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Pintar los sueños: Psicoanálisis y surrealismo

El documento describe las aportaciones del psicoanálisis al surgimiento del movimiento surrealista en el arte. Explica que Sigmund Freud atrajo la atención del poeta André Breton con sus estudios sobre el inconsciente, llevándolo a invitar a los artistas a pintar el mundo interno como los sueños. A pesar de las contribuciones de Freud, él mismo rechazó el surrealismo por romper con las convenciones estéticas de la época.

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Pintar los sueños: Psicoanálisis y surrealismo

El documento describe las aportaciones del psicoanálisis al surgimiento del movimiento surrealista en el arte. Explica que Sigmund Freud atrajo la atención del poeta André Breton con sus estudios sobre el inconsciente, llevándolo a invitar a los artistas a pintar el mundo interno como los sueños. A pesar de las contribuciones de Freud, él mismo rechazó el surrealismo por romper con las convenciones estéticas de la época.

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SOCIEDAD DE PSICOTERAPIA Y PSICOANÁLISIS DEL CENTRO A.C.

SOPAC
Homenaje al Dr. Antonio Santamaría Fernández
SEMBRADOR DE SUEÑOS: EL SUEÑO Y SUS SIGNIFICADOS

“PINTAR LOS SUEÑOS:


EL PAPEL DEL PSICOANÁLISIS EN EL MOVIMIENTO SURREALISTA”
Por

Psan. Maricela Aranda Torres ∗

RESUMEN
La importancia del psicoanálisis para el surgimiento de este novedoso género
artístico no tiene precedentes y pocas veces se menciona dentro de los
ámbitos psi. Los estudios de Sigmund Freud durante la 1ª guerra mundial
atrajeron la atención del médico, poeta y crítico de arte francés André Bretón
quien, entusiasmado con el descubrimiento del inconsciente y su
funcionamiento, invita a los artistas de su época a dejar de pintar lo de afuera,
a dejarse llevar y tener el valor de pintar el mundo interno, los sueños y las
fantasías fundando de esta manera el enriquecedor y revolucionario
movimiento surrealista.
SUMARY
PAINTING DREAMS: The role of psychoanalysis in the surrealist movement.
The importance of psychoanalysis for the emergance of this new artistic genre
has no background on cultural history and its bearly mentioned within the psi
field. Sigmund Freud’s studies during world war 1 captivated the attention of the
french phichiatrist, poet and art critic André Bretón, who was very intrested on
the discovery of unconscious and its functions. He invited many artists of his
era to quit painting reality and the outside world, and start painting internal
world like dreams and fantasy. This made him the founder of the revolutionary
surrealist movement.

                                                                                                               
 Psicoanalista  de  la  Sociedad  de  Psicoterapia  y  Psicoanálisis  del  Centro,  de  la  Asociación  

Psicoanalítica  Mexicana  y  de  la  Asociación  Psicoanalítica  Internacional.    Artista  plástica  mexicana.  
 
“PINTAR LOS SUEÑOS:
APORTACIONES DEL PSICOANÁLISIS AL MOVIMIENTO SURREALISTA”
Por
Psan. Maricela Aranda Torres1

Las aportaciones del psicoanálisis a la humanidad son incuestionables,

su pensamiento ha ofrecido nuevos paradigmas que han cambiado y

enriquecido la visión e interpretación del mundo y resultan imprescindibles para

comprender el comportamiento humano.

Su importancia es de tal magnitud, que los descubrimientos que se

llevaron a cabo con este método constituyen una de las tres2 grandes heridas

narcisistas que la ciencia ha infringido a la humanidad, (Freud, 1916): La teoría

heliocéntrica que fue una ofensa cosmológica en donde primero Copérnico

(Polonia-1473-1543) y posteriormente Galileo (Italiano-1564-1642) nos muestran

nuestra vulnerable pequeñez al afirmar que “La tierra no es el centro del

universo”, herida que aunque ha tardado bastante tiempo en ser asimilada, no

tuvo más remedio que ser aceptada ante la ahora clara realidad; la segunda

propinada por Charles Darwin (Inglés-1809-1882) fue una ofensa biológica al

comprobar, como producto de todas sus investigaciones en ciencias naturales,

                                                                                                               
1  Psicoanalista  de  la  Sociedad  de  Psicoterapia  y  Psicoanálisis  del  Centro,  de  la  Asociación  

Psicoanalítica  Mexicana  y  de  la  Asociación  Psicoanalítica  Internacional.    Artista  plástica  mexicana.  
2  Existen  muchas  otras  que  se  engloban  como  la  cuarta,  una  de  ellas  fue  dada  por  Jean  Paul  Sartre  

