CULTURA MAYA
La cultura maya se refiere a una civilización mesoamericana que destacó a lo
largo de más de dos milenios en numerosos aspectos socioculturales como
su escritura jeroglífica, uno de los pocos sistemas de escritura plenamente
desarrollados del continente americano precolombino, su arte, la arquitectura y
sus notables sistemas de numeración, así como en astronomía, matemáticas y
comprensión de la ecología. Se desarrolló en Guatemala y el sureste de México,
también en Belice, la parte occidental de Honduras y en El Salvador.
Durante el periodo formativo, antes de 2000 a. C., se inició el desarrollo de la
agricultura y la población se hizo sedentaria estableciéndose en las primeras
aldeas. En el período Preclásico (c. 2000 a. C. hasta 250 d. C.) se desarrollaron
las primeras sociedades complejas y se cultivaron los alimentos básicos de
la dieta maya: el maíz, el frijol, la calabaza y el chile. Las primeras ciudades mayas
se desarrollaron en torno a 750 a. C. Alrededor de 500 a. C. estas ciudades
poseían una arquitectura monumental, incluyendo grandes templos con fachadas
de estuco. La escritura glífica se utilizó desde el siglo III a. C. En el preclásico
tardío se desarrollaron grandes ciudades en la Cuenca del Petén,
y Kaminaljuyú alcanzó prominencia en el altiplano guatemalteco. Desde alrededor
de 250 d. C., el período clásico se define en gran medida por el levantamiento de
monumentos esculpidos empleando las fechas de Cuenta Larga.
COSMOVISIÓN
El término “cosmovisión” está asociado a la manera de observar e interpretar el
mundo. La Cosmovisión Maya se refiere a la visión del mundo del pueblo maya,
según la cual “toda la naturaleza se encuentra integrada, ordenada e
interrelacionada.” Para este pueblo, “todos aquellos elementos que existen en la
naturaleza, es decir, todo lo que hay en el universo es animado o tiene vida. Cada
ser se complementa y completa a los demás.”
Los aspectos más significativos de la cosmovisión maya son los siguientes:
– Todo es sagrado.
– El maíz es la base de la vida.
– Todo tiene Winaqil o es Winaq, término que refiere a la vida, imagen, corazón y
espíritu que comparten todos los seres vivos del universo.
– Todo tiene vida. Todo lo que existe en el sagrado Kaj Ulew (universo) está vivo y
cumple una función por la cual se le ha dado esa existencia.
– Todo tiene Rajawal, madre y padre.
– Todo necesita alimentarse y sustentarse.
– Todo es parte de cada ser que existe.
– Todo tiene un lenguaje. A cada situación, a cada ser vivo, a cada actividad, a
cada instrumento se le debe hablar respetuosamente. Todo tiene un discurso.
EL MAIZ
En la cosmovisión maya, el maíz es sagrado y constituye la base de la vida. El
maíz sagrado es un elemento central de la cosmovisión maya desde el inicio de
nuestra existencia hasta hoy día. Según el Popol Wuj, nuestros abuelos y nuestras
abuelas formaron al hombre y a la mujer usando el maíz, por eso el proceso de
realizar la siembra del maíz es trascendental e importante. El sagrado maíz ha
marcado y dado sentido a la vida, por lo que hay que guardar respeto,
fundamentalmente, por los cerros.
La siembra del maíz es sagrada porque está unida con la vida del ser humano, el
cual, al igual que el maíz, nace, crece, florece, produce, madura y muere. El maíz
es un ser vivo y está establecido un orden lógico de cómo se debe hacer cada
procedimiento practicado por nuestros abuelos.
EL POPOL WUH
Se dice que este libro fue escrito durante los años de 1550 por un indígena que
aprendió los caracteres latinos y pudo escribirlo o traducirlo de la expresión de un
anciano.
El popol Vuh, es una recopilación de varias narraciones míticas e históricas del
pueblo k’iche’. El libro, aparentemente es llamado La Biblia de los mayas ya que
está compuesto de varios relatos que tratan de explicar el origen del mundo, de la
civilización y de muchos fenómenos que ocurren en la naturaleza.
Se divide en cinco partes o capítulos como lo quieran llamar y en resumen está
dividido de esta forma:
La primera parte abarca desde el origen de la palabra hasta la destrucción de los
seres de madera. La segunda parte se refiere a los seres que quisieron arrogarse
una divinidad que no les correspondía y son derrotados por los gemelos, Junajpu y
Ixb’alanke. La tercera parte contiene una regresión a una época mítica anterior
que comienza con el nacimiento de Jun Junajpu y Wuqub’ Junajpu, padres de los
héroes gemelos. La cuarta parte corresponde a la creación de los primeros
humanos, de donde se origina el género humano actual. La quinta parte desarrolla
la historia que corresponde a la segunda generación de ancestros hasta el
establecimiento del pueblo k’iche’.
