0% encontró este documento útil (0 votos)
139 vistas6 páginas

Resumen - 28410132 Cuando El Fisico Visito Al Biologo

Este documento resume los principales conceptos sobre la circulación sanguínea. Explica que el corazón funciona como una bomba que impulsa la sangre a través de las arterias. Describe los componentes de la sangre como eritrocitos y hemoglobina. También explica cómo se propagan las ondas pulsátiles a lo largo de las arterias y cómo pueden reflejarse, además de conceptos como aneurismas. Finalmente, analiza cómo se asegura la circulación en situaciones de alta aceleración como en cosmonautas.

Cargado por

luis
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
139 vistas6 páginas

Resumen - 28410132 Cuando El Fisico Visito Al Biologo

Este documento resume los principales conceptos sobre la circulación sanguínea. Explica que el corazón funciona como una bomba que impulsa la sangre a través de las arterias. Describe los componentes de la sangre como eritrocitos y hemoglobina. También explica cómo se propagan las ondas pulsátiles a lo largo de las arterias y cómo pueden reflejarse, además de conceptos como aneurismas. Finalmente, analiza cómo se asegura la circulación en situaciones de alta aceleración como en cosmonautas.

Cargado por

luis
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

República Bolivariana de Venezuela

Universidad Central de Venezuela


Facultad de Ingeniería
Curso Introductorio
Sección: 2

RESUMEN
(El físico visita al biólogo - Capítulo VI)

Alumno:
Arabot Quroga 28.410.410

Profesor:
Asdrubal Bravo.
El corazón es un órgano que se comprime y se ensancha para expulsar y admitir sangre, y así engendra el pulso o el
latido que repercutirá en todas las venas palpitantes del cuerpo.

Para llegar a esta conclusión, se plantearon hipótesis y teorías pero la más acertada fue la del médico inglés William
Harvey en 1628, quien estableció que el corazón servía de bomba para impulsar la sangre por los vasos. W. Harvey
calculó la cantidad de sangre que este órgano envía durante cada contracción y resultó que la masa de la sangre que el
corazón expulsa a las arterias durante dos horas superaba considerablemente la masa del cuerpo humano. Partiendo de
este hecho Harvey llegó a la conclusión que el corazón funciona como una bomba hidráulica que retorna siempre la
misma sangre. Como modelo Harvey, empleó no una bomba con válvula ordinaria, sino una bomba especial que, en su
época, se utilizaba para evacuar agua de las minas.

LAS ARTERIAS Y EL PULSO

Actualmente, todo el mundo conoce que el corazón es una bomba que trabaja en régimen de impulso con una frecuencia
de cerca de 1 Hz, el cual dura cada uno aproximadamente 0,25 s, al igual están al tanto que el corazón del hombre
adulto tiene tiempo para expulsar a la aorta cerca de 0,1 dm3 de sangre (desde la aorta la sangre va a parar a vasos
más estrechos que se denominan arterias; y éstas transportan la sangre a la periferia).

Un dato curioso sobre las arterias es que viene del griego que significa “conducto aéreo”; porque si se hace un corte en
tal arteria, ésta, inmediatamente, adquiere forma cilíndrica y se llena de aire. Por lo visto, esta circunstancia,
precisamente, sirvió de causa para dar el nombre tan extraño al vaso sanguíneo. Además es importante mencionar que
las venas de los cadáveres se hinchan mientras que las arterias se aplanan.

LA SANGRE

La sangre es una suspensión de diferentes células en disolución acuosa. La mayor parte de las células de la sangre la
constituyen los eritrocitos. Estos ocupan cerca del 45% de su volumen, y cada milímetro cúbico de la sangre contiene,
aproximadamente, 5 millones de eritrocitos.

Dentro de estos se halla la hemoglobina: un complejo de la proteína globina con el grupo orgánico que contiene el átomo
de hierro. Precisamente la hemoglobina confiere a los eritrocitos su color rojo, y la aptitud de la misma de combinarse
reversiblemente con el oxígeno; permitiendo así que cumpla con su función principal: proporcionar el abastecimiento de
O2 en las células del organismo.

