El terrorismo
En esta investigación nos enfocamos en informar y analizar las consecuencias económicas
y secuelas psicológicas que dejo el terrorismo entre los años 1982-1988.
La historia del terrorismo en los años 82 -88 nos muestra que existieron dos grupos
terroristas que causaron más daño al Perú, estos son el MRTA y Sendero luminoso. Ellos
ocasionaron el retroceso o estancamiento del país debido a los atentados que produjeron,
este estancamiento se debió a dos factores. Uno de ellos era que los atentados
ocasionaban un gran efecto negativo en la economía peruana, es decir generaron pérdidas
materiales, la disminución considerable de la canasta básica y el PBI y la disminución de
inversiones extranjeras. En segundo lugar, produjo alteración en la sociedad, ya que
ocasiono traumas psicológicos en la población, como miedo, descontrol, ansiedad y
sentimiento de desamparo.
Por lo tanto, nosotros decidimos sondear cuáles fueron realmente las consecuencias
económicas y secuelas psicológicas que dejaron estos grupos terroristas. Para ello
realizamos una encuesta de 11 preguntas a un determinado grupo de afectados por los
atentados terroristas, para descubrir las verdaderas consecuencias y si coincidía con
nuestras hipótesis previamente plateadas de estas.
Actualmente en nuestro país sabemos que este fenómeno ha sido controlado en su gran
mayoría. Sin embargo, somos conscientes que entre los años 82 y 88 el terrorismo alcanzó
una presencia considerable en las principales ciudades del país.
Hemos decidido enfocarnos en las secuelas psicológicas y consecuencias económicas que
causó el terrorismo, debido que hemos percibido que en estos ámbitos ha proporcionado
más daño que en otros. Somos conscientes que en nuestro país el terrorismo todavía sigue
vigente y que es uno de los problemas nacionales más importantes, por ese motivo es
nuestro tema de investigación, porque nos importa el futuro y la tranquilidad de nuestra
sociedad se sabe que aun el terrorismo está presente en la sierra sur del país.
Uno de los objetivos más importantes de nuestra indagación es poder informar a la
población sobre cómo y dónde actúan y quiénes son los responsables de haber desatado
este fenómeno violento, el cual dejó muchas desgracias para muchas familias, hablando en
el ámbito económico y psicológico.
También contemplamos que una de las razones porque el terrorismo crece es debido a su
poder de captación de gente de pocos recursos, ya que con ideas trastornadas o
imponiendo la fuerza, convencen a aquellas personas ofreciéndoles una mejor calidad de
vida, la cual anhelan.
La principal dificultad que tendremos es la de poder encontrar un testigo directo al terrorismo
y que nos pueda contar las experiencias que vivió en aquella época, y así poder
enriquecer la investigación.
Por lo que finalmente, el tema que hemos decidido estudiar, son las consecuencias
económicas y secuelas psicológicas que dejaron los grupos terroristas Sendero Luminoso y
el MRTA en los adultos limeños que vivieron este fenómeno en los años 82-88.
¿Cuáles fueron las consecuencias económicas y secuelas psicológicas del terrorismo en
el Perú?
¿Por qué el terrorismo trajo tanta desgracia a nuestro país?
¿Cómo ha influido el terrorismo en el crecimiento económico del Perú?
. ¿Quiénes son los responsables de que este fenómeno violento se haya desatado en
nuestro país y quiénes son los más damnificados?
¿Dónde se sintió más la presencia del terrorismo?
¿Cuándo comenzó a sentirse la presencia de los movimientos terroristas más fuerte?
¿Cómo y dónde surgieron los movimientos terroristas?
No existe una definición específica para el terrorismo, pero según el experto en terrorismo
Walter Laquearen (1999) también ha contado sobre 100 definiciones con respecto al
terrorismo y concluye que “solamente la característica del general convenida en
generalmente es que el terrorismo implica violencia y la amenaza de la violencia.” Pero para
Boaz Ganor (s.f) fundador y Director Ejecutivo del Instituto de Política Internacional de Lucha
contra el Terrorismo sostiene que “el terrorismo es el uso deliberado de la violencia estado
dirigido contra civiles para alcanzar extremos políticos”.
Por lo tanto, se podría decir que el terrorismo es la actuación criminal de modo
indiscriminado de grupos subversivos que pretende crear alarma social con fines políticos y
económicos para respaldar una ideología política.