como   una   ofensa   filosófico-­‐existencial   al   afirmar   que   “Estamos  entre  dos  nadas:    la  de  antes  de  nacer  
y  la  de  después  de  morir”…  

1  
 
que “El ser humano es el producto de la evolución de especies inferiores”

colocándonos de manera modesta e inamovible como una especie más del

reino animal, esta herida sigue despertando resistencia en no pocos sectores

de la población por lo que tardará más en sanar; finalmente la tercera ofensa

de índole psicológico fue asestada por Sigmund Freud (Austriaco-1856-1945) al

confirmar a través de sus estudios sobre el funcionamiento mental, que “En el

ser humano no gobierna la consciencia ni la voluntad en la gran mayoría de

sus pensamientos y acciones, sino los impulsos más primitivos” poniendo en

tela de juicio el tan valorado e ilusorio libre albedrío.

El psicoanálisis así, revoluciona el estudio de muchas disciplinas como

la filosofía, la antropología, la medicina, las ciencias sociales y por

supuesto…el arte. Sin embargo con respecto a este último probablemente

como analiza Del Conde (2006), Freud mismo contribuyó a que no fuera tan

reconocida la manera en que su teoría incidió en el surgimiento de un nuevo

género artístico. Su postura desaprobatoria para con las obras y los artistas de

vanguardia quedó registrada en cartas y escritos manifestando lo que suele

suceder cuando se rompen esquemas con nuevas y originales propuestas: una

descalificación a todo lo que pretende cambiar el concepto social de lo que

hasta ese momento se considera ético y estético. Su peculiar rechazo por los

artistas –particularmente por los expresionistas- queda plasmada en la cita que

a continuación nos presenta:

2  
 
“Con tanto interés como aversión tomé en mis manos su
librito sobre el expresionismo y lo leí de una tirada(…) Debe
usted saber que en la vida real soy terriblemente intolerante
con los lunáticos; nada más veo lo nocivo en ellos y por lo
que se refiere a estos “artistas” soy, en principio, uno de
esos que usted llama filisteos y pequeñoburgueses”. 3

A pesar de ser un hombre sumamente culto y sensible, reitera esta

autora en su análisis, construye una relación ambivalente alrededor de los

artistas, aceptando como buena solamente la obra de los autores ya

trascendidos que son valorados muy en alto por la sociedad (Da Vinci, Miguel

Angel…). Igualmente pudo haber contribuido a su negativa predisposición, el

hecho de que, no obstante ser uno de los hombres que más ha aportado al

tema de la sexualidad, llevaba una vida y costumbres muy conservadoras,

costumbres opuestas a la forma en que muchos de los surrealistas vivían su

vida en aquel entonces.

En general para Freud el artista es capaz de extraer grandes cantidades

de placer tanto para sí mismo como para los demás:

…”es un introvertido y no está lejos de la neurosis”… Sabe


anudar a (la) figuración de su fantasía inconsciente una
ganancia de placer tan grande que en virtud de ella las
represiones son doblegadas y canceladas, al menos
temporariamente. Y si puede obtener todo eso, posibilita

                                                                                                               
3  Sigmund  Freud-­‐Oskar  Pfister.  (1966).    Correspondencia  trad.  Matilde  Rodríguez  Cabo,  2ª  ed.,  

México:  Fondo  de  Cultura  Económica,  pp  43-­‐44  citado  por:  Del  Conde,  Teresa,  (2006).    Freud  y  la  
psicología  del  arte.    México:  De  bolsillo.  P  118  (Versión  original  1909-­‐1939),  

3  
 
que los otros extraigan a su vez consuelo y alivio de las
fuentes de placer de su propio inconsciente…4.

