InEVISTA
FACULTAD NACIONAL DE AGRONOMIA
MEDELLIN* I
UNAL - Medellln
11 11111111111111111
64001000072288
Vol. XXXVI Reimpresión : septiembre 1985
COMITE DE PUBLICACION DE LA REVISTA
DIRECTOR: LUZ MARINA MONTOYA H., I.A.M.S.
CARLOS REYES S, LA.M.S., IGNACIO ACEBEDO A ., Zootecnista,
CARLOS ESCOBAR S., LA., EDGAR PIEDRA HIT A C., I.F.,
CARLOS SALAZAR M., I. Agr. M.E.
Tarifa para Libros y Revistas editadas en Colombia Permiso NQ 59
de la Administración Nacional Postal.
Dirección Postal: Biblioteca Facultad de Agronomía
Universidad Nacional· Medellín . Colombia S. A.
Apartado Aéreo 568
*Organo divulgativo de la Facultad de Agronomía. Universidad Nacional
de Colombia, Seccional de Medellín y sus carreras: Agronomía,
Ingeniería Agrícola, Ingeniería Forestal y Zootecnia.
Edición e impre~ión en Editorial Lealon, Medellín, Colombia .
.\1. n f C [Link].1
_, I
CONTENJDO
INTRODUCCION 7
BREVE RECUENTO HlSTORlCO DE LA OFlDJOLOGIA COLOM
BIANA 8
Capítulo 1
CARACTERISTICAS GENERALES 11
Capítulo 11
SEHPIENTES COLOMBIANAS 59
Capítulo III
APARATO VENENOSO 103
Capítulo IV
CLASIFICACION FISIOPATOLOGICA DE LOS EFECTOS DEL
VENENO 125
Capítulo V
MORDEDURA POR SERPIENTES VENENOSAS EN ANTlOQl' IA 1S:3
LISTA DE NOMBRES POPULARES Y CIENTIFICOS 159
BIBLlOGRAGIA 165
Esta publicación ha sido realizada ron el patroC'lnlo df'l
Fondo Colombiano de Investigaciones Científicas
y Proyecto Especial "Francisco José de Caldas" COLCIENCIAS
Establecimiento público adscrito al Ministerio de Educación
Nacional cuyo objetivo principal es impulsar el desarrollo
dentífico y tecnológico de Colombia.
Colaboraron además con la financiadón para la edicióu de este número
especial de )a Revista Facultad Nacional de Agronomía:
Universidad Nacional de Colombia, VICE-RECTORIA ACADEMlCA
CARTON DE COLOMBIA
FONDO GANADERO DE ANTIOQUIA
SERPIENTES DE COLOMBIA
GUIA PRACTICA PARA SU CLASIFICACION
y TRATAMIENTO DEL ENVENENAMIENTO
CAUSADO POR SUS MORDEDURAS (
~~,' 'B~ ..
f.,5~ Jv.. NM4·...
J~g~
Por: RODRIGO ANGEL M.
El autor es médico de la Universidad de An
tioquia y profesor de patolog i,a por animales
ponzoñosos durante varios años .
Este trabajo recibió el 2Q premio en el Concur
so Nacional de Obras Médicas en 1982.
Marzo de 1982
Medellín
DEDICO
A la memoria de mis padres
A mi esposa e hijos
A mis hermanos
Al campesino colombiano
Al médico rural.
ll" ' \ :..
AGRADECIMIENTO
Al muy ilustre Hermano Daniel, sin cuyos conseJos y Orien
tación no hubiera sido posible la clasificación de las serpientes
que i'.nstran este manual. Al Ingeniero de Minas José María, por
el valioso material suministrado. A mis colegas, amigos y demá,~
personas que con sus críticas y estímulos me aywdaron a realizar
este bosquejo general sobre ofidiología médica.
El AUlor.
INTRODUCCION
Dr. Rodrigo Angel Mejía*
Desde el origen del hombre, a través de la evolución de las
distintas culturas y aún en la época actual en un amplio sector
sociocultural, la serpiente ha sido considerada como un animal do
tado .d e ciertos poderes sobrenaturales, bien sea como fuente de
mal, de beneficio, de poder, de sabiduría o de salud.
Considerada por su aspecto tóxico, la influencia en la pato
logía humana es evidente y de gran imp0l1ancia como causa de
morbilidad sobre todo en aquellos países donde se le considera
animal sagrado. En el aspecto simbólico, el folklor es abundante
en creencias y tradiciones, que generalmente coincid en en la ma
yoría de los pueblos.
En un país tropical como Colombia, con diversidad de cli
mas y bosques, 'l as ~erpientes venenosas de gran poder tóxico son
también abundantes y significan un peligro real para nuestra po
blación campesina en lucha abierta con la naturaleza.
Los envenenamientos causados por sus mordeduras, graves
de por sí, empeoran frecuentemente debido a diversos factores
tales como la eScasez y alto costo del suero antiofídico y la demo
ra en la atención médica, condicioOnada esta última no sólo por la
deficiencias de nuestras vías de comunicación, sino por la influen
CHl nefasta del curandero.
Sobre tema tan importante de nuestra patología, es entonces
necesario que nuestras instituciones educativas y las encargadas
de velar por la salud, se preocupen no sólo por fU adecuada en
:'i eñanza y divulgación, sino también por la fabri cación de antído
to!' específicos contra nuestras especies venenosas. A este propó
sito, y también como una ayuda elemental al médico rural en be
neficio dc nuestra población, va dirigido el 'esfuerzo de este ma
nual.
,., Médico de planr;¡ de la Caja de Previsión Social de la Un ivers idad Nacional, $e;:
ciunal Medellín.
7
BREVE RECUENTO HISTORICO DE LA OFIDIOLO
GIA COLOMBIANA
Los primeros trabajos de investigación acerca de nuestra ofi
diofauna se deben a herpetólogos europeos quienes realizaron
sus pesquisas en el siglo pasado. Entre ellos son dignos de men
ción Duméril & Bibron, Goudot, Degenhardt, Berthold, Peters.
En 1889, el doctor Andrés Posada Arango, esclarecida figu
ra de la medicina antioqueña y del país, publicó en los Anales de
la Academia de Medicina, sus "Apuntamientos para la Ofidio
logía Colombiana", trabajo en el cual describe la clasificación
del género Bothrops de acuerdo con su interpretación. Más tarde
publica sus "Estudios Científicos", obra en la cual d-edica buena
parte a la descripción de las serpientes es en Antioquia y hace co
mentarios acerca del tratamiento del envenenamiento causado por
mordeduras de dichos ofidios.
En 1896, el doctor Evaristo Carcía, prestigioso médico y es
critor vallecaucano, publica en París, un extraordinario trabajo
intitulado "Los ofidios venenosos del Cauca. Métodos empíricos y
racionales empleados contra los accidentes de las mordeduras pro
ducidos por esos reptiles". En esta obra hace una descripción de
las características anatomofisiológicas de las serpientes; la clasi
ficación de las diferentes especies venenosas; un estudio de las
manifestaciones clínicas del envenenamiento; una crítica a los
métodos empíricos empleados por los curanderos y a 105 utiliza
dos por la medicina de la época; el resumen de los primems au
xilios, etc. Cabe a este investigador el honor de haber descrito por
vez primera la especie conocida en la n~gi¡'n ,1,-1 río Dagua COII
el nombre vulgar de rabo de chucha, cuyo nomhre científico,
Bothrops punOll1tus, fue asignado por él.
Este trahajo puede considerarse 1:01110 una ohra dásica dp.
lectura amena e interesante, ilustrada con hermosas láminas en co
lor, y que contribuyó en forma importante a I conocimiento de nues
tras serpientes_
En este siglo, gracias a la continua y meritoria labor de los
hermanos Nicéforo María, Apolinar María y Daniel, y con la
asesoría del profesor Afranio do Amaral del Instituto Butantán
del Brasil, se estableció en forma más firme y amplia el conoci
miento verdadero de nuestros ofidios. También el herpetólogo nor
teamericano Emmett Reid Dwm, puhlicó valiosos trabajos sobre
nuestros reptiles en la revista Caldasia, y finalmente el doctor
Federico Medem, biólogo y jefe del Instituto Roberto Franoo de
Villavicencio, puhlicó una magnífica revisión del tema en el año
1968, trabajo que en mi concepto es la recopilación más actuali
zada del conocimiento de nuestros reptiles.
10
CAPITULO 1
CARACTERISTICAS GENERALES
Las serpientes son animales vertebrados. de forma alarga
da, oon cabeza, cuerpo y cola; carecen de extremidades y están
cubiertas de escamas. Pertenecen al PhyIlum Cordata, clase repti
les, orden escamados, suborden ofidios. Entre 2.500 a 3.000 se
calcula el número total de especies que existen en el mIDldo, pero
son más abundaantee en las zonas tropicales y subtropicales dónde
encuentran condiciones más adecuadas para su desarrollo y mul
tiplicación.
La JrIayoría de las serpientes son terrestres, algunas arborí
colas, y casi todas se desplazan con gran facilidad en el agua. Exis
te además un grupo bien diferenciado: el de las serpientes mari
nas, que son de vida estrictamente acuá[Link].
De las serpientes terrestres se estima que la mayoría son ino
fensivas y sólo ellO a 15% son v('rdaderamentc venenosas y pe
ligrosas para el hombre. En Colombia, país de variada topogra
fía y formaciones vegetales, son abundantes y se encuentran desde
las aguas del océano Pacífico y el nivel del mar, hasta alturas de
3.000 metros aproximadamente. En las selvas de bosque húmedo
tropical tenemos la serpiente venenosa de mayor tamaño de Améri
ca, Lachesis muta (verrugoso), rieca, cascabel muda o hushmas
ter), yen la selva amazónica. Eunectes murmu.s (anaconda, guro) .
catalogada como la serpiente más voluminosa del continente ame
ricano y quizá del mundo- En las islas ele San Andrés y Providen
cia son escasas, pero en la isla de Gorgnna son más abundantes
y &e encuentran especi~s venenosas como Bothrop.'i atrox. En al
gunos lugares dp.l [Link] como Trlanda e Jslancfia, no se ha tlemos
trado su presencia.
Se acepta que los reptiles hicieron su aparició.n en el perí.odo
Carbonífero de la era Paleozoica, es decir hace aproximadamell
11
HG. 1: Cabeza de serpiente no ve
nenosa. Obsérvese la forma
ovoide o alargada.
Cle/ia clelia (¿azadora negra)
FIG. 2: Bothrops schlegelii (cabeza
de candado). Obsérvese la
forma triangular.
FIG. 3a: AGLlFA FIG. 3b: AGLlFA
Cráneo de Boa constrictor.
HG. 4a: OPISTOGLlFA
FIG. 4b: OPISTOGLlFA
Cráneo de eloelia cloelia
(Cazadora negra, zopilota,
musurana) .
l. Maxilar
2. Colmillo inyector de veneno
3. Dientes mandibulares
4. Mandíbula
5. Hueso cuadrado
6. Dientes pterigoideos
7. Ectopterigoideo
8. Pterigoideo
Dibujo tomado del natural.
FIG. 5a: PROTEROGLlFA
Cráneo de Pelamis platurus
(serpiente de mar).
Dibujo tomado del natural.
FIG. 5b: PROl'EROGLIFA
doble hilera de dientecillos que asientan en el maxilar superor,
pterigoideo y palatino, pero en el extremo posterior del maxilar
tienen un pequeño colmillo inyector de veneno de una 'longitu.d
aproximada de 2 a 3 mm, ranurado dirigido hacia atrás y comu
nicado con la glándula venenosa. El veneno de estas serpientes es
nocivo sólo para animales menores, pero accidentalmente puede
provocar en el hombre manifestaciones locales y aún sistémicas de
carácter leve. Sin embargo, existen dos especies africanas: Dispho
lidus typus "boomslang" y Theletomis kirtlandii "bird snake",
opistoglifas pertenecientes a la familia Colubridae cuyo veneno
puede ser mortal para el hombre.
En las proteroglifas, (Fig. 5 y 6), el maxilar superior es alar
gado y en su extremo anterior tiene un colmillo pequeño, curvo,
dirigido hacia atrás, perforado interiormente y comunicado con
la glándula productora de veneno. Su longitud, tanto en las cora
les como en las serpientes marinas no excede de 2 ó 3 mm, hecho
que permite suponer, que e1 veneno al se:' inoculado, queda super
ficialmente en los tejidos y que mediante un¡a succión rápida y vi
gorosa, podría removerse una cantidad apreciable de dicho veneno
del sitio de inoculación, lo cual podría disminuir la intensidad de
la manifestación del envenenamiento. En el resto de su extensión
existen algunos dientecillos que, como los pterigoideos y palati
nos sólo tienen la misión mecánica de ayudar a la ingestión de la
presa. Esta serie comprende las especies de la familia Elapidae,
entre ellas las cobras de Africa y Asia, numerosas espL"Cies aulra
lianas, las corales venenosas y 'la-s serpientes de mar, catalogadas
estas últimas como las más venenosas de todas las serpientes.
La serie solenoglifa, (Fig. 7) presenta una disposición más
,dinámica: el maxilar superior es corto y voluminoso y mediante
un sistema muscular apropiado se desplaza ampliamente en sentido
antero-posterior. A él se une un colmillo largo, perforado inte
riormente a modo de aguja hipodérmica, ligeramente curvo ha
cia atrás y que se comunica con una glándula venenosa muy bien
desarrdllada. En las víboras americanas dichos colmillos pueden
alcanzar una longitud mayor de dos centímetros. Estos colmillos
se mudan periódicamente y 80n remplazados por los de reserva
que van colocándose en su lugar cuando el colmato funcionante
es eliminado. A veces el colmillo nuevo se coloca en su lugar an
tes de que el viejo haya sido removido y entonces es posible en
contrar dos colmillos en el mismo sitio.
La columna vertebral está compuesta por CIen a cuatrocien
19
FIG. 6b: PROTEROGLlFA
FIG. 6a: PROTEROGLlFA Cráneo de Micrurus mipar
Cráneo de Micrurus mipar titus
titus (coral, coral rabo de ají).
(coral, coral rabo de ají). Dibujo tomado del natural.
