterónomo o autónomo382; la


heteronomía hace referencia a cuando el fundamento que sustenta la Ley tiene origen
externo con respecto a su destinatario y la autonomía hace referencia a cuando el
fundamento que da origen a la Ley está contenido en sí misma. Lo cual significa que
la autonomía no es algo distinto a obedecerse a sí mismo.

Esta distinción que desarrolla Kant en la Critica de la Razón Práctica para referirse a
los fundamentos de la libertad de la voluntad, se entiende como cardinal para
interpretar los resultados que se han obtenido en ésta tesis académica, pues como se
ha expuesto antes, es en el ámbito internacional de la OIT, en el cual hacen
emergencia los acuerdos para que los Estados suscriban y se comprometan a cumplir

                                                                                                               

382
“La autonomía de la voluntad es la propiedad que tiene esta facultad de tener en si misma su ley
(independientemente de la naturaleza de los objetos a que se dirige)…cuando la voluntad busca la Ley
que debe determinarla, en otra parte, que en la aptitud de sus máximas para formar una legislación hay
siempre heteronomía. No es pues, la voluntad la que se da a si misma su ley sino el objeto el que se la
da por su relación con ella” KANT, Immanuel. “Critica de la Razón Práctica”. Traducción de García
Morente. Editora Nacional México D.F. 1974. P. 78-79.
  195  

con arreglo a un pronunciamiento amplio en el que se haga explicito el


reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas, pero que luego de ser
incorporados a la legislación nacional no reflejan el mismo interés del órgano que lo
produce, es decir que confirma la tesis de Kant por la cual se hace evidente que el
resultado sería distinto si estas leyes hubieran devenido de un proceso autónomo en la
historia colombiana, situación que tal vez exprese entonces las profundas dificultades,
la lentitud, la falta de presupuesto, como muchas otras circunstancias que explican el
balance desequilibrado entre lo que es la Ley y lo que son sus resultados.
  196  

Conclusiones

En la exposición precedente se mostraron los resultados del proceso adelantado por la


administración pública, en la entrega de tierras a los pueblos indígenas en Colombia,
durante el período 1966 – 2009 y se ilustró con más detalles apelando a lo ocurrido
con el resguardo de Cristianía ubicado en el municipio de Jardín, Antioquia. En
consecuencia, coherente con este propósito, se recogen a continuación en una breve
síntesis, los rázgos más sobresalientes de esta investigación que permitirán al lector
formarse una imagen más ajustada al proceso examinado.

Los avances en las leyes y demás disposiciones sobre derechos de los pueblos
indígenas, que hacen parte de la copiosa legislación desarrollada luego de 1.961, han
sido el resultado de una presión provocada por actores externos mas que internos, en
tanto que el desarrollo y expansión de una conciencia internacional, que conquistó
respaldo y reconocimiento desde los Convenios 107 y 169 de la OIT que se remontan
a 1.957 en adelante y las posteriores declaraciones sobre derechos de los pueblos
indígenas de las Naciones Unidas, antes que una conciencia de persuasión en los
grupos de poder con influencias políticas en la dirección del Estado colombiano, son
las que pueden explicar, por qué tardíamente se introducen en nuestra historia
condiciones para incorporar una nueva legislación que tenga como sujetos de
derechos a los pueblos indígenas. Por lo anterior es en 1.961 con la Ley 135, la Ley
160 de 1.994, la Constitución Política de 1.991, hasta las mas recientes disposiciones,
las que permiten vislumbrar en el marco de una terca utopía, un espectro de nuevas
condiciones para los pueblos indígenas colombianos. No obstante que el esfuerzo
hasta ahora expresado con lenguaje recio, que se ve reflejado en las redacciones de
las normas, siga expresando el abismo entre la fuerza de la Ley y la obtención de
resultados materializados por la lentitud en los procesos administrativos.
  197  

La sobrevivencia de formas de conflictos que no se resuelven, entre los pueblos


indígenas y los propietarios de tierras, culminan transformándose en confrontaciones
directas donde las vías de hecho y la represión es el cuadro final en nuestra
cotidianidad, esto significa que aun queda mucho que hacer en materia de aplicación
de las normas de derecho para los pueblos indígenas, y que sólo será posible de
conseguir que amaine la violencia, en la medida que se construya una nueva
concepción cultural, política y social hacia los pueblos indígenas en los grupos
dominantes de la sociedad, lo que significa que la norma jurídica no puede ir mas allá
de lo que una realidad histórico-social de centurias le permite.

Es indiscutible que el logro mas destacado desde el inicio de la República de


Colombia, en relación con las luchas recurrentes de los pueblos indígenas en nuestra
historia, es el de haberse logrado que en el texto de la Constitución Política de 1.991,
se incorporaran dos artículos fundamentales: 63 y 329, en los cuales se define que las
tierras comunales de grupos étnicos son inalienables, imprescriptibles e
inembargables, como también eleva los territorios indígenas a la categoría de
entidades territoriales obteniendo un doble logro en esta disposición, de una parte se
ponen a salvo de las fuerzas que desatan los mercados de tierras no sujetos a esta
protección y además los sedentariza y los hace sujetos de reconocimiento de sus
normas propias, oriundas de su cultura para conducirse en la vida pública en armonía
con las normas generales de derecho del Estado colombiano. De otra parte como
entidades territoriales, los indígenas elevan su participación en los niveles políticos y
administrativos de la sociedad colombiana.

Con estos dos artículos constitucionales quedan legitimadas las luchas que
emprendieron los indígenas y las futuras acciones de reclamación, en tanto que la
aplicabilidad de las normas en las leyes especiales aún no han culminado.

La revisión de la información estadística de los 11 censos oficiales sobre población


nacional e indígena, deja algunos interrogantes cuando se empieza a utilizar para
  198  

fundar juicios relativos a la temática indígena y el logro de los objetivos de entrega de


tierras a ellos, dadas las variaciones intensas que se registran entre los diferentes años
censales, por tanto se hace necesario y urgente contar con una información objetiva,
que zanje las disputas que se generan por las dudas, de manera que el Estado debe ser
el primer interesado en una desideologización que permita hacer transparente la
magnitud de los esfuerzos, y de los objetivos logrados en acciones de adquisiciones
de tierras en casi cinco décadas, lo cual sólo es posible con un censo especializado
que recoja los criterios que hoy se han identificado, como conjunto de características
físico-culturales, para poder diferenciar en el proceso de empadronamiento a unos y
otros.

Presentar datos estadísticos referidos a materias muy sensibles a la conciencia de


algunos grupos en la sociedad, sustraída de una explicación que satisfaga los
interrogantes que dejan variaciones intensas y súbitas, es una acción que no
contribuye al esclarecimiento de las reales proporciones respecto de objetivos
cumplidos e insatisfechos en la sociedad, por sobre todo cuando se refieren a
comunidades que hacen parte de la geografía de todo un país y reciben desde el orden
internacional las simpatías por haber sido excluidas de una sociedad en conflicto que
predica reiterativamente su carácter democrático.

La lentitud en los procesos de aplicación de las leyes y normas orientadas a la


adquisición de tierras para entregarlas a los pueblos indígenas, es una constante
generalizada y por tanto poco probable escapar de ella, como lo ilustran las
referencias breves que se hicieron de los miembros de una etnia, Embera-Chamí, que
impactada por la penuria económico-social, los forzó a migrar a lo largo de la
Cordillera Occidental. Se trata de Cristianía, un minúsculo resguardo de escasas 380
familias, que se ubican en el municipio de Jardín-Antioquia, distante en 120
kilómetros de Medellín. Las acciones ante las distintas instituciones administrativas
para ampliar las tierras del resguardo que permitieran aliviar el intenso minifundismo,
se iniciaron en 1.978, mediante la implementación de un programa orientado a
  199  

atender las necesidades de tierra de la comunidad, sin embargo estas siguen


constituyendo una demanda urgente, por cuanto que las adquiridas no fueron
suficientes para el mantenimiento de la población de 1.397 habitantes asentados en el
resguardo. No obstante el ensayo de una alternativa que obvió algunas diligencias
dentro del proceso y sin que los propietarios se hubieran rehusado a vender los
predios privados durante la negociación de las tierras a favor del resguardo, este
proceso requirió de 18 años para finalmente obtener en 1.995, la resolución de
Gerencia del Incora por la cual se reconoce legalmente la constitución del resguardo y
que como se describió anteriormente se trata de un proceso que aún no ha culminado
en su necesidad de ampliación y saneamiento para brindarles mejores condiciones de
vida a sus miembros, de conformidad con lo establecido en la normatividad interna y
los Convenios internacionales.

Entonces un balance final deja una sensación de desánimo puesto que las cifras
organizadas, establecen que de 1.967 a 1.997, es decir 30 años de historia de la
entidad administrativa principal para ejecución de la reforma agraria Incora, arroja
que el monto total de la inversión solo fue de 3.9 billones de pesos, equivalentes a
3.900 millones de dólares de la época383, con ello se realizaron entre otros, los
programas de adquisición de tierras y compras de mejoras para los procesos de
ensanchamiento y saneamiento de los resguardos, cuestión mínima al compararse con
el dato total de tierras entregadas a la población indígena que alcanzó los 31.2
millones de hectáreas y fracción, lo que hace suponer que de esta superficie, como ya
se expuso en páginas anteriores, solo una mínima parte no estaban constituidas por
las llamadas tierras baldías y podían vincularse a un proceso productivo de modo
inmediato a la entrega de ellas a la población indígena.

Treinta años de actuaciones de esta entidad administrativa para darle cumplimiento al


conjunto de leyes y normas orientadas a resolver los grandes conflictos de los
                                                                                                               
383
ARANGO, Raúl, SANCHEZ Enrique, Los Pueblos Indígenas de Colombia 1997. Op. Cit. P. 225.
  200  

indígenas en Colombia, permiten establecer un promedio entonces de 1.300 millones


de dólares por cada década. Si se volviese a hacer la pregunta ¿Qué tan importante y
urgente es resolver el conflicto de las poblaciones indígenas y que tan prioritario es
frente a las necesidades de inversión que tiene el país en otros ámbitos del
desarrollo?, bastará con decir que el monto total de la inversión antes mencionada en
los treinta años de historia, apenas alcanza a algo más de los cálculos que se han
hecho del costo para la primera línea del metro de Bogotá que asciende a 2.500
millones de dólares384.

Finalmente se puede colegir -no obstante los riesgos que rondan la emisión de juicios
en las ciencias humanas pero no por ello improcedentes- que un juicio fáctico que se
desprende de la amplia bibliografía consultada y que puede resultar irreconciliable
por la radical oposición que está implicada en la diversidad de posiciones, es que hoy
la tendencia más generalizada en cuanto a elección de prioridades en el mundo y en
Colombia en particular, es la urgente necesidad de conservar el medio ambiente en
cuya dirección se deben armonizar las metas del desarrollo y crecimiento económico,
de modo que se pueda responder a los acuerdos suscritos para áreas de mercados
libres.

Esta prioridad estará por encima de las valoraciones referidas a caracteres étnicos,
sean estos afrodescendientes o pueblos indígenas; pues no hacer esfuerzos por
conservar y hacer sostenible el medio ambiente, compromete la permanencia de la
especie humana. Esta preocupación en países como Colombia, con escasos recursos
económicos, baja capacidad de inversión y alto endeudamiento, será una severa
limitación más para cumplir a futuro con las exigencias contraídas en los acuerdos

                                                                                                               
384
OCHOA, Paola. “Es posible que Bogotá deba poner más plata para el Metro”. La República;
Empresas; Bogotá 5 de marzo de 2010. Publicación virtual.
[Link]
mas-plata-para-el-metro_94813.php
  201  

internacionales y legislación interna referida a los pueblos indígenas. Cincuenta años


de historia de estos acuerdos y los resultados obtenidos a la fecha son un buen
indicador de cuanto pueden esperar los pueblos indígenas del Estado Colombiano.

Ahora bien, en lo concerniente al caso referencial del reguardo de Cristianía, ubicado


en un rincón del municipio de Jardín donde lindan las tierras de la economía cafetera,
con la iniciación de la espesura de los bosques naturales, se encuentra un estrecho
globo de tierra de 72hm2 para sostener a un conjunto nuemeroso de familias. Este
minifundio condujo a la comunidad a organizar por las acciones de hecho, un cabildo
que luego permitió a la altura del año de 1978, mucho tiempo después de haber
transcurrido la expedición de la ley 135 de 1961, cuyo objetivo fundamental estaba
orientado a brindar solución a los pueblos indígenas, en lo referente a los conflictos
por la carencia o insuficiencia de áreas para asegurar su sobrevivencia.

La organización del cabildo establece un canal de comunicación con las entidades del
Estado, tanto regionales como nacionales a fin de iniciar procesos de adquisición de
fincas en el entorno y cuyos propietarios estaban dispuestos a participar de la venta de
sus tierras en los términos en que la ley y las instituciones lo establecieron. Algunas
coyunturas favorables para el desarrollo de este proceso, permiten iniciar los trámites
de compra de 5 fincas pequeñas ubicadas en la vecindad. Fincas estas cuyas
superficies sumadas alcanzaron la cifra de 250,6hm2, con un costo total de
$195.857.000, es decir, a un costo promedio de $800.000 por hm2 , a pesos del año de
1991. Ahora la comunidad cuenta con la ampliación de su resguardo, con un globo
de tierra de 327,2 hm2, lo cual permite que el Instituto Colombiano de la Reforma
Agraria INCORA, expida la resolución respectiva en el año de 1995, por la cual
reconoce legalmente al resguardo de Cristianía, es decir, mucho tiempo después de
haberse suscrito por el Estado Colombiano el convenio 169 de 1989 con la OIT y
mucho tiempo también después de haberse expedido la legislación sobre tierras y la
nueva constitución nacional, orientadas todas ellas a facilitar el proceso de restitución
de tierras a los pueblos indígenas en Colombia. Este proceso ilustra la lentitud que
  202  

matizaron la aplicación de las normas legales, así como también las vicisitudes como
movilizaciones, confrontaciones y perturbaciones del orden público, para finalmente,
luego de una historia de más de 18 años, haber alcanzado parcialmente el objetivo
consagrado en las luchas por la restitución de las tierras ancestrales.

Es un resultado parcial en tanto que la población creció y ahora se trata de la


comunidad embera chamí del resguardo de Cristianía, con 1397 , que no son
suficientes para hacer posible la sobrevivencia en un espacio de 320hm2, lo que
motivó continuar los procesos de adquisición de tierras dada la oferta hecha a la
institución por parte del propietario de la finca DOJURU, con un área de 978,4hm2
que tuvo un trámite rápido. Más sin embargo esta adquisición en particular no ha
representado una solución e incluso para los días de hoy, pues toda su superficie está
ocupada por el bosque natural y no hay recursos financieros disponibles para que el
cabildo pueda incorporarla a los procesos productivos. Es decir que el propietario la
vende y las instituciones administrativas del Estado la compran, con la anuencia del
cabildo, porque no hay otra alternativa distinta a ésta para los efectos de la ampliación
del territorio de la comunidad de Cristrianía. Lo cual significa que hay una
complejidad conexa que trasciende el marco de la adquisición y titulación para que se
pueda materializar tanto el espíritu de la ley, como de los convenios suscritos por
Colombia a favor de los pueblos indígenas.
  203  

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QEQ1AUSwr3veL4_rhCzGOAaY0XikiIaN7_Flx1NZJnSz_GT9S4UAR
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lote Villa Inés y Sorrento al resguardo indígena de Cristianía. En la
ciudad de Medellín, Departamento de Antioquia, República de
Colombia en fecha 3 de marzo de mil novecientos ochenta y dos, ante el
notario Mario Cesar Acosta Osorio, Notario Trece del Círculo de
Medellín.
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ESCRITURA PUBLICA No 625 Por la cual se transfiere el título de propiedad del


lote la Matilde al resguardo indígena de Cristianía. Municipio de Andes,
Departamento de Antioquia, República de Colombia en fecha 17 de
julio de mil novecientos noventa y dos, ante el Notario Único del
Círculo de Andes, Alberto Arroyave Arroyave.

ESCRITURA PUBLICA No 932 Por la cual se transfiere el título de propiedad del


lote la Soberana al resguardo indígena de Cristianía. Municipio de
Andes, Departamento de Antioquia, República de Colombia en fecha 4
de octubre de mil novecientos noventa y uno, ante el Notario Único del
Círculo de Andes, Alberto Arroyave Arroyave.

ESCRITURA PUBLICA No 933 Por la cual se transfiere el título de propiedad del


lote la Palo Blanco al resguardo indígena de Cristianía. Municipio de
Andes, Departamento de Antioquia, República de Colombia en fecha 4
de octubre de mil novecientos noventa y uno, ante el Notario Único del
Círculo de Andes, Alberto Arroyave Arroyave.

ESCRITURA PUBLICA No 934 Por la cual se transfiere el título de propiedad del


lote la Marsella al resguardo indígena de Cristianía. 2 julio de 1.991.
Municipio de Andes, Departamento de Antioquia, República de
Colombia en fecha 4 de octubre de mil novecientos noventa y uno, ante
el Notario Único del Círculo de Andes, Alberto Arroyave Arroyave.

