Imperio francés
Al Imperio Francés se le conoce también bajo el nombre de Imperio Napoleónico. Fue un
período que abarcó desde la coronación del emperador Napoleón Bonaparte hasta su
abdicación en el año 1815. Oficialmente, cuando se trata del Imperio Francés se refiere al fin
del Consulado hasta la Restauración de la monarquía borbónica, aunque posteriormente cerró
con un periodo de cien días el 1 de marzo de 1815 y la abdicación de Napoleón el 22 de junio
del mismo año.
Antecedentes del Imperio Francés
La revolución francesa fue un proceso político y social que se desarrolló durante los años 1789.
En los cuales se abolió la monarquía absoluta y se estableció la proclamación de un gobierno
republicano democrático. Cuando Napoleón Bonaparte procede con su golpe de estado,
termina la Revolución y esta se vuelve mucho más autoritaria y conservadoramente social.
Luego de ocupar el puesto como Primer Cónsul, somete al Continente hasta proclamarse
Emperador.
Etapa Imperial en Francia (1804 – 1815)
Durante muchos años, Francia tuvo que vivir muchos cambios en su territorio. En el siglo XIX
se formó el segundo Imperio de mayor importancia a nivel mundial, antecediendo al Imperio
Inglés. Al comenzar poseía territorios como en la Antillas y La India, pero esto fue cambiando
hasta el punto que se fue extendiendo mundialmente. El primer Imperio Francés se formó
debido a lo siguiente:
Existía inestabilidad en el gobierno, esto había causado gran revuelo entre los franceses. Lo
cual motivó a que el 18 de brumario, Napoleón realizará el golpe de estado.
Existía cierto odio hacia los extranjeros, por lo que la campaña de Napoleón dio buenos
resultado y se le otorgó el puesto vitaliciamente sin problema alguno.
El éxito de su campaña fue acumulándole poder en las filas francesas. Esto incrementó la
ambición de Napoleón lo que lo llevó a querer expandir sus límites.
Organización Política del Imperio Francés
La etapa imperial inicia el 18 de mayo de 1804 cuando se establece el imperio, proclamado por
Napoleón Bonaparte. Fue emperador nombrado por el senado con el nombre Napoleón I. La
organización política de este Imperio era el de establecer la monarquía universal, por lo que
inauguró un gobierno personal.
Organización social del Imperio Francés
A pesar de la igualdad revolucionaria que fue proclamada en el código civil, en el Imperio se
restituyó las antiguas denominaciones nobiliarias. Napoleón conformó la corte por generales y
familiares, a los cuales otorgó con títulos nobiliarios.
Código Civil
En el mismo año de su ascensión al poder, Napoleón promulgó un “Código Civil” que tenía
como propósito la consolidación de las reformas burguesas iniciadas en el período de la
República Francesa y por el Directorio. El código fue completado en el año 1804 y fue llamado
“Código Napoleónico”. Compuesto de 36 leyes que consagraban las conquistas de la
revolución, como la igualdad de derechos de los hijos en lo que tiene que ver con la herencia.
Este código estaba redactado en un lenguaje claro, en el plano jurídico, era preciso. Guardaba
su principal interés de satisfacer las necesidades de la clase burguesa ascendente y de la
sociedad en desarrollo muy bajo.
Acciones Militares del Imperio Francés
Batalla de Trafalgar en el año 1805: en esta batalla se eliminó la flota francesa que
pretendía invadir Inglaterra.
Batalla de Auterlitz en el año 1805: Napoleón derrota a los ejércitos austro-rusos.
Batalla de Jena 1806: esta batalla le abre el paso para que Napoleón ocupe Berlín.
Bloqueo continental: prohibiendo a las naciones que tuvieran negociaciones con
Inglaterra, sometió al pueblo a hambre. Todo con el propósito de debilitar su política y
poder invadir.
Invasión de España: inició en el año 1808 y para el 1813 el pueblo francés sufrió una
derrota en Bailén en la que son expulsados del país definitivamente.
Campaña de Rusia: inició en el año 1812 cuando Napoleón y unos 400 mil soldados
invadieron y ocuparon Moscú. Para poder librarse de esta invasión, el pueblo ruso
privó de todos los medios y recursos al ejército francés, además, hay que agregar
que los franceses no estaban acostumbrados al clima de Rusia. Las batallas de
mayor importancia fueron la Moscowa y la Beresina, esta última no fue muy favorable
para los invasores.