FIG. 7a: SOLENOGLlFA
Cráneo de Bothrops atrox
~ "3 '7 'p. ~ 5 "6
"¡ •
¡ ,:
I . l . Premaxilar
l' , . 2. Prefrontal
¡j I 3. Frontal
4. Paóetal
5. Basiesfenoides
6. Escamoso
7. Maxilar
8. Palatino
9. Pterigoideo
10. Ectopterigoideo
I 1. Cuadrado
12. Mandfbula
12A. Dentario
12B. Articular
l. Colmillo
.. .
14. Dientes mandibulares
15. ientes pterigoideos
16. Dientes palatinos
17. Post-frontal
18. Basioccipital
19. Nasal
FIG. 7b:
Cráneo de SOLENOGLIFA
FIG. 8:
Escamas lisas
Cabeza de Drymarchon co
rais m. (cazadora)
FIG . 9:
Escamas rugosas
Laquesis muta
(verrugoso )
Cabeza. Se clasifica por sus escamas dorsales, laterales y
ventrales o inferiores. Las escamas dorsales (Fig. 10), en orden
de adelante hacia atrás son:
- Rostral
- Internasales
- Prefrontales
-Frontal
- Supraoculares y
- Parietales.
Las laterales son:
-Nasal
- Loreal
- Preoculares
- Supraoculares
- Post-oculares
- Temporales
- Supra labiales (Fig. 11).
En la región venlI'al debemos distinguir las labiales inferio
res, submandibular mediana, submandibulares anteriores y pos
teriores (Fig. 12).
En el cuerpo debemos co;nsiderar las 'escamas ventral es o
gastrostegas (Fig. 13), que son anchas y dispuestas en sentido
transversal a lo largo del eje longitudinal del cuerpo. Son muy
desarrolladas e importantes en las serpientes terrestres pues sir
ven de ?unto de apoyo en la locomoción· No existen o son rudi
mentarias en las serpientes marinas.
Las escamas dorsales se hallan superpuestas en su extrem~
dad distal y distribuídas en hileras longitudinales en número va
riable de acuerdo con la especie, (Fig. 14).
Las escamas de la cola, llamadas subcaudales o urostegas,
son las situadas en la región ventra1. Pueden ser enteras como
en el Crotalas durissus t., (cascabel) (Fig. 15), o divididas como
en el Bothrops atTOX (mapaná) (Fig. 16), Lachesis muta (verru
goso) y en un gran número de serpientes no venenosas.
En algunas especies como [Link] atrox (mapaná) y La
cMsis mula (verrugoso), 1a escama terminal de la cola adopta
una fonoa puntiaguda, a la cual el vulgo le atribuye propieda
des venenosas (Fig. 17). En otras como la cascabel, las escamas
tenoinalee en forma de cúpula o de campana, en mudas sucesivas,
25
~__ ROSTRAL
PREFRONTALES
SUPRAOCU"lIIO.=.l~_
SUPRAOCULAR
PARI ETAL ----J____-
FIG. 10 : Cabeza de serpiente no
venenosa
PREOCULAR
¡ SUPRAOCULAR
LOREAL
I POST- OCULARES
NASAL - -' TEMPORALES
ROSTRAL
SUPRALABIALE S
/1
L INFRALABIALES
... .. "~ _ ..J_ - .... -"'O; __ .. A
ROSTRA
SUBMANDIBULAR
MEDIANA
SUBMANDIB ~-" LABIALES
ANTERIOR INFERIORES
SU BMANDIBULA R VENTRALES
POSTERIOR
FIG. 12: Cabeza de serpiente.
Región ventral.
FIG . 13 :
Escamas ventrales (gastros
tegas) .
FIG. 14: Escamas dorsales
FIG. 15: Cola de serpiente
Escamas enteras (erolalus
durissus l ., cascabel)
FIG. 16: Cola de serpiente
Escamas divididas
(Bothrops atrox, mapaná).
FIG. 17 : Cola de serpiente
Escama terminal puntiaguda
Lachesis muta (verrugoso)
[Link] de los senlidos
Visión. El campo visual les permite ver objetos o animales
que se mueven, pero no para distinguir detalles. Los ojos pueden
ser pequeños como en las corales venenosas y casi atróficos co
mo en las especies de la familia Typhlopidae (culebras ciegas).
Ojos grandes y con pupila vertical, se observan en las serpien
tes venenosas de la subfamilia Crota 1inae (víboras), en las boas
y en muchas de las Colubridae (opistoglifas). Carecen de pár
pados y por lo tanto sus ojos están siempre 'abiertos. Una escama
delgada y transparente, a modo de vidrio de reloj, los cubre y pro
tege. Dicha escama es remplazada por otra cuando la serpiente
muda de epidermis. Algunas especies (Bothrops) , pl1~den impri
mir a sus ojos un discreto movimiento anteroposterior.
Olfato. Está muy bien desarrollado. La lengua, que es bífi
da y el Organo de Jacobson. son las estructuras que recogen y cap
tan las partículas olfatorias dispersas en la atmósfera. El Organo
de Jacobson, muy bien desarrollado en los reptiles, es una forma
ción sacular, par, situada en la bóveda palatina, tapizada por un
epitelio sensorial y comunicada con la boca por medio de un con
clucto. Cuando ambas ramas de la lengua penetran en dicha cavi
dad, ponen en oontacto del epitelio laE partículas químicas que esti
mulan las terminaciones del nervio encargado de transmitir dichos
estímulos al cerebro. Este sentido le permite a la serpiente el re
conociminto de su presa, de sus enemigos naturales y también del
sexo contrario.
Oído. Se considera que las serpiootes son sordas. Carecen
de oído externo, conducto auditivo, cavidad timpánica y trompa
de Eustaquio. De los huesecillos, sólo tienen la columella aurÍs
que se encarga d~ conducir las vibraciones al oído interno. Por
eso pueden percibir las ondas vibratorias del piso, pero no las
sonoras, excepto cuando éstas tienen una frecuencia aproximada
de 500 ciclos o menos. Según Snyder, (:'i) ]a lengua tambi~n ser
viría como medio de audición, al captar las ondas vibratorias
del sonido.
Fosa eermorre>ceptora
Llamada también [Link] térmica, fosa lo real, fosa facial o so
lamente fosa, (Fig. 20) es un órgano sensorial a1ojado en una
cavidad situa,da entre el orificio nasal y ei ojo, que se encuentra
35
, l '\/~Detl'\.A. N., llI 'lItr.l & . _ .. . ,..", . _ . _ ... .
36
FIG. 22: Pulmón de boa
FIG. 23: Riñones
FIG. 24: Ovarios
FIG. 25: Hemipenes
regresa a la aurícula izquierda por dos venas pulmonares. Del
ventrículo sale por los arcos aórticos derecho e izquierdo, los cua
les dan lugar a las carotidas primitivas, que luego se anastomo
san para formar la aorta posterior de la cual naCeJ1 las ramas pa
ra el resto del cuerpo.
Si_,tema excretorio
Existen dos riñones alargados y multilobulados, los cuales
vierten su secreción directamente a la cloaca, ya que las serpien
tes carecen de vejiga. (Fig. 23).
Reproducción
En la hembra, los ovarios (Fig. 24) están situados lateral
mente y se comunican con la cloaca por medio del oviducto. En
el macho, los testículos se hallan también en la cavidad peritoneal
y se comunican con los órganos copulado res o hemi penes. (Fig. 25)
que son dos estructuras arborescentes situadas a cada lado de la
cloaca. Mediante la cópula, los óvulos SQI1 alcanzados por los
c&permatozoides y posteriormente se forman los huevos embrio
nados que la hembra puede depositar en un lugar apropiado del
suelo. Después d'e un período variable de incubación, dan naci
miento a las crías (ovíparas). En el otro caso, los huevos siguen
su período de incubación dentro del oviducto materno y luego
emergen vivas de la cloaca (vivíparas).
Aparalo digestivo
La peculiar estructura del cráneo, el gran poder de disten
¡;ión de las mandíbulas, la disposición de la dentadura, la fuerte
musculatura y la ausencia del esternón, permiten a la serpiente
la ingestión de presas de un tamaño relativamente grande en pro
porción con el diámetro de su cuerpo.
En la cavidad bucal existen glándulas salivares que hu
medecen y lubrican -el alimento que va a ser digerido. Las glán
dulas venenosas han sido catalogadas como glándulas labiales mo
dificadas o especializadas, que para otros investigadores serían
parótidas. El veneno les sirve para dominar más fácilmente a su
víctima y posiblemente ayuda a su digestión. Sin embargo, se sa
41
42
contenido e& entonces expulsado al estómago y las cáscaras al ex
terior.
En cautividad, en los serpentarios, se alimentan habitualmen
te con ratón vivo que se suministra cada 10 a 15 días de acuerdo
con la receptividad y el tamaño de la serpiente. Sin embargo,
cuando se reúnen condiciones adecuadas de oscuridad, refugio,
humedad , temperatura y habilidad del curador, la serpiente apren
de a comer animal muerto, aun en., estado de descomposición, Kau
feld (8). Goris (9), ha podido mantener serpientes vivas en buen
estado de salud durante varios años, mediante el suministro perió
dico de animal muerto (ratón o pollo), previamente procesado y
conservado en refrigeración. Burchfield (10) en el zoológico de
Brownsville U. S. A., ha logrado también mantener serpientes en
buenas condiciones de salud, por un lapso mayor de tres
años, con dietas artificiales que tienen la ventaja de ser balancea
das y libres de parásitos.
Algunas especies adultas de Lachesis muta y Crotalus du
risslts, cuando viven en cautividad rechazan el alimento sistemá
ticamente.
Enfermedades
En condiciones naturales, las serpientes necesitan cierto gra
do de humedad, temperatura, luminosidad y alimentación apro
piadas, con el fin de mantenerse en buenas condiciones de salud.
Ambientes de escaso grado de humedaJ dificultan la muda
de la epidermis, incluyendo el disco que cubre los ojos, el cual
puede quedar adherido firmemente al plano profundo y producir
a veces pérdida transitoria o definitiva de la visión. Por el con
trario, ambientes d~ alto grado de humedad, predi sponen a infec
ciones respiratorias y de la piel.
Enlre las enferm f' rlades infecciosa ~ debemos mencionar la es
lomatiti ~ ulcl~ratjva
(Il1outhroat o cank rmouth), caracterizada por
la aparición en la mucosa bucal de edema, eritema y formación
de un material caseoso, lo cual dificulta la ingestión de alimentos
y puede llevar a la muerte por dis-eminación de la enfermedad o
p~lr inanición. Los gérmenes causantes de dicha infección, son
Aeromonas hidrophyla y Bacillus fluorescens liquefociens.
Varias especies de &almonellas y de bacilos del grupo Adzo
43
La otra fonna de infección se presenta cuando la persona
ingiere carne de reptiles mal cocida, o de mamíferos carnívoros·
En eete caso la larva pasa del estómago a las vías aéreas superio
res y allí adquiere su forma adulta.
En América la [Link] ha sido descrita en Estados Uni
dos, Chile y Panamá. En Colombia fue descrita por primera vez
por Gas -Galvis (14), como hallazgo de necropsia en el hígado de
un niño de tres años, procedente de Samaná, departamento de
Caldas. La e&pecie causante fue Linguatula serrata. Dicho sea de
paso, el tratamiento consiste en la extracción manual del parási
lo bajo anestesia, o la intervención qurúrgica cuando el caso así
10 exige.
En el tubo digestivo han si,do halladas diversas especies de
a&caris y strongyloides. En Boa constrictor, hemos hallado especies
de strongyloides y tricocéfalos, estos últimos pertenecientes al
género Kalicephalus.
Las larvas del Qnathostoma doloresi se han encontrado en al
gu:nas especie& japonesas como Trimeresurus okinavensis (15). Es
tas larvas pueden causar en el hombre lesiones en la piel, seme
jantes a las que se observan en el síndrome de Larva migrons cu
tánea, .h abitualmente causado por larva& de Ancylostoma doude
nale, A. caninum, Necator amerioanus y Strongyloides.
En vesícula biliar de Treimereslts flavorídis "habu", especie
.iapon~ sa, se ha encontrado un tremátodo, clasificado por Noboru
(16) como Paradistomun habui.
De las enfermedades producidas por protozoario&, la más
importante ·es la ooteritis amibiana, debida a En:.tamoeba invadens,
una amiba morfolóuicamente idéntica a E. histolítica, pero que
sólo tiene tropismo p or los reptiles.
No sólo es capaz de producir lesiones graves intestinales,
sino afectar el hígado produciendo abscesos. Esta enfermedad, pue
de presentarse con gran virulencia en los zoológicos, afectando a
todas lns esppór,s r]p ff·ptiles.
También es frecurnt e encontrar e~ppcif>~ ele tricomonas inles
tinales. En sangre de boas y de otras espec' es como Spilotes pulla
tus. han sido halladas hemogregarinas qUto son parásitos de 10&
eritror:itos, cuyo papel patógeno aún no ha sin .. aclarado.
Entl"f:! los trastornos de orden metahóli co. deb e mpncionarse
la gota, que ha sido encontrada en cascabele& surampricanas en
45
DIFERENCIAS ENTRE SERPIENTE VENENOSA E
INOFENSIVA
VENENOSA - Viperidoe INOFENSIVA - Colubrldoe
aolilo o",.loOlila
Solonoolifa
cobiJO ovoide o olorv odo
cobiJO trion9 u1ar
coree., de .110
cola loroa
colo corfo
que 0.05 mg., de veneno de Crotalus durissus t., por kg. de peso,
es la dosis suficiente para matar una vaca adulta.
En cuanto a la resistencia de -las serpientes se refiere, se sa
be que las especies venenosas son muy resistentes a su propio ve
neno y al de otras de su mismo género. Igualmente existen otras
especies no venenosas que son altamente resistentes al veneno de
serpientes venenosas.
Cerdas y col. (20) demostraron que Cklia clelia, (Fig. 6) es
muy resistente al veneno bothrópico y de Lachesis pero no al de Cro
talu.s r Micrurus. Juratsch (21), demostró también la gran resisten
cia de Crotalus viridis h., Lampropeltis getulus y Pituophis me
lmwlecus, al veneno d:; Crotalus viridis h., sin que pudiera hallar
la presencia de anticuerpos en el suero de dichas serpientes.