ESCRITURA PUBLICA No 977. Por la cual se hace donación gratuita entre vivos a
los indígenas del Resguardo de Cristianía, un lote de tierra 72 hectáreas.
En la ciudad de Medellín, Departamento de Antioquia, República de
Colombia en fecha 13 de noviembre de mil ochocientos setenta y cuatro,
ante el notario Fabriciano Escobar, Notario Segundo del Circuito de
Medellín.
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ANEXO I

RELACION ESTADISTICA DE RESGUARDOS INDIGENAS CON


SUPERFICIE MENOR DE 1.999,9999. HECTAREAS *

N° Dpto. Nombre resguardo Grupo étnico Año Área (Ha)


0184-22-08-73, 0103-27-
1 Chocó Cuti Cuna 07-82
244,0000
1981-30-04-73
2 Putumayo Santa Rosa del Guamuez Kofan- Inga 09-13-05-98(Conv)
756,5500
0059-11-06-75, 0101-27-
3 Chocó Tanela Katio 07-82
980,0000
0107-07-07-76
4 Arauca Cusay o la Colorada Macahuan 0093-27-07-82(a)
1.261,2811
0151-25-08-76
5 Putumayo Campoalegre Afilador Kofan 11-13-05-98(Conv)
887,0000
187-2-11-77
6 Caquetá El Quince Huitoto 97-27-07-82
1.256,6490
212-30-11-78
7 Caquetá San Antonio del Fragua Inga 96-27-07-82
1.411,4905
0112-26-04-78 081-14-
8 Guaviare Panure Guayabero 04-93(Conv)
303,1693
81-1-07-82
9 Amazonas Nazaret Ticuna 141-20-12-82
1.367,0000
San Antonio de los 87-27-07-82
10 Amazonas Ticuna 145-20-12-82
247,7000
Lagos y San Sebastián
0082-01-07-82
11 Arauca Los Iguanitos Cuiva 0142-20-12-82 (b)
754,9600
12 Chocó Eldoce o Q. Borbollón Embera katío 0016-21-04-82 1.185,0000
13 Guaviare Caño negro Guahivo 0017-21-04-82 1.833,0000
Caño Ovejas(Betania-
14 Meta Guahibo 0139-30-12-82 1.720,0000
Corocito)
San Matías O Jai
15 Antioquia Katío 0076-10-11-83 1.371,2500
Ducama
16 Arauca Caño Claro Guahibo 0083-14-12-84 1.633,9908
17 Casanare El Saladillo Saliva 0029-08-05-84 1.595,0000
El Suspiro Rincón
18 Casanare 0028-08-05-84 1.978,0000
el Socorro
19 Tolima Tinajas Pijao- coyaima. 0017-13-03-84 253,4550
20 Valle Rio Dagua Waunana 0004-25-01-84 131,8271
Genareros ( La
21 Arauca Esperanza, La Fortaleza Guahibo 0011-20-02-85 123,0335
y el Totumo)
22 Arauca Julieros y Velasqueros Guahibo 0016-20-02-85 228,5500
23 Arauca Macarieros San josé Guahibo 0014-20-02-85 16,6500
24 Arauca Parreros Guahibo 0015-20-02-85 207,1000
25 Arauca Puyeros Guahibo 0013-20-02-85 27,2755
26 Arauca Roqueros el Dorado Guahibo 0012-20-02-85 101,9200
  227  

27 Caquetá Gorgonia Coreguaje 58-11-09-85 438,1400


El Zahino-Guayabito
28 Guajira Wayuú 090-11-05-86 1.175,0192
Muriaytuy
29 Arauca El vigia Guahibo 0009-04-02-87 487,3750
30 Caquetá La Esperanza Coreguaje 17-4-03-87 117,1250
31 Cesar Mnkue-Misaya la pista Yukpa (Yuko) 044-10-12-97 309,6883
32 Chocó Caimanero de Jampapa Embera 0027-03-04-87 1.742,0000
33 Chocó Motordó Embera 0061-19-08-87 570,0000
34 Guajira Lomamato Wayuú 0081-02-12-87 1.572,2694
35 Antioquia La Palma Embera Chamí 003-11-05-98 311,3697
36 Caquetá Cusumbe Aguablanca Inga 67-16-08-88 330,1824
Bochoroma -
37 Chocó Embera 71-29-08-88 895,6237
Bochoromacito
38 Chocó Mondó- Mondocito Embera 72-29-08-88 1.760,5001
39 Guajira Provincial Wayuú 0085-26-09-88 447,6423
40 Guajira San Francisco Wayuú 0086-26-09-88 56,9604
41 Caquetá Getucha Coreguaje 93-07-11-89 145,1700
42 Huila Tamas del Caguán Tamas. 092-07-11-89 953,1182
43 Valle Guayacan Santa Rosa Waunana 054-24-07-89 236,0000
44 Valle Rio Naya Embera 048-10-07-89 774,3750
45 Cauca Quintana Páez Paez 053-23-07-90 655,1750
46 Magdalena Chimila de San angel CHIMILAS 075-19-11-90 379,3000
47 Caquetá El Portal Paez 032-19-12-91 186,5000
031-19-12-91 1900-
48 Nariño Cumbal Pasto 17-05-93
791,5944
49 Antioquia Zenú del volao Zenú 079-18-12-92 363,6862
50 Caquetá Honduras Katio embera 07-28-04-92 908,5300
51 Caquetá Hericha Coreguaje 27-13-07-92 1.260,2020
52 Caquetá Jácome Coreguaje 036-03-08-92 900,0954
53 Caquetá Maticuri Coreguaje 09-28-04-92 577,6546
54 Caquetá San Miguel Inga 08-28-04-92 924,8552
55 Caquetá El Triunfo Coreguaje 52-29-09-92 187,8000
56 Casanare El Medano Saliva 051-25-08-92 1.763,0000
57 Cauca Jebalá Paez 076-18-12-92 188,4125
58 Cauca Novirao Paez 70-10-11-92 1.053,9000
La Jagua-Guachal-
59 Chocó Embera eperara 58-29-09-92 291,8750
Pitalito
039-3-08-92 045-31-
60 Chocó Peranchito Embera katío 05-99
1.629,0000
61 Chocó Perancho Embera katío 037-3-08-92 896,0000
03-10-02-92
62 Nariño Muellamuez Pasto 5759-16-12-92
328,6283
Santa Cruz de Pinuña
63 Putumayo Siona 59-29-09-92 1.990,0000
Blanco
64 Cauca Tumbarao Paez 004-9-02-93 724,7360
65 Cauca La Paila - Naya Paez 116-21-09-93 501,3000
66 Nariño Carlosama Pasto 079-14-04-93 543,5087
  228  

67 Putumayo Inga Camsa de Mocoa Inga- Kamsa 114-21-09-93 300,4250


68 Putumayo Puerto Limón Inga 112-21-09-93 251,9400
69 Putumayo La Cristalina Embera Katío 113-21-09-93 131,5700
70 Arauca Matecandela Guahibo 47-1-11-94 15,7460
71 Cauca La Laguna - Siberia Paez 020-21-06-94 369,1360
72 Cauca Guadualito Paez 014 12-04-94 270,8112
73 Chocó El Veintiuno Embera 03-25-01-94 200,0107
74 Guajira Caicemapa Wayuú 45 1-11-94 504,8920
75 Guajira Mayabangloma Wayuú 46-1-11-94 1.400,5373
76 Huila La Gaitana Paez 23-21-06-94 157,9375
77 Huila Tama- Paez La Gabriela Tamas paez 06-16-02-94 558,2508
78 Nariño Cuasbi-La Faldada Awa 49-25-11-94 1.825,0000
79 Nariño Cuascuabi-Paldubi Awa 22-21-06-94 566,4200
80 Putumayo La Aguadita Paez 21-21-07-94 1.517,5730
81 Tolima Pasoancho Pijao- coyaima. 24-21-06-94 797,8789
82 Valle Wasiruma Embera 05-02-16-94 82,9607
83 Antioquia Jenaturado Embera Katío 09-22-02-95 600,0000
84 Antioquia Cristianía Embera Katío 59-7-12-95 1.301,6959
85 Arauca La Vorágine-La Ilusión Cuiba-Hitno 05-7-02-95 844,5170
86 Arauca Cuiloto II Guahibo 06-07-02-95 77,3500
87 Arauca La esperanza Guahibo 07-07-02-95 150,7500
88 Caquetá La Esperanza Paez 12-05-04-95 1.278,1000
89 Caquetá El Cedrito Embera Katio 13-05-04-95 120,7250
90 Caquetá La Siberia Paez 47-17-10-95 415,7000
Llanos del Yarí
91 Caquetá Pijao - Otros 10-22-02-95 146,0500
(Yaguara II )
92 Cesar Campo alegre Wiwa-Arzario 21-16-05-95 209,2739
93 Guajira Cuatro de Noviembre Wayuú 22-16-05-95 505,8500
94 Huila La Tatacoa Pijao 60-7-12-95 290,2183
95 Tolima Anacarco Pijao 11-22-02-95 1.059,5556
96 Tolima Recinto Palmarosa Pijao 51-17-10-95 375,8424
97 Amazonas Isla de Ronda Cocama 042-24-09-96 60,2305
98 Amazonas San José del Rio Cocama 043-24-09-96 548,6463
99 Antioquia Tagual- La Po Embera Katío 09-24-05-96 1.830,6311
100 Caldas Totumal Embera Chami 65 25-11-96 53,7583
101 Caquetá La Cerinda Emberá Katío 045-24-09-96 51,6000
102 Caquetá El Guayabal Paez 044-24-09-96 588,5000
103 Cauca Las Delicias Paez 18-24-05-96 1.418,0189
104 Cauca Canoas Paez 04-24-05-96 931,4279
105 Cauca La Concepción Paez 030-14-08-96 828,5505
106 Cesar Businchama Arhuaco 032-14-08-96 128,1970
107 Chocó Cope del Río Ingara Embera katío 06-24-05-96 268,8717
108 Guaviare La Asunción Tucano Desano 073-16-12-96 702,0028
109 Guajira Las Delicias Wayuú 074-16-12-96 187,3100
  229  

110 Huila Bache Paez 10-24-05-96 118,2128


111 Meta Charco Caimán Guanano 13-24-05-96 1.937,6257
San Agustín - La
112 Nariño Eparara 26-24-05-96 53,7240
Floresta
Chenche Socorro Los
113 Tolima Pijao 05-24-05-96 349,3785
Guayabos
114 Tolima Santa Marta Palmar Pijao 16-24-05-96 98,3743
115 Tolima Totarco Tamarindo Pijao 028-14-08-96 185,4592
116 Tolima Vuelta del Río Pijao 072-16-12-96 97,9969
117 Valle Los Niasa Embera 17-24-05-96 37,4437
118 Arauca El Zamuro Sikuani 042-10-12-97 192,4000
035 10-12-97
119 Caldas La Albania Embera Chami 006-10-04-03
65,4427
120 Caquetá Las Brisas Inga 046-10-12-97 149,0052
121 Caquetá San Miguel Coreguaje 034-10-12-97 169,5000
122 Cauca La Leona Inga 052-18-12-97 160,5253
123 Cauca San Rafael Inga 051-18-12-97 112,9128
124 Cauca La María Guambiano 028-03-10-97 141,0250
125 Cesar Caño padilla Yukpa 012-29-06-00 92,9373
126 Chocó Sabaleta Embera katío 01-14-04-97 610,4928
127 Guajira Potrerito Wayuú 053-18-12-97 36,1785
128 Putumayo El Descanso Paez 02-14-04-97 234,4200
129 Tolima Chenche Amayarco Pijao 013-23-06-97 275,5208
Chenche Buenos Aires
130 Tolima Pijao 012-23-06-97 208,7893
Tradicional
131 Tolima La Tutira Bonanza Pijao 010-23-06-97 250,1836
132 Tolima Las Palmas Pijao 025-3-10-97 101,6835
133 Tolima Nueva Esperanza Pijao 050-10-12-97 414,6591
134 Tolima Potrerito Doraye Pijao 006-14-04-97 558,8865
135 Tolima San Miguel Pijao 011-23-06-97 183,3604
136 Tolima Santa Marta Diamante Pijao 037-10-12-97 292,0886
137 Tolima Totarco Niple Pijao 004-14-04-97 246,0099
Totarco Dinde
138 Tolima Pijao 038-10-12-97 42,0029
Tradicional
Totarco Dinde
139 Tolima Pijao 003-14-04-97 183,9925
Independiente
140 Tolima Totarco Piedras Pijao 005-14-04-97 469,1569
141 Tolima Tres Esquinas Pijao 027-3-10-97 101,6835
142 Tolima El Tambo Pijao 023-3-10-97 634,9700
143 Tolima Bateas Pijao 049-10-12-97 173,9963
144 Tolima Palma Alta Pijao 021-3-10-97 196,3455
145 Tolima Pocharco Pijao 026-3-10-97 107,2253
146 Tolima San Miguel Pijao 039-10-12-97 415,2239
147 Tolima Tamirco Pijao O22-3-10-97 230,8793
148 Tolima Aico Pijao 019-3-10-97 493,9500
149 Tolima Guaipa Centro Pijao 040-10-12-97 145,7318
  230  

150 Tolima Guatavita Tua Pijao 014-23-06-97 623,5706


151 Tolima La Sortija Pijao 024-3-10-97 132,3443
152 Tolima Nicolás Ramírez Pijao 020-3-10-97 354,6707
153 Tolima Las Mercedes Pijao 036-10-12-97 397,3178
Kwet Wala( Piedra
154 Valle Paez 041-10-12-97 813,6809
Grande)
155 Antioquia Nusido Embera 27- 29 JUL 98 258,8320
156 Antioquia Santa María el Charcón Embera Katío 033 30-11-98 130,9291
La María ó Marcelino
157 Antioquia Embera Chamí 002-11-05-98 155,0557
Tascón
158 Arauca La Isla Guahibo 35 - 30-11-98 103,2950
159 Arauca Playas de Bojabá Uwa 23-29-07-98 931,8865
160 Chocó Puerto Antioquia Embera 042 30-11-98 280,0000
161 Chocó La Lomita Embera 055 23-12-98 1.017,0000
162 Chocó San José Amia de Pato Embera 039-30-11-98 820,0000
163 Chocó Peñas del Olvido Embera 004-11-05-98 231,8005
164 Guaviare EL REFUGIO 005-11-05-98 378,9775
165 Guaviare Guayabero de La María Guayabero 021-29-07-98 478,0000
166 Guajira Monte Harmón Wayuú 048 30-11-98 41,2558
Sta Rosa Sucumbíos El
167 Nariño Kofan 10-13-05-98 1.140,0000
Diviso
168 Putumayo Carmentza Biya Camentza 26-29-07-98 72,1250
169 Risaralda Altomira Embera Chamí 01-11-05-98 49,4599
170 Risaralda Suratena Embera Chamí 49-30-11-98 36,2626
171 Risaralda Loma de Citabara Embera Chamí 24-29-07-98 268,9500
172 Valle Vania Chami de Argelia Embera chami 050-30-11-98 90,6949
173 Valle Dachi Drua Chamí Embera chami 051-30-11-98 54,3489
Ticuna y
174 Amazonas La Playa 09 05-05-99 246,9223
cocama
Ticuna y
175 Amazonas Puerto Triunfo 076 9-12-99 1.129,6514
cocama
176 Amazonas San Juan de los Parentes Ticuna 075 9-12-99 46,0781
177 Antioquia Las Playas Embera Katío 29 31-05-99 176,8036
10 05-05-99 004-
178 Antioquia La Mirla Embera Chamí 10-01-03
34,7666
179 Arauca Bayoneros Guahibo 31 31-05-99 93,6661
180 Arauca Cajaros Guahibo 32 31-05-99 232,1411
181 Caquetá San Pablo el Pará Embera Katío 077 9-12-99 607,7900
182 Caquetá Nasa Kiwe Paez 078 9-12-99 1.603,8693
Eperara
183 Cauca Isla del Mono 034 31-05-99 1.560,4920
Siapidara
184 Cauca La Gaitana Paez 011 21-05-99 116,1500
185 Chocó Abejero Embera katío 079 9-12-99 230,4825
186 Chocó Guarandó - Carrisal Embera katío 035 31-05-99 72,6121
187 Chocó Mungaradó Embera 037 31-05-99 563,9970
188 Guajira Mañature Wayuú 012 5-05-99 649,1428
189 Meta Los Planes Paez 13 05-05-99 1.725,0000
  231  

Eparara 080 9-12-99


190 Nariño Sanquianguita 063-18-12-00(Cambio área)
634,8149
Siapidara
191 Nariño Piguambi Palangala Awa 38 31-05-99 500,1884
192 Nariño Pulgande Campoalegre Awa 39 31-05-99 1.034,0260
193 Putumayo Albania Inga 081 9-12-99 249,8608
194 Putumayo Wasipungo Inga 015 5-05-99 723,9174
195 Tolima Chenche Buenos Aires Pijao 016 5-05-99 208,7694
196 Tolima Castilla Angostura Pijao 67 16-09-99 412,4620
197 Tolima Chenche Media Luna Pijao 40 31-05-99 200,0365
198 Tolima Hilarquito Pijao 18 5-05-99 105,4358
199 Tolima Potrerito Pijao 21 5-05-99 547,9836
200 Tolima Santa Marta Inspección Pijao 23 5-05-99 178,0938
201 Tolima Gausimal Pijao 17 5-05-99 66,6690
202 Tolima Loa Angeles Pijao 19 5-05-99 357,5280
203 Tolima Pacande Pijao 83 9-12-99 94,7663
204 Tolima Rincon de anchique Pijao 41 31-05-99 128,9933
205 Tolima Yaco Molana Pijao 82 9-12-99 220,4684
206 Tolima El Vergel Pijao 66 16-09-99 51,5441
207 Tolima Pocara Pijao 20 5-05-99 275,8721
208 Tolima San Diego Pijao 22 5-05-99 97,9567
Nasa Kwe´s Kiwe (Las
209 Valle Paez. 043 31-05-99 88,9132
Brisas)
210 Valle NasaThá Paez. 084 9-12-99 189,4750
Drua-Do (Portales del
211 Valle Embera chami 042 31-05-99 80,3661
Río)
Hermerejildo Chakiama
212 Antioquia Embera Chamí 08-29-06-00 73,7801
(La sucia)
213 Cauca Santa Marta Yanacona 011 29 - 06 -00 653,7032
El rosario, Bellavista y
214 Cesar Yukpa 034-03-10-00 137,2155
yucatán
Curripaco y
215 Guainía Tierra Alta 036-03-10-00 277,2346
otras
Sikuani,
216 Guaviare Cachivera del Nare 016 29-06-00 317,6464
Sirianoy otros
217 Guajira Okochi Wayuú 015-29-06-00 229,2928
218 Guajira Una Apuchçon Wayuú 051-18-12-00 483,7000
219 Guajira El Soldado Parate Bien Wayuú 050-18-12-00 586,7750
Eparara
220 Nariño SAN JUAN PAMPON 038-10-03-00 152,1274
Siapidara Trua
221 Putumayo Chaluayaco Inga 019 29-06-00 527,7220
222 Tolima Lomas de Hilarco Pijao 052-18-12-00 344,2125
223 Tolima Zaragoza Tamarindo Pijao 053-18-12-00 98,5386
224 Tolima Chaquira Pijao 021 29-06-00 578,1362
225 Tolima Diamante Pijao 054-18-12-00 365,6716
226 Tolima Pueblo Nuevo Pijao 022 29-06-00 152,4559
227 Tolima Rincón Bogotá Pijao 055-18-12-00 88,8862
228 Tolima Mesa de Ortega Pijao 056-18-12-00 341,2439
  232  

