0% encontró este documento útil (0 votos)
257 vistas3 páginas

Exequátur y Derecho Internacional Privado

El exequátur es el procedimiento mediante el cual un Estado reconoce las sentencias extranjeras para que tengan validez en su territorio. Este proceso permite que los Estados controlen las sentencias antes de reconocer su validez para evitar que contradigan sus principios o decisiones previas. La ley venezolana de derecho internacional privado de 1998 regula este procedimiento y establece los requisitos para que las sentencias extranjeras sean válidas en Venezuela, como que no contradigan el orden público nacional.

Cargado por

Conchita Vazquez
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
257 vistas3 páginas

Exequátur y Derecho Internacional Privado

El exequátur es el procedimiento mediante el cual un Estado reconoce las sentencias extranjeras para que tengan validez en su territorio. Este proceso permite que los Estados controlen las sentencias antes de reconocer su validez para evitar que contradigan sus principios o decisiones previas. La ley venezolana de derecho internacional privado de 1998 regula este procedimiento y establece los requisitos para que las sentencias extranjeras sean válidas en Venezuela, como que no contradigan el orden público nacional.

Cargado por

Conchita Vazquez
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

El exequátur (Artículos 852 al 856 CPC, LOTSJ,

artículo 53 de la Ley de Derecho Internacional


Privado
Volver a: Núcleo Temático...

El Exequátur
El exequátur, es el procedimiento por el cual un Estado, a instancia de parte interesada, efectúa el
reconocimiento de las sentencias firmes así como de otras resoluciones judiciales firmes dictadas en el
extranjero, para que puedan tener eficacia en su territorio. Se trata pues, de permitir el alcance
extraterritorial de las sentencias y resoluciones extranjeras, en el territorio de otros Estados en
cumplimiento de un deber de cooperación internacional, con el propósito de lograr que tales
decisiones judiciales no queden ilusorias. Sin embargo, el Estado donde se pide el reconocimiento tiene
el derecho a la defensa de sus principios y valores esenciales, por lo que, hace a través del
procedimiento de exequátur, un control previo de esa decisión judicial, antes de reconocer su eficacia
en el territorio nacional, para evitar también que esa decisión dictada en el extranjero pueda colidir
con otra decisión o con otra causa que se haya iniciado con anterioridad y esté en curso en el país. 
El procedimiento de exequátur, se encuentra regulado por la Ley Orgánica del Tribunal Supremo de
Justicia y en los artículos 852 al 856 del Código de Procedimiento Civil y por la Ley de Derecho
Internacional Privado. 
La Sala Político Administrativa del Tribunal Supremo de Justicia en decisión Nº 01084, de fecha 18 de
agosto de 2004, señaló lo siguiente: 
El análisis de toda solicitud de exequátur debe hacerse a la luz del Derecho Procesal Internacional
Privado. En tal sentido, para el juez se torna indispensable atender al orden de prelación de las
fuentes con el fin de decidir el caso concreto. En Venezuela, dicho orden se encuentra establecido en
el artículo 1º de la Ley de Derecho Internacional Privado, vigente desde el 06 de febrero de 1999, de
la siguiente manera: 
Artículo 1. Los supuestos de hecho relacionados con los ordenamientos jurídicos extranjeros se
regularán, por las normas de Derecho Internacional Público sobre la materia, en particular, las
establecidas en los tratados internacionales vigentes en Venezuela; en su defecto, se aplicarán las
normas de Derecho Internacional Privado Venezolano; a falta de ellas, se utilizará la analogía y,
finalmente, se regirán por los principios de Derecho Internacional Privado generalmente aceptados. 
La norma citada, ordena en primer lugar, la aplicación de las normas de Derecho Internacional
Público sobre la materia, en particular, las establecidas en los tratados internacionales vigentes en
Venezuela; en su defecto, se aplicarán las normas de Derecho Internacional Privado venezolano; y
finalmente, en aquellos casos en que no existan tratados ni normas de derecho interno que regulen
la materia, se aplicarán las fuentes supletorias, vale decir, la analogía y los principios de Derecho
Internacional Privado generalmente aceptados. 
Por otra parte, el Tribunal Supremo de Justicia en sentencia N° 01561 del 4 de julio del 2000,
estableció que debe observarse lo establecido en el artículo 53 de la Ley de Derecho Internacional
Privado, quedando derogados los artículos 850 y 851 del Código de Procedimiento Civil, donde
recepta los requisitos que deben concurrir para que las sentencias extranjeras tengan efecto en
Venezuela.
El artículo de la Ley de Derecho Internacional Privado en mención, establece lo siguiente: 
Artículo 53. Las sentencias extranjeras tendrán efecto en Venezuela siempre que reúnan los siguientes
requisitos: 
1. Que hayan sido dictadas en materia civil o mercantil o, en general, en materia de relaciones jurídicas
privadas; 
2. Que tengan fuerza de cosa juzgada de acuerdo con la ley del Estado en el cual han sido
pronunciadas; 
3. Que no versen sobre derechos reales respecto a bienes inmuebles situados en la República o que no
se haya arrebatado a Venezuela la jurisdicción exclusiva que le correspondiere para conocer del
negocio; 
4. Que los tribunales del Estado sentenciador tengan jurisdicción para conocer de la causa de acuerdo
con los principios generales de jurisdicción consagrados en el Capítulo IX de esta Ley; 
5. Que el demandado haya sido debidamente citado, con tiempo suficiente para comparecer, y que le
hayan otorgado en general, las garantías procesales que aseguren una razonable posibilidad de
defensa; 
6. Que no sean incompatibles con sentencia anterior que tenga autoridad de cosa juzgada; y que no se
encuentre pendiente, ante los tribunales venezolanos, un juicio sobre el mismo objeto y entre las
mismas partes, iniciado ante que se hubiere dictado la sentencia extranjera. 
Pero además de los requisitos establecidos en el artículo 53 de la Ley de Derecho Internacional
Privado, también constituye otro requisito muy importante, el requisito del respeto al orden público
venezolano, de acuerdo con lo establecido en el artículo 47 de la Ley de Derecho Internacional
Privado así como los artículos 1, 5, 8 y el mismo artículo 53 ejusden, incluso el mismo texto
constitucional que no permite que ninguna resolución judicial afecte los principios esenciales de
nuestro sistema. En cuanto al orden público interno, la jurisprudencia de la Sala de Casación Civil del
Tribunal Supremo de Justicia se ha pronunciado exigiendo que se haga un control a fin de evitar que
pueda otorgársele eficacia jurídica en nuestro país a una sentencia extranjera que choque con los
principios esenciales del orden público venezolano. Para ello, se ha invocado el artículo 47 de la Ley
de Derecho Internacional Privado así como los artículos 1 5, 8 y 53 ejusden: 
“Las normas citadas no deben ser interpretadas ni aplicadas en forma aislada, sino en su conjunto.
Por consiguiente, si bien los artículos 1 y 53 de la referida ley no hacen referencia al orden público
interno, los principios generales que rigen esta materia consagrados en los artículos 5 y 8, así como el
artículo 47, sí prevén en forma expresa la preeminencia del orden público venezolano con respecto
de la aplicación del derecho extranjero, siempre que no sea manifiestamente incompatible con los
principios esenciales del orden público venezolano. Estas normas encuentran justificación en la
necesidad de evitar la comisión de fraudes a la ley, para lo cual constituye instrumento indispensable
el examen del derecho público interno….” (Sentencia N° 00553 del 7 de agosto de 2008 de la Sala de
Casación Civil del Tribunal Supremo de Justicia). 

