FIFA
Se estrenó en el año 93 con FIFA 94 (si este anacronismo te parece sorprendente, quizás no
deberías seguir leyendo), también conocido como FIFA International Soccer, con Bonner, Platt
y Gullit en portada, tres europeos en las ligas escocesa e italiana. Not bad, aunque con el
tiempo el nivel mediático de sus portadas subió tanto como su popularidad. Llegó para
conquistarnos con su vista diagonal del campo, dejando atrás los juegos en absoluto 2D a vista
de pájaro. Los jugadores corrían moviendo las piernas, había un árbitro (en serio, esto era una
novedad increíble), las equipaciones se ajustaban a la realidad, incluyendo pantalones y
medias, y los porteros vestían distinto. Lo que hoy es una perogrullada hace veinte años era
una revolución. No en vano, en 1994 llegó su sucesor, el FIFA 95, con el eslógan The best
console football can get (El mejor videojuego de fútbol que puedes conseguir). Así era, y así lo
fue esta saga durante mucho tiempo.
FIFA 95 llegó con algunos clubes para complementar las selecciones internacionales que se
limitaba a mostrar su predecesor. En su portada mostraba a Erik Thorstvedt, un noruego de
medio pelo que llegó a deslumbrar en el Tottenham de mediados de los 90. Luego llegaron
Ronald de Boer y Jason McAteer, igualmente futbolistas de medio pelo, para acaparar la
portada. También la primera versión en 3D del juego. Así era FIFA 96, aunque aún le quedaba
mucho terreno por ganar. De su sucesor, FIFA 97, quedó la primera versión para PSX, lo cual
marcaría el éxito arrollador en años posteriores. Y un histórico en la portada, el gran Bebeto,
acompañado de Ginola, más modelo en las pasarelas que futbolista en el Newcastle.
La madurez: FIFA 98
O mejor dicho, FIFA 98: Road to World Cup, el juego que marcó a una generación y que adoptó
una estética que marcaría los próximos cinco años, hasta 2002. En esta edición, EA estrenó la
tradición de ofrecer diferentes portadas según el país donde se distribuyera el juego. En el
caso de España tuvimos a Raúl. Una portada aciaga para lo que vendría después: España cayó
en la fase de grupos y medio país acabó odiando a los franceses, rencor que se avivaría con el
Mundial de 2006.
Historia del FIFA
Volviendo al FIFA, queda en el recuerdo de muchos como el mejor FIFA que se creó jamás.
Para los más románticos, por poder empezar de 0 una fase eliminatoria para llegar al Mundial
98 con tu selección. Para los más violentos, por poder hacer faltas muy agresivas al portero
(ay, la tecla Q), con roja asegurada, pero sentido de la justicia interiorizado.
En igualdad de condiciones, le hubiese sido difícil lidiar con el ISS'98, que fue el consuelo para
futboleros con Nintendo 64. Pero fue él quien pasó a la historia. Entre otras cosas, por su
campo de fútbol sala y los partidos que acababan 99-0. O los nuevos regates. FIFA 98 fue un
juego que cambió la forma de jugar a los juegos de fútbol, también por sus gráficos inéditos
hasta la fecha, o por su editor, que aunque no era nuevo, le daba puntos. Definitivamente,
FIFA 98 fue el Nokia 3310 de los juegos de fútbol: el mejor de la historia, nunca igualado, y al
que se le recuerda con especial cariño.