229 Tolima San Antonio de Calarma Pijao 057-18-12-00 278,8643


230 Valle Kwes Kiwe Nasa Paez 058-18-12-00 36,4003
231 Antioquia Narikizavi Embera Katío 001-20-02-01 274,1222
232 Antioquia Dokerazavi Embera 028-24 - 09 - 01 684,7346
233 Caquetá Zit-Set del Quecal Paez 003 20-02-01 819,7000
234 Caquetá Porvenir- Kananguchal Coreguaje 002 20-02-01 530,7000
235 Cauca Calderas Paez 004-20-02-01 1.211,5206
236 Chocó Pescadito Embera Katío 007 20-02-01 270,4000
237 Chocó Tokolloro Katío 009 20-02-01 254,0149
238 Chocó SIRENA BERRECUY Embera 029-24-09-01 1.157,5676
239 Guajira Cerro de Hatonuevo Wayuú 030-24-09-01 183,9912
Paez y
240 Huila La Reforma 032-24-09-01 154,7750
guambiano
241 Huila San Agustín Yanacona 031-24-09-01 211,1195
242 Tolima Barzaloza Pijao 014-28-06-01 96,0274
243 Tolima Imbá Pijao 015-28-06-01 592,9111
244 Tolima Mercadillo Pijao 034-24-09-01 71,6144
245 Tolima Olirco Pijao 016-28-06-01 236,9088
246 Tolima Quebraditas Pijao 035-24-09-01 71,6007
247 Tolima Guaipa Uno Pijao 017-28-06-01 697,8420
248 Tolima La Flecha Altozano Pijao 018-28-06-01 231,6811
249 Tolima Palermo Pijao 019-28-06-01 128,9141
250 Valle Doxura Embera chami 036-24-09-01 108,5642
251 Caquetá Los Pijaos Pijao 014-10-12-02 117,8700
252 Chocó Villanueva Juná Embera 001-27-02-02 428,0000
253 Chocó Guadualito Embera 17-10-12-02 428,1780
254 Guajira Cerrodeo Wayuú 002-27-02-02 1.251,4464
255 Huila Rumiyaco Yanacona 12-10-12-02 286,0796
256 Putumayo Santa Rita Murui-Muinane 23-10-12-02 1.371,9600
San Miguel de la
257 Putumayo Inga 24-12-12-02 505,6029
Castellana
258 Valle Dachi Drua Mundi Embera chami 25-10-12-02 60,8199
259 Valle Navera Drua Embera chami 026-10-12-02 374,7940
260 Antioquia Embera- Drúa Embera Katío 002-10-04-03 17,0062
261 Antioquia Coribí Bedadó Embera Katío 003-10-03-03 105,1500
262 Antioquia Monzhomandó Embera Katío 001-22-07-03 185,9020
263 Caldas Escopetera Pirza Embera Chami 005-10-04-03 437,1333
264 Caquetá Paéz del Líbano Paez 002-22-07-03 442,6250
265 Caquetá Yurayaco Inga 007-10-04-03 157,0000
266 Caquetá La Teófila Coreguaje 008-10-04-03 1.862,4500
267 Cauca Pathyu Paez 043-10-04-03 263,4238
268 Cauca Paéz de Toez Paez 040-10-04-03 580,2030
La Floresta - La
269 Cauca Inga 009-10-04-03 126,4948
Española
270 Cauca San Joaquín Inga 011-10-04-03 137,5373
  233  

271 Cauca Paéz de las Mercedes Paez 003-22-07-03 6,9664


272 Cauca La Cilia Paez 004-22-07-03 43,6570
273 Cauca Inga de Wasipanga Inga 005-22-07-03 573,1132
274 Cauca Mandiyaco Inga 006-22-07-03 1.556,3750
275 Cauca Juan Tama Paez 010-22-07-03 952,8190
276 Cauca Pic-Kwe-Tha-Fiw Paez 012-22-07-03 523,9612
277 Chocó Patio Bonito Embera Katío 016-10-04-03 846,8991
Embera
278 Chocó Puerto de Chichiliano 017-10-04-03 306,2683
Waunana
279 Chocó Pared y Parecito Embera 018-10-04-03 1.846,3692
280 Chocó Mamey de Dipurdú Embera 020-10-04-03 205,0000
281 Guajira Wayuú Rodeito El Pozo Wayuú 021-10-04-03 106,8430
Nuevo Amanecer La
282 Huila Guambiano 023-10-04-03 317,3145
Meseta
283 Huila La Estación Tálaga Paez 024-10-04-03 405,9172
284 Huila Huila Paez 008-22-07-03 1.837,8700
285 Huila Pic Kue Ikh Paez 009-22-07-03 392,2567
286 Huila Potrerito Paez 011-22-07-03 243,0612
287 Meta La Julia Embera Katío 025-10-04-03 208,2435
288 Nariño HONDA RÍO GUIZA Awa 026-10-04-03 334,3750
289 Nariño CHINGUIRITO - MIRA Awa 029-10-04-03 594,2858
290 Putumayo Damasco Vides Awa 033-10-04-03 834,3761
291 Putumayo La Argelia Embera- Chamí 034-10-04-03 168,4148
292 Putumayo Nuevo Horizonte Pastos 035-10-04-03 203,1593
293 Putumayo Awa de Cañaveral Awa 014-22-07-03 1.981,7110
294 Putumayo Awa de los Guaduales Awa 015-22-07-03 291,4350
295 Putumayo La Italia Embera- Chamí 016-22-07-03 736,3184
296 Putumayo Vegas de Santa Ana Siona 017-22-07-03 85,0897
297 Putumayo Alto Lorenzo Paez 018-22-07-03 1.377,0737
298 Putumayo Inga de Mocoa Inga 027-10-04-03 121,0115
299 Tolima Chenche Balsillas Pijao 019-22-07-03 43,0257
300 Tolima Cocana Pijao 020-22-07-03 189,7898
301 Tolima Natacoy Pijao Pijao 021-22-07-03 203,9988
302 Tolima Bocas de Tetuán Pijao 022-22-07-03 31,6678
303 Valle Chonara Huena Embera 045-10-04-03 459,7330
304 Putumayo Blasiaku Inga 025-12-15-04 59,1677
305 Huila Llanobuco Nasa Paez Acuerdo 15-09-05 414,7867
306 Putumayo Alpamanga Inga Acuerdo 012 30-06-05 120,3484
307 Putumayo Selva Verde Awa Acuerdo 014 30-06-05 247,5953
San Andrés- Las Vegas-
308 Putumayo Awa Acuerdo 015-30-06-2005 1.570,0395
Villaunión
309 Putumayo Caicedonia Awa Acuerdo 027- 15-09-05 1.009,8050
310 Putumayo Bellavista Awa Acuerdo 020- 15-09-05 910,0869
311 Antioquia Bernardino Panchí Embera Chami Acuerdo 043-25-01-06 18,7240
312 Putumayo Santa Rosa Juanambú- Paez Acuerdo 044-25-01-06 1.588,0843
  234  

Campo Alegre, Alpes


Orientales, La Floresta
Alto Coqueto.
313 Putumayo El Espingo Awa Acuerdo 054-09-05-06 1.947,2717
314 Tolima Beltrán Pijao Acuerdo 055-09-05-06 203,9988
Eperara
315 Nariño Morrito Acuerdo 068-17-08-06 906,8298
Siapidara
Eperara
316 Nariño Maiz Blanco Acuerdo 069-17-08-06 141,5631
Siapidara
Acuerdo 070-17-08-06
317 Huila Nam Misak Guambiano Acuerdo 106 - 29-03-07 846,6659
(Aclaración)
Eperara
318 Nariño Quebrada Grande Acuerdo 071-17-08-06 774,0986
Siapidara
319 Cauca Bonanza Guambiano Acuerdo 072-17-08-06 131,7988
Piedra Sagrada La Gran
320 Putumayo Pastos Acuerdo 90-20-12- 06 127,0300
Familia
Acuerdo 091-01-20- 06,
Acuerdo 107-29-0307
321 Cauca Musse Ukwe Nasa Páez modifica el área quedando
355,5615
en 355-5615Has.
322 Tolima Balsillas Pijao Acuerdo 85-01-12- 06 140,1997
323 Tolima Balsillas Limón Pijao Acuerdo 86-01-12- 06 317,5534
324 Guajira Perratpu Wayuú Acuerdo 89-20-12- 06 120,5847
Cubeo,
Tukano,
325 Guaviare Centro Miraflores Acuerdo 87-20-12- 06 545,1431
Wananos y
Piratapuyos
326 Antioquia Canime Zenú Acuerdo 096-15-02-07 25,7500
327 Cauca Cxayu'ce Fiw Páez Acuerdo 098-15-02-07 231,9329
328 Tolima Floral Tradicional Pijao Acuerdo 100-15-02-07 111,9190
329 Valle La Delfina Embera Chamí Acuerdo 099-15-02-07 781,1216
330 Cauca Guachicono Yanacona Acuerdo 177 Sep 3-09 1.471,7000
Laguna-El Coso- Cinco
331 Cesar Yukpa Acuerdo 183 Sep 30-09 156,5888
Caminos
Siriano,
Guanano,
332 Guaviare Puerto Monfort Acuerdo 189 Oct 21-09 907,2056
Cubeo, Tucano
y Desano

167.199,7215
332 TOTAL

* FUENTE: Desagregación estadística elaborada por la autora con base en la relación de resguardos
indígenas constituidos durante las vigencias de 1.966 a 2.009, según informe Incoder.
  235  

ANEXO II

RELACION ESTADISTICA DE RESGUARDOS INDIGENAS CON


SUPERFICIES ENTRE 2.000,0000 Y 19.999,9999 HECTAREAS *

N° Dpto. Nombre resguardo Grupo étnico Año Área (Ha)


0107-13-06-66
1. Antioquia Caimán Nuevo o Atlántico Cuna 7.718,7350
073-02-12-92
2. Guajira Carraipía Wayuú 0218-11-12-67* 5.115,0000
0205-16-12-68 0098-31-07-
3. Meta Sikuani de Iwiwi Guahibo 2.885,0000
74 002-28-01-91
0261-18-10-71, 0100-27-
4. Chocó Arquia Cuna 2.343,5558
07-82
0169-25-07-73
5. Cauca Agua Negra Paez 2.000,0000
0094-27-07-82 (aclara)
Yarinal San Marcelino 1982-30-04-73
6. Putumayo Kofan 2.888,8300
Amaron 08 13-05-98 (Conv)
San José de Lipa o Caño 0047-27-03-74 48-29-
7. Arauca Macahuan 3.767,9904
Colorado 11-94
0069-12-06-74, 0102-27-
8. Chocó Jurado Katio 16.700,0000
07-82
0100-02-10-74 080-18-12-
9. Meta Corocito-Yopalito-Wacoyo Guahibo 8.050,0000
92
0053-24-04-74 0045-
10. Putumayo Buenavista Siona 4.500,0000
21-07-83
0230-26-11-75 068-16-08-
11. Guaviare Barrancón Guayabero 2.500,0000
88(b)
0060-11-06-75 040-21-07-
12. Meta Corozal y Tapaojo Piapoco saliva 10.300,0000
83
0206-12-11-75 23-24-
13. Meta La Sal Guayabero 3.275,0000
05-96(Conv)
O231-26-12-75
14. Putumayo Jirijiri Witoto 4.960,0000
0062-19-08-87
0150-25-08-76 0043-
15. Cesar Iroka Yuco Yukpa 8.678,0000
21-07-83
0186-02-11-77
16. Cauca Infí Embera 4.200,0000
0095-27-07-82 (a)
0212-14-12-77, 0003-25-
17. Chocó Capa Lanas Embera 6.832,6075
01-84,
0166-05-10-77 0042-21-07-
18. Meta Caño Jabón Guahibo 9.040,0000
83
0213-14-12-77
19. Vichada Santa Rosalía Saliva 5.700,0000
0053-21-07-83
Kilometro 6 Y 11 25-01-02-78
20. Amazonas Carretera Leticia Witoto-Ticuna 62-25-09-85(Conv) 456- 7.540,5200
Tarapaca 29-01-86
Puerto Naranjo Peñas
213-30-11-78 90-27-07-82
21. Caquetá Rojas Cuerazo Coreguaje 3.090,8072
67-13-06-79
El Diamante
0214-30-11-78 11-
22. Casanare Macucuana Saliva 5.743,7500
15-03-94
23. Cauca Tumbichucue Paez 0055-08-03-78 4.394,6666
0207-02-08-78
24. Nariño Cuambi-Yaslambi Awa 3.000,0000
0051-21-07-83
21-28-02-79 92-
25. Amazonas Arara Ticuna 12.308,0000
27-07-82 (Conv)
  236  

2049-09-06-82
3160-23-08-82
0104-09-08-79 0098-
26. Casanare El Concejo Saliva 4.583,0000
27-07-82
0066-13-06-79 047-10-
27. Guaviare La fuga Guayabero 3.680,0000
12-97(Conv)
El Turpial- La Victoria Achagua – OO65-13-06-79 0052-21-
28. Meta 4.838,4125
(Umapo) Piapoco 07-83
29. Putumayo Sibundoy Parte Alta Kamsa 0173-28-11-79 3.252,0000
30. Cauca Iguana Embera 0137-03-12-80 10.972,0000
0021-26-03-80
31. Valle Eriom Garrapatas Embera 15.730,0000
0043-11-06-87
32. Cauca Puracé Paez 24-03-02-81 13.054,6285
Docordó Balsalito
33. Chocó Waunana 0106-15-12-81 4.325,0000
( 2 lotes)
34. Chocó Togorama Waunana 0107-15-12-81 8.640,0000
35. Chocó Paopayo(2 Lotes) Waunana 0102-15-12-81, 3.381,0000
Norte de
36. Catalaura Motilón Bari 105-15-12-81 13.300,0000
Santander
37. Valle Chachajo (dos lotes) Waunana 0103-15-12-81 2.240,0000
Guahibo-Cuiva-
38. Vichada La Pascua 0108-15-12-81 19.120,0000
Piapoco
80-1-07-82 140-
39. Amazonas Santa Sofía y El Progreso Ticuna - Yagua 4.209,0000
20-12-82
40. Chocó Rio nuquí Embera 0013-21-04-82 9.500,0000
41. Chocó Rio Pangui Embera 0088-27-07-82 7.870,0000
El Veinte, Playalta y el
42. Chocó Embera katío 0083-01-07-82 4.227,5000
Noventa.
Mocagua - Macedonis El
43. Amazonas Ticuna 60-21-09-83 16.750,0000
Vergel y Zaragoza
44. Chocó Cabeceras o Pto Pizario Wanana 0013-03-05-83 2.920,0000
45. Chocó Tiosilidio Waunana 0011-03-05-83 4.560,0000
46. Chocó Rio Mumbú Embera katío 0063-21-09-83 3.000,0000
47. Chocó Rios torreido-Chimani Embera katío 0062-21-09-83 6.140,0000
Bete-Auro Bete Auro del
48. Chocó Embera 0016-03-05-83, 11.748,0000
Buey
Embera katío
49. Chocó Rio Quiparadó 0061-21-09-83 9.860,0000
wuanana
50. Valle Burujón Waunana 0012-03-05-83 6.960,0000
51. Antioquia Rio Jarapeto Embera 0016-28-02-84 5.583,7500
52. Vichada Valdivia Guahibo 0041-15-08-84 3.985,0000
53. Amazonas Comeyafu Yucuna y otros 56-11-09-85 19.180,0000
54. Chocó Rio Pichima Waunana 0071-06-11-85 9.024,0000
55. Chocó Rio Taparal Waunana 0070-06-11-85 14.212,0000
Rio Icha y Quebrada
56. Chocó Embera 0021-24-04-85 5.342,0000
Baratuo
57. Chocó Río Negua Embera 0022-24-04-85 5.463,7500
58. Córdoba Quebrada Cañaveral Embera katio 0010-20-02-85 2.815,7500
59. Vichada Caño Bachaco Guahibo 0086-17-12- 85 6.074,0000
60. Vichada Caño Guaripa Guahibo 0084-17-12-85 7.980,0000
61. Vichada Caño La Hormiga Guahibo 0085-17-12-85 4.327,0000
62. Vichada Egua Guariacana Guahibo 0006-05-02-85 15.390,0000
  237  

63. Arauca Angosturas Tunebo 0040-03-07-86 3.282,5000


64. Casanare Chaparral y Barro Negro Uwa (Tunebo) 0095-10-12-86 16.824,4800
Puado-Matarela-Lerma y
65. Chocó Waunana 0039-03-07-86 12.662,0000
Terdo
66. Chocó Alto Río Buey Embera 0023-30-04-86 13.151,2500
67. Guainía Arrecifal Guahivo 0084-08-10-86 4.560,0000
68. Guainía Carruzal Guahivo 0086 08-10-86 9.870,0000
Puinave, Piapoco
69. Guainía Cuayare el Coco 0025-30-04-86 11.840,0000
y curripaco
Barranquito Laguna
70. Guainía Guahivo 0085 08-10-86 19.132,0000
Colorada
71. Nariño Alto Albí Awa 0041-03-07-86 4.760,4000
0043-03-07-86 4515-04-09- 18075,0000
72. Vichada Guacamayas-Mamiyare Guahibo
90
73. Vichada Merey la Veraita Guahibo 0042-03-07-86 3.107,5000
74. Antioquia Polines Embera Katío 0060-19-08-87 4.255,1407
75. Antioquia Murindó Embera Katío 0014-18-02-87 18.270,0000
76. Chocó Sta María Pangala Waunana 0015-18-02-87 9.500,0000
0054-24-07-87 0082-
77. Chocó Guayabal de Partadó Embera 4.376,0000
26-09-88
78. Chocó Sta Marta de Curiche Waunana 0020-18-03-87 8.965,0000
79. Guainía Laguna-Curvina Sapuara Guahivo-Puinave 0036-13-05-87 3.350,0000
80. Guainía Murcialgo Altomira Piapoco 0035-13-05-87 7.960,0000
Guahivo y
81. Guainía Sajalito - San Benito 0037-13-05-87 4.823,0000
Piapoco
82. Putumayo El Hacha Siona y otros 0067-16-09-87 6.637,6000
83. Putumayo El Tablero Siona y otros 0066-16-09-87 4.336,0000
84. Vichada Campoalegre y Ripialito Guahibo 0016-04-03-87 7.815,5222
85. Vichada La Esmeralda Guahibo 0104-15-12-87 2.762,0000
86. Antioquia Chimurro y Nendo Embera 89-10-10-88 13.185,0000
87. Antioquia Chuscal y Tuguridocito Embera 41-21-jul-88 5.122,0000
88. Caquetá Agua Negra Coreguaje 27-09-03-88 2.042,6081
89. Caquetá Coropoya Huitoto 88-10-10-88 3.922,8935
40-21-07-88
90. Caquetá Mesai Huitoto 025-28-06-01(Cambio de 6.960,0000
nombre)
91. Caquetá Niñeras Inga 84-26-09-88 3.394,4600
92. Chocó Río Bebarama Embera 66-16-08-88 8.875,0000
93. Chocó Rios Pato y Jengadó Embera 039-21-07-88, 4.908,5000
94. Chocó Tarena Embera 73-29-08-88 16.011,3270
95. Guajira Trupiogacho y la Meseta Wayuú 0087-26-09-88 2.309,7619
96. Antioquia Guaguando Embera 46-26-06-89 13.260,0000
Aguaclara y Bella Luz del
97. Chocó Embera 023-10-04-89 9.850,0000
Río Amparo
98. Chocó Pueto Libre del Río Pepé Embera 050-10-07-89 2.708,6692
99. Chocó Sta Cecilia Q. Oro Chocó Embera 049-10-07-89 5.723,0000
100. Chocó Trapiche del Río Pepe Embera 051-10-07-89 4.482,9070
La Floresta-Sta Rosa- San Eperara-
101. Nariño 094-07-11-89 8.513,1915
Francisco Siapidara-Trua
  238  

