TG Salame Tipo Criollo
TG Salame Tipo Criollo
Modalidad dúo
CÁRNICOS SECOS
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AGRADECIMIENTOS
A nuestro director, Dr. Cristian Matías Ortiz, por estar siempre dispuesto,
acompañarnos durante todo el camino, por ser siempre un ejemplo de profesional y
persona, y enseñarnos mucho más de lo que podemos escribir.
A nuestras evaluadoras Dra. Lorenza Costa y Dra. María Laura Lemoine, que
comprometidamente se brindaron a la evaluación y enriquecieron los conocimientos de
este informe de trabajo final de carrera.
Al Curso de Agroindustrias y el LIPA así como a todos sus integrantes, que nos
brindaron siempre su calidez y el espacio para poder llevar adelante nuestro trabajo
final de carrera.
A nuestras familias, por el cariño y el apoyo de toda la vida, que siempre nos
acompañaron incondicionalmente en cada uno de nuestros proyectos.
Muchas gracias!
3
ÍNDICE
RESUMEN.................................................................................................................... 6
1. INTRODUCCIÓN GENERAL ................................................................................. 7
1.1. Producción primaria e industria porcina en Argentina .................................. 8
1.2. Proteínas de la carne: su importancia tecnológica......................................... 8
1.3. Tradición y tecnología en la elaboración de embutidos cárnicos secos .. 9
1.4. Empleo de nitratos y nitritos en embutidos cárnicos secos ...................... 10
1.5. Cultivos iniciadores cárnicos ............................................................................. 10
1.6. La importancia de la sal en productos cárnicos ............................................ 11
1.7. Formulación de productos cárnicos para maximizar la calidad................ 11
2. OBJETIVOS E HIPÓTESIS ................................................................................. 12
2.1. Objetivo general...................................................................................................... 13
2.2. Objetivos específicos ............................................................................................ 13
2.3. Hipótesis ................................................................................................................... 13
3. EFECTO DEL EMPLEO DE NITRATO DE SODIO Y CULTIVO INICIADOR EN
LA FORMULACIÓN ................................................................................................... 14
3.1. Introducción............................................................................................................. 15
3.1.1. Reacciones de curado: Nitratos y nitritos ............................................................. 15
3.1.2. Cultivos iniciadores .................................................................................................. 16
3.2. Objetivos específicos ............................................................................................ 17
3.3. Hipótesis ................................................................................................................... 17
3.4. Materiales y métodos ............................................................................................ 17
3.4.1. Formulación y elaboración de los embutidos cárnicos secos ........................... 17
3.4.2. Determinaciones de calidad durante el proceso de secado y maduración ..... 18
3.4.3. Determinaciones de calidad de producto ............................................................. 19
3.4.4. Análisis estadístico ................................................................................................... 21
3.5. Resultados y discusión ........................................................................................ 21
3.5.1. Formulación y elaboración de los embutidos cárnicos secos ........................... 21
3.5.2. Determinaciones de calidad durante el proceso de secado y maduración ..... 21
3.5.3. Determinaciones de calidad en el producto final ................................................. 24
3.6. Conclusiones........................................................................................................... 30
4. REEMPLAZO DE CLORURO DE SODIO POR CLORURO DE POTASIO EN LA
FORMULACIÓN ......................................................................................................... 32
4.1. Introducción............................................................................................................. 33
4
4.2. Objetivo específico ................................................................................................ 33
4.3. Hipótesis ................................................................................................................... 33
4.4. Materiales y métodos ............................................................................................ 33
4.4.1. Formulación y elaboración de los embutidos cárnicos secos ........................... 33
4.4.2. Determinaciones de calidad durante el proceso de secado y maduración. .... 34
4.4.3. Determinaciones de calidad en el producto final. ................................................ 34
4.4.4. Análisis estadístico ................................................................................................... 34
4.5. Resultados y discusión ........................................................................................ 34
4.5.1. Formulación y elaboración de los embutidos cárnicos secos ........................... 34
4.5.2. Determinaciones de calidad durante el proceso de secado y maduración ..... 34
4.5.3. Determinaciones de calidad en el producto final ................................................. 37
4.6. Conclusiones........................................................................................................... 44
5. CONCLUSIONES GENERALES ......................................................................... 45
6. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS .................................................................... 47
5
RESUMEN
6
1. INTRODUCCIÓN GENERAL
7
1. INTRODUCCIÓN GENERAL
8
Desde el punto de vista de su composición la carne posee un 68% de agua, 22% de
compuestos nitrogenados (19% de proteínas y 1,5% de compuestos nitrogenados no
proteicos, que incluyen nucleótidos, péptidos, creatina y creatinina), 5 a 10% de lípidos
y ≤ 1% hidratos de carbono y minerales (Cobos y Díaz, 2014). De todos modos, la
grasa es altamente variable pudiendo en ciertos casos alcanzar valores muy
superiores a los mencionados.
