0 calificaciones0% encontró este documento útil (0 votos) 116 vistas24 páginasEl Proceso de La Lectura Dubois PDF
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido,
reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF o lee en línea desde Scribd
SOBRE LECTURAS
El proceso de la lectura:
Delateoriaa la practica
Maria Eugenia DuboisIndice
studio peliminar.
Lalectura: Diferentesconcepcionestevcas
Lalectura como un conjunto de habilidades.
Lalecturacomo un proceso intractvo
Lalectura como un proceso transaccional
Lalectra La prcticapedagica . .
El modelo mecanic8t8 nnn
El modelo organicista e
Los modelos de a Fis yla ctr. —
Biblogaa vo =
15
os
26
2
3B
3
7Estudio pretiminar
Mila Cafién*
en una temdtica ineludibe ala hora de segue formando lee:
ores en el siglo XX. De un siglo al otro, el estudio cisco so-
bre las Teoras de la Lectura, indispensable a la hora de transitar un
recortdo teri y préctco sobre las concepeiones de este objeto de
conocimienta complejo, ofece una mirada que se instala ene! limite
el desaroloexplicativo yl eflexén sobre las prctcas pedagégicas
de lectura
Dos aportes relevantes atravesan esta obra de Maria Euge-
nia Dubois que permiten hoy continuar pensando en los enfoques y
en los modos de leer, que constitwen una constante preocupacion
para quienes investigan y educan en lectura, como le gustaba deci
A mds de veinte aos de su primera edicin, este libro nos sta
1 El primer esque los avances, las rptras. los dscubvimintos de un
carnp dispar determina nose producen en rma aliada Sino po
conrari,cencay cura geeran modelos de pensarvento que se
‘compat, eoaconanyrevsan de manera contin
edge ete a now teens ae
Se RT a i tn wu a+ El segundo es que este recrido puntual que Dubsit termina de
‘scr en 98 (pers gue maine una nduable igen) no enc
tun disso acaderiesta tlio sino que ederca, en forma
Simultnea, a mada pespcaz ée una docente que sabe ubicarse
ene! de medador, sabe ler la reals com ‘nvertgadora. 9
por ello, puede esablece los punts semariosy pedagogins que
‘muestra fa comprenin de una reshéad cmplsdy cabin, a
Tempo que conta a ania para acereare al ecto sin dobeces,
Este libro genera puntos de encuentro entre la teria y las bio-
srafias personales. Para algunos, supone haber transitado los dversos
cenfoques como estudiantes @ decentes, como nies, jdvenes o ad
tos: para quienes hoy se estan fermando, tl vez implica estudiarlos
desde la distancia histria, Para todos, en general, significa haber
sido parte de distintas experiencias de lectura(formales 0 no forma-
les) que imbrican diversos modas de ler los que, por su part, se
analizan en este texto. Porque contra toda lnealidad en su devenit,
las pricticas reales de lectua, especialmente las mediadas por la
insttucién escolar ~en su historcidad signada por las tradiciones,
innovaciones, avancesy estancamientos-, ordenadas en la exposi-
cién clara de este breve libro, se nterceptan, superponen, se desti-
‘yen yrectean sn cesar El problema dela lectua, como se dice con
frecuencia, se deja vivir por momentos; en otros, se exalta desde el
dliscurso pdblico, los medios masivos luego se olvida, para, cual
remotino, volver una y otra vez al centro dela escena,
Por el coniraio, desde la Universidad dels Andes (Venezuela) y
sendo argentina Mara Eugenia Dubos lider dversos estudio sobre
est tera, hasta sufllecimiento en 2007. Sostuvo su preocupacién al
respecto desde sus primeras publicaciones, yen la revista Lectura y
Vida a partir de 98a. Sus planteos se profundizaron y direcionaron
cde manera decisivaen la década de los ochenta, cuando descubre los
desarrollo inilales de Louse M. Rosenblatt. Su lectura,conocerlay
prologarlainstalé 2 Dubois en un paradigma teérico que hasta hoy
rige muchos de los enfoques al respecto, en especial os referidasa
Ia lecturaliteraria
Elproceso dela lectura: Dela teoriaalapractica
No habiaos aprenlido a leer alguna very nose supenia
‘que era para sempre?
ME. Dubois
En correspondencia con la etimologia dela palabra proceso y
fen consonancia con los enfaques interactivos que provienen del
constructivismo, incluso de los aportes de la teoria de los esque.
