ANALISIS JURISPRUDENCIAL SENTENCIA C 355 DE 2006
Presentado por: DUGLAS ERNESTO ALVAREZ
1.- Problemas jurídicos.
o Determinar si el numeral 7 del artículo 32, de los artículos 122, 124, y de la expresión
“o en mujer menor de catorce años” contenida en el artículo 123 de la Ley 599 de 2000
“por la cual se expide el Código Penal”, vulneran los siguientes derechos
constitucionales: el derecho a la dignidad (Preámbulo y artículo 1º de la C. P.), el
derecho a la vida (art. 11 de la C. P.), el derecho a la integridad personal (art. 12 de la
C. P.), el derecho a la igualdad y el derecho general de libertad (art. 13 de la C. P.), el
derecho al libre desarrollo de la personalidad (art. 16 de la C. P.), la autonomía
reproductiva (art. 42 de la C. P.), el derecho a la salud (art. 49 de la C. P.) y las
obligaciones de derecho internacional de derechos humanos (art. 93 de la C. P.).
o Así mismo determinar si se ha configurado el fenómeno de cosa juzgada formal o
material respecto de las sentencias C-133 de 1994, C-013 de 1997, C-641 de 2001 y C-
198 de 2002, que han hecho control de constitucionalidad a las normas demandadas.
2.- Argumentos planteados a cada uno de los problemas jurídicos.
o Inexistencia de cosa juzgada material o formal respecto de decisiones previas
adoptadas por esta Corporación.
Para determinar si se está en presencia del fenómeno de la cosa juzgada material, es
preciso examinar cuatro elementos:
1. Que un acto jurídico haya sido previamente declarado inexequible.
2. Que la disposición demandada se refiera al mismo sentido normativo excluido del
ordenamiento jurídico, esto es, que lo reproduzca ya que el contenido material del texto
demandado es igual a aquel que fue declarado inexequible. Dicha identidad se aprecia
teniendo en cuenta tanto la redacción de los artículos como el contexto dentro del cual se
ubica la disposición demandada, de tal forma que si la redacción es diversa pero el
contenido normativo es el mismo a la luz del contexto, se entiende que ha habido una
reproducción.
3. Que el texto de referencia anteriormente juzgado con el cual se compara la
“reproducción” haya sido declarado inconstitucional por “razones de fondo”, lo cual
significa que la ratio decidendi de la inexequibilidad no debe haber reposado en un vicio de
forma.
4. Que subsistan las disposiciones constitucionales que sirvieron de fundamento a las
razones de fondo en el juicio previo de la Corte en el cual se declaró la inexequibilidad.
Cuando estos cuatro elementos se presentan, se está ante el fenómeno de la cosa juzgada
constitucional material y, en consecuencia, la norma reproducida, también debe ser
declarada inexequible por la violación del mandato dispuesto en el artículo 243 de la
Constitución Política, pues éste limita la competencia del legislador para expedir la norma
ya declarada contraria a la Carta Fundamental. (Sentencia C-228 de 2002).
Respecto del Ahora bien, en este caso concreto si bien los artículos 343 del Decreto 200
artículo 122 del de 1980 y 122 de la Ley 599 de 2000 tienen un contenido similar difieren en
Código Penal. cuanto a la pena establecida para el delito de aborto. Cabe recordar, que
mediante la Ley 890 de 2004, artículo 14, a partir del primero de enero de
2005 se aumentó la pena para el delito de aborto, por lo tanto no son
enunciados normativos idénticos. Por tanto no se puede hablar de cosa
juzgada material ni formal.
Respecto del Basta aclarar que este enunciado normativo no había sido objeto de previo
artículo 123 del examen de constitucionalidad por esta Corporación. Por tanto no se
Código Penal y a la configura el fenómeno de la cosa juzgada material ni formal.
expresión “o en
mujer menor de
catorce años”
contenida en él.
