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El Proceso de La Lectura Dubois PDF

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SOBRE LECTURAS El proceso de la lectura: Delateoriaa la practica Maria Eugenia Dubois Indice studio peliminar. Lalectura: Diferentesconcepcionestevcas Lalectura como un conjunto de habilidades. Lalecturacomo un proceso intractvo Lalectura como un proceso transaccional Lalectra La prcticapedagica . . El modelo mecanic8t8 nnn El modelo organicista e Los modelos de a Fis yla ctr. — Biblogaa vo = 15 os 26 2 3B 3 7 Estudio pretiminar Mila Cafién* en una temdtica ineludibe ala hora de segue formando lee: ores en el siglo XX. De un siglo al otro, el estudio cisco so- bre las Teoras de la Lectura, indispensable a la hora de transitar un recortdo teri y préctco sobre las concepeiones de este objeto de conocimienta complejo, ofece una mirada que se instala ene! limite el desaroloexplicativo yl eflexén sobre las prctcas pedagégicas de lectura Dos aportes relevantes atravesan esta obra de Maria Euge- nia Dubois que permiten hoy continuar pensando en los enfoques y en los modos de leer, que constitwen una constante preocupacion para quienes investigan y educan en lectura, como le gustaba deci A mds de veinte aos de su primera edicin, este libro nos sta 1 El primer esque los avances, las rptras. los dscubvimintos de un carnp dispar determina nose producen en rma aliada Sino po conrari,cencay cura geeran modelos de pensarvento que se ‘compat, eoaconanyrevsan de manera contin edge ete a now teens ae Se RT a i tn wu a + El segundo es que este recrido puntual que Dubsit termina de ‘scr en 98 (pers gue maine una nduable igen) no enc tun disso acaderiesta tlio sino que ederca, en forma Simultnea, a mada pespcaz ée una docente que sabe ubicarse ene! de medador, sabe ler la reals com ‘nvertgadora. 9 por ello, puede esablece los punts semariosy pedagogins que ‘muestra fa comprenin de una reshéad cmplsdy cabin, a Tempo que conta a ania para acereare al ecto sin dobeces, Este libro genera puntos de encuentro entre la teria y las bio- srafias personales. Para algunos, supone haber transitado los dversos cenfoques como estudiantes @ decentes, como nies, jdvenes o ad tos: para quienes hoy se estan fermando, tl vez implica estudiarlos desde la distancia histria, Para todos, en general, significa haber sido parte de distintas experiencias de lectura(formales 0 no forma- les) que imbrican diversos modas de ler los que, por su part, se analizan en este texto. Porque contra toda lnealidad en su devenit, las pricticas reales de lectua, especialmente las mediadas por la insttucién escolar ~en su historcidad signada por las tradiciones, innovaciones, avancesy estancamientos-, ordenadas en la exposi- cién clara de este breve libro, se nterceptan, superponen, se desti- ‘yen yrectean sn cesar El problema dela lectua, como se dice con frecuencia, se deja vivir por momentos; en otros, se exalta desde el dliscurso pdblico, los medios masivos luego se olvida, para, cual remotino, volver una y otra vez al centro dela escena, Por el coniraio, desde la Universidad dels Andes (Venezuela) y sendo argentina Mara Eugenia Dubos lider dversos estudio sobre est tera, hasta sufllecimiento en 2007. Sostuvo su preocupacién al respecto desde sus primeras publicaciones, yen la revista Lectura y Vida a partir de 98a. Sus planteos se profundizaron y direcionaron cde manera decisivaen la década de los ochenta, cuando descubre los desarrollo inilales de Louse M. Rosenblatt. Su lectura,conocerlay prologarlainstalé 2 Dubois en un paradigma teérico que hasta hoy rige muchos de los enfoques al respecto, en especial os referidasa Ia lecturaliteraria Elproceso dela lectura: Dela teoriaalapractica No habiaos aprenlido a leer alguna very nose supenia ‘que era para sempre? ME. Dubois En correspondencia con la etimologia dela palabra proceso y fen consonancia con los enfaques interactivos que provienen del constructivismo, incluso de los aportes de la teoria de los esque. ‘mas que se elaboran durante os aos ochenta, en 1987, este texto es ttulado El proceso de lecura. Ast da la pauta que permite pen sar hasta hoy yen adelante acerca de una prdctica que deviene en el tempo y de una caracterfstica superadorarespecto del enfoque rmecanicsta relacionada con la posiblidad de i hacia