Introducción
Para conseguir un objetivo deportivo durante el transcurso de una
temporada debe existir una correcta progresión, es decir, tiene que haber una
organización adecuada del entrenamiento a través de una lógica de control.
Este objetivo deportivo, ya sea a corto, a medio o a largo plazo, debe
realizarse siguiendo unos principios establecidos. Si por el contrario se entrena de
manera intuitiva y sin ningún tipo de control, el entrenamiento no cumplirá
correctamente con su función. Por lo tanto, cualquier entrenamiento tiene que
estar íntegramente controlado, establecerse de manera individual y ser
previamente organizado por un experto en la materia.
Para ayudarnos a organizar bien nuestro plan de entrenamiento existen los
macrociclos, estos son básicamente la unión de varios mesociclos, a la vez
incluyen los micros que son las semanas hasta llegar a la unidad de
entrenamiento diario. Se trata de la unidad organizativa más general de las tres
que existen en la planificación de un entrenamiento. Su duración puede
comprender un trimestre, un semestre o toda una temporada. Si el entrenamiento
se lleva a cabo durante una temporada completa, esta suele estar formada por
uno, dos o tres macrociclos como mucho.
Un macrociclo es una herramienta esencial en el plan de entrenamiento de
cualquier deportista, ayuda a establecer objetivos claros a corto y mediano plazo
para así lograr los resultados que se están buscando