Principios mayas
Complementariedad : el ser humano está inmerso en el Cosmos, es parte de la
naturaleza en la que todo tiene vida y valor. Las partes del Todo se
complementan.
Equilibrio : todo lo existente en la naturaleza se complementa y todos somos
responsables de mantener este equilibrio.
Cuatriedad : la concepción del Cosmos regida por cuatro energías sobre las que
se cimienta la vida y el pensamiento del pueblo maya.
Equidad : reconocimiento de una coexistencia en la sociedad dentro del marco de
la igualdad de condiciones y oportunidades para el fortalecimiento de un país
multilingüe y pluricultural.
Dualidad : ligado a la complementariedad, existen dos partes interdependientes,
que juntos producen armonía y equilibrio.
Valores mayas
El siguiente es un resumen de los principales valores mayas:
Loq’oläj ruwach’ulew (El carácter sagrado de la Naturaleza)
Todo lo que existe tiene su razón de ser, su función y su “protector”. Los
principales protectores de la naturaleza son los animales, por tanto los seres
humanos han de ser los protectores de los animales.
Loq’oläj kaj (El carácter sagrado del Universo)
Este valor se expresa en el reconocimiento de la existencia de Uk’ux’kaj (“Corazón
del Cielo”) que es centro o energía del Universo (Juraqán).
Qach’umilal (Nuestra estrella, nuestra misión)
Es la fuerza y la protección que trae todo ser humano desde su concepción (“tener
el don”). Se manifiesta durante toda nuestra vida. Contribuye a reconocer la
dignidad del hombre y la mujer, del niño, del joven y del anciano, según su
‘ch’umial para prestar un servicio a su comunidad.
K’awomanik (El valor de la gratitud y el agradecimiento)
No se regala lo que no sirve. Se busca lo mejor para expresar gratitud. Todo lo
que está alrededor se agradece, por mínimo que sea (esto constituye un gran
vínculo de unidad y solidaridad).
Rutz’aqat qak’aslem (El alcance de la plenitud, el cumplimiento de los
trabajos y compromisos)
En la comunidad hay gran satisfacción cuando se concluye un trabajo, una misión,
una reunión o una ceremonia.
K’uqub’ ab’ äl K’ ux (Sentido y estado de paz, sentido de la responsabilidad)
Existen valores que fundamentan la convivencia social y favorecen el desarrollo
espiritual personal (Ej. Las ceremonias de “pedidas de mano” graduales permiten
a la comunidad conocer el grado de madurez para el matrimonio).
Tink’ uleub’ ej, tiqak’ ulib’ ej (Tomar consejo)
Para orientar proyectos y resolver conflictos, tanto personales como de la
comunidad, se dan y se reciben consejos.
Rumitijul qak’ aslem (El valor del trabajo en la vida)
Sembrar y cosechar es ponerse en comunicación con la “Madre Tierra”.
Tiqapoqonaj ronojel ruwach k’ aslem (El valor de proteger todo lo que tiene
vida)
Este valor es fundamental para la formación de la espiritualidad. Es la fuerza que
mantiene la relación solidaria entre la comunidad de los miembros de la
comunidad y entre los pueblos.
Niqanimaj gate’ qatata’, qati’t qamama’ (El respeto a la palabra de los padres
y abuelos)
Sustenta la dignidad de la persona. Se reconoce que los padres alimentan y
educan, también guían, enseñan a trabajar y protegen en los peligros.
Tiqato’ qi’ (Ayudarse mutuamente, cooperar con el prójimo y la comunidad)
La enseñanza de este valor se da en la práctica cotidiana en la vida familiar, así
como en la preparación y realización de actividades comunitarias y las que
funcionan bien la coordinación y respeto mutuo.
Ri ch’ ajch’ ojil rijeb’ elik pa qak’ aslem (La belleza y limpieza de la vida)
La contemplación es una actitud desarrollada, así como la meditación acerca de
temas fundamentales de la vida. Una búsqueda permanente de armonía es lo que
mantiene el interés por la contemplación de la naturaleza.
Otros valores:
Decir la verdad, hospitalidad, valentía, paciencia y sencillez.