50%(2)50% encontró este documento útil (2 votos) 560 vistas247 páginasHidalguia
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Hidalguia
NUMERO EXTRAORDINARIO DEDICADO
A HISPANOAMERICA
LA REVISTA DE GENEALOGIA, NOBLEZA Y ARMAS
ANO XXII MAYO - JUNIO 1974 N.° 124
MADRIDCASTRO (C. 8. I. C.)
¥
Duque de Medinaceli, 4, 4."
INDICE
Pags. Pags.
EDITORIAL. ARCHIVOS Y BIBLIOTECAS.
Las Reales Provisiones 5 LUIS BAEZ DIAZ.
otros lugares . 209 Peculiaridades de tos Archivos Parvo-
Hates en. Venezue 385
GRANDEZAS Y TITULOS DEL REINO. quiaies en Venezuela
JULIO DE ATIENZA, Baron de Co-
hos de Belchite. ANTONIO DE VARGAS ZUNIGA,
Titulos nobiliarios de Puerto Rico 303 Marqués de Siete Iglesias,
Familias americanas en las Tablas Ge-
LEGISLACION Y_DOCTRINA NOBILIARIA, nealigicas de D. Luis Salazar y Cas-
LUIS LIRA MONTT. tro a 408
Privitegio de Nobleza a la profesion
de ta Mineria en Indias - 808 © CASAS NOBLES ESPANOLA
VICENTE DE CADENAS ¥ VICENT. PEDRO ROBLES CHAMBERS.
Cémo se solventaban los pleitos de Hi- Don Pedro Florentino de Santander
dalguia y Leyes por las cuales se han de la Pena, un guayaguileno ilustre
vonido rigiondo 533 descendiente del Capitdn don Jerénimo
de Santander y Paganos, Caballero de
La Hiparavts, ruNpAMENTO. DE LA No- fs Ontos do Bentiogs ae 493
LEZ.
SEB ANDRO DEL CALANALS BE © JURISPRUDENCIA NoBIEAARIA.
BER. , 29 ‘ADOLFO BARREDO DE VALEN-
La Hidalguia y et espiritu democratico. 329 ZUELA.
PIFDRAS ARMERAS EN CASAS SOLARES. Sentencia de 22 de febrero de 1972, Ti-
JORGE DE ALLENDESALAZAR Y tulos. nobiliarios: caducidad: impres-
ARRAU, criptibitidad det mejor derecho genea-
3st Ligico. Sentoncia de i do julio de 1972
La Torre de Ercilla y sus Schores .
NOBLEZA EN ESPANA, HISPANOAMERICA
¥_PILIPINAS.
EDGAR JUAN APARICIO, Marqués
de Vistabella.
La Novleza en ta antigua Capitania
Generat del Reino de Guatemata
RAFAEL NIETO Y CORTADLLAS.
La esposa det Libertador y su + Haale:
Los Rodriguez de Toro .....
‘HIsOspALGO E INPANZON!
MANUEL DE ARANEGUI Y COLL.
Apellidos vascos entre los asistentes al
Cabildo de 22 de mayo de 1810 en Bue-
MOS ALPES or cceceveree
HUGO FERNANDEZ DE BURZACO.
“EL gran pecador Bernardo” y su fa-
milia en el Buenos de los siglos XVI
y XVID iba
DIANA, Artes Graficas, Larra, 12. Madrkl.—
401
447
1974
*
Titulos Nobiliarios: Legislacién arago-
nesa; pasesion, prescripcion. Sentencia
de 22 de septiembre de 1972. Titulos
nobiliarios: Rehabititacion, sucesion re-
anlar; sin’ porjuicio de mejor derecho. 491
HERALDICA,
FRANCISCO DE CADENAS, Conde de
Gaviria.
Sellos Carlistas. Catdlogo de los con-
servados en la Serie ite Selloe Munici-
pales det Archivo Histérico Nacional. 513
PRUEBAS DE NoBLEZA ANTE LAS REAL
CHANCILLERIAS, AUDIENCIAS Y CONCEIOS.
FERNANDO TOSCANO DE. PU!
LLES,
Principales apellidos citados en tos €:
pedientes de Hidalguia del Archivo mu-
pal de Cadiz .... . ve BBB
Dep.
+ M. 50.1088Hidalguia
PUBLICACION BIMESTRAL
NUMERO EXTRAORDINARIO DEDICADO
A HISPANOAMERICA
Director: VICENTE DE CADENAS Y VICENT, Cronista Rey de Armas
Diraccién y Administracién: Calle de Atocha, 91-Madrid (12)
ANO Xxil MAYO - JUNIO 1974 N° 124
MADRID
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TLUK-J8)
si HNCARTAS AL DIRECTOR ¥ COMUNICADOS DE LA DIRECCION
‘+ “HIpaLGUtA” ALCANZA LA MAYORIA DE BDAD.—XXI afios hace que aparecié,
el primer mimero de la Revista, afios que Hevan anexa la mayoria de edad y,
en fecha tan significada, lo quiere celebrar publicando el nimero de su ani-
versario dedicado ja Hispanoameérica, a nuestros hermanos que para alli se
fueron con sus inquietudes y alli fundaron pueblos y raza con todo lo que a
esas fundaciones va unido. Este extraotdinario leva el espaldarazo de los
mejores investigadores y cultivadores de nuestras Ciencias en Hispanoame-
rica a quienes se les suplicé colaboracién que, casi dnénimemente, han remi-
tido pata realzar con sus firmas esta publicacién de Genealogia, Nobleza y
Armas que, por su interés ha aleanzado en breve tiempo un calificado y en-
vidiable prestigio entre todas las de su especialidad.
Plumas ya antiguas en esta Revista alternan con otras nuevas en los dife-
rentes trabajos que, a través de sus nimeros, mantienen el interés y el pres-
tigio de nuestra Publicacién, Afortunadamente un grupo de jévenes cultiva-
dores de las mismas se va sumando a las tareas de quienes Nevamoa el timén
de esta nave lo que nos congratula porque, en un dia més o menos lejano, se ha
de produeir el cambio en esta Revista y en todas las obras inspiradas por sus
fundadores,
Firmes y con prestigio inigualado estén ellas porque cada una reposa en
Ja verdad, en la entrega sin engao y sin reservas y, en la realidad de los
hechos, Verdad, entrega y realidad ha sido el norte de cuantos, en el ya lejano
1953 fundames' esta Revista entre el excepticismo y la compasién, Excepti-
cismo por parte de quienes nos desconocian, compasién por parte de los san-
tones de estas ciencias, Al cabo de cuatro quinquenios quienes nos desconceian
hos conocen y creen firmemente en nosotros, en nuestra entrega, en nuestra
verdad y en riuestras dealidades. La compasién, sin embargo, se la tenemos que
tener nosotros a los santones que han sido incapaces de crear nada positivo y
solamente el vacio se halla en torno a ellos.
En este afio, hemos perdido queridos colaboradores que se unen a quienes
nos dejaron anteriormente y a quienes todos tenemos miy presentes en nues-
tras oraciones y en nuestros afanes, en nuestros recuerdos ¥ también en nues-
tras meditaciones, Ellos nos dieron aliento y consejos en los momentos dificiles
de los comienzos y, eso nunca lo podremos olvidar, Para substituirios se han
ido sumando otros nuevos con sus inquietudes y sus trabajos que, para el ma-
flana, representan el porvenir de nuestros afanes,
Recordamos una vez més a los queridos lectores de HIDALGUIA que han sa-
bido comprender Ja dificultad de una publicacién de este género y con su
ayuda constante la han hecho posible y continua y nuevamente les agradece-
mos su apoyo reconociendo cuanto valen su confianza y su asistencia.
¥, por ditimo, agradecemos muy de verdad a todos los colaboradores que
tan desinteresadamente lo vienen haciendo en estas paginas y que, gracias &
su pluma y a su prestigio, les hacen posibles.—E! Consejo de Redaccién,
* CONGRESO MUNDIAL Dp ORDENES EN ENTREDICIO. — Convocado por el
Gran Maestre de una de ellas, se celebraré bajo otra advocacién, una reunién
universal de pseudo érdenes nobiliarias y de cofradias semejantes en este pré-
ximo otofio, posiblemente en las proximidades de Madrid, en donde uno de los
Factores mas calificados de ellas posee una bonita y extensa finca en la Vega
del Tajo.
A ella suponemos que acudirén represeatantes de todas las que, por gracia
magistral, se han erigido en paladines de la Nobieza y en depositatios de sus
tradiciones.
En reuni6n, a la que si nos es posible procuraremos asistir, nos encontrare-
mos caras muy conocidas de nobles de guardarropia, enfundados en vistosos y
adornados mantos, tocados de emplumados bonetes y condecorados con las
fantasfas mas complejas de fina bisuteria y de finisima chatarra, Todos, novles
de opereta, reunidos en un Congreso que mas a de tener de guasa que de otra
260cosa, donde las ponencias serén \algo de carcajada y el desarrollo del mismo,
tendré de ntimero circense. Todo ello amparado por facetas muy diferentes a
la realidad del contenido que se reune en sus fantochadas, Figuraran nombres
rimbombantes para atraer a los incautos y con hechos ciertos para despis-
tara los ingenuos, De todas formas de esa reunién saldrén monstruosidades,
producto de imaginaciones calenturientas, fecundas para el mal y muy poco
inelinadas a nada bueno para le verdad en que se amparan. Da profunda pena
que personas serias, graves, ain no hayan calado a esos explotadores de la
‘Yanidad cuyo comercio discurre en excluisvo beneficio propio, tratando de con-
fundir y de equivocar a los simples y sencillos que son les ‘inicos y puténticos
poseedores de la verdad que encierran esas cofradies y esas Instituciones de
las cuales se han apoderado unos cuantos desaprensivos, llenos de fantasia
ara la explotacion de la vanidad humana por medio de la concesién de vene-
ras, para prender de los inadecuados mantos y bonetes aplicados a Institu-
clones que jamas los poseyeron.—Y. de C.
* DISTINTIVO DE LA CASA DES. A. R. BL. PRINCIPE DE Espa8a— El “Boletin
Oficial del Estado”, de 13 de mayo de 1974, numero 114, publica ia siguiente
Orden de la Presidencia de Gobierno.
hc a seen
TITULOS NOBILIARIOS
Sucesiones.
® CASA LASQUETTY, Conde de—Don Antonio Francisco de Paula de
Porlier y Jarava, por fallecimiento de su padre don Antonio Ignacio de Por-
ler y Ugarte (22 de mayo de 1974).
® ECHEVARRIA DE LEGAZPIA, Conde de. — Don José Echevarria
Aguirre, por fallecimiento de su padre don Patricio Echevarria y Elorza (22
de abril’ de 1974).
® TORRE MANZANAL, Marqués de. — Dofia Almudena Salamanca y
Suelves, por fallecimiento de’ su padre don José Salamanca y Laffitte (1¢ de
mayo de 1974).
‘» XAUENN, Conde de—Don Démaso Fernando Berenguer y Roig, por
fallecimiento de sa abuelo don Démaso Berenguer y de Elizalde (14 de mayo
de 1974)
Peticiones de sucesion,
BENAZUZA, Conde de.—Dofia Maria Rosa Tous de Monsalve y Ceba-
Hos-Zaniga, por fallecimiento de don Ramén Ceballos-Zifliga y Cabeza de Va-
ca (22 de mayo de 1974).
‘© CASA-CONCHA, Marqués de—Don Mariano Fontecilla de Santiago
Concha, por distribucién de su madre dofta Olivia de Santiago Concha y Val-
dés (23'de abril de 1974).
® MIRAFLORES DE LOS ANGELES, Conde de.—Don Ignacio Sanchez
de Tbargilen y Villalén-Daoiz, por fallecimiento de su tio don Jerénimo Villalén
Daoiz y Halcon (26 de abril de 1974).
® "ROCAFUERTE, Marqués de——Don Enrique Fontecilla Lira, por distri-
bucién de su abuela dofia Olivia de Santiago Concha y Valdés (23 de abril
de 1974). i é
® AJORREMAYOR, Marqués de, — Don Francisco Benjuiea Cabeza ‘de
Vaca, por cesion de su madre dofia Matilde Cabeza de Vaca Garret (10 de
mayo de 1974),
Peticiones de rehabititacion.
® ALMENDARES, Marqués de. (Concedido a don Miguel Antonio Herre-
ra _y O'Farril en 14 de diciembre de 1842).—Dofia Serafina Diago y de Car.
denas (21 de mayo de 1974),
202© MIANA, Marqués de. (Concedido a don Tomds de Pomar en 11 de o¢-
tubre de 1706).—Don Julian Juste y Gonzdlez-Bernard (11 de mayo de 1974)
® VALDEFUENTES, Marqués de. (Don José Manuel de Znlueta y Car-
vajal (23 de abril de 1974),
Convocatoria de diversos peticionarios a un mismo Titulo
® BANOS, Duque de. Con Grandeza de Espafia (Rehabilitacién) —Don
Jaime Maria Goyanes y Blanco, don Joaquin Otero Goyanes, don Juan de la
Mata Lépez de Meneses y dofia Asuncién Delgado y Sénchez de Ibargiien
U2 de mayo de 1974).
© JURAS REALS, Baron de, (Rehabilitacion)—Doha Maria Victoria
Sabater y de Sarriera, don Daniel Eguiguren Rudolphy, don Luis Maria Moxé
y Martinez, don Salvador de Moxé Ortiz de Villejos y don Sergio Larrain Iza-
gulrre (10 de mayo de 1974).
@ SAN BUMNAVENTURA, Conde de (Rehabilitacién). — Don Alfred
Rodriguez del Valle, don Alberto Carlés Blat, don Fernando del Valle Ler-
sundiy don Franciseo Javier del Valle Gréu (11 de mayo de 1974)
@ SAN MIGUKL DAS PENAS, Marqués de. (tehabilitacion) —Don
Diego de Alcalé de Otero y Zuleta de Reales y dona Victoria Bugenia Fer-
néndez de Cordoba y Fernandez, de Henestrosa (28 de mayo de 1974)
@ SAN NICANDRO, Principe de, Con Grandeza de Espafia, Con la Dig-
nidad de Duque, (Rehabilitacién). — Dofia Soledad Martorell y Castillejo y
dofia Marfa de la Concepcion Martorell y Castillejo (21 de mayo de 1974).
© SANTA COA, Marqués de. (Rehabilitacién).—Don Ramén de Noriege
y Labat y don Joaquin Martinell Cisteré (23 de abril de 1974)
@ SOLAR DE MERCADAL, Marqués del. (Sucesion). — Don Manuel de
Bustamante y de la Gandara y don Antonio Gonzélez-Mora y Ferrer (10 de
mayo de 1974)
® ViuAd DEL TAJO, Margués (Sucesién)Don Ignacio Sénchez
Ibargiien y Benjumea, don Manuel Haleén y Villalén-Daoiz y don Fernando
Haleon y ‘del Cubillo (27 de mayo de 1974).
® VILLAVERDE LA ALTA, Conde, (Sucesién)—Don Luis de Olivares
y Bruguera, don Fernando Aguayo y de Escalada, dona Catalina Domin-
gucz y Pérez de Vargas y don Tello Gonzdlez de Aguilar y Enrile (28 de
mayo de 1974).
Convocatoria de diversos peticionarios de reconocimiento de Titulo Carlista
® ALPENS, Marqués de—Don wusebio de Puig y Conde y don Antonic
Cuyas y Lagrifa Savalls (25 de abril de 1974).
© BARRAUTE-HERRASTI, Conde de. —- Don Francisco de Andrada-Va-
derwilde y de Barraute y don José Luis Andrada-Vaderwilde y Contreras (23
de abril de 1974),
ORDEN de 30 de abrit de 197} por la que se aprueba el distintivo de la Casa
de Su Alteza Real el Principe de Espaia,
Los servicios del personal militar de la Casa de Su Alteza Real el Principe
de Espafia merecen ser reconocidos mediante un distintivo especial, que cali-
fique y premie a los que formen parte de ella y sirva de timbre de honor a
quienes puedan luego ostentarlo.
En su virtud, esta Presidencia del Gobierno dispone
Primero —Corresponderé el uso del distintivo & todos los Generales, Jeses,
Oficiales y Suboficiales que formen parte de la Casa de S. A. R. don Juan
Carlos de Borbén, Principe de Espafia.
Adquirirén el’ derecho al uso del mismo, con carécter permanente, todos
aquellos que hayan estado destinados en la Casa durante dos afios consecutivos.
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availablede un centenary medio de trabajos referentes a estas ciencias, en donde,
desde 1993, dirige la Revista HIDALGUIA
Ssu seis afios consecutivos de residencia en Italia inician ahora Shs frutos
en una labor silenciosa y eficaz de dar a conocer —cosa en que nadie se ha
molestado— nuestra presencia en aquella peninsula.
El Saco de Roma es un apasionante tema, olvidado, por no decir descono-
cido, del principio de nuestro predominio en Europa. La obra es un estudio
comparativo de este acontecimiento al que une varios documentos inéditos,
otros poco conocidos y varios textos de los autdfes que han tratado la materia,
con deducciones sencillas y eficaces para la comprension de un momento que,
sin esas consideraciones, se hace muy dificil de situar con el criterio que pre-
side nuestra mentalidad actual.
Describe ef Saco de Roma en todo el centro de la obra, lo precede unas
sucintas narraciones de eémo se hallaban los Estados de que se componfa la
peninsula itdlica y, lo concluye con cuanto se obtuvo como consecuencia cons-
tructiva de esa accién militar tan reprochada, pero tan desconocida en sus
causas y consecuencias—A. A. L,
CADENAS Y VICENT, Vicente de: Bibliografia del “Saco de Roma de 1527 por ci
Ejéreito de Carlos V", existente en la Biblioteca del autor. Madrid“ Himat-
UIA. 1974, 32 pags.
Refleja esta bibliografia lo que, en materia de lo enunciado, posee el autor
de este folleto en su importante Ribliotera aue, a través de las vicisitudes que
narra en el mismo ha ido logrando formar desde el afio 1928 que, por circuns.
tancias particulares tuvo que residir en Italia durante seis afios.
A través de sus paginas describe las peripecias de su formacién a Io que
el comentarista afiade la importancia de la misma, constituida por mas de
diez mil volimenes sobre obras referentes a la dominacién de Espafia en
Italia, conjunto de obras que la erigen en tnica y principal de la citada
materia—A. A. E.
