Universidad de la Patagonia San Juan Bosco 1
Arcioni Chiara, Botha Melisa, Ruarte Noelia
Varices esofágicas
Las varices esofágicas son un conjunto de venas colaterales tortuosas preferentemente en
el tercio distal del esófago resultado de la dilatación de conductos embrionarios o de la
redirección del flujo dentro de venas existentes. Su formación se debe como consecuencia
de la hipertensión portal.
La obstrucción al flujo venoso portal, independientemente de su etiología, resulta en un
incremento en la presión de la vena porta. La presión portal está directamente relacionada
al flujo venoso portal y al grado de resistencia al flujo. Cuando la presión alcanza un valor
critico mayor a 10 mmHg, se desarrollan estos vasos colaterales porto sistémicos. En la
cirrosis alcohólica, por ejemplo, es necesario un gradiente de presión venosa de 10 a 12
mmHg para el desarrollo de las varices esofágicas.
A excepción de las hemorragias, las varices esofágicas no producen síntomas, por ello se
deben buscar otro tipo de manifestaciones. La hemorragia por varices es habitualmente
muy evidente y se manifiesta por melena, hematoquecia, con frecuencia el paciente
presenta síntomas asociados a la pérdida brusca de sangre (mareo, sudoración e incluso
pérdida de consciencia) o anemia crónica ante mínimas perdidas.
La ruptura y el sangrado son una de las mayores complicaciones. El sangrado por varices
forma parte de aproximadamente el 30% de las hemorragias digestivas altas.
La clasificación más utilizada es la de Paquet:
Grado I: mínima protrusión en la red esofágica, usualmente rectas, en un solo
cuadrante o telangiectasias e hipervascularizacion capilar
Grado II: presencia de nódulos o cordones moderadamente protruidos que ocupan
dos cuadrantes, rectos o en rosario, calibre pequeño o mediano
Grado III: varices ocupan tres cuadrantes, tortuosas, tamaño mediano o grande,
protrusión compromete hasta la mitad de la luz esofágica, pueden tener signos de
color rojo
Grado IV: varices que ocupan cuatro cuadrantes tortuosos, grandes, gruesos que
ocupan más de la mitad de la luz del esófago y usualmente tienen signos de color
rojo.
Para su diagnostico la esofagogastroduodenoscopia es el patrón de oro. Si no se cuenta con
tal, la ecografía con Doppler de la circulación sanguínea mostrara la presencia de las
varices. Otras opciones viables pueden ser la radiografía baritada de esófago y estomago,
angiografía de la vena porta y manometría
El tratamiento de las varices esofágicas debe considerar:
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Hemorragia activa
Prevención de un primer sangrado
Tratamiento profiláctico en prevención de re sangrado
Según el momento podría utilizarse:
Terapia farmacológica: vasopresina, somatostatina, octreoctido.
Sonda de Senkstaken B, para taponamiento de varices
Escleroterapia endoscópica con esclerosantes: inyectoterapia dirigida hacia las
venas o hacia la pared esofágica contigua a los canales varicosos. Se utilizan oleato
de etanolamina al 5%, morruato de sodio al 5%, sulfato de tetradecil sódico al 1% a
3% o polidocanol al 0,5% a 1%.
Ligadura de varices con bandas elásticas: bandas colocadas alrededor de las varices
usando un dispositivo colocando en la punta del endoscopio. Se produce necrosis
isquémica, trombosis y fibrosis.
Shunt quirúrgico portosistemico: es un shunt creado angiograficaente entre las
venas hepáticas y portales entre las cuales se coloca una prótesis metálica.