A pesar de que el diámetro de los eritrocitos es de cerca de 8 pm, éstos pueden pasar, sin destruirse, a través de los
capilares con el diámetro igual a 3 pm. Esto se debe a que posee una forma no esférica, y su deformación puede no
acompañarse de variación del área de la superficie de la membrana y, a raíz de ello, el eritrocito, sin dificultad, es capaz
de tomar las más diversas formas. Pero también ha descrito una enfermedad de la sangre que lleva el nombre de
esferocitosis hereditaria en la cual los eritrocitos tienen forma esférica, siendo su diámetro de 6 pm, aproximadamente.
La membrana de estos eritrocitos, durante su movimiento por los capilares finos, siempre se encuentra en estado tenso,
rompiéndose con frecuencia. Como resultado, el número de eritrocitos en la sangre de tales enfermos es más bajo y
éstos padecen de anemia.

El movimiento de la sangre por los vasos es un proceso bastante complicado. La pared de la aorta, análogamente a
todas las arterias, posee alta elasticidad, por esta causa, cuando la sangre entra en la aorta, la misma comienza a
ensancharse y sigue ensanchándose hasta el momento en que la afluencia de la sangre cese. Acto seguido, las fuerzas
elásticas de la pared ensanchada de la aorta, tendiendo a hacerla regresar a las dimensiones iniciales, expulsan la
sangre a la porción de la arteria más alejada del corazón. Esta porción de la arteria se ensancha y todo se repite de
nuevo.
VELOCIDAD DE LA ONDA PULSÁTIL

La onda de deformación de las paredes de la arteria que se propaga a lo largo de ésta, recibió el nombre de onda
pulsátil. Resultó que la velocidad de propagación de la onda pulsátil depende de la elasticidad de la pared arterial y, por
esta razón, puede servir de indicio de su estado durante distintas enfermedades.

Supongamos que la arteria con el diámetro exterior D representa un cilindro lo suficientemente largo (para poder
despreciar los efectos de límites) cuyas paredes tienen el espesor h y están fabricadas del material cuyo módulo de
Young es E, también hay que considerar que la presión P de la sangre en el punto alejado a la distancia x0 y que Q es la
velocidad de propagación de la onda pulsátil.

REFLEXIÓN DE LAS ONDAS PULSÁTILES

Para las ondas pulsátiles, intervienen las zonas de ramificación de las arterias. La onda reflejada del punto de
ramificación se suma a la primaria, y, como resultado, la curva de variación de la presión de la sangre en el vaso,
presenta dos crestas.

Es transcendental señalar que a veces se presentan dos máximos en la curva lo que indica el carácter múltiple de
reflexión de la onda pulsátil.

Ahora debemos indicar que la onda pulsátil reflejada, análogamente a la primaria, viene acompañada de deformación de
la pared de la arteria lo que impide el flujo normal de la sangre. Por esta causa, la reflexión de las ondas arteriales
dificulta el trabajo normal de nuestro sistema de circulación sanguínea.

ANEURISMA

Después de cada contracción del corazón en la aorta aumenta la presión sanguínea, sus paredes se dilatan y por éstas
se propaga la onda pulsátil. Esta dilatación rítmica de la pared se repite cerca de 100.000 veces al día y 2.500 millones
de veces, aproximadamente, durante toda la vida. De principio, la estructura de la pared de la aorta es capaz de resistir
estos golpes hidráulicos rítmicos. Sin embargo, en algunas ocasiones, la pared de la aorta no soporta ya, y comienza a
dilatarse formando el aneurisma.

Una vez iniciada, la dilatación acusa la tendencia a aumentar cada vez más y, finalmente, el aneurisma se rompe lo que
causa la muerte

El lugar habitual donde se forma el aneurisma es en la zona de reflexión de la onda pulsátil desde el lugar de la
ramificación de la aorta. Con la edad esta diferencia aumenta debido al estrechamiento de las arterias periféricas. Como
resultado, la amplitud de la onda pulsátil reflejada incrementa lo que lleva a la mayor dilatación de las paredes de la aorta
en este lugar
El crecimiento del aneurisma es una manifestación de la ley de Laplace, astrónomo y matemático francés quien
descubrió la relación entre la tensión T que dilata la pared del vaso sanguíneo, su radio R, la presión dentro del vaso P y

el espesor de su pared h.

