Ejecución de Hipoteca: Caso Banco vs. Clouds
Ejecución de Hipoteca: Caso Banco vs. Clouds
por los abogados Katherinn Urbina Noguera, Luisa Alejandra Nieto Sánchez
y Elio Quintero, Joaquin Díaz -Cañabate B., Joaquin Díaz -Cañabate S., José
parte intimada; (ii) sin lugar las cuestiones previas opuestas por la parte
intimada; (iii) con lugar la oposición formulada por la parte intimada; (iv)
continuación se expresan:
PUNTO PREVIO
Metropolitana de Caracas.
la perpetuatio jurisdictiones.
2003, ante el juzgado a quo, siendo que para ese entonces se encontraba
que está interesada la República, por ser la demandante una empresa donde
establecía lo siguiente:
“…Artículo 183. Los tribunales competentes de acuerdo con
las previsiones del derecho común o especial, conocerán en
primera instancia, en sus respectivas Circunsc ripciones
Judiciales:
1.- De cualquier recurso o acción que se proponga contra los
Estados o Municipios;
2.- De las acciones de cualquier naturaleza que intenten la
República, los Estados o los Municipios, contra los
particulares.
De las apelaciones y demá s recursos que se interpongan
contra las decisiones de estos tribunales, conocerán los
tribunales a quienes corresponda hacerlo, en conformidad
con el derecho común, si la parte demandada es un
particular.
En los juicios interdictales, de deslinde o de desahucio, se
aplicará, respectivamente, lo dispuesto en los Títulos VII, IX,
XVI del Libro Tercero, Parte Primera, del Código de
Procedimiento Civil…”. (Destacado de la Sala).
los Estados o los Municipios contra los particulares debían ser conocidas
por los tribunales competentes de acuerdo con las reglas de derecho común
sentado lo siguiente:
“…De acuerdo con su pacífica y reiterada doctrina,
corresponde a esta Sala de Casación Civil examinar la
admisión del recurso de casación en cada caso concreto, bien
por la vía del recurso de hecho cuando hu biere sido negada
su admisión; o bien como punto previo en la sentencia,
cuando observare de oficio o a instancia de parte, que pudieran
haber sido infringidas las normas legales que rigen su
admisibilidad.
La Sala Constitucional, en la decisión N° 1031 de fecha 27
de mayo de 2005, en el caso Procuradora General del estado
Anzoátegui, afirma que no existe recurso de casación en los
juicios en los que son parte los estados, los Municipios, o
algún Instituto Autónomo, ente público o empresa, en la
cual, los estados o los Municipios tuvieran participación
decisiva por tratarse, según se indica en la sentencia, de
juicios contenciosos administrativos en los cuales los
tribunales ordinarios juegan un papel temporal hasta tanto se
cree la jurisdicción contencioso administrativa; y, en
decisión de esa misma Sala, N° 5087, de fecha 15 de
diciembre de 2005 en el caso Mario Freitas Sosa y la
sociedad mercantil Inversiones Recreativas Invereca C.A., se
reafirman los criterios expresados en la anterior sentencia,
para concluir, interpretando las disposiciones de la Le y
Orgánica de la Corte Suprema de Justicia, de la Ley Orgánica
del Tribunal Supremo de Justicia, de la Constitución de 1961
y de la vigente Constitución, que no era admisible el recurso
de casación contra las sentencias dictadas en estos procesos.
La sanción de la reforma de la Ley Orgánica del Tribunal
Supremo de Justicia el 11 de mayo de 2010, que fue
publicada en la Gaceta Oficial Extraordinaria número 5.991
del 29 de julio de 2010 y, la sanción de la Ley O rgánica de la
Jurisdicción Contenciosa -Administrativa el 15 de diciembre
de 2009, publicada en la Gaceta Oficial número 39.451 del
22 de junio de 2010, sustraen, definitivamente, de los
tribunales ordinarios, el conocimiento de los juicios en los
cuales sea parte el Estado, los estados, los municipios o
aquellos entes en los cuales cualquiera de ellos tengan
participación decisiva y, desde luego, es aún más evidente la
imposibilidad de que pueda proponerse en estos casos el
recurso de casación.
