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Ser y Quehacer Del Equipo de Liturgia

Este documento describe los tres tiempos de la pastoral litúrgica: antes, durante y después de la celebración. Explica la importancia de formar equipos litúrgicos para promover la participación activa de la comunidad y hacer que los fieles se unan a Cristo a través de la liturgia. Detalla las funciones de dichos equipos, incluyendo la preparación, organización y evaluación de las celebraciones para lograr una participación fructífera.
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Ser y Quehacer Del Equipo de Liturgia

Este documento describe los tres tiempos de la pastoral litúrgica: antes, durante y después de la celebración. Explica la importancia de formar equipos litúrgicos para promover la participación activa de la comunidad y hacer que los fieles se unan a Cristo a través de la liturgia. Detalla las funciones de dichos equipos, incluyendo la preparación, organización y evaluación de las celebraciones para lograr una participación fructífera.
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Los tiempos de la Pastoral Litúrgica son tres:

El antes celebrativo suscita la fe y la conversión del corazón (pastoral profética; cfr. SC 9).

El en celebrativo pone en ejercicio la fe y la conversión del corazón como participación en el


único sacerdocio de Cristo (pastoral litúrgica; cfr. SC 10).

El después celebrativo verifica por la caridad la obra celebrada, porque es el fruto o


proyección de la fe y de la conversión alimentadas por el misterio celebrado (pastoral social;
cfr. SC 9-10).

Con estos tres momentos, todo en comunión, la Pastoral Litúrgica es el centro, cima y
fuente de la Pastoral de la Iglesia, integrándose dentro de la Pastoral de conjunto.

La Liturgia

+Es fuente y cumbre de la actividad de la Iglesia (SC 10).


+Inspira, impulsa y alimenta la fe y la vida cristiana.
+Ninguna actividad pastoral es auténtica si no emana de la Liturgia o conduce a ella. (DP
901, 927, 938).

¿Por qué un Equipo Litúrgico?

1. La Iglesia es Ministerial

No ha sido constituida para sí, sino para los demás. Su fundador y cabeza es Cristo: No vine
para ser servido, sino para servir… (Mc 10,45)
Es el lugar privilegiado del encuentro de Dios con su pueblo.
Lugar de encuentro del hombre con Jesús por medio de la fe (en Él) y la acción del Espíritu
Santo.
El Bautismo nos incorpora al Pueblo de Dios que es la Iglesia.
Cada bautizado tiene un papel propio e insustituible dentro de la Iglesia, no es mera
delegación ni simple organización, sino dignidad y capacidad que brotan de su propia
consagración bautismal.

2. La Liturgia: vida de la Iglesia

El cristiano, al ir realizando la salvación de Dios en su vida, hace visible el plan salvífico


divino y se convierte en un instrumento y signo del Reino de Dios.

La Liturgia:

Santifica y transforma al hombre en su interior, lo promueve e impulsa a realizar el proyecto


de Cristo, que es su Reino de Amor. Sus fines son: la glorificación de Dios y la santificación
de los hombres.
Contribuye de un modo específico y primario al desarrollo de la comunidad cristiana.
De aquí surge la necesidad de constituir equipos litúrgicos, que promuevan a la comunidad
en el momento en que unida por el Espíritu en torno a Cristo, eleva al Padre Celestial su
acción de gracias por la salvación recibida y le ofrece el Sacrificio de la Nueva Alianza.
3. El ministerio jerárquico de la Iglesia

En la celebración litúrgica, Cristo, cabeza de la Iglesia se hace visible en la persona del


ministro ordenado, quien actuando in persona Christi, hace posible la acción litúrgica de la
comunidad cristiana. (SC 7, lease)
La asamblea unida a Cristo, participa de su sacerdocio común por medio del bautismo.
El presidente: preside en nombre del mismo Cristo; preside en la unidad y en la diversidad de
los dones que todos, como bautizados hemos recibido.

4. Corresponsabilidad diferenciada.

En la celebración litúrgica todos tienen una acción personal que es propia y común: el
sacerdocio bautismal.
La diversidad de dones otorgados por el Espíritu, crea una serie de funciones personales y
comunitarias, donde se manifiesta la legítima pluralidad de servicios y ministerios para
animarse mutuamente en la fe, la esperanza y el amor.
No hay lugar para espectadores o miembros pasivos.
Cada uno debe realizar aquello que le corresponde en virtud del ministerio o el carisma
recibido y que contribuye a la edificación de la comunidad cristiana.

¿Qué es un Equipo Litúrgico?

