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René Guénon: Filosofía y Esoterismo

René Guénon fue un matemático, filósofo y esoterista francés que se convirtió al Islam. Estudió a fondo las doctrinas y religiones orientales y se esforzó por transmitir el pensamiento oriental a Occidente de manera fiel a su espíritu. Publicó varios libros criticando la modernidad y defendiendo las civilizaciones tradicionales. Se mudó a El Cairo en 1930 donde falleció en 1951, siendo una figura influyente en el campo de la metafísica y la defensa de las tradiciones espiritual

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  • historia,
  • pensamiento occidental,
  • iniciación,
  • esoterismo,
  • críticas a Guénon,
  • simbolismo,
  • obras de Guénon,
  • cultura tradicional,
  • signos de los tiempos
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René Guénon: Filosofía y Esoterismo

René Guénon fue un matemático, filósofo y esoterista francés que se convirtió al Islam. Estudió a fondo las doctrinas y religiones orientales y se esforzó por transmitir el pensamiento oriental a Occidente de manera fiel a su espíritu. Publicó varios libros criticando la modernidad y defendiendo las civilizaciones tradicionales. Se mudó a El Cairo en 1930 donde falleció en 1951, siendo una figura influyente en el campo de la metafísica y la defensa de las tradiciones espiritual

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René Guénon

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René Guénon
Rene-guenon-1925.jpg
Réne Guénon a los 38 años, en 1925.
Información personal
Nombre de nacimiento René Jean Marie Joseph Guénon
Nombre en francés René Jean-Marie-Joseph Guénon Ver y modificar los datos en
Wikidata
Nacimiento 15 de noviembre de 1886
Blois, Loir y Cher, Francia Bandera de Francia
Fallecimiento 7 de enero de 1951 (64 años)
El Cairo, Egipto Bandera de Egipto
Nacionalidad Francesa
Religión Islam e Hinduismo Ver y modificar los datos en Wikidata
Información profesional
Ocupación Matemático, filósofo, esoterista.
Principales intereses: metafísica, esoterismo, simbolismo, mitología, gnosis,
textos religiosos, historia, masonería, matemáticas, sociedad, crítica social,
religión comparada.
Ideas notables: crítica de la modernidad desde la perspectiva metafísica.
Refundación del esoterismo occidental usando ideas de las civilizaciones asiáticas
Miembro de Orden Martinista Ver y modificar los datos en Wikidata
Distinciones
Concours général (1904) Ver y modificar los datos en Wikidata
[editar datos en Wikidata]
René Guénon o Abd al-Wâhid Yahyâ (Blois, 15 de noviembre de 1886 - El Cairo, 7 de
enero de 1951) fue un matemático, masón, filósofo, y esoterista francés.

De profesión matemático, es conocido por sus publicaciones de carácter filosófico


espiritual y su esfuerzo en pro de la conservación y divulgación de la tradiciones
espirituales. Fue un intelectual que sigue siendo una figura influyente en el
dominio de la metafísica. Se le relaciona con Ananda Coomaraswamy, otro gran
esoterista del siglo XX.

Gran estudioso de las doctrinas y de las religiones orientales, se esforzó por


aportar a Occidente una visión no simplista del pensamiento oriental, especialmente
de la India y por su defensa de las civilizaciones tradicionales frente a
Occidente. En sus escritos, él se propone «exponer directamente algunos aspectos de
las doctrinas metafísicas orientales»1 y de «adaptar estas mismas doctrinas a los
lectores occidentales, [...]2 siendo completamente fiel a su espíritu».1Destaca,
también, su crítica a la civilización occidental desde presupuestos metafísicos ―y
no ideológicos ni políticos―.