Straight (22), hizo un estudio comparativo del poder antitó
xico del plasma de cascabeles norteamericanas y del antiveneno
comercial, y demostró que en el plasma de estas serpientes existe
una fracción albumínica que lo hace más efectivo en su poder
neutralizante, que el propio antiveneno. Según el autor, esta pro
piedad abriría nuevas esperanzas en la terapia de las mordeduras
de serpientes en humanos.
Diferencias entre serpientes venenosas e inofensivas.
Las normas taxonómicas que permiten una clasificación ade
cuda, están dadas por la distribución y número de escamas, pre
sencia del aparato venenoso, tamaño del ojo y forma de la pupi
la, características físico-químicas del veneno, cariotipo y color
de la piel. Pero desde el punto de vista práctico, los signos más
importantes son:
a. Forma de la cabeza. Casi todas las especies venenosas
de la subfamilia Crotalinae (víooras), tienen cabeza de forma
triangular, excepto Lachesis muta y Crotalus durissus t., en las
que tiende a ser ovoide.
b. Fosa térmica. Es como se dijo antes, exclusiva de las ví
boras americanas, 10 cual les confiere un rasgo anatómico diferen'
cial con las especies no venenosas.
c. El ojo grande con pupila elíptica y vertical, es también
una característica de estas víboras, aunqUe también puede encon
trarse en las boas y en algunas opistoglifas.
49
50
La cobra
En la India, la cobra se considera símbolo de virilidad hu
mana, debido a que semeja un pene en erección, cuando ella se
pone en actitud agresiva.
Según las antiguas creencias que allí existen, la cobra des
ciende de Nagas, Dios-serpiente de la India, cuyo poder maléfico
se compara con la energía de la creación .() el fuego. EEte Dios
cuando se enoja, sopla vientos fuertes sobre la tierra, que llevan
plagas como la malaria, o que son causa de terremotos, -erupcio
nes volcánicas y fracasos en las cosechas. (23).
Serpiente y fertilidad
La correlación que se ha establecido, según creencias muy
antiguas, entre la serpieule, la luna y la fertilidad, es que el núme
ro de anillos de la serpiente corresponde al número de días del ci
clo lunar. La luna y la serpiente aparecen y desaparecen y ambas
cambian periódicamente de aspecto. Estas semejanzas se han con
cretado en una sola idea: la inmortalidad.
y la serpiente sería inmortal por tratarse de una fUf'rza de
la luna y como tal gozaría de muchas cualidades atribuída~ al as
tro, como: sabiduría, don profético, fecundidad, fertiJ idad. (24).
La luna, como fuente de fertilidad, rige la vida sexual feme
nina: las reglas vienen cada 28 días y los embarazos dunm 10
meses lunares. Creen¡ también en a 1~U1l0S lugares dC! Europa. qlle
las serpientes entran por la boca de las mujeres en período cata'
menial y las dejan preñadas. En Oriente es cref'ncia muv difun
dida que 'existe cópula entre mujeres y serpientes. Y parn los rabi
nos la menEtruación es la consecuencia de las relacion~s sC'xuak~
entre Eva y la serpiente del Paraíso.
Asd~pio, Dios griego de la Medicina, 1260 (f. c.
Hijo de Apolo y Coronis, dice la leyrn,l:!n qlll' su panre 10
rescató del vientre de su madre en el momento rl1 qllf' ~ll cuerpo
era colocado sobre la pira para quemarlo. y lo entrf'gl'í- a Quirón.
médico de Tesalónica, quien le enseñó ('1 arte oC' curar. ofirio f'n
el que llegó a tener gran habilidad y cO)1oeilllit'nlos.
51
52
titulado Los Ofidios Venenosos del Cauca (25), que "jamás indi
viduo mordido por víbora, solicita los cuidados de los médicos:
busca siempre a los curanderos. Hay curanderos de varias clases.
Unos son indígenas semi salvajes, que propinan zumos de plantas
designadas por ellos con nombres caprichosos, según los efectos
que les suponen, como el de generala, capitana, estancadera, hal
concito, etc. Otros curanderos tienen cierto grado de civilización y
han recibido las indicaciones de algún indígena en el empleo de
1as contras, a las cuales dan el nombre de secretos.
Existen, en fin, otros hombres, de buen sentido, serios, bené
volos y observadores, que tienen fe ciega en la tradición y con·
ceden conocimientos maravillosos a la raza indígena".
Creemos que el curandero es un personaje astuto que ejerce
poderosa influencia sobre nuestro campesino primitivo e ignoran
te, quien, además, recurre a él por la dificultad en encontrar aten
ción médica oportuna debido a las grandes distancias y deficientes
vías de comunicación, como también por la escasez y alto costo
del antiveneno comercial.
Los procedimientos empleados por ellos consisten en prepa·
raciones a base de sustancias de origen vegetal y animal. Dan be
bidas y rezan oraciones de carácter supersticioso.
Localmente, sobre la herida, con el fin de extraer el veneno,
utilizan emplastos de plantas o partes de un animal: la caña de
azúcar, la cabeza triturada de la serpiente, un huevo cocido o el
ano de un ave. La piedra ,de la serpiente es, según García (2~),
"una pasta porosa usada por los indios del Cauca y compuesta
por cáscaras de huevo molido y mezcladas con sangre. La piedra
se adhiere, según la tradición de los indígenas, durante algunos
minutos al sitio de la mordedura, absorbe la sangre y el veneno
inoculado, y cae por sí sola cuand.o ha fenecido el peligro".
Esta piedra mist·eriosa se conoce en Suramérica con otros
nombres: piedra negra, piedra santa, piedra belga, piedra contra
veneno.
El canturrón, es una especi'e de cera, conocida en El Bagre
(Antioquia) y que se a plica directamente sobre la herida con -el
mismo fin.
Las pócimas, brebajes o específicos, son lv~chos de plantas y
se administran por cucharadas, disueltos en agua o en bebidas al
cohólicas.
53
Contra
Según Escobar Uribe (29), "los curanderos llaman co7Z1ra al
bebedizo o pócima que dan como antídoto a los mordidos de ser
pientes o bichos ponzoñosos. Su composición varía según la clase
de mordedura y del animal que la ha causado. También la dan
en forma de toma para hacer arrojar la tenia o lombriz solitaria
u otra clase de parásitos intestinales. Otras veces suelen rezados
antes de dar la toma, y los rezados no solamente arrojan los pará
sitos, ya que ella en la mayoría de las veces es un poderoso emé
tico, sino también hasta tripas y otras alimañas, como sapos, ra"
nas y lagartijas, que los curanderos suelen depositar, al descuido
de sus pacientes, con el fin de ponderar lo maravilloso de su 'me
dicina'. Las más usadas son guayaquil, capitana, estrellita, totu
mito, gavilana, la uña del gato, etc."
Chupadera
"Es propio de los curanderos chupar o succionar las mOl'de
duras de ~rpientes para exlraer el veneno. La opcración la eje
cutan de,;pués de haber ligado al enfermo con dos hejucos o cabu
yas arriba de la modedura y abajo de ella. Luego con los labios,
sin que en éllos o en las encías haya herida algunas, ni en los
dientes caries, succionan fuerte para extraer el virus. También
llaman chupadera a la calavera de un ofidio, la cual aplican con
fuerza sobre la herida, luego de haberla cortado en cruz y puesto
buena dosis de permanganato."
Pócima: Cocimiento medicinal de materias vegl'lules.
llreLajl': Ikbida de:;ugradaIJle.
Específico: Medicamento fabricado al por mayor, en forma
y con enva&c especial y que lleva el Jlom),re cienl ífico de las sus
tancias medieamenlosas que c:onÜrnc_ u otro nomb\"(· convencional
patentado.
Comentario
Al respecto dd poder curativo de las plalltas dil:e Schulles
R. E., (30): "Nunca .debemos juzgar precipitadamente una infor
mación de cualquiera esta literatura concerniente a los usos de
la,; plantas, simplemente porque parecl'n ser ridículos. " sin em
55
Cuando la víctima se llena de pamco, el veneno actúa más
rápido, debido a que la sangre "f'e paraliza" y entonces se absor
be más rápido.
Soñar con serpientes es presagio de que alguien hace chismes
acerca de quien sueña. Si en el sueño la persona mata la [Link],
los chismes se acaban.
Las boas maman en la noche la ubre de las vacas·
Spilotes pullatus (Fig. 48), durante la noche, introduce u
cola en la boca del lactante para entretenerl y así poder chu p r
la leche del pezón materno.
57
CAPITULO II
SERPIENTES COLOMBIANAS
Se conocen actualmente en nuestro país, doscientas treinta
especies agrupadas en siete familias difrentcs que son: Colubri
dae, Boidae, Anilidae, Typhlopidae, Leptotyphlopidae, Vipcridae
y Elapidae. La familia Colubridae abarca el mayor número y ca
si todas son [Link] para el hombre. La familia Boidae com
prende diferentes especies de "boas", serpientes de gran tamaño,
que a pesar de no ser venenosa pueden ocasionar traumas locales
de alguna consideración y aun poner en peligro la vida de un ser
humano· Las familias Viperidae y Elapidae comprenden especies
exclusivamente venenosas. Las familias Anilidae, Typhlopidae y
Leptotyphlopidae sólo tienen interés desde el punto de vista ecoló
gIco.
Familia Colubridae
Comprende aproximadamente el setenta por ciento de todas
las scrpientes, casi lodas inofensivas para el hombre. En Colombia
se conocen actualmente ciento sesenta especies comprendidas en
(·incuenla géneros, de los cua1es diecisiete SOJl opistoglifas y el
resto aglifas.
Los géneros de opistoglifas son: Apostolepis, Clelia, Coni~
phanes, Erytrolamprus, lmantodes, Leptodeira, Oxybelis, Oxyrho
¡J/lS, Philodryas, Pselldoboa, Phimophis, Rhinobothryum, Siphlo
phü, Stenorhina, T antilla, T amnodynastes y Tripanurgos.
De particular importancia desde el punto de vista ecológico,
es la Clelia c!elin" (Fig. 26) conocida entre nosotros como "caza
Jora negra", pues debido a su hábito alimenticio a base exclusi
vamente de serpien~es, es decidida predadora de especies veneno
59
FIG . 26: Clelia elelia FIG . 27: lmantodes
(Cazadora negra ) (Bejuquillo-higuerilla)
FIG . 28 : L efJlodeíra annulata FIG . 29 : Ery trolampru5 mil1l11S lIIicrll
(Falsa mapaná) rU5 (Coral)
Erytrolampus aesculapi bizonus, (Fig. 30) sobre fondo rojo,
lleva pares de anillos negros separados entre sí por uno blanco.
E. aesculapi aesculapi. E. mimus mimus.
Género Oxybeliss Comprende varias especies, todas arboríco
las. Tienen la cabeza alargada, el hocico puntiaguado, el cuerpo del
gado y la cola larga, filiforme. Se alimentan de lagartos y pá
jaros.
Oxybelis aeneus o acumiruuus, (Fig. 31) se conoce con el nom
bre vulgar de latiguillo o bejuquillo y se encuentra en el occidente
colombiano.
Oxyrhopus. Hay dos especies: Oxyrhopus petola seooe del
macizo andino, (Fig. 32) y Oxyrhopus pelola semifasciata (Fig.
33) de la región amazónica. La primera lleva anillos azules os
curos, brillantes o negros, alternando con [Link], que se interrum
pen en la regiún ventral, qu e eS de color uniformemente blanco o
amarillo claro. En Antioquia ha sido hallada en Barbosa, Campa'
mento, Caraolí y Puerto Berrío. Pertenecen también estas dos es
pt>cÍes al grupo de las "corales". -
Pseudoboa. Existen dos especies: Pseudoboa neuwIRdii, (Fig.
34) del Litoral del Caribe y Pseudoboa coronaw del Amazonas.
Como las anteriores, son corales inof ns ivas o fal as. Se pueden
confundir con especies jóvenes de Clelia clelia, de las que Se di
ferenciar por tener las subcaudales enteras (33) .
Phimophis. Phimophis guionense (antes Rhinostoma), (Fig.
35) e:; una oerpiente pequeña, de hábitos subterráneos, que tiene
la escama rostral muy desarrollada y dirigida hacia arriba, útil
paa cavar y en relación con sus hábitos de vida. Se encuentra en
la costa del Caribe. En Barranquilla se la conoce con el nombre
de víbora.
Tantilk.. Son serpientes pequeñas de las cuales hay varias
especies. Tantilla kmgifrontalis, (Fig. 36) ha sido encontrada en
CaJí y en la hoya del río Nare.
Tamno-dynastps pallidus, (Fig. 37) lleva una banda lateral
p o~t -oc\llar :;emejanle a Bothrops atrox. Pequeña, delgada, viví
para, ágil y agresiva, es confundida a veces con el Bothrops la:n.s
hergii y por eso le llaman "patoco" (en Planeta Rica). Ha sido
ti 'scrita en la costa del Caribe, Llanos Orientales y también en Le
ti oía.
Los géneros de aglifas son: Atraclus, Chironius, Dendropki
63
FIG. 30 : Erytro/am prus bizonus F IG. 31 : Oxybelis aeneus
(Coral ) (Bejuquillo O latiguillo)
F IG. 32 : Ox rhoplls pelO/a sebae
(C o ral)
FIG . 34: Pse lldoboa nellwiedii
(Coral)
Ft G. 35: Phimop/¡;s guianen ;
( Víbora)
FI G. 36: Tantillo longífr ontalis
FtG . 37: Tam nodynastes pallidlls
(Falsa mapaná )
FIG. 38: Chironius carinatus F lG. 39: Dendrophidillm bi-vittatum
(Lomo de machete ) (Guarda ca mino)
FlG. 40 : Dipsas catesby
(Sobrecarga)
F lG. 4f:
D ryadophis boddaerlli
(Yaruma)
FIG . 42 :
Drymarchon cvrais m .
(Cazadora)
FIG. 43:
Drymobius rhombifer
(M apaná cruzada)
FIG. 45: Lomprope/lis do/iota micro
FIG . 44: HeJicops danie/i nh()li~ (coral)
quia y Se encuentra a orillas de los ríos; es acuática y se alimenta
de ranas y pecee.