‘mas que se elaboran durante os aos ochenta, en 1987, este texto
es ttulado El proceso de lecura. Ast da la pauta que permite pen
sar hasta hoy yen adelante acerca de una prdctica que deviene en
el tempo y de una caracterfstica superadorarespecto del enfoque
rmecanicsta relacionada con la posiblidad de i hacia delante, de
construiry avanzar en la educacién lectora a lo largo de la vida,
en coincidencla con los materiales de Dubois acerca de educar en
lectura yescritura
El teto se vide en dos partes desaroladas de modo impecable
+ poruntad, el parrama isto qu epi as ers dealer de
‘arma contig, craySocumentada por el secostuje nun mater
‘rei aor de tnt
+ por ela ssimplarcs pegs, eas qu nevablemeneemeger
puso iia celine Scien,
ag ang LM clog tn ti msnLa concepeion de la lecture como un cenjunto de habiidedes —
‘oincidente con el modela mecanicsta de la ciencla— que prim
‘durante buena parte del siglo X« partis de cuestiones contextales
relacionadas con ciertos modos de comprender la infancia, como una
ezapa receptivacarente de dinamismo al momento de aprender, con
la ensenanza y el arendizaje como un conjunto de métodos con eta
as rgurosas que eumpli, con Ia adhesién a un modelo lingtstico
‘que era descriptivo y nalizaba las partes, més ald de pensar en el
toda yen las procesos de construccién de conocimients, entre otras
cuestiones. Esto avalaba la posbilidad de descrbir a ensefanza del
lengua y dl acto de lectura en particular como una sumatoria de
elementos que, una vez adquitidos, constru‘an el signicado espera.
do pore lector experto.
Lejos estaban esta ideas de los paradigmas que evolucionaron
posteriormente, sobre todo en el marco de la investigacisn, sin em
Darga sus resablos petsisten hasta hoy en la prctica, cuando se ob
servan escenas de ensehianza que inssten en la correcta lecture en
‘oral como resultado de un buen proceso lector o slo en alectura
extractva, cual si hubiera un secreto que el lector debe hallary deve-
lars en especial, si el lector es pequeto, particularmente,siresponde
ala categoria de alumno y debe mostrar los resultados desu pesquisa
En forma coincidente y luego de tantos avances respecto de la
censefianza inicial de la lectura y la escrtua, la consideracién de la
lectura coma un conjunte de habilidadesacrecienta un malentendido
‘que perdura hasta hoy. Dubois alert, hace tanto tiempo, ctando a
Emilia Ferero ya Ana Teberosty (quienes comienzan a publica sus
Investigaciones en a déada del setenta, sobre la contradccién entre
el entrenamiento en habilidades bisicas para decodiiar los textos y
la formacin en lectua y cudadaniacon el finde construirsenidos @
pattr de divesos propésitos de lectura
Pierre Bourdieu, entre otros, sefalaala escuela como laencatga-
dade transit el habitus de una comunidad con el finde “conservar™
sucultra, ya que es una insttucén que tiende a preservarylifundi
sus tradicionest. Er pos de ello, una vezinstlado cierto imaginario, se
‘yuelve muy complejo revertir as pedcticas, incluso con argumentos, €
incluso desde la investigacién. Desde este mismo punto de vst, Du
bois revela las difcultades que implican certas prcticas y tadico
nes, como partir de la enseRanza de las letras osilabas con el in de
decodifcar 0 sostener durante afos el trabajo con las preguntas de
comprensin literal que preserva la lectura extractiv. En especial
siempre intentéexplicar que los cambios profundos na se relacionan
con métodos, contenidos 0 temas, sino “con nuevas atitudesfrentea
lalectura como proceso y frente al nie como participant activo” en
las que subyacen posicionamientos politicos e ideoldgicos acerca de
lo que es educar
En segundo lugar, la investigadora expica el enfoque dela le
‘ura como proceso ineractivo, cuyas ideas surgen en forma paulatina
2 fines de los sesenta, Posiblemente, en perspectiva, lo mds rele
vante haya sido la modificacién del concepte de lector como cons
ttuctor activo de sentidos a través de la intraccign on el texto, yla
Inulidad de continuar pensando en que lo importante era desc
brir el significado oculto en lo lefdo, por lo que es superadery pro:
duce una tuptura teérca en muchos nivelestespecto del anterior.
Ale lector es considerado un suleto de conocimiento que no solo
se apropia del lenguaje através de sucesivas hipdtesis de concep-
tualizacién sino que lo hace de mejor modo cuando experimenta
las précticas sociales de lecturay escrtura desde su mas temprana
Infancia —formal oinformalmente—, porque los adultos que loro
dean lo cansideran relevant.
Sin embargo, en forma simulténea hasta hay se observa un des
fasaje entre lo que los dstntosniveles educativos posbltan en las
“jes: ip par hh ds oAaulasy la investgacin, ya que perduran prcticas pedagdgicasciscor-
antes, anacrdoicas 0 anqulosadas respecto de lo que significa que
Ja escuela se comprometa con el derecho de formarse, como diera
Rosenblatt, en democraca ylectura. Tal vez esta superposicién de
précticas pedagégicas sea parte de una carenca: a falta de avances
‘eoncretos en la formacién de formadores, de mediadores, de docen
tes que, siendo lectores reales ya partir dela Investigacion, puedan
inmplementar prdctieas de ensenanza relacionadas con los avances
investigatvos.