Batalla de Leipzig: ejércitos ingleses, prusianos, suecos, rusos austriacos y otros
más, se unieron con el propósito de enfrentarse y derrotar a Napoleón en Leipzig en
el año 1813.
Batalla de Waterloo: una vez que es derrotado y se va a la isla de Elba, Napoleón no
resiste por mucho tiempo no estar dominando Francia. Debido a la falta de
popularidad de Luis XVIII regresa y permanece en el gobierno por un periodo de 100
días, conocidos como “Los cien días de Napoleón”. Había sido nombrado por la
potencia europea como un perturbador de la paz mundial. Un poderoso ejército lo
enfrenta y lo derrota en Waterloo, Bélgica.
Economía del Imperio Francés
En lo que a la economía tiene que ver, el gobierno imperial mostró mayor preocupación por los
precios y el abastecimiento de los alimento para el desarrollo de los empresarios burgueses. En
los diversos estados en los que Napoleón gobernaba, existió un sistema económico muy
distinto, todo esto con el propósito de sufragar las necesidades del Imperio Francés. Las
características de la economía del Imperio fueron las siguientes:
Estaban sujetos a un régimen fiscal que no los favorecía, por lo que todos debían pagar un alto
importe de impuesto.
Solo los productos que eran producido por las actividades primarias debían ser exportados a
Francia para evitar la competencia con productos manufacturados.
Los productos que eran negociados con otros países, estaban sometidos a un fuerte impuesto.
Con la reforma agraria, se expropió muchas de las tierras cultivables, pertenecientes a los
estados católicos. Esta tierra era dividida y luego vendida, generando ganancias para Francia,
pero representaba pérdidas para reinos como el de Cataluña y a Nápoles.
La mayor parte de los productos primarios eran producidos para las máquinas bélicas.
Religión del Imperio Francés
Uno de los aspectos de mayor importancia en la política interior del Imperio Francés fue lo
relacionado con la religión católica y el Papado. Napoleón Bonaparte sabía que para poder
fortalecer su gobierno debía llegar a un acuerdo con la Iglesia Católica, para que no le causara
problemas. En realidad, el acercamiento religioso que tuvo Napoleón se debió a razones
política y no de devoción.
Características del Imperio Francés
Napoleón Bonaparte tomó el poder de Francia en medio de un periodo político
llamado la Revolución Francesa.
Construyó un extenso imperio que logró liderar el Continente.
Los territorios del Imperio de Francia se extendió hasta la frontera con Rusia (Imperio
Ruso).
Napoleón logró disolver el Sacro Imperio Romano Germánico. Por otra parte,
extendió y consolidó los ideales revolucionarios por toda Europa.
El “Bloqueo Continental» se llevó a cabo tener un mayor resultado económico en sus
transformaciones políticas.
Ideó el sufragio universal.
Napoleón creía en el valor educativo para la sociedad, por esa razón, produjo la
educación universal gratuita.
Fue posible el descubrimiento de la piedra de la roseta en su incursión a Egipto
(Civilización Egipcia).
Promovió el comercio internacional.
Una de las consecuencias del imperio fue la pérdida de las colonias francesas en
América.
Caída del Imperio Francés
El Imperio de Napoleón se caracterizó porque él impulsó las actividades culturales, industriales
y económicas del pueblo Francés. También por la promulgación de muchas leyes sabias. Sin
embargo, el deseo de hacer de Francia la primera potencia mundial no la pudo llevar a cabo.
Una de las debilidades del Imperio Francés fue que Napoleón concentró todo sus recursos,
tiempo y energías en seguir expandiendo el territorio. Al hacer esto descuidó otras
problemáticas, por ejemplo, cuando iba a invadir Rusia no tomó en cuenta el clima, y esto fue
un golpe muy duro para el ejército, pues lo debilitó. En este caso, su estrategia no tuvo mucho
valor.
Con la última batalla de Waterloo, Napoleón Bonaparte abdica la corona y fue apresado por los
ingleses, los cuales lo trasladan a la isla de Santa Elena donde Muere en el año 1821. Con la
muerte de Napoleón muere también el primer Imperio Francés.
Imperio alemán
El Imperio Alemán tuvo lugar en un período histórico conocido también como la Alemania
Guillermina o como el Segundo Reich. Constituye la etapa histórica de Alemania en la cual
luego de la unión de varios reinos, principados y ducados se formó un nuevo estado unido que
estaría bajo la corona de un soberano, Emperador o Káiser.