CabENAS ¥ VICENT, Vicente de: Distritos y Barrios de Madrid. Madrid, HIDAL-
UIA, 1974. 82 pags, planos. 100 pesetas,
En virtud de lz nueva distribucion territorial, Madrid ha quedado dividido
en 18 distritos, con un total de 120 barrios. Por medio de planos se agrupan
en uno solo Ios barrios de que se compone cada distrito, y como éstos, corres-
ponden en sts limites a las antiguas demarcaciones, se puede siempre ubicar
la situacién antigua de los mismos. Cada barrio va con los lindes y nombres
de las calles de sus limites, lo que se reflefa igualmente en los Distritos. Re-
viste una indudable utilidad para la situacién de los diferentes Registros Ci-
viles de la Capital y por extensién, de sus Parroquias.—A. A. L.
CasTA8os, Francisco Javier: Archivos del Mustre y Real Colegio de Abo-
gados de México, México, Guadalajara, 1973. 8 paginas.
‘Trabajo de interés, pues en 61 se recogen los expedientes de los abo-
gados mejicanos a partir de 1762, figurando en ellos su genealogia inme-
diata y, an varios de ellos, informacién de limpleza de sangre —V. de C.
LENCO DE GRANDEZAS Y TITULOS NbBILIARIOS ESPANOLES, — Recoptlado y
redactado por Ampelio Alonso; Julio de Atienza, Barén de Cobos de Belchite,
y Vicente de Cadenas y Vicent. Madrid. Faiciones de Ia Revista Hrmatcrts
Diana, 1974. 808 paginas. 600 pesetas,
Acaba de aparecer la séptima edicién de Grandezas y ‘Titulos Nobiliarios
Espafioles 1974. Con diferentes tipos y tamafios de letras, para resaltar y des-
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availableLAS REALES PROVISIONES Y SU HUELLA EN OTROS
LUGARES
Sobre la validez de las reales provisiones como acto positivo
de Nobleza, existe un error fundamental, pues las Reales Provi-
siones, aunque sean originadas por un pleito de caracter nobilia-
rio, no significan que el pleito para el cual han sido dadas este
resuelto y solventado, sino que, precisamente con esa Real Pro-
vision se solia iniciar el mismo que luego, se concluia 0 quedaba
olvidado.
La Real provision es el primer acuerdo de la Sala de los Hijos-
dalgo para iniciar el pleito, teniendo en cuenta la demanda del
postulante presentada ante el Tribunal por su procurador.
La Real provision de Hidalguia es el verdadero acuerdo de la
Sala, por la cual se confirma y reconoce la Hidalguia del postu-
lante. Entre ambas puede haber muchas reales provisiones: para
la vista de ojos, para la confirmacién de documentos, para la
comprobacién de los mismos, para el examen de testigos, para la
ampliacién de prueba y para’ cuanto tuvieran a bien los Alcaldes,
primero, y los Oidores, en el primer recurso de las reales Audien-
cias y Chancillerias.
La Real provision de un mismo acuerdo; dé Hidalguia, leva
aneja su ejecucion en el Concejo contra el cual se efectuo ei li-
tigio. Unas veces este se conforma, como casi siempre solia suce-
der, con la Sentencia de los Alcaldes, pero otras, las menos, ape-
laba ante los Oidores y las menos, atin, ante los Oidores en
Revista.
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availableTITULOS NOBILIARIOS DE PUERTO RICO
Por JULIO DE ATIENZA
Barén de Cobos de Belchite, Conde del Vado Glorioso
Don Carlos IV, en 13 de noviembre de 1790, hubo de dictar
una Real Cédula por indicacién del Fiscal del Real Consejo de
Indias don José de Cistue, ordenando a los Virreyes y Audiencias
que no se concediese titulo alguno a los residentes en Indias sin
que llevasen justificacion hecha en la Audiencia de su distrito
y de los de su mujer si fuese casado, de los servicios prestados
de ser hijodalgo de sangre o de privilegio de sus enlaces de familia
por el pretendiente y rentas que gozase, ete.
Numerosos son los titulos Nobiliarios Americanos, tanto de
Marqués como de Conde y ambos de la misma categoria, ya que
el Rey concedia el titulo y era el interesado el que escogia la de-
nominacion y si habia de ser Marquesado 0 Condado.
Los titulos de Indias eran extendidos indistintamente por la
Camara de Castilla 0 por la de Indias, aunque en un principio mu-
chos de los que los habian obtenido por la de Indias solicitaban su
confirmacién por la de Castilla.
Por Reales Cédulas del 12 de junio de 1683 y 24 de mayo de
1776 se dispuso que era indiferente que los titulos de Indias se
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availableTITULOS NOBILIARIOS DE PUERTO RICO
personal en atencién a los relevantes méritos y servicios del te-
niente general don Miguel de la Torre y Pando, 4 cuyo favor se
expidié Real Cédula en 13 de junio del mismo aio. El Ayunta-
miento de la ciudad capital de la Isla de Puerto Rico, en instancia
de 16 de enero de 1826 habia solicitado para el Titulo de Conde de
Puerto Rico en memoria de su mando verdaderamente paternal
en aquella Antilla; solicitud que reprodujeron en 1834 la Socie-
dad de Amigos del Pais y los Ayuntamientos de Arecibo, Coamo,
San German, Aguadilla y otros, «ecos fieles del amor y de la gra-
titud de los pueblos 4 su ilustre gobernador», Ultimamente previo
informe del Consejo Real de 12 de mayo de 1853, se declaré here-
ditario en sus hijos y legitimos sucesores por Real Decreto de 15
de marzo de 1854.
I.—Conde don Miguel Luciano Torre y Pando; Teniente Ge-
neral de los ejércitos nacionales; gobernador Superior y Capitan
General de la Isla de Puerto Rico, primer Presidente de su Real
Audiencia, fiscal de la junta consultiva de Ultramar, Vice-Presi-
dente de la revisién de las leyes de Indias, Capitan General de
Castilla la Nueva, Jefe de la Guardia Real exterior de S. M., Ca-
ballero del hdbito de Santiago y San Hermenegildo, condecorado
con la Cruz de San Fernando de 4.* clase y con otras muchas de
distincién por méritos, acciones de guerra, gentilhombre de camara
con ejercicio de Su Majestad la Reina dofia Isabel II, Nacido en
Bernales (Vizcaya), el 13 de diciembre de 1786; murié en Madrid
el 27 de mayo de 1843, y de dofia Maria de la Concepeién de la Vega
Rodriguez del Toro Mendoza y Alvarez Barba, Dama Noble de la
Banda de la Reina Maria Luisa de la casa de los Marqueses de Toro
en Venezuela; fallecida en Madrid el 14 de enero de 1872, Sucedio
por Real carta el 13 de noviembre de 1861.
1—Conde don Miguel Maria de la Torre y de la Vega, secreta-
rio de Legacién, caballero de la Real y distinguida Orden Espafiola
de Carlos III, de Isabel la Catélica y de Cristo de Portugal. Naci-
do en Puerto-Cabello (Venezuela) el 10 de septiembre de 1821 y
fallecido en Madrid el 2 de sepiembre de 1860, casado en Santa
Cruz de Tenerife el 13 de agosto de 1856.
Ml—Conde don Juan Bautista de la Torre de la Vega Pando
y Rodriguez del Toro Caballero de Santiago. Comendador de Nu-
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availablePRIVILEGIO DE NOBLUZA A LA YROFESION DE LA MINERIA EN INDIAS
cuya politica reformista crea revolucionarias formas de
ennoblecimiento con las miras de alcanzar mayores logros de pro-
ceso colectivo.
Un notable ejemplo de ello, en lo tocante a América, lo ofrecen
las Ordenanzas de Nueva Espafia, acerca del cual coficita la aten-
cién un versado investigador chileno en meritorio estudio recién
publicado (7).
Tratase del casi desconocido privilegio de nobleza otorgado por
la Corona, en la’ segunda mitad del siglo xvi, a los mineros de
Méjico, primeramente —y extendido luego a los de otros virreina-
tos— que guarda una notoria semejaniza de propositos y objetivos
con el privilegio de nobleza referente al ejercicio del comercio y
de la industria, instituido en la misma época en la Metrépoli.
Ambos privilegios obedecen a una misma concepeién innovadora
de Carlos III, de genial inspiraci
la dignificacién del trabajo
manual como un resorte para estimular el crecimiento econémico
del imperio espafiol. Mas atin, ambos nacen de disposiciones reales
dictadas en el mismo afi, a s6lo dos meses de distancia, lo que
pone de manifiesto su identidad de espiritu.
En efecto, la Real Cédula de 18 de marzo de 1783, por la cual
Carlos III promulgé lo que con tanto acierto un distinguido erudito
ha Iamado la «Carta Magna de la honra del trabajo» (8). parece
ser la antecesora inmediata, en el tiempo y en analogia de postula-
dos, de las Reales Ordenanzas de Nueva Espafia, promulgadas
por el propio monarca el 22 de mayo siguiente.
Interesante resulta, por lo tanto, analizar el paralelismo doc-
trinario de ambos cuerpos legales.
La resolucién nobiliaria adoptada por Carlos III —afirma Vi-
cente de Cadenas, refiriéndose a la primera de aquéllas (9)—
(7) Antonio Dougnac Rodriguez, «Mineros y Asientos de Minas en
Chile 1787-1817» (Revista de Estudios Histérieos, nim. 18, pags. 49-113,
Santiago de Chile 1973
(8) Pedro Rodriguez-Ponga y Ruiz de Salazar, «El Honor al Traba-
jo» (Publicaciones de 12 Real Academia de Ciencias Econémicas y Pinan-
cieras de Barcelona, Barcelona 1971).
(9) «Ennoblecimiento por el Ejercicio del Comercio y de la Industria»
(Cuadernos de Doctring Nobiliaria, num. 1, Ediciones Hidalguia, Madrid
1969).
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availablePRIVILEGIO DE NOBLEZA A LA PROFESION DE LA MINERIA EN INDIAS
fica de la Minerfa el privilegio de Nobleza, a fin de que los que
se dediquen a este importante estudio y ejercicio sean mirados
y atendidos con toda la distincién para que tanto les recomienda
su misma noble profesin.»
«Articulo 3.—Los duefios de minas no podrén ser presos por
deudas, ni tampoco sus administradores, veladores, rayadores y
demas sirvientes de minas y haciendas, con tal que cualquiera
de estos dependientes en su caso haya de guardar carceleria en
la’ misma mina o hacienda donde sirviere, con la obligacién en su
amo de ir pagando sus deudas con la tercera parte de sus salarios
y partidos entretanto que les sirviers
pero si saliese de aquella
mina 0 hacienda sin entrar a servir en otra podra ser Hevado a la
cdrcel»
«Articulo 6—El Real Tribunal de Mineria me informaré por
mano del Virrey de los sujetos beneméritos en dicha profesién,
principalmente de los que la hayan dejado por haber consumido
en ella sus caudales, 0 por ancianos o invalidos para seguirla;
manifestindome los que de ellos le parecieren mis idéneos para
que mi real piedad los pueda atender, segiin fuere de mi sobe-
rano agrado, en los Juzgados de los Reales y Asientos de Minas,
a fin de que no sélo se verifique el premio de su mérito, sino el
que sirvan aquellos empleos por sujetos practicos, e inteligentes,
como apetecen las leyes.»
«Articulo 7.—Los hijos y nietos de los mineros o aviadores de
minas que lo hayan sido de una manera considerable, exigen tam-
bién distinguida consideracién, y por lo mismo me informara el
Real Tribunal por mano del Virrey. del mérito de sus padres para
que mi soberana clemencia los atienda en los empleos politicos,
militares y eclesiasticos de la América segtin lo tuviese por con-
veniente.»
«Articulo 8.—Deelaro que a los mineros y sus administradores
no les puede ni debe obstar su ejercicio, teniendo las dems cali-
dades y circunstancias necesarias, para poder obtener y servir los
empleos de Justicia y de Regidores de las ciudades, villas y pue-
blos de minas, y qualesquiera otros; pero sin que por esto puedan
ser apremiados a aceptarlos, ni sacarles multa porque lo rehusen
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availablePRIVILEGIO DE NOBLEZA A IA PROFESION DE LA MINERIA EN INDIAS
Weclaracién 47 (relativa al Tit, 19, Ordenanzas de Nueva Es-
pafia)—Estos mineros (los chilenos) no son menos acreedores
que los de Nueva Espafia, para que disfruten y experimenten en
si, y en sus familias las Reales piedades que la soberana benig-
nidad se ha dignado dispensarles por los articulos del Titulo 19.
¥ debiendo aun ser mirados con més equidad por su lamentable
y doloroso estado, gozaran y se les guardaran todos los privile-
gios, fueros, prerrogativas y exenciones concedidos a aquéllos por
la Ordenanza del citado Titulo; persuadiéndoles que serén pro-
tegidos y atendidos por este Superior Gobierno y Superintenden-
cia General que desde luego no excusard recomendar a S. M. los
méritos y servicios con que se distinguiesen en labranza del nt-
mero de minas que se les permite, y de los buenos efectos que
por sus trabajos, industria y eficacia experimentase el Reino y su
erarion
Concluida la parte expositiva, entremos ahora a examinar el
contenido doctrinario de la norma juridica en estudio y su apli-
cacién practica. Para ello, respetaremos el orden fijado en las
propias Ordenanzas.
El primero de los articulos transcritos —que constituye una
virtual exposicién de motivos de todo el Titulo 19— luego de re-
conocer la necesidad de estimular y premiar a los sujetos que
se dedican a las labores de la mineria, empieza por concederles
genéricamente «todas las mercedes y privilegios dispensados a
los mineros de estos Reinos de Castilla y los del Pers, aunque sin
especificar cudles son.
En seguida, por medio del articulo 2 (Tit. 19), el Rey declara
explicitamente el privilegio de nobleza «a favor de la profesion
cientifica de la mineriay, esto es, a favor de «dos que se dediquen
a este importante estudio y ejercicion, con el preciso fin de que
«sean mirados y atendidos con toda la distincién para que tanto
les recomienda su misma noble profesion».
La exactitud de los términos empleados ahorra mayores co-
mentarios en cuanto al significado de este privilegio nobiliario.
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availablePRIVILEGIO DE NOBLEZA A IA PROFESION DE LA MINERIA EN INDIAS
hijos o nietos. Las correspondientes Declaraciones para el Pert:
y Chile asi también Jo disponen: como se ha visto.
Con arreglo al articulo 8 (Tit. 19), el ejercicio de las actividades
mineras no constituye obstéculo «para poder obtener y servir los
empleos de Justicia y de Regidores de las ciudades, villas y pue-
blos de minas, y cualesquiera otros». Vemos aqui también otra
consecuencia del privilegio nobiliario en lo referente al desempe-
fio de estos cargos concejiles, Si el articulo 2 (Tit. 19) declara que
la profesién minera misma es noble, 0 dicho en otros términos.
que no es de aquellas consideradas «bajas», viles 0 mecanicas»,
resulta evidente que su ejercicio no puede inhabilitar el desem-
pefio de dichos empleos. Antes bien, de acuerdo con los preceptos
analizados en el parrafo anterior, los beneméritos de esa profesin
deben ser atendidos preferentemente para la provision de ellos;
0 en los casos de remates de varas, ser amparados por la autoridad
para su toma de posesion. Y en la practica, hemos podido constatar
que en numerosas ocasiones tuvo amplia aplicacién esta norma.
Asi, verbigracia, en la composicién de los Cabildos de muchas ciu-
dades y villas del Reino de Chile, especialmente de las situadas
en regiones mineras, se advierte la presencia de un sinnimero de
vegidores, alcaldes y cabildantes que a la vez figuran matriculados
como mineros en los respectivos lugares (25).
Por ultimo, en lo tocante a la preferencia otorgada a los mi-
neros en el «repartimiento de solares», dispuesta en el articulo 9
(Tit. 19) —preferencia que también parece emanar del privilegio
de nobleza— se observan igualmente casos de confirmacién précti-
ca. Al respecto, podemos citar en Chile el ejemplo de la «Matricula
de los Pobladores de Mérito de la Villa de San Rafael de Rozas»,
formada en 1790 con el objeto de distribuir los «sitios en la planta
de la citada villa», por el Administrador General del Importante
Cuerpo de Mineria del Reino, don Antonio Martinez de Mata, de
acuerdo con la cual este funcionario dio posesién de ellos, pre-
cisamente, a los mineros «beneméritos» de la zona minera de
Ulapel (26).
(25) Vid. la némina formada por A. Dougnae.
(26) Archivo Nacional de Santiago de Chile—Real Audiencia, Vol.
1490, pieza 1"; Vol. 1121, pieza 1.*; y Vol, 648, pieza 7°.
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availablePRIVILEGIO DE N
BLEZA A LA PROFESION DE LA MINERIA EN INDIAS
mente las obligaciones de mi cargo. Dios guarde a V. S. muchos
afios. San Fernando, 20 de abril de 1802, —José Joaquin de Guz-
man—. Senor Administrador General D. Geronimo Pizana.»
A esta consulta, el Director General del Tribunal evacué la
siguiente respuesta, seguida de la correspondiente resolucién:
«E] Director ha visto la duda ocurrida al Diputado de San
Fernando, quien consulta a V. S. si deberd incluir en la Ma-
tricula de Mineros a aquéllos que por ignorancia, tosquedad o
falta de principios no ocupan en la sociedad aquel lugar que
merecen los que su clase y costumbres recomiendan. Es cierto
que en los articulos 3, 8 y 13 del Tit. 1.°, y en el articulo 3, Tit. 2°,
se requieren éstas y otras circunstancias para obtener empleos;
pero las minas se conceden indistintamente a todos los vasallos
de cualquiera’ calidad y condicién, exceptudndose solamente los
eclesidsticos, extranjeros, gobernadores, intendentes, escribanos de
asientos y otras personas que se expresan en el Tit. 7°. Si los su-
jetos de que se trata han podido labrar minas y. efectivamente,
las han trabajado por el tiempo designado en el articulo 2, Tit. 2.
deberén ser matriculados y tener el voto que se les permite, en
el siguiente supuesto que en realidad tienen la calidad de Mineros
a que esti afecta la facultad de sufragar y los dema’ privilegios
de los individuos del gremio, en que (como en todos) hay miem-
bros que son mas, o menos, dignos de serlo; cuando el celo cons-
tante de V. S. ponga esta profesion en el estado que merece y
quiere la Ordenanza, cesarén entonces éstos y otros inconvenien-
tes; para ello son necesarias absolutamente las matriculos. San-
tiago, y mayo 22 de 1802. —Manuel de Salas—.
