Protestantismo en América Latina
Crítica/Reseña de un libro
ROSEMBER MARTINEZ VÁZQUEZ
Terrell Coy, Ph. D. Historia de la Iglesia II 20-SP (CHAHT3113IS)
25 de Marzo, 2020
Deiros Pablo. Protestantismo en América Latina, Ayer hoy y mañana. USA: Ed. Caribe,
1997. 192 pp. $Precio .
Biografía del Autor
El Dr. Pablo Deiros es pastor de una iglesia renovada en Buenos Aires, Argentina, fue
maestro del Historia del Cristinismo en el Seminario Bautista internacional, y varias
ocasiones ha sido invitado en seminarios teológicos como el Sauthwestern Baptist
Seminary, el Northern Baptist Theological Seminary y el Princenton Theological Seminary.
Ha escrito muchos libros como son: Latinoamérica en llamas. Escrito con Carlos Mraida.
Resumen del contenido
El libro está dividido en siete capítulos, en los cuales el autor realiza su obra. En el primer
capítulo ¿De dónde hemos venido? Empieza hablando de la estabilidad de la iglesia
católica por casi tres siglos que no tuvo desafíos religiosos de ninguna índole, sino hasta el
primer tercio del siglo XIX, cuando penetran los protestantes. En siglo XVIII la iglesia
católica empieza a decaer muy rápido, las causas fueron el proceso de independencia en
América Latina, las guerras por la emancipación, a pesar de su decadencia la iglesia
conservó la lealtad de las masas y en algunos países la relación de la iglesia con el estado.
El protestantismo se desarrolló muy lentamente en las primeras décadas de su presencia en
América Latina. Al principio fue una importación de inmigrantes europeos. Los luteranos
llegaron en 1843 y se establecieron en Rio de la Plata, los Valdenses arribaron en 1956 y en
el 1959 establecieron colonias en Argentina, en el Valle del Chubut, protestantes galeses se
establecieron en 1864. Otra manera de entrar el protestantismo en América Latina fue por
medio de las sociedades bíblicas británicas y estadounidenses muchos evangelistas
siguieron este patrón, primero una Biblia, luego un convertido y después una iglesia. Otra
vía de penetración del protestantismo fue la actividad misionera patrocinada por las iglesias
protestantes de Europa y Estados Unidos. El desarrollo del protestantismo se debió a la
fragilidad de la iglesia católica al no adaptarse a la cultura y sociedad siendo dogmática. El
termino evangélico es tan fuerte que se hace referencia a todo protestante aceptándolo este
así. Las iglesias que se han hecho presente en la obra misionera en américa Latina son
Bautistas, metodistas, presbiterianos, congregacionalistas, discípulos de Cristo, Adventistas
del Séptimo día, alianza cristiana y misionera, la iglesia del Nazareno, los hermanos libres
y la iglesia evangélica libre. Estas fueron las iglesias que llegaron a América Latina con el
movimiento misionero moderno. El pentecostalismo arribó después y es el movimiento
cristiano con un crecimiento muy rápido, debido a su testimonio constante de su fe y su
celo ferviente de ganar almas para Cristo. El desarrollo del protestantismo se ha dado en
cinco olas; 1. Introducción de la Biblia. 2. Misioneros pioneros. 3. Arribo de las “Misiones
de fe”. 4. Aparición de nuevas denominaciones. 5. Corte carismático. El radicalismo
anabautista y el matiz fundamentalista ha marcado muy fuerte el carácter del protestantismo
en América Latina.
Es sorprendente como el protestantismo en América Latina ha sido reconocido en
todo el mundo. Las actividades evangelísticas llamadas cruzadas o campañas, son propias
del protestantismo, el compromiso que el creyente protestante tiene es de lucha, combate,
es considerado como soldado de Cristo, el cual se encuentra en una guerra espiritual
constante. Samuel Escobar considera el perfil del protestantismo como anabautista y
pietista. El creyente evangélico protestante se ha descomprometido en lo político, social y
económico, concentrándose más en lo espiritual y ético en la vida de la persona, creyendo
que entre más se conviertan a Cristo se producirá un cambio total en la sociedad, político y
económico. Deiros nos habla de la realidad en que nos encontramos como protestantes En
América Latina y en el mundo entero. En la década de 1990, hay una innovación
tecnológica sorprendente, en formas políticas, renacimiento cultural, con enormes
posibilidades y grandes desafíos, es un tiempo especial que nos tocó vivir. La iglesia
cristiana evangélica ha sido más mundial que local o regional. Factores que ha llevado a
esto es la globalización en todos los ámbitos sociales, económicos, cultural, política etc. El
alto crecimiento que la iglesia de hoy ha tenido es debido a los cambios revolucionarios que
han surgido, la revolución misiológica donde ya no es el eje central Europa y Estados
Unidos quienes envían misioneros, sino que han surgido nuevos misioneros en las iglesias
del mundo de los dos tercios. Revolución teológica, estamos siendo menos racionalistas,
enfatizando más nuestras emociones y sentimientos. Prestamos más atención a nuestro
actuar cristiano que a la formulación sistemática y lógica de nuestra fe. Una teología que
anuncia que Dios es amigo de todos y finalmente será adorado por toda la creación.
