Niñas empoderadas, mujeres exitosas
Yamilka Vicente Ticona
Escritura Académica
Paralelo 28
Tan solo escuchamos la palabra empoderamiento y se nos viene a la mente “poder”, un poder
perteneciente a alguien o algo. En este caso, el empoderamiento del género femenino aún sigue
en una lucha constante por dejar atrás la imagen de la mujer concebida como un objeto
dependiente del hombre. Con el paso del tiempo, la mujer ha ido rompiendo muchas barreras,
enfrentándose a distintos paradigmas de “buena mujer” impuestos por la sociedad. Actualmente,
se escucha tantos casos de mujeres exitosas y empoderadas que, si bien no tuvieron una buena
infancia, lograron salir adelante. Entonces, ¿por qué no mejorar la infancia de una mujer para
fomentar y hacer sólido el proceso de su empoderamiento? Hace cinco años, conocí a una niña
en unas clases de natación, a quién sus padres le obligaron a asistir, por lo cual su rendimiento
no era bueno y un día de esos ella se lanzó a la piscina sin sus flotadores e inmediatamente el
profesor fue a socorrerla, en llanto ella confesó que en su casa sus padres discutían todo el
tiempo en casa o estaban metidos en el trabajo y como era hija única no tenía con quien
divertirse en casa. Según ella, lo que hizo fue solo para llamar la atención de sus padres y que se
preocupen más por ella. Y así como esta niña hay miles en todos lados que pasan por situaciones
similares ya que muchos creen que la niñez es una etapa que no requiere tanta importancia, pero
es todo lo contrario, es donde más cuidadoso hay que ser para que después el trabajo no sea más
complicado.
Está claro que todas las niñas necesitan ser empoderadas en todos los ámbitos, pero ¿qué
tan importante es para la sociedad el empoderamiento de las niñas en su formación académica?
El empoderamiento de las niñas en su formación académica así como en otras áreas, es muy
importante para el desarrollo de mujeres con un buen nivel de autoestima y dominio de sus
propias vidas, de esta forma lograr una sociedad más igualitaria con mujeres exitosas. Para esto
se debe entender el significado que se tiene de empoderamiento ¿cuánto sabemos y cuanto
debemos conocer? Además su importancia para la sociedad ¿por qué se ha dejado el tema en
segundo plano? Y cuan necesario es que se vaya trabajando a temprana edad para
posteriormente ver grandes resultados en un futuro, comprender lo necesario que es el
empoderamiento constante. ¿Cómo serían las mujeres si nunca en su vida trabajarían en su
empoderamiento? ¿Mejoraría nuestra sociedad? Sin duda las consecuencias serían muy graves
no sólo para ellas sino para la sociedad en sí y ¿quién o quiénes serían los culpables?
Empoderamiento, muchos llegan a confundir este concepto y para entenderlo a plenitud
iremos unos años atrás, encontrando que este término fue otorgado por las activistas de la Red
DAWN-MUDAR, constituida en 1984 en Bangalore, India tras dos movimientos de gran
importancia: El de los Derechos Civiles para la población afroamericana en los EEUU en los
años 60 y las aportaciones de la Teología de la Liberación de Paulo Freire, ya con esta pequeña
síntesis de su origen, ¿qué es empoderamiento?, es un proceso individual, en la cual uno toma
conciencia de su propia situación, sus propios derechos, sus fortalezas e intereses e inicia una
evolución propia, todo con el objetivo de consolidar su autonomía y poder personal. Proceso en
el que se debe tomarse cierto tiempo para reflexionar, elegir y desarrollar habilidades con el fin
de aumentar la confianza y la autoestima en uno mismo, esencialmente para sobrevivir. Por los
años 2000 y 2002 hubo una rápida expansión de este concepto que se resalta por su mención en
la documentación de cerca de 1800 proyectos del Banco Mundial también se introdujo al
lenguaje de las políticas nacionales para reducir la pobreza, como lo mostraba una revisión
realizada en 2002 de 39 estrategias nacionales anti-pobreza: en casi la mitad de ellas se
mencionaba explícitamente el empoderamiento. Sin embargo no lo definen claramente y es
donde ocurren las confusiones, pero aquella situación se ha vuelto tan normal en nuestra
sociedad que es tan complicado manejar todos el mismo “discurso”.
