0% encontró este documento útil (0 votos)
29 vistas4 páginas

Daniela Márquez Correlación

El documento explora la relación entre lenguaje y pensamiento, destacando la perspectiva social del lenguaje según Halliday, quien critica el innatismo de Chomsky y enfatiza que el lenguaje es un producto social. Se discuten las contribuciones de Piaget y Vygotsky al desarrollo del lenguaje en los niños, así como la importancia de la socialización en la adquisición del lenguaje. Además, se menciona cómo el lenguaje refleja y se adapta a la realidad cultural y social de las comunidades.

Cargado por

Mateo Vizcaíno
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
29 vistas4 páginas

Daniela Márquez Correlación

El documento explora la relación entre lenguaje y pensamiento, destacando la perspectiva social del lenguaje según Halliday, quien critica el innatismo de Chomsky y enfatiza que el lenguaje es un producto social. Se discuten las contribuciones de Piaget y Vygotsky al desarrollo del lenguaje en los niños, así como la importancia de la socialización en la adquisición del lenguaje. Además, se menciona cómo el lenguaje refleja y se adapta a la realidad cultural y social de las comunidades.

Cargado por

Mateo Vizcaíno
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Daniela Márquez

Filosofía
Lenguaje y pensamiento

CORRELACIÓN ENTRE LENGUAJE Y PENSAMIENTO

Lo primero que hay que entender es que “el lenguaje es lo que es por lo que tiene que
hacer”. Muchos pensadores han contribuido a definir el lenguaje. Lo estudian, como
Halliday desde una perspectiva social. Un ejemplo muy claro pero no totalizador de la
teoría del estudio de Halliday que me pareció interesante es la invitación que hace al
estudio del lenguaje desde una perspectiva durkheimiana. Resalta la importancia de
esta perspectiva porque así optaría una visión externa para estudiar lo interno.

Hay cosas que debemos tener claras. Por ejemplo, que “el lenguaje surge en contexto de
situación” y que no existe lenguaje sin función social. Por eso muchos autores como
Piaget, que veremos más adelante, se equivocan al plantear el desarrollo del niño desde
el estudio de su relación con objetos y no con “individuos semejantes” parafraseando a
Halliday.

Al tener en cuenta el hecho de que el lenguaje tiene una función social, entenderíamos
la propuesta de análisis que hace Halliday para estudiar el lenguaje desde una
perspectiva intra e inter orgánica. Inter porque el ser es social y debería estudiarse desde
su relación, desde que nace, con los seres humanos. Y la Intra porque “el cerebro creó al
hombre” como diría Antonio Damasio, es decir, “las estructuras internas, cerebrales que
permiten el desarrollo y la adaptación” al lenguaje del niño, citando a Michael Halliday.
Halliday critica a Chomsky y a su innatismo. Y es entendible porque el hombre no nace
con un conocimiento y lenguaje innato. “El conocimiento es una empresa social” dirían
los filósofos Jaime Nubiola y Francisco Conesa. Por lo tanto, decir que alguien posee
cosas que desarrollan socialmente, de manera innata es incoherente con el nacimiento
del lenguaje.

Incluso hay casos de niños no socializados y demuestran que no desarrollan lenguaje.


Sólo chillidos y un temor irremediable a los humanos. Para enfatizar más en su función
social, podríamos citar al filósofo de la salsa y cantante Héctor Lavoe cuando dice: “Es
chévere ser grande, pero es más grande ser chévere” Esta frase expresa la importancia
de la socialización.

Halliday diría para explicar mejor la cuestión del contexto. “Ahora bien, un hecho
importante respecto del habla y la compresión de la lengua radica en que siempre se
produce en un contexto. No sólo conocemos nuestra lengua materna como un sistema
abstracto de signos vocales, o como si fuera una especie de gramática. Con un
diccionario adjunto; la conocemos en el sentido de saber cómo utilizarla, sabemos cómo
comunicarnos, cómo elegir formas de lenguaje apropiadas al tipo de situación en que
nos encontramos”. Gracias a la relación con nuestra madre y con nuestros alrededores
sabemos ubicarnos lingüísticamente en contexto.

Esto también resaltaría el hecho de que el lenguaje no es un traductor de pensamiento


sino un vehículo de éste porque “contiene y expresa” (Wittgenstein). Expresamos lo que
expresamos porque tenemos un claro “comportamiento lingüístico” como diría
Halliday.

Otro de los temas que me llamó la atención fue el hecho de que Michael Halliday resalta
el papel de los maestros como constructores sociales. Es la educación la única capaz de
salvar la patria y gracias a ellos podemos pensar en una sociedad rodeada por cosas que
vayan acorde a la belleza y al buen vivir.

Lo anterior nos permite entender la importancia de lo que dice Adam Schaff respecto a
las posturas intelectuales de Benjamin Whorf y Edward Sapir. Ante el planteamiento de
Whorf, que pertenece al relativismo lingüístico, cuando plantea que “el lenguaje
determina el pensamiento”, Schaff diría que no es cierto, que el lenguaje es determinado
y condicionado por la realidad a la que se enfrenta. Schaff diría que “el lenguaje es un
producto social. Surge por necesidad de comunicación”.