Vasos Sanguíneos

Si las paredes de los vasos sanguíneos poseen rigidez absoluta, la acción de las fuerzas de inercia no conduciría a la
redistribución de la sangre. Los efectos de las aceleraciones en el sistema de circulación de la sangre están relacionados
con la alta extensibilidad de las paredes de los vasos sanguíneos.

Circulación de la sangre en el organismo de la jirafa y la medicina cósmica.

¿Cómo es posible asegurar la circulación normal de la sangre tratándose de un cosmonauta, durante la acción de las
aceleraciones?

La solución más sencilla consiste en disponer al hombre de modo que sus dimensiones en la dirección del vector de
aceleración sean mínimas. En este caso, la presión arterial en las distintas partes del cuerpo se diferenciará
insignificantemente y no tendrá lugar la redistribución de la sangre. He aquí la causa de que los cosmonautas despegan
y aterrizan encontrándose en posición medio sentada.

¿Y si se logra que el piloto ponga un traje muy ajustado entre cuyas capas interior y exterior se encuentre agua?

Durante las aceleraciones, la presión del agua en cualquier porción de este traje variará en la misma magnitud que la
presión en los vasos sanguíneos próximos. No tendrá lugar la redistribución de la sangre. Este traje recibió el nombre de
traje anti-g y se emplea con éxito en la cosmonáutica y en la aviación supersónica.

¿Cuál es la analogía entre la jirafa y el traje anti- g?

La necesidad de llevar en la Tierra un traje de esta índole se explica por la estatura insólitamente alta de este animal que
puede llegar a 5,5 m. El corazón de la jirafa se encuentra a la altura de cerca de 2,5 m, por esta causa los vasos
sanguíneos de sus pies deben soportar la enorme presión de toda esta columna de líquido.

Lo que salva los pies de la jirafa del surgimiento de un edema es que existe entre los vasos de los pies de la jirafa y su
sólida piel una gran cantidad de líquido intercelular el cual, de la misma manera que el agua actúa en el traje anti-g,
previene los vasos contra la excesiva dilatación.

Pero ¿De qué modo en el cuerpo de la jirafa la sangre puede subir al nivel del cerebro, es decir, a 3 m por encima del
nivel del corazón?

Si la jirafa, al nivel del corazón tuviera la misma presión arterial que el hombre, entonces, al nivel de la cabeza la presión
sería ya menor que la atmosférica y la sangre no podría circular a través del cerebro. Por esta causa no es de extrañar
que la jirafa sea «hipertónica». Su presión arterial al nivel del corazón puede alcanzar 50 kPa.

MIDIENDO LA PRESIÓN DE LA SANGRE Y LA VELOCIDAD DEL FLUJO SANGUÍNEO

Uno de los índices principales del trabajo del corazón es la presión con la cual éste impele la sangre a los vasos. Por
primera vez esta presión fue medida por el clérigo inglés S. Halles en 1733. Esto se debe a que consideraba que la savia
de las plantas desempeña en el árbol el mismo papel que la sangre en el animal, y por ello Halles comienza a estudiar la
circulación sanguínea.
Uno de los mayores descubrimientos fue la frecuencia de las contracciones del corazón entre los valores máximo y
mínimo. Concluyo que la presión sistólica correspondía a la contracción del corazón, y la diastólica, a su estado de
relajación.

El método que utilizo y luego propuso Halles para establecer estas frecuencias estaba relacionado con una considerable
pérdida de sangre, sin hablar ya del riesgo para el paciente, por eso mismo muchos años después el médico italiano S.
Riva-Rocci invento en 1896 un aparato que está en uso todavía.

Este instrumento se utiliza de ordinario para medir la presión sanguínea en la arteria humeral. Puesto que la arteria
humeral en el brazo bajado se encuentra al nivel del corazón, resulta que la presión de la sangre en esta arteria coincide
con la presión sanguínea en la parte de la aorta más próxima al corazón. Es decir, se basa en la medición de la presión
exterior necesaria para sujetar la arteria.