Índice
1 Biografía[3]
2 Análisis de su obra
3 Pensamiento
4 Críticas a su obra
5 Obras
6 Referencias
7 Bibliografía
8 Enlaces externos
Biografía3
René Guénon, hijo único de Jean-Baptiste y de Anna-Léontine Jolly, nació en Blois
el 15 de noviembre de 1886. Como la mayoría de los franceses de la época, nació en
una familia católica. Poco se sabe de ella, aunque parece que su padre era
arquitecto. Transcurre en esta ciudad una infancia y una adolescencia normales,
recibiendo la primera educación de su tía materna, institutriz, y continuándola
luego en la escuela de Notre-Dame des Aydes, conducida por religiosos. En 1902 pasó
al colegio Augustin-Thierry y al año siguiente se recibió de bachiller «ès lettres-
philosophie».

En 1904 se mudó a París para seguir un curso académico de matemáticas superior en


el colegio Rollin. Sin embargo, en 1906 aproximadamente interrumpe sus estudios
universitarios a causa de su salud ―que según parece ya era bastante delicada desde
la infancia―. En el ínterin, se había establecido en la calle Saint-Louis-en-l’Ile
n.º 51, domicilio que mantuvo por varios años.

Después de la interrupción de los estudios académicos comenzó para René Guénon un


período rico en encuentros y fecundo en escritos; sin embargo, es en extremo
difícil recoger testimonios seguros sobre sus relaciones, complejas, y generadas
frecuentemente por motivos que tenían una relación directa con el desarrollo de su
obra escrita, en particular en su aspecto de clarificación y condena de las pseudo-
doctrinas ocultistas y «teosofistas». En el período que va de 1906 a 1909, René
Guénon frecuenta la «Escuela Hermética», dirigida por Papus, y se hace admitir en
la Orden Martinista y en otras organizaciones colaterales. En el congreso
espiritualista y masónico de 1908 ―en el que participa en calidad de secretario de
despacho―, entra en relación con Fabre des Essarts, patriarca de la «Iglesia
gnóstica», en la cual lleva el nombre de Synesius. René Guénon ingresa en esta
organización con el nombre de Palingenius. Aquí conoce a dos personajes de notable
apertura mental: Léon Champrenaud (1870-1925) y Albert Puyou, conde de Pouvourville
(1862-1939). El primero entraría más tarde en la religión islámica con el nombre de
Abdul-Haqq; y el segundo un exoficial del ejército francés que durante su destino
en Extremo Oriente había sido admitido ―caso bastante raro para un occidental― en
ambientes taoístas. Siempre en este mismo período se produce la formación de una
«Orden del Templo», dirigida por Guénon; esta organización tendrá una vida breve,
pero costará a su fundador el ser excluido de todos los grupos dirigidos por Papus.
También es de este período la admisión de René Guénon a la Logia masónica Thébah,
dependiente de la Gran Logia de Francia, del Rito Escocés Antiguo y Aceptado. Es
1908 el año al que algunos hacen remontar el encuentro de Guénon con calificados
representantes de la India tradicional ―concretamente a través del linaje
iniciático de Shankara Acharia―. Alrededor de este tiempo se familiarizó con el
taoísmo.

En 1909 fundó la revista La Gnose, donde aparecerán su primer escrito, intitulado


El Demiurgo, artículos sobre Masonería y, lo que es más importante en cuanto que
demuestra cómo las doctrinas orientales ya habían sido completamente asimiladas por
él en esta época (contaba entonces 23-24 años), las primeras redacciones de El
Simbolismo de la Cruz, El Hombre y su devenir según el Vêdânta y Los principios del
cálculo infinitesimal. A fines de 1910 conoce a John Gustaf Agelii, pintor sueco
devenido musulmán con el nombre de Abdul-Hadi cerca de 1897, y vinculado al
Tasawwuf (esoterismo islámico) por el Sheikh Abder-Rahmân Elish el Kebir. La
revista La Gnose deja de publicarse en febrero de 1912. El 11 de julio del mismo
año René Guénon se casa en Blois con la Srta. Berthe Loury y, siempre en este mismo
año, entra en el islamismo.

A los años 1913-1914 se remonta su encuentro con un hinduista, Swami Nárad Mani,
quien le procura una documentación sobre la «Sociedad Teosófica» que le servirá
probablemente, en parte, para la redacción del estudio sobre la organización en
cuestión.