delante, de construiry avanzar en la educacién lectora a lo largo de la vida, en coincidencla con los materiales de Dubois acerca de educar en lectura yescritura El teto se vide en dos partes desaroladas de modo impecable + poruntad, el parrama isto qu epi as ers dealer de ‘arma contig, craySocumentada por el secostuje nun mater ‘rei aor de tnt + por ela ssimplarcs pegs, eas qu nevablemeneemeger puso iia celine Scien, ag ang LM clog tn ti msn La concepeion de la lecture como un cenjunto de habiidedes — ‘oincidente con el modela mecanicsta de la ciencla— que prim ‘durante buena parte del siglo X« partis de cuestiones contextales relacionadas con ciertos modos de comprender la infancia, como una ezapa receptivacarente de dinamismo al momento de aprender, con la ensenanza y el arendizaje como un conjunto de métodos con eta as rgurosas que eumpli, con Ia adhesién a un modelo lingtstico ‘que era descriptivo y nalizaba las partes, més ald de pensar en el toda yen las procesos de construccién de conocimients, entre otras cuestiones. Esto avalaba la posbilidad de descrbir a ensefanza del lengua y dl acto de lectura en particular como una sumatoria de elementos que, una vez adquitidos, constru‘an el signicado espera. do pore lector experto. Lejos estaban esta ideas de los paradigmas que evolucionaron posteriormente, sobre todo en el marco de la investigacisn, sin em Darga sus resablos petsisten hasta hoy en la prctica, cuando se ob servan escenas de ensehianza que inssten en la correcta lecture en ‘oral como resultado de un buen proceso lector o slo en alectura extractva, cual si hubiera un secreto que el lector debe hallary deve- lars en especial, si el lector es pequeto, particularmente,siresponde ala categoria de alumno y debe mostrar los resultados desu pesquisa En forma coincidente y luego de tantos avances respecto de la censefianza inicial de la lectura y la escrtua, la consideracién de la lectura coma un conjunte de habilidadesacrecienta un malentendido ‘que perdura hasta hoy. Dubois alert, hace tanto tiempo, ctando a Emilia Ferero ya Ana Teberosty (quienes comienzan a publica sus Investigaciones en a déada del setenta, sobre la contradccién entre el entrenamiento en habilidades bisicas para decodiiar los textos y la formacin en lectua y cudadaniacon el finde construirsenidos @ pattr de divesos propésitos de lectura Pierre Bourdieu, entre otros, sefalaala escuela como laencatga- dade transit el habitus de una comunidad con el finde “conservar™ sucultra, ya que es una insttucén que tiende a preservarylifundi sus tradicionest. Er pos de ello, una vezinstlado cierto imaginario, se ‘yuelve muy complejo revertir as pedcticas, incluso con argumentos, € incluso desde la investigacién. Desde este mismo punto de vst, Du bois revela las difcultades que implican certas prcticas y tadico nes, como partir de la enseRanza de las letras osilabas con el in de decodifcar 0 sostener durante afos el trabajo con las preguntas de comprensin literal que preserva la lectura extractiv. En especial siempre intentéexplicar que los cambios profundos na se relacionan con métodos, contenidos 0 temas, sino “con nuevas atitudesfrentea lalectura como proceso y frente al nie como participant activo” en las que subyacen posicionamientos politicos e ideoldgicos acerca de lo que es educar En segundo lugar, la investigadora expica el enfoque dela le ‘ura como proceso ineractivo, cuyas ideas surgen en forma paulatina 2 fines de los sesenta, Posiblemente, en perspectiva, lo mds rele vante haya sido la modificacién del concepte de lector como cons ttuctor activo de sentidos a través de la intraccign on el texto, yla Inulidad de continuar pensando en que lo importante era desc brir el significado oculto en lo lefdo, por lo que es superadery pro: duce una tuptura teérca en muchos nivelestespecto del anterior. Ale lector es considerado un suleto de conocimiento que no solo se apropia del lenguaje através de sucesivas hipdtesis de concep- tualizacién sino que lo hace de mejor modo cuando experimenta las précticas sociales de lecturay escrtura desde su mas temprana Infancia —formal oinformalmente—, porque los adultos que loro dean lo cansideran relevant. Sin embargo, en forma simulténea hasta hay se observa un des fasaje entre lo que los dstntosniveles educativos posbltan en las “jes: ip par