INSTITUTO MEXICANO DEL SEGURO SOCIAL
HOSPITAL GENERAL REGIONAL “IGNACIO GARCIA TELLEZ”
DEPARTAMENTO DE PEDIATRIA
PROTOCOLO DE INVESTIGACION
INGESTA DE BEBIDAS AZUCARADAS Y SU RELACIÓN CON LA
OBESIDAD INFANTIL
INVESTIGADOR : R1P GALLEGOS CRUZ LILIANA
ASESOR: DRA. ELENA CRUZ NUÑEZ
Orizaba, Veracruz 2010
MARCO TEORICO
El sobrepeso y obesidad infantil son un problema de salud pública creciente en
todo el mundo. En años recientes se ha observado un incremento de su
prevalencia no sólo en países desarrollados, sino también en países en vías de
desarrollo como México. En nuestro país, la Encuesta Nacional de Salud y
Nutrición del 2006 (ENSANUT 2006) reporta una prevalencia de 26% de
sobrepeso y obesidad en niños de 5 a 11 años de edad, que equivalen
alrededor de 4’158,800 escolares en el ámbito nacional, lo que representa un
incremento de 39.7% en siete años (ENN 1999: 18.6%). En cuanto a la
prevalencia en adolescentes de 12 a 19 años de edad, de 1999 a 2006, se
observa un incremento en sobrepeso de 21.6 a 23.3 (7.8%) y en obesidad de
6.9 a 9.2 (33.3%).(6) LAS ACOTACIONES BIBLIOGRAFICAS EN ORDEN DE
APARICION...
A nivel mundial se han tomado medidas preventivas para reducir los índices tan
elevados de sobrepeso y obesidad, dentro éstas destacan mejorar los hábitos
alimenticios, realizar ejercicio físico y disminuir las horas de sedentarismo
(inactividad). Este tipo de medidas disminuyen las complicaciones derivadas
del sobrepeso y obesidad, como diabetes mellitus tipo 2, hipertensión arterial,
dislipidemia, enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares, o problemas
psicoafectivos, entre otros. El tratarse de un problema de salud pública justifica
la urgencia de aplicar medidas conducentes a la prevención y diagnóstico del
sobrepeso y obesidad en los escolares y adolescentes, así como a la detección
temprana de sus comorbilidades para una referencia oportuna, lo anterior con
el fin de contribuir a mejorar la calidad de vida de quienes padecen este
problema de salud.
La obesidad es una enfermedad crónica, compleja y multifactorial que se
puede prevenir. Es un proceso que suele iniciarse en la infancia o adolescencia
y se establece por un desequilibrio entre la ingesta y el gasto energético. En su
origen se involucran factores genéticos y ambientales que generan un trastorno
metabólico, que a su vez conduce a una excesiva acumulación de grasa
corporal sobrepasando el valor esperado según el índice de masa corporal IMC
para el género y edad del [Link] consenso general de que una relación
del IMC con la edad se debe de utilizar. La obesidad infantil ha sido definida
considerando la relación entre el peso total y la talla estimada, mediante el IMC
(peso expresado en kilogramos /talla expresada en metros al cuadrado). El
Sobrepeso se establece a partir del percentil 85 del IMC y la Obesidad a partir
del percentil 95(1).
DIMENSIONES DE LA EPIDEMIA DE OBESIDAD INFANTIL (NO
SUBTITULOS O INCLUIRLOS EN EL TEXTO)
El estilo de vida de las sociedades industrializadas y en vías de desarrollo ha
hecho que la obesidad haya ido progresando de forma significativa, afectando
de igual manera al grupo de edad infantil y adolescente. El problema en el caso
de los niños es que la idea errónea de que el exceso de peso en la población
infantil es sinónimo de salud ha hecho que no se considerase la obesidad como
una enfermedad hasta hace relativamente poco tiempo. Mientras tanto, un
porcentaje creciente de niños y adolescentes comenzaban a desarrollar
obesidad, y no sólo eso, sino un grado de ella cada vez mayor. Para cuando las
autoridades sanitarias empezaron a interesarse por el problema, las cifras de
obesidad se habían triplicado en sólo tres décadas y comorbilidades típicas de
la edad adulta eran ya frecuentes en niños y adolescentes obesos. En el
momento actual los países en vías de desarrollo son los que están sufriendo
con más virulencia la progresión de la epidemia infantil por el muy rápido
incremento de la ingestión calórica y la disminución del nivel de actividad física.
En áreas geográficas como Asia y Latinoamérica el problema es incluso mayor
porque estas poblaciones tienen una mayor tendencia al desarrollo de
obesidad central y de síndrome metabólico(1).