Desde el punto de vista del procesamiento de carnes, es importante comprender el
comportamiento de las proteínas, puesto que estas juegan un importante rol en las
propiedades tecnológicas de los productos obtenidos. Las proteínas pueden
clasificarse en 3 grupos según sus características fisicoquímicas: i) proteínas del
estroma (10-15%), abarcan al tejido conectivo o también llamado colágeno, son
insolubles en agua y soluciones salinas concentradas dada su naturaleza no polar; ii)
proteínas sarcoplasmáticas (30-35%), hemo- y mio-globina, responsables del color
rojo de la sangre y la carne respectivamente, solubles en agua; y iii) proteínas
miofibrilares (55%), solubles en soluciones salinas concentradas. Estas proteínas se
organizan formando la unidad estructural de la miofibrilla denominada sarcómero y son
las responsables de la contracción muscular. De estos grupos de proteínas, las de
mayor importancia tecnológica en la elaboración de embutidos son las miofibrilares,
dado que otorgan cohesión durante el proceso de elaboración de estos productos
(Ugalde-Benítez, 2012).
9
embutidos (frescos y cocidos, preformados o arrollados). Los embutidos cárnicos
secos son chacinados elaborados a partir de carne picada y grasa, junto a otros
ingredientes tales como condimentos, que se introducen dentro de una tripa natural o
artificial y se someten a un proceso de secado y maduración antes de su consumo.
10
1.6. La importancia de la sal en productos cárnicos
Además de su función sobre el sabor, la sal (NaCl) cumple un rol fundamental en i) la
conservación de este tipo de productos por la disminución de la actividad de agua o Aw
(Samapundo et al., 2010), y ii) en la solubilización de proteínas miofibrilares durante
el proceso de elaboración de embutidos, lo que repercute en la cohesividad y calidad
del producto (Desmond, 2006). Sin embargo, un actual desafío de la industria
alimentaria en general y cárnica en particular, es reducir las cantidades de sodio por
su efecto negativo en la salud, sin afectar la calidad sensorial o poner en riesgo
aspectos centrales como la inocuidad (Dos Santos et al., 2015). Algunos estudios
previos muestran que esto sin dudas es una tarea compleja. Laranjo et al. (2017)
demostraron que la disminución del contenido de sal en un embutido seco sin
reemplazo redujo la cohesividad del producto. Otros estudios en los que se intentó
reemplazar el NaCl por KCl evidenciaron algunos retrogustos no deseados (Paulsen
et al., 2014).
11
2. OBJETIVOS E HIPÓTESIS
12
2. OBJETIVOS E HIPÓTESIS
2.2.3. Establecer la influencia del reemplazo de NaCl por KCl de un embutido cárnico
seco en la calidad y aceptabilidad del producto.
2.3. Hipótesis
13
3. EFECTO DEL EMPLEO DE NITRATO
DE SODIO Y CULTIVO INICIADOR EN LA
FORMULACIÓN
14
3. EFECTO DEL EMPLEO DE NITRATO DE SODIO Y CULTIVO INICIADOR EN
LA FORMULACIÓN
3.1. Introducción
Como ya fue mencionado en la sección 1., el empleo de NO3- y NO2- en la industria
cárnica favorece la conservación de estos productos (Sanz et al., 1997; Andújar et
al., 2003) y la formación de color característico en el caso de los NO3- utilizados en la
formulación de embutidos cárnicos secos (Andújar Robles, 1998). A su vez también
se mencionó que los cultivos iniciadores “de pasta” (generalmente una BAL combinada
con una Staphylococcaceae) favorecen una correcta acidificación del producto,
además de formar aromas, sabores, y acentuar el color característico (Ortiz, 2008). A
continuación, se enumeran los aspectos más relevantes que fundamentan el empleo
de NO3- y cultivos iniciadores en la elaboración de embutidos cárnicos secos.
15
logra dentro del mismo producto (acidez producida por la fermentación) forman óxido
nítrico (NO); este compuesto reacciona con la mioglobina del músculo y se forma la
nitrosomioglobina, compuesto de color rosado-rojizo característico a producto curado
(Ventanas et al., 2004; Cervellini, 2015).
16
3.2. Objetivos específicos
- Evaluar el efecto del empleo de nitrato de sodio en la formulación de un tipo de
embutido cárnico seco sobre el proceso de secado y maduración y sobre las
propiedades fisicoquímicas y sensoriales del producto.
- Determinar la influencia de un cultivo iniciador “de pasta” en la deshidratación,
acidificación, propiedades fisicoquímicas y sensoriales de un embutido cárnico seco.
3.3. Hipótesis
- El uso de nitrato de sodio en la formulación de embutidos cárnicos secos acelera el
secado y estimula la formación de color característico de productos cárnicos curados.
- El empleo de cultivo iniciador en la formulación de embutidos cárnicos secos acelera
el secado y mejora la calidad sensorial del producto.
Tabla 1. Formulación de salame criollo que se empleará como base para este estudio.
Ingrediente Cantidad (%)
Carne de cerdo magra 75,00
Tocino 18,00
Sal fina 2,80
Nitrato de sodio 0,02
Eritorbato de sodio 0,09
Azúcar 0,20
Ajo fresco 0,30
Vino blanco seco 3,00
Pimienta blanca molida 0,15
Pimienta negra partida 0,30
Ají molido 0,14
Cultivo iniciador de pasta (Según fabricante)
Cultivo iniciador de emplume (Según fabricante)
17
recomendadas por el fabricante. Los productos se embutieron en tripa natural ovina
(20/22 mm de diámetro).
Tomando como base la receta mencionada, se formularon 3 productos diferentes:
1) CONTROL (CTRL): con los ingredientes de la Tabla 1.
2) Tratamiento 1 (T1): sin la adición de nitrato de sodio.
3) Tratamiento 2 (T2): sin la adición de cultivo iniciador de pasta.
