1. ¿Qué es el desarrollo sustentable?
El desarrollo sustentable (también llamado desarrollo perdurable o desarrollo
sostenible) es un modelo de desarrollo de la sociedad que reconcilia las
necesidades económicas e industriales de la humanidad, con el equilibrio mínimo
de las fuerzas ecológicas o medioambientales.
Su objetivo es que el desarrollo económico no ponga bajo amenaza
la vida en nuestro planeta ni la continuidad de la especie humana. Como su
nombre lo indica, se trata de un diseño socioeconómico realmente sostenible en el
tiempo.
La definición de desarrollo sustentable apareció en el siglo XX, cuando las
consecuencias medioambientales del modelo socioeconómico de la sociedad de
consumo, tal y como se fue construyendo desde la Revolución Industrial, se
hicieron inocultables.
Sin embargo, el concepto se empleó formalmente en el “Informe
Brundtland” formulado en 1987 por la Comisión Mundial de Medio Ambiente y
Desarrollo de las Naciones Unidas y llamado así por la Primer Ministra noruega Gro
Harlem Brundtland. En ese entonces, se formuló en inglés como sustainable
development.
En dicho informe se lo definió de la siguiente manera: “Satisfacer las necesidades
de las generaciones presentes sin comprometer las posibilidades de las
generaciones del futuro para atender sus propias necesidades”.
Desde entonces, mucho se ha debatido sobre la urgencia o la necesidad de
alcanzar una forma de desarrollo sustentable, y más todavía respecto a cuáles
serían los caminos hacia ello.
Ver también: Problemas ambientales
2. Características del desarrollo
sustentable
El desarrollo sustentable puede comprenderse desde tres perspectivas
distintas y complementarias: lo económico, lo social y lo ecológico. Estos
tres conjuntos definen las áreas de interés en las cuales es necesario llevar a cabo
cambios y adecuaciones, para lograr un resultado óptimo.
Esto a menudo se representa mediante un esquema de intersecciones o diagrama
de Venn, del que se obtienen cuatro intersecciones posibles:
Atender lo social y lo económico únicamente conduce a esquemas de
desarrollo equitativos, pero nada ecológicos.
Atender lo económico y lo ecológico únicamente, conduce a esquemas de
desarrollo viables, pero nada sociales.
Atender lo ecológico y lo social únicamente conduce a esquemas de
desarrollo soportables, pero inviables económicamente.
Únicamente atendiendo los tres aspectos a la vez puede alcanzarse la meta del
desarrollo sustentable, que al mismo tiempo:
Satisfaga las necesidades sociales de la población, o sea, lo concerniente
a su alimentación, vestimenta, vivienda y trabajo.
Disponga de procesos económicos y tecnológicos que permitan su sostén
financiero en el tiempo.
Permita al medio ambiente absorber las huellas de su impacto sin
alteraciones ecológicas catastróficas en el proceso.
3. Objetivos del desarrollo sustentable
Los objetivos del desarrollo sustentable pueden resumirse en cuatro directrices,
que son:
Garantizar la democracia y el estado de derecho como sistema político
imperante.
Alcanzar un modelo de desarrollo que no afecte el medio ambiente de
manera sustantiva e irreversible.
Fomentar la paz, igualdad y respeto hacia los derechos humanos.
Defender y conservar la biodiversidad del planeta.
4. Ejemplos de aplicación
La agricultura sustentable fomenta la rotación de cultivos.
El desarrollo sustentable, en pleno, no ha sido alcanzado todavía en ninguna parte
del mundo, aunque algunas regiones, como ciertas naciones del primer mundo,
dispongan de los elementos y la voluntad para aproximársele lo más posible.
Algunos ejemplos de aplicación de criterios de sustentabilidad pueden ser los
siguientes:
Agricultura sustentable. Dado que la producción de alimentos para la
creciente población humana se sostiene más que nada en la labor agrícola,
se hace necesario de hacerlo de una manera más ecológicamente amigable,
empleando regadíos planificados que no derrochen los recursos hídricos, sin
utilizar fertilizantes o plaguicidas que incidan en el ecosistema de manera
negativa y fomentando la rotación de cultivos, para no agotar los nutrientes
del suelo mediante el monocultivo.