Es un grupo de personas cristianas que pertenecen a una comunidad eclesial, y son


conscientes de la importancia fundamental que la liturgia tiene en la vida de su comunidad,
como “cumbre y fuente de la vida de la Iglesia” (SC 10). Buscan promover la participación
litúrgica de la comunidad. El Equipo Litúrgico debe ser coordinado desde la Parroquia.

Para ello:
 Observa y estudia la realidad.
 Estudia el contenido, la espiritualidad, el lenguaje y la dinámica propios de la Liturgia y de
cada celebración.
 Reflexiona la Palabra de Dios y los documentos del Magisterio.
 Organiza y anima las celebraciones litúrgicas.
 Evalúa oportunamente su ministerio.

Está al servicio de la comunidad.


 Debe estar en actitud de servicio.
 Capacitarse técnica y espiritualmente.
 Tener una representación de todos los sectores de la comunidad (sexo, edad, ocupación,
ambiente…).
 Estar al servicio de una comunidad concreta: conocen sus situaciones, necesidades y
expresiones propias; y también expresan su propia personalidad en la celebración de su
fe.
¿Para qué sirve el Equipo Litúrgico?

1. Para promover la participación.


 Consciente
 Activa SC 14
 Plena
 Fructuosa SC 11 en las celebraciones litúrgicas. Y así la fe de la Iglesia se manifieste
viva.

2. Para hacer que el hombre se una a Cristo.

Hacer que el hombre, miembro de la Iglesia, inmerso en el mundo, mediante la celebración


de los diversos ritos, se una a Cristo en el ofrecimiento de sí mismo al Padre para alabarlo,
pedirle perdón y servirlo en los hermanos más débiles, los pobres (EA 12).
Para esto debe:

 Descubrir la realidad humana de la comunidad.


 Ayudar a que esta realidad se vea reflejada en la celebración litúrgica.
 Transformar esa realidad en un compromiso liberador (signo de la Nueva
Evangelización2) y signo de una comunidad nueva en la justicia, fraternidad y amor.
 Captar el sentido de los signos y símbolos de la comunidad, y al mismo tiempo, conocer
el contenido salvífico de los signos que utiliza la Liturgia.

De la vida a la Celebración

a) En la Liturgia, la acción de Dios es animadora, renovadora y responsabiliza a toda la


comunidad con una esperanza liberadora.
b) Este fue el modo de actuar de Cristo en su contacto con el pueblo (multiplicación de los
panes) y el modo de actuar de la Iglesia primitiva (Hech 2,44-47).
c) El Equipo Litúrgico ha de palpar toda la experiencia de la vida humana, en sus diversas
circunstancias: penas, alegrías, acontecimientos personales, familiares y sociales; y en los
diversos niveles: niños, jóvenes, adultos, ancianos para expresarlos por la fe en Cristo.

En la Celebración

a) Los acontecimientos de la vida de una comunidad son llevados a la Liturgia para que, a la
luz de la Palabra y por medio de la acción salvadora del Señor, puedan unirse al misterio
salvífico de Cristo y se conviertan en hechos de salvación.
b) La participación en la celebración no se mide por el número de intervenciones, es algo
más profundo, tanto de parte de Dios como del Presidente y de la Asamblea.
c) La asamblea no puede reducir su acción al hecho de emocionarse por los cantos y el
ambiente agradable; la pura emoción no es fe ni garantiza la participación.

De la celebración a la vida

a) La vida del cristiano que ha participado del misterio de Cristo, fortalece la fe de la


comunidad, ya que, por sus obras se manifiesta ante los demás el poder salvador con que
Jesucristo libera del pecado. (DP 968-970; PO 6; SC 10-11).
Indicaciones generales:

 La efectiva preparación de todas las formas de una celebración litúrgica hágase con ánimo
concorde y diligentemente según los propios libros litúrgicos.
 Según la capacidad y disponibilidad de los miembros de la asamblea, se tendrá en cuenta
su preparación, competencia, carisma y el valor significativo que puedan tener en la
comunidad.
 En cuanto al modo de ir vestidos los que ejercen algún ministerio, se buscará la
conveniencia teniendo en cuenta la santidad misma de la acción y el estilo del lugar.
Siempre ir vestidos digna y decorosamente, evitando todo lo que pudiera parecer
escandaloso, distractivo o menos conveniente.

Ministerios exigidos por la acción celebrativa

a) El Presidente

Expresa sacramentalmente a Cristo, Cabeza y Servidor de la comunidad.


