Nº de pentagrama.
Es un número que hay en el primer compás de cada
línea para que sea sencillo encontrar que número ocupa determinado
compás dentro de la partitura musical.
Claves. Las claves son unos símbolos que se ponen al principio de la
partitura musical para determinar la ubicación de las notas musicales; nos
da la clave para saber la nota clave de la partitura.
Fórmula de compás. Se trata de un par de números en forma de fracción
(uno encima de otro). Sirve para indicar el tipo de compás: si el compás
consta de cuatro tiempos, de tres, de dos, etc...
Pentagramas. Son las cinco líneas horizontales y paralelas. Es "el eje"
donde se asientan todos los demás elementos de la grafía musical de una
partitura.
Barra de compás. Es una línea que atraviesa perpendicularmente el
pentagrama, delimitando los distintos compases. Existen muchos tipos de
barras de compás; cada cual tiene su propia interpretación.
Compás. El compás es la unidad rítmica de la música. Se representa
dividiendo el pentagrama mediante las barras de compás. Cada compás
costa de su respectivo tiempo, que, a su vez, vienen indicados en la partitura
musical mediante la fórmula de compás.
Armadura. Son unos símbolos que van entre la clave y la fórmula de
compás. Su misión es indicar la tonalidad de la pieza musical. En la práctica,
nos dice en qué escala está escrita la partitura musical.
Llave. Aparece cuando la partitura consta de un doble pentagrama. Tan
solo sirve a modo decorativo, para agrupar visualmente los dos pentagramas
del doble pentagrama de la partitura musical.
La música es una expresión artística que integra al ser humano consigo mismo y
con la sociedad. A lo largo de la historia ha servido para plasmar sus ideas,
sensaciones y emociones a partir de la combinación de sonidos y silencios.
Constituye una oportunidad especial para impactar la vida de los estudiantes, pues
les posibilita comunicarse con otros de forma no verbal, expresar su interioridad y
desarrollar en plenitud su creatividad.
Una definición aceptada de la música es “el arte de combinar sonidos
agradablemente al oído según las leyes que lo rigen” (Guevara Sanín, 2010).
Los sonidos se definen como la sensación producida en el oído por la puesta en
vibración de cuerpos sonoros. El sonido tiene cuatro propiedades o cualidades
básicas que son la altura, la duración, timbre e intensidad, y son indisociables. El
sonido se diferencia del ruido en que puede ser medido en sus cuatro cualidades
básicas mientras que el ruido no puede ser medido en todas.
1. Altura: es la propiedad de lo agudo o grave que tiene un sonido. La altura
depende de la frecuencia de la onda sonora, de la velocidad de vibración del
cuerpo sonoro. Entre más vibre, más agudo será el sonido, entre menos vibre más
grave.
2. Intensidad: es el grado de fuerza con que un sonido llega a nuestro oído. La
intensidad depende de la amplitud de la vibración. Es la potencia acústica
(volumen) de un sonido, que se mide en decibeles. De esta manera tendremos
sonidos fuertes, medios o débiles.
3. Duración: es el espacio temporal que ocupa un sonido desde su aparición
hasta su extinción. Es equivalente al tiempo que transcurre entre el comienzo y el
fin de un sonido. Existen sonidos largos, que se prolongan en el tiempo, sonidos
de mediana duración, y sonidos cortos. Si combinamos la duración de diferentes
sonidos produciremos diferentes ritmos.
4. Timbre: es la característica propia de cualquier sonido o grupo de sonidos. El
timbre no solo comprende las otras tres cualidades (altura, intensidad, duración) y
es indisociable de ellas, sino que es determinado por la fuente sonora (madera,
metal, etcétera) y forma de producir el sonido (soplar, frotar, tañer, etc.). Este
identifica la fuente de la cual proviene el sonido, por la forma de las ondas,
asegurando que en las mismas condiciones el sonido producido será semejante al
anterior. Esta cualidad no es medible sólo es descriptible
,.
1. El mapa debe estar formado por un mínimo de palabras. Utilice
únicamente ideas clave e imágenes.
2. Inicie siempre desde el centro de la hoja, colocando la idea
central (Objetivo) y remarcándolo.
3. A partir de esa idea central, genere una lluvia de ideas que estén
relacionadas con el tema.
4. Para darle más importancia a unas ideas que a otras (priorizar),
use el sentido de las manecillas del reloj.
5. Acomode esas ideas alrededor de la idea central, evitando
amontonarlas.