«Santiago, y mayo 24 de 1802, Librese orden al Diputado de
San Fernando para que, ateniéndose al literal sentido de los
articulos de la Real Ordenanza que cita el Sefior Director, forme
la Matricula que le esté encargada. Villarreal (Secretario)» (34).
Cabe agregar que el referido Diputado procedié de inmediato
a formar la matricula respectiva con la inclusién de toda clase de
(34) Archivo Nacional de Santiago de Chile—Tribunal de Mineria,
Vol. 9, pieza 6." «Expediente relativo al cumplimiento del art. 2, Tit. 2.
de la Ordenanza de Mineria para la formacién de la Matricula en el
Distrito del Partido de San Fernando el Real», aio de 1802,
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availableLA HIDALGUIA Y EL ESPIRITU DEMOCRATICO
De aqui se desprende que no es razonable suponer que dado
el contenido y procedimientos de las llamadas democracias popu-
lares, tenga andamiento en ellas el gusto por la genealogia y por
cuanto ella supone como valoracién sentimental de atavismos mo-
rales y sociales, que no rigen dentro de la gama de desvelos de
esas cuencas politicas, y que lo tenga en cambio en el seno de
las democracias occidentales no infiltradas de foraneismo, donde
caben y se acatan las inspiraciones de una u otra aficién para tra-
ducirla en este o aquel tipo de tarea, en esta 0 aquella busqueda,
ya sea cientifica, historia, arqueologica o artistica
Y dentro del panorama espiritual que autorizan las democr
cias occidentales, entre las cuales est el 90 por 100 de la geografia
hispanoamericana, corresponde afirmar que los estudios genealo-
gicos, y como capitulo sugestivo de ellos cuanto se relacione con
la’ hidalguia, no chocan, ni se oponen, ni se contradicen con el es-
piritu y el modo de vivir que estas democracias evidencian y per
miten dentro de la libertad de rumbos que ellas abren para todas
las vocaciones.
Este exordio de generalidades tiende a s
yo para un estado de espiritu que busca desvanecer ciertos pre-
juicios bastante corrientes entre caprichosos intérpretes de la idea
rvir de punto de apo-
de democracia y la preocupacién por los estudios genealdgicos.
Suele darse que estos estudios —mAxime si se cimentan en la
hidalguia—, molesten dentro de determinada modalidad que los
mira como expresiones vetustas de una inquietud fuera de época,
trasnochada y si cabe agresiva.
Parece extrafio hacer esta afirmacién, y sin embargo, est jus-
tificada por una insolita psicologia bastante difundida, Hay quie-
nes estiman que indagar en fuentes familiares traduce una preo-
cupacién pretenciosa de vocacién excluyente y clasista, y aunque
tengan en forma y orden sus viejos papeles los miran con indife-
rencia y afirman: «mi familia, mi linaje y mi nombre empiezan
en mi», Lo he oido mucho y por ello lo traigo a colacién.
Esta orgullosa voluntad de prescindir del pasado, ese molestarse
porque existid, traduce un complejo de superioridad. que al borrar
presencias afiejas reivindica para si titulos y responsabilidades de
pionero de un linaje, donde todo, rumbos, esfuerzos, principios,
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available1A IMDALGUIA Y EL ESPIRIT!. DEMOCRATICO
Caribe, desfiguracion que tuvo un principio de éxito, felizmente
conjurado, en una nacion del Sur de nuestro Continente, y que se
logré abortar a tiempo en alguna otra patria americana del mismo
paralelo,
Dentro de ese rumbo institucional de hispanoamérica: nada se
opone a que un bien entendido respeto a estructuras de vieja rai-
gambre, haga de ellas materia de estudio, tema de inquisicién
rgumento de curiosa pesquisa.
Muchos descubridores, conquistadores y colonizadores fueron
Hidalgos, y trajeron con ellos en sus inquietudes y procedimien-
tos, las calidades que caracterizaban ese Estado,
Sabian, en una época en que 61 determinaba razones para una
legislacion especial, hoy en desuso, que la Hidalguia puede obte-
nerse o malograrse, mantenerse o frustrarse segun se administre,
y es evidente que ello signifies como preocupacion y como ejem-
plo un eco respetuoso en los ambitos donde se movia, donde es-
taba presente para la decisién y para el acatamiento, para el
mando 0 para la subordinacion, para el consejo que adoctrina y
para la adhesion o rechazo que él originaba.
y
El paso de los siglos ha desenfocado la gravitacién de la Hi-
dalguia como esquema histérico, como remate patronimico, pero
siguen en pie las cualidades que ostentaba, las esencias de que
hacia alarde, les particularidades que la distinguian, y a través
de ellas aflora reclamando su lugar en el indice tematico que re-
gistran los argumentos donde radica la dedicacién de los inves-
tigadores.
El esfuerzo que un grupo de escrutadores de la historia realiza
en Espafia para poner en valor el significado que tuvo la Hidal-
guia, y para mover alrededor de ese concepto una fuerte corriente
de opinién que lo destaque y analice. no choca en ninguna forma
—como algunos insinuan—, con la posibilidad de despertar idén-
ticos desvelos en hispancamérica, cuyos archivos, sobre todo en las
naciones que fueron cabeza de Virreinatos ofrecen un material
rico y abundante
El espiritu de nuestras democracias no contradice, sino que
abona esos esfuerzos, cuando estas no han sido objeto de defor-
macién, cuando conservan sus raices occidentale; incontamina-
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availableLA TORRE DE ERCILLA Y SUS SENORES
o nietos), quien, en una junta de representantes de villas y ciu-
dades vizcainas, celebrada en Bilbao el 2-VI-1487, concurre a esta
reunién como Fie] de Bermeo (tomo III, 377). Pero fuera de este
caso aislado, que no malogra la consistencia de los asertos expues-
tos y por exponer, ningiin Ercilla figura en la relacién de bande-
rizos muertos en el Sefiorfo durante las luchas de parcialidades
(tomo TIT, 552-8). Y ninguno de esa estirpe en las listas de casas
ofiacinas y gamboinas, que acttian en la vida publica de Vizcaya
y sus Encartaciones, se menciona, tampoco, en el censo formado
en el siglo xvr por Tomas de Goicolea (tomo II, 490-1).
No podriamos dejar de la mano al cronista principe de Vizca-
ya, si deseamos penetrar con paso resuelto en los arcanos me-
dievales vascongados, Es a Lope Garcia de Salazar al que aludi-
mos. Nacido en 1399, cuando los acontecimientos de los afios pre-
cedentes permanecian todavia en ardorosa y palpitante actuali-
dad, escribié en 1454 su primera produccién: «Cronica de Siete
Casas de Vizcaya y Castilla, destinada a definir la trayectoria
de preclaros linajes de la tierra, y es asi que desfilan ante la
atencion del lector los sefores de Vizcaya, las casas de Lara, Cer-
da, Castro, Ayala y Salcedo, las estirpes de Munatones, Marro-
quin, Castilla la Vieja, Salazar, Calderon y Zamudio. Mas tarde
durante el periodo de 1471 a 1476 inicia y da término a su obra
cumbre: «Las Bienandanzas e Fortunas», a cuyas ilustraciones de
fuerte colorido y vivido realismo han debido recurrir, necesaria-
mente, desde que apareciera a la luz, todos quines, con prejuicios
o sin ellos, pretenden formarse una opinién cabal de una época
pletérica en agitados acaeceres.
Siguiendo a las «Bienandanzas», hemos revisado con paciente
lentitud, primero, el indice onomastico de su edicién de 1955 (la
faccimilar de Ange] Rodriguez Herrero), que cubre 49 paginas nu-
tridas de cuanto linaje afincé en Vizcaya; en seguida, las 135
torres, 0 grupos de ellas, que en su sitio pertinente se apretujan.
Luego, hoja por hoja y linea a linea, fuimos mirando con anhelo
vigilico en pos de ubicar la reveladora clave en el contexto de
la crénica Salazariega y en ningtn instante surgid ante nuestra
vista el cognomen de Ercilla, o Arcilla, Arsilia, etc, ete, como
solian alterarlo sacerdotes y escribanos de los siglos xv y XVI.
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availablePRORES
LA TORRE DE ERCILLA Y SU
de los sefiores de la casa de San Martin de Arteaga en Zamudio
y de la torre de Salcedo; bisnieta paterna de Forttin Gareja de
Abendafio, I Sr. de Arteaga, quien poblé en Gauteguiz y cons-
truyé la torre y los palacios de Arteaga en las tierras heredadas
de su padre, asesinado en 1358 por los esbirros de Don Pedro el
Cruel (2). Un hermano de dofia Maria Alonso, cabezalera de esta
filiacién, llamado Fortun Garcia de Arteaga, era Preboste de Ber-
meo el 7-IV-1481 (3).
IL—Martin Ruiz de Ercilla y Arteaga, II Sr. de la Torre de
Ercilla, Alcalde y Regidor de la villa de Bermeo. Cas con dona
Maria Fernandez de Ermendurtia y Arostegui, hija de Sancho
Fernandez de Ermendurtia, Vasallo del Rey en 1444 (4), y de doa
Juana de Arostegui, sefiores de la casa-torre de Ermendurta en
Bermeo, que disfruto alli del privilegio de la media justicia, al-
ternando con los linajes de Asoaga, Areilza y el ya citado de
Arostegui (5). Hijos: A) Juan Pérez de Ereilla y Ermendurta,
el mayor, al que destinamos el paragrafo 3.
B) El Doctor Fortunio, Fortin, Ortun u Ortuno Garcia de
Ercilla y Ermendurtia, quien en repetidas ocasiones se autodeno-
minaba «Fortin Garefa de Arteagay, Nacié en la torre paterna
en 1494 y fallecié en Valladolid e] 29-IX-1534 (6), Ingresé a la
Orden de Santiago en 1527 (7); connotado jurista, dicté cétedra
en el Colegio de San Clemente de Bolonia y, entre otros cargos
de calificada importancia, pertenecié al Consejo y Cémara de S.
M. Don Carlos I y, posteriormente, el 21-IV-1528, fue incorporado
al Consejo de las Ordenes Militares.
Caso con dofia Leonor de Zitiga y Zamudio, sefiora de la villa
de Bobadilla de Rio Tavia y, a su viudez, Guarda Mayor de las
damas de la Emperatriz de Austria Dofia Maria. consorte de Don
Maximiliano II e hija mayor de Don Carlos I de Espafia y Doha
Isabel de Portugal. Dofia Leonor era hija de Alonso de Zufiga y
Castilla, sefior de Bobadilla, y de dona Catalina de Zamudio (cuyos
padres fueron el Dr. Alonso Martinez de Najera y una dama de
la casa vizcaina de Zamudio (8).
Del matrimonio del Dr. Ereilla y dofia Leonor de Zuniga fue
hijo, como es de notorio conocimiento, el autor de «La Araucana»
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availableLA TORRE DE ERCILLA Y SUS SENORES
XI.—Dofia Maria Antonia Teresa de Mezeta-Albiz y Arriola,
Sra. de la Torre de Ercilla, Patrona de San Pedro de Luno y de
Ajanguiz, Patrona divisera de Arrazua, senora de las torres de
Muncharaz, en Abadiano, de Mezeta, en Ajanguiz, y de Albiz en
la anteiglesia de esta denominacién, cerca de Mendata, de las
casas y solares Berrefiondo y Manza, Zubiaur, Ibargiien, Arespa-
cochaga en Blorrio y Alegria en Luno (en la actual villa de Gue
nica), sitio en el que se alza el palacio que desde unos pocos afios
mas tarde constituye la principal residencia de sus descendientes
de la rama primogénita, También recayé en la nominada el ma-
yorazo de Gana y Bolialdea, en Axpe de Busturia, como tereera
sobrina nieta de Juan de Busturia, quien, por instrumento testa-
mentario de 14-ITI-1666, instauré los consiguientes vinculos (21).
Casé en la Iglesia de Santa Maria de Guernica el 10-VIII-1723,
seguin contrato matrimonial otorgado el mismo dia ante el e
cribano real de la merindad de Busturia Juan Bautista de Socono,
con Diego de Allende Salazar y Gortézar, nacido en Bilbao y bau-
tizado en la Basilica de Santiago el Mayor el 5-VIII-1699, hijo de
Diego de Allende Salazar y Viar, b. en la parroquia bilbaina de
los Santos Juanes el 18-XI-1671 y fallecido en Guernica el 7-VIII-
1742, Diputado general del Sefiorio de Vizcaya en las Juntas de
1716-8, Regidor del mismo en las de 1710-2, habiendo sido antes
Regidor del Ayuntamiento de Bilbao en 1695 y 1707; y de su es-
posa doa Juana Bautista de Gortazar y Guendica, con la que
casara en la Basilica de Santiago el Mayor, Bilbao, el 7-II-1695,
en conformidad al contrato celebrado el 30-I del mismo afio ante
el escribano real Juan Martin de la Llana (22). Diego de Allende
Salazar y Gortazar fue sefor del segundo vinculo y mayorazgo.
fundado por su padre para é1 en clausula testamentaria de 16-X-
1740 ante el escribano real de Bilbao Baltasar de Santelices y en
vista del rescripto de autorizacién de Don Felipe V, fechado en
el Pardo el 1.°-II-1736. La cabeza del antedicho vinculo fue la
«Casa Pintaday de Guernica —demolida a fines del pasado si-
glo—, que reproduce por su original belleza artistiea Joaquin de
Yrizar en su difundida obra «Las Casas Vascas» (Pl. XLV) y que
fuera construida en los comienzos del reinado de Don Felipe V
(1700-1746). En el gobierno del Seforio de Vizcaya recibié la ca-
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availableTA TORRE DE ERCILLA ¥ SUS SENORES
NOTAS
@) Biblioteca Nacional de Madrid, Seceién Manuseritos. Libro de ar-
boles genealgicos de la Orden de Santiago, tomo 1. Atribuible a don Luis
de Salazar y Castro, por la senejanza de su grafia con la de los eédices
de la coleccién de la R. Academia de la Historia (dato que agradecemos
a don Juan Mujica de la Fuente)
(2) Lope Garcia de Salazar. Las Bienandanzas e Fortunas. Edie. 1955,
paginas 90, 91, ete,
Juan E, Delmas, Guia hist6rico-descriptive del viajero en el Senorio
de Vizcaya en 1864, Edic. 1944, pigina 428,
Estanislao Jaime de Labayru. Historia General del Seftorio de Vizeauw
tomo TIT, paginas 40, 41, 56, 57, 58, 59, 57, 540.
Juan Carlos de Guerra. Onacinos y Gamboinos. Ro! de banderizos vas-
cos con la mencién de las familias pobladoras de Bilbao en los siglos XIV
vy XV. paginas 40, 41
Juan Carlos de Guerra. Ilustraciones genealdgicas de Garibay. paginas
13, 14.
A. y A. Gareia Carraffa, El Solar Vasco-Nararro, tomo II, paginas
177, 178,
(3) Estanislao Jaime de Labayru. Ibidem, tomo II, pagina 325.
(4) Juan Carlos de Guerra, Ofacinos y Gamboinos.... pigina 35.
(5) Lope Gareia de Salazar. Ibidem, pigina 81: «De los Linajes de
las Villas de Vermeo ¢ de Vilvao, ¢ donde sucedieron...»
(6) José Toribio Medina. Vida de Ercilla, Prélogo de Ricardo Donoso.
Edie. 1948, Fondo de Cultura Econémica, México. Nota 1 a la Ilustracién
IV, pagina 443, Nota 115 a la Hustracion V, pagina 475, ete.
(2) Vicente Vignau y Francisco R. de Uhagén. Indice de pruebas de
los Caballeros que han vestido el Habito de Santiago. pagina 112. El ex-
pediente se encuentra extraviado, segiin estos autores.
(8) J. T. Medina, Ibidem, Tlustraciones, pagina 262: La familia de
Ercilla,
(9) J.T. Medina. Thidem, Nota 15 a la Mustracién IL, pagina 440 Nota
553 del autor al texto, pagina 421.
(10) J.T, Medina. Ibidem, Nota 15 a la Ilustracién V, pagina 448,
(11) Dario de Areitio, EL Gobierno Universal del Seiorio de Vizcaya,
Cargos y personas. pagina 8.
(12) D. de Areitio. Ibidem, pigina 24.
(13) Alfredo Basanta de la Riva, Nobleza Vizcaina. pagina 27.
(4) D. de Areitio. Ibidem, pagina 36.
(15) D. de Areitio. Ibidem, pagina 48.
(16) A. Basanta de la Riva, Ibidem, paginas 65, 66. 67
(17) Archivo de los Condes de Montefuerte, Madrid. Investigacién di-
recta de don Andrés de Allendesalazar y Bernar, aprovechada para re-
cordar el centenario del nacimiento de don Manuel de Allendesalazar y
Mufoz de Salazar, Presidente del Consejo de Ministros de Don Alfonso
XIII: El Correo Espafiol-El Pueblo Vasco, Bilbao, 21-XI-1956.
(18) D. de Areitio. Tbidem, paginas 58, 61, 65, 67, 68, 70, 72, 75.
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availableLA NOBLEZA EN TA ANTIGUA CAPITANIA GENERAL DEL REINO DE GUATEMALA
julio de 1532, Debido a la catastrofe ocasionada por el voledn
lamado de «Aguay, del cual bajé una torrentada de lodo y piédras
que arras6 la ciudad en 1541, perecieron muchos de sus principales
vecinos, entre ellos DONA BEATRIZ DE LA CUEVA Y MANRI-
QUE DE LARA, viuda del Adelantado DON PEDRO DE ALVA-
RADO, que se habia hecho nombrar Gobernadora.
Dos afios més tarde se fundaba una nueva ciudad, Mamada
Santiago de los Caballeros de Guatemala, a la que le otorgara
el Rey Don Felipe II —por Real Célula dada en el Escorial el
10 de marzo de 1555— el titulo de MUY NOBLE Y MUY LEAL,
y la que con el correr del tiempo fuera considerada como la ter-
cera en importancia de América. Esta poblacién también tuvo la
mala suerte de ser destruida por un terremoto, llamado de «Santa
Martay, en el afio de 1773. Aiin hoy dia se puede juzgar por los
vestigios de ella de su grandeza pasada: sus edificios muchos en
ruinas y otros reconstruidos. Su palacio de los Capitanes Genera-
les, luciendo en la parte superior el enorme blasén en piedra de
la Espaiia borbénica. El suntuoso templo de San Francisco «El
Grande», en cuya portada esta el escudo con las aguilas bicéfalas
de los Austrias; el Noble Ayuntamiento; la Real y Pontificia
Universidad de San Carlos, convertida actualmente en museo; la
Catedral, parte en ruinas, asi como muchas iglesias, conventos y
casas solariegas, algunas blasonadas.