CAUSAS DE LA EPIDEMIA DE OBESIDAD EN LA EDAD INFANTIL(NO
SUBTITULOS O INCLUIRLOS EN EL TEXTO)
En México el factor de riesgo que más se asocia a la obesidad en los niños es
la modificación en los patrones de alimentación con dietas con un alto valor
calórico, y la disminución en el grado de actividad física. Con respecto a la
alimentación el estudio realizado a partir de la Encuesta Nacional de Ingresos y
Gastos de los Hogares, en el año 1998 describe el incremento en el porcentaje
de alimentos ricos en carbohidratos refinados como refrescos, jugos, mientras
que disminuyó el consumo de frutas, vegetales, carnes y lácteos.
En el desarrollo de la obesidad intervienen tanto factores genéticos como
ambientales, aunque en medida variable. Circunstancias ambientales o
genéticas extremas pueden determinar obesidad, aunque lo más frecuente es
que sea el resultado de la interacción entre un ambiente genético
predisponente y unas circunstancias ambientales permisivas. A lo largo de la
evolución, los individuos con una mejor capacidad para almacenar energía
tenían una mayor probabilidad de sobrevivir. Probablemente ésa es la razón de
que a lo largo de la evolución se hayan seleccionado genes que promueven la
acumulación de grasa. El tamaño de las raciones ha aumentado
considerablemente y el nivel de actividad física ha disminuido. Los genes
ahorradores están actuando en formas de vida en las que no hay limitación
alimentaria y en las que el nivel de actividad física es menor del que existía
cuando se seleccionaron. Ésta es una de las teorías más convincentes sobre la
etiología y la progresión de la obesidad en nuestro entorno. Los factores
ambientales ejercen su efecto ya desde la vida intrauterina; y así, en casos de
desnutrición o sobrealimentación materna, el riesgo de obesidad infantil (sobre
todo de tipo abdominal) aumenta. Otras circunstancias, como el adelanto del
rebote adiposo o el tabaquismo en la madre, se consideran también factores
ambientales de riesgo para el desarrollo de obesidad infantil (1). Básicamente,
y como primer problema, se ha detectado un aumento en el consumo calórico
diario total a través de un aumento del tamaño de las raciones y del consumo
de productos de alta densidad calórica. Además, se ha desestructurado la
estructura habitual de la ingestión: el consumo de frutas y verduras está por
debajo de las recomendaciones diarias, así como el de cereales. El consumo
de lácteos se va reduciendo conforme aumenta la edad y es mínimo en la
población adolescente. El exceso de calorías ingeridas procede
fundamentalmente de bebidas azucaradas y embutidos(4).
DIAGNOSTICO
El IMC no puede ser utilizado de forma absoluta en la población infantil por dos
razones: porque el desarrollo de niños y niñas es diferente y porque la talla,
considerada un valor constante en la población adulta, no lo es en la edad
infantil. Por todo ello el IMC, que mantiene una buena correlación con el
contenido de grasa corporal en niños, puede ser utilizado para evaluar
obesidad pero de forma relativa. A través de unas tablas de percentiles de IMC
realizadas en función de la edad y el sexo podremos diagnosticar la obesidad.
Si el IMC está por encima del percentil 95 de la tabla de referencia podemos
concluir que el niño es obeso, y si está por encima del percentil 85 se considera
que está «en riesgo de obesidad» o sobrepeso(3). Sin embargo, en este punto
llegamos a una nueva encrucijada. ¿Qué valores de referencia utilizar? Existen
básicamente dos referencias internacionales: las tablas del Instituto de Salud
Americano (NHANE), basadas en datos epidemiológicos, y las tablas de Cole,
elaboradas a partir de un modelo matemático y con diferentes versiones para
diferentes áreas geográficas(2). En cualquier caso, la Organización Mundial de
la Salud recomienda que se utilicen de forma preferente las referencias
poblacionales propias, en caso de existir.
Dado que no sólo hay más prevalencia de obesidad sino que los niños obesos
cada vez son más obesos, sería deseable poder establecer diferentes grados
de afectación. Por el momento sólo podemos diagnosticar obesidad como un
carácter dicotómico, pero no podemos clasificar grados de obesidad infantil
(algo que sí es posible en la población adulta)(1).
Tratamiento
El objetivo principal del tratamiento es disminuir el peso corporal y la masa
ósea, pero asegurando un crecimiento normal. El peso ideal debe mantenerse
a lo largo del tiempo y para ello es necesario modificar la conducta alimentaria
y la actividad física. En resumen, un tratamiento multidisciplinario, para lo que
se requiere un equipo compuesto por pediatras, dietistas, especialistas en
educación física, enfermeras y psicólogos(1)(4).