En el mismo sentido los artistas se sienten perseguidos y juzgados por

quien intenta teorizar y develar los contenidos inconscientes de su creación y

en última instancia de su personalidad. Ello a pesar de que, paradójicamente,

el tipo de arte que realizan está íntimamente vinculado al psicoanálisis, ya que

el movimiento surrealista al que pertenecen se origina a partir de que su

fundador André Breton, quien es filósofo, médico con estudios psiquiátricos y

crítico de arte lee y estudia la obra de Sigmund Freud y los convoca a pintar lo

de adentro, a utilizar la técnica psicoanalítica de la asociación libre para dejar

fluir sus emociones más oscuras a través del pincel o de la escritura automática,

enfatizando así el papel del inconsciente en la actividad creadora de esta

corriente. Breton y Soupault inauguraron el método y publicaron en 1921 Los

campos magnéticos.

Como antecedente, el surrealismo tuvo al movimiento dadaísta. Un

movimiento de ruptura con el concepto de la razón y los postulados del

positivismo, pero es hasta que Bretón se familiariza con la teoría freudiana5 que

dicta su Primer Manifiesto Surrealista en 1924. En él explica su concepto de

                                                                                                               
4  Freud,  Sigmund  (1916-­‐1917)  “Conferencias  de  introducción  al  psicoanálisis”  en  Obras  completas,  

Tomo  XII,  p.  342  .  Ibid.  


5  Es  en  1916  cuando  Breton  se  pone  en  contacto  por  primera  vez  con  los  escritos  de  Freud.  Para  

esos  momentos  ya  había  escrito  algunos  de  sus  más  importantes  artículos:  La  interpretación  de  los  
sueños  (1900);  El  delirio  y  los  sueños  de  la  Gradiva,  de  W.  Jensen  (1907);  Un  recuerdo  infantil  de  
Leonardo  da  Vinci  (1910):  Tótem  y  Tabú  (1913);    Introducción  al  narcicismo    (1914)  y  Estudios  
sobre  metapsicología  (1915).    

4  
 
los vasos comunicantes pretendiendo que restablecen la unión entre el sueño y

la realidad y tienen como fin una transformación social. Le daba así

importancia al significado del sueño como detonante de realidades futuras y no

solo como lo proponía Freud, como realización de deseos y reflejo de las

experiencias pasadas que se guardaron en el inconsciente del soñante. Los

sueños se convierten así en una realidad paralela con sus propios objetos de

satisfacción, mismos que podrían ser proyectados a la realidad objetiva a

través de las creaciones artísticas. Posición teórico-filosófica con la que Freud

no estuvo de acuerdo pero que posteriormente fue retomada y profundizada

por los autores neo freudianos a través del paradigma de la intersubjetividad

aplicada específicamente a la transferencia y a la relación terapéutica. He aquí

la postura de Breton con respecto a los sueños:

“He intentado demostrar en diversas ocasiones,


permitiéndome utilizar para ello ejemplos tomados de mi
vida personal, que si, como lo ha establecido el
psicoanálisis, la actividad del sueño depende
estrechamente de la actividad de la vigilia que lo ha
precedido…de la misma manera la actividad durante la
vigilia procede, al menos parcialmente, de la actividad
onírica anterior. Que el hombre adquiera la conciencia de
la interpretación constante de estas dos actividades, y le
será posible, en el plano sensible, superar el sufrimiento
que engendra en él la lucha entre el principio del placer y el
principio de realidad; en el plano intelectual, reconciliar el
conocimiento intuitivo y el conocimiento racional”6.

                                                                                                               
6  Breton,  André(2005)  (1932).  Los  vasos  comunicantes.  Madrid,  España:  Siruela  

5  
 
Podemos decir, entonces, que entre ambos autores no hubo buen

entendimiento. Los surrealistas de entrada tomaron a Freud como “líder moral”

de su movimiento pero Freud los rechazó y se mantuvo sin comprender el

sentido de su visión como a continuación se aprecia:

“Y ahora una confesión, ¡que debe Usted acoger con


tolerancia! A pesar de que recibo tantas pruebas del interés
que Usted y sus amigos tienen por mis investigaciones, yo
mismo no soy capaz de aclararme qué es y qué quiere el
surrealismo. Quizá no estoy hecho para ello, yo que estoy
tan alejado del arte”. 7