Haremos mencién de algunos de estos blasones, en su mayoria
labrados en piedra: dos que se encuentran sobre las puertas del
Palacio Episcopal, con las armas de los LARREATEGUI Y CO-
LON, cuarteladas con las de los PAZ y los ITURBE; el de los
ALVAREZ DE TOLEDO; el de FERNANDEZ DE CORDOVA; el
de ESCOBEDO, acolado con la Cruz de Malta; y el Lic. DON
FRANCISCO MARROQUIN, primer Obispo de esta didcesis. El
del conquistador ESCOBAR ; el de AGUILAR Y REBOLLEDO;
el de SALAZAR, que estuvo antiguamente en una casa contigua
a la iglesia de Santa Catalina, de la que fueron benefactores; el
del Mayorazgo de ARRIBILLAGA. actualmente colocado en el
exterior de la iglesia del pueblo de San Felipe; el del Oidor SE
RRANO Y POLO, y el de la casa de los ALVAREZ DE LAS AS.
TURIAS, del cual solamente se conservan los dos leones que ser
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availableLA NOBLEZA EN LA ANTIGUA CAPITANIA GENERAL DEL REINO DE GUATEMALA
son abundantes. Todos estos documentos se conservan en el AR-
CHIVO GENERAL DE CENTRO AMERICA, en la ciudad de Gua-
temala. Los hay sumamente voluminosos, y otros de menor ta-
mafio, Las informaciones que tenian por objeto solicitar algun
empleo o el ingreso a alguna de las Ordenes Militares son suma-
mente extensas, con declaraciones de una cantidad regular de
testigos: actas sacramentales; empleos honorificos servidos por
sus ascendientes en el Real Servicio o en el Ayuntamiento adjun-
tando en algunos casos las ejecutorias de hidalguia ganadas en
las Reales Chacillerias en Espafa por sus antepasados. Otras cuyo
principal objeto era demostrar la Limpieza de Sangre, y que eran
enviadas al Tribunal de la Inquisicion en México, para poder
ingresar como Familiares a ella
En el Noble Ayuntamiento de G
pensable para los empleos, sobre todo de Regidores Perpetuos, hay
mala, en que era indis
expedientes de gran interés genealégico y sumamente extensos;
éstos se anotaban en un libro «sccreto» aue se Mevaba para ese
fin, Asimismo hemos observado en cl Noble Ayuntamiento de la
poblacién de Quezaltenango, en que al final de estas informacio-
ibirlas en un libro Mevado para
nes nobiliarias se acordaba inst
tal objeto. Desgraciadamente todos estos libros desaparecieron a
raiz de haberse independizado el Reino de Guatemala, lo que no
acontecié en el de la ciudad de México, en donde se conservan en
su totalidad. En el siglo xvi Don Manuel Joaquin de Montifar
y Gonzalez de Batres, solicité al Ayuntamiento de Guatemala.
permiso para consultar los referidos libros con el objeto de docu-
mentarse para escribir la historia de las familias nobles de Gua-
temala, obra cuyo destino ignoramos.
Mencionaremos solamente unos de estos documentos. El que
tuvo la aprobacién de los oidores de la Real Audiencia, y que se
conserva en el mencionado archivo de Guatemala, y una certifi-
cacién en el Archivo Militar de Segovia. La informacién de ca-
lidad y Nobleza que en 1780 siguié Dofia Ventura de Anzueto
—viuda de primeras nupcias de Don Santiago Guelle, oriundo de
Saint Malo en la Bretafia, Francia, en donde posefa el Sefiorio
de Villefosar— que se encontraba casada en segundas con Don
Jacobo de Tormoye y Sanchez de Espejo, heredero del titulo de
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availableLA NOBLEZA EN LA ANTIGUA CAPITANIA GENERAL DEL REINO DE GUATEMALA
Galicia y el de Melgaro en Portugal, que reeayé en los Martinez
de Ferrera por su entronque con los Fernandez de Castro. El
de la Nueva y Tapia, instituido por Dofia Antonia Bernarda de
la Nueva y Tapia, natural de Toledo, con bienes situados en San
Martin de Valdeiglesias. Arzobispado de Toledo, y casada con Don
Francisco Nicolas del Busto y Bustamante, que fue Corregidor
y Teniente de Capitan General de Zacapa en Guatemala, vinculo
heredado en este pais por la familia de Irungaray, de la cual
pasd a la familia de Matute. El de la familia Rubio, que tenia
anejo los puestos de Regidores Perpetuos de la Villa de Llanes,
en Asturias, y en la Villa y Corte de Madrid. El de Aycinena,
Instituido en propiedades de campo en el territorio hoy de la
Republica de El Salvador y la casa y portales sobre la Plaza
Mayor de la Nueva Guatemala de la Asuncién, El que pertenecié
a la familia Alvarez Tamargo, denominado de la «Bstradan, en
Infiesto, Asturias, cuyos bienes fueron vendidos por sus descen-
dientes en Guatemala por medio de escritura firmada en Oviedo,
Asturias, en el afio de 1857, exceptuando la casa solariega y el
enterramiento y preeminencias de que gozaban en la iglesia de
San Pedro de Sevares, que fue quemada por los rojos en el ano
de 1938, y que al reconstruirla, por no haber los herederos recla-
mado sus derechos, no se colocé el sitial en la nueva iglesia
El mayorazgo de la Cobaya. que también pertenecié a la familia
recién mencionada por su entronque con la de Pilofia y Trespa-
ilofa, Asturias. El
lacios, siendo ademas Iegidores Perpetuos en
de la familia Aguirre que les venia por el entroque con los Larios,
el de Cozar, etc., ete.
Con lo referido damos una idea de la forma en que se pose-
yeron mayorazgos en Guatemala, pues habiendo muchos mas
no los mencionaremos por no extendernos demasiado.
—VI—
Daremos a conocer una némina de ejecutorias de Hidalguia y
certificaciones de armas y nobleza dadas por Reyes de Armas, con-
sultadas en archivos particulares de la ciudad de Guatemala, asi
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availableLA NOBLEZA EN LA ANTIGUA CAPITANIA GENERAL DEL REINO APEMALA
de los hermanos Don Vicente y Don José Rodrigo Garcia Grana-
dos, naturales del Puerto de Santa Maria. El ultimo fundo linea
en Guatemala y en Méjico. En este documenpto consta el blason
de la familia
GONZALEZ DE BATRES—Familia oriunda de Mocejon, To-
ledo, y al parecer es linaje mozdrabe. Certificacion de Arm
Nobleza dada por el Cronista y Rey de Armas Don José Alfonso
de Guerra, en Madrid 2 2 de junio de 1704.
GUINEA—Informacién de Vizcainia ganada en la Real Chan-
cilleria de Valladolid el 22 de febrero de 1765 por Don Manuel
de Guinea y Goiri, natural de San Juan Bautista, Valle de Oroz-
co, siendo vecino de la ciudad de Santiago de Guatemala.
GUTIERREZ DE JIBAJA o XIBAJA.—Ejecutoria de Hidal-
guia, ganada en el afio de 1582 y en donde constan las armas de
esta familia.
GUTIERREZ DE SANTIAGO Y MARROQUIN DE MONTE-
HERMOSO.—Ejecutoria de Hidalguia ganada en la Real Chanci-
Meria de Valladolid el 30 de septiembre de 1773. Fundé esta fa-
milia el Capitan Don Domingo Gutiérrez de Santiago y Marro-
quin, oriundo de Nava, Valle Real de Mena, Burgos, siendo pi
mero vecino de la ciudad de Santiago de Guatemala y después
de Quezaltenango.
JAUREGUL—Hjecutoria de Hidalguia ganada en la Real Chan-
cilleria de Granada el 28 de agosto de 1596 a favor de Don Lucas
de Jéuregui, natural de Bilbao, y fundador de este linaje en Ciu-
dad Real de Chiapas y Guatemala.
JONAMA.—Certificacion de Armas y Nobleza dada por el
Rey de Armas Don Manuel Pérez Davila, en Madrid a 20 de junio
de 1816 a favor de Don Santiago Jonama —que fue Secretario
del Rey Don Fernando VII— hermano de Don Manuel Jonama,
que pasé a Guatemala. Esta Certificacién corresponde a los ape-
llidos de Jonama, Rajas, Belloslar, Castanier y Carrera, siendo
dichos sefiores oriundos de Gerona
y
LARRAONDO.—Informacién de Vizcainia seguida en la Real
Chancilleria de Valladolid, y de la que gané Real Provisién el 20
de mayo de 1790 Don José de Larraondo y Ascaray, padre de Don
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availableLA NOBLBZA EN IA ANTIGUA CAPITANIA GENERAL DEL REINO DE GUATEMALA
Don José Damian de Urruela y Angulo, natural de Retes en Ala-
va y vecino de Arciniega, y Don Gregorio Ignacio de Urruela y
Angulo vecino de la ciudad de Guatemala, Certificacién de Armas
y Nobleza dada a los citados sefiores por el Cronista y Rey de
Armas Don Juan Félix de Rujula, en Madrid el 31 de mayo de
1793; por sus apellidos de Urruela, Angulo, Barcena, Valle y Fer-
nandez del Campo.
UTIEL Y GAITAN.—Certificacion de Armas y Nobleza dada
por el Cronista y Rey de Armas Don Diego Ampuero y Urbina.
VALDES.—Ejecutoria de Hidalguia ganada en la Real Chan-
cilleria de Valladolid en 1769 a favor de Don Martin de Valdés
y Pérez del Corripio, natural de Toranzo, Asturias, y vecino de
Guatemala. Certificacion de Armas y Nobleza dada por el Cronista
y Rey de Armas Don Ramon Zazo y Ortega, en Madrid el 30 de
agosto de 1784 sobre los apellidos de Valdés, Gar
Corripio.
VALLE MARROQUIN.—Ejecutoria de Hidalguia’ ganada en la
Real Chancilleria de Valladolid el 12 de agosto de 1559, a favor
de Francisco del Valle Marroquin, oriundo de Guriezo, montafas
de Burgos, y vecino de la ciudad de Santiago de Guatemala.
VEGA Y VALBUENA. — Certificacion de Armas y Nobleza
dada por el Cronista y Rey de Armas Don Francisco Gomez de
Arévalo, en Madrid a 12 de mayo de 1670 a favor de Don Miguel
de la Vega y Valbuena, natural de la villa de Posuelos, Obispado
de Leén y vecino de Guatemala, sobre sus apellidos de Vega, Val-
buena, Estebanez y Rodriguez.
ia, Pérez y
YUDICE—Certificacion de Armas y Nobleza dada por el Cro-
nista y Rey de Armas Don Ramon Zazo y Ortega, en Madrid a
12 de mayo de 1783, sobre los apellidos de Yudice y de Astorga
a favor de los hermanos Don Esteban, Dofia Maria Micaela, Don
José Miguel y Dofia Mariena, naturales y vecinos de Guatemala,
ZIRION o CIRION.—Familia descendiente en linea recta de
varon, de la Casa de Velasco, Condes de Haro. Ejecutoria de Hi-
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availableAPELLIDOS VASCOS ENTRE LOS ASISTENTES AL CABILDO
DE 22 DE MAYO DE 1810 EN BUENOS AIRES
Poi MaNnuen pe ARANEGUL
Es bien conocida la influencia de los vascos y la buena fama
que han dejado sus apellidos en América
Por eso resulta de interés recordar los de aquellos que fueron
invitados al Cabildo abierto convocado para definir la situacién
politica de Espafa respecto al Virreinato.
El Obispo Lué (asturiano) terminé su larga alocucién con estas
palabras «... dado el caso de que toda la Peninsula cayese en poder
de los malditos franceses, los espafoles que en América estuvie-
sen constituidos en dignidad, por sus empleos civiles 0 eclesidsti-
cos, eran Ios tinicos que tenian derecho a concertarse para erigir
el Gobierno que debia conservar estos Dominios a S. M. Fernando
VII 0 a sus sucesores...».
Entre los 247 que asistieron 51 eran de apellido vasco, Dare-
mos a continuacién sus nombres, indicando su origen, significado
de su avellido y escudo de armas, asi como los demas detalles
que hemos podido conseguir respecio a los mismos
ACHAVAL Y SASTURRI, Domingo Antonio de. Procede de
Guernica, anteiglesia de Ispaster. Fue bautizado en la puebla de
Ea, jurisdiccién de Guernica en 1579.
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availableAPELLIDOS VASCOS ENTRE LOS ASISTENTES AL CABILDO EN BUENOS AIRES
alto de la montafia, una torre de piedra acostada de dos arboles
de sinople
GARMENDIA, Miguel Jeronimo de. No se sabe de donde era
originario. El apellido es guipuzcoano.
Significado: Mamas en el monte, de giar, llama y mendi, monte.
Armas: de plata, un monte de sinople, sumado de un arbol, del
mismo color, y, al pie del tronco, un jabali de sable perseguido por
un cazador que le hiere con una lanza, de asta de sable y el hierro
de azur.
HAEDO, Manuel Ventura de, No se
ginario, pero el apellido es de Carranza de las Encartaciones
Miguel de Hzedo, residente en Valencia y originario del valle de
Carranza, hizo informacion de genealogia, nobleza e hidalguia
sabe de donde era ori-
ante el Sindico procurador del valle de Carranza para el ejercicio
del cargo de eseribano, Otro de Miguel de Haedo la hizo tam-
bién en 1708,
Armas: en oro, una encina de sinople, puesta sobre ondas de
agua de azur y plata, y dos jabalies de sable afrontados, empina-
dos al tronco,
INCHAURREGUI, José Santos de. Nacié en Jugo (Alava) don-
de fue bautizado el 6 de noviembre de 1767, Era hijo de Simon
de Inchaurregui y de Magdalena Pérez de Uriondo, siendo sus
abuclos Domingo de Inchaurregui y Maria Ortiz de Uriarte. Este
ultimo Domingo habia sido bautizado en Jugo (Alava) el 16 de
enero de 1697, siendo hijo de Francisco de Inchaurregui y de Ma-
ria de Vea, siendo sus abuelos Domingo de Inchaurregui y Maria
de Murgia, vecinos de Marquina (Alava). En Buenos Aires José
Santos de Inchaurregui fue elegido Regidor del Ayuntamiento en
1797, 1800 y 1806, integrando asimismo el Cabildo abierto de 14
de agosto de 1806, cuya Asamblea impuso al Virrey Sobremonte
el nombramiento de Liniers como Comandante militar de la pla-
za. La actuacién de Inchaurregui durante las invasiones inglesas
debio ser muy leal cuando la popular calle Corrientes de Buenos
Aires levé el nombre de Inchaurregui en 1808, hasta que en 4 de
septiembre de 1812, el primer triunvirato, empefado en suprimir
del recuerdo popular @ quienes en otro tiempo habian contribuido
a humillar a los compatriotas de su nuevo amigo lord Strangford
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availableTENTES AL CABILDO EN BUENOS AIRES
APELLIDOS VASCOS ENTRE Los
9 de agosto de 1760, Su padre era natural de Pamplona y oriundo
del Palacio de armeria de Sarasa
Significado: sauce.
Armas: en oro, unas puentes levadizas, de azur.
VEDIA, Nicolas de. Nacié en Montevideo el 17 de enero de
1771, Su padre Joaquin Pablo de Vedia y la Quadra nacié en Val-
maseda el 30 de julio de 1731. Su abuelo Juan de Vedia y Sabu-
gal, junto con sus hermanos Francisco y Diego, originarios de las
casas de Vedia y Barroeta, fueron vecinos de Valmaseda ¢ hicie-
ron informacién de genealogia y limpieza de sangre en 1640, es-
tando ausentes en Indias.
Significado: pastizal, de bedi, pasto o radical de bedar, hierba.
Armas: en oro, tres bandas de gules, acompafiadas en lo alto,
de dos leones de su color natural. Bordura de gules con una ca-
dena de oro.
URIEN, Juan Ramén de. Nacié en Buenos Aires en 1780
Significado: de la ciudad, de uri, ciudad.
Armas: en oro, una torre de piedra, surmontada de un cre-
ciente ranversado de gules. Bordura jaquelada de plata y sable,
en dos drdenes,
ZAMUDIO, Floro de. Nacié en Buenos Aires en 1789, deseen-
diente de Juan Francisco de Zamudio, de Baracaldo, 1653, Caba-
llero de Santiago.
Significado: desfiladeros.
Armas: en oro, cinco panelas de azur puestas en aspa; en
punta, ondas de agua de azur y plata.
ZAPIOLA Y LEZICA, Bonifacio Ramén de. Bautizado en
Buenos Aires €l 15 de mayo de 1775. Su padre Manuel Joaquin
de Zapiola y Oyamburu nacié en Orio el 9 de noviembre de 1730.
Significado: ferreria entre abetos.
Armas: en azur, una torre de plats, mazonada y adjurada de
sable, puesta sobre tres gradas 0 escalones y acompafiada de cua-
tro flores de lis de oro, al pie, el nombre «Zapiolay en letras de
oro.
Bordura de gules con ocho aspas de oro,
ZELAYA, Juan Antonio de. Nacié en Aldo (Guiptizcoa) el 21
de octubre de 1760,
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availablePARROQUIALES EN VENEZUELA gs
riales como documentos dignos de] mismo crédito que los libros
parroquiales.
Son, pues, de muy dudoso origen, aquellas informaciones ge-
nealégicas que pretenden remontarse a fechas alin mas alejadas,
y pudiéramos decir que casi en su totalidad pertenecen al inefa-
ble reino de la fantasia.
FECULIARIDADES DE Los ARCILIVOS
Establecidas éstas a manera de premisas, refiramonos ahora
concretamente al caso de los libros parroquiales de Venezuel
como un ejemplo tipico de esta clase de archivos en la América
hispana.
Empezaremos por decir que el libro mas antiguo de que pode-
mos disponer en nuestra ciudad capital es el de la Iglesia Mayor
de Caracas, abierto en el ano 1978. En él se encuentran reunidas
las partidas de bautismo y matrimonios de toda clase de gentes
hasta el afio 1615, fecha en la cual se elevé dicha Iglesia a la
categoria de Catedral, debiendo advertirse que el primer obis-
pado de Venezuela estuvo en la ciudad de Coro (erigida en Dio-
cesis en 1531), hasta su traslado a Caracas en 1638, la cual es Ar-
quidiécesis desde 1804.
