Walt Disney
David Mauricio González Sánchez
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Walter Elías "Walt" Disney (Chicago, Illinois; 5 de diciembre de 1901- Burbank, California; 15 de
diciembre de 1966) fue un caricaturista, productor, director, guionista y animador estadounidense.
Figura capital de la historia del cine de animación, es considerado un icono mundial gracias a sus
importantes contribuciones a la industria del entretenimiento durante gran parte del siglo XX,
famoso por personajes como el pato Donald o el ratón Mickey. Fundó junto a su hermano Roy Oliver
Disney la compañía Walt Disney Productions, que años después se convirtió en la más célebre
productora del campo de la animación y en la actualidad es la mayor compañía de medios de
comunicación y entretenimiento del mundo. Esta corporación, que se conoce hoy con el nombre de
The Walt Disney Company, es una empresa multimillonaria con ingresos anuales de cientos de miles
de millones de dólares.
Disney adquirió fama mundial como animador y productor de cine, y como empresario innovador en
el campo de los parques de atracciones. Junto a su equipo creó algunos de los personajes de
animación más famosos del mundo, en especial el ratón Mickey, una caricatura de un ratón, a la que
el propio Disney puso su voz original. Durante su extensa y exitosa carrera en el cine de animación
fue premiado con 22 premios Óscar de un total de 59 nominaciones, y recibió otros cuatro premios
honoríficos, lo que lo convierte en la persona que más premios de la Academia ha ganado. También
fue galardonado con un premio Emmy.
Walt Disney murió el 15 de diciembre de 1966 a causa de un cáncer de pulmón.
La información anterior es la más global que existe hoy en día de Walter Elías Disney, sin embargo,
también debemos hablar a profundidad de los ámbitos que lo llevaron al lugar en el que se posiciono
en vida y ya después de muerto aún la mantiene, ya que Walter Elias Disney nació el 5 de diciembre
de 1901 en Chicago, Illinois. Cuarto de los cinco hijos que tuvieron Elias y Flora Disney, su infancia
transcurrió entre apuros económicos y bajo la severidad de su padre, carpintero de profesión, que
probó suerte en toda clase de negocios sin que nunca consiguiera mejorar su maltrecha economía.
Eternamente menospreciado por su padre, Walt creció muy unido a su madre, una antigua maestra
descendiente de alemanes, y a su hermano Roy, ocho años mayor que él. En 1906, Elias Disney
decidió empezar una nueva vida en una granja cerca del pequeño pueblo de Marceline, Missouri,
donde Walt descubrió la naturaleza y los animales. También entonces nació su interés por el dibujo,
que compartió con su hermana pequeña, Ruth. Elias Disney hacía trabajar tan duro a sus hijos en el
mantenimiento de la granja que los dos mayores, Herbert y Raymond, decidieron dejar el hogar para
instalarse por su cuenta otra vez en Chicago.
La precaria situación en que quedó la familia con la marcha de los dos jóvenes empeoró en el
invierno de 1909, cuando el padre contrajo fiebres tifoideas y la enfermedad le obligó a vender la
granja y a trasladarse a Kansas City, Missouri, donde encontró un empleo como repartidor de
periódicos, tarea en la que Roy y Walt le ayudaban. Ello supuso un menor rendimiento del pequeño
Walt en la escuela, donde nunca fue un alumno aventajado. Pasados un par de años, Walt, que
ocasionalmente ganaba algún dinero vendiendo sus caricaturas, se matriculó en el Instituto de Arte
de Kansas City, donde aprendió las primeras nociones sobre la técnica del dibujo. En aquellos años
de su adolescencia descubrió el cine, un invento que le apasionó desde el primer momento. En 1917,
cinco años después de que Roy Disney abandonara también el hogar paterno, Elias Disney se
trasladó con su mujer y sus dos hijos pequeños de nuevo a Chicago, donde probó suerte montando
una pequeña fábrica de mermelada. En la primavera de 1918, Walt, con sólo diecisiete años, falsificó
su partida de nacimiento y se enroló como soldado en la Cruz Roja para combatir en la Primera
Guerra Mundial. Llegó a Europa cuando ya había paz, pero estuvo destinado en Francia y Alemania
hasta septiembre de 1919. Una vez licenciado, se fue a vivir con su hermano Roy a Kansas City,
donde buscó empleo como dibujante.