6. Relacione la idea central con los subtemas utilizando líneas que
las unan.
7. Remarque sus ideas encerrándolas en círculos, subrayándolas,
poniendo colores, imágenes, etc. Use todo aquello que le sirva
para diferenciar y hacer más clara la relación entre las ideas.
8. Sea creativo, dele importancia al mapa mental y diviértase al
mismo.
9. No se limite, si se le acaba la hoja pegue una nueva. Su mente
no se guía por el tamaño del papel.
Familia de cuerdas
La primera de las familias que vamos a estudiar es la de los instrumentos de
cuerda. Se llaman instrumentos de cuerda porque todos ellos tienen cuerdas
sonoras que son las que hacemos sonar, poniéndolas en vibración por diferentes
mecanismos. El sonido será más agudo cuanto más corta sea la cuerda, más fina
y más tensa esté. Además, llevan una caja de resonancia para amplificar el
sonido.
Si utilizamos un arco para frotar las cuerdas y hacerlas vibrar, hablamos de
instrumentos de cuerda frotada o cuerda-arco; éstos son, ordenados del agudo al
grave y del más pequeño al más grande, el violín, la viola, el violonchelo y el
contrabajo. Estos cuatro instrumentos de cuerda frotada forman una de las partes
más importantes de la orquesta.
Si para hacer vibrar las cuerdas las golpeamos, hablamos de cuerda percutida.
El mejor ejemplo es el piano: cuando pulsamos una tecla accionamos un
mecanismo que pone en movimiento un macillo o martillo que golpea las cuerdas
del piano, sonando entonces la nota que queremos.
Otro tipo de instrumentos de cuerda son los de cuerda pulsada, como por
ejemplo la guitarra o el arpa, a los que pulsamos con los dedos para que sus
cuerdas vibren y por lo tanto suenen.
Familia de viento madera
No debemos confundirnos, porque al hablar de instrumentos de viento madera podemos pensar que
están hechos de madera, y no es así. La mayoría están hechos actualmente de metal o plástico. Se
llaman instrumentos de viento madera porque antiguamente, cuando surgieron, eran de madera.
Cuando soplamos en un instrumento de viento, lo que hacemos es poner en vibración una columna de
aire dentro del tubo del instrumento, produciéndose entonces el sonido. Cuanto más largo y ancho es el
tubo, más grave es el sonido.
Los cuatro instrumentos más importantes de viento madera son, ordenados del agudo al grave, la flauta
travesera, el oboe, el clarinete y el fagot. Además, cada uno de ellos tiene otro instrumento parecido,
como un primo cercano, de manera que la flauta travesera tiene la flauta picola, que es como una flauta,
pero su sonido es más agudo; el oboe tiene el corno inglés, cuyo sonido es muy parecido al del oboe,
pero más grave; el clarinete tiene el clarinete bajo, de sonido más grave; y el fagot tiene el contrafagot,
también muy parecido al fagot, pero más grave. Todos ellos tienen unos mecanismos para hacer las
diferentes notas, que se llaman llaves.
Hay otro instrumento de viento madera muy característico de la música del siglo XX, especialmente del
jazz. Nos referimos al saxofón, que, aunque está completamente hecho de metal, se incluye en el grupo
de viento madera porque tiene el mismo tipo de embocadura que éstos.
Los fragmentos en los que destacan los instrumentos de viento madera suelen tener una sonoridad más
contenida y sutil, un carácter más íntimo y lírico, pues no tienen una gran sonoridad. Los fragmentos
más fuertes, épicos y solemnes suelen interpretarlos los vientos metales.
Familia de viento metal
Los instrumentos de viento metal son cuatro, ordenados del agudo al grave, trompeta, trompa, trombón
y tuba. Son los que tienen mayor sonoridad, por eso están situados al fondo de la orquesta y suelen ser
menos. Son básicamente tubos de metal enrollado que terminan en un pabellón o campana que hace de
altavoz y amplifica el sonido.
La trompeta es el más agudo de ellos y utiliza un mecanismo de pistones para hacer las diferentes
notas; la trompa tiene un sonido más grave y utiliza un mecanismo de llaves para realizar las notas, el
trombón es aún más grave, y puede ser de pistones o de vara; el más grande y grave de todos es la
tuba, por ello no suele haber más de una o dos en las orquestas, y utiliza pistones o llaves.