Ley de Derecho Internacional Privado


La ley venezolana de Derecho Internacional Privado fue   promulgada el 6 de agosto de 1998. Esta ley
rompe con el régimen estatutario del Código de Bustamante y la normativa consagrada en los artículos
8 y subsiguientes del Código Civil. La Ley se divide en 12 capítulos y contiene disposiciones generales y
referentes al domicilio, a las personas, a la familia, a los bienes, a las obligaciones, a las sucesiones, a la
forma y prueba de los actos, a la jurisdicción y a la  competencia, a la eficacia de las sentencias
extranjeras, a el procedimiento y disposiciones finales.
Esta ley moderniza la concepción del derecho internacional privado adaptándolo a la
normativa contenida en las Convenciones de la Haya, de las Naciones Unidas y de las Interamericanas
ratificadas por Venezuela.
Según lo expuesto en la Exposición de Motivos de la Ley, sus objetivos son los siguientes:
 a) Resolver los antiguos problemas que presenta el sistema venezolano de Derecho Internacional
Privado vigente, caracterizado por sus contradicciones entre personalismo y territorialismo, por su
carácter estatutario, la dispersión de sus disposiciones en los códigos y en leyes especiales y el
inadecuado factor de conexión personal: nacionalidad.
 b) Ajustar la legislación venezolana de Derecho Internacional Privado a la realidad social del país.
c) Adaptar las soluciones internas a los avances consagrados en la codificación convencional, ratificada
por Venezuela, especialmente las Convenciones Interamericanas sobre Derecho Internacional Privado y
las Convenciones de La Haya.
d) Adaptar las soluciones venezolanas al desarrollo universal de la materia tomando en cuenta las
legislaciones más recientes, cuya aplicación ha demostrado su validez y utilidad para el armónico
desarrollo de las relaciones jurídicas entre los particulares.
El texto de esta ley se encuentra en: [Link]
Una traducción inoficial de esta ley  en inglés y francés se encuentra
en: [Link]
Tatiana B. de Maekelt, reconocida internacionalista venezolana resume en dos interesantes artículos
los aspectos más interesantes de esta ley.
Ley de derecho Internacional Privado: Comentarios
Generales [Link]
Ley venezolana de derecho internacional privado. Tres anos de su
vigencia [Link]
_25-[Link]
Otro artículo interesante es: El Drecho internacional Privado y su presencia en los tribunales
venezolanos [Link]
En alemán es interesante el artículo  Internationales Privatrecht in Lateinamerika, escrito por Jürgen
Samtleben y publicado en „Aufbruch nach Europa: 75 Jahre Max-Planck-Institut für Privatrecht“ von
Jürgen Basedow. [Link] el libro „Das Neue Internationale Privatrecht von
Venezuela“ escrito por Nicole Monleón.

También podría gustarte