PRINCIPALES GRUPOS TERRORISTAS
Sendero Luminoso
Sendero Luminoso inició un conflicto armado en el país en 1980, tuvo como líder al profesor
filósofo Abimael Guzmán Reynoso. Rochlin (2003) afirma que este grupo terrorista se
convirtió en el clásico Partido Salinista que se construye desde el vértice hasta la base y
desde la ideología hasta la organización.
Podríamos decir que Sendero Luminoso aparece, por un lado, como portador de un orden
autoritario, que se expande de manera violenta en contraposición del Estado, y lucha no
sólo contra el Estado sino contra esos otros intentos más o menos democráticos que
surgían desde la sociedad en los años que el Perú iniciaba la democratización.
En consecuencia, el antropólogo Jean Billie (2003) afirma que, a través de la década de
1980, Sendero Luminoso creció tanto en el territorio que controlaba el número de militantes
que formaban parte de la organización, principalmente en la sierra central donde también
elaboraban y planeaban los ataques a las comunidades.
Uno de los atentados más relevantes según la Comisión de la Verdad y Reconciliación
(2003) nos describe que:
El atentado de Tarata fue uno de los más importantes atentados que realizo Sendero
Luminoso dejando víctimas mortales unas 25 personas muertas y 155 heridos y pérdidas
materiales superiores a los tres millones de dólares. Fuentes de la época sindicaban a
Maritza Garrido-Lecca Risco como la persona que estudio la zona antes de explotar el
coche bomba en Miraflores.
Según testimonios de militantes senderistas entrevistados por la comisión de la Verdad y
Reconciliación, el destacamento número doce de SL en Lima que estaba al mando del
“camarada Daniel” (identificado posteriormente como Carlos Mora La Madrid en los archivos
de la Comisión) fue el encargado de realizar esta acción.
En los últimos años (2008) Sendero Luminoso ha regresado a las actividades terroristas
como indica el diario El País (2008):
El 10 de octubre de 2008, Sendero Luminoso “realizó un ataque contra un convoy militar en
el que murieron 19 personas, doce de ellas militares, además de un desaparecido y 11
heridos, en lo que se consideró el peor atentado desde hacía una década. El ataque se
produjo en Tintaypunco, provincia de Tayacaja. Sendero Luminoso atacó el convoy con una
carga explosiva para, después, disparar con armas de larga distancia a la línea de vehículos
En conclusión, estas acciones generaron el apoyo de los campesinos a las acciones de
Sendero Luminoso y alguna simpatía por su lucha armada en contra del Gobierno,
principalmente en las ciudades de Ayacucho, Apurímac y Huancavelica. Sin embargo, sólo
una minoría de campesinos ingresó a sus filas con entusiasmo y aceptaron el pensamiento
maoísta y su doctrina, porque les parecía una ideología justa.
Movimiento Revolucionario Túpac Amaru
Para Matías (2006). El MRTA nace como tal, en 1982 como resultado de la unión de la
facción del Partido Socialista Revolucionario marxista y leninista (PSR-ml) liderado por Luis
Varesse Scotto y de elementos migrantes del Movimiento de Izquierda Revolucionaria el
militante (MIR-em) de Hugo Avellaneda, Antonio Meza, Elio Portocarrero y de Víctor Polay
afiliado al MIR-em el año1977, a su regreso de Europa.
En tanto, para Gálvez (1993), cuando surge públicamente el MRTA, las Fuerzas Armadas y
el Estado pensaron que era el título de fachada urbana de Sendero Luminoso. Sin embargo,
los antecedentes históricos de algunos componentes del MRTA, particularmente del MIR, se
remonta al año de 1959, cuando el APRA sufre un fraccionamiento, naciendo el "APRA
Rebelde" de Luis de la Puente Uceda, Elio Portocarrero Ríos y Gonzalo Fernández Gasco.
Los antecedentes que fija la Comisión de la Verdad y Reconciliación (2003) son las
siguientes:
El Perú no había sufrido conflictos armados internos significativos antes de 1980. Los
momentos de mayor agitación política y convulsión social con estallidos de violencia armada
(1930-1934, 1948-50, 1965, 1977-80) duraron poco tiempo, tuvieron un carácter local antes
que nacional y no registraron un gran número de muertes o desapariciones forzadas.
