CELEBRACIÓN DE NAVIDAD
DIOCESÍS DE HUACHO
Hoy nos ha nacido un Salvador, el Mesías, el Señor.
Monición:
Hermanos todos en el Señor, hoy nos hemos reunido
como familia para celebrar que Jesús, nuestro Dios y
Salvador ha nacido. Que esta celebración nos recuerde
a todos que con su llegada nuestros pecados han sido
perdonados, la muerte vencida y que el amor del Padre,
y la presencia amorosa del Espíritu Santo inundan ya
nuestros corazones.
CANTO DE ENTRADA: EL TAMBORILERO
El camino que lleva a Belén
baja hasta al valle que la nieve cubrió.
Los pastorcillos quieren ver su Rey,
le traen regalos en su humilde zurrón
Ro pon pon…
Yo quisiera poner a tus pies
algún presente que te agrade, Señor,
mas Tú ya sabes que soy pobre también y no poseo más que
un viejo tambor.
En tu honor frente al portal tocaré
que con mi tambor!
SALUDO:
En el nombre del Padre, y del Hijo , y del Espíritu Santo. Amén.
Que el Señor, que se hace como uno de nosotros para convivir hoy
con nuestra familia esté con todos ustedes.
ACTO PENITENCIAL
Al profundizar en el nacimiento del Niño Jesús, contemplamos con
asombro el inmenso amor que Dios nos ha tenido haciendo que su
propio Hijo venga al mundo haciéndose hombre como nosotros en
el seno de María Santísima.
Yo Confieso…
Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad.
Señor ten piedad.
ORACIÓN COLECTA
Concédenos, Señor Todopoderoso, a los que vivimos inmersos en
la luz de tu Palabra hecha carne, que resplandezca en nuestras
obras la fe que hace brillar en nuestro espíritu. Por nuestro Señor
Jesucristo que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y
es Dios por los siglos de los siglos. Amén.
Lectura de libro del profeta Isaías (9,1-3)
Camino del mar al otro lado del Jordán, tierra de Zabulón y a la tie-
rra de Neftalí, Galilea de los gentiles. El pueblo que andaba en ti-
nieblas ha visto gran luz; a los que habitaban en tierra de sombra
de muerte, la luz ha resplandecido sobre ellos. Multiplicaste la na-
ción, aumentaste su alegría; se alegran en tu presencia como con
la alegría de la cosecha.
Palabra de Dios.
Salmo Responsorial (Sal 96, 1 y 6. 11-12)
R. Reina el Señor, alégrese la tierra.
Reina el Señor, alégrese la tierra;
cante de regocijo el mundo entero.
Los cielos pregonan su justicia,
su inmensa gloria ven todos los pueblos.
R. Reina el Señor, alégrese la tierra.
Amanece la luz para el justo,
y la alegría para los rectos de corazón.
Alégrense, justos, con el Señor,
y bendigan su santo nombre.
R. Reina el Señor, alégrese la tierra.
Aleluya, Aleluya
Hoy nos ha nacido un Salvador , el Mesías, el Señor.
Aleluya, Aleluya
Lectura del Santo Evangelio según san Juan (Jn 1, 1-12)
En el principio existía el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Ver-
bo era Dios. El estaba en el principio con Dios. Todas las cosas fue-
ron hechas por medio de El, y sin El nada de lo que ha sido hecho,
fue hecho. En El estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.
Y la luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no la recibieron.
Vino al mundo un hombre enviado por Dios, cuyo nombre era
Juan. Este vino como testigo, para dar testimonio de la luz, a fin de
que todos creyeran por medio de él. El no era la luz, sino que vino
para dar testimonio de la luz.
Existía la luz verdadera que, al venir al mundo, alumbra a todo
hombre. En el mundo estaba, y el mundo fue hecho por medio de
El, y el mundo no le conoció. Vino a los suyos, y los suyos no le reci-
bieron. Pero a todos los que le recibieron, les dio el poder de llegar
a ser hijos de Dios.
Palabra del Señor. Gloria a ti señor Jesús.
REFLEXIÓN
PETICIONES
OBISPO: oremos hermanos pidiéndole al Señor que su Luz brille
por siempre en nuestras vidas y en todo el mundo. A cada
invocación responderemos: Ilumina, Señor nuestra vida y
nuestro mundo.