Los fragmentos más característicos de viento metal suelen ser épicos, solemnes, pues aprovechan las
sonoridades fuertes y brillantes de estos instrumentos. Un episodio musical de estas características no
podría ser tocado por flautas y oboes, quedaría desactivado, carente de la fuerza y el vigor que le dan
los metales. Esto no significa que los vientos metales no puedan interpretar melodías líricas y hermosas.
Familia de percusión
En la orquesta sinfónica, la percusión puede tener una importancia muy variable: puede estar reducida a
un par de timbales o tener una gama muy variada de instrumentos. Siempre están en el fondo de la
orquesta, en la zona más alejada y elevada del escenario.
Éstos se pueden dividir en dos grupos fundamentales: instrumentos de afinación determinada son los
que pueden dar varias notas afinadas, y por lo tanto pueden interpretar melodías (como el xilófono,
celesta o las campanas tubulares); los de afinación indeterminada emiten sonidos que no se
corresponden con las notas, y por lo tanto su función es tocar ritmos (como el triángulo, el bombo o la
caja).
FORMAS MUSICALES: CONCEPTOS GENERALES
Básicamente, cuando en música hablamos de “formas musicales” o simplemente
de “forma”, estamos haciendo referencia a un tipo determinado de obra musical. En
este sentido, una Sonata sería una forma y una Sinfonía otra diferente, por poner
algunos ejemplos.
De alguna manera, al hacer referencia a la forma, hacemos referencia a la estructura
musical de una obra, aunque no se deben confundir estos dos
conceptos: forma y estructura. La forma es algo más que una simple estructura
musical: es el vehículo idóneo que elige el compositor para transmitir todo aquello que
quiere expresar.
Hay que decir que, al hablar de las formas musicales, también vamos a hacer
referencia a aquellos términos que están íntimamente relacionados con una
determinada forma. Por ejemplo, cuando hablemos de la ópera, también se definirán
términos como recitativo o airoso, que son, de alguna manera, como pequeñas formas
o estructuras dentro de la gran forma que es la ópera.
Aunque clasificar las formas no es tarea fácil, en una división básica podríamos
hablar de:
– Formas simples: son breves o constan de un solo movimiento (nocturno, rondó).
– Formas complejas: son extensas y constan de varios movimientos
(sinfonía, sonatas, concierto, suite, oratorio, ópera, etc.).
– Formas instrumentales: sólo intervienen en ellas instrumentos musicales.
– Formas vocales: intervienen en ellas la voz humana.
– Formas mixtas: que son o han sido tanto vocales como instrumentales.
– Formas libres: si no tienen una estructura definida.
Resulta obvio que en numerosos casos una obra puede pertenecer a más de uno de
esos grupos: un aria es, al mismo tiempo, una forma simple y vocal, como también
puede ser una forma vocal como instrumental (por eso la designamos como una
forma mixta).
Como simple enumeración no exhaustiva, y para tener una idea aproximada de la
cantidad de formas musicales y términos análogos existentes, presentamos el
siguiente cuadro. De todas ellas, desarrollaremos posteriormente las más importantes.
Unitaria o primaria: Son las obras constituidas por una sola frase que
se puede repetir varias veces (cambia la estrofa, no la melodía - forma
estrófica). Esta forma, como cualquier otra, puede
tener Introducción (fragmento agregado al inicio que prepara la
presentación del tema) y Coda (agregado final, que acentúa la
sensación de conclusión de la obra), pero estas no alteran su estructura
formal.
Forma Binaria: Conformada por dos secciones que normalmente son
contrastantes. Igual que antes, no altera esta clasificación, la cantidad
de veces que se repita cada sección.
Forma Ternaria: En estas obras intervienen 3 secciones sin importar
las combinaciones que se realicen de ellas ni sus repeticiones
Los efectos en el cerebro son asombrosos
Shutterstock/Beatriz Gascon J
Como decía, distintos estudios se han realizado con el paso del tiempo, y
en ellos se ha encontrado que la música, por ejemplo, afecta la química del
cerebro. Y es que la música que nos es agradable hace que liberemos
dopamina, una neurohormona liberada por el hipotálamo, y que se le
relaciona con el placer; sin embargo, tiene otras benéficas funciones como
estar presentes en los procesos de aprendizaje, comportamiento, actividad
motora, el sueño, el humor, la atención.
Es por esto que otros estudios han encontrado en la música la relación en
la mejora de la actividad motora en el tratamiento de pacientes con
parkinson o el incremento del razonamiento espacial en pacientes autistas
y apoyo en terapias de pacientes que sufren convulsiones.