Género Hydrops. Hay varias especies. Hydrops basslery, es
especi e nueva en Colombia. Fue traída de Leticia por el suscrito
y capturaua por el suboficial de la Armada, Ramiro Moré. Fue
clasificada por el Hermano Nicéforo María (32 ) y reposa en el
Museo del Instiluto La Salle en Bogotá.
Género Lampropeltis. Lampropeltis ddZüua micropholis (co
raL coral ratonera), (Fig. 45) es una de las corales inofensivas
o falsas que se encuentran en diversos sitios del país. Probable'
mente, como ha sido descrito para otras especies norteamericanas
del mismo género, puede ser resistente al veneno de especies ve
nenosas. Es excelente cautiva y se alimenta de ratones que mata
por constricción. En Antioquia ha sido hallada en Bello, Guarne
y Campamento._
Género Leimadophis. Varias especies. LeiTTUi.:d ophis pseudoco
bella (fa1sa coral), (Fig. 46) es abundante en Antioquia. Leima
dophis melanotlls (esterilla), es del Litoral Caribe.....
Léimadophis reginae, descrita en Caquetá, Boyacá y Santan'
der. ha sido hallada también en Antioauia (Carolina) .
Género S caphiodontophis. Scaphiodontophis dugandi, (Fig.
4 7) otra de la s "falsas corales", ha sido hallada en Urabá y el
Chocó.
Género SibÓn . Cuatro especies. Sibón nebulata. n., (Fig. 48)
SI". encU'entrH en lns a lrededores de Medellín y municipios vecinos.
Algunos la confunden con especies venenosas, como la mapaná
ola !' "íhora,;.
Género S,.,[Link]. Spilotes puh.1ntus, (Fig. 49) (toche voladora
pn Antioquia , tigra en Sanlanoeres) ,es una serpiente de color
n eg ro brilLmte con manchas amarillas, que puede sobrepasar los
do s metros (k~ longitud. Agresiva y muy ágil, se desplaza fácilmen
te por enlre el follaj e y es muy temida por el vulgo. Se alimen ta
rl ,~ rOl'dorf's. p¡ljarn;;. rana s, la gartos y es excelente cautiva. e
r l1ClI cntra nrnrlianwnl r di stribuíd H en t>l paí s.
G~nero Synophis. SP, conocen varia s especies. S ynophis bi
en/nr. ('apturad a 1"\1 Campam ento Antiof(llia. f'n () 0, por el doc'
ltlr Jo ~ (. Mrlríil . ,·s t' ;< p('cie nueva I ' n Colomh ; l . clasificada por el
lk rrn ;l r10 Nit'dnro Milría (3 2) .
Grnero Xenodon. Varia s e:5 peries. X [Link] Sf"veru . (Fig.
-( ) r s rOllfllnd ida f recuentementp. por el ll go Ctlll B oth rops
Ilfrn x v p llr PRO la lla man maoana.
FrG. 46: Leimadophis pseudocobe/la
(Falsa coral)
FIG. 47: Sca¡Jhiodonlophis dugalJdi
(Coral)
FrG . 48: SpilOles pulla!us (toche)
FrG . 49 : Sib ón nebuLata n.
n:;'" k " m"nl'ln;Í)
F1G . 50 :
X cnodon sevcrus
( Fal sa ma pa ná )
FIG . 51 :
[:/lI1 l'(' Il'.' · nlllr inus gigas
( Anaco nda )
FIG . 52:
Trachyboa boulengeri
. (Boa caracol)
FIG. 53
Const rictor cOlISl riclO r c.
(Boa po)
FIG . 4 : Epicrales cen hria mauruS
(Boa candelilla)
FIG. S6 : Boa ('anilla
(B oa e meralda)
FIG. 55: E picrates ellchria cenchria
1 0 _ ... .... _ .... ..... ; ... ; r \
Boa onnulata. En la costa del Pacífico, del Chocó, Valle,
Cauca y Nariño. Boa hortulana· Se encuentra en la hoya del Ori
noco y Amazonas.
Familia V iperidae
Las especies que representan a esta familia, son conocidas
comúnmente con el nombre genérico de víboras y poseen ciertas
características que las diferencian de las demás serpientes.
Son todas venenosas, generalmente muy agresivas, responsa
bles del mayor número d e accidentes ofídicos y, por lo tanto, las
más importantes desde el punto de vista médico y toxicológico.
Los rasgos anatómicos más importantes son: cabeza bien de
limitada del resto del cuerpo, generalmente de forma triangular
o acorazonada, y lleva en la región dorsal varias hileras de es
camas. El ojo es grande y la pupila elíptica y vertical.
Son solenoglifas, poseen el aparato venenoso mejor desarro
llado y por lo tanto son las mayores productoras de veneno.
El cuerpo, en su parte di stal, se adelgaza en un trayecto más
bien oorto para dar lugar a la cola, que es de e!:Casa longitud
en relación con el cuerpo; es gruesa y t·ermina en punta.
El color es variable, como también lo es su tonalidad, pero
frecuentemente es café o carmelita, sobre el cual aparecen dihu
jos de color amarillo, café oscuro, blanco, etc., dibujos Que son
de diversa forma y distribución. D~ acuerdo con Goin (35), esta
familia se divide en tres subfamilias: Atractaspidinae, Viperinae
y Crotalinae.
Subfamilia Atractaspidinae. Los pocos miemhros de esta sub
familia se encuentran en el Africa, Palestina y península del Si
naÍ.
Subfamilia Viperinae. Son las llamadas víboras verdaderas.
Comprende nueve géneros distrihuidos en Eurasia y Africa· Al
gunas de las más importantes por !"u peligrosidad. son: [Link] gn
bónica, Bitis arietan s del Africa, Vipera russellii, distribuída8 en
Pakistán, Jndia y Ceylán, Echis cnrinatus y Echis coloratas.
Subfamilia Crotalinae. Estas serpientes, llamadas víboras de
fo ~ a
o pi! viper. poseen en forma característica la fosa térmica,
órgano situado entre el orificio nasal y el ojo, (Fig. 20) que, co
81
acuerdo con la región, tiene manchas en forma de triángulos di
vergentes hacia la región ventral, que se oponen por el vértice en
la línea dorsal, y que configuran dibujos a modo d e "equis" a lo
largo del cuerpo- La coja es corta y la escama terminal es puntia
guda, razón por la cual en algunas regiones se les llama "mapa
ná d e uña", y 'e l vulgo cree que es una ponzoña más_
Según Peter y Orejas Miranda (36) , existen dos subespeeies:
Bothrops atrox asper, dis tribuída desde Centroamérica hasta las
zonas costeras colombo-ecuatorianas y Bothrops atrox atrox en el
resto del país. Sin embargo, esta diferencia no está claramente
definida, lo qu e ha motivado un estudio cuidadoso que se realiza
actua lmente en Costa Rica , por Bolaños y col aboradores.
Bothrops atrox se encuentra en zonas de bosque húmedo y
muy húmedo tropical; en plantaciones de banano, caña de azúcar_
arroz, potreros y rastrojos, lu ¡?;a res donde es fá cil el conctado con
agri cultores qu e son 511 S p rin cipales víctima s.
Se estima en 60 a 70 mg. de veneno. la do s i ~ m o rt ~¡] parél un
ser humano de 60 kilo gramO!" de p'r ~,o · La ca lltic ad de v('nt'nll
Pl,omedio producida por e l BOlhrops atro." oe Co~t a Ri ca es d e
187 mg., y de 62 meg .. por ví a intraperitonea l, la dosis leta l me'
dia pa ra "l ratón hl anco.
En pI Brasil. Belloum in i (37 ), r om p robó q U E' 'el treinta v cin '
co por ciento d e l(l s e5pecies r emitid as al Instituto [Link]án , te
nía veneno sufi ciente para matar él I1n s('r h u ma no de 60 kg. Los
fenóm enos tóxi cos produ cidos ('n rl orga nismo anim al son 0(' ti
po ('f)él gnlélnte. h om orrágico y prot r o1ítieo.
Los nomhre's vul ga res son numeroso s. Los mií f conocidos
sop los siguientes: mapanií, mafl a ná equis y pudridora ('n Antio'
quia. Ma paná , mapaná de liña. mapl'lllá ti g re en ('1 Chocó. Mapa
ná rabohléln co en Ayapel. BOfluidorá y larh él ilm él rilla en el litoral
Caribe· Taya , taya equi s ('n Cundinamarca , Tolima v Valle 0('1
Cnll ea. Cuatl"ona ri ces f'n Los Llanos Oriental f'<: . P elo d (' ¡!ato 'en
el Vall e del Cauca , según co nsta en la obra clá sica d(' Evaristo
Ga rcín (26) .
Cuenta r1 hi ~toriaelor Rumaw Gonzál ez. qlle cllando Manue
lita S:lPnz :.; upo ln muerte del [Link]. o erielió stlir,j,d arsf' y al
d r rto c, (' oirigió al pueLlo o" Guadua s (depélrtamento de Cuneli
namlHcn) y SP- hizo morder d e una víbora. "En viaje' ne BOf,otii
al va ll p el!'l Magdalena -escribe ROllssin galllt- llegué en la 1ar'
o P- a GlIaduaf. El coronel Ar osta, en ruya caSR me apeé, se dir i
FIG. 57: Bothrops atrox
(Mapaná, rabo blanco,
mapaná e·quis, taya)
FIG . 58: Bothrops schlege/ii
(Víbora de ·tierra fría)
La clave para la clasificación de esta especie es la sIgUien
te: supralabiales 8 a 9, infralabiales 10 a 11, hileras entre su
praoculares 5 a 9, dorsales 19 a 25, ventrales 138 a 166, sub
caudales entreras 47 a 62, anal entera.
Bothrops nasuta.. (Fig. 59). Nombre vulgar: patoquilla, vein
ticuatro, hilván. Con una longitu,d aproximada de &esenta centí
metros, es una serpiente corta y gruesa de cabeza triangular, con
el hocico puntiagudo y dirigido hacia arriba, debido al gran de
sarrollo de la escama rostral, (40-41). Es de color café oscuro en
los ejemplares adultos y tiene manchas rectangulares en el dorso,
que se oponen en la línea media. Es muy notorio un café medi,o
dorsal, a veces de color rojo, qu~ divide el cuerpo en dos mita
des laterales y que probablemente es el fundamento para el nom
bre vulgar de "hilván", a que hace referencia Evaristo Car
cía (211).
Es propia del bosque húmedo tropical y se halla distribuída
en el Occidente colombiano, Valle del Cauca, Chocó y Antio
quia. En Antioquia se ha encontrado en Urabá, Campamento. El
Bagre, río Nus, río Nare y San Carlos. De acuerdo con Bolaños
(S9), la cantidad promedio de veneno producido por ejemplares
adultos de Costa Rica es de 16.9 mg. y la dosis letal media, por
vía intraperitoneal, para ratón blanco, es de 14.0 mcg.
La clave para su clasificación es la siguiente:
Supralabiales 9 a 11, hileras entre supraoculares 5 a 7, dor
sales 23 a 27, ventrales 140 a 145, subcaudales 24 a 36, anal
única.
Bothrops lansbergi lansbergi, Schlegel, 184l.
Tannatophis pa!lOquilla, Posada Arango, 1889.
Nombre vulgar: patoco (a), patoco saltón, panoco, etc.
Se halla distribuída en las zonas semiáridas de la costa nor
deste de Centro y Suramérica. En Colombia en el litoral Caribe,
en el Bajo Magdalena y en Santa Marta, donde según CJ1occot (42),
es muy abundante. Crece hasta una longitud aproximada de se
senta centímetros y es de color moreno, amarillento claro, con
línea dorsal amarilla clara y manchas oscuras rectangulares, en
número de 16 a 25, que también hacen zig·zag con las del lado
opuesto, como en el Bothrops nasuta.
Prefiere en su alimentación lagartos y rallas. Es vivípara y
cría de 9 a 12 viboreznos.
87
Género Lachesis. Este género lleva el nombre de una de las
Parcas o diosas del Destino de la mitología griega -Laquesis
que decidía la suerte de la vida humana.
Existen tres subespecies: Lachesis mUila muta, distribuída en
los bosques ecuatoriales del Brasil, Guayanas, Venezuela, Trini
dad, Bolivia, Perú, Ecuador y Colombia.
Lackesis mula stenophrys. En los bosques del sur de Nicara
gua, Costa Rica y Panamá. Lachesis muta noctivaga, del Brasil.
Lachesis muta TTUda, linneo 1766. (Fig. 61).
Bothrops acrochordlLs, Evaristo García, 1896.
Bothrops verruoosus. P,osada Arango.
Nombre vulgar: verrugoso; rieca en Los Llanos. Cascabel muda
en Costa Rica. Cuaima en Venezue la. Surucucu en el Brasil. Mai
tre de Brousse en la Guayana Francesa.
Es la serpienre venenosa más grande de América, con una
longitud habitual de dos metros y medio, que puede llegar en ca
sos excepcionales a los cuatro (1 ) .
Es de color rosado o marrón, con manchas romboidales oscu
ras en número de 23 a 37, distribuídas a lo largo del cuerpo. La
cabeza es más bien ovoide, con una mancha longitudinal post-ocu
lar. El cuerpo es prismático y el dorso cubierto por escamas muy
aquilladas o rugosas a modo de "verrugas" o La cola es corta y
posee una serie de espinitas antes de la escama terminal, que es
puntiaguda.
Es ovípara (habitualmente 11 huevos) o La hCfllLra los cui
da durante el período de incubación (2) _ Se halla en los bosques
húmoedos tropicales hasta una altura aproximada a Jos 800 metros
sobre el nivel del mar.