hh ds oA aulasy la investgacin, ya que perduran prcticas pedagdgicasciscor- antes, anacrdoicas 0 anqulosadas respecto de lo que significa que Ja escuela se comprometa con el derecho de formarse, como diera Rosenblatt, en democraca ylectura. Tal vez esta superposicién de précticas pedagégicas sea parte de una carenca: a falta de avances ‘eoncretos en la formacién de formadores, de mediadores, de docen tes que, siendo lectores reales ya partir dela Investigacion, puedan inmplementar prdctieas de ensenanza relacionadas con los avances investigatvos. Partito, los desarallos de la lectura como un proceso transac: clonal son los que, evidentemente, Dubois abre de modo convincente e instala desde el compromis académico y personal. En este proceso, lector y texto son codependientes y de su interpenetracion surge el sentido de la lectura. Per el significado potencal del texto el cons- truide por el lector nunca son idéntcos, sino aproximados luego del proceso de transaccén, lector y texto se transforman. Este, ademas, ese enfoque que seguir profundizando alo largo de su carrera académica, cuando cruce deforma indectinable a tarea dle investigar con su necesidad de invita a educa en lectura y ese ‘ura. través de un compromiso ico y pedagégico. Para los letores de este libro que sean docentes esta mirada va mucho més ald de los contenidos, ms all de la explicacién de un método o un enfoque, ris allé de los recortes. Esta mirada es la de quien, hablendo arriba ‘down punto de su carrera, podria dejarse de pregunta acerca de lo estuciantes, de los resultados, sin embargo, repasa su péctca y se pregunta siempre me pep a duds, ro de iia rofsonal de ioqueyo estaba hadendo erate mejr que pod acer deb reeonoce ut habe de par uso rps anes de Sr capar de orale as Pregnta eut hoy on para undamerae: smo oertar amie ‘usher pre qu legen» ser, aden depen competes ludadaospurtipabos y tes, buenos eae el fala lt muni, personas ores ners lees sb once ri Cle?) Prge simi meta no scm sce deed y de ‘ad oven un ser hurano mer, capar de dsaralr al mda ost $s poterclalddes ara Bn desis ye os deny, qué sve Haimume educador car ental etic por a engi cra’ “cid, F038, nm 3.937 Eduear em ectura Educar entonces en la letura es hacer de ella ese objeto deseante. M.E Dubois ‘Al poner en dislogo este libro con las etras producciones aca- démicas de Maria Eugenia Dubois se observa una evolucién en sus ideas, eguramente producto no solo de la invesigecin que implica laigurosida de la vida universitaria, sino de una interpretacién pers- picaz yaguda dela realidad. Es interesante analizar el recente grado de autocttica y compromiso con la tarea docente, con la posblidad nada comiin en la que comulgan los estudiosdisciplinaresy la lect ra de a ealidad desde el ano, desde el conacimiento de los ninos, delos formadoresenlectura yescritua yrecursvamente, de quienes, omprometidos con la tare, formamas alos farmadores, a los media dores dela cultura esrita, Ser, saber, hacer parecen verbos vacuos sino se os prec. Apun tando ala formacion de docentes lectores, en 2002 la investigadora offece otra conferenca en la que nuevamente jerarquiza la tarea de ‘educar. De forma continua apela a la razén y al compeomis,y nos re ‘cuerca que se puede saber mucho sobre la lectura y hacerlo del mejor ‘modo, pero nada e elles posible sno se esun lector adult, experto yapasionado: Nuesra rman ena ora a que ros aa compen ees para recoocery caesar nests carcepclones pels ft sabe a forma que debe adopiar nae interven peep con lentes yugosyen dsiras canes yes tambien aque os cas bases pra Salary teens sobela adecacion de nuesvasntevencines- St ber adem, cules son is conones neces © ms arabes pra sSaprendsj de letra permite rear ruses acta res demancra ue sean ass popes a desatll de esas pres, "alec enlafrmac yacicin dl cei Testo Vide soap rinse La dea de educar en lectura desde el enfoque transaccional su peratecricay metodoldgicamente los enfoques descritos en este libro ylosamplia Por ella, e! panorama hstrico de El proceso de a lect: De a tora ala prictica que se reedita en esta oportunidad no cancela un periodo, nos recuerda la decisén renovada de formar lectores para ¢l sigo x, una invtacién con carta de ciudadani propia de un texto lisico tanto para ivestigar como para revsarlasprctias de lectura cen las ulas. Como der