También El Estado, que había sido sumamente débil en el país, registró una expansión
acelerada en la segunda mitad del siglo veinte, especialmente, durante la década del
setenta. La renovada presencia estatal en las esferas económicas, sociales y políticas
alcanzó también a zonas marginales como el área rural andina, escasamente vinculada al
Estado si no era a través del servicio militar obligatorio o la escuela primaria.
Se debe tener en cuenta que en las épocas de los 80 y 90 el país no tuvo una integración
nacional y falta de reconocimiento de las regiones y sus costumbres, lo que permitió que los
grupos terroristas instauren ideas subversivas contra el Estado, para obtener la ayuda de las
comunidades rurales.
Las acciones más relevantes del MRTA según la Comisión de la Verdad y Reconciliación
(2003) nos muestra lo siguiente:
Las acciones más importantes de este grupo fueron el asesinato de policías, militares y
civiles, atentados con coches bomba, secuestros, el derribo de torres de alto voltaje e
incursiones con armas de guerra en centros urbanos, incluyendo a Lima. Dichas acciones
fueron el principal mecanismo para hacer notar su descontento con sectores públicos y
privados peruanos. Se estima en 1247 las víctimas de sus acciones a lo largo de los años,
un 1,8% del total de víctimas del Conflicto Armado Interno en Perú (1980-2000). A diferencia
del movimiento senderista, los militantes del MRTA vestían uniforme para no ser
confundidos con la población civil en las zonas alto-andinas, pero en las ciudades se
encubrían entre la población civil.
Como se observó en la cita anterior podemos apreciar que la exclusión social y la pobreza
en el Perú tienen un rostro totalmente rural y campesino. También en esas zonas y las
categorías sociales donde se concentró la mayor cantidad de víctimas acosadas por el
MRTA, no sólo a escala nacional si no dentro de los mismos departamentos más afectados
por la violencia y en las comunidades más alejadas de la sierra central como: Ayacucho,
Andahuaylas, Apurímac, VRAE, etc. En general son las distancias culturales entre las
víctimas y el resto del país las que resultan ser las más dramáticas en relación con el
terrorismo.
El MRTA tuvo acciones terroristas muy importantes según la Comisión de la verdad y la
Reconciliación (2003):
Entre 1984 y 1996, se obtuvo evidencias de que el MRTA habría realizado decenas de
secuestros individuales y colectivos. Estos secuestros eran una práctica frecuente orientada
a la obtención de beneficios políticos o económicos.
Los miembros del MRTA actuaban con gran precisión al momento de la aprehensión de sus
víctimas. En muchos casos, disparaban a sangre fría contra quienes trataban de impedir el
secuestro o incluso contra sus víctimas si estas ofrecían resistencia, como fue el caso del
empresario vidriero Pedro Miyasato Miyasato, realizado el 22 de abril de 1993. Además,
según la CVR, el cautiverio implicó tratos crueles, inhumanos y degradantes. Los miembros
del MRTA actuaban con gran precisión al momento de la aprehensión de sus víctimas. En
muchos casos, disparaban a sangre fría contra quienes trataban de impedir el secuestro o
incluso contra sus víctimas si estas ofrecían resistencia, como fue el caso del empresario
vidriero Pedro Miyasato Miyasato, realizado el 22 de abril de 1993. Además, según la CVR,
el cautiverio implicó tratos crueles, inhumanos y degradantes. En consecuencia, según lo
estudiado, el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA), también fue responsable de
la violencia sufrida en el Perú durante las últimas décadas del siglo XX. Esta organización
subversiva desató una guerra revolucionaria en 1984, cuando el Perú se encontraba
consolidando un proceso democrático (1980), que era apoyado por la mayoría de la
población.