Dieta
En niños, sólo en muy raras ocasiones se necesitan grandes restricciones
calóricas. En niñosy adolescentes con obesidad moderada es suficiente una
restricción calórica del 30-40% de los requerimientos calóricos teóricos
(generalmente una dieta entre 1.200 y 1.300 kcal). Se administra en forma de
una dieta equilibrada con 25-30% de grasa, 50-55% de hidratos de carbono y
15-20% de proteínas, repartiéndose en 5-6 comidas. Conviene beber
abundante agua. Con este tipo de dieta se describen muy pocos efectos
secundarios, no se afecta el crecimiento longitudinal y los niños pueden perder
unos 0,5 kg por semana. Se utilizan durante un corto período de tiempo y
constan de entre 600 y 900 kcal por día. Es obligatorio el control del
crecimiento, así como las posibles modificaciones del electrocardiograma,
principalmente el ritmo cardiaco y el acortamiento del intervalo QT.
Actividad física
El aumento de la actividad física es un componente importante del tratamiento.
Se debe realizar actividad moderada al menos durante 30 minutos al día.
Muchos niños disfrutan realizando deportes organizados y en compañía de sus
padres, hermanos y amigos.
Terapia conductal
El enfoque conductal en el tratamiento de la obesidad se desarrolló a partir de
la teoría del aprendizaje social. En relación con la alimentación es necesario el
establecimiento de metas intermedias y finales, con objeto de evitar
frustraciones. Hay que esperar recaídas, para las que deben tenerse
soluciones ya preparadas.
El fin principal de las estrategias de reforzamiento es compensar las posibles
frustraciones debidas a alteraciones de los planes previstos.
JUSTIFICACION
La epidemia de obesidad entre los niños y jóvenes sigue creciendo por lo que
existe la necesidad de identificar los factores determinantes modificables de
desequilibrio energético. Aunque la promoción de estilos de vida más activo
sigue siendo crucial, mejorar las opciones de alimentos y bebidas es de
máxima prioridad. El consumo de bebidas azucaradas, incluyendo refrescos,
bebidas deportivas, bebidas energéticas, limonada y otros jugos de fruta, se ha
relacionado con el aumento de peso excesivo en los niños(4). La
concientización de los pediatras de estas tendencias es fundamental para
ayudar a los niños y los padres de destino a identificar los hábitos alimentarios
que pueden contribuir al exceso de calorías y la obesidad. Las instituciones de
salud deben contar con un buen control del estado nutricional del paciente
pediátrico para evitar enfermedades; por lo tanto, es necesario evaluar
periódicamente el crecimiento de cada niño, determinando la progresión e
interrelación del peso y talla, para diagnosticar oportunamente la existencia de
sobrepeso u obesidad, por lo cual es necesario determinar cual se la relacion
entre ingesta de bebidas de alto contenido calorico, tales como jugos y bebidas
azucaradas, y la obesidad en preescolares y escolares.
PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA
¿Cuál es la relación ENTRE la ingesta de bebidas azucaradas y obesidad
infantil?
HIPOTESIS
H1: la ingesta de bebidas azucaradas se asocia con la obesidad infantil.
H0:la ingesta de bebidas azucaradas no se asocia con la obesidad infantil.
HIPOTESIS ALTERNA
-la ingesta elevada de bebidas energetizantes se asocia frecuentemente a
obesidad infantil.
- la ingesta de jugos industrializado se asocia frecuentemente a obesidad
infantil.
CRITERIOS DE INCLUSION
1. PACIENTES EN EDAD COMPROMETIDA ENTRE 3-15 AÑOS
2. PACIENTES CON ANTECEDENTE DE INGESTA DE BEBIDAS
AZUCARADAS Y/O ENERGISANTES.
3. PACIENTES DERECHOHABIENTES DEL IMSS ORIZABA
4. PACIENTES CUYOS PADRES ACEPTEN PÁRTICIPAR EN EL
ESTUDIO Y HAYAN FIRMADO EL CONSENTIMIENTO INFORMADO PARA
TALES FINES.
CRITERIOS DE EXCLUSION
1. PACIENTES NO DERECHOHABIENTES
2. PACIENTES MENORES DE TRES AÑOS Y MAYORES DE 15 AÑOS
3. PACIENTES CUYOS PADRES NO ACEPTEN PARTICIPAR EN EL
ESTUDIO.