Italo Calvin, un libro que através de sure lectura nos pesiciona como lectres ante nuevas preguntas, seabre a la sorpresa yal descubrivento oy Lalectu Diferentes concepciones teéricas (0s trabalos sobre lectura aparecidos en los itimos setenta ycin- oaflos se apoyan en tres concepciones ferentes del proceso: Latectura comoun conjunto dehabitidades La concepcién de la lectura como un conjunto de habilidades estaba menos interesada en explicar el proceso que en re Sibien osautores aceso pscol ‘€ como para que se abandonara laconcepcién de que la lecture po dia ser desmenuzada en sus elementos componentes y de que estos podian ser ordenadossegin su grado aparente de dificltad. As, se ppensaba dar solucén alos problemas derivados del aprendizaje dela lectura, sobre todo, en su etapa inicil. trabajos de algu lectura como un de manera suficien- 1, lesen cise eto dest concept propia l- \noimients de ATED cBmo elmer nivel de a lect, seguido de rlr—s—O—sS valence ugar yd a asin oevauacin como tia etapa ‘este esquema se sjustaron muchas taonomlas on Iigeras varia clones entre elas, debidas en general a expitaro na los subnveles cortespondienes a cada etapa o nivel En especial la comprensin se consideraba compuesta su vez, por ditintos subriveesjerérgl os qu incllan, en una enuncacdn bésia a compensin Iteral 9 habidad para comprender lo dicho de manera explica en el texto, la iferenca © habilidad para comprender lo que estéimplicito y la lecture erica ohabildad para evalua la calidad del texto 0 las ideas opropéstosdelauton | uso es sefalar cue alginate los defensares de esta posicién no dejaron de ver que la lectura es un acto total y, por lo tanto, algo mas que la PREETI Paes sin embargo prevaleci6Taidea de que, a deminar fas Fablidades bascas, el lector podla luego integralas como un todo, Esta creenci, adem, se arraigé de manera tan pro- funda en el espiritu de quienes estaban trabalando en el drea educa onal que los sistemas escolares an hoy basan en ella laensefanza dela letura. De acuerdo con ea concepeién, de un texto cuando es capaz de extraer el significado que este le of ice que el lector compren ce, {Gua implia ud reconocimientotéitode quel sentido del texto estden las palabras y en las oraciones que lo componen y de que el papel del lector consise en descubrir ese sr bien reflejada eras paIaBTaS de ohn B. Caroll cuando sefala que “lahabaadesencia ea lecuraesaberersipcade dw taj eiro"o en ls de Eleanor Gibson cuand ima ut lee, tata inrmacén dune Elector en este caso, deseripefa un papel solo receptvo en la media en qu serio de lee lege de se gue incarpor asijete qu le sg as como un producto da pga impresa qu aque niente, Poti fmarse que el model subyacet al enegu dale ‘tura como conjunto de abilidades presupone que “+ la leciura es un proceso Givisible en sus partes Componentes: ‘+ la comprensiin estan Solo una de esas partes: Latectura como un proceso interactivo > i eqfoque de la lectura como w habilidades co smienca a ser cuestionado afin de fa década de! sesenta con el avance e la Pscolingistcay dela Psicologia cognitiva. A partir de ese mo: ‘mento, surge lo que se podra denominar, en téminos muy generaes, ron Peer oft Sete 986 Apne gk ‘as on Le. 2 Te Peay ang aie, Sa MI 95 lenfoque interact dea letura, dentro del cual merecen destacarse el modelo pscolinguistco yl teora del esquema © Kenneth Goodman, maximo exponente del madelo pscoln- ‘gilistico, dice en eT prOTOgO de una de sus obras! que comenzé su tra- ‘ajo valéndose de os siguientes supuestos: 1 Lalectra es proceso de lengua + Loreto on uti elena + Lon oncetorymétador neti pueden expla lalecura, + Nada deo qu cen core er acide toe sta de Inaraccn cane! et A través de a bservacn del lector, en stuaiones lo ms na tuaesposbles/Goodanslgs a a concn de que la etre es proceso piclngio ene qu intsractian el penser lengua = Frank Sith, otro dels poneros el enfoquepsclingistico, también destaa el arictr imeractno dl proceso cuando afrma ‘que, en la lectura, interactia la informacién no visual que posee el_ lector con la informaci roporciana el tata. En ese pro- caso de TEFACTEn(ellectorconstuye el sentido La letras icin con una entra grea os ojos reogen fe rmacas impress yas endian al eebr para que ls proces. Esto ‘quiere decir que la vista capta la informacién gréfica, pero es el ce- rere quel