Ya teniendo claro que es el empoderamiento ¿qué será el empoderamiento femenino?,
según Batliwala el empoderamiento femenino se refiere “al proceso, como al resultado del
proceso a través del cual las mujeres ganan un mayor control sobre los recursos intelectuales y
materiales, y desafían la ideología del patriarcado y la discriminación por género”, en síntesis si
se quiere hablar de empoderamiento femenino se debe tomar en cuenta que existen otros sub
temas que van entrelazados con éste, como el feminismo, igualdad de género, hasta a lo que
hacía referencia Batliwala, la ideología del patriarcado. Y aquel proceso al que hace referencia
Batliwla se torna aún más complicado cuando se vulneran los derechos de la mujer como
Somalia, donde la mutilación genital femenina es una tradición, y todo eso para asegurar que no
tenga relaciones sexuales con otros hombres antes del matrimonio. Es por eso que este tema no
sólo les compete a las mujeres sino a toda la sociedad en sí y necesariamente se debe estudiar el
papel que representa el hombre en la vida de la mujer además de cuán importante es tener claro
los roles de ambos géneros particularmente en una familia, por los miles de casos de violencia
familiar (Casique, I. 2010. Factores de empoderamiento y protección de las mujeres contra la
violencia. México, D.F.: Revista Mexicana de Sociología)
Es necesario también reconocer que con el paso de los años se ha hecho grandes avances
en pro del empoderamiento femenino por ejemplo Iniciativa Feminista (Feministisk Initiativ),
un partido político feminista de Suecia, creado en 2005, hizo historia en las elecciones suecas de
2014, consiguiendo su mejor votación, un 3,1 % de los votos. Además el mismo año logró
representación en varios consejos municipales, y todo liderado por Gudrun Schyman, quién
junto a todo su equipo demostraron que las mujeres pueden lograr todo lo que se propongan y
entre estos incursionar en la política, ser líderes, hacer campañas, dar discursos, presentarse ante
los medios de comunicación, ganar el voto ciudadano y especialmente ser generadoras de
nuevas ideas. Y aunque aquel partido no haya ganado las elecciones, ha servido como fuente de
inspiración para muchas mujeres más, ahora tampoco se pretende que la sociedad en su totalidad
adquiera un pensamiento feminista, sino que cada mujer sea consciente del valor que tiene y lo
esencial que es, además lograr que la sociedad se sume a ellas y como principal fin tengan el de
hacer respetar sus derechos como el todos. De esta forma quizás también podría evitarse la
confrontación de distintas ideologías y avanzar todos con un objetivo en común, el crecimiento
personal. Si bien esto no se conseguirá de la noche a la mañana, ya se lo puede ir trabajando
poco a poco porque también debe quedar claro que no hay un agente externo que vaya a
empoderar a las personas, sino que se aplica el llamado “auto empoderamiento”. Pero eso
tampoco quiere decir que la sociedad ya no tenga parte de responsabilidad sino que con su
participación y su ayuda el proceso se simplifica.
Muchos se preguntarán ¿cuándo es el momento ideal para empoderar a las mujeres? Y es
que lanzar ahora una edad exacta es imposible, pero en lo que si estaría muy de acuerdo es que
mientras más antes mucho mejor. La infancia, una etapa tan fundamental en cada uno de
nosotros porque una gran mayoría ya va formando su carácter, comprendiéndose esta entre los 0
y 11 años, y ya sabiendo esto aún no se tiene una edad exacta, no obstante, según el UNFPA
(Fondo de Población de las Naciones Unidas), a la edad de 10 años las niñas están listas para
empezar a desempeñar las funciones que determinarán su futuro, según el apoyo y el poder que
tengan para decidir sobre este. Otro dato muy importante es que la población mundial femenina
constituye cerca del 51% de la población mundial. Según la medición del Índice de Desigualdad
de Género de UNFPA, el grupo de edad de niñas de 10 años alcanza algo más de 60 millones.
De la población actual de niñas de 10 años, cerca de 35 millones viven en países con niveles
elevados de desigualdad entre los géneros, por lo que más de la mitad de las niñas en todo el
mundo no están siendo empoderadas o no lo suficiente. Ahora el trabajo de empoderar a las
niñas no solo recae en sus padres sino en el gobierno de cada país, debido a que representan un
gran potencial no sólo económico sino en el desarrollo del mismo y un gran aporte que podría
dar el gobierno de cada país para el empoderamiento de las niñas, es trabajar en la educación,
una educación focalizada en la capacidad de que cada una de ellas pueda controlar y tomar sus
propias decisiones.