Este período se extendió desde la unificación del 18 de enero de 1871 hasta la abdicación del
Emperador Guillermo II en 1918 el 9 de noviembre. Luego de la disolución en el 1918, el
segundo Reich fue sustituido por la República de Weimar, primer periodo en el cual se convirtió
en una nación democrática.
Historia del Imperio Alemán
El Imperio Alemán tiene su inicio en enero del 1871. Todos los monarcas alemanes se
reunieron en Versalles para reconocer a Guillermo I como Emperador de Alemania. Este nuevo
imperio estuvo formado por un Estado Federal de 28 estados. Por los 47 años de formación, el
Imperio Alemán se destacó porque la economía industrial que surgió representó las más
poderosas del planeta, hasta el punto ser reconocida como una gran potencia.
Los estados que se encontraban en frontera con el Imperio Alemán eran el Imperio Ruso, el
Imperio Austrohúngaro y Francia.
Etapas del Imperio Alemán
Durante el imperio alemán se destacaron 2 etapas que son:
1 – Época de Bismarck
En la época de Bismarck se desarrollaron las siguientes políticas:
Política interna: Las políticas internas de Bismarck tuvieron un papel de importancia en la
creación de la cultura política del imperio. Luego de la unificación continental del 1871, la
política del poder no fue una de las preocupaciones. Todo se debió a que el gobierno semi-
parlamentario de Alemania produjo una revolución moderada, política, económica y social que
convirtió a Alemania en una potencia industrial.
Política externa: Luego del 1871 la política exterior de Bismarck fue conservadora, el Canciller
trató de mantener el poder en Europa. Lo que en realidad le preocupaba era Francia, al ser
derrotada en la guerra franco-prusiana había quedado resentida, hasta el punto de buscar
alianza con Rusia. Bismarck quería evitar a toda costa, por ello su política externa se basó en
mantener relaciones amistosas con los rusos, formó alianza con ellos y también con el Imperio
Austrohúngaro.
2 – Época Guillermina
La época Guillermina se caracterizó por sus políticas:
Política interior: Bajo el poder de Guillermo II, Alemania no tuvo un canciller gobernado por
tanto tiempo como lo había hecho Bismarck. Entre los cancilleres que estuvieron en el imperio
durante la era Guillermina, se encuentra Caprivi que con respecto a la liberalización del
comercio logró una reducción de desempleo. Las ideas fueron apoyadas solo por unos pocos,
el resto tenía miedo a perder el poder sobre sus tierras, como es el caso de los prusianos.
Política exterior: Los deseos del Emperador Guillermo II fueron el de hacer de Alemania una de
las más grandes y poderosas naciones del mundo. Alemania adquirió África del Sudoeste,
Camerún, África Oriental Alemana y Togolandia, las islas se consiguieron por medios de
compras y de tratados internacionales.
Las estrategias que empleó se basaron en impulsar el desarrollo industrial, comercial, marino y
la expansión colonial. Concertó alianzas con naciones europeas en su afán imperialista y en la
búsqueda del espacio vital para el pueblo. Puso en pie de guerra a Alemania, colocándola en
una de las naciones en el mundo con mejor ejército. Fue en ese clima de hostilidad cuando
estalló la Primera Guerra Mundial en el 1914-1918, evento que significó la derrota de Alemania,
la abolición de la monarquía y la abdicación de Guillermo II.
Organización política del imperio Alemán
El tipo de gobierno en el imperio alemán era la monarquía federal constitucional, la cual es una
forma de estado en donde existe una separación de poderes como:
El Poder Ejecutivo
Ejercido principalmente por el Emperador y asistido por un Canciller que al tener un alto grado
de autoridad podía encargarse de toda la administración federal de la nación.
El Poder Legislativo
El Poder legislativo del Imperio Alemán se formó por el Consejo Federal compuesto por los
delegados de los estados y por el Reichstag, el cual lo integraron los diputados elegidos por el
pueblo.
Personas destacadas del Imperio Alemán
Guillermo I de Prusia: Fue proclamado como Káiser (Emperador) de Alemania en el
1871 y gobernó hasta el 1888. Prestó servicio en el ejército prusiano en el año 1814
donde se le encargaron algunas misiones de índole diplomático.
Federico II: Fue el tercer rey de Prusia. Fue conocido por sus victorias militares su
reinado no duró mucho, solo unos pocos meses pues falleció. Murió sin
descendencia y le sucedió en el trono su sobrino Guillermo II.