procera, y se proceamiento clo es poste po os conocnienos, el ceebro puede tomar decane respecto del iy formacin visual yconstun signified pars to en cestinS el 12 no puede relaionar el contri del texto con alg ya ono ido por 6, no padré construc ningin significado, Por ejemplo, cus: tos lectores podrén construirsentida del siguiente pérafo? Como toda stein ACD ha io modes 3 ts de ‘leetodnamicacuanca QED} Mertas quer a OED meracones ‘ecomagias son meas par eleanbo etnies rte para ‘ez, en QD a reracons ures on medida prelcblo de “loner ene curs ealorendos apa Eide Fc Mig: St. 20, Es indudable que solo los que estén familarizados con la isica subatomic y conocen los conceptos utilizados en ela podrn cons ‘tuir sentido del fragmento citado. Lo mismo se podria afrmar de cualquier texto que se refere a un cany specialzado del co ‘nocimento; sol algunos lectores podrian construir su sentido, aun ‘cuando todos pudieran lero Frank Smith sostene que cuanto mayor seal informacién novi sual que posee el lector, tanto menor ser la necesidad de utlizar la informacion visual, puesto quel lectura es un proceso selectivo en el 1 e| autor comienza cuando excibe yes lo qu teglas que gobiernan el orden dels elementos lngistics, sn el cual no seria posible obtener significado. la terceraincluye os conceptos ‘expresadosa través de un determinado vocabularia. Estos tes tpos de informacién no solo estin presetes en el texto, sino también en lec tor; yl debe ser capaz de seleciona la claves mas elevantes de cada. uno de ellos para construire sentido del texto as lector deen poser esquenas pra ortopaa pals el lerguney ara onepospresapesi por ela, a fn de sli ‘ary complementar a cvs spose pr un tex pares Godman. lense eral Buss Aes: Aue 5. Dentro de esta concepcin, se destaca el papel activo que cum: ple elector en el proceso de lalectura, al sefalar que él construye el el discurso escrito, empleando tanto su competencia lings: el apart de en la let pens: sistas pasa a ser, para los psablogosconstructivstas, a nteraccén ene a informacién aportada porel text yls esquemas que posee elector. Los esquemas, de acuerdo con algunos investigadores, son las unidades en las cuales no solo est almacenado toda el conocimiento, sino también fa informacién necesara sobre cémo uilzalo, ‘Unesquema, eran, una estuctra de datos ue epee osc cepts genes whines ems memora Hay ergata ue epee. ‘annurirocanocmienn secs deadolos cones he qua ube Alor objeto, evening seucncs de ever, scone secures oe econes: Un exquama cones como pre Gesu expen, ed fe inerelacones qu manonen eres spares costa el cn fepioer eestor Bartlet F Racor Mac: lane. 99 Una de las caracteristicas esenciles de los esquemas es que poseen variables. Esto quiere decr que pueden estar asociados a diferentes aspectos del ambiente en distintas evocaciones (stata tions) del esquema, El esquema para comprar, que David Rumelhart ddacomo ejempla, implica como minimo las variables cmprado, vn der, mercancia y dinero, u otra forma de intercambio.Esas variables pueden tomar diferentes valores en distntas ocasiones, determina ‘dos tanto por aspectos situacionalesy contextual como por los es tmulos que serén comprendidos mediante la aplicacién del esquema Sin embargo, toda valable posee valores tipicos o resticiones (cons ‘traits que curplen,segin D. Rumelhart, importantes funciones en proceso de la comprensién. En primer lugar, ayudan a identficar los distintos aspectos de la situacién con las variables del esque- ma; es decir, impiden que se confunda el comprador con la moneda fen una situacién de compra. En segundo lugar, las restricciones ‘operan como valores omitdos para variables que no han sido ob- ‘Vio ie Ebon 27 servadas: por ejemplo, s se lee algo sobre un partido de fitbol, se puede inferir la existencia de un nero determinado de jugado- es 0 de los arcos en la Ingue dichas variables no estén presentes en el texto. Ota caractristc ria conformado por otros subesquemas: mesada, lavapltos,alacena, etcétera, De a misma manera, departamentopodla se un subesque: ma del esquema edifo. Si cada esquema est consttuido por subesqueras de més balo ni vel yestos.a su ve, por atos ain més balos se podlasuponer que tal ‘organizacién es infita. Sn embargo, parecriaeitir un tope més ali del cual algunos subesquemas no pueden caractrizarse por referencia