Partito, los desarallos de la lectura como un proceso transac:
clonal son los que, evidentemente, Dubois abre de modo convincente
e instala desde el compromis académico y personal. En este proceso,
lector y texto son codependientes y de su interpenetracion surge el
sentido de la lectura. Per el significado potencal del texto el cons-
truide por el lector nunca son idéntcos, sino aproximados luego del
proceso de transaccén, lector y texto se transforman.
Este, ademas, ese enfoque que seguir profundizando alo largo
de su carrera académica, cuando cruce deforma indectinable a tarea
dle investigar con su necesidad de invita a educa en lectura y ese
‘ura. través de un compromiso ico y pedagégico. Para los letores
de este libro que sean docentes esta mirada va mucho més ald de los
contenidos, ms all de la explicacién de un método o un enfoque,
ris allé de los recortes. Esta mirada es la de quien, hablendo arriba
‘down punto de su carrera, podria dejarse de pregunta acerca de lo
estuciantes, de los resultados, sin embargo, repasa su péctca y se
pregunta
siempre me pep a duds, ro de iia rofsonal de
ioqueyo estaba hadendo erate mejr que pod acer deb reeonoce
ut habe de par uso rps anes de Sr capar de orale as
Pregnta eut hoy on para undamerae: smo oertar amie
‘usher pre qu legen» ser, aden depen competes
ludadaospurtipabos y tes, buenos eae el fala lt
muni, personas ores ners lees sb once ri
Cle?) Prge simi meta no scm sce deed y de
‘ad oven un ser hurano mer, capar de dsaralr al mda ost
$s poterclalddes ara Bn desis ye os deny, qué sve
Haimume educador
car ental etic por a engi cra’
“cid, F038, nm 3.937
Eduear em ectura
Educar entonces en la letura es hacer
de ella ese objeto deseante.
M.E Dubois
‘Al poner en dislogo este libro con las etras producciones aca-
démicas de Maria Eugenia Dubois se observa una evolucién en sus
ideas, eguramente producto no solo de la invesigecin que implica
laigurosida de la vida universitaria, sino de una interpretacién pers-
picaz yaguda dela realidad. Es interesante analizar el recente grado
de autocttica y compromiso con la tarea docente, con la posblidad
nada comiin en la que comulgan los estudiosdisciplinaresy la lect
ra de a ealidad desde el ano, desde el conacimiento de los ninos,
delos formadoresenlectura yescritua yrecursvamente, de quienes,
omprometidos con la tare, formamas alos farmadores, a los media
dores dela cultura esrita,
Ser, saber, hacer parecen verbos vacuos sino se os prec. Apun
tando ala formacion de docentes lectores, en 2002 la investigadoraoffece otra conferenca en la que nuevamente jerarquiza la tarea de
‘educar. De forma continua apela a la razén y al compeomis,y nos re
‘cuerca que se puede saber mucho sobre la lectura y hacerlo del mejor
‘modo, pero nada e elles posible sno se esun lector adult, experto
yapasionado:
Nuesra rman ena ora a que ros aa compen ees
para recoocery caesar nests carcepclones pels ft sabe a
forma que debe adopiar nae interven peep con lentes
yugosyen dsiras canes yes tambien aque os cas bases pra
Salary teens sobela adecacion de nuesvasntevencines- St
ber adem, cules son is conones neces © ms arabes pra
sSaprendsj de letra permite rear ruses acta
res demancra ue sean ass popes a desatll de esas pres,
"alec enlafrmac yacicin dl cei
Testo Vide soap rinse
La dea de educar en lectura desde el enfoque transaccional su
peratecricay metodoldgicamente los enfoques descritos en este libro
ylosamplia Por ella, e! panorama hstrico de El proceso de a lect:
De a tora ala prictica que se reedita en esta oportunidad no cancela
un periodo, nos recuerda la decisén renovada de formar lectores para
¢l sigo x, una invtacién con carta de ciudadani propia de un texto
lisico tanto para ivestigar como para revsarlasprctias de lectura
cen las ulas. Como der Italo Calvin, un libro que através de sure
lectura nos pesiciona como lectres ante nuevas preguntas, seabre a
la sorpresa yal descubrivento
oy
Lalectu
Diferentes concepciones teéricas
(0s trabalos sobre lectura aparecidos en los itimos setenta ycin-
oaflos se apoyan en tres concepciones ferentes del proceso:
Latectura comoun conjunto dehabitidades
La concepcién de la lectura como un conjunto de habilidades
estaba menos interesada en explicar el proceso que en reSibien
osautores
aceso pscol
‘€ como para que se abandonara laconcepcién de que la lecture po
dia ser desmenuzada en sus elementos componentes y de que estos
podian ser ordenadossegin su grado aparente de dificltad. As, se
ppensaba dar solucén alos problemas derivados del aprendizaje dela
lectura, sobre todo, en su etapa inicil.