Guillermo II: Fue un monarca autocrático e imperioso. Fue el último emperador del
imperio alemán y último rey de Prusia. Murió a los 82 años.
Otto Von Bismarck: Fue un estadista y político. Representó una de los personajes
claves en las relaciones internacionales en la segunda mitad del siglo XIX.
Economía del Imperio Alemán
La economía durante el Imperio Alemán se caracterizó por ser muy próspera. La
industrialización progresó de manera dinámica impulsándose en los subsidios y las
legislaciones gubernamentales. Los fabricantes comenzaron a trabajar en el mercado
doméstico de las importaciones británicas y se inició la competencia con las industrias
británicas en el extranjero, en especial en los Estados Unidos.
Al comienzo de la guerra Franco-prusiana, los productos metalúrgicos y textiles alemanes
habían superados el mercado Alemán del Reino Unido y otros fabricantes. Alemania se
convirtió en una potencia económica que llegó a dominar el continente.
En la época de la Primera Guerra Mundial (1914-1918) la economía en el Imperio Alemán
cambió su producción para abastecer a su ejército con el equipo adecuado para luchar en la
guerra. Ese cambio incluyó la producción de fusiles, pistolas, ametralladoras, morteros y otras
piezas de artillería ligera y pesada.
Cultura del Imperio Alemán
Desde siempre Alemania ha sido conocida como país de poetas y pensadores. Desde la época
Guillermina, la cultura se consideró como megalomanía, es decir, de poseer grandes riquezas y
la capacidad de hacer grandes cosas. A lo largo de la historia han predominado cualidades
como, la celebración de las reglas y la disciplina, por lo que tanto la puntualidad, la pulcritud y
el orden formaban parte de su estilo de vida.
Una de las danzas más conocidas en el siglo XVIII fue ländler, este baile se llevaba a cabo en
parejas y en la actualidad se considera como el precursor del baile que hoy se conoce como
vals.
Caída del Imperio Alemán
En los últimos meses de la Guerra Mundial, Alemania se encontró al borde del colapso militar y
económico. Tras la prolongación la guerra, como un incontrolado incendio, consecuencia de los
compromisos que fueron contraídos por alianzas, la guerra tuvo su fin dejando más de 17
millones de muertos y una deuda que Alemania no pudo saldar hasta el 2010. Como la guerra
se prolongó más de lo que esperaban, Alemania tuvo que cambiar el sistema económico liberal
que tenía vigente hasta ese entonces, y cambiarlo por una economía planificada de guerra.
En Berlín, hubo un descenso en productividad agropecuaria que trajo consigo, a partir del año
1915, una fuerte escasez en el abastecimiento de los alimentos. La contrariedad de la
población estalló cuando se hizo presente el cansancio de la guerra, la pobreza y el hambre, el
estallido de las estructuras familiares y sociales.
En la primavera del 1918 más de 400.000 personas se unieron en una manifestación antibélica
de la Liga Espartaquista, bajo el lema de “Paz y pan”. Esta protesta finalizó en la Revolución
del 9 noviembre de 1918, cuando Philipp Scheidemann, participante del partido
Socialdemócrata, SPD, proclamó la República.
Imperio Británico
De los Imperios Coloniales que se formaron en la Edad Moderna (siglo XIX), fue justamente el
Imperio Británico el que logró una formidable expansión en los Tiempos Contemporáneos.
Inglaterra conquistó, debido a ello, la categoría de nación prominente, la más poderosa del
planeta. En esta misma época hicieron aparecieron otros imperios coloniales como el italiano y
el alemán. El Imperio Británico se vio reforzado en el reinado de la reina Victoria I.
El Imperio Británico La Era Victoriana (1837-1901)
El Imperio Británico alcanzó su mayor preponderancia a fines del siglo XIX, durante el célebre
reinado de la soberana Victoria I, gobernante que forjara aquella época de esplendor
denominada Era Victoriana, que hizo de Inglaterra la primera potencia industrial, comercial,
política, cultural y militar del Mundo, la Reina de los Mares, la primera nación del Orbe.
Este auge se manifestó:
– El establecimiento de un colosal Imperio Colonial, con unos 28 millones de kilómetros
cuadrados (más de la quinta parte de superficie total del Globo) y una población de 300
millones de habitantes.
– El florecimiento de su industria, comercio y navegación.