Entre 1915 y 1919 es suplente en el colegio de Saint-Germain- en-Laye, reside en


Blois (donde muere su madre en 1917) y es profesor de filosofía en Sétif (en la
Argelia invadida por el Imperio francés). Retorna a Blois y luego a París. Después
de la Primera Guerra Mundial (1914-1918), dejó la enseñanza para dedicarse con
todas sus energías a la escritura; su primer libro, Introducción al estudio de las
doctrinas hinduistas, se publicó en 1921.

En 1924 (y hasta 1929) da lecciones de filosofía en el curso Saint-Louis; en este


año tiene lugar una conferencia de prensa en la cual participa junto a Ferdynand
Ossendowski (polaco, autor de una crónica de viaje a través de Mongolia y el Tíbet
que había despertado un cierto interés algunos años antes), Gonzague Truc, René
Grousset, y Jacques Maritain. También en 1924 aparece la obra Oriente y Occidente.

En 1925 comenzó a colaborar con la revista católica Regnabit, dirigida por el padre
Anizan, que le había sido presentado por el arqueólogo Louis Charbonneau Lassay, de
Loudun. La colaboración con esta revista cesará pronto, en 1927. También en este
año Guénon contribuyó a una revisión editada por P. Chacornac, Le voile d'Isis (‘el
velo de Isis’); después de 1935 y bajo la influencia de Guénon, este periódico se
hizo conocido como Les Etudes Traditionnelles (‘estudios tradicionales’).

Aunque en ese momento muchos orientalistas habían intentado de manera poco


sistemática la exposición de las doctrinas hinduistas a las audiencias europeas, la
Introducción de Guénon al estudio de las doctrinas hinduistas avanzó su tema de una
manera única y detallada, haciendo referencia a los conceptos de la metafísica en
su sentido más general, lo que Guénon definió con precisión, junto con las
distinciones y definiciones necesarias de términos aparentemente inequívocas como
la religión, la tradición, el exoterismo, el esoterismo y la teología. Guénon
explicó que su propósito no era describir todos los aspectos del hinduismo, sino
dar la base intelectual necesaria para una correcta comprensión de su esencia.4El
libro también se erige como una dura condena de las obras presentadas por otros
escritores europeos sobre el hinduismo y la tradición en general. Según Guénon,
estos escritores habían carecido de cualquier comprensión profunda de su objeto y
de sus implicaciones. El libro también contiene un análisis crítico de las
intromisiones políticas del Imperio británico en el tema del hinduismo (y la propia
India) a través del teosofismo de Helena Blavatsky.5

Durante la década 1920-1930, Guénon publicó una serie de artículos en la revista


francesa Revue de Philosophie que, junto con algunos suplementos, llevó al libro
Teosofismo: historia de una pseudo-religión. Guénon comenzó a adquirir una
reputación pública más amplia y su trabajo fue señalado por varias figuras
intelectuales y artísticas dentro y fuera de París. En este tiempo también se han
publicado algunos de sus libros que explican la «brecha intelectual» entre Oriente
y Occidente, y la naturaleza peculiar, según él, de la civilización moderna: La
crisis del mundo moderno, Oriente y Occidente. En 1927 se publicó el segundo libro
importante de sus obras doctrinales: El hombre y su devenir según el Vedanta, y en
1929, La autoridad espiritual y el poder temporal. Este último libro ofrece una
explicación general de lo que Guénon vio como las diferencias fundamentales entre
el poder «sacerdotal» y el poder de la «realeza», junto con las consecuencias
negativas de la usurpación de las prerrogativas de este último con respecto al
primero. A partir de estas consideraciones, René Guénon busca el origen de la
desviación moderna, que, según él, se encuentra en la destrucción de la orden del
Temple en 1314.