otros subesquemas. Ess seran los esquemas elementals o primitvos sobre los cuales descansa gran parte denuesto sistema conocimientos Desde el punto de vista de la teria del esquema, elector logra ‘comprender un texto cuando es capaz de encontrar la configuracién de esquemas que permita expicarlo en forma adecuada, Esa bis queda se lleva a cabo a través de dos procedimientos 0 dos vias de activacién de los esquemas:absjo-arriba (bottom-up) y ariba-abajo (top-down). Otros autores se refieren a estas dos vias como el proce samiento impulsado por ls datos (data-driven) y el procesariento Impulsado por los conceptos (conceptual driven). Este sera el caso de cuando el esquema parabrisa sugiere el os- ‘quera auto, cuando el esquems avin activa aeropueto. E! procesamiento arrba-abaj, po su part, tiene lugar cuando los esquemas actvan las subesquemas que los consttuyen. Seria ‘ara este caso el ejemplo ya salad de cocina cuando activa las sub esquemas mesada, lavaplatos alacena, etcetera r El procesamiento de los esquemas en ambasdireciones se da en forma simultineaen el letor hab, pero si alguno de los procesos no es ejecutado en forma eficiente, surgirén difcultades en la com prensién del texto. Algunos investigadores se han dedicadoa analiza la efcincia del procesamiento abajo-aribaa través dela automatil- dad de la decodificacién y sostienen que la hablidad de la lectua se logra cuando la decodifcacén yano exge atencién es decir, cuando Se produce en forma automstica, Rand Spito’ observa que, aunque es de suponer que la eficencia del procesamientoariba-abajo también debe estar ligada ala auto- rmaticidad,no se le ha prestado suficienteatencién a este problema, tal vez porque se sabe todavia muy poco respecto de la forma en que ‘operan esos process. Spiro, sin embargo, aventura algunas ideas in teresants en rlacin con un tipo de automaticidd del procesamien to arriba-abajo que él denomina inmersin. Esto se refiere a a situa can, como podtla suponerse, nuevos procedimientos para ensefar a leer, sino nuevas acttudes frente a lalectura como proceso, frente al nino como paticipante activo en él ‘Aceptar que la lectura es un proceso indivisible, y como tal, muy if de enserar,y que e lector es el artifice enlacreacién del sent do del texto es algo que no puede hacese sin chocar co a tradicién cde que la escuela debe ensaiara leer y a escribir, y de que e nfo no aprende sno see enseia Cuando se habla de que la escuela debe ensefiar a leer y a escribir, el sentido que se le da a a palabra ensefiares el de “hacer {que alguien aprenda algo lo cual entra un elemento de imposi- cin frente al sujeto que aprende. Tradiionalmente, la ensenanza, de la lecturay la escrtura ha tomado la forma de algo impuesto al nifo desde aura por decsién de os adultos que actuamos como docentes, Esta acttud, que Enrilia Ferreiro llams adultocentrismo, ‘nos conduce no sal a far qué, cémo y cuando, sino a decidir qué 5 ficilo dif para el nfo, con el grave riesgo de que nuestra perspectiva puede fer —como de hecho sucede—de la del nino. Desde nuestra posicién de adultos, hemos considerado que la le tra la silaba tal vez por ser cosas pequeas, son més files de entender que las oraciones © patrafos, sin caer en la cuenta de las difeultades que encierra para elnino el manejo de elementos catentes de sentido, De igual manera, hemos acordado que le lectura es una dis plina que debe ensefarse por si misma —siguiendo la pauta de que hay que encasilar el conocimiento en unidades separadas-—, y con esto, hemos aisladoe! aprendiaje de a lectura, de la lectua para el aprendizale, vidando que nadie lee por ler. Todo lector tiene una meta, seaesta pasar el ato buscar una informacién, estudiar 0 poner en prétca una receta de cocina. E! sentido de ensea, sin embargo, puede ser entendido de otra ‘manera, como mostrar algo: en cuyo caso, desaparecelacaractritica de cosa impuesta desde afuera. La idea de ensenatlalectura en esta titima forma es aceptable desde el punto de vsta de las nuevas con- cepciones de la lectura, porque implicaria mostrar al nite la manera en que los adultos utiliza fa letura del mismo med que se le mues- trala manera en que se usa la lengua oral, El no aprende su lengua materna en el contexto de un marco social en e! cual el lenguaje se usa de una manera funcional E nino aprende