Eperara-
102. Nariño Rio Satinga 095-07-11-89 3.924,3220
Siapidira-Trua
103. Putumayo Calenturas Inga 45-26-06-89 3.066,0000
104. Vichada Chololobo Matatú Guahibo 017-27-02-89 6.385,0000
105. Vichada Kawaneruba Piapoco O22-10-04-89 9.150,0000
106. Antioquia El salado Embera 022-26-03-90 16.144,2833
Dominico-Dondoño-
107. Chocó Embera 073-19-11-90 6.610,0000
Apartadó
108. Chocó Buchado Amparrado Embera 001-15-01-90 8.530,0000
109. Chocó Tungina y Apartadó Embera 074-19-11-90 8.940,0560
110. Chocó Ame Embera 079-17-12-90 3.512,0000
0051-23-07-90 043-30-
111. Córdoba San Andres de Sotavento Zenú 11.598,9941
11-98
112. Tolima Paez de la Gaitana Paez 046-26-06-90 4.900,0000
113. Vichada Guacamayas- Maipore Guahibo 052-23-07-90 17.000,0000
114. Cauca Ambaló Paez guambia 29-12-11-91 2.716,0022
115. Cauca Totoró Paez totoró 004-28-01-91 3.406,4526
116. Antioquia Jengado Apartadó Embera 015-23-06-92 4.546,0000
117. Cauca Poblazón Paez 05-28-04-92 2.290,3427
118. Cauca Kokonuco Paez 02-10-02-92 8.735,7047
078-18-12-92
119. Cauca Quizgó Paez 026-28-06-01 (Resuelve 3.564,7894
recurso de reposición)
120. Chocó Ordó Sivirú-Agua Clara Embera 57-29-09-92 4.040,0000
121. Chocó Quebrada Quera Embera 016-28-06-92 4.180,0000
122. Chocó Rio Purricha Embera 026-13-07-92 15.940,0000
123. Chocó Santa Rosa de Ijua Waunana 56-29-09-92 6.352,0000
124. Chocó Buenavista Embera 54-29-09-92 2.469,0000
125. Chocó Nuevo Pitalito Embera katío 55-29-09-92 2.478,0000
126. Chocó Hurtado y Tegavera Embera 72-2-12-92 3.225,0000
127. Chocó Wachirado Embera 71-19-12-92 9.035,0000
128. Chocó Munguidó Embera 17-23-06-92 5.590,0000
Quebrada Chicue-Rio
129. Chocó Embera 028-13-07-92 2.729,0000
Tangui
130. Chocó La Raya Embera katío 038-3-08-92 5.350,0000
131. Chocó Yarumal y el Barranco Embera 042-3-08-92 5.030,0000
132. Nariño Gualcala Awa 030-13-07-92 17.180,0000
133. Nariño Ramos-Mongon-Manchuria Awa 029-13-07-92 4.782,5000
134. Putumayo Lagarto Cocha Inga 07-28-04-92 3.967,9300
Embera- Chami-
135. Valle San Quinini 043-3-08-92 2.938,0000
Katio
136. Cauca Guambía Guambiano 003-9-02-93 19.157,8487
137. Chocó Río Pavasa y Q. Jella Embera 77-14-04-93 15.100,0000
138. Chocó Río La Playa Embera katío 72-14-04-93 3.127,0000
Piapoco-Sikuani-
139. G Guainia Chiguiro 074-14-04-93 18.230,0000
Guahibo
140. Meta Waliani Guahibo 143-14-12-93 4.652,0000
  239  

141. Nariño Cuchilla Palmar Awa 082-14-04-93 2.775,0000


Pialapi-Pueblo Viejo-San
142. Nariño Awa 001-9-02-93 5.276,6750
Miguel Yare
143. Nariño Pingullo - Sardinero Awa 144-14-12-93 10.400,0000
144. Putumayo Condagua Inga 115-21-09-93 2.518,0151
145. Antioquia Amparradó- Alto Medio Embera Katío 42-1-11-94 17.835,0000
146. Guaviare La Yuquera Tucano 27-19-07-94 7.708,0000
147. Nariño Guelmambi-Caraño Awa 44-1-11-94 2.590,0000
Guadual-Cumbas-Magui-
148. Nariño Awa 51-29-11-94 6.120,0000
Imbima
149. Putumayo Agua Negra Witoto 43-1-11-94 2.858,0000
150. Putumayo Consara - Mecaya Coreguaje 25-19-07-94 2.815,0000
41-1-11-94
151. Putumayo San José Inga 062-18-12-00(Cambio de 2.695,0000
nombre)
152. Antioquia Cañaverales Antadó Embera Katío 03-07-02-95 4.770,0000
153. Antioquia Valle de Perdidas Embera Katío 50-17-10-95 8.781,0000
154. Caquetá Aguas Negras Murui wito 52-17-10-95 17.645,0000
155. Caquetá Jericó Consaya Coreguaje 48-17-10-95 8.450,5000
156. Guaviare Barranco colorado Guayabero 46-17-10-95 9.327,0000
157. Meta Villa Lucía Paez 20-16-05-95 2.633,0000
158. Putumayo Cecilia Cocha Inga 04-7-02-95 5.949,2500
159. Putumayo Tukunare Witoto 49-17-10-95 2.783,9230
160. Valle Triunfo Cristal Paez 058-07-12-95 5.767,2747
161. Antioquia Sever Embera Katío 029-14-08-96 10.497,3575
162. Antioquia Chontadural Cañero Embera Katío 24-24-05-96 9.850,0000
163. Antioquia Jaidezabi Embera Katío 63-25-11-96 4.650,6700
164. Antioquia Majore-Ambura Embera Katío 14-24-05-96 6.950,0000
165. Caquetá San Luis Coreguaje 066-25-11-96 2.456,7962
166. Caquetá Altamira Paez 12-24-05-96 10.556,3000
034-14-08-96
167. Cauca Corinto López Adentro Paez 2.753,9413
0484-19-03-97(aclara)
Kokonuco – 033-14-08-96
168. Cauca Paletará 5.476,4672
Yanacona 5340-12-11-96 (Aclara)
169. Nariño Pipalta-Palbi-Yaguapi Awa 11-24-05-96 2.556,0000
170. Nariño Gran Rosario Awa 25-24-05-96 15.560,6000
Piedra Sellada Q.
171. Nariño AWA 15-24-05-96 2.281,8000
Tronquería
172. Putumayo Calarcá Inga 07-24-05-96 5.171,8903
173. Putumayo El Progreso Muruy 02-24-05-96 2.404,0000
174. Putumayo La Paya Inga 03-24-05-96 5.679,0000
175. Nariño El Sande Awa 043-10-12-97 8.825,0000
176. Vichada Muco Mayoragua Sukuani 45-10-12-97 10.600,0000
177. Antioquia Choromandó Alto y Medio Embera Katío 31-30-11-98 3.035,0000
178. Cauca Huellas Paez 036-30-11-98 6.167,5344
179. Chocó Pto Libia Tripicay Embera 041-30-11-98 2.119,0000
180. Chocó La Puria Embera katío 056 23-12-98 5.237,5000
  240  

181. Chocó Paina Embera 054 23-12-98 2.834,0000


182. Guaviare Pto viejo y pto esperanza Cubeo y otros 047-30-11-98 9.100,0000
Yaberadó (Abibe
183. Antioquia Embera Katío 30 31-05-99 10.992,0293
Chigorodó)
184. Antioquia Andabú Embera Katío 27 31-05-99 16.661,3850
185. Chocó Miasa de Partadó Embera 036 31-05-99 2.289,3650
186. Meta Ondas del cafre Paez 14 05-05-99 4.075,0000
187. Arauca Cananama Piapoco 09 29-06-00 2.529,0000
188. Arauca Laguna Tranquila Uwa 048-18-12-00 15.943,5000
189. Caldas San Lorenzo Embera Katio 010-29-06-00 5.264,3550
190. Cauca Quicaya Paez 049-18-12-00 3.798,1250
191. Chocó Dearade Biakirude Embera 013 29-06-00 6.019,9200
192. Chocó La Cristalina Embera chamí 014 29-06-00 12.536,7800
193. Chocó Nussi Purrú Embera Waunana 035 03-10-00 19.527,8250
194. Nariño Integrado del charco Eparara Siapidara 037-03-10-00 3.742,5690
EL CEDRO, LA BRAVA,
195. Nariño LAS PEÑAS, PILVI Y LA Awa 018 29-06-00 4.983,2349
PINTADA
196. Chocó Chidima Tolo Embera Katío 005 20-02-01 4.499,8700
197. Chocó Bajo Grande Embera 012-28-06-01 2.436,1866
198. Chocó El Piñal Embera 006 20-02-01 2.840,1540
Gegorá, Quipará, Murandó,
199. Chocó Embera katío 011-28-06-01 3.464,4130
Tiravenado Y Jiguadó
200. Chocó Sanandocito Embera katío 008 20-02-01 7.621,8642
201. Nariño TRONQUERIA-LICITO Awa 013-28-06-01 10.501,2500
202. Risaralda Gitó Docabú Embera Chamí 033-24-09-01 2.590,6848
Yucuna,
203. Amazonas Camaritagua Miraña,Taminuca 12-10-12-02 8.878,8001
y otros
204. Antioquia Pablo muera Zenú 013-10-12-02 2.155,0650
Almorzadero,San Isidro y la Eperaraá
205. Cauca 015-10-12-02 4.928,7476
Nueva Unión Siapidara
206. Chocó Alto Bonito Vira Vira Embera 16-10-12-02 3.691,0375
Karapana-
207. Guaviare El Itilla Desana-Cubeo- 18-10-12-02 8.719,2760
Tucano
208. Nariño ALTO CARTAGENA Awa 22-10-12-02 3.803,8488
CHAGUI, CHIMBUZA,
209. Nariño VEGAS, SAN ANTONIO, Awa 003-27-02-02 4.482,3018
OTROS
CUAIQUER INTEGRADO
210. Nariño Awa 20-10-12-02 3.140,5815
LA MILAGROSA
211. Nariño PALMAR DE IMBI Awa 021-10-12-02 7.314,8248
212. Vichada Punta Bandera Sukuani 004-27-02-02 3.150,0000
213. Vichada Nueva Esperanza del Tomo Sukuani 027-10-12-02 9.986,3464
214. Cauca Polindara Paez 010-10-04-03 2.222,8675
Do Imamma Tuma y Bella
215. Chocó Embera 014-10-04-03 3.016,1260
Luz
216. Chocó Chigorodó Memba Embera 015-10-04-03 2.466,4750
Sabaletera San Onofre El
217. Chocó Embera Katío 019-10-04-03 2.053,3573
Tigre
  241  

218. Chocó Uradá Jiguamiandó Embera 007-22-07-03 19.744,5860


219. Nariño SAUNDE GUIGUAY Awa 028-10-04-03 7.801,4040
220. Nariño INDA ZABALETA Awa 030-10-04-03 5.909,2504
221. Nariño KEJUAMBÍ FELICIANA Awa 031-10-04-03 2.177,0449
222. Nariño NUNALBÍ ALTO ULBÍ Awa 032-10-04-03 10.363,1473
223. Putumayo El Porvenir La Barrialosa Paez 024-12-15-04 3.279,6758
224. Putumayo La Florida Paez 027-15-12-04 8.459,5960
Desano-Cubeo-
Tucán de Caño Giriza y Tucano-SIiriano
225. Guaviare Acuerdo 013- 30-06-05 5.877,5000
Puerto La Palma Piriatapuyo-
Carijona y Makú
226. Putumayo Simorna o la Venada Embera- Chamí Acuerdo 029- 15-09-05 9.070,2770
227. Putumayo Alto Orito Embera- Chamí Acuerdo 019 - 15-09-05 9.731,7764
228. Vichada Piaroa de Cachicamo Piaroa Acuerdo 028-15-09-05 16.562,0000
229. Valle Yu Yik Kwe Nasa Páez Acuerdo 88-20-12- 06 2703,6676
230. Nariño Planadas de Telembí Awá Acuerdo 097-15-02-07 3037,2051
231. Cauca Playita San Francisco Eperara Siapidara Acuerdo 178 Sep3-09 3.149,2604
232. Cauca Playa Bendita Eperara Siapidara Acuerdo 179 Sep 3-09 4.462,9835
Jerusalén-San Luis-Alto
233. Putumayo Nasa Páez Acuerdo 186 Sep 30-09 4.979,1400
Picudito
1’628.024,3655
233 TOTAL

* FUENTE: Desagregación estadística elaborada por la autora con base en la relación de resguardos
indígenas constituidos durante las vigencias de 1.966 a 2.009, según informe Incoder.
  242  

ANEXO III

RELACION ESTADISTICA DE RESGUARDOS INDIGENAS CON


SUPERFICIES ENTRE 20.000,0000 Y 199.999,9999 HECTAREAS *

Grupo
N° Dpto. Nombre resguardo étnico Año Área (Ha)
0205-16-12-68 0098-31-
1. Meta Sikuani de Awaliba Guahibo 07-74 001-28-01-91 20.795,0000
Sikuani de Domo - 0205-16-12-68 0098-
2. Meta Planas( San Rafael) Guahibo 31-07-74 03-28-01-91 37.925,0000
Caño mochuelo- 0031-27-02-74 0114-
Morichito - Cuiva y 04-12-74 0003-29-
3. Casanare Hato Corozal otros 01-86 94.670,0000
0113-04-12-74 0078-10-
Arhuaco de la sierra 11-83(a) 0032-14-05-
4. Magdalena nevada IJKA 75(b) 195.900,0000
Norte de Motilón
5. Santander Motilón - Bari Bari 101-2-10-74 108.900,0000
235-26-11-75
33-06-04-88
6. Caquetá Aduche Andoque 1979-15-04-88 62.178,2800
0014-26-02-75 0109-75
7. Meta El Tigre Guahibo 0041-21-07-83 22.500,0000
0239-10-12-75
0007-19-02-86
8. Vichada Saracure y Río Cada Guahibo 005-28-01-91 184.620,4600
0177-27-10-76
9. Cauca Rio Guangui Embera 0091-27-07-82 (a) 24.140,0000
0106-07-07-76
4050-31-10-79
0001-29-01-86
23-23-05-
10. Risaralda Unificado Chamí Embera. 95(Unificación) 25.134,3525
0165-05-10-77
11. Cesar Socorpa Yuco Yukpa 0050-21-07-83 25.000,0000
0145-03-08-77
12. Vichada Rios Tomo y Weberi Guahibo 0039-21-07-83 60.540,0000
El Duya San 0215-30-11-78
13. Casanare Juanito Paravare Saliva 0099-27-07-82 21.320,0000
0015-18-01-78 0054-21-
14. Meta Macuare Guayabero 07-83 24.000,0000
Santa Teresita del Guahibo- 0206-02-08-78
15. Vichada Tuparro Cuiva 0047-21-07-83 180.000,0000
0014-18-01-78
16. Vichada Ríos Muco y Guarrojo Guahibo 016-27-02-89 84.000,0000
0211-30-11-78
17. Vichada San Luis del Tomo Guahibo 0046-21-07-83 25.100,0000
Embera
18. Chocó Andagueda katío 0185-13-12-79 50.000,0000
0137-31-10-79 0044-21-
19. Vichada Rio Sare Guahibo 07-83 47.320,0000
0037-07-05-80
Ríos Valle y Boro 0030-08-05-84 0063-
20. Chocó Boro Embera 20-11-84 21.020,0000
  243  