trabajos de algu
lectura como un
de manera suficien-
1, lesen cise eto dest concept propia l-
\noimients de ATED cBmo elmer nivel de a lect, seguido de
rlr—s—O—sS
valence ugar yd a asin oevauacin como tia etapa
‘este esquema se sjustaron muchas taonomlas on Iigeras varia
clones entre elas, debidas en general a expitaro na los subnveles
cortespondienes a cada etapa o nivel En especial la comprensin se
consideraba compuesta su vez, por ditintos subriveesjerérgl
os qu incllan, en una enuncacdn bésia a compensin Iteral 9
habidad para comprender lo dicho de manera explica en el texto,
la iferenca © habilidad para comprender lo que estéimplicito y la
lecture erica ohabildad para evalua la calidad del texto 0 las ideas
opropéstosdelauton |
uso es sefalar cue alginate los defensares de esta posicién
no dejaron de ver que la lectura es un acto total y, por lo tanto, algo
mas que la PREETI Paes sin embargo prevaleci6Taidea de que,
a deminar fas Fablidades bascas, el lector podla luego integralas
como un todo, Esta creenci, adem, se arraigé de manera tan pro-
funda en el espiritu de quienes estaban trabalando en el drea educa
onal que los sistemas escolares an hoy basan en ella laensefanza
dela letura.
De acuerdo con ea concepeién,
de un texto cuando es capaz de extraer el significado que este le of
ice que el lector compren
ce, {Gua implia ud reconocimientotéitode quel sentido del texto
estden las palabras y en las oraciones que lo componen y de que el
papel del lector consise en descubrir ese sr
bien reflejada eras paIaBTaS de ohn B. Caroll cuando sefala que
“lahabaadesencia ea lecuraesaberersipcade dw
taj eiro"o en ls de Eleanor Gibson cuand ima ut lee,
tata inrmacén dune
Elector en este caso, deseripefa un papel solo receptvo en la
media en qu serio de lee lege de se gue
incarpor asijete qu le sg as como un producto da pga
impresa qu aque niente,
Poti fmarse que el model subyacet al enegu dale
‘tura como conjunto de abilidades presupone que
“+ la leciura es un proceso Givisible en sus partes Componentes:
‘+ la comprensiin estan Solo una de esas partes:
Latectura como un proceso interactivo
>
i eqfoque de la lectura como w habilidades co
smienca a ser cuestionado afin de fa década de! sesenta con el avance
e la Pscolingistcay dela Psicologia cognitiva. A partir de ese mo:
‘mento, surge lo que se podra denominar, en téminos muy generaes,
ron Peer oft Sete 986 Apne gk
‘as on Le.
2 Te Peay ang aie, Sa MI 95lenfoque interact dea letura, dentro del cual merecen destacarse
el modelo pscolinguistco yl teora del esquema
© Kenneth Goodman, maximo exponente del madelo pscoln-
‘gilistico, dice en eT prOTOgO de una de sus obras! que comenzé su tra-
‘ajo valéndose de os siguientes supuestos:
1 Lalectra es proceso de lengua
+ Loreto on uti elena
+ Lon oncetorymétador neti pueden expla lalecura,
+ Nada deo qu cen core er acide toe sta de
Inaraccn cane! et
A través de a bservacn del lector, en stuaiones lo ms na
tuaesposbles/Goodanslgs a a concn de que la etre es
proceso piclngio ene qu intsractian el penser
lengua =
Frank Sith, otro dels poneros el enfoquepsclingistico,
también destaa el arictr imeractno dl proceso cuando afrma
‘que, en la lectura, interactia la informacién no visual que posee el_
lector con la informaci roporciana el tata. En ese pro-
caso de TEFACTEn(ellectorconstuye el sentido
La letras icin con una entra grea os ojos reogen fe
rmacas impress yas endian al eebr para que ls proces. Esto
‘quiere decir que la vista capta la informacién gréfica, pero es el ce-
rere quel procera, y se proceamiento clo es poste po os
conocnienos, el ceebro puede tomar decane respecto del iy
formacin visual yconstun signified pars to en cestinS
el 12 no puede relaionar el contri del texto con alg ya ono
ido por 6, no padré construc ningin significado, Por ejemplo, cus:
tos lectores podrén construirsentida del siguiente pérafo?