a signifier en relacién con situaciones en las cules lo que se dice cobra significado através de personas, actos y sucesos presentes em la stuacién, Aprendemos «hablar, dice Michael Halday, porque quetemos hacer cosas que no podrlamas hacer de otro modo, y por la misma raz, aprendemos a leerya escribir Los seres humanos se interesan no sola por los aspectos mate: Files de su vida, sino también por el mundo que los rodes, al que ‘quieren explorar, comprender,celebar. Pra ello, necesitan hablar y més tarde 0 mas temprano, escribir. Fue certo en[ahistri e gowro amar y abies chron {ona de inci. Un i aprende 3 hablar ys eed lo gue aos ln denen tines aoe; enone enpeaainrarbia i ileados cana grt gut lo rode, ego viene na goa en cue To que even peer hacer cof lengua ns aos de sipcacn que quire ‘eae yo pueden ice slofablandoyeseuchan apart de (anes letra nesostr cobra seid pa bia. Michael AK engl coma seni sot ‘si: Fondo de Cra Ean, 203, Por eso a lecturay la esrituratenen que estar vinculadas ala experiencia del ni: deben responder aexigencasfuncionales de su realidad inmediata sno queremos convertirias en ejercicios aislados yearentes de sentido, ‘Aptender a leer ya escribir requlere de un contesto en el que el significado est ligado a la fancién, Ambos procesos consituyen me: ios para aribar a fines, peo no son fines en simismos; despoarios desu condicién de medios es despoaros de su signifcacién, que est nel propésito para el cual los ulizamos. Un nia esta dispuesto para la lectura cuando empieza a hacer uso de ese medio como el mas adecuado para sus fines. En esos ‘érminos sociofuncionales, debemos entender la disposicén para la lecture Crientar y vigil el desarallo del proceso dela ectoesritura en ln, dentra de un contest significative, es la gran tarea dela es cuelayes la forma en la que ella puede ensefar mostrar Lamentablemente, la idea de que hay que ensefar imponiendo para que el nifto y el joven aprendan esta tan arraigada en nuestra Sociedad que el sole hecho de cuestionarla se vislumbra como una amenaza al sistema eduicativo en general y ala profesién docente en particular, La verdad es todo lo contrario, Las nuevas concepciones no reducen el papel del dacente al proceso de desatalio de la lecturay Ia escrturaen el nif, sino que mas bien la destacan al exile algo que esté mucho masala de la correcta aplicacin de métedos ya pro: bados.Se leexige el maximo de atencion para descubriryorentar los Intereses cognoscitvos de sus alumnos, se le exige el més alto grado de creatvidad para propiciar las oportunidades del aprendizaje en ‘el momento requeridoy se le exge, sabre todo, un profundo conoc miento de as etapas del desarrollo dela lengua oral y escrita por las ‘que atraviesa el no para saber cuando ycémodebe brindarsuayuda, afin de colaborar ene proceso Lasnuevasconcepciones de la lectura se oponen al ambiente tan cestructrado del saldn de clases yaa ensefanza pautada con normas rigurosas, pero eso no significa que renuncien 2 la gla del maestro yall stuaciones que se estructuran con el cancurso de los mismas estudiantes. Estamos de acuerdo con el ideal de Halliday de que el maestro no dependa “ni dela adapcién de ningin conjunto de én «cas pedagégicas nde ningin cuerpo particular de principios metodo: lopicos paral ensefianza de alectura ya escritura” [No se trata po lo tant, de quebrar la tradicin: la escuela debe continuarenseflandoaleer ya eserbir, siempre que se acepte queen Sefar es mastrar antes que imponer yque lo que el no necesita para ‘aprender es Ia guia adecuada yoportuna del maestro. trode los cambios profundos —desde el punto de vista pedags ico que debe acompariar la adopcién del modelo organicsta dela lecturaes el que serefiere ala evaluacién del proceso, yen este caso, lenfrentamienta con la postura tradicional de que laensefanza debe ser evalua en forma objetia es muy fel de superar Las discusiones acerca del sistema de evaluacién que utiliza el aparato escolar (Incluida la educacién superior) no son nuevas: yay un clamor general para que aquel cambie en favor de un sis tema que contemple el desarallo de los procesos de aprendizajey no, os productos de la ensenanza, como se ha hecho hasta ahora, No es nuestra intencién, sin embargo, desarrollar el tema de la ‘evaluacién en general; nos limitaremos a reflexionar tan solo acer