21. Chocó Jagual - Rio Chintadó Embera 0136-03-12-80 40.835,0000


0004-13-02-80 3704-12-
Barranco ceiba y 08-81(a) 0049-21-07-83
22. Guaviare laguna araguato Guayabero (a) 24.940,0000
Vencedor- Pirirí- Guahibo – 0022-26-03-80 24-05-
23. Meta Guaimito-Matanegra Piapoco 05-99(Conv) 40.000,0000
24. Caquetá Witora o Huitora Huitoto 22-3-02-81 67.220,0000
Ríos Uva Pogue,
25. Chocó Quebrada Taparal Embera 0023-03-02-81 47.500,0000
26. Chocó Rios catrú y dubasa Embera 0014-21-04-82 53.078,0000
Rios jurubida-Chori
27. Chocó alto baudó Embera 0015-2104-82 80.350,0000
Guahibo- 0089-27-07-82
28. Vichada La Llanura Sicuani 0147-20-12-82 74.000,0000
Calle Santa Rosa -
29. Cauca Rio Saija Embera 0014-03-05-83 21.320,0000
30. Chocó Chagpien - Tordó Waunana 0075-10-11-83 22.460,0000
31.
Chocó Rio Domingodó Embera 0035-21-07-83 24.590,0000
Embera
32. Chocó Salaquí Pavarandó katío 0015-03-05-83 107.000,0000
Unión Chocó-San
33. Chocó Cristobal Waunana 0036-22-05-84 21.400,0000
Bellavista-Unión Embera
34. Chocó Pitalito Waunana 0040-15-08-84 30328,6033
Yucuna y
35. Amazonas Puerto Córdoba otros 57-11-09-85 39.700,0000
36. Chocó Alto Río Cuia Embera 0049-10-07-86 22.362,5000
37. Chocó Napipi Embera 0063-01-10-86 21.910,0000
38. Chocó Opogado-Doguado Embera 0064-01-10-86 29.607,1313
39. Chocó Alto Río Tagachi Embera 0024-30-04-86 21.260,0000
40. Chocó Alto Río Bojayá Embera 0048-10-07-86 52.361,5165
Puinave-
Tucano-
Curripaco y
41. Guainía Almidón La Ceiba cubeo 0026-30-04-86 40.960,0000
42. Guainía Bachaco Buena Vista Puinave 0029-30-04-86 73.280,0000
Caranacoa Yuri
Laguna Puinave y
43. Guainía Morocoto curripaco 0030-30-04-86 45.840,0000
Curripaco,
guanano y
44. Guainía El Venado otros 0027-30-04-86 34.160,0000
Remanzo Chorro Puinave y
45. Guainía Bocón curripaco 0028-30-04-86 73.680,0000
46. Chocó Rio Orpua Waunana 0021-18-03-87 22.290,0000
47. Guainía Carpintero Palomas Guahivo 0004-21-01-87 40.680,0000
Guaco Bajo y Guaco Puinave-
48. Guainía Alto Piapoco 0003-21-01-87 49.660,0000
Piapoco –
49. Guainía Minitas miralindo Guahivo 0001-21-01-87 40.200,0000
Pueblo Nuevo Laguna
50. Guainía Colorada Piapoco 0002-21-01-87 44.845,0000
51. Muinane y
Amazonas Nanuya de Villazul otros 34-6-05-88 59.840,0000
  244  

Puetro Alegre y La
52. Chocó Divisa Embera 42-21-07-88 22.365,0000
Curripaco y
53. Guaviare Corocor otros 105-12-12-88 33.500,0000
54. Antioquia Rio Chajerado Embera 103-18-12-89 42.230,0000
Puinave y 081-26-09-89 04516-
55. Guainía Paujil Piapoco 04-09-90 52.296,0723
Ticuna-
Cocama-
56. Amazonas Puerto Nariño Yagua 021-13-03-90 140.623,2154
Pavarando
57. Antioquia Amparrado Medio Embera 076-19-11-90 22.100,0000
58. Nariño La Turbia Awa 23-26-03-90 28.234,4950
59. Cauca Jambaló Paez 068-22-10-92 22.027,8409
Peña Blanca R. Embera
60. Chocó Truando katío 040-3-08-92 58.180,0000
Puinave y
61. Guainía Cumaral - Guamuco Sikuani 075-14-04-93 31.940,0000
62. Guainía Concordia Piapoko 073-14-04-93 90.960,0000
Lagos del Dorado
Lagos del Palo y el Tucano y
63. Guaviare Remanso otros 076-14-04-93 43.980,0000
64. Nariño El Gran Sábalo Awa 070-14-04-93 56.750,4587
65. Vichada Cali Barranquilla Piapoco 147-14-12-93 56.970,0000
Caño Mesetas Dagua Guahibo
66. Vichada y Murciélago amorrua 078-14-04-93 83.720,0000
67. Vichada Chocón Piapoco 148-14-12-93 35.910,0000
68. Vichada Flores Sombrero Piapoco 146-14-12-93 20.310,0000
026-19-07-94
69. Guaviare Barranquillita Tucano 3918-08-08-94 22.265,0000
Nulpe Medio - Alto
70. Nariño Río San Juan Awa 16-25-05-94 37.145,0000
71. Arauca Sabanas de Curripao Tunebo 15-05-04-95 32.932,0000
Embera
72. Antioquia Chaquenoda Katío 031 14-08-96 23.843,1150
Embera
73. Antioquia Murri-pantanos Katío 19-24-05-96 30.788,0000
Alto Sinú, Esmeralda
Cruz Grande e 103-09-079
Iwagadó Embera 064-25-11-96
74. Córdoba (Unificación) Katío 053-23-12-98 116.079,9194
75. Arauca Cibariza Uwa 22-29-07-98 36.998,7000
Pichicora, Chicue, Pto
76. Chocó alegre. Embera 040-30-11-98 23.383,0000
77. Chocó Rio Bebara Embera 038-30-11-98 27.119,0000
Puinave y
78. Guainía Laguna Niñal Sikuani 044-30-11-98 138.437,5000
79. Guaviare Vuelta del alivio Wananos 046-30-11-98 38.750,0000
Cubeo y
80. Guaviare Yavilla II otros 007-11-05-98 30.000,0000
Tortugaña, Telembi,
Punde,Pitadero,Bravo,
81. Nariño Tronquería,Zabaleta Awa 25-29-07-98 24.918,0000
Jaikerazavi (Abibe Embera
82. Antioquia Mutatá) Katío 28 31-05-99 32.604,5571
  245  

83. Arauca Valles del Sol Uwa 33 31-05-99 25.234,0000


84. Nariño Ukumari Kankhe Kofan 017 29-06-00 21.140,0000
Villa Catalina de
85. Putumayo Puerto Rosario Inga 020 29-06-00 68.357,5900
86. Cesar Kankuamo Kankuama 012-10-04-03 24.212,2062
Tunaco-
Cubeo-
87. Guaviare Puerto Nare Waneno 022-10-04-03 23.367,8081
013-22-07-03
88. Nariño INGA DE APONTE Inga 22.283,2296
88 TOTAL 4’324.719,9990

* FUENTE: Desagregación estadística elaborada por la autora con base en la relación de resguardos
indígenas constituidos durante las vigencias de 1.966 a 2.009, según informe Incoder.
  246  

ANEXO IV

RELACION ESTADISTICA DE RESGUARDOS INDIGENAS CON


SUPERFICIES ENTRE 200.000,0000 Y MAS*

Nombre
N° Dpto. resguardo Grupo étnico Año Área (Ha)
0081-10-07-74 0138 31-10-79
1. Boyacá Unido Uwa Uwa 0059 05-07-87 0056 6-08-99 220.275,0000
1979-15-04-88
233-26-11-75
31-06-04-88
2. Caquetá Monochoa Huitoto 031-15-04 263.093,4138
Pto. Zábalo y 234-26-11-75 32-06-
3. Caquetá Los Monos Huitoto 04-88 211.480,0000
0183-05-07-78(Reserva Indígena)
039-06-06-89 (Constitución
Resguardo)
149-14-12-93 (Sustracción de área
de Reserva)
Guahibo y 145-14-12-93 (Ampliación
4. Vichada Alto Unuma Piapoco Resguardo) 688.160,0000
Kogui- Malayo Kogui-Malayo- 0109-08-10-80 0078-19-11-90(d)
5. Magdalena - Arhuaco Aruhaco 029-19-07-94(Ampl) 381.267,0000
Miriti-Paraná 104-15-12-81 1694-28-
6. Amazonas (La Pradera) Yucuna y otros 02-89 1.600.000,0000
Cubeo y 18 0086-27-07-82 Const 144-20-12-
7. Vaupes Vaupes grupos mas 82 Aclar 3.375.125,0000
Cubeo-
Curripaco-
Guahibo-
Selva de Piapoco-
8. Vichada Matavén Piaroa-Puinave 48-21/07/83 y otras 1.849.613,0000
Alta y Media
9. Guajira Guajira Wayuú 015-28-02-84 1.067.461,9863
Yaogoje-
10. Amazonas Apaporis Tanimuca 35-6-05-88 1.020.320,0000
Predio 30-6-04-88 57-04-
11. Amazonas Putumayo Witotos y otros 09-89 5.819.505,0000
Cuenca Media y Puinave-
Alta del Río Curripaco-
12. Guainía Inírida Nukak maku 084-26-09-89 2.762.500,0000
Rio Icuarie
13. Guainía Isana Curripaco 083-26-09-89 926.500,0000
Río Atabapo e Curripaco y
14. Guainía Inírida puinave 082 26-09-89 513.720,0000
Bajo Río
Guainía y Río
15. Guainía Negro Curripaco 78-26-09-89 759.200,0000
Tonina-Sejal-
16. Guainía San José - otros Curripaco 079-26-09-89 853.320,0000
Parte Alta del
17. Guainía Río Guainía Curripaco 080-26-09-89 477.200,0000
  247  

Rios Cotuhe-
18. Amazonas Putumayo Ticuna 077-18-12-92 245.227,0000
19. Guaviare Nukak Makú Nukak 136-23-11-93 954.480,0000
Arara-Bacati-
Cararu-Lagos
20. Vaupes de Jamaicuru Tucano y otros 080-14-04-93 264.800,0000
Curare-Los Yucuna Y
21. Amazonas ingleses Cubeo 19-16-05-95 212.320,0000
Santa rosa,
Cerro cucuy y
22. Guaviare otros Puinave y otros 045-30-11-98 670.000,0000
22 TOTAL 25’135.567,4001

* FUENTE: Desagregación estadística elaborada por la autora con base en la relación de resguardos
indígenas constituidos durante las vigencias de 1.966 a 2.009, según informe Incoder.
  248  

ANEXO V

RESGUARDOS INDIGENAS CONSTITUIDOS DURANTE LAS VIGENCIAS


1966 A 2009 INSTITUTO COLOMBIANO DE DESARROLLO RURAL
INCODER

N° Dpto. Nombre resguardo Grupo étnico Año Área (Ha)


Caimán Nuevo o 0107-13-06-66
1 Antioquia Cuna 073-02-12-92
7.718,7350
Atlántico
2 Guajira Carraipía Wayuú 0218-11-12-67* 5.115,0000
0205-16-12-68 0098-
3 Meta Sikuani de Awaliba Guahibo 31-07-74 001-28-01- 20.795,0000
91
0205-16-12-68 0098-
Sikuani de Domo -
4 Meta Guahibo 31-07-74 03-28-01- 37.925,0000
Planas( San Rafael) 91
0205-16-12-68 0098-
5 Meta Sikuani de Iwiwi Guahibo 31-07-74 002-28-01-91
2.885,0000
0261-18-10-71,
6 Chocó Arquia Cuna 0100-27-07-82
2.343,5558
0169-25-07-73
7 Cauca Agua Negra Paez 0094-27-07-82 (aclara)
2.000,0000
0184-22-08-73,
8 Chocó Cuti Cuna 0103-27-07-82
244,0000
Santa Rosa del 1981-30-04-73
9 Putumayo Kofan- Inga 09-13-05-98(Conv)
756,5500
Guamuez
Yarinal San 1982-30-04-73
10 Putumayo Kofan 08 13-05-98 (Conv)
2.888,8300
Marcelino Amaron
San José de Lipa o 0047-27-03-74 48-
11 Arauca Macahuan 29-11-94
3.767,9904
Caño Colorado
0081-10-07-74 0138
12 Boyacá Unido Uwa Uwa 31-10-79 0059 05-07- 220.275,0000
87 0056 6-08-99
Caño mochuelo- 0031-27-02-74
13 Casanare Morichito - Cuiva y otros 0114-04-12-74 94.670,0000
Hato Corozal 0003-29-01-86
0069-12-06-74,
14 Chocó Jurado Katio 0102-27-07-82
16.700,0000
0113-04-12-74 0078-
Arhuaco de la sierra
15 Magdalena IJKA 10-11-83(a) 0032-14- 195.900,0000
nevada 05-75(b)
Corocito-Yopalito- 0100-02-10-74 080-
16 Meta Guahibo 18-12-92
8.050,0000
Wacoyo
Norte de
17 Motilón - Bari Motilón Bari 101-2-10-74 108.900,0000
Santander
0053-24-04-74
18 Putumayo Buenavista Siona 0045-21-07-83
4.500,0000
235-26-11-75
19 Caquetá Aduche Andoque 33-06-04-88 62.178,2800
1979-15-04-88
233-26-11-75 31-06-04-
20 Caquetá Monochoa Huitoto 88031-15-04
263.093,4138
Pto. Zábalo y Los 234-26-11-75
21 Caquetá Huitoto 32-06-04-88
211.480,0000
Monos
  249  

0059-11-06-75,
22 Chocó Tanela Katio 0101-27-07-82
980,0000
0230-26-11-75 068-
23 Guaviare Barrancón Guayabero 16-08-88(b)
2.500,0000
0060-11-06-75 040-
24 Meta Corozal y Tapaojo Piapoco saliva 21-07-83
10.300,0000
0014-26-02-75 0109-
25 Meta El Tigre Guahibo 75 0041-21-07-83
22.500,0000
0206-12-11-75 23-
26 Meta La Sal Guayabero 24-05-96(Conv)
3.275,0000
O231-26-12-75
27 Putumayo Jirijiri Witoto 0062-19-08-87
4.960,0000
0239-10-12-75
28 Vichada Saracure y Río Cada Guahibo 0007-19-02-86 184.620,4600
005-28-01-91
0107-07-07-76
29 Arauca Cusay o la Colorada Macahuan 0093-27-07-82(a)
1.261,2811
0177-27-10-76
30 Cauca Rio Guangui Embera 0091-27-07-82 (a)
24.140,0000
0150-25-08-76
31 Cesar Iroka Yuco Yukpa 0043-21-07-83
8.678,0000
Campoalegre 0151-25-08-76
32 Putumayo Kofan 11-13-05-98(Conv)
887,0000
Afilador
0106-07-07-76
4050-31-10-79
33 Risaralda Unificado Chamí Embera. 0001-29-01-86 25.134,3525
23-23-05-
95(Unificación)
187-2-11-77
34 Caquetá El Quince Huitoto 97-27-07-82
1.256,6490
0186-02-11-77
35 Cauca Infí Embera 0095-27-07-82 (a)
4.200,0000
0165-05-10-77
36 Cesar Socorpa Yuco Yukpa 0050-21-07-83
25.000,0000
0212-14-12-77, 0003-
37 Chocó Capa Lanas Embera 25-01-84,
6.832,6075
0166-05-10-77 0042-
38 Meta Caño Jabón Guahibo 21-07-83
9.040,0000
0145-03-08-77
39 Vichada Rios Tomo y Weberi Guahibo 0039-21-07-83
60.540,0000
0213-14-12-77
40 Vichada Santa Rosalía Saliva 0053-21-07-83
5.700,0000
Kilometro 6 Y 11 25-01-02-78
41 Amazonas Carretera Witoto-Ticuna 62-25-09-85(Conv) 7.540,5200
Leticia Tarapaca 456-29-01-86
San Antonio del 212-30-11-78
42 Caquetá Inga 96-27-07-82
1.411,4905
Fragua
Puerto Naranjo 213-30-11-78 90-27-
43 Caquetá Peñas Rojas Cuerazo Coreguaje 07-82 67- 3.090,8072
El Diamante 13-06-79
El Duya San 0215-30-11-78
44 Casanare Saliva 0099-27-07-82
21.320,0000
Juanito Paravare
0214-30-11-78
45 Casanare Macucuana Saliva 11-15-03-94
5.743,7500
46 Cauca Tumbichucue Paez 0055-08-03-78 4.394,6666
0112-26-04-78 081-
47 Guaviare Panure Guayabero 14-04-93(Conv)
303,1693
0015-18-01-78 0054-
48 Meta Macuare Guayabero 21-07-83
24.000,0000
0207-02-08-78
49 Nariño Cuambi-Yaslambi Awa 0051-21-07-83
3.000,0000
Santa Teresita del 0206-02-08-78
50 Vichada Guahibo- Cuiva 0047-21-07-83
180.000,0000
Tuparro
  250  

Ríos Muco y 0014-18-01-78


51 Vichada Guahibo 016-27-02-89
84.000,0000
Guarrojo
0211-30-11-78
52 Vichada San Luis del Tomo Guahibo 0046-21-07-83
25.100,0000
0183-05-07-78(Reserva
Indígena)
039-06-06-89
(Constitución
Resguardo)
53 Vichada Alto Unuma Guahibo y Piapoco 149-14-12-93 688.160,0000
(Sustracción de área de
Reserva)
145-14-12-93
(Ampliación
Resguardo)
21-28-02-79
92-27-07-82 (Conv)
54 Amazonas Arara Ticuna 2049-09-06-82
12.308,0000
3160-23-08-82
0104-09-08-79
55 Casanare El Concejo Saliva 0098-27-07-82
4.583,0000
56 Chocó Andagueda Embera katío 0185-13-12-79 50.000,0000
0066-13-06-79 047-
57 Guaviare La fuga Guayabero 10-12-97(Conv)
3.680,0000
El Turpial- La OO65-13-06-79 0052-
58 Meta Achagua - Piapoco 21-07-83
4.838,4125
Victoria (Umapo)
59 Putumayo Sibundoy Parte Alta Kamsa 0173-28-11-79 3.252,0000
0137-31-10-79 0044-
60 Vichada Rio Sare Guahibo 21-07-83
47.320,0000
61 Cauca Iguana Embera 0137-03-12-80 10.972,0000
0037-07-05-80
Ríos Valle y Boro
62 Chocó Embera 0030-08-05-84 21.020,0000
Boro 0063-20-11-84
Jagual - Rio
63 Chocó Embera 0136-03-12-80 40.835,0000
Chintadó
0004-13-02-80 3704-
Barranco ceiba y
64 Guaviare Guayabero 12-08-81(a) 0049-21- 24.940,0000
laguna araguato 07-83 (a)
KOGUI- 0109-08-10-80 0078-
Kogui- Malayo -
65 Magdalena MALAYO- 19-11-90(d) 029-19- 381.267,0000
Arhuaco 07-94(Ampl)
ARHUACO
Vencedor- Pirirí- 0022-26-03-80 24-05-
66 Meta Guahibo - Piapoco 05-99(Conv)
40.000,0000
Guaimito-Matanegra
0021-26-03-80
67 Valle Eriom Garrapatas Embera 0043-11-06-87
15.730,0000
Miriti-Paraná 104-15-12-81
68 Amazonas Yucuna y otros 1694-28-02-89
1.600.000,0000
(La Pradera)
69 Caquetá Witora o Huitora Huitoto 22-3-02-81 67.220,0000
70 Cauca Puracé Paez 24-03-02-81 13.054,6285
Ríos Uva Pogue,
71 Chocó Embera 0023-03-02-81 47.500,0000
Quebrada Taparal
Docordó
72 Chocó Waunana 0106-15-12-81 4.325,0000
Balsalito ( 2 lotes)
73 Chocó Togorama Waunana 0107-15-12-81 8.640,0000
74 Chocó Paopayo(2 Lotes) Waunana 0102-15-12-81, 3.381,0000
Norte de
75 Catalaura Motilón Bari 105-15-12-81 13.300,0000
Santander
76 Valle Chachajo (dos lotes) Waunana 0103-15-12-81 2.240,0000
  251  