A pesar de tanta violencia Sendero Luminoso no paraba con los ataques a la sociedad
limeña, quería llegar al poder atentando contra la población en zonas rurales como en zonas
urbanizadas. Una de nuestras fuentes oficiales, La Comisión de la Verdad y la
Reconciliación nos muestra un atentado que consterno al país, por parte de Sendero
Luminoso cuando ataco a la Embajada Japonesa en Lima:
El 17 de diciembre de 1996, en horas de la noche, se desarrollaba una reunión en la
residencia del embajador de Japón, Morihisa Auqui, en conmemoración del aniversario del
natalicio del Emperador Japonés Akihito, a la que habían asistido aproximadamente
seiscientas personas, entre ellas magistrados de la Corte Suprema, congresistas, ministros
de Estado, altos mandos de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional, diplomáticos y
políticos, además de otras personalidades. Mientras tanto, catorce integrantes del
Movimiento Revolucionario Tupac Amaru – MRTA- descendieron de una ambulancia,
supuestamente de “Alerta Médica”, estacionada frente a la Oficina de un Organismo No
Gubernamental (ONG) de Cooperación Técnica Alemana, colindante con la residencia
japonesa. Los integrantes eran: Néstor Fortunato Cerpa Cartolini (c) “Evaristo”, Roli Rojas
Fernández (c) Arabe”, Eduardo Nicolás Cruz Sánchez (c) “Tito”, Luz Dina Villoslada
Rodríguez (c) “Gringa”, Alejandro Huamaní Contreras, Adolfo Trigoso Torres, Víctor Luber
Luis Cáceres Taboada, Iván Meza Espíritu, Artemio Shigari Rosque (c) “Alex” o
“Cone”,Herma Luz Meléndez Cueva (c) “Cynthia”, Bosco Honorato Salas Huamán,
Salomón Víctor Peceros Pedraza, y otros dos que hasta la fecha no han sido identificados.
A las 20:00 horas, aproximadamente, el grupo de subversivos, armado con fusiles
Kalashnikov (AKM), pistolas ametralladoras UZI, lanza cohetes RPG, pistolas, revólveres,
granadas de mano, explosivos y máscaras antigás, entre otros equipos militares, ingresó al
interior de la mencionada ONG y abrió un forado en la pared colindante con la residencia
utilizando fuertes cargas explosivas. Luego ingresaron por el enorme hueco y procedieron a
reducir al personal de seguridad y tomar como rehenes a todos los invitados. Una vez
controlada la situación, los sediciosos dieron a conocer sus demandas utilizando como
medio a uno de los rehenes liberados: a) la liberación de los miembros del MRTA
encarcelados -que se estimaron en 458 hasta ese momento-; b) cambios en la política
económica; c) que los miembros del MRTA liberados y los integrantes del grupo que
ocupaba la residencia fueran trasladados a la selva central; y, d) el pago de un “impuesto de
guerra”.
Finalmente, por todo lo expuesto, es importante analizar el conflicto armado peruano como
parte de un proceso en el que las acciones de violencia transcurrieron a lo largo de varios
años, con aumentos graduales de intensidad y extensión geográfica, afectando la integridad,
principalmente a zonas marginales al poder político y económico, y dejando a los
campesinos indígenas como símbolos por excelencia de las víctimas por los actos
subversivos del MRTA.
CONSECUENCIAS ECONÓMICAS
INFRAESTRUCTURA: Roldan (1995) afirma que “cada torre de alta tensión derribada le
cuesta al Estado 30,000 dólares y la formación de un profesional desde el inicio de su
educación hasta su culminación, nada menos que 20,000 dólares. La primera torre fue
derribada el 28 de julio de 1980 en Huancavelica, en momentos que el recién reelecto,
arquitecto Fernando Belaúnde Terry, leía su primer mensaje al país, en el Congreso de la
República como Presidente Constitucional; el lugar elegido por SL para esta primera acción
fue el caserío de Chonta, Huancavelica a 5,000 msnm; esta torre pertenecía a una de las
tres líneas de la troncal del sistema interconectado del Mantaro (Asco) que abastece de
energía eléctrica a gran parte del territorio nacional. El número de torres de alta tensión
derribadas fue de aproximadamente de 1,811 en trece años de lucha armada”
FINANCIERA: Para Víctor Manuel (1994) Sendero Luminoso y el MRTA afirma que “uno
de los fines de Sendero Luminoso como el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru tratan
de quebrar la infraestructura económica del país como parte del propiciado colapso a nivel
nacional e internacional; uno de los hechos más importantes fue la eliminación de técnicos
agroindustriales en Huaral quienes realizaban proyectos para el desarrollo del país , de esta
manera Sendero Luminoso provocaba desconcierto de inversión en el país a nivel nacional
como internacional. También atentaba contra instalaciones, obras de arte, vías de
comunicación, torres de alta tensión, fundo, etc. Atentaban contra las cosas que significaban
progreso y desarrollo. Las sumas en pérdidas económicas superan los 26,000 millones de
dólares
SOCIALES: A lo largo de la época del terrorismo sabemos que hubo muchas víctimas
producto de los atentados. Aquellas víctimas guardaron silencio por mucho tiempo por
miedo a las represarías de estos grupos.