Ahora bien, en la situación que se analiza se advierte que el
presente juicio de cobro de bolívares, intentado por C.A.,
METRO DE CARACAS -ente público en el cual el Estado
tiene participación decisiva - contra particulares, fue
intentado en fecha 7 de octubre de 1986, bajo la vigencia de
la Ley Orgánica de la Corte Suprema de Justicia, por lo que
debe tenerse en cuenta que de acuerdo con lo previsto en el
artículo 183 de la derogada Ley, en los casos de las
demandas patrimoniales contra los particulares, era aplicable el
procedimiento ordinario. No otra cosa puede deducirse de la
mencionada norma cuando afirma que "...las apelaciones y
demás recursos que se interpongan contra las decisiones de
estos tribunales, conocerán los tribunales a quienes
corresponda hacerlo, en conformidad con el derecho común,
si la parte demandada es un particular...”.
Así pues, la novísima Ley del Tribunal Supremo de
Justicia, publicada en la Gaceta Oficial Extraordinaria N°
5.991 del 29 de julio de 2010 no puede ser aplicada al sub
iudice respecto a la admisibilidad del recurso de casación,
puesto que la demanda de cobro de bolívares fue propuesta
bajo la vigencia de la Ley Orgánica de la Corte Suprema de
Justicia, y por tramitarse de conformidad con el procedimiento
ordinario de acuerdo al principio del artículo 3 del Código de
Procedimiento Civil, en concordancia con lo previsto en el
artículo 9 del mismo Código, el presente recurso de casación
es admisible. Así se establece….”.
los juicios en los que eran parte el Estado, los estados, municipios o algú n
los juicios en los que sean parte los Estados, Municipios, algún Instituto
Ahora bien, en el caso que nos ocupa advierte la Sala, que como se
se decide.
RECURSO POR DEFECTO DE ACTIVIDAD
formalización.
IV
seguidas:
“…De conformidad con lo establecido en el ordinal 1° del
artículo 313 del Código de Procedimiento Civil, denunciamos
que la recurrida incurrió en la falta de cumplimiento de la
exigencia legal establecida en el ordina l 5° del artículo 243
del Código de Procedimiento Civil, lo que implica, por ende,
la nulidad de la misma de acuerdo con lo preceptuado en el
artículo 244 de igual Código (sic) y con la indicada conducta
se violó lo establecido en el artículo 12 del señala do Código
(sic), por cuanto la impugnada no se atuvo a lo alegado y
probado en autos. Establece este último artículo las diversas
obligaciones que se señalan para el Juez (sic), a las cuales
debe ajustar su conducta, y entre las que está, la de atenerse
a lo alegado y probado en autos. Por su parte según el citado
ordinal 5° del artículo 243 del expresado Código (sic), toda
decisión debe ser expresa, positiva y precisa con arreglo a la
pretensión deducida y a las defensas o excepciones opuestas.
(…Omissis…)
Recordemos que en nuestro sistema procesal el principio de
incongruencia (sic) está relacionado con el concepto del
problema judicial debatido entre las partes (thema
decidendum) del cual emergen dos reglas: a) la de decidir
sobre lo alegado, y b) la de d ecidir sobre todo lo alegado.
(Gaceta Forense N° 64, pág. 630 del 17 -7-1996).
De lo anterior se desprende que toda defensa alegada por las
partes tiene que ser recogida en la sentencia y ser objeto del
correspondiente examen y respectiva decisión.
Pasamos ahora a explanar la presente denuncia lo que
hacemos en los términos que a continuación se señalan: como
podrá observar la Sala, en el escrito contentivo de la
solicitud de nulidad, cuestiones previas y oposición, del 27
de agosto del año 2004, se dedica el aparte IV del Capítulo
(sic) I, a hacer valer como defensa, que las obligaciones que
se pretenden hacer valer eran condicionales.
En dicho aparte se reproduce parte del documento
fundamental de la demanda que se acompañara con el libelo
y donde consta la garantía hipotecaria cuya ejecución de
(sic) pretende y con claridad se señala que tal y como se
desprende de dicho documento público en el mismo quedó
establecido una forma específica para la liquidación del
correspondiente préstamo. En la págin a 3 del propio libelo se
indica la forma de cómo “sería liquidado” el préstamo y en
la página 4 del mismo, previa referencia a las cuotas que
corresponderían ser pagadas para su cancelación,
textualmente se dice que tales “cuotas serían ajustadas
mensualmente debiendo efectuar el pago de la misma al
vencimiento del trimestre respectivo CONTADO A PARTIR
DE LA FECHA DE LIQUIDACIÓN DEL
PRÉSTAMO” (Mayúsculas nuestras). Luego está claro que la
exigibilidad de las cuotas pactadas se definiría una vez se
produjese la liquidación correspondiente. Si vamos al documento
propiamente dicho al que antes hicimos referencia, contentivo
de la aludida garantía hipotecaria, en su página segunda
observamos que como se indicara expresamente en el aparte
al cual nos estamos refi riendo del escrito del 27 de agosto
del año 2004, allí textualmente, pág. 2, se estableció que “El
referido préstamo será liquidado de la siguiente manera: “A)
Para capital de trabajo (compra de Materia (sic) Prima (sic)
y Pago (sic) directo de proveedores de la materia Prima)
(sic), la cantidad de Bs. 97.102.600,00 y la cantidad de Bs.
