La boda.
Rima con movimiento
Aunque esta es apropiada para cualquier época
del año, elegí este mes para regalártela porque es
muy adecuada para el tiempo de carnaval. Ya
sea que la hagas como juego de dedos o la
adaptes como bailecillo, corro o ronda, lo que va
perfecto para carnaval.
¿Por qué? Porque te permite adaptarla nombrando
a diferentes oficios, y demás personajes.
Podrías decir también el príncipe y la princesa, el
conde y la condesa. O el hermano y la hermana, el
primo y la prima, O bien animales, el toro y la vaca,
el caballo y la yegua, etc. Y de este modo
acompañar un trabajo temático que vaya
acompañado de disfraces.
También es muy válida para acompañar
diferentes contenidos curriculares. Con niños a
partir de los 5-6 años podrías dejar que los propios
niños inventen sus versiones, es decir, que elijan la
secuencia de personajes. En este caso resulta un
excelente ejercicio de memoria y atención, ya que
a la hora del baile hay que hacer participar a los
mismos personajes en el mismo orden.
Por eso también la recomiendo especialmente
a maestros español como lengua
extranjera para trabajar el vocabulario. En este
caso es perfecto para niños de entre 6 y 9 años. Y
por supuesto, también vale para trabajar
vocabulario en la lengua materna…
Como juego de dedos supone un importante reto
para la motricidad fina, ya que requiere de
bastante agilidad. Todos los dedos deben estar
muy despiertos. En este sentido es interesante
para niños de hasta 9 años.
También podemos simplemente hacerla como
gracia, como minicuento para niños de 2 o 3 años,
que aunque no puedan realizar correctamente los
movimientos, disfrutarán de vernos y escucharnos.
A nivel del lenguaje, esta rima fomenta una
pronunciación clara y precisa. Para ello procura
decir bien las consonantes. No hables muy de
prisa y haz las pausas correctas. También es
importante que transmitas las diferentes imágenes
a través de la melodía y modulación de la voz.
Ten en cuenta lo siguiente: Lo movimientos claros
y precisos de los dedos facilitan un lenguaje claro y
bien articulado; y un lenguaje claro y bien
articulado facilita un pensamiento claro, lo que es
fundamental para el aprendizaje.
Por otro lado, un lenguaje rico en vocabulario y las
modulaciones de la voz, facilitan la expresión de
las emociones, fundamental para la interacción
social.
En cualquier caso recuerda: Nunca corrijas las
rimas, céntrate en ofrecer un buen ejemplo y que
los niños a través de la imitación puedan
aprenderla a su manera. Con el tiempo irán
corrigiéndose solos. No te alteres si al principio
solo mueven los dedos y no hablan. Tampoco te
alteres si hablan, aunque hagan cualquier otra
cosa con los dedos… Recuerda, todo está bien,
cada niño está haciendo su propia adaptación
curricular, es decir, está adaptando la rima a sus
posibilidades.
Crea un espacio amable, ameno, donde los niños
aprendan a disfrutar y prestar atención de las
cosas simples, algo extremadamente importante
en nuestros niños actuales, muchos de ellos ya
afectados por el exceso de consumo de pantalla.
Despliega tu fantasía y descubrirás múltiples
maneras de hacerla.