Ese libro parroquial mas antiguo de Caracas, extraviado du-
rante muchos lustros, fue afortunadamente rescatado por un gran
venezolano, el doctor Mauro Paez Pumar, interesado siempre en
favorecer y ayudar todo género de iniciativas culturales y ani-
moso investigador, no obstante la cruel ceguera que lo aqueja
desde temprana edad. Vaya aqui nuestro testimonio de simpatia
y admiracién para tan relevante cuan modesta personalidad
En este singular libro estan asentadas, las unas al lado de las
otras democraticamente, como ahora se suele decir, las partidas
bautismales y de matrimonio de gentes de la mas variada condi-
cién social y econémica. Entre las primeras copiaremos aqui unas
cuantas para que se advierta bien la diferencia:
1. «Miércoles 18 de agosto de 1593 afios yo Bartolomé
de la Canal, cura y vieario de esta santa Iglesia, bauticé y
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availablePECULIARIDADES DE LOS ARCHIVOS PARROQUIALES EN YENEZUELA
sus padrinos Baltasar Pazafia y Juana Mateos, su muger, y
por verdad lo firmé de mi nombre. Bartolomé de Ja Canal.»
«Martes 3 de septiembre de 1583 afios, yo Bartolomé de la
Canal, cura de esta ciudad de Santiago de Leon (bauticé,
puse 6leo y crisma a los indios indias siguientes: de Juan
Garcia, a Diego; de Lazaro Vazquez (1): Magdalena, Elena:
Beatriz, Inés, Paula, Angeles y Juliana; fue su padrino An-
drés Pérez y por verdad lo firmé de mi nombre. Bartolomé
de la Canal»
Como facilmente se comprende, los datos contenidos en estas
tres Ultimas partidas no tienen ningtin valor genealégico, pues, se
trata de individuos sin apellido (aunque algunos usaron después
los de sus duefios), reducidos a la mAs triste condicién, al punto que
son denominados, no ya como gentes, sino como objetos con el hu-
millante calificativo de «piezaso.
De este mismo libro copiamos también dos partidas de matri
monio: una de gente de muchas campanillas y otra entre hu
des indios.
He aqui la primera:
«Domingo 13 de enero de 1602 aos, yo Bartolomé de la
Canal, cure y vicario de esta ciudad de Santiago de Leén,
casé y velé al Capitan Diego de Ovalle y a dofia Maria Vaz-
quez su mujer, fueron sus padrinos el Capitan Garci Gonz
lez de Silva y Beatriz de Rojas su mujer, siendo testigos
Capitan Juan de Guevara y el Alealde Diego de los Rios y
el Contador Simon de Bolivar, en fe de lo cual lo firmé de
mi nombre. Bartolomé de la Canal.»
Importantes y famosos personajes figuran aqui: El Capitan
de Milicias Reales Diego de Ovalle y dofia Maria Vazquez, los
contrayentes. Ella era hija legitima de legitimo matrimonio del
Capitan Lazaro Vazquez de Coronado y Guzman, ya citado en la
nota primera, y de dofia Maria Ana Diaz de Rojas, quien, a su vez,
(Q). El Capitan Conquistador Don Lazaro Vazquez de Coronado y Guz-
man, nat. de Salamanca. Ver «Los Americanos en las Ordenes Nobiliarias».
T. Il, pag. 41, Madrid. 1947.
389
@gLUIS BARE DIAZ
lo era de los también nombrados Capitan Alonso Diaz Moreno y
doa Ana Gémez de Agiiero y Rojas. El padrino, Capitan Garci
Gonzilez de Silva, famoso Conquistador nacido en Mérida hacia
1546, pasé muy joven a Indias (virreinato del Peri, Nueva Gra-
nada y Venezuela) donde cas6 con dofia Beatriz de Rojas, hija
de los prenombrados Capitan Diego Gémez de Agiiero y doia
Ana de Rojas. Es fama, como dice el historiador Oviedo y Bafios,
que «amas empufé la espada, que no fuese para quedar vence-
dor». Entre los testigos tenemos al Capitan Juan de Guevara, que
nos inclinamos a creer fue Don Juan de Guevara y Samaniego,
llamado el Mozo, II de este nombre e hijo del Conquistador Juan
de Guevara, natural de Lorca y dofa Luisa Garcia Samaniego.
Don Juan II de Guevara fue casado con dona Juana Diaz de
Rojas, hermana entera de dofia Maria Ana Diaz de Rojas. citada
unas cuantas lineas mas arriba. Podria también ser Don Juan III
de Guevara, hijo de este matrimonio, nacido en 1581, quien lue-
go Megé a ser Alealde de Caracas y cas6 con dofia Maria de Re-
bolledo y Armendariz. El Alealde Diego de los Rios desempeié
este cargo en 1596, 1599, 1602, 1605, 1615, 1619 y 1627. Fue Alguacil
Mayor en 1590; Alférez Mayor en 1592 y 1594 y Regidor del
Cabildo caraqueno en 1592.
Por ultimo, el Contador Simén de Bolivar, nos inclinamos a
creer también que se trata del Mamado «el Mozo» para diferen-
ciarlo de su padre del mismo nombre, hijodalgo notorio de casa
y solar conocidos en el Seforio de Vizcaya e ilustre antecesor
(5 abuelo) del Libertador, casado en Santo Domingo con dofia
Ana Hernandez de Castro, Hemos pensado que se trata de Simén
de Bolivar, el Mozo, pues, aunque su padre también fue Con-
tador, el hijo era casado con Beatriz Diaz de Rojas. hermana en-
tera de Juana y Maria Ana, antes nombradas como hi
Capitan Alonso Diaz Moreno, Ademas, para la fecha de este ma-
trimonio, Don Simén de Bolivar Jéuregui, es decir, «el Viejo»,
estaba ya en edad muy provecta.
La segunda partida dice asi:
«Agustin-Varvola—Hoy en 25 de julio de 1615 aiios, yo el
cura Gabriel de Mendoza, casé a Agustin, indio, y a Varvola,
390JIARIDADES DE LOS ARCHIVOS PARROQUIALBS EN VENEZUELA
india del servicio de Francisco del Castillo ambos a dos, pre-
cediendo una sola amonestacién y con dispensacién de Su Se-
fioria Reverendisima del Sefior Obispo y el Maestro Fray Juan
de Bohérquez, los casé sin las otras amonestaciones, hallan-
dose presentes y por testigos, Francisco Garcia, sacristén me-
nor y Cosme de Diaz, carpintero, y Miguel: mulato del dicho
Francisco del Castillo y otras personas y lo firme. Sean ve-
ladas, Gabriel de Mendoza.»
Sobran comentarios acerca de la ninguna trascendencia de este
matrimonio.
Segunda época—La Iglesia Mayor de Caracas es elevada a ta ca-
tegoria de Catedral.
De acuerdo con lo dicho anteriormente, a partir de 1615, afio en
que la Iglesia Mayor de Caracas fue elevada a la categoria de
Catedral, se comenzaron a utilizar registros completamente sepa-
rados, sea en un mismo libro o bien, en voltimenes distintos, para
asentar en ellos las partidas de los espafoles y criollos de raza
blanca, descendientes de aquéllos, y las correspondientes a la Ma-
mada «gente inferior.
Pero antes de continuar es preciso explicar aqui porque es del
caso, que en la América hispana se distinguian varias castas, a
saber:
I. Los espafioles y en general los nacidos en otr
s lugares de
Europa.
II. Los descendientes de espafioles nacidos en América 0 crio-
los blancos.
Il. Los mestizos o hijos de blancos ¢ indios.
IV. Los mulatos, hijos de blanco y negra, o a la inversa.
V. Los zambos. producto de la unién de las razas negra ¢
india.
VI. Los indios autéctonos.
VIL Los negros oriundos de Africa, cazados alli literalmente
como bestias y vendidos como esclavos en las Indias occidentales.
De esta clasificacion se derivan muchas subdivisiones segtin
el porcentaje de sangre blanca, negra e india del individuo, y asi
tenemos, por ejempl:
391
rdgS Luis Auz otaz
2) E! llamado «zambo prieto» resultante de la union de negro
con zamba o viceversa, Estos tenian 3 abuelos negros y 1 indio.
b) «Mulato cuarterén» o hijo de blanco y mulato; con 3 abue-
los blancos y 1 negro, de donde les viene el nombre por tener 1/4
de sangre negra.
¢) «Mulato quinterén» es el hijo de blanco y cuarterén. En
realidad debiera Mamarse «octerén, pues, tiene 1/8 de negro con
7 bisabuelos blancos y 1 negro.
d) «Salto atras»; suele designarse asi al hijo cuyo color es
mAs oscuro que el de alguno de los padres.
e) En general designase por «pardo» cualquiera de estas u otras
mezclas parecidas.
Después de hecha la explicacién anterior se comprenderé mejor
la razén, 0 por lo menos, el motivo, de cmo se Ilevaban los libros
en este periodo, en el cual las autoridades competentes dispusie-
ron abrir dos registros paralelos, tanto de bautismos, como de con-
firmacién, matrimonios y defunciones: uno para los blancos, euro-
peos 0 nacidos en América; y otro para la «gente inferior», que
comprendia todas las mezclas enumeradas, y por supuesto que tam-
bién a los esclavos, aunque habia iglesias en que se los apuntaba
en un tercer libro, considerado por ello de la mas infima clase.
Y de esta forma se continu hasta 1821, cuando poco después
de la emancipacién de Venezuela en la segunda batalla de Cara-
bobo, el sefior Gobernador del Arzobispado ordené el 8 de octubre
de ese afio, que se anotasen en un solo libro, sin distincién de
clases ni razas y sin hacer mencién de ello a todos los individuos
que solicitasen los sacramentos, conservando, desde luego, regis-
tros separados para bautismo, confirmaciones, matrimonios y en-
tierros.
Refiriéndonos al periodo 1615-1821, es preciso advertir que exis.
ten en él excepciones, como en toda regla, deslizandose en algunos
casos partidas que correspondian a los libros de gente inferior
asentandolas, por equivocacién y atin expresamente y hasta por
mandato especial en el de blancos, como también ocurria a la
inversa. Un proceso que aleanz6 gran notoriedad en nuestro pais
fue el incoado por Juan Gabriel de Landaeta, cuyo bautismo apa-
rece en el Libro XIX de agente inferior» de la Catedral de Ca-
392aa
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book.gg LUIS BAZ DIAZ
Y ya que se ha mencionado a los encomenderos, es oportuno
destacar, que al igual que ocurre en Espafia con los expedientes
de hidalguia y las escrituras de los protocolos notariales, en Vene-
zuela son de un gran valor genealégico los expedientes de «En.
comiendas» y «Limpieza de Sangre» del Archivo General de la Na-
cin, asi como las «Dispensas matrimoniales» custodiadas en el
Archivo Arquidiocesano de Caracas, Unos y otras constituyen un
valioso y fidedigno acervo de datos para el investigador.
A continuacién extractamos algunas partidas matrimoniales del
primero de los mencionados registros:
LIBROS DE ESPANOLES Y CRIOLLOS BLANCOS
Libro II folio 11 vto. Noviembre 19 de 1640.—General Ruy
Fernandez de Fuenmayor, Gobernador y Capitin General
de la Provincia de Venezuela, casa con dofia Leonor Jacinta
Vazquez de Rojas, Padrinos: El Maestre de Campo Domin-
go Vazquez de Rojas y dofia Ana de Alfaro, su mujer.
Libro If folio 69. Abril 18 de 1659.—Don Lorenzo de Me-
y Padilla, I Marqués de Mariancla, hijo legitimo del
Maestre de Campo, General don Juan de Meneses, Caballero
del Habito de Santiago, y de dofia Maria de Aguila Maldo-
nado, difuntos; casa con dofia Catalina Mejia del Castillo,
viuda del Alférez Mayor Pedro de Liendo Palacio.
nes
Libro III folio 60 vto. Mayo 25 de 1678—Don Domingo
Baltasar Fernandez de Fuenmayor, Caballero del Habito de
Calatrava, hijo legitimo del General don Ruy Fernandez de
Fuenmayor y de dofia Leonor Jacinta Vazquez de Rojas,
casa con dofia Isabel Maria de Tovar y Mijares de Solérz
no, hija legitima del Capitin don Manuel Felipe de Tovar,
Caballero del Habito de Santiago. y de dofia Maria Mijares
de Solérzano.
Libro VI folio 6. Marzo 19 de 1 ‘Don Miguel de Be-
rrotaran, Marqués del Valle de Santiago, hijo legitimo de
don Francisco de Berrotaran y de dofa Lucia Catalina de
394aa
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Luis BAN DIAZ
Blanco, hija legitima del Capitan don Feliciano Palacios Sojo
y Gil de Arvatia, Alcalde ordinario, y de dofia Francisca
Blanco y Herrera. Los casé su pariente el .Presbitero Doctor
don Juan Félix Jerez de Aristeguieta, con licencia que para
ello le concedié el Teniente Cura de la Iglesia de esta Ca-
tedral (sic).
Libro IX folio 43, Abril 11 de 1790.—Don Feliciano Pa-
lacios y Blanco, hijo legitimo de don Feliciano Palacios Sojo
y Gil de Arratia y de dofia Francisca Blanco Herrera (ya di-
funta), casa con dofia Ana Maria de Tovar, hija legitima
del sefior Conde de Tovar, don Martin de Tovar y Blanco
y de la sefiora Condesa dofia Maria Manuela de Ponte y
Mijares de Solorzano. (Se habra observado que el contra-
yente es hermano entero de dofia Maria de la Concepcion
Palacios y Blanco citada en la anterior partida.)
Los ejemplos anteriores prueban que los mantuanos formaban
un cireulo cerrado de familias emparentadas muchas veces las
unas con las otras, y que indagaban con gran cuidado la proce-
deneia y clase de cualquiera que pretendiese infiltrarse en él por
el vinculo del matrimonio, Los tiempos y las costumbres relaja~
ron luego esa hermeticidad, aqui y en el mundo entero, en tal
forma que como dice Cervantes, algunos grandes linajes han aca-
bado en punta como piramide puesta de revés.
Veamos ahora la sustancial diferencia con las partidas que
siguen, extractadas de libros de la Hamada «gente inferior»:
Libro VII folio 77. Agosto 15 de 1729. — Velaronse Blas
Martin de Landaeta y Juana Jacinta Pifiango, pardos libres.
Libro X folio 56. Julio 7 de 1773.—Joseph Julian Landae-
ta, hijo legitimo de Miguel Landaeta y Maria Paula Corde-
ro, casa con Isabel Carrizosa, hija legitima de Andrés Ca-
rrizosa, difunto, y de Margarita Pefta, pardos libres de esta
feligresia. Testigos: Don Pedro Vazquez y el bachiller don
Diego Ramirez.
396PECULIARIDADES DE LOS ARCHIVOS PARROQUIALES
Libro X folio 93 vto, Junio 8 de 1776.—Velaronse Pedro
Miguel y Maria Catalina, negros bozales esclavos de don
José Ascencio,
Libro XI folio 14 vto. Agosto 22 de 1785.—Juan Miguel,
hijo lexmo. de Mateo Ignacio y de Policarpa, casa con Ma-
ria Margarita, hija lexma. de Juan Antonio y de Isabel, mo-
renos esclavos de dofia Manuela de Rada, vecina de esta ciu-
dad y feligresia. Confesaron, comulgaron y recibieron las
bendiciones nupciales de velacion, habiendo sido instruidos
previamente en la Docta. christna. Fueron testigos don Jo-
seph Maria Gomes, Calisto Ant, Rada y Juana de Dios Ibarra,
Libro XI folio 29. Noviembre 4 de 1806.—Joseph Ign” Se-
defo, hijo natural de Marta Sedefo, mulata libre, casa con
Maria Antonia Dominguez, negra libre, hija legma. de Juan
Ant’ y de Maria Maria, esclavos del doctor don Fernando
Dominguez. Confesaron. comulgaron y fueron velados, pre-
via exploracién de sus voluntades, instruccién en la Docta
Christiana y proclamadas las tres canénicas moniciones que
manda el Santo Concilio de Trento, leidas en esta Santa Igle-
sia y en la del pueblo de Curiepe. Fueron testigos don Do-
mnigo Morcilla y don Pedro Buena Ventura Febles.
Libro XII folio 30 vto. Junio 12, 1810.—Juan Manuel Mo-
ta, hijo legitimo de Hilario Valentin Mota y de Prudencia
Mota, natural del pueblo de Curiepe (1) y feligrés de esta
parroquia, casa con Juana de la Cruz Mota, viuda de Joseph
Maria Ponce, ambos contrayentes pardos libertos.
Posteriormente, al finalizar el Libro X (1811-1821) de matri-
monios de espafoles y criollos blancos, hay una nota que textual-
mente dice:
(1) Pueblo de negros, ayer y hoy.
207@
Las wAi, Diaz
«Certificamos los infraescritos ¢.cR.R. del Sto, Sag. de la
Sta, Ig]. Metr. que las partidas contenidas desde el mes de
enero del afio el veinte y uno son fieles y legitimas y que
son los matrimonios que se han celebrado en esta Parroquia
hasta el treinta de agosto del mismo aiio. Con lo que queda
cerrado el presente Libro por orden del Sr. Prov, Gobr. del
Arzobispo debiéndose en lo sucesivo centrarse todas las par-
tidas en un solo Libro sin distincién de calidades de perso-
nas y para que conste lo firmamos a treinta de agosto de
mil ochocientos veinte y uno. (Fdo.) Juan Antonio Diaz A»
Obsérvese que esta nota comienza diciendo «certificamos los
infraescritos» y luego no aparece mas que una sola firma, la del
Pbro. Juan Antonio Diaz de Argote, uno de los nueve sacerdotes
que firmaron el Acta de nuestra independencia.
