Arte Conceptual
El arte conceptual es un forma contemporánea de representación artística, en la cual, una idea o concep-
to específico, muchas veces personal, toma una forma abstracta, no convencional, basada en la negación de
principios estéticos. El arte conceptual es diferente del “concepto” visto como contenido del arte, pero puede
ser considerado una forma abstracta de la idea y de la percepción del trabajo artístico originada en la mente
del artista, que luego puede ser presentada en una variedad de formas.vv
A través del uso de diversas técnicas, el Minimalismo, el Performance, la Instalación,…etc. los artistas con-
ceptuales buscaron reinterpretar lo que los artistas Pop ya habían presentado de una forma desorganizada y
sin bases en la teoría del arte. De hecho, definiendo el concepto de un objeto, de diversas formas y a través de
una presentación lingüística y con explicaciones escritas, cuestionaron directamente la más intrínseca natura-
leza del arte, sus aspectos mentales e imaginarios.
En el arte conceptual, la relación entre artista, obra de arte y espectador fue transformada. Una obra de Arte
conceptual no es una mera narración de la naturaleza en sus muchas variantes; los artistas, a través de infe-
rencias personales, utilizan los elementos disponibles de la expresión para representar no solamente la natu-
raleza de los objetos sino además temas políticos, sociales y tecnológicos. En muchos casos el espectador, y a
veces el artista en si mismo son parte íntegra de la obra de arte y su concepto base.
De cierta forma el Arte conceptual representa una extensión de la urgencia de la auto reflexión y el auto
criticismo del arte moderno. Desde Manet, los artistas han estado cuestionando varios aspectos del arte, el
soporte material, el carácter de la audiencia, así como las instituciones que le confieren un valor a la obra. Los
artistas conceptuales solamente dieron un empujón más al abandonar los medios tradicionales.
Una de las características de muchas de las obras conceptuales es su radical desmaterialización. Los artistas
que siguieron esta corriente estaban muchas veces influenciados por la simplicidad del Minimalismo, pero
deseaban apartarse de las audaces y voluminosas formas de la escultura Minimalista buscando un arte lo más
desnudo de esencias, un arte que no necesitara tomar formas físicas.
Los artistas conceptuales vincularon su trabajo a la tradición de la obra de arte antiestética cuyo mejor
exponente fue probablemente Marcel Duchamp. Abandonando la noción tradicional de objeto de arte como
algo bello, finamente trabajado y atentamente terminado. Los artistas conceptuales problematizaron con la
categoría Arte en si misma.
El análisis de arte fue seguido por muchos artistas conceptuales que los animó a creer que, si la obra de arte
era comenzada por el artista era, de alguna forma, completada por la audiencia. Esta idea ganó ímpetu más
tarde en lo que fue llamado “crítica institucional”, en la que los artistas viraron su atención a los contextos
institucionales en los que el arte era exhibido, y por tanto a los valores sociales, políticos y culturales de la so-
ciedad en general. Un ejemplo famoso de esto es la Votación (1970) en el MoMA de Hans Haacke, en el que
usa una urna en la que los visitantes del MoMA podían criticar a uno de los miembros del consejo directivo
del MoMA.
Probablemente el más importante precedente de Arte conceptual fue el trabajo del artista Dada, Marcel
Duchamp, quién a inicios del siglo 20 estableció la idea de “readymade”, el objeto encontrado que es elegido
por el artista para convertirse en obra de arte. Duchamp inauguró la idea en 1913]] con La rueda de bicicleta,
que consta de una sola rueda de bicicleta montada invertida hacia abajo por el tenedor en una banqueta de
madera, posiblemente el más famosos de sus “readymades” es sin duda Fuente (1917), que era nada más que
un orinal de porcelana, reorientado 90 grados, emplazado en un sitio y firmado “R. Mutt”. En los 50, mucho
después de que muchos de sus originales readymades se perdieran, Duchamp re-hizo obras como Rueda de
bicicleta y Fuente para la Galería Sidney Janis de Nueva York. Esto sirvió para alentar un resurgimiento en
el interés por su trabajo, que no solo llevó a la aparición del Neo Dada sino que además despertó un amplio
interés en el arte basado en la idea en todo el mundo del arte contemporáneo.
Uno de los primeros en seguir la noción de arte basado en idea fue Joseph Kosuth. Siendo uno de los pio-
neros de este estilo en Nueva York a mediados de los 60, Kosuth desarrolla un modelo altamente analítico
basado en la premisa de que el arte debía cuestionar continuamente su propia intención. Lanzando sus ideas
más famosas en un ensayo de tres partes titulado “El arte después de la filosofía” (1969), Kosuth argumenta
que era necesario abandonar los medios tradicionales para continuar este auto criticismo. Kosuth cuestionó
la noción de que el arte necesariamente necesitara ser manifestado en una forma visual.
Los precursores inmediatos del arte conceptual pueden buscarse en el resurgir de las Vanguardias tras la
Segunda Guerra Mundial, en una compleja serie de intercambios culturales entre Europa, EE.UU. y Japón.
Dos figuras destacan como manantiales de nuevas ideas: el antes mencionado Marcel Duchamp (que emigró
a EE.UU. durante la Primera Guerra Mundial) y el compositor estadounidense practicante del budismo zen
John Cage. Sin embargo, fue en los límites de la pintura, donde se concentraron las actividades vanguardistas.
En EE.UU., Robert Rauschenberg y Jasper Johns transformaron la pintura con objetos cotidianos y eventos
fortuitos, y cuestionaron su situación privilegiada en tanto que objeto especial. En Japón, las obras basadas en
la performance del grupo Gutai ampliaron el informalismo y la action painting hasta transformarlos en actos
rituales de agitación.
En Francia e Italia, Yves Klein y Piero Manzoni respectivamente desarrollaron prácticas vanguardistas pa-
ralelas en las que realizaron el contenido ideal de la experiencia artística a partir de su concepción alternativa
del significado metafísico del monocromo. En cada paso, la ampliación hasta la destrucción de la idea de la
pintura alentó un interés por lo efímero y lo inmaterial que prefiguró el “arte conceptual” con conciencia de
su propia identidad subsiguiente.
Algunas obras de arte no soportan el paso del tiempo, pero el trabajo de Barbara Kruger sigue estando de
actualidad, los temas que trata siguen preocupando hoy en día. Feminismo, género, consumismo, poder y
política son sus principales inquietudes.
Se la encasilla muchas veces en el movimiento feminista de los 70, ya que empezó haciendo piezas textiles
como muchas de ellas. Pero su trabajo se acerca más al de artistas como Jenny Holzer o Martha Rosler, y su
estilo está totalmente marcado por su experiencia profesional como diseñadora gráfica. Tras estudiar arte y
diseño con Diane Arbus y Marvin Israel consiguió un puesto en Condé Nast, y trabajó en los departamentos
de arte de diferentes revistas, de donde vienen sus influencias.
Se destaca el trabajo del diseñador italiano Armando Testa (1917), utilizaba combinaciones metafísicas para
transportar verdades elementales referidas al tema.
En el caso de la campaña publicitaria de Pirelli, en 1950, empleó formas que influyeron el pensamiento del
diseño grafico en muchos lugares. Invocó el vocabulario del surrealismo al combinar la imagen de una llanta
con símbolos de cualidades fácilmente reconocibles. En sus carteles la imagen es el medio primordial de co-
municación y reduce el contenido verbal a unas palabras o al nombre del producto.
Carlos Prada