• Señale los rasgos esenciales de las profundas transformaciones sociales que acompañan
el surgimiento de la masa (TODO EL PRIMER TEMA 217-222)
Ese proceso de transformación afecta a las formas de vida social, a la constitución del
individuo, la economía de mercado, el orden político democrático y, en general, a la
especificidad de la relación sujeto/colectividad en las sociedades desarrolladas.
Cambios sociales comenzaban a cambiar el aspecto del mundo social.
Las transformaciones sociales del siglo XIX-XX:
- La propiedad toma el lugar de la pertenencia a la comunidad (el linaje, la casta…) como referente económico sobre el
que se constituye la identidad social del sujeto. Como consecuencia de ello, el trabajo y la producción adquieren pleno
sentido como actividades sociales.
- Así, lo que caracteriza a la Revolución Industrial será precisamente una organización racional de la producción
sustentada sobre el auge tecnológico y sobre el capital. La progresiva racionalización de la producción se extiende a la
división del trabajo, que a su vez pasa a ocupar un lugar central en la actividad cotidiana del individuo.
- las sociedades occidentales se organizan y estructuran conforme a la producción y distribución de riqueza de acuerdo
con un principio de eficiencia racional (cuanto más de la forma más eficaz). La transformación de las relaciones de
producción afecta no sólo a las formas sociales, sino a los sujetos individuales. En torno a las nuevas formas de
producción y a las nuevas formas de vida, sintetizadas en la gran urbe, aparecen grandes bolsas de población que
constituirán el caldo de cultivo para la consolidación de un nuevo sujeto social: la masa
1.1.2. El paso del capitalismo industrial al capitalismo de consumo
- el desarrollo tecnológico y la división del trabajo hacen posible, a finales del XIX, la
aparición de un fenómeno social relativamente nuevo a gran escala: el ocio.
- La reorientación de una economía de producción (capitalismo industrial) hacia una
economía financiera desde finales del XIX, converge así con las nuevas formas de vida
urbana y con los nuevos rasgos del sujeto individual (división trabajo/ocio). El
racionalismo funcional se extiende a la vida cotidiana, con el consiguiente desarrollo
del sector terciario (servicios) cuyo proceso satisface los simultáneamente los
requisitos funcionales de la vida urbana (comercio, transportes, etc.) y de la vida
individual (distribución de productos, ocio…).
- Se pasa así, progresivamente, de una economía articulada sobre la producción a una
economía articulada sobre el consumo.
1.1.3. La consolidación de la epistemología científica como actitud ante la vida
- La consolidación de la epistemología científica como procedimiento de observación,
experimentación, conocimiento y control corre paralela al proceso de economización
de la vida social.
- Como consecuencia de los éxitos científicos y tecnológicos aplicados a la producción
y al control de los recursos naturales, la idea de conocimiento adquiere un rasgo
sustancial de ‘utilidad’.
- Por otra parte, la aparición en los sistemas económicos de clases especializadas en la
gestión (derivada de la separación entre producción y propiedad) converge con el
proceso de especialización científica en disciplinas y campos de aplicación.
1.1.4. El auge tecnológico y el mito del progreso
- El desarrollo de la tecnología es el resultado necesario de la confluencia entre las
lógicas científica y productiva. La tecnología constituye así, por un lado, la prueba de
eficacia de la ciencia y, por el otro, la fuerza motriz de la economía industrial.
- Más allá de esta confluencia, la tecnología hace posible la adaptación de las formas
sociales a los nuevos modos de vida impuestos por las formas de producción. La
tecnología resuelve primero el problema de la producción eficaz y, después, el
problema de la reestructuración de las formas de vida transformadas por la
producción.
- Así, la tecnología se convierte en la gran protagonista de la vida social en las
grandes urbes de los siglos XIX y XX.
- La concepción del conocimiento como recurso acumulable, característica de la
convergencia tecnológica entre ciencia y economía, constituye la base del mito del
progreso indefinido, que a su vez exalta la razón instrumental como estrategia
evolutiva. La idea de que la razón, la ciencia y su producto tecnológico ofrecen una vía
de desarrollo, adaptación y mejora creciente e indefinida traspasa el espíritu de la
época. Sólo las guerras mundiales y, recientemente, los problemas ecológicos, llegarán
a platear interrogantes sobre el concepto de progreso y desarrollo. Interrogantes que
obligan a añadirles el epíteto de ‘sostenible’.
- Paralelamente, el auge tecnológico y el mito del progreso producen también
transformaciones en el mundo de la vida social: el aspecto más visible lo constituye el
paso de una orientación de la vida social hacia el pasado a una marcada orientación de
la vida social hacia el futuro.