41.615.400,00 en abono en cuenta… B) Para el pago directo
a los proveedores de las maquinarias y equipos… la
cantidad de 289.282.000,00”. También aquí se hace
referencia a que la variabilidad de intereses correspondientes
a las cuotas sería ajustada acordándose, pág. 3, que se haría
el pago correspondiente al vencimiento del trimestre
respectivo “contado a partir de la fecha de liquidación del
presente préstamo”. Más adelant e, en la página 4, cuando se
habla del descuento del dos por ciento (2%) allí previsto,
textualmente se dice lo siguiente: “Asimismo mi
representada autoriza al BANCO INDUSTRIAL DE
VENEZUELA a descontar el dos por ciento (2%) del monto
del presente préstam o por concepto de la comisión Flat
(sic), descuento que se efectuará al momento de la
liquidación del mismo” y poco antes de lo últimamente
señalado, se hace referencia a la obligación por parte de la
prestataria de mantener activa la cuenta corriente N° 00-
321016895 que, obviamente, se atribuye a CLOUDS DE
VENEZUELA, C.A. Pues bien, con respecto a la falta de
liquidación, en el aparte respectivo del libelo se hicieron
valer los extremos relativos a un abono en cuenta a
efectuarse como consecuencia de la li quidación que se
llevaría a cabo, señalándose al respecto por la accionada que
no se especificó cuál sería la cuenta en la que habría de
realizarse el abono en cuestión y que si bien “en otro folio
del mismo documento se hace referencia a una supuesta
declaración de mi representada en la cual ésta se
“compromete a mantener activa la cuenta 00 -321016895 de
conformidad con las políticas establecidas…” es el caso
ciudadana Juez (sic) que dicha cuenta no pertenece ni ha
pertenecido en ningún momento a mi repres entada,
…”.. Como podrá observar la Sala, la defensa transcrita en
forma sucinta y a la que continuaremos haciendo referencia,
reviste de la mayor importancia, por lo que le estaba vedado
al juez superior dejar de recoger la misma y por supuesto y
con mayor rigor, abstenerse de decidir al respecto. En el
sentido indicado en cuanto a la defensa hecha valer de la
falta de liquidación del préstamo en cuestión, en el aparte del
escrito al cual nos estamos refiriendo se recoge que
cuando CLOUDS DE VENEZUELA, C.A . señala que se
obliga devolver la cantidad recibida en préstamo, como
dejáramos con anterioridad indicado, expresamente se hace
referencia en que el plazo para determinarse la forma de pago
sería “contado a partir de la fecha de liquidación del
presente p réstamo”. Esto se ratifica el literal B -1 del
documento relativo al préstamo, cuando nuevamente se hace
mención a que deberá tomarse en cuenta para definir la
oportunidad de pago a la que allí se hace referencia, que la
exigibilidad respectiva nacería “a partir de la fecha de
liquidación del presente préstamo.” Tras las menciones
específicas sobre la falta de concreción en cuanto a la fecha
de liquidación del préstamo que serviría para definir las
cuotas pagaderas según lo convenido al respecto, la
accionada en la pág. 11 de su escrito del 27 de agosto de
2004, hizo valer lo siguiente: “Los fragmentos transcritos del
texto del documento demuestran claramente que las
obligaciones que se pretenden cobrar mediante la presente
solicitud de ejecución de hipoteca ESTABAN SOMETIDAS
A UNA CONDICIÓN, la cual no era otra que el banco
liquidara el préstamo. Así lo alegamos expresamente, ya
que alegamos expresamente que la acreditación de ese
extremo por parte del banco actor era vital para la litis,
pues daría fecha cierta del momento en el cual debería
comenzar la cancelación del supuesto préstamo.
Así planteada la situación tenemos que el representante de
la parte accionante no acompañó junto a la solicitud de
ejecución ninguna prueba que acreditara el cumplimiento
de esa condición, por lo que su demanda es INADMISIBLE
a tenor de lo dispuesto en los ordinales 2° y 3° del artículo
661 del Código de Procedimiento Civil”.