Como toda stein ACD ha io modes 3 ts de
‘leetodnamicacuanca QED} Mertas quer a OED meracones
‘ecomagias son meas par eleanbo etnies rte para
‘ez, en QD a reracons ures on medida prelcblo de
“loner ene curs ealorendos
apa Eide Fc Mig: St. 20,
Es indudable que solo los que estén familarizados con la isica
subatomic y conocen los conceptos utilizados en ela podrn cons
‘tuir sentido del fragmento citado. Lo mismo se podria afrmar de
cualquier texto que se refere a un cany specialzado del co
‘nocimento; sol algunos lectores podrian construir su sentido, aun
‘cuando todos pudieran lero
Frank Smith sostene que cuanto mayor seal informacién novi
sual que posee el lector, tanto menor ser la necesidad de utlizar la
informacion visual, puesto quel lectura es un proceso selectivo en el
1 e| autor comienza cuando excibe yes lo quteglas que gobiernan el orden dels elementos lngistics, sn el cual
no seria posible obtener significado. la terceraincluye os conceptos
‘expresadosa través de un determinado vocabularia. Estos tes tpos de
informacién no solo estin presetes en el texto, sino también en lec
tor; yl debe ser capaz de seleciona la claves mas elevantes de cada.
uno de ellos para construire sentido del texto
as lector deen poser esquenas pra ortopaa pals el
lerguney ara onepospresapesi por ela, a fn de sli
‘ary complementar a cvs spose pr un tex pares
Godman. lense eral Buss Aes: Aue 5.
Dentro de esta concepcin, se destaca el papel activo que cum:
ple elector en el proceso de lalectura, al sefalar que él construye el
el discurso escrito, empleando tanto su competencia lings:
el apart de
en la let
pens:
sistas pasa a ser, para los
psablogosconstructivstas, a nteraccén ene a informacién aportada
porel text yls esquemas que posee elector.
Los esquemas, de acuerdo con algunos investigadores, son las
unidades en las cuales no solo est almacenado toda el conocimiento,
sino también fa informacién necesara sobre cémo uilzalo,
‘Unesquema, eran, una estuctra de datos ue epee osc
cepts genes whines ems memora Hay ergata ue epee.
‘annurirocanocmienn secs deadolos cones he qua ube
Alor objeto, evening seucncs de ever, scone secures oe
econes: Un exquama cones como pre Gesu expen, ed
fe inerelacones qu manonen eres spares costa el cn
fepioer eestor
Bartlet F Racor Mac: lane. 99
Una de las caracteristicas esenciles de los esquemas es que
poseen variables. Esto quiere decr que pueden estar asociados a
diferentes aspectos del ambiente en distintas evocaciones (stata
tions) del esquema, El esquema para comprar, que David Rumelhart
ddacomo ejempla, implica como minimo las variables cmprado, vn
der, mercancia y dinero, u otra forma de intercambio.Esas variables
pueden tomar diferentes valores en distntas ocasiones, determina
‘dos tanto por aspectos situacionalesy contextual como por los es
tmulos que serén comprendidos mediante la aplicacién del esquema
Sin embargo, toda valable posee valores tipicos o resticiones (cons
‘traits que curplen,segin D. Rumelhart, importantes funciones en
proceso de la comprensién. En primer lugar, ayudan a identficar
los distintos aspectos de la situacién con las variables del esque-
ma; es decir, impiden que se confunda el comprador con la moneda
fen una situacién de compra. En segundo lugar, las restricciones
‘operan como valores omitdos para variables que no han sido ob-
‘Vio ie Ebon 27servadas: por ejemplo, s se lee algo sobre un partido de fitbol, se
puede inferir la existencia de un nero determinado de jugado-
es 0 de los arcos en la Ingue dichas variables no estén
presentes en el texto.
Ota caractristc
ria conformado por otros subesquemas: mesada, lavapltos,alacena,
etcétera, De a misma manera, departamentopodla se un subesque:
ma del esquema edifo.
Si cada esquema est consttuido por subesqueras de més balo ni
vel yestos.a su ve, por atos ain més balos se podlasuponer que tal
‘organizacién es infita. Sn embargo, parecriaeitir un tope més ali
del cual algunos subesquemas no pueden caractrizarse por referencia
otros subesquemas. Ess seran los esquemas elementals o primitvos
sobre los cuales descansa gran parte denuesto sistema conocimientos
Desde el punto de vista de la teria del esquema, elector logra
‘comprender un texto cuando es capaz de encontrar la configuracién
de esquemas que permita expicarlo en forma adecuada, Esa bis
queda se lleva a cabo a través de dos procedimientos 0 dos vias de
activacién de los esquemas:absjo-arriba (bottom-up) y ariba-abajo
(top-down). Otros autores se refieren a estas dos vias como el proce
samiento impulsado por ls datos (data-driven) y el procesariento
Impulsado por los conceptos (conceptual driven).
