Conclusiones:
Freddy
1. CFR es un Incoterm de uso exclusivamente marítimo que debe utilizarse, preferente-
mente, cuando el transporte marítimo se contrata en régimen de carga general o para
grandes volúmenes de carga. Para mercancías que se transportan en contenedores es
preferible utilizar otros Incoterms como FCA o CPT ya que los contenedores no se
entregan a bordo de los buques sino en las terminales de los puertos.
2. Mediante el Incoterm CIF, el vendedor lleva a cabo una parte importante de la logística
internacional ya que asume el coste y la gestión del transporte hasta el puerto de destino
en el país del comprador. Por otra parte, si realiza habitualmente exportaciones mediante
transporte marítimo se puede beneficiar de tarifas más reducidas o descuentos por
volumen en la contratación con transitarios y operadores logísticos. Estos beneficios los
puede trasladar a sus precios con lo que mejorará la competitividad de sus ofertas o bien
incluirlos en su margen comercial lo que redundará en una mayor rentabilidad de las
exportaciones.
Por otra parte, si bien el vendedor no realiza el despacho de importación, de alguna
manera lo facilita ya que la mayoría de legislaciones aduaneras aplican los aranceles e
impuestos de aduanas sobre valores CIF que ya están calculados en la documentación
(factura comercial) que debe facilitar al comprador para que éste realice los trámites de
importación.
Carolina
1. En el Incoterm CPT la entrega de la mercancía se produce cuando el vendedor la pone a
disposición del transportista que él mismo ha contratado para realizar el transporte
internacional, si bien el vendedor también gestiona y asume los costes del transporte
internacional hasta el lugar de destino designado. Por tanto, es diferente el punto en el
que se transmite el riesgo del transporte (cuando se entrega la mercancía al transportista
en el país del vendedor) del punto hasta el cual el vendedor asume los costes del
transporte (lugar de destino designado en el país del comprador).
2. En el Incoterm CIP el vendedor realiza la entrega de la mercancía en su propio país cuando
la pone a disposición del transportista contratado por él mismo, si bien debe pagar
además los costes del transporte internacional para llevar la mercancía hasta el lugar de
destino en el país del comprador.
El comprador asume todos los riesgos que se produzcan una vez que la mercancía ha sido
entregada al transportista en el país del vendedor. Si se utilizan transportistas sucesivos
para llevar la mercancía hasta el lugar de destino, el riesgo se transmite cuando la
mercancía se ha entregado al primer transportista.