De cada tratamiento se formularon 40 unidades de 12 cm de largo. En todos los casos
se aplicó con un rociador el cultivo iniciador de emplume (Mold 600®, CHR Hansen,
Dinamarca). El secado se realizó a 14 °C y 65% de HR durante 13 días. Se realizaron
dos elaboraciones en días diferentes a modo de réplica del ensayo (ensayo 1 y ensayo
2). Todas las determinaciones que se listan a continuación se llevaron a cabo para
cada ensayo mencionado.
18
de color por cada tratamiento, y cada lectura del colorímetro fue producto del promedio
de 3 destellos.
[Link]. pH
Se midió de forma potenciométrica con un pHmetro (Altronix, TPA-V, Estados Unidos)
compuesto por un electrodo tipo pinche. Las medidas se realizaron por quintuplicado.
% Ac. láctico (gr/100gr) = V NaOH x N NaOH x Pmeq Ac. láctico x 100 / Peso de la muestra
19
[Link]. Análisis de perfil de textura (APT)
Se realizó un APT empleando un texturómetro (Texture Analyzer Brookfield CT3,
Estados Unidos). Para ello se tomaron muestras de 1 cm de espesor a partir de cortes
transversales de los embutidos. Se eliminaron los extremos y se realizaron las
mediciones en la zona central. Las determinaciones de APT se realizaron únicamente
en un ensayo (ensayo 2) y en 2 direcciones diferentes: a) paralelo al eje principal del
producto (Figura 2.A), y b) perpendicular al eje principal del producto (Figura 2.B).
Las muestras se sometieron a dos ciclos de compresión-relajación consecutivos a una
velocidad de 1 mm/s, obteniéndose las curvas de fuerza-tiempo. El ensayo se realizó a
20 ºC. Posteriormente, se determinaron los parámetros de textura (dureza,
fracturabilidad, cohesividad, elasticidad, y masticabilidad). Las medidas se realizaron
por quintuplicado.
Figura 2. Representación de las direcciones del embutido en las que fue realizado el APT:
paralelo al eje principal del producto (A), y perpendicular al eje principal del producto (B).
20
3.4.4. Análisis estadístico
Los resultados obtenidos se analizaron por medio de ANOVA y las medias se
compararon por medio del test de Tukey con un nivel de significancia de α=0,05.
A B C
Figura 3. Apariencia de los salames criollos durante el proceso de secado y maduración a día
0 (A), día 5 (B), y día 10 (C).
Figura 4. Pérdida de peso a lo largo del proceso de secado y maduración de los salames
criollos control (■), sin nitrato o T1 (■) y sin cultivo iniciador o T2 (■) del ensayo 1 (A) y del
ensayo 2 (B).
21
Si bien el color interno de los embutidos está determinado fundamentalmente por la
fracción cárnica (carne y grasa), muchas veces el tipo de especias empleadas en la
formulación puede afectarlo, como por ejemplo el uso de pimentón (aumentando el
color rojizo). En este trabajo no se emplearon especias que coloreen notablemente a
la mezcla a embutir (Tabla 1), por lo que se observaron los cambios de color en
función de los valores de L*, a* y b* en ambos ensayos. Los resultados de las
determinaciones del color interno presentaron tendencias similares en todos los
tratamientos durante el proceso de secado y maduración, ya sea para el ensayo 1
(Tabla 2) como en el ensayo 2 (Tabla 3).
Tabla 2. Parámetros de color L*, a* y b* medidos en el interior de los salames criollos control,
sin nitrato o T1, y sin cultivo iniciador o T2 durante el proceso de secado y maduración del
ensayo 1.
ENSAYO 1
Parámetro Tiempo (días) CONTROL T1 T2
2 49,2 ± 2,2 49,8 ± 2,6 48,3 ± 3,8
4 50,3 ± 3,4 50,6 ± 1,7 49,81 ± 2,2
6 48,6 ± 2,6 50,4 ± 2,5 50,4 ± 2,9
L*
8 49,6 ± 2,2 49,6 ± 2,5 48,8 ± 2,3
11 46,6 ± 2,3 49,3 ± 2,7 48,4 ± 1,4
13 48,2 ± 2,4 47,2 ± 1,5 46,2 ± 1,6
2 12,4 ± 2,0 9,9 ± 1,1 11,0 ± 0,9
4 11,6 ± 1,6 10,1 ± 1,4 10,9 ± 0,7
6 11,6 ± 3,4 9,7 ± 0,9 11,1 ± 1,6
a*
8 14,0 ± 2,6 10,7 ± 1,6 11,7 ± 1,7
11 10,3 ± 2,0 10,6 ± 1,0 12,7 ± 2,9
13 8,1 ± 0,8 7,8 ± 1,4 7,4 ± 0,5
2 5,0 ± 0,9 5,0 ± 1,0 6,7 ± 1,5
4 8,8 ± 1,7 4,6 ± 0,8 5,6 ± 1,4
6 5,2 ± 2,4 3,7 ± 1,3 5,0 ± 0,8
b*
8 5,3 ± 1,0 3,5 ± 0,7 4,8 ± 0,8
11 4,9 ± 1,3 3,8 ± 0,9 4,6 ± 0,6
13 4,5 ± 0,7 3,5 ± 1,0 4,2 ± 1,2
22
marcadas, resaltándose el color rojizo-rosado típico de los embutidos cárnicos secos
elaborados únicamente con carne de cerdo (Ortiz, 2008).
