EL PICOZAPATO
Balaeniceps rex, también conocido como picozapato, es un ave pelecaniforme de
color gris, aspecto prehistórico y una altura de más de metro y medio que la
convierte en una de las aves más altas del planeta.
Vive silenciosa y solitariamente en ciénagas y zonas estancadas de las regiones
tropicales de África, especialmente en países como Uganda y, a pesar de su
tamaño, es muy difícil de observar debido a que se encuentra en grave peligro de
extinción.
Aunque su alimentación mayormente se compone de peces y ranas, también tiene
la costumbre de atacar de un modo terrorífico al último animal que podríais
imaginar: su hermano.
Por lo general, las hembras ponen sólo dos huevos en cada ocasión y, una vez
que eclosionan, se encargan de vigilar el nido, situado en la tierra, cuidando a
ambas crías a la vez.
Sin embargo, en una macabra representación de la teoría evolucionista de la
“supervivencia del más fuerte“, en el momento que ambos pollitos se encuentran
solos se enzarzan en una pelea terrible a base de empellones y picotazos tras la
cual sólo puede quedar uno.
Esto no significa que uno muera; sino que, curiosamente, cuando los padres
vuelven al nido desarrollan un terrible rechazo hacia el polluelo que ha salido peor
parado, haciendo que el pobre animal tenga que marcharse e intentar sobrevivir
solo. Por desgracia, eso no suele ocurrir y después de tratar de sobrevivir sin
ayuda de sus progenitores acaba muriendo pasados unos días.
Como consecuencia, sobrevive el más fuerte, sí, pero la población de la especie,
ya mermada de por sí, se hace cada vez más baja, haciendo que, como os decía
al inicio, se encuentre en grave peligro de extinción.
Esta práctica, conocida como cainismo, es habitual en otras muchas especies y, a
pesar de lo terrible que resulta, no deja de ser otra de las muchas curiosidades
que encierra la naturaleza a la espera de que las vayamos descubriendo poco a
poco.