Y al ser un producto social, es un resultado de la observación de las diferentes


sociedades. Por ejemplo, la sociedad industrial engendra sub-culturas que crean un
lenguaje para sí misma. Y esto ocurre porque, son tantas las posibilidades de consumo y
un solo objetivo de realización personal que los jóvenes se ven confundidos y tienden a
separarse por medio de creaciones propias de intereses, del interés singular del sistema
que es que nos volvamos ricos. El lenguaje en este caso se configura en un lenguaje
mercantil, industrializado y consumista.
Y ya que hablamos del lenguaje como un producto social, el signo lingüístico también
trae una carga cultural. “El significado es una unidad cultural” dirían los filósofos
Conesa y Nubiola.

El signo es aquello con lo cual nosotros aprehendemos el mundo y nos apropiamos de


su realidad por medio de las palabras y conceptos. La importancia del estudio de la
semiótica radica en que “a la dimensión ontológica que las cosas tienen, nosotros los
humanos añadimos una nueva dimensión”.

Es decir, pensamos a través de los signos. Somos intérpretes del mundo. Lo


interpretamos por medio de los conceptos que en realidad son mediadores entre las
palabras y las cosas. Tomás de Aquino diría que “el concepto es aquello por cual
conocemos pero no aquello que conocemos o comprendemos”.

Hay quienes dicen que no podemos pensar sin palabras. Que gracias a ellas es que
pensamos. ¿Pero qué pasa cuando no tenemos palabras para decir algún objeto del
mundo? Nos pasa como a los Wayuunaiki. Es el ejemplo expuesto en clase. Donde nos
dicen que ellos no tienen un concepto exacto para nombrar el color salmón. Por eso, lo
que hacen es relacionar lo que en su realidad objetiva han visto parecido a ese color.

Por eso definen el salmón como “cercano al solo” o como “sol amaneciendo”.

Es importante también enfatizar en la importancia de que no todos los problemas


filosóficos se resuelven remitiéndolos al lenguaje. Y en esto hace énfasis, Wittgenstein
cuando plantea la necesidad de no dejarnos embrujar por las palabras. Porque “la
naturaleza de las palabras es distinta a la de los conceptos (…) al hablar presuponemos
que nos referimos a cosas y casos reales, pero podemos equivocarnos. “No todo lo que
acontece con las palabras acontece con las cosas”

Es decir, citando a mi escritor favorito Shakespeare: una cosa es el cielo, que está en el
mundo y la sordera que está en el diccionario y también en el mundo como una realidad
inevitable biológicamente en algunos casos, pero otra cosa es el sordo cielo que es a lo
que el escritor inglés se refiere cuando habla de que nosotros los seres humanos estamos
solos y de que no hay por fuera nadie que nos escuche.
Una parte muy importante del estudio lingüístico son los aportes de Piaget y Lev
Vygotsky en cuanto al desarrollo del niño y su lenguaje.

Piaget dice que hay una etapa caracterizada por cierto egocentrismo y autismo. Define
el egocentrismo como la incapacidad de ponerse en los zapatos de los demás. Y dice
que es un lenguaje para sí mismo. Un mero acompañante.

También menciona el autismo como esquema mental que se va formando en el sueño.


Toma del psicoanálisis la noción de subconsciente para introducir lo que él llama
pensamiento autista. Pero sufre un gran error su experimento porque trata de separarse
de lo metafísico pero cae en él al momento de pasar de lo empírico a la teoría. Es un
intento frustrado e inevitable. Dualismo caracterizado en esos estudios psicológicos.

Ahora bien, Vygotsky plantea que el pensamiento egocéntrico es un método y un


resultado para resolver problemas. Porque es en voz alta. Es para resolver problemas en
determinados momentos. También dice que el coeficiente del habla interna decrece con
la edad, y alcanza el punto cero a los siete u ocho años.

Bleuler no está de acuerdo con la palabra autista porque vienen de patología. Bleuler lo
critica porque el pensamiento autista no se da en etapas tempranas sino en etapas
tardías.

Piaget abandona y no le presta atención a las relaciones con individuos del niño.

¿Qué haría Halliday con respecto a esto? Pues, fácil, partiría desde lo social. “La lengua
es lo que te permite ser atemporal y espacial”.

Es importante resaltar en esta discusión sobre el lenguaje egocéntrico y autista y es que


el lenguaje necesita de una manipulación a nivel interno. Los monos no logran dicha
manipulación, sus sonidos no son indicativos sino fonemas nada más. Por lo tanto,
como dice Wunt no hay una producción totalmente lingüística.

Por eso es que el hombre es el único que ha logrado intensificar su lenguaje de manera
que tal que puede generar novelas, poesías, discursos políticos, etc. Incluso, este ensayo,
que para bien o mal, es una aproximación a los diferentes planteamientos.

También podría gustarte