El 15 de enero de 1928 fallece su esposa y en 1930 parte para El Cairo, donde se


establecerá definitivamente, desposando en 1934 a la hija del sheikh Mohammed
Ibrahim, con la que tuvo cuatro hijos (dos varones y dos niñas), uno de ellos
póstumo. Durante su larga estancia en Egipto, René Guénon llevó una vida austera y
sencilla, totalmente dedicado a sus escritos.6En 1949 obtuvo la nacionalidad
egipcia. Fallece el 7 de enero de 1951. Se dice que su última palabra fue Alá
(‘Dios’).

Análisis de su obra
Su obra escrita se puede dividir en varios bloques temáticos:
exposición de doctrinas orientales y principios metafísicos: aquí se encuentran
obras como Introducción general al estudio de las doctrinas hinduistas (su primera
obra, que escribió por encargo y que es una introducción a la Tradición en
general), Los estados múltiples del Ser o Principios del cálculo infinitesimal;
estudios sobre simbolismo y su interpretación ortodoxa tradicional, en este
apartado se encuadran los numerosos artículos escritos para la revista El velo de
Isis que posteriormente pasaría a llamarse Revista de Estudios Tradicionales. Estos
artículos fueron compilados por Michel Vâlsan en la obra póstuma Símbolos
fundamentales de la ciencia sagrada y en La gran tríada;
ensayos relativos a la tradición primordial, la iniciación y las sociedades
iniciáticas tanto actuales (masonería) como históricas: «el Rey del Mundo»;
reflexiones críticas sobre el mundo moderno y la sociedad occidental. Contra lo que
podría parecer, René Guénon estuvo muy preocupado por el mundo presente.
Partiendo de una fuerte crítica a la sociedad occidental pueden distinguirse tres
etapas cronológicas en su toma de postura respecto a la cuestión, etapas que se
corresponden a su vez con las tres obras en que aborda principalmente el problema
de la modernidad:

Oriente y Occidente es la primera de ellas, aborda la falta de comprensión y


entendimiento entre esos dos mundos que denominamos Oriente y Occidente, condenados
a entenderse si no quieren aniquilarse recíprocamente y perecer. René Guénon
defiende una salida inevitablemente dialogada a esta tradicional oposición como vía
para lograr el entendimiento entre las diferentes culturas. Hay que señalar que
pese a traslucir un optimismo ingenuo es precursor al señalar esta confrontación (o
conflicto) que hoy día está en el punto de mira de todos los analistas del mundo
actual.
La crisis del mundo moderno, a la luz de los acontecimientos que se sucedían en el
período de entreguerras René Guénon ve matizado su optimismo, pero no abandona la
idea de que el entendimiento entre ambos y la rectificación en vista a una vuelta a
la normalidad de Occidente, son posibles. Su análisis se sustenta en la confianza
de preservación (en cierta medida) del Espíritu Tradicional en el extremo Oriente,
en particular en las culturas china e india.
El reino de la cantidad y los signos de los tiempos. Sin duda su mayor, más
completa, ambiciosa y acabada obra. Sus anteriores optimismo y confianza dan lugar
a un análisis más duro y frío en el que domina el pesimismo y quizá cierto desapego
por el destino de la civilización humana actual. En efecto, la Guerra Mundial no
deja lugar para la esperanza ni el optimismo. En esta obra René Guénon analiza la
civilización occidental partiendo de los principios generales del Vedanta y
situándola dentro del marco de las cuatro edades (yugas) que establece la tradición
hinduistas. Las conclusiones son tan demoledoras como preocupantes por lo que
suponen a futuro.
Pensamiento
René Guénon define el mundo moderno como la degeneración e inversión del mundo
Tradicional. Por una parte el carácter decisivo de la modernidad es su carácter
anti-tradicional, su negación de toda herencia del pasado y su falta de
reconocimiento de cualquier deuda con una sabiduría o cultura anterior. La
oposición clásica entre Occidente y Oriente no es geográfica sino ideológica y
doctrinal. Por eso se puede decir, un poco paradójicamente, que mientras Europa fue
tradicional (en la Edad Media) se la podía calificar de «oriental» desde nuestra
perspectiva actual. Del mismo modo el Oriente actual, investido de pensamiento
occidental, no es ya «oriental», está occidentalizado (o en otras palabras des-
orientado, si tomamos el sentido simbólico y profundo del término). En efecto, como
advertía René Guénon, la Edad Media estaba más cercana a la civilización india o
extremo-oriental que a nuestra sociedad actual en cualquiera de sus aspectos. De
hecho el carácter tradicional de la Edad Media aseguraba y garantizaba un
permanente contacto y diálogo con el Oriente tanto geográfico como doctrinal.