Sin embargo, de la comisión de la verdad y reconciliación (2002) lanzó un programa el cual
lo titulo “La verdad después del silencio”. Este programa consistía en recoger testimonios de
personas que sufrieron los atentados, secuestros, pérdida de familiares, etc. Teniendo como
fuente de información a las principales ciudades que fueron víctimas de este fenómeno
violento, entre ellas la ciudad de Ayacucho, la cual fue la más afectada por los grupos
terroristas. Esta tarea fue complicada según Ludwig Huber, Coordinador de Investigación de
la Sede Centro Sur, cuenta su experiencia:
Hay una tremenda demanda, la gente viene y quiere dar su testimonio, que alguien lo
escuche, después de 15 o 20 años es la primera vez que una entidad del Estado viene y les
pide que cuenten lo que ha pasado. En Ayacucho hemos pasado ya los tres mil testimonios,
somos tres personas en la oficina, recibimos entre tres y diez personas por día y tenemos
seis equipos móviles que van a las comunidades. El testimonio es una entrevista de hora y
media, ahora si es necesario tomamos más tiempo, a veces hasta cuatro horas, depende
del caso; son casos horrorosos. Es algo muy fuerte, tanto para la persona entrevistada como
para el entrevistador, porque en el momento de la entrevista se revive lo que pasó y todos
quedamos afectados. La meta de la sede son 4500 testimonios y estamos en 3200, creo
que a la meta llegamos sin problemas, lo complicado es que cuando un equipo móvil va al
campo, por la cantidad de gente tienen que tomar cinco o seis testimonios por día que es
una locura. La gente tiene que saber que nosotros al no poder llegar o ellos, al no poder dar
su testimonio no están excluidos de una reparación en caso de que la haya, porque hay
mucha gente que declara por recibir algo, pero esta también este afán de contarle a alguien
que no es tu vecino, ni tu hermano, que viene con la disposición de escuchar lo que te ha
pasado a ti y a tu familia. (Comisión de la verdad y reconciliación, 2002,).
Uno de estos testimonios le pertenece a la señora María Huamán quien sufrió el atentado en
la calle Tarata (Miraflores) en donde explotó un coche bomba en 1992 y también fue víctima
del ataque al establecimiento de Acción Popular en 1983, puesto que padeció la muerte de
su madre. (Comisión de la verdad y reconciliación, 2002). Posteriormente ella se manifestó y
les dio un mensaje a sus agresores diciendo:
“No guardo resentimiento alguno ni odio ante aquellos que atentaron contra mi familia. Pero
sí debo decir que la militancia de Acción Popular sufrió una gran pérdida por estos
dirigentes”
Así como la señora María Huamán hubo muchas personas damnificadas que concluyeron
que guardarles rencor a sus agresores no es la solución a sus problemas sentimentales o
físicos.
Encontramos el caso del coche bomba que explotó en la avenida Arequipa en el centro de
lima en donde hubo dos afectadas, principalmente la señora Celestina Rafaela, vendedora
ambulante, y la estudiante Mardell Cacahay, quienes sufrieron quemaduras de segundo y
tercer grado. La hija de la señora Celestina se pronunció y dio un mensaje apelando a la
susceptibilidad de las personas que ignoraron a su madre cuando ella estaba tirada en el
suelo, diciéndoles a todos los peruanos que debemos aprender a “ver con los ojos del
corazón”. (Comisión de la verdad y reconciliación, 2002)
SECUELAS PSICOLÓGICAS
Emociones traumáticas: Los terroristas usaron el terror para alterar el orden de la
sociedad y de esta forma crear un estado de alarma y temor en toda la población. Fue así
que se empezaron a manifestar los primeros síntomas de lo que más adelante se convertiría
en un clima de descontrol total.