Es menos agresiva que BothT1Ops atrox y a pesar de su gran
tamaño, produce una cantidad menor de veneno pero de mayor po
der tóxico que el de aquélla. Se estima que la dosis letal para un
adul to es de 125 a 150 mg_, de veneno seco y la dosis letal media,
por vía intraperitoneal, para el ralón blanco ps de 110 mego
Los efectos tóxioos son de tipo coagulante, hemorrágico y
proteolítico con marcada acción necrotizanteo
La clave para la clasificación ,d e Lachesis muta setTbOphrys,
89
FIG. 59: Bothrops nasuta
(PatoquilIa, 24)
FIG .60:
Bothrops punctatus
(Rabo de chucha)
FIG . 61 :
Lachesis muta
(En Colombia : verrugoso;
en Venezuela : cuaima;
en Costa Rica: cascabel mu
da;
en Brasil: surucucu)
FrG. 62 :
erola/us durissus
(Cascabel)
La famil ia HyJrophillac, (;0111 pn:.IlJe ::;crpi(:!lILcs venenosas Je
mar, que se encuentran en el océano Pacífico y en el Indico.
SuLfamilia Elapinae. En América está repre&entada por tres
género: Micrurus, Lcptomicrurus y Micruroides. El género Mi
cruroides es propio del suroeste de los Estados Unidos p se carac
teriza por presentar un dientecillo en la maxila, detrás de los col
millos inoculadores del veneno. El género Leptomicrurus se en
cuentra en Suramérica y Micrurus, desde el sur de Estados Uni
dos hasta la Argentina.
Género Micrurus, (cola oorta). Las especies que componen
e;;t'e género, en número mayor de 50, son las corales, venenosas
o verdaderas, llamadas también coralillas o gargantillas, cuyas ca
racterísticas más importantes son: longitud promedio de un me
tro, cuerpo uniformemente cilíndrioo, cuello no bien delimitado,
cola corla y gruesa. El ojo es pequeño, puntiforme y la pupila
vertical semielíptiea. Tienen anillos completos de color negro, ro
jo y blanco (amarillo). Toda s tienen 15 hileras de escamas dor
sa les y carecen de escama loreal. Algunas tienen escamas tubero
sas supranales que ayudan a su clasificación. En general son
man sas, de vida nocturna y subterránea. Según Groccot (42), se
alimentan de caecilidos, lagarlos y otras se rpi en te s. Son ovíparas.
En Colombia, según Medem (1\ se ha n descrito 28 especies
diferentes, ocupando así por su abundancia, después de Méxi
co, el segundo lugar en Latinoamérica. Dichas especies son:
Micrurus ancora lis jani, M. bocourti sangilensis, M. carini
cauda antioquensis, Micrurus carinicauda colombianus, M. cari
nicauda dumerilii, M. carinicauda trasandinus, M. clarki, M. dis
soleucus diss{)leucus, M. dissoleucus melenogenys, M. dissoleucus
nigrirrostrys" M. Fliformis filiformis, M. filiformis subtilis, M.
hemprichi hemprichi, M. Mmprichi ortoni, M. i$Ozonus, M. langs
dorffi longsforffi, M. lemniscatus Mlleri, M. mipartitus miparti
tus anomalus, M. mipartitus decussatus, M. nigrocinctus nigrocinc
tus, M. psycMs, M. psyches medemi, M. spixi obscurus, M. spu
rrelli, M. surinamensis surinamensis, M. puturnayensis.
M icrurus ancoralis jani, (Fig. 63). Alcanza una longitud ma
yor de un metro y tiene tríadas de anillos negros separados por
uno rojo. En el dorso de la cabeza tiene un dibujo semejante a
un ancla, que está formado por los dos primeros anillos negros.
Se encuentra en el Chocó, Quibdó, Andagoya y también en Pana
má.
93
Por su alto poder tóxico y por la distribución geográfica en
la zona donde habita el mayor porcentaje de la población colom
biana, es quizá, la más importante de nuestras corales venenosas.
El nombre vulgar en Antioquia es coral, coral rabo de ají,
ooral cabeza de chocho, y pareCe ser la misma coral rabo de can
dela de Santander y de Cundinamarca.
En Antioquia se encuentra amp1iamente distribuída hasta
una altura aproximada de 1.800 metros sobre el nivel del mar y
es común en zonas productoras de café. Se han capturado ejempla
res en los municipios de: Andes, Carolina, Guadalupe, Campamen
to, El Bagre, Barbosa, Puerto Berrío, La Magdalena, Ebéjico, He
liconia, Fredonia, ltaguí, Chigorodó, Medellín y sus alrededores.
El veneno tiene una acción neurotóxica con manifestaciones
parálíticas de tipo flácido. No conocemos la cantidad promedio
de veneno producida por la especie colombiana, pero un ejemplar
del municipio de Fredonia, Antioquia, produjo 2.5 mg., de veneno.
Cohen (40), estudió en ratones, la L. D. 50, de un grupo de
Micrurus y el resultado fue el siguiente:
M. mipartitus hertwigii ........... . ..... . 9.3 ug.
M. nigrocinctus melacepluúus ............. . 9.9 ug.
M. frorualis fr01ltalis .................. . 10.7 ug.
M. fulvius fulvius ..................... . 15.3 ug.
M. carinicauda tlumerilii ................ . 16.3 ug.
M. spixi obscurus ..................... . 27.3 ug.
Género Leplomicrurus. Comprende tres especies: L. narducci,
L. collaris, L. schmidt.
Estas serpientes son de color negro con manchas amarillas
en el. vientre, que cubren las primeras dorsales. Carecen como las
especies de Micrurus de dientecillo en la maxila, detrás de los col
millos.
Se hallan distribuídas en el oriente de los Andes en Colom
bia, Ecuador, Perú, Bolivia, Guayanas; hacia el sur de Venezuela
y hacia el norte de Brasil.
Leptomicrurus narducci, es de color nagro y amarillo, y a
punta de la cola de color rojo. Se halla en la región Amazónica.
Subfamilia Hydrophinae. Comprende un numeroso grupo de
serpientes de mar, generalmente mansas y que pueden alcanzar
95
96
FIG. 63 : Micrurus ancoralis jani
{Coral)
IG. 64: Micrurus dissoleucus disso
leucus (Coral)
FIG. 65 : Micrurtls dumerilii anliv
quensis (Coral)
FIG . 66 : Mi ::ururs dum erilii t .
(Coral)
FIG. 67: Micrllrus hemprichii ortoni
(Coral)
FIG. 68: M icruru.\' lemnisca tll5
(Coral)
FIG. 69: Micrurus mipartitus FIG. 70: Pelamis platurus
(Rabo de ají, rabo de can- (Serpiente o culebra de mar) .
..... _ _ L. ..... ,.,¡..,,.. \
ekwell (48 ) , tanto el nivel alto del agua en las esclusas, como di
versas condiciones de temperatura, salinidad , etc., son fa ctores ad
versos para un desplazamiento activo por dicho canal, y como ya
Se dijo, la serpiente es traída en forma pasiva por la corriente ma
rma.
El colmillo inoculador de veneno, como se mencionó para
las proteroglifas, no excede en 1 a 2 milímetros en los ejemplares
adultos.
El veneno es un líquido claro, incoloro, oompuesto por tres
fracciones diferentes, la mayor de ellas con peso molecular de
24.500.
Aparte de las neurotoxinas, posee algunas enzimas como fos
folipasa A.
La cantidad promedio de producción es de 15 a 20 lambda
(lambda = mi crolitro), y en ténninos de veneno seco la produc
ción promedio es de 2.8 mg. La toxicidad del veneno fresco total,
en ratón blanco, es de 0.092 mg/kg., según Pickwell (411 ) .
Las mordeduras por esta ~erpiente son muy raras. En Colom'
bia, según Medem (1), sólo se conoce un caso de muerte en la bo
cana del río Guapí: un paciente que murió aproximadamente 10
horas después del accidente.
El veneno tiene efecto neurotóxico, con producción de pará
lisis de tipo flácido, pero ejerce además una acción necrótica so
bre el mú&culo, con liberación de mioglobina y lesión renal, 10
qUe puede llevar al paciente a una insuficiencia renal aguda.
101
CAPITULO 111
APARATO VENENOSO
Es un mecanismo complejo formado por la glándula veneno·
sa, el colmillo inyector y por los músculos que rodean la glándula y
accionan todo el conjunto. Dicho sistema alcanza el mayor desa
rrollo en los vipéridos, en los que existen las especies que pro
ducen la mayor cantidad de veneno.
Glándu!.a venenosa
Para unos autores sería una glándula salivar especializada;
para otros una parótida modificada. Dicha glándula se halla si
tuada a ambos lados de la cabeza, desde la parte posterior del
maxilar superior hasta la comisura labial. (Fig. 71).
En los vipéridos, en general, es de forma ovoide, con su eje
mayor en sentido antero-posterior. Está irrigada por la arteria de
la glándula venenosa rama de la arteria facial, a su vez rama de
la carótida interna. La innervación proviene de la rama maxilar
del trigémino. La parte posterior se fija a la articulación quadra
lo supratemporal, por medio del ligamento quadrato glandular y
la porción central se fija al ectopterigoideo por medio del liga
mento transverso glandular.
La glándula se haBa cubierta por una delgada capa de te
jido conectivo que emite prolongaciones hacia su interior, y a
ella se adhieren músculos y ligamentos. Estos músculos son: el
compresor glandulae, que la cubre por su cara superoexterna, el
aductor externus profundus y el pterigoideus.
La porción más voluminosa está situada hacia atrás y se lla·
ma glá.ndula principal. (Fig. 72). Los estudios hechos en el Bo
103
3
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, ... -:...._-:;;:::~
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FIG. 71: Aparato venenoso
l. Glándula principal
2. Conducto primario
3. Glándula accesoria
4. Conducto secundario
5. Colmillo inoculador del venen o.
BOTHROPS ATROX
CO " CJ "C ~d a"
FIG. 72: Esquema de glándula ven
nasa.
FIG . 73: Glándula principal, corte
l-,;c I ,,1'" (Tirn
La· composición fisicoquímica es variable de acuerdo con la
especie, pero existen variaciones de importancia entre algunos
ejemplares de la misma especie, relacionadas con la edad y la dis
tribución geográfica.
El veneno seco, en concentraciones bajas, es poco soluble en
agua destilada, "iendo más soluble en solución salina. El pH y la
viscosidad varían támbién de acuerdo con la especie.
Sus propiedades se conservan muy bien y durante muchos
años, cuando se liofiliza y se guarda en refrigerador y en la oscu
ridad. El calor destruye parcialmente su potencia, pero existen
fracciones que son termoestables a d'e terminada temperatura y
tiempo de exposición. Este hecho se observa sobre todo con ve
nenos de elápidos, vg., veneno de cobra, que es destruido en un
50% a 9SQ durante 30 min utos (52).
Se acepta que el veneno nJ se absorbe por la piel intacta, pe
ro algunos sí lo hacen por las mucosas o las serosas. De acu~rdo
con Jiménez Porras (~S), las mucosas oral y conjuntival de los ani
males de experimentación como el ratón, el conejo y el pollo, ab
sorben el veneno de Micrurus y Naja y ejercen sus efectos neuro
tóxicos y cardiotóxicos.
Las propiedades farmacológicas, in vitro o in vivo, no siem
pre guardan una relació.n estrecha o simulan la fisiopatologia del
envenenamiento en humanos. Sus propiedades tóxicas son debidas
a las sustancias proteínicas o a los fosfolípidos oon fuerte activi
.d ad enzimática.
Los efectos farmacológicos, en términos generales, se mani
fiestan en la sangre, el aparata cardiovascular, el sistema neuro
muscular y la respiración. A las sustancias responsables de estas
[Link] se les ha denominado genéricamente con el nombre de
hemolisinas, citolisinas, cardiotoxinas y neurotoxinas. Aunque es
ta clasificación un poco burda de los componentes del veneno, da
una idea aproximada de sus efectos, 'en el [Link] estricto de la pa
labra no se puede hablar de venenos con acción exclusiva sobre
determinado aparato o sistema.
En los vipéridos, en general, en condiciones naturales el ve
neno es un líquido amarillo turbio semejant'e al jugo de la naran
ja o del limón, que se hace claro por centrifugación.
Sus efectos farmacológicos se consideran de tipo coagulante
y proteolítico y producen en la víctima edema, hemorragia y ne
crosis local, hemorragia sistémica y choque.
107
IU8
Son tan tóxicas, o quizás un poco más que los venenos de serpien
tes cascabel (~~).
Han sido aisladas las siguientes toxinas: erabutoxina a, b, y
c de Laticawda semifasciata, Laticotoxinas de Últicauda colubrina
y Laticauda ÚZliicaudata, hydrofitoxina a y be de Hydrophis cyano
cinetas, y otras toxinas de Lapemis hardwickii y Enhydriruz schis·
tosa.
La producción total de veneno en ejemplares adultos, fluc
túa entre 0.2 mg. y 19 mg. de acuerdo con la 'especie (~~).
Neurotoxinru del veneno de Crotalus durissus terrificus.
La crotoxina es una neurotoxina ácida, ron, pH de 4.7 y pe
so molecular de 30.000, que produce ploqueo neuromuscular de
tipo no despolarizante, con parálisis flácida y, además, tiene un
notorio efecto hemolítico. Está compuesta por una fracción ácida
y otra básica. La acción neurotóxica necesita de las doe fraccio
nes, pero la hemolítica reside sólo en la fracción básica y necesi·
ta de la lecitina del plasma (hemolisina indirecta), para ejercer
su acción. La crotoxina fue critalizada en 1938 por Slotta y
Fraenkel Conrat.
CrOlamina
Es un polipéptido básico, oon peso molecular de 5.500 que
se encuentra en especies de Crotalus durissus terrificus de Ar
gentina, Paraguay, Bolivia y Brasil. Induce en animales de ex
perimentación, contractura tetánica con parálisis espástica. Las
serpientes cuyo veneno posee esta sustancia, se llaman crotamino
positivas y pueden provocar crisis 'espasmódicas o de rigidez mus
cular persistente, seguidas de hipotonía, parálisis flácida y muer
te. Las serpientes cuyo veneno carece de dicha toxina se llaman
crotamino negativas y sólo inducen la etapa de hipotonía y de pa
rálisis flácida.
Convulsina
Es una neurotoxina aislada ,de algunas Crotalus durissus le
rificus, que en perros y gatos producen, p r inyección intraveno
110
blemente juegan un papel importante en los trastornos de coagula
ción, pues, merced a sus propiedades proteolíticas, pueden destruir
algunos factores de la coagulación. Según Devi (~1), en el veneno
del Bothrops jararaca, se han encontrado ,dos proteasas: fibrino·
genolisina y fibrinolisina.