La conclusión última de su obra (contenida principalmente en El reino de la


cantidad y los signos de los tiempos) es que la condición del mundo moderno
testimonia el fin del ciclo actual de la humanidad, algo que señalan simbólicamente
los mismos términos Oriente y Occidente (en particular este último, tomado por
nuestra misma civilización para auto-denominarse, lo que no deja de ser llamativo).
René Guénon encuentra la prueba de esto en la desaparición progresiva de la
Tradición dentro de las sociedades occidentales. Al respecto, una de sus grandes
aportaciones son los términos de «seudoiniciación» y «contrainiciación». René
Guénon se esfuerza por desmontar tanto en la forma como en el fondo aquellas
organizaciones que siendo presuntamente tradicionales tienden en realidad a
subvertir la verdadera organización tradicional, en la mayoría de las ocasiones por
ignorancia de la verdadera doctrina tradicional que les lleva a construir y abrazar
una seudodoctrina.

René Guénon nunca negó su vinculación a la franc-masonería, en la que fue iniciado,


aunque no cesó de denunciar el carácter superficial y seudoesotérico que se había
instalado en la misma institución por ignorancia de su verdadera función y
objetivo.

Guénon afirma que su enseñanza no se debe a un pensamiento de corte individual o


personal, influenciado por alguna filosofía particular. Por el contrario él se
escapa del cuadro moderno de ciencias y filosofía y se encuadra más bien en el
nivel de la pura metafísica y los principios universales. Y aborda estos objetivos
con lógica y rigor con la intención de rendir sus obras a todos aquellos que buscan
todavía la verdad en el mundo.

Críticas a su obra
A lo largo del siglo XX la obra de René Guénon ha generado un importante debate,
con apologistas y opositores de las más diversas formaciones.

Entre quienes han reconocido «activamente» el valor de su obra se encuentran los


colaboradores de la Rivista di Studi Tradizionali de Turín (Italia), publicación
que ha favorecido la difusión de los escritos de René Guénon en lengua italiana,
teniendo a su cargo inclusive la traducción de muchos de los mismos.

Entre los opositores, pueden señalarse:

aquellos que, especialmente en el ámbito académico, como por ejemplo Umberto Eco,
rechazan completamente sus premisas, métodos y conclusiones, por no considerarlas
de carácter científico;
aquellos que, como Giuliano Di Bernardo, lo definen como un pensador francés
«convertido» al islamismo, un tradicionalista «reaccionario» o las dos cosas;
aquellos que, como Jean Daniélou por ejemplo, critican a René Guénon por no
considerar la aparición de Cristo como la «irrupción de lo sagrado que ha cambiado
el curso de la historia», y que rechazan las soluciones propuestas respecto de la
iniciación (Sufismo y Masonería) en tanto que afirman el valor iniciático de los
sacramentos cristianos y niegan la posibilidad de la realización metafísica, es
decir de la superación de la distinción «Creador-criatura»;
aquellos que, como Julius Evola, considerando solamente el aspecto de «crítica de
la modernidad» de René Guénon (reduciéndola sin embargo a una cuestión
principalmente de orden socio-político), rechazan las soluciones propuestas tanto
para la iniciación así como para diversas cuestiones de orden doctrinal, como por
ejemplo la subordinación de la acción a la contemplación.
aquellos que fueron contemporáneos de René Guénon y que provienen del ámbito
ocultista, seudoesotérico teosófico, tales como Paul LeCour o Gustave Bord. La
respuesta de René Guénon a estos autores figura en obras como El Teosofismo:
historia de una seudorreligión o Estudios sobre la Masonería y el Compañerazgo.
Otros autores aceptan parcialmente la obra de Guénon, con diferentes matices. Entre
ellos se distinguen, muy sintéticamente:

quienes aceptan el planteamiento general pero rechazan la solución de la masonería


en favor de la del sufismo (por ejemplo Michel Vâlsan y Titus Burckhardt);
quienes aceptan el planteamiento general de R. Guénon pero sustituyen la idea de
“metafísica” por la de “unidad trascendente de las religiones”, reconociéndose en
una “escuela” autodenominada perenialismo, cuyo origen reconduce al mismo Guénon
(por ejemplo Frithjof Schuon y Martin Lings);
quienes, como Jean Reyor, aceptan algunas premisas pero, rechazando las soluciones
propuestas para la iniciación (Sufismo y Masonería), formulan las propias
(Catolicismo) en artículos “que complementan la obra de René Guénon”, en documentos
“confidenciales” y en biografías firmadas por otros (como es el caso de “La Vida
simple de René Guénon”); a menudo el tono y los métodos adoptados parecen
configurar estos trabajos más como un intento por desviar al lector de las ideas
expresadas en la obra de René Guénon, que como una serena confrontación en el plano
intelectual.
Obras
Obras de René Guénon, según el año de la primera edición:

1921: Introducción General al estudio de las doctrinas hinduistas.


1921: El teosofismo: historia de una seudorreligión.
1923: El error espiritista.
1924: Oriente y Occidente.
1925: El esoterismo de Dante.
1925: El hombre y su devenir según el Vedanta.
1927: El rey del mundo.
1927: La crisis del mundo moderno.
1929: Autoridad espiritual y poder temporal.
1929: San Bernardo.
1931: El simbolismo de la cruz.
1932: Los estados múltiples del ser.
1939: La metafísica oriental.
1945: El reino de la cantidad y los signos de los tiempos.
1946: Consideraciones acerca de la iniciación.
1946: La gran tríada.
1946: Los principios del cálculo infinitesimal.
Publicaciones póstumas:

1952: Iniciación y realización espiritual.


1954: Consideraciones sobre el esoterismo cristiano.
1962: Símbolos fundamentales de la ciencia sagrada.
1968: Estudios sobre hinduismo.
1970: Formas tradicionales y ciclos cósmicos.
1973: Apreciaciones sobre el esoterismo islámico y el taoísmo.
1973: Reseñas
1973: Estudios sobre la francmasonería y el compañerazgo.
Referencias
René Guénon, El simbolismo de la cruz
Guénon, René: Introducción general al estudio de las doctrinas hinduistas.
Extraído del libro Paul Chacornac, La vida simple de René Guénon, y de un extracto
de "¿Vida simple de René Guénon?, de Pietro Nutrizio, Rivista di Studi
Tradizionali, n.º 19, abril-junio de 1966, del sitio web de la Revista de Estudios
Tradicionales.
Guénon, René: Introducción general al estudio de las doctrinas hinduistas, parte
III, capítulo VII.
Guénon, René: Introducción general al estudio de las doctrinas hinduistas, parte
IV, capítulos III y IV.
Accart, X. (2001): l'ermite de Duqqi. Milán (Italia): Archè, 2001. Capítulo: «René
Guénon diaphane au Caire».
Bibliografía
Chacornac, Paul (1987), La vida simple de René Guénon (Primera edición), Barcelona:
Ediciones Obelisco, p. 160, ISBN 978-8477200307
Mahmud, Abdul Halim: «Al-'arif bi-llah al-shayj Abdul Wahid Yahya», Qadiyya al-
tasawwuf, Dar al-Marifa s/f 4ª edición. Capítulo dedicado a René Guénon por el
Shaij al-Azhar Abdul Halim Mahmud, en este estudio sobre los maestros de la tariqa
Shadhiliyya.
Science sacrée, Numéro spécial René Guénon: R.G. de la Saulaye, Science sacrée,
2003

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