– La realización de hábiles reformas políticas, sociales y económicas en beneficio del pueblo
inglés.
Entre los políticos ingleses que rigieron los destinos de Inglaterra, durante la Era Victoriana, se
han hecho célebres los primeros ministros: Gladstone y Disraeli, jefes de los partidos Liberal y
Conservador, respectivamente.
Las Reformas Inglesas
Inglaterra desde fines del siglo XVII (Edad Moderna), había dado ya un paso considerable en
su evolución democrática al implantar la monarquía constitucional, donde el Rey reina pero no
gobierna y establecer, asimismo, el régimen parlamentario como sistema de gobierno; sin
embargo, al advenimiento de los Tiempos Contemporáneos, le quedaban aún por resolver
agudos problemas de carácter político, social, económico y religioso. Estos problemas
afectaban profundamente al pueblo, a la vez que le restringían sus libertades y derechos. Es
que Inglaterra no tenía propiamente un gobierno democrático, sino aristocrático basado en la
desigualdad y los privilegios, donde el poder se hallaba en manos de los grandes
terratenientes, la nobleza y las clases acaudaladas; pues, el Parlamento o Cámara de los
Comunes no era precisamente una genuina representación del pueblo inglés, sino,
mayormente, de las clases adineradas, de los grupos privilegiados, como igualmente de una
aristocracia feudal y una burguesía industrial,enemigos de toda reforma social.
Es en los siglos XIX y XX que Inglaterra, por reformas sucesivas y en forma pacífica y sin
revoluciones, se transforma progresivamente en un verdadero Estado democrático, en el que
los ingleses lograrían alcanzar la plenitud de sus libertades y derechos. Estas reformas,
iniciadas con Jorge IV (1820-1830), prosiguieron bajo Guillermo IV (1830-1837) y se
desarrollaron esplendorosamente durante el célebre reinado de Victoria I (1837-1901),
soberana que forjaría, con la colaboración de sus primeros ministros: Gladstone y Disraeli,
aquella época, conocida con el nombre de Era Victoriana.
Desempeñaron también preponderante papel en estas luchas revindicacionistas los notables
políticos, Lord Grey, Roberto Peel y el irlandés, O’ Connell.
Reformas Políticas
En lo político, Inglaterra no disfrutaba del sufragio universal, es decir, que no todos los
ciudadanos podían votar ni tampoco ser elegidos diputados, pues sólo lo hacía un reducido
número de electores. Por otra parte, el voto no era secreto, y, asimismo, para poder ser elegido
era requisito ser propietario o tener una renta fija.
El Sistemas Electoral
La Cámara de los Comunes no representaba sino a una parte de la nación; los electores de los
condados (circunscripciones rurales), unos 420 000, designaban a 300 diputados; los de los
burgos (ciudades), unos 15 000 a 467. A cada uno de 37 burgos que habían desaparecido o
estaban reducidos a una casa (los burgos podridos) les seguía correspondiendo dos diputados;
en cambio grandes ciudades surgidas después, no los tenían. Se imponía una triple reforma;
distribuir mejor la representación de los diputados, aumentar el número de electores y asegurar
la pureza del sufragio.
Reforma de 1832: Esta reforma suprimió la representación parlamentaria de 36
burgos podridos cuya población era inferior a los 2,000 habitantes, por otra parte,
redujo a un solo diputado por cada burgo que pasase de los 4,000 habitantes. En
cambio, otorgo derecho a elegir representantes ante el Parlamento a 47 grandes
ciudades industriales que antes no lo tenían; con esta medida entraban en la vida
política la clase media y la clase obrera.
Reforma de 1872: Estableció el voto secreto en Inglaterra.
Reforma de 1818: Otorgó el derecho de voto a todos los hombres de más de 21 años
y, asimismo, a las mujeres de mas de 30 años de edad.
Reforma de 1882: Sancionó definitivamente al Sufragio Universal, o sea el derecho
de voto concedido a todos los ingleses de más de 21 años de edad, sin distinción
alguna. De este modo, el Parlamento británico se erigió en el cuerpo político que,
genuinamente, representaba a la nación inglesa.
Reformas Económicas
Reforma de 1846
Esta reforma derogó la Ley de los cereales, esta ley prohibía la entrada de trigo extranjero en
Inglaterra, mientras el precio del trigo nacional no se excediese de un límite considerado
elevado. Tal medida proteccionista, que había favorecido considerablemente a los grandes
terratenientes, en razón del monopolio que se había establecido en la venta del trigo,
contribuyó, en cambio, al encarecimiento del pan, a causa de la falta de libertad de comercio.