Fue con base a todo lo expuesto y hecho valer y, en
particular, con fundamento en la aludida falta de acreditación
de la liquidación del préstamo que se solicitó la nulidad
absoluta de todo lo actuado y se pidió la reposición del caso,
pidiéndose la específica declaratoria de inadmisible de la
solicitud de ejecución de hipoteca, pág. 13 del escrito del 28
de agosto de 2004, “por ser condicionales las obligaciones que
se pretenden cobrar, siendo que el Banco actor, no acreditó
en su escrito de solicitud el cumplimiento de la condición”.
En la sentencia impugnada, como señaláramos en anterior
denuncia, en lo que se refiere a la nulidad solicitada, el
superior hace una distinción en el sentido de que cuando se
cuestiona la admisión del juicio de hipoteca el respectivo
cuestionamiento debe ser por razones de orden procesal, y
cuando define las razones de la solicitada nulidad concreta que
ésta es específicamente pedida en virtud de que el
correspondiente auto de admisión es contrario a
derecho “violatorio al derecho de defensa y al debido
proceso y que el mismo subvierte el procedimiento especial
contenido en los artículos 660 y 661, ordinal 2 del Código
de Procedimiento Civil, por cuanto se esta (sic) utilizando
el mismo, para el cobro de obligaciones que no pueden ser
garantizadas con la hipoteca que igualmente es violatorio
de dichas reglas por intimar a pagar obligaciones
quirografarias que exceden de la suma garantizada, así
como sumas líquidas no exigibles, tales pedimentos o
alegatos constituyen materia de oposición al decreto, que de
ser procedente pudieran dar lugar a su revocatoria. Pero no
pueden ser, en ningún momento, de revisión ad limina (sic)
para decretar la nulidad del decreto. Nulidad que de darse
sería por razones de orden procesal, las que no han sido
alegadas como sustento de la solicitud del auto de
admisión”.
Como bien podrá observar la Sala , de lo expuesto y de lo que
se desprende de los autos, en la sentencia que nos ocupa no se
hace consideración alguna sobre esta denuncia; se omite todo
pronunciamiento sobre el esencial alegato hecho valer por l a
actora en el sentido de no haberse acredit ado al intentar el
correspondiente juicio hipotecario, la liquidación respectiva
del préstamo correspondiente que, según el texto del propio
libelo de demanda y del documento del préstamo en cuestión,
como hemos probado y se desprende de autos, tenía que
haberse liquidado y dicha liquidación tenía que
necesariamente haberse acreditado en el momento de
presentar el correspondiente libelo; lo que estamos haciendo
valer en este (sic) denuncia es precisamente el
incumplimiento por parte del tribunal superior de la
obligación en que estaba de resolver sobre lo alegado y
probado en autos, de acuerdo con lo establecido en el
artículo 12 del Código de Procedimiento Civil y, en
definitiva, haber dejado a un lado la exigencia legal que se
desprende del ordinal 5° del artículo 243 de igual código, el
cual obliga a que la respectiva decisión debe producirse con arreglo
no solamente a la pretensión deducida, sino también “a las
excepciones o defensas opuestas” y está fuera de toda duda,
que nuestra representada hizo valer oportunamente, para
sustentar la nulidad invocada (y para los otros efectos a los
cuales haremos referencia en posterior denuncia), que no se
acreditó la respectiva y exigible liquidación del préstamo; ello
constituye la defensa que se desarrolla en el aparte IV del
respectivo escrito del 28 de agosto del año 2004. Queda,
pues, acreditado que independientemente de que se hubiese
comprobado o no en forma válida la liquidación del préstamo,
correspondía al juzgador, en primer lugar, re coger la defensa
relativa a esa falta de liquidación y por supuesto
pronunciarse sobre la misma y ni lo uno ni lo otro hizo,
luego incurrió en la falta aquí señalada que constituye la
incongruencia hecha valer y cuya falta justifica la
procedencia de la delación a la que hemos dedicado este
aparte, denuncia esta que pedimos respetuosamente sea
acogida por esa Sala…”.
De la transcripción que antecede, observa la Sala, que el formalizante
instancia.