Tabla 3. Parámetros de color L*, a* y b* medidos en el interior de los salames criollos control,
sin nitrato o T1, y sin cultivo iniciador o T2 durante el proceso de secado y maduración del
ensayo 2.
ENSAYO 2
Parámetro Tiempo (días) CONTROL T1 T2
2 50,4 ± 1,9 50,5 ± 1,1 51,0 ± 2,6
4 53,1 ± 2,6 53,4 ± 3,2 49,8 ± 4,4
6 53,1 ± 2,1 51,2 ± 0,8 48,1 ± 1,4
L*
8 50,3 ± 2,0 51,2 ± 2,4 47,3 ± 1,9
11 50,1 ± 1,3 47,8 ± 0,9 46,7 ± 0,9
13 45,0 ± 2,2 44,1 ± 1,0 48,3 ± 3,6
2 10,4 ± 1,0 8,3 ± 1,2 8,4 ± 1,2
4 10,1 ± 1,5 9,2 ± 1,0 8,5 ± 0,6
6 11,4 ± 0,8 10,0 ± 1,3 10,6 ± 1,5
a*
8 10,0 ± 1,4 8,6 ± 1,1 9,7 ± 1,3
11 8,2 ± 1,7 6,9 ± 0,8 7,6 ± 1,4
13 7,1 ± 1,4 5,7 ± 0,8 7,0 ± 1,8
2 6,1 ± 1,1 5,4 ± 1,5 5,8 ± 0,9
4 6,8 ± 1,2 6,6 ± 1,4 6,2 ± 0,9
6 7,9 ± 1,0 5,6 ± 1,5 6,6 ± 1,4
b*
8 6,2 ± ,07 4,7 ± 0,5 6,2 ± 1,6
11 4,7 ± 0,9 3,1 ± 0,6 4,0 ± 0,9
13 3,5 ± 0,9 2,2 ± 0,5 4,0 ± 1,1
23
transformación de ácido láctico en otras sustancias aprovechables por la flora
circundante (Hassan et al., 2015).
Figura 5. pH a lo largo del proceso de secado y maduración de los salames criollos control (■),
sin nitrato o T1 (■) y sin cultivo iniciador o T2 (■) del ensayo 1 (A) y del ensayo 2 (B).
Resulta interesante destacar que en ausencia de cultivo iniciador (T2) los valores de
pH fueron superiores al control durante el proceso de secado y maduración, lo que
puede explicarse por la menor cantidad de BAL en el interior del embutido cárnico
seco.
La acidez titulable (Figura 6) durante el proceso de secado y maduración resultó
mayor durante los primeros 6 días, lo cual concordó con los menores valores de pH
evidenciados anteriormente. Más allá de este comportamiento, puede demostrarse
que la presencia de NO3- y cultivo iniciador (salame control) fue el tratamiento que
manifestó una mayor acidificación inicial, seguida por el tratamiento sin NO3- (T1) y
luego por el tratamiento sin cultivo iniciador (T2). La presencia de cultivo iniciador en la
formulación resultó así clave en la disminución inicial del pH y el aumento de la acidez
titulable deseado en un proceso fermentativo (Cervellini, 2015).
Figura 6. Acidez titulable a lo largo del proceso de secado y maduración de los salames criollos
control (■), sin nitrato o T1 (■) y sin cultivo iniciador o T2 (■) del ensayo 1 (A) y del ensayo 2
(B).
24
La pérdida de peso final obtenida en ambos ensayos realizados fue muy similar, del
orden del 50-55% (Figura 7). La única diferencia que se pudo apreciar fue en el
ensayo 1 en donde el tratamiento sin NO3- (T1) mostró una pérdida de peso menor al
salame que presentaba cultivo iniciador (T2). De todas maneras, ninguno de los dos
tratamientos difirió en la pérdida de peso respecto del salame control. Esto sugiere que
la presencia de NO3- o cultivo iniciador no afectan la pérdida de peso final, sino que
solo aceleran ligeramente la velocidad de secado tal como se demostró en la Figura 4.
Figura 7. Pérdida de peso porcentual luego del proceso de secado y maduración de los
salames criollos control (■), sin nitrato o T1 (■) y sin cultivo iniciador o T2 (■) del ensayo 1 (A) y
del ensayo 2 (B). Letras distintas indican diferencias significativas según el test de Tukey con
un nivel de significancia de α=0,05.
Figura 8. Luminosidad (L*) luego del proceso de secado y maduración de los salames criollos
control (■), sin nitrato o T1 (■) y sin cultivo iniciador o T2 (■) del ensayo 1 (A) y del ensayo 2
(B). Letras distintas indican diferencias significativas según el test de Tukey con un nivel de
significancia de α=0,05.
25
En ninguno de los ensayos realizados se encontraron diferencias entre los
tratamientos en el parámetro a* (Figura 9). Este resultado fue llamativo, ya que según
la literatura el agregado de NO3- mejoraría la formación de color característico,
esperándose valores de a* superiores respecto al tratamiento sin NO3- (T1). Sin
embargo y como fue ya mencionando, el tipo de embutido seco realizado en este
trabajo se basó solo en la utilización de carne de cerdo, en donde es característico el
color rojizo-rosado (Ortiz, 2008).
Figura 9. Parámetro de color a* luego del proceso de secado y maduración de los salames
criollos control (■), sin nitrato o T1 (■) y sin cultivo iniciador o T2 (■) del ensayo 1 (A) y del
ensayo 2 (B). Letras distintas indican diferencias significativas según el test de Tukey con un
nivel de significancia de α=0,05.