Este sera el caso de cuando el esquema parabrisa sugiere el os-
‘quera auto, cuando el esquems avin activa aeropueto.
E! procesamiento arrba-abaj, po su part, tiene lugar cuando
los esquemas actvan las subesquemas que los consttuyen. Seria
‘ara este caso el ejemplo ya salad de cocina cuando activa las sub
esquemas mesada, lavaplatos alacena, etcetera
r
El procesamiento de los esquemas en ambasdireciones se da
en forma simultineaen el letor hab, pero si alguno de los procesos
no es ejecutado en forma eficiente, surgirén difcultades en la com
prensién del texto. Algunos investigadores se han dedicadoa analiza
la efcincia del procesamiento abajo-aribaa través dela automatil-
dad de la decodificacién y sostienen que la hablidad de la lectua se
logra cuando la decodifcacén yano exge atencién es decir, cuando
Se produce en forma automstica,
Rand Spito’ observa que, aunque es de suponer que la eficencia
del procesamientoariba-abajo también debe estar ligada ala auto-
rmaticidad,no se le ha prestado suficienteatencién a este problema,
tal vez porque se sabe todavia muy poco respecto de la forma en que
‘operan esos process. Spiro, sin embargo, aventura algunas ideas in
teresants en rlacin con un tipo de automaticidd del procesamien
to arriba-abajo que él denomina inmersin. Esto se refiere a a situa
can, como podtla suponerse, nuevos procedimientos para ensefar a
leer, sino nuevas acttudes frente a lalectura como proceso, frente al
nino como paticipante activo en él
‘Aceptar que la lectura es un proceso indivisible, y como tal, muy
if de enserar,y que e lector es el artifice enlacreacién del sent
do del texto es algo que no puede hacese sin chocar co a tradicién
cde que la escuela debe ensaiara leer y a escribir, y de que e nfo no
aprende sno see enseia
Cuando se habla de que la escuela debe ensefiar a leer y a
escribir, el sentido que se le da a a palabra ensefiares el de “hacer
{que alguien aprenda algo lo cual entra un elemento de imposi-
cin frente al sujeto que aprende. Tradiionalmente, la ensenanza,
de la lecturay la escrtura ha tomado la forma de algo impuesto al
nifo desde aura por decsién de os adultos que actuamos como
docentes, Esta acttud, que Enrilia Ferreiro llams adultocentrismo,
‘nos conduce no sal a far qué, cémo y cuando, sino a decidir qué
5 ficilo dif para el nfo, con el grave riesgo de que nuestra
perspectiva puede fer —como de hecho sucede—de la del nino.
Desde nuestra posicién de adultos, hemos considerado que la le
tra la silaba tal vez por ser cosas pequeas, son més files de
entender que las oraciones © patrafos, sin caer en la cuenta de
las difeultades que encierra para elnino el manejo de elementos
catentes de sentido,
De igual manera, hemos acordado que le lectura es una dis
plina que debe ensefarse por si misma —siguiendo la pauta de que
hay que encasilar el conocimiento en unidades separadas-—, y con
esto, hemos aisladoe! aprendiaje de a lectura, de la lectua para el
aprendizale, vidando que nadie lee por ler. Todo lector tiene una
meta, seaesta pasar el ato buscar una informacién, estudiar 0 poner
en prétca una receta de cocina.
E! sentido de ensea, sin embargo, puede ser entendido de otra
‘manera, como mostrar algo: en cuyo caso, desaparecelacaractritica
de cosa impuesta desde afuera. La idea de ensenatlalectura en esta
titima forma es aceptable desde el punto de vsta de las nuevas con-
cepciones de la lectura, porque implicaria mostrar al nite la manera
en que los adultos utiliza fa letura del mismo med que se le mues-
trala manera en que se usa la lengua oral, El no aprende su lengua
materna en el contexto de un marco social en e! cual el lenguaje se
usa de una manera funcional E nino aprende a signifier en relacién
con situaciones en las cules lo que se dice cobra significado através
de personas, actos y sucesos presentes em la stuacién, Aprendemos
«hablar, dice Michael Halday, porque quetemos hacer cosas que no
podrlamas hacer de otro modo, y por la misma raz, aprendemos a
leerya escribir
Los seres humanos se interesan no sola por los aspectos mate:
Files de su vida, sino también por el mundo que los rodes, al que
‘quieren explorar, comprender,celebar. Pra ello, necesitan hablar y
més tarde 0 mas temprano, escribir.Fue certo en[ahistri e gowro amar y abies chron
{ona de inci. Un i aprende 3 hablar ys eed lo gue aos
ln denen tines aoe; enone enpeaainrarbia i
ileados cana grt gut lo rode, ego viene na goa en cue To que
even peer hacer cof lengua ns aos de sipcacn que quire
‘eae yo pueden ice slofablandoyeseuchan apart de
(anes letra nesostr cobra seid pa
bia. Michael AK engl coma seni sot
‘si: Fondo de Cra Ean, 203,
Por eso a lecturay la esrituratenen que estar vinculadas ala
experiencia del ni: deben responder aexigencasfuncionales de su
realidad inmediata sno queremos convertirias en ejercicios aislados
yearentes de sentido,
‘Aptender a leer ya escribir requlere de un contesto en el que el
significado est ligado a la fancién, Ambos procesos consituyen me:
ios para aribar a fines, peo no son fines en simismos; despoarios
desu condicién de medios es despoaros de su signifcacién, que est
nel propésito para el cual los ulizamos.