H í[Link]
Presente en todos los venenos de serpientes, pero en mayor
cantidad en los elápidos, hidrolisa el gel del ácido hialurónico del
espacio intersticial, disminuyendo así su viscosidad, y permitien
do que el veneno penetre más fácilmente en los tejidos. Es res
ponsable, en gran parte, del edema tisular. .
Fosfolipasa A, lecuinada A, llamada también hemolisina.
Es una enzima aislada de los venenos de vipéridos, que ca
taliza la hidrólisis de lípidos. Se le atribuyen acciones hemolíti
cas, neurotóxicas y liberadoras de histamina y de . sustancias de
reacción lenta.
La acción hemolítica puede ser directa por hidrólisis de los
fosfolípidos de la membrana celular del eritrocito, o puede ser
indirecta, mediante la transformación de la lecitina del plasma
en lisolecitina. También actúa sobre la cefalina, transformándola
en lisocefalina, sustancia que también tiene poder hemolítico.
De acuerdo con Russell (~l), la intensidad de la hemólisis es
tá supeditada a varios factores, tales como el nivel de lecitina del
plasma, el efecto protector de las proteínas plasmáticas, la posi
ble sensibilidad de los eritrocitos a la lisolecitina y la influencia
del bazo.
Mckay (Ml, ha demostrado experimentalmente en conejos las
modificaciones que sufren los eritrocitos bajo la acción de la fos
folipasa aislada de la Vipera paleSlUure, modificaciones que con
sisten en el desprendimiento de corpú'sculos redondeados de hemo
globina qúe rodean al eritrocito, el cual posteriormente se hace
esférico, para ser destruído más fácilmente con el trauma normal
de la circulación.
La capacidad de alterar ciertos fosfolípidos del tejido ner
vioso, produciendo cambios en el nervio, en el músculo, o en la
111
túa sobre una globulina plasmática transformándose en bradiqui
nina, sustancia ésta que estimula la contracción del músculo liso,
causa vasodilatación intensa y aumenta la permeabilidad capilar
en forma notable. Contribuye indudablemente a las manifestacio
nes tóxicas del envenenamiento.
Sustancias co:n actividad de tipo hemorrágix:o.
Hemorragina
Es Wla proteína ácida con peso molecular de 40.000 qUe ha
sido aislada de la Vipera pakstinde, pero que probablemente
existe en otros vipéridos. De acuerdo con los estudios experimen
tales de Mckay (118), cuando esta sustancia se inyecta localmente
en conejos, produce edema, filtración del plasma y extravasación
de eritrocitos y plaquetas en el tejido conectivo. Este mecanismo
parece ser debido a una acción citolítica directa sobre el endo
telio capilar, lo cual pennite el paso de los eritrocitos a través
del citoplasma de la célula lesionada, coo formación de acúmu
los de plaquetas en los sitios de ruptura.
La inyección sistémica produce hemorragia perivascular
peribronquial y hemorragias masivas en el intestino delgado.
¿
Esta sustancia es, probablemente, la responsable en gran par
te del edema y las equimosis locales, y de las hemorragias vis
cerales.
Para Sarkar (61), la fosfolipasa A, es además la sustancia res
ponsable de los cambios degenerativos y ,de las hemorragias que
se presentan en los músculos sometidos a la acción de los venenos_
Efectos sobre la sangre
De acuerdo con Boque!, (62), los venenos pueden actuar sobre
los eritrocitos, los leucocitos y las plaquetas; sobre el plasma,
produciendo trastornos de la coagulación; sobre algunos oons
tituyentes del suew, liberando globulinas como la bradiquinina; y
además, pueden actuar sobre otras sustancias como la glucosa,
produciendo hiper o hipoglicemia.
De acuerdo con Mckay (118), en la hemolisis intravascular
pueden intervenir los siguientes mecanismos.
113
'1
Trastornos de la coagulacián
Se sabe que los venenos de las serpienl/:'s poseen una " ~U~ ·
lancias que aceleran d proceso de la coagulación, y olras, que al
(:ontrario se comportan como anticoagulantes. Ambas sustancias
pueden estar presentes al mismo tiempo en determinado veneno,
l:OIllO es el caso elel v('neno hothrópico.
Los venenos de vipéridos en general poseen propiedades de
predominio coagulante; los producidos por elápidos tienen pro
piedades anticoagulantes.
Estos fenómenos fueron observados de tiempo atrár=, en 1787,
por Fontana, quien comprobó que la sangre de animales que mo
rían víctimas de serpientes ponzoñosas, se volvía incoagulable.
Mitchele, en 1860, observó el mismo fenómeno a consecuencia de
las mordeduras por víboras americanas. Posteriormente, Eagle,
en 1938, clasificó los venenos con propiedades coagulantes en dos
grupos:
a) Los que convierten la protrombina en l1umbina (meca·
nismo indirecto). \
b) Los que coagulan el fibrinógeno en fibrina (mecanis
mo directo).
Para De Nicola y Capelleti, los venenos coagulantes pueden
d as ificarse en tres grupos:
a) Aquellos con actividad tipo tromboplastina .
b) Otros con actividad tipo trombina.
c) Los que tienen acción proteolítica, fribrinolítica
y protrombinolítica.
De acuerdo con Denson (65), hoy se sabe que los venenos coa
gulantes pueden actuar de cuatro maneras:
l. Por activación del factor X (veneno de víbora de Ru
ssell) .
2. Por conversión de protrombina en trombina en presen·
cia del factor V (Notechis scutatus) . ..
3. Por conversión de protrornhina en trombina en ausen
cia del factor V (Oxyuranus scuteUatus).
4. Por conversión directa de fibrinógeno en fibrina (vene
.no bothrópico) , Crotalus durissus t., Agkistrodon ro
dhostoma.
115
116
El veneno de Agkistrodon rodlwstoma (MaZaran pit viper) ,
serpiente asiática homologable al Bothrops aJ,rox por su. peligrosi
dad y efectos farmacológicos, según Ameratunga (69), actúa sobre
el fibrinógeno independiente de la presencia de otros factores de
coagulación, lo cual se traduce por continua producción de mi
crocoágulos y fibrinoli§is. Este efecto trombínico tampoco es in
hibido por la heparina.
De este veneno se ha aislado también una fracción fibrinoJí.
tica, -fracción 6--- que se conoce con el nombre de ARVIN.
Según Wright, (7Q) es una glicoproteína con peso molecuar de
30.000, que remueve el fibrinógeno de la sangre produciendo
concentraciones menores del 40% y lo convierte en un polímero
de fibrina imperfecto que eS lisado fácilmente. No produce aglu
tinación rú disminución en el número de plaquetas; no afecta
otros factores de coagulación y no tiene efecto hemolítico, hepa
to-tóxico ni neurotóxico. Se ha utilizado en trombosis de la arte
ria y vena central de la retina (71), en trombosis coronaria y en el
priapismo (72), Y como preventivo de trombosis, en cirugía orto
pédica (73).
Otras sustancias involucradas en el proceso de~ envenenamien'
too
Se acepta que por aCClOn del veneno sobre los tejidos se li
beran sustancias tóxicas como histamina, serotonina, quininas y
catecolaminas, que pueden contribuir no sólo al desarrollo de le
siones locales como edema y necrosis, sino a la aparición de mani
festaciones generales como taquicardia, hipotensión y colapso vas
cular, ya que ellas pueden producir constricción del músculo liso
y aumento de la permeabilidad capilar.
Alergia al veneno
En individuos que por razón de su oficio, se encuentran en
contacto permanente con veneno cristalizado, y que además tie
nen alteraciones en su mecanismo inmunológico, pueden presentar
reacciones alérgias del tipo de la rinitis. Este tc' storno fue demos
trado por Barrio (74) , en uno de sus colaboradores, mediante la
prueba de la transmisi6n pasiva de Prausnitz - Kustner.
117
mecánica en la pared arterial, que a su vez contribuye a la produc
ción de isquemia.
Los hallazgos histopatológicos experimentales más importan
tes en la arteria femoral del cobayo, fueron los siguientes: dege
neración de las células endoteliales, edema, descamación y de
sintegración; y en la túnica media, degeneración y necrosis de coa
gulación de las células musculares lisas_
Los estudios hechos por Stringer y colaboradores (77), sobre
los cambios ultraestructurales de mionecrosis inducida en ratón
con veneno de cobra (Naja naja kaouúa) , mostraron las siguien
tes alteraciones: degeneración de la fibra muscular y sus compo
nentes, coalescencia de los miofilamentos para formar una masa
amorfa, desaparición del sistema sarcotubular y desorganización
de la arquitectura normal de las mitocondrias. Estos últimos efec
tos pueden relacionarse con el bloqueo del impulso neuromuscular
que ocurre en el envenenamiento por veneno de cobra.
Acción del venooo sobre el sistema cardiocirculatorio.
Da acuerdo con Jiménez Porras ( 78 ) , la cardiotoxina de la co
bra es una sustancia fuertemente tóxica para el corazón de los
mamíferos, que actúa despolarizando las membranas celulares y
produciendo variados efectos en los músculos cardíaco, liso esque
lético, contribuyendo en esta forma a la parálisis muscular, al co
lapso circulatorio y respiratorio, y al paro cardíaco en sístole.
Según Chadha (79), experimentalmente en el gato, el veneno
de cobra puede le&ionar el miocar-dio, provocando alteraciones
electrocardiográficas tales como inversión de la onda T y blo
queo a urÍculo-ventricular.
Brown (80) , describe un caso de lesión cardíaca comprobada
también por el electrocardiograma, en un j'oven de 22 anos mordi
do por un vi pérido (V ípera berus), especie ~emejante a nuestros
crotá 1idos en los aspectos biológicos y en las propiedades del ve
neno_
Efe~tos sobre la microcirculación.
Ohsaka y colaboradores (81), experimentalmente en la rata,
con veneno u· Trimeresurus flav(J1Iiriáis (habu), cornpl'obaron
11 9
Título de anticuerpos
Algunos venenos y también algunas fracciones de los mismos,
son mejores que otros como antigénicos, y la respuesta inmunoló
gica depende entonces del veneno y método empleados. En su pre
paración se han utilizado animales como el caballo, la cabra y el
conejo. Pero el caballo, por su fácil manejo y mayor cantidad de
suero producido, es el que se emplea comúnmente.
Concentración y purificación
Estas cualidades dependen del método empleado, que es va
riable de acuerdo con el laboratorio que lo produce. En el proce·
samiento de los plasmas se emplean corrientemente tres sistemas:
a) Fraccionamiento con sulfato de amonio y diálisis.
b) Digestión enzimática con pepsina y posterior fracciona
miento con sulfato de amonio y diálisis.
Fraccionamiento con sulfato de amonio y digestión de
la globulina obtenida con pepsina.
En algunos laboratorios, como el Instituto Clodomiro Picado
en San José - Costa Rica, el suero proveniente de caballos inmuni·
zados con una mezcla de veneno bothrópico, crotálico y lachésico,
dé' acuerdo con Bolaños (80), es fraccionado mediante precipita·
ción de la gamaglobuJina con sulfato de amonio, según la técnica
de Kendall modificada por ellos.
La globulina así obtenida es concentrada, [Link] de clo
ruro de sodio, timerosal, fenol; ajustada a un pH conveniente, es
tp;rilizada y envasada i1sépticamente.
Aunque el tiempo de duración efectiva es de varios años, se
gún Rosenfeld (8 1 ), se acepta qu e cinco años después de la fecha
de su fabricación conserva aún la mitad de su potencia, circuns·
tancia que no contraindica su aplicación terapéutica.
Existe un número grande de diferentes sueros antiofídicos o
rintivcnrn(l. de acuerdo con el tipo de venclloempleado y el paí~
que Jo produce. En nu estro medio los más utilizados son los poli
va lpntes, r¡lIe neutralizan venenos oe especies del gé[Link] Bothmp8,
Crotalus y Lachesis.
121
/22
ya establecidas debidas a la acclOn del mismo. Como en todo tipo
de envenenamiento, la administración precoz del antídoto consi
gue los mejores resultados.
Dosis suficiente
Debe elegirse una dosis que permita neutralizar adecuada'
mente la cantidad de veneno inoculado. En lo~ casos graves se apli
cará una cantidad tal que permita neutralizar un mínimo de 100
mgs. de veneno, pues debe recordarse que 70 mgs. de veneno
bothrópico, es aproximadamente la cantidad mortal para un adul
to.
La dosis elegida se debe administrar de una vez, y se aplica
rán cantidades adicionales de acuerdo con el estado clínico y oon
los resultados del laboratorio (tiempo de protrombina, tiempo de
coagulación, sangría, fibrinógeno, etc.).
La administración del [Link] en casos graves, debe ha·
cerse por vía intravenosa y aun, según Snyder (85), puede aplicar
se por vía intrarterial en la raíz del miembro lesionado, de acuer
do con la clínica y las disponibilidades del medio. En los casos
leves puede aplicarse por vía intramuscular y en ellos puede ser
útil la adición de hialuronidasa para acelerar su absorción.
Complicaciones
Ante la posibilidad de reaCCIones de hipersensibilidad al an
tiveneno, que pueden ir desde lesiones urticarianas generalizadas
hasta el choque anafiláctico, se debe hacer siempre la prueba de
sensibilidad aplicando 0.1 cc. por vía intradérmica y esperar 5 a
10 minutos. Si es positiva, se formará en el sitio esoogido una pá
pula de tipo urticarino y en estos casos, de acuerdo con Rosell
feld , se puede intentar la desensibilización mediante la aplicación
de adrenalina oleosa un antihistamínico y un esteroide, seguido
esto de la administración de 0 .5 cc. de antiveneno con ¡Hterva los
de 15 minutos. Después de una hora, se aplica la dosis total.
Otra oomplicación es la enfermedad del suero que puede
aparecer en el 1ranscurso de los primeros 10 días y que se mani
fiesta por artralgias, flogosis, exantema, prurito y fiehre, mani
festaciones que ceden habitualmente con la aplicación de corticoes·
teroides.