Cuando se trata de dar poder a las mujeres, siempre es importante comenzar temprano, es
la mejor práctica (Vas Patto, 2011). Por lo que la inversión en el empoderamiento de las niñas
juega un papel determinante en la sociedad del mañana no solo porque se formará mujeres
exitosas, que de por sí ya es un gran avance sino que también son claves para vencer el ciclo de
pobreza para las familias de todo el mundo. Y un personaje esencial en este proceso del
empoderamiento de las niñas es la sociedad misma, si bien el empoderamiento iniciará en
nuestras familias, todos podemos cooperar en el empoderamiento femenino desde la niñez a
través de donaciones o voluntariados en centros o fundaciones que brindan capacitación,
educación y consejería a nuestras futuras generaciones femeninas. Otro aspecto que de igual
forma se debe ir trabajando en las niñas es el liderazgo que incrementará la visibilidad y
fortalecerá las funciones de las niñas en la sociedad. Además debe eliminarse el pensamiento de
formar niñas “perfectas”, me refiero a que no se les permita equivocarse o a que solo apuesten a
lo seguro y no se arriesguen por lo que quieren, y como resultado, la deficiencia que tienen al
momento de tomar riesgos y el miedo a preguntar.
Un movimiento importante que se ha dado estos últimos años es la inclusión del género
femenino en distintas áreas, desde competencias estudiantiles científicas en matemática,
química, robótica, etc., hasta su participación en competencias deportivas como los juegos
olímpicos, las carreras de Fórmula 1, entre otros. Inclusive el aumento en la variedad de trabajo
para las mujeres, incrementando así las oportunidades para la superación de ellas mismas y la
sociedad. Ya viendo como ha mejorado en los últimos años la situación del género femenino, y
como no es imposible que una niña, adolescente, mujer salga adelante, un caso particular es de
Jenipher Sanni de nacionalidad malauí, pasó de ser una niña que fue obligada a casarse a
temprana edad a promotora y líder juvenil. Desde hace un año que se encuentra trabajando para
ayudar a otras niñas a evitar el matrimonio a temprana edad y a no abandonar sus estudios, al
mismo tiempo que se está preparando para ingresar a la universidad. Hace dos años lanzó una
campaña para comprar 1000 bicicletas que fueron donadas a niñas estudiantes de primaria en
áreas rurales de Malawi, de modo que pudieran llegar a clase con mayor facilidad. Como éste
caso hay miles, y miles son las niñas que diariamente piden que se defiendan sus derechos y la
única forma es reconocer antes la importancia que tiene apoyar a las niñas respetando sus
derechos y ayudar en el proceso de su empoderamiento.
Así como vimos los resultados del empoderamiento de las niñas ¿Qué pasaría si no se las
empodera? ¿Cuáles serían sus consecuencias? Claramente no serían nada buenas entonces ¿Qué
tan malas serían? Un hecho que nos lleva a comprender mejor como resultaría todo esto la
extremada cantidad de más de 700 millones de mujeres que actualmente viven ya estaban
casadas a la edad de 18 años. De ellas, 250 millones contrajeron matrimonio antes de los 15
años, datos lanzados por la ONU Mujeres. El más reciente informe sobre el "Estado de la
población mundial", del Fondo de las Naciones Unidas para la Población (UNFPA), señala que
116 de 1000 mujeres de 15 a 19 años están embarazadas o tienen hijos en Bolivia. Siendo el país
con mayor cantidad de embarazos en adolescentes que se producen en toda Latinoamérica.
También está el hecho de jóvenes que no terminan el colegio o incluso la escuela, y pocas de
ellas son las hacen una lucha imaginable por salir adelante en cambio la mayoría se termina
adecuando al modelo social y quedan frustrados sus sueños. Y ya con todo lo mencionado
podemos tener un panorama más amplio de las consecuencias de no empoderar a las niñas en su
debido tiempo o simplemente no hacerlo.
De esa forma es como se torna complicado para el género femenino lograr sus propósitos
aunque si bien son barreras que no son imposibles superarlas, cuestan de sobremanera. Los
constantes obstáculos y privaciones que impiden que muchas mujeres del mundo alcancen su
potencial tienen graves consecuencias para las personas, las familias, las comunidades y los
países (Kim, 2014). Está claro que el empoderamiento debería irse trabajando primordialmente
dentro la familia, pero en muchos casos no es así es por eso que también afectaría a la misma y
no consolidarse un ambiente armónico como siempre se espera. Ahora en el caso de los países
como ya lo había mencionado, el género femenino juega un papel muy importante en el
desarrollo del país tanto económicamente como socialmente. Es por eso que desde ya debe irse
luchando contra esos obstáculos de los que habla Jim Yong Kim, y avanzar como una sociedad
más igualitaria fortaleciéndonos los unos a los otros.