Un nia esta dispuesto para la lectura cuando empieza a hacer
uso de ese medio como el mas adecuado para sus fines. En esos
‘érminos sociofuncionales, debemos entender la disposicén para la
lecture
Crientar y vigil el desarallo del proceso dela ectoesritura en
ln, dentra de un contest significative, es la gran tarea dela es
cuelayes la forma en la que ella puede ensefar mostrar
Lamentablemente, la idea de que hay que ensefar imponiendo
para que el nifto y el joven aprendan esta tan arraigada en nuestra
Sociedad que el sole hecho de cuestionarla se vislumbra como una
amenaza al sistema eduicativo en general y ala profesién docente en
particular, La verdad es todo lo contrario, Las nuevas concepciones no
reducen el papel del dacente al proceso de desatalio de la lecturay
Ia escrturaen el nif, sino que mas bien la destacan al exile algo
que esté mucho masala de la correcta aplicacin de métedos ya pro:
bados.Se leexige el maximo de atencion para descubriryorentar los
Intereses cognoscitvos de sus alumnos, se le exige el més alto grado
de creatvidad para propiciar las oportunidades del aprendizaje en
‘el momento requeridoy se le exge, sabre todo, un profundo conoc
miento de as etapas del desarrollo dela lengua oral y escrita por las
‘que atraviesa el no para saber cuando ycémodebe brindarsuayuda,
afin de colaborar ene proceso
Lasnuevasconcepciones de la lectura se oponen al ambiente tan
cestructrado del saldn de clases yaa ensefanza pautada con normas
rigurosas, pero eso no significa que renuncien 2 la gla del maestro
yall stuaciones que se estructuran con el cancurso de los mismas
estudiantes. Estamos de acuerdo con el ideal de Halliday de que el
maestro no dependa “ni dela adapcién de ningin conjunto de én
«cas pedagégicas nde ningin cuerpo particular de principios metodo:
lopicos paral ensefianza de alectura ya escritura”
[No se trata po lo tant, de quebrar la tradicin: la escuela debe
continuarenseflandoaleer ya eserbir, siempre que se acepte queen
Sefar es mastrar antes que imponer yque lo que el no necesita para
‘aprender es Ia guia adecuada yoportuna del maestro.
trode los cambios profundos —desde el punto de vista pedags
ico que debe acompariar la adopcién del modelo organicsta dela
lecturaes el que serefiere ala evaluacién del proceso, yen este caso,
lenfrentamienta con la postura tradicional de que laensefanza debe
ser evalua en forma objetia es muy fel de superar
Las discusiones acerca del sistema de evaluacién que utiliza
el aparato escolar (Incluida la educacién superior) no son nuevas:yay un clamor general para que aquel cambie en favor de un sis
tema que contemple el desarallo de los procesos de aprendizajey
no, os productos de la ensenanza, como se ha hecho hasta ahora,
No es nuestra intencién, sin embargo, desarrollar el tema de la
‘evaluacién en general; nos limitaremos a reflexionar tan solo acer
ca deo que suponen en tal sentido las nuevas concepciones de la
lectura
Los crterios de evaluacién tradicionales, eno que respecta ala
Jectura han tomado en cuenta o bien aspectos externos del proces,
‘como la entonacin, la pronunclacién, las pausas, medidas através
de la lectura en vor alta, © bien el producto final del proceso: a com-
prensin, tras establecera de acuerdo con narmasajenasl lector. En
‘tanto el alumno es capaz de hacer las inferencias adecuadas o dere
conocer las ideas principales de un texto ~dos de los recursos mas
utlizados para la evaluacién dela lectura-, se die que ha logrado
comprender el texto en cuestin,
Inferencasadecuadas eas principales son determinadas sein
cl eterio del evaluador de turno, y ! mio 0 el joven lector deben
demostrar que el producto de sulectura se acerca ala norma preesta
blecida por el adulto
Esta forma de evaluar se corresponde con el modelo mecani-
cista segin e cual la lectura esté compuesta de partes separables
la comprension es una de elas, el lector es ajeno al texto, y
este es el depositario del sentido que aquel debe extrae. En este
caso, a alterativa es relativamente simple, la espuesta del lector
fiente al texto se percibe como positva: comprendié; 0 negativa
no comprendié
Para las concepciones que respondien al modelo organcista, en
cambio, la lectura noes una cosa, sino un proceso; el sentido no est
en el texto, sino que surge dela transaccién del lector con el texto: y
este ultimo, por ser un potencial de significado, etd abiertoadiferen
tes actualzacioes de sf mismo.