Y en el primer folio del Libro que sigue dice:
«LIBRO XI DE MATRIMONIOS en que se asientan las par-
tidas de los que se casan en esta Santa Iglesia Metropolitana,
de todas las clases segiin el Decreto inserto infra del Sefior
Gobernador de este Arzobispado en Caracas: Siendo Curas
del Sagrario de ella el Seftor Licenciado don Antonio Argo-
te, Cura del aio, y su Coadjutor Presbitero Doctor don Do-
mingo Quintero; y el Licenciado don Antonio Gonzalez:
Comienza a correr desde ocho de octubre de 1821
“DECRETO: En esta fecha he decretado lo siguiente:
Segun lo comunicado por el Senor Gobernador Politico en
el presente Oficio de 27 de los corrientes, los UUs. Curas
formardn tres libros costeados por los respectivos fondos de
fea, para asentar en ellos en lo sucesivo sin la distincion de
clases que hasta ahora se observaba: en el primero las par
tidas de bautismos que ocurran; en el segundo las de ma-
trimonios; y en el tercero las de entierros, poniendo por fin
de los actuales libros y principio de los nuevos. copia auto-
vizada de este Decreto, que a los dichos intentos se les diri-
gira transerito en Orden Circular, lo que comunico a UU.
m. a, para su cumplimiento, Dios guarde a UU, ma—Cara-
298AS
ment
ment
PECULIARIDADES DE LOS ARCTIIVOS PARROQUIALES EN VENEZUELA g
28 de setiembre de 1821, Doctor Manuel Vicente de Ma-
©
ya—SS. CC. del Sagrario de esta Santa Iglesia Metropoli-
tana. — Licenciado Antonio Gonzalez. — Doctor Domingo
Quintero»
si. pues, desde este Libro XI en adelante se retinen nueva-
een uno solo las partidas que se venian asentando anterior-
e en libros paralelos, lo que también ocurre en las demas
iglesias del pais, aunque es obvio que la numeraciin de los libros
no es la misma sino distinta, de acuerdo con la importancia y
poblacién de las distintas ciudades, pueblos y localidades
Se observa en dicho libro que contintia usindose en los pri-
mero:
de ci
supri
s folios el calificativo de don tnicamente para las personas
ierta calidad y para los demas el nombre a secas; luego se
ime el don, reemplazandolo por titulos de las milicias, como
Capitén, ete, para quienes pudieran osientarlos, y por iltimo,
desig
tal»,
revol
mando a casi todas las personas como «el sefior fulano de
Poquisimas veces se emplea el «ciudadano» heredado de la
ucion francesa, titulo, por asi lamarlo, con el cual todavia
se designa aqui oficialmente a cualquiera persona hasta nuestros
dias,
y que, sin embargo, ya en Francia nadie usa.
Como ejemplo del nuevo orden de cosas transeribimos a con-
tinua
icin, extractandolas también, tres partidas matrimoniales de
este libro, a saber:
Libro XI folio 17 vto. Diciembre 28 de 1822——El Teniente
Coronel de la Reptiblica Luis Flégel, natural de Polonia,
casa con la sefiora Ursula Matilde de Liendo, hija legitima
de los sefiores Coronel de la Republica Juan José de Liendo
y Manuela de Ascanio y Rada (1).
Libro XI folio 33 vto, Diciembre 18 de 1823—El Sefor
José Prudencio Lanz, Fiscal de la Corte Superior de Justi-
cia, hijo legitimo del Ciudadano Francisco Antonio Lanz y
Ja Ciudadana Isabel Ochoa, casa con la sefiora Leonor Mo-
rales, hija legitima de los sefiores Santiago Morales y Con.
cepcién Ochoa, difuntos.
a
a contrayente pertenece a antiguas familias mantuanas,
299aa
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book.LA ESPOSA DEL LIBERTADOR Y SU LINAJE
LOS RODRIGUEZ DE TORO
Por RAFAEL Nieto Y CORTADELLAS:
Prefacio
Sélo unos meses duré el idilio del libertador Bolivar con la
mujer a quien diera su apellido cuando él, en plena juventud, no
podia prever que al decursar su vida la idea de la independencia
mada en Norte
le Hevaria a ser
la espada gloriosa que fundara la repiblica de la Gran Colombia
(luego desmembrada en las de Venezuela, Colombia y Ecuador) y
con la cooperacién del Mariscal Suere la del Pert, dando vida tam-
bién a la de Bolivia
La idea de este forjador de naciones, como sabemos, fue se-
cundada, a mds de por la de Sucre por otras espadas, tales como
las de San Martin, O'Higgins, Miranda y cuantos se encargaran
de fundar paises autonomos mas o menos lejanos de los que él
habia incluido en el concierto de las naciones del mundo.
Iturbide, en México y a su manera, consum6 la independencia
de aquel territorio que habia levantado en armas el heroico cura
de Dolores, y un principe portugués que por circunstancias po-
de los pueblos de nuestro Continente —ya coi
América por el genio guerrero de Washington:
401aa
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book.LA ESPOSA DEL LIBERTADOR Y SU LINAJE Los RODRIGUEZ DE TORO
lineas y ramas aumentadas con nuevos aportes en lo que se re-
fiere a Cuba, México y Espafia, Creemos, eso si, que tanto en su
lugar de procedencia —las Canarias— como luego en Venezuela
y quizé en México, puedan existir mas datos en sus archivos, que
hubieran enriquecido el frondoso arbol de los Rodriguez de Toro
y sus descendientes con individuos por nosotros ignorados.
Esperamos, sin embargo, que resulten de utilidad los datos que
ahora presentamos, para completar en lo posible el conocimiento
sobre el linaje de la mujer a la que cupo el honor —sin saberlo
nunea— de haber sido la consorte del hombre mas grande que se
produjo en el continente hispano-americano durante la primera
mitad de la décima nona centuria
EL TRONCO
El Capitan don SEBASTIAN DE TORO, fue natural de la villa
de Teror (hoy perteneciente al ayuntamiento de ese nombre, par-
tido judicial de Las Palmas, en la isla de Gran Canaria, provincia
y didcesis de Canarias), casando con dofia Antonia de Heredia y
Estupifidn, de igual naturaleza (hija de don Cristébal de Heredia
y Morales, Torres y Aroca, y de dofia Catalina de Estupifidn). De
su citado enlace, el Capitan don Sebastién de Toro tuvo: a
Dofia CATALINA DE TORO Y HEREDIA, bautizada en Las
Palmas de Gran Canaria, parroquia matriz de San Agustin, el 4
de diciembre de 1642, aunque nacida en la ya mencionada villa
de Teror, que cas6 en la parroquia de Nuestra Sefiora del Pino,
de esa villa, el 30 de septiembre de 1658 con don Blas Rodriguez
del Rio Mayor y Martinez, alli bautizado el 30 de diciembre de
1633 (cuyos padres lo fueron don Pedro Rodriguez Diaz del Rio
y dofia Agueda Martinez). De su matrimonio, dofa Catalina de
Toro y Heredia tuvo: al Capitan Juan-Bernardo; a Isabel; a
Estefania; a Maria; a Domingo (cura en la villa de Teror); a An-
tonia (casada con don Francisco Leal del Castillo); a Salvador;
a Francisca (casada a su vez con don Alonso de Ulloa); a Sebas-
tidn; a Susana, y a Josefa Rodriguez de Toro, Martinez y Heredia
De los cuales
403,
m;RAFARL NIETO ¥ CORTADELLAS
1. El Capitan don Juan-Bernardo Rodriguez de Toro Martinez
y Heredia, del que después trataremos como fundador en Caracas
de la familia que vamos a deseribiv.
2. Dofa Isabel Rodriguez de Toro Martinez y Heredia, natural
de la villa de Teror, fue casada con don Francisco Navarro del Rio
y Castillo, siendo los padres de don Domingo Navarro del Rio
y Rodriguez de Toro.
3. Don Sebastién Rodriguez de Toro Martinez y Heredia, na-
tural como sus hermanos de la villa de Teror, casé con dofa
Tuana-Agustina Quintana de la Nuez, padres de:
Doiia Estefania Rodriguez de Toro y Quintana de la Nuez,
natural de la tantas veces mencionada villa de Teror y vecina
de La Habana, que casé dos veces: la primera con don Fran-
ciseo de Toro-Pulido y Gareia, también natural de Teror, hijo
de don Francisco de Toro y dofia Maria Garcia (I); y la se-
(Don Francisco de Toro y su mujer doiia Maria Garcia, fueron tam-
bién padres de: Maria y de Juan-Diego de Toro-Pulido y Garcia, Los
cuales:
1, Dofia Maria de Toro-Pulido y Garcia, natural de la villa de Teror,
fue vecina de La Habana, y aqui sin testar se encuentra su defuncién,
parroquia del Santo Angel Custodio a 15 de octubre de 1763, donde se la
sepulté al siguiente dia (folio 141 y su vuelto, ntims, 788 y 790, libro 2-bis),
viuda de don Salvador Gonzilez de Aguilar.
2. Don Juan-Diego de Toro-Pulido y Garcia, que sigue.
Don Juan Diego de Toro-Pulido y Garcia, antes mencionado, natural de
la villa de Teror, testé en La Habana ante el escribano Cristobal Vianés
de Salas, estando su defuncién en esta ciudad, parroquia del Espiritu
Santo a 30 de septiembre de 1747 (libro 5 que est destrozado), donde
cas6 el 14 de abril de 1716 (folio 270 vuelto, partida 1, libro primero), con
doa Manuela de la Cruz-Fiallo y Méndez. de esta naturaleza (hija de
Pedro y Manuela). Tuvieron a
Don Antonio-José de Toro-Pulido y de la Cruz-Fiallo. Garcia y Méndez,
natural de La Habana y presbitero, que testé ante el escribano José Ro-
driguez, en septiembre de 1770, encontriindose su defuncién en la parroquia
del Espiritu Santo a 15 de marzo de 1780 (folios 137 vuelto y 138, niimero
79, libro 7)
Debemos consignar que a fines del siglo xvit se establecié en la ciudad
y presidié de San Agustin de la Florida, otra familia Rodriguez del Toro,
completamente dislinta a nuestros Rodriguez de Toro, Procedieron de la
villa de Lobén (perteseciente ahora al partide judicial de Mérida, provin-
cia y diécesis espaiola de Badajoz) pasando algunos de sus descendientes a
404LA ESPOSA DEL LIBERTADOR Y SU LINAJE LOS RODRIGUEZ DE TORO
gunda vez en La Habana, parroquia del Espiritu Santo, el 30
de mayo de 1751 (folio 126, nim. 411, libro 3), con don Fran-
cisco Rodriguez, natural de la villa de Icod de los Vinos (en
el actual ayuntamiento de ese nombre, partido judicial de La
Ototava, isla de Tenerife, provincia y diécesis de Canarias),
hijo a su vez de Francisco y Gracia-Francisca. De su primer
enlace, dofia Estefania Rodriguez de Toro y Quintana de la
Nuez, tuvo a: Jacinta-de Ia Asuncién y a Bernardo-Isidoro
de Toro-Pulido y Rodriguez de Toro, Garefa y Quintana de la
Nuez, Los cuales:
a) Dofia Jacinta-de la Asuncién de Toro-Pulido y Rodri-
guez de Toro Garcia y Quintana de la Nuez. nacié en La
Habana, el 15 de agosto de 1740, siendo bautizada en nuestra
parroquia del Espiritu Santo, el 23 de ese mes (folio 220, nui-
mero 302, libro 6).
b) Don Bernardo-Isidoro de Toro-Pulido y Rodriguez de
Toro Garefa y Quintana de la Nuez, nacido en La Habana,
el 4 de abril de 1748, fue bautizado en Ja parroquial mayor
(hoy Catedral) de esta ciudad el 15 de ese mes (folio 92 vuel-
to, mimero 40 libro 10).
El Capitan don JUAN-BERNARDO RODRIGUEZ DE TORO
MARTINEZ Y HEREDIA, ya mencionado, nacio en la villa de
Teror, el 18 de mayo de 1675 y alli bautizado en la parroquia de
Nuestra Sefora del Pino, el 22 de ese mes, fue un ilustre vecino
de la ciudad de Santiago de Leon de Caracas, donde otorgé poder
para testar ante el escribano local licenciado Francisco de Aresti
y Reina el 7 de julio de 1740, Rico vecino de la capital venezolana,
fue creado I Marqués del Toro por el rey Felipe V en uno de los
titulos que para beneficiar se le habfan otorgado a los efectos
exclusivos de su fabrica al monasterio matritense de Nuestra Se-
fiora de Monserrate, obteniendo el correspondiente Real decreto, el
18 de agosto de 1732 y el subsecuente despacho regio que le fue
firmado en Sevilla por dicho Monarca el 26 de septiembre inme-
La Habana durante la primera mitad de la centuria siguiente. Tenemos
tratada pero no publicada esa genealogia que ponemos a la disposicion de
cualquier interesado en ella,
405
aRAFAEL NIETO Y CORTADELLAS
diato con el vizcondado previo de San Bernardo, abonando la media
annata de rigor ascendente en su caso a quinientos sesenta y dos
mil maravedies de vellon aparte de la donacion de veintidés mil
ducados de vellén al, citado monasterio que habia firmado escri-
tura de cesion a favor de] titulante en 30 de agosto del aiilo men-
cionado ante el escribano Pedro Campillo (véase copia integra del
referido Real despacho inserta de la pagina 618 a la 624 Titulo
Hispano-americano por don Julio de Atienza y Navajas, Barén de
Cobos de Belchite; y pagina 91, tomo IIL. Titulos del Reino y
Grandezas de Espafa conservados en la seceién de Consejos supri-
midos en referencia a las constancias existentes al num, 758, legajo
8.977 de esa seccién del Archivo Histérico Nacional de Madrid).
Antes de titular, el Capitin Rodriguez de Toro easé en la parro-
quia del Sagrario de 1a Catedral de Caracas, el 30 de mayo de 1712
con dofia Paula-Graciosa de Isttiriz y Ezquier de la Guerra Aspeitia
y Santiago, a su vez bautizada en la misma parroquia, el 14 de sep-
tiembre de 1693. Esta sefiora fue hija de don Thigo de Istiriz y Az
peitia, bauitizado en la parroquia de Aftorbe (Navarra) el 28 de
marzo de 1656, Regidor del Ayuntamiento de Caracas, Procurador
general alli por eleccién del Cabildo y Tesorero de Real Hacienda
por el Monarea en dicha ciudad, donde testo ante el escribano
Francisco de Aresti y Reina el 19 de diciembre de 1731; y de dona
Maria-Ana Ezquier de la Guerra y Santiago, bautizada en la mo!
cionada parroquia caraquefia, el 27 de diciembre de 1659, que testé
en su ciudad natal ante el escribano Antonio Gascén, el 29 de junio
de 1732, ambos casados en la misma parroquia del Sagrario de la
Catedral de Caracas, el 10 de enero de 1689 y siendo ella oriunda
por su rama paterna de Las Palmas de Gran Canaria y por la
materna del lugar de Giiejar-Sierra en Granada, De su citado en-
lace, el Capitan don Juan Rodriguez de Toro y Heredia, I Mar-
qués de! Toro tuvo a: Francisco de Paula; Bernardo; José; Ma-
ria-Teresa; a Sebastidn; a Catalina; a Matias, y a Antonio Rodri-
guez de Toro e Isturiz y Ezquier de la Guerra. De los cuales:
1, Don Francisco de Paula Rodriguez de Toro e Isturiz y Ez
quier de la Guerra, del que se tratara al Cariruto I LINEA PRI-
MOGENITA de la que procedié la esposa del Libertador, y de
406aa
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book.RAFAEL NIETO Y CORTADELLAS
Viaje, a 12 del mismo mes (folio 209 vuelto, num. 793, libro 3), ter-
ciaria de la Orden de San Francisco en cuya capilla se la sepulto.
Esta sefiora fue hija del] Capitan don Juan-Antonio Carriazo y
Franco de Medina y Ossorio, natural de La Laguna en la isla ca-
naria de Tenerife, Capitan de Fragata de la Real Armada espafiola
en la que a los dieciocho afos de edad ingreso en Cadiz como
Guardia-Marina el 15 de junio de 1719 (asiento 789, pag. 40, tomo I.
Real Compaiiia de Guardias-Marinas y Colegio Naval: catélogo
de pruebas por don Dalmiro de la VAlgoma y el Barén de Fines-
trat); y de dofia Marfa-Isabel Jaime y Vazquez y Meneses, nacida
en La Habana el primero de julio de 1708 y bautizada en la repe-
tida parroquia del Santo Cristo del Buen-Viaje, el 9 de ese mes
(folio 103, nim. 586, libro primero) donde esté su defuncién a 20
de enero de 1794 (folio 135, mim, 482, libro 7) luego de testar ante
el escribano José-Antonio Bosque el 29 de mayo de 1793, ambos
casados en dicha parroquia habanera el 25 de abril de 1732 (fo-
lio 81, nim, 65, libro 2) y en ella velados en 14 de junio del mismo
. De su citado enlace, don Antonio Rodriguez de Toro e Isturiz
y Ezquier de la Guerra tuvo a: Marfa-Josefa-del Rosario-de los
Dolores; Maria-Isabel y Antonio-José-Maria Rodriguez de Toro y
Carriazo Isturiz y Jaime. Los cuales
1, Dota Maria-Josefa-del Rosario-de los Dolores Rodriguez de
Tore y Carriazo, Istliriz y Jaime, nacié en La Habana, el 30 de
octubre de 1750 donde fue bautizada en nuestra parroquia del
Santo Cristo del Buen-Viaje, el 9 de noviernbre inmediato (folio
261 vuelto, mim, 470, libro 6) encontrandose su defuncién en dicha
parroquia a 9 de noviembre de 1762 (partida casi destruida que
consta al folio 53 vuelto, num, 123, libro 5).
2. Dofia MarfaIsabel Rodriguez de Toro y Carriazo, Isturiz y
Jaime, nacida en La Habana, e] 21 de noviembre de 1751, fue bau-
tizada en la parroquia del Santo Cristo del Buen-Viaje el 29 de
ese mes (folio 279 vuelto, nim. 121, libro 6), donde casé por poder
del contrayente el 12 de enero de 1777 (folio 87 vuelto, mim. 512,
libro 5) ratificandose el enlace el 31 de agosto de dicho afio y ve-
landose el 6 de septiembre siguiente (anotacién marginal que consta
en la propia partida matrimonial), con don Francisco Hurtado de
Mendoza y Pino, natural de la plaza de Oran, en Ceuta, Teniente-
408aa
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book.RAFAEL NIETO Y CORTADELLAS
Catedral de Caracas, el 12 de abril de 1713, dio poder para testar
ante el escribano José-Manuel de los Reyes el 12 de febrero de
1753, falleciendo en la propia Caracas el 4 de junio de ese aio.