Pero posteriormente en 1905, el médico N. S. Korotkov modificó el método de Riva-Rocci de tal forma que se ofreciera la
posibilidad de medir también la presión diastólica de la sangre. Korotkov propuso auscultar las ondas pulsátiles de la
arteria radial con la ayuda de fonendoscopio.

En conclusión y para responder la pregunta, se puede establecer que para realizar el diagnóstico correcto, es necesario
medir la velocidad del flujo de sangre a través de esta arteria (es decir, el volumen de la sangre que pasa por la misma
en una unidad de tiempo).

Uno de los primeros investigadores en buscar una manera para medir la velocidad de flujo de sangre fue el médico y
físico francés Jean Poiseuille, quien estableció la ley de Poiseuille la cual es prácticamente imposible, debido a que es
necesario conocer el diámetro interior de la arteria, los valores de la presión de la sangre en dos puntos de ésta, así
como la viscosidad de la sangre

En la actualidad, la velocidad del flujo sanguíneo a través de los vasos se determina, en la mayoría de los casos,
valiéndose de dos métodos: el método electromagnético y el método de dilución del indicador.

MÉTODO ELECTROMAGNÉTICO

Tiene por base la ley de la inducción electromagnética y consiste en lo siguiente. Si el vaso sanguíneo se dispone en el
campo magnético de modo que el vector de la inducción magnética sea perpendicular al eje del vaso, la sangre al
moverse a lo largo del vaso, atravesará las líneas de fuerza de este campo lo que conducirá al engendramiento del
campo eléctrico. El vector de intensidad del campo eléctrico engendrado será perpendicular al vector de inducción
magnética y a la velocidad de movimiento de la sangre, en tanto que el valor máximo de la diferencia de potencial entre
los puntos diametralmente opuestos del vaso será proporcional al producto de la velocidad del flujo sanguíneo y de la
inducción del campo magnético. Por esta razón, si los parámetros del campo magnético no varían en el proceso de
investigación, el valor de la f.e.m. que se registra debe considerarse proporcional a la velocidad del flujo sanguíneo a
través del vaso.

MÉTODO DE DILUCIÓN DEL INDICADOR

Permite hallar la velocidad del flujo sanguíneo a través del vaso si se conoce la cantidad de indicador (de colorante o de
otra sustancia) introducido en la sangre y su concentración en un punto cualquiera del vaso. En la mayoría de los casos,
como indicadores, se utilizan diversos colorantes inofensivos para el organismo cuyo color se diferencia sustancialmente
del color de la sangre. En estos casos, la concentración del indicador la determinan de modo fotométrico, midiendo al
trasluz la coloración del vaso.
EL COLOR DE LA SANGRE Y LA LEY DE CONSERVACIÓN DE LA ENERGÍA

La ley de conservación de la energía, en su forma más precisa, fue formulada por primera vez en 1842 por el médico y
naturalista alemán J. Mayer. Las circunstancias en las cuales fue descubierta esta ley física eran muy insólitas. En 1840,
Mayer, como médico de barco, emprendió la larga navegación hacia la isla de Java en un buque holandés. El método de
curación más difundido en aquella época fue la sangría, y el médico, con bastante frecuencia, podía observar la sangre
venosa de los enfermos. Y a medida que el barco iba acercándose a las cálidas latitudes tropicales, Mayer se fijó que el
color de la sangre venosa de los marineros comenzaba a tornarse más rojo que en Europa. Este hecho evidenciaba que
en la sangre venosa del hombre en las latitudes meridionales quedaba más oxígeno que en las latitudes del Norte.
Evidentemente, la concentración del oxígeno en la sangre arterial era la misma para distintas latitudes, dependiendo tan
sólo de su concentración en la atmósfera. Basándose en esta circunstancia, Mayer llegó a la conclusión de que el
hombre, en las condiciones del clima frío, consumía más oxígeno. Por consiguiente, para mantener la misma
temperatura del cuerpo cuando hacía frío se necesitaba una oxidación mayor de productos alimenticios Sin embargo,
Mayer comprendía que la energía desprendida durante la oxidación de los productos alimenticios.

También podría gustarte