Es el principal ministerio en la comunidad.
Es misionero, enviado a un trabajo y continuador de un servicio: el de Cristo.
Es el primer responsable del buen funcionamiento de la celebración.
Debe conocer y escoger las diversas opciones que presentan los libros litúrgicos.
A él corresponde cuidar que se exprese con claridad la unidad con la Iglesia universal y la
fisonomía propia de la comunidad celebrante.
El criterio básico que debe guiarlo es el bien pastoral de la comunidad, nunca los propios
gustos, la comodidad o la prisa.

b) El Diácono

Entre los ministros, ocupa el primer lugar, ya que es uno de los grados del Sacramento del
Orden.
Tiene sus funciones específicas en la celebración: Anuncio del Evangelio, predicación de la
Palabra de Dios, la oración universal, distribución de la Eucaristía, moniciones sobre
posturas y acciones, etc.

c) La Comunidad

Es signo de Cristo (SC 7), unida a la comunidad universal.


En la Eucaristía, los fieles constituyen la nación consagrada, el pueblo que Dios adquirió para
sí y el sacerdocio real, que da gracias a Dios, ofrece la Hostia Inmaculada y aprende a
ofrecerse con Ella.

Servicios exigidos por las necesidades y circunstancias de la comunidad:

Técnico de sonido
Comentador – monitor
Recepción o acogida o edecanes
Coro
Monaguillos
Acólitos
Lector
Salmista
Colectores, ETC

¿Cómo se organiza el equipo?

El equipo se va formando bajo la autoridad del párroco.


El equipo Litúrgico tendrá en cuenta lo siguiente:
una preparación remota,
una preparación próxima a la celebración,
una revisión del trabajo.

Preparación remota:

La coordinación general siempre depende del Sacerdote encargado.


Motivar a toda la comunidad sobre la importancia y necesidad del Equipo Litúrgico.
Oportunidad para que cada persona pueda escoger un servicio específico.
Capacitación humana
Capacitación técnica
Acompañamiento

Preparación próxima:

Identificar y conocer la Celebración y los diferentes ministerios que requiere.


Cada uno aportar lo necesario para el correcto desempeño de su ministerio.
No olvidar que la celebración es un misterio de fe, es acción del Espíritu Santo, donde no
todo depende de la organización técnica.

Revisión del trabajo:

Evaluar el antes, el en y el después de la celebración, para constatar el verdadero


compromiso cristiano de los miembros del Equipo Litúrgico y de toda la comunidad.

Si se ha marchado bien, hay que seguir con nuevos ánimos. Si no, hay que hacerlo a la luz
de la fe y del itinerario del equipo. El trabajo siempre debe unir.

ALGUNOS SERVICIOS DEL EQUIPO LITÚRGICO

1. Sacristán( MEC’S)

Tareas:

Preparar las vestiduras de los monaguillos, el ornato y mantenimiento del lugar; preparar
objetos y lugares para la celebración, colaborar al ambiente digno, buen participante y estar
al pendiente para lo que se ofrezca, intervenir en lo necesario, coordinarse con todo el
equipo, formarse y formar en la fe, evaluar constantemente su servicio.

Cualidades:
Que sepa escuchar, comprender, dialogar, organizar, conocedor de inventarios, de los ritos,
discreto, efectivo, observador, creyente, previsor, ágil, humilde y con deseos de superación,
buena presentación, amable.

Recursos:

Programas, inventario, control de recursos, etc.

2. Monaguillo

Tareas:

Reunión con el equipo, organización, realizar las acciones rituales en forma consciente y
creyente, estar al servicio del Presidente y demás ministros, participar activamente.

Cualidades:

Constancia, actitud de servicio, de respeto, responsable, puntual, limpieza en su


presentación, capacitación para los distintos servicios, capacidad de formar equipo, atento,
lleno de fe, diligente, con capacidad de diálogo, etc.

Recursos:

Agenda, coordinación en las funciones a cumplir, reunión con el equipo, programa gradual de
formación, etc.

3 Coro

Tareas:

Preparar la celebración con el equipo, elegir cantos apropiados, educar-ensayar cantos,


formarse, cuidar el ritmo de la celebración, animar y dirigir el canto (no desde el ambón),
hacer buen uso del micrófono, respetar el silencio sagrado, vivir la celebración, evaluar.

Cualidades:

Espíritu de colaboración, sensibilidad litúrgica, pedagogía, conocimiento técnico, sobrio no


espectacular, que sepa orar y estar atento, conciencia ministerial, objetivos y humildes.

