MARCO FILOSÓFICO CURRICULAR
Entregar herramientas educativas que potencien las habilidades y destrezas
de los niños y niñas orientadas a fomentar los valores institucionales, el cuidado del medio
ambiente, estilos de vida saludable y el desarrollo integral de cada uno de ellos, lo cual se llevara a
cabo a través de experiencias educativas concretas manteniendo como fundamento teórico las
bases curriculares de educación parvularia, todo dentro de un ambiente cálido y afectivo.
Ser una entidad educativa con formación valórica e integral orientada a una
educación inclusiva con énfasis en la protección y respeto a la diversidad de los niños y niñas,
basada en la cultura, valores, igualdad de género y capacidades diferentes.
Entregar experiencias educativas que permitan la adquisición de herramientas útiles para el
desarrollo futuro, priorizando el cuidado del medio ambiente, la vida saludable y el cuidado de los
animales, teniendo como base de nuestro quehacer educativo la integración de la familia y agentes
claves de la comunidad educativa
OBJETIVOS GENERALES:
Entregar un ambiente acogedor, higiénico y seguro donde los niños y las niñas puedan
realizar sus actividades fomentando la adquisición de aprendizajes.
Favorecer el desarrollo de la autonomía en sus juegos, actividades y el cuidado de sí
mismo.
Fomentar las relaciones de confianza, afecto, colaboración y pertenencia.
Entregar herramientas para comunicarse progresivamente a través del lenguaje oral,
gráfico y artístico.
Proporcionar experiencias que les permitan descubrir y conocer su entorno natural más
cercano.
Desarrollar actividades que les permitan adquirir progresivamente las destrezas de
motricidad gruesa y fina.
Entregar herramientas necesarias para generar hábitos de alimentación sana y saludable.
Crear conciencia tanto en los niños/as acerca de la importancia que tiene nuestra
naturaleza, incentivando desde pequeños el amor, cuidado y respeto por la vida natural.
Formar integralmente, a través de un servicio educativo de excelencia pensando en las
necesidades e intereses de los distintos rangos de edad de los niños.
Favorecer ambientes educativos enriquecidos, entretenidos y desafiantes en todos los
ámbitos de aprendizaje.
Dar la oportunidad de descubrir a través del juego, experimentación e investigación el
fascinante mundo de las ciencias.
Incorporar un programa de buen trato y convivencia escolar dentro de nuestro plan anual.
Promover e incentivar la acción solidaria, para la sana convivencia entre ellos y el resto de
la comunidad
Fortalecimiento de los espacios para la formación de una vida saludable poniendo énfasis
en la actividad física y ambientes saludables.
Incentivar la participación activa de la familia en la educación de sus hijos y como el
principal agente de formación de valores en las niñas y niños.
Incorporarse activamente en la Comunidad, a través de salidas a terreno y actividades en
el jardín; potenciando así la identidad local y la participación ciudadana a temprana edad.
Articular lazos con las familias de los niños, extendiendo el ambiente cálido, acogedor y
alegre que los niños viven normalmente en sus hogares.
Apoyar activamente a los padres a enfrentar los desafíos que involucran cada una de las
etapas del desarrollo de los niños, en los distintos ámbitos (afectivo, social cognitivo, etc.)
OBJETIVOS ESPECÍFICOS:
Reforzar en los niños y niñas sus potencialidades, para adaptarse a las diferentes
situaciones de la vida.
Estimular a los niños y niñas para que tomen un rol protagónico de sus aprendizajes.
Apreciar y respetar las necesidades, experiencias e intereses de cada uno.
Promover el programa de buen trato dentro del jardín infantil.
Establecer selección de medios y recursos adecuados a través de una planificación a
corto, mediano y largo plazo.
Organizar y optimizar los recursos humanos, en función del mejoramiento de la calidad de
los aprendizajes de los niños y niñas.
Mantener un listado actualizado de las redes de apoyo tanto estatales como particulares.
OBJETIVOS DE GESTIÓN:
Potenciar los procesos de planificación y evaluación pedagógica, en el marco de la
Reforma Curricular y Bases curriculares de la Educación Parvularia.
Lograr la participación activa de la familia en los procesos educativos de los niños y niñas.
Elaborar y desarrollar programas de capacitación al personal en metodologías
innovadoras.
OBJETIVOS DEL GRUPO DE TRABAJO:
Realizar estimulación graduada y secuenciada, respetando intereses y necesidades
individuales, abarcando los diferentes aspectos del desarrollo (físico, cognitivo, social,
emocional).
Otorgar alimentación de acuerdo a requerimientos individuales de cada uno de los niños y
niñas del Jardín Infantil.
Proyectar la acción educativa, orientar y asesorar a la familia, frente a las inquietudes
relacionadas con el desarrollo y crecimiento de cada niño(a), para fortalecer y mejorar las
potencialidades del niño(a), dentro del accionar educativo.
Propiciar ambientes sanos para el crecimiento y desarrollo de la población infantil.
OBJETIVOS CON LOS PADRES Y APODERADOS:
Integrar a los padres en el proceso de desarrollo de sus hijos e hijas, para que la
educación que se entrega sea integral.
Orientar a los Padres y Madres con hijos e hijas desde los 84 días hasta 5 años de edad,
para que interactúen directamente con ellos en responsabilidades educativas, que
contribuyan de manera significativa en el desarrollo integral del niño y la niña.
OBJETIVOS ESTRATÉGICOS:
ÁMBITO PEDAGÓGICO:
Aumentar la calidad de la formación integral de los niños y niñas, vinculándola a las necesidades y
demandas del contexto nacional e internacional, en lo social, tecnológico, científico, cultural y
valórico.