Guahibo-Cuiva-
77 Vichada La Pascua 0108-15-12-81 19.120,0000
Piapoco
81-1-07-82
78 Amazonas Nazaret Ticuna 141-20-12-82
1.367,0000
San Antonio de los
87-27-07-82
79 Amazonas Lagos y San Ticuna 145-20-12-82
247,7000
Sebastián
Santa Sofía y El 80-1-07-82
80 Amazonas Ticuna - Yagua 140-20-12-82
4.209,0000
Progreso
0082-01-07-82
81 Arauca Los Iguanitos Cuiva 0142-20-12-82 (b)
754,9600
82 Chocó Rios catrú y dubasa Embera 0014-21-04-82 53.078,0000
Rios jurubida-Chori
83 Chocó Embera 0015-2104-82 80.350,0000
alto baudó
Eldoce o Q.
84 Chocó Embera katío 0016-21-04-82 1.185,0000
Borbollón
85 Chocó Rio nuquí Embera 0013-21-04-82 9.500,0000
86 Chocó Rio Pangui Embera 0088-27-07-82 7.870,0000
El Veinte, Playalta y
87 Chocó Embera katío 0083-01-07-82 4.227,5000
el Noventa.
88 Guaviare Caño negro Guahivo 0017-21-04-82 1.833,0000
Caño
89 Meta Ovejas(Betania- Guahibo 0139-30-12-82 1.720,0000
Corocito)
Cubeo y 18 grupos 0086-27-07-82 Const
90 Vaupes Vaupes 144-20-12-82 Aclar
3.375.125,0000
mas
0089-27-07-82
91 Vichada La Llanura Guahibo-Sicuani 0147-20-12-82
74.000,0000
Mocagua -
92 Amazonas Macedonis El Vergel Ticuna 60-21-09-83 16.750,0000
y Zaragoza
San Matías O Jai
93 Antioquia Katío 0076-10-11-83 1.371,2500
Ducama
Calle Santa Rosa -
94 Cauca Embera 0014-03-05-83 21.320,0000
Rio Saija
Cabeceras o Pto
95 Chocó Wanana 0013-03-05-83 2.920,0000
Pizario
96 Chocó Chagpien - Tordó Waunana 0075-10-11-83 22.460,0000
97 Chocó Tiosilidio Waunana 0011-03-05-83 4.560,0000
98 Chocó Rio Mumbú Embera katío 0063-21-09-83 3.000,0000
Rios torreido-
99 Chocó Embera katío 0062-21-09-83 6.140,0000
Chimani
Bete-Auro Bete Auro
100 Chocó Embera 0016-03-05-83, 11.748,0000
del Buey
101 Chocó Rio Domingodó Embera 0035-21-07-83 24.590,0000
Embera katío
102 Chocó Rio Quiparadó 0061-21-09-83 9.860,0000
wuanana
103 Chocó Salaquí Pavarandó Embera katío 0015-03-05-83 107.000,0000
104 Valle Burujón Waunana 0012-03-05-83 6.960,0000
Cubeo-Curripaco-
105 Vichada Selva de Matavén Guahibo-Piapoco- 48-21/07/83 y otras 1.849.613,0000
Piaroa-Puinave
106 Antioquia Rio Jarapeto Embera 0016-28-02-84 5.583,7500
107 Arauca Caño Claro Guahibo 0083-14-12-84 1.633,9908
  252  

108 Casanare El Saladillo Saliva 0029-08-05-84 1.595,0000


El Suspiro
109 Casanare 0028-08-05-84 1.978,0000
Rincón el Socorro
Unión Chocó-San
110 Chocó Waunana 0036-22-05-84 21.400,0000
Cristobal
Bellavista-Union
111 Chocó Embera waunana 0040-15-08-84 30.328,6033
Pitalito
112 Guajira Alta y Media Guajira Wayuú 015-28-02-84 1.067.505,4250
113 Tolima Tinajas Pijao- coyaima. 0017-13-03-84 253,4550
114 Valle Rio Dagua Waunana 0004-25-01-84 131,8271
115 Vichada Valdivia Guahibo 0041-15-08-84 3.985,0000
116 Amazonas Comeyafu Yucuna y otros 56-11-09-85 19.180,0000
117 Amazonas Puerto Córdoba Yucuna y otros 57-11-09-85 39.700,0000
Genareros ( La
Esperanza, La
118 Arauca Guahibo 0011-20-02-85 123,0335
Fortaleza y el
Totumo)
Julieros y
119 Arauca Guahibo 0016-20-02-85 228,5500
Velasqueros
120 Arauca Macarieros San josé Guahibo 0014-20-02-85 16,6500
121 Arauca Parreros Guahibo 0015-20-02-85 207,1000
122 Arauca Puyeros Guahibo 0013-20-02-85 27,2755
123 Arauca Roqueros el Dorado Guahibo 0012-20-02-85 101,9200
124 Caquetá Gorgonia Coreguaje 58-11-09-85 438,1400
125 Chocó Rio Pichima Waunana 0071-06-11-85 9.024,0000
126 Chocó Rio Taparal Waunana 0070-06-11-85 14.212,0000
Rio Icha y Quebrada
127 Chocó Embera 0021-24-04-85 5.342,0000
Baratuo
128 Chocó Río Negua Embera 0022-24-04-85 5.463,7500
129 Córdoba Quebrada Cañaveral Embera katio 0010-20-02-85 2.815,7500
130 Vichada Caño Bachaco Guahibo 0086-17-12- 85 6.074,0000
131 Vichada Caño Guaripa Guahibo 0084-17-12-85 7.980,0000
132 Vichada Caño La Hormiga Guahibo 0085-17-12-85 4.327,0000
133 Vichada Egua Guariacana Guahibo 0006-05-02-85 15.390,0000
134 Arauca Angosturas Tunebo 0040-03-07-86 3.282,5000
Chaparral y Barro
135 Casanare Uwa (Tunebo) 0095-10-12-86 16.824,4800
Negro
136 Chocó Alto Río Cuia Embera 0049-10-07-86 22.362,5000
137 Chocó Napipi Embera 0063-01-10-86 21.910,0000
138 Chocó Opogado-Doguado Embera 0064-01-10-86 29.607,1313
Puado-Matarela-
139 Chocó Waunana 0039-03-07-86 12.662,0000
Lerma y Terdo
140 Chocó Alto Río Buey Embera 0023-30-04-86 13.151,2500
141 Chocó Alto Río Tagachi Embera 0024-30-04-86 21.260,0000
142 Chocó Alto Río Bojayá Embera 0048-10-07-86 52.361,5165
Puinave- Tucano-
143 Guainía Almidón La Ceiba 0026-30-04-86 40.960,0000
Curripaco y cubeo
  253  

144 Guainía Arrecifal Guahivo 0084-08-10-86 4.560,0000


145 Guainía Bachaco Buena Vista Puinave 0029-30-04-86 73.280,0000
Caranacoa Yuri
Puinave y
146 Guainía Laguna 0030-30-04-86 45.840,0000
curripaco
Morocoto
147 Guainía Carruzal Guahivo 0086 08-10-86 9.870,0000
Puinave, Piapoco y
148 Guainía Cuayare el Coco 0025-30-04-86 11.840,0000
curripaco
Curripaco,
149 Guainía El Venado 0027-30-04-86 34.160,0000
guanano y otros
Remanzo Chorro Puinave y
150 Guainía 0028-30-04-86 73.680,0000
Bocón curripaco
Barranquito Laguna
151 Guainía Guahivo 0085 08-10-86 19.132,0000
Colorada
El Zahino-Guayabito
152 Guajira Wayuú 090-11-05-86 1.175,0192
Muriaytuy
153 Nariño Alto Albí Awa 0041-03-07-86 4.760,4000
Guacamayas- 0043-03-07-86
154 Vichada Guahibo 4515-04-09-90
18.075,0000
Mamiyare
155 Vichada Merey la Veraita Guahibo 0042-03-07-86 3.107,5000
156 Antioquia Polines Embera Katío 0060-19-08-87 4.255,1407
157 Antioquia Murindó Embera Katío 0014-18-02-87 18.270,0000
158 Arauca El vigia Guahibo 0009-04-02-87 487,3750
159 Caquetá La Esperanza Coreguaje 17-4-03-87 117,1250
Mnkue-Misaya la
160 Cesar Yukpa (Yuko) 044-10-12-97 309,6883
pista
161 Chocó Rio Orpua Waunana 0021-18-03-87 22.290,0000
162 Chocó Sta María Pangala Waunana 0015-18-02-87 9.500,0000
0054-24-07-87
163 Chocó Guayabal de Partadó Embera 0082-26-09-88
4.376,0000
164 Chocó Sta Marta de Curiche Waunana 0020-18-03-87 8.965,0000
Caimanero de
165 Chocó Embera 0027-03-04-87 1.742,0000
Jampapa
166 Chocó Motordó Embera 0061-19-08-87 570,0000
Laguna-Curvina
167 Guainía Guahivo-Puinave 0036-13-05-87 3.350,0000
Sapuara
168 Guainía Murcialgo Altomira Piapoco 0035-13-05-87 7.960,0000
169 Guainía Carpintero Palomas Guahivo 0004-21-01-87 40.680,0000
Guaco Bajo y Guaco
170 Guainía Puinave- Piapoco 0003-21-01-87 49.660,0000
Alto
171 Guainía Minitas miralindo Piapoco -Guahivo 0001-21-01-87 40.200,0000
Pueblo Nuevo
172 Guainía Piapoco 0002-21-01-87 44.845,0000
Laguna Colorada
173 Guainía Sajalito - San Benito Guahivo y Piapoco 0037-13-05-87 4.823,0000
174 Guajira Lomamato Wayuú 0081-02-12-87 1.572,2694
175 Putumayo El Hacha Siona y otros 0067-16-09-87 6.637,6000
176 Putumayo El Tablero Siona y otros 0066-16-09-87 4.336,0000
Campoalegre y
177 Vichada Guahibo 0016-04-03-87 7.815,5222
Ripialito
178 Vichada La Esmeralda Guahibo 0104-15-12-87 2.762,0000
  254  

179 Amazonas Nanuya de Villazul Muinane y otros 34-6-05-88 59.840,0000


180 Amazonas Yaogoje-Apaporis Tanimuca 35-6-05-88 1.020.320,0000
30-6-04-88
181 Amazonas Predio Putumayo Witotos y otros 57-04-09-89
5.819.505,0000
182 Antioquia La Palma Embera Chamí 003-11-05-98 311,3697
183 Antioquia Chimurro y Nendo Embera 89-10-10-88 13.185,0000
Chuscal y
184 Antioquia Embera 41-21-jul-88 5.122,0000
Tuguridocito
185 Caquetá Agua Negra Coreguaje 27-09-03-88 2.042,6081
186 Caquetá Coropoya Huitoto 88-10-10-88 3.922,8935
40-21-07-88
187 Caquetá Mesai Huitoto 025-28-06-01(Cambio 6.960,0000
de nombre)
188 Caquetá Niñeras Inga 84-26-09-88 3.394,4600
Cusumbe
189 Caquetá Inga 67-16-08-88 330,1824
Aguablanca
Puetro Alegre y La
190 Chocó Embera 42-21-07-88 22.365,0000
Divisa
191 Chocó Río Bebarama Embera 66-16-08-88 8.875,0000
192 Chocó Rios Pato y Jengadó Embera 039-21-07-88, 4.908,5000
Bochoroma -
193 Chocó Embera 71-29-08-88 895,6237
Bochoromacito
194 Chocó Mondó- Mondocito Embera 72-29-08-88 1.760,5001
195 Chocó Tarena Embera 73-29-08-88 16.011,3270
196 Guaviare Corocor Curripaco y otros 105-12-12-88 33.500,0000
197 Guajira Provincial Wayuú 0085-26-09-88 447,6423
198 Guajira San Francisco Wayuú 0086-26-09-88 56,9604
Trupiogacho y la
199 Guajira Wayuú 0087-26-09-88 2.309,7619
Meseta
200 Antioquia Rio Chajerado Embera 103-18-12-89 42.230,0000
201 Antioquia Guaguando Embera 46-26-06-89 13.260,0000
202 Caquetá Getucha Coreguaje 93-07-11-89 145,1700
Aguaclara y Bella
203 Chocó Embera 023-10-04-89 9.850,0000
Luz del Río Amparo
Pueto Libre del Río
204 Chocó Embera 050-10-07-89 2.708,6692
Pepé
Sta Cecilia Q. Oro
205 Chocó Embera 049-10-07-89 5.723,0000
Chocó
Trapiche del Río
206 Chocó Embera 051-10-07-89 4.482,9070
Pepe
Puinave-
Cuenca Media y Alta
207 Guainía Curripaco-Nukak 084-26-09-89 2.762.500,0000
del Río Inírida
maku
208 Guainía Rio Icuarie Isana Curripaco 083-26-09-89 926.500,0000
Río Atabapo e Curripaco y
209 Guainía 082 26-09-89 513.720,0000
Inírida puinave
Bajo Río Guainía y
210 Guainía Curripaco 78-26-09-89 759.200,0000
Río Negro
081-26-09-89 04516-
211 Guainía Paujil Puinave y Piapoco 04-09-90
52.296,0723
Tonina-Sejal- San
212 Guainía Curripaco 079-26-09-89 853.320,0000
José - otros
  255  

Parte Alta del Río


213 Guainía Curripaco 080-26-09-89 477.200,0000
Guainía
214 Huila Tamas del Caguán Tamas. 092-07-11-89 953,1182
La Floresta-Sta Eperara-Siapidara-
215 Nariño 094-07-11-89 8.513,1915
Rosa- San Francisco Trua
Eperara-Siapidira-
216 Nariño Rio Satinga 095-07-11-89 3.924,3220
Trua
217 Putumayo Calenturas Inga 45-26-06-89 3.066,0000
Guayacan Santa
218 Valle Waunana 054-24-07-89 236,0000
Rosa
219 Valle Rio Naya Embera 048-10-07-89 774,3750
220 Vichada Chololobo Matatú Guahibo 017-27-02-89 6.385,0000
221 Vichada Kawaneruba Piapoco O22-10-04-89 9.150,0000
Ticuna-Cocama-
222 Amazonas Puerto Nariño 021-13-03-90 140.623,2154
Yagua
PAVARANDO
223 Antioquia AMPARRADO Embera 076-19-11-90 22.100,0000
MEDIO
224 Antioquia El salado Embera 022-26-03-90 16.144,2833
225 Cauca Quintana Páez Paez 053-23-07-90 655,1750
Dominico-Dondoño-
226 Chocó Embera 073-19-11-90 6.610,0000
Apartadó
227 Chocó Buchado Amparrado Embera 001-15-01-90 8.530,0000
228 Chocó Tungina y Apartadó Embera 074-19-11-90 8.940,0560
229 Chocó Ame Embera 079-17-12-90 3.512,0000
San Andres de 0051-23-07-90 043-
230 Córdoba Zenú 30-11-98
11.598,9941
Sotavento
231 Magdalena Chimila de San angel CHIMILAS 075-19-11-90 379,3000
232 Nariño La Turbia Awa 23-26-03-90 28.234,4950
233 Tolima Paez de la Gaitana Paez 046-26-06-90 4.900,0000
Guacamayas-
234 Vichada Guahibo 052-23-07-90 17.000,0000
Maipore
235 Caquetá El Portal Paez 032-19-12-91 186,5000
236 Cauca Ambaló Paez guambia 29-12-11-91 2.716,0022
237 Cauca Totoró Paez totoró 004-28-01-91 3.406,4526
031-19-12-91
238 Nariño Cumbal Pasto 1900-17-05-93
791,5944
Rios Cotuhe-
239 Amazonas Ticuna 077-18-12-92 245.227,0000
Putumayo
240 Antioquia Zenú del volao Zenú 079-18-12-92 363,6862
241 Antioquia Jengado Apartadó Embera 015-23-06-92 4.546,0000
242 Caquetá Honduras Katio embera 07-28-04-92 908,5300
243 Caquetá Hericha Coreguaje 27-13-07-92 1.260,2020
244 Caquetá Jácome Coreguaje 036-03-08-92 900,0954
245 Caquetá Maticuri Coreguaje 09-28-04-92 577,6546
246 Caquetá San Miguel Inga 08-28-04-92 924,8552
247 Caquetá El Triunfo Coreguaje 52-29-09-92 187,8000
248 Casanare El Medano Saliva 051-25-08-92 1.763,0000
  256  