Recursos:

Programa bíblico, litúrgico, espiritual y técnico, repertorio de cantos, acuerdo previo con el
Presidente, lugar adecuado, reunión con todo el equipo y evaluación.
4. Recepción o acogida o edecanes

Tareas:

Preparar celebración con el equipo, acogida digna, clima de fraternidad, promover la


ambientación gráfica, estar antes de la celebración, favorecer el orden, atento a las
necesidades, etc.

Cualidades:

Constante y consciente de su aportación, previsor, creativo, puntual y no precipitado,


discreción y efectividad, capacidad de integración y coordinación, espíritu de servicio,
caridad, amabilidad, asimilación de su identidad, etc.

Recursos:

Tener una metodología, prever lugares necesarios, medios audiovisuales, organización en


comisiones, equipo de botiquín, buena presentación e identificación, uniforme, evaluación y
reunión con el equipo.

5. Monitor o Comentador

El monitor principal siempre será el Presidente de la Asamblea.

Tareas:

Preparar celebración con el equipo, explicar e introducir la ambientación antes de la


celebración, las lecturas, oración de los fieles, significado de algún signo, presentación de
dones, avisos parroquiales, indicar posturas corporales, exhortar a la asamblea a tener una
buena actitud, animar, cumplir sólo sus funciones, etc.

Cualidades:

Adecuada y progresiva formación, que sepa elaborar moniciones, conocer el momento


oportuno de las posturas corporales, aceptado por la comunidad, responsable, humilde, con
experiencia, etc.

Recursos:

Conocer la estructura de la celebración, prever el material necesario, coordinarse con los


demás miembros del equipo.

6. Lector

Tareas:

Preparar la lectura, conocer el leccionario, probar el micrófono, lugar adecuado, comprender


el mensaje global de las lecturas, que su vida sea de acuerdo a la Palabra proclamada, pasar
al ambón en su momento adecuado, buena presentación externa, leer en forma lenta, con
sentido, entonada, respetuosa de la puntuación y con claridad, no leer lo que está en letra
roja, no decir primera o segunda lectura, acabada la proclamación, después de una breve
pausa pronuncie Palabra de Dios y retirarse con discreción, etc.

Cualidades:

Responsable, capacitado, oportuno y discreto, capacidad de captar el mensaje, congruencia


entre celebración y vida cristiana, auténtico, proclamador: entonación, claridad, ritmo, que se
haya ejercitado en privado y en público, impregnado de la Palabra, objetivo, humilde, espíritu
de superación y sinceridad, capaz de relacionarse con todo el equipo.

Recursos:

Misal propio, prueba y ejercicio previo, ejercicio de taller de lectores y crítica mutua,
evaluación y reunión con el equipo.

7. Salmista

Tareas:

Conocer los textos litúrgicos, capacitación bíblica, litúrgica, técnica de tipo musical y
ceremonial, conciencia clara de su misión al servicio de la Palabra de Dios, colocarse en
lugar adecuado: el ambón, congruencia de vida, etc.

Cualidades:

Responsable, capacidad de escucha, deseos de superación, oportuno y discreto, que posea


el arte de salmodiar, buena presentación, humilde, etc.

Recursos:

Misal propio, programas de formación, lugar apropiado, penetrando en el sentido de los


salmos con la plegaria personal, reunión con el equipo y evaluación.

8. Colector

Tareas:
Preparación con el equipo, tener claro el significado de la colecta, dar a este momento un
valor significativo, organizarse, formación permanente, realizar la colecta en forma ordenada,
ágil y exhaustiva, organizar la procesión con la colecta, al final recoger los dones y la colecta
y colocarlos en su lugar adecuado.

Cualidades:
Espíritu de colaboración, facilidad para el trabajo en unidad, ser signo con la vida del servicio
de justicia-caridad que representa, discreto y efectivo, buena presentación, etc.

Recursos:
Programa de preparación, señalar criterios en cuanto al número, presentación, tiempo,
coordinación y preparación previa, lugar adecuado, evaluación y reunión con el equipo.

Common questions

Con tecnología de IA

Un Equipo Litúrgico es un grupo conformado por cristianos que reconocen la importancia fundamental de la liturgia en la vida de la comunidad, describiéndose como la "cumbre y fuente de la vida de la Iglesia". Su función principal es promover la participación litúrgica consciente, activa, plena y fructuosa de la comunidad, reflejando la realidad humana de la comunidad en la celebración y transformándola en un compromiso liberador. Esto se logra organizando y animando las celebraciones y buscando la capacitación técnica y espiritual adecuada .