ca deo que suponen en tal sentido las nuevas concepciones de la lectura Los crterios de evaluacién tradicionales, eno que respecta ala Jectura han tomado en cuenta o bien aspectos externos del proces, ‘como la entonacin, la pronunclacién, las pausas, medidas através de la lectura en vor alta, © bien el producto final del proceso: a com- prensin, tras establecera de acuerdo con narmasajenasl lector. En ‘tanto el alumno es capaz de hacer las inferencias adecuadas o dere conocer las ideas principales de un texto ~dos de los recursos mas utlizados para la evaluacién dela lectura-, se die que ha logrado comprender el texto en cuestin, Inferencasadecuadas eas principales son determinadas sein cl eterio del evaluador de turno, y ! mio 0 el joven lector deben demostrar que el producto de sulectura se acerca ala norma preesta blecida por el adulto Esta forma de evaluar se corresponde con el modelo mecani- cista segin e cual la lectura esté compuesta de partes separables la comprension es una de elas, el lector es ajeno al texto, y este es el depositario del sentido que aquel debe extrae. En este caso, a alterativa es relativamente simple, la espuesta del lector fiente al texto se percibe como positva: comprendié; 0 negativa no comprendié Para las concepciones que respondien al modelo organcista, en cambio, la lectura noes una cosa, sino un proceso; el sentido no est en el texto, sino que surge dela transaccién del lector con el texto: y este ultimo, por ser un potencial de significado, etd abiertoadiferen tes actualzacioes de sf mismo. ] | | | | CE | Bensar qu soo easten dos oa —una corey anon inept un texto renner el peo de conics el sige por aa scp a mpc be cor oy desea. Rconce la cohen ena vals ea een intertacenes hace posible tomas como pure aris prs ese ‘pees de ere, stacoes de prendre aoe trea i a ‘an dees posldades elisa Ge ene’ ue ee, Leer, Dts; Mabel Pent y cl" ios betas, Comprrsn de alec y egret ect nisl (Gs a Caracas: Mente Ge duce Por ota os eters de vaactn no se pueden eset deacundo connor sjeasalacoinddalde cura Noha Producto also un prea en qu slo podenes eel pune dear delictr yar sucess taps que acne esc rioiernnableguesllecturs yes lamar misma pce suesarl lo que dbus elu Lalecuresun poe gba en elu elect aun ie Pian, x rescue por logarel seni el tet came oan demosrado nuneroasinestgacones Hace pestar mene cui ot cos, por empl ala pour enact, esdstato cet echo frame en eal est compromeldo se manera esprtnes, ex ed ens cone te at ar Suir aun ser que les pro yau safe su prope de ectr. espetar icons de ee sete ep qu le deanda anita debe estar ees reauernertos mine ung tena de esi gue inne esponer se ‘clas planteadas por las nuevas concepciones de la lectura. “ {ss expen son aiginos cals ela deptn del mode ora alta pros fetes quo seaade rus més par eee so dene ecu foe Ile cae proces, fev al como sue coset ee manera més general frente al lenguaje como medio de comunicacion soca Permitasenos citar a manera de conclusién, un fragmento de fe a la actitud que mantenemos Halliday en el que el autor atribuye ala acti hacia el lenguaie gran part de los problemas pedagéglcos que hoy nos preocupan: reaestcuie armrest ee onred centre tat cna Perit cries omeia enous Sencar eee eens Hatiay.on Bibtiograria CAPRA, Frito El tao de a Fisica. Malaga Sito, 2009, [En inal Disponible en biblocomunidad.comwebyibros/Capra itjoFEL.Tao. delasisica pat (Consulta: 8/5/2039) ‘CARROLL, John: “The Nature ofthe Reading Process”, en Harry SINGER: Theoretical Models and Processes of Reading, Newark. IRA, 180. ‘DUBOIS, M.E: “Algunos interrogantes sobre comprensién dela lectura, Lectray vida, 5. 4,349, 1984, FenreIRo, Emilia y Margarita GOMEZ PALACIO (comps): Nuevas erspectivas sobre los procesos de lecturayexeritura, México: Siglo XX, GON, Eleanor: The Psychology of Reading. Cambridge, Mass: MIT Press 1975 GOODMAN, Kenneth: El engugl integral. Buenos Aires: Alque. 1995 HALLIDAY M.A. Kc: Eenguaje como semitica socal Mésico; Fondo se Cultura Econémica, 2003. LERNER, Delia: "La elatvidad de la ensenanza ylareltividad de fa ‘comprension: Un enfoque psicogenética” Lectura yvida, 4, 30-3, 1985, — “Comprensidn dela lectura, estructura cognoscitvay sfectvidad”, Comprensin de a lectura y exprsion esta en nies lfabetizados (fasciculo 2). 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