Su sueño era convertirse en un artista del Kansas City Star, el diario que había repartido en su
infancia, pero encontró trabajo como aprendiz en una agencia de publicidad, la Pesmen-Rubin
Commercial Art Studio. Con un sueldo de 50 dólares al mes, en aquel empleo conoció a Ub Iwerks,
un joven de su misma edad y excepcionalmente dotado para el dibujo, con el que entabló amistad.
Cuando los dos se quedaron sin trabajo montaron su propia compañía, la Iwerks-Disney Commercial
Artists. La empresa duró apenas un mes, ya que Walt prefirió aceptar un empleo seguro, aunque
convenció a sus nuevos jefes para que contrataran a Iwerks. En aquel trabajo ambos aprendieron las
técnicas, todavía muy rudimentarias, de la animación cinematográfica.
Inquieto e innovador por naturaleza, Disney pidió una cámara prestada y montó un modestísimo
estudio en el garaje de su casa, en el que con la ayuda de Iwerks y trabajando por las noches,
produjeron su primera película de dibujos animados. El filme tuvo aceptación y consiguieron nuevos
encargos hasta que Disney, que todavía no había cumplido los veintiún años de edad, convenció a
Iwerks para que volvieran a probar suerte como empresarios con una compañía a la que llamaron
Laugh-O-Gram Films. Con una producción basada en cuentos tradicionales, las cosas les fueron bien
hasta que la quiebra de su principal cliente los arrastró también a la bancarrota. En 1923, después de
intentar inútilmente remontar el bache, Disney emigró a Hollywood. La floreciente industria
cinematográfica había convertido a Hollywood en una tierra de promisión. Disney creyó que con su
experiencia como cámara obtendría trabajo de director, pero ningún estudio quiso contar con sus
servicios, por lo que decidió volver a montar su propia empresa con su hermano Roy como socio. El
16 de octubre de 1923, la Disney Brothers Studio firmó su primer contrato importante, pero todavía
insuficiente para hacer frente a sus dificultades financieras. Ya entonces, Walt puso de manifiesto lo
que después sería una constante en su compañía: que era capaz de recurrir a cualquier estratagema
para sacar el negocio adelante. En 1924, Ubbe Iwerks se unió a ellos y Walt pudo dejar de trabajar
como animador para dedicarse al área para la que siempre estuvo más capacitado: la creación de
personajes y argumentos y la dirección.
El 13 de julio de 1925, tres meses después de que su hermano Roy se casara, Disney contrajo
matrimonio con Lillian Bounds, una joven empleada de su estudio, con la que tuvo dos hijas: Diane
Marie, nacida el 18 de diciembre de 1933 cuando el matrimonio ya descartaba que pudieran tener
descendencia, y Sharon Mae, a la que adoptaron en 1936. En la primavera de 1926, y después de
haber tenido que cambiar de local porque la compañía crecía, los dos hermanos cambiaron el
nombre de su empresa, que pasó a llamarse Walt Disney Studio. Pero el estudio sufrió un
importante revés cuando su principal cliente se quedó con los derechos del conejo Oswald, un
personaje creado por Disney que había protagonizado diversos cortometrajes.
Con la determinación de eliminar en lo sucesivo los intermediarios, Disney concibió (durante un viaje
en tren de Hollywood a Nueva York) a Mortimer, un ratoncito rebautizado luego con el nombre de
Mickey por sugerencia de su esposa y al que Iwerks dio forma. Así lo contó Disney, pero, en realidad,
la paternidad de Mickey Mouse ha sido siempre motivo de polémica, y actualmente tiende a
atribuirse el propio Iwerks. En octubre de 1928, cuando Disney buscaba distribuidor para las dos
películas que había producido con Mickey Mouse como protagonista, se proyectó el primer filme del
cine sonoro. Adelantándose a otros productores que creyeron pasajera aquella innovación, Walt se
apresuró a incorporar el sonido a una tercera película de Mickey, Willie en el barco de vapor (1928).
Buen imitador de voces y acentos, Disney hizo que el ratoncillo y su novia, Minnie, hablaran con su
propia voz para abaratar costes. La película, estrenada el 18 de noviembre de 1928 en un teatro de
Nueva York, obtuvo un rotundo éxito de público y crítica.
Ya lo que ocurre aquí en adelante en la historia de Walt Disney es demostración innata de que un
hombre con un sueño, perseverancia, inteligente en el ámbito financiero y que no se dejó tumbar
nunca por los malos momentos que lo acompañaron a lo largo de la vida, sino que por el contrario lo
utilizo para catapultarse a la sima es capaz de lograrlo todo lo que se propone.