El bautismo incorpora a los individuos al Pueblo de Dios y cada bautizado, por medio de su sacerdocio común, desempeña un papel distintivo e insustituible en la liturgia. Esta participación no es simplemente una delegación ni organización, sino una dignidad y capacidad que surge de su consagración bautismal. Así, todos están llamados a una acción personal y comunitaria, demostrando que el bautismo otorga un derecho y una responsabilidad a cada individuo de contribuir y enriquecer la vida litúrgica y comunitaria .

La música elegida para la celebración litúrgica debe prepararse y educarse para ajustar el ritmo de la celebración, respetando el silencio sagrado y viviéndose como un servicio ministerial. Las características deseadas incluyen espíritu de colaboración, sensibilidad litúrgica, pedagogía, conocimiento técnico y humildad. La música tiene la tarea de acompañar la oración y la reflexión, evitando el espectáculo, contribuyendo así a una atmósfera que favorezca la devoción y participación de la comunidad .

La corresponsabilidad diferenciada en la liturgia refiere a la acción personal y común de todos los bautizados a través del sacerdocio bautismal. Esto se manifiesta en la diversidad de dones otorgados por el Espíritu que genera múltiples funciones personales y comunitarias, asegurando pluralidad legítima de servicios y ministerios. No hay espacio para espectadores pasivos; cada miembro debe contribuir según su ministerio o carisma, fortaleciendo la participación activa y edificando la comunidad cristiana .

El Equipo Litúrgico sigue un esquema de preparación remota, preparación próxima y revisión del trabajo. La preparación remota incluye motivar a la comunidad sobre la importancia del equipo, capacitación técnica y humana, y acompañamiento. La preparación próxima identifica los ministerios necesarios para cada celebración. La revisión del trabajo evalúa si el equipo y la comunidad han cumplido su compromiso cristiano, permitiendo así mejorar futuras celebraciones. Este método asegura que las celebraciones sean efectivas, unificadoras y reflejen el compromiso comunitario .

Los tres momentos de la Pastoral Litúrgica son el antes celebrativo, el celebrativo, y el después celebrativo. El antes celebrativo suscita la fe y la conversión del corazón (pastoral profética); el celebrativo pone en ejercicio la fe y la conversión del corazón mediante la participación en el único sacerdocio de Cristo (pastoral litúrgica); el después celebrativo verifica por la caridad la obra celebrada como fruto de la fe alimentada por el misterio celebrado (pastoral social). La Pastoral Litúrgica es el centro, cima y fuente de la Pastoral de la Iglesia, integrándose dentro de la Pastoral de conjunto .

El Presidente tiene el deber de expresar sacramentalmente a Cristo, Cabeza y Servidor de la comunidad. Es responsable de que la celebración funcione correctamente, seleccionando opciones litúrgicas adecuadas según los libros litúrgicos para asegurar la unidad con la Iglesia universal y la identificación propia de la comunidad celebrante. Su principal criterio debe ser el bienestar pastoral de la comunidad, evitando basar sus decisiones en gustos personales o comodidad. Su desempeño guía el buen desarrollo espiritual y la cohesión de la comunidad cristiana durante la liturgia .

El Diácono tiene un rol prominente en la liturgia al estar dentro del Sacramento del Orden. Sus funciones incluyen la proclamación del Evangelio, la predicación, dirigir la oración universal y la distribución de la Eucaristía. Su papel en las moniciones sobre posturas y acciones contribuye significativamente a orientar y estructurar la participación de la asamblea, asegurando que cada parte de la celebración se desarrolle de acuerdo con la litúrgica prevista .

El Monitor o Comentador tiene la responsabilidad de explicar e introducir a la asamblea durante las celebraciones, señalar los momentos de las lecturas, la oración de los fieles y la presentación de los dones, y guiar en las posturas corporales y actitudes adecuadas. Aunque el Monitor principal es el Presidente, su función es esencial para que la asamblea comprenda y participe conscientemente en los ritos. Este rol asegura que todos comprendan el significado de cada parte de la celebración, fomentando una participación iluminada y comprometida .

Los acontecimientos de la vida de una comunidad se llevan a la liturgia para que, iluminados por la Palabra y mediante la acción salvadora del Señor, se unan al misterio salvífico de Cristo y se conviertan en hechos de salvación. El proceso implica más que intervenciones múltiples, es un fenómeno profundo que involucra tanto a Dios como al Presidente y a la Asamblea. Esto transforma las realidades cotidianas en actos participativos y significativos de fe, esperanza y amor .

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