Figura 10. Parámetro de color b* luego del proceso de secado y maduración de los salames
criollos control (■), sin nitrato o T1 (■) y sin cultivo iniciador o T2 (■) del ensayo 1 (A) y del
ensayo 2 (B). Letras distintas indican diferencias significativas según el test de Tukey con un
nivel de significancia de α=0,05.
El pH final de los embutidos control (con empleo de NO3- y cultivo iniciador) fue menor
que el pH de los tratamientos en ambos ensayos (Figura 11). Los tratamientos sin
NO3- (T1) y sin cultivo iniciador (T2) mostraron valores similares de pH (6.2-6.4).
Según lo demostrado en los salames control, es probable que el NO3- esté inhibiendo
26
parte de la flora competente de las BAL, mejorando así la velocidad de proliferación y
acción de las bacterias del cultivo iniciador (Cervellini, 2015).
Figura 11. pH luego del proceso de secado y maduración de los salames criollos control (■),
sin nitrato o T1 (■) y sin cultivo iniciador o T2 (■) del ensayo 1 (A) y del ensayo 2 (B). Letras
distintas indican diferencias significativas según el test de Tukey con un nivel de significancia
de α=0,05.
Figura 12. Acidez titulable luego del proceso de secado y maduración de los salames criollos
control (■), sin nitrato o T1 (■) y sin cultivo iniciador o T2 (■) del ensayo 1 (A) y del ensayo 2
(B). Letras distintas indican diferencias significativas según el test de Tukey con un nivel de
significancia de α=0,05.
27
Figura 13. Actividad de agua (Aw) luego del proceso de secado y maduración de los salames
criollos control (■), sin nitrato o T1 (■) y sin cultivo iniciador o T2 (■) del ensayo 1 (A) y del
ensayo 2 (B). Letras distintas indican diferencias significativas según el test de Tukey con un
nivel de significancia de α=0,05.
Para evaluar la textura se realizó un análisis del perfil de textura (APT), y las
determinaciones se realizaron en 2 direcciones diferentes únicamente en el ensayo 2
(Figura 2).
El empleo de NO3- y cultivo iniciador en la formulación (control) resultó en un producto
con mayor dureza respecto a los tratamientos (Figura 14) en ambos sentidos de
medición. Probablemente la mayor acidificación obtenida en el control favoreció a la
coagulación de proteínas obteniendo un gel más rígido a similar porcentaje de merma.
Figura 14. Dureza determinada en el análisis de perfil de textura (APT) luego del proceso de
secado y maduración de los salames criollos control (■), sin nitrato o T1 (■) y sin cultivo
iniciador o T2 (■) del ensayo 2: en sentido paralelo al eje principal del producto (A) y en sentido
perpendicular al eje principal del producto (B). Letras distintas indican diferencias significativas
según el test de Tukey con un nivel de significancia de α=0,05.
28
Figura 15. Cohesividad determinada en el análisis de perfil de textura (APT) luego del proceso
de secado y maduración de los salames criollos control (■), sin nitrato o T1 (■) y sin cultivo
iniciador o T2 (■) del ensayo 2: en sentido paralelo al eje principal del producto (A) y en sentido
perpendicular al eje principal del producto (B). Letras distintas indican diferencias significativas
según el test de Tukey con un nivel de significancia de α=0,05.
Figura 16. Elasticidad determinada en el análisis de perfil de textura (APT) luego del proceso
de secado y maduración de los salames criollos control (■), sin nitrato o T1 (■) y sin cultivo
iniciador o T2 (■) del ensayo 2: en sentido paralelo al eje principal del producto (A) y en sentido
perpendicular al eje principal del producto (B). Letras distintas indican diferencias significativas
según el test de Tukey con un nivel de significancia de α=0,05.
Figura 17. Masticabilidad determinada en el análisis de perfil de textura (APT) luego del
proceso de secado y maduración de los salames criollos control (■), sin nitrato o T1 (■) y sin
cultivo iniciador o T2 (■) del ensayo 2: en sentido paralelo al eje principal del producto (A) y en
sentido perpendicular al eje principal del producto (B). Letras distintas indican diferencias
significativas según el test de Tukey con un nivel de significancia de α=0,05.
29
8 7 6 5 4
8 7 6 5 4
Figura 18. Atributos evaluados en la evaluación sensorial luego del proceso de secado y
maduración de los salames criollos control (■), sin nitrato o T1 (■) y sin cultivo iniciador o T2 (■)
del ensayo 1 (A) y del ensayo 2 (B). Letras distintas indican diferencias significativas según el
test de Tukey con un nivel de significancia de α=0,05.
3.6. Conclusiones
30
deseados y favorecer la formación de un gel más rígido que determinará la capacidad
de feteado del producto final.
31
4. REEMPLAZO DE CLORURO DE
SODIO POR CLORURO DE POTASIO EN
LA FORMULACIÓN
32
4. REEMPLAZO DE CLORURO DE SODIO POR CLORURO DE POTASIO EN
LA FORMULACIÓN
4.1. Introducción
Atendiendo a la demanda de lograr conseguir productos cárnicos bajos en sal (NaCl)
la industria cárnica se ubica en uno de los rubros alimentarios más cuestionados
(Samapundo et al., 2010). Ya ha sido mencionado su efecto negativo en la salud,
pero es de destacar la dificultad de reducir las cantidades de sal sin afectar la calidad
sensorial o poner en riesgo aspectos centrales como la inocuidad (Dos Santos et al.,
2015). La pérdida de cohesividad, o la aparición de sabores amargos son dos de los
principales motivos que hacen engorroso lograr estas reducciones (Laranjo et al.,
2017; Paulsen et al., 2014).