- La historia y la vida cotidiana comienzan a entenderse como una carrera hacia
delante, regida por la racionalidad productiva e instrumental, en lo que Giddens ha
llamado sugestivamente ‘la colonización del futuro’. La instauración de ‘lo nuevo’
como valor social positivo es síntoma directo de esta dinámica, a la vez tecnológica y
económica.
- En este sentido, el impacto social de la tecnología, aun caracterizándose
originariamente por el control instrumental de los procesos naturales, alcanza su
máxima expresión en el control instrumental de los procesos sociales e individuales.
Así la tecnología impregna progresivamente:
1) Las relaciones del sujeto con la naturaleza
2) Las relaciones sociales
3) Las relaciones del sujeto consigo mismo (su auto-concepción)
- No extraña así que, prácticamente desde sus orígenes, el desarrollo tecnológico se
halla asentado sobre la triple trayectoria de la colonización del espacio (transportes y
comunicaciones), del tiempo (ritmos y desplazamientos) y de la memoria (registro,
duración y acumulación). Todos ellos (espacio, tiempo y memoria) constituyen los ejes
sobre los que se construye la identidad de los sujetos individuales y colectivos.
1.1.5. La racionalización de las formas sociales.
.- Durkheim se refiere a este proceso como el paso de la ‘solidaridad mecánica’
característica de las sociedades premodernas, basada en referentes externos a la
sociedad (la divinidad, la tradición, etc.) como determinantes de sus relaciones, a una
‘solidaridad orgánica’, característica de la modernidad y basada en referentes internos
(la utilidad, la eficacia) como determinantes de las relaciones sociales.
- Las nuevas formas sociales derivadas de este proceso de racionalización son ya
apuntadas por Tönnies en el siglo XIX sobre la base de la distinción entre comunidad
(gemeinschaft) y sociedad (gessellschaft). Caracterizando a la segunda, por oposición a
la primera, un tipo de vínculo más formal, distante, anónimo, funcional y amplio.
- Las nuevas formas sociales derivadas de este proceso de racionalización constituyen
la base para la aparición de la masa.
1.1.6. La evolución de la concepción ‘prometeica’ del sujeto
- La economización y la racionalización de las formas de vida social plantean lo que
algunos autores han denominado una ‘concepción prometeica del sujeto’, en alusión
al mito de Prometeo, el semidiós griego que introdujo al género humano en el
conocimiento de los oficios y las técnicas.
- La concepción ‘prometeica’ del sujeto señala, por tanto, una idea del sujeto
individual fuertemente economizada y ligada a las aplicaciones tecnológicas y a los
procesos de producción, directamente relacionada con la importancia creciente del
trabajo en la vida cotidiana de las sociedades del XIX, que pasa a ser un factor central
de la identidad y del proyecto de vida individuales.
- El estilo de vida que impone tal concepción del sujeto se enmarca en el modelo
general de la vida urbana que se fragua a lo largo del XIX. Ese modelo, como es sabido,
genera grandes desigualdades y tensiones, tanto a nivel social como a nivel individual.
- Las teorías de la alienación, tanto en su vertiente marxista (ligada al régimen
tecnológico y de producción) como psicoanalíticas (ligada a la formalización de los
lazos sociales), no hacen sino subrayar las consecuencias negativas de un sujeto social
definido por y para la producción efectiva.
- Esa crisis del sujeto tradicional va a favorecer notablemente la aparición de las masas
como vía de escape a las tensiones generadas por los nuevos modos de vida. .
- A partir del segundo cuarto del siglo XX, la progresiva transformación de la economía
de producción en economía de consumo favorece notablemente la generación de
excedentes de tiempo disponible (el ocio), que se integran en los procesos
económicos precisamente por la vía del consumo (el tiempo libre es el tiempo
dedicado al consumo de lo que se produce en el tiempo de trabajo).
- El desarrollo de las economías de consumo y de los regímenes laborales que incluyen
el ocio (vacaciones, festividades, promoción, etc.), contribuirá a introducir, a lo largo
del siglo XX, nuevos matices en esa concepción prometeica.
- El sujeto de la segunda mitad del XX ya no es un sujeto definido por y para el trabajo:
frente a la idea del trabajo como objetivo de vida se impone la idea del trabajo como
medio para obtener los recursos de la vida cotidiana, incluyendo en ello el disfrute
como proyecto de vida. Al sujeto prometeico se le superpone un sujeto dionisíaco.