Ya vimos los datos estadísticos de mujeres casadas a temprana edad y un ejemplo de los
millones que sucedieron es la historia de Melka una niña de 14 años, cuando sus padres la
casaron por sorpresa con un hombre que no conocía esa misma noche, Melka se resistió y su
esposo juntamente con sus amigos le dieron una paliza. “En la ceremonia me asusté, porque no
conocía al hombre que estaba a mi lado”, dice Melka en el reconocido documental ‘Standing Up
To Early Marriage’, de la organización Care. Y luego añade: “Me llevó a su casa en otra villa y
me empujó en su cuarto. Yo gritaba, pero nadie hacía nada. ¡Él era tan viejo! Sus amigos me
pegaron para que entrara al cuarto. Desperté en el hospital, todo mi cuerpo me dolía, apenas
movía los ojos, ni siquiera podía moverme”. La policía conoció su caso e intervino, ya que el
matrimonio de menores de edad es ilegal en Etiopía. Tanto sus padres como su esposo fueron
arrestados y el matrimonio fue anulado. Ahora, con más de 20 años, Melka enseña a otras niñas
sobre sus derechos como mujeres y las consecuencias negativas del matrimonio precoz.
“Cuando yo era pequeña, todo el mundo hablaba de la mala suerte que era tener una hija. Yo no
creo que sea así”, dice Melka. Y efectivamente no podría ser por nada del mundo una mala
suerte sino por el contrario, y como Melka cuando vivía toda esta lucha de defender sus
derechos hay muchas niñas que están pasando por lo mismo y como decía hay padres que ni
siquiera respetan los derechos de sus hijos, por lo cual tampoco se les pasaría por la mente
trabajar en su empoderamiento.
Es de vital importancia llevarnos esta palabra de significado transformador, rompedor
hasta feminista, empoderamiento, empoderamiento de las niñas para la formación de mujeres
con un adecuado nivel de autoestima y que puedan tomar sus propias decisiones, vivir
libremente, logrando una sociedad más igualitaria con mujeres exitosas. La niña que mencioné
en el inicio, cuando la conocí tenía 11 años, su nombre es Lucía, actualmente tiene 16 años y
tuve el grato honor de encontrármela nuevamente hace dos años en las olimpiadas científicas
plurinacionales en el área de química, saliendo del examen charlamos un momento y me contó
que después de aquel incidente la relación en su familia fue mejorando, comenzaron pidiendo la
ayuda de una psicóloga. “Al principio costó mucho, ni mi papá ni mi mamá querían aceptar su
culpa, ambos decían que iba a pasar y que solo yo necesitaba a la psicóloga”, dice Lucía. Y
estuvieron con la psicóloga por un año, sus padres se habían organizado mejor y pusieron ambos
de su parte para darle tiempo a su hija, luego la inscribieron a unas clases preparatorias de
química donde se apasionó tanto por la materia que decidió por ella misma participar en las
Olimpiadas Científicas Plurinacionales, hasta ahora ganó una medalla de bronce y por lo que me
contaba iba por más.
Dejemos que cada una de las niñas en el mundo logre sus propósitos, sumémonos a su
lucha, defendamos sus derechos, prioricemos su salud y educación, fomentemos sus habilidades
y su liderazgo. ¡Apoyemos el empoderamiento de las niñas para una sociedad más justa, de
modo que ellas nos guíen hacia adelante!
Bibliografía
Barreto, J. (2017). Drama: Niñas obligadas a casarse. Hechos & Crónicas. Bogotá: Autor
Casique, I. (2010). Factores de empoderamiento y protección de las mujeres contra la
violencia. México, D.F.: Revista Mexicana de Sociología.
Fondo de Población de las Naciones Unidas (2018). ¡Las niñas empoderadas son una fuerza
para el cambio! New York: Autor
García, A. (2015). Iniciativa femenina. Recuperado de
https://www.cimacnoticias.com.mx/node/69855
Kim, J. (2014). Según un informe, la educación desempeña una función clave en la promoción
de las mujeres, las niñas y las comunidades. Recuperado de
www.bancomundial.org/es/news/press-release/2014/05/14/education-key-role-women-girls-
communities-report
Vass Patto, S. (2011). Empoderamiento de las niñas y mujeres jóvenes. Recuperado de
https://www.un.org/es/development/desa/news/social/empowering-girls-young-women.html