Revolución eclesiológica, nuevas iglesias están surgiendo como son las
posdenominacionales con un liderazgo nacional autóctono, una trama apostólica, una
adoración viva, entusiasta y contemporánea, un fuerte énfasis de oración congregacional,
un ministerio de poder a través de una guerra espiritual, proclamación del evangelio,
liberación y sanidad. Son las que más crecimiento tienen que las iglesias denominacionales.
Se le ha dado mucho énfasis a la capacitación de los miembros de la iglesia para la
incorporación de la misión en el mundo, llegando así a formar el sacerdocio de todo
creyente. Revolución praxiológica. Vivir una vida obediente a Cristo como Salvador y
Señor de nuestra vida, es lo que se requiere al ser cristiano. El Dr. Deiros presenta diez
tendencias para un análisis de los resultados que tendrá el protestantismo en el futuro. De
un protestantismo moderno a un protestantismo posmoderno. El mundo se está moviendo
aceleradamente del moderno a lo posmoderno, están apareciendo nuevas pautas de
conducta que se manifiestan en el anhelo de crecimiento, autenticidad y amplitud de la
experiencia personal. La nueva cultura se caracteriza por organizaciones más fluidas con
tendencias hacia la integración. De lo denominacional a lo posdenominacional. La
diferencia no es doctrinal ni de principios sino de estilos y formas, las iglesias más
dinámicas y de ministerios más efectivos y florecientes son consideradas como
posdenominacional. De un protestantismo rural a lo urbano. Debido a la industrialización
millones de campesinos dejaron sus villas y pueblos para escapar de la pobreza, de la falta
de oportunidades y escapar de la guerrilla o simplemente para buscar una vida mejor, se
han movido a vivir en las ciudades. Por eso hoy es importante evangelizar a toda persona
que ya nacieron y crecieron en las ciudades. Que no tienen una sociedad que los integre,
son más vulnerables al evangelio quien suple sus necesidades principales. De un
protestantismo histórico a un protestantismo pentecostal y carismático. Si la fe es la
evidencia de las cosas que no se ven, debe llegar a ser evidente en la experiencia,
experiencia que se transforma en la clave de la búsqueda de la verdad, que permite a la
persona experimentar a Dios y su poder de manera directa. El pentecostalismo carismático,
ha emergido como una fuerza mayor en el mundo, con una tasa de crecimiento en el mundo
más grande. De un protestantismo burgués a lo pobre. El catolicismo romano y las
denominaciones históricas atienden a la burguesía y a la clase media pero el
pentecostalismo carismático está atendiendo a los más pobres. Por eso es interesante que
todas las iglesias protestantes no importando denominación volteemos nuestra mirada a los
marginados y más pobres que son la mayoría. De un protestantismo de lo foráneo a lo
autóctono, donde ya no se necesitará la intromisión de misioneros extranjeros sino el
liderazgo será de la misma comunidad de fe. Protestantismo institucional a protestantismo
de Reino. La comprensión de una entrega como proceso permanente de obediencia al Señor
es fundamental en la vida del creyente, el énfasis en el discipulado y obediencia radical
bajo el señorío de Cristo ha llevado a una comprensión dinámica de la santidad cristiana.
Protestantismo introvertido a protagonista. El protestantismo evangélico debe ser muy
significativo en las diferentes esferas de la sociedad, como acción social, política y
economía. Un protestantismo de la minoría a la mayoría. Mientras persista las condiciones
de opresión, pobreza, marginamiento, injusticia social, el protestantismo seguirá creciendo
a llegar a ser la mayoría en el futuro. Protestantismo secularizado a espiritualizado. La
marca de autenticidad del creyente evangélico será una vida de santidad, que se exprese en
una obediencia bajo el señorío de Cristo, deberá depender del Espíritu Santo para la
vivencia y expresión de su fe. Los métodos y estrategias de evangelización ya no son
efectivos en nuestros tiempos debido a que no se está llenando las necesidades integrales de
la humanidad, debido a una nueva cultura posmoderna. En la manera que entendamos el
mundo en que vivimos, tendremos mejores condiciones para compartir el evangelio.
Necesitamos una nueva estrategia operativa para alcanzar a la sociedad posmoderna. Un
discipulado integral en casa será un eje de estrategia, en el cual todo miembro de la iglesia
debe estar bien adiestrado.