La desesperación de la gente facilitó el accionar de estos grupos terroristas, los cuales no
encontraron obstáculo alguno para llevar a cabo estos actos. Las personas empezaron a
generar traumas que los dejarían marcados por el resto de sus vidas, como consecuencia
de estos atentados. Uno de ellos es el miedo. Durante mucho tiempo se vieron obligados a
guardar silencio y soportar todos los maltratos (físicos y psicológicos), antes de que los
descubran y los asesinen a ellos y sus familias. Los niños crecieron en un ambiente frío,
hostil y agresivo, lo cual marcó su personalidad. También se observó descontrol, pues ante
los constantes atentados, la gente no sabía qué hacer ni a dónde huir. No encontraban
seguridad en ningún lugar. Esto, poco a poco suscitó ataques de pánico, fobia, ansiedad y
estrés.
Por esto, Joaquín Samayoa (1989) afirma que (…) los cambios cognitivos y
comportamentales, ocasionados por la necesidad de adaptarse a la guerra y que precipitan
la deshumanización de la persona son en primer lugar: La desatención selectiva y el
aferramiento a prejuicios, los cuales cumplen una función defensiva contra los temores y
reflejan la incapacidad emocional para lidiar contra las complejidades de la realidad (…)
Los momentos vividos por estas personas (víctimas de los atentados) han dejado recuerdos
traumatizantes, es por esto por lo que estarán presentes en esa persona, pues sienten que
pueden volver a ocurrir en cualquier momento. Estas experiencias vividas por el sujeto,
generan traumas crónicos. Ante cualquier acto que ellos relacionen con lo anteriormente
vivido, despierta sentimientos de desesperación y ansiedad.
La población se encontraba vulnerable, es por esto que los atentados significaron el punto
de quiebre que desencadenó la serie de consecuencias lamentables antes mencionadas.
Sentimiento de desamparo:
El sentimiento de desarraigo, debido a los constantes desplazamientos, influenció en el
empobrecimiento de miles de peruanos e impidió la posibilidad de lograr un desarrollo
humano sostenible.
Además, tuvieron que adaptarse a una forma de vida muy dura, pues no contaban con
infraestructura, servicios básicos, ni la ayuda del gobierno.
Cada vez que ocurría un atentado, el gobierno no se hacía presente para ayudar a los
damnificados, ni para brindarles seguridad.
Han transcurrido 13 años desde que en el país se iniciara el desplazamiento. A pesar de su
profundidad, el problema no ha merecido la atención del Estado y muy marginalmente de las
instituciones privadas. Consecuentemente, no existen planes o programas nacionales o
regionales dirigidos a esta población. Isabel, Coral.
Es en este contexto que Tramontana Cubas señala: Es en este marco donde el respeto a
los Derechos Humanos tiene un lugar principal, ya que en la lucha contra el terror es el
Estado el que tiene que demostrar que es moralmente superior y por lo tanto no debe caer
en los métodos que utilizan quienes solamente quieren destruir el orden público. Por eso la
prioridad del Estado peruano es pacificar al país actuando con justicia y dentro del marco
legal vigente.
Como consecuencia hubo emigración interna, la gente huyó para salvar sus vidas, dejando
tras de sí familiares, tierras y pertenencias. Miles abandonaron las zonas andinas para
refugiarse en las ciudades como Lima.
Las familias fueron las más afectadas por este conflicto armado, pues la ausencia de los
padres y la separación de los hermanos significaron la disgregación del hogar. Y en muchos
casos causó la desaparición de familias enteras. Todos esos años de terror aún no han sido
olvidados, pues han dejado heridas profundas.
Método
El estudio se realizará a las personas afectadas por el terrorismo ya sea económicamente o
psicológicamente. Sin embargo, encuestaremos a 50 (25 hombres y 25 mujeres) personas
de 50 a 80 años de edad que vivieron en Lima aquella época en donde el terrorismo creció
enormemente.
Para llevar a cabo esta tarea saldremos en busca de testimonios en los distritos más
afectados, estos son: San Juan de Lurigancho, Comas, La victoria, Miraflores y Lima. Luego
de recolectar la información, analizaremos y presentaremos en gráficos estadísticos los
resultados obtenidos.
La siguiente encuesta tiene como objetivo analizar e informar las consecuencias que dejaron
los grupos terroristas (MRTA Y SL) en el ámbito económico y psicológico.
Para ello, se les plantearán 11 preguntas, a las cuales les pediremos que, por favor,
contesten con sinceridad marcando la casilla correspondiente a la opción de su preferencia.