249 Cauca Jebalá Paez 076-18-12-92 188,4125


250 Cauca Jambaló Paez 068-22-10-92 22.027,8409
251 Cauca Poblazón Paez 05-28-04-92 2.290,3427
252 Cauca Kokonuco Paez 02-10-02-92 8.735,7047
253 Cauca Novirao Paez 70-10-11-92 1.053,9000
078-18-12-92
254 Cauca Quizgó Paez 026-28-06-01 (Resuelve 3.564,7894
recurso de reposición)
La Jagua-Guachal-
255 Chocó Embera eperara 58-29-09-92 291,8750
Pitalito
Ordó Sivirú-Agua
256 Chocó Embera 57-29-09-92 4.040,0000
Clara
257 Chocó Quebrada Quera Embera 016-28-06-92 4.180,0000
258 Chocó Rio Purricha Embera 026-13-07-92 15.940,0000
259 Chocó Santa Rosa de Ijua Waunana 56-29-09-92 6.352,0000
260 Chocó Buenavista Embera 54-29-09-92 2.469,0000
261 Chocó Nuevo Pitalito Embera katío 55-29-09-92 2.478,0000
262 Chocó Hurtado y Tegavera Embera 72-2-12-92 3.225,0000
263 Chocó Wachirado Embera 71-19-12-92 9.035,0000
264 Chocó Munguidó Embera 17-23-06-92 5.590,0000
Quebrada Chicue-
265 Chocó Embera 028-13-07-92 2.729,0000
Rio Tangui
266 Chocó La Raya Embera katío 038-3-08-92 5.350,0000
Peña Blanca R.
267 Chocó Embera katío 040-3-08-92 58.180,0000
Truando
039-3-08-92 045-
268 Chocó Peranchito Embera katío 31-05-99
1.629,0000
269 Chocó Perancho Embera katío 037-3-08-92 896,0000
Yarumal y el
270 Chocó Embera 042-3-08-92 5.030,0000
Barranco
03-10-02-92
271 Nariño Muellamuez Pasto 5759-16-12-92
328,6283
272 Nariño Gualcala Awa 030-13-07-92 17.180,0000
Ramos-Mongon-
273 Nariño Awa 029-13-07-92 4.782,5000
Manchuria
Santa Cruz de Pinuña
274 Putumayo Siona 59-29-09-92 1.990,0000
Blanco
275 Putumayo Lagarto Cocha Inga 07-28-04-92 3.967,9300
Embera- Chami-
276 Valle San Quinini 043-3-08-92 2.938,0000
Katio
277 Cauca Tumbarao Paez 004-9-02-93 724,7360
278 Cauca La Paila - Naya Paez 116-21-09-93 501,3000
279 Cauca Guambía Guambiano 003-9-02-93 19.157,8487
Río Pavasa y Q.
280 Chocó Embera 77-14-04-93 15.100,0000
Jella
281 Chocó Río La Playa Embera katío 72-14-04-93 3.127,0000
Piapoco-Sikuani-
282 Guainía Chiguiro 074-14-04-93 18.230,0000
Guahibo
283 Guainía Cumaral - Guamuco Puinave y Sikuani 075-14-04-93 31.940,0000
284 Guainía Concordia Piapoko 073-14-04-93 90.960,0000
  257  

Lagos del Dorado


285 Guaviare Lagos del Palo y el Tucano y otros 076-14-04-93 43.980,0000
Remanso
286 Guaviare Nukak Makú Nukak 136-23-11-93 954.480,0000
287 Meta Waliani Guahibo 143-14-12-93 4.652,0000
288 Nariño Carlosama Pasto 079-14-04-93 543,5087
289 Nariño Cuchilla Palmar Awa 082-14-04-93 2.775,0000
Pialapi-Pueblo
290 Nariño Viejo-San Miguel Awa 001-9-02-93 5.276,6750
Yare
291 Nariño Pingullo - Sardinero Awa 144-14-12-93 10.400,0000
292 Nariño El Gran Sábalo Awa 070-14-04-93 56.750,4587
Inga Camsa de
293 Putumayo Inga- Kamsa 114-21-09-93 300,4250
Mocoa
294 Putumayo Condagua Inga 115-21-09-93 2.518,0151
295 Putumayo Puerto Limón Inga 112-21-09-93 251,9400
296 Putumayo La Cristalina Embera Katío 113-21-09-93 131,5700
Arara-Bacati-Cararu-
297 Vaupes Tucano y otros 080-14-04-93 264.800,0000
Lagos de Jamaicuru
298 Vichada Cali Barranquilla Piapoco 147-14-12-93 56.970,0000
Caño Mesetas Dagua
299 Vichada Guahibo amorrua 078-14-04-93 83.720,0000
y Murciélago
300 Vichada Chocón Piapoco 148-14-12-93 35.910,0000
301 Vichada Flores Sombrero Piapoco 146-14-12-93 20.310,0000
Amparradó- Alto
302 Antioquia Embera Katío 42-1-11-94 17.835,0000
Medio
303 Arauca Matecandela Guahibo 47-1-11-94 15,7460
304 Cauca La Laguna - Siberia Paez 020-21-06-94 369,1360
305 Cauca Guadualito Paez 014 12-04-94 270,8112
306 Chocó El Veintiuno Embera 03-25-01-94 200,0107
307 Guaviare La Yuquera Tucano 27-19-07-94 7.708,0000
026-19-07-94
308 Guaviare Barranquillita Tucano 3918-08-08-94
22.265,0000
309 Guajira Caicemapa Wayuú 45 1-11-94 504,8920
310 Guajira Mayabangloma Wayuú 46-1-11-94 1.400,5373
311 Huila La Gaitana Paez 23-21-06-94 157,9375
Tama- Paez La
312 Huila Tamas paez 06-16-02-94 558,2508
Gabriela
313 Nariño Guelmambi-Caraño Awa 44-1-11-94 2.590,0000
314 Nariño Cuasbi-La Faldada Awa 49-25-11-94 1.825,0000
315 Nariño Cuascuabi-Paldubi Awa 22-21-06-94 566,4200
Guadual-Cumbas-
316 Nariño Awa 51-29-11-94 6.120,0000
Magui-Imbima
Nulpe Medio - Alto
317 Nariño Awa 16-25-05-94 37.145,0000
Río San Juan
318 Putumayo La Aguadita Paez 21-21-07-94 1.517,5730
319 Putumayo Agua Negra Witoto 43-1-11-94 2.858,0000
320 Putumayo Consara - Mecaya Coreguaje 25-19-07-94 2.815,0000
  258  

41-1-11-94
321 Putumayo San José Inga 062-18-12-00(Cambio 2.695,0000
de nombre)
322 Tolima Pasoancho Pijao- coyaima. 24-21-06-94 797,8789
323 Valle Wasiruma Embera 05-02-16-94 82,9607
324 Amazonas Curare-Los ingleses Yucuna Y Cubeo 19-16-05-95 212.320,0000
325 Antioquia Cañaverales Antadó Embera Katío 03-07-02-95 4.770,0000
326 Antioquia Jenaturado Embera Katío 09-22-02-95 600,0000
327 Antioquia Cristianía Embera Katío 59-7-12-95 1.301,6959
328 Antioquia Valle de Perdidas Embera Katío 50-17-10-95 8.781,0000
La Vorágine-La
329 Arauca Cuiba-Hitno 05-7-02-95 844,5170
Ilusión
330 Arauca Cuiloto II Guahibo 06-07-02-95 77,3500
331 Arauca La esperanza Guahibo 07-07-02-95 150,7500
332 Arauca Sabanas de Curripao Tunebo 15-05-04-95 32.932,0000
333 Caquetá La Esperanza Paez 12-05-04-95 1.278,1000
334 Caquetá El Cedrito Embera Katio 13-05-04-95 120,7250
335 Caquetá La Siberia Paez 47-17-10-95 415,7000
Llanos del Yarí
336 Caquetá Pijao - Otros 10-22-02-95 146,0500
(Yaguara II )
337 Caquetá Aguas Negras Murui wito 52-17-10-95 17.645,0000
338 Caquetá Jericó Consaya Coreguaje 48-17-10-95 8.450,5000
339 Cesar Campo alegre Wiwa-Arzario 21-16-05-95 209,2739
340 Guaviare Barranco colorado Guayabero 46-17-10-95 9.327,0000
341 Guajira Cuatro de Noviembre Wayuú 22-16-05-95 505,8500
342 Huila La Tatacoa Pijao 60-7-12-95 290,2183
343 Meta Villa Lucía Paez 20-16-05-95 2.633,0000
344 Putumayo Cecilia Cocha Inga 04-7-02-95 5.949,2500
345 Putumayo Tukunare Witoto 49-17-10-95 2.783,9230
346 Tolima Anacarco Pijao 11-22-02-95 1.059,5556
347 Tolima Recinto Palmarosa Pijao 51-17-10-95 375,8424
348 Valle Triunfo Cristal Paez 058-07-12-95 5.767,2747
349 Amazonas Isla de Ronda Cocama 042-24-09-96 60,2305
350 Amazonas San José del Rio Cocama 043-24-09-96 548,6463
351 Antioquia Sever Embera Katío 029-14-08-96 10.497,3575
352 Antioquia Chaquenoda Embera Katío 031 14-08-96 23.843,1150
353 Antioquia Murri-pantanos Embera Katío 19-24-05-96 30.788,0000
354 Antioquia Chontadural Cañero Embera Katío 24-24-05-96 9.850,0000
355 Antioquia Tagual- La Po Embera Katío 09-24-05-96 1.830,6311
356 Antioquia Jaidezabi Embera Katío 63-25-11-96 4.650,6700
357 Antioquia Majore-Ambura Embera Katío 14-24-05-96 6.950,0000
358 Caldas Totumal Embera Chami 65 25-11-96 53,7583
359 Caquetá La Cerinda Emberá Katío 045-24-09-96 51,6000
360 Caquetá San Luis Coreguaje 066-25-11-96 2.456,7962
  259  

361 Caquetá Altamira Paez 12-24-05-96 10.556,3000


362 Caquetá El Guayabal Paez 044-24-09-96 588,5000
363 Cauca Las Delicias Paez 18-24-05-96 1.418,0189
Corinto López 034-14-08-96
364 Cauca Paez 0484-19-03-97(aclara)
2.753,9413
Adentro
Kokonuco - 033-14-08-96
365 Cauca Paletará 5340-12-11-96 (Aclara)
5.476,4672
Yanacona
366 Cauca Canoas Paez 04-24-05-96 931,4279
367 Cauca La Concepción Paez 030-14-08-96 828,5505
368 Cesar Businchama Arhuaco 032-14-08-96 128,1970
369 Chocó Cope del Río Ingara Embera katío 06-24-05-96 268,8717
Alto Sinú, Esmeralda
103-09-079
Cruz Grande e
370 Córdoba Embera Katío 064-25-11-96 116.079,9194
Iwagadó 053-23-12-98
(Unificación)
371 Guaviare La Asunción Tucano Desano 073-16-12-96 702,0028
372 Guajira Las Delicias Wayuú 074-16-12-96 187,3100
373 Huila Bache Paez 10-24-05-96 118,2128
374 Meta Charco Caimán Guanano 13-24-05-96 1.937,6257
Pipalta-Palbi-
375 Nariño Awa 11-24-05-96 2.556,0000
Yaguapi
376 Nariño Gran Rosario Awa 25-24-05-96 15.560,6000
Piedra Sellada Q.
377 Nariño AWA 15-24-05-96 2.281,8000
Tronquería
San Agustín - La
378 Nariño Eparara 26-24-05-96 53,7240
Floresta
379 Putumayo Calarcá Inga 07-24-05-96 5.171,8903
380 Putumayo El Progreso Muruy 02-24-05-96 2.404,0000
381 Putumayo La Paya Inga 03-24-05-96 5.679,0000
Chenche Socorro Los
382 Tolima Pijao 05-24-05-96 349,3785
Guayabos
383 Tolima Santa Marta Palmar Pijao 16-24-05-96 98,3743
384 Tolima Totarco Tamarindo Pijao 028-14-08-96 185,4592
385 Tolima Vuelta del Río Pijao 072-16-12-96 97,9969
386 Valle Los Niasa Embera 17-24-05-96 37,4437
387 Arauca El Zamuro Sikuani 042-10-12-97 192,4000
035 10-12-97
388 Caldas La Albania Embera Chami 006-10-04-03
65,4427
389 Caquetá Las Brisas Inga 046-10-12-97 149,0052
390 Caquetá San Miguel Coreguaje 034-10-12-97 169,5000
391 Cauca La Leona Inga 052-18-12-97 160,5253
392 Cauca San Rafael Inga 051-18-12-97 112,9128
393 Cauca La María Guambiano 028-03-10-97 141,0250
394 Cesar Caño padilla Yukpa 012-29-06-00 92,9373
395 Chocó Sabaleta Embera katío 01-14-04-97 610,4928
396 Guajira Potrerito Wayuú 053-18-12-97 36,1785
397 Nariño El Sande Awa 043-10-12-97 8.825,0000
  260  

398 Putumayo El Descanso Paez 02-14-04-97 234,4200


399 Tolima Chenche Amayarco Pijao 013-23-06-97 275,5208
Chenche Buenos
400 Tolima Pijao 012-23-06-97 208,7893
Aires Tradicional
401 Tolima La Tutira Bonanza Pijao 010-23-06-97 250,1836
402 Tolima Las Palmas Pijao 025-3-10-97 101,6835
403 Tolima Nueva Esperanza Pijao 050-10-12-97 414,6591
404 Tolima Potrerito Doraye Pijao 006-14-04-97 558,8865
405 Tolima San Miguel Pijao 011-23-06-97 183,3604
Santa Marta
406 Tolima Pijao 037-10-12-97 292,0886
Diamante
407 Tolima Totarco Niple Pijao 004-14-04-97 246,0099
Totarco Dinde
408 Tolima Pijao 038-10-12-97 42,0029
Tradicional
Totarco Dinde
409 Tolima Pijao 003-14-04-97 183,9925
Independiente
410 Tolima Totarco Piedras Pijao 005-14-04-97 469,1569
411 Tolima Tres Esquinas Pijao 027-3-10-97 101,6835
412 Tolima El Tambo Pijao 023-3-10-97 634,9700
413 Tolima Bateas Pijao 049-10-12-97 173,9963
414 Tolima Palma Alta Pijao 021-3-10-97 196,3455
415 Tolima Pocharco Pijao 026-3-10-97 107,2253
416 Tolima San Miguel Pijao 039-10-12-97 415,2239
417 Tolima Tamirco Pijao O22-3-10-97 230,8793
418 Tolima Aico Pijao 019-3-10-97 493,9500
419 Tolima Guaipa Centro Pijao 040-10-12-97 145,7318
420 Tolima Guatavita Tua Pijao 014-23-06-97 623,5706
421 Tolima La Sortija Pijao 024-3-10-97 132,3443
422 Tolima Nicolás Ramírez Pijao 020-3-10-97 354,6707
423 Tolima Las Mercedes Pijao 036-10-12-97 397,3178
Kwet Wala( Piedra
424 Valle Paez 041-10-12-97 813,6809
Grande)
425 Vichada Muco Mayoragua Sukuani 45-10-12-97 10.600,0000
Choromandó Alto y
426 Antioquia Embera Katío 31-30-11-98 3.035,0000
Medio
427 Antioquia Nusido Embera 27- 29 JUL 98 258,8320
Santa María el
428 Antioquia Embera Katío 033 30-11-98 130,9291
Charcón
La María ó
429 Antioquia Embera Chamí 002-11-05-98 155,0557
Marcelino Tascón
430 Arauca La Isla Guahibo 35 - 30-11-98 103,2950
431 Arauca Cibariza Uwa 22-29-07-98 36.998,7000
432 Arauca Playas de Bojabá Uwa 23-29-07-98 931,8865
433 Cauca Huellas Paez 036-30-11-98 6.167,5344
434 Chocó Pto Libia Tripicay Embera 041-30-11-98 2.119,0000
Pichicora, Chicue,
435 Chocó Embera 040-30-11-98 23.383,0000
Pto alegre.
  261  

436 Chocó Puerto Antioquia Embera 042 30-11-98 280,0000


437 Chocó La Puria Embera katío 056 23-12-98 5.237,5000
438 Chocó La Lomita Embera 055 23-12-98 1.017,0000
439 Chocó Paina Embera 054 23-12-98 2.834,0000
440 Chocó Rio Bebara Embera 038-30-11-98 27.119,0000
San José Amia de
441 Chocó Embera 039-30-11-98 820,0000
Pato
442 Chocó Peñas del Olvido Embera 004-11-05-98 231,8005
443 Guainía Laguna Niñal Puinave y Sikuani 044-30-11-98 138.437,5000
Santa rosa, Cerro
444 Guaviare Puinave y otros 045-30-11-98 670.000,0000
cucuy y otros
Pto viejo y pto
445 Guaviare Cubeo y otros 047-30-11-98 9.100,0000
esperanza
446 Guaviare Vuelta del alivio Wananos 046-30-11-98 38.750,0000
447 Guaviare Yavilla II Cubeo y otros 007-11-05-98 30.000,0000
448 Guaviare EL REFUGIO 005-11-05-98 378,9775
Guayabero de La
449 Guaviare Guayabero 021-29-07-98 478,0000
María
450 Guajira Monte Harmón Wayuú 048 30-11-98 41,2558
Tortugaña, Telembi,
Punde,Pitadero,Brav
451 Nariño Awa 25-29-07-98 24.918,0000
o,
Tronquería,Zabaleta
Sta Rosa Sucumbíos
452 Nariño Kofan 10-13-05-98 1.140,0000
El Diviso
453 Putumayo Carmentza Biya Camentza 26-29-07-98 72,1250
454 Risaralda Altomira Embera Chamí 01-11-05-98 49,4599
455 Risaralda Suratena Embera Chamí 49-30-11-98 36,2626
456 Risaralda Loma de Citabara Embera Chamí 24-29-07-98 268,9500
Vania Chami de
457 Valle Embera chami 050-30-11-98 90,6949
Argelia
458 Valle Dachi Drua Chamí Embera chami 051-30-11-98 54,3489
459 Amazonas La Playa Ticuna y cocama 09 05-05-99 246,9223
460 Amazonas Puerto Triunfo Ticuna y cocama 076 9-12-99 1.129,6514
San Juan de los
461 Amazonas Ticuna 075 9-12-99 46,0781
Parentes
462 Antioquia Las Playas Embera Katío 29 31-05-99 176,8036
Yaberadó (Abibe
463 Antioquia Embera Katío 30 31-05-99 10.992,0293
Chigorodó)
Jaikerazavi (Abibe
464 Antioquia Embera Katío 28 31-05-99 32.604,5571
Mutatá)
10 05-05-99
465 Antioquia La Mirla Embera Chamí 004-10-01-03
34,7666
466 Antioquia Andabú Embera Katío 27 31-05-99 16.661,3850
467 Arauca Bayoneros Guahibo 31 31-05-99 93,6661
468 Arauca Cajaros Guahibo 32 31-05-99 232,1411
469 Arauca Valles del Sol Uwa 33 31-05-99 25.234,0000
470 Caquetá San Pablo el Pará Embera Katío 077 9-12-99 607,7900
471 Caquetá Nasa Kiwe Paez 078 9-12-99 1.603,8693
  262  