Respecto del Hasta la fecha no ha sido objeto de un pronunciamiento constitucional. Cabe
artículo 124 del recordar, que en la sentencia C-013 de 1997 se examinó la constitucionalidad
Código Penal de una disposición similar, el artículo 345 del Decreto 100 de 1980, que
establecía circunstancias específicas de atenuación punitiva respecto del
delito del aborto. Este enunciado normativo, si bien guarda similitud respecto
de los supuestos contemplados por el artículo 124 del Código Penal, difiere
de manera sustancial en cuanto a la modalidad de la pena y de la posibilidad
de exclusión de la sanción establecida para los casos contemplados en el
Parágrafo de esta disposición.
o La vida es un bien constitucionalmente relevante que debe ser protegido por el
Estado colombiano.
o La vida y los tratados internacionales de derechos humanos hacen parte del
bloque de constitucionalidad.
o Los derechos fundamentales de las mujeres en la Constitución Política
Colombiana y en el derecho internacional.
o Los límites a la potestad de configuración del legislador en materia penal.
Límites a la Argumentos sentencia C 355 de 2006.
potestad del
legislador
El principio y el La Corte ha entendido que el enunciado normativo “dignidad
derecho humana”, desempeña tres roles distintos: (i) es un principio
fundamental a la fundante del ordenamiento jurídico y en este sentido tiene una
dignidad humana. dimensión axiológica como valor constitucional, (ii) es un principio
constitucional y (iii) tiene el carácter derecho fundamental
autónomo.
El derecho al libre la autonomía individual –entendida como la esfera vital conformada
desarrollo de la por asuntos que sólo atañen al individuo- cobra el carácter de
personalidad principio constitucional que vincula a los poderes públicos, a los
cuales les está vedada cualquier injerencia en este campo reservado,
pues decidir por la persona supone “arrebatarle brutalmente su
condición ética, reducirla a la condición de objeto, cosificarla,
convertirla en un medio para los fines que por fuera de ella se
eligen”
La salud, así como El derecho a la salud es un derecho integral que incluye el concepto
la vida y la de salud mental y física; y además, en el caso de las mujeres, se
integridad de las extiende a su salud reproductiva, íntimamente ligada a la ocurrencia
personas. del aborto espontáneo o provocado, casos en los cuales, por
múltiples circunstancias, puede estar en peligro la vida de la madre
o ser necesario un tratamiento para recuperar su función
reproductiva.
El bloque de “Si bien es cierto que el legislador goza de un margen de
constitucionalidad configuración normativa al momento de definir qué
. comportamiento social reviste tal grado de lesividad para
determinado bien jurídico que merezca ser erigido en tipo penal,
decisión política adoptada con fundamento en el principio
democrático y que refleja los valores que rigen a una sociedad en un
momento histórico determinado, este margen de discrecionalidad no
es ilimitado, por cuanto el bloque de constitucionalidad constituye
el límite axiológico al ejercicio del mismo, razón por la cual la
definición de tipos penales y de los procedimientos penales debe
respetar en un todo el ordenamiento superior en cuanto a los
derechos y la dignidad de las personas, tal y como en numerosas
ocasiones y de tiempo atrás lo viene señalando esta Corporación
en su jurisprudencia.” Sentencia C-205 de 2003
La el legislador penal cuenta con un amplio margen de configuración
proporcionalidad en materia penal, pero dicho margen encuentra sus principales
y la razonabilidad. límites en los derechos constitucionales, dentro de los cuales se
destacan la dignidad humana, el libre desarrollo de la personalidad,
y la salud en conexidad con la vida y la integridad de las personas.
Como sobre tales derechos, del bloque de constitucionalidad no se
deriva un mandato determinante para la solución de los problemas
jurídicos planteados en este proceso, es necesario aplicar un juicio
de proporcionalidad para decidir en qué hipótesis el legislador
penal, con el propósito de proteger la vida del nasciturus, termina
afectando de manera desproporcionada los derechos de la mujer y
transgrediendo los límites dentro de los cuales puede ejercer el
margen de configuración.
o La cuestión del aborto en el derecho comparado.
3.- Decisiones y sus Argumentos.
Primero. Negar las solicitudes de nulidad de conformidad con lo expuesto en el punto 2.3.
de la parte considerativa de esta sentencia.
