FORO DE PISTONES NEUMATICOS
Hablar de neumática es referirnos a la tecnología que utiliza el aire comprimido para transmitir
la energía necesaria para activar mecanismos. El aire es un elemento elástico y, por tanto, al
aplicarle una fuerza, se comprime, mantiene esta compresión y devolverá la energía
acumulada cuando se le permita expandirse. La neumática ha supuesto una gran aportación a
los procesos industriales, si bien es cierto que se trata de una de las formas de energía más
antiguas. Fue en el siglo XVII cuando el conocimiento y las aplicaciones del uso del aire
comprimido tomaron consistencia científica, y desde ese momento la neumática ha seguido
evolucionando.
Con este sistema se incrementa la presión del aire y es a través de la energía acumulada sobre
los elementos del circuito neumático como se activan los mecanismos.
APLICACIONES EN LA INDUSTRIA.
Por sus características, la neumática industrial tiene múltiples aplicaciones, desde la carpintería
metálica hasta la industria química, pasando por la industria mecánica o metalúrgica, la
industria textil, en los procesos de galvanización, en la industria alimenticia, el transporte o las
centrales nucleares. Esta tecnología es muy útil para, por ejemplo, levantar o mover grandes
pesos. Hoy, el aprovechamiento del aire comprimido para realizar trabajos es una técnica que
ha contribuido a mejorar y optimizar los procesos industriales, y sus aplicaciones están muy
presentes en nuestro día a día.
Cada circuito neumático está formado por elementos cuya función es la de crear, distribuir y
controlar aire comprimido para efectuar un trabajo útil por medio de los cilindros.
Los cilindros neumáticos se utilizan para el accionamiento en movimientos lineales, por
ejemplo, en la técnica de transporte de materiales y en la construcción de maquinaria. Existen
cilindros neumáticos de simple efecto y de doble: los cilindros de simple efecto tienen
aplicaciones como la expulsión de piezas en la industria alimenticia y farmacéutica, dispositivos
de corte y plegado, entre otros; mientras que los de doble efecto son aplicados en dispositivos
de elevación y descenso, accionamiento de compuertas, etc.
Un ejemplo, es el control de apertura y cierre de puertas en vehículos como autobuses o
trenes. Aquí, a través de la compresión del aire, se acciona un cilindro que, mediante la energía
del aire a una presión determinada mediante un movimiento lineal, permite el desplazamiento
de un resorte mecánico que se estira cerrando la puerta, y se abre al recuperar su posición
inicial. También los sopletes y las aspiradoras utilizan la presión del aire para expulsar o
contraer el aire con fuerza, y la neumática industrial permite elevar y bajar cargas en los
montacargas. Aquí, el funcionamiento se activa a través de un cilindro de doble efecto,
permitiendo el movimiento en dos direcciones y manteniendo la carga elevada durante un
tiempo determinado mediante un enclavamiento.