• Señale brevemente las tesis de Canetti sobre la masa social PAG 224 Y 225
.- Después de leer a Freud y a raíz de sus propias experiencias entre 1925 y 1940, Elías Canetti,
ensayista y dramaturgo alemán de origen judío, Premio Nobel de Literatura en 1981, gesta
entre 1925 y 1960 la que será una obra de referencia en las reflexiones en torno a la masa:
Masa y Poder. .- A diferencia de Freud, que vincula la masa al Eros, Canetti la vincula
estrechamente con el concepto de poder. Si Freud había perfilado la masa como una regresión
a ‘la horda primitiva’, Canetti la dibuja como estrechamente vinculada al orden social 225
desde el origen mismo de la especie humana (la caza, la defensa, la conquista, la fiesta, la
justicia, la religión). .- Distingue así entre diversas formas de masa: La masa de guerra
(heredera de los fenómenos sociales vinculados a la caza, la defensa y la conquista), la masa
de acoso (relativa a los fenómenos de persecución), la masa de inversión (movimientos
espontáneos de inversión de las estructuras de poder social), la masa festiva (que surge en
torno al disfrute colectivo) o la masa de lamento (configurada en torno a la conciencia del
sufrimiento colectivo respecto de un elemento externo). .- En su análisis de los fenómenos de
masas, Canetti se aproxima a las religiones como fenómenos de masas. Así, identifica a la
religión judía con la masa de lamento, mientras caracteriza a las religiones cristianas con las
masas de inversión. Canetti plantea, de hecho, que el orden religioso, artístico y estético del
barroco anticipan algunos aspectos de nuestra actual sociedad de masas. .- Por otra parte, el
siglo XX aparece definido como un paso del predominio de las masas agresivas (de guerra o de
acoso) al predominio de las masas no agresivas (fundamentalmente, la masa festiva). .- A
partir la década de los años 30 el fenómeno de la masa se generaliza hasta convertirse en un
rasgo definitorio de las sociedades desarrolladas occidentales: las sociedades de masas. .- A
partir de ese momento, y tras la Guerra Mundial, los orígenes políticos e industriales de la
masa, que habían suscitado por igual los recelos elitistas y las esperanzas revolucionarias de la
izquierda, sufren una radical transformación, fundamentalmente debida a: a) El paso de la
economía industrial a la economía de consumo b) El auge de los nuevos medios y espectáculos
c) La experiencia traumática de la II Guerra Mundial y la polarización de la Guerra Fría .- La
masa deja de verse como un posible enemigo del orden establecido y se concibe como un
efecto perverso de ese mismo orden, ya sea este caracterizado por su naturaleza económica
(capitalismo de consumo), tecnológica (mecanización de la vida social en las grandes urbes) o
social (narcisismo, nihilismo, hedonismo). .- Surgen así las voces críticas de la Escuela de
Frankfurt y de los deterministas tecnológicos, que coinciden desde argumentos diversos en
una misma idea: la transformación social inaugurada por la masa, más allá de constituir una
transformación económica y de las formas de vida, es, ante todo, una profunda
transformación cultural. El objeto de análisis no es, pues, ya la sociedad de masas como
fenómeno visible, sino la cultura en que esa sociedad resulta posible, la cultura de masas.
• ¿Qué caracteriza a la cultura de masas? PAG 227
- La cultura de masas se caracteriza por una tensión constante entre: Individuo/Masa,
Razón/Pasión, Contención/ Exceso. En lo relativo a los sujetos sociales, la cultura de masas oscila
en una relación contradictoria entre la individualidad exaltada (individualismo) y la colectividad
consagrada (masa).
- Nace así la cultura de masas como un proceso de absorción y transformación de la cultura de
élite y de la cultura popular en las condiciones económicas y sociales de la sociedad de
masas. .- El factor decisivo de esta transformación es que en la cultura de masas se unifican lo
cultural, lo tecnológico-industrial y lo económico: con la cultura de masas nace el “consumo”
de cultura y la industria cultural. Esta economización, junto con la estandarización
consecuente, de la esfera cultural será fuente de frecuentes críticas. .- La economización de la
cultura en la sociedad de masas propicia, además, una politización de la cultura. En la sociedad
de masas la cultura pasa a ser un valor de identidad social y un aspecto importante de la vida
social, al tiempo que parte de una industria cada vez más importante, de modo que el Estado
comienza a intervenir en la cultura en términos de garantía (subvenciones, fundaciones,
políticas de desarrollo cultural, etc.) y de control. .- La función de los medios de comunicación
en este contexto es doble: como productores y como difusores de cultura de masas. .- De
acuerdo con Edgar Morin, la cultura de masas define un ámbito social de intercambio
simbólico caracterizado por el mestizaje de elementos contradictorios o paradójicos:
• Señale la relación entre neotelevisión y espectáculo APag 235 y 239
En términos generales la idea de espectáculo aparece asociada a la dinámica de deseo y
satisfacción por la vía de la fascinación. La idea de espectáculo entronca así directamente
con aquellos rasgos de la cultura de masas relativos al disfrute, el hedonismo y el
narcisismo, así como con la esencia de la economía de consumo masivo.