En sucesién a su padre fue II Marqués del Toro en 1740, siendo
ademés Alcalde ordinario de su ciudad natal, Gobernador y Ca-
pitan General de Venezuela y Caballero de la Orden de Santiago.
casando en la parroquia del Sagrario de la Catedral caraquefa, el
16 de diciembre de 1736 con dofia Maria-Teresa de Ascanio y Sar-
miento de Herrera, Lerearo-Justiniani y Ascanio, alli bautizada
el 26 de octubre de 1712, la que otorgé poder para testar ante el
escribano José-Domingo Fernandez, el 3 de febrero de 1768, hija
del Capitan don Juan-Nicol4s-Primo de Ascanio y Lercaro-Justi-
niani, Correa de Benavides y Westerling, nacido en La Laguna de
Tenerife (Canarias) aito de 1665, Castellano y Justicia Mayor del
puerto de La Guaira en 1710 quien otorgé poder para testar en
Caracas ante el escribano Gregorio del Portillo el 26 de febrero
de 1743; y de la caraquefia doha Maria-Margarita Sarmiento de
Herrera y Ascanio, Loaysa y Correa de Benavides (III), De su en-
lace, don Francisco de Paula Rodriguez de Toro e Isturiz y Ezquier
de la Guerra, IT Marqués del Toro tuvo a: Sebastian; Bernardo;
José-Nicolas; a Miguel; a Maria del Rosario; a Vicente; a Ma-
nuel; @ Margarita; a Josefa; a Francisco y a José-Antonio Ro-
driguez de Toro y Ascanio, Istiriz y Sarmiento de Herrera. De los
cuales:
1, Don Sebastian Rodriguez de Toro y Ascanio, Isturiz y Sar-
miento de Herrera, al que dedicaremos la «Rama de los marqueses
del Toro y condes de los Villaresy,
2, Don Bernardo Rodriguez de Toro y Ascanio, Istiriz y Sar
miento de Herrera (progenitor de la consorte del Libertador), del
que se tratara.
3 Don Miguel Rodriguez de Toro y Ascanio, Istiriz y Sar-
(11) Como explicamos en el arbol de costado que acompaiia a este es-
tudio, dofia Maria-Margari rmiento de Herrera y Aseanio, Loaysa y
Correa de Benavides (segunda abuela de la esposa del Libertador), fue
hermana del Sargento Mayor don Juan-Ascencio de esos apellidos natural
de la Nueva Valencia del Rey de Venezuele, uno de los terveros abuelos
del propio Bolivar,
410JA ESPOSA DEL LIBERTADOR Y SU LINAJE LOS RODRIGUEZ DE TORO
miento de Herrera, natural de Caracas, fue casado con dofia Maria
de la Soledad Loreto de Silva y Aguado (hija de Vicente y Maria-
Gertrudis) teniendo a: Juan-José y Maria-Gertrudis Rodriguez de
Toro y Loreto de Silva, Ascanio y Aguado, De los cuales.
Don Juan-José Rodriguez de Toro y Loreto de Silva, Asca-
nio y Aguado, casé con su prima dofia Maria del Rosario He-
rrera y Rodriguez de Toro, Rada e Ibarra (hija de dona
Maria-Teresa Rodriguez de Toro e Ibarra, Ascanio e Ibarra,
de la que trataremos en la (Rama de los marqueses del Toro
y condes de los Villares» dentro del presente Cariruto 1; y
de don Martin-Eugenio de Herrera y Rada, Mesones y Soto,
Caballero de la Real y Distinguida Orden de Carlos IIT, am-
bos caraquefios). De su enlace, don Juan-José Rodriguez de
Toro y Loreto de Silva. Ascanio y Aguado tuvo a:
Don Miguel Rodriguez de Toro y Herrera, Loreto de Silva
y Rodriguez de Toro, que cas6 con dona Hermelinda Manri-
que de Lara y Tovar, hija de dona Josefa de Tovar y Ro-
driguez de Toro tratada en la «Rama condal de Torrepando»
y don José-Maria Manrique de Lara. De su matrimonio, don
Miguel Rodriguez de Toro y Herrera, Loreto de Silva y Ro-
driguez de Toro tuvo a: Juan; a Luisa; a Miguel; a Carlos;
a Jorge y a Maria del Rosario Rodriguez de Toro y Manrique
de Lara, Herrera y Tovar. De los cuales:
aa) Dofia Luisa Rodriguez de Toro y Manrique de Lara,
Herrera y Tovar, casé con don Manuel Acedo, del que tuvo
sucesion
bb) Don Miguel Rodriguez de Toro y Manrique de Lara,
Herrera y Tovar, fue casado con dofia Eloisa Flinter, ambos
padres: del Teniente-Coronel Miguel (que casé con dofia
Maria de las Mercedes Rivodé); de Elvira y de Roberto
Rodriguez de Toro y Flinter,
ce) Don Carlos Rodriguez de Toro y Manrique de Lara,
Herrera y Tovar, de su enlace con doa Julia-Isabel Ramirez
de Arellano tuvo a: Maria del Rosario (casada con don Car-
los Beiner): a Miguel (que lo estuvo con dofia Thais Rami-
rez): al ingeniero Carlos (desposado con dofia Inés Arroyo
anRAFAEL NIETO Y CORTADELLAS
y Parejo); al doctor Gu'llermo (casado dos veces: le pri-
mera con dofia Gisela Montbrun y Rfos, y la segunda con do-
fia Berta Ocanto y Bengual); a Osvaldo (que casé con do-
fia Felicitas Sosa y Fernandez), y a Fernando Rodriguez de
Toro y Ramirez de Arellano (este ultimo matrimoniado a su
vez con dofia Ofelia Hardy y Pesquera).
4. Don José-Nicolis Rodriguez de Toro y Ascanio, Isturiz y
Sarmiento de Herrera, del que trataremos al Ultimo lugar en la
«Rama condal de Torrepandoy
5. Don José-Antonio Rodriguez de Toro y Ascanio, Istiriz y
Sarmiento de Herrera, natural de Caracas, de su enlace con dofia
Rosa Gonzdlez y Parraga tuvo a:
Doha Melchora-Ana Rodriguez de Toro y Gonzalez, Asca-
nio y Parrega, que fue caseda con su primo don Bernardo
Rodriguez de Toro e Ibarra, Ascanio e Ibarra, al que con la
sucesién habida del enlace de ambos nos referimos en la pré-
xima «Rama de los marqueses del Toro y condes de los Vi-
Uares» dentro de este Capituto, como hijo de don Sebastian
Rodriguez de Toro y Ascanio, Isturiz y Herrera, II] Marqués
del Toro, y dofia Brigida-Martina de Ibarra, Herrera e Ibarra
Herrera e Ibarra.
Don BERNARDO RODRIGUEZ DE TORO Y ASCANIO, IS-
TURIZ DE HERRERA, ye mencionado, nacido en Caracas afio de
1738 y fallecido el 24 de abril de 1824 —de quien no hemos podido
obtener mayores referenci:
dofa Benita de Ala
tilla, fallecida a su v
~ caso el 27 de marzo de 1776 con
y Medrano, natural de Valladolid en Cas-
el 15 de junio de 1801. De su citado ma-
trimonio, don Bernardo Rodriguez de Toro y Ascanio, Istir’
Sarmiento de Herrera tuvo a la que sigue, figura femenina de
esta gran familia caraquefia que ha motivado nuestra inquietud
histérica para presenta
genealogica de su linaje:
Dofia MARIA-TERESA-JOSEFA-ANTONIA-JOAQUINA RO-
DRIGUEZ DE TORO Y ALAIZA, ASCANIO Y MEDRANO, na-
con la mayor extension posible la cadena
412LA ESPOSA DEL LIBERTADOR Y SU LINAJE Los RODRIGUEZ DE TORO
cida en Madrid el 15 de octubre de 1781 en la residencia de sus
padres ubicada en la calle de la Corredera Alta de San Pablo,
ntmero 14, y bautizada ese dia en la parroquia de San Martin,
calle del Desengafio, nim. 25 (folio 369, libro correspondiente),
quien «... fue sin duda, delicada, palida y bella, con la expresién
«de esas almas precoces, cuya mirada melancélica parece pre-
«sagiar el breve tiempo que han de vivir. Segtin la deseripcién
«que de una’ miniatura suya hace un amigo, llevaba los cabellos
«en largos rizos y aparece alta y delicada...» y «... vietima de
«una fiebre violenta y breve...» (IV) fallecid en la venezolana
San Mateo el 22 de enero de 1803. Caso y velé en la parroquia
matritense de San José (calle de Alcala, actual nim, 41) el 26
de mayo de 1802 (folio 59 vuelto, libro 6) precedido el enlace
de dispensa de amonestaciones con su primo (en tercer y cuarto
grados, respectivamente) el luego Libertador de la América don
SIMON-JOSE-ANTONIO-DE ‘LA SANTISIMA TRINIDAD BO-
LIVAR Y PALACIOS, PONTE Y BLANCO, nacido en la ciudad
de Caracas el 24 de julio de 1783 y bautizado en la parroquia
del Sagrario de aquella Catedral el 30 de dicho mes (folio 128,
libro 15), quien luego de testar ante el escribano José-Catalino
Noguera el 10 de diciembre de 1830 fallecié (sin haber contraido
nuevo enlace después de su fugaz estado matrimonial) el 17 de
ese mes en la quinta o hacienda «San Pedro Alejandrino» juris-
diccién de la colombia Santa Maria y cuya defuncién consia en
la parroquia del Sagrario de esa ciudad de Santa Marta a 20 del
mes y afio ya indicados, siendo sepultado entonces en béveda
de dicha iglesia, lugar donde repos6 hasta diciembre de 1842 en
que Ievados sus restos a la ciudad de Caracas, se le sepultd so-
lemnemente el 17 de dicho mes (fecha del LIX aniversario de
su nacimiento) en el Panteén Nacional de Venezuela (véanse pa-
ginas 397 y 398 Simén Bolivar por Don Tomas Rourke). Poseedor
por herencia paterna del patronato de la capilla de la Santisima
Trinidad (que habia sido fundada amo de 1689) en la Catedral
de Caracas, fue figura cimera de la Independencia americana, a
(IV) Paginas 31 y 35 de la obra biogréfiea de Emil Ludwig titulada
Bolivar el caballero de Ia gloria y de ta libertad, edicién publicada por
Tosada, S. A., Buenos Aires.
413aa
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book.LA ESPOSA DEL LIBERTADOR Y SU LINAJE LOS RODRIGUEZ, DE TORO
LINEA PRIMOGENITA a que nos contraemos como hijo mayor
de don Francisco de Paula Rodriguez de Toro e Istiriz y Ezquier
de la Guerra, II Marqués del Toro, y de dofia Marfa-Teresa de
Ascanio y Sarmiento de Herrera, Lercaro-Justiniani y Ascanio),
bautizado en la parroquia del Sagrario de la Catedral de Caracas
el 14 de junio de 1739 donde sin testar se encuentra su defuncién
a 26 de mayo de 1787, fue III Marqués del Toro en 1753 y Alcalde
ordinario de su ciudad natal en 1781 el que en 1739 habia in-
gresado en el Seminario de Nobles
cionada parroquia caraquefa el 29 de junio de 1760 con dofa Br
gida-Martina de Ibarra e Ibarra, Herrera e Ibarra, alli bautizada
el 26 de noviembre de 1744, hija de don Diego-José de Tbarra y
Herrera, Arias-Altamirano y Mesones, bautizado en la propia pa-
rroquia del Sagrario de la Catedral de Caracas el 22 de noviem-
bre de 1711 falleciendo en su hacienda de Guacara después de
otorgar poder para testar ante Ramén Monzén escribano del valle
de la Borburata el 12 de junio de 1771; y de dofa Ana-Josefa
de Ibarra e Tbarra, Herrera y Arias-Altamirano, bautizada a st
vez en la propia parroquia del Sagrario de la Catedral caraquefa
el 26 de junio de 1712 y fallecida en 1790, primos entre si y alli
casados el 28 de octubre de 1738, ambos pertenecientes a linaje
oriundo de Ojacastro en La Rioja (provincia de Logrofio) con
casa-solar en ese lugar, radicada en Caracas durante el siglo xvit,
De su enlace, don Sebastian Rodriguez de Toro y Ascanio, Istti-
riz y Sarmiento de Herrera, III Marqués del Toro tuvo a: Fran-
cisco; a Pedro; a Tomas-José-Antonio; a Maria-Teresa; a Juan;
a Fernando; a Bernardo; a Diego-Antonio; a Ana-Teresa: a Ma-
ria de los Dolores; a José-Ignacio y a Beltran Rodriguez de Toro
e Ibarra, Aseanio e Ibarra. De los cuales:
1, Don Francisco Rodriguez de Toro e Ibarra, Ascanio e Iba-
rra, nacido en Caracas el 5 de diciembre de 1761 y bautizado en la
parroquia del Sagrario de la Catedral de esa ciudad el 15 del mismo
mes, fallecié el 7 de mayo de 1851. Como primogenito fue IV Mar-
en Madrid, Casé en la men-
qués del Toro mediante certificado de pago de media annata ex-
tendido el 23 de mayo de 1788 (fecha tomada de la pagina 90
Catélogo XX del Archivo General de Simencas: Titulos de Indias
obra dirigida por don Ricardo Magdaleno) a mis de ser Capitan
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book.JA BSPOSA DEL LIBERTADOR Y SU LINAJE Los RODRIGUEZ DE TORO
de Reales Guardias de Infanterfa Espafiola, ingresando como Ca-
ballero el afio de 1793 en la Orden de Santiago (asiento 417, pa-
ginas 359 y 360, tomo I Los Americanos en las Ordenes Nobilia-
rias por don Guillermo Lohmann Villena).
4. Dofia Maria-Teresa Rodriguez de Toro e Ibarra, Ascanio e
Ibarra, casé con don Martin-Eugenio de Herrera y Rada, Mesones
y Soto, nacido en Caracas el 15 de noviembre de 1754 y bautizado
en la parroquia del Sagrario de esa Catedral el 23 del propio mes,
el que ingresé como Caballero en la Real y Distinguida Orden de
Carlos III el afio de 1794 (asiento 102, pig. 353-354, tomo II Los
Americanos en las Ordenes Nobiliarias por don Guillermo Loh-
mann Villena). Este sefior fue hijo de don Juan-Manuel Sarmiento
de Herrera y Mesones, Ascanio y Gémez de Barcenas, bautizado
en la propia parroquia del Sagrario de la Catedral de Caracas el
13 de noviembre de 1717, Regidor perpetuo de dicha ciudad y su
Alcalde ordinario en 1763, el que test6 ante el escribano Juan.
Domingo Fernandez el 25 de febrero de 1767; y de dofia Ana-
Maria de Rada y Soto, Arias-Altamirano e Ibarra, bautizada en la
propia parroquia caraquena el 7 de noviembre de 1719, donde ca-
saron el 21 de abril de 1743. De su indicado matrimonio dona
Maria-Teresa Rodriguez de Toro e Ibarra, Ascanio e Ibarra tuvo
a: Juana-Francisea; a Mariano; a Maria del Rosario; a Esteban;
a Bernardo y @ Maria de la Trinidad de Herrera y Rodriguez de
Toro, Rada e Ibarra, De los cuales:
A. Dofia Juana-Francisca de Herrera y Rodriguez de
Toro, Rada e Ibarra, fue casada con su tio paterno con José-
Ignacio Rodriguez de Toro e Ibarra, Ascanio ¢ Ibarra, al que
nos referiremos después.
B, Don Mariano de Herrera y Rodriguez de Toro, Rada ¢
Ibarra, cas6é con dofia Maria de la Concepcién de Vegas y
Palacios, Mendoza y Obelmejia, hija de don Pedro de Vegas
y Mendoza, Bertodano y Carrasquel, natural de Caracas pero
oriundo por su rama paterna del lugar de Barcenas (Santan-
der); y de dofia Josefa de Palacios-Sojo y Obelmeiia, Gil de
Arratia y Regifo, ambos casados en 1791.
C. Dofia Maria del Rosario de Herrera y Rodriguez de
a7RAFAEL NIETO Y CORTADELLAS
Toro, Rada e Ibarra, de la que ya tratamos en esta LINEA
PRIMOGENITA con su sucesién, por su enlace con don Juan-
José Rodriguez de Toro y Loreto de Silva, Ascanio y Aguado
(hijo como ya expusimos de don Miguel Rodriguez de Toro
y Ascanio, Istiiriz y Sarmiento de Herrera, natural de Ca-
racas, y de dofia Maria de la Soleded Loreto de Silva y
Aguado).
5. Don Juan Rodriguez de Toro e Ibarra, Ascanio e Iba
natural de Caracas, fue uno de los firmantes del Acta de la In-
dependencia de Venezuela, casando cuatro veces: 1a primera en
1829 sin sucesién luego, con su prima en segundo y tercer grado
respectivamente dofa Maria de los Dolores de Ibarra y Berrota-
rdn, Galindo y Gedier, de igual naturaleza (hija de don Joaquin-
José de Ibarra y Galindo, Ibarra y Meneses, nacido en Caracas
aio de 1755, y de doia Maria de 1a Concepcién Berrotarén y
Gedler, Tovar y Rengifo, alli casados en 1795 siendo el padre de
ésta el IV Marqués del Valle de Santiago al que ya nos hemos
referido), Por segunda y por tercera vez, don Juan Rodriguez de
‘Toro e Ibarra, Ascanio e Ibarra casé con las hermanas dofia Maria
de la Concepcién y dofia Josefa Patifio y Suarez de Urbina (hijas
del Coronel José y Maria de las Mercedes); y por cuarta vez, sin
sucesion luego, cas6 este sefior con dofia Maria de Jestis Urbina.
De su segundo enlace tuvo a: dofa Rafaela Rodriguez de Toro
y Patifio, Ibarra y Suarez de Urbina (que no cas6); y de su tercer
matrimonio tuvo a: Maria de las Mercedes; a Fernando; a An-
drés (casado con dofia Mauricia Gémez y Diaz); a Manuela; a
Juan-Pablo; a Maria del Pilar y a Maria de la Concepcién Ro-
driguez de Toro y Patino, Ibarra y Suarez de Urbina. De los cuales
A. Dona Maria de las Mercedes Rodriguez de Toro y
Patino, Ibarra y Suarez de Urbina, casé con su primo don
Bernardo Rodriguez de Toro y Rodriguez de Toro, Ibarra y
Gonadiez, hijo de don Bernardo Rodriguez de Toro e Ibarra,
Ascanio e Ibarra, del que trataremos después con la sucesion
y de dofia Melchora-Ana Rodriguez de Toro y
que se diré
Gonzalez, Ascanio y Parraga,
418LA ESPOSA DEL LIVERTADOR Y SU LINATE Los RODRIGUEZ DE TORO
B. Dofia Manuela Rodriguez de Toro y Patiiio, Ibarra y
Suarez de Urbina, casé con su primo en segundo grado don
Martin de Tovar y Rodriguez de Toro y Alvarez de Barba
al que nos remitiremos dentro de la «Rama condal de Torre-
pando» como hijo de dona Maria del Rosario Rodriguez de
Toro y Alvarez de Barba, Ascanio y Merizalde, y de don Sil-
vestre de Tovar. De su citado enlace, dona Manuela Ro-
driguez de Toro y Patifio, Ibarra y Sudrez de Urbina tuvo
: Martin; a Juan; a Manuel y a Silvestre de Tovar y Ro-
driguez de Toro, Rodriguez de Toro y Patifio (casado este
iltimo con dofia Carolina Lange y Lichtfield, de la que dejo
sucesion).