In
CAPITULO IV
CLASIFICACION FISIOPATOLOGICA DE LOS
EFECTOS DEL VENENO
De acuerdo con la especie y las propiedades del veneno,
cuando éste es inoculado al ser vivo, pueden desarro lIase los si
guientes tipos de envenenamiento:
a) Coagulante, hemorrágico y proteolítico.
b) Hemolítico y neurotóxico.
c) Neurotóxico.
d) Neurotóxico y miotóxioo.
Las manifestaciones de tipo coagulante, hemorrágico y pro
teolítico, corresponden al envenenamiento bothrópico, que es cau
sado por las especies del género Bothrops y también por Lache
sis muta. Las -especies de los géneros Crotalus y Agkistrodon en
Norteamérica, Trimeresurus y Agkistrodon en Asia, producen ma
nifestaciones similares.
Las manifestaciones de tipo hemolítico y neurotóxioo reciben
el nombre de [Link] crotálico y son producidas por Cro
talus durissus terrificus (cascabel suramericana).
El envenenamiento de tipo neurotóxico o e1apídico, es produ
cido en nuestro país por las especies del género Micrurus (cora
les).
Las manifestaciones de tipo neurotóxico, acompañadas de
gran compromiso muscular, so.n producidas por espe1:;ies de la sub
familia Hydrophinae (serpientes marinas).
125
envenenamiento, la hipoxia tisular y la liberación de adrenalina,
que incrementan la actividad fibrinolítica de la sangre y pueden
contribuir también a la fibrinólisis.
De acuerdo con Porter (S8), la plasmina es capaz de digerir
fibrina, fibrinógeno, proacelerina, globulina antihemofílica, pro·
trornhina y factor Chri.&tmas. A su vez, los productos de degrada
ción de la fibrina, son poderosos anticoagulantes que contribuyen
a la tendencia hemorrágica.
De acuerdo con Rosenfeld (84), se cree que en casos raros,
cuando el veneno es inoculado en un vaso sanguíneo, puede pro
ducirse coagulación intravascular masiva que produce la muerte
rápidamente.
Los trastornos de coagulación y las lesiones de los capilares
vasculares producen hemorragias locales y si stémicas, equimo
sis, gingivoragias, epítaxis, hematemesis, melenas, hematuria y
aun hemorragias cerebrales. Hay escape de líquido al espacio in
tersticial con formación de edema, manifestaciones que llevan al
paciente a un estado de colapso vascular periférico agudo, que
puede ocasionar la muerte en el transcurso de las primeras horas.
Cuadro clínico
La sintomatología es de orden local y slstemICO y depende
de diversos factores como: sensibilidad al veneno, sitio de la mor
dedura, vía de penetración y cantidad de veneno inoculado.
Síntomas locales
Inmediatamente después de la picadura, aparece el dolor que
inicialmente es muy intenso y que puede prolongarse por varios
días de acuerdo con los fenómenos inflamatorios locales. Puede
extenderse a lo largo del miembro lesionado y aparece también en
los ganglios linfáticos correspondientes. El dolor abdominal que
aparece en algunos pacientes en los primeros días podría ser atri
buído a adenopatías intra-abdominales.
En el transcurso de las primeras horas ap arece edema, equi
mosis, ampollas hemorrágicas y frecuentemente hemorragia local
por el sitio de la pica,dura, (Fig. 74 a 78).
127
fibrinogenopenia, que producen necrosis cortical renal e insufi
ciencia renal aguda.
Penna de Axevedo (89), encontró en un paciente fallecido a
consecuencia de mordedura por Bothrops ¡aramea, las siguientes
alteraciones renales: degeneración hialina de los glomérulos, ca
riolieis de las células de revestimiento del epitelio tubular, dila·
taci0\l de los tubos contorneados y cilindros hialinos dentro de
ellos, p::ldarteritis proliferati'Ta de las arterias interIobares, inter
lobulillares y arciformes.
Para Raab (90), el veneno lesiona el riñón de la siguiente
manera: sobre el glomérulo produce cambios degenerativos e in
flamatorios, sobre el túbulo tiene acción tóxica directa (nefrosis
del nefrón intermediario causada por el veneno de Crotalus duri
ssus terrificus) e indirecta, por eliminación de mioglobina y he'
moglobina, resultado de ]a acción proteo lítica sobre los músculos
y por hemólisis intravascular. La hipoxia de origen vascular y el
infarto renal, contribuirían además a lji¡ producción de dichas le
SIOnes.
Danzing (»1), cree que el mecanismo por el cual el veneno
puede lesionar el riñón, es por hemólisis con producción de necro
sis hemoglobinúrica o mioglobinúrica, o por isquemia renal pro
longada, debida al colapso vascular. El colapso puede ser debido
a anafilaxis, hemólisis o por acción tóxica directa del veneno so'
bre el sistema vascular.
En un paciente fallecido en el Hospital Universitario San
Vicente de Paúl, en 1964, historia NQ 324833, a consecuencia de
mordedura por Bothrops aJ,rox, se encontraron cilindros hemáti
cos, atrofia del epitelio tubular y cambios degenerativos en los
glomérulos renales, (Fig. 79).
Necrosis
La acción proteolítica del veneno puede quedar confinada a
una úlcera en el sitio de la picadura, o puede evolucionar a ex
tensas lesiones gangrenosas que comprometen gran parte del miem'
bro lesionado y que terminan casi siempre en amputación. A la
intensidad de estas lesiones contribuyen indudablemente la canti
dad de veneno inoculada, la acción prolongada del torniquete o
ligadura, la demora en la aplicación del suero anti-ofídico espe
cífico, la infección sobreagregada y los traumatismos provocados
U~'I\" 'RS
: ..
•
~
129
lOAD N .\CJO"l \ 1. OF; COI.Q 1111 \
FIG. 75 :
FIG . 74: Obsérvense las huell as de
jadas por los colmillos en el
antebrazo y la am polla he
morrágica en el codo.
FIG . 76:
FIG. 77 :
FIG . 78 :
FIG. 79 : Riñón
FIG. 80: Pi erna
FIG. 81
FIG . 82: Pulmón
Se observan dos vaso
sanguíneos y en eUOS
las líneas de Zahn.
FIG. 83: Colon.
En la ubmucosa hay
edema y trom bo is
de pequeños va os
sanguíneos.
FIG. 84:
Obsérvese ptosis palpebral
clon tardía de uua l'lIfermcdad Je Pa¡!;d ósea, "[Link] autores
( 93) afirman que existe una relación directa entre la acción de
una sustancia tóxica sobre el hueso y el subsiguiente Jesarrollo de
fste tastorno.
Di ''1!nóslÍco
Antes de iniciar el tratamiento debe establecerse el diagnós
tico correcto, Al efecto, es conveniente recordar que una serpien
te venenosa puede morder a una persona sin inyectarle veneno y
que tales mordeduras deben tratarse ÚJlicamente como si fueran
simples heridas superficialfs. Debe tenerse pll cuenta también que
algunas personas mordidas por serpientes no venellosas pueden
llegar a sufrir un. estado de excitación emocional de tipo histe
riforme, que puede [Link] por desorientación, mareo, des
vanecimiento, hi [Link]óu, taquica rd ia y a u.n por signos de
choque.
En estos casos la administración de medidas terapéuticas
puede ser no sólo molesta, sino inútil.
Si la serpiente no ha sido prendida, debe intentarse su bús
r¡ueda, -naturalmente con la s debidas precauciones- ya que
ella casi siempre se encuentra cerca del lugar del accidente y
su hallazgo permite entonces establecer un diagnóstico adecuado.
Las huellas en forma de dos pequeños orificios [Link],
a veces uno solo, dejadas por los colmillos de la serpiente al pi
car o morder, se observan siempre en 'el envenenamiento bothró
pico desde el momento mismo del accidente. Pero, a medida que
avanza el tiempo, puede ser difícil su reconocimiento debido a 1 ede
ma y equimosis locales producidos por acción del veneno. La apa
rición del dolor en forma inmediata e intensa, es un síntoma
constante en la mordedura por especies del género Bothrops y
Lachesis.
La distancia entre las huellas de colmillo, dejadas en la piel,
da una idea aproximada del tamaño de la serpiente y por ende
del potencial del veneno inoculado. Así, una distancia de 2.5
cms" puede corresponder a una Lachesis muta de aproximada
mente 2.5 metros y una distancia de un centímetro corresponde a
una Bothrops atrox de 1.25 metros de longitud.
Cuando es un colúbrido el causante del accidente, la herida
se [Link] sólo por una serie de pl1J1tos sangrantes, superficia
les, no acompañados de dolor, ni edema. Estos puntos aparecen
137
múltiples pinchazos oon aguja hipodérmica en el sitio de la pIca
dura, seguida de succión, con lo cual se obtiene un líquido sero
hemático que contiene parte del veneno. Se deben tener en cuenta
el tamaño de la serpiente y la longitud aproximada de sus colmi
llos, para buscar la profundidad necesaria, ya que el veneno pue
de penetrar hasta el plano muscular y, en razón d¡;o la curvatura
de dichos colmillos, éste puede quedar depositado a un lado de
las huellas dejadas en los tejidos.
Este método debe realizarse en los primeros treinta minutos
del accidente, pues una vez transcurrido este lapso, es muy poca
la cantidad de veneno que se obtiene. La succión debe hacerse a
continuación y puede mantenerse por un lapso un poco mayor.
Rosenfeld cree que este método coneerva mejor los tejidos pues
no lesiona los vasos sanguíneos y, por lo tanto, no agrava la ne
crosis local ni impide el acceeo posterior del suero antiofídico al
área lesionada, como tal vez podría ocurrir con la incisión.
Creemos que cuando la incisión es amplia y profunda, pue
den lesionarse vasos sanguíneos de alguna importancia, lo que
sumado a los fenómenoe de discrasia [Link]ínea que aparecen en
las primeras horas, va a producir hemorragias locales profusas
que ponen en peligro la vida del paciente.
La gran experiencia de Rosenfeld, en envenenamiento both
rópico, en el Hospital Vital Brasil de Sao Paulo, permite aconse
jar la práctica de la punción y succión en vez de la incisión y
succión, que recomiendan otros investigadores.
Para este mismo autor, la aplicación de torniquete no sólo
carece de valor, sino que incluso puede eer perjudicial. Estudios
experimentales en perros demuestra.n que el uso del torniquete, aún
sin la adminietración previa d.e veneno, produce choque en dichos
animales.
Incisión y succión
Russell (114), en Nort'eamérica, en el envenenamiento crotáli
co, aconseja la práctica de la incisión en las huellas de los colmi
llos, seguida de succión.
De acuerdo con este autor, en el enveneI1amiento por espe
cies de Crotalus en Norteamérica, la incisión de las huellas deja
.das en la piel, seguida de .succión, [Link] se hace en los prime
ros 30 minutos, puede ser muy útil; pero la incisión, sin la suc
ción, no debe practicarse pues carece de utilidad.
139
con el 1131, 'enconLró que la difusión del veneno del sitio de ino
culación, a las dos horas, sólo era del 9 %, mientras que en ani
males que no recibían tal procedimiento, la difusión era del
22 % , al término del mismo período.
Snyder, aconseja el uso del torniquete en esta forma, duran
te un lapso de dos horas, sin aflojarlo, pues según él, la aplica
ción intermitente contribuye a la difusión má s rápida del vene
no.
A nuestro modo de ver, el peligro de recomendar el uso de
torniquete, estriba en que su aplicación por parte del vulgo y de
los curanderos cs inconecta, puee no sólo lo hacen con material
muy vulnerable de los tejidos (beju00s, cabuyas impregnadas en
petróleo, etc.), sino que es aplicado con tal presión y por un tiem
po tan prolongado, qu-:: compromete la circulación arterial y causa
necrosis iSljUemlCa y heridae superficiales que luego sufren in
[Link]ón secundaria. Se debe tener en cuenta, además, quc en es
ta forma el veneno aumenta su acción proteolíti ca local, contribu
[Link] a la producción de extensas áreas nccrosadas.
Rosenfeld (84), dice que los pacientes que llegan a ~u hospi
tal con un torniquete bien puesto, sufren colapso periférico cuan
do éste es retirado. De acuerdo oon sus experiencia s llevadas a
cabo con el ·d octor Schcnber, provocaron en pcrros la aparición
de colapso periférico con la sola aplicación de un torniquete.
En el caso de las víboras suramericanas, debido a que el
veneno casi siempre penetra hasta el plano mu sc ular por la ma
yor longitud de sus colmillos, el uso del torniquete en la forma
anteriormente recomendada por los autores norteamericanos pro
bablemente carece de va lor, debido [1 que la absorción del veneno
se hace por la vía del sistema linfátioo profundo.
Shaw Wilgie (97), ohservó los ·efectos de la isqu emi rc produ
cida por la aplicación de un brazalete neumático e.n las extremida
des de los pacientes sometidos a intervenciones quirúrgicas y en
contró que dos horas después apClrece fFltiga muscular, acidosis
ti snlnr local y camhios ~ignificilliv()s rn lCls prf';; ionC',; di' 0 2 Y C0 2,
que son la rausa dr. lCl dchilidad f]IIP ;--" nll;,"rv ' l en la extrpmirl<ld
en el postoperatorio.
En perros se ha demoetrado experimentalmente la aparición
ue tra stornos de coagulación a consecuencia de hi poxia tisular pro
longada por el uso del torniquet·e; Ocho a (98) , uemostró la presen
cia de lesiones nerviosas en los sitios de presió.n del torniquete.
141
Incluye las siguientes medidas: calmar el dolor, tranquili
zar al paciente, aplicar el antiveneno específico, combatir el cho
que, prevenir y tratar las complicaciones tajes como insuficien
cia renal, bronconeumonía, sepsis, necrosis local y deformidades.
Cuando el paciente ingresa al hospital, debe procederse de
la &iguiente manera:
l. Tomar !nuestra de sangre para e~ludio hematológico,
que incluye:
Hemograma completo
Tiempo de coapulación
Tiempo de protrombina
Fibrinógeno.
Si las condiciones del medio lo permiten, hacer estudio pa
ra coagulación intravascular diseminada y fibrinolisis. Hacer ade
más citoquímico de orina.
2. Instalar luego venoclisis e hidratar apropiadamente. (El
vómito durante el viaje y las pérdidas insensibles con
tribuyen a la deshidratación).