4. PACIENTES QUE NO BRINDEN DATOS REQUERIDOS PARA EL
ESTUDIO
TABLA DE OPERATIVIZACION DE VARIABLES
TIPO DE VARIABLE DEFINICION DEFINICION ESCALA DE
CONCEPTUAL OPERACIONAL MEDICION
INDEPENDIETE: Es la introduccion Sera la cantidad Ordinal
al tubo digestivo de bebidas
INGESTA DE BEBIDAS de bebidas industrializadas Baja ingesta:
AZUCARADAS industrializadas adicionadas de 250 a 500 ml
adicionadas de edulcorantes de promediop por
edulcorantes de alto contenido semana
alto contenido calorico Ingesta
calorico . ingeridas medida moderada: 750
en ml promedio ml a 1 lt
por semana. promedio por
semana
Ingesta
Elevada: mas de
1 lt promedio
por semana
Exceso de peso Sera el exceso Ordinal
DEPENDIENTE:
dado por el de peso de
aumento de grasa acuerdo al IMC sobrepeso
OBESIDAD INFANTIL
corporaL IMC mayor del
SOBREPESO p85 en la tabla
IMC por encima de referencia
de la percentil 85
y menor a la
percentil 95.
OBESIDAD esta
por encima del obesidad
percentil 90 en IMC mayor p95
la tabla de en la tabla de
referencia. referencia
DISEÑO: Observacional, transversal, analitico.
TIPO DE ESTUDIO: SERIE DE CASOS
PERIODO DEL ESTUDIO: marzo del 2010.-Febrero del 2011
LUGAR DE REALIZACIÓN: Hospital General Regional de Orizaba Nº1,
consulta externa de Pediatria
POBLACIÓN: Derechohabientes en edades de 3 a 15 años de edad que
acudan a la consulta externa de pediatría con diagnostico de sobrepeso y/o
obesidad
MUESTRA: La obtenida por Censo.
METODOS:
Se captara a los pacientes que se presenten a la consulta externa de pediatría
en edad de 3 a 15 años, en el periodo comprendido entre marzo del 2010 y
febrero del 2011 , se pesaran en bascula con estadimetro, se calculara el IMC y
en aquellos con IMC mayor al percentil 85 en la curva de referencia y el
diagnostico de Sobrepeso y en aquellos con IMC mayor a la percentil 95 en la
curva de referencia y el diagnostico de obesidad. En dichos pacientes se
informara a los padres o tutores acerca del propósito del estudio, se les
brindara orientación para resolver cualquier duda y una vez que estén de
acuerdo en participar firmaran un formato de consentimiento informado
elaborado especialmente para ello (anexo) posteriormente se realizara una
entrevista en la cual se interrogara ingesta de bebidas industrializadas, tipo de
bebidas, cantidad de mililitros por semana, estos datos se capturaran en una
hoja de registro (anexo) al termino de la fecha de captación se analizaran todos
los datos obtenidos mediante sofware. EPI-INFO6 para determinar la
significancia estadística entre la ingesta y obesidad. De dicho análisis
estadístico se determinaran discusión y conclusiones.
ANÁLISIS ESTADÍSTICO: Softwer EPI-INFO6
RECURSOS.: Los propios del investigador y de la Institución
1. Bascula con estadimetro
2. Curva percentil de IMC
3. Hojas blancas
4. Computadora
5. Lapiceros
6. Calculadora
7. Impresora
ETICA: 6ª Revisión de la Declaración de Helsinki de la Asociación Médica
Mundial en la 59ª Asamblea General, Seúl, 2008
CRONOGRAMA DE ACTIVIDADES
ACTIVIDADES MAYO JUNIO JULIO AGOSTO SEPT OCTUBRE NOVIEMBRE
ELABORACION DEL PROTOCOLO
AUTORIZACION DEL
PROTOCOLO
OBTECION DE DATOS
ANALISIS DE DATOS
RESULTADOS
BIBLIOGRAFIA
1. Obesidad infantil A.I. Jiménez Millán1, A. Zugasti Murillo*, V.M. Andía
Melero1, B. Moreno Esteban1 Servicio de Endocrinología. España.
2. Trends in the Diagnosis of Overweight and Obesity in Children and
Adolescents: Lacey Benson, Heather J. Baer and David C. Kaelber.pèdiatrics.
3. Obesity Evaluation and Treatment: Expert Committee
Recommendations. Sarah E. Barlow and William H. Dietz. Pediatrics
4. Increasing Caloric Contribution From Sugar-Sweetened Beverages and
100% Expert Committee Recommendations Regarding the Prevention,
Assessment. Pediatrics.
5. Screening for Obesity in Children and Adolescents: US Preventive
Services Task
6. Boletin de Practica Medica. Noviembre del 2006. Secretaria de Salud.
7. Identifying Risk for Obesity in Early Childhood
8. Effect of Infant Feeding on the Risk of Obesity Across the Life Course: A
Quantitative Review of Published Evidence
9. Active Healthy Living: Prevention of Childhood Obesity Through
Increased Physical Activity. Asociacion Americana de Pediatria.
10. Association of Comorbidity with Obesity in Mexican Children and
Adolescents. Arturo Perea-Martinez, R. L. Carbajal, H. R. Rodriguez, R. J.
Zarco, F. R. Barrios