C. Dofia Maria de la Concepcion Rodriguez de Toro y
Patifio, Ibarra y Suarez de Urbina, casé con el licenciado
don Franciseo de Borja Gérate y Loreto de Silva, Barrene-
chea y Barreto, abogado caraqueio, hijo de don Domingo de
Garate y Barrenechea, Contador general de la Renta de Ta-
bacos en Venezuela, testante en Caracas ante el escribano
Miguel Tejera; y de dona Maria-Josefa Loreto de Silva y
Barreto. De su matrimonio, doha Maria de 1a Concepcion Ro-
driguez de Toro y Patio, Ibarra y Suarez de Urbina tuvo al:
Doctor don Eduardo de Grate y Rodriguez de Toro, Lo-
reto de Silva y Patifio, nacido en Caracas afio de 1839, que
dejé sucesion de su enlace con dona Maria de Jestis Quintero
y Paz del Castillo.
6. Don Fernando Rodriguez de Toro e Ibarra, Ascanio e Iba-
rra, nacido en Caracas el 29 de mayo de 1772, alli bautizado en
la parroquia de Nuestra Sefiora de la Altagracia el 7 de junio
inmediato y fallecido en su ciudad natal el 25 de diciembre de
1823, siendo Segundo Teniente del Regimiento de Reales Guardias
Espafiolas en Madrid ingres6 como Caballero en la Orden de Al-
cantara por Merced regia dada el primero de marzo de 1796 y
titulo de habito extendido el 2 de mayo del mismo ano (asiento
79, pag. 221, tomo II Los Americanos en las Ordenes Nobiliarias
por don Guillermo Lohmann Villena, véase ademds el asiento 55,
paginas 82 y 83 Caballeros de la Orden de Alcdntara durante el
419RAFAEL NIETO Y CORTADELLAS
| siglo xrx por don Vicente de Cadenas y Vicent), Se distinguid en
la Peninsula luchando contra los franceses siendo herido el afio de
1809 en la batalla de Tarancén, volviendo a su suelo natal con
honores y condecoraciones por su valeroso comportamiento y de-
signado Inspector general de las tropas en Venezuela; padecid
mucho hasta su deceso debido a las heridas recibidas en la ve-
nezolana Valencia donde peleara junto al General Miranda. Estuvo
con el Libertador en la coronacion de Napoleon I y ya en la
Reptiblica fue Gobernador Militar de Caracas, General del ejército
e integrante del primer Congreso de su pais, siendo uno de los
firmantes del Acta de la Independencia
7. Don Bernardo Rodriguez de Toro e Ibarra, Ascanio e Iba-
rva, natural de Caracas, fue casado con su prima doha Melchora-
Ana Rodriguez de Toro y Gonatiiez, Ascanio y Parraga, a la que
ya mencionamos en la presente LINEA PRIMOGENITA como hija
de don José-Antonio Rodriguez de Toro y Ascanio, Isturiz y Sar-
miento de Herrera, natural de Caracas, y de dona Rosa Gonzalez
y Parraga. De su citado enlace, don Bernardo Rodriguez de Toro
e Ibarra, Ascanio e Ibarra tuvo a: José (que fue presbitero); a
Rosa (casada con el General don Anacleto Clemente y Bolivar,
sobrino del Libertador); a Bemardo; a Brigida (casada con el
doctor don Tomds Hay y Sanabria, con sucesién luego), y a Maria
de la Trinidad Rodriguez de Toro, Ibarra y Gonzalez. De los
cuales:
A. Don Bernardo Rodriguez de Toro y Rodriguez de To-
ro, Ibarra y Gonzalez, casé con su prima doa Maria de las
Mercedes Rodriguez de Toro y Patio, Ibarra y Sudrez de
Urbina, ya citada como una de los hijos de don Juan Rodri-
guez de Toro e Ibarra, Ascanio e Ibarra, caraquefio que fue
uno de los firmantes del Acta de la Independencia de su pais
iya mencionado dentro de la presente «Rama»); y de la ter-
cera consorte de éste, doha Josefa Patifio y Suarez de Urbina.
B. Dofa Maria de la Trinidad Rodriguez de Toro y Ro-
driguez de Toro, Ibarra y Gonzélez, fue casada con don Ru-
fino Blanco, siendo padres de: Alejandro (que tuvo sucesién
de su enlace con dofia Maria de los Dolores Uztdriz que
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book.RAFAEL NIETO Y CORTADELLAS
Antonio de Sangréniz y Castro, Marqués d2 Desio) caso (V)
con su sobrina-nieta dofia Brigida de Ibarra y Mutis, Ro-
driguez de Toro y Garcia (hija del General don Diego de
Tharra y Rodriguez de Toro, Galindo e Ibarra, del que pronto
trataremos; y de dofia Maria de las Mercedes Mutis y Garcia)
B, Dofia Teresa Rodriguez de Toro y Sisso, Ibarra y
Letra, fue casada con el doctor don Juan-José de Herrera y
Valdés de Yarza del que tuvo al:
Doctor don Juan-José de Herrera y Rodriguez de Toro,
Valdés de Yarza y Sisso, siempre conocido por los apellidos
«Herrera Toro», nacido en la Nueva Valencia del Rey (Vene-
zuela) el 20 de diciembre de 1853 y bautizado en aquella
parroquia matriz de Nuestra Sefiora de la Anunciacién el 24
de abril de 1854 (folio 125 vuelto, mim, 43, libro correspon-
diente), quien previo poder otorgado en el Distrito Federal
de Caracas el 9 de junio de 1881 a favor de don José-Ildefon-
so Torralbas para que éste lo representara en la ceremonia
nupcial por su ausencia personal, casé en La Habana, parro-
quia del Salvador del Mundo (El Cerro) el 19 de septiembre
del mismo afo de 1881 (folio 182 vuelto, mim, 436, libro 2)
con dona Teresa de Jestis del Castillo y Betancourt, Agra-
monte y Agramonte. Esta sefiora que nacié en la villa cubana
de Puerto Principe (hoy ciudad de Camagiiey) el 2 de enero
de 1858 y alli bautizada en la parroquial mayor de Santa
Maria el 20 del mismo mes (folio 170 vuelto, ntim, 1.072, li-
bro 2) tuvo por padres a don Martin del Castillo y Agra-
monte, Quesada y Agramonte, alli nacido el 9 de junio de
1827 y a dofa Teresa Betancourt y Agramonte, Sanchez-
Pereira Sanchez-Pereira, que nacié en dicha villa el 26 de
febrero de 1830 en cuya parroquial mayor de Santa Maria
(hoy Catedral) casaron el 25 de enero de 1846 (ver pags. 59
y 60, tomo VI, avellido Castillo, y pag. 99, tomo IV, apellido
(V) En el apellide «Rodriguez de Toro» publicado por los sefores de
Gareia-Carraffa, al tomo 77, volumen 79, de su Enciclopedia Herdldica y
Geneelogica aparece don Diego Rodriguez de Toro y Sisso, casado dos ve-
ces: la primera con dofia Paulina Posquer y Lacuna. y la segunda con
dofa Maria F. Cordero.
422,aa
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book.RAFAEL NIBTO ¥ CORTADELLAS
de Ibarra y Rodriguez de Toro, Galindo e Ibarra tuvo a:
Maria de las Mercedes; 2 Domingo; a Brigida; a Diego; @
Carlota; a Ana-Teresa y al General Vicente de Ibarra y Mu-
tis, Rodriguez de Toro y Garcia. De los cuales:
a) Don Domingo de Ibarra y Mutis, Rodriguez de Toro
y Garcia, cas con dofia Maria del Carmen Olivares.
b) Dofia Brigida de Ibarra y Mutis. Rodriguez de Toro
y Garcia, fue casada con su tio-abuelo don Diego Rodriguez
de Toro y Sisso, Ibarra y Letra, a quien ya nos hemds refe-
rido en la presente «Rama» por ser hijo de don Diego-Anto-
nio Rodriguez de Toro e Ibarra, Ascanio e Ibarra cuyos datos
quedaron consignados en ese lugat, y de doa Juliana Sisso y
Letra.
c) Dofa Carlota de Ibarra y Mutis, Rodriguez de Toro
y Gareia, casé con su primo don Nicolis de Castro e Ibarra,
Pacheco y Galindo (hijo de don Nicolas de Castro y Pa-
checo, y dofia Maria-Vicenta de Ibarra y Galindo, Ibarra y
Meneses) todos naturales de Caracas.
d) Dofa Ana-Teresa de Ibarra y Mutis, Rodriguez de
‘Toro y Garcia, fue casada con su primo don Ramén de C
tro e Ibarra, Pacheco y Galindo (hijo también de don Nicolas
de Castro y Pacheco, y doa Maria-Vicenta de Ibarra y Ga-
lindo, Ibarra y Meneses).
e) El General don Vicente de Ibarra y Mutis, Rodriguez
de Toro y Garcia, dejé larga descendencia de su enlace con
dofa Maria de los Dolores Elizondo y Freites, Rodriguez de
Espinosa y Maya, natural de Caracas (VI), hija de don Juan
de Elizondo y Rodriguez de Espinosa, Alzueta y Gonzalez,
otorgante de poder para testar en dicha ciudad afio de 1813
ante el escribano Pedro Jiménes; y de dofia Maria de los
Dolores Freites y Maya, Andrade y Vidal, ambos caraquefos.
C. Dofia Maria de la Trinidad de Ibarra y Rodriguez,
Galindo e Ibarra, natural de Caracas, fue casada con don
José-Egidio Trocéniz, de la familia radicada en Maracaibo
(Venezuela) oriunda de Espajfia.
(VI) Presumimos que cel General Ibarra y la sefiora Elizondo desciende
dofia Mercedes de Ibarra y Palacios. que desde 1970 es la actual y V Mar-
quesa de Mijares.
424LA ESPOSA DEL LIBERTADOR Y SU LINAJE LOS RODRIGUEZ DE TORO
D. El General don Andrés de Ibarra y Rodriguez de
Toro, Galindo e Ibarra, natural de Caracas, casé ne 1844 con
dofia Anastasia de Urbaneja y Alvares de Barba, de la que
tuvo a: Anastasia; al General AndrésSimén; a Maria; a
Emilia ;al General Roberto y a Ana-Teresa de Ibarra y Urba-
neja, Rodriguez de Toro y Alvarez de Barba, de los cuales:
a) El General don Andre
Rodriguez de Toro y Alvarez ce Barba, no tuvo sucesion de
su enlace con doa Maria del Rosario Vallenilla.
mon de Ibarra y Urbaneja,
b) Dofia Maria de Ibarra y Urbaneja, Rodriguez de Toro
y Alvarez de Barba, dejo descendencia de su matrimonio con
don Manuel-Antonio de Matos.
e) Dofa Emilia de Ibarra y Urbaneja, Rodriguez de Toro
y Alvarez de Barba, cas6 con don Francisco de Barrios y
Parejo.
f) El General don Roberto de Ibarra y Urbaneja, Ro-
driguez de Toro y Alvarez de Barba, natural de Caracas y
Gobernador del Distrito Federal de la Nacién, casé con dona
Josefa-lgnacia de Ibarra y Rivas, su pariente, de la que tu-
voa:
Dojia Ana de Tarra e Ibarra, Urbaneja y Rivas, que fue
casada con su primo don Antonio Guzmdn-Blanco e Ibarra
Blanco y Urbuneja (hijo del General y licenciado don Antonio
GuzmAn-Blanco, Garcia y Aristiguieta, varias veces Presiden-
te de los Estados Unidos de Venezuela, y dofia Ana-Teresa
de Ib: y Urbaneja, Rodriguez de Toro y Alvarez de Barba,
a los que seguidamente nos referimos con mayores detalles).
e) Dofia Ana-Teresa de Ibarra y Urbaneja, Rodriguez de
Toro y Alvarez de Barba, caso con el General y licenciado
don Antonio Guzmén-Blanco y Aristiguieta, nacido en Ca-
racas el 28 de febrero de 1829 y fallecido en 1899, ilustre
abogado, politico, militar, diplomatico y financiero, varias
veces Senador de la Republica, Presidente del Senado y Dipu-
tado por distintas provincias al Congreso de su pais, Vice-
presidente de la Nacién en 1863, encargado del Poder Ejecu-
tivo en 1879 como General en Jefe, Ministro de Hacienda y
420F RAFAEL NIETO Y CORTADELLAS
Relaciones Exteriores, y, por ultimo, Presidente de los Es-
tados Unidos de Venezuela en los periodos que comenzaron
en 1873, 1882 y 1886 a mas de ser «Dictador Supremo de la
Republican el 26 de febrero de 1879. Gran Cruz de la Orden
del Libertador, poseedor desde el 17 de enero de 1876 de la
Gran Cruz de la Real y Distinguida Orden espafiola de Car-
los III y condecorado ademas por diversos paises, individuo
correspondiente en Caracas de la Real Academia Espafiola
de la Lengua y su representante en Venezuela. Este discutido
hombre de estado fue hijo de don Antonio-Leocadio Guzman
y Garcia, nacido en Caracas el 9 de diciembre de 1801 y bau
tizado en su parroquia de Santa Maria de la Altagracia como
const al folio 76 (que ha sido arrancado) del libro 3 y fa-
Hecido en su ciudad natal el 13 de noviembre de 1884 sepul-
tandose en el Panteén Ncional, movido politico, escritor, pe-
riodista (en un tiempo redactor de «El Venezolano»), Secre-
tario de la Policia, dos veces Secretario del Interior y Justicia.
luego Oficial Mayor de la oficina auxiliar del ramo de Rela-
ciones Exteriores en 1836, candidato a la presidencia de su
pais en 1846 y Vicepresidente de la Republica, Senador y
Presidente del Congreso por 1864, individuo correspondiente
en Caracas de la Rea] Academia Espafiola de la Lengua y
poseedor de varias condecoraciones extranjeras; y de doa
Carlota Blanco y Jerez de Aristiguieta, Strickland y Blanco
de igual naturaleza, ambos casados en la parroquia del Sa-
grario de la Catedral de Caracas el 30 de septiembre de 1828
(véase la obra Guzmén: eclipse de una ambicién de poder,
por don Ramén Diaz-Sanchez, Caracas, 1950), De su indicado
matrimonio, dofia Ana-Teresa de Ibarra y Urbaneja, Rodri-
guez de Toro y Alvarez de Barba, tuvo a: Maria de las Mer-
cedes; a Antonio y a Carlota Guzman-Blanco e Ibarra, Blan-
co y Urbaneja. Los cuales:
aa) Dofia Maria de las Mercedes Guzman-Blanco ¢ Iba-
rra, Blanco y Urbaneja, casé con el Marqués de Noé.
bb) Don Antonio Guzman-Blanco e Ibarra, Blanco y Ur-
baneja, como antes explicamos, fue casado con su prima doha
Ana de Ibarra e Ibarra, Urbaneja y Rivas, hija del General
426RaPAl
ETO Y CORTADELLAS
pagina 92, tomo III Titulos del Reino y Grandezas de Espaiia con-
servados en la seccién de Consejos Suprimidos), Este titular casé
en 1825 con dofa Maria de lu Concepcién Pérez de Estala y Ortiz
de Paz, a su vez fallecida el 11 de mayo de 1865 (hija de Tomas y
Lorenza), teniendo de ese enlace a: Maria de la Concepcion; a
Luisa; a Maria del Pilar; a Josefa y a Pedro-Enrique Rodriguez
de Toro y Pérez de Estala, Alaiza y Ortiz de Paz. Los cuales
1. Don Pedro-Enrique Rodriguez de Toro y Pérez de Estala,
Alaiza y Ortiz de Paz, nico varén de sus padres, del que se tra-
tard después como continuador de su rama familiar.
2. Dofia Maria de la Concepeién Rodriguez de Toro y Pérez
de Estala, Alaiza y Ortiz de Paz, nacida el 16 de mayo de 1826 y
fallecida e] 25 de abril de 1907, la que previa licencia regia dada
el 25 de septiembre de 1860 cas6 el 28 de octubre inmediato con
don Ramén Méndez de Vigo y Osorio, Garcia de Sampedro y
Zayas, bautizado en Sevilla, parroquia de San Martin el 29 de
agosto de 1827 y fallecido el 19 de febrero de 1871, Este sehor fue
hijo de don Santiago-Joaquin Méndez de Vigo y Garcia de Sam-
pedro, Fernandez-Cueto y Menéndez del Busto, bautizado en la
ciudad asturiana de Oviedo. parroquia de San Tirso el Real el
26 de junio de 1790, testante en Madrid el 4 de septiembre de 1646
y fallecido el 9 de enero de 1860, distinguido militar, Teniente-
General de Infanteria en promocién de 16 de junio de 1843, Jefe
de la Guardia Real, veterano de la Guerra de la Independencia
espaiiola, Senador del reino y en 1836 Ministro de la Guerra, Con-
sejero extraordinario del Consejo de Ultramar por 1855, condeco-
rado con las Grandes Cruces de las Ordenes Militares de San
Hermenegildo y San Fernando desde 1842 y 1847, respectivamente,
poseedor de la Gran Cruz de la Orden Americana de Isabel la
Catdlica desde el 16 de enero de 1837, y desde el 11 de junio de
1851 de la Gran Cruz de la Real y Distinguida Orden de Carlos III;
y de dofia Ana-Isabel Pérez de Osorio y Zayas, Spinola de la
Cueva’ y Benavides, a su vez bautizada en la parroquia matritense
de San Luis el 9 de julio de 1789 y fallecido el 18 de febrero de
1870, V Condesa de Santa Cruz de los Manueles con Grandeza
por Real carta sucesoria extendida el 26 de enero de 1853, ambos
casados en Fuencarral (perteneciente hoy al Ayuntamiento y par-
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