ÁMBITO VINCULACIÓN:
Ampliar el campo de acción entre los diferentes actores externos al establecimiento con el fin de
mantener, fortalecer y crear redes de apoyo con ellas.
ÁMBITO GESTIÓN:
Mejoramiento continuo de la gestión organizacional para lograr eficiencia, eficacia y pro actividad
de resultados obtenidos, anticipándonos a los desafíos.
FUNDAMENTOS:
Estudios sobre el desarrollo cerebral revelan que, desde el período prenatal hasta
aproximadamente los seis años, existen etapas o "tiempos primordiales" en los cuales cierto tipo
de aprendizajes específicos pueden realizarse de forma óptima, con resultados que son irrepetibles
en cualquier otro momento de la vida. Se trata de diferentes necesidades que niños y niñas
requieren satisfacer en las etapas de su crecimiento para realizar en forma plena su potencial. Lo
que se abre son ventanas de oportunidades y su aprovechamiento efectivo depende del modo en
que el menor interactúe con su medio ambiente familiar y social. Ese período crítico es más
intensivo en los tres primeros años de vida, cuando las distintas dimensiones del desarrollo están
inextricablemente relacionadas entre sí, de modo que el efecto sobre una dimensión impacta
también sobre las otras.
En estas edades, el niño es más interactivo, especialmente en el primer año y medio de vida; esto
implica que la reacción social de un adulto significativo a la acción del niño, es el apoyo más
poderoso que puede recibir como experiencia de aprendizaje. Por el contrario, la privación de esta
reacción es una de las actitudes más destructivas que él puede sufrir". Durante este período, es
imprescindible que pueda interactuar individualmente con la mirada, los gestos y la palabra, con un
adulto significativo; además, que se ofrezcan escenarios diversos que den contenido, sentido y
propósito al aprendizaje y que, en su interacción con el niño, el adulto ponga en palabras el mundo
y sus relaciones, ayudándolo así a desarrollar sus capacidades y funciones intelectuales,
emocionales, físicas y sociales. Las experiencias desde los primeros meses de vida sientan bases
para aprendizajes posteriores, para la educación formal y en el desarrollo de habilidades y
competencias sociales.
La atención integral de la infancia supone ofrecer un ambiente apropiado para el desarrollo del
niño en todas sus dimensiones: salud, afecto y apego, socialización, lenguaje y aprendizajes
culturales; es decir, un ambiente en que la estimulación, formación de hábitos, disciplina,
curiosidad y responsabilidad, protección y seguridad adquieren especial relevancia.
Dado lo anterior, se debe posibilitar que las primeras experiencias del niño con el mundo
exterior, garanticen el máximo desarrollo global de todas sus capacidades.
Por esto, nosotros como Jardín Infantil The Green Valley orientamos nuestros esfuerzos y
energías en apuntar a desarrollar el enorme potencial que todos los seres humanos tenemos en los
primeros años de nuestras vidas, en un ambiente propicio de calidez y contención que permita el
aprendizaje significativo en todas sus posibilidades e instancias.
Esto no significa que el niño deba leer y escribir lo más pronto posible, ni tampoco que deba
ser presionado a aprender cosas a las que aún no está preparado. Sólo significa, que de acuerdo
con la etapa de desarrollo en que se encuentra, se debe entregar los espacios y posibilidades para
que pueda desplegar al máximo sus posibilidades.
Con este fin, nos comprometemos a entregar educación de calidad a los niños y niñas desde
los primeros meses de vida hasta los 5 años, contando para ello con un grupo de Educadoras y
personal de apoyo calificado siempre actualizado y preocupado por el desarrollo armónico e
integral de nuestros niños y niñas.
PRINCIPIOS EDUCATIVOS:
Los principios que sustentan nuestro proyecto son los enunciados en las Bases Curriculares
• Bienestar. Todo niño y niña debe sentirse considerado en cuanto a sus necesidades e
intereses de protección, protagonismo, afectividad y cognición generando así
sentimientos de aceptación, confortabilidad, seguridad y plenitud. Además del
fortalecimiento de un clima de bienestar basado en buenas relaciones laborales y la
optimización de las relaciones humanas entre los miembros de la comunidad educativa.
• Actividad. El niño y la niña deben ser protagonistas de sus aprendizajes a través de
procesos de apropiación, construcción y comunicación, por lo tanto, es necesario
considerar que los niños aprenden actuando, sintiendo y pensando.
• Singularidad. Cada niño y niña es un ser único con características, necesidades,
intereses y fortalezas que se deben conocer, respetar y considerar efectivamente en toda
situación de aprendizaje, así como también se debe considerar esta singularidad en
cuanto a sus estilos y ritmos de aprendizaje.
• Potenciación. Es necesario que el proceso de enseñanza-aprendizaje de los niños y
niñas genere en los niños y niñas un sentimiento de confianza en sus propias
capacidades para enfrentar mayores y nuevos desafíos, fortaleciendo así sus
potencialidades integralmente.
• Relación. Toda situación de aprendizaje que se le ofrezcan a los niños y niñas debe
favorecer la interacción significativa con otros niños y adultos, como una forma de
integración y vinculación afectiva, fuente de aprendizaje e inicio de su contribución social.
• Unidad. El niño como persona es esencialmente indivisible, por lo que enfrenta todo
aprendizaje en forma integral, participando con todo su ser en cada experiencia que se le
ofrece.
• Significado. Toda situación educativa favorecerá aún más los aprendizajes si se
consideran las experiencias y se relacionan con conocimientos previos de los niños y
niñas.
• Juego. Toda situación de aprendizaje debe tener principalmente un carácter lúdico, ya
que el juego tiene un sentido fundamental en la vida del niño y niña. A través del juego se
abren permanentemente posibilidades para la imaginación, lo gozoso, la creatividad y la
libertad.