Ello se entiende si consideramos las innumerables veces que tuvo que

pelear para colocar al psicoanálisis dentro del prestigio científico. Por un lado

Freud evitaba todo aquello que oliera a misticismo llegando incluso a expulsar

a valiosos miembros de su grupo por esa razón, mientras Breton pretendía

revolucionar la estética, las relaciones humanas e incluso la política

incorporando a su movimiento elementos que muy bien podían ser científico-

filosóficos o por el contrario místicos y esotéricos. Combinaba por ejemplo, la

técnica de la asociación libre del psicoanálisis con prácticas espiritistas

“…aunque cambiando radicalmente su interpretación: lo que habla a través del

médium no son los espíritus, sino el inconsciente”8.

                                                                                                               
7
Respuesta de Freud a “Los vasos comunicantes” de Breton el 26 de diciembre de 1932.
8
Recuperado de [Link]  

6  
 
A pesar del desencuentro, el psicoanálisis con sus teorías abre un

camino apasionante para indagar y expresar de manera excéntrica y original la

vida emocional del ser humano al tiempo que hace aportaciones que han ido

ampliándose y profundizando la comprensión del proceso creativo.

Retomando el título del trabajo, estrictamente no podemos hablar de

pintar los sueños, porque pintar es una acción llevada a cabo por el yo en

estado de vigilia nutriéndose, por así decirlo, del inconsciente. Sin embargo

existen analogías importantes entre ambos procesos, el del sueño y el del

trabajo el artístico, (Del Conde, 2006). En ambos se presentan mecanismos

de defensa como la condensación, el desplazamiento, la simbolización y

también la censura. Se da la satisfacción inmediata de deseos y la

manifestación a flor de piel de los impulsos así como la participación intensa

del proceso primario. Con respecto al trabajo artístico podemos observar que

se da la regresión al servicio del yo (Kris) y la convivencia armónica entre el

proceso primario y secundario como parte de un evento transicional (Winnicott)

denominado proceso terciario (Arieti, A. Green). El artista pasa, de forma

lúdica y flexible por todos los niveles de conciencia pero a diferencia del sueño,

su intencionalidad es totalmente consciente. Una intencionalidad sublimatoria

que neutraliza la agresión y que va ligada al deseo de reparar y restaurar los

objetos dañados desde lo que Melanie Klein denomina la posición depresiva.

A través de su capacidad creadora el artista destruye, decodifica y re-construye

representaciones internas que enriquecen su experiencia aportando nuevas

soluciones a conflictos psíquicos y brindando una fuente de gratificación

7  
 
emocional tanto para sí mismo como para el espectador. Para Kohut a través

de la creatividad el ser humano puede llegar a sus metas, ideales y ambiciones

apuntalándose en sus talentos y habilidades. Considera que la actividad

artística es placentera por sí misma pues permite admirar a otros y ser

admirado por los demás compartiendo lo más íntimo de su persona.

Podemos concluir entonces, que el psicoanálisis, a través del

surrealismo influyó también por esta vía en la manera en que se concibe el

hombre a sí mismo y modifica y expresa creativamente el modo en que se

relaciona con los otros y en última instancia con el universo.

8  
 
BIBLIOGRAFÍA

Del Conde, Teresa. (2006). Freud y la psicología del arte. México, D.F.: De
Bolsillo.

Fauchereau, Serge. (2008). Los poetas surrealistas en México y Octavio Paz.


San Luis Potosí: Museo Francisco Cossío.

De Tavira, Federico. (1996). Introducción al psicoanálisis del arte. México, D.F.:


Plaza y Valdés.

Freud, Sigmund. (1999). Obras completas. Buenos Aires, Argentina: Amorrortu.


(Versión original 1893-1941).

González Núñez, V. y Nahoul Serio V. (2008). Psicología psicoanalítica del arte.


México: Manual Moderno.

Hooks, Margaret (2007). Edward James y las Pozas. Un sueño surrealista en


la selva mexicana. México: Turner.
Klingsöhr-Leroy (2006). Surrealismo. Madrid, España: Taschen.

9  
 

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