DISCURSO
Quisiera iniciar estas palabras con un agradecimiento a la FUNDACIÓN
LIDERESAS DEL ECUADOR EN LA PERSONA DE LA ING. ANITA OÑATE
DIRECTORA FUNDADORA y al grupo de líderes que conforman la misma, una de
las más importantes organizaciones de líderes de mujeres con una innegable
repercusión social.
Este acontecimiento me permite agradecer públicamente el esfuerzo y el apoyo
de todas las personas e Instituciones que han hecho posible que pueda estar hoy
recibiendo este galardón nombrándome DIRECTORA PROVINCIAL DE
LIDERESAS DE CHIMBORAZO. En particular quiero hacer una mención especial a
mi familia, a mis hijas y a todas las instituciones públicas y privadas que han confiado
en nuestro trabajo y apoyado nuestras actividades que por años se ha realizado en
acciones de solidaridad, capacitación y empoderamiento hacia la mujer y mi gente
vulnerable en todos sus ciclos.
Recibo con mucha ilusión este reconocimiento por su significado. Desde hace
muchos años formo parte de este colectivo que ha ido acrecentando su accionar y
visionando sus alcances por una mujer guerrera inteligente y aguerrida quien se
constituyó en nuestra fundadora Anita Oñate, con quien hemos venido trabajando junto
a personas con afanes semejantes y a los que hoy quiero rendir un homenaje: Mujer
artesana, ama de casa, emprendedora, pequeña comerciante, abogada, profesional
mujer de mi provincia y de mi Ecuador
Hoy hago hincapié que mi trabajo cotidiano será hacer míos los objetivos
principales de entre muchos estipulados por la Fundación, como son:
promocionar programas y servicios de desarrollo integral social de la
mujer a través del empoderamiento de su rol en la sociedad
efectuar charlas y acciones para prevenir la violación de derechos y
garantizar la protección especial de las mujeres en todo su ciclo de vida,
que se encuentra en situación de vulnerabilidad
desarrollar oportunidades para emprendimientos productivos individuales,
familiares, asociativos y de empleo en grupos de atención prioritaria, y no
prioritaria para impulsar el desarrollo de actividades de economía popular
y solidaria, promoviendo para ello articulaciones y sinergias con
instituciones públicas y privadas Promoviendo la educación, capacitación y
empoderamiento integral de la mujer
realizar programas integrales y capacitaciones necesarios para direccionar a las
mujeres según sus capacidades y convertirlas en lideresas sociales territoriales
empoderadas de su rol, productivas y emprendedoras que aporten a la economía de
nuestra sociedad mediante la educación, capacitación y ocupación como herramienta de
superación personal, convirtiéndolas en Emprendedoras con corresponsabilidad
familiar, aportando así la Fundación a la construcción de una sociedad más sana,
equitativa y justa tanto en la zona rural como en la urbana.
La transferencia del conocimiento científico y tecnológico que podemos
socializar el grupo de lideresas del Ecuador se debe ver reflejado o materializado en
soluciones al servicio de nuestra Sociedad, en forma de conocimiento y
comercialización que reviertan la inversión realizada en nuevos proyectos, es uno de
mis objetivos vitales.
Por lo tanto, la integración de la mujer a la vida laboral, en igualdad de
condiciones, exige la complicidad de todas las instituciones implicadas. Quisiera que
este reconocimiento que se hace a mi persona sea extensivo a todos los millones de
mujeres que dedican su tiempo, esfuerzo e ilusión, en definitiva, su vida al servicio de
la educación, de la investigación, del emprendimiento y empoderamiento social. Sin
todas ellas la Sociedad actual y el futuro del mundo no sería igual. Las mujeres, desde
su posición familiar y su actividad laboral, tienen y aportan valores y conocimientos
complementarios que permiten conseguir una Sociedad más justa y equitativa.
Sin más, quiero dedicar esta designación a las mujeres que han formado parte de
mi vida, a las mujeres docentes, amas de casa y emprendedoras que formarán parte de
nuestro futuro y que muchas de ellas se encuentran aquí presentes. Ellas son hoy
verdaderamente nuestras protagonistas.
Señoras, Señores