Evaluación Crítica
El autor hace un ensayo de la condición que se encuentra el protestantismo en
América Latina, dando unas estadísticas que él mismo dijo que es un aproximado y no
exacto, dato que debió hacer con mucho cuidado ya que muchos lectores lo tomamos como
algo real y exacto. Para mí es de mucha importancia saber cómo se introdujo el evangelio
en esta región de América. También menciona como se penetró el protestantismo y
menciona que algunos europeos como los luteranos, Valdenses, galeses, sociedades bíblicas
y la actividad misionera sostenido por Europa y Estados Unidos. Aunque no da muchos
detalles es interesante saber quiénes fueron los pioneros en la introducción del
protestantismo. Además, menciona cuantas denominaciones y sectas han producido más
efecto en América Latina, siendo las siguientes, bautistas, metodistas, congregacionalistas,
presbiterianos, discípulos de Cristo, adventistas, iglesia del Nazareno, iglesia misionera
libre, y posteriormente el pentecostalismo que es el que más auge ha tenido en los últimos
años. Es muy valioso como Deiros aclara como el creyente evangélico está comprometido
en proclamar el evangelio de una manera fiel teniendo como base la Biblia, donde basa sus
predicaciones, enseñanzas y practicas cristianas. Teniendo como ejemplo los cristianos
primitivos. También habla muy claro en cuanto a su descompromiso que el creyente
protestante ha adoptado referente a la política, obra social y economía. Pero afirma que, y
esto me reconforta que el protestantismo ha atendido a las clases más bajas de la sociedad,
aumentando su condición de vida social y económica y su calidad de vida. El escritor
Deiros da estadísticas mundial de cristianos incluyendo a los católicos, esto no deja bien
claro el índice crecimiento de solo los protestantes o del pueblo evangélico. Sería bueno
hacer una estadística aparte. Uno de los cambios importantes que concuerdo con Deiros y
que se debe notar en las iglesias protestantes es no hacer diferencia entre recibir a Cristo
como Salvador y tenerlo como Señor de nuestra vida. Porque si Cristo no es Señor de tu
vida entonces no eres salvo, no importa si levantaste la mano cuando se hizo llamamiento a
recibir a Cristo como Salvador o si te bautizaste o si eres un miembro activo, si estas
sirviendo en la iglesia. Si Cristo no es el dueño de tu vida, entonces no le perteneces, y no
ser de Él, significa que no eres salvo. Para ser salvo necesitas creer en Jesucristo como tu
Salvador y Señor de tu vida. Esto es lo importante en una confesión de fe, tener una vida
bajo el Señorío de Cristo, es importante para poder ser guiados por el Espíritu Santo en la
realización de la gran comisión en todas partes del mundo. Deiros da diez tendencias
básicas para tratar de explicar la situación en que nos encontramos y hacia donde nos
dirigimos como protestantes evangélicos. En algunas estadísticas que da considero que no
están bien específicas y el minimizar a las denominaciones históricas, no es lo más
adecuado sino dar alternativas de crecimiento sería una mejor manera de tratarlos. Creer o
afirmar que las denominaciones históricas solo transformándose en pentecostales
carismáticos pueden progresar es una afirmación pésima. Debería considerarlos de otra
manera ya que ellas son las pioneras de la obra misionera en América Latina. Es importante
la critica que hace Deiros en cuanto a los resultados que como iglesia hemos tenido en la
conservación de los resultados de la evangelización, debido a la falta de programas o
estrategias para que las personas que aceptan a Cristo con Salvador y Señor permanezcan
en la iglesia. Estoy de acuerdo con la estrategia que el ofrece para el logro efectivo de la
conservación de resultados. Un discipulado integral dirigido a todos los miembros de la
iglesia en hogares, y así todos estar capacitados para evangelizar, a guiar a las personas en
su andar diario con Cristo, hasta ser un cristiano maduro capaz de velar por si mismo y por
otro nuevo creyente, cumpliendo así con la misión. Es un aliciente como Deiros habla del
crecimiento numérico que hay en las iglesias de nuestros tiempos y le llama el
derramamiento del Espíritu donde se cumple la promesa de (Joel 2:21-24). Menciona el
despertar de los creyentes en Cristo en compartir fervientemente el evangelio a las personas
que están sin Cristo.
Conclusión
Agradezco a Dios por el libro escrito por el Dr. Deiros El protestantismo en
América Latina. Y a que por medio de la lectura de esta obra pude comprender como el
protestantismo en América Latina, hizo su arribo y como ha sido su desarrollo en los
últimos tres siglos. Me reta a considerar los métodos que estamos utilizando para
comunicar el evangelio, de una manera que llene las necesidades sentidas de los seres
humanos en general. También debo considerar que el evangelio no tiene fronteras de clases
sociales, que se debe predicar tanto a ricos y pobres, atendiendo mayormente las
necesidades básicas de los pobres sin desatender a los ricos en lo que requieran ayuda.
También pude comprender qué en la iglesia, no todos han hecho una decisión de fe
autentica y que necesitan ser confrontados de tal manera que reciban a Cristo como
Salvador y Señor de sus vidas para que sean salvos y vivan bajo el señorío de Cristo en una
completa obediencia al cumplimiento de la gran comisión. Amén.