Una nueva forma de televisión fuertemente determinada por sus condiciones técnicas y
económicas (televisiones privadas y necesidad de amortizar las elevadas inversiones que
requieren). Se configura así la denominada ‘neotelevisión’ (Umberto Eco), que se
caracteriza por:
a. La producción estandarizada y el desarrollo del marketing mediático
b. El predominio de lo visual como representación (en especial, como
representación de la disposición emocional del espectador)
c. La seducción de los públicos como estrategia dominante
d. La autorreferencia y la auto-exhibición
e. Hipervisivilidad y omnipresencia
f. La interpelación y la implicación de los públicos
• ¿Qué relación se plantea entre cultura de masas y medios de comunicación de masas?
.- En este sentido, los medios de comunicación son un resultado de la dinámica propia de
la cultura de masas que, además, condensa los caracteres típicos que la definen: los
medios de comunicación constituyen el principal crisol de mezcla entre lo económico
(producción, planificación, comercialización de servicios y valores), lo tecnológico (hasta el
punto de que, cada vez con más frecuencia, confundimos los dispositivos tecnológicos de
la comunicación y la información con los usos sociales de la comunicación y sus formas y
géneros), lo práctico (la capitalización del valor de la imagen y/o de la información como
herramienta de gestión, organización y poder) y lo cultural (la difusión de productos
culturales, de valores, de estilos, estéticas y visiones del mundo social, desde los niveles
más cotidianos y anecdóticos, hasta los principio identificativos de las formaciones
culturales).
Por la naturaleza masiva de la difusión de sus productos y servicios y por la naturaleza
universal y estandarizada de sus formas de organización, gestión y producción, los medios
de comunicación juegan un importante papel en el desarrollo y consolidación de la cultura
de masas.
Los medios de comunicación tradicionales (prensa, radio y televisión) forman ya parte
indisociable de la industria cultural: se nutren de sus productos, participan en la gestión,
producción y difusión de sus contenidos y, en última instancia, se integran en las
estrategias productivas y comercializadoras de las industrias culturales. Con la excepción
cada vez más relativa de la prensa, los medios 234 tradicionales operan genéricamente
como medios de producción y difusión de productos básicamente orientados al
entretenimiento.
Exceda los límites conceptuales del medio como soporte técnico de contenidos y de los
contenidos como transferencia de información. Los medios de comunicación, como los
demás elementos productivos de la cultura de masas, constituyen básicamente
mecanismos de producción de identidad, tanto para los sujetos sociales individuales como
para los colectivos (familia, grupo, comunidad, etc
Así, al hablar de medios de comunicación en el contexto de la cultura de masas, habremos
de tener en cuenta la conexión entre prensa, radio y televisión con todas aquellas formas
de producción que contribuyen coordinadamente a la producción de identidad:
videojuegos, moda, turismo, cine, cómic, juguetes, literatura de consumo, música de
consumo, etc.
a través de su producción informativa, en primer lugar, y de su producción de
entretenimiento, en segundo lugar, los medios proporcionan importantes recursos a los
sujetos sociales a la hora de configurar una idea general del mundo social. En resumen, el
enfoque dominante es el que se aproxima a los medios de comunicación como una suerte
de ‘ventana’ privilegiada al mundo social, o como si se tratara de los ‘sentidos’ a través de
los cuales la sociedad puede observarse a sí misma. Evidentemente este enfoque se
encuentra estrechamente ligado con: a) La concepción predominantemente informativa
de los medios b) La concepción de los medios como servicio público
los medios de comunicación juegan un importante papel en el desarrollo y consolidación
de la cultura de masas.
- Con respecto a los medios de comunicación en general, la progresiva evolución de la
información y la divulgación al espectáculo se traduce en una inversión de su lugar en el
espacio sociocultural: pasamos de un contexto en el que los medios de comunicación
representan la vida social a otro en el que la vida social representa la realidad de los
medios.
• ¿Qué caracteriza a los sujetos individuales en la cultura de masas? ¿Y a los contenidos?
• ¿Qué tres conceptos propone Giddens sobre el papel de los medios de masas en la
configuración de la identidad individual en las sociedades modernas?
o Desanclaje o desubicación de la experiencia
o Secuestro de la experiencia
o La mediación tecnológica de la experiencia