]
|
|
|
|
CE |
Bensar qu soo easten dos oa —una corey anon
inept un texto renner el peo de conics
el sige por aa scp a mpc be cor oy
desea. Rconce la cohen ena vals ea een
intertacenes hace posible tomas como pure aris prs ese
‘pees de ere, stacoes de prendre aoe trea i a
‘an dees posldades elisa Ge ene’ ue ee,
Leer, Dts; Mabel Pent y cl" ios betas,
Comprrsn de alec y egret ect nisl
(Gs a Caracas: Mente Ge duce
Por ota os eters de vaactn no se pueden eset
deacundo connor sjeasalacoinddalde cura Noha
Producto also un prea en qu slo podenes eel pune
dear delictr yar sucess taps que acne esc
rioiernnableguesllecturs yes lamar misma pce
suesarl lo que dbus elu
Lalecuresun poe gba en elu elect aun ie
Pian, x rescue por logarel seni el tet came oan
demosrado nuneroasinestgacones Hace pestar mene
cui ot cos, por empl ala pour enact,
esdstato cet echo frame en eal est compromeldo se
manera esprtnes, ex ed ens cone te at ar
Suir aun ser que les pro yau safe su prope
de ectr. espetar icons de ee sete ep qu
le deanda anita debe estar ees reauernertos mine
ung tena de esi gue inne esponer se
‘clas planteadas por las nuevas concepciones de la lectura. “
{ss expen son aiginos cals ela deptn del mode
ora alta pros fetes quo seaade
rus més par eee so dene ecu foe
Ile cae proces, fev al como sue cosetee
manera més general frente al lenguaje como medio de comunicacion
soca
Permitasenos citar a manera de conclusién, un fragmento de
fe a la actitud que mantenemos
Halliday en el que el autor atribuye ala acti
hacia el lenguaie gran part de los problemas pedagéglcos que hoy
nos preocupan:
reaestcuie armrest
ee onred centre tat
cna
Perit cries omeia enous
Sencar eee eens
Hatiay.on
Bibtiograria
CAPRA, Frito El tao de a Fisica. Malaga Sito, 2009, [En inal
Disponible en biblocomunidad.comwebyibros/Capra itjoFEL.Tao.
delasisica pat (Consulta: 8/5/2039)
‘CARROLL, John: “The Nature ofthe Reading Process”, en Harry
SINGER: Theoretical Models and Processes of Reading, Newark. IRA,
180.
‘DUBOIS, M.E: “Algunos interrogantes sobre comprensién dela
lectura, Lectray vida, 5. 4,349, 1984,
FenreIRo, Emilia y Margarita GOMEZ PALACIO (comps): Nuevas
erspectivas sobre los procesos de lecturayexeritura, México: Siglo XX,
GON, Eleanor: The Psychology of Reading. Cambridge, Mass: MIT
Press 1975
GOODMAN, Kenneth: El engugl integral. Buenos Aires: Alque. 1995
HALLIDAY M.A. Kc: Eenguaje como semitica socal Mésico; Fondo
se Cultura Econémica, 2003.
LERNER, Delia: "La elatvidad de la ensenanza ylareltividad de fa
‘comprension: Un enfoque psicogenética” Lectura yvida, 4, 30-3,
1985,
— “Comprensidn dela lectura, estructura cognoscitvay
sfectvidad”, Comprensin de a lectura y exprsion esta en nies
lfabetizados (fasciculo 2). Caracas Ministerio de Educaign, 1986.
— Lectura en nos alfabetizados. Caracas: Minstria de Educacién,
1986.
PEACOCKE, AR: “The Theory of Reativtyand Our World View”, en
‘A VAN DER MERWE (ed): Old and New Questions in Physics, Cosmology,
Philosophy, and Theoretical Biology, Nueva York, Plenum Press. 1983
ROSENBLATT, Loulse: The Reader, the Tet the Poem. Carbondale:
Souther linois University Press, 2978— “Language, Literature, and Values”, en S.N-TcHUDI (ed
Tanguage, Schooling and Sai. Upper Mentlar,N.: Boynton
Cook 1985
RUMELHART, David A, ORTONY: "The Representation of knowledge
i Memory" en EC. ANDERSON, Rand SPRO yW. E, MONTAGUE
(eds) Scocling and the Acquistion of Knowiedge. Mllsdale: Erlbaum,
1977.