- Esto por cuanto no hay cosa juzgada material ni formal, por esta razón, no es
procedente la consideración de la supuesta existencia de pleito pendiente como
motivo de nulidad de este proceso.
Segundo. Declarar EXEQUIBLE el artículo 32, numeral 7 de la Ley 599 de 2000, por los
cargos examinados en la presente sentencia.
- En relación con esta disposición, la Corte encuentra que la causal de ausencia de
responsabilidad penal acusada, como todas las demás causales contempladas en el
aludido artículo, resultan aplicables no solo al delito de aborto sino, en general, a
todas las hipótesis de delito compatibles con las mismas. Dado que se trata de una
causal genérica no puede resultar afectada de inconstitucionalidad por los cargos
expuestos. Al disponerse que no se incurre en el delito de aborto en las hipótesis
anteriormente señaladas, tales conductas ya no son ni siquiera típicas y mucho
menos habría que indagar por la responsabilidad penal. Por tales razones se
declarará la exequibilidad del enunciado normativo demandado.
Tercero. Declarar EXEQUIBLE el artículo 122 de la Ley 599 de 2000, en el entendido que
no se incurre en delito de aborto, cuando con la voluntad de la mujer, la interrupción del
embarazo se produzca en los siguientes casos: (i) Cuando la continuación del embarazo
constituya peligro para la vida o la salud de la mujer, certificada por un médico; (ii) Cuando
exista grave malformación del feto que haga inviable su vida, certificada por un médico; y,
(iii) Cuando el embarazo sea el resultado de una conducta, debidamente denunciada,
constitutiva de acceso carnal o acto sexual sin consentimiento, abusivo o de inseminación
artificial o transferencia de óvulo fecundado no consentidas , o de incesto.
- Respecto de la primera causal, solo se produce si el estado de salud de la mujer
gestante es actual o inminente, y no se haya causado intencionalmente o por
imprudencia, y que no tenga el deber jurídico de afrontar. Esto soportado por
dictamen médico.
- Respecto de la causal segunda, Si bien cabe identificar distintas clases de
malformaciones, desde el punto de vista constitucional las que plantean un
problema límite son aquellas que por su gravedad hacen que el feto sea inviable. De
ahí que los derechos de la mujer prevalezcan y el legislador no pueda obligarla,
acudiendo a la sanción penal, a llevar a término el embarazo de un feto que, según
certificación médica se encuentra en tales condiciones.
- Respecto de la tercera causal, esta se configura porque de no hacer lo se violaría la
dignidad humana y del libre desarrollo de la personalidad de la mujer gestante, y,
porque las conductas que generan la gestación son catalogadas como delito.
Cuarto. Declarar INEXEQUIBLE la expresión “…o en mujer menor de catorce años … “
contenida en el artículo 123 de la Ley 599 de 2000.
- Una medida de protección que despoje de relevancia jurídica el consentimiento del
menor, como lo constituye la expresión demandada del artículo 123 del Código
Penal resulta inconstitucional porque anula totalmente el libre desarrollo de la
personalidad, la autonomía y la dignidad de los menores. Adicionalmente, esta
medida de protección se revela incluso como contraproducente, y no resultaría
idónea para conseguir el propósito perseguido, en aquellos eventos que sea
necesario practicar un aborto para garantizar la vida o la salud de una menor
embarazada.
Quinto. Declarar INEXEQUIBLE el artículo 124 de la Ley 599 de 2000.
- Todas las hipótesis señaladas como generadoras de atenuación punitiva en la norma
acusada quedan incluidas, en virtud de la presente sentencia, junto con otras no
contempladas en tal disposición, como situaciones no constitutivas del delito de
aborto. En consecuencia y precisamente en razón de tal decisión, pierden su razón
de ser tanto la disposición acusada como su respetivo parágrafo, por cuanto, en
lugar de la atenuación de la pena, lo que se declara es la inexistencia del delito de
aborto en las precisas y excepcionales circunstancias anotadas, razón por la cual la
disposición acusada ha de retirarse del ordenamiento por consecuencia.