4.3. Hipótesis
El reemplazo de cloruro de sodio en la formulación de embutidos cárnicos secos hasta
60% por KCl no afecta las propiedades fisicoquímicas ni sensoriales del producto
terminado.
33
2). Todas las determinaciones que se listan a continuación se llevaron a cabo para
cada ensayo mencionado.
Figura 19. Pérdida de peso porcentual a lo largo del proceso de secado y maduración de los
salames criollos control (■), con reemplazo de la fracción de NaCl por 20% p/p KCl (■), 40% p/p
KCl (■), y 60% p/p KCl (■) del ensayo 1 (A) y del ensayo 2 (B).
34
La pérdida de peso expresada como porcentaje del peso inicial (Figura 19), mostró
una dinámica similar en todos los tratamientos, con valores de 10% de merma cada
dos días de medición.
Tabla 4. Parámetros de color L*, a* y b* medidos en el interior de los salames criollos control,
con reemplazo de la fracción de NaCl por 20% p/p KCl o T3, 40% p/p KCl o T4, y 60% p/p KCl
o T5, durante el proceso de secado y maduración del ensayo 1.
ENSAYO 1
Parámetro Tiempo (días) CONTROL T3 T4 T5
2 49,2 ± 2,2 48,8 ± 2,6 49,5 ± 1,7 50,6 ± 2,5
4 50,3 ± 3,4 50,0 ± 2,2 49,9 ± 1,3 51,3 ± 2,6
6 48,6 ± 2,6 49,3 ± 2,9 49,8 ± 2,5 50,7 ± 1,8
L*
8 49,6 ± 2,2 48,0 ± 2,2 50,5 ± 1,7 49,8 ± 2,5
11 46,6 ± 2,3 48,4 ± 2,1 49,4 ± 2,4 48,3 ± 2,2
13 48,2 ± 2,4 47,0 ± 2,0 47,8 ± 1,5 47,0 ± 3,3
2 12,4 ± 2,0 10,8 ± 1,1 11,9 ± 1,0 12,1 ± 2,5
4 11,6 ± 1,6 10,7 ± 0,6 10,7 ± 1,1 11,4 ± 1,6
6 11,6 ± 3,4 10,0 ± 0,9 12,8 ± 2,1 10,2 ± 1,2
a*
8 14,0 ± 2,6 11,8 ± 1,9 10,9 ± 1,6 10,2 ± 1,0
11 10,3 ± 2,0 10,9 ± 1,6 10,6 ± 1,5 10,7 ± 1,1
13 8,1 ± 0,8 7,7 ± 1,7 8,2 ± 0,9 7,2 ± 1,0
2 5,0 ± 0,9 5,6 ± 0,7 5,7 ± 1,3 5,7 ± 1,6
4 8,1 ± 1,5 5,0 ± 1,0 5,4 ± 1,5 5,1 ± 1,8
6 5,8 ± 2,2 4,1 ± 0,1 5,7 ± 1,3 4,5 ± 0,0
b*
8 5,3 ± 1,0 4,2 ± 0,7 4,7 ± 0,5 5,8 ± 0,2
11 4,9 ± 1,3 4,0 ± 0,5 5,9 ± 1,0 5,8 ± 1,6
13 4,5 ± 0,7 5,3 ± 0,9 4,6 ± 1,3 5,5 ± 1,0
35
Tabla 5. Parámetros de color L*, a* y b* medidos en el interior de los salames criollos control,
con reemplazo de la fracción de NaCl por 20% p/p KCl o T3, 40% p/p KCl o T4, y 60% p/p KCl
o T5, durante el proceso de secado y maduración del ensayo 2.
ENSAYO 2
Parámetro Tiempo (días) CONTROL T3 T4 T5
2 50,4 ± 1,9 50,4 ± 2,4 51,3 ± 1,6 51,7 ± 1,4
4 53,1 ± 2,6 54,8 ± 1,4 52,9 ± 2,6 54,5 ± 1,9
6 53,1 ± 2,1 52,8 ± 1,8 49,3 ± 1,5 49,6 ± 1,5
L*
8 50,3 ± 2,0 51,0 ± 2,1 52,4 ± 2,5 51,7 ± 3,5
11 50,1 ± 1,3 47,8 ± 1,9 47,5 ± 0,9 47,8 ± 0,8
13 45,0 ± 2,2 46,4 ± 1,3 47,1 ± 1,1 45,2 ± 0,9
2 10,4 ± 1,0 8,8 ± 0,8 8,8 ± 1,2 9,4 ± 1,3
4 10,1 ± 1,4 11,1 ± 2,4 11,1 ± 1,6 10,8 ± 1,3
6 11,4 ± 0,8 9,1 ± 0,8 10,1 ± 1,1 11,4 ± 1,3
a*
8 10,0 ± 1,4 10,7 ± 1,2 8,6 ± 1,2 9,9 ± 1,4
11 8,2 ± 1,7 7,3 ± 1,8 6,4 ± 1,1 5,7 ± 0,5
13 7,1 ± 1,4 7,1 ± 0,9 6,2 ± 0,8 5,3 ± 0,4
2 6,1 ± 1,1 5,8 ± 0,7 5,6 ± 1,4 6,1 ± 1,0
4 6,8 ± 1,2 7,6 ± 1,6 7,7 ± 1,6 8,8 ± 1,3
6 7,9 ± 1,0 5,9 ± 1,0 6,4 ± 1,4 7,4 ± 1,0
b*
8 6,2 ± ,07 7,1 ± 1,4 5,3 ± 1,2 5,5 ± 0,7
11 4,7 ± 0,9 4,6 ± 2,0 3,7 ± 0,4 3,2 ± 0,5
13 3,5 ± 0,9 3,1 ± 0,8 3,0 ± 0,4 2,8 ± 0,5
El pH descendió en una primera etapa del secado y maduración (hasta el día 4), para
luego aumentar y estabilizarse (Figura 20). Esta dinámica se evidenció en todos los
tratamientos, y tal como se explicó en la sección 3.4.2 del capítulo 3, la caída inicial
de los valores de pH y su posterior aumento es un comportamiento normal para este
tipo de procesos de secado y maduración. Cabe mencionar que se observó una
tendencia a obtener mayores valores de pH conforme al aumento gradual de KCl en la
formulación.