Moda sustentable. La industria de la moda pone de su parte empleando
en la confección de sus prendas únicamente fibras naturales, provenientes
de la agricultura ecológica, evitando así los textiles sintéticos que se
biodegradan más difícilmente y contaminan mucho más el planeta.
Transporte sustentable. El transporte es uno de los grandes dilemas del
mundo del desarrollo sustentable, dado que la quema de combustibles
fósiles, principal insumo de los automóviles convencionales, causa estragos
en la atmósfera terrestre. Por ello, se debe fomentar el transporte público
de calidad, así como la posibilidad de electrificar los vehículos o
reemplazarlos por opciones incluso más saludables para la vida, como el
ciclismo.
Energía sustentable. El gran dilema del siglo es hallar una forma de
obtención de energía que sea sustentable, o sea, que no deteriore nuestro
planeta, y que al mismo tiempo sea segura, confiable y eficiente. Durante
algún tiempo se creyó que la energía atómica podía ser la solución, pero
el riesgo de accidentes supone un verdadero problema. Hay quienes
apuestan por la fusión atómica, pero nuestra tecnología está aún lejos de
alcanzarla. Así que mientras tanto, se debe invertir en energías renovables,
como la eólica, la hidroeléctrica o la solar.
5. Desarrollo sustentable y desarrollo
sostenible
Existe una discrepancia respecto a la interpretación y el uso de estos dos términos,
los cuales provienen de la ambigüedad en la traducción del vocablo
inglés sustainable development.
El problema surge del hecho de que ambos términos no son del todo sinónimos: el
“desarrollo sostenible” es un proceso eficiente, capaz de perdurar en un
lapso de tiempo; mientras que “desarrollo sustentable” implica un proceso
eficaz, que atiende a una necesidad inmediata en el aquí y el ahora. De ese modo,
todo desarrollo sostenible debe ser sustentable, pero no viceversa.
6. Desarrollo económico sustentable
Si bien no existe un acuerdo concreto y conciso de cómo alcanzar el desarrollo
sustentable en materia económica, sí se sabe que lo más probable es que se aleje
del paradigma económico que impera en la actualidad. Es decir, se necesita una
cierta creatividad económica o un cambio profundo que atienda los retos
económicos de la sustentabilidad, y que pueden resumirse en:
La obtención de energía sustentable, segura y continua, dado que es
un elemento imprescindible en el modo de vida y de producción humanos
contemporáneos.
El diseño de un modelo de manufactura que contemple el reciclaje y el
uso de materiales no contaminantes.
La implementación de medidas que fomenten un reparto equitativo de
los recursos, es decir, que fomenten la equidad, pero que al mismo
tiempo sean rentables.
7. Desarrollo sustentable en México
Como tantos otros países, la nación mexicana no prestó demasiada atención al
costo económico y social del crecimiento demográfico, ni mucho menos al impacto
ecológico, excepto cuando ya era demasiado tarde, como en el tristemente célebre
caso de Ciudad de México, una de las urbes más contaminadas del planeta.
Ya en la década del 1970 se crearon instituciones destinadas a velar por el
bienestar medioambiental del ecosistema mexicano. Sin embargo, recién en los
80 el concepto de desarrollo sustentable empezó a escucharse, con la
creación de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología (SEDUE) y la Ley General
de Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente (LGEEPA).
Desde entonces, no han cesado de crearse organizaciones oficiales para atender la
búsqueda de un modelo sostenible de desarrollo. Además, entre 2000 y 2013 se
promulgaron y reformaron alrededor de ocho leyes importantes en la
materia.
Sin embargo, los cambios requeridos para avanzar en esa dirección son
estructurales y representan un esfuerzo sostenido desde distintos segmentos de
la sociedad. Por esa razón, en México la degradación medioambiental y el
agotamiento de los recursos ha sido continuo, así como lo ha sido también el
avance de la marginación social y el debilitamiento del empleo formal.
Como otras naciones de América Latina, México emprende en tránsito hacia el
desarrollo sustentable arrastrando importantes carencias y debilidades.
Fuente: https://concepto.de/desarrollo-sustentable/#ixzz6HBPBtlEG