De igual manera hay que destacar que este vicio adopta dos
siguiente:
“…En relación a la congruencia, la Sala ha dejado
establecido que la sentenc ia es congruente cuando se ajusta a
las pretensiones de las partes, tanto del actor como del
demandado, independientemente de si es acertada o errónea. Por
tanto, no se puede apreciar, más ni menos, de las cuestiones
controvertidas y trascendentales en la solución de la
controversia, ni dejar de resolver alguna de ellas. Así,
cuando se deja de examinar la prueba, todos o algunos de
sus hechos fundamentales, la sentencia está viciada por omisión
de análisis fáctico y cuando se considere innecesario el anális is
de algunos elementos probatorios, el juez debe dejar
constancia motivada de ello. (Vid. sentencia de fecha,
caso: José Rafael Natera Tirado contra (CAFIVEN), Exp.
Nro. 2006-000790).
Ahora bien, el vicio de incongruencia por lo general adopta
dos modalidades: la incongruencia positiva la cual ocurre
cuando el juez extiende su decisión más allá de los límites del
problema judicial que le fue sometido, o la incongruencia
negativa, cuando el juez omite el debido pronunciamiento
sobre alguno de los términos d el problema judicial.
Igualmente esta Sala ha señalado reiteradamente que el vicio de
incongruencia puede presentarse en forma compleja, siendo el
caso cuando el juez tergiversa los alegatos planteados por
las partes en la demanda o contestación.
De modo que, si el juez se aparta de los hechos alegados,
en conducta no exactamente encuadrable en estas reglas,
también incurre en incongruencia. Por ejemplo, si el juez
tergiversa un argumento de hecho, incluido en la demanda
o en la contestación, no re suelve la cuestión, tal como fue
planteada y, simultáneamente, resuelve algo no pedido –
el argumento desnaturalizado-. Este último supuesto puede ser
considerado como un caso de incongruencia mixta, porque
deja de resolver lo pedido y resuelve algo diferente. (Vid.
sentencia de de fecha 27 de noviembre de 2009, caso: Utc
Tires & Rubber Company contra Carpi-Tap, S.R.L., Exp.
Nro. 2008-000407)…”. (Destacado de la transcripción).
en su escrito de oposición:
“…IV
LAS OBLIGACIONES QUE SE PRETENDEN COBRAR
SON CONDICIONALES
La presentación de la parte accionante en la presente
solicitud de ejecución de hipoteca cobrar por esta vía un
supuesto préstamo que aparece reflejado en el documento
protocolizado en la Oficina Subalterna de Registro Público del
Municipio Mariño del Estado (sic) Nueva Esparta, en fecha 05
(sic) de octubre de 2.000 (sic), inserto bajo el N° 47, folios
303 al 313, Protocolo (sic) Primero (sic), Tomo (sic) 1.
Cuarto Trimestre (sic) de Dos (sic) Mil (sic) (2.000).
Es el caso que en el mencionado documento se especifica
que “el referido préstamo será liquidado de la siguiente manera:
A) Para Capital (sic) de Trabajo (sic)… la cantidad de…; y la
cantidad de… en abono en cuenta, conformando un total de
la cantidad de…” (negritas (sic) nuestras), pero no especific a
cuál es la cuenta en la que ha de realizarse el abono que
menciona, sino que simplemente, en otro folio del mismo
documento se hace referencia a una supuesta declaración de
mi representada en la cual ésta se “compromete a mantener
activa la cuenta corrie nte N° 000-321016895, de conformidad
con las políticas establecidas…”. Es el caso, ciudadana juez,
que dicha cuenta no pertenece, ni ha pertenecido en
ningún momento, a mi representada, motivo por el cual, de
ser ésta la cuenta corriente en la que habría d e abonarse el
monto del supuesto préstamo, es evidente que mi
representada nunca recibiría, como en efecto nunca
recibió, dicha cantidad , por no pertenecer la mencionada
cuenta a la sociedad mercantil CLOUDS DE VENEZUELA,
C.A..