Figura 20. pH a lo largo del proceso de secado y maduración de los salames criollos control
(■), con reemplazo de la fracción de NaCl por 20% p/p KCl (■), 40% p/p KCl (■), y 60% p/p KCl
(■) del ensayo 1 (A) y del ensayo 2 (B).
36
Durante la evaluación de la acidez titulable (Figura 21) pudo observarse un
comportamiento esperado en función del resultado obtenido de la variación de pH. La
cantidad de ácido láctico aumento durante la primera etapa del secado y maduración
(mayor actividad de las BAL) para luego disminuir gradualmente (disminución de la
actividad acidificante de las BAL debido a la reducción del contenido de azúcares
como sustrato, y transformación de ácido láctico en otras sustancias aprovechables
por la flora circundante).
Figura 21. Acidez titulable a lo largo del proceso de secado y maduración de los salames
criollos control (■), con reemplazo de la fracción de NaCl por 20% p/p KCl (■), 40% p/p KCl (■),
y 60% p/p KCl (■) del ensayo 1 (A) y del ensayo 2 (B).
Figura 22. Pérdida de peso porcentual luego del proceso de secado y maduración de los
salames criollos control (■), con reemplazo de la fracción de NaCl por 20% p/p KCl (■), 40% p/p
KCl (■), y 60% p/p KCl (■) del ensayo 1 (A) y del ensayo 2 (B). Letras distintas indican
diferencias significativas según el test de Tukey con un nivel de significancia de α=0,05.
37
Esto indica que el reemplazo parcial de NaCl por KCl no afecta en demasía al brillo del
embutido cárnico seco.
Figura 23. Luminosidad (L) luego del proceso de secado y maduración de los salames criollos
control (■), con reemplazo de la fracción de NaCl por 20% p/p KCl (■), 40% p/p KCl (■), y 60%
p/p KCl (■) del ensayo 1 (A) y del ensayo 2 (B). Letras distintas indican diferencias
significativas según el test de Tukey con un nivel de significancia de α=0,05.
Figura 24. Parámetro de color a luego del proceso de secado y maduración de los salames
criollos control (■), con reemplazo de la fracción de NaCl por 20% p/p KCl (■), 40% p/p KCl (■),
y 60% p/p KCl (■) del ensayo 1 (A) y del ensayo 2 (B). Letras distintas indican diferencias
significativas según el test de Tukey con un nivel de significancia de α=0,05.
Figura 25. Parámetro de color b luego del proceso de secado y maduración de los salames
criollos control (■), con reemplazo de la fracción de NaCl por 20% p/p KCl (■), 40% p/p KCl (■),
y 60% p/p KCl (■) del ensayo 1 (A) y del ensayo 2 (B). Letras distintas indican diferencias
significativas según el test de Tukey con un nivel de significancia de α=0,05.
38
El pH final de los productos evaluados presentó diferencias respecto al control para
los tratamientos con 40 y 60% p/p KCl (T4 y T5) (Figura 26). En estos dos últimos
tratamientos mencionados, se observaron mayores valores de pH. Ciertos autores han
recopilado información acerca del pH y la Aw de numerosos embutidos a nivel mundial
con carácter comercial (Lee y Styliadis, 1996). En los extremos se encuentran por
ejemplo el "wiejskha" y el "dry krakowska", con valores de pH de 6,8 y 7,0 y de Aw de
0,91 y 0,94 respectivamente. En el presente estudio, el pH de los salames secos varió
entre 5,8 y 6,6 y la Aw entre 0,82 y 0,90. Si bien los valores más altos se encuentran
cerca de los límites superiores mencionados por Lee y Styliadis (1996), estos aún
garantizan inocuidad y potencialidad para la comercialización.
Figura 26. pH luego del proceso de secado y maduración de los salames criollos control (■),
con reemplazo de la fracción de NaCl por 20% p/p KCl (■), 40% p/p KCl (■), y 60% p/p KCl (■)
del ensayo 1 (A) y del ensayo 2 (B). Letras distintas indican diferencias significativas según el
test de Tukey con un nivel de significancia de α=0,05.