Te pedimos Padre Bueno, por la Iglesia, para que con tu llegada
renueve su misión de llevar esta Buena Nueva a todos aquellos
que aún no te conocen siendo así luz para toda la humanidad.
Para que tu llegada inspire más vocaciones al servicio de Tu
Iglesia. Por el Papa Francisco, por nuestro obispo Antonio, por los
sacerdotes, las religiosas y las almas consagradas, para que se
mantengan fieles en tu servicio y brillen en medio de este mun-
do cubierto de tinieblas.
Por nuestra Diócesis de Huacho, para que como Iglesia diocesa-
na viva unida en torno a ti, y hagamos brillar el Evangelio, vivien-
do la caridad y el servicio entre nosotros.
Por aquellos que sufren, aquellos que hoy no tienen un techo, un
pan; por los que están enfermos o viven en medio de la guerra,
socórrelos y dales consuelo. Haznos más generosos para atender
las necesidades de los que nos rodean pues solo así reconoce-
rán que nosotros hemos dejado ya las tinieblas del egoísmo.
Ilumina nuestro entendimiento y lo más profundo de nuestro co-
razón para que entendamos que hoy nos haz salvado, que nues-
tro pecado ha sido borrado y que llenos de la alegría de la Navi-
dad vivamos siempre cerca de Ti, manifestando con nuestro tes-
timonio de vida que Cristo vive entre nosotros.
OBISPO:
Escucha, Padre Santo, todas estas súplicas que te hemos hecho y
que hoy ponemos en las manos de nuestra Madre Santísima para
que ella las lleve ante ti. Por Cristo nuestro Señor. Amén.
PADRE NUESTRO...
ADORACIÓN AL NIÑO
MONICIÓN
Hemos escuchado pues, cómo Dios envió al mun-
do la luz envió a su propio Hijo, que es la luz ver-
dadera par que caminando con él tengamos la
vida. Sin embargo dice el texto que no todos lo
recibieron y prefirieron vivir en la oscuridad. Noso-
tros como Familia hemos decidido vivir en esta
luz. En señal de ello encendemos ahora está vela.
(Se enciende el cirio que está junto al pesebre)
TODOS: Señor, Jesús, al encender este cirio, signo de tu presencia
entre nosotros, te pedimos para que su luz alumbre a toda la hu-
manidad; para que las guerras terminen; para que haya paz y bie-
nestar en todos los hogares del mundo; para que tu evangelio sea
luz para toda la humanidad. Haz que desaparezca la oscuridad
del egoísmo, la envidia, el rencor y la violencia. Que junto con tu
luz venga la paz y la alegría a todos los hombres de buena volun-
tad. Te lo pedimos a ti que vives y reinas, con el Padre y el Espíritu
Santo, por lo siglos de los siglos. Amén.
Vayamos Cristianos GLORIA CANTAN
Vayamos, cristianos Gloria cantan en el cielo
llenos de alegría al niño que nació en Belén;
vayamos, vayamos con fe a el eco de valle en valle
belén repite una y otra vez.
hoy a nacido
cristo nuestro hermano Gloria
a Dios en el cielo
que nuestra fe te adore Gloria
que nuestro amor te cante a Dios en el cielo
que nuestro ser te aclame
oh, hijo de Dios Hoy nosotros repetimos
todos juntos al cantar
humildes que los cielos entonaron
denle su rebaño a la entrada del portal.
y lleven sus dones al niño Dios
nuestras ofrendas con amor lle- Gloria
vemos a Dios en el cielo
Gloria
¡bendita la noche a Dios en el cielo
que nos trajo el día
bendita la noche de navidad! Cristianos en esta noche
Desde un pesebre entonemos con amor
el señor nos llama nuestro canto de alegría
como ángeles de Dios
Noche de paz
Noche de Paz, noche de amor por nuestro buen Redentor
Todos duermen en derredor por nuestro buen Redentor
entre los astros que esparcen su
luz,
bella anunciando al niñito Jesús. Noche de paz, noche de amor
brilla la estrella de paz, ved que bello resplandor
brilla la estrella de paz luce en el rostro del Niño Jesús
en el pesebre del
Noche de paz, noche de amor: mundo la luz,
oye humilde al fiel pastor astros de eterno fulgor
coros celestes que anuncian salud astros de eterno fulgor.
gracias y glorias en gran plenitud
EL NIÑO HA NACIDO HAYA PAZ
Aleluya, aleluya, ha nacido el Haya paz en la tierra, haya cielo en
salvador… la humanidad. Una llama en el cora-
zón, para sentirnos muy cerca de
Escuchad hermanos, una gran Dios.
noticia: hoy en belén de Judá Oh Jesús ¡Oh mi Dios! Hoy estás, hoy
nos ha nacido el Salvador... también con nosotros, más que nun-
(Bis) ca. Gloria a Dios. Aleluya.