En el mismo orden de ideas, encontramos en el ya mencionado
documento una supuesta declaración de CLOUDS DE
VENEZUELA, C.A. según la cual, supuestamente, “se obliga
a devolver la cantidad recibida en préstamo, es decir,…, de
la siguiente manera: A) la cantidad de…, en el plazo fijo d e
Dos (sic) (02) (sic) años, incluidos Dos (sic) (02) (sic)
Trimestres (sic) de gracia, distribuidos de la siguiente forma:
A-1) Durante el período de gracia mi representada pagará
únicamente intereses, mediante Dos (sic) (02) (sic) cuotas
trimestrales, p agaderas a su vencimiento…debiendo efectuar
el pago de la misma, al vencimiento del trimestre
respectivo, contado a partir de la fecha de liquidación del
presente préstamo. A-2) Luego de vencido el período de
gracia mediante el pago de SEIS (06) (sic) CUOTAS
trimestrales…debiendo efectuar el pago de la primera cuota al
vencimiento del primer trimestre contado a partir del
vencimiento del período de gracia y así sucesivamente en
forma trimestral… B) la cantidad de…, en el plazo fijo de
Tres (sic) (03) (sic) años, incluidos Dos (sic) (02) (sic)
Trimestres de gracia, distribuidos de la siguiente manera: B -
1) Durante el período de gracia mi representada pagará
únicamente intereses, mediante Dos (sic) (02) (sic) cuotas
trimestrales pagaderas a su vencimiento,…deb iendo efectuar
el pago de la misma al vencimiento del trimestre
respectivo, contado a partir de la fecha de liquidación del
presente préstamo. B- 2) Luego de vencido el período de
gracia mediante el pago de DIEZ (10) CUOTAS
trimestrales…debiendo efectuar el pago de la primera cuota al
vencimiento del primer trimestre contado a partir del
vencimiento del período de gracia y así sucesivamente en
forma trimestral…” (negritas (sic) nuestras).
Los fragmentos transcritos del texto del documento demuestran
claramente que las obligaciones que se pretenden cobrar
mediante la presente solicitud de ejecución de
hipoteca ESTABAN SOMETIDAS A UNA CONDICION
(sic), la cual no era otra que el banco liquidara el
préstamo. Así lo alegamos expresamente, ya que alegamos
expresamente que la acreditación de ese extremo por parte
del banco actor era vital para la litis, pues daría fecha cierta
del momento en el cual debería comenzar la cancelación del
supuesto préstamo.
Así planteada la situación tenemos que el representante de la parte
accionante no acompañó junto a la solicitud de ejecución
ninguna prueba que acreditara el cumplimiento de esa condición,
por lo que su demanda es INADMISIBLE, a tenor de lo
dispuesto en los ordinales 2° y 3° del artículo 661 del Códi go
de Procedimiento Civil.
Para mayor abundamiento transcribimos parcialmente la sentencia
dictada por la Sala de Casación Civil del Tribunal Supremo
de Justicia, dictada recientemente, y de conformidad con la
cual dicha Sala adoptó una posición clara en r eferencia a esta
materia, y en la que en un caso exactamente igual al que nos
ocupa en la presente causa, declaró inadmisible una
ejecución de hipoteca donde no se acreditó la liquidación del
préstamo.
(…Omissis…)
Sobre la base de lo antes expuesto, solici to mu y
respetuosamente a este Tribunal (sic) se decrete
la NULIDAD ABSOLUTA de todo lo actuado, de
conformidad con los artículos 206 y 212 del Código de
Procedimiento Civil, en concordancia con los artículos los
(sic) artículos (sic) 2, 26, 25, 257 y 49 or dinales 1 y 8 de la
Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, y se
reponga la causa al estado de admisión, y en ese estado de la
causa, tomado (sic) en consideración los razonamientos antes
y utilizando como base legal los artículos 206 y 15 del Código de
Procedimiento Civil, en concordancia con los artículos 660 y
661 (ordinales 2° y 3°), pedimos se declare INADMISIBLE la
presente solicitud de ejecución de hipoteca por ser
condicionales las obligaciones que se pretenden cobrar, siendo que
el banco actor no acreditó con su escrito de solicitud el
cumplimiento de la condición…”.
la cual no era otra que éste liquidara e l préstamo, por lo que en criterio del
recurrente “…la acreditación de ese extremo por parte del banco (sic) actor
era vital para la litis, pues daría fecha cierta del momento en cual debería
los puntos medulare s en que asienta su oposición, pues está alegando que la
efecto la condición alegada por la intimada era cierta o no, pues ello,
de Procedimiento Civil.
D E C I S I Ó N
detectado.
ordenado.
(26) días del mes de julio de dos mil once. Años: 201° de la Independencia y
152° de la Federación.
Presidenta de la Sala -Ponente,
____________________________
YRIS ARMENIA PEÑA ESPINOZA
Vicepresidenta,
________________________
ISBELIA PÉREZ VELÁSQUEZ
Magistrado,
_________________________
ANTONIO RAMÍREZ JIMÉNEZ
Magistrado,
_____________________
CARLOS OBERTO VÉLEZ
Magistrado,
______________________________
LUÍS ANTONIO ORTÍZ HERNÁNDEZ
Secretario,
__________________________
CARLOS WILFREDO FUENTES
Secretario,