Figura 27. Acidez titulable luego del proceso de secado y maduración de los salames criollos
control (■), con reemplazo de la fracción de NaCl por 20% p/p KCl (■), 40% p/p KCl (■), y 60%
p/p KCl (■) del ensayo 1 (A) y del ensayo 2 (B). Letras distintas indican diferencias
significativas según el test de Tukey con un nivel de significancia de α=0,05.
39
tratamientos donde se reemplazó el NaCl por 20, 40 y 60% KCl (T3, T4 y T5). Este
comportamiento podría deberse a la presencia de KCl, ya que desde el punto de vista
químico es conocido que a igual concentración de estas sales, la Aw del KCl es
superior a la del NaCl (Lenzi et al., 1975). Además, estos autores encontraron que al
aumentar las concentraciones de las sales, los valores de Aw disminuyen y las
diferencias entre NaCl-KCl se incrementan.
Figura 28. Actividad de agua (Aw) luego del proceso de secado y maduración de los salames
criollos control (■), con reemplazo de la fracción de NaCl por 20% p/p KCl (■), 40% p/p KCl (■),
y 60% p/p KCl (■) del ensayo 1 (A) y del ensayo 2 (B). Letras distintas indican diferencias
significativas según el test de Tukey con un nivel de significancia de α=0,05.
Figura 29. Dureza determinada en el APT luego del proceso de secado y maduración de los
salames criollos control (■), con reemplazo de la fracción de NaCl por 20% p/p KCl (■), 40% p/p
KCl (■), y 60% p/p KCl (■) del ensayo 2: en sentido paralelo al eje principal del producto (A) y
en sentido perpendicular al eje principal del producto (B). Letras distintas indican diferencias
significativas según el test de Tukey con un nivel de significancia de α=0,05.
Figura 31. Elasticidad determinada en el APT luego del proceso de secado y maduración de
los salames criollos control (■), con reemplazo de la fracción de NaCl por 20% p/p KCl (■), 40%
p/p KCl (■), y 60% p/p KCl (■) del ensayo 2: en sentido paralelo al eje principal del producto (A)
y en sentido perpendicular al eje principal del producto (B). Letras distintas indican diferencias
significativas según el test de Tukey con un nivel de significancia de α=0,05.
Figura 32. Masticabilidad determinada en el APT luego del proceso de secado y maduración
de los salames criollos control (■), con reemplazo de la fracción de NaCl por 20% p/p KCl (■),
40% p/p KCl (■), y 60% p/p KCl (■) del ensayo 2: en sentido paralelo al eje principal del
producto (A) y en sentido perpendicular al eje principal del producto (B). Letras distintas indican
diferencias significativas según el test de Tukey con un nivel de significancia de α=0,05.
41
parámetros de aceptabilidad global, textura y sabor en uno u otro ensayo. Por otro
lado, con este análisis se confirmó lo observado mediante la medición instrumental del
color, en donde se determinó que las muestras no presentaron diferencias
significativas al evaluar los parámetros L*, a* y b*.
8 7 6 5 4
8 7 6 5 4
Figura 33. Atributos evaluados en la evaluación sensorial luego del proceso de secado y
maduración de los salames criollos control (■), con reemplazo de la fracción de NaCl por 20%
p/p KCl (■), 40% p/p KCl (■), y 60% p/p KCl (■) del ensayo 1 (A) y del ensayo 2 (B). Letras
distintas indican diferencias significativas según el test de Tukey con un nivel de significancia
de α=0,05.
42
Figura 34. Aceptabilidad global determinada en el análisis sensorial luego del proceso de
secado y maduración de los salames criollos control (■), con reemplazo de la fracción de NaCl
por 20% p/p KCl (■), 40% p/p KCl (■), y 60% p/p KCl (■) del ensayo 1 (izquierda) y del ensayo
2 (derecha). Letras distintas indican diferencias significativas según el test de Tukey con un
nivel de significancia de α=0,05.
Figura 35. Textura determinada en el análisis sensorial luego del proceso de secado y
maduración de los salames criollos control (■), con reemplazo de la fracción de NaCl por 20%
p/p KCl (■), 40% p/p KCl (■), y 60% p/p KCl (■) del ensayo 1 (izquierda) y del ensayo 2
(derecha). Letras distintas indican diferencias significativas según el test de Tukey con un nivel
de significancia de α=0,05.
Por último, los resultados de la evaluación sensorial de los embutidos cárnicos secos
en cuanto al descriptor sabor se muestran en la Figura 36. Se puede observar en el
ensayo 2 que los evaluadores manifestaron una menor puntuación en los embutidos
con más del 40% p/p KCl (T4), diferenciándolos en una magnitud en el puntaje
asignado en la escala hedónica (de 7,4 a 6,4). Es conocido que existe un umbral en el
cual el KCl puede ser detectado como un retrogusto amargo lo cual explicaría la
disminución de aceptabilidad al aumentar su concentración en el producto final (Weis
et al., 2010; Dos Santos et al., 2014).
43
Figura 36. Sabor determinado en el análisis sensorial luego del proceso de secado y
maduración de los salames criollos control (■), con reemplazo de la fracción de NaCl por 20%
p/p KCl (■), 40% p/p KCl (■), y 60% p/p KCl (■) del ensayo 1 (izquierda) y del ensayo 2
(derecha). Letras distintas indican diferencias significativas según el test de Tukey con un nivel
de significancia de α=0,05.
4.6. Conclusiones
44
5. CONCLUSIONES GENERALES
45
5. CONCLUSIONES GENERALES
46
6. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
47
6. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
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