Escuchad hermanos, una gran Hoy tú naces en nosotros, por noso-
noticia: Gloria en los cielos a tros tú vas a morir, esperamos que lle-
Dios y aquí en la tierra al hom- gues al fin, para contigo poder con-
bre paz… vivir.
Escuchad hermanos, una gran Hay en el mundo mucho odio, mu-
noticia: Dios a su Hijo envió es cha oscuridad, gente que lucha pa-
Jesucristo Salvador... ra conseguir un mayor descanso, un
mejor vivir, en unidad, unidad….
Campana sobre campana
Campana sobre campana, Recogido tu rebaño
y sobre campana una, a dónde vas pastorcillo?
asómate a la ventana, Voy a llevar al portal
verás el Niño en la cuna. requesón, manteca y vino.
Belén, campanas de Belén, Belén, campanas de Belén,
que los ángeles tocan que los ángeles tocan
qué nueva me traéis? qué nuevas me traéis?
ORACIÓN FINAL
A los que hemos celebrado con cristiana alegría el nacimiento de
tu Hijo, concédenos Señor, penetrar con fe profunda en este mis-
terio y amarlo cada vez con amor más entrañable. Por Jesucristo
nuestro Señor. Amén.
ORACION DEL PAPA FRANCISCO
«Si para nosotros la experiencia de la infancia es algo difícil, para ti no lo
es, Hijo de Dios. Si tropezamos en el camino que lleva a la comunión conti-
go según tu pequeñez, tú eres capaz de quitar todos los obstáculos que
nos impiden de hacer esto. Sabemos que no tendrás paz hasta que no nos
encuentres según tu semejanza y pequeñez. Permítenos hoy, Hijo de Dios,
acercarnos a tu corazón. Haz que no nos creamos grandes por nuestras
experiencias. Concédenos, en cambio, que seamos pequeños como tú,
para que podamos estar cerca de ti y recibir de ti humildad y mansedum-
bre en abundancia. No nos prives de tu revelación, la epifanía de tu infan-
cia en nuestros corazones, para que con ella podamos curar todo tipo de
orgullo y de arrogancia. Tenemos mucha necesidad […] de que reveles
en nosotros tu sencillez, llevándonos a nosotros, también a la Iglesia y al
mundo entero, a ti. El mundo está cansado y exhausto porque compite
para ver quién es el más grande. Hay una competencia despiadada entre
gobiernos, entre iglesias, entre pueblos, al interno de las familias, entre una
parroquia y otra: ¿Quién es el más grande entre nosotros? El mundo está
plagado de heridas dolorosas porque su grave enfermedad es: ¿quién es
el más grande? Pero hoy hemos encontrado en ti, nuestro único medica-
mento, Hijo de Dios. Nosotros y el mundo entero no encontraremos salva-
ción ni paz, si no volvemos a encontrarnos de nuevo en el pesebre de Be-
lén. Amen»
L’umanità di Dio,Qiqajon, Magnano 2015, 183-184.
BENDICIÓN FINAL
El Señor esté con ustedes. Y con tu Espíritu.
El Dios de bondad infinita que disipo las tinieblas del mundo con la encar-
nación de su Hijo y con su nacimiento glorioso iluminó este día santo aleje
de vosotros las tinieblas del pecado y alumbre vuestros corazones con la
luz de la gracia. Amén.
El que encomendó al ángel anunciar a los pastores la gran alegría del na-
cimiento del Salvador os llene de gozo y os haga también a vosotros men-
sajeros del Evangelio. Amén.
Y el que por la encarnación de su Hijo reconcilió lo humano y lo divino os
conceda la paz a vosotros, amados de Dios, y un día os admita entre los
miembros de la Iglesia del cielo. Amén