3. Calcular la dosis dd antiveneno y aplicarlo de acuerdo
con las siguientes normas:
a. Averiguar ].os antecedentes alérgicos y la aplicación pre
via de globulinas equinas (antitoxina tetánica o antidif
térica) .
b. Hacer la prueba cutánea en uno de los antebrazos, apli
cando 0.02 mI. de una dilución al 1: 10, y en el contra
rio 0.02 mI. de suero salino (10°,1 02»).
c. Calcular la dosis total y aplicarla de una vez. Los ca
sos graves deben recibir una dosis de antiveneno que
neutralice como mínimo 100 mgs. del veneno. De acuer
do con la evolución clínica y hematológica, se pueden
administrar dosis adicionales de una a dos ampollas va
rias horas después. Al respecto, es útil como pauta, la
determinación del tiempo de protrobina cada seis horas,
como indicador fiel del trastorno de ooagulación (101).
d. Utilizar la vía venosa.
e. Tener a la mano epinefrina y esteroides parenterales
para hacer frente a una potencial rpacción de hipersen
sibilidad.
f. Su administración se hace, diluyendo el volumen total
143
La aplicación de suero antitetánico y antianaerobio mixto
queda subordinada al aspecto de la lesión y al criterio del mé
dico.
Los antibióticos están plenamente justificados para tratar
las complicaciones de orden infeccioso local y general.
El uso del EDTA (ácido ethylendiaminotetraacético) apli
cado directamente en la zona de la picadura, parece retardar el
d·esarrollo de la necrosis y de otros cambios locales. No se cano
ce contraindicación para uso simultáneo con el antiveneno (108).
Inhibidores de la plasmina
Aceptando que la fibrinoJisis es un mecanismo reactivo fi
siológico para remover la fibrina de la microcirculación, no pare
ce justificable el uso de inhibidores de la plasmina, como el aCl
do epsilón aminocapróico, a menos que las condiciones del pa
ciente y el criterio del hematólogo así lo indiquen.
El tratamiento de las necrosis, deformidades e impotencia
funcional incumbe al cirujano general, al plástico, al ortopedis
ta y al fisiastra.
Tratamiento quirúrgico. Fasciotomía
Es bien sabido que el veneno se absorbe por vía linfática y
venosa, tanto superficial como profunda y que puede provocar
trombosis venosas y arteriales de los miembros lesionado&, co
mo también extensos edemas y hemorragia intersticial en el com
[Link] muscular.
Esto lleva consigo cambios de color, de temperatura y mu
chas veces ausencia de pulsos poplíteo, pedio y tibial posterior.
El músculo entonces puede aparecer macroscópica mente equimó
tico y edematoso, dando la apariencia de una extensa necrosis
isquémica.
Todos estos cambios han inducido a muchos cirujanos a prac
ticar la fasciotomÍa precoz en 10& compartimientos musculares,
con el ánimo de liberar dichos tejidos y mejorar así la circula
ción (109). Aunque este procedimiento tiene sus adeptos. también
es cierto que muchos otros, después de haberLo practicado durante
un tiempo, la abandonaron, ya que su& resultados no eran satis
factorios (110 111 lIZ \l3)
145
pi ente prefiere estos lugares por su oscuridad, temperatura
y humedad. Ellas, en términos generales, esquivan la luz
directa del sol.
En áreas endémicas, es prudente llevar, cuando se las visi
ta, un pequeño botiquín provisto como mínimo de: antiveneno en
cantidad suficiente, adrenalina, suero salino en ampollas, anti
histáminicos y esteroides inyectables, jeringa, etc.
ENVENENAMIENTO LACHESICO
Comparativamente con el envenenamiento bothrópi~o es muy
escaso pero de carácter grave. En una revisión de 107 historias
clínicas de varios municipios del departamento de Antioquia, sólo
hubo 2 casos, y en Costa Rica, Bolaños y col., en un lapso de 10
años sólo encontraron 4 casos, todos graves, con una mortalidad
del 75%.
Aunque semejante en sus comienzos al envenenamiento bot
hrópico, se diferencia de aquél por la producción de un mayor
grado de edema y mionecrosis y un mayor efecto hipotensor y
desfibrinante. El fenómeno hemorrágico parece ser de menor in
tensidad y las flictenas y necrosis superficiales no se presentan.
El veneno parece ser muy potente y el antiven-eno no es lo suficien
temente efectivo, por lo tanto, es aconsejable utilizar altas dosis
de antiveneno polivalente, en forma precoz y siempre por vía in
travenosa.
ENVENENAMIENTO CROTALICO
De acuerdo con Rosenfeld (84), el veneno de CrotaJus duns
sus -cascabel suramericana- es poco coagulante y protf.'\olítif'o.
y por lo tanto no provoca lesión local, ni formación de microcoá
gulos pulmonares. En cambio, las especies de Crotalus de Nor
teamérica pl"-Ovocan manifestaciones de tipo coa~u lante y proteo
lítico, y las especies de Costa Rica pueden exhibir manifestaciones
de tipo mixto.
El dolor local es poco frecuente y de poca intensidad. La zo
na lesionada puede sufrir discreto aumento de volumen con sen
sación de entumecimiento. Posteriormente aparecen las manifes
147
Según Ramsey (117 ) , existe un períodoasintomátieo aproxIma
damente de dos horas. Luego aparecen las ma'nifestaciones sis
témicas que se caracterizan por: adinamia, [Link] de
la lengua, sialorrea, náuseas, vómitos, disartria, disfagia, pLosis
palpebral, paresia de las extremidades, disminución de la excur
sión respiratoria, disnea, cuadriplejía y coma. En casos graves se
pueden presentar convulsiones, y la muerte puede sobrevenir por
palálisis respiratoria de tipo bulbar.
Caso NQ 1
G. V. V., hombre de 50 años de edad, de Manizales, Caldas,
quien fue mordido por un Micrurus mipartitus de 41 centímetros
de longitud, en el dorso del 4Q dedo de la mano derecha a las
8: pm. Inmediatamente presentó dolor de minima intensidad, pa
restesia de tipo quemadura y ligera sensación urticante, todo 10
cual duró escasos segundos. A continuación, él mismo se hizo unas
pequeñas incisiones con cuchilla de afeitar y succión con la boca.
Más tarde le aplicaron un torniquete de caucho en la base del de
do y le extrajeron sangre en poca cantidad. Cuatro horas más
tarde le aplicaron suero antiofídico polivalente ([Link]ópi co y
anticrotálico). A las 4:30 minutos del día siguiente, experimentó
paresia de miembros inferiores, de miembro superior derecho, y
ptosis palpebral. Pocos minutos después presentó disartria, pro
trusión lingual y disnea. A las 5 amo presentó cuadriplejía flád
da completa con conservación de la conciencia. Poco después pa
só al estado de coma acompañado de intensa cianosis. En estas
condiciones es trasladado al hospital donde le practicaron tra
queotomía de urgencia y las demás medidas para 00mbatir la in
suficiencia respiratoria aguda. En estado de coma permaneció
14 días, después de lo cual recuperó el conocimiento, pero estuvo
parapléjico durante un lapso aproximado de dos meses y medio.
Recibió una ampolla de suero [Link]ídico 50 horas des
pués del accidente y cuatro días más tarde le aplicaron otras seis
ampollas de suero antielapídico del Brasil. La recuperación fue
total.
CaM> NI? 2
c. E. C., historia NQ 641898 del Hospital Universitario San
Vicente de Paul de Medellín, (Fig. 84) niña de cinco años de
edad, procedente del municipio de Heliconia, Antioquia, mor
149
-.,
'1.. '1" " 1"\ (' 1 ",..,.. ,.... •• "-'. '
Las mordeduras por coral son rara f, pero de carácter grave.
Ocurren principalmente en niños, en las manos, cuando son atraÍ
dos por sus colores vistosos y se dedican a jugar con ellas. O en
los adultos, por el manejo impruden~e de las mismas, confiados
en su mansedumbre. Se acepta, además, que la serpiente cuando
muerde, lo hace con tal violencia, que muchas veces queda adheri
da a la piel, lo cual es un hecho de importancia para el diagnós
tico diferendal con las mordeduras por corales no venenosas.
ENVENENAMIENTO POR MORDEDURA DE
SERPIENTE MARINA
Las serpientes marinas son altamente venenosas pero no agre
sivas. De acuerdo con Karunaratne (110 ) , en aguas de la [Link]ínsula
Malásica, los pescadores diariamente tienen contacto con ellas,
pero las mordeduras so,n raras.
Síntomas locales
Todas las mordeduras son indoloras y no existen modifica
ciones locales como edema, equimosis o hemorragias. Las huellas
de los colmillos genealmente no son visibles, pero cuando exis
ten, se pueden acompañar de las señales de los otros dientes ma
xilares. Puede existir hipoestesia o anestesia localizada, que se
van extendiendo gradualmente.
Síntomas generales
Alguno pacientes pueden experimentar moderada euforia, y
otros, en cambio, ansiedad y algias generalizadas. Puede apare
cer sensación de lengua grande y más tarde hiperestesia generali
zada. Los 'dolores musculares aparecen en forma precoz al efec
tuar algún movimiento y casi siempre de media a una hora des
pués del accidente. Los trastornos motores son los sí'lltomas más
importantes y pueden aparecer después de un período latente de
media a una y media horas; más reramente de cinco a ocho ho
ras. Las parálisis son de tipo flácido y ascendente; empiezan por
las piernas y luego siguen al tronco, miembros superiores y múscu
los de la nuca. También pueden observarse: ptosis, oftalmoplejía,
151
CAPITULO V
MORDEDURA POR SERPIENTES VENENOSAS EN
ANTIOqUIA
El departamento de Antioquia tiene una extensión territo
rial de 64.000 kilómetros cuadrados y una población calculada
en 1972, en 3'220.600 habitantes de los cuales el 50% se halla
ban en el área rural. El relieve de su suelo ofrece diferentes for
maciones vegetales, aptas para la vida de numerosas serpientes ve
nenosas como Bothrops atTOx, B. nasuta, B. sche!egelii, B. punctatus,
Lachesis muta y MicTUTUS sp., cuya presencia significa una ame
naza real para dicha población.
En un intento por conocer la magnitud del problema, inves
tigamos el material de historias clínicas de algunos de los muni
cipios más afectados, incluyendo los pacientes remitidos al Hos
pital Universitario San Vicente de Paúl de Medellín.
De acuerdo con su procedencia se di3criminan así:
Lugar Año Cantidad
Medellín 1963 a 1973 30
El Bagre 1957 a 1969 40
Puerto BerrÍo 1963 a 1968 22
Caucasia 1968 a 1970 15
En dicho material se investigaron los siguientes hechos:
edad, sexo, distribución anatómica de la mordedura, manifesta
ciones clínicas más importantes, tipo de envenenamiento, especie
153
154
Fiebre 9 Melenas 6
Hematemesis 7 Esputo hemoptóico 6
En ouanto a complicaciones, la insuficiencia renal se presen
tó en tres casos; dos de los cuales fueron sometidos a hemodiálisis
con resultado satisfactorio.
Respecto al tipo de envefllenamiento, el cuadro clínico des
crito en la mayoría de los casos, corresponde al que ocasionan
las especies del género Bothrops. Al envenenamiento lachésico co
rrespondieron dos casos y al elapí.dico sólo uno. En cuanto al ca
rácter grave o benigno, encontramos que el 4% no presentó reac
ción local ni sistémica; el 62 % evolucionó con manifestaciones
locales más o menos extensas y el 34% con manifestaciones loca
les y sistemáticas de carácter grave.
La tasa de mortalidad fue del 5%.
La especie causante del envenenamiento aparece consignada
en 44 de las historias y de ellas, 41 corresponden a ejemplares del
género Bothrops.
En cuanto al tiempo transcurrido entre la picadura y el in
greso del paciente al medio hospitalario, ese dato sólo fue posible
obtenerlo en 25 historias. En forma convencional dividimos los
casos en dos grupos: aquéllos que ingresaron antes de seis horas
y los que lo hicieron después de ese lapso. Nueve de ellos corres
ponden al primer grupo, 16 al segWldo. Como hecho importante
señalamos que los cinco pacientes muertos corresponden al segun
do grupo. Expresa constancia de que el paciente había sido visto
por el curandero antes del ingreso al medio hospitalario, sólo la
hallamos en cinco de las historias: es de suponer que fueron más.
Uno de ellos ingresó 10 días después de la picadura, en pésimas
oondiciones clínicas, para morir pocas horas después. Otro lo hi
zo a los dos días, en estado de choque, y presentó un cuadro de
insuficiencia renal aguda. Otro de ellos ingresó ocho días después
e hizo necrosis de región fontal y extenso absceso del cuero cabe
lludo. Finalmente, otro de ellos ingresó 20 días después de perma
necer bajo el cuidado del curandero por un lapso de 15 días y
presentó gangrena de pie y pierna (Fíg. 80), que necesitó am
putación.
Las conclusiones de este estudio fueron las siguientes:
155
economlCo y cultural de nuestros campesinos permite que el cu
randero retenga al paciente bajo su mal cuidado durante un tiem
po valioso.
3. La serpiente. Evidentemente debe considerarse la espe
cie, el tamaño, el tipo de [Link] que produce
y la cantidad de veneno inyectada.
Por último, mencionamos el hecho de todos conocido: que
muchos hospitales de nuestros municipios carecen en el m()men
to preciso del valioso suero anti-ofídico, sin olvidar que dicha
droga tiene en nuestro medio un precio tan alto, que hace aÚn más
difícil su aplicación al campesino.
De acuerdo con investigación hecha en el DANE, el número
de muertes en Antioquia, causadas por ofidismo, en 1972, fue
de 40 y su discriminación por municipios es como sIgue:
Zaragoza 5 San Carlos 1
Caucasia 3 Maceo 1
Frontino 3 Sabanalarga 1
Anorí 3 Huango 1
Cáceres 2 San Andrés 1
Puerto Berrío 2 ,.onson
'" ' 1
Segovia 2 Apartadó 1
Necoclí 2 San Luis 1
Turbo 2 Mutatá 1
San Rafael 1 Liborina 1
Tarazá 1 Arboletes 1
San Roque 1 Chigorodó 1
Valdivia 1
1"7