Le llamaron a esa ley: Ley del hambre.
Reforma de 1849
Que implantó el Libre Cambio en Inglaterra, o sea la libertad de comercio, que permitía el libre
ingreso de mercancías extranjeras en el mercado inglés. Por otra parte, la abolición del Acta de
Navegación abrió asimismo los puertos ingleses a los navíos de todas las naciones del Mundo.
Inglaterra había dado, así, un vigoroso impulso a su actividad industrial y comercial.
La cuestión de Irlanda
Irlanda, que fuera sometida por Inglaterra en el siglo XII, tuvo que sufrir las consecuencias de
dicha dominación: pues, sus tierras pasaron a manos de los invasores ingleses, a la vez que,
por ser católicos en su mayoría, se les prohibía a los irlandeses ejercer cargo público alguno, y
menos, aún, elegir a sus representantes ante el Parlamento inglés. Finalmente, estaban
obligados a pagar una contribución a la Iglesia Protestante. Iglesia ésta contraría al credo
religioso católico. Fue de esta manera como surgieron los tres grandes problemas que agitaron
la vida de Irlanda en los Tiempos Contemporáneos, a saber: El problema agrario, el problema
religioso y el problema político.
Problema Agrario
El problema agrario fue uno de los que logró resolverse con mayor dificultad, pues originó
violentos conflictos entre terratenientes y colonos, hasta que, finalmente, el Parlamento aprobó
la triple petición presentada por los irlandeses encabezados por el político, Pamell, es decir,
que sancionó:
El establecimiento de un arrendamiento justo y equitativo sobre las tierras alquiladas a los
irlandeses.
Derecho del arrendatario de no poder ser expulsado mientras cumpliese con pagar los
alquileres pactados.
Derecho de los colonos a ser indemnizados por concepto de mejoras introducidas en las
tierras alquiladas. Por otras leyes posteriores, se creó un fondo especial destinado a comprar a
sus dueños ingleses las tierras irlandesas. De esta manera se resolvió el problema agrario.
Problema Religioso
Quedó resuelto mediante las siguientes reformas:
– Igualdad de derechos entre católicos y protestantes, aquéllos, podían, en adelante, ser
elegidos diputados como ocupar cargos públicos.
– Supresión del carácter oficial de la Iglesia anglicana en Irlanda, es decir, que a los católicos
se les reconocía también el derecho de practicar libremente sus creencias religiosas.
– Supresión del pago de contribuciones a aquélla. Con tales reformas se había logrado la
emancipación de los católicos.
Problema Político
En 1870 se formó el partido del Home Rule (Gobierno de la casa), que reclamó el derecho de
Irlanda a gobernarse por sí misma, es decir, a lograr la plena autonomía del estado irlandés.
Este anhelo nacionalista encontró una fuerte oposición entre los ingleses, pues a ello se debió,
precisamente, que su solución se produjera con bastante retardo.
Fue en el pasado siglo que dicho problema quedó resuelto cuando, concluida la Primera
Guerra Mundial,el Parlamento Inglés concedió la ley de autonomía a Irlanda (1922), el país que
quedó dividido en dos regiones, dotadas cada una de ellas de un gobierno propio. Así
surgieron, pues, el Estado Libre de Irlanda y el pequeño del Ulster.
El Estado Libre de Irlanda quedó en condición de miembro de la Comunidad Británica de
Naciones hasta 1937, año en que se declaró independiente; mientras que el Ulster se mantenía
unida a la Gran Bretaña.
El Imperio Colonial Británico
El Imperio Colonial Británico consiguió ensanchar considerablemente su Imperio; ya por medio
de conquistas y mediante expansión pacífica como por medio de guerras de anexión.
Este Imperio comprendía:
– En Asia: La India, Birmania, los Estados Malayos, Singapur, Ceilán, el Beluchistán;
posteriormente, Hong-Kong, Shangay, etc.
– En Africa: Egipto, Sudán, Orange, Transvaal, Natal (Africa delSur), etc.
– En América: Canadá, Terranova, Jamaica, Guayana Inglesa, Honduras Británica (Belice),
Islas Malvinas (Falkland), etc.
– En Oceanía: Australia, Nueva Zelandia y numerosas islas del Pacífico.