BIÓSFERA
ACTITUD, NOS TOCA A NOSOTROS
La propia biósfera es un ecosistema en el cual se desenvuelven la población humana y todos los demás seres vivos
del planeta.
Desgraciadamente, muchas actividades del ser humano rompen el equilibrio en los ecosistemas naturales locales
que afectan a la biósfera de la cual forman parte. Este proceso de deterioro de los ecosistemas ha generado graves
problemas ambientales que están afectando el equilibrio de la biósfera.
Como ejemplo se pueden citar: la destrucción de bosques, la pérdida de suelos agrícolas, la contaminación del
suelo, del aire, del agua y de los alimentos, la destrucción paulatina de la capa de ozono.
¿Qué podemos hacer para el beneficio personal y de nuestro planeta? Aquí sugerimos algunas ideas.
Ser conscientes de los efectos ambientales, de las opciones en el consumo cotidiano de alimentos y otros
productos agrícolas.
Apoyar a los productores locales de alimentos tanto como sea posible comprando sus productos.
No consumir especies en peligro de extinción y no participar en la compraventa clandestina de animales.
Comprar bienes producidos de manera sostenible y también cosechados para el beneficio propio y del
planeta.
Cultivar plantas que produzcan polinizadores.
Reciclar los desechos de alimentos por medio del compostaje.
Reducir el consumo del agua, de los fertilizantes, de los plaguicidas, de los herbicidas, de los fungicidas y
las aplicaciones en el jardín a niveles mínimos.
LA BIOSFERA
La biósfera es la parte de la Tierra ocupada por los seres vivos. Es una capa relativamente delgada que está
formada por los océanos, lagos y ríos, la tierra firme y la parte inferior de la atmósfera, que es capaz de mantener
la vida en el planeta.
Es decir, incluye el agua, el suelo y el aire. Está compuesta por elementos bióticos y abióticos, y abarca todos los
ecosistemas presentes en el planeta.
Los componentes bióticos son todos aquellos que tienen vida: plantas, animales y el resto de los seres vivos. Los
seres vivos dependen de sus relaciones entre sí y con el medio abiótico.
Los componentes abióticos son todos aquellos que no tienen vida. Entre ellos, el aire, el suelo, el agua, la luz, los
minerales, las rocas, entre otros. Los factores abióticos son de gran importancia para la vida y para el desarrollo de
los seres vivos como los microorganismos, las bacterias y los virus. Estos seres vivos sólo sobreviven en presencia
del oxígeno, con alimento y calor suficientes. Casi todas las formas de vida se encuentran sobre la superficie de la
Tierra o cerca de ella y en los mares y océanos, en los primeros 150 m de profundidad. En otros lugares, las
condiciones son menos adecuadas para la vida.
Las capas superiores de la atmósfera tienen poco oxígeno. Las cumbres montañosas resultan demasiado frías y
ventosas. Por debajo de los 1000 m, el agua de los océanos y los mares resulta muy oscura y fría para que las
algas, alimento de muchos animales marinos, sobrevivan. Sin embargo, algunos animales están adaptados a la vida
en los hábitats más duros.
Las partes fundamentales de un ecosistema las constituyen los productores (plantas verdes), los consumidores
(herbívoros y carnívoros), los organismos responsables de la descomposición (hongos y bacterias), y el componente
no viviente o abiótico, formado por materia orgánica muerta y nutrientes presentes en el suelo y el agua.
Un ecosistema natural puede permanecer en su estado original de equilibrio durante centenares de años, si no es
alterado por desastres naturales, por cambios climáticos o por la acción de los seres humanos.