472 Cauca Isla del Mono Eperara Siapidara 034 31-05-99 1.560,4920
473 Cauca La Gaitana Paez 011 21-05-99 116,1500
474 Chocó Abejero Embera katío 079 9-12-99 230,4825
475 Chocó Guarandó - Carrisal Embera katío 035 31-05-99 72,6121
476 Chocó Miasa de Partadó Embera 036 31-05-99 2.289,3650
477 Chocó Mungaradó Embera 037 31-05-99 563,9970
478 Guajira Mañature Wayuú 012 5-05-99 649,1428
479 Meta Ondas del cafre Paez 14 05-05-99 4.075,0000
480 Meta Los Planes Paez 13 05-05-99 1.725,0000
080 9-12-99
481 Nariño Sanquianguita Eparara Siapidara 063-18-12-00(Cambio 634,8149
área)
482 Nariño Piguambi Palangala Awa 38 31-05-99 500,1884
Pulgande
483 Nariño Awa 39 31-05-99 1.034,0260
Campoalegre
484 Putumayo Albania Inga 081 9-12-99 249,8608
485 Putumayo Wasipungo Inga 015 5-05-99 723,9174
Chenche Buenos
486 Tolima Pijao 016 5-05-99 208,7694
Aires
487 Tolima Castilla Angostura Pijao 67 16-09-99 412,4620
488 Tolima Chenche Media Luna Pijao 40 31-05-99 200,0365
489 Tolima Hilarquito Pijao 18 5-05-99 105,4358
490 Tolima Potrerito Pijao 21 5-05-99 547,9836
Santa Marta
491 Tolima Pijao 23 5-05-99 178,0938
Inspección
492 Tolima Gausimal Pijao 17 5-05-99 66,6690
493 Tolima Loa Angeles Pijao 19 5-05-99 357,5280
494 Tolima Pacande Pijao 83 9-12-99 94,7663
495 Tolima Rincon de anchique Pijao 41 31-05-99 128,9933
496 Tolima Yaco Molana Pijao 82 9-12-99 220,4684
497 Tolima El Vergel Pijao 66 16-09-99 51,5441
498 Tolima Pocara Pijao 20 5-05-99 275,8721
499 Tolima San Diego Pijao 22 5-05-99 97,9567
Nasa Kwe´s Kiwe
500 Valle Paez. 043 31-05-99 88,9132
(Las Brisas)
501 Valle NasaThá Paez. 084 9-12-99 189,4750
Drua-Do (Portales
502 Valle Embera chami 042 31-05-99 80,3661
del Río)
Hermerejildo
503 Antioquia Embera Chamí 08-29-06-00 73,7801
Chakiama (La sucia)
504 Arauca Cananama Piapoco 09 29-06-00 2.529,0000
505 Arauca Laguna Tranquila Uwa 048-18-12-00 15.943,5000
506 Caldas San Lorenzo Embera Katio 010-29-06-00 5.264,3550
507 Cauca Santa Marta Yanacona 011 29 - 06 -00 653,7032
508 Cauca Quicaya Paez 049-18-12-00 3.798,1250
El rosario, Bellavista
509 Cesar Yukpa 034-03-10-00 137,2155
y yucatán
  263  

510 Chocó Dearade Biakirude Embera 013 29-06-00 6.019,9200


511 Chocó La Cristalina Embera chamí 014 29-06-00 12.536,7800
512 Chocó Nussi Purrú Embera Waunana 035 03-10-00 19.527,8250
513 Guainía Tierra Alta Curripaco y otras 036-03-10-00 277,2346
Sikuani, Sirianoy
514 Guaviare Cachivera del Nare 016 29-06-00 317,6464
otros
515 Guajira Okochi Wayuú 015-29-06-00 229,2928
516 Guajira Una Apuchçon Wayuú 051-18-12-00 483,7000
El Soldado Parate
517 Guajira Wayuú 050-18-12-00 586,7750
Bien
518 Nariño Integrado del charco Eparara Siapidara 037-03-10-00 3.742,5690
519 Nariño Ukumari Kankhe Kofan 017 29-06-00 21.140,0000
SAN JUAN Eparara Siapidara
520 Nariño 038-10-03-00 152,1274
PAMPON Trua
EL CEDRO, LA
BRAVA, LAS
521 Nariño Awa 018 29-06-00 4.983,2349
PEÑAS, PILVI Y
LA PINTADA
Villa Catalina de
522 Putumayo Inga 020 29-06-00 68.357,5900
Puerto Rosario
523 Putumayo Chaluayaco Inga 019 29-06-00 527,7220
524 Tolima Lomas de Hilarco Pijao 052-18-12-00 344,2125
525 Tolima Zaragoza Tamarindo Pijao 053-18-12-00 98,5386
526 Tolima Chaquira Pijao 021 29-06-00 578,1362
527 Tolima Diamante Pijao 054-18-12-00 365,6716
528 Tolima Pueblo Nuevo Pijao 022 29-06-00 152,4559
529 Tolima Rincón Bogotá Pijao 055-18-12-00 88,8862
530 Tolima Mesa de Ortega Pijao 056-18-12-00 341,2439
San Antonio de
531 Tolima Pijao 057-18-12-00 278,8643
Calarma
532 Valle Kwes Kiwe Nasa Paez 058-18-12-00 36,4003
533 Antioquia Narikizavi Embera Katío 001-20-02-01 274,1222
534 Antioquia Dokerazavi Embera 028-24 - 09 - 01 684,7346
535 Caquetá Zit-Set del Quecal Paez 003 20-02-01 819,7000
Porvenir-
536 Caquetá Coreguaje 002 20-02-01 530,7000
Kananguchal
537 Cauca Calderas Paez 004-20-02-01 1.211,5206
538 Chocó Chidima Tolo Embera Katío 005 20-02-01 4.499,8700
539 Chocó Pescadito Embera Katío 007 20-02-01 270,4000
540 Chocó Bajo Grande Embera 012-28-06-01 2.436,1866
541 Chocó El Piñal Embera 006 20-02-01 2.840,1540
Gegorá, Quipará,
Murandó,
542 Chocó Embera katío 011-28-06-01 3.464,4130
Tiravenado Y
Jiguadó
543 Chocó Tokolloro Katío 009 20-02-01 254,0149
SIRENA
544 Chocó Embera 029-24-09-01 1.157,5676
BERRECUY
  264  

545 Chocó Sanandocito Embera katío 008 20-02-01 7.621,8642


546 Guajira Cerro de Hatonuevo Wayuú 030-24-09-01 183,9912
547 Huila La Reforma Paez y guambiano 032-24-09-01 154,7750
548 Huila San Agustín Yanacona 031-24-09-01 211,1195
TRONQUERIA-
549 Nariño PULGANDE- Awa 013-28-06-01 10.501,2500
PALICITO
550 Risaralda Gitó Docabú Embera Chamí 033-24-09-01 2.590,6848
551 Tolima Barzaloza Pijao 014-28-06-01 96,0274
552 Tolima Imbá Pijao 015-28-06-01 592,9111
553 Tolima Mercadillo Pijao 034-24-09-01 71,6144
554 Tolima Olirco Pijao 016-28-06-01 236,9088
555 Tolima Quebraditas Pijao 035-24-09-01 71,6007
556 Tolima Guaipa Uno Pijao 017-28-06-01 697,8420
557 Tolima La Flecha Altozano Pijao 018-28-06-01 231,6811
558 Tolima Palermo Pijao 019-28-06-01 128,9141
559 Valle Doxura Embera chami 036-24-09-01 108,5642
Yucuna,
560 Amazonas Camaritagua Miraña,Taminuca 12-10-12-02 8.878,8001
y otros
561 Antioquia Pablo muera Zenú 013-10-12-02 2.155,0650
562 Caquetá Los Pijaos Pijao 014-10-12-02 117,8700
Almorzadero,San
563 Cauca Isidro y la Nueva Eperaraá Siapidara 015-10-12-02 4.928,7476
Unión
564 Chocó Villanueva Juná Embera 001-27-02-02 428,0000
Alto Bonito Vira
565 Chocó Embera 16-10-12-02 3.691,0375
Vira
566 Chocó Guadualito Embera 17-10-12-02 428,1780
Karapana-Desana-
567 Guaviare El Itilla 18-10-12-02 8.719,2760
Cubeo-Tucano
568 Guajira Cerrodeo Wayuú 002-27-02-02 1.251,4464
569 Huila Rumiyaco Yanacona 12-10-12-02 286,0796
ALTO
570 Nariño Awa 22-10-12-02 3.803,8488
CARTAGENA
CHAGUI,
CHIMBUZA,
571 Nariño Awa 003-27-02-02 4.482,3018
VEGAS, SAN
ANTONIO, OTROS
CUAIQUER
572 Nariño INTEGRADO LA Awa 20-10-12-02 3.140,5815
MILAGROSA
573 Nariño PALMAR DE IMBI Awa 021-10-12-02 7.314,8248
574 Putumayo Santa Rita Murui-Muinane 23-10-12-02 1.371,9600
San Miguel de la
575 Putumayo Inga 24-12-12-02 505,6029
Castellana
576 Valle Dachi Drua Mundi Embera chami 25-10-12-02 60,8199
577 Valle Navera Drua Embera chami 026-10-12-02 374,7940
578 Vichada Punta Bandera Sukuani 004-27-02-02 3.150,0000
  265  

Nueva Esperanza del


579 Vichada Sukuani 027-10-12-02 9.986,3464
Tomo
580 Antioquia Embera- Drúa Embera Katío 002-10-04-03 17,0062
581 Antioquia Coribí Bedadó Embera Katío 003-10-03-03 105,1500
582 Antioquia Monzhomandó Embera Katío 001-22-07-03 185,9020
583 Caldas Escopetera Pirza Embera Chami 005-10-04-03 437,1333
584 Caquetá Paéz del Líbano Paez 002-22-07-03 442,6250
585 Caquetá Yurayaco Inga 007-10-04-03 157,0000
586 Caquetá La Teófila Coreguaje 008-10-04-03 1.862,4500
587 Cauca Pathyu Paez 043-10-04-03 263,4238
588 Cauca Paéz de Toez Paez 040-10-04-03 580,2030
La Floresta - La
589 Cauca Inga 009-10-04-03 126,4948
Española
590 Cauca Polindara Paez 010-10-04-03 2.222,8675
591 Cauca San Joaquín Inga 011-10-04-03 137,5373
592 Cauca Paéz de las Mercedes Paez 003-22-07-03 6,9664
593 Cauca La Cilia Paez 004-22-07-03 43,6570
594 Cauca Inga de Wasipanga Inga 005-22-07-03 573,1132
595 Cauca Mandiyaco Inga 006-22-07-03 1.556,3750
596 Cauca Juan Tama Paez 010-22-07-03 952,8190
597 Cauca Pic-Kwe-Tha-Fiw Paez 012-22-07-03 523,9612
598 Cesar Kankuamo Kankuama 012-10-04-03 24.212,2062
Do Imamma Tuma y
599 Chocó Embera 014-10-04-03 3.016,1260
Bella Luz
600 Chocó Chigorodó Memba Embera 015-10-04-03 2.466,4750
601 Chocó Patio Bonito Embera Katío 016-10-04-03 846,8991
Puerto de
602 Chocó Embera Waunana 017-10-04-03 306,2683
Chichiliano
603 Chocó Pared y Parecito Embera 018-10-04-03 1.846,3692
Sabaletera San
604 Chocó Embera Katío 019-10-04-03 2.053,3573
Onofre El Tigre
605 Chocó Mamey de Dipurdú Embera 020-10-04-03 205,0000
606 Chocó Uradá Jiguamiandó Embera 007-22-07-03 19.744,5860
Tunaco-Cubeo-
607 Guaviare Puerto Nare 022-10-04-03 23.367,8081
Waneno
Wayuú Rodeito El
608 Guajira Wayuú 021-10-04-03 106,8430
Pozo
Nuevo Amanecer La
609 Huila Guambiano 023-10-04-03 317,3145
Meseta
610 Huila La Estación Tálaga Paez 024-10-04-03 405,9172
611 Huila Huila Paez 008-22-07-03 1.837,8700
612 Huila Pic Kue Ikh Paez 009-22-07-03 392,2567
613 Huila Potrerito Paez 011-22-07-03 243,0612
614 Meta La Julia Embera Katío 025-10-04-03 208,2435
HONDA RÍO
615 Nariño Awa 026-10-04-03 334,3750
GUIZA
616 Nariño SAUNDE Awa 028-10-04-03 7.801,4040
  266  

GUIGUAY
CHINGUIRITO -
617 Nariño Awa 029-10-04-03 594,2858
MIRA
618 Nariño INDA ZABALETA Awa 030-10-04-03 5.909,2504
KEJUAMBÍ
619 Nariño Awa 031-10-04-03 2.177,0449
FELICIANA
NUNALBÍ ALTO
620 Nariño Awa 032-10-04-03 10.363,1473
ULBÍ
621 Nariño INGA DE APONTE Inga 013-22-07-03 22.283,2296
622 Putumayo Damasco Vides Awa 033-10-04-03 834,3761
623 Putumayo La Argelia Embera- Chamí 034-10-04-03 168,4148
624 Putumayo Nuevo Horizonte Pastos 035-10-04-03 203,1593
625 Putumayo Awa de Cañaveral Awa 014-22-07-03 1.981,7110
Awa de los
626 Putumayo Awa 015-22-07-03 291,4350
Guaduales
627 Putumayo La Italia Embera- Chamí 016-22-07-03 736,3184
628 Putumayo Vegas de Santa Ana Siona 017-22-07-03 85,0897
629 Putumayo Alto Lorenzo Paez 018-22-07-03 1.377,0737
630 Putumayo Inga de Mocoa Inga 027-10-04-03 121,0115
631 Tolima Chenche Balsillas Pijao 019-22-07-03 43,0257
632 Tolima Cocana Pijao 020-22-07-03 189,7898
633 Tolima Natacoy Pijao Pijao 021-22-07-03 203,9988
634 Tolima Bocas de Tetuán Pijao 022-22-07-03 31,6678
635 Valle Chonara Huena Embera 045-10-04-03 459,7330
636 Putumayo Blasiaku Inga 025-12-15-04 59,1677
El Porvenir La
637 Putumayo Paez 024-12-15-04 3.279,6758
Barrialosa
638 Putumayo La Florida Paez 027-15-12-04 8.459,5960
Desano-Cubeo-
Tucán de Caño
Tucano-SIiriano
639 Guaviare Giriza y Puerto La Acuerdo 013- 30-06-05 5.877,5000
Piriatapuyo-
Palma
Carijona y Makú
640 Huila Llanobuco Nasa Paez Acuerdo 15-09-05 414,7867
641 Putumayo Alpamanga Inga Acuerdo 012 30-06-05 120,3484
642 Putumayo Selva Verde Awa Acuerdo 014 30-06-05 247,5953
San Andrés- Las Acuerdo 015-30-06-
643 Putumayo Awa 2005
1.570,0395
Vegas-Villaunión
644 Putumayo Caicedonia Awa Acuerdo 027- 15-09-05 1.009,8050
645 Putumayo Simorna o la Venada Embera- Chamí Acuerdo 029- 15-09-05 9.070,2770
Acuerdo 019 - 15-09-
646 Putumayo Alto Orito Embera- Chamí 05
9.731,7764
647 Putumayo Bellavista Awa Acuerdo 020- 15-09-05 910,0869
648 Vichada Piaroa de Cachicamo Piaroa Acuerdo 028-15-09-05 16.562,0000
649 Antioquia Bernardino Panchí Embera Chami Acuerdo 043-25-01-06 18,7240
Santa Rosa
Juanambú- Campo
650 Putumayo Alegre, Alpes Paez Acuerdo 044-25-01-06 1.588,0843
Orientales, La
Floresta Alto
  267  

Coqueto.
651 Putumayo El Espingo Awa Acuerdo 054-09-05-06 1.947,2717
652 Tolima Beltrán Pijao Acuerdo 055-09-05-06 203,9988
653 Nariño Morrito Eperara Siapidara Acuerdo 068-17-08-06 906,8298
654 Nariño Maiz Blanco Eperara Siapidara Acuerdo 069-17-08-06 141,5631
Acuerdo 070-17-08-06
655 Huila Nam Misak Guambiano Acuerdo 106 - 29-03-07 846,6659
(Aclaración)
656 Nariño Quebrada Grande Eperara Siapidara Acuerdo 071-17-08-06 774,0986
657 Cauca Bonanza Guambiano Acuerdo 072-17-08-06 131,7988
Piedra Sagrada La
658 Putumayo Pastos Acuerdo 90-20-12- 06 127,0300
Gran Familia
Acuerdo 091-01-20- 06,
Acuerdo 107-29-0307
659 Cauca Musse Ukwe Nasa Páez modifica el área 355,5615
quedando en 355-
5615Has.
660 Tolima Balsillas Pijao Acuerdo 85-01-12- 06 140,1997
661 Tolima Balsillas Limón Pijao Acuerdo 86-01-12- 06 317,5534
662 Guajira Perratpu Wayuú Acuerdo 89-20-12- 06 120,5847
Cubeo, Tukano,
663 Guaviare Centro Miraflores Wananos y Acuerdo 87-20-12- 06 545,1431
Piratapuyos
664 Valle Yu Yik Kwe Nasa Páez Acuerdo 88-20-12- 06 2703,6676
665 Antioquia Canime Zenú Acuerdo 096-15-02-07 25,7500
666 Cauca Cxayu'ce Fiw Páez Acuerdo 098-15-02-07 231,9329
667 Nariño Planadas de Telembí Awá Acuerdo 097-15-02-07 3037,2051
668 Tolima Floral Tradicional Pijao Acuerdo 100-15-02-07 111,9190
669 Valle La Delfina Embera Chamí Acuerdo 099-15-02-07 781,1216
670 Cauca Guachicono Yanacona Acuerdo 177 Sep 3-09 1.471,7000
671 Cauca Playita San Francisco Eperara Siapidara Acuerdo 178 Sep3-09 3.149,2604
672 Cauca Playa Bendita Eperara Siapidara Acuerdo 179 Sep 3-09 4.462,9835
Laguna-El Coso-
673 Cesar Yukpa Acuerdo 183 Sep 30-09 156,5888
Cinco Caminos
Jerusalén-San Luis-
674 Putumayo Nasa Páez Acuerdo 186 Sep 30-09 4.979,1400
Alto Picudito
Siriano, Guanano,
675 Guaviare Puerto Monfort Cubeo, Tucano y Acuerdo 189 Oct 21-09 907,2056
Desano
675 TOTAL 31.255.511,4861

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